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lunes, 26 de mayo de 2025

Los mandamientos texanos

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

No deja de ser interesante e instructiva la doble dirección tomada por los Estados Unidos de Trump. Una va hacia el control económico y militar; la otra directamente hacia el integrismo religioso.

Tendemos a ver a los Estados como un país de "modernidad", el que llevó al hombre a la Luna, pero está el otro, el que quiere llevar al hombre al paraíso. La época de Trump supone de nuevo una presión en este último recorrido.

Esto quiere decir que repiten los mensajes mesiánicos que nos quieren hacer ver que el destino americano se sostiene en una "fuerza" divina. Recordemos la idea del "destino manifiesto", de larga tradición y uso, junto a reacciones de este tipo ante los intentos de atentados contra Donald Trump, "protegido" por un ángel con forma de bandera norteamericana. Lo que algunos han considerado una broma, la postulación de Trump al papado, quizá no lo sea tanto.

La idea de que el norteamericano es el "nuevo pueblo elegido" ha dado alas a los sectores más integristas de la población, que trata de deshacer cualquier cosa que "huela a progreso".

En este contexto, Texas se lleva la palma del integrismo religioso. En 20minutos podemos leer la siguiente noticia "Texas ultima una ley que obliga a exhibir los Diez Mandamientos en todas las aulas de colegios", en la que se nos explica lo siguiente: 

El Congreso del estado norteamericano de Texas está en la última fase de la aprobación de la Ley del Senado Número 10, una norma que obliga a exhibir los Diez Mandamientos de la religión cristiana en todas las aulas de los colegios.

La ley fue aprobada el sábado por 88 votos a favor y 49 en contra en la Cámara de Representantes texana tras dos horas de debate, lo que supondría incumplir con la norma del Sábat judío y demostraría el doble rasero de la legislación, según destacaba el representante demócrata James Talarico y recoge el diario Texas Tribune.

Ya el domingo se aprobó en Cámara de Representantes por 82 a 46 con la modificación que aclara que el estado será responsable de cualquier coste legal si se denuncia a cualquier distrito escolar por esta medida.

Resta ya solo la aprobación definitiva del Senado estatal y el Partido Republicano cuenta con los votos necesarios para que se convierta en ley. El gobernador texano, Greg Abbott, ya ha expresado su intención de firmar para promulgar la ley. El cartel con los mandamientos debe tener al menos 50x40 cm, recoge la ley, que advierte de que no se podrán colocar carteles similares cerca del mismo.* 

Como se puede apreciar, no se trata solo de "poner" los carteles con los mandamientos, sino de asumir las denuncias e inconvenientes que pudieran surgir por esta acción. Es una forma de evitar que sean removidos los carteles con los diez mandamientos.

Estos mandamientos, demás, se entiendo como un "programa actual" de acción que no solo debe ser conocido, sino seguido a pies juntillas.

En el texto de la noticia se nos dice:

"Tenemos la obligación de seguir las leyes divinas. Creo que todo sería mejor si lo hiciéramos", ha argumentado la representante Candy Noble durante el debate, dando voz a quienes defienden que los Diez Mandamientos forman parte fundamental de la historia de Estados Unidos y combaten la "decadencia moral".*


Creo que el planteamiento no puede ser más claro. No se trata solo de que se conozcan los diez mandamientos, sino que hay que "seguirlos" dentro de ese vínculo divino con la historia norteamericana. Es "anti americano" no hacerlo.

La manipulación política religiosa es absoluta y nos lleva directamente al terreno de lo incuestionable. Introduciéndose en las escuelas, el trumpismo se blinda con lo religioso. Veremos todavía muchas cosas, porque estos principios tienen consecuencias, no son meramente decorativos. Se entrelazan entre ellos como una tela de araña.

La imagen de Charlton Heston con las tablas de la Ley, separando las aguas, etc. son la forma en que Hollywood contribuye a la expansión de estas cosas. Un Moisés norteamericano siempre es una ayuda. Más si se le vincula com la Asociación Nacional de Rifle, otro emblema nacional, un pilar del americanismo.. 

Por todas partes del mundo, el integrismo se refuerza y lo hace a través de estos medios, los religiosos que sostienen a los políticos. Por si fallan, el rifle siempre quedará a mano.

 

* "Texas ultima una ley que obliga a exhibir los Diez Mandamientos en todas las aulas de colegios" 20minutos / EP 25/05/2025 https://www.20minutos.es/internacional/texas-ultima-ley-obliga-exhibir-diez-mandamientos-todas-aulas-colegios-5715586/

jueves, 22 de diciembre de 2022

Parir y callar, el destino de las mujeres afganas

Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Hay muchos tipos de guerras, pero la más difícil de definir y a la que enfrentarse es a la guerra contra las mujeres. Afganistán está en guerra contra las mujeres. Hay guerras civiles, coloniales, fronterizas... pero la guerra contra las mujeres es una guerra tan cotidiana en tantos lugares, que no se presentan como una guerra, sino como una costumbre, como una tradición, como un mandato divino, algo interno que escapa a las definiciones de guerra a las que estamos acostumbrados entre países, culturas o ideología.

La guerra contra las mujeres admite grados que van desde del maltrato con la bendición de las autoridades porque es "por su bien" a casos como el que estamos viendo en Afganistán donde se está redefiniendo esta guerra hacia términos absolutos, prohibiendo trabajo y educación.

Bastaron unas horas para comprobar que el abandono de Afganistán a su suerte era un trágico error, la condena de medio país a ser explotado, castigado, encarcelado por el otro. El abandono de Afganistán a su suerte, decidido por los Estados Unidos, sin más garantías que unas vergonzosas negociaciones que las propias mujeres tuvieron que denunciar señalando que ellas eran la moneda de cambio. Pero al gobierno norteamericano solo le importaba salir causando un desastre cuyas imágenes todavía están en nuestra memoria por lo trágico. La gente colgando de los trenes de aterrizaje en los despegues era una imagen lo suficientemente desesperada como para entender el drama de lo que llegaba.

