Mostrando entradas con la etiqueta machismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta machismo. Mostrar todas las entradas

jueves, 1 de octubre de 2026

Mujeres, de la Torre Eiffel al pentobarbital

 Joaquín Mª Aguirre

La noticia es escueta, la dimisión del encargado de la dirección de la empresa que gestiona la parisina Torre Eiffel, perteneciente al ayuntamiento de la capital francesa. El motivo es muy claro y nos muestra un conflicto diario entre principios e intereses.

Nos lo cuentan así:

El sábado 5 de septiembre, una delegación del movimiento espiritual hindú Bochasanwasi Akshar Purushottam Swaminarayan Sanstha (BAPS) visitó el monumento en vísperas de la inauguración de su primer gran templo en Francia, en Bussy-Saint-Georges, cerca de París.

La delegación de BAPS, una organización considerada particularmente conservadora y nacionalista por algunos miembros de la diáspora india, según Afp, había solicitado que la visita se organizara de manera que se limitaran las interacciones con mujeres. La SETE ha admitido que "estas condiciones no deberían haberse aceptado".*


La ciudad, el monumento y la historia francesa misma se encuentran contra la pared e un caso que, una vez ocurrido, nos parece absurdo, digno de una comedia en la pantalla y de un serio disgusto en la realidad.

La secta hindú tiene sus preceptos radicales, pero decide ir a Francia, visitar sus monumentos... y que quiten a las mujeres de su vista, como manda su religión.  Decir que "estas condiciones no deberían haberse aceptado" se queda corto y explica la dimisión del responsable de la gestión de la Torre.

Con estos antecedentes, lo preocupante pasa a ser la próxima inauguración del primer "gran templo" de la secta en Francia. ¿Exigirán que eliminen a las mujeres de las calles, las tiendas, los aparcamientos, las estaciones de metro...? ¿O, por el contrario, decidirán caminar con los ojos vendados para evitar las horrendas visiones de esos seres que les perjudican alejándolos de la santidad deseada?

Otra noticia nos lleva, de la mano de las mujeres de nuevo, al extremo opuesto. Nos la cuentan desde Tennessee: Christa Pike iba a ser la primera mujer ajusticiada en doscientos años. Llevaba treinta años en el llamado "corredor de la muerte". Pike le ha cambiado el significado a "ajusticiado" ya que no murió.

En RTVE.es nos detallan los intentos de acabar con su vida:

Los testigos describieron un procedimiento mucho más prolongado de lo previsto. Pike permaneció despierta durante buena parte de la primera fase, habló con funcionarios y cantó junto a su guía espiritual, quien permaneció a su lado durante el proceso.

La primera cortina que separa a los testigos del lugar de la ejecución se cerró alrededor de las 19:46 hora local (00:46 GMT), pero volvió a abrirse tres minutos después.

Los periodistas observaron entonces que Pike seguía respirando y que su guía espiritual regresaba a la habitación y poco después comenzó una segunda ronda de administración del fármaco.

Tras esa segunda tanda, los testigos volvieron a escuchar respiración, fuertes ronquidos y también observaron movimientos de cabeza y cuello y, en un momento, Pike levantó la cabeza mientras permanecía sobre la camilla.

La cortina se cerró nuevamente alrededor de las 20:05 y los periodistas continuaron escuchando su respiración hasta que fueron obligados a abandonar la zona, aproximadamente a las 20:53.


Ahora se pregunta dos cosas: qué ha pasado y que pasará. Las primeras tratan de explicar porque no se ha muerto con la doble dosis; las segundas qué deben hacer, pues las leyes solo hablan de dos dosis. El eufemismo puede salvarla, ya que dirán que se le aplique un número de dosis (una segunda por si falla la primera), pero es poco probable que especifiquen que se le apliquen dosis hasta que muera, que suena muy mal.

Tras treinta años en el corredor, armada con los cantos de su guía espiritual, Christa Pike ha sobrevivido. Puede que ella y su guía lo vean como una señal del cielo (o de donde sea), pero los jueces lo verán como un problema legal. No suelen ser muy dados a las "señales". En cualquier caso, lo han intentado. Tras treinta años, Christa Pike, por los motivos que sean no se ha muerto.

Sin caer en destinos o mensajes, lo cierto es que al pueblo de Tennessee, a sus instituciones, se les ha puesto encima de la mesa la oportunidad de abrir otros doscientos años sin ejecuciones femeninas o simplemente sin ejecuciones.

BBC en español

Si malo era lo de la Torre Eiffel, lo de la pena de muerte en Tennessee era peor. No se puede uno imaginar treinta años esperando a que te lleven a una silla eléctrica, a una horca. Estos días nos comentaba la prensa que un estado norteamericano había reimplantado la ejecución por fusilamiento. ¡Cosas de la era Trump!

Que se retiren al personal femenino de la Torre Eiffel en la Francia de "Libertad, Igualdad y Fraternidad" por la llegada de una secta machista (retrógrada por ello) hindú o que se reactive la pena de muerte tras doscientos años en los Estados Unidos de Trump, en el estado de Tennessee, son malas noticias con mal sesgo.

¿Estamos retrocediendo? Pues es probable, si no lo impedimos. Las fuerzas retrógradas están siempre ahí, solo se frenan cuando nos resistimos. Están en grandes momentos y en pequeños detalles. Puede que crezcan los adeptos franceses machistas a la secta hindú —el exotismo atrae— o puede que crezca también la secta del gurú de Christa Pike, atribuyéndole la protección frente al pentobarbital, que debía ser letal. Puede que se vea como una señal contra la pena de muerte o, por el contrario, una forma igualitaria de ejecutar o como una ocasión para demandar a los fabricantes del pentobarbital. Quién sabe...

