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sábado, 9 de noviembre de 2024

El poderoso caballero en un mundo tramposo

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Ya saben aquello de "poderoso caballero es Don Dinero". No es nuevo. Lo que como ciudadanos nos sorprende cada día la facilidad con la que algunos se hacen millonarios desde la sombra. Mis respetos a los que son capaces de hacer fortuna de forma honesta; mayor admiración el que gasta e invierte en favor de los demás, con cierto sentido social o con vocación solidaria en un mundo cada día más  desigual y ostentoso.

Esto viene a cuenta de la noticia de la detención de un alto cargo policial que se nos cuenta en RTVE.es:

Agentes de la Unidad de Asuntos Internos de la Policía Nacional han detenido este viernes al jefe de la Sección de Delitos Económicos de la Brigada provincial de Policía Judicial de la Jefatura Superior de Madrid en el marco de una operación dirigida por la Audiencia Nacional contra el narcotráfico, el blanqueo de capitales y el cohecho.

Fuentes policiales han confirmado a RTVE la detención del mando policial después de hallar en su casa 20 millones de euros emparedados, supuestamente vinculados a negocios relacionados con el narcotráfico, ha podido saber Europa Press. Su pareja, también agente, ha sido igualmente arrestada.

Durante esta semana, los agentes han efectuado registros en el despacho de este mando policial, donde se encontró también una considerable suma en efectivo, cercano al millón de euros.*


Por muy pesimista que sea nuestra idea de la naturaleza humana, hay ciertas cosas que nos desbordan, que no acaban de entrarnos en la cabeza. Su pareja, también agente de Policía, nos dicen, también ha sido detenida. Al menos era una pareja unida en algo.

¿Cómo debe pensar el ciudadano que ve que la persona que debe vigilar los delitos económicos es pillado con un millón en el despacho y otros veinte repartido por las paredes de su casa?

Las reacciones, claro, serán variadas. Las habrá de condena total y las de "¡cómo se lo ha montado, el tío!", que es la forma de manifestar entre envidia y admiración con un cierto tonillo admirativo. España es el país de la "picaresca" y lo que pensábamos que ya era un tópico y que habíamos salido de lo que nuestros clásicos no mostraron, resulta estar más vivo que nunca, con ejemplos diarios.

Aquí vamos de los "koldos" a los "errejones" y de paso damos un paso por la fauna pícara que ya no es la de los "pobres" que sobreviven, sino la fauna de los ricos que quieren ser más ricos, de los poderosos que quieren tener más sexo, de los policías que son una especie de Jeckyll y Hyde, por poner ejemplos de casos recientes.

Podemos comprobar que casi todos estos casos apuntan a la cumbre, política, empresarial o policial, que alguna gente aprovecha sus posiciones privilegiadas para tratar de conseguir cierta impunidad. Los juzgados están llenos de ex ministros, de ex presidentes autonómicos, de alcaldes, de jefes de servicios, etc.

Esto apunta en varías direcciones. La primera es, obviamente, la cuestión de la vocación, de la motivación real para llegar alto. ¿Se trata de ascender para tener mejores accesos a los botines, a la rapiña, a estar mejor cubierto? Indudablemente, algo de esto ahí. De no ser así tendríamos que recurrir a una teoría del ascenso corruptor: yo empecé siendo bueno y cada vez que me ascendían me volvía un poco más malo. Es la vieja idea de que "el poder corrompe". Es una posibilidad. Pero tenemos la más sencilla de que hay gente que busca ascender para tener mejores opciones de rapiña. Por mucho que respetemos la presunción de inocencia, veinte millones emparedados en tu casa no dejan mucho margen de explicación. Y era el "jefe de la Sección de Delitos Económicos de la Brigada provincial de Policía Judicial de la Jefatura Superior de Madrid", que se dice pronto.

Pero la otra cuestión está en los mecanismos de selección y ascenso. No creo en medios de acabar con los "defectos" de la naturaleza humana. Entrecomillo ·defectos" porque parte del problema es que muchos empiezan a considerarlos "virtudes". Pero sí creo que las instituciones pueden y deben ser mejoradas con mecanismos de vigilancia y control. El hecho mismo de que estemos hablando de personas detenidas o denunciadas es ya algo positivo, pero ¿cuántos se habrán ido de rositas?

Es esencial para la ciudadanía sentir que hay justicia, pero deberían ahorrarnos ver cómo llega a los cargos cierta gente, cómo se saltan los filtros que deberían vigilar por nosotros. Cada vez que alguien de este tipo —político, empresario, ministro, policía, juez, etc.— es llevado ante un tribunal y da con sus huesos en la cárcel o equivalente se produce un duro golpe en la ciudadanía, en su forma de percibir el mundo que construimos entre todos. Algunos reaccionarán pensando que los próximos en tratar de exprimir la situación, que por veinte millones de euros merece la pena arriesgarse; que vale la pena ser un "koldo", que no se vive mal así; que no está mal que te paguen un chalet en la costa o cosas por el estilo.

¿Es el viejo problema del "carro y los bueyes", de qué es antes ser corrupto o poderoso? Como ciudadanos nos debería dar igual siempre que el corrupto acabe en la cárcel. Por eso "amnistías", "rebajas" y cualquier otro acto que reduzca penas es mal vista. No es buen ejemplo, el que ha emparedado en su casa 20 millones de euros debería tener claro su destino, una habitación más sencilla por una larga temporada.

