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sábado, 9 de marzo de 2019

De mujeres y cuotas parlamentarias

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
El problema de las cuotas de las mujeres en las instituciones se discute por todo el mundo, pero solo en Egipto adquiere ciertos tintes. Una vez más, la diferencia contracorriente resurge.
Pasadas unas pocas horas tras las celebraciones del Día de la Mujer en todo el mundo, con mayor o menor éxito, en Egipto se sigue jugando con las mujeres y su representación en el parlamento. Al-Sisi comenzó con un gran predicamento entre las mujeres, que siguen siendo un apoyo importante. Su primer acto como presidente fue llevar unas flores a una mujer ingresada en un hospital, víctima de la violencia. Como tantas otras cosas, todo quedó en ese tipo de gestos. Salvo este tipo de gestos de cara a la galería, lo cierto es que las mujeres egipcias no han notado muchas mejoras.
En Egyptian Streets, Farah Khairat se preguntaba ayer si "Is Feminism Compatible with Egyptian Culture?". La respuesta dada nos muestra el problema habitual, la lucha entre si el feminismo es algo inventado por Occidente para hundir el mundo árabe o si las mujeres de todo el mundo tienen problemas similares y pueden ser solidarias en lo práctico y en lo teórico. Como en otras ocasiones, se desperdicia la ocasión teórica de avanzar entre lo que la autora llama "el nacionalismo", "el islam" y "el poscolonialismo". La misma pregunta vuelve otra vez a situar Egipto como un mundo diferente una excepción, al hablar de "cultura egipcia". Son las influencias del nacionalismo.
En el texto podemos leer cosas como estas:

Leila Ahmed, an Egyptian feminist scholar, goes even further to discuss the controversial history of the ‘harem’ arguing that viewing the harem as a means of domestication and imprisonment is flawed, and that the harems were instead, a source of strength and mobilization for women. In a society where activities existed for men, the harem allowed for women to freely engage in certain activities, for women, by women. This is much like spaces today, in many areas of Egypt which are only provided and open for women, whether it be recreational, workplaces, transportation, or even fitness facilities.
The founding of feminism in Egypt and the Arab world more broadly, is distinct in that it is visibly intertwined with nationalism. Of course, the issue that arises when feminism and nationalism are inextricable is that the intention of activists is not to better women, but rather women are treated as a tool for nationalism. It is crucial to consider though, that culture is malleable, and that the primary function of the history provided here is to present Arab feminism as an entity in itself that emerged out of its own cultural context, rather than being a Western concept that is applied to it. These historical events evidently present a level of compatibility with Arab culture and feminism.*


El primer párrafo viene a decir que el harén, la mujer encerrada, invisible, puede ser positivo porque permite estar a la mujeres haciendo actividades sin hombres; las cárceles también.
Si el "feminismo árabe" que se proclama en el segundo párrafo va en la dirección del primero, es decir, en la obsesión nacionalista con tal de no recibir influencias de occidente, no queda mucho recorrido. Una vez más, el deseo de ser diferentes, hace que se justifiquen cosas que no han producido demasiadas ventajas para las mujeres. El exceso teórico también parece olvidar y alejar de la realidad de las mujeres en las calles, en las casas. El feminismo nacionalista se aísla a sí mismo, negando todo lo demás y sumándose a la teoría de que efectivamente, la lucha de las mujeres en Occidente es un Caballo de Troya para la destrucción del islam o de la familia islámica. De nuevo se mete a todo el mundo en el mismo paquete, asignando esencias y convirtiendo en cercado lo que debería ser un principio de libertad, pero eso no se contempla porque en lo "egipcio", como dijo el ministro de Dotaciones Religiosas no hace mucho, "va lo religioso", que los "egipcios son religiosos por naturaleza", uno de los principios más rechinantes de convertir en límite lo religioso, que es intocable y ante lo que todo debe ceder. Es la trampa del nacionalismo religioso, que desgraciadamente, sigue prosperando en el mundo, más allá de Egipto. La religión es la base de la nación y es desde esos límites desde donde debe situarse la discusión. Es decir, lo de siempre.
La trampa de un "feminismo egipcio" es como la de otro cualquiera sujeto a los límites de lo local, que siempre ha actuado contra las mujeres. Al final las mujeres, como quiere Erdogan, por ejemplo, acaban teniendo hijos para la patria o para el islam, ya que se identifican ambos. ¿Cómo se van a negar a ello?