Vivimos en un mundo raro, lleno de rincones oscuros, en el que hay que tener las ideas claras. 


* "El director de la empresa que gestiona la Torre Eiffel dimitirá por el escándalo de la exclusión del personal femenino" RTVE.es / Agencias 29/09/2026 https://www.rtve.es/noticias/20260929/director-empresa-gestiona-torre-eiffel-dimitira-por-escandalo-exclusion-del-personal-femenino/17246441.shtml

** "Christa Pike, primera mujer que iba a ser ejecutada en 200 años en Tennesse, sobrevive a dos inyecciones letales" RTVE.es / Agencias 1/10/2026 https://www.rtve.es/noticias/20261001/christa-pike-primera-mujer-ser-ejecutada-200-anos-tennesse-sobrevive-dos-inyecciones-letales/17248458.shtml

domingo, 12 de julio de 2026

Contra el odio creciente

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Preocupa la expansión de la xenofobia y del racismo a través de los discurso de odio crecientes. La larga agonía del sanchismo, enterrado por sus escándalos de corrupción en todos sus niveles, es aprovechado por algunos para promover e imponer este tipo de discursos de odio.

Nuestro drama político es la desaparición intencionada y suicida del centrismo como un elemento capaza de hacer de la moderación un ejercicio saludable y orientador. Pero es complicado asistir a un tipo de prácticas en el que la derecha se comió el centro para que la ultraderecha se la coma ahora a ella, Son los errores históricos los que han configurado estas formas dejándonos finalmente en esta tesitura obligados por los pactos necesarios para compensar la debilidad creciente por un lado y por otro.

Hemos tratado en diversas ocasiones en estos años algo que se veía venir y cuyos efectos se notan cada día: con la excusa de la falta de representatividad del bipartidismo, que se presentó como un mal, como una distorsión de la realidad política con dos grandes partidos, uno a la derecha y otro a la izquierda.


La existencia de un centro predominante que dominó la transición fue seguida de un empeño en el bipartidismo, que posteriormente fue criticado desde ambos extremos del espectro político. El apoyo en el centro desapareció al eliminarse del mapa Ciudadanos, el último intento de centrismo.

Desde entonces, los partidos grandes han tenido que someterse al chantaje de los pactos y componendas con partidos más radicales, a derecha e izquierda, que se presentan como "garantes" de que los grandes nos traicionaran a sus votantes. Estos partidos practican una doble política: apoyo y crítica. La primera les permite, con pocos votos, acceder al poder ocupando ministerios, consejería y concejalías; la crítica, les permite robar votos y llevarlos hacia sus posiciones. Con esto, los partidos grandes avanzan en su suicidio grupal; pierden poder y pierden votantes en beneficio de los que nada pierden y solo ganan. Cuando finalmente el barco se hunde, ellos se presentan como los artífices de lo positivo y, especialmente, de ser los responsables de que el grande no cometiera mayores errores e incumplimientos. A derecha e izquierda se ha practicado esto y les ha funcionado.

La extrema derecha ha detectado el valor de los discursos xenófobos en una sociedad en crisis en la que se hace rentable responsabilizar de las crisis al enemigo exterior. Ya sea la nacionalidad o la diferencia de religión (otro factor importante), la extrema derecha presiona para arrastrar a la derecha hacia xenofobia y racismo. Lo usa, además, para acusar de tibieza a la propia derecha, que se ve forzada a radicalizar sus discursos o moverse en la ambigüedad. Así, mientras se le cuela en los gobiernos autonómicos con consejerías desde la que ejercer su xenofobia y se proclama defensora de la "patria", de la que ellos se apropian y proclaman defensores frente a los ataques y tibiezas del resto.

Cada día leemos sobre cómo se trucan imágenes y palabras, se modifican —con IA o sin IA— para distribuirse a través de las redes y fortalecer estos discursos. Se crea así un fondo de relatos, explicaciones, etc. falsos con los que arrastrar al electorado y crear un clima de violencia hacia el extranjero laboral, distinto del bienvenido extranjero turista, que viene a gastar. El extranjero laboral, por el contrario; viene, según estos discurso de odio, a "robarnos puestos de trabajos", a "arrinconar nuestra religión", a "cambiar nuestros sanos hábitos",  a "violar a nuestras mujeres", etc.


La lucha hoy es por la opinión que lleva al voto. Comprendemos el mundo político como un espacio comunicativo de lucha, lo que nos lleva a la consideración de espectáculo, como escribíamos ayer. Atención, opinión, voto es la secuencia política en un mundo mediático y global, donde la gente ya no ve la realidad, sino lo que sus teléfonos le ofrecen como verdad.

Los discursos de odio pasan a ser el tipo de mensaje más eficaz: es llamativo (¡peligro!), apunta a causas comprensibles (identifica a los peligrosos) y ofrece soluciones (yo lo soluciono, ¡vótame!)

Hoy son xenófobos y racistas; también machistas. Los enemigos no solo vienen de fuera, sino que los hay que tratan de subvertir los principios "divinos" y "naturales" de la pareja, cada uno con su función: el hombre trabaja, la mujer queda en casa, pare y cuida.

El País

No solo se odia al extranjero, sino a las feministas y a la diversidad sexual. Estos discursos crecen, lo que quiere decir que aumentan y se expanden cada vez más. En la portada del diario El país tenemos hoy dos titulares: "La espiral xenófoba: así se han endurecido el discurso derechista y el clima social contra la inmigración"(de Ángel Munárriz) y el editorial "No ceder al marco extremista". En el primero ya se identifica al PP y a Vox como una voz conjunta.

Necesitamos clarificar los principios y eliminar las ambigüedades del panorama político. España necesita recuperar un centro político, social, de moderación en el que se imponga el sentido común y se alejen los fantasmas que nos llegan de dentro y de fuera (esto merece análisis detallado de las conexiones).

