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lunes, 13 de enero de 2025

El retroceso

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

A veces, al ver la prensa, tenemos la sensación de iniciar un viaje en el tiempo, un retroceso. Es como volver a viejos momentos, a situaciones que creíamos olvidadas y que vuelven a nosotros en esta España polarizada, donde todo es motivo de discusión. ¿Tiene límites este retroceso o será incesante, hasta regresar a estas nuevas "cavernas" en las que todos buscan atrincherarse?

Me refiero en concreto a la noticia aparecida ayer en diversos medios sobre la negativa a dar la comunión a personas homosexuales en un par de pueblos de Segovia.

En RTVE.es, con el titular nos lo cuentan así:

El PSOE de Segovia ha denunciado este domingo la situación que se vive en dos pueblos de la provincia, Basardilla y Torrecaballeros, donde un párroco supuestamente se niega a dar la comunión a sus feligreses por su condición sexual, de ahí que hayan pedido al Obispado segoviano que interceda y termine con esta discriminación.

El primero en denunciar este hecho ha sido el propio alcalde de Torrecaballeros, el socialista Rubén García, quien, a través de sus redes sociales ha expuesto que justo en el día en el que la diócesis de Segovia dijo adiós al que fuera su obispo, el párroco de Torrecaballeros le comunicó que se le prohibía recibir la sagrada Comunión.

"¿Por qué?: por mi condición sexual y vivir con mi pareja", ha explicado García en su perfil de X, al tiempo que ha añadido: "La decisión causa dolor, mucho dolor. Y se lo causa a mi familia. Y a mi gente. Y puedo perdonar el dolor que se me causa. Pero no voy a perdonar, lo siento, el que se causa a mi familia, esa institución que tanto dicen defender".*



Este tipo de negativas son ya viejas, creíamos que superadas, pero se pueden volver nuevas cuando se olvida el pasado, incluso el más reciente. 

En este mundo calculador, quiero creer que se trata de un deseo sincero y no de otro capítulo más del enfrentamiento entre las dos Españas. Quiero creer, en fin, en la preocupación real del alcalde por su entrada en el paraíso, solo o acompañado. Quiero creer, también, en que ese párroco, celoso en su papel de clasificador sexual, no tiene una guerra montada con el alcalde compitiendo anacrónicamente sobre quién manda más, si los poderes terrenales o los espirituales.

Todo es viejo, todo está superado. Pero eso no quita precisamente que se retrocedan unas casillas, como en el parchís. Las batallas políticas siempre tienen un "continuará" que permite recuperarlas cuando sea necesario.



Leemos en el texto señalado:

[...] el partido ha manifestado su "total respaldo y apoyo" a las personas afectadas en Basardilla y Torrecaballeros, por la negativa del párroco, "parece ser por instrucciones del obispado", de permitir la comunión en la iglesia por su condición sexual y estar casados con personas del mismo sexo. "Esperamos, además, que sea un hecho aislado y no sea una práctica extendida a otras parroquias de la provincia, lo que convertiría la situación en una cuestión grave", ha añadido la formación.

Así, el PSOE ha demandado al nuevo obispo de Segovia, Jesús Vidal Chamorro, que en su próxima llegada a la provincia, "tome con atención esta situación de discriminación y que no permita que se extienda el odio por la condición sexual de algunos feligreses, en una provincia tolerante y respetuosa".

El partido también ha apelado a la solidaridad de otras formaciones políticas, "en especial al PP", para que manifiesten públicamente su apoyo para que "impere la cordura, la sensatez, en pleno siglo XXI, y terminar con estas prácticas, ya que votantes, militantes, cargos públicos de cualquier formación tienen la condición sexual que desean, se casan o viven en pareja con quien deciden y ejercen con libertad las prácticas religiosas que estimen oportunas".*


Es el estilo canónico de la insinuación, del suponer, del "esperemos que no...". Esa llamada final al PP desprende un cierto "tufillo", una llamada que permite suponer algo más amplio. 

Las causas se convierten en nuevos capítulos de la misma saga, la del enfrentamiento entre partidos. ¿Está el PSOE realmente interesado en que se pongan de acuerdo con ellos y exijan al obispado una solución? ¿O se trata más bien de lo contrario, de que quede el rival en evidencia, de ponerle en aprietos? 

El artículo se cierra con una cita de "Gálatas 3:20" por parte de la Ministra de Igualdad haciendo ver que lo que pasa en Segovia no se queda en Segovia.



Lamento pensar mal, pero es el resultado de tanta polémica, de tanto enfrentamiento, de tanta "pelea de gallos". Todos me educan mal, en la duda, en el recelo. Me gustaría, por el contrario, pensar que estas y otras polémicas no aparecen por intereses de unos y otros, sino por causas justas y sinceras.

En el diario El País se introducen algunos elementos de interés, como que han sido las protestas de personas del pueblo por la presencia de personas homosexuales en las misas lo que ha motivado al obispado la prohibición de la comunión que el párroco ha hecho efectiva**. Al parecer, algunos exigen "claridad" a la Iglesia, seguros de tener razón y qué significa "ser cristiano". 

Pero el caso se ha convertido en un episodio más de esa lucha por los titulares, por el rasgado público de vestiduras. Me da pena pensar que han sido los "fieles" preconciliares los que se sienten ofendidos por la presencia de homosexuales en las misas y han exigido que no se les dé la comunión. Poco cristianos.

Me gustaría pensar que avanzamos y no que seguimos siempre con lo mismo. Les recomiendo que escuchen a María José Llergo, a ver si con música entra mejor el mensaje.


 

* "El PSOE de Segovia denuncia que un párroco de la provincia niega la comunión a feligreses por ser homosexuales" RTVE.es / EFE 12/01/2025 https://www.rtve.es/noticias/20250112/denuncian-parroco-segovia-niega-comunion-a-feligreses-por-ser-homosexuales/16403761.shtml

** Pablo Linde "Un cura niega la comunión a vecinos de dos pueblos de Segovia por ser homosexuales" El País 12/01/2025 https://elpais.com/sociedad/2025-01-12/un-cura-niega-la-comunion-a-vecinos-de-dos-pueblos-de-segovia-por-ser-homosexuales.html

domingo, 16 de abril de 2023

La nueva fantasía erótica

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)


Era inevitable. Siempre ha sido así. No hay invento nuevo que no se acabe (o comience) usándose para la necesidad más vieja, el sexo en su variante pornográfica. La misma imprenta que sacaba la Biblia sacaba sus ejemplares clandestinos con relatos eróticos y pornográficos, una sutileza que hemos ido introduciendo para colocarnos en algún lado de una línea divisoria.

Si el término "inteligencia artificial" está cada día en varias versiones en los medios de comunicación, para bien y para mal, ya ha llegado el momento que nos trajeran alguna noticia relacionada con el mundo de la sexualidad.

