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viernes, 10 de octubre de 2025

Periodistas

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Ser periodista nunca ha sido fácil. No solo llega a la realidad antes que los demás sino que tienes que contarla. Y eso no le gusta a todos, más en un mundo mediático en el que más y el que menos quiere ser la nueva otra cara de la moneda, un "influencer".

Este último no cuenta lo que ocurre sino que busca una reacción determinada ante lo que ocurre o se inventa. Se teoría básica es la de la mediación: entre los hechos y las reacciones pueden ocurrir muchas cosas según cómo lo cuentes.

Los "influencers" no son solo personas maquilladas diciendo lo primero que se les pasa por la bien peinada cabeza. Están los otros influencers, los que están en la sombra, los que miden con electrodos las repuestas de los demás antes de lanzarlas al aire, los de los gabinetes de comunicación al servicio de cualquier cosa o causa, los que deben consultar en el diccionario la diferencia entre palabras, como "verdadero" frente a "verosímil".


Pero hemos creado un mundo de influencers, lo que complica la vida del periodista, que deja de ser alguien que informa, para ser visto como un obstáculo para imponer una visión particular del mundo. La ingenuidad de pensar que en un mundo súper informado la gente estaría cerca de lo verdadero, lo bello o lo justo ha sido grande. Más información y más medios tienen como resultado una guerra por el control de la atención primero y de la opinión después.

Como en las mejores historias mafiosas, al que se percibe como peligroso se le amenaza e intimida y si se puede se le despide y arrincona. Es el drama periodístico actual. La concentración de medios es el signo del poder. Significa que se convierten, con los periodistas dentro, en piezas de una orquesta que ataca una misma melodía. Sonido armonioso, sin estridencias.

Los periodistas con su opinión propia se ven estigmatizados, objeto de campañas de descrédito en los mismos medios. Lo estamos viendo últimamente. En una sociedad cada vez más polarizada, se le exige al periodista —directa o indirectamente— que no se salga de las líneas que se le marcan desde arriba o desde los laterales, es decir, con órdenes  o con campañas de descrédito y  ataques desde ese monstruo informe que se llama las redes sociales.

En RTVE.es, como ente público, es frecuente que se ataque a sus profesionales y se nos cuente el acoso a algunos de ellos. Los ataques, por ejemplo, a Almudena Ariza son frecuentes por mostrar su horror ante lo que ocurre en Gaza, algo que según sus atacantes no debía hacer por "profesionalidad". 

Ahora se nos cuenta desde el medio otro caso: 

Silvia Intxaurrondo ha repasado sus mejores momentos en entrevistas con Alberto Núñez Feijóo, Pedro Sánchez o Isabel Díaz Ayuso. En la entrevista con el líder del PP cuando le afirma con rotundidad que "el dato no es correcto", sobre la revalorización de las pensiones conforme al IPC. La periodista confirmaba que su partido no lo había hecho en 2012, 2013 y 2017 y Alberto Núñez Feijóo rectificó dos días después, pero eso no evitó "la campaña de acoso a través de redes sociales" que denuncia Silvia Intxaurrondo, que todavía a día de hoy se mantiene.

"Han citado a mi marido, han dicho barbaridades de lo que he cobrado, de lo que hago con el dinero, de si me lo merezco o no, de cómo se me fiscaliza...", asegura la periodista, que infiere que lo que buscan es hacerle un daño moral a su persona. "Esta gente lo que quiere es que dé un paso atrás y diga: me voy. Pues es lo único que no voy a hacer", concluye.

Asegura que no solo es dura con los políticos conservadores y recuerda lo impactante que fue "ver en la televisión la cara de un presidente del Gobierno, viéndose a sí mismo decir: no lo voy a hacer", al ponerle las imágenes a Pedro Sánchez de cuándo negaba la amnistía, antes de las elecciones del 23 de julio de 2023.*


Sí, pero no importa a los acosadores informativos, ahora llamados "haters". Solo les importa lo que les afecta directamente. Exigen su misma parcialidad en términos absolutos. Se trata de eliminar voces que les contradigan, preguntas que no les gusten, observaciones o datos que no les interesen. La política ha "normalizado" esta forma de acoso; la necesita para funcionar.

La nueva situación mediático informativa permite ejercer un mayor control, empezando por las grandes empresas tecnológicas que pueden hace juego sucio a sus propios usuarios vigilándolos y censurando lo que pueden recibir (o no recibir), segmentándolos y enviándoles una información sesgada, y siguiendo con los propios medios, cuya orientación partidista se privilegia si les resulta rentable desde el punto de vista económico o de poder.

El profesional puede intentar resistirse y establecer su compromiso con lo que ve y entiende frente a lo que se le impone. Si eres crítico con una parte te atacan; si eres crítico con todos, te atacan todos. Eso del equilibrio, de ser ecuánime, etc. no va con estos tiempos.

Queda la fortaleza interior del profesional y su capacidad para hacer frente a las presiones. Necesita formación sólida que le permita no caer en trampas, confianza en sí mismo, ética firme y astucia retórica, es decir, la capacidad de construir mensajes eficaces, honestos y que los otros no les puedan dar la vuelta. Necesita además un fuerte compromiso ético con el mundo y con sus receptores. Informar no es un acto mecánico; es una manera de intentar mejorar lo mejorable.

No es sencillo informar con sinceridad y honestidad. No deja de ser interesante que cuanto más se valora la información, menos se valore la independencia del informador y se intente someterle y anularlo.

Otro detalle: se taca mucho más a las mujeres periodistas, lo que marca un sesgo de género bastante evidente. También las profesoras son más atacadas en las universidades por los alumnos "influencers" o "haters" que pululan por nuestras aulas. Saquen sus conclusiones. 

No todos son capaces de defender su independencia. Siempre ha habido los que gustosamente la han cedido si les reportaba beneficio o tranquilidad. Por eso es importante apoyar a los que defendiendo su independencia defienden la nuestra. 

Reporteros sin fronteras
 https://rsf.org/sites/default/files/rapport_cyber_violence_es_0.pdf

* Fran Mena "Silvia Intxaurrondo planta cara a los 'haters': "No voy a dar un paso atrás"" RTVE.es 9/10/2025 https://www.rtve.es/television/20251009/silvia-intxaurrondo-arturo-perez-reverte-en-primicia/16759257.shtml

martes, 17 de junio de 2025

Necesitamos buen periodismo más que nunca

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)


En estos días hay una seria preocupación por el papel del Periodismo y los periodistas en el juego social. A ello contribuye la situación crítica que se vive en el plano nacional, en el caso de España, e internacional con lo múltiples focos de conflicto. Los ataques a la prensa pueden ser literales (récord de periodistas muertos en Gaza, por ejemplo) o todo tipo de variantes del silencio a la censura, pasando por todo tipo de presiones.

