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viernes, 6 de marzo de 2026

El enredo o léeme los labios

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)


No nos confundamos o  que no nos confundan. La estrategia es esconder la complejidad, sacarla de la vita porque esconde lo imprevisible, y por contra dar protagonismo al enredo, al lío en todos los niveles. Los acontecimientos últimos así deben ser entendidos.

Esta estrategia no es nueva. Se practica desde los enredos estadounidenses e israelíes que tratan de ocultar su despropósito y sus efectos hasta nuestra "perdedora" España, tal como se ha calificado en la distribución de papeles, que lleva tiempo condenada a esta forma de hacer algo que llaman "política" y que no es más que una insulsa parodia de la verdadera. Nuestra política se adentra en los mares de la confusión y la revuelta donde ya nadie sabe qué defiende o de quién, contagiados por la confusión y una polarización patológica que se mantiene incluso en situaciones de conflicto exterior.

Nuestros políticos (por llamarlos de alguna forma) nos muestran que no están a la altura de las circunstancias, que es solo en el ámbito del insulto, cada vez más presente, donde se mueven con soltura. Por lo visto, no saben pasar de ahí. Es en el espacio del enredo donde se mueven como pez en el agua fangosa.

El episodio de la "lectura de labios" de la ministra española de Defensa, Margarita Robles, junto al embajador norteamericano en España, es uno de los más vergonzosos y reveladores de los que somos y de hasta dónde hemos llegado en nuestra forma de entender la política.

Leemos en RTVE.es

Circulan en redes sociales que, durante la reunión entre la ministra de Defensa y el embajador estadounidense, Benjamín León Jr., este miércoles, Margarita Robles declaró "yo estoy con Trump" en un momento de la conversación. El Partido Popular también lo ha compartido en su cuenta de X. Desde Defensa lo desmienten. En VerificaRTVE hemos analizado el audio y concluimos que lo que realmente dice la ministra es "yo estoy cómoda", no "yo estoy con Trump". Te lo explicamos.  

"Margarita Robles pillada: ‘Yo estoy con Trump’. Pedro Sánchez os ha vuelto a estafar", leemos en uno de los mensajes compartido en X. "Dice (una parte) del Gobierno que está con Trump", publica la cuenta oficial del PP junto a un vídeo subtitulado que atribuye a la ministra la siguiente frase: "No, no, yo estoy con Trump. Lo que pasa es que aquí la gente...".  *


Habrán observado que desde hace tiempo, de los deportistas a los políticos, cubren sus bocas con las manos mientras hablan ante la posibilidad de que sus palabras sean recogidas de forma interesada o, sencillamente, que sean manipuladas con las diferentes tecnologías disponibles.

Que en un contexto como el señalado en el texto del artículo, una reunión diplomática, se manipulen sus palabras en un sentido gravísimo en mitad de una guerra, es ya un claro aspecto de la irresponsabilidad de quienes crean y difunden este tipo de bulos, recogidos con placer en las más altas instancias de los rivales políticos. Todo vale para la erosión o descalificación del otro.

Hemos asumido que la política es pelear con cualquier arma. En realidad la hemos convertido en una carrera hacia el poder  donde los ciudadanos no son más que una herramienta para facilitarnos el ascenso.

Los límites de este enfrentamiento se producen cuando en el exterior hay un peligro real, como ocurre con una guerra a la que se nos arrastra. Es entonces cuando los partidos deben plantearse un entendimiento que evite que cada uno vaya en una dirección. Esto se realiza con el diálogo, algo a lo que se resisten nuestros políticos por el clima previo creado.

ESDiario 05/03/2026

El siguiente paso, el envío de la fragata a Chipre, tiene todo el peso de nuestra participación en la defensa mancomunada de Europa. Sin embargo, es —una vez más— usada para el enfrentamiento en esta lucha absurda, en esta guerra interna paralela. A las locuras generales a las que nos quieren arrastrar se suman las locuras particulares que estamos viendo. Mucho me temo que esta incapacidad de entendimiento no sirva más que para obtener un foco más y para enredar todo lo posible.

La falta de deseo de entenderse es una manera de agravar la situación real de peligro en la que vivimos y que necesita, como reclamamos el otro día, cordura, un concepto cada vez más alejado de nuestra confusa situación.

Es una irresponsabilidad sumarse a una guerra que pretende tapar un genocidio, como es el palestino. Esto no es "opinión" sino el reconocimiento de unos hechos constatables y que le han servido a la comunidad internacional a declarar "criminal" a Benjamín Netanyahu, quien en su huida hacia adelante tapa sus propias vergüenzas provocando una guerra a la que pretende arrastrar a todo el planeta con la complicidad de los Estados Unidos de Donald Trump, un ente imperialista que busca en los campos de batalla la demostración de una perversa "grandeza".

Hace mucho tiempo que señalamos que los intentos de Israel de Netanyahu solo pueden funcionar sobre la base del exterminio, del genocidio, que es su única forma de obtener una "paz" que nunca será duradera. Con esta estrategia de vaciar territorios, desplazando o exterminando, solo acumula violencia que se vuelve contra Israel y favorece a sus mayores enemigos que obtienen una base firme de reclutamiento contra ellos. Las estrategias israelíes no pueden ser eficaces más que a corto plazo, en lo que tarda en recuperarse el atacado. Condena además a todos los que le apoyen a una guerra paralela con el terrorismo. En esta guerra ha obtenido el peso de los Estados Unidos de Trump, algo que le sirve para su propia estrategia de dominio mundial estableciendo su lista interminable de "enemigos", de la que nadie está a salvo. Si no se hace lo que quiere su presidente, pasas a ser una "amenaza" para la seguridad nacional y la vida de los estadounidenses, como se nos ha señalado en las últimas horas.