Para ir a los ejemplos más claro del papel que las mujeres juegan en el régimen egipcio basta con ver la cuestión que plantea Ahram Online sobre las enmiendas constitucionales para asegurarse la ampliación de los mandatos presidenciales que mantengan a al-Sisi por décadas.
Señala el diario estatal:

Amr Hashem Rabie, a political analyst with Al-Ahram Centre for Political and Strategic Studies, told Al-Ahram Weekly that opposition to the constitutional amendments submitted by the majority Support Egypt parliamentary bloc has coalesced around the proposal to reserve a 25 percent quota of seats for women.
“The level of opposition to many of the amendments varies but a consensus has emerged that the proposed quota of 25 percent of seats being allocated to women candidates should be rejected,” said Rabie.
“Some argue the quota violates principles of equality while others say it is a political bribe offered to encourage women to vote for the amendments in a referendum.”
“The goal of these amendments is to increase the presidential term from four to six years. In order to contain opposition to this change, it was decided to allocate 25 percent of seats to women in order to make the overall package more attractive. It is like disguising poison in honey.”
Ahmed Khalil, a member of the Salafi Nour Party, told the Weekly "the quota violates Article 11 of the constitution which states that men and women have equal political and civilian rights.”
“The only constitutional stipulation on parliamentary representation is contained in Article 244 which obliges the state to ensure women, youth, younger voters, expatriates and the physically challenged are adequately represented.”
Khalil believes that “greater participation by women in parliament does not add much to political life in Egypt.”
“Since 2015 the performance of female MPs in parliament has been insignificant and it is illogical to think that increasing their number will improve the situation.”**


Queda en evidencia el carácter propagandístico de las cuotas femeninas que al-Sisi incorporó al parlamento en el diseño propuesto. Lo que se está debatiendo en realidad son las cuotas del poder y este solo es masculino. Los argumento de unos son que las mujeres no han hecho nada desde la constitución del parlamento en 2015; el de otros que es inconstitucional porque crea una desigualdad. Esto significa sencillamente que los hombres no quieren perder un 25% de asientos parlamentarios, que es la forma de establecer alianzas y negociar prebendas. 
Los hombres tienen poder y significan algo para el parlamento; las mujeres no tienen nada que vender o negociar, por lo que su presencia en el parlamento les debilita.


Los argumentos a favor son importantes: las mujeres participarán más en el referéndum si hay más representación femenina. Sencillo. Luego pueden languidecer en los escaños o hacer lo que les digan. A las actuales las recibieron recomendando que vigilaran sus atuendos. ¿El "modo egipcio" de hacer política feminista?
Los nasseristas, que deberían ser más favorables, también se oponen pero con otros argumentos:

Nour Al-Hoda Zaki, a leading member of the Arab Nasserist Party, said: “women have played a leading role in Egypt’s political life in recent years, and were instrumental in removing the regime of Muslim Brotherhood from office in 2013.”
“Women were on the streets en masse to protest the Islamist regime in 2013 and voted yes to the new constitution and the election of President Abdel-Fattah Al-Sisi in 2014. They deserve to be adequately represented.”
“The reason we oppose the proposed quota is that it is a cheap attempt to win the votes of millions of women in favor of the amendments. The issue is not the quantity but the quality of female MPs. It is not a question of how many women sit in parliament but how effective they are as MPs.”
Zaki agreed with Abdel-Aal, saying “the performance of female MPs in the current parliament has been all but irrelevant.”

Contrarios a las enmiendas que aumenten el tiempo del presidente en el poder y hagan inviable el cambio, los nasseristas se ven en la tesitura de criticar el aumento de las cuotas para intentar que no prospere la reforma constitucional, un callejón sin salida.
Unos protestan porque las mujeres les ocupan los sitios que les permiten extender el poder territorialmente; otros porque es un reclamo para el voto femenino. Y todos están de acuerdo en que las parlamentarias han hecho muy poco, probablemente lo que les hayan dejado. Recuerdo una joven y activa parlamentaria que dijo que llegaba a El Cairo a trabajar por su circunscripción. Es probable que regresara con las manos vacías, aburrida. Si han hecho poco es porque no les han dejado hacer más o que los partidos no propusieron a las más adecuadas. De todo hay.

