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jueves, 30 de julio de 2026

Los colonos israelíes y el terror

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Incendios, Mundiales de Fútbol, eclipses y otros eventos desplazan de los principales titulares noticas que debían ocupar esos espacios. Esos desplazamientos del foco informativo sirven para aprovechar y realizar acciones cuya repercusión se prevé menor y, por tanto, menor respuesta.

La crisis de Palestina ha sido desplazada de esos titulares y debe alcanzar una elevada gravedad para hacerse visible. Hoy lo ha hecho en RTVE.es porque la gravedad lo requería. Hoy ha vuelto Gaza al primer término de la información.

El titular que ocupa el frente de la página nos dice "Los violencia colona se dispara en Cisjordania amparada por el Gobierno israelí: "El objetivo es la limpieza étnica"" y en el texto de Marta Rey Maté que le sigue se nos cuentan los últimos incidentes, sus acciones y resultados: 

Lo que se vivió el viernes "puede ser un punto de inflexión, pero en la vida de millones de palestinos bajo ocupación israelí es solo la consecuencia de la presión y los crímenes que la ocupación comete a diario", expone el politólogo palestino Xavier Abu Eid, que habla de una "provocación constante". Israel, explica Abu Eid, "controla todos los aspectos de la vida palestina y lo hace a través de una fuerza de ocupación que está a cargo de proteger la colonización. En los últimos años, además, los mismos colonos son también soldados que defienden sus propios intereses", apunta.

"Se trata de violencia y terrorismo patrocinados por el Estado. Los colonos cuentan con el apoyo de los ministros y del Gobierno; reciben apoyo financiero y político, cuentan con el respaldo de los medios y muchos políticos del Parlamento israelí, en lugar de oponerse, los apoyan, los justifican y les permiten actuar así", apunta el activista palestino Issa Amro. Desde principios de 2026, según datos de la agencia de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), al menos 18 palestinos han sido asesinados por colonos israelíes, 90 han sido desplazados por demoliciones y se registra un promedio de seis ataques con víctimas por día.

Los acontecimientos de los últimos días han despertado a algunas voces críticas en medios de comunicación, en la sociedad civil e incluso de parte de exmiembros del Ejército hebreo. Más de 600 exjefes de seguridad israelíes enviaron una carta al presidente estadounidense, Donald Trump, alertando sobre el peligro que supone el "terrorismo de los colonos judíos" en Cisjordania que, aseguran, amenaza la seguridad nacional y la estabilidad regional. *


La cuestión va más allá de la participación en el Festival de Eurovisión o en cualquier liga deportiva europea. Esto es ya otro nivel que se intensifica aprovechando otros conflictos que actúan como tapadera de algo que ya se califica sin tapujos como "terrorismo de estado".

Las acciones del estado de Israel, el que apoya a los colonos por acción u omisión forman parte de una limpieza étnica que nunca se ha ocultado como fin de todas estas acciones. Los colonos buscan limpiar un suelo que Dios les prometió, pero había palestinos dentro. Para cumplir la voluntad divina, estos devotos masacran a la gente y destruyen sus propiedades.

Atacan y cuando los demás se resisten aparece el ejército hebreo para rematar la tarea. No es solo una injusticia, no es solo crueldad; es el exterminio premeditado de población civil, calificada como terroristas natos, lo que les justifica ante sus propios ojos sus actos viles.

Netanyahu acaba de visitar Washington. Le ha estado complicando a Trump su guerra con Irán, otra tapadera para expandir el territorio hacia Líbano en busca de ese "gran Israel" cuyo mapa Netanyahu exhibe con orgullo y cinismo. Estados Unidos quiere controlar el mundo, pero no puede controlar a Israel, el motor tras muchas de sus acciones. El peso del llamado "lobby judío norteamericano" es grande y lo saben aprovechar.

Pero la vuelta a los titulares, las denuncias internas sobre lo insoportable, no favorecen a Netanyahu ni a los radicales que les sostienen. La comunidad internacional se espanta, pero le falta la contundencia necesaria para frenar esta locura bíblica de exterminios y destrozos, Sí, falta contundencia y sobra mala conciencias de muchos países que ofrecen esa patente de corso a Israel sin darse cuenta que practica lo mismo de lo que se quejaban: de ser víctimas del racismo y del oscurantismo. Netanyahu y los suyos practican las mismas políticas de exterminio que realizaron con ellos durante siglos. Pero lo recibido no les da derecho a practicar esta mima maldad con otros. La comunidad internacional lo sabe, pero se resiste a ir hacia medidas reales que muestren el rechazo rotundo.

Esto convierte en cómplice y objetivo a la Unión Europea. Nos convertimos con el silencio en reafirmadores de la justificación de la violencia de los colonos y el estado y en objetivos de los radicales, que necesitan pocas excusas para atacar a Occidente, al que ven detrás de Israel. Los más próximos somos nosotros. Los que están políticamente más cercanos por racismo, por islamofobia, aprovechan la situación, con lo que se agrava nuestra posición interna y exterior.

Nuestra solidaridad con el pueblo palestino que sufre todo tipo de acciones para ser borrado de la faz de la tierra. El fanatismo religioso y la voracidad sobre el suelo, la limpieza étnica son los cimientos sobre los que se está construyendo el estado de Israel. No hay promesa divina, solo crueldad humana infinita. 


* Marta Rey Maté "Los violencia colona se dispara en Cisjordania amparada por el Gobierno israelí: "El objetivo es la limpieza étnica"" RTVE.es 30/07/2026 https://www.rtve.es/noticias/20260730/violencia-colonos-cisjordania-gobierno-israeli/17172989.shtml

lunes, 4 de mayo de 2026

La flotilla humanitaria y el desorden

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Los que se preguntan por el surgimiento de un nuevo "tipo de orden" deberían preguntarse por el desorden que significa la pulverización de las normas internacionales a manos de los más poderosos en el espacio en que pueden ejercer ese poder con impunidad.

