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martes, 26 de agosto de 2025

¡Hola, mundo cruel!

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Algo falla; algo nos está fallando. Nos los avisaron filósofos y sociólogos. Esta "sociedad del espectáculo" se va deshumanizando y nos absorbe cada vez más haciendo cada vez sus efectos más perversos.

Las noticias no ofrecen cada día más puntos de entrada a este crecimiento incontrolable. Son variadas pero dibujan con claridad un nuevo escenario en el que todo se transforma para convertirse en ese espectáculo hipnótico y seductor ante el que apenas se consigue mantener la guardia levantada. El espectáculo seduce y transforma, embrutece.

Los que hemos vivido el inicio de las redes, de ese espacio inmenso llamado "internet", sabemos que comenzó con grupos que reivindicaban una sociedad distinta a la que había "fuera". Se veía como una alternativa libertaría y ética contra un mundo materialista donde el egoísmo campaba a sus anchas. ¡Cuánta ingenuidad bienintencionada! Luego llegó la gran transformación; se transformó en un "mercado" en el que todo vale, un mercado que nos impulsa a consumir más información en el que nos consumimos a nosotros mismos transformándonos en paquetes que hacemos llegar a otros.


En el diario El País, a la vez que se nos da cuenta de la muerte de otro puñado de periodistas en Gaza a manos del ejército israelí, Isaac Marcet nos habla de la "tiranIA" y se pregunta "¿Permitiremos que nos informe y gobierne un déspota hecho de unos y ceros? ¿Dejaremos que la máquina sea la única intermediaria entre el mundo y nosotros?"* La respuesta a esta pregunta es obvia: sí. El consumo de información no necesita de lo humano. Es parte de esa deshumanización a la que lleva el proceso. No olvidemos que la IA está hecha por humanos y para humanos. Unos buscan el fácil control del mercado, su abaratamiento; los otros se convierten en receptores masivos de lo que se produce conforme a sus gustos, que hay para todos. A la vez masa y personalizados, lo que se nos ofrece procede de la investigación de nuestros gustos, de su fomento hasta la obsesión. No hay ética; solo éxito medido en cantidades de observadores.

Otra noticia nos habla de una red de 30.000 hombres que compartían fotos íntimas de sus esposas, "sin su permiso", se especifica. La perversión se ha hecho grupal, las redes lo permiten. ¡30.000! Se trata de reunir, de agrupar, de mantener el consumo de lo que sea. Nadie se rasga las vestiduras digitales por cualquier barbaridad convertida en "normalidad". Desparece la capacidad den enfrentarse en estos nuevos escenarios virtuales, donde el fingirse otro es la norma para que salga el auténtico yo reprimido en la vida social.

Pero la noticia que ha motivado todo esto es otra —¡otra más!—, la de la muerte de un "streamer", un caso que define los extremos cada vez más ambiciosos y perturbadores en esta espiral de la atracción. La leemos en El País, redactada por Raquel Villécija: 

La muerte del streamer Raphaël Graven, alias Jean Pormanove, durante un vídeo en directo difundido en la plataforma Kick en el que, durante días, se filma siendo maltratado por otros dos participantes, ha estremecido Francia. Por la violencia de los actos y por el hecho de que se difundiera en directo en redes sociales, escapando a cualquier tipo de censura. El caso aviva el debate sobre la falta de regulación en los contenidos en algunas plataformas.

Ocurrió este lunes por la noche en Contes, cerca de Niza, en el local donde se filmó el directo. Pormanove, de 46 años, estaba presente en varias plataformas, entre ellas Tiktok, en la que tenía con 582.000 abonados, y era conocido por filmarse sufriendo humillaciones por parte de otros dos influencers. Hacían de esto un espectáculo: él en el papel de víctima, los otros en la de agresores.

El vídeo de su muerte fue un directo que duró varios días: en total 289 horas. Murió mientras dormía. “¿JP?”, le pregunta en varias ocasiones uno de los participantes. Le lleva una botella de agua. Cuando se da cuenta de que no reacciona apaga la cámara. En las imágenes previas, se ve cómo este y otro hombre le asestan golpes y le insultan.

La Fiscalía de Niza ha abierto una investigación para esclarecer las causas de la muerte y la responsabilidad de cada uno de los participantes, y se le hará una autopsia mañana para averiguar si falleció como consecuencia de los golpes o por otras causas. La policía ha requisado además todo el material informático hallado en el local. Los vídeos muestran escenas de una violencia extrema y han sido calificados por la ministra delegada de Asuntos Digitales, Clara Chappaz, de “horror absoluto”. “Jean Pormanove ha sido humillado y maltratado durante meses en la plataforma Kick”, ha señalado en X.

En el vídeo, Pormanove está acompañado de otras tres personas: Owen Cenazandotti (26 años, alias Naruto), Safine Hamadi (23, alias Safine) y un tercero llamado Coudoux. En las imágenes, el fallecido y este último sufren insultos, humillaciones y maltrato por parte de los otros dos. En las redes sociales, los dos implicados han lamentado la muerte de Graven. “Mi hermano, mi acólito, mi compañero (…) Te quiero, hermano, te vamos a echar de menos”, postea Naruto.* 

Si la exhibición de fotos íntimas de las esposas y parejas nos parecía un "límite", lo que percibimos en este caso del streamer va más allá de lo imaginable, hasta que pasó a formar parte de lo posible. La nueva Sociedad es la sociedad de lo posible; todo lo que se puede imaginar se puede mostrar. A esa doble condición de privado y masivo se le suma la del anonimato (los alias de los compañeros de perversión, como Naruto, son muy clarificadores).