En 20minutos podemos leer la siguiente noticia:


El desarrollo de las herramientas de inteligencia artificial está en pleno apogeo y como era casi inevitable, ha dado el salto a uno de los negocios más lucrativos de internet: la pornografía. 

The Washington Post recoge el caso de Claudia, una modelo de 19 años que ha vendido fotos eróticas a través de la página web OnlyFans (un servicio de suscripción donde los usuarios pagan a los creadores, en su mayoría del sector del porno y el erotismo). 

Lo que ocurre es que Claudia, una guapa joven morena, de piel pálida y cuerpo curvilíneo, no es real: ha sido creada por un motor de inteligencia artificial, Stable Diffusion. 

El prestigioso diario estadounidense alerta de que "miles de cuentas ahora están registradas en foros de discusión y salas de chat dedicadas a la creación y ajuste de personas artificiales". 

El Post advierte de que "la mayoría de las cuales se asemejan a niñas y mujeres, un cambio rápido que podría poner patas arriba una industria multimillonaria, socavar la demanda de modelos del mundo real y actores y alimentan preocupaciones más profundas sobre la cosificación y explotación femenina".*



Las cuestiones se complican precisamente en el cruce de dos líneas, la legal y la erótica. ¿Es ilegal mostrar fotos de "falsas menores"? ¿Qué tipo de "edad" tienen las imágenes? ¿Existe el "tecno-pedófilo" como un futuro delito?

Pero la perspectiva legal es solo la primera parte. La preocupante es la psicológica: ¿qué ocurre en la vida real con alguien que se hace adicto a esta disciplina? ¿Dará el salto en algún momento a la "realidad" exterior? ¿Puede llegar a confundirlas?

Debo confesar que el último párrafo que he incluido me deja un tanto desconcertado. En un primer momento se preocupa por qué ocurrirá con las personas reales que  trabajan en esto del sexo ofreciendo su imagen. Ese "socavar la demanda de modelos" me parece una senda insólita de especulación. A la vez, manifiesta su preocupación por la "cosificación" y "explotación" femeninas. No acabo de encajar ambas preocupaciones.

Si hay algo que marca la sexualidad humana es la capacidad de imaginar. El deseo no es simplemente una fuerza que arrastra, sino una fuerza que arrastra hacia "algo". Ese "algo" es un ideal propio, lo imaginado como deseo que nos lleva.

La inteligencia artificial puede satisfacer el deseo acercando el ideal a la fantasía. No van a crear una mujer (u hombre) tangible (por ahora), sino su recreación como "simulacro", por usar el término manejado por Jean Baudrillard. Esta creación a través de inteligencia artificial no es más que un paso más en la sociedad del simulacro, tal como él la denominó y describió.



Lo cierto es que no veo ninguna novedad en la creación de esas imágenes. Si veo cierto peligro en el sentido social y personal, es decir, en todo aquello que nos arrastre a vivir dentro de una burbuja y nos distancie de la realidad. El peligro de la virtualidad, de vivir entre simulacros, es que dejamos de ser en el mundo para ser en un no-lugar, en un espacio de fantasías que nos impide ver el mundo. Nos impide ver también la diferencia entre el bien y el mal al quedar fuera de la responsabilidad. ¿Qué mal hay en usar esas fotos de personas que no existen; qué mal hay en dialogar obscenidades con un chatbot de voz sugerente? ¿Qué problema hay en todo ello? Hacer estas preguntas ya nos sitúa en un lado u otro de la realidad. 

La sociedad en la que vivimos es cada vez menos objeto de atención y cada vez, por el contrario, se huye más hacia esas fantasías que se nos ponen en la palma de la mano. Pero ¿qué ocurre cuando alguien acostumbrado a que todas sus fantasías se cumplan se encuentra con un obstáculo, con algo que se le resiste? La respuesta a esto la tenemos casi todos los días en los medios. Son esos violentos ataques de ira cuando te desconectan. Son esos ataques a personas reales imitando las ficciones que han visto en las redes. Hacer realidad la fantasía es la máxima fantasía, la gran tentación.

La mayor parte de la actual violencia sexual, de ataques y violaciones en grupo, se hace como una doble fantasía: la fantasía del poder, de la dominación, y la fantasía de la imagen, por grabar y difundir, salir del anonimato y convertirse en imágenes que otros consumen.

La inteligencia artificial tiene poco que ver con esto. Simplemente es una herramienta para atender mejor nuestras fantasías, dejar al cliente "satisfecho" y en excitación permanente. Luego se complementa con otras nuevas formas, como el "sexting" (intercambio de imágenes sexuales) o el uso de aparatos sincronizados para los que se encuentran distantes.  Los teléfonos se han convertido en objeto erótico (ese era su destino absorbente), con apps de todo tipo para juego sexuales, individuales o compartidos.

Hacerse adictos a la fantasía (sexual o de otro tipo) conlleva ciertos peligros que iremos descubriendo en estas generaciones que crecen en una tensión entre la promesa infinita y la cruda realidad.

Por delante, un gran negocio para muchos. Luego nos rasgamos las vestiduras.

* "Claudia, la joven de 19 años creada por inteligencia artificial que está engañando a miles de usuarios en OnlyFans" 20bits/20minutos 15/04/2023 https://www.20minutos.es/tecnologia/claudia-joven-anos-creada-inteligencia-artificial-enganando-miles-usuarios-onlyfans-5119109/

viernes, 13 de noviembre de 2020

La pareja de mimos o ven a mi burbuja

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)


La Vanguardia nos informa de las medidas tomadas en un castigado muy por la pandemia, Bélgica. Muchas son como las que nos afectan a todos, las restricciones habituales de los espacios públicos. Pero otra de las consecuencias de esta situación es que afecta también al ámbito de lo llamado privado, que —claramente— no deja de ser social. Se arruina así, en nombre de una causa mayor, la capacidad de hacer en privado muchas cosas porque aunque nuestros tratadistas políticos, filosóficos, sociológicos y jurídicos hayan establecido sesudas reflexiones y dado a la luz amplios escritos al respectos, el coronavirus no los ha leído ni le han interesado lo más mínimo.

Esta guerra se da en la naturaleza y en términos naturales, en términos como distancias, circunstancias favorables o desfavorables, barreras. El lenguaje, en cambio, tiene la función de traducir a cultura lo que no tiene nombre y lo impregna de ecos llegados de todos los rincones de la historia y la sociedad, del pasado y del presente. Si decimos que tenemos contacto con nuestros contactos, la misma palabra está teniendo dos sentidos distintos. Incluso el primer contacto puede ser tangible (tacto), contacto visual o sonoro (con presencia, a distancia mayor o menor) o puede ser telefónico o de cualquier tipo de mediación. Nuestros "contactos" incluyen ya toda una serie de apreciaciones sociales, que pueden ser "familiares", "profesionales", "amistades", una lista de contactos en una red social, etc. Pese a la diversidad, en la cuestión sanitaria solo hay un tipo de contacto: el que se da entre una o varias personas copresentes en un mismo espacio o el que se pueda dar diferido en el tiempo pero en un mismo espacio, es decir, el que deja el coronavirus y lo recibe el siguiente que llega a ese espacio, pongamos un sitio cerrado como un ascensor. Por eso las medidas que se usan son: a) las distancias, b) la higiene, c) la mascarilla y d) la ventilación. Todas ellas tratan de evitar el "contacto" con el virus.