En estos casos, la responsabilidad se extiende a los que los colocaron en esos puestos desde los que pudieron dar rienda suelta a su codicia. Aunque seamos nosotros mismos los que los hemos colocado allí con nuestros votos y aplausos. Tendría que haber mejores, más eficaces mecanismos de detección, internos y externos. Casos como el de algunos políticos recientemente son un duro golpe para quienes creyeron en ellos, en su honestidad, Por eso los ataques que se producen en ocasiones a los (las) que denuncian son muy contraproducentes, pues ampara la corrupción, la violencia y el sentimiento de impunidad del poderoso.

El corrupto corrompe. Trata de extender e implicar, de asegurarse que los otros pierden si él pierde. Corrompe con su mal ejemplo cuando son hechos públicos sus actos. Hay que ser ejemplares ante este mundo tramposo que se extiende ante nosotros. Instituciones sólidas y vigilantes son necesarias. También mucha ejemplaridad positiva.

En estos tiempos de heroicidades populares también hay sinvergüenzas poco ejemplares que aprovechan para quedarse con dinero de mascarillas o de ayudas, que aprovechan sus cargos para robar o dejarse sobornar, sus cargos para abusar y agredir. Unos van por el dinero, otros por la bragueta. Pero todos por el mal camino, protegidos por la sombra del poder.

 

* "Detenido el jefe de delitos económicos de la Policía Nacional en Madrid tras hallar 20 millones escondidos en su casa" RTVE.es 8/11/2024 https://www.rtve.es/noticias/20241108/detenido-jefe-delitos-economicos-policia-nacional-madrid/16322679.shtml

viernes, 8 de octubre de 2021

La crisis democrática

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)


Lo que ocurre en Estados Unidos acaba influyendo en el mundo de una forma u otra, como acción imitativa o como reacción. Puede que haya resistencia y no triunfe, pero el hecho de ser el escaparate del mundo asegura que lo que algunos ven en la gran pantalla norteamericana se acabe imitando, adaptando e intentando en muchos otros lugares.

¿Ha llegado a un fin de ciclo la democracia moderna? ¿Está acabado el modelo democrático representativo y parlamentario y nos dirigimos hacia otro rumbo, más autoritario, más insolidario y egoísta? ¿Ha empezado a declinar en los países más avanzados sin llegar a ser más que una aspiración en muchos otros lugares, sin llegar a concretarse? ¿Fallamos en la selección de los líderes eligiendo a aquellos que se burlan de la democracia?



Es evidente que una democracia sin valores democráticos no puede funcionar demasiado bien. Con unos ciudadanos centrados en sí mismo y con poca participación, con una maquinaria de presión psicológica a través de los nuevos medios de comunicación —mucho más acosadores— y el trazado de perfiles individuales de los votantes, con líderes construidos a golpe de encuesta y asesores de imagen, sin principios de respeto al resto del sistema, es difícil que el sistema se sostenga. Por cada libro publicado sobre los valores democráticos, hay cien sobre cómo subvertirlos, manipularlos o ignorarlos. Desde la Psicología, la Sociología, el marketing, la Comunicación se nos dan consejos para hacernos con la voluntad de los votantes, cómo manipularlos para conseguir los objetivos. La mentira se ha convertido en un arte aceptado y cualquier camino es bueno si sirve para hacerse con un puñado más de votos. Las cuestiones que deben ser comunes se constituyen en objeto de reyerta y apropiación partidista y se busca la forma de polarizar a la opinión pública para conseguir una mayor fidelidad. La democracia deja de servir de unión y se transforma en espacio y tiempo de confrontación. Demasiados líderes sin ideas, rodeados de asesores conectados a analistas de datos que toman el pulso diario a la opinión pública; demasiados líderes que dicen lo contrario de lo que decían en la oposición o en el gobierno.



Estados Unidos se debate ante una cuestión esencial: cómo hacer que Donald Trump pague por todo lo que está saliendo sobre sus maniobras para evitar salir del poder. La continua salida a la luz de información sobre lo ocurrido antes del asalto al Capitolio en el 6 de enero deja al descubierto el desprecio a la democracia en la Primera Democracia mundial, en el país cuyo argumento principal era de carácter moral en sus acciones y situaciones. La democracia por la que los norteamericanos dan gracias a Dios parece haberla cargado el Diablo.


En la CNN, Stephen Collinson se pregunta sobre cómo conseguir que Trump pague por lo que ha hecho, que sea responsable ante los ojos de los norteamericanos: 

Accountability is critical for multiple reasons. The Capitol insurrection and Trump's multiple attempts to subvert the election, in Washington and in the states, rank as the worst assault on the US electoral system in history. Inflicting a price for such behavior is vital to stop such abuses from happening again, and potentially could include new laws to bolster faith in elections. Recent escalations of Trump's attacks on bedrock democratic values and signals that he is planning a new White House bid prove that his threat to democratic governance is far from elapsed and is getting worse.

The January 6 committee's role is important in establishing a contemporary and historical record of what happened that day and Trump's culpability amid efforts by his media propagandists and political allies to whitewash the truth and downplay an outrageous assault on the epicenter of US democracy.*


Las palabras de Collinson no son una exageración. Lo sorprendente es el hecho de su simple manifestación pública en el contexto en el que se hace y su alcance. No se trata solo de una personalidad como la de Trump, narcisista y agresiva, ignorante de todo lo que no sea él, incapaz de sentir responsabilidad por el deterioro del sistema. Esto es mucho más: es un entramado que afecta al partido republicano, a medios de comunicación, a instancias administrativas y económicas, más lo que pueda ir saliendo conforme se avanza. Pero todo esto es algo diferente al problema esencial que se plantea: la responsabilidad. Como señala Collinson, la sensación de impunidad de Trump, haber sido exonerado por dos veces gracias a las matemáticas, teniendo todos clara su culpabilidad en los hechos, es el mayor riesgo de la democracia. Si las instituciones de la democracia no protegen al ciudadano sino al gobernante inmoral e irresponsable, algo falla.