¿Puede alguien "parar" casos como estos? La perversión masiva genera beneficios, muchos beneficios. Y esos beneficiarios saben invertir para proteger sus negocios, saben hablar de "libertad" sin rubor.

Es un mundo embrutecido, inhumano o quizá "demasiado humano", por parafrasear a Nietzsche. Quizá lo humano no está en lo individual, sino en la capacidad social de compartir "valores", un concepto que cada vez se hace más absurdo. No son los valores, sino los deseos, llevado a su extremo —como en el caso que se nos cuenta—, los que son rentables, el único criterio del mercado en que nos hemos convertido.

Hay una sociedad que está creciendo en un mundo en el que se puede encontrar lo que se desea porque te lo ofrecen. No hay deseo de mejora, sino de dejarse arrastrar hacia lo que saben que puede atraerte.

Estamos ya en la segunda generación de este mundo. Los que llegan a él ahora no han conocido otra cosa. Por eso desparece el sentido de la historia y el pasado es algo de lo que reírse en nuestros programas de televisión. ¡Cómo eran!

El problema es que el caso francés ya no hará reflexionar a nadie. ¿Por qué el dolor, la humillación en directo no puedes ser un espectáculo? Lo primero que eliminan es la capacidad de pensar críticamente, que queda para los aguafiestas. Todo vale y todo te lo pueden dar en esta competición por ganar la atención.

¡Hola, mundo cruel!

 


* Raquel Villaécija "Francia investiga la muerte en directo del ‘streamer’ JP tras ser maltratado durante días en redes sociales" El País El País 20/8/2025 https://elpais.com/sociedad/2025-08-20/francia-investiga-la-muerte-en-directo-de-un-streamer-tras-ser-maltratado-durante-dias-en-redes-sociales.html#?rel=mas

jueves, 13 de febrero de 2025

Los periodistas asesinados en Gaza

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)


En RTVE.es el titular es rotundo: "Récord de periodistas asesinados en 2024: Israel fue responsable de más del 70% de las muertes"* Lo es en sus dos puntos, el número de fallecidos y la responsabilidad de Israel en ese crecimiento escandaloso.

Los periodistas pueden morir por muchas causas, pero estos mueren en el cumplimiento de su profesión: informar a los demás de lo que ocurre, sacar a la luz los entresijos de una guerra, ser testigos y contarlo. Y eso, que es su labor, no interesa a los poderes implicados, los que necesitan de la oscuridad para alcanzar sus objetivos declarados unos y ocultos otros, según el caso.

Se nos dice en el artículo de RTVE.es:

El 2024 ha batido un récord como el año con mayor número de asesinatos de periodistas desde que hay registros. Así lo ha denunciado este miércoles el Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ, por sus siglas en inglés) que ha señalado a Israel como el mayor responsable con alrededor del 70% de las muertes. El segundo mayor número de periodistas asesinados se registraron en Sudán y Pakistán.

Al menos 124 periodistas de 18 países murieron en 2024. De todos ellos, 85 fueron asesinados a manos del Gobierno israelí: 82 fallecieron en Gaza y los otros tres en el Líbano. Esta cifra supera a la de todos los muertos en el resto de conflictos. Según el CPJ, los países más mortíferos para los periodistas, entre ellos Israel, "comparten un manual común que les ayuda a eludir responsabilidades y a negar la justicia a los periodistas asesinados".

El comité ha acusado a Israel de intentar evitar las investigaciones, echar la culpa a los periodistas e ignorar su deber de exigir responsabilidades por los asesinatos. Por su parte, el ejército israelí ha respondido que no se había proporcionado suficiente información sobre los supuestos incidentes y que, por tanto, no podía comprobarlos, añadiendo que "las IDF nunca han atacado ni atacarán deliberadamente a periodistas".*


Sabemos que esto último es falso, pues hay evidencias suficientes de periodistas que habían seguido los protocolos de notificación, iban correctamente identificados, etc. y que sin embargo sufrieron ataques deliberados por parte del ejército israelí. Sencillamente: no quieren testigos de las atrocidades cometidas.

El carácter testimonial de los periodistas en las guerras cubre ese otro frente bélico más amplio, el de la opinión pública por todo el mundo. Acostumbrados cada vez más a silenciar la información en contra, los gobiernos de muchos países empiezan a considerar a los periodistas como un obstáculo que hay que evitar en el camino.

La existencia de ese "manual común" es la manifestación de las respuestas normalizadas para eludir responsabilidades por las muertes de los periodistas. Es un intento de usar lo que les "funciona" a unos (Israel) en otros espacios en los que es necesario deshacerse de los periodistas "molestos", los que no transmiten las versiones oficiales, los que están donde "no deben", los que son testigos incómodos.

Cada muerte de periodistas es un signo de un fracaso internacional, Lo peligroso es que ese tipo de fracaso se da en países de todo tipo. La excusa utilizada y el silencio cómplice, la justificación de los asesinatos, se convierten en un mal en una sociedad mediática en donde la información está cada vez más controlada. En una sociedad de bulos todo acaba relativizado, acaba siendo efímero y trivial.

Ese récord en los asesinatos de periodistas producida en 2024 nos dice mucho sobre cómo se va gestando esta Sociedad de la Información, en la que las noticias son parecidas a fuegos artificiales que ascienden, explotan y desaparecen sin dejar rastro. Los criminales cuentan con ello al constatar que los efectos de esas muertes duran apenas unos segundos en las mentes de los receptores.