Los ataques ya no solo ocurren en países autoritarios, sino en democracias como la norteamericana en las que su presidente considera la prensa como un "enemigo". La sociedad de la información ha resultado ser la sociedad de la manipulación informativa, una lucha abierta entre gabinetes de comunicación, una competencia por hacer "creíble" lo que aparece en pantallas de todo tipo.

A la vez, se produce una lucha por obtener fuentes fiables y por el distanciamiento de la información ya sea por rechazo, apatía o un aburrimiento producido por la saturación. La creación de burbujas en las que solo entra la información seleccionada también es un freno para la entrada de información sobre el resto del mundo.

Este año he tenido la satisfacción de poder dirigir unos cuantos Trabajos de Fin de Grado (TFG) de enorme interés para todos sobre el papel de los medios en temas de interés social, desde temas como la segmentación informativa sobre la dana hasta la representación del autismo en los medios, el tratamiento integrado de la figura de la mujer en las portadas de revistas de moda o uno que ha resultado muy especial sobre los efectos de la personificación étnica en las noticias y sus consecuencias en el fomento del racismo y la xenofobia. 

La Nación

Han sido todos un ejercicio de reflexión y descubrimiento del papel de los medios y del profesional, un papel que demanda un ejercicio de ética e independencia, de conocimiento profundo y aprendizaje constante. Ha sido, como digo, una gratificante tarea de dirección y de diálogo constante que concluyó ayer con una hora de compartir visiones y problemas con una de las alumnas tras su brillante exposición; un interesante debate sobre lo descubierto sobre el funcionamiento del periodismo y su papel en el futuro personal y profesional de las personas que eligen este camino de esfuerzo constante entre la necesidad de los valores personales y los sociales. ¡Gracias por estos buenos momentos que nos permiten atisbar que el futuro del periodismo está en buenas manos! Pero hay que apoyarlo.

Esta mañana, RTVE.es nos da los datos del informe "Digital News Report 2025", de necesaria lectura tras lo que acabamos de explicar. Lo hace con un titular como "Más de la mitad de los españoles cree que los políticos son una "amenaza desinformativa"", ya alude precisamente a esa primera opción, la de la visión del efecto interno. Si hemos dicho que los grupos políticos pueden ver en los profesionales de la información a sus manipulaciones informativas para imponer sus discursos, es ahora la propia respuesta social la que identifica el peligro real: 

El 75% de los españoles piensa que el periodismo contribuye a la democracia informando, vigilando al poder o facilitando el debate.

Frente a las amenazas desinformativas, los medios aparecen como la principal herramienta para verificar los contenidos poco fiables. Lo son para el 34% de los españoles, por delante de las fuentes oficiales (31%), los buscadores (24%) o los verificadores de contenido (23%).

No obstante, un 37% de los españoles evita informarse, una tendencia más marcada entre los jóvenes y en los extremos ideológicos. Las razones que argumentan son la desconfianza (35%), la sobrecarga informativa (35%) y el impacto negativo de las noticias en el estado de ánimo (34%). A nivel mundial, además, un 40% de los encuestados mantiene que a veces o a menudo "evita las noticias", la cifra más alta registrada.

Un 40% de los españoles desconfía de las noticias frente a un 32% que sí confía, una creencia que aumenta si se trata de la prensa local y regional: el 51% se fía habitualmente de estos diarios y casi la mitad (47%) dice tener un gran interés por las noticias de proximidad.*


Los datos son bastante contundentes sobre el papel de los medios en la lucha de la información, la contrainformación y la desinformación, por establecer este tipo de variaciones posibles en esta guerra diaria y constante.

La situación de mercado en la que viven y compiten los medios es un arma de doble filo. Los hay que viven de su independencia, pero para ello necesitan autonomía. Es ahí donde radica su debilidad: los poderes económicos y políticos pueden controlarlos mediante su compra, Por eso su resistencia no es fácil; son comprados por terceros que los revenden a los poderes políticos. Un caso interesante es la compra de la prensa independiente egipcia, con la consiguiente desaparición de las críticas al gobierno autocrático de al-Sisi.

Pero lo más preocupante es ese "37%" del que se nos dice que "evita informarse", especialmente compuesto por jóvenes. Esa es una gran victoria por vivir lejos de la información es la respuesta del avestruz metiendo la cabeza en el agujero. Es convertirse por omisión en juguetes de aquellos  que buscan el control social. Este aislamiento les favorece en gran medida.

Así, los periodistas deben luchar tanto contra la desinformación manipuladora como contra el aislamiento informativo intentando convencer a las audiencias encerradas en sí mismas, en el consumo de información trivial (otro de los males), etc. de la necesidad de conocer los problemas que les rodean.

Hay una creciente preocupación ante la deriva autoritaria y contagiosa de los métodos antidemocráticos en todo el mundo. Los intentos por controlar medios y periodistas aumentan y se empieza a ser conscientes de su papel en las democracias.

Los trabajos de investigación mencionados anteriormente muestran un mejor conocimiento de cuál es el papel que pueden jugar en defensa de valores de las minorías o de la democracia de todos. Necesitamos ese nuevo periodismo pleno de valores y de conciencia de su papel social.

¡Enhorabuena! a todos los que han mostrado estos días su esfuerzo y, lo más importante, han comprendido con claridad crítica el papel que pueden y deben desempeñar en una sociedad que empieza a ser consciente de lo que espera de ellos. Una profesión difícil, pero gratificante y, sobre todo, necesaria.

* "Más de la mitad de los españoles cree que los políticos son una "amenaza desinformativa"" RTVE.es / Agencias 17/06/2025 https://www.rtve.es/noticias/20250617/mas-mitad-espanoles-cree-politicos-son-amenaza-desinformativa/16627886.shtml

 

jueves, 12 de junio de 2025

Con Almudena Ariza, por la ética periodística

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

La guerra de Gaza intenta cobrarse otras víctimas. El Israel de Netanyahu no tiene bastante con las muertes de niños, de civiles de todas las edades, cuyo único delito es tratar de llegar la comida que se usa como cebo para bombardearles. El Israel de Netanyahu no tiene suficiente con que las redes sociales filtren las noticias "políticas" tratado de reducir su alcance limitando los muros en los que puedan aparecer o censurando directamente (lo hemos comentado aquí por experiencia propia).

Ahora van a por los periodistas que cuentan lo que ven. Sabedores que están perdiendo la batalla esencial de la opinión pública que exige a los gobiernos medidas para sancionar la conducta criminal y genocida del Israel bajo su mando, ahora tratan de silenciar a la prensa. Ya las muertes de periodistas en la zona desbordan cualquier otro suceso bélico. Israel sabe que mientras cuente con el apoyo cerrado de los Estados Unidos de Trump y de algunos innobles visitantes, como Javier Milei (Argentina cuenta con una gran colonia hebrea que ha premiado al presidente argentino por su apoyo a Israel), podrá seguir con su inmisericorde tarea de extinción y limpieza, como ya muchos no dudan en calificarla. Pero para esto necesita limpiar piezas del tablero.

