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viernes, 29 de septiembre de 2023

El destrozo de El Cairo y la UNESCO

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

No contento con haber aceptado du destino histórico y divino al recibir en sueños a Anwar El Sadat, el presidente egipcio asesinado por los islamistas, el presidente Abdel Fatah al-Sisi desea ampliar su gloria en unas nuevas elecciones y, además, quedar como el que dirigió la destrucción de El Cairo viejo, una ciudad histórica y monumental que le estorba por lo que pueda traer en el futuro y lo que pueda tener de recuerdos del levantamiento que dejó en el dique seco a Hosni Mubarak, trajo después al islamista Mohamed Morsi, y finalmente le trajo a él. Como todo el mundo sabe, al-Sisi no quería ser presidente, pero aceptó con dignidad el peso de la historia y del Estado, poniéndose al frente de un país que, con la excepción del islamista Morsi, siempre tiene al frente un militar. No pensemos por ello que a los militares les gusta mandar en Egipto, que controlan la economía por ambición y que encarcelan a los posibles candidatos presidenciales por algún tipo de espíritu o tradición totalitaria, aunque fuera herencia de las dinastías faraónicas, no.

En Egipto, los militares mandan porque así lo quiere el pueblo y así lo necesita la historia que, desde el origen de los tiempos, se ha orientado en esa dirección. Creo que debe ser uno de los pocos países en los que te condenan los jueces por intentar separar al pueblo del Ejército, que suele ser a través de alguna crítica a su gestión. Lo que dice el presidente es siempre verdad porque la verdad es lo que dice, formando una unión perfecta. ¿Cómo se puede equivocar un presidente? De ninguna forma; no se equivoca.

En días anteriores trajimos aquí la preocupación por la destrucción de la Ciudad de los Muertos y otros parajes históricos de El Cairo. Todo por hacer esa nueva capital, financiada y construida por China, pero con mucho negocio local.

Gran parte de la ciudad de El Cairo está protegida y declarada bajo la protección de la UNESCO, pero Egipto es unos días el origen de todo y otros el final. En Infobae se recoge una información de lo ocurrido en la reunión de la UNESCO a mediados de septiembre cuando Egipto pidió que se redujera su patrimonio protegido por la elemental razón de que está construyendo una autopista para esa nueva capital donde los más ricos, que son los que se lo pueden permitir, vivirán en un sueño moderno, dejando el viejo El Cairo que se caiga a pedazos. Es también una ciudad protegida, amurallada modernamente con la capacidad de cerrarla en el momento en que a los habitantes de El Cairo se les ocurriera encerrarse, asaltar, etc. las instituciones y espacios del poder, como ocurrió en 2011.

Con información de EFE, Infobae nos cuenta lo ocurrido en Riad con Egipto:

Riad, 14 sep (EFE).- Egipto argumentó hoy ante la Unesco en favor de sus proyectos para demoler sectores de El Cairo histórico por el "reto" que supone encontrar el equilibrio entre desarrollo económico, crecimiento de la población y la preservación del patrimonio cultural, unos bienes que sin embargo se mostró "determinado a preservar".

Así lo dijo ante la Asamblea General de la Unesco que se celebra estos días en Riad (Arabia Saudí) el delegado permanente de Egipto ante la organización, Alaa Youssef, quien señaló que su país está dispuesto a discutir de manera exhaustiva la evaluación del patrimonio, pero con una "aproximación global" que incluya "el reto del crecimiento de la población".

En este sentido, recalcó las "urgencias" de su país para "responder a las obligaciones del desarrollo" y recalcó que es un "reto" mantener el equilibrio en la preservación del patrimonio cultural.

Sin embargo, afirmó que "Egipto se muestra determinado en preservar su patrimonio mundial y proveer un desarrollo sostenible", y de encontrar una "armonía" para la futura generación.

El comentario se produjo después de que el pasado mayo el Gobierno egipcio comenzará a demoler los históricos mausoleos de La Ciudad de los Muertos, la necrópolis medieval que forma parte de El Cairo histórico, inscrito en el Patrimonio de la Humanidad de la Unesco, para construir una autopista.

Ayer ante la Asamblea General de la Unesco se aprobó un documento sobre patrimonio protegido de los países árabes en el que la organización de las Naciones Unidas para la Cultura recogía que Egipto informó de que su proyecto de autopista "no implicaba la demolición de ninguna tumba o mausoleo dentro de la propiedad".

Sin embargo, la Unesco expresó su preocupación por "los daños de los que se ha informado recientemente" en el cementerio y reiteró su petición a Egipto para que presente con carácter urgente información técnica sobre cualquier proyecto importante.* 

La información resalta las contradicciones entre la demolición y la preservación del patrimonio. Lo que se ha hecho realmente es empezar la casa por el tejado. Primero se elige el espacio de la nueva ciudad, que era en teoría capital administrativa, es decir, sede de ministerios y demás y luego se derriba todo lo que hay en línea que son percibidos como obstáculos. La historia del crecimiento de la población es una fantasía, por el grueso de la población seguirá en El Cairo, mientras que solo los que se lo pueden permitir irán a la nueva y controlada ciudad.

Aquí hemos recogido las maniobras de destrucción de la Ciudad de los Muertos, algo irrecuperable. Noticias desde Egipto me informan de las recepciones de cartas conminando al traslado urgente de los restos de las tumbas afectadas por el diseño. Incluso, cuentan, ha habido personas que han recibido cartas para la devolución de los restos a sus lugares porque se ha modificado el trazado y estorban de nuevo. No son los primeras chapuzas que los egipcios padecen.

En su momento, cuando vimos las primeras consecuencias de los derribos, que son las referencias que se dan en la UNESCO. Pero la destrucción de la Ciudad de los Muertos es solo una parte. No saben lo que pueden llevarse por delante de lo que está protegido por la UNESCO, algo que hasta ahora era un aliciente para el turismo, pasa a ser un obstáculo para la "modernización", que es la forma en que el régimen presenta estas cosas.

Se ha echado a miles de campesinos de sus tierras, por ejemplo, para ampliar los márgenes del nuevo canal que al-Sisi se apuntó en su haber y que, ya se dijo en su momento, se producía en un momento de caída del tráfico marítimo. Pero da igual. El Ejército es el "dueño" de toda la tierra egipcia. Vivir en ella por cientos de años no da derecho a nada; solo queda hacer las maletas y marcharse hasta que te vuelvan a echar.

Ahora toca desalojar El Cairo viejo, aquellas zonas que Egipto ya no necesita proteger, cuidar, porque ha pedido a la UNESCO que queden fuera. La institución ha manifestado su preocupación lógica ante lo que ve en las imágenes y lo que les llega por otras vías.