Estamos retrocediendo décadas y perdiendo nuestro sentido común y apertura mental, nuestro sentido de la Historia y de nosotros mismos. Hay que trabajar en el sistema educativo, en los medios y reorientar el debate político haciendo políticas inteligentes y un frente común contra los que siembran odio como estrategia.


El País


sábado, 25 de abril de 2026

La Justicia y los justos

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Es preocupante lo que nos cuentan en RTVE.es sobre la "charla" ofrecida por el juez encargado de investigar el caso del "ex DAO", un caso de acoso y agresión sexual. Digo que es preocupante porque se supone que quien ha de juzgar ha de mostrar cierto sentido de la equidistancia y, por sus palabras, no es lo que ve nadie. RTVE.es cita a La Sexta, que fue la que asistió y recogió las palabras del juez en una intervención pública.

Tras leer lo que dijo, muchos —entre ellos, yo— se han asombrado de que sea la persona indicada para juzgar este o cualquier otro caso de violencia de género. No sé si es consciente de lo que ha dicho y de lo que es el origen de sus palabras, pero desde luego no es la persona adecuada para garantizar lo que la Justicia debe garantizar.

Se manifiesta en toda su crudeza algo de lo que ya hay quejas anteriores: la conversión de las víctimas en nuevas víctimas, esta vez del sistema judicial. Empieza uno a explicarse ciertos casos que desde fuera resultan incomprensibles, pero que si hay más ideas como las expresadas, empiezan a tener su lógica.

Lo que nos dicen del caso en RTVE.es son las siguientes opiniones: 

“Se ha otorgado tantas ventajas a una mujer para interponer denuncia… Se le da asistencia jurídica gratuita aunque tenga un millón de euros en la cuenta, se le da abogado de oficio según entra. ¿Pero qué pierde?, ¿pero qué pierde?”. La frase es de David Maman Benchimol, juez que investiga la denuncia interpuesta contra José Ángel González, ex director adjunto operativo (DAO) de la Policía Nacional por agresión sexual contra una subordinada.

Benchimol, titular del Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 8 de Madrid, la pronunció el pasado 18 de febrero, un día después de que la víctima, inspectora de la Policía Nacional, testificara ante él, según La Sexta, medio de comunicación que ha tenido acceso a la charla, organizada por el Colegio de la Abogacía de Madrid.

El juez asegura que las mujeres van “a la caza de la orden [de protección]”. “Me enfada porque muchas de ellas se ve enseguida que no tienen demasiado sentido. Eso se ve porque se intenta forzar una vía, ¿Si yo voy a tardar 24 horas en obtener una orden de protección, por qué voy a esperar meses?”, señala ante el auditorio. A continuación es cuando apunta que a las mujeres se les han dado muchas “ventajas” para denunciar.

Benchimol remarca además que hasta que no se resuelva el proceso no se puede otorgar la custodia compartida y las mujeres aprovechan ese lapso para manipular a sus hijos. “Y mientras tanto ese niño, pues poco a poco, la madre le va haciendo el correspondiente lavado de coco y ese niño se va separando del padre progresivamente. Y luego es muy difícil recuperar ese tiempo perdido”.* 

Es difícil ver tal cantidad de estereotipos y prejuicios en boca de un juez, máxime si está destinado al Juzgado de Violencia sobre la Mujer. Las declaraciones son machismo de libro, generalidades en contra de la Mujer y del sentido de sus quejas. Es difícil agrupar tanto en tan poco espacio.

Entiendo que pueda haber casos tal como los describe ese juez, pero extenderlos a "la mujer" es levantar una barrera de prejuicios contra las mujeres, ignorar los crímenes que se comenten y los casos en los que la Justicia se equivoca en la toma de decisiones al decidir las órdenes de alejamiento y demás medidas cautelares. Si se piensa que todo son falsedades, argucias de mujer, ¿cómo podemos defender a las que están realmente en peligro?

Las declaraciones muestran ese rechazo, esa falta de credibilidad que le merece al juez lo que las víctimas le cuentan, lo que declaran. Todo, viene a decir, se les pone demasiado fácil y así logran salirse con la suya.

Lo que no resulta comprensible, racionalmente, es que una persona con esas creencias u opiniones esté al frente de una sala contra la violencia machista. ¿Cómo ha llegado hasta allí? Ahí donde entra un problema, la creencia en que la Justicia es lo que hacen los jueces. Existe la Justicia y la posibilidad de que no sea "justa". Una Justicia llena de prejuicios no es Justicia, por mucha sentencia que se firme.

Nos dicen en RTVE.es que han saltado muchas alarmas. Ha hecho más declaraciones sobre las intenciones de las madres al negarse a la custodia compartida; ellas son culpables, por supuesto, nos dice.

Las alarmas han saltado: 

María Eugenia Prendes, fiscal de Sala Coordinadora contra la Violencia sobre la Mujer, ha denunciado en los micrófonos de RNE las declaraciones del juez instructor del ex-DAO. Según la fiscal, estas declaraciones no son algo puntual, sino que el sistema judicial a veces tiene sesgos y estereotipos, pero que los tópicos dichos por el juez instructor son "gravísimos". Es por ello que entiende que las víctimas no acudan a la justicia a denunciar.* 

Si las autoridades policiales hacen lo que no deben y los que deben juzgarlos tampoco, ¿en qué estado estamos?

La cuestión ahora es cómo actuar. Esto no es "independencia judicial", pues esta solo se puede fundamentar en las garantías de que no se actúa con este nivel de prejuicios y sesgos machistas. Una persona que piensa lo que ha dicho públicamente no debería estar donde está, marcando con esos prejuicios los casos en los que intervenga en este terreno.