El retorcer el sentido de las palabras, la visión unilateral que impone a los otros una calificación perversa, etc. forman ya parte de este nuevo sentido y forma de manejar la realidad. Allí donde tienes control, tú dictas las leyes y ejerces la mayor arbitrariedad con un enorme desparpajo. No es algo nuevo, en realidad, sino el regreso de lo peor, de lo viejo que creíamos superado.

Es lo que hacen los Estados Unidos de Trump, el Israel de Netanyahu y la Rusia de Putin con el mayor descaro. Se dinamitan los acuerdos que suponen contar con los demás y se eleva el punto de vista propio a consideración de validez objetiva.

Las detenciones de la flotilla humanitaria ya no se realizan en sus propias aguas, sino que se realizan en aguas internacionales produciéndose algo más que una violación del derecho; se trata de un delito consumado, de un secuestro con violencia para intimidar a los que osan distanciarse del punto de vista israelí, llevado a un extremo fanático, indiscutible.

En RTVE.es leemos sobre los activistas detenidos en aguas internacionales, apresados y metidos en cárceles israelíes y llevados ante sus tribunales: 

El Tribunal de Magistrados de Ascalón, ciudad costera en el sur de Israel, ha prorrogado dos días la detención del activista palestino-español Saif Abu Keshek y de su compañero brasileño Thiago Ávila, según ha informado a Efe Adalah, centro legal que representa a los dos integrantes de la Flotilla Global Sumud, conocida como la Flotilla a Gaza.

Durante la audiencia, el fiscal del Estado israelí ha solicitado una prórroga de cuatro días de la detención de los activistas, presentando una lista de presuntos delitos. Entre ellos, "colaborar con el enemigo en tiempos de guerra, contactar con un agente extranjero, pertenecer a una organización terrorista y prestarle servicios, y transferir bienes para una organización terrorista", según ha reportado Adalah en un comunicado.*


Todas esas "acusaciones" no son más que fruto de la imposición del punto de vista israelí, de su forma de evaluación del resto del mundo y de sus acciones. Todo lo que hacen encuentra siempre una "justificación", todo es "necesario", de la misma forma que se bombardea a periodistas, sanitarios o población civil. Si se bombardea una escuela u hospital es porque en sus bajos resisten los "terroristas". Ahora les toca a los miembros de la flotilla humanitaria ser detenidos ilegalmente; siempre son casos "existenciales", casos que ponen en riesgo la seguridad de Israel frente a sus terribles enemigos "terroristas".

Alegar "seguros" peligros, le sirve para detener, bombardear, torturar, maltratar a personas. Los periodistas que mueren siempre lo hacen accidentalmente. Los que estaban desarmados, nos dicen, ocultaban armas a la vista. Todo está justificado y en ello se compromete el Estado en su conjunto, sus instituciones.

Los soldados que destrozaban un Cristo a golpes serían castigados inmediatamente, aunque ya no sepamos más del asunto. ¿Ocultaba también el Cristo armas? ¿Era un peligro "existencial"? ¿Lo eran los cascos azules muertos?

Este "nuevo orden" es el de la barbarie de la irresponsabilidad en la que todo vale. Es el aparato de los estados puesto al servicio de lo arbitrario, desbaratando cualquier asomo de justicia. El modelo norteamericano de decidir qué país te toca invadir la semana siguiente es terrible cuando crecen a su sombra otros similares que encuentran en el control de los discursos la justificación que permite destruirlo todo.

No es un nuevo orden; es el desorden elevado a la desfachatez. En algún momento habrá que ir más allá de las protestas formales llamando a los embajadores o personal diplomático. Habrá que empezar a pensar en que esto no es suficiente y que se ha de demostrar el respeto por el orden aunque ellos no lo respeten. Esto ya va más allá de participar o no en el Festival de Eurovisión. Son ellos los que se alejan del orden, no nosotros.

Tener a Estados Unidos de su lado no puede ser un orden. Israel no está ganando respeto, sí perdiéndolo a marchas forzadas. Lo hace por sus propios actos. Acusar a los demás de ser antisemitas es otra forma retórica de lo mismo, un juego con los discursos, un intento de ocultar su imposición del terror a todo el que no está a su lado y cae en sus manos.

La única palabra que no han podido retirar del terreno político es la de "genocidio". Las flotillas humanitarias salen porque no llegan los medicamentos, la comida, etc. a los que deberían llegar en un mundo con reglas.  Esto no es "existencial" para Israel, pero sí para los que esperan y necesitan las ayudas que no les dan.

* "Una corte israelí prorroga dos días la detención de los dos activistas de la Flotilla" RTVE.es/AGENCIAS 3/05/2026 https://www.rtve.es/noticias/20260503/juicio-israel-activistas-flotilla-gaza-aguas/17051346.shtml

viernes, 3 de abril de 2026

Una guerra tapa a otra o la realidad se esconde tras las noticias

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Una cosa es lo que ocurre y otras las "noticias", es decir, lo que se nos cuenta bajo el concepto de "actualidad". La idea de "actualidad" es subjetiva y variable. Es la interpretación de alguien cobre lo que "pueda interesar" a los que la van a recibir. Bajo la idea de "actualidad" se decide qué y cómo se van a presentar los acontecimientos.

No es descubrir nada la subjetividad de las selecciones y de las de la forma de representación. La idea de variedad de fuentes es la respuesta que se nos da ante la aparición de visiones unipartidistas que supondrían que no se puede contrastar lo que se nos dice. No hay más. Llegamos a los acontecimientos a través de una versión única.

Todo esto podemos comprobarlo cada día. Las muertes de periodistas en Gaza no es más que la señal de todo esto, de que solo debe existir una versión de los hechos, la de quien tiene el poder. Así aceptamos las "causas" y las "intenciones" de los que participan en esta guerra. Se nos dice quiénes son "terroristas" y quienes empiezan una guerra que debe ser vista como "operación militar" y justificada como "derecho existencial" o "acción preventiva", tal como se la calificó por nuestros medios.

Hoy nos enfrentamos a los retos de lo que supone la "actualidad", el "centro" o "foco" de las noticias. La atención se dirige hacia la guerra de Irán y nos olvidamos de lo que costó calificar como "genocidio" en Gaza, cuya población sigue sometida a las mismas violencias que antes de que estallara la guerra contra Irán.