El envío de la fragata a Chipre es el intento de seguir por la vía europea y la defensa común. Sin ello, nos veríamos completamente aislados y sin posibilidad de defensa frente a las presiones de Trump e Israel. El refuerzo europeo debe ser mutuo y firme para que sepan que estamos unidos.

Los intentos internos de convertir esta dramática situación en un gallinero, como están haciendo unos y otros es una afrenta a la ciudadanía a la que se toma a chirigota. Esto es serio y episodios como el de la manipulación de las palabras de Margarita Robles o los juegos sobre la fragata a Chipre son vergonzosos y peligrosos.

Pensábamos que esto de la desinformación era un privilegio de Trump, pero vemos que le estamos copiando con demasiada frecuencia. A lo dicho por la portavoz de la Casa Blanca, que ya comentamos, se la añaden ahora le "lectura" de los labios de Margarita Robles y su posterior difusión desinformadora y generadora de enredos.

Es sorprendente la irresponsabilidad de muchos medios al sumarse a la difusión de bulos. Ya sea por partidismo informativo o por deseos su apuntarse a un titular escandaloso, muchos medios han difundido el mensaje manipulado. Deberían reflexionar también sobre si no se han contagiado de la forma de hacer política o si han perdido su función social para con la ciudadanía. Deberían revisar sus principios o lo que quede de ellos.

No nos damos cuenta de lo que nos jugamos o, peor, no nos importa. No solo vale todo, sino que algunos creen que nada tiene consecuencias.

 

* VerificaRTVE "Lo que dice realmente Robles en este vídeo: "Yo estoy cómoda" y no "yo estoy con Trump"" RTVE.es 05/03/2026 https://www.rtve.es/noticias/20260305/robles-video-estoy-comoda-no-estoy-con-trump/16967398.shtml

lunes, 12 de mayo de 2025

La filtración

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

¡Ya está aquí nuestro escándalo cotidiano! Por si no teníamos bastante, nuestros políticos se ven salpicados por las polémicas que ellos mismos generan. Los mensajes de WhatsApp que ha publicado el diario El Mundo han trascendido y no dejan en muy buen lugar al presidente Pedro Sánchez.

La respuesta ha sido rápida por parte del partido socialista por boca de uno de sus ministros señalando la gravedad, dice, de que sean sacados a la luz "mensajes privados". Sin que medie explicación, le han atribuido a la "derecha" y la "ultraderecha", una campaña de desprestigio. En la política española ya todo funcionan como en el "gran apagón": todos encuentran responsables antes de que se sepan las causas.

En 20minutos nos hablan de los afectados por los dimes y diretes presidenciales:

El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, es uno de los principales elementos de atención de las conversaciones de WhatsApp entre el presidente del Gobierno y Ábalos.

Es estos mensajes se muestran las discrepancias entre la dirección federal del PSOE y varios líderes autonómicos, entre ellos García-Page, en materias como la gestión de la pandemia o los acuerdos con Bildu de cara a los Presupuestos Generales del Estado.

Así, el 27 de agosto de 2020 las declaraciones del presidente castellanomanchego sobre el confinamiento, en las que afirmaba que "de poco serviría" el confinamiento en una Comunidad Autónoma si en una vecina "tienen las puertas abiertas de par en par", Pedro Sánchez habría transmitido a Ábalos la necesidad de hablar con los mandatarios autonómicos socialistas para "para ir todos en línea".

En otra de las menciones destacadas se hace referencia a una entrevista del presidente de Castilla-La Mancha a La Razón el 8 de noviembre de 2020 que habría sido calificada por Sánchez como "vomitiva". "Creo que convendría que tanto tú como Santos le pegarais un toque y que dejara de tocar los cojones", habría indicado Sánchez al entonces secretario de Organización socialista.*


Creo que sería interesante algún tipo de distinción entre "interno" y "privado". No veo que sean tanto mensajes "privados" como "internos". No me parece "sano" para la política española, en cualquier caso, pero hace mucho tiempo que está se dedica a este tipo de cosas que calificaremos como sucias o barriobajeras. Pero este es el camino elegido para hacer política del barrio más humilde hasta las cimas europeas.

Mientras las averías y apagones, las "incidencias" en los AVE y el cobre que nos roban dejándonos en tierra, la España política sigue tirándose los trastos a la cabeza en diversas modalidades, básicamente dos: las peleas mediáticas con las oposiciones y las marrulleras de los "asuntos internos". Con la primera se hace la política "visible"; es la de las grandes frases, la del ingenio mediático, elaboradas por los equipos de comunicación, que igual te escribe un discurso que un chascarrillo contra tus opositores. La otra es la política de las sombras, la de los asuntos internos, la de las guerras por hacerse con el poder dentro de los partidos eliminando las discrepancias fuera del debate, con puñaladas traperas.

Lo que El Mundo ha publicado pertenece a esta segunda categoría. Cuando las sombras dejan paso a lo interno y esto sale a la luz, es signo de de enfrentamiento y descomposición. No, no son mensajes "privados"; son mensajes que nos revelan una tensión que no se manifiesta en la superficie de forma habitual, que las buenas formas tratan de evitar, pero que alguien ha sacado a la luz.

