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martes, 21 de julio de 2026

El falso patriotismo en el Mundial

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

El Mundial ha traído muchas alegrías y también muchas sombras que han aprovechado la repercusión del campeonato. Estas, según han ido señalando los medios, se han centrado en muestras de racismo, xenofobia y de islamofobia, muchas de ellas centradas en la combinación de los ataques, en la figura de Lamine Yamal, que ha atraído, evidentemente, sin desearlo esas manifestaciones.

La gran concentración en los jugadores y, especialmente, en la figura de Lamine Yamal ha hecho que estos sean usados por los "haters" para sus mensajes de odio. El anonimato de las redes, las tramas automatizadas de difusión de este tipo de mensajes, etc. han hecho el resto.

La selección nacional ha servido para devolver un poco de autoestima a una gentes que no sentía especial orgullo por lo que cada día nos ofrecen las noticias sobre corrupción política en partidos e instituciones y otros tipos de delitos realizados por personas con larga tradición nacional.

Sin embargo, es sobre las personas cuyas familias han llegado a España las que se centran los ataques e insultos. Su delito es tener un origen distinto, una piel distinta o una religión distinta. Da igual lo que hagan, lo mucho o poco que nos aporten a la construcción de un país mejor para todos. El odio los insulta y trata de marginarlos en una perversa y ridícula versión de lo que supone el patriotismo, identificado con colores, lugares de nacimiento o ideas y religiones.

La estupidez de lo escrito por Mariano Rajoy respecto a un equipo francés "sin franceses", por mucho que se disfrace, no es más que una muestra estúpida de lo mismo. Las pobres excusas dadas no significan más que este tipo de mensajes de odio se han "normalizado" por parte de algunos. Y algo habrá que hacer más allá de esas explicaciones para combatir lo que se nos está filtrando y tiene consecuencias en el presente y, sobre todo, de cara a un futuro sobre todo por su inserción en las capas más jóvenes.

En RTVE.es se nos da cuenta de esta acumulación de odio:

No todo ha sido positivo durante la celebración de este Mundial de fútbol, en el que se ha detectado una "presencia significativa" de mensajes racistas e islamófobos en las redes sociales, especialmente hacia el jugador de España Lamine Yamal, pero también contra otros jugadores y selecciones.

Así lo ha puesto de manifiesto el Observatorio Español del Racismo y la Xenofobia (OBERAXE) del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, que ha recogido más de 40.000 contenidos de odio detectados en redes en junio y apunta al ámbito deportivo como el segundo detonante más frecuente, con un 16 % de los contenidos monitorizados, después de la inseguridad ciudadana, que abarca el 69%.

Este estudio indica que el 61% de los contenidos reportados fue retirado por las plataformas digitales: TikTok registró la mayor tasa, con un 98% de los contenidos reportados eliminados; le sigue X, con el 93%; Facebook, con 62%; Instagram, con 32% y en último lugar se encuentra YouTube, con el 8%.

Este organismo destaca el volumen de contenidos hostiles hacia Yamal por su origen. El jugador de la selección es de de nacionalidad española y origen marroquí por parte paterna y ecuatoguineana por parte materna.*

Hace algún tiempo escribimos aquí que "no había que dejar en manos de la ultraderecha el patriotismo", que había que expresarlo de otra manera, inclusiva, justa para con las personas que han llegado en distintas generaciones previas a España y que dejan aquí su esfuerzo, su trabajo contribuyendo al bienestar general. Parece increíble que haya que explicar esto, lo que nos muestra el retroceso de España en su visión del mundo y de nosotros mismos. El pensamiento retrógrado avanza y lo hace en el racismo, la religión y la misoginia. Se va adentrando en las nuevas generaciones, huérfanas de un sentido integrador y positivo. Es un pensamiento que se expande desde los Estados Unidos y que conecta con las células de racismo, reduccionistas y de odio a lo diferente existentes en cada país. Sobre esto hay información suficiente; tenemos información sobre los recorridos y trayectos por Europa.

Ante esto, hay que ser firmes, no usarlo para las luchas partidistas, pues afecta a todos, a las raíces de la convivencia y a la imagen de nosotros mismos.

En este contexto de ataques, brillan las palabras de Iñaki Williams, dirigidas a su hermano y que nos ofrecen en 20minutos: 

Nico Williams fue un jugador fundamental en la final del Mundial 2026. El futbolista del Athletic Club dio la asistencia a Ferrán Torres en el gol que le permitió a España ganar su segunda Copa del Mundo, y al finalizar el encuentro, su hermano mayor no quiso dejar pasar la oportunidad de dedicarle un emotivo mensaje en redes sociales. 

"Hermano, Has ganado el mundial. Has hecho historia. Pero más allá del trofeo, gracias por esto: has hecho que millones de inmigrantes como nuestros padres se sientan orgullosos de que sus futuros hijos algún día puedan vivir lo que tú has vivido y de que millones de españoles empaticen con nuestra historia que no es solo la nuestra sino la de todas las personas que dejan todo atrás por un futuro mejor, porque has tocado el cielo con los dedos y has demostrado que con trabajo y esfuerzo todo es posible", publicó Iñaki Williams, quien disputó la competición con Ghana.**


 

No se puede ser mucho más claro. Lo realizado por el equipo es una muestra de hasta dónde lleva el trabajo conjunto y la suma de esfuerzos<, que la única realidad válida es la del partido, la de once jugadores, da igual de qué color sea su piel, luchando por un mismo objetivo, con el mismo empreño.

Las palabras de Iñaki Williams interpretan correctamente lo que las acciones de los hijos suponen de reivindicación de sus padres, los que llegaron a España con ilusiones buscando oportunidades y dando a la sociedad de llegada su esfuerzo. El patriotismo no es cuestión de "ser", sino de "hacer", de contribuir al bien de todos.