Me llega una imagen de un avalista de al-Sisi para las presidenciales. Sonríe y lleva una camiseta con la cara de al-Sisi debajo de la ropa. El régimen está dispuesto a seguir bajo el mando de hierro del general. Todas estas obras, vengan a cuento o no, no benefician al pueblo egipcio, que sufre una terrible crisis económica, con una enorme subida de la inflación. Se trata de fortalecer la imagen con obras "faraónicas" de las que se benefician los amigos del régimen o los contactos del exterior.

Hace apenas un par de días hemos traído aquí el escándalo de corrupción del senador demócrata norteamericano encargado de comité de Exteriores. La corrupción denunciada afectaba a Egipto a través de empresarios y de empresas controladas por militares. Está solo comenzando. Pero el escándalo de la destrucción de El Cairo histórico no tiene solución, es irreversible. De lo destruido nada queda solo el recuerdo convertido en pesadilla histórica.

Si al-Sisi desea ser recordado por la nueva capital, desde luego, va a serlo. 


* "Egipto se defiende ante la Unesco ante el proyecto de demolición en El Cairo histórico " Infobae / EFE 14/09/2023 https://www.infobae.com/america/agencias/2023/09/14/egipto-se-defiende-ante-la-unesco-ante-el-proyecto-de-demolicion-en-el-cairo-historico/

martes, 29 de agosto de 2023

La destrucción de la Ciudad de los Muertos

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Las noticias comenzaron hace ahora casi tres años, a finales de julio de 2020. Medios de diferentes partes del mundo iban dando cuenta de algo insólito: la destrucción de un cementerio cairota, la llamada Ciudad de los muertos. La excusa es crear carreteras para descongestionar la colosal capital cairota.

La cuestión es un tanto complicada porque al viejo Cairo se le opone una nueva capital administrativa, un enorme negocio con mucho de especulación, financiada por China en un país en medio quiebra, con la moneda por los suelos y la inflación tocando el cielo. La nueva capital es un lugar residencial, con todo lo que El Cairo no tiene, un lugar para aquellos que no quieren verse ante un posible nuevo "Tahrir", un asalto al poder. Por eso el poder se va lejos y se crea un espacio de comodidad y seguridad.

El lugar que se ha estado convirtiendo en simples piedras tiene un enorme valor vinculado a El Cairo. No son los monumentos, sino los restos de la historia de miles de familias que reposan allí. Es la Ciudad de los Muertos, pero lo es también de los vivos. Cuando la visitas te dicen que allí hay gente a la que ya no le quedan más lugar que aquel en el que reposan sus muertos. Es la Ciudad de los muertos y de los pobres.

A finales de julio de 2020 la revista Apollo. The International Art Magazine, mostraba imágenes del deterioro de la Ciudad de los Muertos. Allí se acumulaban ruinas ante el abandono de unos y otros. Entre piedras, se mostraba lo que quedaba de algunos de los mausoleos de las familias que enterraban allí a los familiares.

En el texto de la revista, un anónimo "corresponsal cairota" escribía: 

In the last week bulldozers have been sent in to demolish tombs in Cairo’s so-called City of the Dead, the great cemetery that stretches for nearly ten kilometres along the foothills of the desert plateau to the east of the city.

For more than a thousand years this area has been the burial place of the great and the good of Cairo, from descendants of the Prophet to Egypt’s best loved singer Umm Kulthum, via Mamluk Caliphs and Sultans, scholars and mystics, politicians, and members of Egypt’s 19th- and 20th-century royal family. The Mamluk tomb complexes of the 13th to 15th centuries are architectural masterpieces that have attracted foreign sightseers and artists from the 19th century onwards (and adorn Egypt’s banknotes). Most of the City of the Dead was inscribed on UNESCO’s World Heritage List with other parts of Historic Cairo in 1979, but far from becoming ‘museumified’ it remains a vital part of Cairo’s fabric. Cairenes flock to the cemeteries on outings to family plots – many still in use, with reception rooms and drinking fountains for visits – or to attend the moulids (birthday celebrations) of local saints at their shrines, traditions that many Egyptians proudly trace back to pharaonic rituals. Every Friday, a busy market sees the wide streets of the cemeteries filled with people selling everything from pets to second-hand bathroom suites.

July’s demolitions have literally driven straight through this ecosystem. The City of the Dead is also home to the living: gravediggers and caretakers of family mausoleums often live on-site, while other tombs house families of migrants to the city attracted by its cheap rents, quiet streets, and water and electricity connections. Urban historians and architects have long attempted to balance the demands of site preservation and restoration with Egypt’s scarce resources for conservation – often focused on pharaonic monuments, or dependent on the interests of foreign donors – and the needs and expectations of the cemeteries’ users and inhabitants. The timing of the demolitions, on the eve of the Muslim festival of Eid al-Adha when family visits to graves are especially popular, has upset many people, who face moving their ancestors’ bodies at short notice.*

Esto era hace dos años. Las ruinas han seguido creciendo. Las imágenes que se nos ofrecen ahora nos muestran de nuevo la destrucción con las excavadoras, que asoman amenazantes entre los mausoleos. Los restos en pie se entremezclan con las piedras resultado de la destrucción en un espectáculo increíble de indiferencia. En el al-Estikal Newspaper señalan en el inicio de otro escrito anónimo: "Cairo, once rich in history and identity, is becoming a “ghost town” where only roads and bridges matter."**

Esto es parte del resultado de lo que suponía la creación de la nueva capital, la desaparición de la antigua en sucesivas etapas. La referencia a "carreteras y puentes" es la identificación materializada de al-Sisi, su aspiración faraónica a transformar llevándose por delante el pasado, que son algo más que las piedras.

El Ejército egipcio es el "dueño" del suelo egipcio, al igual que de la vida y muerte de los que han nacido allí, vivan dentro o fuera de Egipto. Con esa mentalidad, el "estado", encarnación del poder militar, económico, judicial y administrativo, puede llevarse por delante lo que quiera; siempre será en nombre del pueblo egipcio y con la bendición divina, que lo puso al frente del país.

Al igual que se han echado a campesinos para hacer pasar carreteras por sus tierras, que se ha expulsado sin miramiento a pueblos enteros para las ampliaciones discutibles del canal. Ahora se hace con vivos y muertos. Esas obras son las que presentan a al-Sisi como un nuevo faraón. Da igual la miseria de un pueblo endeudado, da igual dejarlos en manos de especuladores y que se haya creado ese enclave seguro y caro donde los egipcios de siempre seguirán disfrutando de los privilegios de siempre. Hacen falta pobres para ejercer la caridad, como manda el islam.