En RTVE tienen una valiosa profesional de la información, la periodista Almudena Ariza, una veterana curtida en todo tipo de conflictos y escenarios. Ahora no gusta, nos dicen, porque cuenta lo que tiene delante, por lo que han pedido su retirada.

Hace menos de un mes, Almudena Ariza recibía un importante premio por su labor periodística:

La corresponsal de TVE Almudena Ariza ha recibido de manos de la reina Letizia la Medalla de Oro de la Cruz Roja en la gala celebrada en el Teatro Romea de Murcia, donde también han sido galardonados el profesor César Bona, la activista Emilia Lozano, y las ONG Nasco Feeding Minds y Cruz Roja de Burkina Faso.

"Los términos verdad y destrucción adquieren su dimensión exacta", ha dicho la reina sobre la labor de la periodista en los países donde ha estado y sigue informando sobre catástrofes o conflictos bélicos. "Cuando aparece en Ucrania o en Haití o donde le toque, ahora en Gaza y en Israel", ha recordado la reina sobre la profesional de RTVE en su intervención para cerrar la entrega de premios.*


La Reina Letizia es periodista; sabe de lo que está hablando y lo dice desde su admiración y respeto hacia Almudena Ariza. No son palabras protocolarias, sino que recogen el aprecio que la periodista se ha ganado guerra tras guerra, acercándonos al dolor de las víctimas y a la destrucción de sus espacios.

Curiosamente (quizá no tanto) a Almudena Ariza le han salido críticas tuiteras desde el independentismo catalán, con una curiosa teoría sobre la "neutralidad". La teoría viene a decir que se vea lo que se vea lo importante es "no tomar partido". Es decir, que si se dice que Israel bombardea eso es la verdad; pero que si se dice que Israel masacra como efecto de esos bombardeos, se está tomando partido. ¿Existe una perversión mayor de lo que es la actuación de los periodistas, de su función?

En un tuit la periodista escribió:

Yo no puedo ser neutral ante la masacre de civiles.

Ningún periodista honesto debería serlo.

Eso no es activismo, es ética profesional.

Informar sobre crímenes y sufrimiento civil es una obligación, no una opción.

Y eso es precisamente lo que debe hacer un periodista de servicio público.**

Esto es fácilmente entendible, si se quiere entender. La crítica por lo contrario, evidentemente, solo podía venir de un político que trata de evitar la valoración de los actos que se realizan políticamente. No deja de ser una ironía que un político exija objetividad.

No solo es una absurda teoría periodística, sino peligrosa en unos tiempos en los que las noticias falsas pululan por todas partes, en la que los mensajes son engañosos. Ariza habla de lo que tiene delante y ante lo que no puede ser indiferente, pues dejaría de ser humana. La deshumanización, la supuesta objetividad, las lógicas perversas son los mayores peligros en un mundo necesitado de testimonios ante lo que se hace a distancia, en gabinetes de comunicación  y, por lo que se ve, mucha IA y poca "I" a secas.

Esta supuestas verdades que se ocultan tras el silencio, por la que le piden el cese, no es más que una forma peligrosa de seguir distorsionando la opinión pública, que sobre la que se pretende influir en diversos sentidos. El silenciar a los profesionales honestos es parte ya de esta práctica cada vez más generalizada. Los que les piden silencio o neutralidad practican lo contrario

Ariza no está con Hamás, una organización sectaria y a la que le importa poco el sufrimiento causado a su propio pueblo dentro de los esquemas fatalistas del fundamentalismo. A Ariza le importa el dolor y la destrucción precisamente porque es lo humano y lo inhumano sería ignorarlo. Y peor; crear una especie de equidad que sitúa a todos igual.

No, no nos interesa seguir deshumanizando la información o vendiéndola a las causas poderosas que mejor paguen. Estamos rodeados de trivialidad, de frivolidades, de dramas televisivos y culebrones, de éxitos y debacles deportivas, de bodas, embarazos y divorcios (no necesariamente en este orden). ¿Queda algún hueco para lo que no nos gusta, para lo molesto?

A Almudena Ariza le toca la poco agradable pero necesaria labor de mostrarnos el dolor en un mundo de puentes y vacaciones, de festivales y conmemoraciones. Sí, hay un mundo desagradable, violento, injusto; un mundo en el que se masacra en nombre de bonitos principios de tiempos pasados.

Si Hamás quiere hacerse con la "causa árabe", Israel con Netanyahu al frente quiere rentabilizar siglos de persecuciones e injusticias. Pero a Almudena Ariza, que busca poner imagen y sonido al dolor, se le critica por ello. Ese dolor es real, está ahí e ignorarlo no lo convierte en objetivo.


La idea de que los periodistas son simples portadores de cámaras y micrófonos solo puede salir y ser defendida por manipuladores y censores. Convertir al periodista en simple herramienta es un despropósito que se paga caro en una sociedad llamada de la información donde la independencia es molesta porque no se puede controlar. La parte de la "teoría" contra Ariza que dice que como se le paga con dinero público está obligada a ser "neutral" no deja de ser un chiste viniendo de un político, más de la esfera de Puigdemont. La idea que en los medios públicos se debe ser neutral y en los privados seguir las directrices de quien manda y paga busca la instrumentalización y reducción de profesional a la nada. Y hay que evitarlo.

¿Recuerdan el caso del periodista que se manchaba la ropa de barro para informar sobre la dana? Ariza es el otro extremo de una profesión que necesita de mucha ética para sobrevivir a ataques y tentaciones. Su ética personal y profesional le lleva a decir lo que a lo mejor otros no tienen el valor. Tomar posición ante el sufrimiento no es perder objetividad, es confirmar lo que desgraciadamente ocurre y se trata de encubrir con discursos supuestamente verdaderos y neutrales.

No, no se puede ser "neutral" ante el sufrimiento. ¿Hubieran exigido no tomar posiciones ante los campos de exterminio nazis? ¿Habrían descalificado la labor informativa por entrar en ellos y mostrar el dolor y la destrucción? No sé lo que hubieran dicho entonces algunos.

Todo nuestro apoyo y reconocimiento a la labor de Almudena Ariza. Es valiosa y valiente, algo que necesitamos como ejemplo de futuras generaciones de periodistas; no todos están dispuestos a serlo pues conlleva riesgos, los de que te maten, te silencien o difamen. 

Gracias por tu trabajo honesto. 