Unas élites corruptas que pronto se fueron o se amoldaron a lo que los talibanes exigían y un incumplimiento tras otro, con chantajes incluidos ya que las mujeres son los rehenes que el gobierno del país siempre tiene a mano. Ocupar un país tiene alguna responsabilidad y aquí se apostó por la irresponsabilidad histórica.

Las noticias que llegan de Afganistán son malas, pésimas. Las prohibiciones se suceden y todas se hacen con el Corán en la mano. En RTVE.es leemos:

El gobierno talibán ya prohibió hace un año la educación secundaria para las niñas, con la excusa de adaptar la educación a la ley islámica. Sin embargo,  pese a las promesas de reapertura de los fundamentalistas, el régimen mantiene el cierre de los centros. 

Desde agosto, las autoridades han impedido que las alumnas de curso superior a sexto se reincorporen a clase, algo que sí han autorizado a los alumnos. 

El ministro para Promoción de la Virtud y la Prevención del Vicio, Mohamad Jalid Hanafi, defendió que el gobierno está comprometido a defender los derechos de las mujeres "definidos por el islam" y ha rechazado la interpretación dada "por la comunidad internacional" a estos derechos fundamentales.*

Es difícil mostrar mayor cinismo. Todo, se nos dice, se hace por el bien de las mujeres, pues la ley islámica no puede ser mala; solo es lo que Dios quiere, dice, en la más burda falsificación del dominio.

El control de las mujeres es esencial para los fundamentalistas porque es el único sujeto sobre el que pueden ejercerlo. Durante siglos, la única opción ha sido el control de las mujeres. Para ello han construido todo un aparato ideológico que lo justifica. Es la idealización absurda de un pasado reaccionario, querido por Dios porque fue el tiempo de Mahoma. Sobre esta base pobre, solo se acepta como avance aquello que permite controlar mejor, castigar mejor, encerrar mejor. Los objetivos internos son las mujeres, los herejes y los ateos. Los exteriores son el mundo entero porque ellos son los únicos a los que Dios ama por hacer lo que hacen, una explicación tautológica que si no te convence te quita de en medio.

Decir que los talibanes van en sentido contrario al mundo es quedarse cortos. No son los únicos, pero sí los que retroceden a más velocidad hacia ese punto imposible de alcanzar, el de un pasado absurdo e idealizado que les sirve de horizonte. Lo peor es que las mujeres son el indicador, el termómetro de su acercamiento a la voluntad de Dios tal como la prescribe la ley islámica en su interpretación radical e integrista.

Hay países musulmanes en los que esto no es así, aunque muchos corren un serio peligro de involución. Las autoridades saben que siempre pueden negociar con los integristas un punto: las mujeres y su condición. Saben que la forma de "calmarlos" es recortar derechos, retroceder en el tiempo hasta el momento justo, aquel en el que la mujer queda sin conocimientos, sin palabras, sin imagen, sin identidad propia, simplemente un "mal histórico", un "error" del devenir que solo puede ser controlado por los varones piadosos, los encargados de vigilarlas en su encierro familiar. Parir y callar.

¿Qué puede hacer la comunidad internacional después de haberse retirado dejando a estos retrógrados, a estos anacrónicos peligrosos? Es difícil contestar a esto cuando tras mucho tiempo, salieron disparados dejando todo lo construido al borde del abismo.

Según el Ministro para la Promoción de la Virtud y la Prevención del Vicio, ellos defienden los derechos de las mujeres en sus encierros. El mundo está equivocado y camina en dirección contraria. Su mundo es medieval, orgullosamente arcaico, retrógrado. Lo suyo no son tradiciones, sino maldiciones sobre aquellos que las padecen. No hay cultura respetable que extienda el sufrimiento, condene a la mitad de su población a la ignorancia y encima se sienta orgullosa por ello.

Hay mucha complicidad desde otros países desde los que el integrismos se financia y apoya. Ya sea estatal o privadamente, el dinero, armas y demás fluyen desde los que ven esto como algo natural. Saben que la represión en algunos países les ayuda a ganar terreno en los suyos propios. Los talibanes existen porque hay intereses en que existan; sus políticas represivas benefician a algunos que ven en ellos el respaldo de la santidad.

Hemos visto imágenes de mujeres llorando ante las puertas cerradas de sus colegios y universidades. Son las lágrimas que todos debemos derramar por esta vergüenza en el nombre de ese Dios manipulado, construido a imagen del varón cruel y dominante.

Afganistán está cometiendo el mismo error de Irán en una mutua realimentación. Será su perdición porque está claro que no hay un futuro sin mujeres en igualdad, en libertad para definirse y construir su propio futuro. No hay mayor peligro que los ignorantes armados, fanáticos de sí mismos. 

* "Estudiantes afganos protestan por la expulsión de las mujeres de las universidades: "O todos o ninguno"" RTVE.es https://www.rtve.es/noticias/20221221/protestas-estudiantes-afganistan-expulsion-mujeres-universidades/2412580.shtml

miércoles, 8 de septiembre de 2021

Palabras y hechos de los talibanes

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)


En la política, la cara del gobierno es el espejo del alma. Lo que se sabe hasta el momento del gobierno de los talibanes nos muestra un alma oscura en evidente contradicción con las múltiples promesas con las que se allanaron el camino hasta Kabul.

De todas las promesas, hay ya evidencias de lo contrario. Los discursos que se hacen tienen su réplica en los hechos, que no se corresponden. Por cada afirmación del gobierno talibán surgen veinte voces diciendo que no es así. El compromiso llega hasta los que les creen, que deben sostener lo que han negociado con ellos. Le ha ocurrido al gobierno norteamericano que ve cómo lo pactado no se cumple, quedando en evidencia.

