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sábado, 6 de junio de 2026

Del líder al "One"

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Cada vez se le hace más difícil a Pedro Sánchez ofrecernos a los ciudadanos una explicación de lo que ha ocurrido en el PSOE. Sánchez se encuentra en ese delicado punto en el que se trata de decidir si "no se entera" y "no se ha querido enterar", es decir, si es tonto o se lo hace.

En su versión cándida, Sánchez dice no enterarse, no saber, no participar, etc. en cosas que afecta de su número dos para abajo. Indudablemente el "dos" puede haber puesto al "tres", pero, por la misma lógica, el dos tiene que haber sido puesto por el "one".

Lo del "one" refleja una cierta forma moderna, a la americana, de referirse al que está arriba. La hipótesis defensiva es que se usaba así para no tener que decir el "nombre" del jefe (boss, chief...), del líder. Que la trama usara lo del "one" era una forma discreta de sentirse organización con cierto secretismo lúdico. Ese que ya sabes, sería la fórmula mientras se señala con el dedo hacia arriba. El otro asiente, "ya entiendo".

Pero lo cierto es que esta trama que está saliendo es una mezcla de la corrupción de toda la vida, del amiguismo, del enchufe, los sobornos, las mordidas, los pelotazos ¡qué cutre lo de la chistorra! Pero todo esto tiene un límite que cada vez tiene menos defensas.

En 20minutos, escribe Marta Moreno bajo el titular " La estrategia de Sánchez ante el caso Leire hace aguas entre contradicciones, rectificaciones y cambios de versión ":

El caso de las presuntas cloacas del PSOE no solo ha abierto un nuevo frente judicial para el partido y el Gobierno. También ha dejado al descubierto las dificultades de Ferraz y Moncloa para mantener un relato coherente sobre Leire Díez. En apenas unos meses, los socialistas han pasado de presentarla como una militante "friki" a admitir vínculos previos con el partido; de prometer acciones contundentes e inmediatas contra quienes perjudicaran al PSOE a seguir sin querellarse contra ella pese al contenido del sumario; o de negar reuniones entre la exmilitante y la directora de la Guardia Civil a terminar reconociéndolas horas después para asegurar que carecían de relevancia. Una sucesión de matices, rectificaciones y cambios de versión que ha acabado socavando la estrategia de Pedro Sánchez ante el caso Leire.* 

Lo malo de las hemerotecas es que basta con seguirles el hilo. La memoria activa hace que las cortinas de humo fabricadas con la esperanza de que cada una sea la última sea una más en el historial de contradicciones.

Sánchez no tiene que elegir entre la inocencia y la culpabilidad, sino entre el líder que no se entera (la estupidez) y el "one" que lidera una trama corrupta de amplio abanico, ya que no solo hay una parte económica sino un amplio abanico de jugarretas políticas para deshacerse de algunos molestos, incluidos la Guardia Civil, los jueces, etc.

Las concesiones de créditos, los rescates injustificados, las empresas tapadera para blanquear el dinero, etc. son la parte de siempre de la corrupción. La otra parte les va a traer más complicaciones, por mucho que digan que la "fontanera" quedaba con la gente para tomar café. Hasta Grande Marlaska, un especialista en vivir en el filo, se ha visto comprometido con juegos de palabras realmente impresentables.

El riesgo de Sánchez —además de otros serios— es de parecer tonto o considerarnos tontos a los demás, a la ciudadanía en su conjunto y a la militancia de su propio partido. El problema de la militancia es serio, como lo es el del conjunto de los partidos, dirigidos por líderes poco capaces y, peor, poco fiables.

Hace mucho tiempo que el modelo comunicativo ha sustituido al liderazgo político real. Los partidos deberían ser espacios de debate crítico y no lo son. Hay pocas ideas y mucha retórica polarizada, que se ha confundido con la verdadera política. Se seleccionan ingeniosos del insulto, pues se considera que en este sistema comunicativo lo esencial es la erosión del contrario. Los dirigentes de los partidos no exponen ideas, sino que hacen chascarrillo contra el otro buscando hacer las delicias del seguidor que se ha acostumbrado a este comportamiento.

Nada habla con más claridad de nuestra crisis de liderazgo que la falsificación de títulos universitarios por parte de los políticos. La generación que lideró la Transición se había curtido durante la dictadura, figuras de primera línea se habían jugado mucho y en los escaños había gente de mucha valía en todas las bancadas. La falsificación de títulos para llenar el currículum, la ausencia de textos "políticos" en los que exponer y debatir ideas, etc. es el escenario de la política actual. Con pocas excepciones, este es el triste panorama y las "tramas" su consecuencia.

Lo ocurrido en Valencia es un ejemplo más allá del PSOE. Nadie se libra de la mediocridad, de la falta de visión política en su más noble sentido, de una idea de mejora de la cultura, de la economía real, etc. Las crisis en los sectores básicos —educación, en la sanidad, en la vivienda, por solo citar algunos— entra en contradicción con la felicidad estadística que airean mientras trata de silenciar las protestas. Esta distancia entre la realidad de la gente y la felicidad de las cifras, envidia del mundo, es la que diferencia a los políticos de los aprovechados.

Sánchez se tambalea y arrastra un modelo de sistema que hace aguas y cuyos escándalos eran cuestión de tiempo. Entre ineptos, sordos y corruptos están haciendo daño al sistema democrático generando un peligroso populismo radicalizado y un vale todo fraudulento.

No sabemos qué ingeniosas explicaciones dará para justificar que no se enteraba de los "ruidos" en el piso de abajo, ocupado por los que él puso, sus "manos derechas". 

 

* Marta Moreno "La estrategia de Sánchez ante el caso Leire hace aguas entre contradicciones, rectificaciones y cambios de versión" 20minutos 6/06/2026 https://www.20minutos.es/nacional/estrategia-sanchez-ante-caso-leire-hace-aguas-entre-contradicciones-rectificaciones-cambios-version_6979564_0.html

martes, 23 de diciembre de 2025

Crisis PSOE, crisis Sánchez

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Los problemas de Pedro Sánchez ya no se pueden camuflar por más que lo intente. Las mayores críticas, lógicamente le vienen por la izquierda, que es desde donde le pueden recriminar con más razón lo que llaman "inacción", "inmovilismo" y otros términos similares.