* "La corresponsal de TVE Almudena Ariza recibe la Medalla de Oro de Cruz Roja" RTVE.es 14/05/2025 https://www.rtve.es/noticias/20250514/reina-cruz-roja-corresponsal-tve-almudena-ariza/16580070.shtml

** [https://x.com/almuariza/status/1931982774686151151]

domingo, 5 de diciembre de 2021

La familia Cuomo

Joaquín Mª Aguirre (UCM)


La CNN nos notifica el despido del periodista de su cadena, Chris Cuomo, acusado de violar los estándares informativos de la cadena y mantener una relación oculta de apoyo a su hermano, Andrew Cuomo, el dimitido gobernador de Nueva York por acusaciones de acoso sexual.

Chris Cuomo es acusado de apoyar a su hermano, de asesorarle más de lo debido y de no haber sabido separarse de su puesto en la CNN.  En el "caso Cuomo", lo que hizo Chris por Andrew puede ser entendido y se resuelve con un despido. Con ello, la cadena busca proteger su propio sentido de la neutralidad. No ha debido ser fácil para un hermano prescindir del otro hermano, especialmente si tu trabajo es el comentario y análisis de lo político. Mucha gente lo entenderá y entenderá que lo hecho tiene un grado de excepcionalidad precisamente por el vínculo familiar. Es un cúmulo de circunstancias lo que le llevó a asesorar a su hermano. No era fácil ser neutral.

Recordemos que el gobernador Andrew Cuomo se convirtió en la figura más popular al inicio de la pandemia en los Estados Unidos. Su política informativa eran las antípodas de las desarrolladas por Donald Trump. Las conferencias de prensa diarias de Cuomo se convirtieron en una referencia ante los disparates de Trump. No es difícil pensar que ya estaba tras él su hermano periodista. No era grave; era por una buena causa. Pero todo se tuerce con ese aspecto que derriba a grandes y pequeños, las acusaciones de "acoso sexual", que se fueron volviendo más serias.


Con ello, el problema de la neutralidad informativa se convirtió en cuestión importante para la cadena para no ser acusada de hacer la vista gorda ante personajes demócratas cuando estaban atacado claramente a Trump, sus políticas y a sus allegados. La neutralidad informativa era importante. Y llegó la renuncia de Cuomo.

On the day his brother resigned, back in August, Chris Cuomo told viewers that "this situation is unlike anything I could have imagined."

He pointed out that he never reported on the sexual harassment scandal or tried to interfere in CNN's coverage. And he acknowledged that he "tried to be there for my brother" when the scandal erupted.

"I'm not an adviser. I'm a brother. I wasn't in control of anything. I was there to listen and offer my take," he said.

CNN management showed support for Cuomo, and "Cuomo Prime Time," often the network's highest-rated show, stayed on the air throughout the controversy.

But as "Reliable Sources" reported at the time, some CNN staffers were angry at Cuomo and his violations of journalistic norms.

The dissent only intensified after James' office released the text messages, sworn testimony and other raw materials from her investigation into the ex-governor.

When the documents were released on Monday, CNN management said the "thousands of pages of additional transcripts and exhibits" would be reviewed "over the next several days."

Then on Tuesday evening, CNN indicated that the contents were serious enough to merit a suspension.

"When Chris admitted to us that he had offered advice to his brother's staff, he broke our rules and we acknowledged that publicly," the network said in a statement. "But we also appreciated the unique position he was in and understood his need to put family first and job second."

"However," the network said, "these documents point to a greater level of involvement in his brother's efforts than we previously knew. As a result, we have suspended Chris indefinitely, pending further evaluation."*

 


Evidentemente, el problema de Chris Cuomo no es haber ayudado a su hermano, sino haberlo ocultado y haber contravenido las normas de ética periodística de la CNN. Pese a que él se vea como "hermano" y no como "asesor", lo cierto es que no es posible diferenciar una situación de otra por más que se intente. De ahí la respuesta contundente de la CNN, que no deja de sentirse engañada al haber creído a una de sus estrellas mediáticas en el tipo de relación que mantenía con el caso. Chris Cuomo puede cambiar de empresa o de trabajo, pero no puede cambiar a su hermano en otra cosa. Siempre será su hermano.

No nos extraña la relación entre los hermanos Cuomo, pese a que el gobernador renunciara por las acusaciones de abuso sexual. Chris Cuomo ayudaba a su hermano, pero también al gobernador de Nueva York y a un gobernador acusado de abusos para librarse de los efectos. No lo consiguió y perdió su trabajo y parte de su credibilidad. Puede que se haya ganado fama de "buen hermano".

Lo que surge de las relaciones de grupo en la familia no siempre es beneficioso. La relación de los hermanos Cuomo se basa en una idea de apoyo incondicional, pero ha acabado mal con los dos.


Chris ha hecho lo que su sentido familiar le pedía; Andrew, por el contrario, se ha dejado llevar por el poder y el machismo y ha llegado a los abusos sexuales que su hermano pensaba que debía ayudar a tapar. Hay que distinguir a uno del otro; es el gobernador el que ha arrastrado con su conducta a su hermano. Pero sigue quedando la cuestión de si Chris no consideraba las acusaciones contra su hermano lo suficientemente graves como para decidir ayudarle. Todo es oscuro.

No es fácil meterse en la mente de quienes viven estos dilemas entre lazos familiares, políticos y éticos. Tampoco es fácil escribir sobre ello en la propia cadena, escribir sobre un compañero. El artículo de Brian Stelter que hemos citado aquí se titula lacónicamente "CNN fires Chris Cuomo", lo que nos dice algo. La cadena es también una suerte de familia. Otros medios no han sido tan discretos.

 


* Brian Stelter "CNN fires Chris Cuomo" CNN 5/12/2021 https://edition.cnn.com/2021/12/04/media/cnn-fires-chris-cuomo/index.html

 

BBC

martes, 24 de noviembre de 2020

Más allá de los hechos o la incógnita de la información futura

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)


Sea cual sea la fuerza del universo empleada, Trump ha empezado a comprender que ha perdido las elecciones. Le ha costado y no descartamos que tenga recaídas en los próximos días y que haya que desalojarlo de la Casa Blanca. Habrá que prepararse para las groserías y desplantes que quedan por venir hasta que Biden pueda entrar. Pero acabará saliendo.

Lo que no tienen tan claro algunos es lo que quedará de la era Trump en el sistema político norteamericano y, más allá, en el resto del mundo, en donde se ha expandido con preocupante facilidad. Desde The Washington Post, Margaret Sullivan, plantea en titulares el fondo de la cuestión: "The disinformation system that Trump unleashed will outlast him. Here’s what reality-based journalists must do about it."

Vivimos en un universo mediático cuya expansión veloz impide detectar con suficiente antelación los cambios. No es un fenómeno nuevo. Cuando pensamos en un problema es más que probable que estemos ya en el siguiente; es la aceleración que crea una estructura "problema-nuevo problema" antes que la deseable "problema-solución". Los problemas no se solucionan, simplemente son desplazados por nuevos problemas como efecto de esa velocidad que nos desborda.