En la CNN se nos dan datos inquietantes sobre la constitución de ese primer gobierno de los talibanes, el que iba a ser inclusivo, reflejaría la diversidad, etc. La autopercepción del propio gobierno es importante para comprender el futuro que espera:

 

"We represent the whole of Afghanistan, and we talk on the level of the whole of Afghanistan and our struggle was based on the whole of Afghanistan. We are not people of one tribe or ethnicity, neither do we believe in this," Taliban spokesman Zabihullah Mujahid said at a news conference in Kabul on Tuesday, announcing the interim government.*

 


Que ellos mismos se perciban como la "totalidad" afgana significa algo muy claro: todo lo que no es como ellos, todo el que no piense, sienta o actúe como ellos, "no es afgano", que es lo mismo que decir que es un traidor, un hereje, etc. Ellos reniegan de "tribus", facciones o etnias. No es una novedad porque para ellos la dimensión superior es la religiosa, que está por encima de cualquiera de las otras. Traducido a la realidad significa que quedan abolidos todos los poderes previos y solo se admitirá una voz, la de líder supremo, que será quien interprete la aplicación de la ley islámica, la Sharia, lo único admisible.

Pero esta idea "global" (absoluta) del poder se refuerza con la necesidad de imponerla, por lo que se requieren las "manos duras" de aquellos que han pasado los veinte años anteriores en la lucha. Desde esta perspectiva, se relativiza la "variedad" ante los nombres que se han presentado. Señala la CNN que

 

The lineup of senior positions, which includes former Guantanamo inmates, members of a US-designated terror group and subjects of an international sanctions lists, presents the first snapshot of how the Taliban's leadership of Afghanistan will begin to take shape.

Like many in the Taliban's incoming cabinet, interim Prime Minister Mohammad Hassan Akhund is under United Nations sanctions. A long-time Taliban member, he has been leader of the group's Shura, or Leadership Council, for about two decades.

Some analysts had originally tipped Abdul Ghani Baradar for the top role. Baradar served in the Taliban's political bureau in Doha, Qatar, and led the Taliban's peace talks with the US. He recently arrived back in Afghanistan after a 20-year-exile and reportedly met with CIA chief William J. Burns.

Two senior members of the Haqqani network, a US-designated terror group aligned with the Taliban and al Qaeda, will also be in the interim government. Both have been sanctioned by the UN and the US.

Sirajuddin Haqqani, the network's leader, will be the acting interior minister. Haqqani has been one of two deputy leaders of the Taliban since 2016. A member of the FBI's "most-wanted" list, he has a $10 million bounty on his head.

Khalil Haqqani, Sirajuddin's uncle, was appointed as acting minister for refugees. He has a $5 million bounty for his past relationship with al Qaeda. Two other members of the Haqqani clan were also named to positions in the interim government.

Four men receiving senior positions in government had previously been detained by the US at Guantanamo Bay, and were released as part of a prisoner swap for Sgt. Bowe Bergdahl in 2014: The Taliban appointed Noorullah Noori to acting minister of borders and tribal affairs, Abdul Haq Wasiq as acting intelligence director, Khairullah Khair to acting minister of information and culture and Mohammad Fazil Mazloom to deputy minister of defense.

A fifth detainee released in the 2014 trade, Mohammed Nabi Omari, was appointed as the new governor of the southeastern province of Khost last month, according to Taliban.*

 

No sé si esto se puede considerar como "variado", "moderado" y "de todos", pues su historial sugiere más bien lo contrario. Más bien sugiere una línea dura doble, hacia el interior —como toma de posiciones de la vieja guardia— y hacia el exterior de cara a las negociaciones que puedan realizar. Por mucha "unidad" que se pregone, los talibanes carecen de los mecanismos de unión más allá del común de la religión. Su funcionamiento previo no es un modelo de unidad precisamente por las distancias entre los líderes en el exilio y los líderes en combate, los que han visto los toros desde la barrera y los que han estado encerrados en Guantánamo, por ejemplo, que reclaman el pago, en términos de poder, en el nuevo gobierno.

Con todo, el problema principal ya se está planteando: el caos humanitario que se va a producir más pronto o más tarde. Es una situación compleja (y complicada) que tengas que sostener a tu enemigo financiando sus errores. Cuando hemos hablado de un "país de rehenes" en entregas anteriores hemos querido señalar algo que ya se está produciendo. Los talibanes carecen de un verdadero plan de reconstrucción de Afganistán, entre otras cosas porque la presencia occidental de veinte años ha supuesto una mejora por las inversiones y la estabilidad relativa. Los talibanes pretenden un país sin norteamericanos y europeos pero con su dinero; pretenden burlarse en las calles de la caótica retirada norteamericana pero que se mantengan las inversiones que ellos, por supuesto, administrarán y presentarán como una especie de victoria ante los afganos señalando que es una especie de "pago" o "impuesto" por el tiempo de ocupación.



Los rehenes son todos aquellos que manifiestan su deseo de irse y que los talibanes ya retienen para poder controlar su salida mediante intercambios. Los pagos serán la nueva economía sumergida de un país que no produce y que buscará "comerciar" con lo que tiene, gente con ganas de irse.

La BBC recoge los comentarios de la administración norteamericana sobre el anuncio de ayer con la formación del gobierno:

In a statement on Tuesday, the US State Department said: "We note the announced list of names consists exclusively of individuals who are members of the Taliban or their close associates and no women.

"We also are concerned by the affiliations and track records of some of the individuals."

It added that America would "judge the Taliban by its actions, not words."

The statement said Washington would "continue to hold the Taliban to their commitments" to allow safe passage for foreign nationals and Afghans with travel documents, "including permitting flights currently ready to fly out of Afghanistan".

