lunes, 29 de junio de 2020

Trump será recordado (o difícilmente olvidado)

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
En estados Unidos ya no saben qué hacer para obtener un mínimo sentido de la realidad por parte del presidente Trump. Pero cuanto más se le dice a Trump, mayor es su negación, sus promesas de próximas "sorpresas" o manifestación de milagros.
Trump ha usado la visita del presidente polaco y sus recepción en la Casa Blanca como un "acto de normalidad", para hacer creer que todo ha pasado. Sin embargo lo que los norteamericanos se encuentran cada día es algo muy distinto, con cifras crecientes en más de treinta estados, manteniéndose en 10 y descendiendo solo en dos. Es un panorama muy distinto al que el dúo Trump Pence quiere mostrar a los ciudadanos.
Las mentiras de Trump siempre son dañinas, pero en este caso la situación está desbordando los límites de la cordura. Un presidente acostumbrado a falsear lo que hiciera falta se enfrenta ahora a uno de los peores casos de negligencia criminal vistos en la historia de los Estados Unidos. Llamar negligente a Trump es quedarse corto. Todas sus maniobras han fallado y se han mostrado contraproducentes para frenar la expansión del virus. Alentados por sus políticas, los gobernadores de muchos estados le han creído y ahora se encuentran enfrentados a una realidad que no pueden esconder ni disfrazar.
En la CNN leemos a Stephen Collinson:

Health experts, whose predictions about the course of the virus and the consequences of reopening states have proven to be far more accurate than those of the White House, increasingly appear to be despairing about what is about to unfold.
Dr. Leana Wen, an emergency physician and visiting professor at George Washington University's Milken School of Public Health, warned that the sacrifices made by millions of Americans who lost jobs in lockdowns designed to flatten the curve of infections and ease pressure on hospitals were being squandered.
"Unfortunately, we reopened too soon," Wen told CNN's Don Lemon on Tuesday night. "We also reopened also in not the safest way possible and now we are seeing these surges all across the country. We are basically back to where New York was back in March except that this time I don't think there is the political will and the public support to have these shutdowns to be able to control this virus from really surging out of control."*



Recordar el estado en que se encontraba Nueva York es evocar el peor escenario alcanzado. Sin embargo, pasado el tiempo, muchos estados se dirigen directamente a escenarios de contagio y muerte cuyo tope es casi imposible imaginar. Si el corononavirus no se frena con medidas, no se parará. Los contagios seguirán aumentando y con él las muertes. De poco sirve camuflar los números con porcentajes o expresando  tecnicismos. Cada número es una muerte, esas que recogen en pantalla o en la prensa en cada actualización.
El titular de hoy mismo en la CNN, firmado por Stephen Collinson y Caitlin Wu es muy expresivo: "The world isn't laughing at America -- it's pitying us". El titular muestra una realidad ante el espanto de las cifras norteamericanas y, sobre todo, ante la visión de los efectos demoledores del partidismo, la ignorancia y la soberbia presidencial, transmitidas a una parte del pueblo norteamericano que las blande con un incomprensible orgullo. 


No, Trump no ha hecho a América "más grande", en realidad la ha hundido hasta niveles de auténtica lástima. No son los misiles ni los satélites, no son los portaaviones ni las sanciones a terceros, no son las retiradas de las instituciones o los insultos y gracietas desde un tuit. No. Trump lo ha pisoteado todo y ha hecho bueno el eslogan del 1984 de George Orwell, "la ignorancia es la fuerza". Trump es una versión liberal de la paradoja orwelliana, lo que ha permitido ver que es la ignorancia el gran peligro. Lo mismo ocurre con los otros dos principios orwellianos, "la libertad es la esclavitud" y "la guerra es la paz". Pero es la ignorancia la que nos lleva a la aceptación de los otros dos, dándolos por buenos.
Da miedo pensar en una reelección de Donald Trump. Si el pueblo norteamericano refrenda lo que ha hecho, la piedad no será la actitud que reine en el marco internacional. Dicen que todos los gobernantes sienten el deseo de ser recordados, por lo que tratan de dejar alguna obra que quede. Trump no tiene ese problema, la obra ya la ha dejado. Y será difícil que la Historia se olvide de su mandato y de sus resultados nefastos.


* Stephen Collinson "Trump is not just in denial but also indifferent to an unfolding American tragedy" CNN 25/06/2020 https://edition.cnn.com/2020/06/25/politics/donald-trump-coronavirus-indifference/index.html
** Stephen Collinson y Caitlin Wu "The world isn't laughing at America -- it's pitying us" CNN 29/06/2020 https://edition.cnn.com/2020/06/28/world/meanwhile-in-america-june-26-intl/index.html





No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.