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domingo, 1 de marzo de 2026

¿Qué grandeza?

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Donald Trump se enfrenta a otro "problema" por haber metido a los Estados Unidos en otra guerra abierta sin contar con el Congreso, es decir, con los representantes del pueblo, de la ciudadanía. Todo eso, es ya evidente, le sobra a Trump.

Como nos temíamos, los reveses en el interior, intentan compensarse con los ataques en el exterior, Irán era el candidato a servir para la promoción de Trump como salvador del mundo en general y de los Estados Unidos en particular con la mayor burla vista en décadas.

La idea esta vez era saltar de la América de Venezuela al oriente de Irán con la insensata compañía de un régimen cruel, sancionado en muchas esferas, Israel, y un presidente reclamado por la justicia internacional, Benjamín Netanyahu.

Los efectos tras un día de guerra son los ataques de Irán por la zona a todos aquellos países en los que Estados Unidos tiene instalaciones y soldados. Es una respuesta, todavía incipiente, a los ataques. Es el resultado de este despropósito que pervierte todas las alianzas establecidas para tratar de hacer eficaz alguna forma de paz y orden. No solo no se ha arreglado nada, sino que han aumentado los conflictos y la inseguridad internacional en todos los órdenes, del militar al económico.

La política de Donald Trump —el hombre que iba a traer la paz al mundo y alejar a Estados Unidos de los conflictos— sigue ignorando todas las líneas que se basen en la cordura. Todo se basa en su teoría de poder que se confirma una y otra vez: ¿de qué te sirve el poder si no lo usas?

Por lo que vemos de manos del propio presidente, todo se basa en el poder militar y en los consiguientes efectos económicos. Lo que se invade y destruye es prometido a las fuerzas internas del mercado. Mucha palabrería patriótica, pero una realidad un mensaje económico: nos ocuparemos de la reconstrucción, nos quedaremos con los recursos, lo vigilaremos todo. No es mucho más lo que Trump ofrece al mundo, palabras y ganancias mal repartidas, discursos grandilocuentes y oscuros beneficios.

El problema no es que caiga una tiranía —¿qué ha "caído" realmente en Venezuela?— como la iraní. La cuestión es quién decide cómo, cuándo y por qué. Estados Unidos se ha convertido en juez y parte de manos de Trump. ¿Esto es la "grandeza" del MAGA? Esperemos que sea otra cosa, porque lo que los Estados Unidos de Trump está manifestando solo son las viejas maneras del imperialismo: fuerza bruta, unilateralismo y una prepotencia cada vez más evidente.

En RTVE.es nos van dando los acontecimientos y declaraciones que se van produciendo. Me llama la atención este:

"El Presidente ordenó una acción audaz, y nuestros valientes soldados, marineros, aviadores, infantes de marina, guardianes y guardacostas están respondiendo al llamado", señala el Almirante Brad Cooper, comandante del CENTCOM.*

¿Es posible una retórica de este tipo? ¿Es posible una narrativa que nos lleva directamente a las viejas películas de John Wayne, de un belicismo que creíamos curado? ¿"Acción audaz"? Trump vive su propia película: guionista, director y, por supuesto, estrella.

Esperemos que el Almirante Cooper no tenga que salir de su despacho para asistir a los vistosos funerales de algunos de esos "valientes" cumplidores con alegría de las órdenes del Presidente.

Hace mucho que nos preguntamos por la transformación de los Estados Unidos, en línea con los nuevos tipos de políticos que estamos viendo en muchos países. No, el mundo no camina hacia la cordura, a tratar de usar la paz y el diálogo para conseguir cambiar algunas de las muchas cosas que es necesario cambiar. Por contra, se usan las herramientas contrarias, las de la fuerza, las que permiten que sean los poderosos los que se enfrenten directamente o a través de terceros. Igualmente, hay un aumento de la violencia y la polarización en los niveles locales.


Los demócratas estadounidenses todavía están intentando comprender cómo se les ha colado un Trump en la presidencia, con los consiguientes efectos interiores y exteriores. No es posible argumentar a favor del sistema, si el sistema lejos de elegir lo mejor, favorece lo peor. Sin embargo, es la esperanza en el sistema lo que siguen sosteniendo, es lo que esperan de las elecciones de medio mandato. Las fallas del sistema, además, dan alas a los extremismos, especialmente la ultraderecha que sigue creciendo.