No se es más español por gritar en un campo insulto racistas, cantos islamófobos. Solo se muestra ser peor español. Y de eso tenemos que convencer al mayor número posible.

Según la tesis de Mariano Rajoy, no "son españoles" como otros "no eran franceses". Pero no tenemos dudas, en cambio, sobre que los muchos que van a la cárcel últimamente por robarnos, estafarnos, engañarnos, etc. tienen toda la documentación en regla. 

 

* "El Mundial intensifica el racismo e islamofobia en redes, sobre todo hacia Lamine Yamal" RTVE.es / EFE 20/07/2026 https://www.rtve.es/noticias/20260720/mundial-intensifica-racismo-islamofobia-redes-sobre-todo-hacia-lamine-yamal/17162682.shtml

** "Iñaki Williams, a su hermano Nico: "Has hecho que millones de inmigrantes como nuestros padres se sientan orgullosos"" 20minutos 20/07/2026 https://www.20minutos.es/deportes/futbol/inaki-williams-su-hermano-nico-has-hecho-que-millones-inmigrantes-como-nuestros-padres-se-sientan-orgullosos_7016862_0.html

lunes, 13 de julio de 2026

Rajoy y el racismo

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

La necesidad de estar en el candelero en este mundo mediático, salpicado de espectáculo, lleva algunos a fondo del pozo de la estupidez, Es el caso de Mariano Rajoy con sus palabras al hilo del partido que enfrentará a España con Francia en el Mundial de Fútbol mañana.

Si ayer hablábamos aquí del crecimiento de los discursos de odio y su origen falsario, las palabras de Rajoy se "sustentan" en otro tipo de falsedades. Necesitado de lectores, las tonterías son el mejor reclamo.

Ya es malo que se digan con efecto nacional, pero Rajoy ha encontrado eco e indignación fuera, además de las naturales polémicas de la política nacional en la que todo se recicla para el enfrentamiento continuo. Se suma Rajoy a las ideas del extremismo racista que por aquí expanden otros y a las que el PP se engancha con muy poca inteligencia.

El titular de RTVE.es es "El Gobierno de Macron llama "racista" a Rajoy por decir que en su selección no hay franceses: "Absolutamente inaceptable"" y esta es la noticia: 

El expresidente del Gobierno Mariano Rajoy ha causado una oleada de indignación en Francia por decir que en la selección de fútbol de este país "no hay franceses". El Gobierno de Emmanuel Macron le ha acusado de "racista" por unas declaraciones que son "absolutamente inaceptables" e incluso ha animado a la Federación Francesa de Fútbol a iniciar "acciones legales".

La polémica surge tras una columna que Rajoy publicó en El Debate el pasado viernes, después de que la Selección Española de futbol se clasificara para semifinales en el Mundial de Fútbol, en las que precisamente se enfrentará con Francia el próximo martes. En concreto, dijo que la selección francesa dispone de "un altísimo nivel, eso sí, sin franceses". Sus palabras también han recibido la condena este domingo del presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, que ha acusado a Rajoy de "avergonzar" a España con "declaraciones xenófobas".

Desde el Ejecutivo francés, han recordado a Rajoy que de los 26 futbolistas convocados por el seleccionador Didier Deschamps son franceses y tienen la nacionalidad como tal. Únicamente tres nacieron fuera de Francia (Michael Olise, Marcus Thuram y Brice Samba) y el resto nació en territorio francés, aunque muchos son hijos o nietos de inmigrantes.

El ministro francés del Interior, Laurent Nuñez (Renaissance), ha calificado este domingo de "absolutamente inaceptables" sus declaraciones y ha defendido que "no refleja en absoluto lo que es Francia". En una entrevista en la televisión BMF TV, ha recalcado que el suyo es "un país de diversidad, donde todo el mundo puede desarrollarse y encontrar su lugar", y ha lamentado que este tipo de comentarios alimenten los ataques racistas contra los jugadores de la selección francesa, en particular contra su capitán, Kylian Mbappé.* 

Las relaciones entre el fútbol y la política no son nuevas. Durante el franquismo, la oposición criticaba el Fútbol como el "opio del pueblo" y las copas de Europa del Real Madrid les parecían una prueba de ello.  Llegó la democracia y todo cambio... menos el Fútbol, hoy omnipresente y vehículo del nacionalismo, del regionalismo y del localismo para bien y para mal. Ya sea España, la Autonomía o la ciudad, el deporte es usado políticamente. Y eso se hace a costa de enfrentamientos entre unos y otros manipulados por los que se enfrentan en cada nivel. Así, un partido siempre es más que un partido. Esto no es exclusividad española y lo podemos ver en otros países ya que el deporte mueve masas y el Fútbol es su máximo exponente.

Que Rajoy aliente el racismo es una estupidez, pero también algo más: es una forma de manipulación que da por buenas ideas absolutamente retrógradas, fanáticas y fantásticas, por el orden que se quiera. Lo haya buscado o no, es lo que ha conseguido.

Con claridad: las naciones no existen. Son un invento relativamente reciente en la historia que la Historia escribe y describe para fortalecer el sentimiento de los habitantes de los estados. Su versión más sentimental es la de la "patria", por la que merece la penar morir, algo que canciones y cuadros fomentan e inmortalizan.

Lo que ha hecho Rajoy, además, se alía contra nuestro propio equipo nacional, que también está poblado por hijos de inmigrantes que aportan su esfuerzo y entusiasmo para que el equipo español (no España) luche por los títulos. La elección de una retórica belicista (España contra Francia) no es más que una forma de buscar la rentabilidad y la atención a los eventos deportivos. En esto son culpables también los medios de comunicación que se han acostumbrado a usar términos belicistas para atraer la atención. Los efectos los vemos en los enfrentamientos entre los seguidores de as selecciones y que derivan en violencia. El deporte se convierte en "guerra" por otros medios.

