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jueves, 30 de abril de 2026

El deterioro de la información y sus riesgos

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

El titular no puede ser más claro y contundente: " La libertad de prensa en el mundo cae a su peor nivel en 25 años, según Reporteros sin Fronteras "*.  Lo relevante no es solo el dato, sino la tendencia. Esto quiere decir que las perspectivas de mejora son muy escasas, ya que lo que se pierden en libertad de expresión difícilmente se recupera ya que obedece a un deseo de ocultación, silenciamiento y manipulación de la realidad existente. Solo los países "oficialmente" felices necesitan silenciar la realidad y atacar a los que tratan de sacarla de las sombras.

Pero para que esto se produzca antes se ha debido silenciar por métodos represivos violentos, legales, económicos, etc. a los que por profesión y vocación se dedican a defender a los ciudadanos a veces por encima de sus propios deseos de saber.

El gran logro de los regímenes represivos es que los ciudadanos no echen en falta la libertad de expresión, algo que es un derecho olvidado, ignorado por cada vez más gente. A esto contribuye, paradójicamente, el exceso de información con el que se nos envuelve que, ya sea por motivos políticos, económicos o una mezcla de ambos, absorben toda nuestra atención, el motor de sus ganancias y privilegios. Mirar donde nos dicen es una de esas formas de manipulación que el sistema mediático ha perfeccionado y en el que se apoyan estas tiranías simpáticas que empiezan a carcomer las democracias.

Es una manipulación más o menos sutil, pero que tiene un obstáculo: 

Una creciente criminalización del periodismo, con informadores que siguen siendo asesinados o encarcelados, discursos políticos hostiles hacia los reporteros, una economía de los medios en declive o arsenales legislativos cada vez más restrictivos han llevado a la libertad de prensa a su peor nivel en el último cuarto de siglo. Así lo ha constatado Reporteros sin Fronteras (RSF) en su último informe: más de la mitad de los países está en una situación “difícil” o “muy grave”, con Noruega a la cabeza del lado positivo de la lista y Eritrea en el último puesto.

"En los 25 años que RSF lleva publicando la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa, la libertad de información se ha ido deteriorando y el panorama, ensombreciendo paulatinamente", resalta la organización en su estudio, publicado este jueves, y que revela que en todo este tiempo "la puntuación media del conjunto de los países analizados nunca ha sido tan baja".

En el ranking de 2026 destaca la caída de Estados Unidos, que pierde siete posiciones y se ubica en el puesto 64, y el desplome de países latinoamericanos "sumidos en una espiral de violencia y represión", como Ecuador y Perú. Asimismo, llama la atención el positivo avance de Siria -el mayor en la clasificación-, que, después de años entre los diez peores países para la prensa, escala 36 puestos y se coloca en el 141 tras dejar atrás la era de Bachar al-Asad, cuyo régimen cayó en 2024 y fue sucedido Ahmed al-Shara, antiguo comandante yihadista.* 

Esta realidad que nos reflejan los datos tiene muchas fórmulas, como se nos dice. El Periodismo deja de tener la función de alertarnos de todo aquello que nos pueda ser perjudicial y se convierte en una herramienta de ceguera, en un fabricante de espectáculo. La realidad se nos encubre con una espesa capa de entretenimiento, del deporte al cotilleo, que van desplazando a lo que nos afecta realmente a la vida, a los derechos. Una vida cada vez más vacía nos hace vivir en un mercado donde lo preocupante, las malas noticias no son escamoteadas, donde se nos fabrican "sujetos de interés" a los que debemos seguir, estar pendientes de sus matrimonios y rupturas, de qué deben vestir o no, deportistas que se usan para vendernos relojes o ropa interior, un mundo de consumismo desborda la realidad del hambre, de las guerras, de los genocidios. Hoy no hace falta silenciar; basta con alterar la colocación de los ruidos.

Eso en los países "felices", países en los que hay un excedente para el consumo, hacia el que se orienta la información. Pero hay otros con situaciones más graves, donde el método es claramente represivo y los enemigos son los periodistas. Ya hemos comentado aquí en varias ocasiones los datos crecientes de las muertes de periodistas en distintas partes del mundo.

En RTVE.es destacan algunos datos sobre esta represión del profesional: 

"Arsenales legislativos cada vez más restrictivos, que se escudan casi siempre en las políticas de seguridad nacional, erosionan desde 2001 el derecho a la información, incluso en las democracias. El indicador legal es el que más ha bajado este año, evidenciando una creciente criminalización del periodismo", subraya el informe.

En concreto, entre 2025 y 2026, el indicador legal se ha deteriorado en más del 60% de los países -en 110 de los 180-. Es el caso, entre otros, de India (puesto 157), de Egipto (169), de Israel (116) o de Georgia (135). "La criminalización del periodismo mediante la vulneración del derecho de prensa y el uso indebido de leyes de excepción o de derecho común, se afianza como un fenómeno mundial", alerta la oenegé.*

Son datos que coinciden con la aparición "social" de la Sociedad de la Información, que da dado más herramientas para la manipulación y el control, como estamos apreciando con esa guerra de la que no se puede hablar mucho porque se restringe la circulación de los mensajes.

Es algo que se puede apreciar si se quiere mirar: los que eran medios informativos, se convierten en medios promocionales de sí mismos; la primera página se nos llena de pasatiempos desplazando a las informaciones relevantes, de las que se dice que los lectores reniegan porque les inquietan. Los deportes y espectáculos ascienden en la jerarquía de la página.

Los estudiantes debaten los lunes sobre si fue acertada la sustitución de un jugador en el segundo tiempo del partido. Lo que haya podido ocurrir de gravedad en el mundo no interesa. Lo escuchas y lo lamentas. Para llegar a esto deben ignorar todo pasado, presente y futuro. El entretenimiento ha generado sus líneas de interés convertidas en materia de debate. Lo demás no importa.

