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martes, 4 de junio de 2024

Los confusos envases de los medicamentos

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Ser mayor no es solo tener años. Es tener peor vista, peor memoria, más despistes, peor salud... y tomar más medicamentos. Cada achaque, un medicamento; muchas veces, una colección de envases con formas y colores propios.

Creo que nadie duda de la rentabilidad de las farmacéuticas, especialmente en un país en el que ya se habla de la "silver economy", es decir, del negocio de los mayores en sus diversas manifestaciones. Una de ellas, muy rentable, es precisamente el negocio de la "enfermedad" y de sus "remedios", ese tener que tomarse diariamente las "pastillas" que alivian los diversos achaques fruto de la edad. Sin duda, un negocio muy rentable y creciente conforme nuestro país envejece. La duración de la "mala salud", sí, es un gran negocio.

Hace apenas una semana, el diario 20minutos nos avisaba de un caso realmente sorprendente para el que no está en esto de la enfermedad. Su titular señalaba: "Una mujer de 77 años toma durante días un ansiolítico en lugar de las pastillas de la alergia porque ambos envases son iguales"* Hay muchas cosas que se pueden entender, pero no ésta.

En un mundo que se basa en la identidad diferenciada, es decir, en encontrar una forma de identificación frente al resto, la empresa escogió crearse una "imagen" empresarial, lo que la llevaba a repetir el modelo en diversos envases de medicamentos. Lo que es una idea de primero de Marketing ha podido llevar a la tumba a unas cuantas personas, las que confundían los envases y con ellos los medicamentos y las dosis.

La imagen que acompañaba a la información no dejaba lugar a dudas. Los dos envases eran prácticamente iguales, salvo algún detalle, algo que fácilmente puede confundirse. La rotulación a mano para evitar repetir los errores dejaba claro el problema. No era solo el exterior:

Además, el interior del producto parece el mismo, puesto que los blíster de Lorazepam y Loradatina contienen 10 pastillas del mismo tamaño dispuestas en dos filas verticales. Del mismo modo, la letra es del mismo color y de la misma tipografía. 

De este modo, la mujer ha estado tomando varios días por error un ansiolítico de alta potencia, que también actúa como amnésico, sedante e hipnótico y que se recomienda ingerir entre dos y tres veces al día sin superar esta dosis porque puede causar dependencia.*


Ni un maquiavélico asesino en masa habría ideado un plan estadísticamente tan perverso. Lejos de diferenciar los envases, la empresa repetía el diseño exterior, los envases, y la forma de empaquetar los medicamentos. Los daños podían ser irreparables si los errores se mantenían más de lo que el cuerpo aguantara con dosis inadecuadas y dejando de tomar el medicamento adecuado al confundirlo con otro, como el caso que se relataba en el artículo.

Está muy bien eso de la "identidad corporativa", el tener unos colores propios que te identifiquen como empresa, un estilo, unos nombres que repitan alguna expresión que los hagan parecidos, etc. Está muy bien, sí, menos en el sector de los medicamentos, en el que los errores pueden tener consecuencias graves.

La denuncia en los medios del caso hizo saltar muchas otras quejas en el mismo sentido, por lo que la empresa rápidamente cambio los envases. ¡Genial! La pena es que el nuevo y rápido envase ¡era igual al de otro medicamento!, según nos cuentan en un nuevo artículo en el mismo diario, que esta vez titula "Cinfa cambia la caja de Lorazepam después de que una mujer tomara las pastillas por error, pero el nuevo envase desata otra polémica". En el nuevo artículo se señala:

La farmacéutica Cinfa ha cambiado el color de la caja de Lorazepam. Tras las quejas de los usuarios, que llegaron a denunciar por redes sociales que el nuevo tono morado utilizado en el envase de este medicamento era muy similar al de la Loratadina, la compañía farmacéutica ha decidido rediseñar la caja del producto. Este, por tanto, será verde a partir de ahora. Sin embargo, los usuarios han vuelto a manifestar sus quejas, ya que la caja de Lorazepam se parecerá ahora a la de Fluoxetina, también del mismo color y que guarda, además, un uso similar.  ** 