Tienen razón los franceses al indignarse con Rajoy: sus jugadores disponen de los requisitos necesarios para ser considerados como tales, sean del "color" que sean y practiquen la religión que les apetezca. La "nacionalidad" no es cuestión de la "sangre" ni de la "tierra" es una cuestión administrativa. Llevarlo a lo genético es absurdo, una manipulación que va contra nuestra propia historia, la de España como el país con más mezcla de Europa. Antes esto se veía en las escuelas, pero ahora no sé cómo nos describimos. ¿Vamos buscando la "raza pura", como los arios nazis?

Los equipos vascos de primera se negaron durante años a fichar "no vascos". Luego llegó el tema de los "oriundos" y el fichaje de extranjeros, lo que les obligó a recular bastante ante la inferioridad técnica que suponía depender de la cantera mientras que los demás se armaban.

Aquí podemos ver los ataques a Yamine Lamal, blanco de los discursos de odio en el terreno deportivo. La repercusión del deporte hace que sea ahí donde se busca el escándalo y por donde se introducen estas teorías falsas que mucha gente da por buenas.

Rajoy debería aprovechar y callarse. Sus palabras le atraen votos por un lado, pero es un tipo de votos poco deseable, racista y radical.

El artículo recoge otras polémicas de corte racista en Francia y se cierra así:

La polémica reaviva un debate recurrente en Francia sobre inmigración e identidad nacional que cobró fuerza tras la victoria de la selección francesa en el Mundial de 1998, cuando la extrema derecha cuestionó que aquel equipo representara a la "verdadera" Francia por el origen familiar de varios de sus jugadores.

Como puede verse, ni ganando se contentan algunos. El mito de la sangre y la tierra es un absurdo que ha causado guerras con millones de muertos en Europa. Las palabras Rajoy y otras similares de otros son el abono sobre el que crece el racismo y la violencia derivada. 

Hemos importado lo peor del trumpismo. Aquí, como en otros lugares, nos lo cuela la ultraderecha y su patriotismo falso, de odio. Después están los "tontos útiles" que se dejan arrebatar por la retórica del odio a lo extranjero como forma de "amor" a lo propio. El resultado es este y lo que nos queda por ver de sus consecuencias.

 

* "El Gobierno de Macron llama "racista" a Rajoy por decir que en su selección no hay franceses: "Absolutamente inaceptable"" RTVE.es 12/07/2026 https://www.rtve.es/noticias/20260712/francia-racista-rajoy-seleccion-franceses/17153507.shtml

domingo, 12 de julio de 2026

Contra el odio creciente

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Preocupa la expansión de la xenofobia y del racismo a través de los discurso de odio crecientes. La larga agonía del sanchismo, enterrado por sus escándalos de corrupción en todos sus niveles, es aprovechado por algunos para promover e imponer este tipo de discursos de odio.

Nuestro drama político es la desaparición intencionada y suicida del centrismo como un elemento capaza de hacer de la moderación un ejercicio saludable y orientador. Pero es complicado asistir a un tipo de prácticas en el que la derecha se comió el centro para que la ultraderecha se la coma ahora a ella, Son los errores históricos los que han configurado estas formas dejándonos finalmente en esta tesitura obligados por los pactos necesarios para compensar la debilidad creciente por un lado y por otro.

Hemos tratado en diversas ocasiones en estos años algo que se veía venir y cuyos efectos se notan cada día: con la excusa de la falta de representatividad del bipartidismo, que se presentó como un mal, como una distorsión de la realidad política con dos grandes partidos, uno a la derecha y otro a la izquierda.


La existencia de un centro predominante que dominó la transición fue seguida de un empeño en el bipartidismo, que posteriormente fue criticado desde ambos extremos del espectro político. El apoyo en el centro desapareció al eliminarse del mapa Ciudadanos, el último intento de centrismo.

Desde entonces, los partidos grandes han tenido que someterse al chantaje de los pactos y componendas con partidos más radicales, a derecha e izquierda, que se presentan como "garantes" de que los grandes nos traicionaran a sus votantes. Estos partidos practican una doble política: apoyo y crítica. La primera les permite, con pocos votos, acceder al poder ocupando ministerios, consejería y concejalías; la crítica, les permite robar votos y llevarlos hacia sus posiciones. Con esto, los partidos grandes avanzan en su suicidio grupal; pierden poder y pierden votantes en beneficio de los que nada pierden y solo ganan. Cuando finalmente el barco se hunde, ellos se presentan como los artífices de lo positivo y, especialmente, de ser los responsables de que el grande no cometiera mayores errores e incumplimientos. A derecha e izquierda se ha practicado esto y les ha funcionado.

La extrema derecha ha detectado el valor de los discursos xenófobos en una sociedad en crisis en la que se hace rentable responsabilizar de las crisis al enemigo exterior. Ya sea la nacionalidad o la diferencia de religión (otro factor importante), la extrema derecha presiona para arrastrar a la derecha hacia xenofobia y racismo. Lo usa, además, para acusar de tibieza a la propia derecha, que se ve forzada a radicalizar sus discursos o moverse en la ambigüedad. Así, mientras se le cuela en los gobiernos autonómicos con consejerías desde la que ejercer su xenofobia y se proclama defensora de la "patria", de la que ellos se apropian y proclaman defensores frente a los ataques y tibiezas del resto.