"We also reiterate our clear expectation that the Taliban ensure that Afghan soil is not used to threaten any other countries," it said, adding: "The world is watching closely."**

 


Los hechos, está claro, son los que son y no dejan mucho margen para la interpretación. ¿Comprenden ahora que las palabras, las negociaciones, promesas, etc. sirven de muy poco? Estados Unidos aceptó que le dijeran lo que quería escuchar porque tenía prisa Donald Trump por retirar las tropas y Biden lo confirmó sin pensarlo dos veces. Pero eso solo sirvió para mostrar al mundo una debilidad, algo que los talibanes se han encargado de exhibir ante el pueblo afgano como gran victoria.

Las noticias diarias informan de muertos en las manifestaciones por Kabul y en otros puntos. La congelación de las cuentas bancarias, reducidas a un mínimo, la elevación monstruosa de los precios, una creciente inflación que no se sabe hasta dónde pueda llegar, el embargo de la ayuda internacional, etc. no son buenas noticias, pero sobre todo no lo son para los propios talibanes que irán viendo cómo su brillo se apaga y se les irá responsabilizando, como nuevos gobernantes, de lo que ocurra. Y lo que ocurre no es nada bueno.

Los grupos extremistas dogmáticos no suelen tener planes brillantes para resolver problemas de la realidad, que suelen exigir una flexibilidad de la que carecen por definición. Por eso, los países que caen en sus manos acaban dependiendo de las ayudas financieras de los países ricos de su cuerda ideológica. Se pueden permitir el fanatismo precisamente porque están financiados. Qué saquen los otros, es ya una cuestión variable y depende de muchos factores, como la ubicación geográfica, la posibilidad de acuerdos para la extracción de materias primas, seguridad frente a terceros, etc. Los talibanes, "estudiosos" del Corán, su única fuente admisible de sabiduría, la panacea con todas las respuestas a lo que el ser humano puede necesitar, no saben gobernar, sino "vigilar", como señalábamos ayer. Lo mismo ocurrió con el Estado Islámico, que allí donde llegó solo permitía lo que estaba permitido.



En el texto de la BBC se recogen unas muy claras palabras del senador republicano L. Graham, tomadas de una entrevista más amplia:

 

US Senator Lindsey Graham described the new caretaker cabinet as a "line-up of thugs and butchers". He is one of a number of senior Republicans to condemn as "ill-advised" Democratic President Joe Biden's decision to withdraw from Afghanistan.**

 

En otro titular se recoge "acabaremos volviendo a Afganistán". No sé si eso es posible, ya que sería debido al incumplimiento del compromiso del que deriva todo esto: la acogida en suelo afgano de grupos terroristas que atenten contra Occidente. Pero la historia no se repite con exactitud, sino con variantes. Es poco probable que la visita de vuelta sea para quedarse una temporada. Más bien, como ya se ha hecho, con esos ataques relámpago por medio de drones o de misiles guiados.

Lo que se está complicando es la relación con sus vecinos paquistaníes, tanto por la cuestión de los refugiados como por el papel que haya podido jugar (y jugará) en todo esto.

Lo que está claro, por ahora, es que las palabras no se cumplen, que los hechos no se corresponden con ellas y que la situación empeora y lo seguirá haciendo. Cuál sea la respuesta talibán al deterioro, la del propio pueblo al gobierno talibán y, finalmente, la respuesta que se dé desde fuera a lo que ocurre dentro será determinante.

 


* Tim Lister y Eliza Mackintosh "Taliban name ex-Guantanamo detainees and wanted man to new caretaker government" CNN 8/09/2021 https://edition.cnn.com/2021/09/07/asia/taliban-government-announcement-intl/index.html

** "Afghanistan: US 'concerned' by new Taliban government" BBC 8/09/2021 https://www.bbc.com/news/world-asia-58484155

domingo, 27 de enero de 2019

Mitos a la carta

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Ayer hablábamos de las consecuencias sociales de exiliar a la universidad al recinto de los expertos, de desconectarla del mundo "real" pensando que su única función es formar trabajadores más o menos cualificados. El error de esto es fatal porque nos aleja de la comprensión de nosotros mismos, tanto en lo personal como en lo social, nos deja sin comprender nuestro pasado, que se convierte en manipulación y nos deja en un presente atemporal, que gira sobre sí mismo, rodeados de fantasmas y cantos de sirenas de manipuladores.
La necesidad de cambiar los enfoques de la educación, incluso del modelo de profesorado y enseñanza que tenemos, de cambiar las didácticas mecanicistas que hemos adoptados como "modernas" y que nos deshumanizan en un sentido profundo del término, se hace cada día más evidente. Es necesario antes de que nos encontremos con las sociedades invertebradas, cuyo siguiente paso es caer en manos de demagogos y dogmáticos que les ofrecen los mitos necesarios para que pierdan el vértigo del vacío.

La mente parece tener algún tipo de "horror al vacío". Sin la capacidad crítica necesaria, es pronto objeto de seducción por parte de aquellos que le ofrecen la facilidad de los mensajes que le explican todo. El fenómeno lo estamos viendo en dos campos diferentes: el crecimiento de los populismos, una maquinaria de respuestas sencillas, y en el extremismo islámico, en el que caen personas igualmente que carecen de estímulos —el reclutamiento en cárceles occidentales no es casual— y salen por esa vía de su confusión vital. El dogma es lo que caracteriza a ambos, además del fanatismo de ideas y liderazgo. ¡El mundo es sencillo y ellos tienen razón! Se hace la claridad en el desorden.
Todo esto ocurre en la era del vacío, de la tecnocracia, de la eficiencia. Los datos son comunes tanto en países avanzados, como los Estados Unidos (retrocede la Ciencia, avanza el fanatismo y las conspiraciones) y en los más pobres. Dogmas y mitos o la fusión de ambos son los resultados de la involución ilustrada que nos ha traído la sociedad posindustrial, curiosamente la Sociedad de la Información. Quizá sea así de forma natural, ya que el vacío es rápidamente rellenado por la facilidad comunicativa de que hoy disponemos. Se ha sustituido el diálogo por el contacto y la comprensión del mundo por la cala parcial en el área específica en que se viva.