El Mundo

La primera maniobra del PSOE ha sido rasgarse las vestiduras y señalar a los "sospechosos habituales". Desde la cita de palabras de Aznar hasta la mención a la "derecha" y la "ultraderecha", trata de evitar que se piense que hayan salido de sus propios sótanos. Sin embargo, no es una posibilidad que haya que desestimar, lleguemos a saberlo o no.

Está claro quiénes son los "afectados" por los contenidos del mensaje. Salgan de donde salgan, la realidad es que el que queda en evidencia es Pedro Sánchez ante los de su propio partido.


En cierto sentido, el oscurecimiento de la política española nos perjudica a todos. ¡Cuánto esfuerzo, cuánta energía inútil, cuánta maldad!

No debería aprovechar el PP para hacer juicios demasiado claros, pues no son necesarios, ya que se explican solos. De esta forma, quien los haya filtrado queda a cubierto. En Moncloa es seguro que saben el origen de la filtración de los mensajes. Otra cosa es que estén interesados en aclararlo. 

Una cosa son las explicaciones por la filtración y otra cosa las explicaciones por lo filtrado. 

* "Líderes autonómicos del PSOE ven "muy grave" que se publiquen mensajes privados de Sánchez en los que critica a Page" 20minutos / Europa Press 11/05/2025 https://www.20minutos.es/noticia/5708507/0/lideres-autonomicos-psoe-muy-grave-publiquen-mensajes-privados-sanchez-critica-page/

 

martes, 18 de febrero de 2025

El pacto de estado contra la violencia contra la mujer

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

¡Por fin dos buenas noticias en la política española! La primera es que los partidos políticos españoles han logrado ponerse de acuerdo en algo; la segunda es que Vox no ha estado de acuerdo. Esta segunda marca las afortunadas distancias y muestra con claridad lo que hay tras Vox y los pseudo "patriotas", lo que hay en sus raíces profundas y que se esconde con cortinas de humo que van desde el tradicionalismo a la religión.

El acuerdo parte de algo necesario: el reconocimiento de que el problema es un problema, que existe. Las cifras acumuladas estos años lo muestran y demuestran, pese a los que consideran que es un invento ideológico, una fantasía arbitrada contra los varones, como el populismo argumenta.

Las formas activas de la post verdad consisten en repetir una y otra vez la negación hasta que cala en los adeptos y tienta a los inseguros. Para comprobar que existe una violencia contra las mujeres y una resistencia a la igualdad no hace falta hacer demasiado, Está en los grandes números de las estadísticas de casos y en los casos que van saliendo cada día en una gran variedad de formas.

El problema se va extendiendo y alcanzado edades, por ambos extremos, que antes no se producían o no salían a la luz y se quedaban en el ámbito privado. Hay una cosa importante: la violencia tiene su función y sus intereses, solo una parte obedece a la falta de sentido. La mayor parte tiene un sentido claro y definido: la dominación, mantener la supremacía masculina. Es cuando la mujer se define como igual en derechos cuando la violencia estalla tratando de volver al viejo orden de la sumisión. Es el rechazo de la igualdad lo que hace que la violencia pase del sistema al hecho concreto, al estallido.

Los casos de violencia machista están aumentando entre los más jóvenes, descienden las edades y se manifiestan en su manera más brutal en las escuelas, entre compañeros de colegio o instituto. Es muy preocupante por dos motivos: el primero es el lugar en que se produce, el ámbito educativo, que es justamente donde se debe actuar para evitarlo; el segundo es que quienes realizan esas acciones ahora es más que probable que lo sigan haciendo en el futuro. Lo que se hace en la infancia o adolescencia no se queda ahí. Hay una visión absurda, naif, de la infancia y adolescencia con la creencia de que eso "se olvida", Más bien al contrario; es una conducta que se repite pues cuando se da ya se ha interiorizado el modelo patriarcal y su violencia implícita.

También por el otro extremo, en la vejez, están empezando a darse casos de violencia con más frecuencia. La autoridad se reafirma con trágicas consecuencias, como el reciente caso de un asesinato y descuartizamiento.

¿Cómo es posible negar este creciente problema? Sencillamente, se niega al negarse el origen del problema. Sin comprender que es el mecanismo social del sistema el que genera estas respuestas violentas ante lo que considera un desafío y una perversión del "orden natural", la igualdad, solo queda el negacionismo populista. No pudiendo negar los hechos, se niega el origen del problema.

Contra las mujeres: el discurso misógino de Vox. “Palabras gruñido” del nacional-populismo español

Presentándolo como una "conspiración feminista" para atacar al hombre, el populismo se niega a reconocer el resultado y su lectura. Si no hay "problema", solo hay "casos", hechos inconexos que no obedecen a nada especial. Simplemente existe la violencia como algo natural; no existe nada parecido a la sociedad "patriarcal", son inventos para limitar a los varones y obtener privilegios.

Que este discurso haya quedado solo en boca de Vox es una buena noticia porque los demás no lo comparten y entienden que la violencia machista existe y que se puede y debe actuar contra ella desde la educación, las leyes y las instituciones, Solo se pueden arreglar problemas cuando se les reconoce como tal.