Israel no tiene pudor en la muerte de los periodistas. El informe del CPJ habla directamente de asesinatos. Pero basta con etiquetarlos como "terroristas" o "descuidados" que han ido a lugares peligrosos indebidamente. Sin embargo, son profesionales que decidieron arriesgarse para no tener que depender de la versión poco satisfactoria que se les ofrecía sobre lo que ocurre cada día.

La Guerra de Gaza ha superado los 48.000 muertos. Ha superado en barbarie a muchas otras y se ha cebado en civiles, en mujeres y niños, pues sus objetivos eran despoblar un territorio, dejarlo en ruinas para vaciarlo y construir una "Riviera en Oriente Medio", según la descripción reciente. Es una guerra de "vaciado", de expulsión.

Es un ejercicio sistemático de exterminio, de intimidación sobre una población, del que no interesa que haya testigos y que sean desacreditados los pocos que queden. La muerte de los periodistas es silencio y advertencia a otros de lo que les pueda pasar.

No lograrán que esta guerra se olvide. Tampoco camuflarla y revenderla. Quedará como lo que es: crueldad e injusticia, muerte indiscriminada, genocidio. Los testimonios periodísticos, conseguidos con sangre muchos de ellos, lo evitarán.  

* "Récord de periodistas asesinados en 2024: Israel fue responsable de más del 70% de las muertes" RTVE.es 12/02/2024 https://www.rtve.es/noticias/20250212/record-periodistas-asesinados-2024-israel-responsable/16447420.shtml

lunes, 11 de noviembre de 2024

Las muertes impunes de periodistas

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Las muertes de periodistas siguen creciendo por el mundo y, un dato añadido, estas quedan sin penalizar. Esto es lo que podemos leer en RTVE.es. La muerte de periodistas tiene un variado motivo. El primero de ellos es la violencia existente en las zonas de trabajo. Queremos saber y queremos que alguien nos lo cuente desde el lugar en que ocurren las cosas, en primera persona. Hay un Periodismo de redacciones y hay un Periodismo in situ, una actividad desplazada a los lugares en el que se nos cuenta lo que ocurre de primera mano. El aumento del periodismo audiovisual exige esa posición próxima a lo que está sucediendo, marcado también por el momento. Lugar y momento, espacio y tiempo, convierten la acción periodística en inmediatez. Muchas de las cosas que se nos cuentan se hacen desde un directo que se sitúa en el centro de la acción con lo que aumenta el peligro. Es el riego de una actividad informativa que nos conecta con la realidad de lo que sucede.

Pero a esta primera condición se suma otra muy preocupante: la conversión del periodista en un objetivo. Ya no se trata del peligro de la situación, sino del hecho mismo de informar, de sacar a la luz hechos y responsables. Los informadores son eliminados para evitar que se transmitan datos, se señalen responsables, etc. de una situación específica. Las muertes ya no son accidentales, sino un intento de alejar el foco, de no tener testigos de las acciones realizadas. Es una parte de la guerra por el control de la opinión pública.

En este último sentido, la información añade un aspecto más, el de la impunidad. Leemos en la noticia en RTVE.es, reproduciendo un artículo de la AFP, en su sección "Una mirada europea": 

La gran mayoría de los asesinatos de periodistas en el mundo queda impune, denunció el sábado la Unesco en un informe con ocasión del Día Internacional para Poner Fin a la Impunidad de los Crímenes contra Periodistas.  "En 2022 y 2023, cada cuatro días un periodista fue asesinado simplemente por desempeñar su trabajo vital para buscar la verdad. En la mayoría de estos casos, nadie tendrá que rendir cuentas", declaró la directora general de la organización de la ONU, Audrey Azoulay, citada en el documento. El 85% de los asesinatos de periodistas registrados por la Unesco desde 2006 se considera no resuelto, precisa el informe.  Ante esta "tasa muy alta de impunidad", la Unesco exhorta a los Estados a "aumentar significativamente sus esfuerzos".

Según el informe, que abarca los años 2022 y 2023, México fue el país que computó el mayor número de crímenes en 2022, con 19 casos. Justo por delante de Ucrania, donde ese año se registró el asesinato de 11 reporteros. 

162 periodistas asesinados en dos años

A lo largo de los dos años cubiertos por el informe de la Unesco, 162 periodistas fueron asesinados. Cerca de la mitad trabajaba en países con conflictos armados.  En 2023, "en el Estado de Palestina se registró el mayor número de asesinatos: 24 periodistas fueron asesinados ahí", señala el documento. La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) admitió en 2011 a Palestina como miembro de pleno derecho. El informe destaca un "aumento del número de asesinatos en los países en conflicto". Los reporteros locales "representaron el 86% de los asesinatos relacionados a la cobertura de conflictos", estima. 

El paso de México, un país que oficialmente no está en guerra, a Palestina como lugar del mayor número de informadores muertos, nos muestra dos dimensiones de lo que llamamos "conflicto". México padece una guerra interna, un conflicto faccioso, con el narcotráfico como fondo, que provoca la muerte de periodistas que sacan a la luz la situación. Eliminar periodistas es trata de limitar su espacio informativo, evitar que entren en las raíces criminales de los negocios y del poder político.

En el caso de Palestina, nos encontramos con la variante bélica en la que un estado, Israel, trata de evitar que se informe con detalle de la "limpieza" étnica que se está produciendo. Considera a los periodistas palestinos e internacionales en las zonas de ocupación como molestos testigos que "deterioran" su imagen internacional al captar y transmitir al mundo los detalles de sus actuaciones. Israel quiere silencio; los periodistas en la zona informan de lo que tienen delante.