Lo que ocurre en los Estados Unidos no es casual. Desciende la información y regresa el mito, la leyenda que sustituye a cualquier intento de análisis crítico de una realidad que solo desaparece de las pantallas o es relegado a zonas invisibles. Hoy la propaganda bélica recurre a figuras de Lego, a memes porque los receptores apenas aguantan segundos antes de cambiar de pantalla.

En apenas una generación hemos sembrado la nada sobre lo importante y convertido en esencial la mayor trivialidad. Hemos tejido una red global de intereses que ha dejado las decisiones sobre el mundo en manos de los más ricos que no parecen decididos a renunciar a lo que les beneficia en esta manipulación. Nunca habían tenido armas tan poderosas, bombas de relojería alojadas en nuestro propio interior, en nuestras mentes y que se nos alimentan de continuo fijando nuestras atracciones a las que nos hacen adictos.

La noticia de Reporteros sin Fronteras es una mala noticia para todos, la veamos o no la veamos. Nos afecta, lo queramos o no. Otra cosas es que en nuestra burbuja artificial creamos estar a salvo de lo que no vemos.

Se nos ha vendido que la Sociedad de la Información es el territorio de la libertad informativa. Más bien ha sucedido lo contrario: es la fórmula más poderosa para manipularnos al estar más expuestos a los que tienen el poder de manipularla y, por ello, de manipularnos. Es lo que vemos cada día.

Muchos periodistas se juegan la vida, la cárcel, etc. para informarnos sobre algo que es importante para nosotros, aunque no lo sepamos. Es una profesión sometida a asedio en casi todas partes. Que países que presumían de la libertad de prensa estén en plena caída, con encuestas que ofrecen resultados en los que algunos perciben que es fuente de problemas es preocupante. ¿Empieza a preferirse el silencio?

Hay una gran guerra abierta entre trivialidad e información relevante. Unas nos lleva a la distracción, al entretenimiento; la otra a la responsabilidad, a la crítica. Cada una tiene sus bandos e intereses, sus movimientos. Que vaya perdiendo la información relevante y crítica, sometida a acoso, a persecución es muy preocupante.

No debemos pensar que esto es una "crisis profesional". Es una crisis cultural, social, política como ha ocurrido en la Historia cuando se ha dado un cambio brusco y sensible en la comunicación. Nuestro mundo ha cambiado en un aspecto esencial: la comunicación y los poderes han cambiado de manos. Hay que recuperarlos, no perderlos, como está ocurriendo.

A veces les digo a mis alumnos de Periodismo que en algún momento tendrán que elegir entre dos cosas que se les enseñan: ser manipuladores o defender de la manipulación. Ellos eligen.

 

* Rodrigo García Melero "La libertad de prensa en el mundo cae a su peor nivel en 25 años, según Reporteros sin Fronteras" 30/04/2026 https://www.rtve.es/noticias/20260430/libertad-prensa-mundo-cae-peor-nivel-25-anos/17045965.shtml



martes, 26 de agosto de 2025

¡Hola, mundo cruel!

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Algo falla; algo nos está fallando. Nos los avisaron filósofos y sociólogos. Esta "sociedad del espectáculo" se va deshumanizando y nos absorbe cada vez más haciendo cada vez sus efectos más perversos.

Las noticias no ofrecen cada día más puntos de entrada a este crecimiento incontrolable. Son variadas pero dibujan con claridad un nuevo escenario en el que todo se transforma para convertirse en ese espectáculo hipnótico y seductor ante el que apenas se consigue mantener la guardia levantada. El espectáculo seduce y transforma, embrutece.

Los que hemos vivido el inicio de las redes, de ese espacio inmenso llamado "internet", sabemos que comenzó con grupos que reivindicaban una sociedad distinta a la que había "fuera". Se veía como una alternativa libertaría y ética contra un mundo materialista donde el egoísmo campaba a sus anchas. ¡Cuánta ingenuidad bienintencionada! Luego llegó la gran transformación; se transformó en un "mercado" en el que todo vale, un mercado que nos impulsa a consumir más información en el que nos consumimos a nosotros mismos transformándonos en paquetes que hacemos llegar a otros.


En el diario El País, a la vez que se nos da cuenta de la muerte de otro puñado de periodistas en Gaza a manos del ejército israelí, Isaac Marcet nos habla de la "tiranIA" y se pregunta "¿Permitiremos que nos informe y gobierne un déspota hecho de unos y ceros? ¿Dejaremos que la máquina sea la única intermediaria entre el mundo y nosotros?"* La respuesta a esta pregunta es obvia: sí. El consumo de información no necesita de lo humano. Es parte de esa deshumanización a la que lleva el proceso. No olvidemos que la IA está hecha por humanos y para humanos. Unos buscan el fácil control del mercado, su abaratamiento; los otros se convierten en receptores masivos de lo que se produce conforme a sus gustos, que hay para todos. A la vez masa y personalizados, lo que se nos ofrece procede de la investigación de nuestros gustos, de su fomento hasta la obsesión. No hay ética; solo éxito medido en cantidades de observadores.

Otra noticia nos habla de una red de 30.000 hombres que compartían fotos íntimas de sus esposas, "sin su permiso", se especifica. La perversión se ha hecho grupal, las redes lo permiten. ¡30.000! Se trata de reunir, de agrupar, de mantener el consumo de lo que sea. Nadie se rasga las vestiduras digitales por cualquier barbaridad convertida en "normalidad". Desparece la capacidad den enfrentarse en estos nuevos escenarios virtuales, donde el fingirse otro es la norma para que salga el auténtico yo reprimido en la vida social.

Pero la noticia que ha motivado todo esto es otra —¡otra más!—, la de la muerte de un "streamer", un caso que define los extremos cada vez más ambiciosos y perturbadores en esta espiral de la atracción. La leemos en El País, redactada por Raquel Villécija: 

La muerte del streamer Raphaël Graven, alias Jean Pormanove, durante un vídeo en directo difundido en la plataforma Kick en el que, durante días, se filma siendo maltratado por otros dos participantes, ha estremecido Francia. Por la violencia de los actos y por el hecho de que se difundiera en directo en redes sociales, escapando a cualquier tipo de censura. El caso aviva el debate sobre la falta de regulación en los contenidos en algunas plataformas.