En RTVE.es encontramos entre el resto de las noticias un intento de no perder el foco en Gaza. Su titular es "La sombra de la guerra en Irán asfixia a Gaza: precios triplicados y una crisis humanitaria que el mundo deja de mirar"*. El resumen que se nos da de la información en formato audiovisual es:

La escalada bélica en Irán ha desviado el foco informativo de la Franja de Gaza, agravando una situación ya desesperada para la población debido a una inflación asfixiante. Pese al alto el fuego, la continuidad de los ataques israelíes impide la entrada de ayuda humanitaria y mantiene el hacinamiento de los gazatíes, en lo que la UNRWA califica como una situación crítica. En este escenario, las "colas del hambre" se han convertido en el día a día para muchos, como es el caso de Lamis, una joven que relata cómo el conflicto en Irán ha triplicado el precio de los productos básicos. Ante la imposibilidad de comprar alimentos, Lamis y miles de personas más se ven obligadas a recurrir a comedores solidarios para intentar conseguir algo de comida en medio de una crisis que parece no tener fin.*

En un mundo competitivo, también parece que las guerras compiten por atraer la atención. Algunos incluso se aprovechan del cambio de foco informativo para intensificar sus campañas a sabiendas de que la opinión pública estará menos atenta a lo que hagan, tal como ocurre con la guerra de Ucrania por parte de Rusia. Debemos rastrear entre las informaciones para encontrar información sobre su situación antes de pasar rápidamente a otro conflicto de mayor "importancia".

Hemos pasado de preocuparnos por un gravísimo genocidio en Palestina a preocuparnos por si los petroleros pasan por el Estrecho de Ormuz y cómo afecta esto a los mercados. Evidentemente todo esto es también importante, pero el problema existe cuando el peligro es el olvido, como recuerda el texto de RTVE.es, cuando un titular eclipsa a otros por la sencilla razón de que nuestra atención es guiada hacia unos puntos en detrimento de otros.

Si a esto le añadimos que un porcentaje cada vez más elevado de la información es pura trivialidad, algo que me resisto a llamar "noticias", algo con lo que alimentamos la estupidez colectiva de forma barata, el panorama de la información se complica en sus fines y funciones.

Una guerra tapa a otra, esto lo saben los manipuladores de la realidad y su representación noticiosa en función de la atención disponible. A la guerra real, se le suma la guerra por los titulares, por el espacio informativo disponible. El gran maestro es, por supuesto, Donald Trump, el hombre con más poder sobre la realidad (puede ordenar guerras, detenciones, invasiones...) y sobre los titulares (cuenten cuántos tiene cada días). Trump ha comprendido bien la relación entre unos y otros, usando los primeros para lograr los segundos como nadie se había atrevido a hacer antes. Nunca se había concentrado tanto poder, pero tampoco había habido tanta irresponsabilidad concentrada.

Por muchos países y medios se multiplican mensajes que como este tratan de recuperar a Gaza en nuestra atención. No nos resignamos a eso que llaman "agenda" y que hace olvidar la realidad, que muchas veces es olvido intencionado, manipulación.

Gaza se merece más atención de la que se le está prestando. Lo merece el sufrimiento, las muertes, los desplazamientos, la destrucción masiva, el genocidio... Dicen a veces que la falta de noticias es buena noticia. ¡Falso! ¡No olvidemos Gaza, como no debemos olvidar a las mujeres afganas o tantos problemas que no pasan a ser menores por la falta de noticias!

 

* "La sombra de la guerra en Irán asfixia a Gaza: precios triplicados y una crisis humanitaria que el mundo deja de mirar" RTVE.es 2/04/2026 https://www.rtve.es/play/videos/la-tarde-en-24h/sombra-guerra-iran-asfixia-gaza-precios-triplicados-crisis-humanitaria-mundo-deja-mirar/17008375/

 

martes, 31 de marzo de 2026

Las risas en el parlamento israelí

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Lejos de aclararse, el panorama de la guerra en Oriente Medio se complica. Lo hace por la extraña conjunción de cabezas al frente de los atacantes, los Estados Unidos de Donald Trump y el Israel de Benjamín Netanyahu. No puede entenderse esta guerra sin pensar en las peculiares psicologías de ambos dirigentes. No se trata tanto de quién arrastra a quién, sino de esa confluencia en la que la superpotencia  no cumple con sus funciones y responsabilidades como tal, por un lado, y su "protegida" se lanza a un plan imposible, por otro.

El mundo se vio sorprendido por las promesas de guerra rápida y los resultados de lo que se ha visto convertido en una guerra religiosa, que lo es desde el momento en que el expansionismo se disfraza con la promesa de conseguir la "tierra prometida". Basta con recordar otras guerras en las que el móvil ha sido una promesa divina o el destino histórico y cuando se mezcla con la "raza" y el "territorio".

El problema de esta guerra es que no hay nada que negociar por mucho que se le intenten aplicar las fórmulas al uso. Israel busca el exterminio e Irán confía en el martirio como fuerza de enganche. No, nadie puede ceder cuando lo que hay detrás es un mandato divino. No traicionas a tu Dios haciendo concesiones a los herejes y pecadores; no cedes lo que Dios te prometió.

Los Estados Unidos miran hacia Irán para no mirar hacia Palestina. Justifican sus intervenciones en amenazas que nadie ha probado, dejando las manos libres a Israel en sus fronteras para sus planes coloniales expansionistas.

Todo esto ha quedado de manifiesto una vez más con las imágenes que nos muestran la "alegría" descarada, la celebración (con brindis incluido) de la pena de muerte a los palestinos que atenten contra Israel o su "idea" de lo que debe ser el "estado israelí". Las imágenes valen más que todas las explicaciones que puedan dar contra las leyes internacionales, el racismo o cualquier otro principio.

En 20minutos podemos leer sobre esto: 

El pleno de la Knéset (Parlamento israelí) ha aprobado este lunes la reforma legal que establece la pena de muerte por ahorcamiento para los culpables de asesinato terrorista. La medida solo aplica a palestinos, ya que excluye a cualquier ciudadano de Israel, lo que ha sido criticado por organizaciones de derechos humanos por su carácter discriminatorio.