Gran parte de esa velocidad es debida a la aceleración que le imprime una sociedad mediática, que convierte la Historia en el peligroso suelo encerado de una sala de baile en la que intentamos avanzar manteniendo el ritmo. Los medios son aceleradores de la Historia. Así ha ocurrido con cada avance tecnológico, de la escritura a Internet. Nada corre más que la información y la velocidad aumenta cada día que pasa. Nuestra realidad convierte en pasado remoto lo que ocurrió apenas hace unos meses y, por ello, las soluciones se hacen difíciles.

La pregunta sobre los medios y la desinformación es capital y problemática, como hemos tenido ocasión de comprobar en España con el simple anuncio de intentos de frenarla. Los nuevos políticos no van contra las olas, surfean sobre ellas. La desinformación es una forma de modificar la percepción de la realidad, concepto en franca retirada ante las alternativas, la realidad de diseño, realizada para el consumo emocional.

Es lo que hemos visto con esos más de 70 millones de votantes de Donald Trump. Han aceptado la realidad que deseaban tener. Como Trump, pueden seguir consumiéndola, realimentándose cada día con la narrativa del robo electoral, del fraude que habría llevado a Biden a la Casa Blanca. Una de las características básicas del nuevo modelo mediático es su efectos sobre la situación política deshaciendo el concepto de campaña electoral. El político actual está en campaña permanente, por lo que necesita la atención constante de sus electores. La forma de hacerlo es la tendencia a la radicalización mediante la creación o fabricación de conflictos permanentemente.

El artículo de Margaret Sullivan habla de un "periodismo basado en hechos", pero los hechos a los que se apela acaban siendo las réplicas a los "falsos hechos" a los que se concede un estatus. Pasan a ser concreciones discursivas del deseo; es la narrativa que se quiere consumir, que acaba despegándonos de una realidad que no es gratificante. Es la realidad deseada la que se nos recrea para asegurarse nuestra atención y permanencia en ella. La falsedad crea adicción precisamente porque se ajusta al deseo, a lo que quiero creer.

 

La resistencia a enfrentarse a los hechos y a lanzarse a la falacia deseada la hemos podido comprobar (y la seguimos comprobando) con motivo de la pandemia del COVID19, donde hemos asistido al mismo tipo de negacionismo que se sigue en la vida política. Los ingenuos que piensan que se ha "politizado" la cuestión de la enfermedad creen que es un hecho circunstancial. Sin embargo, creo que es una tendencia del propio sistema generado, que necesita de una constante absorción y conversión a sus propios términos. El conflicto entre políticos y expertos lo hemos podido apreciar en todas partes. Los intentos de mantener la pandemia en términos de seguridad y salud han sido sistemáticamente subvertidos mediante el descrédito de los expertos, de Fauci a Simón. A ellos les corresponde la carga de la prueba. El deseo se impone y debes crear una realidad que impida la negación, sin márgenes de maniobra, contundente, como para que sea aceptada. Los jueces han tenido que decirle a Trump lo que se negaba a escuchar de las urnas y del sistema de recuento en muchos estados gobernados por los republicanos. Ni eso aceptaba. Tampoco lo acepta ahora; pero permite que se ponga en marcha el proceso de traspaso de poderes.

Los "medios" juegan un papel esencial en esta nueva realidad del deseo. Pueden adoptar dos posiciones, como de hecho ha ocurrido: enfrentarse al deseo, a lo que la gente quiere escuchar —que es el camino fácil— o, por el contrario, interpretar el papel de aguafiestas del deseo y realizar ese "periodismo basado en hechos" del que hablaba Margaret Sullivan.

A Trump le ha derrotado el "fact check", pero no nos emocionemos, es él quien ha jugado con blancas todo el tiempo. La iniciativa ha sido de Trump, quien podía cambiar las reglas del juego cada día con un tuit, hacer que se olvidaran los problemas creando otros nuevos, dando que hablar a los medios críticos, cuyos esfuerzos han sido centrarse en los "hechos" denunciando las mentiras. ¿Pero son los "hechos" lo mismo que la "verdad"? Curiosamente, el concepto de "verdad" es el que ha salido perdiendo, ya que ha quedado como una forma de afirmación frente a los hechos, que introducen un concepto diferente al de la "verdad", el de "lo real" o "la realidad". Hay una muy sutil y esencial diferencia. Los "hechos" configuran nuestro concepto de la realidad, mientras que la verdad es una afirmación que hacemos sobre ella. Los medios, mediante el fact check, no han afirmado; lo que han hecho es señalar que lo dicho por Trump es "falso", que no hay evidencias, que ningún hecho lo respalda. Es más fácil denunciar una mentira que establecer una "verdad" con hechos. Sin embargo, en el discurso de Trump todos son "falsas verdades"

La idea de que estos mecanismos discursivos, esta retórica de lo falso convincente, del deseo satisfecho con lo que quiere escuchar sobrevivirá a Trump es preocupante. Y lo es porque tiene muchas probabilidades de reproducirse. Cualquier idea o método que es capaz de llevar a la Casa Blanca a alguien con las características y limitaciones de Donald Trump ha sido un éxito, aunque no haya durado más de un mandato. Pero el camino está abierto y muchos ya saben por dónde está marcado.

Lo vivido estos cuatro años en Estados Unidos debe ser conectado con lo que hemos visto en países como Reino Unido, una democracia en la que las mentiras sobre el Brexit, como quedó demostrado, no eran más que lo que una parte de los británicos querían creer, que sus desgracias eran causadas por Europa, al igual que los norteamericanos han querido escuchar que la culpa la tenían los latinos, los chinos, los árabes, los europeos. Querían creerlo y se lo dieron.

Hoy el mundo está sometido diariamente a análisis desde todos los ángulos para conocer cuáles son sus más íntimos deseos, sus más profundas frustraciones y odios. Después llegan como informes a las mesas de unos y otros, que planifican cuidadosamente como convertirlo en las metáforas favorecedoras para acceder al poder o conseguir sus objetivos.

Esto no desaparecerá con Trump. Al contrario, será la herramienta de unos y la tentación de otros. Parte del problema es el propio sistema informativo, la pieza que ha sido sustituida por la sociedad de la transmisión aparentemente horizontal, fácil de influir tras ese análisis diario de sus estados. La elección de los medios será determinante para el futuro ya que pueden verse llamadas de nuevo a tener que dejar en evidencia las grandes o pequeñas mentiras con las que nos alimentan cada día.