El hecho de que exista un 85% de casos de muertes "no resueltas" de periodistas dice mucho sobre la impunidad con la que se elimina del mapa a los informadores. Es difícil que, con estos datos, la situación mejore en algún sentido. Lo que los asesinatos buscan es precisamente el silencio, por lo que es poco probable que logren esclarecerse.

El verdadero dato es el de la impunidad lograda; es el que nos muestra que aquellos que decretan las muertes y las realizan pueden, además, establecer la oscuridad a su alrededor. Ya sean redes de narcotraficantes y autoridades corruptas, como en México,  o sea un estado empeñado en una guerra para eliminar a la población palestina, las víctimas son aquellos que pueden poner los problemas ante las audiencias.

El periodista es la pieza más débil de la cadena informativa. Es el que debe tener conocimiento y valor para hacerlo llegar a sus audiencias. Los asesinatos buscan eliminar el conocimiento y el sembrar el  miedo entre los futuros informadores. 

* Una mirada europea "La mayoría de los asesinatos de periodistas queda impune, según la Unesco" RTVE/AFP 4/11/2024

jueves, 17 de agosto de 2023

No hay verdadero Periodismo sin periodistas verdaderos

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Preocupados por cosas muy raras que los medios nos ofrecen y desinteresados de cosas muy graves que los medios nos ofrecen igualmente, hemos perdido mucha perspectiva en lo que realmente importa. Somos sujetos pasivos para mucho (demasiado) y luego, en cambio, nos lanzamos al ruedo por aquello que nos llama la atención.

Todo eso favorece a los que saben que "lo que pasa" es "lo que se ve y escucha" y que lo que ocurre y nadie habla de ello no sucede. Es la "atención" (ya nos avisaron) lo que determina qué es importante. En ese sentido, los periodistas se dividen en dos grandes bloques: los que llaman la atención sobre lo trivial y los que son incapaces de atraer hacia lo importante por más que lo intenten. A esto ayuda la tecnología digital que manda a los lugares preferentes lo que llama la atención y envía a los márgenes lo que en cambio es importante para todos. Pero ¿quién decide qué es importante?, apunta el listillo de turno. Pues es muy sencillo (o debería serlo): la persona documentada en el tema en cuestión, el que sabe algo, frente al que decide con su "like" mientras pasaba por allí y suelta una gracia porque quieren se fijen en él.

Lo importante no es que se lean los medios (eso le interesa al que hace dinero con ellos de cualquier manera), sino que se lean las cosas relevantes, que estén bien documentadas y que aporten una (o varias) perspectivas razonadas sobre lo que significan y suponen los hechos.

El periodista es cada vez más necesario y, sin embargo, más trivial. El gran problema es que la necesidad del periodista bien formado solo la advierte quien está a su vez formado, es decir, es capaz de comprender la gravedad de las cosas, su importancia en diferentes planos y es capaz de usar esas informaciones para tomar decisiones.

Quienes realmente saben la importancia del periodismo son los dictadores. Por eso se preocupan por censurarlos y por hacerlos desaparecer de una forma u otra. Las muertes continuadas de periodistas en México, de las que hablamos en muchas ocasiones, es el reflejo de la importancia de la información veraz y crítica. Eso, claro está, no gusta ni a los narcos que dominan el país ni a las autoridades que no tienen ningún interés en cambiar la situación y que se vea su inoperancia, corrupción y desvergüenza.

Con el titular "La corrupción fomenta la violencia contra los periodistas", mi compañero de Facultad Alfonso Bauluz, presidente de Reporteros sin fronteras en España" lo decía con claridad en RTVE.es. En el resumen del audio nos explican:

Rusia ha puesto en las últimas semanas en el punto de mira de sus ataques en Ucrania a los restaurantes hoteles y centros fundados por ONG, prensa y diplomáticos. Alfonso Bauluz, presidente de Reporteros Sin Fronteras en España, señala en el 24 horas RNE que "es característico de un régimen totalitario como el ruso hacer desaparecer a los testigos incómodos que documentan e informan sobre los crímenes de guerra".

En la víspera de que se cumplan dos años desde que los talibanes se hiciesen con el control de Kabul, Bauluz asegura que "los talibanes hicieron promesas poco creíbles de que respetarían a los periodistas, las mujeres y las niñas" y que además de no cumplir con nada "han ido haciendo una represión cada vez más intensa".

El presidente de Reporteros Sin Fronteras España puntualiza que "lamentablemente, la violencia contra los periodistas forma parte del arsenal de los políticos corruptos".*


Me he acordado de sus palabras al ver la noticia —casi escondida— en el diario El Mundo firmada por su corresponsal en Moscú, Xavier Colas, con el titular «"El exilio envenenado de una periodista rusa: "No te van a detener, te van a matar"». El texto desde Moscú es una confirmación de todo esto, algo que no se tiene muy en cuenta porque, dentro del cinismo que nos caracteriza cada vez más ("que se dediquen a otra cosa", "es su profesión", etc.) no nos preocupa cómo llega la información a nosotros, cuál es su coste personal, humano. Lo más peligros de las noticias es que se transformen en rutina. Y la muerte de periodistas está alcanzado ese nivel.

Los medios se están convirtiendo en pura maquinaria de generar movimientos hacia cosas rentables, a cambios programados de opinión (recordemos la "ventana de Overton", hace unos días en http://pisandocharcosaguirre.blogspot.com/2023/08/por-nuestro-bien-y-en-nuestro-nombre-o.html). Ya sea por motivos políticos (Rusia, Egipto, México, Filipinas...) o económicos (dirección del consumo, creación de tendencias), es difícil encontrar que los medios puedan encontrar lo que tanto necesita: 1) independencia informativa, 2) marcos legales democráticos... y 3) lectores inteligentes. Defino "inteligencia" como la capacidad para reconocer lo que me hace mejor y lo que, por el contrario, perjudica, tan a mí como a los demás. Sin embargo, el principal papel de los medios, tal como son concebidos hoy, es el de herramientas para dirigir la opinión y el consumo. Lo demás es algo que se intercala entre esas líneas.