La historia está llena de gobernantes delincuentes. La fortaleza de un sistema es precisamente poder exigirles responsabilidades. El sistema es fuerte si es ejemplar, si logra que quien haya actuado mal sea responsable. Lo insólito del caso norteamericano y lo más preocupante es que pese a saberse, hay millones de personas que siguen creyendo a Trump, sigue pensando que el presidente Biden es un usurpador; hay un partido que sigue defendiendo a los delincuentes a sabiendas que lo son y, lo peor, están de nuevo en la antesala de poder dispuestos a repetir. Lo malo es que esa elección, ya sin engaños o suposiciones, sería la sentencia de muerte de la democracia norteamericana y el peor mal ejemplo para el mundo.



Trump tuvo imitadores por todo el mundo durante su mandato, pudo abrazar dictadores y amenazar a los países que no le secundaban sus maniobras imperiales, si vuelve al poder los efectos serán desastrosos.

Es urgente una recuperación de los principios democráticos en todo el mundo. Para ello es fundamental que en este mundo egoísta, elevado sobre tiranías de votos, se vuelva a plantear la idea del bien común. La idea de "mercado", con sus luchas, rivalidades y competencias, se ha asimilado con la de ciudadanía. Ya no nos juntamos para ser más fuertes y solidarios; se nos junta para competir, para consumir y para manipularnos. Se ha impuesto ese principio de mercadeo donde solo se busca beneficio —político, económico...— y se eliminan los valores comunes que se opongan a ellos.

Hacen falta valores democráticos que nos unan y no más discursos que nos enfrenten polarizándonos para conseguir el poder. La democracia conlleva la diversidad de opiniones, pero alentadas por el fin de la construcción común y no el permanente distanciamiento enfrentado para tener cada cual su propio nicho electoral. 

Necesitamos más honestidad, más sinceridad, más voluntad de servicio y una mayor empatía social.  Lo que ocurrió en el Capitolio el 6 de enero de 2021 es una marca en el camino de la democracia moderna. No sabemos si es un stop, un ceda el paso o un camino cerrado, sin salida.


* Stephen Collinson "January 6 investigation confronts a perennial dilemma -- how to hold Trump accountable" CNN 8/10/2021 https://edition.cnn.com/2021/10/08/politics/donald-trump-senate-judiciary-committee-report-january-6-investigation/index.html

martes, 3 de agosto de 2021

"Mamá, ¡gana!" o la motivación

Joaquín Mª Aguirre (UCM)



Las olimpiadas dan para mucho, de lo bueno y de lo malo. Empeñados en sumar en los medalleros para mayor gloria patria, no siempre percibimos de forma clara lo que hay tras cada participación. Hoy actúa de nuevo Simone Biles, liberada de presión. El caso, del que hemos hablado mucho, sirvió, por ejemplo, para que se nos mostrara un ratón angustiado en un cajón de experimentos, gracias a ese extraño sentido didáctico que a veces lleva a los medios a descubrir el Mediterráneo.

Hemos visto el prodigioso momento en el que la corredora holandesa Sifan Hassan cae en las semifinales del 1.500 y tiene la fuerza de voluntad de levantarse e ir pasando, una a una, a todas sus rivales para entrar en primer lugar ante los ojos sorprendidos de un estado vacío y media humanidad viéndolo en sus casas. ¡Ojala todos pudiéramos tener esa capacidad! Hace falta mucha capacidad... ¡de todo! para hacerlo. La corredora confirmó su excepcionalidad llevándose de calle la final, aunque la verdadera batalla la dio anteriormente en la semifinal, cuyas imágenes deberían servir de motivación en todas las escuelas del mundo.



La motivación lo es casi todo en la vida. Sin ella, por mucha capacidad que tengamos, poco se puede hacer. La búsqueda de motivación es una búsqueda en  uno mismo, localizar un resorte que sea capaz de sacudirnos para hacer algo, sencillo o complicado, pero que nos ofrece un reto fuerte.

En esa búsqueda que nos traiga el impulso, la energía y la resistencia no hay muchas recetas generales y sí mucha historia personal. La motivación de otros no es válida en la mayoría de los casos. Ese talismán interior tiene que surgir de uno mismo.

Teniendo en cuenta esto, la edad pasa a ser esencial. Nuestra primera medalla olímpica dejó a todos con poca capacidad de explicación, rendidos ante los hechos. Una joven de 17 años, Adriana Cerezo, sorprendía a todos, en su primera participación se iba deshaciendo de sus oponentes hasta llegar a la final. Pero si lo conseguido era mucho, lo que se mostraba del carácter y decisión de esta joven lo era mucho más. La fuerza interior que hay que tener para alcanzar lo conseguido es enorme, pero hacerlo con la actitud demostrada lo es mucho más. Parece que Adriana Cerezo es así en la vida —en su corta vida—, que sus éxitos en los estudios avalan que posee esa determinación insólita. El mérito de una persona tan joven es enorme en un nivel deportivo donde la experiencia y el control de las emociones son esenciales.



Hay casos de personas muy jóvenes que alcanzan precozmente niveles importantes en ciertas especialidades, como la gimnasia, por ejemplo. Pero no es el Taekwondo una disciplina del mismo orden. ¡Ojala mantenga siempre esa alegría y motivación, ese entusiasmo y ese sentido de la normalidad aunque su vida sea única y diferente!