Es sencillo, pero necesitamos deshacernos de dos cosas, de la ceguera interesada y de los hábitos contrarios. La primera es no querer ver porque no nos interesa ver, no nos gusta cambiar, nos resulta molesto. Los hábitos son automatismos de lo cotidiano, actos que realizamos mecánicamente y que tenemos que desautomatizar.

El coronavirus no entiende de distinciones entre lo "privado" y lo "público". Pero suponemos que podemos tener un mayor control sobre algo más pequeño, aunque no siempre es así. Y no lo es, obviamente, si pensamos que en lo privado podemos hacer lo que queramos. Podemos hacerlo, desde luego, pero las consecuencias están claras al aumentar los riesgos. El gran problema moral que la pandemia nos plantea es si nuestras acciones privadas tienen efecto sobre los demás, entonces la idea de lo privado necesariamente cambia porque pasan a ser públicos los efectos, es decir, los daños. Un viejo conflicto de intereses y libertades que tienen repercusiones  —mortales, en este caso— sobre los demás. A diferencia de otros casos que los juristas contemplan, aquí no es necesario querer hacer daño, basta con la imprudencia. No se puede ya objetar desconocimiento, porque solo Trump rivaliza con el coronavirus en portadas.

Los belgas han ido un paso más allá. La Vanguardia titula "Bélgica introduce la figura del “compañero de mimos” para combatir la soledad en el confinamiento". La noticia, desde el titular, está llena de eufemismos para eludir la realidad, la sexualidad. Recordemos que en España no fue hasta mediados de agosto, pasada la obsesión con la "temporada turística veraniega", cuando empezó a hablarse del problema de los prostíbulos, la prostitución y los lugares de alterne, que nos informaron que habían pasado desapercibidos con sus clasificaciones administrativas ya que ninguno está declarado como la función que realizan. Digamos que los gobiernos regulan los gimnasios, bares, hoteles, museos o lugares de culto, pero que ningún gobierno quiere aparecer regulando la prostitución. Ellos sabrán por qué. En Bélgica no es la prostitución, sino el contacto sexual, eso que La Vanguardia (o los belgas) llaman "mimos", algo que pertenece claramente al ámbito de lo privado (no así la prostitución, que es una actividad de otro orden, legal o no). De entre las medidas tomadas ahora, nos dicen,

Una de las más llamativas ha sido la anunciada por el primer ministro belga Alexander De Croo, quien ha introducido la figura del “knuffelcontact”, algo que se traduce como “compañero de mimos”. Se trata de una iniciativa que busca cuidar la salud mental de los confinados durante estas semanas.

Se trata de una excepción a la norma general de evitar al máximo el contacto físico con otras personas que estén fuera del ámbito de la convivencia. Cada persona confinada podrá designar a un “compañero de mimos” y podrá recibir su visita en el domicilio. Eso sí, si en la misma vivienda habitan varias personas solo se podrá recibir la visita de un “compañero de mimos” a la vez. Las personas que vivan solas podrán tener dos “knuffelcontact”, pero solo podrá recibir la visita de uno a la vez.

 

La necesidad de reducir a una mecánica —distancia, movimiento, contacto— lo que es socialización y regla cultural nos lleva a este especie de "carnaval" a lo Bajtin, es decir, una forma de controlar la dispersión. Es una forma, a la vez, de regulación y de liberación (velar por la salud mental, se nos dice). De esta forma, queda regulado, como se nos muestra al final hasta lo que debe ocurrir con personas con parejas diferentes que deban visitar la casa en la que conviven. No se trata de regular la sexualidad, sino de regular el "contacto", pero ese contacto en estos casos incluye la sexualidad. El concepto de "mimos", obviamente, es muy amplio, pero eso es lo de menos, ya que lo esencial vuelve a ser de nuevo lo mismo: distancia, contacto, etc. 

La medida recuerda a la que adoptó en verano Países Bajos a modo de recomendación, donde se creó la figura del “seksbuddy” o “compañero de casa” con la finalidad de que las personas confinadas tuvieran relaciones sexuales siempre con la misma persona.

“Lo mejor es discutir con la otra persona sobre cómo llegar a este tipo de acuerdos. Por ejemplo, si quedas siempre con la misma persona para mantener cualquier tipo de contacto físico o sexual, aseguraos de que los dos estáis sanos y no estáis contagiados. Llegad a acuerdos sólidos con esa persona y dejad claro con quién más os estáis viendo”, explicaron desde el Instituto Nacional de Salud Pública de Países Bajos cuando se anunció la medida en mayo.* 

Los tiempos de inseguridad buscan seguridades. ¿Serán "fieles"? ¿Serán más fuertes esos lazos de supervivencia que los que habitualmente se establecen a través de las formas de compromiso, del noviazgo al matrimonio? La seguridad del contacto depende de ello más que de otros factores. Como se suele decir, uno se acuesta con todos los que se acuestan con la pareja. Cuando las enfermedades han sido de transmisión sexual, esto se ha tenido en cuenta, pero ahora el COVID-19 no lo es más que como una forma de contacto más. 

¿Se necesitan nuevos protocolos de protección para un "sexo seguro"? Probablemente sí, si las personas que solo tienen "oficialmente" ese acompañante "registrado" quieren tener algo más de seguridad, algo que debería tenerse en cuenta por ambas partes, ya que tan compañero de mimos es uno como el otro. 

Como siempre, la buena elección de pareja mimosa es esencial. Lo que se puede ignorar en circunstancias normales, pasa aquí a ser peligroso. En la pareja mimosa no se puede mirar hacia otro lado. Estabilidad y fidelidad, suena muy conservador, pero se trata precisamente de conservar la vida propia y la ajena. Es mecánica, es geometría, son probabilidades; es, sí, perimetrarnos a nosotros mismos, crear una burbuja de seguridad. ¿Funcionará? Supongo que como todo lo que pone en juego esa estabilidad y fidelidad necesarias. Depende de nosotros.

Una vez más, esta pandemia nos está haciendo reflexionar y muchas veces cambiar lo que antes estaba simplemente ahí. La necesidad de regular allí donde se produce lo que afecta a todos va avanzando hasta lo más íntimo, más allá de lo privado. Pero no hay contacto más claro que eso que llaman mimos. 