Las reacciones a estos son claras:

The government says the demolition is necessary for the development and modernization of the city, which suffers from chronic traffic congestion and overcrowding. It has promised to compensate the affected families and preserve the historical value of the sites.

But critics argue that the government is sacrificing the country’s rich and diverse legacy for short-sighted and superficial projects that serve political interests. They accuse President Abdel Fattah el-Sisi of imposing his vision of a new Egypt without regard for its roots or its people’s sentiments.

“We do not object to achieving the public benefit, but my late grandfather is considered one of the symbols of al-Azhar, and one of those who assumed the sheikhdom of al-Azhar, and he also made many contributions to the development of the religious institution,” said Sherine Tahseen, the granddaughter of al-Maraghi, whose tomb is in Sharqia Governorate.

She added that her family was given only two weeks to vacate the cemetery, which was not enough time to prepare for such a drastic change.

Others expressed their grief and anger on social media platforms, calling for a halt to the demolition and respect for the dead.

“How can they destroy these monuments that witnessed our history and civilization?” wrote one Twitter user. “How can they disregard our feelings and our rights?”

Another user commented: “The regime of Sisi is not only killing the living but also digging up the dead.”**


¿Modernizar la miseria? Es difícil pensar en que esta destrucción de historia y vida se pueda considerar una "modernización" de algo. El sistema de castas lo impide; los ricos del régimen necesitan una población sumisa y deshacerse de la miseria que se fue acumulando en la Ciudad.

Cualquiera que conozca El Cairo sabrá que los problemas del tráfico no se pueden resolver con una carretera, a menos que se entienda por "problema" la conexión de los ricos nuevos habitantes de la capital en construcción, lo suficientemente alejada como para distanciarse de los efectos de los problemas que se han creado. Como escribían en la revista de arte Apollo, anteriormente citada:

At the northern end of the cemetery, existing roads running through the cemetery have been widened to prepare the way for a new multi-lane highway (the ‘Paradise Link’), while at the southern end of the cemetery a flyover on concrete pillars is weaving its way through the necropolis – ironically, its path shortening the route between Islamic Egypt’s first capital, Fustat, and the New Administrative Capital now rising in the Eastern desert.*

¿Irónicamente? Lo antiguo se deja caer hasta su destrucción, por lo que esta se presenta como "arreglo", "modernización", etc. En El Cairo los edificios viejos caen por falta de mantenimiento y los nuevos caen por la corrupción que permite construir sin los permisos y siguiendo las normas de seguridad. Hundimientos y derrumbes.

La Ciudad de los Muertos es algo más que un cementerio donde descansan los miembros fallecidos de las familias desde hace cientos de años. Es más que una zona declarada como patrimonio, como protegida por su valor histórico. Es una demostración viva de cómo el régimen entiende el progreso y quién lo debe sufrir en una ciudad inmensa, caótica, abandonada y llena de pasado en cada esquina. Al-Sisi quiere pasar a la Historia como el "enviado" que cambió el país, algo que desde luego está haciendo. Solo hay una cosa que no cambia y es que siempre lo padecen los mismos.

 


BBC

* "‘For more than a thousand years this area has been the burial place of the great and the good of Cairo’"  Apollo. The International Art Magazine 31/07/2020 https://www.apollo-magazine.com/demolition-cairo-necropolis/

** "Demolition of Shrines and Expulsion of Residents: Why Is Sisi Erasing Islamic Cemeteries?" Al-Estikal  Newspaper junio/2023 https://www.alestiklal.net/en/view/18479/demolition-of-shrines-and-expulsion-of-residents-why-is-sisi-erasing-islamic-cemeteries

jueves, 9 de noviembre de 2017

De las dulces palabras al feminismo cantante

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Mientras el presidente al-Sisi se muestra muy enfadado por el triste "nombramiento" de El Cairo como "peor megaciudad" para las mujeres, según la encuesta realizada este año por la Fundación Thompson Reuters, algo que ya recogimos aquí, los hechos siguen mostrando que la verdad está más cerca de los hechos que de su desmentido.
El enfado del presidente es natural, casi obligado. Pero eso no sirve para las cosas mejores. Nada ha hecho más daño a Egipto en estas semanas que la aparición de la prensa de todo el mundo de la "petición" de uno de sus ilustres y letrados hijos de que era una obligación patriótica acosar a las mujeres, incluso la violación, que llevaran esos escandalosos pantalones con sus telas rotas dejando ver pequeños espacios epidérmicos. Ante tamaña perversión, el noble y piadoso varón egipcio debe actuar por el bien de algo llamado la "sagrada moral egipcia" y mediante estas brutales pero necesarias técnicas intimidatorias, llevarlas por el buen camino, que es el que las lleva a no salir de casa. Si las familias no se preocupan por ellas, la corrección fraterna actúa con mano firme y sobona. Y si hay que violar, se viola.


La presencia de este preclaro varón es otro problema en la imagen exterior de Egipto que los lamentos y quejas del presidente no podrán frenar. Con el título "Sisi refutes report on Cairo as most dangerous megacity for women", Egypt Independent nos informa:

He refuted that Cairo is the worst city for women and questioned the reliability of the sources used in the report.
“I’m going to ask a question: who is the one who decides that Cairo is the most dangerous capital for women or not? What survey has been done to establish that? Who is accusing us of this?” Sisi said during an interview with CNBC that aired Tuesday morning.
The president however also acknowledged the problem of sexual harassment.
“There is sexual harassment in Egypt. There is a big percentage, but not to say it is the worst. By law and by all measures we will show the society’s appreciation for women. On a personal basis I say this as a message to the Egyptian society that the woman has to be appreciated,” he went on to say.
“For any male, young or old, who does something like this, he has to be held accountable by law. It will take time to regain the kind of security and stability that will satisfy all of us,” Sisi added.*


Una vez más, se muestra la preocupación por lo menos relevante y se trata de esquivar la realidad del problema. Al menos, esta vez el presidente no ha tenido la idea de negar la existencia del acoso a las mujeres porque desde hace años las cifras son escandalosas. Son esas cifras, que se repiten una y otra vez, las que manejan los expertos consultados para ir asignando a esas megacapitales los títulos que despierten sus deseos de mejorar. Pero en el caso egipcio, la preocupación —como siempre— se dirige hacia quién quiere perjudicar a Egipto con estas cosas.
Muchas de estas cosas, por ejemplo, las proporciona el mismísimo parlamento egipcio, algunos de cuyos diputados son el apoyo del presidente y realizan extrañas peticiones desde su misma constitución, como advertir sobre su vestuario a las compañeras diputadas. O plantear proyectos que han levantado la indignación de la parte de la sociedad que no entiende estas cosas, como por ejemplo la petición de exámenes de virginidad para entrar en las universidades y muchas otras extravagancias tradicionales, valga la paradoja, que marcan la vida y posibilidades de las mujeres dentro y fuera de su casa, en la familia y en el trabajo.