Cada día leemos sobre cómo se trucan imágenes y palabras, se modifican —con IA o sin IA— para distribuirse a través de las redes y fortalecer estos discursos. Se crea así un fondo de relatos, explicaciones, etc. falsos con los que arrastrar al electorado y crear un clima de violencia hacia el extranjero laboral, distinto del bienvenido extranjero turista, que viene a gastar. El extranjero laboral, por el contrario; viene, según estos discurso de odio, a "robarnos puestos de trabajos", a "arrinconar nuestra religión", a "cambiar nuestros sanos hábitos",  a "violar a nuestras mujeres", etc.


La lucha hoy es por la opinión que lleva al voto. Comprendemos el mundo político como un espacio comunicativo de lucha, lo que nos lleva a la consideración de espectáculo, como escribíamos ayer. Atención, opinión, voto es la secuencia política en un mundo mediático y global, donde la gente ya no ve la realidad, sino lo que sus teléfonos le ofrecen como verdad.

Los discursos de odio pasan a ser el tipo de mensaje más eficaz: es llamativo (¡peligro!), apunta a causas comprensibles (identifica a los peligrosos) y ofrece soluciones (yo lo soluciono, ¡vótame!)

Hoy son xenófobos y racistas; también machistas. Los enemigos no solo vienen de fuera, sino que los hay que tratan de subvertir los principios "divinos" y "naturales" de la pareja, cada uno con su función: el hombre trabaja, la mujer queda en casa, pare y cuida.

El País

No solo se odia al extranjero, sino a las feministas y a la diversidad sexual. Estos discursos crecen, lo que quiere decir que aumentan y se expanden cada vez más. En la portada del diario El país tenemos hoy dos titulares: "La espiral xenófoba: así se han endurecido el discurso derechista y el clima social contra la inmigración"(de Ángel Munárriz) y el editorial "No ceder al marco extremista". En el primero ya se identifica al PP y a Vox como una voz conjunta.

Necesitamos clarificar los principios y eliminar las ambigüedades del panorama político. España necesita recuperar un centro político, social, de moderación en el que se imponga el sentido común y se alejen los fantasmas que nos llegan de dentro y de fuera (esto merece análisis detallado de las conexiones).

Estamos retrocediendo décadas y perdiendo nuestro sentido común y apertura mental, nuestro sentido de la Historia y de nosotros mismos. Hay que trabajar en el sistema educativo, en los medios y reorientar el debate político haciendo políticas inteligentes y un frente común contra los que siembran odio como estrategia.


El País


miércoles, 10 de junio de 2026

La expansión xenófoba

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Se multiplican los incidentes de carácter xenófobo y racista. La pretensión de que los que llegan de fuera sean "perfectos" choca con la realidad estadística, en todo "grupo" se producen actos delictivos, pero parece que solo los realizan los inmigrantes. Sobre esta distorsión de la realidad se construye un hipócrita teoría que sirve para justificar la violencia contra comunidades enteras.

Sobre esta situación se elaboran todo tipo de teoría, que van de la "gran sustitución" en los Estados Unidos a las que afirman la inferioridad racial y la criminalidad congénita del inmigrante. ¿Quienes creen esto y lo usan para sus fines? Creo que son fundamentalmente dos tipos: los frustrados que acusan de todas sus frustraciones a los inmigrantes y los interesados políticamente en crear un clima negativo y lo rentabilizan después en las urnas.

La apariencia de felicidad que caracteriza a nuestras sociedades mediatizadas contrasta con el sentimiento de frustración de la realidad en muchos sectores. Sociedades esencialmente polarizadas y con enormes desigualdades, cada vez más inseguras, dirigen sus odios hacia la inmigración, a la que responsabilizan de sus males. Los actos violentos, reales o imaginarios, que se atribuye a un inmigrante lo paga todo el grupo por más que sean inocentes la enorme mayoría. Una de las características del racismo y la xenofobia es precisamente su efecto colectivo, lo que hace uno lo pagan todos.

En 20minutos leemos sobre lo ocurrido en los desórdenes en Irlanda del Norte: 

Los disturbios desatados tras el apuñalamiento de un hombre en Belfast por parte de un ciudadano sudanés han comenzado a extenderse a otras localidades de Irlanda del Norte. La última hora llega desde Ballyclare, una población situada a unos 30 kilómetros de la capital norirlandesa, donde una barbería regentada por ciudadanos turcos ha sido atacada y ha sufrido importantes daños materiales.

Según los políticos locales, la puerta principal y los escaparates del establecimiento han sido destrozados durante los incidentes. El diputado del Partido Unionista del Ulster (UUP), Steve Aiken, ha lamentado lo ocurrido y aseguró que la violencia "no tiene cabida" en la comunidad. "Ver contenedores ardiendo, ventanas rotas y comercios dañados no ayuda a nadie y solo perjudica a los nuestros", ha afirmado en un mensaje difundido en redes sociales. En la misma línea, el concejal del Partido Alianza, Lewis Boyle, ha denunciado que la "violencia y destrucción" solo empeoran la situación y ponen en riesgo tanto a los vecinos como a los servicios de emergencia.

La escalada de tensión se produce después del apuñalamiento registrado la noche del lunes en el norte de Belfast. La Policía de Irlanda del Norte (PSNI) confirmó que un hombre de unos 40 años sufrió heridas graves en la cara, el cuello y la espalda y permanece hospitalizado. Por estos hechos fue detenido un ciudadano sudanés de unos 30 años, acusado de un presunto intento de homicidio.*


Para los xenófobos da igual que seas senegalés o turco. Se actúa desde una perspectiva simplificada, la del "ellos" y "nosotros", no se mira más allá. Todos los senegaleses son criminales y, en un segundo paso, lo son todos aquellos que no son como "nosotros". La violencia no distingue más allá.

La capacidad de aumentar la respuesta ante este tipo de planteamientos xenófobos procede, sin duda, de las redes sociales que permiten la desinformación horizontal sin control. De esta forma, los contactos horizontales permiten la influencia, retroalimentándose unos con otros.