* "Bélgica introduce la figura del “compañero de mimos” para combatir la soledad en el confinamiento" La Vanguardia 11/11/2020 https://www.lavanguardia.com/cribeo/fast-news/20201111/49402614223/belgica-introduce-figura-companero-mimos-combatir-soledad-confinamiento-coronavirus.html

jueves, 28 de febrero de 2019

La maldición de las raíces o qué difícil es ser egipcio o dejar de serlo

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Sabía que ocurriría, solo se trataba de saber cuándo. No quería ser agorero, pero sabía que era inevitable. Cuanto más se celebrara el éxito de Rami Malek, cuanto más arriba llegara, antes aparecería la homofobia egipcia. Y si los Oscar se dieron el fin de semana, han sido poco más de 48 las que ha durado la celebración como "héroe egipcio" de Malek.
Egipto es una trituradora, una maquinaria social que necesita de figuras a las que elevar para mostrar el poder de lo "egipcio" (justamente o no) y a las que destruye después mediante procesos de calumnias, insultos o denigraciones. Hay algo perverso en todo ello y que implica el enorme riesgo de ser popular en un país que tiene como deporte destruir a sus mitos, especialmente si el éxito llega de fuera, lo que los hace inmediatamente sospechosos. Eso vale de Moh Salah a Rami Malek, de Sherine a Bassem Youssef.
El éxito cinematográfico internacional de Malek en la interpretación de Freddie Mercury —merecedora de todos los premios importantes— le ha hecho convertirse en un centro de atención doble, por un lado los que aplauden su éxito y tratan de hacerlo suyo, y los que intentan hundir su prestigio, el gran deporte nacional.


Egipto sigue sin asimilar las causas de su emigración, que van desde el sectarismo de los que deben huir por no poder vivir conforme a sus ideas (políticas, religiosas) o los que no consiguen vivir como desean (económicas) y salen a buscar fortuna.
La narrativa estándar del emigrado tiene una formulación inicial: el emigrante sale fuera, fracasa y regresa para que los que se quedaron le reprochen su salida, lo vano de su idea de encontrar un sitio mejor que Egipto. Nada produce más satisfacción que el regreso con la cabeza baja, el regreso pidiendo perdón por haber pensado que hay un lugar mejor que Egipto en el mundo. Esta narración tiene variantes, pero se mantiene como la deseable.
Por el contrario, la narración más irritante es la del éxito migratorio. Tener éxito fuera no se perdona y acaba siendo fuente de ataques. La razón es sencilla y va más allá de la envidia, que —como se decía antes— es muy mala. El triunfo fuera, el éxito de emigrante, es la confirmación del fracaso propio, de la falta de oportunidades para triunfar en un país en donde el triunfo se penaliza como casi cualquier hecho individual, cualquier hecho al margen de los mecanismos de control y vigilancia social. Son los que no perdonan y esperan el momento de preparar la caída.
El triunfo exterior es una traición. Al momento del éxito, el que el pueblo celebra con ilusión, como una posibilidad de salida de la miseria y el control al que se le somete, le sigue el de la caída, el del linchamiento mediático. Hace poco tratamos aquí los ataques al exitoso futbolista Moh Salah: "ya no comes nuestra comida, ya no bebes nuestras aguas", le dijeron.


El caso de Malek tiene su propia peculiaridad en dos puntos: es hijo de emigrantes coptos, lo que le convierte en un peligroso modelo y sujeto a doble control, y en segundo aspecto, el derivado del personaje interpretado, el de Freddie Mercury, al que se muestra como homosexual. Estos dos puntos se entrecruzan en los ataques.
Con el titular "MP criticizes Rami Malek over homosexual role", Egypt Independent señala:

Egyptian MP Mohamed Ismail, secretary of the Housing Committee in the House of Representatives, commented on Egyptian-American actor Rami Malek winning the Oscar for Best Actor by saying that he aims to spoil the morals of Egyptian youth.
Ismail said during a phone call to Hadret al-Mowaten broadcast on Al-Hadath Al-Youm satellite channel, “I was surprised by the Egyptian media’s celebration of Rami Malek, because the role played by Rami Malek in the film is far from his real character. He is trying to [spread] homosexuality among the youth.”
He added, “If he wins the Oscars, it doesn’t mean we have to celebrate him, because the main objective behind obtaining the prize is spreading something rejected by all religions – homosexuality.”
“The award has a specific goal, which is to corrupt morality in the Arab world. Rami Malek is a bad example. If he was in Egypt, he would have been hanged,” Ismail added.
Egyptian-American actor Rami Malek won the Oscar for Best Actor at the 91st Academy Awards for his exceptional portrayal of Freddie Mercury, the legendary frontman of the British rock band Queen, in the biopic film “Bohemian Rhapsody”.
Besides his brilliant performance in “Bohemian Rhapsody”, Malek is known for his role in the USA Network television series “Mr. Robot”. He has received several awards for his biggest role so far, including the Golden Globe, Screen Actors Guild Award, BAFTA, and more.
As the son of Upper Egyptian parents thanked the late Mercury, he looked to Queen’s surviving members, lead guitarist Brian May and lead drummer Roger Taylor, who were almost in tears, saying, “This is a monumental moment… Thank you, Queen, for letting me be the tiniest part of your phenomenal, extraordinary legacy… I’m forever in your debt.”*


El ataque tiene mucho de amenaza (cuando se señala lo que le podría ocurrir si estuviera en Egipto), pero lo es sobre todo para aquellos que lo celebra. Es el mismo Egipto del que ayer su ministro de Asuntos Exteriores, Sameh Shoukry, presumía de ser adalid de los Derechos Humanos ante la Unión Africana que preside.
La ingenuidad de Malek le llevó celebrar sus orígenes egipcios y dirigirse directamente a los jóvenes. Él, dijo, estaba escribiendo un segundo capítulo en un país que acogió a su familia y que le deba ahora la oportunidad de hacer cosas importantes y que estas fueran reconocidas.
Durante el tiempo de éxito de su serie televisiva, "Mr Robot", Malek ha sido citado a menudo con la etiqueta "actor egipcio norteamericano". Es frecuente que esto se haga ya que sirve para halagar el ego egipcio sin querer preguntarse por el hecho de que el éxito es algo que se produce y reconoce fuera.
Como señala el diputado homófobo y piadoso, no hay nada que celebrar pues es un "mal ejemplo". Pero lo interesante es que la cuestión no queda ahí. Hay dos elementos de maldad puramente egipcia: 1) "He is trying to [spread] homosexuality among the youth"; y 2) “The award has a specific goal, which is to corrupt morality in the Arab world. Rami Malek is a bad example. If he was in Egypt, he would have been hanged,” Ismail added.