La educación es pobre porque se limita a buscar la empleabilidad sin tener en cuenta que esas mismas personas necesitan satisfacer otras necesidades, otras dimensiones de la personalidad, bajo la amenaza que otros las satisfagan con sus cantos. Eso es lo que vemos cada día con la extensión del fanatismo en sus diferentes versiones. El avance de las máquinas en cuanto a automatismos plantea perfiles distintos. No se invierte en educación, sino en formación y esta es la justa para la rentabilidad. La persona queda de lado y expectante en un mundo de reducción de empleos y precariedad.
Una de las muestras más claras de esa expansión aprovechando el vacío es el resurgimiento de los mitos nacionalistas. El nacionalismo se ha vuelto una ideología emocional que necesita de los mitos y de la ignorancia, en la medida en que la segunda favorece a los primeros. Ya sea el nacionalismo o el fundamentalismo religioso, la función de ambos es servir de banderín de enganche en diversas causas e intereses que los usan para sus fines.
El diario El País nos trae el artículo del profesor e historiador José Álvarez Junco, con el título "La Reconquista", criticando el uso que los nacionalismos —tanto periféricos como españolista— hacen de los hechos históricos, del desprecio en favor de las ideas interesadas. Escribe Álvarez Junco:

Los historiadores deberíamos estar hartos de que nos utilicen. Deberíamos protestar, sindicarnos, demandar judicialmente a quienes abusen de nuestro trabajo, salir a cortar una avenida céntrica… Somos pocos, me dirán. Pues movilicemos a nuestros estudiantes, que seguro que estarán encantados. Y es que ya está bien. La función de la historia es conocer el pasado. Investigar, recoger pruebas, organizarlas según un esquema racional y explicar lo que pasó de manera convincente. Y punto.
Pero a poca gente le interesa de verdad conocer lo ocurrido, que en general fue complejo y hasta aburrido. Lo que nos piden es algo mucho más excitante: un relato épico, útil para construir identidad; que demostremos que nuestra nación existe, que la colectividad en la que vivimos inmersos hoy es antiquísima, casi eterna, y que a lo largo de los siglos o milenios ha actuado de manera noble, generosa, sufriendo conflictos siempre debidos a la maldad de los otros; que asignemos en nuestro relato claras identidades de buenos y malos, víctimas y verdugos, vinculando a nuestro grupo actual con los buenos, las víctimas. No, no nos pide eso un niño necesitado de cuentos para dormir. Nos lo piden adultos, muchos adultos. Entre ellos, los más poderosos, los dirigentes políticos. Y es que la nación justifica el Estado, legitima la estructura político-administrativa que controla el territorio que vivimos. Por lo cual es elevada a los altares, venerada como objeto sagrado. Sobre ella no se puede escribir historia (compleja, matizada, para adultos), sino mitos o leyendas, con escasa o nula base empírica, que nos hablen de nuestros padres fundadores, de sus hazañas, de los valores éticos que encarnaron, fundamento perenne de nuestro ser colectivo. Eso es lo que se nos pide. Mito. Algo que puede alcanzar alta calidad literaria y profundidad psicológica. Pero que no es historia.* 



Tiene razón Álvarez Junco y en eso mismo hemos insistido muchas veces. Pero hay más. Los que se pliegan a crear esos mitos tienen su beneficio. Son los políticos los que piden; son también los que dan. Desgraciadamente, la sumisión de la Universidad a los políticos (no a la política) es una evidencia de la que no acabamos de recuperarnos. Para algunos está muy claro: son ellos los que las controlan, los que aprueban sus presupuestos, los que deciden los futuros.
La política se ha profesionalizado, por lo que se ha llenado de vocacionales del poder con una asignatura obligatoria en su currículum, la comunicación, y otra optativa, unos mínimos esquemas ideológicos. Les sobra todo lo demás. El ascenso de los ignorantes a los puestos de decisión conlleva este tipo de nefastos resultados. Lo que esperan de las instituciones educativas es sumisión y de la educación en sí poco o nada. Son los primeros que la pisotean.
La falsificación de títulos universitarios por parte de los políticos revela cuál es visión de lo que es la educación. También de lo que es la política. Es un fenómeno mundial, cuya coronación se ha consumado con la llegada de Donald Trump, el rico ignorante, a la dirección del país más poderoso de la tierra. Lo ha hecho con demagogia, con falsedades y mentiras.
Lo que señala Álvarez Junco es una realidad. Lo que se busca y pide a la Historia es el fortalecimiento de las tesis identitarias. Lo mismo que se ha hecho con otros campos, como la Filología, premiando el localismo lingüístico y sus mitos fundacionales. Tierra, lengua y religión son los tres elementos conjuntos que se refuerzan en la creación de los elementos identitarios. La Historia sirve para entretejer el discurso, para narrativizarlo. Los tres se traducen en "textos" que van del cuadro que enseña el paisaje patrio o la batalla fundacional o liberadora, al poema que dio nacimiento al idioma cantando las virtudes del héroe.