La desinformación es una parte esencial, Permite amplificar, distorsionar, azuzar a los que esperan la ocasión de la violencia, otro factor importante. Es la forma de auto justificar los destrozos, las agresiones, los incendios, etc. Que estemos favoreciendo la aparición de este tipo de respuestas choca con los intereses de las propias redes, que necesitan de esto para muchos intereses, sobre todo de tipo económico y político. Necesitan de este tipo de procesos para mantener activas las redes. Es su vertiente negativa, la parte inevitable para mantener su funcionamiento en otros sectores.

En RTVE.es leemos una descripción de los violentos sucesos:

Cientos de manifestantes, muchos con máscaras, han aprovechado la situación de descontento para asaltar HMOs para migrantes (Casas en Ocupación Múltiple, una forma de vivienda financiada por los contribuyentes para solicitantes de asilo), incendiándolas en varios casos.

Las protestas se han congregado en varios puntos de Belfast. Un autobús y varios coches han sido incendiados, así como las viviendas, con residentes teniendo que ser evacuados. "Alrededor de las 19:30 (20:30 hora peninsular española), empezaron a prender fuego a los contenedores de basura", y luego "lanzaron cócteles molotov", ha declarado a la AFP uno de los residentes, Eemran, un ingeniero de origen indio de 41 años.

“De repente comenzó el incendio, había humo en el edificio y los bomberos nos dijeron que saliéramos”, ha explicado. “Da un poco de miedo”, ha dicho otra residente, Camila Flores, una chilena de 36 años que llegó a Belfast hace un mes para trabajar en investigación oncológica en la universidad. "Entiendo la ira de la gente, pero podemos hablar de estas cosas de forma más pacífica", ha añadido.**


La racionalidad de las discusiones es precisamente lo que no interesa a muchos. Para muchos es el placer de la destrucción lo que prima y se crea la idea del motivo justificado. No lo van a desaprovechar.

La violencia que se genera es usada por los grupos racistas que ven el ella una forma de actuación que les hace ganar votos en las urnas: ellos han señalado el origen del problema y tienen en su mano la solución. Cuanto más graves los incidentes, mejor para ellos. Es la medida de las dimensiones del problema. Rentabilizan la violencia vendiéndola como una forma de inseguridad provocada por los propios inmigrantes, con lo que se cierra el círculo, a más violencia más votos.

Las imágenes de Belfast son aterradoras. Lo son tanto por la violencia que muestran, como por la manipulación que suponen de la propia comunidad. La fotografía que encabeza el editorial del diario El País nos dice mucho.

 

* "Un apuñalamiento en Belfast dispara el recelo contra los inmigrantes: atacan una barbería turca y temen nuevos disturbios" 20minutos/EFE 10/06/2026 https://www.20minutos.es/internacional/tension-por-un-apunalamiento-belfast-se-extiende-otras-ciudades-atacan-una-barberia-turca-crece-temor-nuevos-disturbios_6981351_0.html

** "Las protestas antiinmigrantes en Belfast provocan actos violentos con residentes evacuados de casas en llamas" RTVE.es/Agencias 10/06/2026 https://www.rtve.es/noticias/20260610/protestas-antiinmigrantes-belfast-provocan-actos-violentos-con-residentes-evacuados-casas-llamas/17108531.shtml

martes, 21 de abril de 2026

El discurso racista contra los inmigrantes

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

La forma constante de pelearnos en la política española nos lleva a usar cualquier cosa como arma contra el otro. La cuestión migratoria no se merece este trato, esta forma deshumanizada de enfocarla, especialmente cuando se están favoreciendo las líneas racistas y xenófobas.

Los inmigrantes están aquí por muchos motivos y cumplen una función en nuestro país, solventan una carencia de población y muchos son explotados de manera infame cada día, sirviendo al enriquecimiento de muchos que se rasgan las vestiduras en público para pasar a ser impresentables esclavistas, como ha ocurrido en un caso reciente en nuestro país, en el que la Policía liberó a las personas que estaban en estado de semi esclavitud, según el propio informe policial. Otro tanto ocurre con muchas mujeres que están sometidas a situaciones de trata. Los migrantes son acusados de todo tipo de acciones cuando la principal tarea es sobrevivir y sacar adelante a sus familias.

Tratar de regularizar las situaciones para evitar estas situaciones infames no es algo contra España, palabra que no se les cae de la boca a algunos; más bien al contrario, es una indignidad explotar a la gente, negarles el acceso a la educación y sanidad a ellos y a sus hijos. Eso es indigno y nos compromete como país.

Conozco a personas de diferentes países que trabajan de sol a sol, que ayudan solidariamente a otros, que esperan pacientemente poder ser regularizados y algunos aspiran a la nacionalidad española. Me gustan porque son personas valiosas para este país y muchas de ellas mejores que algunos de los que tenemos por aquí.

Muchos discursos xenófobos tratan de identificar "migración" con "delincuencia" como un vínculo natural. Deberíamos leer la prensa de cada día de forma menos interesada y darnos cuenta quiénes son nuestros delincuentes.

Imitando lo peor de los Estados Unidos, estamos creando un "neo catolicismo" nacional que ve en las religiones de otros una amenaza a una "identidad nacional". Deberían leer mejor (si es que los leen) los Evangelios y aceptar una "hermandad" que la propia religión proclama como una vocación universal. Sin embargo, se usan los símbolos religiosos con una vocación de distanciamiento y reivindicando ideas contrarias a la básica de hermandad humana.