El texto, aprobado con 62 votos a favor y 48 en contra, obliga -salvo excepciones sin definir- a los tribunales militares israelíes a imponer dicha pena a los palestinos residentes en Cisjordania ocupada. Mientras, los israelíes, incluso los colonos, son juzgados en tribunales civiles y se les da la posibilidad de aplicar en su lugar la cadena perpetua.

El texto formalmente prevé que se aplique a toda la ciudadanía, pero en uno de sus artículos especifica que solo se aplicará a quienes "causen intencionadamente la muerte de una persona con el objeto de negar la existencia del Estado de Israel", una definición que excluye en la práctica a cualquier individuo de creencias sionistas, incluso aunque haya perpetrado actos similares. Además limita la discreción judicial, permite las ejecuciones secretas por ahorcamiento e impone un régimen de casi total aislamiento a los condenados a muerte.*


Pero esta descripción legal, no es comparable al júbilo mostrado en el parlamento ante la aprobación de esta ley miserable y racista. ¿Cree Israel que por pasar por la aprobación de su parlamento se lava lo que realmente contiene, su racismo vengativo y consagración de la desigualdad? ¿Qué se puede esperar cuando la resistencia es terrorismo y el castigo obra de Dios?

Cuando se ven estas muestras de júbilo incontrolado por la aprobación de las penas de muerte se comprenden muchas cosas y se temen otras, como la imposibilidad de una paz, de algún tipo de arreglo, de solución que no pase por el exterminio del contrario, percibido como sobrante sobre la faz de la tierra.

A Occidente se le ha puesto en la tesitura de tener que elegir entre un régimen condenable, cruel, dogmático y violento, como es el iraní, y otro que, bajo el amparo de las democracias occidentales, ha ido desviándose hacia otros derroteros encubriéndose su deriva por la mala conciencia concentrada en el exterminio judío previo a la II Guerra Mundial. Tememos decir lo que ocurre en el Israel de Netanyahu para que no se nos llame, como ellos hacen a menudo a quien les critica, "antisemitas", en una especie de chantaje histórico y emocional. Pero Israel ha llegado a unos límites impensables para muchos, lo que ha obligado a hablar de "genocidio" en Palestina y de crímenes de guerra.


La cuestión ha creado un conflicto en el modo de pensar occidental comprometido con el derecho de Israel a tener un estado. Mal planteado y nunca resuelto hasta que se ha llegado a la vulneración del derecho internacional desvelando el sionismo, místico y profético, que le lleva, bajo la protección de los Estados Unidos, al colonialismo ignorando los derechos de los habitantes. Lejos de integrarlos, Israel los discrimina —la ley que se acaba de aprobar lo muestra claramente— y los hace desaparecer por diversas vías, de la eliminación a la expulsión. Las imágenes, generadas con Inteligencia Artificial, de los resorts finales en Gaza, con Trump y Netanyahu tomando el sol entre lujosos edificios, son un ejercicio de hipocresía pero también de lo imposible del sueño sionista de la tierra prometida, tras el que se encuentran oscuros intereses de industrias, del armamento a la construcción y la energía, a las Trump promete entregarles las ruinas para hacer negocios y lograr beneficios a cualquier coste humano.

Es duro para Occidente contemplar cómo el "hijo israelí" crece luciendo esas risas por la aprobación de unas condenas a muerte por ahorcamiento reservadas para los palestinos, unos molestos impedimentos que niegan el derecho divino de Israel a desplazarlos o masacrarlos si se resisten, convertidos en terroristas por resistirse al negarse su existencia y derechos reales.

Las risas y brindis por unas condenas a muerte son otras formas de reflejar hasta dónde se ha llegado y lo imposible por estas vías de llegar a acuerdos satisfactorios. ¿Con quién si el otro no existe, si se le ignora y desprecia? ¿Con quién, si se considera al que se opone como una "amenaza existencial" que debe ser destruida?

Las distinciones entre radicales en el gobierno israelí y el resto no son más que máscaras ante la opinión publica dentro y fuera. Las imágenes del parlamento israelí nos explican muchas cosas, a la vez que nos entristecen y aterran.

 

* "Israel legaliza la pena de muerte por horca para palestinos de Cisjordania condenados por asesinato terrorista" 20minutos / Agencias 30/03/2026 https://www.20minutos.es/internacional/israel-legaliza-pena-muerte-por-horca-para-palestinos-cisjordania-condenados-por-asesinato-terrorista_6952755_0.html


viernes, 30 de enero de 2026

Todas las batallas necesitan un himno

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Si ayer hablábamos de la manipulación y de los silencios que ocultan, de la forma en que se intentaban romper, las noticias nos ofrecen de nuevo ejemplos con los que romper los intentos de ocultación.

El primero de ellos nos llega desde los Estados Unidos y de lo ocurrido con la inmigración junto a las muertes de dos ciudadanos estadounidenses en Mineápolis, sucesos que han despertado la contestación por todo el país. La situación ya tiene letra y música en la voz de Bruce Springsteen, el "Boss":

El cantante Bruce Springsteen ha lanzado la canción "Streets of Minneapolis" en protesta por la violencia de agentes federales de inmigración en la ciudad, que durante este mes de enero ha provocado la muerte de dos ciudadanos estadounidenses Alex Pretti y Renee Good.

Springsteen ha explicado en redes sociales que escribió la canción el sábado, la grabó el martes y la lanzó el miércoles como respuesta al "terror estatal" que se vive en Mineápolis.

La obra está dedicada a los vecinos inmigrantes de la ciudad, así como a la memoria de Pretti y Good, mientras la ciudad persiste bajo tensión por los operativos de agentes migratorios y las exigencias de justicia por las muertes.

