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sábado, 12 de julio de 2025

Justicia pedagógica

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

La noticia recogida en RTVE (como entrevista) y en RTVE.es sobre la redacción especial de una sentencia para que pudiera ser entendida por la persona afectada, un niño con autismo es un hecho importante que nos aleja de la penosa trivialidad informativa que padecemos cada día. Alba Urrutia, de RNE es la autora de la noticia, cuyo titular es "Hemos estudiado tu caso, y tienes toda la razón": justicia con perspectiva de infancia".*

Estamos habituados a enfrentarnos a un mundo textual que se esconde tras complejas retóricas, significados oscuros y voces distantes. Es el destinatario el que debe amoldarse al texto y no al contrario, como se debería exigir en una sociedad democrática (sea esto lo que sea hoy) a los que la rigen y administran.

Tengo muchos alumnos extranjeros a los que suelo acompañar en sus visitas administrativas porque no acaban de entender lo que se les pide o lo que deben hacer. Lo mismo ocurre con muchos de los españoles, que no entienden eso que se ha dado en llamar "lenguaje administrativo" y que esconde tras las palabras mucho de indiferencia y especialmente una definición del poder. Ante lo que no entendemos estamos en inferioridad de condiciones. El que no entendamos da mucho poder al que está al otro lado de la mesa o ventanilla, a aquel que nos remite un correo electrónico, muchas veces ya una máquina que nos pide "no contestar".

Lo ocurrido en Canarias gracias a la magistrada de TSJC es importante por diversos motivos, pero especialmente por abrir un camino llamando la atención sobre un problema. En el artículo se nos explica lo que han hecho:

"Hemos estudiado tu caso, y tienes toda la razón". Esta es solo una frase del fallo particular en el que la magistrada Glòria Poyatos, presidenta de la Sala Social del Tribunal Superior de Justicia de Canarias, se ha dirigido a un niño de diez años.

El fallo de todo el jurado, formado por cinco magistrados, informa que desestima el recurso que presentó la Consejería de Derechos Sociales, Igualdad, Diversidad y Juventud de Canarias y con el que la Administración no quería reconocer un 45% de discapacidad al menor, que tiene diagnosticado un Trastorno del Espectro Autista. Un fallo de seis líneas que Poyatos quiso que el pequeño pudiera entender y por eso emitió un voto particular en el que también le decía que sabían que le costaba "un poco más que al resto de los niños y niñas atender en la clase, estudiar y obedecer".

El voto de Poyatos incluye argumentación jurídica y también trece líneas dirigidas directamente al niño en un intento de la magistrada por impartir una justicia cercana y humana porque la judicatura gestiona, dice, "un poder que reside en el pueblo". "Hay que cambiar el paradigma judicial y hacer la justicia para las personas y no al revés", añade argumentando su decisión. Poyatos, quien forma parte de la Asociación de Mujeres Juezas, es una fiel defensora de que la justicia tiene que cambiar y que ya vamos tarde. "No podemos utilizar el lenguaje críptico o ininteligible", señala, pero sabe que la transformación no es fácil, que supone un cambio de paradigma y que hacerlo "ya no es una opción, es una obligación legal", apunta desde Canarias en una conversación telefónica con Radio Nacional de España.* 

El caso es definido como de "justicia pedagógica", aunque toda justicia debería serlo, pues si no aprendemos de ella, de en qué se basa y a qué se ajusta, de poco sirve, solo como otra forma más de verticalidad del poder, una forma en la que unos están arriba y otros la reciben abajo. Si no se entiende, el ciudadano recibe la justicia como un aspecto más de la administración del poder y poco más.

Para que una sociedad progrese debe comprenderse a sí misma, sus fundamentos y argumentaciones. Desgraciadamente, no suele ser así. Por eso adquiere importancia y valor el caso que se nos cuenta, algo que ha sabido apreciar bien la periodista que la ha elaborado. Es más que una "anécdota" veraniega entre la plaga de informaciones sobre sanfermines, festivales, acontecimientos deportivos, divorcios, uniones y reencuentros.

En unos de los Trabajos de Fin de Grado de mis alumnos de este año hubo uno que trato el problema de las personas autistas para acceder a la información noticiosa. Los textos periodísticos, nos explicaba la defensora del trabajo, ignoran a las personas que se alejan del estándar lector. Los medios no tienen en cuenta la amplia variedad de lecturas posibles e imposibles. Sencillamente esos lectores no existen. En el trabajo presentado se animaba a formar periodistas con conciencia de esos problemas de parte del público y a considerar formas de redacción más inclusivas.

El progreso de una sociedad viene no por sus formas de hacerse ricos, sino por su capacidad en atender a la diversidad de impedimentos existentes para que se pueda acceder a lo necesario. 

Esa necesidad incluye elementos como la información diaria y, especialmente, como en el caso que nos traen, la justicia de las leyes a las sentencias, de los principios a los resultados. Que se tome nota de esta situación es algo importante. Debe reducirse ese "poder" que tienen los especialistas de cada campo en convertirse en incomprensibles para ser imprescindibles. Cada vez que usted tiene que recurrir a alguien que le explique lo que debería poder comprender se nota esta falta.

Si las leyes son para todos, deben hacerse comprensibles para todos independientemente de su situación. Es la administración la que debe esforzarse en ello. ¿Por qué no se enseñan las bases de Derecho, su lenguaje desde las mismas escuelas? ¿Por qué no se incluye la lectura de sentencias como ejercicios de comprensión? ¿Por qué no se enseña a redactarlas como un ejercicio creativo más?

El preocupante aumento de ideas poco justas, por decirlo así, puede deberse en parte a esa incomprensión de la Justicia y sus principios. ¿No deberíamos esforzarnos en hacer más próxima la Justicia, su sentido, sus consecuencias a aquellos que reciben la tentación de infringirla a edades cada vez más tempranas?

Hay que agradecer a la jueza Poyatos el hacer comprensible la sentencia al niño que le afectaba. Hay que pensar en que es una necesidad, no un detalle personal (que también lo es). 