El parlamento de Mohamed Morsy, 10 diputadas islamistas

La publicación Raseef22 recogió la opinión de las parlamentarias egipcias y de su silenciamiento cuando llevaban un año en sus puestos:

The lack of leadership roles for women in parliament is considered one of the most important, especially that there are 25 committees but none of them are led by women except May Al Botran who succeeded in heading the communication and information technology committee with the beginning of the second normal parliamentary session.

Dr. Amina Nassir, member of the education committee said that “our culture in Egypt is still dominated by men” adding that this is a problem that is common in most state institutions, and until now no woman has ever been governor or president of a university.
Nassir told Raseef22 that “despite the talk about gender equality, patriarchal culture is spread in our society everywhere. The role of women is decreasing and this is a reality that no one can deny.”
Nassir explained how she presented herself to lead the education committee during the first session of parliament and gave several statements with a clear program to reform the educational sector as someone who has been in the field for 40 years, but then she was surprised during the voting that almost everyone voted for a male colleague: “I accepted the result and I am working on implementing the plan I suggested in order to reform education in the country.”
Naemat Qamareddin on the other hand, tells us of a situation she faced in parliament while trying to run for the post of secretary of the housing committee: “I was hoping to get the post, but then I retracted my nomination after a number of MPs asked me to do so, in order not to dilute the vote for a particular male nominee.”

Not allowed to speak
Qamareddin told us how she asked for a turn to speak during the crisis between the journalists and the Ministry of Interior but the speaker of parliament gave her colleagues the space to speak but not her: “I was not able to read the statement with which I was trying to help resolve the crisis at the time.”
Dr. Mona Jaballah, member of the Free Egtyptians party, said that women are oppressed inside the parliament, adding that “there was no chance to speak in parliament.” She explained that women face many problems especially that they represent small districts that have many complaints but they are unable to speak out or solve them.***




¿Es esta la "cultura egipcia" a la que se refería la autora del texto en Egyptian Streets? Es más bien la realidad de la apariencia que supone creer que esas cuotas son el resultado de un cambio y no un maquillaje del régimen, cada vez más conservador y tradicionalista.
Con su 14,9% actual de mujeres parlamentarias, Egipto ocupa el lugar 138 de una lista de 192 países.  El parlamento de Morsi tenía 10 diputadas islamistas. No sirvieron de mucho; se limitaban a acusar a las mujeres atacadas de estar donde no debían. Al-Sisi subió a 90, pero de muy poco ha servido en un parlamento bastante inútil, que se limita en la mayoría de los casos a hacer lo que el presidente les dice, incluso entregar islas a los saudíes, como hizo en 2017. 
La mujeres han sido silenciadas en el parlamento, como explican los testimonios que surgen en cuanto que se escarba un poco sobre la superficie.  El parlamento no tiene el poder real, pero sí un poder para situar a los que controlan, como en la época de Mubarak, los distritos y los sectores claves, de las comunicaciones al fútbol, pasando por las empresas.
Mientras en casi todo el mundo se debate cómo reducir las brechas entre hombres y mujeres, en Egipto son otras las discusiones, como se ha podido apreciar. Entre el exceso teórico que no lleva a ningún lado y la parálisis parlamentaria de cara a la galería, los problemas graves de las mujeres egipcias, aquellos de los que se da cuenta cada día, siguen sin resolverse.
Eligieron el Día de la Mujer para discutir cómo reducir su presencia. Sensibilidad.



* Farah Khairat "Is Feminism Compatible with Egyptian Culture?" 8/03/2019 https://egyptianstreets.com/2019/03/08/is-feminism-compatible-with-egyptian-culture/
** "Egypt's proposed constitutional amendments: Controversy over women quota" Ahram Online 8/03/2019 http://english.ahram.org.eg/NewsContent/1/64/327861/Egypt/Politics-/Egypts-proposed-constitutional-amendments-Controve.aspx
*** "Women in Egypt’s Parliament: Silenced, Excluded, and Marginalized" Raseef22 23/11/2016 https://raseef22.com/en/politics/2016/11/23/women-egypts-parliament-silenced-excluded-marginalized/