¿Es posible un despropósito mayor? ¿Necesitamos de un "accidente grave" para que se entiendan las consecuencias de no tener en cuenta las posibles confusiones? Puede parecer sorprendente este "conservadurismo" de las farmacéuticas para los envases de sus productos. Pesa más indudablemente la identidad corporativa que la seguridad de sus compradores. Los dos envases denunciados eran prácticamente idénticos, fácilmente confundibles. Ahora ya no se parecen como antes, pero se siguen confundiendo y esta vez es con otro medicamento con "un uso similar", como se señala.

¿Es tan difícil evitar este riesgo? Según parece importa más el "aire de familia" que el riesgo de que se produzca un accidente con consecuencias. La maximización de los beneficios implica el mínimo gasto. Es un cambio "cosmético" para frenar la mala imagen desarrollada por la farmacéutica, pero no cambia el problema, solo le cambia el nombre,

Si yo estuviera en el negocio, por ejemplo, crearía distinciones externas, es decir, elementos superponibles que permitieran distinguir claramente los medicamentos y no confundir sus envases, algo que haría a las farmacéuticas pensar un poco en la "mala imagen" creada.

Pero sobre todo, si estuviera en la administración, vigilaría esto, al igual que se regularon los medicamentos pensando en que no fueran demasiado atractivos para los niños, que entre sabores y colores, los niños se pudieran sentir tentados, y dotarlos de sistemas seguros de cierre. Se exigió, entre otras cosas, dotarlos de cierres seguros para evitar que los niños pudieran abrirlos. Es curioso que haya que imponer las cosas de sentido común.

Hoy, con pocos niños y muchos mayores, los problemas son otros. Creo que los beneficios de las empresas farmacéuticas permiten estudiar un poco mejor los diseños pensando más en los usuarios y menos en su imagen de marca. 

 

* "Una mujer de 77 años toma durante días un ansiolítico en lugar de las pastillas de la alergia porque ambos envases son iguales" 20minutos 24/05/2024 https://www.20minutos.es/noticia/5292992/0/mujer-confunde-pastillas-lorazepam-alergia-envases-iguales/

** "Cinfa cambia la caja de Lorazepam después de que una mujer tomara las pastillas por error, pero el nuevo envase desata otra polémica" 20minutos 3/06/2024   https://www.20minutos.es/noticia/5380426/0/cinfa-cambia-color-caja-lorazepam-verde-tras-las-quejas-los-usuarios-pero-nuevo-producto-vuelve/

viernes, 18 de noviembre de 2016

La crisis de los medicamentos o ¡que lo solucionen!

