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domingo, 17 de agosto de 2025

La nuevas reglas del poder

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Estos últimos años nos están trayendo una revisión absoluta de lo que significa el "poder" dentro y fuera de los países, además de su efecto en las relaciones internacionales. Se ha modificado el sentido de ser poderoso, es decir, los límites y formas de actuación y, esto es importante, que ha sido tanto en las democracias y en las dictaduras. Ahora, ser poderoso es otra cosa porque son otras las formas de demostración, sus signos y maneras. En esta nueva era mediática, ser poderoso significa también parecerlo, manifestarlo a través de una expansión de sus límites.

La confluencia en el tiempo de líderes como Donald Trump y Vladimir Putin está marcando esta época de anómalos liderazgos. La tradición democrática estadounidense se ve pisoteada por un presidente que derriba las barreras a golpe de "acciones ejecutivas" en el interior y aranceles en el exterior, que actúan como "sanciones" contra aquellos que simplemente no le gustan, como ocurre con Brasil, en donde "castigan" a su amigo golpista Bolsonaro.

En este nuevo mundo de los poderosos, estos no ocultan sus filias y fobias, no tratan de usar la "justicia" como excusa, sino que pueden manifestar sin rubor alguno sus arbitrariedades. Es una forma de manifestar ese poder: lo hacen porque pueden. No hay teoría del poder más allá de esta afirmación, que convierte a George Orwell en profeta de este mundo. El poder no razona, impone. Razonar es de débiles y cuanto mayor sea la arbitrariedad, mayor poder se percibe.

La reunión de Putin y Trump en Alaska ha sido un gesto para la galería. Trump está empeñado en ser Premio Nobel de la Paz, tal como le propuso otro aprendiz de dictador, Benjamín Netanyahu, un discípulo aventajado. La forma de congraciarse con el poderoso es apoyarlo en estas ridículas propuestas. Solo la vanidad le mueve al encuentro del que todos han advertido que el único beneficiario es Vladimir Putin, que le ha tomado la medida a la vanidad de Trump.

Putin, cuyos opositores tienen la mala costumbre de caer de puentes y ventanas, envenenarse con polonio y otras sustancias del mismo mortífero poder, se ha reunido con Trump en Alaska, todo un símbolo. ¿Quién estaba en "casa"?

Si Trump esperaba avanzar hacia el Nobel sacando algo de la reunión, se equivocaba. La "propuesta de paz" es sencilla y clara. En 20minutos nos la explican:

El presidente de Rusia, Vladimir Putin,  habría exigido que Ucrania ceda las regiones de Donetsk y Lugansk en su reunión con Donald Trump en Alaska. Eso es lo que aseguran cuatro fuentes con contacto directo con las conversaciones entre los dos países al diario inglés Financial Times. Según este medio, el líder ruso habría exigido, así, que Ucrania se retirase de esas dos regiones a cambio de frenar sus ataques y de no llevar a cabo nuevas ofensivas. 

Según el medio británico, además, Trump habría comunicado lo exigido por Putin al propio Zelenski, así como a otros líderes europeos a través de varias llamadas. En ellas, asimismo, Trump les instaba a abandonar sus esfuerzos para asegurar un alto el fuego desde Moscú. 

De lograrse, esta medida le daría a Moscú el control total de un territorio que ha ocupado de forma parcial desde hace más de una década y donde sus tropas han ido avanzando más rápido desde el pasado mes de noviembre en el contexto de la guerra contra Ucrania. * 


Es decir, la "paz" para Putin es quedarse con lo conquistado, no retroceder un metro, y estar preparado para el próximo asalto. No hay más. Putin se ha hecho la foto y ha vuelto a Moscú a contarles a todos que Rusia sigue firme con él al frente. Se lo ha dicho, de tú a tú, al presidente norteamericano.

Putin le tomó la medida a Trump hace mucho tiempo; comprendió bien su narcisismo absoluto y su manejo de la imagen que el presidente norteamericano necesitaba. Los argumentos de Trump necesitan concluir que el mundo le necesita para ir bien y que todo lo que va mal se debe a otros. Lo repite una y otra vez: la guerra de Ucrania no se habría producido con él en el poder; es la guerra de Biden. A él solo le cabe la paz. El propio Putin le ha comprado el mensaje adulando el ego de Trump. A Putin le interesa un Trump en la Casa Blanca.

El manejo de este tipo de recursos de interpretación favorable del pasado posible es una de las características de Donald Trump. Es su destino histórico lo que le convierte en la solución a cualquier problema existente. Increíblemente, le funciona; la gente lo cree.

La toma de California por los marines y ahora la de Washington DC sustituyendo a los responsables de seguridad ante los "peligros" de una "delincuencia desbocada" es una forma insólita de ejercer el poder, esta vez en el interior.

Trump en este caso extrapola el presente al futuro. Gracias a estas acciones, esas ciudades invadidas por militares no se convertirán en infiernos de delincuencia, según su pronóstico. La rebelión contra esta forma de actuar no ha tardado en producirse:

Este lunes Trump declaró una "Emergencia de Seguridad Pública" y tomó el control de la Policía de Washington D.C. También el presidente republicano confirmó la activación de unas 800 tropas de la Guardia Nacional dentro de sus esfuerzos por "restablecer el orden público", basado en una cláusula de la Home Rule Act.

Para el mandatario estadounidense, estas acciones son necesarias debido a la "ola de delitos" que sufre la ciudad. Sin embargo, las autoridades locales insisten en que las cifras actuales de los crímenes han bajado desde el repunte de 2023.