En el artículo sobre la persecución y asesinato de los periodistas por los agentes del Kremlin se nos indica:

Tres periodistas rusas críticas con el Kremlin han sido presuntamente envenenadas en Alemania, la República Checa y Georgia en los últimos doce meses. Una de ellas es Elena Kostyuchenko, enviada especial de 'Novaya Gazeta' y 'Meduza'. En octubre de 2022 fue intoxicada en Múnich. "No tengo una teoría sobre lo que ha sucedido, pero por lo menos mi energía ha regresado parcialmente, aunque sólo puedo trabajar tres horas seguidas, me canso muy pronto", explica a EL MUNDO desde su exilio en un país que prefiere no desvelar. Allí prepara el lanzamiento de su libro en varios idiomas.

Cree que fue envenenada tras exiliarse en Alemania, un lugar que consideraba seguro para los rusos. "Ya no creo que lo sea, en Rusia pensamos que Europa es un paraíso, pero en el continente suceden asesinatos políticos, operan los servicios secretos". Su caso ha coincidido en el tiempo con el de Irina Babloyan, que trabajaba para 'Eco de Moscú' y fue envenenada en Tbilisi. Y en mayo de este año, Natalia Arno, presidenta de la Fundación Rusa Libre, también presentó síntomas de envenenamiento.

Kostyuchenko está considerada una de las periodistas más valientes de Rusia. Cuando comenzó la invasión a gran escala, fue a Ucrania para cubrir la guerra para 'Novaya Gazeta'. Allí documentó los crímenes de guerra que el ejército ruso cometió contra la población civil.**

 

Las y los periodistas rusos tiene tendencia a padecer del estómago delicado al igual que los opositores rusos tienen una inexplicable tendencia a saltar por las ventanas y estrellarse. Son circunstancias que es mejor no investigar, pensarán algunos. ¿Para qué? Son distracciones del Futbol, vacaciones, Barbies, festivales y piscinas.

Hay una gran diferencia entre las muertes accidentales en el frente, que se producen en todas las guerras, y el asesinato sistemático, por envenenamiento o cualquier otro medio, de los periodistas críticos. Aquí no hay fatalidad ni imprudencia. Es asesinato. No lo es solo del periodista, sino de la posibilidad de que la sociedad sepa realmente lo que ocurre.

Da igual de dónde sean los periodistas. Decir la verdad tiene un coste; ser honesto tiene un coste. Por eso, cada vez son más el objetivo del poder, en el frente de batalla o en el día a día de la crítica nacional.

Una sociedad que no da importancia a la muerte de los periodistas es una sociedad suicida. Muere de forma absurda, poco a poco. Muere por falta de alimento para la inteligencia, muere entre chupitos y saltos del balcón a la piscina, muere por considerar que no existe la violencia de género (lo inventan los medios para vender más)... 

Una sociedad que no es consciente de los esfuerzos y sacrificios, de los costes de tener una prensa verdaderamente informativa, y no un circo mediático, puede perderla en muy poco tiempo. Si nos descuidamos, tendremos una sociedad tan manipulada como la rusa.

Nuestra solidaridad y respeto por todos aquellos que cumplen con ese deber extraño que es de mantener informados a los demás para que puedan ser más libres, aunque muchos no lo sepan ni les importe.

 

* Alfonso Bauluz "La corrupción fomenta la violencia contra los periodistas" RTVE.es RNE 14/08/2023 https://www.rtve.es/play/audios/24-horas/alfonso-bauluz-reporteros-sin-fronteras-rusia-kabul-america-latina/6951548/ 

** Xavier Colás  "El exilio envenenado de una periodista rusa: "No te van a detener, te van a matar"" El Mundo 16/08/2023 https://www.elmundo.es/internacional/2023/08/16/64dd0a4421efa0c57a8b45cc.html

lunes, 10 de julio de 2023

Ser periodista en México

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

La BBC en español nos trae noticia del último periodista muerte en México, el sexto en lo que va de año. Ser periodista y morir en México no es exactamente una "noticia"; es una trágica rutina que no hay forma de combatir tras años y años de indefensión de los profesionales.

En México, más que en otros muchos lugares, el Periodismo adquiere sentido a través de la muerte. Hay lugares en los que el Periodismo suena aburrido y los jóvenes se decantan por ser "influencers", es decir, agentes promocionales más o menos encubiertos, según los casos. Se comprende el sentido del periodismo, su dimensión social, profesional y personal cada vez que uno de ellos muere por informar. Nuestras sociedades triviales pierden el sentido informativo. Pero allí donde informar es una actividad de riesgo, se comprende claramente qué significa la información y el valor extremo, el compromiso que supone.

En la BBC nos dan cuenta de este nuevo crimen: 

De acuerdo con los primeros reportes presentados, su cuerpo fue encontrado maniatado, cubierto con bolsas y con un mensaje clavado en su pecho que las autoridades no han revelado, según recoge el diario El Universal.

Luis Martín Sánchez Íñiguez, de 59 años, trabajaba para La Jornada y estaba desaparecido desde el miércoles.

La Fiscalía General de Justicia del estado de Nayarit confirmó que el periodista fue asesinado y que el ataque en su contra está relacionado con su labor periodística, según recoge el diario La Jornada.