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
El sector en el que las crisis producen más angustia es sin duda el que se refiere a la salud. A otras pueden buscarse alternativas, pero lo relacionado con las enfermedades no tiene muchas salidas y especialmente si se trata de un país como Egipto con enfermedades crónicas muy extendidas, como la Hepatitis-C o la diabetes (es el 8º país en número de enfermos, con más de un 10% de la población).
Los efectos de la caída de la libra respecto al dólar han sido terribles (se ha pasado de un cambio de 8 a uno de 15 por dólar). Todo lo que se importa ha pasado a encarecerse de forma brutal y, entre lo más trágico, los medicamentos. La crisis de los medicamentos no es más que una parte de la crisis más amplia sanitaria que se refiere a los aspectos asistenciales y a la propia calidad de la medicina practicada. Ya hemos tratado en ocasiones estas cuestiones. Nos centramos hoy en la cuestión de la escasez de los medicamentos, algo que pone muy nervioso al gobierno por la importancia que tiene para los ciudadanos.
La primera lucha se produce allí donde el gobierno se siente atacado por las reclamaciones. La política económica (ni cualquier otra) no ha funcionado y la crisis después de dos años de gobierno es evidente. Pero por más que los egipcios la tengan delante y la padezcan en extremos, decirlo es otra cosa, si bien ya son muchos los que lo dicen abiertamente, como en la reciente entrevista al ingeniero Mamdouh Hamza publicada en Daily News Egypt ("Al-Sisi must make a 180-degree change to his policies to save himself: Mamdouh Hamza"*). Lo cierto es que la política se ha centrado más que en solucionar problemas en poner a buen recaudo a quienes los denunciaban, pero la falta de soluciones, la desaparición de los recursos y la necesidad de pedir préstamos oficiales al FMI ante el cierre de las fuentes tradicionales que les solucionaban la papeleta, ha hecho que la crisis estalle en toda su virulencia al devaluar la moneda, que se ha hundido. Lo que debería favorecer las exportaciones se complica por lo poco que se exporta y lo que se tiene que importar, que es mucho, se ha encarecido hasta hacerse prohibitivo. Ya no hay parches suficientes.
La fórmula (política) pasa siempre por preservar la integridad de la imagen presidencial, sobre la que gira todo. El esquema, simplificado, siempre viene a ser el mismo: 1) "mi general, tenemos un problema" y 2) "¡que lo solucionen!". Puede parecer demasiado simple, pero es una reproducción bastante fiel de lo que ocurre. Se puede comprobar en la siguiente información de Egypt Independent sobre los medicamentos:

President Abdel Fattah al-Sisi instructed Health Minister Ahmed Rady to order a national company to swiftly import medicines that are not available at hospitals and pharmacies and have no alternatives, Health Ministry Spokesperson Khaled Megahed said.
Megahed told Al-Masry Al-Youm that there are 146 unavailable medicines including drugs that cure chronic diseases and tumors.
The government will pay for the total imported costs which is estimated to reach US $186 million.
According to Megahed, the Ministry had not yet reached a solution regarding the pharmaceutical industry's emergency in the wake of the floating exchange rate. The Minister will meet with pharmaceutical representatives, in an effort to reach other alternatives away from increasing medicines prices.
After the Central Bank of Egypt (CBE) announced the pound floatation, pharmaceutical companies have notified pharmacies last week that the number of imported medicines will be reduced over the next three months, as of November 5, due to high costs.
Pharmacy owners, meanwhile, warned that the current reserves of imported drugs would not be sufficient to cover three months of demand, which have already led to a grave shortage crisis.**


El presidente dice que se arregle y deja a los demás la cuestión peliaguda de encontrar una solución. Pasará el tiempo y se seguirá en el mismo punto porque no se ha solucionado. O habrá que esperar a que se nos diga que será el Ejército el que fabricará (descubrirá, si es necesario) todo lo que haga falta para que la salud de los egipcios enfermos no se deteriore más.
Las noticias surgidas desde las asociaciones profesionales de los médicos no son buenas. Tienen desde hace tiempo abiertas varias contiendas con los ministerios, incluido el del Interior, por sus relaciones conflictivas con la Policía.
Esta vez las amenazas han ido contra la Mona Mina, del Sindicato de Médicos. El motivo son las declaraciones realizadas durante una entrevista telefónica en un programa televisivo en directo referidas a la reutilización de las jeringuillas:

An official with the Health Ministry on Wednesday said that it will sue Doctors' Syndicate Undersecretary Mona Mina over her statements that doctors in government hospitals have orders to reuse syringes due to shortage in medical supplies.
Mina made her statements in a phone-in with Manchette talk-show program on the privately owned satellite channel Al-Asema (the capital) on Tuesday.
The veteran leftist activist said she received a message from one doctor at a government hospital that they have orders to reuse syringes more than one time for the same patient due to shortages in medical supplies.
Assistant Health Minister for Curative Medicine Ahmed Mohie Al-Qased said he tasked the legal affairs department to start legal procedures against Mina over the "syringes statement", which he described as "lies and unreasonable."
Qased called on Mina to head to the prosecutor general's office and deliver any evidence that proves the authenticity of her claims, rather than spread confusion in society.
The assistant health minister told Al-Masry Al-Youm that the ministry has a project to set up a factory for self-destructing syringes, and wondered "then how can government hospitals demand the reuse of syringes for more than one time?"
Qased added that the ministry has a stockpile of medical supplies to ensure that the demand of hospitals is met for at least two years.***