miércoles, 23 de enero de 2019

La mala representación

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Coinciden en la CNN dos reportajes sobre dos problemas de comunicación intercultural y algo más. El primero de ellos, fechado hoy, se titula "Chinese model: Dolce & Gabbana ad campaign 'almost ruined my career'""; el otro es del día 18 de enero y lleva por título "Vogue mixed her up with a different Muslim woman. She's devastated". Los dos son un ejemplo de algo que va más allá de la "comunicación intercultural" y tiene que ver con la "actitud" intercultural que es el condicionamiento previo que se nutre de los prejuicios que crean los estereotipos, verdadero problema en un mundo cada vez más próximo.
Existe una dinámica de interacción entre públicos y medios. Los unos retroalimentan a los otros. Una vez perdido el sentido ilustrado y didáctico de los medios, es decir, haber renunciando en su mayoría a que la información aumente y mejore el conocimiento sobre la realidad y se centren mayoritariamente en la atención y el entretenimiento, es mucho más fácil recurrir a los estereotipos que a intentar cambiarlos, entendiendo que estos son negativos para las relaciones.
En los siglos XVIII y XIX, la comunicación no salía del ámbito local. Todavía en el XX hay dificultades, hasta que con la llegada de la denominada Sociedad de la Información se produce la mundialización informativa. Las noticias recorren el mundo en un instante y, tan importante, cualquiera puede crear sus flujos de información a través de un mundo-red. Tras conseguir este estado comunicativo, se produce un reflujo intentando, precisamente, paliar sus efectos sobre los regímenes cuya subsistencia se basa en el control de la información. Los gobiernos de estos países comienzan a construir barreras reguladoras para evitar los conflictos internos.
Pero lo que nos interesa aquí es el efecto que este movimiento de información tiene en un mundo en el que existe una profunda asimetría informativa y una producción estereotípica, que forman parte de la "tradición supremacista" de la cultura occidental respecto al resto. El siglo XIX, con su expansión colonial sigue marcando la percepción de ambas partes del mundo. Esto abre constantes conflictos, porque es evidente que nuestro mundo no es el del siglo XIX, que el papel actual de Asia es muy diferente al de la época de las Guerras del Opio, que ya no se puede atacar un país y obligarlo a que acepte que se queden con sus puertos comerciales, como se hizo, con Hong-Kong, por ejemplo.


Hay reconsiderar el papel de los medios, su modo de informar sobre otras culturas. Esto no elude la crítica de la política internacional o de situaciones de injusticia. Todas las culturas tienen elementos negativos en sus desarrollos, frenos construidos por los propios sistemas de poder, que se refuerzan precisamente por las críticas que reciben camuflando el poder como rasgos de identidad propia. Es una forma de engaño para seguir manteniéndose en el poder, evidentemente.
Me refiero a otro tipo de acciones, como las señaladas por la CNN provocadas por la falta de rigor mediático o los enfoques de burla hacia cosas que no solo no se entienden sino que son dibujadas como ridículas, de forma estereotipada y que hacen que las personas a las que se les aplica no se reconozcan y se sientan ridiculizadas o maltratadas.
Hace unos días, tras una matanza terrorista en un país africano, se realizaban fuertes críticas a los medios norteamericanos por no haber aplicado a las víctimas los mismos criterios éticos que se plantearon tras el 11 de septiembre. Eso implica evitar las escenas de cadáveres para proteger a las familias. En este caso, como en muchos otros, los principios que se exigen por parte de nuestras sociedades, no parecen tener que aplicarse en otras, que carecen sobre todo de defensas.
Las guerras comerciales con Asia se están convirtiendo en un recrudecimiento de los estereotipos contra las personas. En los años 70 el blanco de esto fue Japón, acusado de "copiar" o "imitar" todo. Hoy Japón, por su esfuerzo, es una potencia mundial en muchos sectores. El papel que le tocó padecer a Japón, le toca hoy a China, la segunda economía mundial, con los mismos repetitivos estereotipos.
La primera de las noticias de la CNN nos habla de la irritación causada en China por un anuncio de Dolce & Gabanna con una modelo china:

The Chinese model who starred in a series of controversial Dolce & Gabbana videos has said the controversy surrounding the campaign almost ruined her career.
Speaking out for the first time since November, when the fashion house was forced to apologize over accusations of racism, model Zuo Ye claimed that she received threats, online attacks and harassment following the outcry.
The controversy began when D&G published three promotional videos showing Zuo struggling to eat Italian food with chopsticks. The 40-second spots, which were posted on D&G's Instagram, Facebook and Twitter, were created to promote "The Great Show," which was billed by the fashion house as a "tribute to China."
Zuo was pictured attempting to pick up pizza, spaghetti and cannoli to the sound of stereotypical Chinese music. A narrator is heard offering seemingly patronizing advice such as "don't attempt to use the chopsticks as knives" and "just use your chopsticks like pliers."
A social media storm followed when a number of offensive private Instagram messages -- allegedly sent by the brand's co-founder Stefano Gabbana in response to criticism of the videos -- went viral.
The Italian designer denied writing the messages, which included derogatory remarks directed toward China and Chinese people, and claimed that his account had been hacked.
In a statement posted to Zuo's Weibo account Monday, the model apologized for her role in the controversy. She also offered her account of the incident, claiming that she knew very little about the videos' content beforehand, other than being told it would be "fun."
"I never and would never bear anything disrespectful to my home country," she said. "I'm deeply in love with my country and proud to be a Chinese to send on international runways."*