Ocurrió este lunes por la noche en Contes, cerca de Niza, en el local donde se filmó el directo. Pormanove, de 46 años, estaba presente en varias plataformas, entre ellas Tiktok, en la que tenía con 582.000 abonados, y era conocido por filmarse sufriendo humillaciones por parte de otros dos influencers. Hacían de esto un espectáculo: él en el papel de víctima, los otros en la de agresores.

El vídeo de su muerte fue un directo que duró varios días: en total 289 horas. Murió mientras dormía. “¿JP?”, le pregunta en varias ocasiones uno de los participantes. Le lleva una botella de agua. Cuando se da cuenta de que no reacciona apaga la cámara. En las imágenes previas, se ve cómo este y otro hombre le asestan golpes y le insultan.

La Fiscalía de Niza ha abierto una investigación para esclarecer las causas de la muerte y la responsabilidad de cada uno de los participantes, y se le hará una autopsia mañana para averiguar si falleció como consecuencia de los golpes o por otras causas. La policía ha requisado además todo el material informático hallado en el local. Los vídeos muestran escenas de una violencia extrema y han sido calificados por la ministra delegada de Asuntos Digitales, Clara Chappaz, de “horror absoluto”. “Jean Pormanove ha sido humillado y maltratado durante meses en la plataforma Kick”, ha señalado en X.

En el vídeo, Pormanove está acompañado de otras tres personas: Owen Cenazandotti (26 años, alias Naruto), Safine Hamadi (23, alias Safine) y un tercero llamado Coudoux. En las imágenes, el fallecido y este último sufren insultos, humillaciones y maltrato por parte de los otros dos. En las redes sociales, los dos implicados han lamentado la muerte de Graven. “Mi hermano, mi acólito, mi compañero (…) Te quiero, hermano, te vamos a echar de menos”, postea Naruto.* 

Si la exhibición de fotos íntimas de las esposas y parejas nos parecía un "límite", lo que percibimos en este caso del streamer va más allá de lo imaginable, hasta que pasó a formar parte de lo posible. La nueva Sociedad es la sociedad de lo posible; todo lo que se puede imaginar se puede mostrar. A esa doble condición de privado y masivo se le suma la del anonimato (los alias de los compañeros de perversión, como Naruto, son muy clarificadores).

¿Puede alguien "parar" casos como estos? La perversión masiva genera beneficios, muchos beneficios. Y esos beneficiarios saben invertir para proteger sus negocios, saben hablar de "libertad" sin rubor.

Es un mundo embrutecido, inhumano o quizá "demasiado humano", por parafrasear a Nietzsche. Quizá lo humano no está en lo individual, sino en la capacidad social de compartir "valores", un concepto que cada vez se hace más absurdo. No son los valores, sino los deseos, llevado a su extremo —como en el caso que se nos cuenta—, los que son rentables, el único criterio del mercado en que nos hemos convertido.

Hay una sociedad que está creciendo en un mundo en el que se puede encontrar lo que se desea porque te lo ofrecen. No hay deseo de mejora, sino de dejarse arrastrar hacia lo que saben que puede atraerte.

Estamos ya en la segunda generación de este mundo. Los que llegan a él ahora no han conocido otra cosa. Por eso desparece el sentido de la historia y el pasado es algo de lo que reírse en nuestros programas de televisión. ¡Cómo eran!

El problema es que el caso francés ya no hará reflexionar a nadie. ¿Por qué el dolor, la humillación en directo no puedes ser un espectáculo? Lo primero que eliminan es la capacidad de pensar críticamente, que queda para los aguafiestas. Todo vale y todo te lo pueden dar en esta competición por ganar la atención.

¡Hola, mundo cruel!

 


* Raquel Villaécija "Francia investiga la muerte en directo del ‘streamer’ JP tras ser maltratado durante días en redes sociales" El País El País 20/8/2025 https://elpais.com/sociedad/2025-08-20/francia-investiga-la-muerte-en-directo-de-un-streamer-tras-ser-maltratado-durante-dias-en-redes-sociales.html#?rel=mas

martes, 17 de junio de 2025

Necesitamos buen periodismo más que nunca

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)


En estos días hay una seria preocupación por el papel del Periodismo y los periodistas en el juego social. A ello contribuye la situación crítica que se vive en el plano nacional, en el caso de España, e internacional con lo múltiples focos de conflicto. Los ataques a la prensa pueden ser literales (récord de periodistas muertos en Gaza, por ejemplo) o todo tipo de variantes del silencio a la censura, pasando por todo tipo de presiones.

Los ataques ya no solo ocurren en países autoritarios, sino en democracias como la norteamericana en las que su presidente considera la prensa como un "enemigo". La sociedad de la información ha resultado ser la sociedad de la manipulación informativa, una lucha abierta entre gabinetes de comunicación, una competencia por hacer "creíble" lo que aparece en pantallas de todo tipo.

A la vez, se produce una lucha por obtener fuentes fiables y por el distanciamiento de la información ya sea por rechazo, apatía o un aburrimiento producido por la saturación. La creación de burbujas en las que solo entra la información seleccionada también es un freno para la entrada de información sobre el resto del mundo.

Este año he tenido la satisfacción de poder dirigir unos cuantos Trabajos de Fin de Grado (TFG) de enorme interés para todos sobre el papel de los medios en temas de interés social, desde temas como la segmentación informativa sobre la dana hasta la representación del autismo en los medios, el tratamiento integrado de la figura de la mujer en las portadas de revistas de moda o uno que ha resultado muy especial sobre los efectos de la personificación étnica en las noticias y sus consecuencias en el fomento del racismo y la xenofobia. 