La queja de Álvarez Junco es la de los profesionales que piden que se les deje trabajar conforme a criterios científicos y de "verdad", no de "mito", que no se les utilice como pilares narrativos manipulados de la sociedad. No es fácil. El control de las instituciones y de los méritos hace que estos favores se paguen bien. El sumiso prospera; el crítico baja.
Álvarez Junco se centra en recordar la decimonónica idea de "reconquista" y su conversión en nuevo discurso político por Vox, pero podría haberlo hecho con muchas otras cuestiones de los nacionalismos secesionistas, a los que también alude.
El final de su artículo es claro: «Pero no nos esforcemos tanto para explicar la complejidad del pasado. A casi nadie le importa. Lo rentable políticamente son los mitos. Los mitos hacen votar. Y enfrentan también a la gente, la llevan a matarse entre sí.» Esa es la experiencia pasada y presente. Pero no hay que tirar la toalla. Lo que hay que conseguir es que aumente la educación, que se libere de tiranías y enseñar a pensar, no a seguir a los demás. Es el ideal educativo de Bertrand Russell, la autonomía intelectual como objetivo. El mito, por el contrario, busca perderse en la comunidad, en el pueblo o en cualquier otra ficción creada para ese fin. Para ello hay que desoír muchos cantos de sirenas y quemar algunos barcos.
Los niveles de conflicto aumentan cada vez más en las sociedades. Hay encendidos discurso que reducen el mundo complejo a sencillos eslóganes con los que dirigir hacia los objetivos marcados. Es como una marcha militar, redoble  de tambores y toque de  cornetas. 
La incapacidad de pensar en términos críticos reales hace que seamos pasto de la demagogia, que sea posible arrastrarnos por medio de convincentes y seductoras fábulas. Hay que empezar a buscar soluciones.


* José Álvarez Junco "La Reconquista" 27/01/2019 https://elpais.com/elpais/2019/01/25/opinion/1548436799_019300.html

martes, 1 de enero de 2019

Intercambio de buenos deseos

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
El diario estatal egipcio Ahram Online acaba de poner titular a una de esas cuestiones que parecen que son tonterías, pero no lo son. La cuestión, por ser directos, es sencilla: ¿se debe felicitar a los cristianos por la navidad? Muchos se quedarán un tanto pasmados porque no verán el problema por ningún lado. ¿Qué problema hay?, se preguntarán.
La cuestión no es nueva. Tengo muchos amigos y conocidos del mundo musulmán y los podría clasificar en tres grandes grupos: los que no felicitan, los que te dicen "feliz año" cuando es Navidad y los que te felicitan en Navidad sin más sutilezas. Como ocurre con muchos otros muchos casos, los detalles revelan las cuestiones de fondo.
Hay que señalar una cuestión previa: la asimetría. Mientras que occidente ha superado las fases más dogmáticas de la religión (nuestros muertos nos costó en siglos de luchas) para permitir la convivencia y el progreso no ha ocurrido lo mismo en el ámbito musulmán. 
La ciencia se ha liberado de la tutela religiosa, algo que no se dio plenamente hasta finales del siglo XIX. Todavía, por ejemplo, se invocaba la Biblia y el diluvio para establecer la antigüedad del planeta o pensemos en los conflictos con el darwinismo. Esto no ha ocurrido en el mundo islámico de la misma forma, produciéndose además un enorme retroceso a finales de los años 80 como reacción a la revolución iraní, comenzando un periodo llamado habitualmente de "reislamización".

No es el único caso, pues también se han dado formas integristas en los grupos religiosos cristianos, especialmente en los Estados Unidos, en donde están avanzando y negando aquella parte de la ciencia que no les interesa. Es la vuelta de los dogmas absurdos, contra las evidencias y el conocimiento. Eso no es fe; es tozudez e intransigencia.
El efecto de esto es precisamente el retroceso hacia posiciones mucho más dogmáticas y ese efecto asimétrico: muchos musulmanes piensan en Occidente como la "cristiandad". Es evidente que esto no es una casualidad, sino una estrategia del islamismo al que le interesa definir a Occidente como un espacio religioso contrario para evitar la modernización y la democratización, que son presentados como hechos destinados a debilitar al islam.  El feminismo, por ejemplo, es presentado de la misma manera.
Por mucho que se diga que en el Corán se establece que hay que "proteger" a las religiones del "libro", es decir, cristianos y judíos, pues tienen el mismo Dios, el de Abraham, lo cierto es que se les considera como un término intermedio, como grupos que han tergiversado las doctrinas de sus profetas y cuyo destino final, como el de todos es la conversión al islam, la única religión posible.
La realidad es tozuda y ha ido por otros caminos en la Historia hasta llegar al momento presente. En este contexto en el que se percibe al Occidente cristiano como una amenaza y cuya superioridad es solo provisional, algo tan elemental como felicitarse las fiestas debería ser una política de buena vecindad y no percibido como una falta grave por parte de quien felicita a personas cuyas creencias son "fantasías" frente a la "verdad" islámica. ¿Por qué —piensan— se debe felicitar a los que están equivocados?
En este contexto es donde surge hoy la noticia de la fatwa emitida sobre el tema. Señala el diario estatal:

The International Electronic Fatwa Centre of Egypt's Al-Azhar Mosque has said that Muslims may greet and exchange gifts with Christians during their religious celebrations and on social occasions.
In a fatwa, or religious edict, published on its official Facebook page, the centre said that tolerance and coexistence between Muslims and Christians, and courtesy for each other during holidays, weddings and social events, is not only acceptable but “desirable.”
“The Islamic religion urged followers to strengthen the bonds of friendship and compassion among the people of the same country,” the centre said.
The centre provided evidence from the hadith that Prophet Muhammad himself used to accept gifts from some kings and emperors during his lifetime.
Some hardline Egyptian Islamic clerics have argued that Muslims should not greet Christians on religious or social occasions.
Al-Azhar scholars in recent years have individually stated that greeting Christians and non-Muslims on their celebrations is acceptable, but until now without issuing an official institutional fatwa.*


