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miércoles, 24 de septiembre de 2025

La nueva barbarie autoritaria

Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Hay que empezar a redefinir ideas como totalitarismo, dogmatismo, manipulación, etc. Hay que hacerlo con urgencia porque el mundo está cambiando de orientación y lo están llevando hacia la destrucción del sistema y de valores que dábamos como estables.

Hasta el momento, la política estaba diferenciada de otros campos, como la Ciencia donde los procedimientos, las discusiones, las decisiones y el diálogo son otra cosa muy diferente. Las diversas formas de negacionismo atacan de lleno al conocimiento que la Ciencia aporta.

Se suponía que gracias a la revolución científica ciertas cosas habían quedado superadas, especialmente los dogmas sobre el propio universo y sus reglas, algo para lo que ya no era necesario evocar figuras divinas, profetas, revelaciones, textos sagrados, etc. El mundo superó esta etapa con los traumas del momento, pero había ciertos territorios que no estaban sometidos a la "opinión política" y se regían por otros principios, demostraciones y teorías. 

Ahora todo esto se ha venido abajo en el país más poderoso, el de la Ciencia más avanzada, que está siendo destrozada, expulsada, llevada hacia derroteros que nos remontan a sectas de periodos que creíamos olvidados o propios de dictaduras dogmático religiosas, el campo de los fundamentalismos. La palabra "progreso" significaba algo y la gente deseaba progresar, Hasta que el progreso, los logros y avances de la ciencia, se convirtieron en problemas y obstáculos y se dieron las condiciones perfectas para que el oscurantismo regresara, altanero y vociferante.

En RTVE.es podemos leer:

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se ha enfrentado de nuevo a la comunidad científica al relacionar el autismo con el consumo de paracetamol, particularmente durante el embarazo. Sin embargo, los principales organismos sanitarios, entre ellas la Organización Mundial de la Salud y la Agencia Europea del Medicamento, lo han desmentido. En VerificaRTVE hemos consultado a expertos en autismo, farmacología y neurología, y todos ellos coinciden en que las afirmaciones de Trump no tienen base científica. También te explicamos con datos cuál es la prevalencia de casos por país.

En una inusual rueda de prensa, acompañado de su secretario de Salud, Robert Kennedy Jr., Trump ha pedido hasta diez veces a las embarazadas que "no consuman Tylenol", refiriéndose a la marca comercial de este fármaco en su país, y que "no se lo den a los niños". El presidente estadounidense también ha apuntado al aumento de casos de TEA en su país y a la baja prevalencia del autismo en Cuba, y lo ha relacionado con la escasez de medicamentos en la isla: "Hay un rumor —y no sé si es cierto— de que en Cuba no tienen acetaminofén (o paracetamol) porque no pueden costearlo. Bueno, difícilmente tienen autismo". Por último, ha sugerido que la leucovorina es un tratamiento adecuado para el autismo.*

Esto es algo más que "irresponsabilidad". Es un intento de convertir a los políticos en la referencia absoluta. No es el primer intento. Las reducciones o anulaciones de proyectos y fondos para la investigación se van produciendo de forma continuada en un intento de silenciar las respuestas y críticas a sus ideas y políticas

Con Trump no solo ha prosperado una nueva forma de autoritarismo represivo de la opinión en contra o de las críticas. Esto va más allá: es un cambio de paradigma cultural con la ignorancia como arma para romper la confianza en la Ciencia y sembrar el miedo que haga a la gente vivir en la inseguridad y la dependencia. Los valores que se están destruyendo tienen como sustitutos la violencia, el dogmatismo y la negación del valor del conocimiento representando en las Ciencias y en las Humanidades mismas. Es una nueva forma de absolutismo.

The New York Times

La Ciencia se sustituye por la ignorancia dogmática, que se presenta como "verdad" resistente, y la Humanidades y las Artes son sustituidas por el dogma de la propaganda. Ya no se trata de pensar, de ejercer un pensamiento crítico apoyado en el conocimiento científico y en la apertura hacia nuevas sendas del espíritu, sino justo de lo contrario, de la anulación de cualquier forma de acción o pensamiento que se aleje de estos nuevos "profetas". 