 

* Alba Urrutia (RNE) "Hemos estudiado tu caso, y tienes toda la razón": justicia con perspectiva de infancia" RTVE.es 11/07/2025 https://www.rtve.es/noticias/20250711/hemos-estudiado-tu-caso-tienes-toda-razon-justicia-con-perspectiva-infancia/16660852.shtml

martes, 8 de noviembre de 2022

Las nuevas fronteras del teletrabajo

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

El teletrabajo ha llegado para quedarse. Eso del "me voy a trabajar" ya está quedando desfasado y tiene unas consecuencias que no se acaban de explicar más que a golpe de sentencia. ¿Quién paga el ordenador y la conexión? ¿Qué pasa con el gasto energético? ¿Me puedo levantar de la silla? ¿Solo puedo hacerlo desde mi domicilio y no, por ejemplo, desde una soleada playa en Cancún?

Uno de los efectos sociales de la pandemia ha sido precisamente la modificación del trabajo rompiendo una era del trabajo fuera de casa, de recorridos de enormes distancias, de valoración de los terrenos en función de su uso laboral, de desplazamiento de población a la periferia de las ciudades, de grandes superficies de aparcamiento alrededor de los centros laborales, de servicios de todo tipo (restaurantes, cafeterías, etc.) en las zonas de trabajo... El trabajo convierte ciudades enteras en zonas fantasma porque la gente se desplaza de unos lugares, sus residencia, a otros para trabajar, creando migraciones diarias de ida y vuelta, que son facilitadas por carreteras y transportes públicos, con horarios ajustados a las horas punta de salida y regresos.

Ayer se aprobaba en nuestra Facultad un plan piloto para que el personal de Administración y Servicios (PAS) pudiera, en determinadas circunstancias, teletrabajar. Allí se expusieron las condiciones, los teléfonos y ordenadores que se debían usar y el control de las personas durante su horario laboral, etc.

Pero todo esto no está exento de conflictos. La nitidez que diferencia la situación de las personas en sus trabajos se pierde en el teletrabajo, en el que surgen ambigüedades que se van resolviendo a golpe de situaciones y de sentencias judiciales, de reclamaciones entre trabajadores y empresas, con un tercero las compañías de seguros.

En RTVE.es nos cuentan la resolución jurídica provisional de un caso que tendrá trascendencia en el sentido de aclarar la casuística:

El Juzgado de lo Social número 1 de Cáceres ha dado la razón a una empleada al considerar como accidente de trabajo la caída que sufrió en su casa mientras teletrabajaba.

A raíz de la pandemia, esta mujer realizaba su labor desde casa y su trabajo consistía en estar sentada delante del ordenador. En la sentencia, a la que ha tenido acceso RTVE, el juez considera probado que el 8 de marzo de 2022 acudió al baño de su domicilio y, al salir para retomar su tarea, tropezó en el pasillo y cayó al suelo, sufriendo un traumatismo en el codo y el costado derecho.*


Por un lado está el teletrabajo y por otro los accidentes laborales, que pasan a ser acontecimientos temporales (dentro del horarios) y no espaciales (estás en tu casa y no en la empresa). Estos problemas espacio-temporales empiezan a ser pertinentes porque el mismo accidente cinco minutos antes o cinco minutos después deja de considerarse "accidente laboral".

Como suele ocurrir en una situación nueva, entre unos y otros —con intereses distintos— son los jueces los que tienen que esclarecer y establecer las cosas en su lugar intentando ajustarse a las nuevas situaciones. Caerte al regreso del baño en tu casa ¿es un accidente laboral? Los jueces han decido que sí.

Es interesante comprender el conflicto tal como se presentó y el razonamiento de los jueces para establecer las responsabilidades:

La mutua alegaba que, al no haberse producido el accidente mientras se encontraba sentada delante del ordenador de su domicilio, no se podía hablar de "lugar de trabajo" y que, por tanto, no estaba protegida por la normativa.

El juez, sin embargo, apunta que no ha habido una clara interrupción del nexo causal. Para ello, pone de ejemplo de interrupción la situación de una persona que, en tiempo de trabajo y estando en la cocina de su domicilio, se cortara accidentalmente con un cuchillo, según relata el Tribunal Superior de Justicia de Extremadura en una nota de prensa.

La sentencia profundiza y señala que "nadie pondría en tela de juicio la oportunidad de considerar accidente de trabajo el sufrido por un empleado en idéntica circunstancia si trabajase en una fábricaoficina tienda".

En este sentido, indica que "la obligada visita al aseo para atender una necesidad fisiológica, constante el desempeño de la jornada laboral, no puede enervar la presunción legal" y concluye que "no se trata aquí de hacer mejor condición a quien teletrabaja, al contrario, se busca evitar su desprotección".*

En realidad, lo que aquí se protege es el derecho a ir al baño, que forma parte de la "vida laboral", estés en tu empresa o en tu casa. La mutua pretendía reducir la vida laboral a la "posición laboral", es decir, a estar sentada ante el ordenador por parte de la empleada. Para la mutua, en representación de la empresa, solo trabajar es trabajar; ir al baño no lo es... si estás en tu casa. ¿Qué diferencia hay en ir al baño trabajando o en jornada festiva o fuera de horario? Aparentemente ninguna. Pero los jueces han dicho que sí, que por irónico que parezca ir al baño y caerse mientras estás teletrabajando es un accidente laboral y como tal debe ser considerado a todos los efectos.

Las preguntas que surgen son muchas pues la situación necesita de nuevas reinterpretaciones. Los jueces tendrán que ir determinando qué es y qué no es "laboral" en esta situación en la que han cambiado muchas cosas.

Es indudable que hay muchos elementos que favorecen sin merma a empresas y trabajadores. Por ejemplo, ya no necesitarán espacios tan grandes porque muchos trabajadores podrán hacerlo desde sus domicilios; habrá un gran ahorro energético por la reducción de los desplazamientos, los trabajadores ahorrarán un parte importante al no tener que gastar en transporte...