Mucha juventud y motivación la hemos visto en la competición de Skateboarding, con el podio más joven de la historia.  Allí podíamos ver compitiendo a participantes de 13 años. Era la edad de las medallistas de oro y plata; la de bronce tenía 16. Como en el caso de Adriana Cerezo, se veía una enorme motivación y un espíritu de conjunto, como el representado, por ejemplo, por la representante de Filipinas, que estaba disfrutando de la final junto a sus compañeras. Entre toda estas participantes, la norteamericana tenía 31 años, arquitecta. Indudablemente, su motivación debía ser diferente a la de sus jóvenes competidoras. ¡Enorme fuerza de voluntad! No se llega a una Olimpiadas por cualquier camino. Seguro que los suyos merecen contarse.



He visto muy preocupados por la edad a los comentaristas de las olimpiadas. Parece que en algunas ocasiones hay una especie de sorpresa por el rendimiento de personas a las que dan por acabadas antes de tiempo.  Es indudable que según las especialidades, la vida deportiva es muy diferente, tanto por su duración como por los resortes motivacionales.

Hace unos días escuchábamos a nuestro medallista en Ciclismo Cross Country, David Valero, que sorprendió a todos con un bronce. "¡Acuérdate de tu hijo!", se le escuchó a su entrenador cuando pasaba. Palabras mágicas. La motivación le hizo resistir y seguir y seguir en una disciplina de enorme desgaste, donde no solo compites contra los otros, sino contra la dificultad el suelo. David Valero encontró en la imagen de su hijo, hábilmente espoleado por su entrenador (un entrenador debe saber cuál es la motivación y usarla en el momento adecuado).



Hoy hemos tenido un caso parecido y con una edad parecida. La medalla de plata conseguida por la piragüista Teresa Portela, en su sexta participación olímpica. Gran parte de los comentarios se han centrado, de nuevo, en la cuestión de la edad. Sin embargo, Teresa Portela lleva dentro la motivación más fuerte, la ilusión de su hija, que la despidió con un "¡Mamá, gana!" que tiene un enorme valor para ella y lo ha escuchado en cada paletada. Si Valero sentía que su hijo le estaba mirando, a Portela era la mirada de su hija la que le daba fuerzas. Ella, que lo dejó para ser madre, encontraba para el regreso la motivación en esa imagen de su hija.



Los más jóvenes la sacan de la ilusión de lo nuevo; los más maduros, sacan la fuerza de aquello que les rodea en su entorno, básicamente familiar. Hemos escuchado también la motivación del recuerdo, del compromiso ante las personas fallecidas, que ellos han sentido que les espoleaba. "Los que ya no están" lo están, sin embargo, en el recuerdo y a ellos se les dedica ese esfuerzo al que han contribuido desde ese extraño compromiso que los humanos hacemos con ellos, más fuerte en ocasiones que los que tenemos con los vivos.


Nos llega la noticia reciente de que Simone Biles finalmente ha participado y ha ganado una medalla de Bronce en la especialidad que menos le gustaba. La motivación de Biles ha sido encontrar la respuesta a la pregunta que se hizo: ¿por qué sufro con lo que tenía que disfrutar? ¿Dónde está lo que me han robado? Biles ha encontrado la respuesta satisfactoria. Han sido las muestras de cariño las que le han devuelto la ilusión por competir, sentir que importaba a alguien más allá de lo que consiguiera. Esa frase donde dice que el apoyo recibido de miles de personas  "me hace darme cuenta que soy más que mis logros" es la gran barrera que encierra en la angustia. Si solo me quieren por mis logros, significa que si fallo me odiarán o dejarán de quererme. Biles ha conseguido darse cuenta que, en efecto, es una persona y no solo una máquina de conseguir medallas, una máquina desechable cuando deje de hacerlo. Una mujer que ha conseguido todo en su campo es fácil que sienta que cada nueva competición es una amenaza. Por eso, la reacción popular ha sido muy importante. Con ello, Simone Biles tuvo que buscar la motivación contraria, la de no competir, probablemente la decisión más difícil y valiente de su vida. Pero ha ganado y se ha recuperado a sí misma.

Adriana Cerezo, Teresa Portela, David Valero, Sifan Hassan, Simone Biles... todos son ejemplos de motivación. Cada uno la ha encontrado en el fondo de sí mismo, propia, convertida en energía y fe. Da igual la medalla o su ausencia. Han encontrado algo importante en sus vidas, algo que vale más que las medallas, que el triunfo mismo, algo fuera del deporte que les transmite energía y les levanta cuando caen.

Creo que todos saldríamos ganando con la ejemplaridad del deporte, con lo que tiene ganarse a uno mismo ante que ganar a otros, batir récords o conseguir medallas. El foco se pone en esto último, pero el ejemplo está en otro lado.


jueves, 11 de septiembre de 2014

Si te señalan con el dedo, que sea para bien

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Hace algún tiempo, en diciembre de 2012, una de estas entradas diarias se tituló "España y el mal ejemplo". Arrancaba con una cita de The New York Times en la que se ponía a España como ejemplo de lo que no había que hacer en economía. No era el único caso. Barack Obama dijo lo mismo en un discurso y muchos líderes mundiales parecían haber pactado una coletilla sobre lo mismo. Cuando tenían que asustar a sus audiencias o votantes, levantaban el fantasma español. Hace unos días el recién llegado Mateo Renzi, ante sus malas cifras italianas, retomaba el latiguillo y confesaba públicamente que aunque las cifras fueran malas él no quería que Italia tuviera como modelo a España, sino a Alemania. Pero el que pudiera decir eso a estas alturas era una reacción a la corriente contraria, mediante la que España ha vuelto a salir a la palestra pero con una intención muy diferente. Allí donde era el mal ejemplo, ha pasado a ser lo contrario: el ejemplo de cómo se puede cortar una situación peligrosísima y salir adelante. Los que nos criticaron y critican se han estancado mientras que eso que llamamos la "débil" o "tímida" recuperación se ve desde fuera como una especie de gesta que imitar. ¿Nos pusieron tan mal que ahora lo ven muy bien?