El reportaje muestra cómo las tiendas de Dolce & Gabbana en Pekín y Shanghái tienen vigilancia por temor a reacciones más allá del boicot a las compras. Es ahí donde duele y donde surgen los arrepentimientos. Los ejemplos de este tipo se suceden en la historia de los últimos años. Aquí hemos dado cuenta de algunas de ellas, como la que afectó a las muñecas barbies, tras la controversia con Mattel, que llevó al boicot de los compradores chinos a los productos de una marca que les responsabilizaba a ellos de lo que era un error de diseño, como se pudo probar después. La brillante y sofisticada House of Barbie en Shanghái tuvo que cerrar tras dos años en picado en 2011.
Pero es muy fácil echar la culpa a China, es ahí donde funcionan los estereotipos que se mantienen a través de los medios. El anuncio de Dolce & Gabbana incurre en el principal error de este tipo de situaciones, la visión de superioridad, la ridiculización. Está tan asumido en Occidente que pasa desapercibido. ¿Dónde está el problema?, dicen, cuando se les advierte de esta mala práctica.


Hay que desarrollar una sensibilidad específica porque estos mensajes están tan metidos en nuestros medios que solo los detectamos cuando nos los aplican a nosotros. Entonces, sí, nos damos cuenta, pero ¿somos capaces de pensar que esta gigantesca maquinaria mediática puede estar ofendiendo a los demás o practicamos como normalidad la "ley del embudo"? Dolce & Gabbana desarrolló un anuncio para un mundo en el que se escucha a Donald Trump decir que todos los problemas del mundo vienen de China, que China se ha inventado el cambio climático, que los productos chinos son de "mala calidad"... ese discurso mediático sirve a los intereses comerciales y se prolonga para mantener el consumo restringido.
¿Vamos hacia guerras de boicots? Probablemente. Los movimientos populistas, antiglobalización, han centrado su discurso en que son los otros los que han creado la situación de crisis, cuando es más bien los contrario. Los responsables de que sus productos se fabrique en China o en cualquier otro lado son los que buscan ampliar su beneficio deslocalizando sus fábricas. Es más fácil y productivo. Con esto, es fácil hacer un discurso xenófobo, en este caso contra China, Corea y Japón. Europa tampoco se escapa a ello (el Brexit ha vivido de lo mismo).


Desde que China ha ido creando una producción propia de calidad, los ataques se recrudecen y cualquier bulo es dado por bueno, como ocurre con los teléfonos Huawei. Me sentí muy mal hace unos días cuando una de mis alumnas chinas se me echo a llorar al decirme cómo, esperando el autobús, se dedicaron delante de ella a hacer pintadas en un anuncio de Huawei, al que han querido convertir en el Gran Hermano los mismos que se tuvieron que disculpar por espiar el móvil de Angela Merkel y otros dirigentes de países aliados. Las grandes fugas de información vienen de las compañías (Facebook, Google...) que son las que controla el sector y las que nos "espían" cada día. No hace falta dar detalles.


Deberíamos ser conscientes que estas informaciones, cuya base son las guerras comerciales, están creando un muy mal ambiente hacia personas que no cometen más pecado que venir a nuestros países a estudiar. Pero eso también está bajo sospecha, según algunos. Vienen a "robar nuestros secretos" a la aulas, nos dicen. Ridículo. Durante décadas hemos recibido gustosamente en nuestros campus alumnos de todas las procedencias. Es ahora cuando parece que nos sentimos atacados. Está creciendo el populismo racista y eso es un enorme retroceso y muy peligroso. ¿Recordamos los ataques contra los turistas en Barcelona el pasado verano, las demostración de "no nos gustas" por los nacionalistas autoerigidos en voz popular? Son síntomas de lo mismo.
He visto muchos tipos de racismo, pero ninguno como el que se está creando en el país que está haciendo del racismo bandera interna y exterior, los Estados Unidos. Eso es lo que está logrando la administración de Donald Trump. Disfraza los choques comerciales con sus dosis de supremacismo blanco y de desprecio hacia lo exterior, ya sean hispanos, afroamericanos o chinos. Los Estados Unidos de Trump están en lucha contra el mundo y los medios no ayudan mucho, sino que se suman a este racismo estereotípico creciente. Afortunadamente ha hecho despertar a la mitad que no le apoya, que no se siente identificado con sus mensajes. Pero, cuidado, las guerras comerciales son cada vez más sucias.