En el tema, la voz rasposa de Springsteen transmite indignación mientras critica al "rey Trump" y a sus "matones federales", relatando los hechos que condujeron a la muerte de Good y Pretti y cuestionando la versión oficial de los agentes.*


El hecho desborda lo que se llamó hace tiempo "canción protesta", que iba más en la línea de conflicto generacional y se concretaba en hacia actos como la guerra de Vietnam por parte de cantantes y grupos musicales. Aquí la protesta tiene un sentido nítido, muy claro en sus objetivos y señalamientos: la presencia en la calle de ese cuerpo policial federal encapuchado que asesina alevosamente.

Canciones como la de Springsteen tienen la función de unificación de las voces para tratar de vencer al gran enemigo tras el silencio. Hoy más que nunca las guerras de la opinión son decisivas por su alcance al disponer de esas redes, esas "autopistas" de la información, capaces de inundar el espacio comunicativo.

Nos hablaban también ayer de artistas que apoyaban a Trump y sus políticas, pero mucho me temo que han hundido sus propias carreras con las pérdidas de audiencias. No sé si Trump las invitará a fotografiarse con él en la Casa Blanca, pero no tienen comparación con lo que representa el "boss".

Todas las batallas necesitan un himno y en esta es Springsteen quien lo ha compuesto y nos propone cantarlo, hacerlo nuestro.

En las múltiples situaciones de conflicto, la presencia de los cantantes es decisiva. Los actores se han sumado a las protestas, pero no nos invitan a cantar juntos, a sentir las emociones. El canto es un compromiso, un sentimiento compartido, una sensación de fuerza y unidad.

En España, los medios han celebrado la presencia de Rosalía en un concierto por Palestina. Su presencia atrae la atención, pero Rosalía no ha creado un himno, como Springsteen. Ha sumado su presencia a otro fin loable, pero que cesará con el cierre del concierto.

En 20minutos se nos dan algunas claves de lo que ha ocurrido. Tras hablarnos del éxito de su presencia y de que ella consideraba un honor estar allí, el medio nos recuerda:

Hace unos meses, la artista fue duramente criticada por no pronunciarse públicamente sobre la guerra en Gaza. Precisamente, el diseñador Miguel Adrover, rechazó vestirla porque no se había posicionado en el conflicto entre Israel y Palestina. 

Esta situación le dolió mucho, tal y como reveló en una entrevista a El País Semanal: "Respeto mucho el activismo, el real. Pero si un artista está haciendo un disco no puede estar también haciendo un activismo con sentido y, entonces, soltar un story en redes no sé hasta qué punto es frivolizar [...] Me siento mucho más cómoda cuando tengo una conversación de tú a tú con una persona y hablo largo y tendido de algo que cuando hago un story", alegó. **


 

Nadie tiene la obligación obviamente de ese "activismo", pero sí se valoran ciertos actos en determinados momentos. No vamos a interpretar el sentido de lo ocurrido o del cambio, sí valoramos en cambio su presencia activa, más que activista, en ese concierto, su aparición por sorpresa y el aplauso del público.

Lo que vive Estados Unidos es una doble guerra institucional y callejera que exige una toma clara de postura pues las acciones se sustentan en lo ocurrido en las urnas justificando lo que ocurre después, las acciones emprendidas desde arriba. Puede que algunos ya se arrepientan de lo que sus votos han conseguido. Otros estarán muy satisfechos y piden más.

Es triste que las decisiones políticas se basen cada vez más en los movimientos de rechazo o apoyo en las redes sociales, tomadas como reflejo del país. Parece que la presidencia está preocupada por las reacciones populares ante la brutalidad criminal del ICE, que se vuelve incontrolable tras sus máscaras y las versiones oficiales delirantes que les respaldan.

Esto es en gran medida por la incapacidad de controlar las reacciones, ya sean del tipo del himno de Bruce Springsteen o esos conciertos pro Palestina que se producen en diversas partes del mundo o al cómic solidario del que hablábamos ayer para recaudar fondos y tratar de paliar hambre y enfermedades causas por la represión genocida.

A lo que estamos asistiendo y que llaman "nuevo orden mundial" se compone de fuerza bruta y control de las comunicaciones. Esta segunda batalla la están perdiendo claramente, lo que les hace enfrentarse a cómo gestionan la primera, la del uso de la fuerza. 

Como veíamos ayer, tratan de encontrar huecos y tapaderas, silencios que encubran sus acciones. Por eso hay que aumentar la visibilidad de las protestas, como bien saben los habitantes de Mineápolis. Los palestinos no pueden manifestarse, pero para eso está el resto del mundo, para evitar que la brutalidad se camufle o se haga invisible.

Canciones y conciertos, cómics, películas, documentales, camisetas... todo es bueno para hacer que no se olvide. Es la única forma de frenar esta brutalidad.  Springsteen nos ha dado una forma de defensa componiendo y cantando, permitiendo unir voces por todo el mundo.

 

* "Bruce Springsteen lanza una canción contra los agentes de inmigración del ICE por las muertes en Mineápolis" RTVE.es/Agencias 29/01/2026 https://www.rtve.es/noticias/20260129/bruce-springsteen-lanza-cancion-contra-muertes-mineapolis-por-agentes-inmigracion/16914627.shtml

** "Rosalía actúa por sorpresa en el concierto por Palestina en Barcelona: "Es un honor subirse a este escenario"" 20minutos/Agencias 29/01/2026 https://www.20minutos.es/musica/rosalia-actua-por-sorpresa-concierto-por-palestina-barcelona-es-un-honor-subirse-este-escenario_6927674_0.html?autoplay

martes, 20 de enero de 2026

La pendiente lógica

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Los actos realizados por Donald Trump van llegando al punto temido, aquel al que no se pensaba llegar, pero al que se va llegar tras recorrer la pendiente lógica. Trump ha iniciado tantos punto de fricción simultáneamente que parece inevitable que alguno de ellos acabe desencadenando algún tipo de reacción que se le escape de las manos. Esto puede ocurrir en un caso abierto o en varios que estallen en cadena. El aumento de la complejidad aumenta la posibilidad de que se den estos estallidos que se vuelven imparables.