No es una cuestión de "libertad de expresión" como alguno señala, sino de haberse revelado que no es la persona adecuada para enjuiciar con garantías los casos que se le presenten.  Ha opinado sobre su propio trabajo y esta opinión va en contra de todas las líneas establecidas por la propia Justicia. El efecto, como señala la fiscal Prendes, es alejar a las víctimas de la Justicia, hacerles dudar del sentido de las denuncias y, por ello, favorecer a los agresores que aprovecharán el recelo sobre la actuación de los tribunales.

Las declaraciones pueden considerarse del mismo nivel que algunos partidos políticos emplean el negacionismo de la violencia de género, que señalan como un "oportunismo femenino". Desgraciadamente las muertes de mujeres e hijo a través de la llamada "violencia vicaria", no son un invento, sino una triste y dolorosa realidad creciente.

La mirada ya no solo se dirige hacia los agresores, sino hacia las instituciones que intervienen y que no siempre mantienen la actitud debida. El caso es doblemente significativo, los hechos y el ámbito en el que se ha producido, el policial.

Ya hemos visto demasiada oscuridad en este caso —con filtraciones en contra de la denunciante— para ahora escuchar esas opiniones. La pregunta sigue: ¿puede alguien con esas opiniones juzgar justamente?

 



* "El abogado de la víctima del ex-DAO alerta de unas declaraciones "machistas" del juez instructor del caso" RTVE.es 24/04/2026 https://www.rtve.es/noticias/20260423/juez-agresion-sexual-exdao-ventajas-mujer-denunciar/17038459.shtml

miércoles, 18 de febrero de 2026

El modo discreto

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Como era de esperar, las reacciones en el PP a las declaraciones sobre el “feminismo” de Vox y su igualdad con el de los populares ha levantado ronchas y rápidamente ha sido aprovechado como ayer anticipábamos tanto por Vox como por la izquierda y sus medios afines. Estaba cantado. No solo comentan unos las contradicciones de María Guardiola - el donde dije digo, digo Diego-, si no que Vox contiene las risas y la izquierda se rasga las vestiduras.

Pero lo que ha colmado el vaso, al que le faltaba muy poco para rebosar, han sido las palabras de Alberto Núñez Feijoo con su afirmación de que hay que hacer menos ruido y más negociar con discreción. ¿Cómo debemos entender esta afirmación? ¿Qué es el ruido, que la discreción?

Una de las conversaciones que han salido a la luz durante la dana levantina fue la recomendación de Núñez Feijoo sobre “no descuidar la comunicación”. Pase lo que pase, la información debe ser vigilada con esmero porque es donde se decide todo. Así, Núñez Feijoo, que venía desde Galicia con una imagen moderada, se nos muestra como un dirigente “moderno” (todo es comunicación), pero como un inoportuno comunicador obsesionado con  la comunicación. El modelo de la discreción ¿tiene límites?

“Discreción” no debe entenderse como “moderación” en absoluto. Lo que dice, juntando sus dos afirmaciones, viene a ser que es más importante controlar lo que se ve y se dice que lo que se hace, que siempre se podrá envolver en silencio o en palabras, según toque. Es un modo de pragmatismo que no todo el mundo va a entender: tú pacta, que ya lo explicamos luego con control de daños.

La dirigente extremeña se ha puesto ella misma la zancadilla al entrar al trapo de los micrófonos. ¿Creía lo que decía? Eso no es lo importante, sino lo que otros hayan creído. Pero la ha salido fatal y ha conseguido lo contrario de lo que quería, ruido y barreras.

Ahora es una parte del PP la que se ve perjudicada por la idea de que comparten “feminismo” con Vox. La simple idea de feminismo es negativa para Vox, algo que califica como “ideología”. Por mucho que se empeñe María Guardiola, Vox solo tiene “machismo”, que es como se debe etiquetar su propia “ideología”, que para ellos es reconocimiento de la ley natural, la que ha hecho diferentes a hombres y mujeres, la que les ha asignado “obligaciones” distintas a cada uno de ellos. Así de sencillo. Vox es el pasado milenario orgulloso de serlo. Los demás tienen ideologías; ellos mandato divino o natural, según el día, lo que tiene que ser.

Vox cree en la jerarquía familiar, en la raza y la sangre, en el vínculo natural con el suelo que pisas, que te ha sido concedido. Vox ha contagiado al PP que ya habla del “orgullo de ser español” como elemento para la nacionalización. Es como el americanismo de Trump, una gracia de Dios del que te excluyen por piel, lengua y antepasados.


En la medida que el PP, para alcanzar gobiernos, debe someterse a estos principios que, según Núñez Feijoo, se debe mantener en la oscuridad y discreción de los despachos, retrocede en la Historia y se acerca a esa vieja derecha tradicionalista, beata y mirando a los antepasados, que siempre fueron mejores. Lo demás, dicen, es decadencia.

El PP tiene un problema serio con ese tener que contar con Vox para  los gobiernos. Supone el riesgo de provocar el nacimiento de un movimiento centrista que pueda acostarse sin miedo a pesadillas y sin úlceras de estómago por las mañanas. Muchos ya lo echan de menos si la alternativa es ceder siempre a Vox y renunciar a sus ideas.

Entre el ruido y la discreción, los ciudadanos tenemos derecho a saber qué concesiones, qué retrocesos se están produciendo en las negociaciones. Si Núñez Feijoo cree que cambios políticos importantes se pueden considerar "ruido" por sus efectos, mucho me temo que ha perdido el rumbo. Pensar que Vox y PP van a crear una "nueva España" es un error grave que se volverá contra él, desde dentro y desde fuera. Puede que echar a Sánchez tenga un coste interno mayor de lo pensado.