Esperemos no llevarnos sorpresas de ningún tipo en esas elecciones. ¿Y si Trump recibe más apoyo porque la perversión ha destruido el sistema mismo y el sentido del "MAGA" es interpretado en los términos presidenciales? La moda del "Great" va acompañada de la definición de "grandeza" que cada uno hace. Es el problema de las palabras vacías, que cada cual las interpreta a su manera.

¿Qué significa "paz" para Trump? ¿La eliminación de obstáculos por cualquier vía? ¿Qué significa "grandeza"? ¿La impunidad absoluta? No creo que a Trump le importe mucho cómo percibimos ahora a los Estados Unidos. Le importa más el público interno, que es el rentable.


* "Ataque a Irán de EE.UU. e Israel, en directo hoy: Trump amenaza con una respuesta "nunca antes vista" si Teherán cumple con su advertencia" RTVE.es 1/03/2026 https://www.rtve.es/noticias/20260301/ataque-iran-eeuu-israel-directo-resumen-cronica/16959191.shtml

miércoles, 8 de enero de 2025

El imperialismo norteamericano

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Podemos dividir el mundo entre "los que creen en lo que dice Donald Trump que va a hacer", "los que no lo creen" y, finalmente, Donald Trump. Son tres categorías que pueden a su vez  permitir diversas subcategorías. Como siempre, volvemos a la idea central: ¿cómo entienden todo esto los que le votaron?

Quizá algunos recuerden aquellas imágenes televisivas de la primera reunión internacional a la que asistió Trump, cómo daba codazos para poder salir en primera línea para salir en las fotos. Lo que se debatiera en la reunión con los líderes mundiales no tenía importancia; lo importante era salir en las fotos en lugar preferente, bien visible, que el mundo supiera que estaba allí.

¿Qué sentido tiene esto? No lo sé. Podría apuntar a que solo le importa dar la nota, figurar, estar ahí. Pero podría apuntar a que ese figurar va en la línea que él mismo planteó directamente: ser el mejor presidente de la historia de los Estados Unidos, algo que ya se considera. Por supuesto, lo que hace es bueno, sin cuestionarse. Es bueno porque él lo hace. Es bueno para los Estados Unidos. Él escribe la Historia porque es la Historia.

La lista de acciones inmediatas, con Canadá, México, Panamá, Ucrania, Groenlandia, el Polo, la OTAN y lo que se le pase por la cabeza, es abrumadora y de no saber de qué cabeza salen, parecerían propias de un villano de película de James Bond o similar.

Cuando hablábamos ayer de Elon Musk, el que se ha erigido en su alter ego, señalábamos el intercambio de papeles, el intento de Trump de parecer "moderado" a su lado, pero lo que estamos empezando a ver es una especie de rivalidad apocalíptica entre ambos. Señalamos hace también lo que podía ser una fisura entre dos personalidades narcisistas que no soportan tener a nadie delante. Demasiado ego para un solo planeta.

Independent en español

Lo malo es que las perspectivas de frenar esto no son muchas. Todo depende, como señalábamos al inicio, de si creemos lo que dicen o no. Finalmente no es más que una apuesta, comprobar quién tiene razón. ¿Invadirá Groenlandia? ¿Le cambiará el nombre al "Golfo de México"?

Donald Trump llegó de forma atípica a la Casa Blanca. Se presentaba como un "antisistema", un "anti políticos", a los que acusaba de no hacer lo que debían, pero él era el que venía a "arreglarlo" todo. Muchos no creyeron que llegaría a la Casa Blanca. Lo hizo e intentó hacer lo que había dicho, incluido el "muro". La Justicia frenó algunas de sus propuestas e intentos. Pero hizo otras muchas cosas. Salió de la Casa Blanca y, como MacArthur y Terminator, prometió que volvería y lo hizo, multiplicado su poder. Para hacerlo dinamitó la oposición dentro del Partido Republicano, al que solo le quedó la opción de adorarle. En sus cuatro años fuera del poder atrajo más miradas que la propia presidencia.

Ahora ha prometido "MAGA" a los norteamericanos, solo que la "A" final, la del "again", no tiene precedentes. "MAGA" solo significa el fin de Estados Unidos como líder democrático, una palabra que falta en el mensaje trumpista. Aquello del "mundo libre" ha desaparecido y los Estados Unidos son vistos ahora como una amenaza para el resto.

En el fondo es la vieja idea de que la "democracia" o algo parecido es un privilegio americano, que para que ellos disfruten de la vida, deben decidir sobre la de los demás. Con Trump en el poder, desaparecen muchos conceptos y referencias. Si Trump se anexiona, con fuerza o sin ella, cualquier territorio ¿en qué se diferencia del dictador Putin o del genocida Netanyahu? Todo vale si tienes la fuerza para imponerlo. Como Rusia, Estados Unidos necesita más territorio. Ya lo hizo en el pasado y quiere volver a hacerlo.