La peculiar personalidad de Trump hace, además, que estos órdagos que lanza acaben considerándose como desafíos personales, algo que minaría su credibilidad en los otros sucesos abiertos y los posibles por abrir en el futuro. Es el híper desafío, la necesidad de demostrar de forma continua su "grandeza", su carácter excepcional, único, que pierde a Trump.

Mientras muchos políticos repartidos por todo el mundo apuestan por la discreción eficaz, Trump ha elegido por su personalidad el extremo contrario, ser el llamativo y exagerado centro de todas las miradas, lo que surge de su propia personalidad narcisista.

Ahora son varios frentes los abiertos y en su límite. En 20minutos, Emilio Ordiz escribe desde Bruselas lo que podemos considerar la paradoja del frente OTAN, las consecuencias del deseo de apropiarse Groenlandia: 

Estados Unidos y Europa parecen acercarse al choque total por la amenaza arancelaria de Donald Trump contra ocho países aliados a cuenta de Groenlandia. Además, este lunes el presidente estadounidense descubrió todas sus cartas. "Querido Jonas: Teniendo en cuenta que tu país decidió no concederme el Premio Nobel de la Paz por haber parado ocho guerras, y más, ya no siento la obligación de pensar únicamente en la paz, aunque siempre será predominante, sino que ahora puedo pensar en lo que es bueno y apropiado para Estados Unidos", le escribió Trump al primer ministro noruego, Jonas Gahr Store.

Esto llega después de un fin de semana en el que anunció más leña al fuego con aranceles a los países (Finlandia, Francia, Alemania, Países Bajos, Noruega, Suecia y Reino Unido) que han enviado tropas a la isla más grande del mundo para reforzar el apoyo de Dinamarca -que también lanzó ya un contingente-, país del que depende el territorio. Ya este lunes, Trump no quiso entrar a valorar la opción de una intervención militar estadounidense en Groenlandia. "Sin comentarios", aseguró.*

 


La situación llega a un punto en el que hacer "más" comentarios, después de lo expresado en el párrafo anterior, es realmente difícil. ¿Qué comentar después de ese exceso de sinceridad en valoración y propósitos? Las declaraciones de la primera parte nos confirman que Trump se encuentra en ese punto en el apenas queda margen para desdecirse y no actuar. Eso iría directamente contra él; sería dinamitar su propia imagen incluso ante sus propios ojos.

Incluso, no tomarlo en serio podría ser contraproducente, ya que le llevaría a aumentar la presión de los acontecimientos tomando decisiones irreversibles y peligrosas.

Otro punto de fricción es el que ha abierto sobre la ya complicada situación de Gaza. Si en el norte es Groenlandia y la OTAN, en el sur ha vuelto a remover Gaza, donde la propuesta de la Junta de control de los territorios ha provocado la respuesta indignada de Israel, que creía tener controlado a Trump hasta el momento.

En RTVE.es nos dan cuenta de la reacción de Netanyahu:


El sábado pasado, Netanyahu, mostró su rechazo a la composición de la Junta Ejecutiva y pidió explicaciones a EE.UU.

"El anuncio de la composición de la Junta Ejecutiva de Gaza, subordinado a la Conferencia de Paz, no se coordinó con Israel y contradice su política", señaló la oficina del mandatario en un comunicado. El primer ministro ordenó a su ministro de Exteriores, Gideon Saar, contactar con el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, para abordar la situación.

Además, los ministros ultranacionalistas Itamar Ben Gvir (Seguridad Nacional) y Bezalel Smotrich (Finanzas) pidieron a Netanyahu retomar la ofensiva en Gaza, donde, tras dos años de guerra y ofensiva militar israelí, que dejaron más de 68.000 muertos gazatíes, rige un alto el fuego desde octubre pasado, pese a que más de 440 personas han muerto en ataques israelíes, incluidos un centenar de niños, desde entonces.

"La Franja de Gaza no necesita ningún 'comité de gestión' que supervise su 'reconstrucción', necesita ser depurada de terroristas de Hamás, quienes deben ser destruidos, además de fomentar la inmigración voluntaria masiva, de acuerdo con el plan original del presidente Trump", escribió Ben Gvir en su cuenta de la red social X.

Y pidió al primer ministro que ordene a las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI, el ejército) que se preparen para "volver a la guerra con una fuerza tremenda en la Franja de Gaza, a fin de lograr el objetivo principal de la guerra: la destrucción de Hamás".**



Como puede apreciarse, también lo que Trump creía atado se le convierte en motivo de conflicto. Si ya calificar como "paz" lo que ocurre en Gaza es complicado, lo que puede suponer la reapertura del conflicto directo y el rechazo de la mediación abre nuevas y dramáticas posibilidades.

De nuevo son los "aliados" los que se siente afectados por las decisiones de Trump. Si bien ambos casos son  muy distintos, los efectos son los de cuestionar el "orden" trumpista. Las posibilidades de que estallen por ambos lados de forma simultánea no es descabellada, pues los interesados en que estalle cualquiera de ellos verán como un momento apropiado cuando la atención este puesta en el otro frente.

¿A quién le interesa que la OTAN se disuelva? Evidentemente a Rusia por su situación en Ucrania, en donde aprovechará para avanzar y consolidar sus posiciones. Serán los radicales de Israel lo que aprovechen, como ya hacen, para arrasar lo poco que queda en la Franja, consolidar sus asentamientos ilegales y exterminar a los que palestinos que se queden por la zona. Otros frentes aparecen insinuados, como un amago de conflicto, como ocurre con México o Cuba. Dejamos de lado por ahora las amenazas a Canadá.

Hace unos días hablábamos del "cántaro y la fuente", del riesgo creciente de que estallen conflictos. El de Gaza está en relativa "pausa", es decir, siguen matando palestino y apropiándose de territorios. Otros parecen más remotos, pero hay fuerzas interesadas en que estallen, en que se llegue a ese punto en que ya es difícil retroceder, cuando rueden imparables por la pendiente lógica. 