Hace algún tiempo comenzaron las grandes empresas francesas a picar a sus operarios y sindicatos poniéndoles a sus filiales españolas como ejemplo de sacrificio para recuperar la pérdida de competitividad. También nos hicimos eco de ello. ¿Es posible que lejos de las disputas políticas partidistas españolas, siempre maximalistas y poco proclives a la ecuanimidad, la España que ellos ven no sea la que nosotros tenemos delante? Como aquí nadie reconoce nada y todos condenan todo, es difícil saber el grado de fidelidad en la descripción de la realidad que tenemos delante. Eso se experimenta fácilmente con la llegada de amigos extranjeros que llegan a España tras la exposición a sus propios medios de comunicación. Algunos esperaban llegar a escenarios apocalípticos y no fue eso lo que se encontraron. Si algunos llegan ahora en busca de paraísos, pues tampoco lo van a encontrar, pero sí una situación diferente a la que esperaban hace poco más de un año.

Euronews nos lo contaba ahora desde Alemania, tras el discurso presupuestario de Angela Merkel. De nuevo, se ha vuelto a poner a España de ejemplo del funcionamiento de las medidas económicas. Esto evidentemente deja un poco descolocado a Renzi, que quería como ejemplo a Alemania. ¿Italia quiere como modelo a Alemania y no a España, y Alemania propone como modelo a España a Francia e Italia? Es simplificar mucho, pero está ahí. En realidad, Alemania propone a España como forma de "salir" de los problemas, mientras que Italia propone a Alemania como forma de "no entrar" en ellos. No es lo mismo. Pero eso no significa que Italia consiga lo que quiere, como tampoco le está ocurriendo a Francia, con sus líos socialistas internos.
La noticia de Euronews es esta:

El mismo día en el que la Comisión Europea ha nombrado a un francés, Pierre Moscovici, como nuevo comisario de Asuntos Económicos y Financieros, París ha anunciado que se ve obligado a saltarse las reglas europeas de déficit.
Francia no podrá limitarlo al 3% de su PIB en 2015, como estaba previsto, sino que habrá que esperar hasta 2017.
“La consecuencia de la estrategia económica actual es que con un crecimiento y una inflación débiles, prevemos que para 2015 limitaremos el déficit al 4,3 % del PIB. Bajaremos al límite del 3% en 2017”, explicaba el ministro de Finanzas francés Michel Sapin.
La situación contrasta con Alemania, donde la canciller Angela Merkel ha presentado un presupuesto de déficit cero para el próximo año. Con él, junto con elogios a países como España, ha justificado la necesidad de seguir con las reformas.
“Estamos viendo a una serie de países, como por ejemplo España, que demuestran que las reformas surten efecto y que cobran dinamismo. Pero tenemos que tomarnos muy en serio cuando la Comisión Europea lanza advertencias de que ralentizar las reformas puede suponer un riesgo mayor para la recuperación económica”, dijo.*


La "verdad" de nuestra situación económica depende de cómo la experimenta cada uno en sus carnes. Es propio de la política negar el pan y la sal al enemigo y elevar a los altares las medidas que cada uno toma. Renzi no alababa realmente a Alemania, sino que trataba de meter el dedo en el ojo a Draghi, siguiendo el cainita modelo mediterráneo.
Podríamos tener una visión más ajustada a la realidad si no diéramos tanto crédito a los políticos y nos permitiéramos más espacio para las opiniones y estudios cuyo interés no estuviera tan marcado por objetivo de justificar lo que se hace, incluidos los errores. Si en España hubiera habido un debate como el que hay ahora mismo en el seno del socialismo francés, probablemente no se hubiera entrado de forma tan brutal en una crisis que se negó hasta que el agua nos entraba en los pulmones.

Creo que existe también un cierto movimiento —del que me alegro y creo que todos debemos hacerlo— por parte de los medios de recuperar un espacio independiente y sacudirse ese mal endémico de nuestro sistema mediático de quedar reducido a portavoz de los políticos y tapadera de sus errores.
La importancia de un sistema independiente de vigilancia y observación mediática de la realidad es grande. Por eso los medios deben alejarse de ese carácter reductor de la portavocía. El post más visto en la historia de este blog daba cuenta de la perplejidad de la entonces "defensora del lector" del periódico más importante de este país cuando, al producirse el cambio político, el tono de los artículos cambió radicalmente. Se pasó de un mundo que "funcionaba muy bien" a un escenario "apocalíptico" sin darse cuenta el efecto traumatizante que tenía para sus propios lectores que pasaban de la confianza extrema a "el horror, el horror" de un Kurtz abandonado en el corazón de las tinieblas españolas. De Walt Disney a Joseph Conrad.
Afortunadamente, creo que los medios españoles han aprendido algo. No sé si todos, pero sí algunos profesionales se ha dado cuenta de los riesgos y servidumbre que supone; de cómo el desprestigio de la política arrastró al desprestigio de los medios, tal como recordaron los "indignados" primitivos: ni nos representan unos ni nos informan otros. Si lo han entendido, nos harán un gran favor a los lectores españoles, que no queremos propaganda sino análisis ajustados a una realidad sobre la que tomar decisiones. Con los enfoques, discrepancia y matices que se quieran establecer, pero sin negar la realidad, algo que se paga en ceguera de la ciudadanía, que acaba tirando la toalla.