Los medios, los comentaristas en los medios, oscilan en sus posiciones. Enuncian la gravedad de lo que escuchan, pero se restriegan los ojos para saber si se trata solo de una pesadilla. No es fácil asumir las implicaciones primero y las consecuencias después de lo que Trump, Musk o cualquiera de sus sicarios o acólitos dicen cada día. Asusta.

Se está dando entrada a toda una tradición mesiánica sobre el papel "divino" de los Estados Unidos. Es eso lo que ha salido a flote desde la oscuridad, lo que se ha ido convirtiendo en forma de pensar primero y de actuar después. Ahora quiere actuar fuera.

Para que el mundo no se desmorone en su forma actual, son los propios norteamericanos, sus instituciones, quienes deberían frenarlo. Pero eligieron presidente a quien promovió el asalto al Capitolio para evitar que el presidente electo pudiera tomar posesión. Finalmente no lo consiguió, pero ha vuelto, está ahí. 

¿Se darán cuenta los que han creado el monstruo de lo que han hecho? ¿Qué les ha cegado? ¿Por cuánto tiempo?

martes, 7 de enero de 2025

El riesgo Musk

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Se veía venir. 

El "MAGA" tiene consecuencias para Europa porque toda "grandeza" es "relativa", es decir, la "gloria" de unos es la "caída" de otros. Por si Estados Unidos no tuviera problemas suficientes, va a dedicarse a exportarlos. Quizá lo que ha llegado a la cima del poder en Norteamérica sea una variante que ya empieza a sembrar controversia y para la que habrá que irse preparando, habrá que ir decidiendo qué actitud habrá que mantener ante ella.

En lugar destacado de la página de RTVE.es leemos el elocuente titular "Varios líderes europeos advierten de que Musk es un peligro para la democracia"*. En el artículo se indican loa motivos y reacciones: 

Varios líderes europeos han cargado este lunes contra el magnate estadounidense Elon Musk y han advertido de que el dueño de X supone un peligro para la democracia al inmiscuirse en la política de países como Alemania.

Musk, que también es asesor del presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, ha mostrado su apoyo a la candidata a canciller del partido ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD), Alice Weidel, para las próximas elecciones en este país.

El multimillonario, que formará parte de la Administración de Trump, ha llamado "tonto" al canciller alemán, Olaf Scholz, y "tirano antidemocrático" al presidente de Alemania, Frank-Walter Steinmeier, entre otros excesos verbales contra políticos europeos.

La Comisión Europea (CE) ha insistido este lunes en que Musk tiene derecho a la libertad de expresión, pero ha advertido de que analizará cualquier riesgo para la democracia ante las próximas elecciones en Alemania en virtud de la Ley de Servicios Digitales comunitaria.

"Hay ciertos límites, especialmente cuando una plataforma se utiliza o se abusa de ella en ese contexto", ha indicado el portavoz comunitario, Thomas Regnier.

El magnate ha anunciado en su red social para el próximo jueves una entrevista en directo con Weidel, a cuya formación considera la única capaz de "salvar a Alemania".*


Mucho me temo que los peores temores europeos con la llegada de Trump a la Casa Blanca se están haciendo realidad y habrá que ampliarlos. En su primer mandato, Donald Trump se vio pronto rodeado de una serie de asesores que trataban de limitar sus excesos y los efectos sobre el panorama internacional. Algunos, no todos, trataban de evitar las consecuencias de los excesos. Algunos de ellos se han despachado a gusto tras la salida del poder. Trump parece haber aprendido la lección, aunque en un sentido contrario, por lo que se rodea de asesores más radicales que él. De esta forma si hay conflictos, siempre podrá tirar de ceses cuando aumente la presión. Se está rodeando de tiburones, como Musk y demás, que atraen la atención y que acabarán dejando a Trump como una especie de Gandhi a este paso.

La cuestión no está tanto en el "inmiscuirse", sino en el sesgo que está manifestando la "intervención". Está claro que esto sobrepasa los límites de la política norteamericana, como no podía ser de otra forma con la reelección de Trump para la presidencia. ¿Qué ha ocurrido para que esta se produzca? ¿Qué ha sucedido en la mentalidad norteamericana?