 


* Emilio Ordiz "Dinamarca y Groenlandia exigen a Rutte una misión de la OTAN en el ártico y Europa se declara "preparada para responder" a Trump" 20minutos 19/01/2026 https://www.20minutos.es/internacional/europa-avisa-que-esta-preparada-para-responder-las-amenazas-trump-replica-ya-no-voy-pensar-solo-paz_6923062_0.html

** "Trump avanza en su Junta de la Paz para Gaza, a la que invita a Putin y que cuestiona Netanyahu" RTVE.es 19/01/2026 https://www.rtve.es/noticias/20260119/trump-avanza-su-junta-paz-para-gaza-a-invita-a-putin-cuestiona-netanyahu/16899963.shtml

sábado, 4 de octubre de 2025

La paz imposible

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Se supone que la finalidad de un "plan de paz" es alcanzar la paz. Pero esto solo es posible si los que debe aceptarlo desean realmente la paz. Lo que está ocurriendo no es precisamente eso. Es algo raro: los implicados en ello buscan otra cosa. No desean ser señalados como el obstáculo para la paz, algo que reservan para el otro. De esta forma el que dice aceptar el plan imposible obliga al otro a rechazarlo, convirtiéndose en el responsable de la guerra, Es decir, el que se levanta primero de la mesa pierde, pasa a ser responsables ante el mundo. ¿Astuto?

En 20minutos se recogen las opiniones de varios expertos españoles en la zona y sus conflictos. Prácticamente ninguno de ellos concede viabilidad al proyecto de paz presentado desde la Casa Blanca.

Para Villar hay tres problemas que esta propuesta o ultimátum genera: primero, que es "un plan unilateral", es decir, que no ha tenido en cuenta para su elaboración a Hamás; segundo, la creación de "ese ente apolítico" que controlará Gaza, "poco determinado"; y tercero, "que no descarte al 100% la posibilidad de un Estado palestino" cuando Netanyahu ya ha adelantado que no se creará. 

Sobre este último asunto, Villar sostiene además que la solución de los dos Estados en su concepción primigenia, es decir, aquella que recogen los organismos y el derecho internacionales, no podría ejecutarse dada la coyuntura, ya que son más de 700.000 los israelíes que viven en territorio palestino ocupado. * 

¿Cuál es entonces el objetivo? En un momento en el que la opinión pública mundial está protestando en las calles, en que se está dividiendo a los gobiernos, etc., hacer ver que estás dispuesto a la paz y que es el otro el que no la acepta puede ser una jugada.

¿Por qué los expertos creen que el plan no tiene futuro? Porque no tiene sentido haber pasado por lo que se ha pasado para luego retroceder a la casilla de salida y perderlo todo. En realidad, ambos saben que es imposible, pero desean que sea el otro quien lo diga. Por eso hablan solo de encuentros, no de logros.

Si esto es así, lo señalado por David Villar en el párrafo citado es un obstáculo real frente a la idealidad doble del imposible acuerdo. En realidad, el conflicto actual es una superposición al existente durante década, el que iba reduciendo la única posibilidad, la de paz, la de dos estados, otra imposibilidad que llevaría a una guerra civil dentro del estado israelí. ¿Quién les dice a esos 700.000 colonos colocados donde no deben que se vayan? ¿Y a dónde?


No hay paz porque no hay solución pacífica, es decir, aceptable, sin que implique el uso de la fuerza. Por eso la barbarie se disfraza de "guerra defensiva". No se trata de saber quién tiene razón, sino de que nadie la tiene realmente por lo que se hizo o por lo que se acaba de hacer.

En realidad, esto el confirmación de un error histórico disfrazado de mejor solución posible tras siglos de persecución y exterminio. Lo que se hizo realmente fue trasladar un problema del presente hacia el futuro e invirtiéndolo, lo que entonces eran perseguidos sería los perseguidores futuros, los invasores de otro pueblo. Con el argumento mítico de la "tierra prometida", sostenido hoy por Netanyahu y los más radicales, Dios es la excusa para la intransigencia y la crueldad. Israel crece y necesita expandirse y expulsar para hacerlo. Esos 700.000 "ocupas" son la prueba de ello.

Hoy ha explotado lo que llevaba décadas creciendo y será difícil evitar que siga creciendo. Es pura geografía: dos pueblos no pueden ocupar el mismo espacio, especialmente si uno tiene el poder y su fortaleza viene precisamente del crecer.

UNE TV 26 octubre 2023

Si a esto le sumamos la mala conciencia occidental y el apoyo a una causa complicada sin poner condiciones; si le sumamos el desarrollo de otros conflictos en la zona con motivos y focos múltiples (Irán, Afganistán, los enfrentamientos entre sunitas y chiitas, la estrategia del liderazgo islámico, los intereses económicos, el petróleo, etc.), el resultado es el caos bárbaro con el que nos encontramos hoy.

En la actualidad la cuestión palestino-israelí se ha convertido en internacional, pero a la vez se ha multiplicado como local. Como ocurre en España, sirve para marcar distancias entre unos y otros con una frivolidad pasmosa.

Con Netanyahu y el apoyo de Trump es difícil que se logren medidas eficaces. Israel está tratando de imponer una lógica de la fuerza que se sostiene finalmente en el mandato divino, el del "pueblo elegido", que lo justifica todo. Es lo que les interesa más, pero la más complicada de sostener y de llegar a algún resultado que se pueda aceptar por las partes.

Mientras tanto Israel juega la estrategia de los hechos consumados: la destrucción de personas y territorios que se hacen inhabitables. Son más de 66.000 muertos los que se acumulan y cientos de miles, millones, los desplazados. Se expulsa o mata y se repuebla. Esto, nos dicen, no puede considerarse un "genocidio". Habrá que reformar el diccionario o buscar nuevas palabras.

Muchos judíos huyeron de Rusia, donde aprendieron estás tácticas en sus propias carnes. Ahora algunos iluminados ponen en práctica lo aprendido. Invade, destruye y repuebla.