Los nuevos dogmas son reforzados en actos como los funerales del "nuevo héroe americano", el violento y dogmático Charlie Kirk, un auténtico esperpento, un aquelarre de negacionistas que surgen de la oscuridad medieval que es ahora los Estados Unidos.

En Europa, en España, seguimos empeñados en no ver las consecuencias que esto tiene. Seguimos empeñados en nuestras grescas de las que se beneficia —lo dicen los datos de las encuestas— la extrema derecha populista exportada con plan de acción desde los Estados Unidos de Trump.

20minutos

Los profundos daños culturales, especialmente entre la población joven, obligada a la radicalización por la ausencia de valores visibles, son terribles y empiezan a ser conscientes de ello. Es necesario un rearme de principios y valores para enfrentarse a organizaciones como las que sembró en la universidades norteamericanas —los Turning Point— el "mártir Charlie Kirk—, Ellos saben lo que hacen, saben cuál es su objetivo. En unos años no reconoceremos este mundo convertido en sectario, con sectas reales que esperaban agazapadas su momento en lo más profundo del país.

Hoy es el paracetamol y mañana será el zumo de naranja. No se trata de si es verdad, sino de ir comprobando cómo funciona el adoctrinamiento, la confianza en estos profetas de la oscuridad que hoy gritan en las redes para atraer a nuevos fanáticos a sus filas. El que no quiera verlo, es que está ciego. 

Dice el texto que los "expertos desmiente a Trump". ¡Como si a él le importara!


* "Tomar paracetamol en el embarazo no causa autismo: los expertos desmienten a Trump" VerificaRTVE / RTVE.es 26/09/2025 https://www.rtve.es/noticias/20250923/tomar-paracetamol-embarazo-no-causa-autismo-expertos-desmienten-trump/16741099.shtml


martes, 2 de septiembre de 2025

USA, la ignorancia que mata

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

La teoría según la cual el que tiene los votos tiene razón es una forma perversa de entender la democracia. Los votos no te dan la razón, solo el poder y este se puede usar de forma equivocada.

Sin embargo, en los Estados Unidos de Trump los votos no solo te dan la razón, sino que te permiten presentar cualquier opinión, por errada que esté como verdadera. Esto es especialmente grave en algunos sectores, que se ven altamente comprometidos con ciertas barbaridades que se dan por buenas por el simple hecho de haber ganado unas elecciones. Esto es un motivo serio de reflexión sobre los límites que indudablemente tiene el poder.

Lo anterior viene a cuenta de un titular en 20minutos, con texto de EFE, en el que se señala "Jefes sanitarios en EEUU advierten: Robert Kennedy es un “peligro” como secretario de Salud"*. Dentro de la estrategia de Trump de rodearse de radicales en vez de por personas sensatas y bien informadas, se nombró a este Kennedy para dirigir un sector esencial en una sociedad, el de la salud. Kennedy ya era conocido por sus discutidas afirmaciones antivacunas. Este era su "mérito", el único que explica su nombramiento por Trump.

Hoy los científicos reaccionan y advierten de los efectos de sus decisiones:

Un grupo de nueve exdirectores y directores interinos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) han advertido este lunes en un ensayo para The New York Times (NYT) sobre el "peligro" de contar con Robert F. Kennedy Jr. como secretario de Salud y Servicios Humanos en EEUU.

Las acciones de Kennedy como principal funcionario de salud del país "no tienen precedente en nuestro país", detallaron en el artículo titulado 'Nosotros dirigimos los CDC: Kennedy está poniendo en peligro la salud de todos los estadounidenses'.