La lucha política tiene por toda Europa una línea anti migratoria. Sus raíces nacionalistas son primero anti europeístas y después anti migratorias. Es el gancho de los movimientos extremistas más retrógrados. Lo que ha ocurrido y sigue ocurriendo en los Estados Unidos se repite entre nosotros enfrentando países y, dentro de los países, a la propia población a la que se dirige contra el migrante convirtiéndolo falsamente en la fuente de nuestros problemas. Da igual que los informes de los economistas señalen los problemas que plantean su ausencia o lo que supone de inhumanidad rechazar a personas que vienen muchos de ellos de dictaduras, de genocidios, de condiciones económicas de enorme pobreza. Son el "otro", los "distintos"; podemos explotarlos, abusar de su condición y, finalmente, despreciarlos y expulsarlos. Nos gustan los extranjeros cuando vienen con dinero para gastar; pero si vienen a trabajar, entonces los despreciamos.

La regularización de los emigrantes en situación irregular es una necesidad social, humanitaria. No se trata de regularizar "delincuentes" como aseguran los alarmistas interesados, sino de permitir que personas puedan seguir una vida normal o lo más normal posible.

Fruto de estos discursos xenófobos disfrazados de "patriotismo" se ha producido un aumento de los discursos de odio contra ellos y contra otros grupos vulnerables. De los discurso de odio se pasa a los actos de odio, a agresiones, insultos. Esto es especialmente grave porque supone el caldo de cultivo para el desarrollo de una juventud cada vez más violenta y radical en sus planteamientos. Hacia ellos, como futuros votantes, se dirigen muchos de estos discursos. Hoy las calle; mañana las urnas.

Hacen falta más voces que expliquen problemas y consecuencias. Como sociedad, nos teatralizamos y tratamos de mostrarnos falsamente patriotas. El sentido del patriotismo no puede ser el odio a los de fuera, sino el deseo de mejorar y ser un país más justo para todos. Lo demás es odio y palabrería.







viernes, 8 de agosto de 2025

El caso Jumilla

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

El "incidente" de Jumilla deja en evidencia una vez más la debilidad de la política española y el deseo de permanencia en el poder por encima de los principios. Una política sin principios —o solo con el poder como objetivo— está condenada a la debilidad y, lo que es peor, a la arbitrariedad y al desarrollo del arte del desmentido, por llamarlo de alguna manera.

El perjudicado, en este caso, es el Partido Popular al que se extienden la palabra de su "socio" de gobierno. En gran medida le ocurre otro tanto al gobierno con su propia debilidad, que tiene que sostener la causa de los independentistas, que tampoco es cosa fácil de llevar, como podemos apreciar cada día.

La afirmación del concejal de Vox, que refieren los medios, sobre que "el que quiera celebrar festividades musulmanas que se vaya a Marruecos" es lo suficientemente clara como para ser camuflada con la retórica del PP de que "no se va contra nadie" y rasgarse las vestiduras por la acusación de xenofobia, aunque mal empleada, fruto del desbarajuste mental del partido Vox. Para ellos "raza" y "religión" se identifican,

Ha sido la Conferencia Episcopal Española —españoles y católicos— la que ha tenido que salir a explicar el despropósito del asunto:

La Conferencia Episcopal Española (CEE) ha apoyado este jueves a la Comisión Islámica tras el acuerdo entre PP y Vox en el Ayuntamiento de Jumilla de prohibir los actos religiosos en las instalaciones deportivas de la localidad murciana. En su opinión, "hacer estas restricciones por motivos religiosos es una discriminación que no puede darse en sociedades democráticas".

Así se han posicionado los obispos católicos en un comunicado hecho público este jueves, en el que han recalcado que "las manifestaciones religiosas públicas, entendidas como libertad de culto, están amparadas por el derecho a la libertad religiosa, un derecho humano fundamental protegido por la Constitución española".

La prohibición forma parte de una iniciativa municipal del PP que modificaba y rebajaba una moción previa del grupo de Vox que proponía explícitamente que se prohibieran celebraciones islámicas en el municipio, de unos 27.000 habitantes y con una amplia comunidad musulmana.*

No se puede ser más claro en este mar confuso de la política española, donde el pequeño impone sus criterios ante los grandes por aquello que explica la metáfora: "tener la llave del poder". De esta forma no hacen falta votos, sino tener lo suficiente como para decidir lo que hay que votar. Democráticamente, los hechos dejan de ser cosa de los votantes para ser decidida en negociaciones donde el pequeño, Vox en este caso, decide.

Por mucho que el PP de Génova lo intente, a sus oponentes les importa poco Jumilla y les atrae arrastrar el asunto hasta Madrid y situarlo en el centro de la gresca política que necesita de renovación constante para atraer la atención.

Al final, el ciudadano español tiene la sensación que votar es un ejercicio frustrante en el que lo que aprueban sus partidos tiene en ocasiones poco que ver con lo que finalmente sale adelante.

La cuestión es que no son "detallitos", sino que cada vez afectan a cuestiones de principios, a modificaciones de aspectos sustanciales que los partidos tratan de disimular con retóricas que hacen sonrojarse a más de uno.

Convertir los espacios deportivos de Jumilla en un caso flagrante contra el derecho a la libertad de culto, como ha señalado la Conferencia Episcopal, es grave. El encaje de bolillos del PP para justificar la medida no ha funcionado porque el caso es importante para Vox, ya que refuerza su línea de lucha por la patria y el paraíso. A Vox, al contrario que al PP, sí le importa dar visibilidad extrema a lo que dice haber conseguido mediante su imposición. Así, mientras el PP trata de camuflarlo diciendo que "no va contra nadie", a Vox le interesa lo contrario, presentarlo como un logro frente a las invasiones "raciales" y "religiosas" de los musulmanes. Las palabras del PP se quedan en nada o, peor, en un intento de ver a la ciudadanía como estúpida.

Es además una provocación, pues es un llamado a incidentes para los extremistas musulmanes, que serán llamados a vengar la afrenta y persecución. Esperemos que esto no se produzca, pero el cántaro va demasiado a la fuente últimamente.