Solemos contestar estas preguntas de compleja respuesta con alusiones a "tendencias", a cambios en el panorama internacional, etc. Sin embargo, el juego de Trump y los suyos es mucho más evidente que eso: ellos tratan de crear la tendencia. El tipo de narcisistas que Trump está poniendo bajo su sombra no cree que el mundo lleve una dirección, son ellos los que la marcan. Por ello no es bueno considerar que lo suyo es una "opinión sobre lo que sucede", sino la voluntad firma de que suceda.

En el mismo artículo se nos citan algunas consideraciones desde Europa del cambio americano: 

[...] el presidente francés, Emmanuel Macron, ha acusado a Musk de "apoyar una nueva internacional reaccionaria" y de interferir en las elecciones de otros países, como Alemania.

Macron ha avisado de que hay "una internacional de reaccionarios" que representa a "grandes intereses financieros privados", que aprovecha que "nuestras democracias liberales no han sido suficientemente eficaces" en la protección de la clase media.* 

Hace unos días ya hablábamos aquí de la conexión ultraderechista de Musk, algo más que ideología. Ayer hablábamos de la corrupción que supuso la financiación de la Libia de Gadafi de la campaña electoral de Nicolas Sarkozy, hoy nos encontramos con otro tipo de problema: el que sea desde una democracia —no ya desde una dictadura, como con Sarkozy y Gadafi— desde donde se esté apoyando a grupos autoritarios de ultraderecha.

Europa pasa a tener un problema serio, un problema "nuevo": cómo reorganizar sus relaciones con una superpotencia hasta el momento "amiga" que decide, siguiendo la línea tantas veces comentada aquí de ejercicio del poder, imponer sus opiniones y voluntad. Es indudable que Musk está ahí por lo que dice y lo dice porque está ahí. No podemos seguir partiendo de la teoría de que están "locos" y hemos de cambiar pronto a una línea de defensa eficaz. Es el orden el que está cambiando.

La perspectiva de que la Unión Europea sea chantajeada entre Trump y Putin para ser debilitada por diversos medios, incluido el desmembramiento, no es nueva y cada vez más trágicamente real.  Los primeros pasos ya se están dando y Trump todavía no está en la Casa Blanca. Habrá que prepararse para lo que viene.

Y lo que viene es un grupo de personas con un nulo sentido democrático, mesiánicos y centrados en el poder del dinero. Es este sentido del "éxito" es el que ha calado en la mentalidad norteamericana: ellos anuncian unos problemas y se muestran como los únicos capaces de solventarlos. Problemas propios o ajenos, como señala el apoyo de Musk a la ultraderecha alemana. Desde Estados Unidos están definiendo quién debe estar en el poder en Europa y quién no. Desde aquí, empezarán a proliferar los "candidatos" de Musk y Trump por toda Europa y el resto del mundo, como es el caso de Milei en Argentina. Son los miembros de esa ultraderecha que se refleja en unos y otros como "solución", que vende "eficacia" y no democracia.

Si Macron está en lo cierto, esa "internacional reaccionaria" está consolidando sus apoyos, preparando "sus" candidatos, financiándolos, promocionándolos. La presión para que los partidos y candidatos antieuropeos salgan adelante y formen parte de gobiernos de coalición es cada vez más frecuente. Para ello se fragmenta el panorama con partidos múltiples, restando poder a los grandes. No hay que ir muy lejos para ver cómo ha cundido esta estrategia.

El siguiente paso, con Trump ya en la Casa Blanca, será la guerra arancelaria, ya anunciada. Con ella, Estados Unidos obligará a comprar para poder acceder a sus mercados... y defensa. La guerra anunciada por el Canal de Panamá será otra prueba de esa transformación autoritaria. Todo esto en medio de una creciente tendencia a las guerras sanguinarias, como lo que estamos viendo en Israel, un firme aliado armado y financiado que no le frenará.

Quizá habíamos pensado ingenuamente que la democracia era una forma de ver la vida y el ejercicio del poder. Ahora Trump y compañía nos van a demostrar lo contrario. El discurso de "MAGA" solo funciona en Estados Unidos; fuera adquiere otros tintes, los del imperialismo autoritario, los de la prepotencia.

Esto está empezando. La esperanza porque vaya por otro camino es pobre. Estados Unidos está dando la peor versión de sí mismo.

* "Varios líderes europeos advierten de que Musk es un peligro para la democracia" RTVE.es/AGENCIAS 7/01/2025 https://www.rtve.es/noticias/20250107/varios-lideres-europeos-advierten-musk-peligro-para-democracia/16396526.shtml