Más allá de la cuestión de la ciudad de El Cairo, el estatal Ahram Online se centra en el tradicional discurso del presidente sobre el "valor" de las mujeres. Nos cuenta el diario:

The president also said that empowering women is not only dependent upon their appointment in leading political roles, and called for more efforts to be exerted in media, educational, and religious institutions to highlight the great role women play in Egyptian society.
"Real men should appreciate the role of women and their sacrifices in defending our nation," El-Sisi said, calling upon youth participants in the forum to take a bow in honor of women's role.
"In Egypt's 30th of June revolution, women played the greater role, and in the war on terrorism women played a much greater role by encouraging their family members to take the streets and squares in every Egyptian city and village to say we are ready to fight against terrorism," El-Sisi added.
Thanks to calls and initiatives for gender equality in Egypt over the past several decades, women have gained significant representation in political life. However, their social roles are still undermined by ultra-conservative and anti-liberal currents due to culturally inherited misconceptions.**


Sus palabras son un interesante e ilustrativo juego retórico en el que se habla de la "revolución del 30 de junio", es decir, del "no-coup" que le llevó al poder. No se especifica cuál es ese papel tan grande. Según sus palabras, el papel de las mujeres fue sacar a los hombres de casa para que salieran a las calles a luchar contra el terrorismo. Es difícil imaginar un papel más tópico y rancio para las mujeres que el de sacar a los hombres de casa. Viene a reconocer que son ellas que deben quedarse allí, que es su espacio propio.
Pero lo más interesante es el silencio sobre la revolución del 25 de enero, de donde sí se puede especificar el papel de las mujeres. ¿Por qué silenciar el 25 de enero? ¿Quizá por los exámenes de virginidad que los militares practicaron a las mujeres que en vez de mandar a los hombres fuera de casa salieron ellas mismas a pedir la caída del régimen de Hosni Mubarak, sostenido por los militares? Y, más adelante, ¿hay que recordar las imágenes brutales de la "mujer del sujetador azul", pisoteada y golpeada por las galantes fuerzas del estado, con saña e impunidad? Fue uno de los detonantes sociales más fuertes a los que quedo expuesta la sociedad egipcia en el periodo de entre el 25 de enero y el 30 de junio.


Las palabras de al-Sisi son pura retórica. Es difícil avanzar cuando la sociedad se ha hecho muchos más conservadora y machista de lo que era con anterioridad a la época de Mubarak, como señalan múltiples observadores. La mujer es la que se ha convertido en el objetivo. Las campañas —recogido aquí— con pancartas en las calles llamando a los padres a que vigilen a sus hijas y otros casos similares muestran que la mujer, más allá de la retórica presidencial, es la excusa para mostrar la virtud masculina, que es la impuesta como social oficialmente. Es la vuelta a vigila a las mujeres, causa del desorden social cuando salen de casa.
Daily News Egypt nos vuelva a traer un viejo tema, igualmente ya tratado: el de las mujeres en el Consejo de Estado. Mientras el presidente habla de forma retórica de esas mujeres idealizadas como madres y esposas de héroes que salen a las calles o entregan a sus hijos a la muerte por la patria, la realidad nos muestra otra cuestión:

Omnaya Gadallah, who filed a case against the State Council for refusing to enrol women in the State Council, said that there is abuse by the council towards women’s appointments in the council.
This came during the conference on the problems of women`s appointment in the judiciary, which was organised by the Nazra Institution for Women Studies and the Egyptian Women’s Issues Foundation.
Many activists in human and women’s rights attended this conference, such as Mozin Hassan, Azza Soliman, Mona Zuelfakar, Amal Abd El Hady, George Eshak, and some members of the 50th Committee to Amend the Constitution, such as Amr Elshobky and Amr Salah.
During the conference, they discussed the reasons for the absence of women from the State Council from a historical and legal point of view and talked about the lawsuit filed by advocate Omnia Gadallah, which is expected to be presented to the second session of the Supreme Court of Administration on Saturday 11 November.
Meanwhile, Gadallah reviewed a number of laws, articles of the Constitution, and international agreements that support women’s equality right in appointment in all judiciary institutions.
Moreover, she asked why she should not be appointed for four years now, and why the State Council is the opponent and the judge at the same time, noting that the number of female judges does not exceed half the number of male judges.***


Recordemos que en el caso de los jueces, uno de los argumentos esgrimidos para que las mujeres no lleguen a esos niveles es que cómo se van a reunir en una sala dos hombres y una mujer lejos de los ojos de todos. El argumento evidencia el mal subyacente y su visión de la sociedad y del papel de la mujer en ella. El problema es que esto se plantea como "virtud" y no como "prejuicio", que es lo que es. Desde esa perspectiva, la retórica es la única salida para evitar que se vea lo que ocurre realmente.
El abogado que pedía que se acosara y violara como un deber patriótico era un buen ejemplo de ese retorcimiento de la virtud hasta hacerla irreconocible pero asimilable por aquellos que están de acuerdo con el planteamiento general: la mujer es un peligro.

El freno a las mujeres en los órganos superiores de justicia se basa, finalmente, en la desconfianza. El recelo hacia la mujer parte de la creencia en su inferioridad, en su incapacidad de juzgar con justicia. El argumento, junto al de tener que estar juntos, era que nunca habían llegado a esos niveles en la historia. Difícilmente llega nadie a ningún sitio si el obstáculo es que no hay precedentes. Es un típico argumento circular: las mujeres no deben estar porque nunca han estado.