Ya no se trata de que el diputado Mohamed Ismail y las religiones estén en contra la homosexualidad. Se trata, nos dice, de una "campaña", de una "conspiración" para corromper a la juventud. El segundo punto señala que esa conspiración tiene un "objetivo específico", que es "corromper la moralidad  en el mundo árabe". ¡Cuánta conspiración mundial contra la pureza moral, contra la perfección!
Puede que alguien piense que es una paranoia de un chiflado. La cuestión es que este tipo de paranoias conforma la vida cotidiana del mundo árabe y, en especial, del egipcio, que es la cima de la perfección moral, el lugar donde todo empezó y al que todo debe regresar, el espacio donde los presidentes siguen llamados por enviados divinos a enseñar a los egipcios y al mundo entero cómo se debe gobernar en nombre de Dios, la única lección aceptable.
Desde esta perspectiva que ahora se trata de expandir, Malek es un agente extranjero, un traidor a patria (Egipto) y religión (copta), cuyo objetivo es, como el de otros tantos, la destrucción de aquello que tantos esfuerzos cuesta al régimen, la protección de la voluble juventud, que un día pide la salida del presidente y otro agita banderas irisadas en conciertos de músicas perversas. Desde ese momento, Malek no es un actor de éxito, hijo de emigrantes egipcios, sino un mal ejemplo que hay que evitar celebrar en nombre de la pureza, las buenas costumbres y las leyes de Dios. Que no venga, porque podría ser encarcelado o peor.
Pero la cuestión no se queda ahí. En Egyptian Streets, con el titular "Somebody to Love? Rami Malek Without Freddie Mercury", nos ofrecen otra perspectiva que acaba con consecuencias negativas. El artículo está firmado por Miray Philips y critica el énfasis puesto por Marek en la cuestión de sus orígenes egipcios tratando de obviar otros elementos concurrentes en el caso de Freddie Mercury. Tras señalar inicialmente el gran éxito de Rami Marek en los premios, encadenados uno tras otro por su interpretación del cantante, se entra en la cuestión central, la sexualidad:

Unlike Rami, Freddie is bisexual. And unacknowledged in the celebrations of Rami’s success is the significance of representing the sexuality of a brown immigrant on screen. My Facebook feed is engulfed with images of Rami Malek winning awards, and none of his role playing Freddie Mercury – a flamboyantly androgynous and queer legend.
Erased from their Facebook posts – intentionally, I think – is part of Rami’s speech where he emphasizes that the film is, indeed, “about a gay man, an immigrant, who lived his life just unapologetically himself.” The selective celebration of immigration and not of queerness is blatant, and the heroization of Rami Malek as an immigrant makes me wonder if he would have been so quickly claimed as “one of us” had he, himself, been queer.


Si el diputado egipcio acusaba al actor de ser un mal ejemplo y de expandir la homosexualidad para corromper a los jóvenes egipcios, nos encontramos ahora con el caso (casi) contrario en el que las acusaciones son por haber intentado borrar la cuestión de la "bisexualidad" de Mercury en beneficio de un discurso migratorio de éxito. Para la autora, Malek es culpable de no haber mostrado más fotos del personaje y su significación sexual en beneficio de las fotos del éxito, las que consagran al emigrante triunfador.
También aquí la clave es egipcia. En el mundo de Trump, que es el entorno en el que viven la Academia y los norteamericanos, la cuestión sexual de Mercury no tiene la misma importancia que la del inmigrante de éxito, línea en la que se encaminaron muchas de las intervenciones de la noche de los Oscar, incluido, por ejemplo, el discurso de Javier Bardem. El énfasis, pues, no estaba tanto en la bisexualidad, como el de la inmigración en un país cuyo presidente quiere levantar un muro y acusa a los que llegan por el sur de ser criminales, violadores, traficantes, etc.
Pero la perspectiva se desvía en el caso de Egipto precisamente porque se invierten las direcciones de las líneas. Ya no se trata aquí de "los que llegan" (inmigrantes), sino de "los que se van" (emigrantes). Es lo que hemos explicado en el discurso homófobo del diputado: los egipcios coptos se van y sus hijos, fuera, vienen a enseñar perversidades contra Dios que aprende lejos de nuestras piadosas fronteras. No hay que ver a Malek, nos viene a decir, como un "héroe", sino como un traidor y corruptor.
Pero el artículo, en esta línea, va más allá. La autora escribe:

Perhaps, in some ways, Rami Malek has also contributed to the invisibilization of queer people. He belongs to a legacy of straight and cis actors who have won Oscars for playing queer roles. Additionally, while Rami has acknowledged his Egyptian and Coptic origins – and quite charmingly so –, and also even nodded to the violence against Copts in Egypt, he has remained deafeningly silent about the horrific crackdown on queer individuals in Egypt. For years, while LGBTQ+ Egyptians have been incarcerated and tortured en masse, the Coptic Church and other religious institutions have held conferences to “treat” homosexuality.

Once, I watched a Coptic Orthodox priest tell a room of high-schoolers that no queer Copts exist. He said this during Sunday School, in front of a room that was undoubtedly inhabited by queer and questioning Copts. The claim is outrageous, and it both denies the existence of queer Copts and justifies rampant homophobia and transphobia within Coptic communities. To combat such instances, recent efforts by Coptic Egyptians – namely CopticQueerStories and LGBT Coptic Christians – have sought to elevate the existence, reality and theology of queer Copts. These platforms highlight the struggle of queer Copts who often feel like they are “the only one” as they navigate and juggle their multiple, and seemingly competing, identities.
So, in his speech, when Rami Malek says that “we are longing for stories like this”, indeed, we are. We are longing for queer, brown and immigrant success stories. And I am longing for a Facebook feed, and broader communities, that celebrate immigration without invisibilizing and erasing queerness. Any way the wind blows.**

Malek, finalmente, tiene la culpa por hablar o por callar, por poner sus fotos con el Oscar o por quitarlas. Es el destino de las raíces egipcias. Responsabilizarle de una cosa y la contraria explica el callejón sin salida egipcia, el porqué muchos que podrían celebrar su éxito tratan de alejarse porque el éxito de un egipcio siempre es amargo.


Rami Malek trató, como otros hicieron, de manifestar que la sociedad norteamericana es múltiple, por más que tengan un presidente empeñado en demostrar lo contrario. Fue la línea de los discursos contra el racismo y la xenofobia, que ya hemos contado aquí suficientemente.
Pero a Rami Malek se le pide que se sume a causas nobles, como es la defensa de la comunidad LGTB en Egipto, o que las abandone por perversas y corruptoras. Si dice estar orgulloso de sus raíces coptas, se le dice que los coptos son también una maquinaria de represión y control social, como de hecho ocurre.
Todo ello demuestra, una vez más, que se egipcio es complicado (más que complejo), un callejón sin salida porque fracases o triunfes siempre será una cuestión polémica que te acabará quitando las ganas de regresar o simplemente de recordar de dónde vienes.