Le pedimos mucho a la paz, que sea justa, que convenza a todos, que tenga futuro. Algunos dicen que se contentan con un alto el fuego,

Noticias de Navarra, 20 de mayo 2025

* Alejandro Tobalina "Las líneas rojas que separan a Israel y Hamás pese a la aceptación del plan de Trump: "Solo podemos aspirar a un cese de hostilidades"" 20minutos 4/10/2025 https://www.20minutos.es/internacional/las-lineas-rojas-que-separan-israel-hamas-pese-aceptacion-plan-trump-solo-podemos-aspirar-un-cese-hostilidades_6402605_0.html

martes, 20 de mayo de 2025

España según Netanyahu (y el PP)

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

La política española es ya insufrible. Las reacciones del Partido Popular ante lo ocurrido en el Festival de Eurovisión demuestra una vez más que nos encontramos ante un sistema que carece ya de racionalidad, que se mueve simplemente por llevar la contraria.

Que el Partido Popular se convierta en un títere de Benjamín Netanyahu, alguien buscado por genocida por la Corte Penal Internacional es una ofensa a sus votantes y un ridículo universal. No se trata de tener razón, de ser justos, etc. Se trata simplemente de llevar la contraria al gobierno del PSOE. No hay más. Si para hacerlo hay que sacar brillo al genocida y justificar las muertes de decenas de miles de inocentes, víctimas tanto de Israel como de Hamás, no se pierde la ocasión.

Hace aflorar la vergüenza y la indignación ver cómo alguno(a)s aprovechan cualquier situación internacional para arremeter contra los enemigos internos, olvidando que vivimos en una democracia y que vamos todos en el mismo barco.

Lo que ha hecho el Partido Popular ha sido bien aprovechado por el principal responsable de la muerte y destrucción de Gaza. Es una forma de corresponsabilizarse del blanqueo de los crímenes que repudian la mayoría de los países afectados. No es otra cosa lo que ha hecho el PP, desperdiciando una ocasión de oro para haber estado a la altura internacional e histórica de denunciar algo que no tiene justificación por más que se intente.

Han hecho trumpismo puro y duro cuando justamente Trump empieza a sentirse incómodo con el apoyo a Netanyahu por sus excesos y el rechazo que suscita.

Si lo comentado por los dirigentes del PP ha sido por pura mecánica de llevar la contraria, malo; pero si ha sido con pleno convencimiento, son cómplices por blanqueo de las muertes cometidas y de las tropelías que quedan por cometer. A ello dará alas su uso encubridor por parte del Israel de Netanyahu. Ahora podrá citar al PP como un amigo fiel, como un apoyo a "su verdad" y "bondad".

¿Es consciente el PP de lo que ha hecho, de cómo son valoradas sus palabras, de cómo serán utilizadas?

Todo esto es triste, muy triste. Es revelador de una forma de actuación que es impropia de una sociedad verdaderamente democrática. Se nos trata de polarizar por parte de unos y otros, de agitarnos en un sentido de exclusión de cualquier racionalidad, de cualquier signo de inteligencia.

¿Es posible que Netanyahu pueda entender el voto popular de Eurovisión como una forma de apoyo a las acciones brutales de su gobierno en Gaza? Un Festival cuya función era unir a Europa eliminando las "cuestiones políticas", ¿es posible que se convierta en una herramienta propagandística contra Europa? Lo ha sido. Lo ha hecho precisamente eliminando toda intervención política y convirtiendo en "apolítica" la más "política" de su historia. Eso tendrá que ser analizado por los países que forman Eurovisión, tratar de saber los errores cometidos, las pifias organizativas y la inocencia (vamos a pensar que ha sido así) existente para un festival que buscaba otra cosa y ha sido usado por Israel para otra.

Pero no debemos perder de vista la respuesta española o, para ser más precisos, en España, la cuestión partidista. Al menos ha servido para dejar en evidencia las posturas que hasta el momento estaban más o menos silenciadas o en la sombra. ¿Es realmente el PP un partido que apoya el genocidio en Gaza? ¿Lo son sus votantes? ¿Se han de convertir en blanqueadores de genocidas "simplemente" porque el gobierno condena el genocidio, como tantos países e instituciones internacionales?

Cabe una posibilidad: que los que han votado a Israel en realidad estuvieran votando contra Sánchez, no por la canción. En este caso, la perversión del sistema sería absoluta. Todo nos llevaría al mismo sitio.

Deberíamos reflexionar sobre esta forma automática de hacer oposición. Estoy seguro que muchos votantes, simpatizantes del PP se habrán sentido algo más que incómodos escuchando las palabras de algunos de sus dirigentes. Incluso los que ejercen como autoridades deberían reflexionar sobre lo que significan sus cargos y su representación institucional.

Creo que hemos perdido el sentido de lo que es la "política" y de su carácter reflexivo y de justicia por encima de absurdos partidismos que nos llevan a defender lo que la oposición critica y viceversa.

La democracia es un ejercicio de racionalidad, de búsqueda de lo mejor para resolver las situaciones críticas. Si se convierte en una herramienta degradada por el uso de lo irracional o injusto, está muerta por mucho que se vote. Entre todos la están matando.

La UER prohíbe hacer política y la introduce por la puerta grande. ¿Ingenuos o manipuladores? Amenaza con sanciones a los que denuncian la situación insufrible porque el Festival no es el lugar adecuado, pero permite que un estado convierta su intervención en un mensaje político, en una especie de plebiscito probablemente amañado. Ante la manipulación israelí, los países comienzan a pedir auditorías sobre es voto a una canción que se interpreta como un voto de apoyo al genocidio. El concepto, por cierto, no es creación de algún partido, sino de las instituciones internacionales que no dudan en usarlo ante los hechos.


¿Cuándo empezó todo? ¿Fue al no eliminar a Israel, como se hizo con Rusia? ¿Fue por los comentarios de RTVE? ¿Fue con la amenaza de sanción a RTVE? Sea lo que sea, hay que diferenciarlo de la "guerra española", del posicionamiento de los partidos usando una vez más las desgracias ajenas para sus disputas.

El resultado final es una vergüenza: el uso de un festival de la canción para justificar o blanquear genocidios apelando al voto popular. Ahora resulta que, con el apoyo de los dirigentes del PP y sus declaraciones, Netanyahu puede presumir de contar con el "pueblo español" para sus crímenes. Terrible resultado.