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lunes, 1 de enero de 2024

Los hutíes en el Mar Rojo

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Ya se están produciendo los primeros combates en la zona de paso por las costas de Yemen. Los medios nos informan de la respuesta norteamericana al ataque de los hutíes a un barco mercante.

Es cada vez más importante atender no solo los hechos, sino hacerlo también con la retórica que les acompaña, tanto en lo que se refieren al acto en sí como a lo que es su justificación o explicación. Lo que los Estados Unidos ha etiquetado como "Operación Guardian de la Prosperidad" es claro en su definición y objetivo. Los tres términos definen lo que es y a qué está destinado.

Un poco más compleja es la retórica de los hutíes, pero no por ello menos clara en su explicación, que contiene unos datos interesantes. En RTVE.es no dan los datos sobre el suceso y la forma de verlo de ambas partes:

Al menos diez rebeldes chiíes hutíes del Yemen han muerto este domingo en un intercambio de fuego con Estados Unidos en el mar Rojo, según ha asegurado su portavoz militar, Yahya Sarea. 

"Mientras las Fuerzas Navales de las Fuerzas Armadas yemeníes (hutíes) ejercían sus deberes oficiales habituales de establecer la seguridad y estabilidad y proteger la navegación marítima (...) las fuerzas del enemigo estadounidense atacaron tres barcos pertenecientes a las fuerzas navales yemeníes (hutíes), que provocó el martirio y la pérdida de diez miembros", ha escrito Sarea en su cuenta en la red social X. 

El portavoz ha aseverado que los movimientos militares de Estados Unidos en el mar Rojo "para proteger los barcos israelíes no impedirá que el Yemen cumpla con su deber religioso, moral y humanitario en apoyo y victoria de los oprimidos en Palestina".

Los rebeldes, respaldados por Irán, han hecho referencia a la coalición naval creada recientemente y encabezada por Estados Unidos para proteger la seguridad marítima internacional en esta estratégica vía comercial, en la que múltiples navieras han suspendido su tránsito por los ataques de los insurgentes.*

El fondo del asunto lo tenemos en esa percepción de los hutíes sobre "su deber religioso, moral y humanitario en apoyo y victoria de los oprimidos en Palestina", tal como se señala en el texto. Esa definición, claramente de consumo interno, alentando a la "guerra santa" está claramente inspirada en el mismo modo iraní de ver la vida, desde una perspectiva expansiva y como deber religioso.

La religiosidad es el resorte que permite el control de las situaciones en diversos países, ya sea como ocurre ahora, con una fuerza organizada (a la que se ha etiquetado de forma absurda como "rebeldes", lo que impide ver de lo que se trata realmente). En este contexto, la apelación a la "religión" es un llamado a la obediencia, es decir, a cumplir los objetivos desde donde se encuentra la autoridad religiosa, Irán.

Hay un islam nacionalista (Egipto, por ejemplo), basado en la identidad nacional; hay otro de corte panarabista, donde la esencia es la etnicidad árabe; y hay finalmente un tercero que cree en el lazo comunitario de la fe, sobrepasando a los otros dos enfoques. Es tercer caso necesita de un foco de poder, de un lugar desde donde salen los "designios divinos", desde donde se juzga el ajuste de los hechos a la doctrina y la política se convierte en "voluntad de Dios".  Eso es lo que supuso la revolución iraní, algo más allá de Irán, un punto hacia el que dirigirse en contraposición a los intentos de Arabia Saudí de ser un caso paralelo en el mundo suní, cuyo centro sigue siendo la Universidad de Al-Azar, controlado por el gobierno egipcio, aunque con un corte islamista en su fondo. Por eso, Al-Sisi tuvo que crear un ministerio para puentear operaciones de Al-Azar que no le gustaban demasiado.

Tras lo que ocurre en Gaza, hay muchas otras guerras internas, guerras territoriales y guerras religiosas. Por eso, las apelaciones hutíes a la "religiosidad" y el deber, al "martirio" de los muertos, etc. es una retórica bélico-religiosa, en donde los elementos se confunden. Lo primero ha sido siempre convencer de la conexión divina de las acciones y de la obediencia al centro de poder religioso, en este caso, Irán, el régimen de los ayatolas, un régimen teocrático.

Cualquier ley, tratado internacional, etc. es inferior en rango a lo que decidan los ayatolas desde Irán. Las piezas que mueven por el tablero so formas de expansión ideológica religiosa; no se pueden deslindar ambos factores, pues siempre será lo religioso, que es lo inapelable, lo que haya obligación de hacer. No se puede quitar el adjetivo de "santa" porque cualquier acción que se realice tiene un fin último, en este caso, la desaparición de Israel, que no consideran una cuestión "política", sino un "absurdo religioso", una quimera.

No es de extrañar, como hemos señalado en varias ocasiones, que el ataque de Hamás, otros sicarios religiosos de Irán, se produjera en el momento en que en los titulares mundiales se hablaba de "normalización" de algunos países con Israel, algo que se había ido produciendo poco a poco, con más o menos intensidad. El ataque inicial a Israel por parte de Hamás y la posterior reacción brutal del gobierno de Netanyahu, está haciendo retroceder esa posibilidad hasta un punto en el que costará mucho algo parecido a una paz. Esto beneficia evidentemente a Hamás, que pasa a ser la "víctima" a los ojos de todos buscando reacciones internacionales.

De nuevo vuelve a entrar el factor "religioso". Calificar como "mártires" a los muertos es darles un estatus compensatorio, casi un regalo que garantiza su entrada en el "paraíso", allí donde acabarán los que mueran. De esta forma no solo se seguirán produciendo muertes, sino que estas serán bienvenidas. Los ejemplos de la autoinmolación de terroristas es un ejemplo de que esto es una forma de actuar. El problema, pues, no es morir, sino hacerlo por una buena causa, la islamista. Desde esta perspectiva el mundo es distinto, lo es en su jerarquía de motivos. Lo relevante es dar la vida por la causa de Dios y esta se explica desde Irán por parte de los ayatolas, algo que no admite discusión.

Si no se entiende la motivación, difícilmente se encontrará explicación de los actos, de los ataques en este caso. Irán mueve peones por toda la zona. Puede que en poco tiempo, los empiece a mover fuera de este escenario, creando nuevos focos de problemas. Ya lo está haciendo. Junto a Irán está la Rusia de Putin, con la que mantiene una estrategia antioccidental común, cada uno con sus propios objetivos. Los de Putin se sitúan en Europa, de la que Ucrania es la primera pieza; los de Irán por todo Oriente Medio, amparándose en todos esos grupos situados en distintos países (Hamás, Hezbolá, hutíes, etc.) dispuestos a crear conflicto en el nombre de Dios, un dios que tiene cara y se encuentra en Irán, el centro de los chiíes, en conflicto con el resto de Oriente Medio y otros países de la zona.