Toda la retórica desplegada por Sánchez desde el poder se estrella con la durísima realidad de los resultados en las urnas. Para este hecho se emplean términos como "hundimiento", "debacle", etc.

La dureza de las declaraciones apuntan directamente a Pedro Sánchez y la mayor dureza se concentra en los más próximos ideológicamente. Tal es el caso de Podemos:

En su comparecencia ante los medios, el secretario de organización y portavoz de Podemos, Pablo Fernández, ha descrito los resultados de los comicios son "extraordinariamente preocupantes", ya que el PP y Vox avanzan en Extremadura "ante un PSOE impotente e incapaz de frenar a derecha". "La deriva de este Gobierno y que la deriva del PSOE encabezado por Pedro Sánchez está poniendo una alfombra roja y está echándonos a los brazos del PP y de Vox", ha dicho el secretario de Organización de Podemos, que ha asegurado el mal resultado del PSOE en las elecciones autonómicas de Extremadura repercute directamente en el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, al que ha criticado por no haber hecho alusión a este asunto.

En este sentido, Fernández ha calificado la comparecencia institucional de Sánchez para desvelar los nombres de la nueva portavoz del ejecutivo y la nueva ministra de Educación como "absolutamente infame, lamentable". "Que el presidente del Gobierno soslaye y omita directamente lo sucedido ayer en Extremadura revela como este gobierno está muerto".

Ha criticado que Sánchez "no haya hecho ni un mínimo análisis de la terrible derrota del PSOE en Extremadura y la abstención tremenda". Es "devastador", ha insistido. Y significa, a su modo de ver, que "el PSOE no va a hacer nada y es incapaz de frenar a derecha y ultraderecha".

La única manera de hacer frente a esa "deriva ultra", ha insistido, es "una izquierda transformadora que esté fuerte y en pie". Esa es la tarea política, ha insistido Podemos "va a estar", "en las instituciones y las calles, defendiendo derechos de la ciudadanía", ha aseverado.*

Como puede apreciarse, es Sánchez el que está en el punto de mira, al que se responsabiliza de la debacle electoral y de poner en bandeja el gobierno de PP y Vox. En el ataque ambos factores van de la mano,

Si la situación del PSOE, con los escándalos de corrupción y acoso, era complicada antes de las elecciones en Extremadura, después de estas se complican más. Pero la estrategia de encastillamiento de Sánchez deja muy pocas posibilidades. Lo único que podría haberle "salvado" era un buen resultado en las urnas, pero no es lo que ha ocurrido, dejándolo en evidencia.

Conforme se avanza en la legislatura, las oportunidades estratégicas de Sánchez se reducen drásticamente y menguan los argumentos utilizables. Solo le queda recibir los golpes.

Chile

La pregunta entonces es cuánto va a tardar el PSOE en movilizarse para deshacerse de Pedro Sánchez, con el que ya han comprendido que es difícil lograr algo positivo para el partido y su futuro. Si se dice de lo ocurrido en Extremadura que, en su feudo tradicional, que es un desastre histórico, tanto por los pocos votos como por la abstención, ¿va a esperar al siguiente? ¿Es posible hacer campañas autonómicas contra el presidente del gobierno de tu partido? Los partidos a su izquierda ya lo están haciendo para quitarle el voto; los partidos a la derecha ven a Sánchez como una bendición electoral, como algo que les permite una lista de despropósitos a la que sacar rédito en las urnas.

¿Tiene Sánchez lo suficientemente controlado el PSOE? ¿Tienen algún "plan B" para sustituirle? ¿Tiene alguna "salida honrosa"?

Los grupos a la izquierda del PSOE dividen su retórica entre Sánchez y el partido. De esta forma dejan claro que el destino del partido ha quedado en manos de Sánchez y su política ineficaz. El obstáculo es Sánchez y así lo expresan.

No tengo duda de que por muy absurda que sea la retórica para sostener a Sánchez, tiene que haber gente en el PSOE que distingan las diplomáticas palabras hacia afuera con la desnuda realidad hacia el interior. Llegará un momento, de seguir esto así, un desastre tras otro, que alguien se arme de valor y —con un respaldo mayor o menor— le diga: "Mira, Pedro, hasta aquí hemos llegado. Nos llevas al desastre". Salvo cambios poco probables, ese momento llegará.

¿Qué hará entonces Pedro? 


* Noemí San Juan "Los partidos de izquierda critican duramente a un PSOE "incapaz de dar respuesta a los problemas de la gente"" RTVE.es 22/12/2025 https://www.rtve.es/noticias/20251222/partidos-izquierda-critican-duramente-a-psoe-incapaz-dar-respuesta-a-problemas-gente/16869648.shtml

martes, 7 de enero de 2025

El riesgo Musk

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Se veía venir. 

El "MAGA" tiene consecuencias para Europa porque toda "grandeza" es "relativa", es decir, la "gloria" de unos es la "caída" de otros. Por si Estados Unidos no tuviera problemas suficientes, va a dedicarse a exportarlos. Quizá lo que ha llegado a la cima del poder en Norteamérica sea una variante que ya empieza a sembrar controversia y para la que habrá que irse preparando, habrá que ir decidiendo qué actitud habrá que mantener ante ella.

En lugar destacado de la página de RTVE.es leemos el elocuente titular "Varios líderes europeos advierten de que Musk es un peligro para la democracia"*. En el artículo se indican loa motivos y reacciones: 

Varios líderes europeos han cargado este lunes contra el magnate estadounidense Elon Musk y han advertido de que el dueño de X supone un peligro para la democracia al inmiscuirse en la política de países como Alemania.

Musk, que también es asesor del presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, ha mostrado su apoyo a la candidata a canciller del partido ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD), Alice Weidel, para las próximas elecciones en este país.

El multimillonario, que formará parte de la Administración de Trump, ha llamado "tonto" al canciller alemán, Olaf Scholz, y "tirano antidemocrático" al presidente de Alemania, Frank-Walter Steinmeier, entre otros excesos verbales contra políticos europeos.