Creo que, por muchas discrepancias naturales que podamos tener todos sobre las medidas que se toman —así debe ser en un sistema democrático y transparente— importa mucho poder tener una buena información sobre lo que nos rodea, las medidas y sus efectos. Como nos limitamos a escuchar cómo se pelean unos con otros, los mensajes nos llegan bastante distorsionados. De ahí la importancia esencial de una prensa con mayor objetividad y de unos expertos con voz independiente, sin miedo, que nos sirvan para filtrar lo que se nos hace llegar como autobombo. Es cierto que en estos terrenos no existen verdades absolutas, pero sí es cierto que no le hace mal a nadie escuchar opiniones razonadas y coherentes, diversas, bien documentadas, sin  descalificaciones, más analíticas, etc. de lo que ocurre o puede ocurrir.
No me engaño. Sé que los que nos ponían de mal ejemplo entonces y los ahora lo hacen de bueno tienen también sus intereses propios y lo hacen de forma ajustada a sus propias decisiones. Pero seríamos necios si no le diéramos alguna importancia aunque solo sea por aquello de la "confianza".

Esta crisis ha sido muy dura y lo seguirá siendo porque sus efectos sobre muchos sectores de la población han sido terribles. Pero debemos entender que una parte muy importante de la crisis ha sido el endeudamiento privado excesivo, es decir, la sobreexposición a las fantasías con las que se nos seduce cada día. Un crecimiento basado en fantasías tiene sus consecuencias porque el día en que se despierta el país ha desaparecido todo menos las facturas. Y eso ha sido lo que ha tenido los efectos más terribles sobre mucha gente; la ausencia de defensas frente a nuestras miopías inducidas por el propio sistema.
Si se hubiera advertido de los riesgos en vez de negarlos o fomentarlos incluso, especialmente en el terreno financiero, nuestra crisis hubiera sido otra con menos efectos devastadores sobre la población y su calidad de vida global. Hoy los indicadores que se nos ofrecen hablan de que parte del dinero vuelve ya al ahorro y se acelera el consumo. Pero es solo una pequeña parte del "pan" para hoy; lo que hay que discutir es sobre el "hambre" de mañana y eso requiere y exige mucho más que el rifirrafe a que nuestros políticos nos tienen acostumbrados.
Deberíamos sentarnos a debatir el modelo de país que queremos ahora que sabemos adónde nos llevan ciertas políticas y desarrollos desequilibrados. Sentarnos a discutir si queremos muchos cocineros o más ingenieros, si queremos acoger la Fórmula 1 o fabricar aquí los motores, si queremos que nos conozcan por las Copas de fútbol o por un futuro y deseable Nobel de Física. Eso es lo que debemos debatir y para lo que es necesario un modelo de país, una zanahoria programática delante de nuestras orejas de borrico. De eso depende nuestro futuro, seamos más ricos o más pobres, que es un elemento sujeto a coyunturas propias y ajenas. Ya sea sima o cima, un país es un desafío; ya seas montañero o espeleólogo, tienes riesgos incontables por delante.

Sí, el mundo es complicado. Hoy eres ejemplo por tu transición política de una dictadura a una democracia y mañana eres señalado con el dedo porque tus gobernantes hacen cola en los juzgados. Un día todos te citan como parte de los "PIIGS" (la "S" somos nosotros) y otro te ponen de ejemplo virtuoso en un discurso presupuestario. Merkel te alaba, a Renzi no le gustas..., y así va el mundo. Yo, por mi parte, me empeño en que me hablen claro porque sin este requisito corro el riesgo de ser el que menos sepa del país que tengo debajo de mis pies, un suelo que se puede abrir en cualquier momento y engullirme.
Prefiero que me pongan de ejemplo positivo a negativo, evidentemente. Pero por encima de todo me gustaría un país con aspiraciones crecientes más allá de batir el número de turistas o ganar la copa del mundo de lo que sea y toque.
No quiero ni pesimismo ni triunfalismo, sino el realismo de saber cómo estamos y el idealismo de cómo nos gustaría estar, una ilusión compartida que nos una y no estar permanentemente discutiendo por las facturas impagadas. Hay que crecer y hacerlo en la buena dirección
Lo único positivo que tienen las desgracias y desastres es aprender a evitar que se repitan. Aprendamos todos. Seamos más críticos y menos complacientes; más ecuánimes y con mayores aspiraciones. Más realistas. Lo que digan de nosotros es importante por muchas cosas, para bien o para mal. Pero lo importante es lo que pensamos nosotros. Nos pueden parecer discutibles los halagos y las condenas, pero si vas bien no hace falta estar tan pendientes de lo que los demás opinen de nosotros.
¿Somos un país ejemplar? No lo creo porque cada día afloran nuestros defectos, que no son pocos. Lo importante es que dejemos de ser un país complaciente o derrotista, dos de los peores vicios en los que se puede incurrir. Por eso es importante que exista debates reales y no peleas de gallinero, debates serios que se extiendan para que decidamos nuestro futuro sin demagogia y con claridad. Eso es lo que hay que exigir a nuestros políticos, medios y expertos. Claridad, seriedad y buena voluntad para confiar en ellos y que los demás confíen en nosotros.
No m´ñas vergüenza de "piigs" o dedos acusadores.