El día 29 pasado, RTVE.es incluís en sus noticias el titular "La crisis del Mar Rojo provoca paros de producción en las fábricas de Michelin de España" con el que se nos muestran los objetivos reales de esta "guerra santa". Al crisis creada con la guerra de Ucrania, se suma ahora el control de la economía mundial por parte de los hutíes, es decir, por Irán y Rusia, interesados en que cesen los apoyos a Israel o, más simple, en complicar un mundo que esperan que se hunda económicamente entrando en una crisis, en una depresión que haga saltar todo por los aires. Es un macabro y maquiavélico ajedrez que mueve sus piezas para ahogar la economía de los países.

La llegada de Trump, algo que Putin está deseando, supone además que Estados Unidos será necesario para la defensa, pero no para la economía, que pretende aislar creando su propio mercado en el que dejará de depender de otros, como ha ocurrido en el periodo de expansión chino. China queda convertida en una pieza en el centro ante el freno brutal a las importaciones que ya Trump realizó en su periodo presidencial. Las empresas norteamericanas fueron penalizadas con fuertes aranceles cuando fabricaban fuera de Estados Unidos (caso emblemático fue el de Harley Davidson) y luego pretendían llevar lo fabricado desde China o México hasta sus mercados.

Todo esto es lo que se está jugando, el ajedrez mundial sobre un peligroso tablero que se va extendiendo. Con este aumento, crecen también los riesgos. Si la guerra de Ucrania recalentó la economía de muchos sectores, como los cereales, por ejemplo, provocando subidas de los alimentos en todo el mundo.

Ahora el foco de calentamiento es ese punto de paso de los cargueros contra el que los pro iraníes lanzan sus huestes. La Operación Guardián de la Prosperidad es un intento de evitar que se salgan con la suya, aunque será difícil. Otra noticia nos habla de cómo los hutíes han convertido un barco mercante capturado en una especie de pieza festiva de museo, una muestra de que Dios está de su parte para los que tuvieran alguna duda. La imagen que da inicio a este texto nos los muestra haciéndose selfies en un barco mercante capturado. Ahora lo van a tener un poco más difícil.

 

* "Al menos diez hutíes muertos en un intercambio de fuego con Estados Unidos en el mar Rojo" RTVE.es / EFE 31/12/2023 https://www.rtve.es/noticias/20231231/huties-muertos-yemen-estados-unidos-mar-rojo/2470194.shtml

domingo, 13 de agosto de 2023

Verano de precios disparados

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Lo malo de vivir en un "país turístico" es tener que padecer las subidas que se le aplican al que llega de fuera. Ellos tienen un dinero que se quieren gastar; nosotros no, estamos aquí... o emigramos, como están haciendo muchos jóvenes que se resisten a ese destino de camareros del chiringuito nacional.

Toda nuestra atención va al sector turístico. Antes se miraba al cielo esperando la lluvia, ahora se mira la carretera a la espera de esos visitantes sobre los que ciframos las esperanzas de supervivencia.

Hosteltur

Paula María escribe en El Mundo su artículo titulado María "La industria española no levanta cabeza: "La crisis sigue aquí y si el nuevo Gobierno no actúa su impacto será irreversible""*. Su inicio es ya claro: «A diferencia del turismo, la banca o las propias energéticas, la gran industria no ha cogido el tren de la recuperación una vez que ha amainado la tormenta eléctrica.»* Todo el esfuerzo turístico parasita al resto de nuestra economía. Se ha creado tal grado de dependencia y de imitación, que no se desarrollan otros sectores. El turismo, lo hemos repetido una y otra vez en estos años, es un problema cuando desequilibra la economía en su favor. Es un sector excesivamente dependiente de lo que ocurra, es estacional. Todo lo que se ha hecho en estos años es potenciar este modelo combinado "turismo-hostelería", que ha ido empobreciendo a muchos y enriqueciendo a unos pocos.


La aparente prosperidad que genera no es más que una distancia de modelos estables, de riqueza mejor distribuida. Pero ignoramos las señales, como la señalada por Patricia María sobre la debilidad de la industria para producir algo que enriquezca al país en su conjunto y dé estabilidad con un desarrollo más armónico.

El modelo del atraer turismo se ha planteado como la única posibilidad. La imaginación y la voluntad no dan para más en nuestros políticos que dan las cifras convenientes, pero esconden el deterioro de la realidad social. En eso ha quedado el arte de la política, en discutir sin fin y sin ideas porque carecen del análisis de la realidad problemática que nos habita. Nadie vende esfuerzo y cambio de orientación.

En RTVE.es, María José Lara nos ofrece otra versión del problema desde otro ángulo. Su artículo se titula "Cuando veranear en el pueblo no soluciona la despoblación: "El impacto económico es efímero"". En el artículo, tras contarnos los casos de personas que regresan a sus pueblos en vacaciones, se nos explica:

Estos movimientos a zonas despobladas pueden aliviar la difícil situación que viven estos municipios, pero no suponen una solución a largo plazo. Así lo piensa el alcalde de Ucero (Soria), Adrián Neves. Esta pequeña localidad de 87 vecinos multiplica su población "hasta por tres" durante estos meses ya que, además, es la puerta de entrada a la reserva natural Cañón del Río Lobos y cuenta con turismo "durante todo el año".

Aun así, las visitas de turistas y también de gente con conexiones con el pueblo no resuelven el "problema endémico" de despoblación que sufre, tanto el pueblo, como toda la provincia de Soria. En lo económico, en este caso "se reduce todo al turismo y así es difícil fijar población y que los pueblos crezcan", afirma a RTVE.es.

La ausencia de oportunidades y la carencia de servicios es lo que provoca que la gente no se asiente definitivamente en los pueblos aunque quiera. Marina, de 23 años, lo intentó en el pueblo de su padre, Villares del Saz, en Cuenca, pero no tuvo éxito: "Yo con lo que he estudiado (Derecho y ADE), no he tenido la posibilidad de encontrar trabajo allí. Hay pocas oportunidades, por no decir ninguna".**


El problema va más allá de Soria. Tiene razón el alcalde de Ucero. El modelo turístico crea una dependencia real, pero una realidad ilusoria. El problema es la despoblación y, sobre todo, la pérdida de los servicios más elementales. Los que no van a ciudades en las que no pueden vivir se tienen que quedar en municipios muertos, sin escuelas, trenes, farmacias, sin conexiones etc. Son inhabitables.