Trump ya había nombrado el lunes a Cole para hacerse cargo del Departamento de Policía Metropolitana. El miércoles, el presidente de EE.UU. expresó que buscará extender el control federal sobre las fuerzas del orden en la capital tras considerar que los 30 días estipulados en la ley "no son suficientes" para "combatir el crimen".** 

El uso de cualquier estratagema de este tipo se basa solo en su palabra en la valoración de las situaciones presentes y un futuro aterrador del que sus intervenciones libran. Se trata, por supuesto, de castigar las zonas de voto demócrata y hacer ver que él es la solución por sus decisiones extremas. Trump convierte las decisiones excepcionales en acciones estratégicas contra sus rivales. De esta forma, el poder se reconfigura y es usado de forma agresiva contra los demócratas o cualquiera que se le oponga.

Esto tiene su equivalente en la política arancelaria exterior, que ha quedado directamente en sus manos y sirve para definir amigos y enemigos. Trump da peregrinas explicaciones sobre estas decisiones, como que la Unión Europea fue creada para "fastidiar" a los Estados Unidos.


Trump tiene "explicaciones" que muestran al mundo que actúa por el bien de los Estados Unidos. Sin él, sin sus acciones justicieras, el mundo se abalanzaría hacia el caos. Pese a que se declara como Príncipe de la Paz, la dura realidad es la contraria. Las guerras llaman a las guerras porque una distrae de otras y hoy la mayor o menor visibilidad es determinante. Comenzar una guerra con una visita a la Casa Blanca asegura que los Estados Unidos de Trump la verán con buenos ojos, no hablemos ya si, como alguno ha hecho, se solicita el Nobel para Trump. También se ve con buenos ojos si se crean cárceles para los deportados, convirtiendo a los países en prisiones en las que no se pregunta y espacio fotográfico para los visitantes líderes republicanos.

Lo de Rusia era una tradición dictatorial de toda su historia, dictaduras sostenidas por nobleza, popes y comisarios políticos. Pero lo de Estados Unidos es bastante novedoso y abre unos peligrosos caminos para muchos otros países que se apuntan a este tipo de liderazgos en los que vale todo, en los que el poder es el eje de actuación.

La reducción de los valores democráticos atacando en el interior aprovechando el presidencialismo personalista de Trump y apoyando dictaduras en el exterior tiene consecuencias graves hoy y en el futuro. Trump ha subvertido el concepto de "aliados" en torno a principios democráticos compartidos y lo ha convertido en el de "cómplices".


La mera invocación de peligros imaginarios desata decisiones impresentables para un país que se decía democrático. Trump ha arrastrado —y se ha dejado arrastrar— al Partido Republicano, convirtiéndolo en una herramienta autoritaria a su servicio. Han salido a la luz sus capas más integristas en una sociedad cada vez más manipulada en torno al "líder supremo".

Los Estados Unidos hoy chantajean a los países con aranceles o con defensa, obligando a comprar y vender lo que es su propio interés. Ya no se colabora; se impone. Todos los recursos de fuerza son válidos para esto. Se penaliza a los que no aceptan sus condiciones. Eso vale para la venta de armas a Ucrania y quedarse con sus recursos minerales o para castigar a las empresas norteamericanas que produzcan fuera. Todo pasa por el Despacho Oval.

La forma de afrontar el poder desde Moscú y Washington va perdiendo diferencias en un mundo cada vez más manipulado y violento. 

 

* "Putin propone a Trump quedarse con el este de Ucrania a cambio de congelar la guerra" 20minutos / Agencias 17/08/2025 https://www.20minutos.es/internacional/putin-propone-trump-quedarse-ucrania-cambio-congelar-guerra_6236758_0.html

** "El Gobierno de EE.UU. retrocede sobre el control absoluto de la Policía de Washington D.C." RTVE.es / Agencias 15/08/2025 https://www.rtve.es/noticias/20250815/autoridades-washington-demandan-gobierno-trump-toma-hostil-policia/16698157.shtml

 

domingo, 20 de julio de 2025

Balance de 6 meses de Trump

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Nos recuerdan que Trump lleva ya seis meses en la Casa Blanca. Seis meses es un periodo en el que a los medios les gusta pararse y echar la vista atrás. Luego llegarán los años y otros periodos de tiempo a los que concedemos un valor para la evaluación. En Estados Unidos le dan importancia, por ejemplo, a los cien primero días de mandato, que consideran deben dejar ya huella sobre su posterior recorrido.

Trump no necesitó cien días. En apenas unas horas en la Casa Blanca ya le vimos en su firmar frenético de órdenes con las que puso el país (y el mundo) patas arriba. No todo le ha salido bien (en sus propios términos, claro) y tiene abiertos diversos contenciosos nacionales, internacionales y personales, como el caso Epstein, que le ha puesto frenético al irse los medios por una línea que parece no controlar.

No es fácil realizar una correcta evaluación de esos seis meses. Hay efectos directos de sus medidas, pero también hay muchos movimientos incontrolados, efectos secundarios, para bien y para mal.

En RTVE.es, Uxía Pérez sintetiza así el balance de lo ocurrido en este periodo:

En su primer día al frente de la Casa Blanca, Donald Trump prometió que Estados Unidos sería "más grande, más fuerte y más excepcional que nunca antes". Su advertencia, de acuerdo con los ideales republicanos, no se quedó corta. Después de seis meses sentado en el Despacho Oval, ha forzado al máximo la maquinaria del Estado para ajustarla a sus deseos mesiánicos y, para ello, ha hecho caer a cualquiera que lo desafiara, incluyendo a quien le catapultó hasta la presidencia y que durante meses fue su mano derecha. Con o sin Elon Musk en Washington, la nueva Administración ha proseguido con lo prometido: recortes, deportaciones y aranceles. Pero lo que se le resiste es uno de sus pronósticos más optimistas de la campaña. Aseguró que acabaría con los conflictos en sus primeras 24 horas. Tras tomar posesión, cambió la fecha a 100 días, y, medio año después, la paz, tanto en Gaza como en Ucrania, sigue sin llegar.*

Que desde que Trump está en la presidencia se hayan multiplicado los conflictos y las muertes en Oriente Medio, con un Benjamín Netanyahu que cree que le ha tomado la medida a su ego (como, por ejemplo, con la entrega de la copia de la carta pidiendo el Premio Nobel de la Paz para él) mientras hace lo que quiere.