La internacional de la ultraderecha ha hecho bandera de dos aspectos. La inmigración se presenta como un peligro contra la identidad nacional, contra la seguridad, etc. Pero no es menos importante su defensa de la sociedad patriarcal y de un orden desigual que sitúa al varón por encima. Esto es lo que reflejan las desigualdades salariales, las dificultades para la conciliación laboral, etc. El enemigo es entonces calificado de "feminismo radical" desde su peculiar uso de las palabras. Trata de desacreditar y de oponerse para debilitar el sentido del problema o su misma existencia.

La renovación del Pacto por las fuerzas políticas españolas es una buena noticia. Ahora hace falta que a esas buenas intenciones le sigan medidas eficaces y algo más: vencer las resistencias directas e indirectas que desde sociedad e instituciones se producen. Hay que afinar muchas medidas. No puede ser que una mujer muera poco después de denegarse una orden de alejamiento por "no estimar riesgo suficiente". 

Más medios, más educación, más atención y más sensibilidad ante esos problemas que algunos niegan.

domingo, 27 de octubre de 2024

Entre el apocalipsis y el personalismo o vigila a tu líder

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

El caso Errejón sigue el guion anticipado ayer, entre los "mea culpa" y los "dedos acusadores", según el reparto de papeles. La política española padece el mal que ella misma ha gestado, del que se alimenta; el personalismo.

El personalismo funciona como un antes y un después del escándalo, cuya potencia está ligado, claro está, al peso mediático y político del señalado. El personalismo es lo que ha hecho que algunas acusaciones previas no salieran a la luz y que algunos miraran para otro lado entre incrédulos y temerosos, El personalismo, igualmente, actúa amplificando el escándalo y lanzándose contra él y lo que representa. Este último factor es importante porque sirve para la lucha ideológica de las negaciones. Si, pequeño favor le ha hecho el acusado a las causas que defendía públicamente aunque las incumpliera en privado.

Ante esto, los próximos se han declarado públicamente tontos y ciegos en diversas proporciones. Alguna ilusa salió a defenderle y ahora se encuentra ya en la calle.

La personalización y promoción de los líderes es peligrosa cuando se dan casos como este. El líder, la cara visible, la voz autorizada, etc. se vuelve contra todos y el edificio al completo se derrumba tras él. Los rivales lo atacan y sacan consecuencia generales destructiva. "¡Ya lo decía yo!", dicen los rivales. "¡Esta claridad no pasa en la derecha, que no defiende a las mujeres!", decía una voz ayer haciendo de la necesidad virtud.

Desaparecidos en la sombra los "partidos" porque los asesores de comunicación creen que es más eficaz la política personalista que las ideologías, que la gente pasa de eso y se aferra a la empatía, a las emociones, al chiste ocurrente y al ingenio, a la buena presencia, los partidos políticos pasan a depender de los giros vitales, de los errores y aciertos, de sus líderes. Es más fácil engatusar al electorado que convencerle con explicaciones. Ahí es donde un buen líder gana la partida a un mal líder.

La única salida que le queda al sistema es la "ejemplaridad". Errejón va a pagar lo suyo y lo de los demás, deseosos todos de salir del fango creado. El País habla de "panorama brumoso", interesante expresión.

Como la lucha política española (y en más lugares) se produce en ese fango de lo asqueroso, a Errejón solo le queda experimentar el daño común de sus compañeros que tras confesarse inútiles y crédulos, se lanzan sobre él para tratar de evitar el previsible daño causado y los aprovechamientos de los amigos de siempre.

Ahora podemos apreciar la distancia entre la "imagen" construida y la "realidad" de los hechos. Podemos apreciar también la doble violencia sobre las víctimas: la que ejerce el personaje en cuestión sobre ellas y la que ejercen los círculos protectores de popularidad y poder. Las víctimas lo son de maltratador, acosador, violador, etc., por un lado, y de la falta de respuesta, del silencio o, peor, de la reacción contra ellas, algo que también se ha dado inicialmente en este caso. La gente no quiere que le derribe los ídolos y se revuelve furiosa contra quienes lo hacen. Luego vienen los golpes en el pecho y los actos de contrición con la evaluación de daños. Hay muchas cosas que aprender de nosotros mismos en este caso. Hay mucho que aprender de cómo elegimos líderes, de cómo no hay que dejar de mirarlos con el rabillo del ojo por si acaso.


Hay que evitar las chapuzas. La violencia machista, desgraciadamente, está por encima de la ideología. Otra cosa es el machismo, que como ideología violenta puede ser reformulado en principios políticos y acciones, como, por ejemplo, las prohibiciones de determinados libros en las bibliotecas, o con políticas restrictivas a los derechos de las mujeres.

La guerra de las mujeres por la igualdad de derechos, por su libertad plena en todos los ámbitos, es una guerra que ganamos todos, pero que para muchos debilita un mundo construido patriarcalmente. La política necesita en lo social de personas que se preocupen por los demás, pero en lo personal atrae narcisistas a los que el poder les fascina y ejercerlo es una tentación muy poderosa. Es difícil acabar con esa atracción totalitaria del poder, ese deseo de ejercerlo sobre los demás. La política personalista atrae a narcisistas personas deseosas de que el mundo se rinda a sus pies. La adulación constante, el estar representando continuamente un "papel" es peligroso y muchos sucumben, cayendo en la doble vida. Atraen con su imagen construida y destruyen después. No se esperaban algo así, dicen las víctimas, atraídas por la imagen pública. A solas ya es otra cosa.