Pero también es cierto que todo aquello que estaba clarificado por la nitidez de los espacios personales y laborales, los trayectos, las situaciones y actos definidos como laborales, etc. se modifica con este cambio profundo.

Con todo, esto no es más que una parte. Están por evaluar los cambios psicosociales producidos en las personas que pasen un tiempo excesivo en casa. Por ejemplo, si se da un aumento de violencia en el ámbito doméstico, como ha ocurrido durante la pandemia.

Me contaban hace unos días cómo el teletrabajo de un miembro de la familia había trastornado la vida del resto. La casa ya no era el espacio familiar compartido, sino que se había transformado en "oficina", con efectos claros sobre los otros miembros. El teletrabajo de uno había supuesto el abandono del teletrabajo de la otra, dentro de una nueva competencia "laboral".

Hay muchas cosas positivas, pero "positivo" puede significar muchas cosas y no iguales para todos. Al menos ahora, sabemos algo más gracias a la sentencia, que ir al baño en casa durante el horario laboral sigue siendo "trabajo". 

* "Un juzgado de Cáceres considera un accidente laboral la caída de una empleada en su casa cuando teletrabajaba" RTVE.es / Agencias 7/11/2022 https://www.rtve.es/noticias/20221107/accidente-laboral-lesion-casa-teletrabajo-sentencia/2408234.shtml

 

 

lunes, 5 de abril de 2021

Señorías, nadie lo entiende

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)



El mundo de las perversiones es tan rico como el de los negocios, variado y sorprendente, llenos de emprendedores dispuestos a sacarle provecho a sus taras sabedores de que hay muchos más tarados como ellos. Podemos tirar del hilo de esta relación de negocio morboso o del morbo productivo y no por ello no sorprendernos de hasta dónde llegan algunos.

La noticia nos la trae el diario El País que nos cuenta la indignación que ha causado la desestimación judicial de la causa contra la publicación en una web porno de imágenes "robadas" de mujeres orinando en un callejón habitual durante una fiesta popular. El carácter de "ritual" es importante señalarlo porque no hay otra forma de montar el set si no es sabiendo con anterioridad que por allí caerán las víctimas. Señala el diario:

 

Agosto de 2019. San Cibrao, una parroquia costera del municipio de Cervo (Lugo), celebra la fiesta marinera de A Maruxaina. La cita congrega los días 9 y 10 a una muchedumbre que desborda los urinarios públicos. Decenas de mujeres y hombres se retiran a un discreto callejón para resguardarse de miradas ajenas mientras orinan. Para ellas, aunque lo ignoran, el escondrijo no es tal. Las imágenes de sus rostros y partes íntimas, solo las de ellas, están siendo recogidas por varias cámaras ocultas para ser colgadas en webs porno.

Fue un año después cuando las afectadas, que superan el centenar, se enteraron de este atropello a su intimidad. La pareja de una de ellas pinchó un extraño enlace que le saltó en Internet sobre la fiesta de A Maruxaina. El cebo dirigió su mirada a una página de pornografía y allí reconoció a vecinas, conocidas y también a su novia, algunas vestidas con la falda tradicional que se luce en esta romería marinera.

Más de 80 víctimas, las que han sido identificadas, entre ellas varias menores, han acudido a la justicia, pero de momento han recibido de ella un jarro de agua helada. El Juzgado de Instrucción número 1 de Viveiro ha sobreseído provisionalmente su denuncia esgrimiendo que fueron grabadas en la calle y “quedaría fuera de la protección penal la captación de imágenes en lugares públicos”. “Se trata de una serie de grabaciones de mujeres orinando en una calle, es decir, en lugar público en el que podían ser vistas por cualquier persona que por allí transitase, y es por ello que no suponen ningún ataque ni vulneración de la intimidad”, sostiene el juez en su auto del pasado 15 de marzo, que ya ha sido recurrido.

El argumento judicial ha indignado a las víctimas. “Este auto crea un precedente muy peligroso porque se está dando impunidad a cualquier cosa que se grabe en la vía pública sin consentimiento”, advierte Mary Fraga, presidenta de la Asociación Mulleres en Igualdade de Burela, personada en la causa como acusación popular. Los vídeos, mientras, siguen colgados en internet y acumulan miles de visualizaciones.*

 


Parece que la Justicia, que tiende a la claridad, esta vez se ha ido por los cerros de la simplicidad, que no es lo mismo. Puede que el principio sea medianamente claro, pero igualmente claro está que una cosa es ver, algo a lo que se arriesgan los que han sido llevados a ese punto de incontinencia, y otra captar y reproducir las imágenes en web destinadas a otras labores más sofisticadas. Esta vez, lo que ocurre en la calle trasciende a la calle misma, donde se ha dispuesto una "trampa" para cazar a las personas que allí orinan.

Vaya algo por delante, orinar en la calle no es algo positivo, se mire como se mire. Uno entiende las urgencias y lamenta que la organización no haya previsto tanta incontinencia estableciendo lugares para estas cosas. No porque el asunto sea una fiesta, se justifica algo que parece formar parte de la "tradición". Es esa previsibilidad la que ha permitido a esos delincuentes mirones establecer sus dispositivos. 

La tecnología aquí ayuda a los mirones. Es raro el día que no nos llegan noticias de este tipo de incidentes, cuando nos son unos baños son unos probadores o los vestuarios deportivos, hasta llegar al caso de esta romería. Las cámaras miniatura, su carácter inalámbrico, etc. favorecen la recogida de imágenes indiscretas.



La fiesta tenía ya su "punto tradicional de orinar" lo que permite considerarlo algo más que una calle, como dice el juez, transformándolo en "una calle donde tradicionalmente se orina cuando se celebra esta fiesta. Que esto no tenga un reconocimiento oficial por motivos obvios no significa que la costumbre deba ser ignorada. Otra cosa es que sea una "mala costumbre" a los ojos de algunos.

El error de la idea judicial es la idea de "cualquier persona que por allí transitase", pues a nadie de la localidad se le ocurriría "transitar" por allí durante la celebración de la fiesta salvo que quisiera ver lo que las cámaras captaron. Allí no se "transitaba", señoría, allí se iba a hacer lo que no se podía hacer en otros lugares precisamente porque la única forma de evitar sorpresas es el "consenso" y este significaba "aquí lo hacemos todos". Y puede que ese sea el centro del problema.