No es la claridad la que provoca el ruido; no es cuestión de discreción. Lo importante es que se sepan los límites en función de las ideas y no teniendo el cuenta el ruido. Si estas provocan ruido, será por algo. Menos discreción y más claridad de ideas y compromiso. No es cuestión de "trabajo serio", sino de principios. Si se manda el mensaje de que son lo mismo, la gente lo creerá y muchos, como está ocurriendo, se deslizarán hacia Vox.

domingo, 21 de diciembre de 2025

Cuerpos anestesiados

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Los tiempos cambian. Se supone que uno se hace médico porque siente el deseo de aliviar la vida de la gente de los dolores que producen enfermedades y demás. Pero como ya ocurre con otras profesiones —como también con el periodismo— los antiguos principios están cambiando.

La noticia del cirujano plástico violador durante la anestesia de sus pacientes/víctimas nos deja perplejos por lo que supone tanto para los que lo han sufrido directamente como para nuestras percepciones del orden social.

En RTVE.es nos resumen el caso, que se amplía con otras posibles víctimas:

Una segunda paciente ha denunciado al cirujano plástico que se encuentra en prisión, acusado de violar a una mujer sedada en una clínica de Murcia. La Policía Nacional ha confirmado la nueva agresión a RTVE, aunque aún no ha trascendido si tuvo lugar en el mismo centro sanitario.

El cirujano fue detenido por la Policía Nacional como presunto autor de una agresión sexual a una paciente mientras le realizaba una cirugía mamaria en el hospital privado IMED Virgen de la Fuensanta de Murcia. Según ha informado el centro médico, los hechos ocurrieron el jueves 4 de diciembre. Fue ese día cuando dos enfermeras observaron un comportamiento anómalo del cirujano en el quirófano, lo grabaron con su teléfono móvil y comunicaron los hechos a la dirección del hospital, que los puso en conocimiento de la Policía.*

Nos estamos acostumbrando a casi todo. Los casos que nos llegan cada día tienen marcas exclusivas, como si los que cometen estos atropellos buscaran un "más difícil cada día", una especie de innovación en el mal. Parece que el mal estuviera en la repetición, en su vulgaridad, mientras que ahora el delincuente se auto redime con estos casos peculiares, con esta forma de delinquir.

Levante


¿Se hace uno médico, estudia muchos años, para acabar violando en un quirófano alquilado? ¿Cuál era su auténtica "vocación", la cirugía plástica o la de violador? No son preguntas banales, sino sobre la cambiante percepción del mal.

Quizá estamos creando una sociedad que no va más allá del "mercado", carente de principios o responsabilidades y no nos atrevemos a afrontarlo. Las cosas han ido cambiando y la antigua vara de medir no nos sirve ya para los nuevos casos.

También en RTVE.es encontramos las secuelas del "caso Pelicot", el de otra mujer sedada para ser violada, ofrecida por su marido durante años. El interesante reportaje nos habla de las reacciones de las esposas, hijas, etc. de los violadores. ¿Cómo han reaccionado ante estas acciones que no solo incumben a los intervinientes, sino que afectan a las familias?

La vergüenza debe cambiar de bando es el mensaje que Gisèle Pelicot lanzó al mundo. Las víctimas no tienen de qué avergonzarse y, en cambio, sí lo deben hacer los agresores.

Pero este hecho supuso un trauma adicional para estas mujeres, esposas, madres e hijas de los violadores. Presentes en uno de los juicios más mediáticos del momento y obligadas a declarar, “sacó a la luz su implicación, su decisión de permanecer al lado y apoyar”. Patricia explica que, aunque no apruebe en absoluto los actos que haya podido cometer su marido, “he vuelto con él, le he perdonado”, confiesa. “Le sigo queriendo igual, es mi hijo”, relata Nathalie. “La gente se ensañó en las redes sociales”, continúa.

Los expertos en violencia de género aseguran que estas mujeres sufren dobles penas: soportan los deleznables hechos que conciernen a sus hombres y padecen el maltrato de una sociedad que no puede comprender sus comportamientos. **

Lo horrendo del hecho se entremezcla con esa especie de "perdón familia" en la que esos lazos están por encima de la barbarie, del sadismo demostrado. No sé si la sociedad puede "comprender" o no sus "comportamientos", pero sí que lo que hicieron está mal, muy mal.

Siempre se ha hablado del extraño atractivo que algunos criminales ejercían sobre ciertas mujeres. Pero esto es distinto. ¿"Perdonar"? ¿Qué están "perdonando" estás personas? ¿Tienen capacidad para hacerlo? Puede que perdonen lo que les afecta directamente, pero eso tampoco es una buena señal.

Desconozco el estado civil del cirujano murciano, el violador del quirófano, pero ¿hay alguien que pueda, deba o quiera perdonarle? ¿No estamos pervirtiendo el "perdón"? ¿Es este el "perdón" que nos hace mejores? Lo dudo.

Como señalábamos al inicio, puede que los tiempos estén cambiando, que no seamos capaces de identificarnos con ellos, pero esto no hace sino complicarnos un poco más el día a día. De las violaciones forzadas pasamos a este modo de operar basado en anestesiar a las víctimas, ya sea en un quirófano o en su casa. De no ser por las dos enfermeras que grabaron el comportamiento del cirujano y lo denunciaron, habría seguido, tal como siguió el marido de Pelicot grabando cómo violaban a su esposa sedada.

Esto es la otra cara de la moneda de la famosa "liberación sexual" de los 60-70. Pero aquí no hay liberación alguna porque lo que aflora es una sexualidad criminal, reprimida, y amparada por esos "perdones", como en el caso Pelicot. Estamos perdiendo "claridad" y aumentando el desprecio hacia los demás, cuyos cuerpos usamos anestesiados, como pura materia. Es una sexualidad perversa que parece que algunos no valoran en sus justas dimensiones e implicaciones. 