Pero los que se van a las ciudades se encuentran con la explotación de la vivienda. Seguimos sin dar importancia real al la imposibilidad de salir de las casas de los padres ante la imposibilidad de hacerse con una casa. La pérdida de esta nueva generación, la de la "nueva política", la de la hostelería, la del día conectado porque no se puede permitir mucho más, es enorme. Lo que se les ofrece es ser explotados en las barras de los bares, sirviendo mesas a los que se pueden permitir sentarse allí.

Nos hablan los medios del "verano más caro de la historia", de que este ha sido el verano en el que se han disparado los precios. Había que "recuperar" rápidamente lo que se "había dejado de ganar".


Los políticos, que regulan sus sueldos (y sobre sueldos) dicen que la gente exagera. Cada vez se meten más jóvenes en la política no por vocación o conocimiento, sino como oportunidad de despegar un poquito o mucho, según los casos. Si la política te ha servido para costearte la casa (o el chalecito), eso que tienes ganado para cuando lleguen las vacas flacas. Los partidos son ya empresas que acogen a los que pueden. Podemos acaba de presentar un ERE.

Los observadores se habrán dado cuenta que los hábitos de este verano han cambiado. Ya no se hace lo mismo, ya no se sale mucho tiempo (o no se sale). Ha habido un fuerte recorte por la elevación constante de los precios.

Sin embargo, los medios no dejan de impulsar a la personas a salir y gastar. No dejan de ofrecernos soluciones al calor, lugares a los que podemos desplazarnos. Se ha convertido en una forma descarada de promocionar el gasto, algo que el sector necesita para sobrevivir en una pescadilla que se muerde la cola.

2013
Estos problemas no son nuevos, llevan años advirtiéndose. Hay que salir de esta espiral, apostar por nuevas formas de desarrollo, depender de nosotros mismos en la medida de lo posible en sectores estable, de largo plazo. Este cortoplacismo turístico es una fuente de problemas.

Pero no se atisba solución porque nadie tiene el coraje de emprender caminos más arriesgados, invertir en lo que se necesita. Algunos pocos lo están haciendo y logran sobrevivir y avanzar, pero no interesan mucho como modelo porque el poder real apostó por el suelo y el turismo.  Las consecuencias han sido la crisis hipotecaria y de la vivienda, el encarecimiento de la vida en todos sus frentes. Sueldos más bajos para la mayoría, imposibilidad de acceder a una vivienda, caída de la natalidad, aumento de las depresiones, récord de toma de ansiolíticos... Pero todo va bien, nos dicen.

Los titulares nuevos abundan en el "todo está carísimo", en que han tenido que recortar días, cambiar destino... Pero tranquilicémonos porque llega pronto el otoño y muchos querrán recuperarlo. Hoy por ti, mañana por mí. Mientras tengamos este modelo marcando la economía española estamos condenados a lo mismo... o a peor.


* Paula María "La industria española no levanta cabeza: "La crisis sigue aquí y si el nuevo Gobierno no actúa su impacto será irreversible"" El mundo 13/08/2023 https://www.elmundo.es/economia/empresas/2023/08/08/64c9526de4d4d8ee028b4578.html

** María José Lara "Cuando veranear en el pueblo no soluciona la despoblación: "El impacto económico es efímero"" RTVE 13/08/2023 https://www.rtve.es/noticias/20230813/veranear-pueblo-problema-despoblacion/2451346.shtml

domingo, 4 de diciembre de 2022

El tope al precio del petróleo ruso

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Es una extraña guerra, sí. No se acaba de entender bien cómo funciona y quizá estemos experimentando con una nueva forma de relaciones internacionales, algo a mitad de camino entre la guerra real y otras cosas que se pueden utilizar para los conflictos enrareciendo el ambiente.

La fase previa llevó a un incremento de las relaciones comerciales, que iban por un lado, y las políticas, que iban por otro. Ahora todo está embarullado y vemos que los mismos países que se tiran los trastos a la cabeza siguen manteniendo unas extrañas relaciones comerciales entre ellas. Nos necesitamos, pero nos peleamos; nos represaliamos, pero seguimos con intensos lazos necesarios. Cliente ya no significa necesariamente amigo y amigo no se sabe muy bien qué significa.

Se le acaba de poner un tope al petróleo ruso para evitar que Rusia financie su guerra con el dinero que le damos por el petróleo que necesitamos. Todo esto es muy complejo y complicado porque supone que aquello que se vende y compra es utilizado dentro del marco de las relaciones enfrentadas que vivimos. Rusia trata de hacer daño y tratamos de hacer daño a Rusia. Pero como no se puede atacar directamente, bajo riesgo de una guerra mundial y probablemente nuclear, esto se hace a través de la intervención en los mercados.

En el diario El Mundo, Xavier Colás escribe desde Moscú sobre esta faceta económica de la guerra que nunca existió:

Ucrania está convencida de que la imposición de un tope de precios al petróleo de Rusia por parte de las potencias occidentales hundirá la economía del segundo mayor exportador mundial de crudo. "La economía de Rusia será destruida y Moscú deberá asumir la responsabilidad de sus crímenes", dijo el jefe de gabinete presidencial, Andriy Yermak. Por su parte, Rusia respondió que no aceptará el límite al precio y avisó de que está analizando cómo reaccionar ante una medida destinada a limitar una fuente clave de financiación para su guerra en Ucrania.

Una amplia coalición de países occidentales acordó el viernes limitar el precio del petróleo ruso transportado por mar a 60 dólares por barril. Rusia asegura que continuará encontrando compradores para su petróleo y a la vez ha dicho varias veces que no suministrará petróleo a los países que implementen el tope. Esta postura fue reafirmada por Mijail Ulyanov, embajador ruso ante organizaciones internacionales en Viena: "A partir de este año, Europa vivirá sin el petróleo ruso".

Una vez más, Moscú confía en convencer a quien sea de que las medidas para dañar la economía rusa tendrán efectos perniciosos para todos: "Pasos como estos inevitablemente darán como resultado una mayor incertidumbre e impondrán costos más altos para los consumidores de materias primas". "Independientemente de los coqueteos actuales con este instrumento peligroso e ilegítimo, confiamos en que el petróleo ruso seguirá teniendo demanda".* 

Los ucranianos, además, quieren que el tope se baje todavía más, a la mitad, a 30 euros. Quieren —y es lógico— que los rusos tengan la mitad de los ingresos que destinarán a material bélico. La guerra cuesta cara y la caja del dinero no es inagotable. Las medidas de presión acaban afectando al pueblo ruso de diferentes maneras. Las protestas empezaron por motivos políticos y de repulsa a la guerra fratricida emprendida contra Ucrania y seguirán ante la reducción de ingresos en el país. Todas las administraciones se resentirán así como los negocios, llegando al ciudadano.