La Comisión Europea (CE) ha insistido este lunes en que Musk tiene derecho a la libertad de expresión, pero ha advertido de que analizará cualquier riesgo para la democracia ante las próximas elecciones en Alemania en virtud de la Ley de Servicios Digitales comunitaria.

"Hay ciertos límites, especialmente cuando una plataforma se utiliza o se abusa de ella en ese contexto", ha indicado el portavoz comunitario, Thomas Regnier.

El magnate ha anunciado en su red social para el próximo jueves una entrevista en directo con Weidel, a cuya formación considera la única capaz de "salvar a Alemania".*


Mucho me temo que los peores temores europeos con la llegada de Trump a la Casa Blanca se están haciendo realidad y habrá que ampliarlos. En su primer mandato, Donald Trump se vio pronto rodeado de una serie de asesores que trataban de limitar sus excesos y los efectos sobre el panorama internacional. Algunos, no todos, trataban de evitar las consecuencias de los excesos. Algunos de ellos se han despachado a gusto tras la salida del poder. Trump parece haber aprendido la lección, aunque en un sentido contrario, por lo que se rodea de asesores más radicales que él. De esta forma si hay conflictos, siempre podrá tirar de ceses cuando aumente la presión. Se está rodeando de tiburones, como Musk y demás, que atraen la atención y que acabarán dejando a Trump como una especie de Gandhi a este paso.

La cuestión no está tanto en el "inmiscuirse", sino en el sesgo que está manifestando la "intervención". Está claro que esto sobrepasa los límites de la política norteamericana, como no podía ser de otra forma con la reelección de Trump para la presidencia. ¿Qué ha ocurrido para que esta se produzca? ¿Qué ha sucedido en la mentalidad norteamericana?

Solemos contestar estas preguntas de compleja respuesta con alusiones a "tendencias", a cambios en el panorama internacional, etc. Sin embargo, el juego de Trump y los suyos es mucho más evidente que eso: ellos tratan de crear la tendencia. El tipo de narcisistas que Trump está poniendo bajo su sombra no cree que el mundo lleve una dirección, son ellos los que la marcan. Por ello no es bueno considerar que lo suyo es una "opinión sobre lo que sucede", sino la voluntad firma de que suceda.

En el mismo artículo se nos citan algunas consideraciones desde Europa del cambio americano: 

[...] el presidente francés, Emmanuel Macron, ha acusado a Musk de "apoyar una nueva internacional reaccionaria" y de interferir en las elecciones de otros países, como Alemania.

Macron ha avisado de que hay "una internacional de reaccionarios" que representa a "grandes intereses financieros privados", que aprovecha que "nuestras democracias liberales no han sido suficientemente eficaces" en la protección de la clase media.* 

Hace unos días ya hablábamos aquí de la conexión ultraderechista de Musk, algo más que ideología. Ayer hablábamos de la corrupción que supuso la financiación de la Libia de Gadafi de la campaña electoral de Nicolas Sarkozy, hoy nos encontramos con otro tipo de problema: el que sea desde una democracia —no ya desde una dictadura, como con Sarkozy y Gadafi— desde donde se esté apoyando a grupos autoritarios de ultraderecha.

Europa pasa a tener un problema serio, un problema "nuevo": cómo reorganizar sus relaciones con una superpotencia hasta el momento "amiga" que decide, siguiendo la línea tantas veces comentada aquí de ejercicio del poder, imponer sus opiniones y voluntad. Es indudable que Musk está ahí por lo que dice y lo dice porque está ahí. No podemos seguir partiendo de la teoría de que están "locos" y hemos de cambiar pronto a una línea de defensa eficaz. Es el orden el que está cambiando.

La perspectiva de que la Unión Europea sea chantajeada entre Trump y Putin para ser debilitada por diversos medios, incluido el desmembramiento, no es nueva y cada vez más trágicamente real.  Los primeros pasos ya se están dando y Trump todavía no está en la Casa Blanca. Habrá que prepararse para lo que viene.

Y lo que viene es un grupo de personas con un nulo sentido democrático, mesiánicos y centrados en el poder del dinero. Es este sentido del "éxito" es el que ha calado en la mentalidad norteamericana: ellos anuncian unos problemas y se muestran como los únicos capaces de solventarlos. Problemas propios o ajenos, como señala el apoyo de Musk a la ultraderecha alemana. Desde Estados Unidos están definiendo quién debe estar en el poder en Europa y quién no. Desde aquí, empezarán a proliferar los "candidatos" de Musk y Trump por toda Europa y el resto del mundo, como es el caso de Milei en Argentina. Son los miembros de esa ultraderecha que se refleja en unos y otros como "solución", que vende "eficacia" y no democracia.

Si Macron está en lo cierto, esa "internacional reaccionaria" está consolidando sus apoyos, preparando "sus" candidatos, financiándolos, promocionándolos. La presión para que los partidos y candidatos antieuropeos salgan adelante y formen parte de gobiernos de coalición es cada vez más frecuente. Para ello se fragmenta el panorama con partidos múltiples, restando poder a los grandes. No hay que ir muy lejos para ver cómo ha cundido esta estrategia.

El siguiente paso, con Trump ya en la Casa Blanca, será la guerra arancelaria, ya anunciada. Con ella, Estados Unidos obligará a comprar para poder acceder a sus mercados... y defensa. La guerra anunciada por el Canal de Panamá será otra prueba de esa transformación autoritaria. Todo esto en medio de una creciente tendencia a las guerras sanguinarias, como lo que estamos viendo en Israel, un firme aliado armado y financiado que no le frenará.

Quizá habíamos pensado ingenuamente que la democracia era una forma de ver la vida y el ejercicio del poder. Ahora Trump y compañía nos van a demostrar lo contrario. El discurso de "MAGA" solo funciona en Estados Unidos; fuera adquiere otros tintes, los del imperialismo autoritario, los de la prepotencia.

Esto está empezando. La esperanza porque vaya por otro camino es pobre. Estados Unidos está dando la peor versión de sí mismo.