En estos días, los periódicos egipcios han recogido la sentencia a tres años de cárcel a la presentadora que osó hablar de las madres solteras en su programa de televisión. Acusada de atentar contra la moral, es un ejemplo más de que las 75 diputadas y 4 ministras no tienen mucho campo por delante, por mucho que el sistema las ponga como ejemplo.
El presidente al-Sisi habla de "infravaloraciones" y errores de interpretación del valor de las mujeres. Esto es cierto y reconocerlo es un paso, pero lo que se hace no es suficiente y la resistencia crece en una sociedad que se ha vuelto más conservadora, en el peor sentido de la palabra, y en un aparato del estado que se sigue resistiendo a aceptar a las mujeres, como es el caso de la judicatura y de los ascensos dentro de ella.
Las leyes hablan de igualdad, pero también hablan de libertad de expresión o de religión. Las palabras del presidente chocan con la realidad. Para la transformación social no bastan las leyes. Como existe resistencia al cambio, es necesario ir más allá y asegurarse del cumplimiento, estimular el avance de la situación que es necesario cambiar. El conservadurismo social se resiste al papel de la mujer como agente transformador. En lugar de convertirlas en madres de mártires, mejor sería dejarlas actuar como agentes de cambio social. Su sola presencia en los espacios ajenos a los domésticos y a sería una transformación. Eso incluye, por supuesto, los puestos de relevancia en la judicatura y no uno puestos de designación que no suponen más que la voluntad presidencial.


El acoso callejero es una muestra de la resistencia social al cambio, de la penalización del cambio. Pero el cambio es imparable aunque tiene sus riesgos y peligro. Un ejemplo: la banda femenina Bnt al Masarwa, las Hijas de Egipto,  han decido cantar los problemas propios del día a día, de la mutilación al matrimonio forzado, pasando por todas las discriminaciones. Hacen feminismo cantando. Ante esto la retórica de las madres de los héroes queda como una vieja música de fondo,  gastada e ineficaz. Cantar es solo una parte de las tareas del grupo: organizan talleres de apoyo y dan confianza y autonomía a las que viven entre el acoso y las dulces palabras. Ellas son el futuro, un futuro que no se fija en los precedentes, como los que les cierran puertas, sino que huye de él para crear una sociedad más justa e igualitaria, menos discriminatoria y en las que puedan tener voz. Como dice una de ellas, Mariam, en su vídeo de la página de facebook, la historia siempre la escriben los grupos que tienen el poder. Ahora ellas quieren escribir sus propias historias y enseñan a contarlas en sus talleres de "storytelling", a cómo romper silencios y falsas galanterías.



* "Sisi refutes report on Cairo as most dangerous megacity for women" Egypt Independent 8/11/2017 http://www.egyptindependent.com/sisi-refutes-report-on-cairo-as-most-dangerous-megacity-for-women/
** "'Unjust misconceptions lead to under-appreciation of women's role in Egypt,' says President Sisi" Ahram Online 8/11/2017 http://english.ahram.org.eg/NewsContent/1/64/281175/Egypt/Politics-/Unjust-misconceptions-lead-to-underappreciation-of.aspx
*** "There is abuse by State Council towards women’s appointments in council: Gadallah" Daily News Egypt 9/11/2017 https://dailynewsegypt.com/2017/11/09/abuse-state-council-towards-womens-appointments-council-gadallah/





martes, 17 de octubre de 2017

Mujeres y ciudades peligrosas

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Si ayer dábamos cuenta de la obra de la autora nigeriana Chimamanda Ngozi Adichie, Todos deberíamos ser feministas, el título adquiere una dramática actualidad ante la noticia que nos trae Egypt Independent: "Cairo named riskiest megacity for women, worse since Arab spring". Es un muy negativo título para una ciudad histórica.
La información aportada no podría ser más desoladora. No queda otra respuesta emocional que la solidaridad con las mujeres de un país como Egipto que se debate entre la propaganda y el gasto suntuoso que intenta aparentar modernidad y la tristísima noticia del retroceso en la situación de las mujeres.
Pese a los cantos diarios de que todo va bien —destinados a crear la ilusión de que el gobierno es eficaz y hay que reelegir al presidente Sisi, la mejor alternativa antes la inexistencia de cualquier otra— la constatación es justo la contraria. Hay un enorme retroceso económico que se traduce en desempleo, en aumentos de la inflación y abandono. Hace dos semanas, Ghada Sherief publicaba un duro artículo cuyo irónico título era ya un grito desesperado, "Why don’t you burn the poor, Minister?" (Egypt Independent 2/10/2017). La queja era la falta de sensibilidad hacia los más necesitados y la vista de la pobreza como una especie de "molestia", una "carga" para la imagen que se desea transmitir.


La información ofrecida ayer nos muestra cómo son precisamente las mujeres las víctimas principales de todo este deterioro en varios sentidos, Son las receptoras de la violencia ambiental de la crisis y del machismo que se manifiesta en la sociedad con más intensidad después de 2011. 
Nos introducen así en el problema:

Cairo was named on Monday as the most dangerous megacity for women by an international poll with women’s rights experts saying the treatment of women in the Egyptian capital has worsened since a 2011 uprising seeking social change.
Cairo came out worst when the Thomson Reuters Foundation asked experts on women’s issues in 19 megacities how well women are protected from sexual violence, harmful cultural practices, and about access to healthcare and finance..
Women’s rights campaigners and commentators said women in Cairo faced daily harassment while a weakened economy and high unemployment since the uprising had eroded economic opportunities for women and seen health services deteriorate.
“The economy has become so bad in the last two, three years that we are suffering a setback in the thinking that women’s issues are not a priority,” said Omaima Abou-Bakr, co-founder of Women and Memory Forum, a non-government organisation set up to fight misconceptions of Arab women.*



Es la misma idea expresada por Chimamanda Ngozi Adichie: cuando las cosas empeoran, las que lo hacen más rápidamente son las relacionadas con las mujeres. No solo pierden prioridades, sino que sus derechos y necesidades se vuelven superfluos en el conjunto retrocediendo en todos los campos.
Lo más hiriente son las imágenes de la nueva capital administrativa. Si, por ejemplo, los ciudadanos de Brasil consideraron una afrenta que se gastara el dinero en estadios de fútbol cuando se tenía que invertir en escuelas y hospitales, en los cruciales problemas sociales, lo que ocurre en Egipto es totalmente distinto.
La propaganda gubernamental usa las imágenes lujosas de los estanques, de las plazas, etc. construidas en mitad del desierto, a 40 kilómetros de la capital, como un signo de prosperidad. La factura que Egipto deberá pagar a los inversores chinos que han construido, con los militares participando como constructores, hará sacudirse la hacienda egipcia durante décadas. Los expertos, una vez más, han sido ignorados, pero el gusto faraónico no se pierde. El gobierno necesita "golosinas" visuales para intentar calmar a los que se van empobreciendo. Extraña calma, desde luego.