¿Será la lucha del futuro entre los que inventan la realidad y los que la someten a verificación? ¿Será la futura información un desmentido continuo frente a un torrente de irrealidad? ¿Mitad y mitad, en un escenario de medios polarizado? Parece que es parte de lo que llegará. O quizá ya está aquí.


miércoles, 26 de septiembre de 2018

Antes y después, con y sin

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Habrá observado seguramente una serie de "noticias" que aparecen con frecuencia en nuestra prensa digital, una suerte de bochornosas comparativas. Me refiero a ciertos juegos con imágenes tomadas de distintos fondos (internet ya tiene unos cuantos años en activo) que son comparadas con otras en un juego de "antes" y "después" o también de "con" y "sin".
La del primer tipo suelen estar centrada en el paso del tiempo y nos muestra imágenes de personas conocidas con diferencias de años. Nos muestran rostros juveniles y rostros avejentados, con las marcas de la temporalidad, que no suelen favorecer a nadie. Este primer grupo se encuadran también las víctimas de las operaciones de estética. Cuanto más cruel sea el destrozo, mayor visibilidad del contraste.
Las del segundo grupo, "con" o "sin", centran su ingenio en mostrar personajes, casi siempre mujeres, maquilladas y sin maquillar, resaltando las diferencias.
Por decirlo desde el principio, este tipo de prácticas me parecen una forma de denigrar a las personas y, por tanto, de envilecimiento del periodismo y del medio que las acoge en sus páginas digitales y las difunde. Son un síntoma más de que ya vale todo en los medios, que se han visto arrastrados por el mundo sin ley de las redes sociales en un movimiento en busca de audiencias.
En este sentido, la red es cada vez más un circo romano en el que se ceban con carnadas a unas masas hambrientas de productos ínfimos, pero que satisfacen su poco exigente gusto.


Hace unos años se teorizaba desde los medios sobre cómo iban a disponer de inmensas audiencias por todo el mundo, millones de posibles espectadores, lectores, etc. a los que se iba a llegar con un  mensaje periodístico. Lo ocurrido ha sido exactamente lo contrario. Son las "micro-masas" —la antigua masa combinada con lo micro de la personalización del medio— las que se han llevado el gato del contenido al agua. Las empresas ya no producen contenido de calidad más que en muy honorables casos. Más bien sucede lo contrario: se alimentan reciclando la basura que la propia red escupe hacia el exterior. En vez de "civilizar" la red, es decir, a los lectores, se han dejado arrastrar por el mal gusto y la zafiedad hacia este tipo de prácticas.
Es un síntoma más de una batalla perdida. Lo malo es que esta pérdida es social, es decir, de todos. Es una reducción de los niveles básicos de civilidad, de aspiración a mejorar el conjunto, en favor de un espíritu destructivo y jacobino que se siente poderoso subiendo y bajando su pulgar, no en vano el gesto que definía al circo romano. ¡Gran acierto icónico de Facebook!


En las ciberutopías ilustradas, las que presidieron los años previos a la expansión de las redes, todavía se especulaba con la posibilidad de una universalidad de la cultura. Todo aquello se ha ido disolviendo en una sinrazón instrumental.
Los medios han renunciado a ser didácticos e ilustrados y han pasado a ser especulares, es decir, a mostrarse ante sus lectores como espejos stendhalianos en el camino del embrutecimiento. Con ello, la Prensa renuncia a sus orígenes y a su función. El "infotainment" es la formulación que adquiere peso ampliándose en todos los ámbitos.
Esto ha producido, además, un efecto sistémico en el que los productores de contenidos deben adaptarse a la nueva forma de los mensajes. El "antes y el después" y el "con y sin" son solo dos ejemplos de cómo se ha producido esa degradación en la que son los productos de los públicos los que son consumidos masivamente en este sistema de reproducción sociomediática.
La relación de los medios tradicionales (y profesionales) con la redes fue muy ambigua desde el principio. Creo que nunca llegaron a entender el poder absorbente de las redes, el carácter desestabilizador de los micromedios y cómo la pérdida de lectores, oyentes, etc. arrastrando la publicidad, les iba a cambiar irremisiblemente. Hoy la mayor parte de los medios está en crisis, lo que es preocupante para ellos. Pero la crisis del Periodismo que ha traído es mucho más preocupante. En efecto, socialmente la desaparición de los medios no tendría por qué cambiar su función, que podía haber sido cumplida por otros medios. Sin embargo, no es lo que ha ocurrido.


Lo que ha ocurrido es que la trivialización social de los contenidos ha tenido un efecto sobre las redes, pero también los propios medios, que se han convertido en alimentadores de este nuevo Leviatán polimorfo.
El papel de formación de la opinión pública ha desaparecido y es la opinión pública la que da forma a los medios que deben dar lo que les piden. La idea del 4º Poder parece casi un sarcasmo hoy en día.
Los efectos son demoledores no solo sobre la idea de medio y de periodista profesional, sino que ha transformado todo aquello que usa la red como mediación, es decir, prácticamente todo: la política, la educación, la cultura...
El político con ideas ha sido sustituido por el seductor descarado que usa sus habilidades o las de sus equipos de comunicadores tecnólogos; el intelectual y el erudito lo han sido por el "influencer"; los foros públicos de debate por el ingenioso chat banal. La racionalidad dialogante se ve transformada en la emocionalidad insultante como manifestación de lo que se ha llamado la "economía de la atención", que la busca a cualquier coste en medio de una cacofonía general.

Las formas radicales y populistas son más proclives al uso de la red, más acorde con sus personalidades y características, que otras formas moderadas y dialogantes. Más que el encuentro, se busca el encontronazo, momento de furia teatral, de escenificación del desaire.
Los ejemplos de la falta de sensibilidad son constantes. El "antes y después" y el "con y sin" son simples ejemplos. Son muestras de falta de sensibilidad ante las personas, que se convierten en motivo de espectáculo. El ciberbulling es otra muestra clara. Supone el riesgo de todos y cada uno de poder ser arrastrados a las redes a través de un vídeo grabado por un teléfono o unas fotos para escarnio instantáneo y universal. Los ejemplos podrían multiplicarse y lo tenemos todos los días. El anonimato permite aflorar la maldad sin riesgos. Un clic y has arruinado la vida de una persona. Eso da poder. Y el poder es mayor cuando no se tienen escrúpulos.
Nos hemos adentrado en una era nueva en donde lo más pequeño puede ser amplificado hasta extremos universales, reproducirse millones de veces, un mundo donde nada desaparece y todo puede volver. La expresión "derecho al olvido" no deja de ser un sarcasmo en las condiciones actuales.
Hay una verdadera obsesión por la imagen que nos convierte en víctimas potenciales de las miradas que nos enjuician constantemente y nos llevan al banquillo universal. Lo exterior prima sobre cualquier otra dimensión. Lo peor es que este enfoque está condicionando la vida pública y la privada cambiando la relación.