En el artículo se nos precisa: «Se pretende que Rusia gane menos dinero, pero sin causar un terremoto que dispare los precios del combustible en general. Y, si es posible, lograr que en el mercado mundial haya menos petróleo ruso, que a día de hoy es un activo necesario y tóxico a la vez.»*

La congelación de activos de los oligarcas y empresas rusas ya se ha dicho que se va a financiar la defensa frente a los ataques rusos y, evidentemente, la reconstrucción ucraniana, algo en lo que hay que pensar aunque no tengamos claro qué supone. Que hay que reconstruir es claro, pero en esta extraña guerra de frontera y unidireccional (los ucranianos no han pasado al contraataque a dañar Rusia) la reconstrucción se hace con un país beligerante divido por una incierta frontera.

Más allá de los ataques está la cuestión de los límites reconocidos, algo sumamente importante y que no es fácil de reconocer. Nadie va a ceder terreno a Rusia, porque ya se vio en 2014 que la conquista de Crimea no deja satisfechas las ansias conquistadoras rusas hacia sus vecinos.

En realidad, la guerra, antes de estar en los campos de batalla, está en la agresiva mente de Putin que ha embarcado a todo un país en una absurda e imprevisible guerra contra la mayoría del mundo. ¿Que ha conseguido? ¿Le merece la pena ante lo perdido, ante la destrucción de un orden mundial —mejor o peor— en el que había mejorado sus relaciones con el mundo? Quizá Rusia solo se reconstruyó para volver a empezar una nueva fase imperial, creando nuevos territorios controlados a su alrededor.

La batalla con el precio del petróleo, la batalla de la imposición de topes a los precios, es una nueva fórmula, que trata de contener lo que Rusia está haciendo con la energía. Rusia ha utilizado los periodos de paz para preparar la guerra, algo que apenas ofrece dudas a fecha de hoy con lo que hemos podido apreciar.

Se abre un nuevo frente económico y energético, con repercusiones muy abiertas. Pero el aislamiento de Rusia, su salida de las esferas comunes es un hecho de consecuencias imprevisibles para el futuro. La idea de que hay una parte del mundo que le pertenece o sobre la que puede decidir a su antojo es incompatible con una vida internacional compartida.

La invasión y la guerra revelan más que unos fines, que son imprecisos, una forma de actuar, una actitud frente al resto del mundo al que se quiere imponer una forma de ver las relaciones internacionales. Por eso el problema es más grave de lo que parece. No hay garantías de que Rusia no siga haciendo lo mismo en otros puntos de sus fronteras. Es una forma de manifestar que es poderosa. Eso es peligroso más allá de estas guerras no declaradas, ya que revela una forma de ver el mundo y actuar.

 

* Xavier Colás "Rusia no acepta el tope impuesto al precio de su petróleo y prepara una respuesta" El Mundo 3/12/2022 https://www.elmundo.es/economia/2022/12/03/638b8d3e21efa0fd748b45cd.html

viernes, 8 de julio de 2022

Ladrillos y manguerazos o cómo pagan los de siempre

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

La confluencia de dos noticias ayer nos debería hacer reflexionar más allá de la actualidad. Son dos noticias que nos deberían preocupar a todos, pues no es lo circunstancial lo grave, sino aquello que es largo en el tiempo y solo sale a la luz después de haber sembrado las malas prácticas y haber recogido varias cosechas ante los ojos ciegos.

Ayer conocíamos la sanción a las mayores empresas constructoras del país por prácticas contra la competencia, aunque sería mucho más ajustado llamar a las cosas por su nombre: prácticas contra la sociedad española. No podemos dejar de sentir una fuerte indignación cuando leemos en RTVE.es el titular "La CNMC multa con 203,6 millones a seis constructoras españolas por alterar las licitaciones durante más de 25 años".

En el artículo sobre la sanción leemos: 

La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha multado con un total de 203,6 millones de euros a seis de las principales constructoras españolas por alterar durante 25 años, de 1992 a 2017, la competencia de miles de licitaciones públicas destinadas a la edificación y obra civil de infraestructuras.

Tal como ha confirmado este jueves la CNMC, las compañías y sanciones impuestas son Acciona (29,4 millones), Dragados (57,1 millones), FCC (40,4 millones), Ferrovial (38,5 millones), OHL (21,5 millones) y Sacyr (16,7 millones). "Desde 1992, las compañías se reunían semanalmente y decidían los contratos públicos en que iban a compartir trabajos técnicos de sus ofertas", ha explicado el organismo en una nota remitida a los medios. Además, intercambiaban información sobre su estrategia de presentación a los concursos públicos.

Se trata de prácticas, según la CNMC, cuyos efectos "han sido especialmente dañinos para la sociedad", pues entre las miles de licitaciones afectadas existen infraestructuras de interés general como hospitales, puertos y aeropuertos o carreteras; fundamentalmente las pertenecientes al ámbito de fomento, incluido el Ministerio de Fomento (actual Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana), junto con sus organismos y entidades públicas empresariales dependientes.* 

Hay varios aspectos en los que se puede desglosar la rabia. El primero es que el "ladrillo" ha sido el sector que más ha especulado en este país, que lo modelado para convertirlo en un chiringuito turístico durante décadas impulsando construcciones de todo tipo, saltándose en muchas ocasiones normativas; ha sido el mayor factor de corrupción en los niveles locales y autonómicos y son pocos los grandes escándalos de corrupción que no han ido vinculados a la construcción, terrenos, etc. Ha sido el principal factor de endeudamiento de las familias españolas, el que contribuyó a una enorme crisis cuando la economía española se tambaleo y la gente no pudo cubrir los créditos solicitados precisamente para las viviendas y segundas viviendas. Eran tiempos en los que el "ladrillo" era el principal destino del dinero. Pero siempre se quiere más, nunca se gana bastante. La llamada "burbuja inmobiliaria" fue el resultado y se llevó por delante a muchos. Por supuesto, no a los que se habían hecho millonarios, sino a los que tenían que dedicar una parte de sus sueldos o un sueldo entero a pagar unas eternas hipotecas.

El segundo factor es la duración. Se les sanciona por sus actuaciones entre 1992 y 2017. ¿Cómo es posible que hayan podido mantener este comportamiento delictivo durante todo este periodo de tiempo? ¿Cómo es posible que esto se haya estado produciendo así, de esta forma escandalosa durante 25 años? Una vez más hay que apuntar a la corrupción y al efecto corruptor, que son dos cosas distintas. 25 años de corrupción en la construcción son muchos miles de corruptos en ambos lados del hecho.