Lo que se capta en las calles precisamente refleja el día a día y es imprevisible, por eso se puede captar, partiendo del principio de lo inesperado y de la falta de voluntad porque uno no sabe lo que habrá. Por el contrario, quien coloca cámaras estratégicamente sí sabe lo que va a captar y se esmera en ello, busca los mejores ángulos y la mejor tecnología y, finalmente, manda esas imágenes allí donde más daño pueden hacer. Hay pues premeditación y deseo de hacer daño, algo que nada tiene que ver con la idea de la espontaneidad de lo público, de lo que se hace en la calle. Aquí no hay "la calle", sino "esa calle", que la "necesidad" ha cambiado de función. 

Lo mejor que podría hacer el ayuntamiento es ampliar los servicios existentes. A muchos les gusta vender el negocio de la fiesta y la consiguiente bebida, pero no les resulta necesario paliar sus efectos naturales. Es fácil divertirse y atraer turistas, pero luego viene el gasto y ahí ya hay división de opiniones. Está muy bien declarar la fiesta de "interés turístico galego", pero luego no se cuida la vejiga de los que asisten. Todo tiene su contrapartida.



Con todo, irrita especialmente una cuestión: que solo se suban a la web porno las imágenes de mujeres. No sé si el hecho de subir las de todo el mundo se podría considerar un "avance" igualitario, pero desde luego hay un manifiesto deseo de hacer daño a las mujeres. No hay nada que subir ni, previamente, nada que grabar. Está mal desde el principio y hay deseo claro de hacérselo a las mujeres.

La noticia del diario enlaza con otra referida a lo sucedido en Málaga, donde la Policía ha detenido a dos personas, autoras de más de 71.000 vídeos grabados en los baños públicos de la ciudad. Son muchas horas de observación realizadas, en vez de en la calle, en lugares de intimidad, como son los baños. ¿Hay diferencias entre ambos casos? Sí, claro. Y muchas similitudes, empezando por las mentes enfermas de quienes lo hacen. Esta vez no hay excusa.



Una vez más, a la violencia específica contra las mujeres se añade una poco clara doctrina o, si se prefiere, una doctrina clara que no se interpreta desde el sentido común, que es algo que debe presidir el Derecho y las actuaciones judiciales. De nuevo, la Justicia se dispara en el pie con acciones como esta que convierte en "libertad" lo que es deseo de dañar. Señorías, no le den más vueltas: nadie lo entiende.

El maravilloso desarrollo de las técnicas y dispositivos de grabación nos permite conocer la vida lejos de nuestros ojos, en hormigueros y madrigueras, en nidos y oscuras cuevas. Cámaras miniatura nos permiten acceder a lugares impensables no hace mucho; los dispositivos de visión nocturna nos muestra lo que no sospechábamos; teleobjetivos y macros nos permiten ver lo lejano y lo más cercano... Pero los humanos sabemos sacarle provecho malsano a las buenas ideas.

 


 * Sonia Vizoso "Revuelta en Galicia contra las cámaras ocultas que denigran a las mujeres" El País 4/04/2021 https://elpais.com/sociedad/2021-04-04/revuelta-en-galicia-contra-las-camaras-ocultas-que-denigran-a-las-mujeres.html




domingo, 24 de junio de 2018

Sentencias o más vale antes que después


Joaquín Mª Aguirre (UCM)
No sé si es mucho o es poco, porque cualquier tipo de contabilidad en estas cosas es compleja. No hay labor de traducción más compleja que la de la justicia, que debe convertir delitos en condenas. Ocurre desde el inicio del reconocimiento del delito mismo (como observamos en España con el caso de "La manada") y ocurre con la conversión en condena (como acaba de ocurrir en el mismo caso). Los españoles aprendimos Economía con la crisis y estamos aprendiendo Derecho con las discrepancias sociales con los jueces  y sus decisiones. Ejemplos no nos faltan para practicar, desde luego, pues no hay sección más nutrida —después del deporte— que el género judicial, por el que pasan desde los miembros de la Casa Real hasta modestos concejales, desde ex ministros a ex presidentes autonómicos. La variedad de casos es tan grande y la experiencia tan enorme, que deberían poder convalidarnos alguna que otra asignatura en la carrera de Derecho, al menos las prácticas.

Cuando los juzgados ofrecen demasiadas noticias no suele ser un buen indicador de la vida social; cuando se convierten en el centro de la vida política es señal de que algo no funciona en el sistema o, al contrario, que se han convertido en una herramienta del sistema para mantener el control político.
La confrontación, por ejemplo, de los jueces con los dictados de la administración Trump, muestra la profunda división alcanzada en el país. También algo más: la forma de interpretar su propio legado, es decir, su historia y principios. Han sido los jueces los que han frenado muchas de las iniciativas, en especial, aquellas referidas al tratamiento de la inmigración, pero también en otros dos aspectos importantes, la mujer y los derechos relacionados con la identidad sexual.
Los tres elementos definen a una sociedad y a sus principios. De alguna forma, se encuentran unidos porque tienen que ver con el derecho de las personas a decidir sobre sus propias vidas y aceptar las de otros.
Las cuestiones planteadas respecto a las migraciones llevan tiempo haciendo que las sociedades se enfrenten a su propia definición y a algo que es cada vez más evidente: el mundo es uno y las barreras son formas artificiales, construidas desde visiones cambiantes respecto a su función. Plantea también otros aspectos sobre la responsabilidad de los distintos países en los problemas de conjunto y los flujos desde la pobreza a la riqueza, desde la guerra a la paz. Las soluciones, si las hay, están lejos de resolverse en muchas décadas. Serán determinantes las primeras respuestas que demos, en un sentido u otro, porque nos definirán y definirán el futuro de conflictos que nos esperan por delante.