Recordarle a Trump que prometió paz en 24 horas tras su elección es ponerle contra la pared, pues son esos detalles los que le importan. Cuando Trump promete algo de este tipo pone en juego lo que él considera lo más importante, su propia imagen, lo propio de un narcisista. No hay que tomarse a broma su idea de ser el "mejor presidente de los Estados Unidos", que "le gustaría ser Papa" o que deben esculpir su rostro en el Monte Rushmore o sus insinuaciones de un tercer mandato, algo prohibido por la propia Constitución norteamericana.

Trump no llegó a la Casa Blanca por un golpe de estado; llegó por el voto de decenas de millones de norteamericanos. Trump prometió gran parte de lo que vemos. Los votantes le aceptaron sus baladronadas y sus promesas, sus insinuaciones. Cuando le votaron por segunda vez ya conocían el episodio del asalto armado al Capitolio para impedir que Biden tomara posesión, negándole haber ganado las elecciones, un discurso que asumieron de Trump, que consideraba que era "imposible" batirle en las urnas.

Una parte mayoritaria del pueblo norteamericano le ha comprado sus discursos sobre racismo y xenofobia; ha creído en una conspiración mundial para invadir lentamente los Estados Unidos; ha aceptado la idea de que la Unión Europea se creó para "j..." a los Estados Unidos; le han comprado su forma de tratar con otros países mediante el chantaje arancelario, de "vender" la defensa como un producto rentable para Estados Unidos...

El problema real de Trump es que tiene detrás a millones de ciudadanos norteamericanos que aplauden sus prácticas haciendo suyo el principio de que tener el poder da privilegios, que eso de los derechos son tonterías de débiles para acomplejar a los fuertes, "moral de débiles", una idea nietzscheana que él ejecuta intuitivamente.

Trump tiene fecha de caducidad; el problema está en el cambio experimentado por la sociedad norteamericana, un cambio que se debería analizar por el efecto del cambio en el futuro, pero especialmente por las imitaciones y expansiones que están ocurriendo.

En La vanguardia se generaliza la idea de que Trump está en caída libre. Así afirman o, más prudentemente, se preguntan algunos de sus articulistas. Sin embargo, eso supondría movimientos preocupantes tanto por sus posible reacciones a la crisis como por la crisis que se produciría para el relevo. Han pasado solo  seis meses, pero ¿quedaría en evidencia Trump por casos como el de Epstein o las burlas de Putin o Netanyahu?

En estos seis meses de segundo mandato, Trump ha tomado la exhibición de la fuerza como forma de gobierno. Amenazas, chantajes, arbitrariedades son su marca de identidad en lo personal y en lo político, la transferencia de su personalidad a su reino, los Estados Unidos. Trump no es político, solo quiere ser poderoso. Esto quiere decir que las normas, derechos, etc. son percibidos como obstáculos que debe eliminar sin complejos.

El ejemplo de los aranceles de castigo a Brasil por la "persecución" al golpista Bolsonaro es claro. Trump actúa desde el trono que le da la presidencia. Ya sea por mandato divino o de la otra forma de divinidad, es decir, su ego, no hay distancia entre deseo y realidad.

Universidades, medios, empresas... le temen. Lo hacen porque saben que no existe un marco limitador, que Trump representa el absolutismo moderno en su forma más arbitraria y exhibicionista. Trump interviene en las guerras del mundo y en la fórmula de la Coca-Cola; interviene en las fronteras declarando criminales natos a quienes las cruzan y cambiando el nombre de los mapas. En su visión enferma, es imprescindible para que el mundo funcione como debe.

Han pasado solo seis meses. Sí, la falta de acuerdo en las guerras, en frenar a Putin y Netanyahu, la guerra arancelaria contra el mundo... son importantes. Pero lo es más que no haya una respuesta clara contra Trump y lo que representa. No la hay dentro de Estados Unidos ni fuera. Enfrentarse a alguien que no tiene límites causa terror por la incapacidad de saber cuál será su próximo movimiento.

No, Trump no va a traer nada parecido a una "paz" en ningún orden. Se están reforzando los regímenes autoritarios y se abren otros que le imitan. Los cambios son más profundos de lo que pensamos y pueden cambiar las relaciones con los Estados Unidos por todo el mundo.

Trump ha sobrevivido a casi todo, pero ¿podrá sobrevivir a sí mismo?

 

* Uxía Pérez "Guerra comercial y falta de acuerdos de paz, balance de los primeros seis meses del regreso de Trump" TRVE.es 20/07/2025 https://www.rtve.es/noticias/20250720/guerra-comercial-acuerdos-paz-seis-meses-trump/16663214.shtml

miércoles, 19 de febrero de 2025

El nuevo apóstol de la paz

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Donald Trump sigue adelante con sus ideas, algo que los demás deben aceptar sin más. Algo extra debe tener el voto en Estados Unidos que permite decidir sin consultar sobre lo que ocurre en el resto del mundo.

Si hace unos días el enviado de Trump a la conferencia de Múnich, J.D. Vance, se permitía el lujo de criticar a Europa por la situación de la "libertad de expresión" viniendo de un país en el que están retirando libros de las escuelas, deportando a decenas de miles de personas, ampliando cárceles extraterritoriales como Guantánamo y alquilando otras, etc., es ahora el momento de "llevar la paz" a Ucrania dando a su invasor lo que pide.

Lo que está haciendo es algo más que en erigirse en rey del planeta, algo más que ningunear a Europa, aplaudiendo a su enemigo declarado con hechos. Trump está destrozando el sistema, el orden mundial que — por muy imperfecto que sea — es mejor que dinamitar las alianzas, sembrar el recelo y adentrarnos a todos en una oscuridad para la que no hay más garantías que su voluntad de ser el autoproclamado apóstol de la paz.