Sánchez es uno de los tres periodistas que han sido secuestrados en ese estado en los últimos días.*

BBC Mundo 9/07/2023
 

No queda tiempo para mucho más. Solo la imaginación acostumbrada a completar lo que ya no se nos dice es capaz de comprender este triste y cotidiano acontecimiento. Es otra muerte relacionada con "su labor periodística".

No dará mucho tiempo a llorar al difunto Luis Martín Sánchez Íñiguez. Todos saben que es el siguiente al anterior, un caso en una larga cadena de muertes, al que no se deben acostumbrar. Cuando los acontecimientos se convierten en rutina, es difícil luchar contra el olvido. Y es triste acostumbrarse a la muerte de los compañeros. No es fácil saber lo que pasa por las mentes de los que quedan, de los que trabajaban con ellos o simplemente ejercen su labor en otros lugares. No es fácil hacer revisión del trabajo diario para saber si "molesta" y "a quién", si te puede costar la vida o la de los tuyos.

El País 7/07/2021

No ayuda mucho una presidencia como la de López Obrador. Los periódicos recogen sus ataques a medios y periodistas. Toda denuncia, se queja, es campaña pagada contra él y los suyos. Lo de Pedro Sánchez aquí con que la "prensa derechista le odia", se queda muy corto, pero debería enseñarnos lo peligroso que es jugar con fuego.

En Euronews se recogía, a mediados de febrero del 2022, la petición desesperada de los periodistas al presidente mexicano: 

Grito de socorro de la prensa al presidente López Obrador. En Tijuana, los periodistas han reclamado al mandatario seguridad y justicia tras el asesinato de cinco de sus colegas. Los informadores reprochan a AMLO su postura ambivalente

Entre la prensa mexicana y el presidente López Obrador cunde la incomprensión. Los periodistas, más unidos que nunca tras el asesinato de cinco de sus colegas, han implorado al mandatario en Tijuana justicia y protección. Este ha replicado que están investigando las muertes, antes de reiterar su discurso de que parte de la prensa está al servicio de grupos de presión.

La periodista Sonia de Anda, de Esquina 32, interpeló a López Obrador durante su rueda de prensa en Tijuana con un emotivo discurso para pedirle protección y justicia para el gremio. 

"Como en todo México trabajamos bajo la sombra de ser atacados y asesinados por nuestro trabajo. Aquí desde Tijuana, donde enterramos a dos de nuestros colegas, Margarito Martínez y Lourdes Maldonado, en menos de una semana, no dejaremos de exigir justicia", dijo con la voz entrecortada. 

Después leyó en voz alta ante López Obrador los nombres de sus compañeros asesinados.**


7/07/2022

 

No sirvió de mucho. Los crímenes se siguen produciendo y las respuestas del presidente son ambiguas ante los crímenes. Es una perversión más que actúa contra el pueblo mexicano. Ser periodista en México es más que serlo en otros lugares. Informar es un riesgo que muchos asumen. Lo fácil sería callarse, contar trivialidades, mirar para otro lado, incluso aplaudir al presidente, a las autoridades locales. Pero hay algo que no se ajusta a esa tarea acomodada e indiferente, algo llamado conciencia y responsabilidad.

En estos tiempos en que se confunde la tarea del periodista con el mero asalariado de la información, ser periodista es un valor crítico, incómodo. Miro las primeras planas de hoy llenas de sanfermines, playas y bodas de famosillos y pienso en los periodistas mexicanos, en cómo se complican la vida mirando en las cloacas del poder, de la economía, y siento cierto sonrojo. Es fácil y cómodo ser informador en muchos sitios. Pero siempre hay personas que sienten la necesidad de contar lo que nos incomoda, lo que nos hace llorar de impotencia, de rabia, de indignación. Son personas que nos cuentan sin efectismos, sin morbo o sensacionalismo, lo que no vemos o no queremos ver. Saben que la ceguera se paga a medio y largo plazo, que esa felicidad distraída que vivimos cada día tiene un precio en el futuro.

El artículo de la BBC se cierra con el recuento de muertes, un momento obligado en este tipo de informaciones: 

Sánchez no es el primer periodista en ser atacado en México este año.

José Ramiro Araujo, fotógrafo de noticias, fue asesinado en el estado norteño de Baja California en febrero. La Jornada dijo que al menos otras cuatro personas también han sido asesinadas

Las organizaciones de libertad de prensa han clasificado constantemente a México como uno de los países más peligrosos para que trabajen los periodistas.

Muchos de los atacados se encargaban de cubrir la corrupción o los poderosos cárteles de la droga y los activistas dicen que los asesinatos rara vez se investigan a fondo.

Cerca de 150 periodistas han sido asesinados allí desde el año 2000, según Reporteros sin Fronteras.* 

Ellos lo cuentan, hombres y mujeres que hacen de una profesión un riesgo. Lo cuentan, aunque sea lo último que cuentan. Lo hacen por conciencia y honor, por la memoria de sus compañeros muertos. Les queda la esperanza de que su nombre sea leído por sus compañeros en esa lista que aburre a López Obrador y a las demás autoridades que los ignoran.

Ser periodista no es solo una profesión. Cuando un periodista muere por informarnos quedamos desprotegidos. Morimos también nosotros. A muchos no les importa, pero debería hacerlo.