Malek se ha llevado todos los premios internacionales importantes de este año con su interpretación de un músico, Freddie Mercury, bisexual. ¿Le convierte eso en un mal egipcio (algo que no es), en un mal copto (cosa que no sabemos si le importa), en una mala persona? Para los que le atacan sí, sí y sí. Unos por acción y otros por omisión. En un caso porque te pasas y en el otro porque no llegas.
Malek ha entrado, como Moh Salah y alguna otra figura en el peligroso grupo de egipcio o medio egipcio que tienen un poder de influencia sobre un pueblo que vive alentado hacia la mitomanía y el caudillismo. El peligro de no poder controlar a estos "influencers" hace que se les destruya ante el temor de que su efecto sea nocivo para el poder. En el caso de Malek está claro en qué sentido y en caso de Salah en cuanto que empezó a mandar mensajes sociales o críticos. 
La maquinaria egipcia es capaz de esto y mucho más. Felicitaciones a Rami Malek por sus premios. Puede que se los hayan dado en la perversa sociedad occidental, esa de los derechos humanos, con la intención de destruir Egipto, pero a mucha gente le vale.


* "MP criticizes Rami Malek over homosexual role" Egypt Independent 27/02/2019 https://ww.egyptindependent.com/mp-criticizes-rami-malek-over-homosexual-role/
** "Somebody to Love? Rami Malek Without Freddie Mercury" Egyptian Streets 27/02/2019 https://egyptianstreets.com/2019/02/27/somebody-to-love-rami-malek-without-freddie-mercury/

viernes, 1 de septiembre de 2017

La más odiada

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
En estos días se debate la campaña con una muchacha egipcia —la primera, señalan— que tuvo la "osadía" de manifestarse como lesbiana y señalar que, finalmente, su padre lo había aceptado y le había terminando deseando suerte en la vida. Egypt Independent titulaba  "Egyptian woman comes out as lesbian in video, conservatism and LGBT rights in Egypt collide" y comentaba la persecución a la que la joven se había visto sometida:

A two minutes video circulated on social media a few days ago with the opening statement ‘Hi…I’m most hated lesbian in Egypt’. The message came from a young Egyptian woman named Dalia Al-Faghal, who recently publicly came out as a lesbian on Facebook.
Faghal was born and raised in Saudi Arabia to Egyptian parents. She hid her attraction to women for as long as she could, she said in an article by Cairo Scene, but they started to figure out her sexuality might not be what they thought when she was 12.
In July Faghal made the Facebook post that led to the recent video, she wrote about coming out to her father as a lesbian, providing screen shots of his supportive comments, and a picture of her with her girlfriend.
The screenshots show her father congratulating her on her new relationship, which is what first encouraged her to make the post. Faghal wanted to show the public how proud she was of his acceptance, however her love post was met with an unprecedented wave of attacks and hate comments.
Faghal is considered the first Egyptian woman to come out publicly as a lesbian living in Egypt. She has received violent backlash from some social media users who saw her sexual orientation as a violation of the conservative Egyptian society and its Islamic ideals.
Despite the fact that many launched an attack against Faghal, other users expressed support through messages and comments. Feminists and other renowned figures in Egypt shared their solidarity and considered the matter as part of her personal freedom.
Egyptian actor Amr Salah, who starred as a gay man on the recently broadcasted Ramadan TV series ‘L’a Tan’ta f’ea Shams’, was one of many famous Egyptians that expressed support for the young woman, leaving an encouraging comment on her video post.
On the other hand, hateful Facebook comments escalated with death threats to Faghal and her father.*


Hace dos años se dispararon los ataques contra personas "acusadas" de ser homosexuales, detenidas, sometidas algunas de ellas a escarnio público —como en el caso de la "presentadora patriótica" que retransmitió las detenciones policiales en unos baños—; lo mismo ocurría con las campañas contra los ateos, considerados —al igual que los homosexuales— como "enfermos", personas "caídas" en la desgracia por la dejadez de sus familias, la falta de principios, etc.
Esta vez, la historia de Dalia Al-Faghal tiene su propia trayectoria al tratarse de una mujer y, especialmente, al haberse añadido la aceptación por parte del padre. Pero si tu padre lo acepta, tu padre ha dejado de serlo. Y empiezan a intervenir las instituciones que llevan el control de las personas y dictan su forma de vida.
En la segunda parte del texto se detallan las reacciones en contra y de apoyo:

Former head of the ‘Fatawa’ committee at Egypt’s largest Muslim institution of Al-Azhar, Abdel Hamied Al- Atrash, told Egypt Independent on Monday that, “This girl is a victim of negligence from her family and also society including role of Al-Azhar. LGBT activity is forbidden in Islam and is considered a sin, the Egyptian society will not easily accept such cases, therefore there should be efforts to advise her, but to keep away from media attention.”
Al-Atrash said that Al-Azhar should interfere and give the young woman advice, as to lead her towards the right path, adding that the media should avoid shedding light on her story.
Conversely, the director of Nazra for Feminist Studies, Mozn Hassan, told Egypt Independent that Faghal’s coming out as a lesbian is considered a matter of ‘personal freedom’, noting that everyone inside society is free to do anything that will not cause harm or damage to others.
“We should respect others’ attitudes as long as these attitudes do not harm us. Faghal has the right to live peacefully as she did not commit a crime and all people have the right to peacefully object her attitude,” she explained.
Egypt witnessed numerous transsexual cases that went public over the past three decades; however Faghly is considered the first case in which an Egyptian woman has come out as a lesbian to the public.
In 2004, renowned Egyptian transsexual actress, Hanan al-Tawil, credited with being the first openly transsexual Arab, died in 2004 under ambiguous circumstances.*


Como se puede apreciar perfectamente en la expresión del responsable religioso — "This girl is a victim of negligence from her family and also society including role of Al-Azhar"—, la familia y la sociedad han fallado.
La frase es interesante porque establece los niveles de fallo en una secuencia: a) en la familia su utiliza el término "negligencia", que implica que es lesbiana porque su familia no cumplió con su deber de vigilancia o, incluso, haberla casado cuando debía; b) la negligencia social se produce por la entrada y permisividad que provienen del exterior a afecta a las sagradas costumbres de los egipcios, estas cosas siempre vienen de fuera, de occidente, de ateos, de personas que no tienen principios. Al extender la acusación de negligencia de la familia a la sociedad, el responsable de Al-Azhar acusa a la sociedad de perder sus valores. c) en el caso de la Universidad de Al-Azhar se habla de "role", dando a entender que la institución no cumple con su función de vigilancia y adoctrinamiento. Y si no lo hace, no es por crítica, sino porque la sociedad y las familias no siguen sus dictados, no actúan conforme a sus  instrucciones. El resultado final es que Al-Azhar debe ser más vigilante sobre la sociedad para que las familias que la integran no se encuentren con casos como el de Dalia Al-Faghal.