* "París se salta las reglas europeas del déficit mientras Berlín anuncia un presupuesto equilibrado" Euronews 10/09/2014 http://es.euronews.com/2014/09/10/paris-se-salta-las-reglas-europeas-del-deficit-mientras-berlin-anuncia-un-/





miércoles, 10 de septiembre de 2014

Las sonrisas más hermosas

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Hay grandes batallas que se desarrollan en campos aparentemente pequeños, choques que apenas levantan ruido y que tienen, en cambio, trascendencia. El diario El País, en su blog "Mujeres", nos mostraba una de ellas: la que han ganado las mujeres indias, atacadas con ácido, desfigurados cuerpo y cara, al mostrar sus sonrisas radiantes. Los que pretendían suprimirlas mediante el destrozo de sus rasgos las han fundido a todas en un rostro común triunfador, capaz de mostrar la sonrisa más humana imaginable. Lejos de esconderlas, como era su intención, se nos muestran ahora convertidas en modelos de la ropa que una de ellas ha diseñado para sobrevivir en ese mundo. Con ello han dado un ejemplo humano de valor y dignidad que conmueve.
Han podido demostrar que su espíritu sigue intacto, lleno de determinación en su lucha contra una práctica infame que ha tratado de doblegarlas arrancándoles a golpe de ácido sus derechos personales y sociales. Nos dicen en el blog:

Una sesión de fotos con víctimas de ataques de ácido posando ropa diseñada por una de ellas se ha convertido en un fenómeno viral en India y ha trascendido sus fronteras. “La intención de estas fotografías era enseñar la valentía de estas mujeres y a la vez cambiar la estrecha percepción de belleza de la sociedad”, explica el fotógrafo Rahul Saharan. Dice que todas las personas son bellas y que nadie debe dejar que otros decidan si lo son. Y se muestra muy sorprendido por la gran respuesta que recibieron sus imágenes. Ahora está preparando un documental que estará listo a finales de este año, pues quiere seguir dándole voz a las víctimas de ataques de ácido, los que considera “no son actos hechos por amor, son crímenes”.

La ropa con la que las víctimas posaron para estas fotos, una colorida mezcla de diseños indios y occidentales, fue diseñada por una de ellas, Rupa. “Tengo la cara desfigurada, pero no la voy a esconder. Puedo mirar con dignidad y todavía puedo lograr mi sueño, que es hacer ropa y lograr mi independencia”, explica la diseñadora, ahora de 22 años. Hace seis años, cuando tenía apenas 16, su madrastra le tiró ácido mientras dormía y le causó graves daños que permanecen aún después de once operaciones. Rupa dice que después del ataque perdió todas las esperanzas y que se sintió sola y abandonada. Dejó de usar su apellido como protesta contra su padre, que, tras el ataque, apoyó a su madrastra. Por mucho tiempo se cubría la cara para que nadie viera sus cicatrices.
El cambio vino cuando se reunió con otras chicas afectadas y crearon una organización de apoyo a las víctimas: Stop Acid Attacks,  que es una de las más activas en los movimientos sociales contra la violencia de género en India. La percepción debe ir cambiando poco a poco en el país asiático. Debe de pasar de culpar a las víctimas a responsabilizar a los atacantes, aseguran las activistas. Así, estas fotografías llevan implícita la idea de que son los agresores quienes deben esconder la cara.*


El fotógrafo ha tratado de cambiar nuestro sentido de la belleza haciendo que comprendamos que existe un grado más allá de lo que perciben nuestros ojos, adentrándonos en un escalón más. Es una belleza lejos del alcance de las manos asesinas que derraman el ácido sobre los rostros. Surge precisamente del hecho de la superación de la belleza destruida, la corporal; es la belleza moral que nace del valor de estas mujeres que vencen su propio sufrimiento con la alegría de la constatación de su propia victoria. La fortaleza que demuestran, su superioridad moral sobre sus atacantes y la parte de la sociedad que los justifica, es el foco de donde emana esa belleza concentrada en unas sonrisas en esos rostros deformados.
Lo que esos cuerpos atacados por el ácido muestran no es la "monstruosidad" de las víctimas, sino la de sus atacantes, los desfigurados morales. Nos enseñan su distancia inmensa respecto a esos seres de deformidad profunda disfrazada de orden, honor y demás palabras que sirven para intentar perfumar el insoportable hedor de la basura en que se han convertido.


La sonrisa y actitud de esas mujeres atacadas, deformadas con la pretensión de hundirlas en la vergüenza, es la que nos reconcilia con nuestra propia naturaleza. Si los ataques con ácido nos muestran el lado más perverso de lo humano, la dignidad de está mujeres nos da fuerza y ejemplo. Unidas dan muestra del espíritu irreductible que han forjado entre ellas, convirtiendo su desgracia en destino común. ¡Poco esperaban los criminales que las atacaron con ácido que estaban fortaleciendo su determinación de liberarse de ellos!

Me viene a la memoria la portada de la revista Espéculo de este semestre (número 53 julio-diciembre)** que hemos dedicado a "la voz ascendente" de la mujer tras las revoluciones árabes. La magnífica caricaturista egipcia Doaa el-Adl nos cedió uno de sus más célebres dibujos. Nos muestra una mujer en una pequeña barca desafiando un encrespado mar de manos acosadoras. En la vela de su embarcación hay escrito "mi alma nunca será vencida". Cuenta Doaa el-Adl en la entrevista que le realizamos en El Cairo** que esa viñeta de la mujer desafiante surgió de uno de tanto casos de abusos sexuales en las calles de Egipto en el que la víctima de un ataque tuvo la valentía de salir a denunciarlo públicamente en vez de esconder su "vergüenza", sin importarle lo que pudieran decir los demás. La dibujante lo comparaba con un hombre que fue sometido también a vejaciones pero que, avergonzado, se negó a denunciarlo por temor que pudieran pensar que había perdido su "hombría" y "honor". Las mujeres indias comparten con la mujer egipcia ese sentido de que la vergüenza no recae en ellas sino en sus atacantes y en la sociedad que trata de arrinconarlas. Son ellos, efectivamente, quienes deberían esconder sus rostros indignos, deformados por su extrema maldad.