Tras el caso Errejón, que acapara todas las miradas, hay otros con patrones parecidos:

Ecologistas en Acción ha iniciado una investigación interna contra uno de sus fundadores, el histórico activista Santiago Martín Barajas, tras ser acusado de agresión sexual. La organización ecologista ha comunicado que busca "esclarecer lo ocurrido, colaborar con la investigación policial y tomar las medidas que sean necesarias" tras conocer "la gravedad de los hechos que se comunican".

Según ha adelantado elDiario.es, una mujer le denunció el verano pasado, relatando que quedó con el investigado para tomar un café tras años sin verle, y él aprovechó que estaban solos en su casa para agredirla sexualmente. El activista declarará como investigado el próximo 30 de octubre ante la titular del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 6 de Arganda del Rey por estos hechos, según han confirmado a EFE fuentes jurídicas.

El juzgado tuvo conocimiento de los hechos por dos vías: por un parte de lesiones que envió la médica de un centro de salud que atendió a la mujer y por la denuncia que la víctima interpuso. Esta mujer supo después que a otras dos mujeres, que a día de hoy no han denunciado, el presunto agresor les había hecho lo mismo, según detalla Eldiario.es*


El prestigio se usa para vencer las barreras de desconfianza. Sin embargo, cuando menos se espera salta el violento, el violador, el agresor. El caso no debería influir sobre la validez del ecologismo, de la misma manera que el caso Errejón no debería acabar con lo que es positivo. Lo que  sí debería someter a juicio son las formas de selección y control de las personas que se ponen en situación de liderazgo y se carga sobre ellas un peso representativo grande. Con el aumento de las denuncias y la salida a la luz de los casos, es un riesgo.

No es fácil manejarse con esta doble condición de público y privado. Lo público actúa como cebo y en privado se enfrentan a esa realidad tapada. Después, la tendencia a defenderse, a minimizar o a desconfiar de lo que el propio líder ha hecho. ¿Cuentan con ello los agresores? ¿Saben que la tendencia natural es a protegerle para protegerse ellos mismos?

Las caras y voces en Sumar que nos mostraban los medios eran penosas, de no saber realmente como enfrentarse a esa situación a la defensiva. Tampoco las de la oposición eran demasiado convincentes, aunque intentaban parecerlo. Lo ocurrido no debería ser una "buena noticia" ni para la oposición, Es una muy mala noticia para el sistema y para la sociedad en su conjunto. No es solo cuestión de "Sumar", es un problema de todos que aparece y reaparece por distintos lugares. Que cree una crisis política tiene su propia lógica, pero no es la única.

Habría que llevar la cuestión más arriba para intentar comprender la profundidad de las huellas de la violencia machista en nuestra sociedad. Deberíamos aprovechar estos casos para reflexionar y poner remedios más allá de las cuestiones partidistas. Sin embargo, no parece que esto atraiga tanto.

Preocupante es también la censura y cierre de la cuenta de Instagram de la periodista denunciante del caso ante la avalancha de quejas. Nos muestra el tipo de "reacción" defensiva del "popular" y el papel oscuro de las redes sociales, tomadas por grupos y consignas.

Los medios tiran de hemeroteca y nos muestran a Errejón lanzando encendidos discursos contra machistas y violadores, participando al frente de manifestaciones en defensa del feminismo. Un novelista intentaría indagar sobre lo que había en su cabeza en esos momentos. Hoy nos lo preguntamos todos.

Entre el personalismo de los líderes y el apocalipsis de su caída tiene que haber un espacio en el que las cosas adquieran su dimensión adecuada. Nadie va a renunciar a la rentabilidad política de la caída, pero sí deberíamos pensar que mañana puede ocurrir en muchos ámbitos y grupos. 

Hoy los partidos e instituciones se enfrentan a las caídas de líderes, ministros, presidentes, diputados, asesores, familiares, líderes sociales, culturales, etc. Ya sea por machismo, por corrupción o por cualquier otra causa, la confianza queda minada hasta la próxima promesa. Aquellos que estaban protegidos por su poder y admiración, hoy lo están menos. Más dura será la caída.

Muchas cosas para pensar. 

* "Ecologistas en Acción abre una investigación contra uno de sus fundadores tras ser acusado de agresión sexual" RTVE.es 24/10/2024 https://www.rtve.es/noticias/20241024/ecologistas-accion-investigacion-fundadores-agresion-sexual/16302099.shtml 

martes, 9 de julio de 2024

Vox, los "menas" y el odio

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

La ultraderecha española está cada vez más marcada. Su entrada en el club mundial tiene su coste y Vox lo está pagando gustoso. Ha entrado en un oscuro entramado que va de Milei en la Argentina a la Rusia de los oligarcas de Putin pasando por el trumpismo norteamericano, el nacionalismo francés, húngaro e italiano, por señalar algunos de sus referencias más claras.

Como en otros países —especialmente Estados Unidos y Francia— la identidad nacionalista se convierte en racista y xenófoba. No basta con querer a tu país, hay que llevar el odio a las calles, al trabajo, a las aulas, a los hogares.

Abascal ha llevado la identificación del delito, de la inseguridad, de las violaciones y atracos, a los "menas", término que en su boca supone una deshumanización de la persona, que pasan a ser unas siglas, unos números, portadores de maldad.

Como Trump en los Estados Unidos, todo el que traspasa la frontera lo hace para delinquir, forma parte de una invasión organizada por alguna suerte de mano maligna que quiere destruir, que quiere violar, hacerse con el espacio desplazándote mediante el miedo y la violencia.