Se corre, además, el peligro real de que se utilice la inmigración como un arma para conseguir favores por parte de países a través de los que pasan, que otros encuentren un gran negocio en ella mediante la corrupción administrativa y policial respecto a los traficantes y, finalmente, que sean los países de origen los primeros interesados en que salgan para conseguir fondos de retorno. Los tres problemas son reales y están en mayor o menor medida sobre la mesa, por más que se hable de unos más que de otros. Si se ignoran, se seguirán enquistando sin resolverse.
Las otras dos cuestiones afectan a las identidades, a los derechos de las personas a decidir sobre sus propias vidas sin ser forzadas por el resto de la sociedad. La cuestión patriarcal es una forma de discriminación ante las mujeres y su estatus varía según países y sociedades. En muchas es la piedra de choque de la modernización, que pasa necesariamente por la igualdad de derechos y el reconocimiento de las mujeres. No es un camino fácil pues leyes y costumbres se oponen muchas veces; en otras, las leyes abren caminos, pero el reaccionarismo los cierra de facto mediante la imposición de las costumbres patriarcales, que llevan a la muerte a muchas mujeres cada año en todas partes.


La fricción estos días en España entre los jueces y la sociedad se centra en el caso de "La manada", que ha levantado indignación en todos sus pasos. No entiende la sociedad en su conjunto las decisiones de los jueces, lo que se vuelve en contra de la justicia. Las leyes han ido progresando, pero, como decíamos al principio, hay "traducciones" de delitos a penas que presentan problemas, lost in translation. La ejemplaridad que se pide ante lo que se concibe como un problema social grave no se encuentra en las sentencias, por lo que la gente sale a la calle, constituyéndose en una especie de tribunal popular. El caso ha servido, además, para hacer emerger mucho machismo subyacente que se manifiesta en los debates, públicos o privados.
Los jueces han de aplicar las leyes, pero para aplicarlas primero han de interpretarlas y es ahí donde se produce la fisura social, el distanciamiento. Como grupo humano, en su interior hay todo tipo de sensibilidades ante los problemas reales, ideas de lo que es la justicia y sus límites, etc. En algunos países, como en los Estados Unidos, las diferencias son más acusadas y asumidas; en otros, al contrario, se tiende más a la estandarización y a normalizar el sistema para evitar grandes discrepancias. En este caso las ha habido, entre los propios jueces y entres los jueces y la sociedad.
Eso da cuenta de la importancia de la cuestión y de las divergencias existentes en la sociedad misma. No creo que los jueces sean un grupo aparte, sino que parten de las leyes que les dan. Está claro que esas leyes tienen defectos (tanto en su creación como en su interpretación)  y plantean problemas en la traducción de lo que la sociedad espera en ciertos casos, manifestándose inquietud a indignación por los resultados.


Lo que parece evidente es que vivimos tiempos de crisis, de choque por las interpretaciones que se le dan a los acontecimientos y situaciones. Hace falta mucho diálogo y mucha mentalización social porque muchos de los problemas no proceden de un mundo viejo, como nos gusta pensar, sino que siguen renovándose en las mentes de los más jóvenes e, incluso, agravándose peligrosamente.
No se debe descuidar este resurgimiento del radicalismo tanto en la xenofobia populista como con la aparición de un nuevo machismo narcisista y violento, que busca multiplicar sus "heroicidades" con fotos y vídeos en las redes sociales, las verdaderas destinatarias de sus egos. Ellos desean ser vistos, ya sea violando o saltándose los límites de velocidad. Si no actuamos de forma clara en los aspectos formativos de las personas, se prevé un conflicto social permanente para el futuro.
El problema con los jueces y sus interpretaciones no debe tapar el verdadero mal de fondo: la existencia de las tendencias sociales xenófobas, machistas, discriminadoras, intolerantes, etc. La sociedad debe identificarlas y hacer frente a ellas en todos los terrenos y niveles. Lo que no se arregla a tiempo, estalla al final en nuestras manos. 
Hablar de la "sociedad" siempre es sencillo. Lo que hay que preguntarse es qué puede hacer cada uno para frenar esta deriva que nos afecta a todos, a nuestras vidas y a la convivencia. La sociedades no se delegan, se construyen entre todos con diálogo y estableciendo principios claros de convivencia, defendiéndolos frente a los prejuicios y el deterioro. Es importante que nos reconciliemos con la justicia porque sin instituciones no podemos funcionar. La calle es para lo que es, no para otra cosa.
Pero está en nuestras manos no dejar pasar los momentos en los que percibimos el machismo, la xenofobia o la intransigencia. Está no dejar solos a los que lo hacen y se juegan el tipo por recriminar conductas negativas desde esos estándares de convivencia. Más vale actuar antes, sembrando diálogo, que después recoger después estas situaciones que nos hacen preguntarnos muchas cosas.


jueves, 1 de febrero de 2018

La perversa sentencia

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Hay muchas formas de hacer justicia. Por más que se invoquen las leyes, estas pueden ser muy arbitrarias en su concepción y malintencionadas en su aplicación. Recordarán el reciente incidente del que dimos cuenta aquí, el asalto de una multitud a una iglesia tras el rezo de un viernes porque alguien expandió el falso rumor de que en una iglesia de la población iban a poner una campana.
El peculiar sentido de la convivencia que tienen muchos egipcios respecto a esos ciudadanos de segunda, que son los coptos, siempre vigilados, atentos a que no se muevan ni un milímetro más de lo que se les ha permitido, se muestra ahora en las sentencias resultantes.
El estatal Ahram Online nos lo cuenta así:

A Cairo misdemeanour court sentenced on Wednesday 19 people to a one-year suspended sentence and handed each an EGP 500 fine over an attack on a Coptic Christian church in Giza's Atfih.
Last month, dozens of Muslims in Atfih's Kafr El-Waslin village vandalised the church over a rumour that church officials were planning to install a bell at the building, according to church officials.
The court has also fined the Christian owner of the building EGP 360,000 (around $20,370) for using the building as a religious site without a permit.
A senior Christian cleric in Atfih said at the time of the incident that the diocese had applied to obtain a permit for the church after the country's new church building law was passed in 2016. The cleric added that the church had been holding prayer services for 15 years.
Christians make up around 10 percent of Egypt's 96 million people.
Before the 2016 church building law was passed, Egyptian Christians had long struggled to obtain permits to build churches, with the process at times taking years.
Some congregations were forced to build unlicensed churches or carry out their religious rites in buildings that were not officially designated for religious use. The presence of these unlicensed churches has occasionally sparked sectarian violence between Muslims and Christians in rural areas.*