El texto, disponible solo en la versión web de NYT, se publica después de que el presidente Donald Trump despidiera a la directora de los CDC, Susan Monarez, y de que ésta alegase que se trata de un despido "sin fundamento científico"; basado en que se opuso a acatar "órdenes imprudentes" sobre vacunas.*

Un poco más adelante se añade:

"Canceló inversiones en investigaciones médicas prometedoras que nos dejarán mal preparados para futuras emergencias sanitarias. Reemplazó a expertos en comités asesores federales de salud por personas no cualificadas que comparten sus opiniones peligrosas y poco científicas", enumera el artículo.

Además, añade que anunció el fin del apoyo estadounidense a los programas globales de vacunación, que "protegen a millones de niños y mantienen seguros a los estadounidenses", citando supuestas investigaciones deficientes y haciendo declaraciones inexactas.

“Nos preocupa el amplio impacto que todas estas decisiones tendrán en la seguridad sanitaria de Estados Unidos”, escribieron los exdirectores de los CDC.*


La preocupación mostrada por los ex directores —de todos los colores políticos— nos muestra lo expuesto anteriormente: la toma de decisiones que deberían basarse en datos científicos, pero que se tienen de ideología "anti", de pseudo teorías rechazadas por los datos de la investigación.

Los Estados Unidos de Donald Trump son ya un ejemplo de cómo la política niega la ciencia en diversos campos, especialmente en el de la salud, algo muy peligroso. El caso de Robert F. Kennedy Jr, es una demostración de cómo una parte importante de un país —lo suficientemente importante como para llevar a Trump a la Casa Blanca— se ha dejado convencer durante años por teorías anti científicas, contra la Ciencia en general, y de forma específica por una serie de absurdas teorías sobre los efectos de la vacunas, por ejemplo, en relación con el autismo.

El equilibrio entre lo creído y lo demostrable se rompe. Hoy, la política norteamericana —no solo allíؙ— se ha convertido en un ejercicio de seducción donde todo vale si sirve para conseguir los votos necesarios. Si recordamos las opiniones de Trump respecto al COVID —el "virus chino"— en su primer mandato y sus opiniones sobre las vacunas —hasta que se contagió— entendemos perfectamente que nombrara a una persona controvertida para el cargo de Secretario de Salud. 

Hay una línea de continuidad en la "argumentación" contra la Ciencia y contra las vacunas como un resultado de ella. Estas líneas argumentales se usan porque funcionan electoralmente, porque hay unos sectores anti científicos que las crean y potencian. Son piezas que se encajan sobre miedos, recelos y desconocimiento. El político selecciona una línea y se sube a ella; los demás le siguen. Ahora los científicos advierten de los efectos.

El País

Las argumentaciones anti van de las vacunas y tratamientos a la negación del cambio climático, pasando por todo tipo de afirmación salida de laboratorios, centros de investigación, universidades, etc. Son la manifestación concreta de un sentimiento que se opone a la Ciencia desde perspectivas pseudo religiosas que tratan de "recuperar" la idea de "verdad" que piensan que la ciencia —que es humana e imperfecta— les ha arrebatado. Su forma de trabajo es la introducción de ideas sin fundamento alguno, que simplemente surgen y se repiten convirtiéndose en parte de argumentarios ultras y populistas que buscan la adhesión de personas a las que se ha criado en el recelo ante la Ciencia, los científicos y sus resultados. Es el revés del país más avanzado científicamente en el planeta.

Desde hace tiempo escuchamos las quejas y dudas de los que están abandonando los Estados Unidos ante la ideologización de campos de investigación, que se ven marcados por las restricciones, las limitaciones de inversiones o simplemente cerrados. Donde antes se iba a participar en las investigaciones punteras, ahora se marchan a intentar poder seguir investigando huyendo de la tutela férrea de personajes como el Secretario de Salud, Kennedy.

El campo de la Salud no es cualquier otro y los errores causados por la mezcla de ignorancia y dogmatismo imprudente pueden ser graves por el desarrollo sin control de enfermedades al cesar las medidas preventivas. Kennedy lo está desmantelando todo.