¿Cómo es posible señalar que "Desde 1992, las compañías se reunían semanalmente y decidían los contratos públicos en que iban a compartir trabajos técnicos de sus ofertas"? ¿Cómo es posible que nadie lo supiera o, peor, que a nadie le importara? Una "reunión semanal" durante 25 años no es una broma, un hecho aislado; es un comportamiento sistemático en contra de los intereses de todos los españoles que somos los que contribuimos a los fondos del estado.

El tercer elemento lo tenemos en las multas. Las multas, que a cualquier mortal nos parecen enormes, son apenas hacerles cosquillas a los que ha estado usando estos procedimientos durante 25 años y que han ganado miles de millones de euros con esto. Las multas son apenas testimoniales; salen rentables. Pagas un poco en comparación con lo mucho que has ganado, por lo mucho que le has sacado al dinero del estado.

El hecho de que los fraudes en las construcciones se dieran en las administraciones autonómicas y municipales, que son las que disponen de terreno es escandaloso. Ahora nos dicen que esto se ha dado en territorios ministeriales, como los de Fomentos, que tenemos menos hospitales, aeropuertos, etc. porque hemos tenido que pagar mucho más por los existentes dados los pactos para no competir y tener que realizar ofertas más bajas. Hemos pagado todo lo construido de forma más cara gracias a estas prácticas durante 25 años.

Pero no es la única noticia indignante. La noticia sobre cómo la bonificación de esos 20 céntimos de euro, destinados a abaratar los combustibles a los ciudadanos, han sido "absorbidos" por las gasolineras subiendo los precios es de nuevo indignante y reveladora.

Es el resultado de un estudio sobre el comportamiento de los precios realizado en ESADE. En RTVE.es se señala:

La hipótesis principal, según sus autores, es que esta situación se debe a "un fallo de diseñode la bonificación del Ejecutivo con respecto a las estaciones de servicio independientes. "El sistema de anticipos implementado por el Gobierno para dotar de liquidez al sector se ha revelado insuficiente en el caso de las gasolineras independientes con menores precios, lo que ha podido llevar a que aumenten sus precios para poder garantizar dicha liquidez", apunta el documento.

Así, los autores consideran que las grandes compañías "pueden permitirse llevar a cabo esta estrategia de no subir precios, o incluso bajarlos ligeramente en el caso de la gasolina 95", ya que cuentan con los márgenes de sus actividades de refino, así como con precios previos superiores respecto a las estaciones de servicio independientes.

"Este abaratamiento relativo de las gasolineras operadas por operadores mayoristas respecto al resto del mercado nos parece especialmente preocupante a medio y largo plazo, puesto que entendemos que puede minar la competencia en el sector", advierte el informe.**


Que el efecto de una ayuda destinada a hacer descender el pago por parte del ciudadano sea encarecer el precio de la gasolina y que se embolsen otros ese dinero es algo más que un despropósito, es una forma de funcionamiento del sistema, que actúa siempre en beneficio de unos y en detrimento de otros.

Esta forma de capitalismo que practicamos no beneficia a los consumidores, sino que por el contrario trata de explotarlo apoyándose en prácticas como las que se nos ha mostrado en un sector como la construcción o ahora en la energía.

Sigue sin haber explicaciones coherentes sobre porqué las energéticas están aumentando beneficios de forma espectacular, mientras se aplica una ley de inevitabilidad a los padecimientos económicos de los consumidores y usuarios, desprovistos de amparo ante los abusos y connivencias de un sector, como es el inmobiliario, que se lleva la base de sus ahorros y otro como el energético, del que cada vez sospechamos más que Putin es el inicio, pero que hay otros muchos que se están beneficiando aumentando su márgenes de beneficio por la sencilla ley del mercado que todo lo que se pueda ganar se gane. Es una versión más elegante del "¡p'a la saca!", el "Non Plus Ultra" de estas generaciones educadas siguiendo a sus mayores. Hasta los más indocumentados son capaces de hacer gastar al estado, como aumento especulativo del precio de las mascarillas; basta tener primo, hermano o amigo bien situado. Luego, el dinero llama dinero.


Las informaciones que nos van llegando describen un estado lleno de agujeros y trampas, fácil de engañar y desviar lejos lo que entra y sale. ¿No hay controles o, por el contrario, los controles están controlados por manos expertas en estos chanchullos?

Comentaban hace unos días en un canal que los viejos lazos entre las empresas y la política no se han desatado y que unos sostienen a otros dándoles apoyos. Hoy por ti; mañana por mí, parece ser el lema.

Lo ocurrido con sector de la construcción es un enorme escándalo, tanto por sus efectos como por su duración. El hecho de que una bonificación al ciudadano se resuelva en un aumento de los precios es algo más que un "fallo de diseño"; es el funcionamiento perverso del sistema que lo permite. Hablan de que han sido los que controlan las refinerías los que han manipulado los precios para recoger ese dinero que sale del estado.

Podríamos citar más casos en los que las ayudas se acaban convirtiendo en perjuicios para los ciudadanos. La pandemia, la guerra, etc. todo son excusas para unos aumento de precios que están causando una enorme inflación. Muchas veces se trata de excusas para las subidas de precios que aumentan las ganancias, por lo que desincentivar los beneficios escandalosos, sin escrúpulos, tendría que empezar a funcionar. Pero, como sucede con los lazos económico-políticos de Putin, los lazos del mismo tipo de los políticos españoles son complicados de deshacer. Demasiadas conexiones, demasiada información circulando, demasiada protección en muchos niveles.

No estamos hablando aquí de los chorizos, de los tironeros, etc. Estamos hablando de los "respetables" ejecutivos, directivos, empresarios, etc. que han basado su riqueza en este tipo de manipulaciones. Lo han hecho porque han podido, simplemente; lo han hecho porque es bueno ganar mucho dinero y es inteligente saltarse las reglas, normas y leyes, que son para los de abajo, usted y yo. Ganas muchos dinero para ir a las mejores escuelas de negocios, a las mejores universidades, etc. para aprender ese principio básico: la normas son para los de abajo, para los tontos. Me parece muy bien que les multen; me gustaría que les retrataran, que les pusieran foto y nombre y apellidos, su declaración de la renta, etc. Los españoles tenemos derecho a saber dónde va nuestro dinero, creo yo, ver el coche, el yate, los relojes, como los dos listillos comisionistas de las mascarillas del "¡p'a la saca!", alevines con futuro.

Hace falta limpieza a fondo. El "mercado" no es el paraíso, sino la jungla en la que tenemos que sobrevivir cada día. Necesitamos movernos por un sistema limpio y claro y no estas oscuridades acumuladas, estos meandros de corrupción, a un lado y otro de los límites. De la modesta gasolinera a los llamados "G7 del ladrillo" (la G es por "golfos"), hay que proteger a las personas de este afán depredador que afecta tanto a las personas como a las arcas del Estados, es decir, nos las dan por todos lados.  