Los medios profesionales deberían reaccionar por su propia capacidad crítica. Sin embargo, la primacía de lo que vende, de lo que atrae, actúa como un anestésico haciendo que se sumen a la atracción antes que resistirse. En unos años podemos tener una mundo inviable, paralelo a la realidad a la que condiciona.
El problema va más allá de las "noticias falsas", pues se trata de la creación de un mundo falso, un mundo de apariencias en el que solo vale lo que puede captarse con una cámara y verse en una pantalla. Un mundo falto de sinceridad pues todo lo que se dice, todo lo que se hace está destinado a ser consumido como imagen.  Y eso afecta a las fotos o a los currículos, que se retocan, ya sea con el bisturí o con el maquillaje. Todo forma parte del mismo fenómeno del aparentar ser lo que no se es ante los demás que no nos valoran por lo que somos sino por lo que parecemos o aparentamos.
Somos la leña con la que se alimenta la hoguera. 



lunes, 23 de enero de 2017

Las filtraciones de El-Baradei

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Hay una extraña falta de entusiasmo en la prensa egipcia. En algunos periódicos, la apatía hace que los artículos de opinión no se hayan movido en algunos casos desde hace más de un mes. Y el signo inequívoco del aburrimiento, el deporte, ha desplazado de los puestos de privilegio en las páginas digitales a las crisis y huelgas de los diferentes sectores que se producían en octubre, noviembre y parte de diciembre. Todo está encalma desde que se dieron los pasos legales para tener a la prensa bajo control y a las ONG en el límite.
A pocos días del aniversario, el sexto, de la Revolución del 25 de enero —la única revolución que puede ser llamar medianamente así— los periódicos se deshacen en elogios de los jugadores de squash, fútbol o cualquier deporte que levante el ánimo nacional. El tiempo, con sus irregularidades,  se desplaza también a puestos preferentes en las páginas, junto al aviso —casi aburrido— de que habrá reorganización del gobierno a final de mes. El balneario egipcio está tranquilo, languidece. Los medios apenas prestan atención a la detención de otros funcionarios corruptos pillados con las manos en los millones. Son funcionarios del ministerio de Economía que habían hecho un apaño de recalificaciones para terrenos turísticos. Ahram Online lo cuenta casi con desgana, en unas líneas, sin dar nombres.
Curiosamente, el nombre que más suena en el apacible oasis egipcio es el del que no está, Mohamed El-Baradei, un clásico ya de la difamación. El premio Nobel egipcio apenas tiene defensores después de que decidiera abandonar el gobierno ante el sesgo que cobraba lo que era inicialmente una destitución pacífica y que acabó con mil muertos, la forma en la que el Ejército egipcio quemó las naves de la revolución.


Como nadie se atreve a hacerle sombra a al-Sisi, El-Baradei es el más socorrido para jugar a las apuestas. Así se mantienen algo de tensión política a costa suya. En 2014, Habib El-Adly, el encarcelado antiguo ministro del Interior de Mubarak —los elegía bien—, salió diciendo que El-Baradei era el responsable de la violencia del 25 de enero de 2011 y que eso era una "prueba" de que todo fue una conspiración de los Estados Unidos. Los despropósitos y absurdos contra El-Baradei se acumulan y su silencio sirve para que los poderes egipcios, pasados y presentes, por si hubiera diferencia, lo tengan como culpable aceptado de todo.
El 8 de enero pasado, Daily News Egypt nos resumía el nuevo caso abierto desde los medios afines al gobierno contra El-Baradei:

Several leaked phone calls featuring former vice president for foreign affairs Mohamed ElBaradei were broadcasted on Saturday, in which he verbally attacked several public figures in personal phone calls with lieutenant general Sami Anan and other figures.
The leaks were broadcasted by TV host Ahmed Moussa, a known supporter of the current regime, on the privately-owned channel Sada Al-Balad. Most of the leaks were recorded during the 25 January Revolution and the period that followed.*


De nuevo, la bellaquería al servicio del gobierno no tiene pudor en atacar a las personas, pues está claro que esas filtraciones de grabaciones que se dan a los medios afines provienen de la Policía o el Ejército, de instituciones oficiales. El programa de Moussa es utilizado —con pleno consentimiento— para manipular al país con sus teorías conspiratorias y sembrar las crisis entre aquellos opositores que puedan plantear alternativa al gobierno de al-Sisi.
¿Cuál es el contenido de las filtraciones? Pues tiene conexión con lo dicho por el ministro del Interior de Mubarak, prueba de la continuidad del viejo régimen con el actual. Explicaban en Daily News Egypt:

In his call with Anan, ElBaradei said that he met with a group of youths who were calling for the dismissal of former president Hosni Mubarak-era figure Ahmed Shafiq who was the prime minister at the time of the recording, along with several other figures from his government. He said that he wasn’t particularly siding with them and believes that Shafiq’s government should be given a chance to properly perform.
In other leaked calls, ElBaradei insulted former presidential candidates Hamdeen Sabahy and Amr Moussa, calling them hypocrites. He also called Wael Ghoneim, the person who is often credited for organising the 25 January Revolution, confused.
During the majority of his phone calls, ElBaradei said that several figures were intending to establish their separate and independent political party. However, he said that this mentality and the absence of national consensus will bring back the 60-year dictator rule or will hand power to the Muslim Brotherhood.*

2014
Volver a sacar estas cosas en estos momentos próximos al aniversario del 25 de enero es incidir en destruir la visión que los egipcios tienen de su revolución y convertirla en una conspiración norteamericana para destruir al país. El encuentro de El-Baradei con los "jóvenes" revolucionarios —¡vaya novedad!— es tomado como parte de la conspiración. Y quien quiera verlo así, lo ve.
Las opiniones respecto a los otros líderes políticos que se han emitido por el canal televisivo tienen una finalidad clara: destruir la posibilidad de futuras alianzas que dejaran fuera a los militares, una alianza civil alternativa. Esa fue la promesa y ese fue el incumplimiento. En Egipto sigue habiendo un gobierno como el que había, con un militar vestido de paisano.
Pero el tiempo ha dado la razón a El-Baradei en sus críticas. Fue el egoísmo y el afán de protagonismo de los "líderes" políticos lo que causó el desastre civil. Una de las estrategias más eficaces practicadas en estos años es la política de atomización de los grupos y de rivalidad entre sus líderes. Es más efectivo que prohibirlos. Atacarlos es unirlos; dejarles que se peleen, en cambio, asegura que siempre serán débiles y no podrán enfrentarse a la alternativa militar-funcionarial del estado.
Las filtraciones son esos paquetes bomba que el poder les envía para mantener la discordia entre ellos. Para esto son útiles todos estos periodistas formados a la sombra del estado, financiados por sus empresarios y millonarios en los canales privados o directamente.
Las filtraciones se han producido cuando El-Baradei volvía a tener protagonismo con una serie de entrevistas que le realizaron en un canal de televisión:

[...] following a three-year hiatus from any TV appearance or interviews, an interview with ElBaradei was aired on Saturday with the privately-owned Al-Araby channel. The leaks were released following the interview. Saturday’s episode was the first of five episodes, in which he is expected to disclose his views and opinions regarding the current status of the Middle East in general and Egypt in particular.*

No podía ser más evidente la intención de anular el efecto que su reentrada en la vida política pudiera tener. En estos momentos en los que apenas nadie se atreve a hablar de los problemas, el antiguo vicepresidente egipcio elige hacerlo. La forma de anularlo son las filtraciones de viejas conversaciones para alimentar las rencillas y volver a presentarlo como un agente extranjero, es decir, lo de siempre. ¿Cuál es su mensaje?