Tras Kennedy está Trump y tras este el pueblo norteamericano que le ha votado, Lo ha hecho para un segundo mandato, después de que en el primero mostrara la peligrosidad de su ignorancia y pal peligrosidad de sus acciones, de los ataques a la Ciencia al asalto armado al Capitolio para evitar la toma de posesión de Joe Biden.

Se ha dado el poder a la osadía y a la ignorancia.  Se trata de fomentar la ignorancia desde la ignorancia. ¿Puede esto ser llamado "democracia"? Es algo que los analistas y filósofos del pensamiento político llevan mucho tiempo debatiendo. Mientras siguen debatiendo, continúa el descenso a la oscuridad. 


* "Jefes sanitarios en EEUU advierten: Robert Kennedy es un “peligro” como secretario de Salud" 20minutos / EFE 2/09/2025 https://www.20minutos.es/internacional/jefes-sanitarios-eeuu-advierten-robert-kennedy-peligro-secretario-salud_6240949_0.html

martes, 8 de abril de 2025

Muerte de niños en Texas

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

A veces los errores de algunos los pagan los inocentes. En este mundo en que vivimos, un mundo saturado de información, sorprende ver cómo la ignorancia se convierte en ideología y esta en manipulación.

Leemos en RTVE.es el siguiente titular: "Muere de sarampión un segundo menor de ocho años sin vacunar en Texas"* Esto podría referirse a cualquier país poco desarrollado, de ignorancia suprema, falto de recursos, pero se refiere a los Estados Unidos, la potencia más desarrollada, la cuna de una enorme proporción de la investigación científica más avanzada. Pero es también el país en el que decenas de millones han llevado a la Casa Blanca a Donald Trump, el presidente que proponía la lejía como vacuna contra el que llamaba el "virus chino", el presidente que ha nombrado encargado de la salud pública a un activista antivacunas.

La noticia nos explica que 

Una niña de 8 años que tenía sarampión y no estaba vacunada ha fallecido en Texas, en Estados Unidos, lo que supone la segunda muerte por este virus en el estado, donde se han registrado 481 casos desde el pasado mes de enero. En los últimos meses, varios países europeos y de otras zonas geográficas como Marruecos, también han experimentado un aumento vertiginoso de la incidencia debido a una caída de la vacunación.

La pequeña fallecida en Texas sufrió una insuficiencia pulmonar causada por la enfermedad el pasado jueves en un hospital de la ciudad de Lubbock, según registros médicos a los que ha tenido acceso el periódico The New York Times.

El brote de sarampión que azota Estados Unidos desde enero ya se había cobrado la vida de un niño de 8 años en Texas que tampoco estaba vacunado.

El secretario de Salud, el controvertido Robert F. Kennedy Jr., conocido por sus teorías antivacunas, va a acudir este lunes al funeral, según ha asegurado la cadena NBC News, que cita a una fuente próxima a este caso.

Mientras, en Nuevo México un adulto no vacunado que dio positivo en sarampión falleció a principios de marzo, aunque las autoridades no han confirmado la causa exacta de su muerte. * 

¿Quiénes pagan principalmente la ideologización de las vacunas? Podemos lamentar la muerte del adulto, pero este tomó su decisión orgulloso de su error, como le demostraron los hechos. Los niños fallecidos a los ocho años de vida por la negativa de las familias a vacunarlos es otra cosa. Ellos no han tenido la posibilidad de elegir, son antivacunas forzados, algo con lo que las familias que les negaron la posibilidad de vacunarse tendrán que cargar el resto de sus vidas. Siempre les quedará alguna teoría conspirativa más o menos ingeniosa o la voluntad divina.

Mientras en otros países se intenta a veces con desesperación tener planes de vacunación, las muertes de niños en los Estados Unidos son por decisiones tomadas desde unas mentalidades retrógradas, asentadas en principios falsos, surgidas de un odio al progreso, a la Ciencia, a lo que representa de demolición por los hechos de los mitos, en el peor sentido de la palabra.