* "Encuentran el cuerpo de Luis Martín Sánchez, el sexto periodista asesinado en México en lo que va de año" BBC News Mundo 9/07/2023 https://www.bbc.com/mundo/articles/crgrm1grd6mo

** Carmen Menéndez "México | Grito de socorro de la prensa al presidente López Obrador" Euronews 18/02/2022 https://es.euronews.com/2022/02/18/mexico-grito-de-socorro-de-la-prensa-al-presidente-lopez-obrador 

viernes, 17 de febrero de 2023

Muertos por informar

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)


Hay profesiones que son peligrosas porque hay que subirse a grandes alturas o descender a enormes profundidades; en otras es la velocidad, el manejo de energía lo que las hace peligrosas. Las muertes en el periodismo se producen también por estar en lugares en los que se producen situaciones de riesgo, de guerras a lugares inhóspitos. Pero el mayor riesgo de la profesión periodística es acercarse a la verdad, difundirla, molestar a otros que la quieren mantener oculta, silenciada. El mayor riesgo del periodismo es la verdad.

El periodista y activista ambiental Abisaí Pérez Romero, cuyo cuerpo sin vida fue hallado en el municipio de Tula, estado de Hidalgo, centro de México, se ha registrado como el primer caso de un informador asesinado en México en 2023.

En un comunicado, emitido este jueves, la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM) ha informado del hallazgo.

"Con profundo dolor comunicamos que el pasado 14 de febrero fue encontrado -en el municipio de Tula, estado Hidalgo- el cuerpo sin vida de nuestro compañero Abisaí Pérez Romero, estudiante de la carrera de Comunicación y Cultura de nuestra casa de estudios", ha señalado la institución.

La UACM ha contado que Pérez era un "comprometido defensor de los derechos humanos y los derechos ambientales" y colaboraba en el Atlas de Justicia Ambiental además de participar en el programa de servicio social Identificación y documentación de conflictos socioambientales de la Universidad.

Ha recordado que en los últimos tiempos, se dedicó a analizar y denunciar, entre otros, el impacto del Túnel Emisor Oriente en el Valle del Mezquital, del Relleno Sanitario Regional en la Comunidad de Dendhó y de la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales de Atotonilco.*

México lleva tiempo siendo declarado el lugar más peligroso para la actividad periodística. Las notas emitidas por las instituciones muestran el lado "molesto" de su actividad, dejar en evidencia el destrozo medioambiental, las consecuencias para la salud de todos y el deterioro de lo que nos rodea.

Cada víctima periodística en México —o en cualquier otro lugar del mundo— muestra la necesidad y el peligro de ser periodista. En este mundo de trivialidades comunicativas, donde la información es algo que vuela de un teléfono a otro, algo que surge al deslizar un dedo sobre una pantalla, cada muerte de un periodista nos muestra la dificultad de informar, por un lado, su trivialidad encubridora, por otro.

Nuestras facultades de Comunicación en estos tiempos están más preocupadas por los valores comerciales de la información, por su seducción, que por el valor realmente social y político, en su sentido pleno, que por su compromiso ético y aceptación de valores democráticos. Esto se percibe con claridad allí donde estos valores están ausentes o escasean. La información es allí más necesaria y por ello más peligrosa. Valoramos poco el riesgo que asumen aquellos que se juegan la vida para que nosotros estemos bien informados. En cambio, seguimos embelesados a aquellos que nos dan lo que deseamos y se olvidan del resto.

Abisaí Pérez Romero era un estudiante de Comunicación. Seguramente fue a su facultad llevado por su sentido del compromiso con el medio ambiente, con la salud de sus conciudadanos. Su información no gustaba a los que manejan los recursos económicos, a los que autorizan obras con efectos negativos en el medio ambiente y en la salud de todos.

La mayoría de los muertos en los terremotos de Turquía y Siria se han producido por el derrumbe de edificios construidos sin seguir las normas de seguridad. Ahora se airea el escándalo ante la indignación popular; ahora se empieza a buscar y encarcelar a los responsables de haberse enriquecido con el ahorro de materiales, de construir donde no se debía, etc. Cuando ocurre algo así, salen a la luz decenas de circunstancias que de haberse informado de ellas podrían haberse ahorrado muchas muertes y dolores. Comprendemos en estos casos, si reflexionamos un poco, el valor de la información incómoda, la que desvela lo que se ha hecho y explica lo que puede ocurrir. Pero no siempre queremos escucharlo y muchas veces no podemos saberlo porque alguien elimina o presiona a los que quieren saber y contar.

Hoy la frivolidad es la cara más visible, la más llamativa, en la información. Basta con ver las noticias más vistas, que el mundo se nos llene de shakiras y piqués y de montajes hechos para nuestro deleite morboso. Somos capaces de invertir miles de euros en conocer los perfiles de nuestros receptores para saber qué quieren escuchar, que les gusta ver, y escamotearles la realidad que tienen delante.

Hay lugares en los que la realidad se oculta porque no interesa que sea conocida. Bajo sombras y entretenimiento, la realidad se muestra opaca, no nos permite saber que hay detrás, quién se beneficia de nuestras previsibles desgracias en forma de derrumbamientos, enfermedades, crisis, etc.

Nos dicen en la noticia: «En 2022, México fue el "país en paz" más peligroso para la prensa, al concentrar el 20 % de los asesinatos de periodistas en el mundo, con 13 casos, según la organización Reporteros Sin Fronteras (RSF)»*. Durante el mandato de López Obrador se han producido 67 asesinatos de los 157 registrados desde el año 2000. Son muchas muertes, una sola lo es. Cada una de ellas es una denuncia doble, la de los males que los informadores sacaron a la luz y la de los intereses políticos, económicos, criminales que los silenciaron.