La Nación

Han sido todos un ejercicio de reflexión y descubrimiento del papel de los medios y del profesional, un papel que demanda un ejercicio de ética e independencia, de conocimiento profundo y aprendizaje constante. Ha sido, como digo, una gratificante tarea de dirección y de diálogo constante que concluyó ayer con una hora de compartir visiones y problemas con una de las alumnas tras su brillante exposición; un interesante debate sobre lo descubierto sobre el funcionamiento del periodismo y su papel en el futuro personal y profesional de las personas que eligen este camino de esfuerzo constante entre la necesidad de los valores personales y los sociales. ¡Gracias por estos buenos momentos que nos permiten atisbar que el futuro del periodismo está en buenas manos! Pero hay que apoyarlo.

Esta mañana, RTVE.es nos da los datos del informe "Digital News Report 2025", de necesaria lectura tras lo que acabamos de explicar. Lo hace con un titular como "Más de la mitad de los españoles cree que los políticos son una "amenaza desinformativa"", ya alude precisamente a esa primera opción, la de la visión del efecto interno. Si hemos dicho que los grupos políticos pueden ver en los profesionales de la información a sus manipulaciones informativas para imponer sus discursos, es ahora la propia respuesta social la que identifica el peligro real: 

El 75% de los españoles piensa que el periodismo contribuye a la democracia informando, vigilando al poder o facilitando el debate.

Frente a las amenazas desinformativas, los medios aparecen como la principal herramienta para verificar los contenidos poco fiables. Lo son para el 34% de los españoles, por delante de las fuentes oficiales (31%), los buscadores (24%) o los verificadores de contenido (23%).

No obstante, un 37% de los españoles evita informarse, una tendencia más marcada entre los jóvenes y en los extremos ideológicos. Las razones que argumentan son la desconfianza (35%), la sobrecarga informativa (35%) y el impacto negativo de las noticias en el estado de ánimo (34%). A nivel mundial, además, un 40% de los encuestados mantiene que a veces o a menudo "evita las noticias", la cifra más alta registrada.

Un 40% de los españoles desconfía de las noticias frente a un 32% que sí confía, una creencia que aumenta si se trata de la prensa local y regional: el 51% se fía habitualmente de estos diarios y casi la mitad (47%) dice tener un gran interés por las noticias de proximidad.*


Los datos son bastante contundentes sobre el papel de los medios en la lucha de la información, la contrainformación y la desinformación, por establecer este tipo de variaciones posibles en esta guerra diaria y constante.

La situación de mercado en la que viven y compiten los medios es un arma de doble filo. Los hay que viven de su independencia, pero para ello necesitan autonomía. Es ahí donde radica su debilidad: los poderes económicos y políticos pueden controlarlos mediante su compra, Por eso su resistencia no es fácil; son comprados por terceros que los revenden a los poderes políticos. Un caso interesante es la compra de la prensa independiente egipcia, con la consiguiente desaparición de las críticas al gobierno autocrático de al-Sisi.

Pero lo más preocupante es ese "37%" del que se nos dice que "evita informarse", especialmente compuesto por jóvenes. Esa es una gran victoria por vivir lejos de la información es la respuesta del avestruz metiendo la cabeza en el agujero. Es convertirse por omisión en juguetes de aquellos  que buscan el control social. Este aislamiento les favorece en gran medida.

Así, los periodistas deben luchar tanto contra la desinformación manipuladora como contra el aislamiento informativo intentando convencer a las audiencias encerradas en sí mismas, en el consumo de información trivial (otro de los males), etc. de la necesidad de conocer los problemas que les rodean.

Hay una creciente preocupación ante la deriva autoritaria y contagiosa de los métodos antidemocráticos en todo el mundo. Los intentos por controlar medios y periodistas aumentan y se empieza a ser conscientes de su papel en las democracias.

Los trabajos de investigación mencionados anteriormente muestran un mejor conocimiento de cuál es el papel que pueden jugar en defensa de valores de las minorías o de la democracia de todos. Necesitamos ese nuevo periodismo pleno de valores y de conciencia de su papel social.

¡Enhorabuena! a todos los que han mostrado estos días su esfuerzo y, lo más importante, han comprendido con claridad crítica el papel que pueden y deben desempeñar en una sociedad que empieza a ser consciente de lo que espera de ellos. Una profesión difícil, pero gratificante y, sobre todo, necesaria.

* "Más de la mitad de los españoles cree que los políticos son una "amenaza desinformativa"" RTVE.es / Agencias 17/06/2025 https://www.rtve.es/noticias/20250617/mas-mitad-espanoles-cree-politicos-son-amenaza-desinformativa/16627886.shtml

 

jueves, 30 de enero de 2025

Errores gratificantes

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Me encuentro en las páginas de la obra de Steven Pinker "El mundo de las palabras" (2007) las siguientes palabras de Mark Twain: «El problema del mundo no es que la gente sepa demasiado poco, sino que sepa muchas cosas que no son ciertas». ¡Una gran verdad! De la ignorancia se suele salir; del error no es tan fácil.

La persistencia con la que se defienden ciertos errores nos lo hace, desgraciadamente, frecuente. En los casos más extremos, la gente se aferra al error a sabiendas de que lo es. Su sostenimiento se convierte en una especie de misión sagrada, de tarea titánica. El que vive esa situación percibe su propia situación como una cuestión de "principios". El error se le ha pegado y él se ha pegado al error formando una unidad inseparable, una identidad común.

Solemos pensar que las personas deberían estar agradecidas al que te saca de un error, pero no suele ser así. Suele ocurrir más bien al contrario. Ya sea por soberbia o porque se le haya cogido cariño, porque le echemos de menos, porque nos despierte inseguridad desprendernos de él, etc., se puede despertar un odio radical al que nos hunde en la miseria crítica.

La "verdad" es algo que es inestable; el error, por el contrario, tiende a ser constante, lapidario, da seguridad. Los que tratan de vivir críticamente la verdad de la vida saben que es cambiante, inestable, que nos hace cuestionarnos constantemente. ¡Aquello de las "verdades eternas" era un camelo! Nada menos "eterno" que lo que tiene que ser revisado, cuestionado cada día veinte veces. Los errores son duraderos, a prueba de balas. Se confunden los errores duraderos con los principios, algo muy diferente.