* "La CNMC multa con 203,6 millones a seis constructoras españolas por alterar las licitaciones durante más de 25 años" RTVE.es 7/07/2022 https://www.rtve.es/noticias/20220707/cnmc-multa-constructoras/2387240.shtml

** "Las gasolineras subieron sus precios entre 0,7 y 3,5 céntimos tras la bonificación del Gobierno, según Esade" RTVE.es 7/7/2022 https://www.rtve.es/noticias/20220707/gasolineras-subieron-precios-carburante-descuento-gobierno/2387216.shtml

miércoles, 1 de septiembre de 2021

Sigo sin entenderlo

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)


Este es un país cada día más raro. Pese al tiempo transcurrido, pese a la aparición en los telediarios de todo tipo de expertos y demás, no he conseguido enterarme de porqué sube la luz. Escucho muchas explicaciones de por qué no se puede bajar o intervenir, pero no escucho ninguna explicación de por qué sube. Y me gustaría saber con claridad suficiente cuál es la causa real de la subida, cosa que nadie me nos ha dado hasta el momento, ni miembros del gobierno (que explican por qué no intervienen), ni miembros de la oposición (que exigen que intervengan, pero sin explicar cómo) y sobre todo, las grandes compañías, el "quinteto de la muerte", que tampoco explican pero lo aplican sin piedad. Por el mismo motivo, me sorprenden mucho que, sin explicar las causas, todos sean capaces de augurar que el precio seguirá subiendo, algunos dicen que hasta primeros de año y otros que hasta 2023. Tampoco explican cómo hacen estos cálculos, si suman peras y manzanas o qué tipo de bola de cristal, simulador informático, etc. usa para sus predicciones.

Puede que, como suelen hacer con frecuencia, los expertos jueguen a hacer ver que no solo "saben", sino que "saben demasiado", es decir, a hacerse los interesantes. Creo, sinceramente, que no tienen ni idea y cuando nos dicen en titulares, como ayer ocurrió, que nos lo van a explicar, se acaba produciendo una gran decepción después de escucharles. No han explicado nada, no saben nada.


Un día una ministra le echa la culpa a Putin, aunque le compremos gas a Argelia y Marruecos, a los que nadie menciona; otros, dicen, porque además del gas, sube el agua. Otro día vemos que están vaciando los pantanos, dejando a los bañistas sin baño, a los navegantes sin superficie acuática y a las vacas con los pastos secos. Nos sabemos bien qué ha pasado con ese agua que no viene de Rusia ni de Marruecos o Argelia, donde puede que les haga falta... Sigo sin entenderlo.

No hay nada excepto una catástrofe natural o una manipulación oligopólica del mercado que explique o justifique una subida de cualquier bien en la proporción en que la energía eléctrica lo ha hecho. Es decir, algo que produce estos efectos tiene que ser claramente visible o intencionalmente oculto mediante camuflaje.

Después de leer a algunos sesudos economistas he llegado a una ley de hierro del sistema: los precios suben porque pueden subirlos. Es sencillo, pero lo explica en su sencillez evidente. Las grandes verdades son sencillas.



Mientras nadie dé una idea mejor sobre porqué esto ocurre, la única realidad posible es la humana, es decir: al igual que la banca, al concentrarse, ya no necesita competir, sino pactar (de vez en cuando les pillan y les ponen multas. Cuando el marcado está muy fragmentado y hay muchas empresas, estas compiten; pero cuando solo hay cinco compañías, estas pactan para evitar bajar y así ganar todas subiendo. No es la primera vez que pasa en estos grandes sectores. La concentración se vuelve contra el mercado y se busca ganar todo lo que se pueda ganar.

Los anuncios de que se había producido una enorme cantidad de ahorro durante la pandemia, ha disparado las expectativas de los más poderosos en nuestra sociedad: bancos (ya concentrados y pactando las subidas de las comisiones) y las compañías energéticas, que han decidido "europeizarse". Por eso los medios nos dan extrañas informaciones sobre los precios en otros países "ricos" donde las tarifas son similares, como si fuera una maniobra de distracción, pasa en todas partes.



Las compañías, a falta de alguna explicación coherente, suben los precios porque pueden subirlos y el gobierno (una parte) ha declarado incomprensiblemente que no puede frenarlos. Digo incompresiblemente porque muchas veces declararte vencido no es la mejor estrategia y es lo que ha hecho el ejecutivo. De esta forma, hagan lo que hagan, aunque sea mínimo, será contemplado como un gran esfuerzo, como una batalla de David contra Goliat. Las compañías, cuando vena que han tensado mucho la cuerda, bajarán un poco los precios y harán ver que es un gran sacrificio y las bendeciremos por ello.

Junto a la inutilidad de las medidas contra el COVID-19, derribadas como castillos de naipes por una judicatura tirando a rara, el precio de la luz es el segundo escándalo por impotencia que vivimos en este año horrendo.



2021 es el año de la "inutilidad". Todo esfuerzo es inútil, nos dicen, pretendiendo que aceptemos pasivamente todo lo que nos hagan. Esto está creando un profundo malestar social, indignación real, porque vemos que el estado y las instituciones ya no hacen, sino que se limitan a decir que no pueden o no se puede, las dos variantes paralelas de la inutilidad. ¿Han entendido nuestros políticos lo que significa decir "que no pueden" resolver problemas reales, algo que afecta al conjunto social, porque esto nos afecta a todos? Esta nos hace mirar la letra pequeña del "contrato social" porque, nosotros, sin haber hecho nada, nos encontramos como víctimas impotentes de la codicia de unos y de la falta de recursos, ideas, etc. de otros, los que se suponen que deben velar por nosotros.

Nos dicen que no se puede pedir a una persona encargada de una residencia de ancianos que se vacune, aunque muera media residencia. Es más, no se le puede preguntar siquiera si está vacunado porque se vulnera su derecho a la intimidad. No se puede sancionar  a los que incumplen lo que sí estaba regulado porque se han encargado de decir que no se puede cobrar una sanción porque se han declarado institucionales los toques de queda, por ejemplo. El resultado de esta impunidad absoluta la tenemos ya en estas batallas callejeras que se están produciendo, cada noche con más agresividad, en cada botellón. Seguimos sin entender nada.



El misterio de la energía eléctrica nos cuesta caro en la factura, pero eso es solo el principio. El precio de la energía ya ha conseguido una inflación del 3,3 por ciento, algo que no se veía. La llegada de septiembre, trasladará el precio de la luz a todo. De esta forma el consumidor de cualquier cosa verá como todos los precios se disparan a su alrededor. Eso se está trasladando ya al empleo, porque las empresas tendrán que reducir su personal al aumentar los costes y ver cómo se frenan sus ventas por el precio elevado en sus productos.