El coordinador de la Comisión Islámica de la Región de Murcia, Walid Habbal, cree que la decisión del ayuntamiento de Jumilla de prohibir celebraciones religiosas, como el fin del Ramadán, en instalaciones municipales deportivas es un "paso atrás" que ha dejado "en shock" a la comunidad musulmana de la población, que lo interpreta "más que como un ataque político, como una falta de respeto".

En una entrevista con RNE, Habbal ha explicado que es comprensible que el Ayuntamiento de Jumilla ha tomado la decisión de "administrar sus espacios públicos de la mejor manera que consideran para su pueblo y la sociedad". Sin embargo, pide "buscar alternativas" para no perder los avances de cohesión social por los que han trabajado estos años por una "decisión acelerada". "Se siente una falta de respeto que se utilice un tema como este para una lucha política (...) hay límites".

Habbal ha recordado que la comunidad musulmana de la Región se ha esforzado en lograr una convivencia y buenas relaciones con el resto de la sociedad, "siempre mirando al futuro a y nuestros hijos".*


Se intenta dar una salida a los hechos, pero no será fácil pues importa más el mantenimiento del poder en el ayuntamiento, según parece, que los valores de convivencia, que deberían ser los prioritarios.

Esta España múltiple no es algo contra lo que haya que luchar, sino tratar de que funcione lo mejor posible. Sin embargo, la política española ya no lo es de soluciones, sino de conflictos. Son estos los que se acaban convirtiendo en el centro. Es mucho más fácil crear conflictos que erosionen al otro, que encontrar soluciones que beneficien a todos.

La ultraderecha juega las bazas de la xenofobia y de las religiones sabedora que le va a proporcionar siempre el número de votos suficiente como para tener esa llave del poder que busca. Una vez se entra en las instituciones, como hemos visto en múltiples ocasiones, desde allí se practican políticas extremas y golpes de efecto que le sirven para la promoción. El que cede, el PP, en este caso, queda como "débil" y es presentado como la peor alternativa, haciendo crecer el electorado de la ultraderecha. Esto lo vemos cada día. Se vive del conflicto y lo que se propone para "superarlo" es la violencia que llama a más violencia.

Los obispos españoles, con gran sensatez, han tenido que invocar la Constitución española y la convivencia y el respeto que reflejan. Pero las leyes de la ultraderecha llegan directamente desde la divinidad (la auténtica). El mundo se nos está llenando de "pueblos elegidos" y de "mesías". También de "fieles" incorruptibles frente al mundo.

¿No hemos aprendido nada de Torre Pacheco? Esperemos que no tengamos "visitantes" dispuestos a "evangelizar" la zona o respuestas radicales de los que pueden "explotar" el agravio. 

* "Los obispos dicen que impedir celebraciones "por motivos religiosos" como en Jumilla es "una discriminación"" RTVE.es 07/08/2025 https://www.rtve.es/noticias/20250807/obispos-reaccion-jumilla-murcia/16690398.shtml

miércoles, 16 de julio de 2025

El abismo al que nos empujan

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Los políticos no aprenden. Los problemas no son problemas, sino ocasiones, oportunidades para atacar al otro. Desde esta perspectiva, todo es positivo si se le saca rendimiento político. Hasta el momento y según los datos de crecimiento, solo Vox lo está haciendo. Prende fuego, vende la madera quemada y se queda con el solar para construir su nueva casa. A Vox solo le pueden perjudicar sus propios excesos, que asuste a sus propios seguidores, a una parte de ellos, con su creciente radicalidad. Y esto seguirá así mientras que los demás partidos no se propongan soluciones conjuntas ya que esto no solo es político —en un sentido partidista— sino socio cultural en un sentido amplio.

La ultraderecha es antisistema y aprovecha lo caótico para reclamar su visión autoritaria del "orden". Su fin no es la convivencia y el diálogo social, sino evitarlo, hacer crecer la sensación de peligro, de miedo y de que ellos son la alternativa.

En estos días hemos asistido a cursillos acelerados de desinformación y manipulación, a intentos de arrastrar a la gente a la violencia callejera, que es una línea roja que si se traspasa es difícil alejarse de ella.

"La violencia es la solución", nos dicen los radicales ante lo que califican como "inacción" institucional. Sorprende escuchar que se va a expulsar de España a los ilegales y a "los que vienen a delinquir", como si estos lo llevaran escrito en la cara o en los genes. Es una mala copia de la xenofobia trumpista según la cual todos los que llega son "delincuentes" cuyo fin es la destrucción de los Estados Unidos, algo de lo que ha conseguido convencer a millones. Algunos toman sus armas y se dirigen a las fronteras a disparar a los que quieren cruzar. No tienen duda alguna; todos los que llegan son agresores, envidiosos, delincuentes. Que esto se diga en un país que ha presumido precisamente de su carácter migratorio, de su construcción por oleadas, no deja de ser revelador. El retroceso social es enorme y la nacionalidad estadounidense solo está garantizada en su bondad anglosajona. Sobre todos los demás caen sospechas y recelos.

¿Estamos llegando a esto en España? ¿Es la organización de la violencia, que los propios organizadores y convocantes llaman "cacería", su equivalente?

Sorprenden algunos debates en los medios sobre conceptos como "discursos de odio" y otros de este tipo. Como hizo Trump, los políticos juegan con las ambigüedades, tanto retóricas como semánticas. Tienen práctica en esto.

Pero lo que ellos dicen o parecen decir, aparece radicalizado y directo, transformado en llamadas a la acción, por organizaciones que se diluyen en las llamadas "redes sociales", en donde se marcan tres líneas. El anonimato y el contacto propio de las redes; La desinformación, falsificación de imágenes y textos y, finalmente, su organización internacional. Estas tres claves son esenciales para comprender el fenómeno que se está produciendo.