Son dos casos distintos, pero con esa anestesia común de los cuerpos, esa sensación de enfermizo poder absoluto sobre la mujer indefensa.  ¿Qué lleva a un cirujano a violar a sus pacientes? ¿Qué lleva a un marido a hacer que violen a su esposa durante años?

 

* "Una segunda paciente denuncia al cirujano acusado de violar a una mujer sedada en una clínica de Murcia" RTVE.es 18/12/2025 https://www.rtve.es/noticias/20251218/segunda-paciente-denuncia-cirujano-acusado-violar-a-mujer-sedada-clinica-murcia/16864192.shtml

** Milagro de Diego Cerezo "Las mujeres de los violadores de Gisèle Pelicot: ¿se sienten traicionadas o perdonan a sus hombres?" RTVE.es 18/12/2025 https://www.rtve.es/noticias/20251218/mujeres-violadores-gisele-pelicot-se-sienten-traicionadas-perdonan-a-hombres/16843225.shtml

lunes, 8 de diciembre de 2025

Mujeres y partidos políticos

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

En los partidos políticos se están dando cuenta de una cosa: que no los controlan. Esta verdad salta cada día por casos de corrupción o, estos últimos días, por las denuncias de acoso sexual, machismo institucionalizado, etc. Les colocan en una difícil situación, no solo frente a la militancia sino ante el espejo en que se reflejan. Las palabras  —no dudo que sean sinceras las de muchos— se distancian de los hechos.

En RTVE.es se nos ofrece el primer estallido de mujeres en el PSOE, que ya no se contentan con lo que ellas mismas no se creen. Me refiero a los repetidos "fallos puntuales", "fallos informáticos", etc., es decir, todo aquello que ha servido para tapar el recorrido de las denuncias por todo tipo de casos de acoso y abusos.

En RTVE.es leemos:

El caso Salazar está haciendo mella en el PSOE, tanto que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha entonado el 'mea culpa' "en primera persona" por los fallos en la gestión de las denuncias por acoso contra el que fuera su asesor en Moncloa, que se conocen desde julio. Un "error no premeditado" que choca con el ideario de una organización que dice ser "el partido de las mujeres", que son una parte importante de su electorado. En este contexto, mujeres que ocupan cargos de responsabilidad en el Partido Socialista exigen una transformación feminista "profunda" en la organización, que se acabe con cualquier posibilidad de "proteger" a los agresores y que "se escuche" a las víctimas.

"Ante la violencia machista, las feministas que militamos en el PSOE siempre hemos pedido, desde la autonomía que la conciencia feminista nos proporciona, que se alineen los discursos con la práctica de los principios que declaramos defender". Es lo que firman este domingo en un artículo de opinión en El País Andrea Fernández (portavoz de la Comisión de Igualdad en el Congreso), Carmela Silva (portavoz de la Comisión de Seguimiento de la Violencia de Género en el Senado) y Araceli Martínez (vicepresidenta de la Comisión de Cultura en el Senado).*


Eso de que "alineen los discursos con la práctica" es una forma "bonita" de decirlo, pero no por ello menos contundente. Esta vez los "enemigos" no están fuera; están dentro. Son las mismas personas a las que apoyan para situarse en los puestos de primera línea para descubrir dos cosas. La primera es que muchos de ellos llevan una doble vida infame; son machistas violentos y aprovechados de sus cargos. La segunda es que parte de la estructura les protege por diferentes motivos, de compartir sus oscuros principios a tratar de proteger la imagen del partido. Ninguna de las dos es buena porque acaba siendo una enorme hipocresía de efectos terribles para imagen y urnas.

¿Es la lucha de las mujeres por la igualdad en todos los niveles algo meramente propagandístico en la que no creen los que practican esta forma de machismo? Muchas mujeres manifestaron sentirse "asqueadas" por las palabras intercambiadas por los dirigentes socialistas del "caso Koldo" al hablar despectivamente de las mujeres, incluidas las prostitutas elegidas por catálogo. Creo que la única mujer que ha salido en su defensa ha sido la ex esposa de Ábalos que dijo que en el fondo "era buena personas" y que le visitaría en la cárcel si este se lo pedía.

¿Qué es ser una buena persona? ¿Qué es ser un político progresista? ¿Cuál es su realidad, lo que piensan realmente?

No son preguntas retóricas. Seguro que han rondado por la mente de las muchas mujeres que se preguntan por el sentido de todo esto. Hay un aspecto disciplinario, desde luego, pero es el fondo lo preocupante. Esto no es más que la punta del iceberg del machismo persistente en la sociedad española; es un síntoma de que las cosas tienen dos niveles, el público y el privado, lo que se dice y lo que se hace. En especial, lo que se hace cuando se tiene poder, que es la otra clave del machismo. Ese poder es el que crea impunidad y miedo.

Comete un enorme error el PP al usar esto como un arma contra el PSOE. Los casos pueden estallar en su casa en cualquier momento porque esto no es cuestión de ideología, sino de un estado previo, milenario que hace sentir ese peligroso supremacismo masculino que se cree a salvo tras las estructuras burocráticas, que siembra el miedo a denunciar porque quién te va a creer.


El mal está en los partidos, como lo está en toda institución que representa un poder ante los ojos sociales. No es exclusivo, sí desafiante. Se supone que hay en los partidos el deseo de la igualdad y de luchar contra estas formas de violencia contra las mujeres.

Van saliendo a la luz los apaños de algunos para evitar que aparecieran los casos con el consiguiente escándalo. Como se pierda el miedo, tendrán que recurrir a otros métodos más agresivos.

Nos dicen en RTVE.es sobre el escrito de las mujeres del PSOE:

Las tres socialistas admiten que "el machismo no es una suma de conductas puntuales, sino un sistema que atraviesa de manera estructural y transversal todas las esferas de la vida", lo que incluye también a los partidos políticos. Por ello, exigen "transformaciones profundas que garanticen una igualdad real, plena y efectiva" también en estas esferas.