* "Varios líderes europeos advierten de que Musk es un peligro para la democracia" RTVE.es/AGENCIAS 7/01/2025 https://www.rtve.es/noticias/20250107/varios-lideres-europeos-advierten-musk-peligro-para-democracia/16396526.shtml

sábado, 29 de junio de 2024

Biden ante lo obvio

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Un sistema democrático, a diferencia de las dictaduras, que tienden a eternizarse en el poder, debe tener siempre prevista su sucesión. Por eso en los Estados Unidos Presidente y Vicepresidente forman parte de un tándem. Muchas veces se dice que el papel de los vicepresidentes es meramente "decorativo", pero eso no es cierto. Existe el problema de los vicepresidentes con aspiraciones a protagonismo excesivo, pero también es cierto que el historial de vicepresidentes que han llegado al ser primeros mandatarios, tampoco es corto.

Es ahora, cuando se percibe un deterioro del sistema democrático cuando se plantean estos dos problemas conjuntamente. El primero de ellos es obviamente la negativa de los que han realizado un mandato a retirarse dejando paso a vicepresidentes o a candidatos más jóvenes o no, mientras que el segundo es la incapacidad manifiesta del aparato de los partidos para prever estas situaciones y actuar en consecuencia.

El debate Trump-Biden solo ha servido para aclarar a todos dos cosas: que Biden no está en condiciones o que al menos así lo perciben los votantes y que, en segundo lugar, Trump sigue siendo Trump. 

En 20minutos leemos sobre el problema Biden lo siguiente: 

"Los demócratas deben estar, como mínimo, preocupados. Se han equivocado al no haber previsto que esto podía ocurrir", cuenta a 20minutos el director del Instituto Universitario de Investigación en Estudios Norteamericanos Benjamin Franklin, José Antonio Gurpegui

El partido de Biden se ha confiado con la situación judicial que arrastra Trump, pero el pobre papel que jugó el presidente en el debate ha eclipsado todo lo demás. "Creo que los demócratas se decían: 'Si Biden logró vencer a Trump hace cuatro años, cuando este era presidente, ¿cómo no va a vencerle ahora con todos los juicios que tiene pendiente o tras su polémico papel en el asalto al Congreso [el 6 de enero de 2021]?", afirma Gurpegui. *

Con todo, el escenario en las filas demócratas es ahora incierto y es inevitable que se hagan esta pregunta: ¿deben cambiar de candidato para las elecciones de noviembre? *


El problema ya no es que voten a Donald Trump; el problema es que no voten a Biden. En unas elecciones ganas si tienes más votos que tu contrincante. Da igual los votos que consiga Trump si Joe Biden consigue menos. Y ese eso lo que temen que ocurra.

Las preguntas surgen en cadena, pero la primera es sin duda ¿cómo no lo tenían previsto; cómo teniendo uno de los presidentes de más avanzada edad no fueron capaces de prever lo que podía ser tener un candidato de esa edad?

No se trata de presidir una comunidad de vecinos, sino el país con más peso político, económico y militar del planeta en que vivimos, algo que no afecta solo a los estadounidenses sino a todos y cada uno de los habitantes de forma directa o más o  menos indirecta. Los terráqueos no pedimos votar, pero sí tener algo mejor en donde elegir que entre un Donald Trump enloquecido y un Joe Biden en riesgo de deterioro en picado. No sé si los USA se merecen algo mejor, pero el resto del planeta sí.

Este es el titular del editorial de The New York Times en este momento: "To Serve His Country, President Biden Should Leave the Race". Los artículos de opinión que le siguen son los siguientes: "Kamala Harris Could Win This Election. Let Her" (Lydia Polgreen); "How the Democrats Should Replace Biden" (Jonathan Alter); "‘Is It Too Late?’ Four Writers on What Democrats Should Do About Biden" (Jamelle Bouie, Michelle Goldberg, Patrick Healy & Bret Stephens), "Joe Biden Is a Good Man and a Good President. He Must Bow Out of the Race" (Thomas L. Friedman), "‘God Help Us’: 12 Writers Rate Biden’s Performance at the First Presidential Debate"... La percepción que transmite del futuro presidencial tras el primer debate es clara y contundente.

En la CNN, el titular destacado en la página es también contundente: "Foreign diplomats react with horror to Biden’s debate performance". Le siguen otros titulares de este tono y preocupación. No es que Trump "gane", sino que la percepción de lo que Joe Biden tiene por delante es oscura, muy oscura.

La CNN pone el foco en las reacciones mundiales, algo que no se puede ignorar, aunque no se la preocupación oficial de la campaña. Los argumentos de Biden contra Trump, como la salida de la OTAN o la suspensión de la ayuda a Ucrania, pueden asustar, pero no sabemos bien cómo los percibe el norteamericano medio, al que se le vende que el declive obedece a dar demasiado fuera y no ejercer su poder real. Ante esta perspectiva se entiende que el mayor apoyo en el exterior sea la Rusia de Vladimir Putin, deseosa de repartirse en mundo como antes, con dos superpotencias, y el mundo corriendo a refugiarse a la sombra de la que le resulte más rentable o "barata". Trump fue muy claro en su primer mandato sobre el "cobro" de la protección en su imagen más mafiosa. Su frase programática resumen: "¿De qué sirve el poder si no lo ejerces?". Muy ilustrativo y, sobre todo, es aquello que muchos norteamericanos quieren escuchar en esta nueva fase de proteccionismo.


La pregunta que muchos se hacen desde una perspectiva amplia, mundial, es ¿está preparado el planeta para la vuelta de Trump? Biden puede no ser un obstáculo a su vuelta sino parte del problema que lo lleva de nuevo a la Casa Blanca. ¿Se han confiado demasiado los demócratas en que Trump sería condenado y que eso le parecería mal al pueblo norteamericano? La triste realidad es que cada una de las condenas a Trump le ha supuesto un aumento en la cantidad de dinero recaudada para su campaña, lo que no parece casar bien con las expectativas.

Biden ha hecho felices a los republicanos. No necesitan combatir sus ideas sino la posibilidad de que pueda defenderlas si llega al poder. Biden se lo ha opuesto en bandeja y la avalancha demócrata de peticiones para que se retire y deje el espacio es el mejor escenario para los republicanos que pueden así conjugar la brutalidad estratégica de Trump con la línea de la edad del candidato y su perjuicio para USA.

La serie de conflictos abiertos por todo el mundo, el apoyo de Trump al crecimiento de la ultraderecha antieuropeísta, las cuestiones ucraniana y palestina, etc. necesitan de un presidente firme y con ideas claras. No sé si Biden está en condiciones de afrontar cuatro años más a la vista de los síntomas claro de deterioro.