El joven estudiante muerto en México, el primero del año, tenía la enfermedad de la información, la que te impide cerrar los ojos, la que te impide cerrar la boca. Hoy se la han tapado de la misma forma brutal que lo han hecho con otros. La información sigue fluyendo en paralelo a la sangre de los que deciden contar el mundo, describirlo, explicarlo. Cada muerte es una demostración de la necesidad de informar en un mundo lleno de ruido. 

* "Hallan muerto a un periodista en el centro de México, primer caso de un informador asesinado en el país en 2023" RTVE.es 17/02/2023 https://www.rtve.es/noticias/20230217/hallan-muerto-centro-mexico-periodista-abisai-perez/2425508.shtml 

martes, 13 de diciembre de 2022

Las múltiples caras del Mundial

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Un suceso se puede mirar de muchas formas. Los medios, por ejemplo, eligen dónde encuadrarlo en sus secciones, lo que significa categorizarlo de una determinada manera. De esta forma, es enfocado, transmitido, etc. de una determinada manera, la clasificación establece el tono y también muchas veces la interpretación. Hay muchas situaciones, hechos, etc. que admiten diversas clasificaciones porque la realidad misma es ambigua ante nuestros de clasificación. Finalmente, adscribimos a una parcela determinada.

El Mundial de Qatar es un ejemplo claro de evento multidimensional, que escapa a clasificaciones claras por su propia dinámica interna y que genera contradicciones en el tratamiento mediático. Lo que inicialmente es un "acontecimiento deportivo" acaba desbordando sus límites y produciendo un extraño efecto informativo.

Nos encontramos con noticias que se mueven en lo estrictamente deportivo, pero también junto a ellas otras noticias que surgen con un tono muy distinto: vamos de lo político a lo delictivo, de los derechos humanos a la identidad sexual, de los desórdenes públicos en las celebraciones a las lágrimas de los personajes que ven esfumarse sus esperanzas, de la épica deportiva a la corrupción, etc.

Las diferentes tonalidades y centros de atención que genera este Mundial no se ha visto en ocasiones anteriores con esta intensidad y variedad. Esto está llevando a una especie de desdoblamiento informativo. El Mundial de Qatar es una oportunidad económica para los medios que se ven sometidos a una presión para establecer la línea y el énfasis en el tratamiento informativo.

La tensión que se crea al tener que ofrecer noticias ha producido una especie de Doctor Jeckyll y Mr. Hyde informativos. Se trata de no rebajar la tensión eufórica de la información deportiva para evitar perder público, por un lado, mientras que a la vez no se pueden evitar los escándalos que salpican al Mundial mismo por hechos como las muertes de los trabajadores en los estadios, la corrupción vinculada a Qatar en el caso de los sobornos en el Parlamento Europeo, la vulneración de los derechos humanos, las presiones sobre los activistas, las limitaciones a la libertad de expresión de los deportistas por medio de la FIFA y sus federaciones, etc. Son dos mundos que acaban tomando direcciones distintas ante la imposibilidad de fundirse en uno.

Esto produce un extraño efecto cuando nos encontramos en los medios titulares de diferente intensidad y foco. Los medios no pueden ignorar las noticias que el Mundial genera mientras que tienen que seguir apostando por las pasiones deportivas pues de ellas dependen sus ingresos publicitarios.

En RTVE.es tenemos un ejemplo del último escándalo relativizado del Mundial qatarí, la muerte del periodista Grant Wahl, un pequeño islote informativo en mitad de múltiples noticias que nos hablan de los próximos enfrentamientos deportivos y de los efectos de las derrotas en partidos anteriores. El texto que acompaña el vídeo señala: «La muerte del periodista Grant Wahl mientras cubría el Mundial de Qatar ha levantado sospechas en su país, Estados Unidos, que ya ha anunciado una investigación. Defensor de los derechos humanos, fue retenido al inicio del evento por lucir una camiseta con los colores LGTBIQ+»* En la pequeña pieza videográfica las acusaciones se acumulan: Wahl fue detenido por la seguridad cuando intentaba entrar en el estadio con una camiseta arcoiris; poco después empezó a sentirse mal hasta que acabó desplomándose en la zona de los informadores en uno de los estadios donde cubría la información. Se nos dice que el FBI va a investigar el suceso, mientras que su hermano, entre lágrimas, habla directamente de "asesinato". El FBI, nos explican, intervendrá por segunda vez porque ya investigó y demostró la compra de votos por parte de Qatar para hacerse con la sede del Mundial frente a Estados Unidos. Como se puede apreciar, una historia que se aleja mucho de lo que es el deporte en sí.

Pero este grave acontecimiento, bajo sospecha, cabe bajo esa etiqueta —"Qatar 2022"— que trasciende las habituales deportivas. Lugar y tiempo se abren así a cualquier tipo de incidente, del gol al posible crimen. El Mundial es así un acontecimiento global en su atención y total en sus posibilidades de generar noticias de cualquier orden. Al tono épico festivo del deporte se le añaden otros muchos tonos, algunos de ellos trágicos.

Como hemos señalado en diversas ocasiones, no es solo que se produzcan noticias, sino que Qatar se ha convertido en espacio reivindicativo, de la misma manera que lo han hecho otro tipo de eventos mundiales. A lo que Qatar produce hay que sumarle lo que atrae como denuncia. Todo acaba siendo una extraña combinación que no hemos visto anteriormente en este grado.


* "Mundial de Qatar - Estados Unidos investigará la muerte del periodista Grant Wahl" RTVE.es 11/12/2022 https://www.rtve.es/play/videos/telediario-matinal/mundial-qatar-estados-unidos-investigara-muerte-periodista-grant-wahl/6754668/