Mona Mina se ha defendido asegurando que ella no ha dicho que sea una práctica general ni una orden dada, sino un caso específico que le refirió uno de los médicos del Sindicato.
La salud y la política se entremezclan pues es evidente que la Sanidad debería ser una línea prioritaria para la administración. Sin embargo, el abandono es muy grande y los peligros de contagios no son nuevos. Es raro que alguien no conozca directamente casos de negligencias, falta de atención o la compra de medicamentos cuando llegan a España, ya sea por diferencias de precios, falta en las farmacias o "poca eficacia" del producto debido a diferentes circunstancias, entre ella la posible falsificación.
Son muchas las sombras que cubren el sistema sanitario en Egipto. En 2015, la revista académica Social Sciences publicó el resultado de una investigación sobre los subsidios en la sanidad egipcia con el título "Who Benefits from Public Healthcare Subsidies in Egypt?". El artículo lo firmaban Ahmed Shoukry Rashad y Mesbah Fathy Sharaf, ambos pertenecientes a la universidad egipcia de Damanhour y a la de Marburgo (Alemania) el primero, y la de Alberta (Canadá) el segundo. Las conclusiones a las que llegan son estas:

We found robust evidence that in Egypt, public healthcare subsidies associated with University hospitals are pro-rich and have inequality increasing effect, while subsidies associated with outpatient and inpatient care provided by the MOHP have not been pro-poor but have inequality reducing effect (weakly progressive). While it is widely perceived that the poor benefit the most from the health subsidies, the findings of this study refute this hypothesis in the case of Egypt. Poverty reduction measures and healthcare reforms in Egypt should not only focus on expanding the coverage of healthcare benefits but also on improving the equity of its distribution. Addressing the problems associated with HIO facilities, improving the quality of the provided services, and contracting with NGOs and the private sector to deliver healthcare or nutrition services, especially in rural and remote areas, could also be a promising policy option.****

La recomendación de que no solo se mejore el servicio sino de que se vuelva más equitativo, es decir, que no se beneficien de él las personas con más ingresos mientras que los menos favorecidos quedan marginados de sus benéficos, es claramente una cuestión política que evidencia un mal reparto, por ser suaves en la consideración.
En estas condiciones, los precios de los fármacos son esenciales. Los precios aumentan por efecto de especulaciones y del derrumbe de la libra. A esto hay que unir el aumento de los precios de prácticamente todo con una inflación de más del 13%.


La salud se convierte entonces en una cuestión absolutamente política en la que se concentran la mala atención y reparto que no ha sido capaz de controlar las grandes bolsas de las enfermedades, tanto las contagiosas (la hepatitis C) como otras que no lo son (la diabetes) con cifras necesarias inmensas pues afectan a millones de personas en un país de más de 90 millones de personas que crece cada año por encima del 2% de la población.
La desidia es un elemento que se acaba volviendo contra el sistema sanitario ya que se traduce en una sobrecarga que es imposible de atender en las condiciones actuales. Las órdenes del presidente de que se solucionen los problemas tienen mucho de mágico, de conjuro para transformar la realidad.
La expresión "el presidente ha ordenado" encabeza las informaciones para hacer ver que los problemas tienen a alguien detrás, pero no es seguro que vayan mucho más lejos sin que existan asignaciones ni recursos para que las palabras mágicas se materialicen en acciones y productos. Cada vez que se habla de alguna carencia se nos dice que el gobierno tiene existencias para tres o seis meses, pero no que después lo haya. Si no hay jeringuillas, el mensaje es que se construirá una fábrica para hacerlas. El Ejército, por supuesto, se encargará de ello. De esta forma, se sigue repitiendo el mal que aqueja a la economía egipcia, en vez de solucionarse.