Como se podrá comprobar, el texto está lleno de sutilezas e introduce el matiz de la "convivencia" nacional. Recordemos que el 10%, cifra que se mantiene, de los egipcios es de religión copta, es decir, cristianos que estaban allí desde antes que las invasiones árabes llegadas de la península se hicieran con el norte de África y entraran en la península ibérica.
El camino religioso seguido en Occidente es el de convertir la religión al ámbito privado por más que puedan existir tradiciones, inspiraciones, fuentes o como lo queramos llamar de carácter cristiano en la sociedad. No se sale de la nada. 
Por el contrario, en el mundo islámico, la religión se ha convertido en el centro y es ley, obliga a todos, quieran o no. El camino ha sido el opuesto. El llamado desesperado del presidente egipcio a la "renovación del discurso religioso", ignorado una y otra vez, es precisamente la constatación de esta idea, aunque sea de una forma eufemística para evitar más problemas.
El hecho mismo de que se emita una fatwa para que sepan que pueden felicitar por la Navidad es ya significativo de este carácter. Se refiere a un acto de cortesía que facilita la convivencia, nada más. No es posible ir más allá porque el sentido de lo religioso no se entiende de la misma manera. El ejemplo del hadiz lo dice todo, Mahoma aceptó regalos de reyes y emperadores. No sé si es el mejor ejemplo para justificarlo.
Mientras el abanico de la religiosidad con en que se acerca uno a las navidades van de las meras vacaciones a la profundidad religiosa, la percepción exterior es otra. De ahí que haya que establecer esa idea de la fatwa, que no se había emitido como tal hasta el momento.


El hecho de que exista una fatwa, es decir, con un sentido oficial hace ver que el sentido hasta el momento no tenía la claridad necesaria, lo que permitía no felicitar por las fiestas relacionadas con la Navidad (o se amplía estratégicamente a las bodas, por ejemplo, restando así intensidad al hecho). Es un acto de buena vecindad, se viene a decir. Un musulmán no está irremisiblemente perdido si felicita a sus vecinos, no implica herejía, al no suponer ningún tipo de compromiso más allá.
En un sentido amplio, el espíritu navideño es compatible con cualquier persona que desee el bien del prójimo, la paz para todos. Es un momento de recogimiento para los creyentes en el que viven su propia felicidad con los demás. Este mismo sentimiento de deseo de paz y alegría se puede tener de corazón sin que la persona sea necesariamente religiosa.
La alegría es contagiosa y el hecho de que estemos durante unos días manifestando nuestros deseos de felicidad a todos, creyentes o no creyentes, no es lo peor que nos puede ocurrir. Creo que hay cosas mucho más peligrosas.
Cuando me felicitan el año (el año es un "hecho objetivo", piensan algunos, aunque no se coincida en las fechas), sigo diciendo "gracias, igualmente" que es la forma educada de contestar una expresión educada.
Mis otros muchos amigos de otras creencias o sencillamente sin creencias no tienen las complicaciones de algunos de mis amigos musulmanes a la hora de felicitar. Lo hacen de corazón y sin pensar si entrarán en el paraíso o se quedarán fuera por desear felicidad a alguien.


Se puede ser bueno de muchas maneras. Y también malo de muchas más. Los radicales que van observando a aquellos que felicitan a los cristianos por las navidades realizan otra de las múltiples formas de control de las personas, de restricción de sus libertades. Otra más.
Me alegro que, pasados tantos siglos, haya ya una fatwa que vea recomendable ser buen vecino.


No llegaron a verlo las víctimas del mercadillo navideño de Estrasburgo hace unos días. Y espero que no vuelva a ocurrir como sucedió con los cristianos coptos en su celebración de la Navidad y volvió a ocurrir en la celebración de la Pascua.
No creo que la fatwa le sirva mucho a los más radicales. Les servirá para confirmar su idea de que las instituciones han traicionado a los musulmanes alejándose de la verdad para destruir el islam. Será difícil que cambien, pero al menos deseémonos paz y alegría sin prejuicios, que es lo menos a lo que podemos aspirar las personas de buena voluntad. Que podamos desearnos felicidades sin reservas o sentimiento de culpa.
Felicidades a todos. Un buen año en los términos en que cada uno quiera medirlos, pero con alegría y paz. ¿Es tan difícil desear a los otros, sean quienes sean, felicidades y paz? Parece que sencillo no es. Pero yo lo intento.



* "Al-Azhar says Muslims may greet, exchange gifts with Christians during holidays" Ahram Online 1/01/2019 http://english.ahram.org.eg/NewsContent/1/64/321021/Egypt/Politics-/AlAzhar-says-Muslims-may-greet,-exchange-gifts-wit.aspx



miércoles, 15 de junio de 2016

El dios terrible del Pastor Jiménez

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
El atentado de Orlando sirve para comprobar el estado social en muchos niveles. Las motivaciones de Omar Mateen son complejas y se mantienen abiertas a la manipulación. El mundo es un tren promocional permanente en la que cada uno engancha sus vagones conforme a sus intereses. 
Cuarenta y nueve personas han sido asesinadas y otros muchas están heridas porque en algún momento, como resultado de un complejo proceso mental, Mateen decidió que era el brazo ejecutor de Dios. Voces interiores y exteriores le decían que eso estaba bien. Las voces se lo habían repetido a lo largo de su vida y él las había escuchado terminando por convencerse de que eso era una buena acción que le convertiría en un héroe ante los ojos de los que le importaban realmente: Dios, su padre, su jefe...
Las dosis de homofobia que Mateen había recibido en sus veintinueve años de vida, con dos matrimonios fracasados a sus espaldas por su inestabilidad y violencia, le han llegado de su entorno familiar, mediático, cultural, etc. Pero la homofobia no es exclusiva islámica. 
Los medios han señalado a la gran esperanza blanca, Donald Trump, como un aprovechado de esas corrientes de intransigencia y odio, centrándose esencialmente en el racismo, la islamofobia y la homofobia en la campaña. Son los tres pilares de la peculiar América que Trump canaliza y redirige hacia las urnas. Hay un cuarto pilar, claro, el antifeminismo, que es el que le valió los primeros disgustos. Todo ello constituye un conjunto de odio explosivo que puede ser manipulado en beneficio propio. Basta con confirmar a los seguidores que esos odios están basados en una verdad eterna, revelada a privilegiados exigentes.