Fallan los partidos y fallan los políticos en su ambición y en su negativa a afrontar la realidad. Es triste que un país con millones de personas sea incapaz de renovar sus aspirantes a dirigirlo. Seguro que hay personas capaces, alternativas a los que tenemos a la vista. Y es ahí donde fallan los partidos, más concentrados en favorecer su parte que en encontrar alternativas viables.

¿Lo entenderá Biden? ¿O es parte del problema que Biden no lo entienda?


* Alejandro Tobalina "Los analistas ven "difícil" sustituir a Biden tras fracasar en el debate: "Los demócratas erraron al no prever que esto podía ocurrir"" 20minutos 29/06/2024 https://www.20minutos.es/noticia/5525815/0/expertos-joe-biden-candidato-elecciones-estados-unid

 

lunes, 22 de enero de 2024

La política de la ira

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

La retirada de Ron DeSantis de la campaña de las primarias republicanas es un espaldarazo a la candidatura de Donald Trump, que queda solo con Nikki Haley como rival. DeSantis era el segundo, a gran distancia de Trump, por lo que las posibilidades de Haley, por mucho que se radicalice van a quitar poco a Trump. Su negación de la existencia del racismo en los Estados Unidos no creo que le traiga muchos votos cuando precisamente el racismo ha sido uno de los éxitos perversos del propio Donald Trump en su presidencia y campañas electorales.

Es sorprendente el grado de deterioro democrático en los Estados Unidos donde esos grupos ultras de la América profunda se han ido expandiendo hasta conseguir convertirse en una extraña y radical "normalidad" que aspira a volver a la Casa Blanca. La única perspectiva positiva de esto es saber si este radicalismo es capaz de provocar, como reacción, la movilización de los demócratas hacia las urnas cuando sean las elecciones a la presidencia.

Lo que parece muy evidente es la caída de un liderazgo positivo y constructivo, una figura que pueda representar el progreso y gane la confianza. Esto forma parte de una crisis mundial del liderazgo, una situación que sacude a muchos países que se ven sacudidos por esta forma iracunda y chillona, extrema de hacer política. Basta con echar un vistazo a la situación mundial para comprobar que países que han sido soporte de las democracias internacionales se han visto arrastrados hacia conflictos constantes con la creación de un estado iracundo permanente.

La "indignación", la "ira", etc. ya no es un estado que pide soluciones ante problemas con la esperanza de que se solucionen. Por el contrario se trata de un estado permanente que permite el enfrentamiento continuo y que crea un áspero tono de todos los mensajes que se lanzan, con el objetivo de desprestigiar al otro, elemento esencial en la comunicación que se establece.

Ese "otro" creado es hacia el que se dirigen los reproches, a quien se le asigna el origen de los problemas. Es el objetivo de la artillería verbal y, a veces, formas más contundentes que no son fáciles de controlar.

Esta forma de hacer política y no ocupa solo el territorio de las campañas electorales, sino que convierte cada minuto de las legislaturas en parte de una guerra constante.

La política norteamericana lo ha logrado con Donald Trump, que llegado desde el exterior republicano, es incansable en su lucha abierta. El punto culminante de esta forma de hacer política lo hemos tenido en el asalto al Capitolio, donde la democracia estuvo a punto de caer ante las mismas puertas de su sede.

El discurso político de Trump, en su narcisismo, se basa en un aspecto esencial: nadie puede ganarle sin trampas. Ese fue su banderín de enganche para sacar a la gente armada a la calle, a los que llamó "patriotas".

Esta forma extrema de hacer política solo es posible negando el principio de la democracia, que no son los votos, sino lo que se hace con ellos. La manipulación de los votantes, su radicalización populista está barriendo la posibilidad de una democracia dialogante en la que las diferencias de votos no sean diferencias de mundos, sino la posibilidad del diálogo. Dicho así, parece de una enorme inocencia, pero es la base de la superación del enfrentamiento social, el construir juntos, y no la amenaza constante de revertir lo que los otros hacen. La expresión "gobernar para todos" es lo que significa. Sin embargo, los enfoques radicales buscan exactamente lo contrario. Necesitan de la radicalización para poder mantener una irritación constante de los electorados.

Basta con echar un vistazo a las declaraciones de nuestros políticos para comprender que se trata de un peloteo envenado entre unos y otros, algo que debe ser reflejado en los medios, que pasan a tener que elegir entre la crítica o el papel de altavoces de este estruendo constante. El papel de los medios es esencial pues este sistema requiere de todas las fórmulas comunicativas para poder mantener la atención irritada de los votantes.

Estados Unidos y muchos otros países, democracias avanzadas, se pasan al lado de la ira, al de la política conflictiva, al griterío constante. Mientras, los distintos dictadores repartidos por el planeta se sonríen ante la calma y aplauso de que disfrutan.

lunes, 18 de diciembre de 2023

Los liderazgos críticos

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

El diario ABC califica a Vladimir Putin como el "líder inevitable", explicando cómo los rivales del presidente acaban mal. Aquí hemos hablado muchas veces de esa sospechosa tendencia a caer por las ventanas de algunos de esos rivales que dejan la oposición por la vía rápida. Otros, sencillamente, desaparecen o son enviados a cárceles desconocidas, como acaba de ocurrir con Navalni, del que solo se sabe que no está donde debería estar. En un sistema como el ruso, lo mejor es estar donde se debe, aunque sea injustamente.

Hace unos días hablábamos de los peligrosos imitadores de Donald Trump. Si ya Trump es peligroso como "líder", sus imitadores lo son porque suelen surgir en espacios donde no tienen los sistemas de defensa que los Estados Unidos tienen. La democracia americana tiene la capacidad de resistir o incluso de enfrentarse a líderes que sacan sus pies del plato. Acabamos de ver la condena a Rudy Giuliani hace un par de días por repetir como su jefes, Trump, que unas funcionarias "habían robado votos" en un estado en el que perdió por poco. Giuliani repetía de forma directa lo que su jefe insinuaba usando a los acólitos como su abogado para especificar sus quejas. Le ha costado ciento cincuenta millones de dólares en indemnizaciones.