La preocupación por los medicamentos, pese a lo que se diga oficialmente y el presidente ordene solucionarlo, está por todas partes. Los avisos vienen de lejos. La estatal Al-Ahram Weekly publicó en abril un extenso reportaje titulado "Crisis of Egypt’s pharmaceuticals"**** donde ya estaba visible el problema y desglosado en sus distintos sectores.
La crisis ha estallado ahora en toda su crudeza, pero se estaba incubando durante años. Especialmente, su estado se agravó cuando empezaron a faltar los dólares y se restringieron las compras exteriores. El 70 por ciento de los medicamentos se fabrican en Egipto, pero las materias primas han aumentado los precios haciendo casi imposible a las compañías trabajar con los precios fijados por los gobiernos.

Mohamed Mabrouk, executive president of Pharmed Pharmaceuticals, said that the primary reason for the drug shortages was that the companies had stopped producing pharmaceuticals that are loss-makers. The problem has grown worse as the price of the dollar has spiked even as the government continues its policy of setting drug prices. With increases in the cost of materials, production, and the energy needed to run factories, companies are no longer able to produce low-priced medicines.
Mabrouk told the Weekly that the scarcity of dollars had also affected pharmaceutical companies seeking to open lines of credit. As a result of shortages of hard currency, the banks have stopped extending credit, leaving this to the state-owned banks such as the National Bank of Egypt, Banque Misr, and Banque du Caire, but the drug companies must wait their turn among the crush of other importers. This has resulted in delays in the import of the raw materials that the industry needs to produce medicines.*****


Al ser la crisis general y no sectorial todos los factores se interrelacionan multiplicando sus efectos y amplificándose unos a otros los diferentes problemas.
Los responsables de la industria farmacéutica señalaban entonces las consecuencias de la fijación de los precios por parte del gobierno egipcio. Muchas empresas, sencillamente, se han ido o ha cerrado:

Osama Rustum, vice-president of the Pharmaceutical Industry Chamber and vice-chairman of a pharmaceuticals company, criticised Egypt’s drug-pricing policy. “Pharmaceuticals are the only good in Egypt that is priced by fiat and is not subsidised by the ministry. Prices can’t be changed, although costs have increased due to the increasing price of hard currency. So companies have two choices: they can stop producing the medication at a total loss, or they can reduce production. There will be a problem in obtaining medications until prices move,” he said.
Another source at a multinational company who requested anonymity told the Weekly that “the crisis is out of control. There is no longer a profit margin that can keep us in Egypt. This crisis has put an end to the company’s expansion, especially since we can’t find the foreign currency that can allow us to meet production needs.”
Many producers believe that the current drug-pricing regime does not only threaten the industry, but also national security as well. The availability of pharmaceuticals lies at the core of state sovereignty and aims to prevent foreign nations from controlling the health and lives of Egyptians.*****

Esto ocurría antes de que se liberara la libra egipcia y se dejara flotar en el mercado ante la imposibilidad de seguir sosteniendo la situación y la necesidad de conseguir los créditos.
Quizá ha llegado a un punto de no retorno y su transformación es tan complicada que exigiría unos sacrificios de tal calibre que serían insoportables para cualquier régimen y sociedad. Se pagan los años con un sistema artificial cuyos ingresos se evaporaban dejando que el país se fuera cayendo por el abandono general.


Pese a ello, se sigue pensando que la culpa de todo la tiene la revolución del 25 de enero de 2011 y que todo habría seguido igual si nada hubiera cambiado. El deseo de muchos egipcios de que nada cambie, de que el tiempo de largo, solo es proporcional a la necesidad de que las cosas cambien. Lo difícil es poder no ya cambiar sino progresar en el entorno actual, el propio y el de la zona.
Tantos años de abandono se acaban pagando. Por eso hay cierto absurdo en que los egipcios estén comenzando a añorar la época de Mubarak. Muchos de los grandes errores y abandonos vienen de lejos, de esos treinta años. Ninguno se ocupó realmente demasiado del país. Y ahora se paga la acumulación.