The winner of the Nobel Prize for peace went on to say that the Arab world is destroying itself, and everyone should contribute with perspectives, knowledge, and vision. He said that Egypt is an automatic representative of the Arab world and vice versa.
The problem of the Arab world is that it depends on the policy of exclusion and persecution of the opponent, and Europe had to go through this phase about 300 years ago but moved on to find the right solutions.
The first episode with ElBaradei didn’t fundamentally focus on the current turmoil in Egypt, but rather on ElBaradei’s career and diplomatic life. The following episodes are set to delve more into the political life and challenges in Egypt and the Middle East.*

Como puede verse, un mensaje claramente peligroso para la visión transmitida al pueblo egipcio. El poder sostiene justo los argumentos contrarios: a) el mundo árabe sufre una conspiración exterior para destruirlo; 2) solo la unidad en torno a un líder (militar) salvará al país; y 3) la persecución encarnizada de los enemigos es la solución. Donde El-Baradei habla de autodestrucción árabe, a los padres protectores les gusta jugar a ser el escudo defensivo.


El análisis de El-Baradei se acerca más a la realidad de lo que le gustaría al gobierno. Es la dinámica que ha mantenido a los mismos grupos en el poder desde que se produjeron las sublevaciones contra las potencias coloniales. No han soltado el poder más que en muy pocas excepciones. El mundo árabe es caótico en parte porque interesa que así sea. El mejor organizado sobrevive y es visto como alternativa frente al caos. También la información es caótica, pero se busca la coordinación con el poder desde los medios estatales y los privados favorables. Las maniobras de descrédito forman parte de estas actuaciones.
Estas burdas maniobras de difamación de las personas, de filtraciones, etc. no cuentan ya con el respaldo de la profesión periodística, cuya instancias directivas son también acosadas desde el poder. Daily News Egypt publica precisamente la denuncia de esta forma de proceder repugnante y escandalosa, que es la marca del régimen:

The Press Syndicate’s Freedoms Committee announced in a statement on Saturday that leaking personal recordings of citizens and publishing them in media outlets is unconstitutional and illegal.
The statement continued by saying that this is an explicit violation to the personal lives of people, which is not only a criminal act but also a clear violation of the ethics of journalism. It added that journalists are competing to be the first who leak these personal recordings, which is a clear sign on the deterioration of the profession.
“It is unconstitutional and all the providers of these leaked materials should be held accountable,” the statement read. “The main target of protection rules in journalism ethics around the world is protecting citizens; however, media figures are now hiding behind the powerful institutions they are working for to escape any repercussions of their unconstitutional acts,” the statement read.
It added that the absence of any repercussions for these crimes will further encourage media figures to commit such violations. It also violates the pleas by officials who constantly call for adhering to media ethics.**


La defensa del profesionalismo informativo, de su componente ético frente a las manipulaciones políticas, son un enorme paso adelante en Egipto y culmina los enfrentamientos que los profesionales llevan teniendo con el gobierno desde hace tiempo. Hay periodistas que han estado y están en la cárcel por intentar contar a los lectores de sus periódicos lo que ocurre. Pero eso no le hace mucha gracia a un régimen que se basa en la propaganda.
El silencio, la difamación, la invisibilidad... Daily News Egypt recogió en sus titulares de marzo una noticia de la que dimos cuenta: "ElBaradei’s name removed from textbook, Education Ministry insists move not political". En ella se sostenía que los niños a los que estaba destinado el texto educativo "no tenían las habilidades cognitivas necesarias" para el ejercicio que se les planteaba.*** El resultado era la desaparición del Premio Nobel de la Paz del texto.
En aquella noticia se recogía el comentario de una periodista: «“Removing a scholar’s name from papers is not degrading per say, but history will remember your ignorance,” tweeted TV anchor Liliane Daoud. The tweet was also reposted by ElBaradei’s official account.»*** Quizá recuerden el caso de Liliane Daoud, la presentadora de nacionalidad libanesa que según acabó su contrato llegó a casa y se encontró a la Policía que, sin dejar que hiciera maleta alguna, la llevó al aeropuerto y la deportó, dejando en manos de su marido, egipcio, a su hija pequeña. No sé si tienen alguna explicación "cognitiva" para este otro caso. En Egipto, hablar caro se paga más tarde o más temprano. También desapareció de los libros de texto el flamante asesor científico de la presidencia Essam Heggy,  miembro de la NASA, cuando por vergüenza ajena se fue de vuelta a los Estados Unidos. ¿Otro problema "cognitivo"?


Pero el gobierno sigue diciendo, dentro y fuera, que Egipto va bien, caminando viento en popa hacia eso que un ministro calificaba hace pocos días como un "estado civil moderno".
La lucha de la prensa en todo el mundo es importante para frenar las crecientes tendencias totalitarias, para mantener la crítica que permita a los ciudadanos tener información. Hemos dicho muchas veces que en la prensa egipcia se encuentra lo mejor y lo peor de la profesión. La campaña constante contra El-Baradei, las filtraciones, merecen la condena de los periodistas honestos. La toma de posición del Comité de Libertades y Ética es importante en este caso porque dice dónde está el delito, como ya señalaron otros comentaristas: en quien escucha sin permisos judiciales y después lo filtra a los medios para destruir a las personas y manipular la opinión pública en su contra. Ese es el verdadero crimen.



* "ElBaradei leaks: unconstitutional act intending to turn tables against him" Daily News Egypt 8/01/2017 http://www.dailynewsegypt.com/2017/01/08/609105/

** "Leaking personal recordings is unethical, unconstitutional: Press Syndicate’s Freedom Committee" Daily News Egypt 22/01/2017 http://www.dailynewsegypt.com/2017/01/22/leaking-personal-recordings-unethical-unconstitutional-press-syndicates-freedom-committee/
*** "ElBaradei’s name removed from textbook, Education Ministry insists move not political" Daily News Egypt 22/03/2016 http://www.dailynewsegypt.com/2016/03/22/elbaradeis-name-removed-textbook-education-ministry-insists-move-not-political/