Ante lo sucedido con Salazar o ante casos que puedan ser similares, exigen "proceder con determinación" y "atajando cualquier posibilidad de generar entornos protectores con los agresores, silenciar a las víctimas o, como ya se ha apuntado, debilitar la credibilidad de un partido que, sin duda, ha contribuido de manera decisiva al avance de los derechos de las mujeres".* 

Quizá sería el momento de que las mujeres dieran ejemplo de unidad frente a los partidos entendiendo que esto es patriarcal, algo que las afecta como mujeres. Es difícil ante el actual sistema de polarización política en vigor, pero es precisamente eso lo que aprovechan los abusadores camuflados, inmersos en las redes políticas de poder. Es un problema que va más allá de la lucha partidista.

Quizá sería interesante que algunas de ellas, de diferentes partidos, de forma conjunta, plantearan sus reflexiones sobre algo que les afecta a todas en su doble condición de mujeres y de militantes, al margen de la ideología y el reproche. Sería bueno para todos. 

* Rocío Gil Grande "Mujeres del PSOE piden al partido una transformación feminista "profunda" y el fin de la "protección" a los agresores" RTVE.es 7/12/2025 https://www.rtve.es/noticias/20251207/mujeres-psoe-exigen-partido-transformacion-feminista-profunda-acabar-proteccion-agresores/16848706.shtml

lunes, 24 de noviembre de 2025

El Museo del Patriarcado en Roma

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Nos cuentan RTVE.es la apertura en Italia de Museo del Patriarcado. Muchos museos guardan entre sus muros cosas valiosas del pasado; este no, El Museo del Patriarcado, desgraciadamente, nos habla del presente. Estiman, nos dicen, que la desigualdad desaparecerá hacia la década de 2140, por poner una fecha que no podremos comprobar si se cumple. Va para largo.

Nos hablan de las desigualdades de los sueldos por hacer el mismo trabajo, nos recuerdan algunas frases condescendientes de jefes y compañeros y nos hablan de la violencia. Uno de cada cuatro italianos apoya la violencia psicológica contra la mujer; dos de cada diez la física, explican las responsables del museo.

No tengo tan claro yo que en la década señalada se llegue a algo en esto de la igualdad. Lo digo porque estamos retrocediendo en nuestras ideas al respecto. No es solo una cuestión del feminismo, sino de todos los que participamos en la construcción de la cultura, ya que de eso se trata. Los casos que se producen son el reflejo de un fondo cultural emergente, que se expande cada día más entre nuestros jóvenes como una especie de modernidad pasiva entremezclándose con otras fibras del tejido social. Perdemos consistencia social, el sentido de que esto es algo propio, competencia y responsabilidad de todos. En cambio se está produciendo un cierto sentido de todo vale y de mirar por uno mismo. Los demás parecen estar a nuestra disposición y su resistencia nos pone frenéticos.

Me llama la atención esos abusadores persistentes, con víctimas en serie, a los que nadie parece detectar ni querer denunciar; solo cuando se produce una muerte sale a la luz su siniestro historial de mujeres maltratadas. Fallan las leyes que los dejan en libertad y reinciden; fallan las instituciones y vuelven a repetir. Falla la educación que no enseña el respeto debido a todos. Fallan las familias, las primeras moldeadoras de estas conductas que hacen repetir lo que se ha visto en casa como "normalidad".

Todo esto se produce como resultado de diferentes fuerzas individuales y sociales. Las sociedades más avanzadas no miden el avance de forma equilibrada. Tensiones, soledad, estrés, angustia, violencia forman parte de su día a día y se busca en quién pagarlo.

La mujer lo paga en ciertos escenarios, especialmente los domésticos. Pero también en los escenarios laborales lo pagan de muy diversas formas, de los sueldos más bajos al acoso.

Nos dicen que en los Estados Unidos se está reduciendo el número de mujeres que trabajan. Los principios de la ultraderecha sobre tener hijos para ser considerada una "buena americana" —recuerden la campaña contra la "cat ladies", simbolizadas por Kamala Harris— forman parte de esos principios fuertemente tradicionales anti feministas y anti emancipadores. Esto va más allá de la igualdad; se trata de la exclusión del trabajo, que es la base que permite la emancipación. La mujer pasa a depender absolutamente del hombre al no disponer de sus propios ingresos. "Quien paga, manda" y también, "quien paga, mata", que es llevarlo un poco más allá.

Aumentan los feminicidios y lo hacen en toda una variación de edades. Ya no son solo los casos de personas con una educación del pasado, como se pensaba. Son también personas jóvenes o de generaciones intermedias.

Acoso en el metro

Debería pensarse dónde está el origen o los principios básicos de este patriarcado que emerge con violencia, que estalla cansado muertes. También el machismo subyacente que hay tras él. No podemos pensar que son solo casos de ira, estallidos. Estos se producen porque existen raíces en las que hay que ahondar más allá de los tópicos y estereotipos. ¿Cuál es su fuerza? ¿Por qué se formulan de nuevo las viejas ideas en nuevos discursos y se engancha en los jóvenes?

Está claro que estamos fallando en los valores que una sociedad democrática y moderna debería tener. Sin embargo, son los radicales los que hablan de valores, se los hemos dejado. Quizá la idea de que la modernidad es carecer de valores sea una trampa en la que hemos caído fácilmente. Quizá debamos redefinir nuestros valores de una forma clara para sobrevivir a estos males que vuelven a reaparecer.

Quizá debemos revisar lo que enseñamos en las aulas y lo que se aprende fuera de ellas; lo que muestran nuestros medios, nuestros videoclips y concursos.