El editorial del diario El País es rotundo en su valoración de lo que supone para todos esta nueva situación. Tras unas críticas iniciales sobre el reconocimiento a Rusia y la validación de su invasión, el editorialista cierra con diversas advertencias y consideraciones:

Pero el diálogo ruso-estadounidense empezó marcado también por otros presagios. Además del calculadísimo desplante a los europeos, abundan los síntomas de pobreza e improvisación negociadora. Las declaraciones del secretario de Defensa de EE UU, que dio por descontadas cesiones de calado a Moscú antes siquiera de empezar a hablar, son una prueba de ello. En la Administración Trump, ni la voluntad ni la capacidad resultan tranquilizadoras.

Rubio señaló la disposición de EE UU a explorar nuevas posibilidades de relación con Rusia si se logra un final del conflicto. Esa preocupante disposición y la guerra comercial contra la UE desatada por Trump horas antes de anunciar su conversación con Putin deben llevar a los europeos a una reacción unida, firme, ambiciosa y rápida.

Es preciso seguir intentando persuadir a Donald Trump con los argumentos de la lógica, de los principios y de los intereses. El diálogo ruso-estadounidense es incipiente, no todo está perdido y, si bien no parece creíble lograr un cambio completo de actitud, tal vez se puedan al menos contener algunos daños. Pero en paralelo es imperativo empezar a adaptarse con urgencia al nuevo mundo que la conferencia de Múnich y la reunión de Riad esbozan: uno en el que Europa ya no puede confiar ciegamente en su aliado histórico. Hay que despejar esa ilusión y actuar para vivir en este nuevo escenario sin renunciar a la libertad, la seguridad y la prosperidad. Ni al Derecho internacional. Si Trump se ha convertido en un problema para Europa, la solución pasa por una mayor integración de la UE.*

 

Puede que algunos no entiendan que, por muy cercanos que se encuentren a la ideología de populismo trumpista, Trump no acepta más que la sumisión sonriente, el halago constante, que acabarán viendo su papel de simples peones en una partida mundial a dos bandas, cuyo tablero es Europa. Trump impone sus propias condiciones (y negocios) en Ucrania y pretende que el mundo le salude como mensajero de paz. Las expresiones anteriores sobre que con él en la Casa Blanca no habría habido guerra o que acabaría con la guerra en 24 horas con una llamada telefónica no solo eran bravuconadas, sino bravuconadas posibles impuestas.

Excluir a Ucrania y a Europa, a los que impone decisiones sobre algo que les afecta, como es su territorio y su futuro, es muy grave. Para ello tiene que hacer creer que Europa está "enferma" —para eso envió a Vance y ahora a Marco Rubio con ese mismo mensaje implícito— y que por ello no puede alcanzar la paz. Eso es algo que el mundo deberá a Trump, pues para ello ha sido enviado, el nuevo mesías.

Toda esa retórica ridícula, destinada sobre todo a consumo interno, en el caso de Trump es algo más que palabras; son, como hemos dicho, bravuconadas posibles. Su concepto de "eficacia" le lleva a intentar cumplir cualquier disparate porque no tiene ya a nadie con cabeza alrededor, algo de lo que se ha encargado nombrando un equipo que ya levantaba chispas en los titulares conforme se iban anunciando, de corruptos a racistas, pasando por agresores sexuales. Todo está ahí para la Historia.

 

* Editorial "Nefasto diálogo entre EE UU y Rusia" El País 19/02/2025 https://elpais.com/opinion/2025-02-19/nefasto-dialogo-entre-ee-uu-y-rusia.html 

lunes, 17 de febrero de 2025

La debilidad confiada

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Crece la tensión con Washington conforme Trump sigue haciendo movimientos. Se trata de hacer ver al mundo que es él, más que los Estados Unidos, quien ordena y manda. Los campos de batalla se amplían y en cualquier momento se puede producir una fractura en el orden internacional, ya en frágil equilibrio. Dos guerras, la de Gaza y la de Ucrania, para poner a prueba el sistema en su conjunto.

En la primera, Trump se enfrenta a sus planes, junto con el Israel de Benjamín Netanyahu,, sobre el destino de la Franja, que desea barrer y dejar como zona residencial, Aquí cuenta con la oposición de todos los países árabes a una solución que supone el exilio forzado de millones de palestinos, principalmente a Egipto y Jordania. Oposición total.

En la segunda, la de Ucrania, a los planes de Trump se opone Europa y la propia Ucrania que se ven excluidas de su futuro, puesto en manos de Trump y Vladimir Putin, en una extraña compraventa de "tierras raras", en donde el presidente norteamericano ve el negocio del futuro, algo que le llevará a anexionarse, por ejemplo, Groenlandia.

Los desprecios e insultos, las amenazas constantes —de lo militar a lo económico— convierten a Trump y a los Estados Unidos que representa en un "socio" poco fiable, por no decir poco "deseable", con el potencial de desencadenar nuevos conflictos además de los existentes. Por ejemplo, está ocurriendo con la inclusión de Irán en las amenazas lanzadas más recientemente.

La reunión europea de urgencia, solicitada por Macron tendrá que dar soluciones firmes o será contraproducente, una muestra de debilidad y división. Europa deberá responder de forma clara a las amenazas y descalificaciones trumpistas, como las lanzadas por su sicario presidencial, J.D. Vance. Intentar mantener una retórica complaciente ante Trump es desperdiciar muchas cosas, además del tiempo.

Es fácil decirlo y menos hacerlo. Aliados por décadas, Estados Unidos se ha vuelto hostil. Ya lo fue en el mandato anterior de Trump, en el que se vio —y así lo dijimos aquí el modelo— de venta de protección, con la amenaza de "problemas" en la OTAN, como su retirada de Europa, dejándola a "merced" de la Rusia de Putin. Este modelo (en la peor tradición norteamericana) crea problemas primero y cobra por protección después.