Si esto vale para todos los tiempos, con errores que han durado siglos o milenios, que han sido transmitidos como los genes familiares, que se han leído en los libros de texto, merecedores de sobresalientes, matrículas y diplomas, hoy en día han experimentado un enorme crecimiento. ¡Qué habría pensado Mark Twain de este crecimiento explosivo, tormentoso, de las "fake news", de bulos y trolas! ¡Qué habría pensado de tanto orgulloso negacionista de cosas elementales!

"Saber muchas cosas que no son ciertas", como señalaba Twain, es uno de los grandes problemas porque no se trata del que se sabe ignorante y quiere corregirlo, sino del que se piensa "sabio" y, además, lo transmite como tarea mesiánica (sí, estaba pensando en Donald Trump). Sus errores son su "sabiduría" y están deseosos de hacerla ver, de transmitirla buscando la admiración, el aplauso, la palmadita en el hombro. ¡Muy bien, chaval!

Los hay terraplanistas o de la tierra hueca; los hay también de los que niegan la Ciencia en cualquiera de sus facetas, ¡puro camelo! Basta con que metamos cualquier barbaridad que se nos ocurra en Google (sí, ese del Golfo de América) para que nos aparezcan todo tipo de errores y de fanáticos que los siguen y propagan de forma orgullosa. ¡Es el resto del mundo el que está equivocado! ¡Solo ellos saben la verdad!

Por esta grieta en la mente humana se nos cuelan todo tipo de errores organizados, que es la forma con la que se construye hoy el mundo, un mundo sujeto a todo tipo de interpretaciones, de las más pintorescas a las más críticas.

La llamada Sociedad de la Información ya no posee marchamo de verdad. La "información" va desde el extenso bulo aberrante a la micro creencia de una secta que aspira a la conquista del mundo por su "error" venerado. ¿Quién va ganando en la carrera de la estupidez y del error? Si lo enfocamos en términos numéricos, puede que los errores vayan ganando. La explicación creo que es sencilla: tú te tienes que adaptar las "verdades"; por el contrario, los errores son bajo demanda. Puedes elegir entre una amplia gama de errores hasta encontrar tu talla, el que te sienta bien. La verdad decimos que es incómoda; el error, en cambio, es comodísimo, un plácido sofá que te lleva a la siesta eterna.

Los que saben este principio lo explotan al límite. Por eso nos estudian con detalle para evitar que nos escapemos de él, que nos sintamos fuera de lugar. Errores a medida es la gran solución. El resto lo pone ya la naturaleza humana.

lunes, 30 de diciembre de 2024

Ser y no ser en un mundo de bulos

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

El titular de la sección VerificaRTVE nos indica que "El hombre que aparece en este vídeo bailando en un bar no es el director general de la OMS, es un bulo"* Creo que es un ejemplo perfecto de cómo se ha transformado el mundo de la información en el mundo de la "desinformación" obligando a medios y profesionales al reciclado en su trabajo.

Este mundo se ha desdoblado en el de la persona real (lo que hace), la persona informativa (lo que vemos y decimos que hace) y, finalmente, un creciente falso mundo creado por la informaciones ficticias, falsas, que surgen en un espacio informativo incontrolado e incontrolable, un espacio múltiple en el que se producen todo tipo de textos con afirmaciones, atribuciones, invenciones, etc. que acaban perfilando a las personas o instituciones ante un amplio mundo de receptores.

Cada vez es mayor la presencia de este tercer mundo, el de los bulos; cada vez su peso es mayor debido al despliegue de una información sobre un fondo de desconocimiento y a una creciente ignorancia.

El País 15/09/2023

La expresión "estar informado" ha pasado a carecer de sentido. Se puede estar expuesto a una gran cantidad de información y que esta sea falsa, una distorsión del mundo real. El grado de distorsión puede variar mucho, de lo absolutamente falso a lo parcialmente verdadero.

En un mundo de medios, estos ejercen el control y la responsabilidad por la información que emiten. Ellos se juegan su nombre en cada información. Una información falsa les desacredita. No es esto lo que ocurre hoy cuando la información circulante es múltiple y la mayor de las veces anónima o de fuentes falsas. Podemos calcular la información procedente de los medios, pero no podemos apenas calcular la que procede de las fuentes creadas por la horizontalidad de la información. Esta es constante y diversificada, múltiple, cambiante, ajustada al minuto.

La labor de VerificaRTVE y otros sistemas detección es importante, pero apenas representa una fracción mínima de la información falsa. Es una batalla perdida de antemano: lo verdadero es uno, lo falso múltiple en sus variantes, ajustes, adecuaciones a los entornos, etc. Una noticia, una imagen, etc. pueden generar miles de variantes en circulación que hagan imposible la creación de un mundo que se acerque a lo que se pueda llamar "real". Y esto va más allá de lo filosófico y entra de lleno en lo pragmático y político.

Esto significa que en la mente de cada receptor de información hay un mundo cada vez menos compartido creado a partir de las informaciones, bulos, falsificaciones, etc. recibidas. Esto es un hecho ante el que las variaciones que pudieran ofrecer los múltiples diarios, TV, emisoras de radio, etc. en su momento quedan en mínimas diferencias de percepción.

Si volvemos al caso comentado, el del director general de la OMS, en VerificaRTVE se explica:

Mensajes de la red social X difunden un vídeo en el que aparece un hombre bailando en un bar y afirman que se trata del director general de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom. Es un bulo. La grabación es antigua y su protagonista no es el máximo dirigente de la OMS. Las imágenes se registran en un bar de Sao Paulo (Brasil) en febrero de 2020, cuando Tedros Adhanom se encontraba en la Conferencia de Seguridad de Múnich (Alemania).