* "Al-Sisi must make a 180-degree change to his policies to save himself: Mamdouh Hamza" Daily News Egypt 13/11/2016 http://www.dailynewsegypt.com/2016/11/13/al-sisi-must-make-180-degree-change-policies-save-mamdouh-hamza/
** "Sisi orders imports of 146 unavailable medications subsidized by national company" Egypt Independent 17/11/2016 http://www.egyptindependent.com//news/sisi-orders-imports-146-unavailable-medications-subsidized-national-company
*** "Health Ministry to sue Doctors Syndicate official over claims on syringe use" Egypt Independent 16/11/2016 http://www.egyptindependent.com/news/health-ministry-sue-doctors-syndicate-official-over-claims-syringe-use
**** "Who Benefits from Public Healthcare Subsidies in Egypt?" Social Sciences 2015, 4, 1162–1176; doi:10.3390/socsci4041162
***** "Crisis of Egypt’s pharmaceuticals" Al-Ahram Weekly  7/04/2016 http://weekly.ahram.org.eg/News/15976/24/Crisis-of-Egypt%E2%80%99s-pharmaceuticals.aspx


 



jueves, 24 de abril de 2014

Jugando con la desesperación

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
El diario El País nos trae la historia que tiene, dice, dividida a Italia —algo que no es difícil ni nuevo—. Se trata de un terrible caso de enfermos incurables cuya esperanza final es someterse a un tratamiento con células madre que la comunidad científica considera absolutamente fraudulento.
No es fácil para el que sufre entender que esa abstracta entidad —la comunidad científica— intente interponerse entre ellos y lo que consideran una posible salvación. Los métodos de trabajo científicos poco tienen que ver con los dolores y quienes los padecen. Y no es por "inhumanidad", sino por la diferencia de objetivos y métodos. El que sufre quiere un remedio y no le interesa demasiado cómo se llega a ello. Para la Ciencia, en cambio, los procedimientos son esenciales y tienen su ritmo y secuencia; en ocasiones pueden acelerarse, pero no saltarse.
Muchas personas que se encuentran en esas condiciones terminales vuelcan su esperanzas en lo que se les ofrece y se vuelven contra la Ciencia, la instituciones o la vida misma que no les ofrecen lo que desean desesperadamente: seguir en la vida, alejar el sufrimiento. Es comprensible y humana esa rebeldía. Lo que no es comprensible es jugar con su desesperación o sus esperanzas. El que monta negocios fraudulentos con esto merece todo el desprecio del que seamos capaces.

Hace unos días veíamos llorar en una rueda de prensa a una joven investigadora japonesa acusada de fraude en un estudio igualmente con células madre.* Lloraba de vergüenza por el error cometido, que reconocía, pero reivindicaba los resultados y, sobre todo, su buena intención. Una cosa son los errores que se cometen y otra la voluntad de engaño.
El diario nos resume el proceso italiano hasta el momento:

El método Stamina consiste en extraer células de la médula del paciente o de un donante, cultivarlas durante unos 20 días e inyectarlas en la espalda. “Funciona. Lo experimenté sobre mí mismo”, dice [Davide] Vannoni, que enseña psicología en la Universidad de Udine. “Un virus me destruyó por completo un nervio facial", recuerda. "En 2004 acudí a un laboratorio en Ucrania. Con cuatro inyecciones, recuperé el 50% de la funcionalidad”. Al principio, Vannoni operaba en clínicas privadas. En 2006, un decreto ministerial abrió paso a los llamados cuidados compasivos, que establecen que en casos para los que no existen terapias reconocidas, un paciente puede decidir someterse a tratamientos no experimentados.
En mayo de 2010, la Agencia italiana del medicamento (Aifa) inspeccionó el laboratorio de Brescia donde se extraen, manipulan y conservan las células. El veredicto era inequívoco: “Las condiciones de mantenimiento y limpieza no garantizan la protección del material de contaminaciones. Los historiales clínicos no explican bien las condiciones y evolución del paciente”. Estas consideraciones empujaron a Aifa a suspender la actividad de Stamina.**