En el fondo del sistema de Trump está ese modelo, en el que nada es gratis y los demás son culpables. Esta mezcla de economía agresiva y mesianismo es la raíz de las acciones y posturas de Trump. ¿De qué te sirve ser el más poderoso si no usas la fuerza y te aprovechas?

Lo que ha hecho más poderoso a Estados Unidos es precisamente la debilidad confiada. Ahora busca cómo cobrarla con efectos retroactivos, aprovechando la posición que se le ha permitido alcanzar. Por eso, lo que piden Macron y algunos otros es reducir las dependencias, entre ellas, la militar. Europa debe defender a Europa. Lo contrario es ponerse en venta, estar en manos de invasores (Rusia) y de chantajistas (Estados Unidos). Para ello es esencial la Unión, su concepto llevado al extremo, y evitar la tentación "nacionalista", que es precisamente la de la debilidad que beneficia a ambos tipos de depredadores.

Una Europa de nacionalismos, fragmentada, es una Europa débil, entregada a los vaivenes de un entorno agresivo. No es de extrañar que desde Moscú se haya favorecido a los movimientos europeos de ultraderecha, como los de LePen, se haya apoyado el Brexit y los separatismos nacionales. Basta con repasar las viejas noticias, los informes sobre las visitas a Moscú. No es de extrañar, por el mismo motivo, que Musk o Vance salgan reivindicando a la ultraderecha alemana, a los neonazis de Alternativa para Alemania. La frase de Trump en su primer mandato, "¡Me llaman Mr. Brexit!", se vuelve cada vez más clara y adquiere un profundo sentido hoy, el desmembramiento de Europa como objetivo, su debilidad en aumento.

La reunión de defensa de Europa, la convocada por Macron, debe ser algo más que un gesto. Debe ser firme en actitudes y planteamientos, una respuesta clara que Trump no puede manipular ante la opinión pública norteamericana, que es un elemento que hay que tener muy presente.

Hay que romper esa imagen que crean del mundo y de su puesto en la cima. Están en juego muchas más cosas que las que se ven. Trump juega con fuego, sin límites. Cómo demostrarle que estos límites existen y que los demás tienen voz en sus propios problemas es lo que hay que enseñarle. La tibieza no vale con Trump; más vale entenderlo antes de que los problemas crezcan.



sábado, 25 de mayo de 2024

Yolanda Díaz y el antisemitismo

Joaquín Mª Aguirre (UCM)


España tiene ahora abiertos ya dos frentes diplomáticos. El de Argentina es explicable desde las la imprudencia española y el narcisismo provocativo de Milei. El que acabamos de abrir con Israel tiene una justificación mayor, pero no deja de ser otra metedura de pata. Vivimos en una lucha permanente por conseguir protagonismo, intentando conseguir que nadie nos robe la frase llamativa, el ir un poco más allá que nos garantice los micrófonos y las cámaras durante unos segundo en las pantallas.

Si no habíamos aprendido con lo de las "sustancias" de Milei, llegan ahora las declaraciones de Yolanda Díaz, que le han puesto en bandeja a Netanyahu el echar el cierre a las relaciones con los palestinos, al menos en territorio controlado por Israel.

Leíamos ayer en RTVE.es lo siguiente:

Este mismo viernes, el Gobierno de Israel ha anunciado su decisión de "cortar la conexión entre la representación de España en Israel y los palestinos" y "prohibir" que el Consulado en Jerusalén dé servicios a los palestinos residentes en Cisjordania tras el reconocimiento del Estado de Palestina y las declaraciones "antisemitas" de la vicepresidenta segunda. 

"En respuesta al reconocimiento del Estado palestino por parte de España y las declaraciones antisemitas de la vicepresidenta del Gobierno no solo de reconocer un Estado palestino sino de 'liberar Palestina desde el río hasta el mar', he decidido cortar la conexión entre la representación de España en Israel y los palestinos y prohibir al Consulado español en Jerusalén dar servicio a los palestinos de Cisjordania", ha dicho el ministro de Exteriores israelí, Israel Katz. 

Asimismo, ha subrayado, en referencia a Díaz, que "si esta persona ignorante y llena de odio quiere entender lo que busca realmente el islam radical, debería estudiar los 700 años de dominio islámico en Al Ándalus, hoy España", según un mensaje publicado en su cuenta en la red social X. *

El afán empático de Yolanda Díaz al utilizar la expresión "desde el río hasta el mar" no tuvo en cuenta lo que significa en el propio contexto. Esto ha sido aprovechado para convertirla en un "monstruo antisemita" y cercar más a los palestinos levantando una barrera entre España y los necesitados palestinos.

¿Cuándo vamos a empezar a entender que en las relaciones internacionales hay que medir las palabras, saber cuáles se deben usar para evitar que el criticado les dé la vuelta?

Díaz trató de mostrar su empatía y proximidad usando una frase sin entender muy bien lo que significaba o lo que podía significar en el contexto. Inmediatamente se la ha convertido en "personas ignorante y llena de odio". Obviamente, Yolanda Díaz ha tenido que salir a dar explicaciones sobre lo que ella es.

Pero en las relaciones internacionales no se trata de quién tiene razón, sino de quién controla los medios y está claro que Yolanda Díaz, en Israel, ha quedado retratada como una "persona ignorante" y radical, antisemita, le guste o no. Si piensa que Albares puede hacer algo al respecto, se equivoca. El caso Milei lo muestra con claridad. En las relaciones internacionales, las cosas van bien cuando ambos quieren que vayan bien.

Desde el punto de vista de Israel, las declaraciones de Yolanda Díaz son puestas como ejemplo de antisemitismo en el mejor momento para ellos, es decir, cuando España piensa poner en marcha de inmediato el reconocimiento del "estado palestino". Esta forma el reconocimiento será gestionado mediática y diplomáticamente como una decisión de "ignorantes" y antisemitas. Se lo han puesto fácil a Netanyahu.