La sentencia nos permite evaluar mejor la situación de los coptos y la desesperación de muchos con lo que consideran la gigantesca hipocresía del sistema. Es ridícula la sentencia que penaliza con 500 libras, unos 27 dólares, y suspensión de la condena de un año a los atacantes de la modesta iglesia, frente a la condena a las víctimas del ataque. El propietario de la sala dedicada a la celebración religiosa es condenado a pagar 360.000 libras, unos 20,370 dólares, según calcula el periódico. La culpabilidad de los dueños es por no tener licencia después de 15 años en marcha y esperando a que se les responda a sus peticiones de legalización.
Entra en juego el silencio administrativo que, en función de la naturaleza del régimen podrá ser considerado positivo o negativo. En Egipto, en cambio, es un arma inepta. Es decir, la ineptitud se convierte en tardanza interesada: no contesta y si ocurre algo o te conviene tener bajo presión al solicitante entonces se actúa contra él, que es lo que ha ocurrido en este caso.
Primero haces una ley para que la comunidad internacional vea que los coptos no son discriminados y pueden construir sus templos. Cuando los coptos, en segundo lugar, te piden permiso para hacer un templo o legalizar el que estaba construido desde hace años, no contestas. Al no hacerlo, tienes pendiente de tu decisión a los solicitantes, tercero, y además tienes contentos a los sectarios de la zona que ven que no se les concede licencia. Y cuarto, si ocurre algo, te lanzas contra ellos porque no tienen permisos.
Si la administración egipcia tuviera obligación de resolver y contestar en un tiempo determinado, perdería gran parte del su poder arbitrario sobre los ciudadanos. Si el silencio administrativo fuera positivo, es decir, el solicitante puede considerar que se le ha concedido el permiso si no se le contesta en el tiempo determinado, el poder del Estado sobre los ciudadanos se vería muy reducido. Pero el no contestar durante años crea un sensación intimidadora ya que en cualquier momento pueden decidir actuar, como hemos visto ahora, y condenar a durísimas penas a personas cuyo único delito es no haber recibido contestación administrativa durante años. Esto vale para una licencia de una iglesia o para presentarse a la campaña por la presidencia.

La indefensión del que solicita es total, al igual que la arbitrariedad. Muchos son arrestados y es esperando que se resuelva su juicio que, sin embargo, se pospone una y otra vez, algo de lo que se han quejado múltiples activistas, que cumple de esta forma condena sin haber sido condenados.
La sentencia del ataque a la iglesia es una aberración. Anima al salto, incluso. Hace ver que la violencia es posible y barata. Da la razón a los asaltantes ya que el máximo responsable son las víctimas, las personas golpeadas, por asistir a locales "ilegales". La propia redacción del diario lo señala en su última frase: «The presence of these unlicensed churches has occasionally sparked sectarian violence between Muslims and Christians in rural areas».
La mezquindad de la frase hace ver que lo que causa el ataque es la "ilegalidad" y no que sea de otra religión. De esta forma parece decir que los "justos musulmanes" no soportan a los delincuentes, ya que es la "ilegalidad" de la construcción lo que causa su arrebato violento. Pero es así como funciona esto, con hipocresía infinita. La expresión "sectarian violence between Muslims and Christians" es igualmente falsa: ¿cuál es la violencia copta en esta caso? ¿Qué quiere decir "between" aquí si la violencia solo llega de un lado? ¿En qué sentido eran violentos los egipcios coptos? ¿Por qué no violencia "contra" los coptos?
Lo que se penaliza realmente es el haber llevado el ataque sectario a las primeras planas de la prensa mundial. No se lamenta el ataque, sino el deterioro de la imagen. Recordamos ahora el caso del bañista denunciado por haber sido mordido por un tiburón en el Mar Rojo. Dañaba al turismo de la zona.
Por este camino complaciente con la violencia sectaria, el gobierno egipcio sigue creando un espacio imposible. Por muchos discursos que hagan sobre los coptos, lo cierto es que padecen doblemente, por ser egipcios y por no ser musulmanes. Entre el silencio de la administración y la violencia de sus vecinos, quejarse es lo que les queda. Pero son también sancionados por ello, pues las quejas llegan a los medios. ¿Qué les queda entonces?





* "Egypt court gives one-year suspended sentence to 19 people over Atfih church attack" Ahram Online 31/01/2018 http://english.ahram.org.eg/NewsContent/1/64/289138/Egypt/Politics-/Egypt-court-gives-oneyear-suspended-sentence-to--p.aspx

domingo, 17 de mayo de 2015

La sentencia

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
La sentencia a muerte anunciada ayer de Mohamed Morsi, junto con otros dirigentes de los Hermanos Musulmanes, no aclara el futuro egipcio sino que lo oscurece aún más. En el fondo de todo este período dramático está la frustración inconfesa de la incapacidad para haber establecido una democracia plena. Egipto está secuestrado por su propia historia. La Historia, parece, no se detiene en seco y no es fácil cambiar el rumbo de lo que ha comenzado durante décadas. No hay atracción del futuro sino un impulso incontrolable del pasado cuya fuerza hace que el presente se controle con dificultad.
Creo que el escenario actual nunca estuvo en la mente de los que se lanzaron a la calle a pedir libertades y un futuro posible en el 2011, arrastrados por el ejemplo tunecino y la ira local por la muerte de una joven a manos de una policía brutal. La única constante en el proceso egipcio ha sido la brutalidad. La represión ha marcado todas las etapas en las que se ha movido en estos años el proceso. Y lo ha marcado porque quienes se han hecho con el poder no han creído nunca realmente en la democratización de Egipto, sino solo en el control del poder.
La revolución de 2011 fue, pasado el tiempo, un exceso de utopismo por parte de quienes habían nacido y crecido bajo el régimen aburguesado y corrupto de Hosni Mubarak. Lo que los jóvenes pedían era futuro, no la eternización de un régimen frustrante que prolongaba a un gobernante que mantuvo durante treinta años al país bajo una Ley de Excepción. Con esa herramienta en la mano, se podía hacer y deshacer el país. El Estado estaba en manos del régimen y el régimen era, bajo todo los camuflajes, militar y policial, arropado por una burocracia servil y prepotente, en la que se incluye la judicatura.