En RTVE.es sintetizan por escrito lo que puede escucharse en vivo; "Abascal ha vinculado a los menores migrantes con el aumento de la delincuencia y de la "inseguridad" en la ciudadanía, y ha señalado que su partido no quiere ser cómplice de los "robos, machetazos y violaciones".*

Los "menas", en palabras de Abascal, no usan "navajas", usan "machetes", un término con resonancias "tribales", un estatus del que no deben pasar en el imaginario que Abascal quiere crear en la mente atemorizada de sus votantes.

Las ultraderechas tienen dos grandes líneas de avance en sus estrategias: la del nacionalismo agredido y la de la familia tradicional agredida. Evidentemente, para ello necesitan unos conceptos fuertes de "nación" (como patria, un devenir en la historia guiada hacia algún destino universal) y de "familia" (como sistema jerarquizado que responde al "orden natural" y a la voluntad de Dios). Con esas dos líneas, el horror supremo es el "mestizaje", mediante el cual se rompen los principios sagrados de la separación y se destruye la pureza de las "razas". En términos familiares también, es el matrimonio homosexual el que viola los principios.

En el debilitamiento de la familia tiene un papel fundamental el deterioro y ataque a la figura del "padre". Desde esa perspectiva, el feminismo es un peligro creciente con sus pretensiones antinaturales de igualdad. De padres débiles surgen sociedades débiles necesitas de figuras de fuerza capaces de ser emuladas en los hogares, escuelas, etc. En España ya conocemos la aparición de estas figuras autoritarias y narcisistas, capaces de decir lo que la gente debe leer o no a través del control de las bibliotecas, por ejemplo.

La personalización de los ataques de odio en los "mena" se percibe como parte de esas tragedias: son extranjeros y carecen de familia (no acompañados). A su naturaleza perversa exterior se une su naturaleza desfamiliarizada. No tener familia no se percibe como una desgracia, un trauma, sino como un agravante, una forma descontrolada por ausencia de autoridad. Así, los "mena" carecen de raíz española —con lo que esto supone— y de una familia que pudiera servir de "modelo" y control.

La lectura fría realizada por Santiago Abascal de la identificación de los "mena" con delincuentes es un claro mensaje de odio, un mensaje con todas las agravantes de este tipo de prácticas. No solo se trata de evitar cualquier clase de simpatía ante su situación, sino de algo más: de evitar los recursos que se puedan destinar a paliar su situación, que se presenta como "efecto llamada" o una especie de "malversación" administrativa. Lo dicho por Abascal se suma a su petición de que sea la Armada la que defienda a España de este ataque exterior, realizada hace unos días.

Cuando algunos descerebrados prácticos lleven sus palabras a la realidad ocurrirá como en la América de Donald Trump, el modelo que lleva al éxito: saldrán a cazarlos, a provocarlos. Serán entonces los "agresores" serán las víctimas y viceversa.


Vox está decido a llevar al extremo el poder de sus votos en las formaciones de gobierno. En el mismo artículo señalado anteriormente se avanza que:

[...] Abascal ha sentenciado que si desde el PP deciden finalmente "colaborar" con el reparto de menores migrantes y mostrar "complicidad" con el Gobierno de Pedro Sánchez, en aquellas regiones en las que Vox forma parte del Ejecutivo "no les quedará otro remedio" que "abandonarlos inmediatamente".*

Es triste que la cuestión migratoria se esté utilizando para presionarse unos a otros. Vox presiona al PP. Al igual, pero con otros argumentos, lo hace el PSOE y los grupos a su izquierda. Según parece, es más útil un PP en la encrucijada que solucionar el problema real, para el que se necesitaría otro tipo de miradas y planteamientos conjuntos y solidarios. Sin embargo, la política española no parece tener interés en resolver problemas, pero sí en usarlos como arma arrojadiza. Esto es malo para todos porque casi siempre acaba mal.

Esperemos que no ocurra como en Estados Unidos, que alguien decida "defender España" por su cuenta y entrar así en la Historia con la medalla de "patriota".

 

* "Abascal avisa que dará por "rotos" los pactos autonómicos con el PP si aceptan la distribución de menores migrantes" RTVE.es 8/07/2024  https://www.rtve.es/noticias/20240708/abascal-dara-rotos-pactos-autonomicos-pp-si-aceptan-distribucion-menores-migrantes/16179104.shtml

domingo, 5 de noviembre de 2023

Las razones de Alfonso Guerra

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Cuándo se empezó a transformar la política española no está claro; que lo hizo, sí. Quizá empezó con aquello de la "nueva política"; sería lo suyo. Pero lo que quedaba como una forma de intentar romper el bipartidismo, ha ido a más. El fraccionamiento español es mayor del que la sensatez propone. Hay demasiado de todo. Los partidos no debaten en su interior en diferentes "tendencias" (algo que los cursis llamaron "sensibilidades"), sino que se desmiembran. Unos consiguen sobrevivir y otros, sencillamente, desaparecen.

Eso hace poner el énfasis en la supervivencia, algo que solo garantiza el poder, que pasa a ser el objeto del deseo por encima de cualquier otro. En una España ávida de colocaciones, los partidos son maquinarias para asegurarse la vida, elección a elección, cargo a cargo. Desde allí, además, se hace uno con la agenda que asegura puestos posteriores, algunos de ellos escandalosos.

Esto no ha ocurrido solo aquí, pero lo que pasa aquí es lo que más nos afecta.