Cuando las compañías vean que la ubre de la vaca está seca, pondrán su mejor sonrisa. La pena es que a nosotros no nos quedará nada que festejar. Uno se pregunta, a la vista de todo esto, ¿cuál es la utilidad de los gobiernos, manifiesta y declaradamente, inútiles para resolver los problemas que nos crean? La energía no solo es un problema, sino una creadora de problemas porque encadena las crisis. Es lo que estamos viendo que empieza y el camino que nos queda por delante va a peor.



El mercado solo se salva cuando logra vencer la tentación de estrujar demasiado a la gallina de los huevos de oro, que somos nosotros, claro. Si la mata, se acabó el negocio.

Sigo esperando alguna explicación que me permita creer de nuevo en el sistema en que vivimos, algo que explique esto, por qué unos pueden subir sin límite, ganar sin límite, mientras que los que deben evitarlo no pueden hacerlos bajar. 

Echar la culpa a otros no nos exime de no controlar algo que está perjudicando al conjunto. Para da igual que sean virus o vatios. No pueden y ellos sabrán por qué.



domingo, 17 de junio de 2018

Miss me?


Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Un juvenil y sonriente, seguro de sí mismo, Hosni Mubarak nos mira desde una fotografía circulando por Facebook. "Miss me?" reza el letrero en la parte superior. Todos los comentarios reflejan la misma respuesta, "no", pero el hecho mismo de que esté circulando refleja algo claro: el profundo descontento de los egipcios con la situación actual. La euforia poselectoral de las presidenciales apenas ha durado lo que ha tardado en salir la caravana de medidas restrictivas, de recortes y subidas de precios. Ya nadie canta por las calles a menos que les paguen por ello. Nada que celebrar.
La crisis pone a prueba una de las pocas cosas que en Egipto sobran: la paciencia. En realidad, la pregunta es una especie de chiste porque la situación que ahora viven no es más que el resultado de la época de Mubarak, pero todo tiempo pasado fue mejor especialmente con tiempos tan difíciles como estos. La pregunta revela algo más: la esperanza en el liderazgo, la espera de un salvador que acabe con todos los males. No hay ideas sobre cómo salir, solo se besan las fotografías de los mismos que les llevan a la ruina.
En los titulares de hoy se entremezclan las noticias futbolísticas con el rosario de subidas de precios provocada por el aumento del precio de la gasolina, el 50%, anunciada días atrás, después del gas y la electricidad. Como es evidente, las subidas en energía se trasladan a todo ya que intervienen en su procesado y transporte. Si en mayo subieron las tarifas del metro, ahora lo hacen las gasolinas y los medios de transporte público restantes:

Egypt's newly appointed Prime Minister Mostafa Madbouly has introduced on Saturday a new tariff for public transport services, at an increase between 10 and 20 percent following a hike in fuel prices, according to a statement by the cabinet.
The new fuel subsidy cuts have introduced a 52.7 percent increase on 80 Octane gasoline, 35 percent on 92 Octane gasoline and 19 percent on 95 Octane gasoline.
Khaled Mostafa, the spokesman for the governor of Cairo, told Ahram Online on Saturday that "penalties will be imposed on drivers who do not abide by the new tariffs and anyone who violates the newly introduced decisions."
According to a statement by Cairo governorate, new fares for minibuses are as follow:
- Minibus: EGP 4, up from EGP 3
- Minibus with WiFi: EGP 4.25, up from EGP 3.5
- Minibus in new cities: EGP 5, up from EGP 4.5
- Air conditioned minibus with Wifi: EGP 8, up from EGP 7
Cairo governorate has also issued the new tariffs for taxi cabs, with the metres to start at EGP 6 instead of EGP 5 for a one-kilometre journey, with each subsequent kilometre priced at EGP 2.50.
Saturday's fuel price increases were widely anticipated as part of Egypt’s loan agreement with the International Monetary Fund, and are the third fuel subsidy cut since the government floated the Egyptian pound in November 2016.*


A las noticias de las subidas, los medios estatales añaden siempre una "explicación", que se incorpora al texto como causalidad. En este caso es la conexión directa con los préstamos del Fondo Monetario Internacional. Es una forma de decir: por nuestra parte no los subiríamos, pero estamos obligados a hacerlo. No deja de ser cierto en un sentido. Y eso es parte del problema en una economía ficticia como es la egipcia. Lo que están viviendo, desgraciadamente, las familias egipcias es un cambio de género narrativo: del cuento fantástico al dirty realism. Es un serial que pueden leer cada día en la prensa y en las facturas domésticas; un serial lleno de desagradables sorpresas a la vuelta de cada página. No hay día en que no se anuncie una subida, no hay día en que no se anuncie el recorte de algún subsidio. Todo ello sobre un fondo de depreciación de la libra que dejó el valor de la moneda nacional en la mitad, llevándose los ahorros y reduciendo el valor de los sueldos y pensiones. Todo ello con una inflación galopante creada por la subida de lo básico, como es la energía y el agua, que arrastran al resto.
¿Cuánto tiempo se puede sostener esto? La respuesta del gobierno egipcio es recrudecer las medidas de control de la población: censura de los medios (a los que se acusa de soliviantar al pueblo), considerar desestabilizadores, radicales, incluso terroristas, a los que se manifiestan en contra de las subidas, como ocurrió en el metro de El Cairo.


Pero las explicaciones no dan cuenta de cuándo se parará esto y cómo van a recuperar algo de su nivel de vida o, para muchos, de estabilidad en la pobreza, no seguir cayendo. Tras señalar que el anuncio de las subidas en los combustibles se ha producido en plena celebración del Eid al-Fitr y recoger la anterior del agua, de un 45%, Egyptian Streets añade una coletilla explicativa con un sentido diferente al que vimos en Ahram Online:

Egypt secured a three-year $12 billion bailout loan in 2016  from the International Monetary Fund by taking multiple measures including slashing subsidies, imposing a value-added tax and a currency flotation. Although the economists and business praised the tough austerity measures, poor and middle-class Egyptians find difficulties in adapting to the new prices.
Following the 2011 unrest associated with the ruling of Hosni Mubarak, Egypt’s economy is said to be still recovering as Egypt’s President Abdel-Fattah el-Sissi declared that Egypt’s spending to cover fuel, food and electricity is measured to be $18.6 billion a year.
El-Sissi thus defended his government’s decision as he emphasized on the necessities of the economic reforms which none of his predecessor s previously implemented.**