La cuestión del anonimato es una lucha de los gobiernos con unas redes que son esencialmente norteamericanas y cuyos propietarios están claramente del lado trumpistas. Han pasado los tiempos en que se retiraban los mensajes falsos de Trump. Hoy es otra cosas y forman parte del aparato norteamericano. No digo que se controle desde allí, pero sí que se tiene el control y la posibilidad de actuar en un sentido u otro. Intereses políticos y económicos pueden coincidir. Europa, por ejemplo, no ha desarrollado sus propias redes para dar una alternativa sus ciudadanos sobre dónde alojar sus cuentas. En cualquier momento puedes ser "censurado" en nombre de diversos principios que suelen concluir que criticar a Trump es malo.

La segunda cuestión la de la desinformación, los bulos, etc. plantean una cuestión que se liga con la primera, la del anonimato. La facilidad de difundir mensajes manipulados se apoya no solo en las facilidades tecnológicas para la falsificación sino en la seguridad de que los responsables quedan fuera por desconocerse quiénes son en muchas ocasiones.

Tecnología y desinformación están creando un universo documental falso, manipulado, que se basa en el refuerzo de los prejuicios, Se trata de reforzarlos, con lo que se gana en intensidad de las respuestas, ya sea reproduciendo las falsedades y haciéndolas llegar a otros, y se va consiguiendo que los receptores den el paso final a la acción violenta, que es la base práctica. Voto y violencia es la ecuación final perfecta.

El tercer elemento es la internalización, quizá el más difícil de controlar por las debilidades de las respuestas en los diversos países. Es indudable que hay una "internacional" de la ultraderecha que se ampara en los dos aspectos señalados, el anonimato y la desinformación. En un mundo globalizado, intercomunicado, las dos fases se ven intensificadas y para ello la organización internacional es esencial. No debemos pensar en las organizaciones internacionales legales. Se trata aquí de elementos que no tienen una visión organizativa basada en la legalidad sino en la ilegalidad funcional. Son otro tipo de organizaciones altamente adaptadas a sus espacios, con un elemento común ideológico y sobre todo con una coordinación para el desorden y la violencia.

Los conocidos contactos de la ultraderecha con Rusia o con los Estrados Unidos de Trump dejan a Europa como un campo de operaciones de este tipo de organizaciones cuya función esencial es la generación de desorden a través de la desinformación y la agitación social. Esto es una tema complejo que debemos resolver los europeos. Europa se encuentra en estos momentos en una situación como nunca ha estado, con una guerra indirecta con Rusia a través de Ucrania y con otro tipo de conflicto (de difícil calificación) con los Estados Unidos de Trump, al que cada día es más difícil reconocer como aliado. 

El envío a Europa de destacados ideólogos de la extrema derecha norteamericana para "organizar" lo disperso, como fue en su momento, y las financiaciones rusas de determinados elementos rupturistas de la unidad europea y de su estabilidad (por el ejemplo, el Brexit), hacen que sea difícil definir la situación. Sencillamente, estamos en medio y una Europa inestable, rupturista de su "unión" beneficia a los prorrusos y a los trumpistas.

Lo ocurrido en Torre Pacheco ha dejado al descubierto algunas de estas cosas: la generación de violencia y su coordinación internacional a través de las redes sociales, donde se acaba perdiendo la pista. No es necesario llegar a una complicada "teoría de la conspiración" para comprender que nada aquí es espontáneo, que existe una "maquinaria" preparada para responder inmediatamente y crear el "caso" adecuado, que existen patrones en diversos lugares de Europa.

La Vanguardia

Los casos creados no buscan solo la "acción", también buscan convertirse en "información", en noticias que se repiten con diversas intenciones en titulares de todo el mundo.  Por eso, la noticia de hoy en Torre Pacheco eran los ataques ayer a los periodistas, en un claro intento de intimidación y de alejamiento de la prensa. La creación de "medios" por parte de la ultraderecha (recuerden lo ocurrido en nuestro Congreso de los Diputados hace unos días).

La batalla que nos toca se da en diversos ámbitos. En una batalla que busca llevar finalmente a la calle, a esa "cacería" que reclaman sin pudor alguno. Si lo hacen es porque creen que es el momento. Hay que demostrar social, política y legalmente que no controlan. Socialmente se les debe mostrar que están equivocados, que este racismo es incompatible, contrario a nuestros valores sociales. Políticamente, los partidos deben demostrar que esto está por encima de sus diferencias y juegos, quizá realizando un gran pacto de estado, perfectamente visible para todos; menos utilización partidista y más visión histórica de la importancia del momento. Pero mientras algunos consideren que esto refuerza al gobierno y a su presidente y otros lo quieran usar para tapar sus vergüenzas, no es fácil que se produzca, aunque sea absolutamente necesario. 

Finalmente, las acciones legales deben ser contundentes, inmediatas para demostrar que las instituciones no son indiferentes, que las leyes son claras y fuertes.

Mientras esto no ocurra, tendremos una España convulsa, que asiste atónita a este vergonzoso y organizado espectáculo que busca precisamente dar forma al hartazgo y al miedo.

Hay que dar forma visible a la integración y a sus resultados para España. Demostrar que ha servido de algo ser un país que tuvo que recurrir a la emigración para salir adelante, que no olvida su pasado fuera de España.

Una España débil y que no funciona es el peor caldo de cultivo para que prospere la violencia; igualmente una España en crispación constante. Para evitarlo hay que afrontar muchos otros problemas, que son nuestros, pero de los que responsabilizamos a otros y muchos lo creen así.

¿Es posible salir del abismo a que nos empujan?