Tenemos un añadido que nos hace distintos: los nacionalismos que se han hecho con el poder y cuyo odio a lo que España representa no dudan en exhibir siempre que tienen ocasión, sea el juramento de la heredera  o la pascua militar. Les da igual. Cualquier momento es bueno para mostrar sus desafíos.

Ahora, las circunstancias de la fragmentación son extremas y el destino de este país está en manos de sus máximos negadores. ¡Paradojas de la política española y antiespañola!

Dice Alfonso Guerra en su vídeo reproducido en ABC con la entrevista realizada que "la política se ha degradado" y  que "la izquierda ha perdido su rumbo". No le falta razón en ambas afirmaciones. Los "viejos políticos" salen a decir las obviedades que vemos todos los días porque es necesario hacerlo.

En un mundo de choque de mensajes, las afirmaciones de Guerra son las que pasan por la cabeza de cualquiera que no se deje arrastrar por el partidismo alocado que se ve cada día. Guerra habla de que "los fines no justifican los medios" en alusión a la compraventa del poder y, además, de que los medios no justifican los fines", algo que considera de su cosecha y que explica señalando que no porque algo sea "legal" significa que se pueda o deba hacer. No está mal el matiz, porque el oportunismo que contemplamos y, sobre todo, el sistema de justificaciones con aquello de que si no está prohibido se puede hacer, etc. está en pleno apogeo.

El poder no lo justifica todo. Estamos de acuerdo. Ahora solo falta que lo entiendan los que quieren el poder a toda cosa y están hipotecando el país, su pasado, y sobre todo su futuro. El futuro es lo que queda tras los cuatro años de mandato. Comienza exactamente ese día, que es cuando se caen los muros verbales de contención y te empiezas a enterar de lo que hay.

Y si hay algo claro es que, por mucho que les des a los independentistas, siempre querrán más. Hasta que llegue el día en que dejen de pedir, lo cual será terrible porque se puede deber a que ya no nos quede nada que dar o que a ellos no les queda nada que pedir. Dos situaciones que son terribles en cualquier caso.

Lo que estamos viendo es la normalización del descaro, por un lado, y del despropósito por otro. No solo se vende cualquier cosas (nosotros incluidos), sino que se afirma sin tapujos que no es más que el primer plazo del chantaje, como en las películas de cine negro.

Se sabe, por ejemplo, que tras Cataluña, aspiran a los "países catalanes", algo que se ha ido construyendo sobre lo que ha girado todo; la lengua. Se trataba de imponer una lengua no dejando hablar otra, algo que se ha conseguido con la educación y obligando a conocer el catalán a todo el que fuera. No se querías migrantes hispano hablantes, algo que ha causado algún que otro problema.

"La izquierda ha perdido el norte", nos dice Alfonso Guerra; "la izquierda está muy despistada". Nos explica que la izquierda "vive más de los gestos, de la parafernalia y se ha olvidado de la misión que tiene. Y la misión es defender a la inmensa mayoría de unas minorías insaciables que existen en todas las sociedades".  Pues es una finalidad que efectivamente se ha olvidado cuando se transforma —y esto lo decimos como comentario— en parte de esa minoría insaciable de "poder". Cualquier cosa se justifica en ello.

A Guerra, como a tantos otros, les cuesta digerir las fotos de los dirigentes socialistas junto a personas o grupos acusados y convictos de crímenes, que han formado partidos. "Algunos son los mismos", dice Guerra. Los que mataron y a los que hoy se les mendiga el voto para una investidura que garantice el poder.

La avidez de cargos es uno de los males más peligrosos. Y en España hay muchos cargos disponibles repartidos por ayuntamientos, autonomías y ministerios. Tener el poder es poder elegir unos cuantos miles de cargos o, si se pierde, mandar a casa a un montón de personas que vivían de la política. Esa "minoría" de la que habla Guerra, esos depredadores sociales, ya saben las debilidades de la política y como tratar a unos y otros.

Como espectáculo es deprimente; como acción política, peligrosa. Habrá que ver qué queda de una España que es el objetivo, en diversas dimensiones. Lo sorprendente es que esto se hace después de muchos años de democracias y cambios. Pero para la "nueva política" cada día da comienzo la Historia. Lo importante es el precio del mercado político, lo que es valioso para poder seguir el cambalache.


Debe ser duro para Alfonso Guerra, un hombre de partido, pero de enorme sinceridad y capacidad de crítica, ver eso que llama genéricamente "la izquierda", por no ponerle el nombre auténtico de un partido que hacia campañas como "cien años de honradez". Sí, muy duro. También para todos los que ven diluirse la razones en explicaciones absurdas. Están jugando con fuego. Efectivamente, la política está bastante descarriada, con el norte perdido.

No han tenido bastante experiencia con los gobiernos a medias para ahora ampliar el modelo. 



* Ignacio Camacho "" ABC 5/11/2023 https://sevilla.abc.es/sevilla/alfonso-guerra-amnistia-pretender-cometio-delito-cometio-20231105143810-nts.html

martes, 16 de noviembre de 2021

Aquelarres y pijamas o sí hace falta otra política

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)



La política española sigue dando muestras de deterioro. Cuando muchos países y personas luchan por tener unas mayores y mejores libertades, nuestros políticos dan patadas a libertades a principios mostrando que la intransigencia ciega puede ser un medio de conseguir votos, pero también de reducir el interés social por la participación en lo público, que debería ser un objetivo común. Sin embargo, las malas maneras sin límites son el camino elegido la gran mayoría de las veces como lo más fácil (no dan más de sí) y lo más frecuente (no se desperdicia un momento para demostrarlo).