El diario recoge además las declaraciones de la instituciones cuyo discurso es que todo va mejor desde la llegada de al-Sisi al poder (¿alguien lo duda?) y que el año 2017 ha sido declarado por el gobierno "Año de las mujeres". Se lo podrían haber ahorrado.
Lo que apuntan los datos es precisamente un empeoramiento de la situación de las mujeres, más allá de la ciudad de El Cairo. Suponemos que la lujosa capital administrativa, con sus millones de habitantes, se trasladarán dejando sus malas prácticas solo para el mundo viejo que dejan atrás. Pronto descubrirán que, con las cifras existentes, nadie puede escapar de esa peligrosidad para las mujeres. La nueva ciudad será igual de peligrosa porque las ciudades son sus habitantes; trasladando los problemas de sitio no se solucionan.
Señalan el diario:

Data on violence against women in Cairo is hard to find but 99 percent of women in Egypt interviewed by the United Nations in 2013 reported sexual harassment and 47 percent of divorced or separated women reported domestic abuse.
Campaigners said successive governments since the uprising had put violence against women on the backburner, with authorities failing to acknowledge the extent of the problem.
An outcry over attacks on women near Cairo’s Tahrir Square during al-Sisi’s inauguration celebrations in 2014 did prompt a new law punishing sexual harassment, with at least six months in jail.
But campaigners said convictions were few and far between and violence against women in Cairo remained rife.*

Y de poco sirven las leyes cuando falta la voluntad, pero este es un mal muy frecuente. Se dictan leyes que nadie quiere cumplir, de no ser así, serían imposibles las cifras que se dan y se siguen repitiendo año tras año, cuando no empeorando.


Pero obviamente, todo se trata de una conspiración de Occidente para perjudicar a Egipto, especialmente en que se han planteado —sin que le tiemble el pulso al presidente— cuestiones como participar en la carrera espacial o demás signos mientras se ignoran las necesidades más básicas de millones de personas que quedan desatendidas.
Señalan en el artículo de Egypt Independent:

Female participation in the workforce fell to 23 percent in 2016 from 26 percent in 1990, according to World Bank figures, while U.S. figures show the literacy rate of women aged over 15 is about 65 percent, compared to 82 percent for men.
“This is a poor country, going through many problems, economically and politically (and) the awareness about the importance of gender issues is suffering,” said Abou-Bakr.*


En efecto, como señalábamos, son las mujeres las que padecen en mayor cantidad las reducciones de las crisis. Aquí además se acumulan problemas de aumento de la violencia, que no se consigue reducir porque forma parte de una reducción sistemática de su poder social. Es un problema cultural de difícil consideración si sigue sin abordarse el educativo que está vinculado, además, con el aumento de los matrimonios jóvenes o infantiles que aseguran a la mujer un destino de dependencia del hombre en todos los niveles y la lleva a tener que aguantar una mayor cantidad de violencia.

The Thomson Reuters Foundation survey found that Cairo ranked as the worst city when it came to protecting women against potentially harmful cultural practices.
Egypt has one of the world’s highest rates of female genital mutilation (FGM) even though it was outlawed in 2008.
About nine in every 10 girls and women are subjected to the partial or total removal of external genitalia, according to a 2015 Egypt Health Issues Survey.
Egypt has also banned child marriage but about 17 percent of girls are wed by their 18th birthday and 2 percent before they reach 15, with experts saying progress on reducing child marriage has stalled and is even rising in some regions.
“Female genital mutilation still happens even though we have a law criminalising the practice. A lot of families believe it preserves the girl’s chastity,” said high-profile journalist and women’s rights activist Shahira Amin, who campaigned against FGM until it was criminalised in 2008.
“It’s these age-old traditions and social norms … in every social class. My own mother has been cut and luckily I escaped the fate.”
Lawyer Azza Soliman from the Center for Egyptian Women’s Legal Assistance said the only way to change was to enforce the law and change “obsolete traditions” that degrade women.
“For me, law is very important, it is one of the tools for change, but it is not alone,” Soliman said.*

Las leyes, efectivamente, sirven de muy poco sin esa voluntad de cambio que brilla por su ausencia más allá de la maniobras de propaganda. La persecución a las ONG a través de leyes que restringen sus actuaciones, financiación, etc. ha hecho que muchas mujeres hayan visto peligrar los apoyos que estas les brindaban.

La necesidad de cambiar las mentalidades implica un trabajo junto a los problemas que no le gusta al gobierno. Eso se traduce en datos y críticas a la falta de acción, denuncia de la ineficacia, etc. Es más fácil declarar el "año de la mujer" que hacer realmente algo por ellas. Los datos recogidos así lo atestiguan.
¿Será la nueva capital, además de un infierno económico, un infierno para las mujeres? Construir edificios es más fácil que cambiar mentalidades. Mientras esos lujosos edificios se elevan para satisfacer egos masculinos, las mujeres siguen padeciendo lo peor de la crisis económica y del retroceso en las mentalidades, cada vez más conservadoras. Las campañas de estos últimos meses lo muestran. Pero todo va bien. 
La coronación de El Cairo como megaciudad más peligrosa de las mujeres es un triste, triste título. El traslado de recursos a la nueva capital para mantenerla impoluta la dejará más débil.



* "Cairo named riskiest megacity for women, worse since Arab spring" Egypt Independent 16/10/2017 http://www.egyptindependent.com/cairo-named-riskiest-megacity-women-worse-since-arab-spring/



domingo, 26 de marzo de 2017

Las suegras no viajan solas o la guerra del taxi en El Cairo

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Cualquiera que haya visitado El Cairo sabe que sus habitantes más peculiares son los taxistas. Khaled Al-Khamissi creó una de las más celebradas piezas literarias de estos últimos años a partir del taxi como microcosmos. En su novela fragmentari "Taxi", cada viajero, cada taxista, era una historia que servía para comprender el complejo y contradictorio laberinto egipcio, representado en su capital. Es raro que cualquiera que haya tomado un  taxi cairota no tenga alguna historia que contar.
También Madrid tuvo sus historias de taxistas o más bien las historias que los taxistas contaban y que muchas veces los periodistas trasladaban a sus lectores tras las carreras de un lugar a otro. Ahora todo el mundo va con los cascos puestos oyendo lo que le apetece y nadie tiene muchas ganas de hablar.
El mundo del taxi egipcio ha estado revuelto por la llegada de los tecnológicos servicios de Uber, la compañía que ha conseguido enfadar a los taxistas de medio mundo, y de Careem, una similar llegada desde Dubai. Entre ambos han revolucionado el campo del transporte en El Cairo y, por ello, abierto conflictos entre dos formas de ver el mundo. Una tercera compañía, esta vez egipcia, Taxi Plus ha entrado en la batalla por los viajeros.
En 2016, hace un año, Wataninet informaba del estado del sector y de la llegada de las dos compañías:

Modern air-conditioned cars, working fare meters and decent customer relations were some of the promises the government made back in 2009 to help Egyptians feel happier about taxi rides.
When the ‘white taxi’ replaced Cairo’s old, dilapidated black and white cabs, the cars were clean and their drivers were keen to keep them so. It didn’t take long, though, for drivers to start tampering with the meters to double the fees, while air-conditioners were just auto decor. Some drivers reverted to rude if not lewd behaviour, often refusing to carry passengers to destinations they don’t care for.
With new technology and mobile applications, new companies—Uber and Careem—have arrived in Egypt to guarantee a reliable ride in minutes with no reservations or waiting in taxi lines.
In November, Uber announced an investment of EGP2.2 billion to expand in the MENA (Middle East and North Africa) region, a great share of which is in Egypt, where the service has been growing since it arrived. Cairo has been the fastest growing city for the San Francisco-based company since its launch in the Egyptian capital in November 2014 and its expansion into Alexandria in November 2015.
Dubai-based Careem has also boomed in Egypt, with thousands of their cars providing services in the streets of Cairo and Alexandria.*


Quizá los taxis reflejan bastante el carácter y los problemas de la sociedad egipcia. Si el mundo egipcio es caótico y personalista, el de Uber y Careem es una modernización desde arriba y un radical "funcionas o fuera" que es lo que implica la evaluación de los conductores en cada viaje. Las tarifas se estabilizan y abaratan y no hay forma de que se alteren porque se pagan a través de una aplicación telefónica, quedando registrado el pago. El vehículo está obligado a tener un estado impecable con una serie de servicios añadidos. Desde el punto de vista del viajero, el aumento de la seguridad es perceptible y se acaban las discusiones frecuentes. Como dicen, entre sus ventajas está que el conductor (o conductora) solo habla cuando le preguntas.
En diciembre, Egyptian Streets saludaba la llegada de las compañías y se preguntaba por la aparición de ese tercer competidor:

As a young girl, my mom wouldn’t let me ride taxis, which at first I thought of as bizzare since everyone rode them. I mean what could happen to me? As I grew up, I understood why.
There are many crazy things in Egypt: from the miracle of being able to actually cross the crowded and lawless roads, to parliament members who advocate wild causes. We Egyptians love ‘crazy’ – an Ahly-Zamalek football match stops the 90 million strong country in its tracks. ‘Crazy’ defines us and makes Egypt our Egypt. But not everything is always positive.
Taxi drivers in Egypt are one of the crazy things most Egyptians do not appreciate. Even hailing a taxi in Egypt can be a feat. You could stand stranded in the streets for hours because none of the taxis you stopped would give you as you’re not going where they want you to go. I have often wondered, where are they all going?
Any problems people face with taxis in Egypt are minute compared to the glorious moment when they hear the fare. Taxis over charge like crazy. The same ride where you pay EGP 10 with an Uber or a Careem can cost EGP 30 with a taxi driver.
Uber and Careem emerged recently in Egypt to provide Egyptians with a better service at a lower price. The cars are clean and air-conditioned, unlike traditional taxis which are unlikely to maintain consistent standards.
The drivers at these companies are also trained to be respectable, and if they aren’t, at least there is the company to complain to. They have a system. If taxi drivers are rude you just pick up your stuff and basically…run for the hills!
But could things change with the emergence of a new player? Taxi Plus is an Egyptian-owned company aiming to break into the market dominated by Uber and Careem by providing a professional hailing service using traditional white cab taxi.**


La crítica a la situación de los taxis es generalizada y más acusada en el caso de las mujeres que se pueden llegar a sentir más inseguras en su interior que en las calles que evitaban. Por eso se crearon algunas compañías de taxis llevados por conductoras que solo recogían a mujeres. Es la presión del entorno lo que hace que emerjan distintas opciones. Los niveles de acoso han dado lugar a este tipo de iniciativas, bien valoradas por sus usuarias.
Se comprende fácilmente que los taxistas, acostumbrados a hacer su santa voluntad, a recoger a quien quieren, ir donde les gusta y a cobrar según les conviene, hayan levantado sus gritos contra las compañías recién llegadas a las calles egipcias.
Mohamed Nosseir, el político y columnista habitual de Daily News Egypt, en sus análisis de lo que falla en el sistema egipcio, establecía unas comparaciones entre el sector del taxi y la vida económica y laboral del país:

Our true dilemma, as Egyptians, is that while we are proud to impose our own characteristics, we do not necessarily work to advance our productivity! This can be seen in the way we often adapt the original applications of state-of-the art technologies to fit our habits and working norms—which we have no desire to change. The Uber and Careem applications are an excellent innovation that is extremely suitable for Egyptian workers, many of whom are on the lookout for small businesses that they can own and manage, or for jobs with flexible working hours that provide a decent income.
Sadly, many drivers don’t want to abide by their employers’ basic rules and regulations; they believe that because they own the vehicles they drive, they are entitled to behave as they wish. Playing loud music, speaking on the phone, driving smelly, unclean cars, arguing with other drivers, and countless other unpleasant matters are common among many of the drivers I have ridden with recently. I am sure that both Uber and Careem have printed manuals or guides instructing their drivers to respect proper codes of business conduct—but Egypt’s predicament lies in our tendency to ignore such manuals.***


Nosseir ve en la introducción de las tecnologías de control en el sector una forma de controlar uno de los males sociales. El taxi da una sensación de autosuficiencia y de impunidad. Es un sector en el que, efectivamente, el que lleva un coche cree que hace un favor a los que van dentro y no que son sus clientes. El taxi representa para él el paradigma de los problemas egipcios: la resistencia al cambio que permita modernizarse y alcanzar una eficiencia que no haga que cualquier acción se convierta en una carga. El control que suponen las tecnologías que usan las nuevas compañías serían un freno a las malas prácticas que el sector muestra y que negativas.
Por supuesto, como ha ocurrido en la mayor parte del mundo, los taxistas se han enfrentado a las nuevas empresas que ha revolucionado el sector del transporte. Sin embargo, lo que en otros países implican diferencias básicamente de precios, en el caso de los taxis egipcios, los cambios son radicales por todas las quejas señaladas por los articulistas. Las deficiencias del transporte público, una auténtica pesadilla en muchos sentidos, se ven superadas con creces las ventajas que todos los usuarios resaltan. Nadie habla bien de los taxis egipcios. No hay leyenda; con la experiencia es suficiente.