El sentido grupal sobre ella ha tomado la violencia que le ha llevado a titular su vídeo y saludar con un "Hi, my name is Dalia and I'm most hated lesbian in Egypt". Como ella señala, el 15 de julio de este año se le ocurrió poner en Facebook su estado con una relación con otra mujer. La historia se hizo viral, especialmente el que su padre la felicitara. Las consecuencias son todo tipo de amenazas, incluso de muerte, para ella y su familia. Los insultos y amenazas le han llevado a autoproclamarse, con razón, la más odiada lesbiana de Egipto.
En un artículo titulado "5 Things egyptians usually hide from their parents" publicado por Cairo Scene el 22 de julio de este año, junto a la moda (vestir de forma que no guste a las familias) y trabajar en industrias creativas, se señalaban los siguientes:

Love
Love is a somewhat touchy topic in Egypt. For you to fall in love, you have to make sure your heart doesn't beat for someone of a different social class or religion, which will sure as hell spark a furious backlash from most Egyptian parents, who would go to extreme measures to put an end to a relationship which they don't approve of or deem incompatible. All the more reason why Egyptians would keep their romantic affairs out of sight of their families.

Adopting unorthodox views of religion
This is going to be short. You're born (insert religion here) and you're going to stay this way, as far as Egyptian parents as concerned. Having the audacity to even adopt an individualistic view on the matter is forbidden, and will possibly cause your parents to be utterly miserable. In other words, it's a no-win situation. Why risk it? Just keep your mouth shut and carry on pretending to be hungry at all those countless Ramadan iftars.

Leading an alternative lifestyle
Do you unwind with a glass of wine or enjoy the occasional spliff? Chances are that such publicly-shunned behaviors are not anything you share with your parents. Religion forbids drinking and society looks down upon it, even though it could be argued that both are fairly-common habits. If you're born into a family that doesn't already allow or adopt such a lifestyle, you're probably at an expert level of hiding your shit. If your secret is spilled, however, rest assured your family's rage and disgrace will descend upon you until you bounce back from such path and beg for forgiveness.**


La ironía se disfraza de frivolidad para llegar a los puntos esenciales: ser uno mismo es una osadía. La cuestión es que no son solo los padres y familiares los que se ocupan de controlar la vida, sino el conjunto de la sociedad que se considera con derecho a intervenir en tu vida, a opinar, a corregirte y a acusarte de cualquier maldad en función de lo que hayas podido hacer.
Dalia Al-Faghal ha incumplido todas las normas, si bien su padre la respaldaba, la sociedad que la rodea no, que la condena. Tiene defensores que se arriesgan a señalar que es su propia vida y que nadie tiene derecho a decidir por ella, pero ¿es eso cierto? Evidentemente no. Como señalaba el responsable de Al-Azhar, si las instituciones (la familia inicialmente) fallan, se asciende por la escala hasta llegar a la más alta de ellas, la que no falla.
La revolución egipcia trataba de llevar la convivencia. No es lo que se ha logrado pasado este tiempo. El desmantelamiento de las organizaciones, la polarización política, el incremento del conservadurismo religioso, el deseo gubernamental de no ser acusado de poco "virtuoso", etc. Pero las reacciones sociales son brutales y directas contra las personas, sus familias y todo lo que las rodee.
Algunas deciden abandonar Egipto. Pero eso no significa que por ello descienda la vigilancia. Especialmente en el caso de las mujeres, que han de dar cuenta constante de sus vidas. Las de muchas son seguidas desde fuera de forma contante; deben dar cuenta de todo, asegurar seguir en "buen estado".



Cuando el estudiante Giulio Regeni fue asesinado, la segunda versión que se hizo circular por parte de las autoridades policiales es que estaría mezclado en sórdidos círculos homosexuales. Evidentemente era falso***. Se intentaba así aplicar el método que en ocasiones funciona con las familias egipcias de los desaparecidos cuyas vidas pueden ser manchadas por acusaciones de homosexualidad. Dejan de remover el asunto y aceptan la versión oficial.
La misma rabia con la acosan y atacan  a las mujeres en las calles o donde se tercie, se ha volcado contra Dalia Al-Faghal. Ella ha tenido el valor de no plegarse y mostrar que su vida es su vida. Pero esa fórmula tan sencilla es lo contrario de lo que la historia muestra. Tu vida, si naces mujer, esta sujeta a las órdenes de todos, a la interpretación y a las órdenes de todos los que se han atribuido el derecho de decidir por ti. Cuando preguntas, te dirán que está escrito, que es así, que hay que obedecer ciegamente. El resultado es el que se nos describe con ironía en Cairo Scene.
Las redes sociales no son una herramienta para compartir y estar en comunicación con los amigos. Se han convertido en una peligrosa herramienta para el control social. Es la ventana por la que los fisgones se cuelan en la vida de los demás para fiscalizar quiénes son sus amigos y compañeros, sus parejas, qué comen, dónde van, cómo visten, qué hay en sus vasos, si la distancia entre ellos es la adecuada y... todo lo que se nos pueda ocurrir. Es el ojo oscuro, sombrío del censor nato, de vigilante que trata a los demás como pecadores para que resalte su virtud.
Dalia Al-Faghal quiso comunicar al mundo que se sentía feliz. Seguramente no trataba de hacer ningún gesto heroico, solo alegrarse de que su vida iba bien. Afortunadamente es una persona valiente y ha sabido hacer frente a la avalancha de odio. El odio, en cambio, consume a los que lo han convertido en sinónimo de virtud. No, no son virtuosos ni tienen a Dios a su lado los que odian. Simplemente odian. No les importan las vidas de los otros para que vivan mejor o prosperen. Solo les importa imponerse sobre los demás. Vanidad e intransigencia no son virtudes.