Las noticias de estas muertes de inocentes, de seres que no pasan de esos ocho años, por la ceguera visionaria de sus familias son irritantes, nos conmueven e irritan. En España tuvimos y de vez en cuando surge algún caso vinculado a sectas religiosas que se oponen, por ejemplo, a las trasfusiones de sangre. Han tenido que obligar los jueces para evitar muertes. Los casos de niños son más complejos por esa idea de responsabilidad de los padres en la decisión.

No es casual que sea Texas el lugar donde se producen más contagios y más muertes. No en vano es un estado retrógrado de una orgullosa ignorancia "americana", un lugar donde se es más "americano" que en otras zonas, pues allí se ha llegado a la estúpida conclusión de que ser "americano" es ser negacionista de muchas cosas, de las vacunas a los derechos a la igualdad. Se niegan las enfermedades, por lo que sobran las vacunas; si se acepta la enfermedad es porque se le puede atribuir alguna función política, algún origen oscuro y siniestro que busca debilitar su fe, algo por lo que merece la pena que mueran los niños, cuya vida se arriesga como prueba de la confianza que tienen en sus ideas y líderes.

El hacer creer en causas e ideas aberrantes es una forma de control, ya que supone la eliminación de la racionalidad, una forma de fe ciega. Si yo creo que es Dios quien ha enviado a Donald Trump, ¿cómo voy a dudar de lo que diga?

Como la respuesta es la ceguera, la negación de la realidad, es posible que el antivacunas Kennedy vaya al entierro de ese "niño héroe" y no se esconda. Es una visita "política", sabe que a los ojos de muchos es un "fallo". ¿Va a tratar de elevar el número de vacunaciones? Creo que más bien va a respaldar la "virtud" de los padres, su confianza negacionista. Si Dios lo ha querido, no le vamos a llevar la contraria.

No es casual que estén creciendo los casos de contagios por muchos países europeos. Lo hace al ritmo de la falta de vacunaciones, algo que forma parte del crecimiento de la ultraderecha, en cuyo seno es artículo de fe, una forma de identificación de la comunidad. Tampoco es casual que en países controlados por el fundamentalismo islámico las vacunas se presenten como formas de "contaminación", pues así se atenúa la falta de creencia en el progreso científico y su capacidad para resolver los problemas. En el fondo, es el mismo negacionismo. 

 

* "Muere de sarampión un segundo menor de ocho años sin vacunar en Texas" RTVE.es 7/04/2025 https://www.rtve.es/noticias/20250407/sarampion-menor-no-vacunada-texas-virus/16523729.shtml

sábado, 14 de diciembre de 2024

La nueva política y los ataques a la Ciencia

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Reservé la noticia ayer para tratarla hoy. No podía dejarse pasar por lo que muestra de una situación preocupante. En un mundo global, interconectado, las noticias no son siempre los hechos de diversa naturaleza. Las noticias pueden estar en ciertas tendencias que descubrimos y cuyo alcance necesita ser explicado bajo la superficie de lo llamativo, de aquello que busca ser atracción y nos impide ver más allá. En este caso, creo que lo que nos explican es "revelador" de nuestra propia condición.

El titular en RTVE.es lleva información de EFE y nos dice "La mitad de los científicos ha sufrido ataques tras expresar sus opiniones en los medios de comunicación"*. Va introducida por dos líneas de texto que la complementan: "Las agresiones aumentaron en asuntos como el cambio climático o la COVID-19, y fueron mayores en mujeres"* y  "La red social X es el escenario más habitual en el que se han producido esos ataques"*

Quiero que se conecte la entrada de ayer —"De nuevo, el Trump antivacunas"— con lo que nos ofrecen en esa noticia:

La mitad de los científicos (el 51,05%) ha sufrido ataques tras expresar sus opiniones y exponer sus argumentaciones en los medios de comunicación durante los últimos años, unos ataques que aumentaron cuando disertaron sobre asuntos como el cambio climático o la COVID-19 y que fueron mayores entre las mujeres.