La lucha contra ellos es por diferentes vías, desde las protestas callejeras hasta las que nos contaban ayer los medios. Ahram Oline titulaba ayer así "Uber ordered to a take down billboards in Egypt for 'violating tradition'" y explicaba:

Egypt’s Consumer Protection Agency (CPA) ordered on Saturday cab-hailing service Uber to take down some its advertising billboards for “violating society’s customs and traditions,” according to a CPA statement published by state news agency MENA.
The CPA ordered Uber to take down a billboard showing an old woman in the backseat of a car with the caption “[thanks to Uber], I was spared 64 times from driving my mother-in-law home.”
Head of the CPA Atef Yacoub said in the statement that the billboard violated Article 2 of the consumer protection law, which perserves consumers’ right to personal dignity, respect of their religion and Egyptian society’s traditions and customs.****


No sé cuántas mujeres se han sentido durante décadas acosadas, sometidas a improperios o cosas peores. La película Cairo 678 reflejaba el caso real de la primera denuncia aceptada por las instituciones contra el acoso en el transporte público. Las mujeres que eran acosadas eran "convencidas" de que las denuncias les "perjudicaban", por lo que no llegaban a hacerse realidad. Y sin denuncia, no había acoso. No sé si en algún momento de su historia la Agencia de Protección de los Consumidores (CPA) ha considerado que el acoso sexual, en todos sus grados, ofendían alguna "sagrada" tradición o, dadas sus cifras si el caso no era una sagrada tradición egipcia.
Cuando se derribó a Mubarak —el mismo que acaba de salir libre—, en 2011, y se pedía su juicio, recuerdo que una de las frases que más se escuchaba es que "era una persona mayor y que había que respetar a los mayores". También eso era una tradición sagrada. No importaba que mucha gente mayor se pudriera en las cárceles de Mubarak porque ninguna agencia de ningún tipo daba la cara por ellos. Tampoco por los abusos policiales, los exámenes de virginidad realizados por los militares a las jóvenes manifestantes en Tahrir. También se hizo en nombre de las sagradas tradiciones y evitar que las familias fueran "deshonradas". Ahora un diputado sensacionalista ha vuelto a pedir en el parlamento que se realicen esos exámenes a las jóvenes que ingresan en la universidad, también en nombre de las tradiciones. El divorcio verbal —que deja fuera a la mujer, que se entera al final— por el que el presidente Sisi discute con las autoridades de la Universidad de Al-Azhar ha sido declarado conforme a la Sharia y, por ello, otra sagrada tradición. También era una tradición lo que hacían muchos taxistas... hasta que la gente se lanzó a medios más seguros y baratos, menos impredecibles y autocráticos.


No sabemos muy bien en cuál de los tres casos —dignidad, religión o tradiciones— se incluye el anuncio de Uber con la suegra en el taxi. Es sorprendente que con la falta de eficacia de estas agencias en Egipto, siempre actúen en casos tan peculiares y absurdos como este. Pero es representativo de las hipocresías sociales: mientras las mujeres padecen violencia, el problema es un anuncio que juega con los estereotipos negativos de la "suegra", es decir, de haber privilegiado el punto de vista masculino del yerno.
El error de Uber fue precisamente el que caracteriza a la publicidad: decir lo que piensa el consumidor, en este caso, machista, como es una mayoría de la sociedad egipcia. Si hubiera orientado de otra forma el problema, "Ya no tengo que aguantar al pesado de mi yerno de vuelta a casa" o "¡por fin no dependo de nadie para viajar segura!", la misma imagen habría servido. Todo el mundo pensaría que ahora esa mujer puede librarse de un familiar pesado. Incluso así, alguien habría pensado que la idea de una mujer mayor volviendo a casa era demasiado "provocativa" y que la familia debe ser una piña (o una cárcel) siempre, sin insinuar fisuras o desencuentros.


Vemos que no se critica el anuncio por "machista", sino en nombre de las tradiciones, la religión y la dignidad. No hay crítica progresista sino todo lo contrario. Las suegras no viajan solas ni con Uber y menos ¡64 veces!. Un artículo en Al-Arabiya señala que las reacciones negativas se han producido en las redes sociales por parte de algunos usuarios. Cita a uno de ellos diciendo que “it spreads hatred and passiveness.”***** ¡Odio y pasividad! ¡Sorprendente Egipto! ¡Sorprendente forma de ver las cosas! Se comprenden los choques de mentalidades que se producen, las divergencias existentes ante lo que ocurre cada día y la incapacidad de entenderse. De nuevo, la preocupación por las apariencias es superior a la preocupación por los problemas reales. Pero, ¡esos a quién le importan!


¿Forma parte de una campaña contra Uber ahora que ha entrado en la competencia una compañía egipcia como tercera en discordia? ¡Quién sabe! Ya el titular de visto enfatizaba en el "versus" de la compañía egipcia contra las dos extranjeras. La acusación de ir contra las sagradas tradiciones de los egipcios suena demasiado "nacionalista" para tan poco fundamento. La compañía, inteligentemente, ha retirado el anuncio. No le interesa airear mucho el asunto si le va bien el negocio. Y les va bien. También a sus usuarios. La publicidad de la otra compañía, Careem, la de base en Dubai, nos muestra una moderna joven sonriente llamando a su taxi. Una tranquilidad en la jungla del tráfico y el transporte público, algo con lo que muchos soñaban para dejar de vivir las experiencia negativas del desplazamiento. 
Con los nuevos y silenciosos taxistas, Khaled al-Khamissi tendrá que buscar otra fuente de información ya que los conductores tienen instrucciones de guiar y callar. Pero el viajero ganará en tranquilidad y podrá mirar con más detalle las calles de El Cairo en su recorrido. Otros, por el contrario, podrán cerrar los ojos más tranquilos en el camino de vuelta, sin el estrés habitual.




* "Uber and Careem vs Cairo cabs" Wataninet 30/03/2016 http://en.wataninet.com/politics/national-affairs/uber-and-careem-vs-cairo-cabs/16060/
** "Egyptian ‘Taxi Plus’ – a Savior of Traditional Taxis or a Lost Fight?" Egyptian Streets 26/12/2016
*** "Uber ordered to a take down billboards in Egypt for 'violating tradition'" Ahram Online 25/03/2017 http://english.ahram.org.eg/NewsContent/3/12/261603/Business/Economy/Uber-ordered-to-a-take-down-billboards-in-Egypt-fo.aspx
**** Mohammed Nosseir "Egyptians’ work attitude from the perspective of Uber & Careem" Daily News Egypt 22/03/2017 http://www.dailynewsegypt.com/2017/03/22/619400/
***** "New ad by Uber Egypt on mothers-in-law sparks online reactions" A-Arabiya 16/03/2017 http://english.alarabiya.net/en/variety/2017/03/16/New-ad-by-Uber-Egypt-on-mothers-in-law-sparks--online-reactions.html