Lo que motiva estas palabras es la forma que han adquirido las descalificaciones vertidas contra un grupo de mujeres que se han presentado en Valencia bajo un rótulo, "Otras políticas", una forma de jugar con las dobles lecturas, la del género (las mujeres) y las de otra visión de la política. Esta democracia de titulares que tenemos, es decir, la lucha constante por estar en la primera plana de los periódicos y en el primer minuto de los telediarios, conlleva la necesidad de la busca atencional, del exabrupto como forma primaria de llamar la atención. Esta vez las respuestas se les han ido de las manos.


Creo que es medianamente claro que la reunión de Valencia es un acto promocional, ya sea de personas o de ideas. No puede haber huecos en la "agenda política" y este tipo de actos que rompen las rutinas llaman la atención. No voy a entrar en las valoraciones en sí del acto, sino —una vez más— en lo que revelan la pérdida de las formas políticas democráticas.

Un esfuerzo por captar la atención tiene como réplica inmediata una línea informativa que la anule y desprestigie. Esta es una democracia de réplicas en la que cualquier iniciativa es desmenuzada, pulverizada por los "portavoces". Estos ninjas de los partidos son buscados con ansia por los medios para establecer unos conflictos que caen en la rutina y en la monotonía del juego infinito del ping-pong informativo. La mirada de la opinión pública es llevada de un lado a otro para escucharlos en sus réplicas analíticas del contrario.

Esto es lo habitual. Sin embargo, esta vez tiene creo que se han pasado las líneas rojas por el hecho de ser mujeres quienes protagonizaban el acto valenciano. El Partido Popular ha descalificado el acto llamándolo "aquelarre", que es "una reunión de brujas" y VOX ha hablado de "fiesta de pijamas". Creo que ambos términos demuestran una visión machista de la política para descalificar el acto y esto no es tolerable.


Por muy partidista y selectivo que haya podido ser el acto, por mucho que no nos guste lo que allí se ha dicho, la descalificación ha ido a lo obvio: son mujeres. ¿Y qué? ¿Y qué que sean mujeres las que se reúnen y hablan? Si quiere criticar algo, critiquen las ideas a ser posible de forma inteligente. Pero la crítica por la crítica, la crítica porque son los otros y hay que realizar un ejercicio de anulación de su imagen pública cada vez que se abre la boca lleva a este auténtico despropósito en la descalificación que, por el contrario, se vuelve esta vez contra quienes los hacen. ¿Y qué si son mujeres?

Se pueden criticar las aspiraciones políticas de algunas, la ausencia de otras (como ha hecho una parte de la prensa) o la propia composición del grupo y su oportunismo. Pero no se puede criticar que sean mujeres porque eso va contra muchos principios que deberían estar lo suficientemente asentados a estas alturas.

Ni "brujas" ni "fiestas de pijamas". El derecho a reunirse es incuestionable y no debe ser contestado desde estas perspectivas claramente machistas. Las luchas por la igualdad deberían estar claramente asentadas y no entrar en este juego de retroceso democrático y cultural. Con democracia no me refiero aquí al juego político, que cada vez lo es menos en un sentido noble; me refiero, por el contrario, al juego del respeto y del establecimiento de puntos comunes. La democracia no puede ser una guerra de divisiones constantes y menos ahora por sexos.


Los medios nos han mostrado estos días la meritoria labor de un árbitro de las categorías infantiles empeñado en que los jugadores y el público se respeten entre ellos, que comprendan que el sentido del deporte no es pelearse sino disfrutar juntos. Creo que es un ejemplo de una forma de ver el mundo que deberíamos asumir y exigir.

Frente a esta forma de ver el mundo, están los que creen en los conflictos como energía y en el insulto como su manifestación constante. Esto erosiona las instituciones y las mentes. Nada se respeta y el respeto es claramente un valor democrático. Los medios se dejan arrastrar cada vez más por la polarización que los partidos provocan y eso no es bueno.

Cada vez se están politizando, en el peor sentido de la palabra, las cuestiones de género que, insisto, deberían ser para todos un elemento ganado a nuestra cultura machista pasada. La igualdad de derechos y la participación de las mujeres en la vida política, al igual que en cualquier otra esfera, no deberían estar en entredicho ni ser descalificadas por ser mujeres. Cuanta más unidad haya en ello, será mejor para la sociedad española en su conjunto. Manipular en uno u otro sentido la igualdad de derechos o el simple hecho de ser mujer u hombre es un error que nos hace retroceder a todos. Los resultados los vemos cada día: el negacionismo de la violencia de género, las percepciones erróneas de muchos jóvenes sobre las relaciones afectivas, el aumento de asesinatos y violaciones, etc.

El mensaje del "aquelarre" y "los pijamas" es denigrante y peligroso. A las "brujas" se las quema. Los medios lo repiten de forma entrecomillada y no se ve muchas crítica al principio que rige estas descripciones. Todo empieza en las palabras y no se sabe cómo acaba.

Me da igual el mensaje de "las otras políticas", puedo estar de acuerdo o no estarlo. Pero sí me preocupa la necesidad urgente de "otra forma de hacer política", la necesidad de "otros políticos" que hagan de la sensatez su ruta. No es aceptable que quienes están en la vida pública se manifiesten de esta manera. Hay formas de hacer crítica, pero esto ha sido erosión de valores.