"Financiado en gran parte por Bill Gates, este hombre quiere responsabilizarse de su salud y de la de sus hijos en todas partes. Loco", dice en inglés un mensaje compartido más de 5.000 veces en la red social X desde el 26 de diciembre. El texto adjunta una fotografía del director general de la OMS, Tedros Adhanom, y una grabación de un hombre bailando y bebiendo en un bar. *


Vemos que el mensaje con la imagen real del responsable de la OMS y otro falso, el del baile, crea una asociación entre ambas y lanza un mensaje de consecuencia: la OMS está en manos de un irresponsable. Puede que no sepamos quién es el autor del falso mensaje, pero sí sabemos sus consecuencias más amplias, el refuerzo de las líneas antivacunas y demás medicamentos contra las epidemias de cualquier tipo. La lucha contra las vacunas es hoy un campo de batalla en toda regla, por lo que difundir una imagen como la del mensaje citado es parte de esa guerra más amplia. Es una guerra con muchos niveles, pero es sobre todo el nivel informativo el que permite que se abran los demás.

Es cierto que este tipo de mensajes necesita de una base crédula, es decir, de la cooperación de los receptores aceptando la idea del mensaje. Pero también es cierto que es difícil que se produzca lo contrario, que alguien deje de ser "antivacunas" por el hecho de que el mensaje sea una falsificación.

En esto, los mensajes se pueden considerar más o menos creíbles y por ello más o menos convincentes. La mayor o menor elaboración de la falsificación es un elemento determinante para saber a qué público intenta convencer de "su verdad".

Suele ocurrir que esos receptores de información falsa sean realmente activos, lo que quiere decir que no solo reciben información sino que actúan como redifusores. Manejan una gran cantidad de información, redistribuyéndola, pues de esta forma se sienten parte del grupo, una especie de activistas, algo que muchos valoran en su vida informativa en la que la cantidad y extravagancia de la información cuenta.

La desinformación es un contra valor creciente. Cada vez es menos espontánea y aparecen planes perfectamente programados para desacreditar, destruir, anular, etc. a los agentes sociales que están en el punto de mira.

El crecimiento del escenario, la facilidad de camuflarse, la dificultad de la identificación, la socialización de las fuentes, etc. hacen complicado frenar esta tendencia que tiene graves consecuencias para la vida pública y personal de muchos en particular y de todos en general.

Es difícil decidir en un mundo en el que no se sabe qué es verdadero y qué no. Las diferencias entre los mundos compartidos pasan a ser abismales y enfrentadas, por lo que aumentan los conflictos. De esto se benefician todos aquellos que han elegido la desinformación como forma se socavar la realidad aumentando la credulidad, por un lado, y la descreencia por otro. Ambas situaciones les benefician para la manipulación. 

 

* Paco Díaz "El hombre que aparece en este vídeo bailando en un bar no es el director general de la OMS, es un bulo" VerificaRTVE 27/12/2024 https://www.rtve.es/noticias/20241227/bulo-hombre-video-bailando-bar-no-director-general-oms/16388543.shtml

viernes, 6 de diciembre de 2024

La protesta portuguesa contra los libros digitales en la enseñanza

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Hay muchas cosas que la revolución de la información se ha llevado por delante, entre ellas ese objeto material, raro, llamado "libro". Tiene su lógica, si hacemos caso a los teóricos (a los de verdad, claro, a esos que nadie lee). Las culturas se organizan sobre lo que les permiten la mejor transmisión del conocimiento. En las sociedades orales eran las plazas y centros de encuentro, los "parlamentos". En las sociedades de la escritura, los escribanos primero y los editores después crearon la cultura con el manuscrito y el libro como ejes, Hoy nos toca a las redes y dispositivos electrónicos, los formatos digitales, que permiten otras distancias, otros órdenes, otro flujos y otras formas de acceso, almacenamiento y distribución.

No hace mucho tuve ocasión del triste espectáculo de ver el aplauso del mundo académico a la desaparición de los libros en beneficio de la digitalización. "¡Ya somos modernos!", repetían algunos.

La pandemia nos permitió ver la ausencia generalizada de libros y nos permitía dividir a la humanidad en tres: los que tienen libros y leen, los que no los tienen y los que dicen haberlos leído sin tenerlos.

En "Una mirada europea", la sección en la que RTVE nos recoge artículos de interés de muy diverso tipo publicados en las webs del continente, se nos ofrece una noticia portuguesa fechada hace un par de días. Lleva por titular "Padres de alumnos se manifiestan en Coimbra contra los libros de texto digitales". Es una noticia de la RTP y la inteligencia artificial nos la traduce directamente del portugués para contarnos la protesta y negativa a que sus hijos tengan libros digitales para su formación escolar.

Decenas de padres portaban pancartas y se concentraron ante el colegio Martim de Freitas de Coimbra para exigir el fin del uso exclusivo de libros de texto digitales.

Creo que es muy perjudicial para el rendimiento escolar.

Puedo verlo en mi hijo, que se queja constantemente de dolores de cabeza y cansancio.

Son muchas horas frente a la pantalla.

Está demostrado que es perjudicial para el aprendizaje y nocivo para la salud de los alumnos, además del problema de la dispersión hacia contenidos no didácticos y de mucha distracción.*

La noticia procede de un vídeo con la noticia, que puede ser reproducido, visto y escuchado. La IA extrae el texto del vídeo y lo convierte en un escrito doble, en portugués primero y de ahí lo traduce al español automáticamente. Sin duda una poderosa herramienta de trabajo.

Pero lo que discuten los padres del colegio de Coimbra es otra cosa, como se señala en el último párrafo de la cita. Alegan que en diversos países, países avanzados en educación, están empezando a volver a los libros.

Creo que a estas alturas —basta que mire a su alrededor si se encuentra en la calle o en un transporte público o con algunos miembros de su familia— se habrá dado cuenta de que está rodeado de personas embebidas en sus teléfonos móviles, un objeto que le convierte en receptor de una serie de informaciones que probablemente no deje en sus trayectos. Le multan por llevar el móvil activo en el coche, la mejor prueba de que efectivamente es una "distracción" de difícil control. Muchos lo llamarían "adicción", lo que viene a decir que es más la acción que el contenido lo que le mueve. Se habrá sorprendido más de una vez del tiempo que ha estado delante de su teléfono para nada, por si veía algo.