La iniciativa del fotógrafo que decidió retratarlas en su belleza nos permite comprender su valentía y determinación. Con esas sonrisas derrotan odios, miseria, incultura, dominación; esa sonrisa es su "no dominaréis mi alma", un grito de libertad por encima del dolor, de esperanza por encima de la vergüenza y de dignidad frente a la bajeza.
Termina el texto señalando la ilusión de estas mujeres que no solo han sido capaces de crear negocios que permitan su subsistencia sino que son capaces de mostrarse ante los demás dejando claro que no se esconderán:

[...] ellas muestran sus caras sin vergüenza. Rupa cuenta [que] la idea al principio era que modelos profesionales posaran sus diseños en las fotos. Pero que luego decidieron mostrar sus caras para que la gente sepa que existen y que quieren continuar con su vida. "Y esperamos que estas fotos ayuden a que más víctimas lo hagan", dice.*


Hermoso y difícil gesto, victoria final sobre muchas cosas que ha habido que vencer. Lo han hecho como un canto de llamada a la comunidad con cada ataque bárbaro, para decirles que no están solas ni acabadas, que no se deben esconder.. Y han posado felices, mostrando que no hay sonrisa más hermosa que las que ellas mantienen viva con su ilusión, con su trabajo, con su ejemplo de superación y fortaleza. No son ellas las que deben ocultar sus rostros.


* "La belleza de las víctimas de ataques con ácido" 9/09/2014 Blog Mujeres - El País http://blogs.elpais.com/mujeres/2014/09/las-v%C3%ADctimas-de-ataques-con-%C3%A1cido-tambi%C3%A9n-pueden-modelar.html
** "La voz ascendente. Mujeres y creatividad tras las revoluciones árabes. Espéculo número 53 julio-diciembre 2014 UCM http://pendientedemigracion.ucm.es/info/especulo/La_voz_ascendente_Especulo_53_2014.pdf








martes, 13 de diciembre de 2011

Sobre la ejemplaridad


Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Mal comienza el portavoz del Duque de Palma a este lado del Atlántico. Se ha metido, me imagino que sin calentamiento, recién bajado de la moto —según nos cuenta el entrevistador—, en una reflexión que podemos calificar como poco meditada.
Comenta la declaración realizada por otro portavoz, el de Zarzuela:

“No quiero entrar en una guerra de portavoces, pero la ejemplaridad o no de las conductas no debe ser objeto de opinión por parte de nadie. El grado de ejemplaridad, en todo caso, viene marcado por la ley, y quiero recordar que Iñaki Urdangarín no está imputado en esta causa”.*

Se equivoca al completo porque si hay algo que es objeto de opinión es la ejemplaridad. Confunde el letrado lo que es la ejemplaridad con la imputación o la culpabilidad, que son momento y ámbitos distintos. Alguien puede ser ejemplarmente culpable, para bien o para mal. Dominique Strauss-Kahn ha sido absuelto, pero su conducta en modo alguno se puede considerar ejemplar, como ha señalado la opinión pública francesa a través de múltiples maneras. No conozco ningún juez que haya dictado una sentencia sobre ejemplaridad, más allá de la observación. Hay sentencias, en cambio, ejemplares, pero no jurídicamente hablando, sino por lo que tienen de ejemplo para otros. Conozco personas que han sido condenadas por infringir la ley, pero cuyas acciones han sido alabadas como ejemplares por las sociedades.
La ejemplaridad es un reconocimiento por parte de los demás. No realizamos “acciones ejemplares”, sino que los demás las reconocen como tales, es decir, dignas de ser imitadas. Inaki Urdangarín fue ejemplar, sin que lo dijera la ley, como deportista. No creo que las acciones del Duque de Palma sean ejemplares para nadie, más que en un sentido negativo,en lo reprobable, otro término que implica la opinión ajena sobre lo que no se debe hacer.
Solo alguien que tiene pocos argumentos se mete en un berenjenal así. En vez de dedicarse a  tratar de suavizar la opinión, les niega a los demás el derecho a tenerla no sobre la culpabilidad, sino sobre la ejemplaridad. Considerar que alguien no ha actuado ejemplarmente, no significa decir que sea culpable, solo que no nos gusta lo que ha hecho y no seguiríamos su ejemplo. Serán los tribunales, las leyes, los que tengan que decidir si el comportamiento, además de ser poco ejemplar, es además delictivo.
Esperamos que den una sentencia, en su caso, que además de justa, sea ejemplar. Es decir, que evite que se despierte el deseo de repetir esos comportamientos mediante el mal ejemplo dado. Se le impute o no; se le condene o no. El comportamiento, con todo derecho, no nos parece ejemplar. Hay presunción de inocencia, no presunción de ejemplaridad. 
El portavoz necesita un portavoz.

* “El portavoz del Duque de Palma lamenta las críticas de Zarzuela” El País 13/12/2011 http://politica.elpais.com/politica/2011/12/12/actualidad/1323720766_537273.html

Persona ejemplar que fue juzgada, condenada y encarcelada de forma poco ejemplar