Hemos visto en estos días cómo la salida retórica al crimen de odio homófobo era canalizarlo hacia otro tipo de odio, la islamofobia (como ha hecho Trump). Pero otros no han necesitado de subterfugios porque han visto en la muerte de cuarenta y nueve personas la misma espada flamígera que el asesino vio, porque han escuchado la misma llamada a la muerte.
Algunos llaman "dios" al eco de su propia violenta estupidez. La prensa norteamericana nos da cuenta de otro estúpido que sintió la llamada de Dios, el pastor Roger Jiménez. The Washington Post nos lo acerca:

Pastor Roger Jimenez from Verity Baptist Church in Sacramento told his congregation that Christians “shouldn’t be mourning the death of 50 sodomites.”
“People say, like: Well, aren’t you sad that 50 sodomites died?” Jimenez said, referencing the initial death toll in Orlando, which authorities later clarified included 49 victims plus the gunman. “Here’s the problem with that. It’s like the equivalent of asking me — what if you asked me: ​Hey, are you sad that 50 pedophiles were killed today?’
“Um, no, I think that’s great. I think that helps society. You know, I think Orlando, Fla., is a little safer tonight.”
He added: “The tragedy is that more of them didn’t die. The tragedy is — I’m kind of upset that he didn’t finish the job!”*


Los fundamentalistas religiosos de todas las confesiones son muy parecidos, si no en sus filias (que también) lo son en sus fobias, en donde entran feministas y homosexuales como desórdenes perversos del ordenado templo divino. Son creacionistas porque ni a Dios dejan evolucionar; leen poco, o mucho de lo mismo, que suele tener los mismos efectos de incultura e ignorancia y, sobre todo, mantienen un diálogo constante con Dios cuyo contenido nos transmiten periódicamente.
Los mensajes que muchos han escrito en sus pancartas de las manifestaciones tras el atentado, "Fight Evil with Love" o "Love Conquers Hate" (con origen en Marvin Gaye), contienen más evangelio, más religión, más espiritualidad que todos los sermones que el pastor Jiménez —¡pobres ovejas las suyas!— haya dicho o dirá en toda su vida. Lamentable papel ciudadano el suyo, inmensa pobreza espiritual la de este energúmeno teólogo, simple globo de vanidad, predicador de odio.

Los radicales cristianos o musulmanes difieren en pocas cosas, pero comparten sus fobias con pasión. Como buenos propagadores del sistema patriarcal, antes que el amor en sí, les interesa más un modelo único de familia sobre el que construir todos los demás, con un dios padre terrible y unos hijos sumisos. Es el orden divino que ellos aman como el guardia de tráfico, que ama la circulación ordenada y combate el caos y la desobediencia a base de multas, grúa y retiradas del carné.
Esta es la historia que al Pastor Jiménez le gustaría contar: Dios le dijo a Abraham, "coge a tu hijo, llévalo al campo y mátalo porque es gay". En esta versión imaginaria de la historia de Abraham nadie te dice que bajes el cuchillo en el último momento ni que busques después un cordero. El dios del Pastor Jiménez es así de terrible. Y si el Dios de Jiménez se apiadara en el último momento, Jiménez se lo recriminaría: ¡recuerda que eres Dios!, le diría, mientras hundía el cuchillo.


Al pastor Jiménez le hubiera gustado que Omar Mateen, brazo ejecutor de Dios y de sus propias frustraciones personales. familiares y culturales, hubiera seguido matando hasta acabar con la comunidad gay de Orlando, que hubiera seguido matando ciudad por ciudad entrando en aquellas casas que el pastor marcará con una señal roja en la puerta  y que al terminar con los homosexuales hubiera seguido —ya puestos— con unos cuantos grupos que le parece que deberían ser exterminados de la faz de la tierra.
Recoge sus palabras y efectos The Washington Post:

“I wish the government would round them all up, put them up against a firing wall, put a firing squad in front of them, and blow their brains out,” Jimenez said during his Sunday sermon, which Verity Baptist posted on its website under the title “the Christian response to the Orlando murders.”
Verity Baptist describes itself as an “independent, fundamental, soul winning, separated, King James Bible believing Baptist church.” It’s unclear exactly how many members it has, but in late March, the church wrote on Facebook: “Praise God for 206 attendance this morning (our new record!).”
The church did not immediately respond to a request for comment.*


El mal y la estupidez son contagiosos y ese récord que el pastor Jiménez logra congregar seguirá creciendo hasta convencerle que realmente Dios está de su lado y le manda los tarados que asentirán a sus barbaridades. La estupidez se propaga rápido; al bien y a la inteligencia, por el contrario, siempre les toca ir contracorriente y emplear tiempo dando explicaciones ¡Cuesta tan poco matar a alguien y, en cambio, tanto convencerle!.
Es una pena que en los países sin libertades se use el poder para imponer los prejuicios y la intolerancia; pero es mucho más triste que en los países en los que hay libertades, se elija la estupidez, el odio y la maldad disfrazados de virtudes.
Tras la matanza, nos dicen, han aumentado las ventas del modelo de arma del terrorista asesino. El pastor Jiménez bate record de memos en su humilde templo. El mundo sigue girando...
"Fight Evil with Love", "Love Conquers Hate"... sí, pero nunca dejes que un idiota que llama al odio, la muerte y confunde lo bueno y lo malo, te pase por delante sin decirle lo que piensas. La democracia, al dejar hablar a todos, exige que se advierta sobre la estupidez y sus consecuencias perversas. Necesita del ejercicio constante de la crítica. De no ser así, la indiferencia es el abono del desastre.



* "Pastor refuses to mourn Orlando victims: ‘The tragedy is that more of them didn’t die’" The Washington Post 14/06/2016 https://www.washingtonpost.com/news/acts-of-faith/wp/2016/06/14/pastor-refuses-to-mourn-orlando-victims-the-tragedy-is-that-more-of-them-didnt-die/?hpid=hp_hp-top-table-main_pastor-1250pm%3Ahomepage%2Fstory