En RTVE.es se añade a lo anterior desde la perspectiva electoral española:

La vicepresidenta segunda ha querido zanjar la polémica con Israel y se ha remitido a la respuesta que dará el ministro de Exteriores, José Manuel Albares, a la decisión de Israel de cortar la conexión entre la representación de España en Israel y los palestinos y por la que el propio Gobierno israelí la ha culpado además de calificarla como "persona ignorante" y "antisemita".

La propia cabeza de lista de Sumar a las elecciones europeas, Estrella Galán, ha restado importancia a la declaración de Díaz, de que "Palestina será libre desde el río hasta el mar" y ha puntualizado que solo es un lema y que su partido siempre ha condenado "cualquier acto terrorista".*

Hay que matizar lo de "electoral" porque se tendrá en cuenta que, además del uso de los israelíes, se producirá un uso electoralista español por parte de los contendientes en las próximas elecciones, que señalarán a Díaz con el dedo acusador, retomando las palabras dichas contra ella, lo mismo que ha ocurrido con el "caso argentino".

El primer efecto de las palabras de Díaz ha sido aislar más a los palestinos. Es cierto que si no hubiera sido por causa de sus palabras habría sido por cualquier otra cosa, por una excusa trivial. Pero lo que marca este asunto es la facilidad con la que damos facilidades a los contrarios por quedar bien ante nuestros electores. Hablamos demasiado y eso no es bueno para las relaciones internacionales.

En este mundo global, todo lo que dices sobre relaciones internacionales tiene consecuencias, todo el mundo está bien informado y aprovecha los pasos en falso, las imprecisiones o las descontextualizaciones.

¿No tenía otra forma Díaz de expresarlo? ¿Tenía que mostrar su empatía así? A muchos le parecerá que no tiene importancia, pero como podemos apreciar por las repercusiones inmediatas, sí la tiene para este juego maquiavélico que es la imagen pública. Díaz, vicepresidenta del gobierno es etiquetada como "antisemita" e "ignorante", incluso se permiten el lujo de recordarle los setecientos años de dominación musulmana en España. Con Yolanda Díaz se identifica al gobierno español y con este al "pueblo español", a España, que es a quien  representa el consulado en Jerusalén. Incluso se pueden poner en peligro a ciudadanos españoles que visiten la ciudad al ser identificados como llegados de un país antisemita que exige la eliminación de los israelitas del territorio reclamado. Es demagogia, pero la demagogia funciona. Aquí nadie defiende la verdad, sino los intereses.

Siempre podrá aparecer un "lobo solitario" al que le dé por quemar un local español en Israel, tal como un paquistaní hace unas semanas le dio por asaltar una hamburguesería en una localidad catalana. Estados Unidos le pillaba más lejos y se decidió por las hamburguesas, que era lo más próximo.

Todo el que critique las acciones de Netanyahu al frente del gobierno israelí será llamado "antisemita" antes o después. Es la única defensa que le queda, a menos que sea aceptable el exterminio como defensa, que era el argumento nazi para exterminar a los judíos. Afortunadamente hay muchos judíos por el mundo y en Israel que condenan estas prácticas. Netanyahu ha conseguido que las simpatías por el ataque recibido se inviertan, comprometiendo todos los apoyos recibidos.

Por eso es necesario medir bien las palabras, evitar que se rasgue las vestiduras cada vez que se le critique. Hay mucho margen para hacerlo. 


 * "Díaz niega ser "antisemita" y matiza sus palabras: "Reconocimiento de dos Estados que compartan del río al mar"" RTVE.es 24/05/2024 https://www.rtve.es/noticias/20240524/diaz-matiza-palabras-asegura-no-antisemita-reconocimiento-dos-estados-compartan-del-rio-mar/16117952.shtml"


domingo, 5 de mayo de 2024

El Comunicado oficial nº 41 o cuidado con las crisis

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

La política es cada vez más espectáculo y este cada vez más bochornoso. Los políticos españoles han perdido el sentido de dónde están, de a quién representan y sirven. Cada día nos encontramos con nuevas muestras de la pasión verbal, una pasión incontrolada para la que se seleccionan personas con cualidades de bocazas y estas deciden lucirse con sus habilidades para deleite de sus aplaudidoras bases.

Por si no tuviéramos bastante con insultarnos mutuamente dentro de nuestras fronteras, el último incidente, por ahora, lo tenemos con la fraternal Argentina, a su vez liada con otros países hermanos que a su vez tienen sus propios rifirrafes, con el agravante de usar todos la misma lengua, es decir, sin que se pueda achacar "problemas de traducción", una salida muy socorrida habitualmente en otros escenarios, pero esta vez inútil.

Todo empieza con unas declaraciones de Javier Milei que son calificadas "generosamente" por nuestro ministro Óscar Puente, según el artículo publicado en RTVE.es:

El presidente de Argentina, Javier Milei, ha rechazado las palabras del ministro español de Transporte y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, en las que le acusa de ingerir "sustancias", y ha arremetido contra el Gobierno de Pedro Sánchez al asegurar que pone "en riesgo" la unidad de España al "pactar con separatistas", un cruce de reproches que ha desatado una ola de manifestaciones a ambos lados del Atlántico.*

Espero que, tal como están las cosas por aquí, Sánchez en vez de cesarle, tal como le piden desde Argentina, no le nombre ministro de Asuntos Exteriores, dentro de esta especie de locura contra el sentido común al que nos estamos habituando. Pasado de vueltas probablemente por la euforia tras los cinco días de reflexión que mantuvieron al mundo en vilo, Puente ha hecho algo poco diplomático.

Pero esto se lo dejamos a ellos. Lo que nos interesa es algo menos comentado, como es el texto completo, el comunicado oficial número 41 que reproducimos aquí en su integridad tal como aparece colgado en la web oficial del gobierno argentino:

Comunicado Oficial Número 41

Comunicado Oficial de la Oficina del Presidente Javier Milei

Publicado el viernes 03 de mayo de 2024


Ciudad de Buenos Aires, 3 de mayo de 2024.- La Oficina del Presidente repudia las calumnias e injurias formuladas por el Ministro de Transporte y Movilidad Sostenible de España, Óscar Puente, contra Javier Milei.