En el primer párrafo se advierte que quien está padeciendo el enorme impacto es la clase media, que pierde poder adquisitivo de forma drástica y a la que se sanciona directamente (muchas veces las tarifas se aplican por barrios) y a los más pobres que ven cómo con la desaparición de los subsidios quedan desamparados. La subida del gas para cocinar repercutirá en todos los hogares, al igual que la electricidad o el agua, elementos básicos.
La pérdida de dinero por la corrupción hace mucho en el lastre de la economía del país. Ponerle cifra fue lo que le costó a Hisham Geneina, el auditor general del estado, su cese, juicio y cárcel. Simplemente el cálculo ya le convirtió en un desestabilizador sospechoso. En los tiempos lejanos de la revolución del 25 de enero, algunos discutían si había que abordar primero los problemas económicos o los políticos. Los economistas apostaban por la primera opción; no pensaban que la corrupción (problema político) también lo es económico cuando esquilma al país en tal cuantía, cuando se ha convertido en una forma natural de hacer negocios y conseguir prebendas. No se cambió ni uno ni otro. Hoy se pretende cambiar la economía combinándolo con la represión política y acallando las protestas por sus efectos. Tampoco es el camino más adecuado. Se aceptan mejor los sacrificios cuando se sabe que no los eluden los privilegiados.


La idea de al-Sisi es fabricar una imagen de un Egipto tranquilo y pacificado, estable para poder atraer a los inversores extranjeros. Pero no es sencillo. Las críticas exteriores crecen conforme aumenta el autoritarismo, lo que provoca los estallidos de cólera del ministro de Asuntos Exteriores y de su portavoz, empeñados en corregir las informaciones que se publican fuera y en enmendar la plana a las instituciones que condenan la situación interior, que van del Parlamento Europeo a Amnistía Internacional, pasando por Reporteros sin Fronteras o las Naciones Unidas.
En Daily News Egypt, el economista Ahmed Ezz realizó una pequeña historia de la deuda egipcia desde el siglo XIX. Su artículo lleva por título "Loans: Who is to blame?" y ofrece algunas claves del problema desde una perspectiva histórica.  Pedir prestado es una práctica que Egipto, nos dice, no ha usado correctamente, como se puede apreciar en los resultados actuales, que han traído unas medidas muy duras por parte del FMI. En su cierre, Ezz concluye:

Eventually, the analysis of a economy’s performance and the impact of debt on it is subject, as with anything else, to a simple principle: the optimal distribution of resources and wealth. In the era of Muhammad Ali Pasha, loans were directed to achieve economic development in Egypt by utilising them in long-term production and investment projects, even if we saw during the monarchy era a misuse of debt through using it in reducing the budget deficit without long-term production or investment projects. All the British occupation did was adopt the optimal use of resources (including debt), resulting in debt repayment in the 1940s. Then, Egypt fought in all the successive wars with the reserves that were there since then. The country borrowed again in the 1970s, as mentioned above, to face another debt increase, also mostly spent on the budget deficit without long-term production or investment projects.
Loans are a tool that cannot be judged, but a country’s use of it and how far it commits to reform plans is what determines whether debt is bad or good.***



No es otra la clave. Lo determinante es si el préstamo se pide para tapar agujeros y es devorado por la corrupción y la ineficacia del sistema o si, por el contrario, se solicitan para poder realizar proyectos reales para el desarrollo del país. Cabe preguntarse, por ejemplo, si las cuantiosas inversiones realizadas en una nueva capital administrativa o el segundo tramo del Canal de Suez, cuya utilidad fue discutida por muchos analistas económicos, eran los proyectos más adecuados para el desarrollo del país.
Efectivamente, cualquier sacrificio merece la pena si es para mejorar la situación, especialmente de las generaciones futuras. Pero no parece que ese sea el fin de los préstamos hasta el momento.
La estabilidad del sistema se fundamentaba en la ficción económica de los subsidios para evitar cualquier conato de rebelión. Con una población empobrecida y abandonada durante décadas, la sociedad egipcia se fue polarizando entre los que se beneficiaban ampliamente del sistema y los que recibían las migajas suficientes como para ir tirando en amplias zonas del país, que han sido además —como una consecuencia en parte de la pobreza y el abandono— semilleros del fundamentalismo islamista que siempre supo aprovechar las carencias para crecer extendiéndose entre aquellos que lo van perdiendo todo.


Los egipcios, hasta el momento, solo ven la parte dura de los préstamos concedidos. La cuestión esencial es el acierto en las inversiones para poder sacar adelante al país con proyectos que arrastren la economía hacia un mundo complicado tras tantos años de ficción económica resuelta en la trastienda. Hasta el momento, no se ven demasiadas luces al final del túnel. La forma de manejar el país no es la más interesante para los inversores, que piden una estabilidad real y no una impuesta por la fuerza para silenciar el descontento por las medidas. En norte de África es ahora mismo un clamor en petición de medidas económicas que den salida a los problemas acumulados y a la ineficacia de unos y el latrocinio de otros.
Las subidas constantes tienen un límite, un punto en el que empieza la desesperación y deja de atender a las razones. En algún momento la alcancía se quedará vacía y hay que salir a la calle a buscar. Lo que encuentran allí son tarifas disparadas. Las reservas de los pocos privilegiados que pueden pagar y cubrir las subidas no pueden durar siempre y se acabarán marchando allí donde no sean desangrados.
No podemos más que desear a los egipcios una salida a esa terrible crisis. Esa salida tiene que llegar desde el acierto de las decisiones en el desarrollo del país. Hasta el momento la economía ha sido permitir la riqueza de unos pocos y subsidiar para evitar las quejas de las mayorías, acostumbradas a depender de lo que les arrojaban. Eso se creó esencialmente en la época de Hosni Mubarak, el echado de menos. Sus delfines han sido liberados por el régimen actual, limpios de culpa por las buenas o con módicos pagos. En Egipto nunca hubo corrupción, vienen a decir las leves condenas; nadie se enriqueció y si lo hicieron fue porque Dios lo quiso.
Mubarak nos mira confiado, seguro, desde esa imagen del pasado: miss me? En realidad, nunca se fue.


* "Fares for public transport increased by 10-20% following fuel price hike: Egypt PM" Ahram Online 16/06/2018 http://english.ahram.org.eg/NewsContent/3/12/302582/Business/Economy/Fares-for-public-transport-increased-by--following.aspx
** "Fuel and Cooking Gas Prices Surge In Egypt" Egyptian Streets 16/06/2018 https://egyptianstreets.com/2018/06/16/fuel-and-cooking-gas-prices-surge-in-egypt/
*** "Loans: Who is to blame?" Daily News Egypt 6/06/2018 https://dailynewsegypt.com/2018/06/06/loans-who-is-to-blame/