* "Egyptian woman comes out as lesbian in video, conservatism and LGBT rights in Egypt collide" Egypt Independent 28/08/2017 http://www.egyptindependent.com/egyptian-woman-comes-lesbian-video-conservatism-lgbt-rights-egypt-collide/
** "5 Things egyptians usually hide from their parents" Cairo Scene  22/07/2017 http://www.cairoscene.com/Listicles/5-Things-Egyptians-Usually-Hide-from-Their-Parents

*** «According to Paz Zárate, one of Regeni’s friends and an international lawyer who has been campaigning for his killers to be brought to justice, the Egyptian authorities were “trying to show that this was a private crime motivated by passion or drug taking. They’ve tried so many things, but one of them was to say that this was a crime of passion of a homosexual nature. It’s just mind-blowing.” The suggestion that Regeni was homosexual is “completely false”, she says.» John Helmes  "Giulio Regeni: the promising young scholar as his friends and tutors remember him" The World University Ranking 28/07/2016 https://www.timeshighereducation.com/features/giulio-regeni-the-promising-young-scholar-as-his-friends-and-tutors-remember-him


sábado, 2 de julio de 2016

La discrepancia del deseo

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Después de un extenso artículo sobre la diversidad del deseo femenino y sus diferencias con el masculino, titulado "The Enduring enigma of female sexual desire", se recoge la opinión de la profesora de Psicología y Género, Lisa Diamond, de la Universidad de Utah, que apunta al elemento punto central, más allá de las cuestiones "orgánicas", por decirlo así:

“The issue is not low desire, it’s a desire discrepancy,” she says. “Rather than blame the woman, the better approach is to treat the couple and figure out how to negotiate the amount of sex that feels good for both people.”*

En el sexo, como en todo en la vida en lo que no estamos solos, lo importante es la gestión de las discrepancias. Las cuestiones sobre el deseo mayor o menor o sus picos y valles pasan a segundo término ante la relación con el otro involucrado.
Donde existe la discrepancia es necesaria una cultura de la negociación porque de no ser así las dos únicas salidas son el "autoritarismo" y el "caos". Y ninguna de las dos formas es aceptable para un buen fin ni en la pareja ni en la sociedad.


Creo que no es casual que se hable de "revolución sexual" y que está esté en el centro de la transformación social. Las culturas autoritarias lo son desde su núcleo: la pareja y la familia. Se comete un gran error cuando algunos tratan de disociar las cuestiones de "género" de la política en general. La primera política nace en la pareja y en la familia. Es ahí donde surge la primera relación de poder, como ya vieron antropólogos, sociólogos e investigadores de los campos que cubren la vida social. El núcleo de lo social —y por ello de lo político— reside en el modelo de relaciones de pareja y en el centro está esa gestión del deseo.


La diferencia entre un modelo de negociación de la discrepancia del deseo y un modelo autoritario del deseo, en el que uno se impone al otro, es lo que establece las diferencias en las personas. Muchas sociedades resuelven estas discrepancias legitimando el deseo de uno en detrimento del otro. Las culturas patriarcales autoritarias imponen el deseo del hombre sobre la mujer y no consideran, por ejemplo, que puede darse la violación dentro de la pareja. Es en ese punto en donde se ve precisamente el autoritarismo que se manifiesta en toda una serie de actitudes que tienen su origen en la negación del otro como sujeto y, por ello, gestor de su deseo.
Es también típica de las sociedades autoritarias patriarcales imponer el deseo del hombre y considerar a la mujer como una provocadora de ese deseo. La mujer debe ser ocultada para que el hombre no se vea arrastrado. En este modelo, la mujer se considera como libidinosa y promiscua en su estado natural. La ablación y demás mutilaciones tienen como fin reducir el deseo sin límite de la mujer. Mutilarla, taparla y encerrarla alejándola de las miradas de los otros hombres es la traducción práctica de ese modelo.

Es el que sirve para justificar el acoso sexual y considerar que es la presencia de las mujeres en las calles y trabajos lo que lleva a los hombres a perder el control. Son esas sentencias que nos escandalizan cuando se establece que era ella quien estaba donde no debía estar, vistiendo como no debía vestir, etc. Parten de este modelo doble de la provocación femenina y la falta de control masculina y son indicadores del machismo patriarcal y de un déficit en la transformación social y legal respecto a la mujer.
La teoría subyacente del deseo es que este es incontrolable, por lo que el mejor remedio es la segregación constante, mantener alejados a hombres y mujeres, y la vigilancia de padres, hermanos y maridos sobre las mujeres bajo su dependencia. Ellos son los responsables de que las mujeres provoquen a los hombres; ellas son las que arruinan el honor de las familias, su buen nombre.
En The Week se nos contaba un caso claro en Arabia Saudí:

Saudi women need to be accompanied by a male guardian known as a 'mahram' whenever they leave the house. The guardian is often a male relative and will accompany women on all of their errands, including shopping trips and visits to the doctor.
Such practices are rooted in "conservative traditions and religious views that hold giving freedom of movement to women would make them vulnerable to sins," according to The Guardian.
In one extreme case, a teenager reported that she had been gang-raped, but because she was not with a mahram when it occurred, she was punished by the court. The victim was given more lashes than one of her alleged rapists received, the Washington Post reports.**


El artículo de The Week es de febrero de este año, pero la prensa ha informado de un caso similar hace pocos días: una turista fue violada y ella resultó la condenada y castigada.
Todas las opiniones de expertos recogidas en The Week respecto a las diferencias, incluso ausencias, de deseo en la pareja se quedan en tecnicismos si no se da ese paso siguiente, que es considerarlo en el marco de la naturalidad de la discrepancia sobre el deseo. Lo importante es asumir su naturalidad y no partir de modelos irreales como ocurre hasta el momento.

La sexualidad sigue siendo un tabú que confronta a las personas, sus sentimientos más íntimos, con modelos sociales. La educación sigue considerando un campo complicado cuando debería ser el más sencillo pues todo el mundo lo experimenta desde el interior. Pero hablar es complicado. Aprender es desaprender los modelos sociales y tratar de encontrar los propios que permitan a las personas vivir una vida sin traumas y mentiras, dentro y fuera de las relaciones.
Bajo el titular del artículo, en la BBC se preguntan "Why have scientists been slow to understand women’s sexuality". La respuesta es muy sencilla: porque no les ha importado mucho. La Ciencia es un reflejo de la propia sociedad en la definición de sus intereses y objetivos, también en las respuestas posibles. Tiene que cambiar para que se amplíe su horizonte de intereses y respuestas aceptables.
El artículo se cierra con la siguiente conclusión:

If researchers know anything about desire, it is that variation is the norm. Whether male or female, desire can manifest in a seemingly endless spectrum of forms, and it can range from high to low to nonexistent. There is no right or wrong type or degree of desire for individuals or couples. “It would behoove us all to be more accepting of a very wide range of variability in desire,” Diamond says. “We need to be tolerant of diversity.”*


Descubrimos la diversidad de las personas, la diversidad de sus deseos, cuando dejamos de meterlas en categorías polares. Solo entonces empiezan a surgir las diferencias y lo descrito se acerca a la realidad permitiendo una mejor comprensión. Lo demás es vivir en el malentendido peligroso, traumático y excluyente. No hay "enigmas"; solo ceguera.
En este campo, como en los más importantes, el reconocimiento de las diferencias y discrepancias pasa por la buena negociación, por el diálogo abierto en la forma de vivir con el otro. 



* "The Enduring enigma of female sexual desire" BBC 1/07/2016 http://www.bbc.com/future/story/20160630-the-enduring-enigma-of-female-desire

** "Eleven things women in Saudi Arabia cannot do" The Week 4/02/2016 http://www.theweek.co.uk/60339/eleven-things-women-in-saudi-arabia-cant-do