Pero no todos los países tienen la suerte de tener jueces capaces de oponerse al poder. En Rusia, por ejemplo, el poder judicial no es más que una variante del poder a secas, que se extiende por todo el país y más allá a través de gobiernos títeres dependientes de Moscú, como ocurre con Bielorrusia.

La separación de poderes es esencial para poder prevenir los abusos del poder. Por eso cada vez vemos más conflictos en diversos países entre los dos poderes o, si se prefiere, entre los tres poderes clásicos, pues los parlamentos pasan a ser meros lugares de calentamiento de sillas esperando las consignas del poder presidencial.

En Europa, varios países de herencia soviética han presentado este problema de intentar acallar o controlar al poder judicial, impidiendo que los jueces tengan autonomía. Así ha ocurrido en lugares como Polonia o Hungría, lo que ha sido sancionado por la Unión, que considera que es una situación intolerable, incompatible con una democracia real.

Los dictadores tienen tendencia últimamente a presentarse como defensores de lo que niegan, las libertades y derechos de los demás. De esta forma tienden a descargar sobre los jueces la responsabilidad de la represión, lo que les sirve de excusa. Según ellos, se limitan a que los jueces cumplan con su tarea, pero son ellos los beneficiados. El ejemplo ruso es muy claro, pero no es el único.

Los dictadores camuflados de demócratas están empezando a abundar y para ello necesitan del control del aparato judicial y mediático. No es, desde luego, un método nuevo, pero empiezan a excederse en sus pretensiones. Necesitan ser amados, como ocurrió con Gadafi y otros de su ralea.

La forma de hacer política y de liderar ha cambiado porque el mundo ha cambiado. Cada vez abundan más las figuras que usan del populismo en sus diversas manifestaciones para mantenerse en el poder. La tendencia a un liderazgo personalizado, con la mitificación del líder, es un peligro claro para un sistema más basado en la eficacia de los órganos y en su autonomía. Hoy, parece, la tendencia es a colonizar los poderes.

La necesidad de crear un clima conflictivo para asegurarse el apasionamiento político, lleva a una sentimentalización de la política que se traslada a la calle, a voz en grito, y no a la sosegada conversación que requiere en muchas ocasiones. Es esta forma intensa y tensa de hacer política la que lleva a extremismos incomunicados. Pronto las conversaciones, los grandes acuerdos se hacen imposibles porque se prioriza el enfrentamiento. Así comienzan a aparecer las fragmentaciones que aquí hemos llamado "nueva política", con los efectos visibles en la actualidad.

Pese a lo que parece, la proximidad del líder al pueblo, su sintonía, la realidad es justo la contraria, ya que se trata más de un hacer parecer que de un hacer real. La realidad es que es en los despachos y gabinetes en donde se genera todo; después está el arte de hacer creer que se responde al deseo del pueblo.

Cada vez más, estos nuevos líderes quieren hacer creer que son los transmisores de la voluntad popular cuando suele suceder lo contrario. Nuestros avances en la comprensión de la psicología social se ponen al servicio de la manipulación y del contacto continuado con la gente. Basta tener el oído un poco fino para escuchar los discursos y declaraciones perfectamente planificadas en sus objetivos repetidos de distintas formas, un bombardeo constante de los mismos mensajes en forma coral.

Que esto ya no solo ocurra en las dictaduras, sino que se consideré como fórmula apropiada para las democracias, es lo preocupante. El pragmatismo político se abre a cualquier posibilidad que garantice el mantenimiento del poder, por lo que tiende a extenderse y controlar todo el mapa. 

Si los dos ejemplos de liderazgo son Vladimir Putin y Donald Trump, que puede volver a la Casa Blanca con los datos actuales de intención de voto, son los modelos que las dos superpotencias nos ofrecen, el futuro es más oscuro de lo que pensamos. Los augurios nos hablan de futuros "líderes" de muchos países que elegirán un modelo u otro según sus posibilidades. Las democracias necesitan algo más que estas referencias, incluso mezclándolas, como algunos hacen.

Un verdadero liderazgo democrático es el que busca más democracia real, mejor convivencia y un buen funcionamiento institucional. Lo demás es accesorio.

miércoles, 14 de junio de 2023

Fascinación fatal

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)


La muerte de Silvio Berlusconi ha servido para recordarnos la vida de "il cavaliere". Un comentarista invitado en la CNN le definía ayer como una figura que inauguró un modelo de político que hizo fortuna, con imitadores como el ahora detenido Donald Trump, ex presidente de los Estados Unidos.

El por qué estos personajes, ricos y populistas, tienen este atractivo en grandes masas de personas que les votan es un misterio a medias. Es la prueba de que algo falla en nosotros —en lo individual y en lo colectivo— cuando elevamos a estos tipos a la gloria y al poder.

Es evidente que las democracias modernas empiezan a dar señales de fatiga en cierto sentido. Una democracia va en el buen camino cuando la política funciona más allá de lo económico y se adentra en lo moral. Cuanto más comunicado está el mundo, lejos de prevenirnos de los malos ejemplos, nos sentimos fascinados con ellos y nos dejamos arrastrar por estas personalidades que son una burla descarada del sistema con sus constantes manifestaciones de que son poderosos.

El principal atractivo para muchos es precisamente ese manifiesto desprecio por la ley y su obsceno planteamiento: el poder permite estar por encima de la ley. El ejemplo más reciente, además de Trump, lo tenemos en el recién borrado del parlamento Boris Johnson. Fueron los escándalos de las fiestas en Wall Street cuando todo el Reino Unido estaba confinado lo que finalmente le ha pasado factura.

Este tipo de personajes no se caracterizan por mostrar respeto por la ley, sino precisamente por mostrar que siendo poderoso se puede estar por encima de ella. Aquí hemos citado, por reveladora, la frase de Trump respecto a la película "Ciudadano Kane", antes de ser presidente. No entendía de qué le servía ser rico si no podía cambiar de mujer. En 2020 se estrenó el documental "Citizen Trump", explicando cómo "Robert Orlando’s 2020 documentary shows Trump’s favorite film is a road map to his methods"*

El poder pasa a ser el centro de la vida política desligándose en dos formas: la representativa y la activa. El poder ser "ocupa", se llega a él, tiene unas formas, unos fastos; por otro lado, el poder se "ejerce" y sirve para estar por encima de la propia ley. Es, en el fondo, una forma orwelliana, unas maneras que sitúan al individuo por encima de la norma. El poder deja de ser ejemplarmente positivo y pasa a ser una manifestación constante de desafío. Los demás no pueden reunirse, Johnson y los suyos sí.