La opinión generalizada de los científicos es que el método es un fraude y se han presentado las denuncias correspondientes contra los responsables en los Tribunales. Por su parte, los enfermos ha ido buscando el amparo de los Tribunales para conseguir el reconocimiento del derecho a gestionar su agonía de la manera que les parezca más esperanzadora o consoladora. Los jueces les van dando la razón, dicen que el Derecho les asiste. Eso no implica en absoluto ningún reconocimiento científico del tratamiento desarrollado; solo es el derecho a morir ilusionados. Los casos en los que ha habido mejoras se esgrimen por parte de enfermos, familiares y simpatizantes. Pero los científicos tratan de establecer las relaciones entre esas mejoras y el tratamiento y parece que no las encuentran. Eso no mata las esperanzas; solo les da energía. Con uno que mejore, sin importar cómo, es suficiente para ellos.


Señala uno de los enfermos que luchan por el tratamiento: “La ciencia no me ofrece nada. Ni media píldora. El Estado me da 450 euros de pensión. Somos vidas con contrato temporal. Quiero que se me reconozca el sagrado derecho de intentarlo todo”.** No es que la Ciencia no le ofrezca nada, que es tal como lo ve él. Es que lo que no hace la Ciencia es lo que están haciendo con ellos: ofrecerles ilusión sin garantías mínimas. La desesperación en la vida hace que aceptemos todo y aquí tenemos un ejemplo más.
Ningún juez le negará a un enfermo desahuciado su derecho a ponerse las inyecciones que quiera, pero no está actuando científicamente, sino reconociéndole el derecho a gestionar su autoengaño, esperanza o cómo lo queramos llamar. Pero la Justicia, desde la Fiscalía, también tiene que actuar contra lo que los científicos le señalan que es un fraude sin garantía alguna. Es tan Justicia en un caso como en el otro.


La Ciencia tiene sus propios caminos y después podemos beneficiarnos de ellos, pero no podemos reconocer lo que afectaría a la credibilidad de cualquier otro proceso de investigación. Es cierto que se han cometido tropelías desde la industria farmacéutica y fraudes en las medicaciones, saltándose protocolos y garantías, ocultando datos. Es fácil pensar en conspiraciones farmacéuticas, en sucios manejos para evitar que un método "milagroso" salve a la gente y que se agarren a eso. Las empresas farmacéuticas no tienen ninguna simpatía por el mundo; es su maldición ganada a pulso. Cada fraude, cada ocultación de contraindicaciones ha abierto una brecha en la credibilidad que, en los casos desesperados, se amplía. Pero todo esto no implica que se deba reconocer que es forma de actuar. Los científicos sencillamente se niegan a avalar un procedimiento que consideran fraudulento. De "Alquimia" califican en el periódico los investigadores el método Stamina.**


No es fácil entenderlo para el que sufre y maldice y se queja. Pero esa es la queja humana contra lo que no puede vencer. El derecho a tener esperanza es fieramente humano; el que esa esperanza se base en un fraude reconocido no puede dejar de decirse por las personas competentes. Si, incluso advirtiéndolo, desean ponerse esas inyecciones lo harán, pero sin la complicidad de los que a su impotencia no quieren sumar su desvergüenza. Ya es bastante con ver el dolor ajeno sin poder hacer nada para añadirle más problemas de conciencia.



* "Lágrimas para defender el estudio de células madre en entredicho" El Mundo 9/04/2014 http://www.elmundo.es/salud/2014/04/09/5345339e22601d40688b4579.html

** "Acusado de fraude el inventor de una terapia con células madre" El País 23/04/2014 http://sociedad.elpais.com/sociedad/2014/04/23/actualidad/1398279250_170996.html