El gobierno de Pedro Sánchez tiene problemas más importantes de los que ocuparse, como las acusaciones de corrupción que caen sobre su esposa, asunto que lo llevó incluso a evaluar su renuncia. Por el bien del Reino de España, esperamos que la justicia actúe con celeridad para esclarecer semejante escándalo de corrupción que afecta directamente la estabilidad de su Nación y, por consiguiente, las relaciones con nuestro país.

Pedro Sánchez ha puesto en peligro la unidad del Reino, pactando con separatistas y llevado a la disolución de España; ha puesto en riesgo a las mujeres españolas permitiendo la inmigración ilegal de quienes atentan contra su integridad física; y ha puesto en peligro a la clase media con sus políticas socialistas que solo traen pobreza y muerte.

Los argentinos elegimos cambiar el modelo que nos trajo miseria y decadencia. El mismo modelo que aplica el Partido Socialista Obrero Español en su país.

Esperamos que el pueblo español pronto vuelva a elegir vivir en libertad.**

El primer párrafo es de "calentamiento", nada que destacar. Pero ya en el segundo se tira con bala y va directamente a Pedro Sánchez, atacándole allí donde más le duele, según sus propias declaraciones, muy sentidas. Si el presidente español esperaba que todos fueran a las puertas de Ferraz a pedirle que se quedara, parece que esa inocencia proclamada no le funciona bien fuera, donde se le recomienda a la Justicia española actuar. "Semejante escándalo de corrupción" es la expresión utilizada. Aquí ya no valen caras tristes y demás. El alboroto que Sánchez creo ha tenido su efecto contrario en el extranjero. No necesitados de presunción de inocencia alguna, el comunicado de la presidencia argentina da por descontado el hecho y le achaca a este la retirada de La Moncloa. Como vemos, se le da la vuelta a todo, pero es que lo de Puente y las "sustancias" no es para menos tal como están los tiempos.

Pero es en el tercer párrafo donde se salta de lo personal del segundo a lo más revelador. Al principio se acusa a Sánchez de atentar contra la unidad española pactando con separatistas y, al final, se pone el énfasis en las políticas económicas socialistas y el desastre al que llevan.

Entre ambas, en la mitad del párrafo, se introduce un factor importante a mi parecer frente a los tópicos políticos habituales. Me refiero a la frase "ha puesto en riesgo a las mujeres españolas permitiendo la inmigración ilegal de quienes atentan contra su integridad física". ¿De dónde han sacado esto, cuál es su origen?

Si los dos puntos anteriores son frecuentes en las grescas políticas españolas, si el punto de la esposa de Sánchez está por todas partes gracias a su protagonismo dramático, este punto tiene un componente racista muy fuerte que aquí solo utilizan los más radicales de la ultraderecha. Los que lo utilizan en España lo hacen siguiendo las estrategias trumpistas según la cuales los inmigrantes son criminales, "violadores" y "narcotraficantes". La versión española de la ultraderecha se queda con los "violadores", que es exactamente lo que dice el texto del comunicado oficial de la presidencia argentina.

Los únicos que usan ese argumento aquí son los de Vox, que siguen las mismas estrategias antiinmigración, claramente racistas, del trumpismo. ¿Han echado una manita en la redacción? ¿Ha sido la embajada argentina en España la que ha suministrado las pautas? Las conexiones de Milei con la extrema derecha española son públicas y se aplauden mutuamente en cuanto que tienen ocasión. Como no podía ser de otra manera, Abascal ha indicado la "moderación" del comunicado argentino ante la "agresión" del ministro español.

Como puede apreciarse, por si no tuviéramos motivos suficientes para tirarnos los trastos a la cabeza, ahora "invitamos" a otros a participar. En mundo revuelto, chapoteamos un poco más. Pero lo dicho sobre la inmigración y sus efectos es de enorme gravedad, sobre todo por lo que revela del espíritu del gobierno argentino y de sus conexiones españolas. Una de las primeras medidas del gobierno de Milei ha sido el cierre del Instituto dedicado a la prevención de la discriminación y del racismo, del que ha dicho que "sirve para nada". El cierre es todavía motivo de controversia en Argentina.


Está claro que se trataba de matar dos pájaros de un tiro. Se trata de debilitar a Sánchez y su gobierno desde fuera pero con argumentos de dentro. El tercer párrafo en cuestión parece demasiado de fabricación nacional, destinado a un público específico que va a aceptar como buenos los argumentos: la unidad de España, el modelo económico y la peligrosidad de los inmigrantes, considerados criminales y cuyas víctimas son "las mujeres españolas". Demasiado burdo todo.

Condenables son las palabras de nuestro ministro Puente. No es forma de referirse a nadie así desde un cargo. Los ministros están para otra cosa que insultar, incluso en España. Condenable igualmente la parte racista del comunicado oficial de la presidencia argentina. El ataque personal hay que achacárselo a la propia búsqueda de notoriedad del presidente, que se ha hecho vulnerable. Otras cuestiones son meras opiniones, pero la parte racista puede ser manipulada por nuestra propia ultraderecha que se ve reforzada en sus políticas xenófobas desde fuera. Y siempre habrá algunos que lo crean y pasen a la acción. Eso nos debería preocupar a nosotros y a los argentinos. 