Lo sorprendente es el atractivo que este tipo de personajes despectivos logra. Este tipo de atracción lleva a que, como ocurre con Trump, cuanto más se les critique, más se les defienda y apoye por enormes sectores sociales que ven en ellos quizá el modelo de su "malestar en la cultura", su deseo reprimido de estar por encima de los demás. Es el atractivo peligroso, la seducción negativa.

Lo que pensamos que solo era posible en las dictaduras y que estas se diferencian de las democracias, comprobamos que es lo contrario. El deseo reprimido busca en el voto masivo al personaje que les humille y les adule simultáneamente. Ya no se trata de comportamientos escondidos, sino del desafío del poder a los principios. Nos revelan hasta qué punto el deseo de transgresión se vive vicariamente por estos personajes que la muestran y ejercen descaradamente.

Estados Unidos ve que se ha elegido como presidente a un personaje que muestra su desprecio por todos los principios, que juega con las ambigüedades y el descaro. Se presenta como religioso sin serlo, con una biblia en la mano mientras presume de "agarrar a las mujeres", revelando que "cuando eres poderoso" te lo permiten todo. Las desprecia y gana millones de votos de mujeres.

De Silvio Berlusconi se nos dice en su necrológica en 20minutos:

Después de sobrevivir a escándalos políticos, judiciales y mediáticos y reinventarse tras cada polémica, el ex primer ministro italiano Silvio Berlusconi ha muerto  este lunes en Milán. Muere, así, una de las personalidades más representativas del siglo XX en el Bel paese, que construyó a lo largo de 86 años una de las mayores fortunas privadas del Estado transalpino y encabezó el Gobierno durante diferentes periodos.

Como cantante de cruceros y vendedor de aspiradoras. Así comenzó Berlusconi (Milán, 1936) su meteórica carrera en los negocios y la política, que lo llevó a erigirse en uno de los grandes magnates de la comunicación y los deportes y a liderar el Ejecutivo italiano hasta en tres ocasiones. Hijo mayor de una familia de la pequeña burguesía milanesa, 'Il Cavaliere' se licenció en Derecho en 1961 y comenzó ese mismo año sus andanzas empresariales, al constituir Cantieri Riuniti Milanesi Srl para adentrarse en el mundo de los negocios inmobiliarios y construir los cimientos de uno de los mayores imperios del país.

Sin embargo, más allá de sus fructíferos negocios, la figura de Berlusconi alcanzó cotas enormes de popularidad más allá de las fronteras nacionales gracias a su papel como primer ministro. Se situó al frente del Gobierno por primera vez en 1994 con su partido Forza Italia, cuando ya era un reconocido empresario en distintos sectores. Esta primera experiencia tuvo, no obstante, una vida breve, a causa de acusaciones contra 'Il Cavaliere' de colaboración con la mafia, soborno, corrupción y fraudes fiscales, que mancharon su imagen e impidieron su reelección en los comicios de 1996.**

Quizá nuestro concepto idealizado de la democracia nos impida ver lo que hay detrás de la atracción por estas figuras "polémicas". Todavía existe la sospecha que ese dinero que permitió a Berlusconi comenzar los negocios inmobiliarios saliera de los fondos de la mafia. Pese a ello, Berlusconi salía una y otra vez con los votos del pueblo italiano. ¿Qué admiraban en él? ¿Qué les llevaba a votarle? La democracia representativa hace que la vivamos a través de nuestros "representantes", los que elegimos. ¿Qué significa esto realmente? ¿Ellos nos representan o nosotros nos representamos en ellos? ¿Ellos serán como nosotros o nosotros queremos ser como ellos? La pregunta no es trivial, sino que afecta a muchos de los misterios que nos quedan cuando estos personajes desaparecen. ¿Qué queda de la voluntad democrática, del sistema representativo, cuando son estos personajes los que llegan a un poder que se manifiesta como desprecio a las normas, por encima de las que se sienten situados?

No se les vota por su capacidad política, sino por algo que no nos atrevemos a formular racionalmente. ¿En qué ha convertido el poder presidencial a Donald Trump y, sobre todo, en qué ha convertido Donald Trump el poder, la presidencia de la democracia más poderosa del planeta?

Ricos y famosos, por encima del bien y del mal. Los medios se recrean en ellos y juegan un papel importante en la creación de su imagen. Ellos necesitan de la polémica porque saben que eso les unirá con más fuerza a sus seguidores. Trump recauda más dinero y votos cuanto más atacado es por el sistema. Viven de ello, de jugar con ese victimismo desafiante que pasa a ser su marca de identidad. "No me atacan a mí", les dice Trump, "os atacan a vosotros". Las identidades se funden. Nuestras grises existencias se alojan en estas figuras desafiantes, por encima de la ley, el sueño de todo infeliz.


Cuando vemos en unos pocos párrafos la vida y sospechas de Silvio Berlusconi; cuando escuchamos la balandronadas de Donald Trump y sus ataques a las instituciones, empezando por la Justicia; cuando vemos las extravagancias de Boris Johnson, escuchamos los desprecios de Jair Bolsonaro, etc. no podemos dejar de ver que con esas palabras y hechos se enardecen millones de personas que se siente en comunión identitaria con ellos. Es como si de un trance hipnótico se tratara, un trance del que no sabemos exactamente cuándo despertaremos y qué nos vamos a encontrar.  