Lo que hay en ese Museo italiano no es solo el pasado, también está el presente y también una idea de lo que pueda ser el futuro. 


* RTVE igualdad "Museo del Patriarcado en Roma: dos de cada 10 italianos justifican la violencia física sobre las mujeres" RTVE Play 23/11/2025 https://www.rtve.es/play/videos/rtve-igualdad/museo-del-patriarcado-roma-dos-cada-10-italianos-justifican-violencia-fisica-sobre-mujeres/16827609/

jueves, 20 de noviembre de 2025

Trump y las periodistas

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Entre los múltiples defectos que posee Donald Trump, se encuentra el machismo informativo, una variante del machismo general. Llamamos "machismo informativo" a ese insulto constante a la mujeres periodistas que le preguntan cosas que le molestan. En otros casos, con los varones, Trump tiene una actitud distinta, lo que permite intuir que insultar a las mujeres es una de sus debilidades exquisitas, una de sus formas de manifestarse auténtico.

Está mal insultar a los periodistas, está muy mal insultar a las mujeres. Combinarlo expresa una tendencia, es decir, una constante de carácter que le retrata en algo más profundo, su irredento machismo que necesita enfrentarse de forma grosera y agresiva ante una mujer más que ante un hombre. Trump insulta a casi todo el mundo porque es un rasgo de carácter, pero el caso tiene sus matices negativos con las periodistas.

En 20minutos señalan que 

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a desatar una polémica tras insultar a una periodista durante un encuentro informal con la prensa a bordo del Air Force One. El episodio ocurrió el pasado viernes, cuando Catherine Lucey, corresponsal de Bloomberg en la Casa Blanca, le preguntó por qué no ordenaba publicar todos los archivos relacionados con el caso Epstein si, como asegura, no tiene nada que ocultar. 

La respuesta del mandatario fue un gesto autoritario, acompañado de un "Cállate, cállate, cerdita", que no trascendió hasta que empezó a circular en redes días después. El incidente es tan sólo un apéndice más en la lista de descalificaciones de Trump hacia mujeres periodistas, a quienes ha acusado repetidamente de ser "poco profesionales", "hostiles" o "amenazantes". *


Ser "poco profesionales" es preguntarle algo que no le gusta; ser "hostiles" es opinar lo contrario y ser "amenazantes" es no desaparecer ante sus ojos. Lo de "cerdita" no es más que uno de sus términos para referirse a las mujeres. No es nuevo todo esto y forma parte de la incapacidad de controlarse ante algo que considera que no debería producirse en modo alguno; que una mujer esté delante de él y no caiga rendida, sumisa, silenciosa, que ose abrir la boca y piense de otra manera.

Trump es machista, es un presidente de los Estados Unidos machista. Puede que algún día, aunque le moleste, deje de ser presidente, pero nunca dejará de ser un machista agresivo. Es lo que considera que le permite el dinero, sobre todo, y el poder, algo que ha manifestado en muchas ocasiones y de diversas maneras. Recuerden aquellas groserías que le pillaron sin que se diera cuenta sobre por dónde agarraba él a las mujeres.

BBC 7/09/2016

Trump es un rico, nacido rico y educado como un rico. Es un rico "varón" (mal) educado en el poder, algo que se ejerce y que permite —según su opinión— obtener mujeres y que le hace imposible comprender que muchas le consideren repulsivo, un caso de mal gusto y pretenciosidad basado en el dinero.

Por eso le irrita tanto que le pregunten por Jeffrey Epstein, con el que indudablemente congeniaba. Para ricos y príncipes ricos, Epstein era un facilitador, por un lado, y un reforzador, por otro. Con Epstein estos ricos y poderosos entendían lo "práctico" y "natural" de la dominación y la entrega sexual. Las mujeres son simples objetos. para ellos.

Las periodistas le han preguntado y no se puede contener, pues el simple hecho de ser preguntado le hace comprender que sus sueños de dominio tienen límites y, algo peor, que esos límites suponen que debe fingir que está al margen. Trump sabe que tener que decir algo que va en contra de su poder sobre las mujeres, que debe disimular que no le importa, le irrita doblemente y estalla. Allí donde todo se resuelve con un "ya sabes" y un guiño del ojo, con complicidad, como ocurrió con su charla filtrada, no es fácil de expresarlo con mujeres.

La irritación contra las periodistas se ha volcado también contra algunas mujeres republicanas que han exigido también información sobre Epstein, a las que ha llamado "traidoras".

Trump no puede tener "naturalidad" con las mujeres porque su forma de relacionarse siempre parte del "dominio", de una superioridad absoluta. Obligado a convivir con las periodistas porque así lo exige el guion comunicativo, Trump estalla incontrolado.


El no poder controlarlas como quisiera o controlarse él mismo por sus estallidos e insultos, le enfurece más. El problema para él es su forma de entender, más bien de no entender, a las mujeres, a las que es incapaz de considerar como sus iguales, o que cada día las periodistas le hagan más preguntas que le molestan.

Los insultos de Trump a las periodistas y a las congresistas no son algo nuevo y forma parte de su forma negativa, machista, anti igualitaria, de entender el mundo. 

Lo increíble es que estos insultos no tengan una respuesta más contundente por parte del conjunto de la prensa, que los colegas asistan al espectáculo esperando que no les toque a ellos. Ese es el otro efecto, la intimidación a las mujeres periodistas es también la intimidación a la prensa en su conjunto. Parece que es el precio que hay que pagar para poder subirse al Air Force One.

 

* "Trump insulta a una periodista que le preguntaba por los archivos de Epstein: "Cállate, cerdita"" 20minutos 19/11/2025 https://www.20minutos.es/internacional/trump-insulta-contra-una-periodista-que-le-preguntaba-por-los-archivos-epstein-callate-cerdita_6899746_0.html