* "Milei acusa a Puente de "injurias" y culpa a Sánchez de poner "en peligro" la unidad de España al "pactar con separatistas" RTVE.es / EFE 04/05/2024 https://www.rtve.es/noticias/20240504/milei-ataca-sanchez-injurias-ministro-oscar-puente/16088773.shtml

* "Milei acusa a Puente de "injurias" y culpa a Sánchez de poner "en peligro" la unidad de España al "pactar con separatistas" RTVE.es / EFE 04/05/2024 https://www.rtve.es/noticias/20240504/milei-ataca-sanchez-injurias-ministro-oscar-puente/16088773.shtml

jueves, 2 de mayo de 2024

La ruptura colombiana

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

El anuncio ayer por parte del presidente colombiano, Gustavo Petro, de la ruptura diplomática con Israel hoy mismo, es un ascenso anunciado en la percepción negativa de Israel con Benjamín Netanyahu al frente. Israel ha sido beneficiario de un tratamiento especial, pero ha llegado a un límite. Como señalamos hace tiempo, ha dilapidado su pasado abusando, pensando que el rédito era ilimitado. Se equivocaba, como se puede apreciar cada día que pasa. La locura de Netanyahu, respaldado o empujado —como se prefiera— por las fuerzas radicales y racistas en su gobierno parece no tener fin en su objetivo exterminador. Ya no hay excusas con los rehenes, ya que son las propias familias las que están enfrentadas al gobierno israelí.

En RTVE.es nos dan cuenta de la actitud de Petro:

"El Gobierno del cambio, el presidente de la República, informa que mañana se romperán las relaciones diplomáticas con el Estado de Israel (...) por tener un Gobierno, por tener un presidente genocida", ha afirmado Petro entre vítores en un discurso ante los trabajadores por la fiesta del 1 de mayo en Bogotá. "Creo que hoy la humanidad, toda en las calles por millones, está de acuerdo con nosotros [...] No pueden volver las épocas del genocidio de un pueblo entero ante nuestros ojos, ante nuestra pasividad", ha añadido.*

Las palabras de Petro son suscritas por muchos en muchos lugares en creciente indignación. La defensa de Netanyahu vale cada vez menos: llamar "antisemitas" a los que no le secundan o le dan el visto bueno a su locura destructiva, arrasando tierras y personas.

Con la destrucción del país y las masacres de civiles, Netanyahu está destruyendo la imagen y las razones de Israel. Se muestra actuando como sus peores enemigos lo hicieron con él, como una entidad exterminadora. Su defensa es absurda, cada día más absurda.

¿Cuál es el futuro de Israel? Acostumbrado a tener un paraguas histórico justificativo y una "protección" permanente de su territorio, el radicalismo islamista ha conseguido arrastrarle hacia una pérdida de apoyos, por un lado, y a tratar de recoger lo que Israel desperdicia. De esta forma, Hamás —un movimiento terrorista cuya primera víctima es el propio pueblo palestino, que es quien sufre los ataques— trata de limpiar y ampliar su imagen.

Las manifestaciones y encierros en la Universidad de Columbia y otras que la han seguido son presentados como antisemitas y pro-Hamás, teniendo como respuesta los desalojos y detenciones presentadas como respuesta a las "intromisiones extranjeras" en los campus. 

Indudablemente, Hamás tratará de beneficiarse dentro de lo que son las guerras de información, pero eso no quita para que lo que haga Israel sea intocable. Son los donantes los que exigen que las universidades sean desalojadas amenazando con retirar la financiación.

El hecho de que esto se esté produciendo también en Europa, con modelos distintos, hace ver que la respuesta es real, una respuesta que pone al gobierno radical de Netanyahu en el frente de las acusaciones por sus actos brutales, para los que se suceden las peticiones de considerarlo "genocidio".

La acción colombiana de romper relaciones con Israel —tras la que realizó Bolivia— supone una división mundial en la que, de no modificarse la situación, el mundo se dividirá en dos, reduciéndose progresivamente los apoyos a Israel. Esto tiene un coste alto para la política norteamericana, que va quedando en solitario comprometiendo a la presidencia, especialmente ante unas próximas elecciones. Ya son muchos dedos los que apuntan hacia Joe Biden por no haber sabido frenar a Benjamín Netanyahu, Veremos el coste electoral de todo esto. Lo veremos además en ambos lados, pues habrá que tener en cuenta el grado de descontento en Israel por la forma de tratar esta crisis.

La situación deja ver que es el pueblo palestino en el presente el que apenas importa nada a Hamás, un brazo armado de Irán en la zona. Las muertes de civiles inocentes debería haber tenido otra forma por parte de Hamás si realmente le hubiera importado la destrucción, pero la idea de que es un coste para conseguir apoyos y aumentar el descrédito internacional de Israel lleva a forzar la situación hasta el límite. Lo padece el pueblo palestino, ya que se aprovecha para su destrucción material y humana con una política de arrasarlo todo, de tierra quemada. Se aprovechan para expandirse los colonos judíos radicales, deseosos de expandir sus territorios y alejar a los palestinos de ellos, como se denuncia de continuo. Permitiendo esto, Netanyahu se asegura los apoyos radicales.

La ruptura colombiana es un paso más, junto con el reconocimiento de Palestina como estado, un estado con representación en el exterior, voz en los foros internacionales, pero sin un territorio propio, el negado por Israel.

Israel, con Netanyahu al frente, pierde su pasado, lo que fundamentaba su presente; pierde también un futuro en el que solo le queda una condena mayoritaria internacional, la que merecen sus actos genocidas actuales. 

Llamarlo "antisemitismo" es una burla y, sobre todo, un insulto a las víctimas del holocausto, en cuyo nombre se realizan las acciones más crueles. Es, además, favorecer a los verdaderos antisemitas dándoles argumentos para conseguir sus objetivos y a los grupos terroristas que los usan como excusa para mantener el conflicto abierto y la consiguiente propaganda.

 

* "Petro anuncia que Colombia romperá relaciones diplomáticas con Israel por el "genocidio" contra el pueblo palestino" RTVE.es 2/05/2024 https://www.rtve.es/noticias/20240501/gustavo-petro-colombia-rompera-relaciones-diplomaticas-israel-por-genocidio-contra-pueblo-palestino/16085372.shtml