* Joseph Serwaach "How “Citizen Kane” Explains Donald Trump" 11/8/2020  https://serwachjoe.medium.com/how-citizen-kane-explains-donald-trump-e1c1f34d3733

* Elena Omedes "Silvio Berlusconi: 'Il Cavaliere' hecho a sí mismo que monopolizó el poder, el lujo y los escándalos de Italia" 20minutos 12/06/2023 https://www.20minutos.es/noticia/5116495/0/muere-silvio-berlusconi-cavaliere-hecho-mismo-monopolizo-poder-lujo-escandalos-italia/

jueves, 19 de enero de 2023

Adiós, Jacinda

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)


En estos tiempos en que los dirigentes se aferran al poder como al pezón materno, tiempos en los que el más tonto se considera Moisés —con división del mar incluida—, en estos tiempos en que la palabra "polémica" forma parte de las noticias, en que todo el mundo quiere ser "visir en lugar del visir", no llega la deprimente noticia de que en Nueva Zelanda, Jacinta Arden, su primera ministra, ha decidido dimitir a pocos meses de las elecciones generales que les tocan.

Como los horizontes patrios no dan más de sí, no hay que pedirle peras al olmo y las habas están contadas, uno  siente rubor ante el panorama que se le ofrece y mira hacia las antípodas (no hay nada más lejos) tratando de encontrar algo que le devuelva la esperanza en la política. Durante un tiempo, Jacinda Arden representó una ilusión como posibilidad de hacer un liderazgo con cierta dignidad.

A veces se pregunta uno si no se debiera permitir un voto de desahogo, un voto "inútil", votar en otras elecciones simplemente por darte no la alegría de ganar, sino la de poder votar a personas que representan un estilo, una forma de hacer política. No se trata de que ese voto cuente, no; pero poder votar a alguien que te parece serio, consecuente, sincero, constructivo en una forma saludable. Da igual que el voto no cuente; la intención es lo que importa. Pero ese tipo de voto sería un mal ejemplo y muchos políticos se quedarían solo. Esto es política-ficción, aunque toda política lo es y uno se pregunta si hay "vida inteligente", "si están entre nosotros" o cuándo nos darán un "ultimátum a la Tierra" para ir haciéndonos a la idea.

En RTVE.es nos explican su marcha de la política activa y sus causas: 

La primera ministra de Nueva Zelanda, Jacinda Ardern, ha anunciado este jueves a primera hora su renuncia como jefa de Gobierno, y convoca elecciones para el próximo 14 de octubre.

Así lo ha anunciado la mandataria durante una rueda de prensa, detallando que estará en el puesto hasta el próximo 7 de febrero, cuando el Partido Laborista que dirige encuentre una nueva persona para ocupar el cargo de primer ministro, ha informado 'NZ Herald'.

"Tener un papel tan privilegiado conlleva una responsabilidad, incluida la responsabilidad de saber cuándo eres la persona adecuada para liderar y también cuándo no", ha justificado, detallando que era una decisión que venía reflexionando desde verano.

"He dado todo de mí para ser primera ministra, pero también me ha costado mucho. No puedo ni debo hacer el trabajo a menos que tenga el depósito lleno más un poco de reserva para esos desafíos no planificados e inesperados que inevitablemente se presentan", ha relatado.

Ardern ha sostenido que detrás de su decisión no hay "ningún escándalo secreto". "Soy humana. Damos todo lo que podemos durante el tiempo que podemos y luego es el momento. Y para mí, es el momento", ha afirmado.

"No lo dejo porque sea duro, lo dejo porque este trabajo conlleva una gran responsabilidad, y no tengo suficiente energía para hacerle justicia", ha explicado.*


Si tras las palabras hay una realidad, la decisión de Arden es loable porque muestra lo que se debe pensar: la política es para dejar mejor el mundo que como lo encontraste. Sé que "mejor" puede ser relativo, pero la experiencia nos muestra que en política lo "mejor" y lo "peor" solo depende de quien lo haga, al menos de cara a la galería. Y la política es cada vez más una gigantesca galería mediática en la que lanzar flores o dardos, según toque.

Las ansias enfermizas con las que tipos como Bolsonaro y Trump, por poner dos ejemplos recientes, se aferran al poder, hacen resaltar más la figura sobria y la actitud política de Jacinda Arden. Esperemos que los ciudadanos neozelandeses se vean recompensados con su recuerdo. Siempre podrán exigir a los que lleguen que estén a su altura.

La noticia nos habla de los desafíos a los que se tuvo que encontrar. Uno llega a un cargo con un programa, pero luego la realidad azarosa pone en tu camino cosas inesperadas a las que hay que enfrentarse. No todos tienen la capacidad de hacerlo. Del arte de la promesa al de las realidades, al político no hay que pedirle lo imposible, sino lo justo y ajustado, lo que haga mejorar la vida de todos de forma equilibrada. Esta política a cara de perro que vivimos es nefasta y nociva para todos, aunque algunos creen que ganen algo. Los malos ejemplos de lo ocurrido en Brasil, en USA o en nuestro Parlamento Europeo, por no ir de país en país haciendo cuentas, hace que los buenos gobernantes resalten más y se valoren. Ese "gobernar para todos" ha desaparecido porque se ha convertido casi en un "gobernar contra todos".

Un buen gobernante es una bendición. No es lo que vemos con demasiada frecuencia. Dice Arden que le ha costado mucho esfuerzo gobernar, que llega con las fuerzas justitas, que está "quemada" ("burnout"). Al menos, se ha dedicado a construir y muestra ahora sus logros sociales y políticos. La echarán de menos, seguramente.

Nos gusta pensar que no se van por escándalos ni traiciones, sino por ese deseo de servir a su país en plenitud de forma y fuerzas. No se siente con energía para afrontar los nuevos retos y deja el paso a otros. Así debería ser siempre y así deseamos que sea, que su recuerdo quede limpio y salga airosa de este periodo en lo que la Historia escriba sobre ella.

Jacinda Arden se va y eso nos hace quedarnos un poco huérfanos políticos de su seriedad. Da igual que nos sintamos más o menos cerca de sus ideas o decisiones. Ha hecho aquello en lo que creía y no ha engañado a nadie; ha mostrado dignidad en el cargo, algo que en estos tiempos faranduleros se agradece.

¡Adiós, Jacinda! Me has permitido sentirme neozelandés, de las antípodas, por una temporada.

* "Jacinda Ardern anuncia su dimisión como primera ministra de Nueva Zelanda" RTVE.es 19/01/2022 https://www.rtve.es/noticias/20230119/primera-ministra-nueva-zelanda-jacinda-ardern-renuncia/2416486.shtml