La red social X es el escenario más habitual en el que se sustancian esos ataques (el 59,86%), aunque son muy frecuentes también los comentarios de los usuarios en los propios medios de comunicación digitales (21,13%) o los señalamientos en persona, tanto en público (un 11,97) como en privado (un 7,39).

Los datos se ponen de relieve en el informe Experiencias del personal investigador en su relación con los medios de comunicación y redes sociales que ha realizado el Science Media Centre España (SMC) de la Fundación Española de Ciencia y Tecnología (FECYT), en colaboración con el grupo de investigación Gureiker, de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU).*


Ayer señalábamos cómo la política se ha salido de los límites convencionales, si es que puede hablarse así, para convertir en materia "política" aspectos impensables, lo que está produciendo un fenómeno regresivo, algo que restringe nuestro pensamiento y lo acerca a lo "mítico".

Hemos visto en estas semanas que los nombramientos anunciados por Trump son preocupantes por lo que tienen de "negacionismo" en diversos campos. ¿Cómo es posible esto en un país como los Estados Unidos? ¿Cómo es posible en un país puntero en la Ciencia, en un país que marca el camino del conocimiento? La respuesta es, a la vez, sencilla y compleja.

¿Se ha desplazado el campo de la creencia sustituyendo al del conocimiento, que se ajusta ahora al del deseo?  En estos nuevos tiempos, el entorno se ha modificado y lo "aceptado" proviene de otro tipo de fuerzas, mucho más fáciles de imponer y manipular. Veíamos a una persona absolutamente insolvente en el conocimiento científico, como es Donald Trump, abogando por la conexión entre las vacunas y el autismo. 

Hace unas décadas esto hubiera sido improbable o le habría costado su marginación política expulsándolo a los márgenes del sistema. Hoy, en cambio, va a ser por segunda vez presidente de los Estados Unidos, en los que ha obtenido decenas de millones de votos con este y otros argumentos insostenibles. ¿Qué ha cambiado? ¿Qué ha cambiado para que el mundo se esté llenando de este tipo de personajes grotescos, ignorantes, cada vez más poderosos? ¿Qué ha cambiado para que tengan esta recepción masiva?

Creo que la noticia sobre los ataques a los científicos, la que comentamos hoy, nos muestra algo de este cambio. Los ataques que han recibido ese 51% de los científicos cuando expresan sus opiniones sobre los cambios, sobre sus consecuencias etc. ayudan a ver parte del problema.

La Vanguardia

Es indudable que hoy poseemos mucha información sobre los efectos que causan nuestras acciones sobre el planeta y que las soluciones afectarían a negocios y bolsillos de aquellos que han construido sus fortunas sobre ellas.

No tenemos que ir muy lejos para que se entienda. Los científicos del clima, los ingenieros, etc. han comentado con profusión los años que llevaban advirtiendo de los desastres posibles de una dana en la zona del desastre en el Levante español. Lo que decían afectaba a negocios y desarrollo. Las construcciones se hacían donde no debían con los materiales más baratos. Las decisiones de ignorarlas llevaban a votar a los políticos negacionistas de todo lo que podía ocurrir. ¿Qué político se presentaría con un programa de responsabilidad climática, de limitación de construcciones, de encarecimiento del proceso? Alguno lo suficientemente "loco" como para ser rechazado primero y acusado después de sembrar el miedo y ahuyentar las inversiones y compras.

No es casual que se nos diga en el artículo que los mayores ataques recibidos han sido al hacer públicas las informaciones sobre la COVID-19 y el cambio climático, las dos principales fuentes de peligro para el paraíso turístico español en el que todo es perfecto, nada se contagia en terracitas y siempre se puede disfrutar de buen tiempo. La pregunta que ahora se hacen muchos es "¿cómo van a vender los pisos bajos en la zona?", como nos mostraba la prensa hace unos días.