Lo cierto es que la Revolución no triunfó, al menos en el sentido deseado; se convirtió en canciones y grafitis, en unos días de celebración, pero solo cambiaron los que deseaban cambiar. Cuando se vio que aquello iba en serio, los militares decidieron "actuar" y ponerse "al lado del pueblo". El Ejército egipcio es un mito cuidadosamente construido por una retórica patriótica. Mubarak había creado literalmente un estado policial, un policía sesteando en cada esquina, en cada monumento. Eso mantenía mantener el mito romántico militar frente al terror en manos de las fuerzas de seguridad. Como mito, el Ejército es muy consistente. La parte romántica está respaldada por ser una parte importantísima de la economía, de los negocios egipcios. Realmente controlan el país a través de los negocios, del suelo que poseen, de las fábricas, etc.
El Ejército egipcio tiene la rara habilidad de presentarse siempre como salvador. Así lo hizo en la Revolución del 25 de enero y así lo hizo en el golpe que derrocó a Mohamed Morsi. En ambas ocasiones se presentó diciendo que se trataba de "evitar una guerra civil", argumento repetido y justificativo de las intervenciones militares. Es el argumento que el presidente Al-Sisi le contó a Casimiro García-Abadillo, director entonces de El Mundo, cuando fue a entrevistarlo a El Cairo con motivo de su reciente visita a España.


Pero el argumento salvador esconde el hecho principal: que el Ejército es el verdadero responsable de la situación de Egipto. Es el Ejército quien ha controlado el país desde su constitución moderna. No puede eludir su responsabilidad quien ha gobernado el país desde Nasser a Mubarak y ahora con Abdel Fatah Al-Sisi. El paréntesis civil de un año fue protagonizado por el ahora condenado a muerte, Mohamed Morsi.
El drama egipcio es que la misma lucha que se había desarrollado durante décadas entre dos fuerzas antagónicas, el Ejército y los islamistas, no pudo resolverse democráticamente. El año de Morsi, elegido democráticamente, no fue democrático, el que necesitaba Egipto para asentarse y recuperar el pulso social, sino un ejercicio de asalto al poder de los islamistas, imponiendo una constitución a su medida, desarrollando leyes restrictivas de derechos e imponiendo finalmente un "decretazo" que hacía poseedor a Morsi de más privilegios que el dictador Mubarak. No, Mohamed Morsi no es ningún campeón de la democracia. Para nada. Los islamistas desperdiciaron la oportunidad de haber llevado adelante a Egipto, de haber sido el carro al que se podrían haber enganchado la sociedad hasta lograr normalizar el país. Pero no fue eso lo que ocurrió.


La sociedad internacional advirtió seriamente a Morsi. Este episodio se trata de evitar cuando se habla de él como "el primer presidente egipcio elegido democráticamente", una especie de coletilla junto a su nombre. Si Morsi fue el primer presidente elegido democráticamente, entonces fue el primer presidente que pervirtió la incipiente democracia egipcia. Si Morsi no hubiera incumplido sus promesas, una mera estrategia para conseguir el voto de los egipcios, que no querían votar al representante del antiguo régimen —pues hubiera sido un absurdo hacer una revolución para después lavar la dictadura contra la que se había levantado—, estaríamos en otro escenario. El Morsi sonriente y abierto de la campaña electoral, un hombre que se presentaba sin pretensiones de conseguir el poder, según afirmaba constantemente, no es el que llegó al poder. No tuvo ni la prevención de esperar un poco. Puso en bandeja la reacción militar.


Ahora se le condena a muerte por parte de un régimen que también ha frustrado las demandas del pueblo egipcio en la medida en que ha vuelto al punto de partida y lo ha hecho cerrando de nuevo las puertas al futuro de forma sangrienta. De nuevo Egipto se encuentra sumido en una espiral de violencia. La respuesta a la condena a muerte de Morsi ha sido la muerte de tres jueces asesinado en un atentado en el Sinaí, nos cuentan en Gulf News:

Shortly after the sentences were announced, unknown gunmen killed three judges in the town of Al Arish in Egypt’s troubled Sinai.
The judges were travelling in a car when the assailants attacked them in a drive-in shooting, according to security sources.
The attackers are believed to be Islamist militants.*


La condena a muerte a Morsi sirve para activar una nueva campaña de violencia y, sobre todo, de rechazo del régimen actual egipcio, al que se le empezarán a cerrar las puertas internacionales. De no ser por la situación de la zona, muchas puertas permanecerían cerradas por las restricciones a las libertades que se viven en el país.
La guerra actual en la prensa, de la que hemos dado cuenta en diversas ocasiones, es el resultado de la brutal situación que ya no permite el silencio, con pactos o sin ellos. La situación en las cárceles, las muertes de los detenidos no dejan ya mirar hacia otro lado. En estas purgas, caen islamistas y todos aquellos que denuncian la situación porque no entraba en sus cálculos de futuro una situación como esta. Señala Francisco Carrión en su artículo titulado "Pasión y muerte en las cárceles egipcias", publicado hoy mismo, en El Mundo:

El retorno al Estado policial que alentó las revueltas contra Mubarak hace cuatro años despierta tal pánico que la prensa afín al Gobierno no ha tenido más remedio que comenzar a hacerse eco de las violaciones. "No queremos retroceder a la época de Mubarak. Nuestra función debe ser evaluar el trabajo de la policía y denunciar a aquellos agentes que asesinan, violan, roban o aceptan sobornos", reconoce a este diario el periodista Yusri al Badri, uno de los autores del amplio reportaje que hace unas semanas publicó el rotativo privado Al Masri al Yum. Un pormenorizado y espeluznante relato de asesinatos, violaciones y torturas cometidas por polizontes egipcios que causó controversia y despertó en muchos una extraña sensación de 'déjà vu'.**


Con un frente abierto en el interior y otro en el exterior, donde ya se ha manifestado la administración norteamericana señalando su "gran preocupación" por la condena de Morsi y los demás dirigentes. Esto, además, obliga a los gobiernos a escuchar las quejas de la Hermandad Musulmana en el interior. La persecución les permite reconstruir a su gusto la imagen de la moderación que tantos éxitos les ha dado.
El gran problema es la deliberada destrucción del tejido político durante décadas fomentada por un régimen de casi partido único, el burocrático gubernamental, y después decenas de partidos construidos alrededor de un líder débil, cuyas pretensiones, en la mayoría de los casos, son conseguir algo de las migajas del poder. Los nuevos partidos no han cuajado y se enfrentan a una ley electoral que les condena a una representación mínima en un parlamento controlado por el ejecutivo. El mapa que se ha trazado deja poca esperanza. El panorama es bastante desesperanzador interna y externamente.
Como anticipo de la sentencias de muerte, el sábado se realizaron seis ejecuciones. No son las primeras en lo que va de año:

This is the third execution to take place in 2015. Mahmoud Ramadan, who was sentenced to death on charges of throwing a child off a rooftop in Alexandria in 2013, was executed on 7 March.
Ramadan was filmed during violent clashes in the Sidi Gaber area of Alexandria, where a group of alleged pro-Morsi supporters chased a group of children to a building’s rooftop.
On 26 April, five men convicted of murder and possession of arms were executed in Assiut, Upper Egypt.***


Ninguno de los caminos elegidos servirá para salir de la situación actual. Mientras siga esta guerra abierta, el Ejército podrá ejercer el poder a su manera y considerar traidores a todos los que le critiquen. El "bien nacional" se levantará como bandera de enganche. A lo que asistimos no es solo a una guerra contra los islamistas y demás grupos, sino a una guerra más amplia que se libra en la zona y a otra local, que trata de aislar a los activistas de la democracia, los que están intentado infructuosamente ofrecer alguna esperanza a Egipto que no sea continuar como un estado policial. Pero los grupos de derechos y libertades son pocos y se evita que crezcan. No hay liderazgo consistente más allá de los que ofrecen los militares. Los que traten de oponerse saben que acabarán saliendo del mapa político egipcio, como sucedió con El Baradei. Los que se quedan acaban siendo piezas en una partida que tendrá siempre como ganadores a los militares y el régimen que ellos puedan controlar.


Es previsible que el régimen egipcio trate de conservar a Morsi y al líder supremo de los Hermanos Musulmanes, Mohamed Badie, también condenado a muerte. Son las piezas centrales del tablero y es previsible que las quieran mantener con vida. La ejecución de cualquiera de ellos podría desencadenar una situación imprevisible, pero el ejército egipcio es gran experto en los errores de cálculo. Ejecutar a ambos sería algo más. Ya no son los tiempos de Nasser, aunque parecen ignorarlo.
Mientras tanto, los egipcios escogen la fantasía más adecuada para racionalizar sus miedos. La crítica que se está abriendo paso a través de las declaraciones y escritos en la prensa u otros medios es el resultado del aumento de la presión sobre ellos para que se mantenga la ficción de que el régimen actual es el resultado de dos revoluciones. ¿Hasta dónde se podrá llegar? Eso, por el momento, es impredecible.
Egipto se encuentra en pocos días con la liberación de Hosni Mubarak y la condena a muerte de Mohamed Morsi. Destinos diferentes para dos desastrosos políticos cuyo sentido de la democracia es nulo. ¿Qué piensa la gente de esto?:

Saturday’s sentences generated no street protests from backers of Mursi, who is serving 20 years in prison after being convicted of arresting and torturing opponents when he was in power.
Observers are not surprised about no-showing of Mursi’s loyalists either at the courtroom or out on the streets.
“The security crackdown, which started months ago, has obviously depleted the Brotherhood ranks and street base,” said Salah al-Hadi, a political expert. “The group [the Brotherhood] is officially blacklisted as a terrorist organization. Its leaders are either locked in jail or have fled abroad. Therefore, don’t expect significant street reactions to this ruling or the next ones.”*

Miedo y seguramente hartazgo por una situación que no se acaba de enderezar. Es un triste futuro el que espera por delante, según los indicios a la vista. No es de extrañar que los egipcios se apunten masivamente a países virtuales en los que no ocurren estas cosas.
En los cálculos del Ejército debe estar que la situación en Oriente Medio está lejos de arreglarse, que la violencia quedará enquistada y móvil por toda la zona. Mientras eso ocurra podrá apelar al patriotismo, pero quizá ya no sea suficiente. En esas condiciones será muy difícil que se den las circunstancias para poder mejorar.
Peor cara plantea la cuestión interior, las reacciones de la gente. Puede que la Hermandad ya no mueva a la gente de la misma manera, pero el descontento vendrá por otros caminos. El problema grave es que no se ve salida democrática a un régimen que ha hecho de la fuerza su carta de presentación. y de las sentencias a muerte una gimnasia diaria.


* "Mursi first head of state to face gallows" Gulf News 16/05/2015 http://gulfnews.com/news/mena/egypt/mursi-first-head-of-state-to-face-gallows-1.1511879
** "Agonía y muerte en las cárceles egipcias" El Mundo 17/05/2015 http://www.elmundo.es/internacional/2015/05/17/5557843ae2704e087b8b458f.html

*** "Egypt executes 6 convicts in ‘Arab Sharkas cell’ case" Daily News Egypt 17/05/2015 http://www.dailynewsegypt.com/2015/05/17/egypt-executes-6-convicts-in-arab-sharkas-cell-case/