Lo que protestan los padres de Coimbra —y otros lugares del mundo— es esa parte del fenómeno, el hecho de pasar horas con poco rendimiento y adquiriendo hábitos que nos son precisamente "formativos" sino más bien al contrario, se convierten en obstáculos para el aprendizaje.

Podemos decir que en esta ya segunda generación, en muchas casas apenas hay libros, no hay bibliotecas, como nos enseñaron las videoconferencias durante la pandemia. Hay casas con libros en las que se puede leer y hay casas sin libros, con pantallas, en las que no hay otra cosa que hacer que dejarse llevar, dejar pasar el tiempo.

No nos engañemos: no son solo los libros; es el cine, es la música, son casi todas las formas de arte, ya que los teléfonos lo que representan es la irrupción brutal del mercado usando técnicas de todo tipo para hacerse con usted, con su atención, convirtiéndolo en una parte final del sistema de circulación de información. Usted, yo, no somos más que pequeñas piezas de un gran negocio. Para que funcione es necesario eliminar cualquier obstáculo atencional que se inmiscuya entre usted y la información con la que se hace el negocio. El negocio está más en la conexión —en formar parte del círculo— que en lo que se distribuye, en los contenidos, que son otro negocio superpuesto.

La queja de los padres es que esto haya invadido el espacio educativo mientras que ellos tienen la lucha en su propio hogar por intentar formar a sus hijos atencionalmente en otra dirección. No se trata del contenido, sino del continente. Indudablemente para las editoriales es un gran ahorro el no tener que hacer "objetos" materiales, centrarse solo en los contenidos. Puede que abarate el "producto" final, pero es indudable que, como las formas anteriores de acceso a la información, tiene unas diferencias psicológicas, sociales y culturales. Ninguna forma de acceso a la información es neutra o inicua; todas tienen alguna acción sobre la mente a la que dan forma y sobre la sociedad en la que se mueve y produce la información.


Evidentemente no tiene sentido estar "en contra" de la información, pero sí se puede —y es cada vez más frecuente— estar en contra del uso durante la infancia ya que impide la formación de aquellos a los que se destina y afecta, los niños y adolescentes. ¿Temen las grandes empresas e industrias actuales quedarse sin clientes hechos a su imagen y semejanza, con un perfil favorable a lo que les interesa y beneficia? ¿Prefieren consumidores incontrolados, compulsivos? Puede, porque no creo que les importen mucho.

Hemos perdido nuestra capacidad social de manejar nuestro futuro, que ha quedado en manos de los intereses. Lo bueno es lo rentable, da igual el efecto que tenga. Puede que siempre haya sido así, pero ahora el poder de hacerlo es enorme. Por eso, la protesta de los padres de alumnos del colegio de Coimbra es importante.

* "Padres de alumnos se manifiestan en Coimbra contra los libros de texto digitales" RTVE.es / RTP 3/12/2024 https://www.rtve.es/noticias/ https://www.rtp.pt/noticias/pais/encarregados-de-educacao-em-coimbra-manifestaram-se-contra-manuais-digitais_v1619117

domingo, 28 de enero de 2024

El crecimiento de la desinformación

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

En RTVE.es hay ya desde hace tiempo una sección dedicada a desmentir informaciones circulantes a través de diversos canales. En ella se distingue entre "bulo" y "falso", una diferencia sutil pero que no establece diferencia en la intención de quienes los difunden, sembrar la confusión, atacar a países, desprestigiar a las personas e instituciones, crear confrontaciones y animar al odio hacia países, entre otras del mismo tenor.

En estos momentos nos presentan cuatro noticias que tienen los siguientes titulares: 1) "Israel no ha nombrado persona non grata a Josep Borrell"; 2) La Policía alemana no ha empezado a entrar en casas de migrantes para deportarlos, es falso"; 3) COVID: científicos chinos no han creado una cepa mutante de coronavirus que afecta al cerebro; y 4) El 'modus operandi' de los estafadores del amor: el caso de Morata de Tajuña". Con la excepción del último, los tres primeros tienen una clara intencionalidad política y dirigen sus falsedades a la opinión pública con la intención de manipularla. Parece que estas acciones forman parte del paquete que conllevan las redes sociales de intercambio de informaciones. Existiría un porcentaje variable de informaciones poco fiables o, directamente falsas, con la intención de manipular en diferentes direcciones a los receptores de estas informaciones.

En el texto dedicado a Josep Borrell se señala:

El mensaje falso que ha circulado en redes sociales tiene su origen en un perfil de X que desinforma de manera recurrente. En VerificaRTVE ya hemos desmentido otros contenidos falsos difundidos por esta cuenta. Te hemos aclarado que la Policía alemana no ha empezado a entrar en casas de migrantes para deportarlos y que no hay más de tres millones de familias recurriendo a Bancos de Alimentos en España.  *

El final hace referencia a otros mensajes desmentidos. La persona que hace este tipo de afirmaciones falsas busca un determinado efecto sobre los que lo reciben. Estaríamos ante un profesional constante de la desinformación. ¿Es un juego; es una enfermedad; es una profesión?

En el texto sobre Alemania, se hace referencia a la misma cuenta:

El mensaje falso que ha circulado en redes sociales tiene su origen en un perfil de X que desinforma de manera recurrente. En VerificaRTVE ya hemos desmentido otros contenidos difundidos por esta cuenta, como el bulo que dice que hay más de tres millones de familias recurriendo a Bancos de Alimentos en España o los mensajes falsos que aseguran que Canadá ha aprobado la eutanasia para personas con problemas económicos. ** 

La identificación del mismo perfil como fuente de falsedades hace plantearse su completa intencionalidad de las desinformaciones. El falsificador tiene su recompensa en la aceptación de sus mentiras, que le ofrecen una gran satisfacción personal, una sensación de poder, alimentada por su éxito receptivo.