Es solo un ejemplo pero creo que significativo. Cuando los científicos avisan, manifiestan sus temores por lo que pueda ocurrir, no son solo ignorados, sino que reciben esa avalancha de insultos por parte de los que ven afectadas sus perspectivas de negocio. Repito, no es casual que los que más ataques e insultos reciben sean referidos a los avisos de la COVID y del cambio climático, ya que son las que más nos afectan en España, las que afectan al sector turístico, que se ha convertido en el eje de nuestra economía. Ahora bien, se puede silenciar, amilanar a los científicos por sus declaraciones atacándolos o silenciándolos, pero lo que no se va a detener es el efecto del cambio climático.

¿Quiénes serán los más votados en estas circunstancias? Lógicamente aquellos negacionistas que garanticen el negocio, el mínimo intervencionismo. Por el contrario, serán atacados, vilipendiados, desacreditados, etc. aquellos que denuncien las situaciones, avisen de los peligros y pidan medidas para evitar desastres. En la medida en que la Ciencia se ve un obstáculo para los intereses, aumenta el negacionismo en distintos campos y los políticos buscan cubrir los intereses subyacentes.

Capítulo especial requiere el ataque a las mujeres, que es un aliciente más. Al negacionismo de lo que la Ciencia pueda expresar se une el machismo que la ultraderecha populista ha hecho suyo: "¿mujeres y Ciencia?", parecen querer decir, "¿qué falta de sentido?" El hecho de que sean mujeres las que hablan de Ciencia provoca un doble incentivo para el ataque.

elDiario.es

Es indudable que todo esto queda reforzado por un escenario mediático en el que es fácil coordinar los ataques, crear bulos y desinformación, todo ello revestido por el anonimato. La facilidad para la expresión de cualquier cosa, las garantías de impunidad que da el anonimato de las redes, etc., hace que la propia Ciencia se vea limitada, reducida en su alcance y recepción.

Los descensos de los que nos hablan en determinados campos de la Ciencia en los ámbitos educativos no son los simples resultados de estudiar más o menos y que unos países estén por delante otros. Los retrocesos en la educación son otro factor que actúa en detrimento de la Ciencia y de los criterios de evaluación de la realidad. La incultura se paga con creces en el distanciamiento de la Ciencia y de los mensajes que los científicos nos puedan intentar hacer llegar.

Todo lo que parece separado acaba convergiendo en la mente de las personas y configura el resultado social. La política se ha convertido en un arte que aboga más por el poder y su conservación que por el progreso general. Me temo que ya no elegimos a aquellos que nos pueden orientar hacia algo mejor, sino a aquellos que nos dicen lo que queremos escuchar. Si los científicos aportan una visión distinta, sencillamente, como nos dice el estudio presentado, se convierten en el enemigo, en el obstáculo que eliminar. Y se hace de muchas maneras.

¿Se está convirtiendo la comunicación de la Ciencia en una ocupación de riesgo? Parece evidente que sí a la vista de las noticias que nos llegan de diversas partes. ¿Forman parte de la tarea científica convivir con los ataques? Parece que también. La ignorancia se ha vuelto agresiva e interesada, lo que es una mala combinación.

Ayer veíamos cómo Trump atacaba las vacunas y sembraba las dudas. La noticia es que la revista Time le había nombrado "persona del año", algo que él aprovechó para lanzar sus mensajes.  La noticia hoy es que los científicos se ven rodeados por ataques, desprestigio, insultos cuando expresan lo que su trabajo investigador les muestra.

Veremos las consecuencias pronto. 

* "La mitad de los científicos ha sufrido ataques tras expresar sus opiniones en los medios de comunicación" RTVE.es /EFE 11/12/2024  https://www.rtve.es/noticias/20241211/mitad-cientificos-sufrido-ataques-tras-expresar-opiniones-medios-comunicacion/16367364.shtml