El tercero de los artículos sobre falsedades tiene un nuevo objetivo, el rechazo a China a través del temor al COVID y el apuntar a China como responsable:

“Atención. Científicos chinos crean cepa mutante de coronavirus letal para ratones que afecta el cerebro: Crecen temores de transmisión en humanos”, leemos en un mensaje de X compartido más de 1.400 veces desde el 16 de enero. Otro mensaje publicado un día después y que difunde la misma idea acumula más de 5.700 ‘me gusta’. En TikTok, un vídeo de 39 segundos de duración expone que “el desarrollo de esta mortífera cepa ha generado inquietudes sobre la posibilidad de que se desencadene una nueva pandemia aún más letal que el COVID-19 (sic)”. En medios de comunicación leemos titulares como el siguiente: “Científicos chinos crearon un coronavirus mutante letal que ataca al cerebro y tiene una alta mortalidad”.  [...]

En VerificaRTVE ya te hemos advertido sobre otros bulos que desinforman sobre temas vinculados con la salud y que buscan crear alarma social. Es el caso de esta falsedad difundida por WhatsApp que asegura que la variante XBB de ómicron es más letal que otras variantes del coronavirus. También te alertamos de los mensajes falsos que han circulado en Internet sobre las vacunas contra la COVID-19, como los que afirmaban falsamente que esta inyección provoca el rechazo de un órgano trasplantado o el bulo de que provoca metástasis y empeora el cáncer. ***

Que el mensaje se haya compartido más de 1.400 veces significa que se ha podido redifundir mucho más desde esas otras cuentas que lo han hecho suyo. En un mundo en el que los medios reducen su alcance, estas formas de difusión de desinformación es creciente.

Los medios hacen estas averiguaciones con dos intenciones: 1) la de denunciar la información falsa; y 2) mostrarse como elementos fiables frente a la falta de fiabilidad de lo que las redes ofrecen. Es una forma de intentar ganar presencia de lectores en sus páginas ante la demostración de lo que se ofrece en otras fuentes que no verifican o, sencillamente, buscan crear desinformación en la opinión pública. ¿Lo consiguen?

Esta última pregunta se hace imprescindible junto a otra: ¿a cuántos les importa la verdad o falsedad de las informaciones? Podríamos decir que el público se ha dividido en dos grandes bloques: los que quieren saber la verdad de lo que ocurre y aquellos que solo quieren reafirmar lo que piensan. Los primeros se exponen a los cambios del mundo y a lo que significan; los segundos no quieren cambios en sus opiniones, que son reforzadas con cada falsedad.

Si yo creo que China es lo peor que existe en el mundo, el mensaje sobre sus científicos fabricando productos letales encaja perfectamente con mis deseos y opiniones sobre cómo se mueve el mundo. El mensaje será rechazado por los que anteponen lo que pueden verificar a sus preferencias; por el contrario, será aceptado acrítica y gozosamente por aquellos que ven reforzadas sus posturas, que lo ven como una confirmación.

Los bulos y falsedades han existido siempre, pero la cuestión ahora es el poder que les ha dado la tecnología y la organización social que les da ventaja. Les permite el anonimato y les ofrece herramientas poderosas para la difusión, dos valores esenciales en esta cuestión.

Hay una tercera cuestión, también muy importante y consecuencia de las anteriores: el uso estratégico de la desinformación, que pasa a formar parte de la vida política nacional e internacional. La Guerra Fría ya introdujo la propaganda como un arma esencial de unos países contra otros. Pero actualmente tenemos una expansión nunca vista precisamente por la potencia de las herramientas y, especialmente, por las mentalidades que ha generado reconfigurando la idea de opinión pública. Nunca había existido una posibilidad tan clara de acceder al otro, de conocer sus deseos, sus fobias y de manipularlos con sutileza o con brutalidad según los casos.

No hay campo que quede al margen. No hay institución, pública o privada, que no tenga su propio gabinete de comunicación donde se decide el cómo de la información. Hoy todo son fuentes de información; las nuevas tecnologías lo permiten. No importa la verdad, importa el efecto. Para ello es esencial conocer los públicos, crearlos, prepararlos para recibir y redifundir la información. Somos receptores y difusores de la información, tanto si es verdadera como si es falsa, términos que han pasado a significar otras cosas o a dejar de hacerlo.

¿Quién es el titular de esa cuenta de X desde la que sistemáticamente se difunden falsedades? ¿Cuáles son sus intereses? ¿Por qué selecciona esos temas específicamente? Esta y muchas otras preguntas son las que surgen cada vez que detectamos estas mentiras de largo alcance. Vivimos en la sociedad de la información y en la sociedad de la desinformación, las dos caras de una misma moneda. La desinformación va desde el gracioso o lunático que encuentra divertido inventarse noticias a las agencias de inteligencia, partidos políticos, empresas, etc. que buscan obtener beneficios en sus campos respectivos o hundir a sus rivales.

En esta nueva sociedad, todo vale. 

*  Blanca Bayo / VerificaRTVE  "Israel no ha nombrado persona non grata a Josep Borrell" RTVE.es 26/01/2024 https://www.rtve.es/noticias/20240125/israel-no-nombra-persona-non-grata-a-josep-borrell/15934752.shtml

** Sara Marco / María Navarro / VerificaRTVE  "La Policía alemana no ha empezado a entrar en casas de migrantes para deportarlos, es falso" RTVE.es 24/01/2024 https://www.rtve.es/noticias/20240124/policia-alemana-no-entrar-casas-migrantes-deportarlos/15931394.shtml

*** Paula Peña- VerificaRTVE "Covid: científicos chinos no han creado una cepa mutante de coronavirus que afecta al cerebro" RTVE.es 24/01/2024 https://www.rtve.es/noticias/20240124/cientificos-chinos-no-crean-cepa-mutante-covid/15931365.shtml