El otro caso del que nos da cuenta la CNN es de diferente naturaleza, pero refleja también un problema en la percepción de los otros:

Noor Tagouri shrieks in delight as she opens the latest issue of Vogue magazine to find a dazzling portrait of herself in head-to-toe Givenchy.
"So cool," she exclaims. "Oh my god, I'm freaking out!"
But the video, which was posted to the journalist and activist's Instagram account Thursday, then takes an unexpected turn. The camera zooms in on a photo caption misidentifying her as the Pakistani actress Noor Bukhari.
"Are you kidding?" she sighs.
In a caption accompanying the video, Tagouri expressed her dismay at the error.
"I have been misrepresented and misidentified MULTIPLE times in media publications -- to the point of putting my life in danger," she wrote. "I never, EVER expected this from a publication I respect SO much and have read since I was a child."
"Misrepresentation and misidentification is a constant problem if you are Muslim in America," she continued. "And as much as I work to fight this, there are moments like this where I feel defeated."
Tagouri later told CNN she wasn't surprised by the mistake and that it happens "more often than not."**


La cuestión va más allá del error, tanto por su frecuencia como por su sentido. Nos dice que ha sido mal identificada y mal representada, es decir, en ocasiones a la foto correcta (caso de el número de Vogue) se le pone un nombre incorrecto; pero también otro, a la foto de otra persona se le pone el nombre suyo, lo que puede resultar muy peligroso en determinadas circunstancias.
Los errores múltiples en el etiquetado de las personas revelan uno de los efectos del estereotipo: no deja ver las diferencias. Una mujer con velo son todas las mujeres con velos, da igual un nombre que otro, una cara que otra. Todo tiende a verse igual. El propio uso de estereotipos es lo que fomenta, la falta de matiz. Los que no son como nosotros son todos iguales.
La periodista ha expresado el abatimiento que le produce esta situación de confusión una y otra vez a través de un tuit:

noor
I’m SO heartbroken and devastated. Like my heart actually hurts. I’ve been waiting to make this announcement for MONTHS. One of my DREAMS of being featured in American @VogueMagazine came true!! We finally found the issue in JFK airport. I hadn’t seen the photo or the text. Adam wanted to film my reaction to seeing this for the first time. But, as you can see in the video, I was misidentified as a Pakistani actress named Noor Bukhari. My name is Noor Tagouri, I’m a journalist, activist, and speaker. I have been misrepresented and misidentified MULTIPLE times in media publications - to the point of putting my life in danger. I never, EVER expected this from a publication I respect SO much and have read since I was a child. **



El problema del etiquetado de las personas es que no percibimos diferencias. Las caras nos parece iguales y los nombres nos suenan igual. Solo un contacto más próximo y, sobre todo, una actitud de menos prejuicios nos permiten identificar a la persona por su nombre correcto. Si todo nos parece lo mismo, es difícil que podamos entender diferencias, matices, contrastes..., es decir, lo que tenemos realmente delante.
El prejuicio y el estereotipo no nos dejan percibir la realidad que tenemos delante. Esta es reconducida hacia nuestra visión previa, de la que no podemos salir. Es como una venda perceptiva, un filtro deformante.
El problema actual es que la información no está sirviendo para establecer matices, sino —por el contrario— para reforzar los estereotipos e incluso crear otros nuevos. Hablaba hace unos días con otra alumna de nacionalidad extranjera. Es periodista. Lleva media vida en España, cuya legua habla mejor que muchos nativos. Su desesperación es que no ven en ella más que una extranjera y se debe ocupar de lo que ellos entienden que se debe ocupar una "extranjera". Por mucho que haga y demuestre (lo hace porque es una buena profesional) siempre será la "extranjera" y no debe entrar en lo que los nacionales entran. Es profundamente injusto y, lo que es peor, no cambiará. Nadie ve en ella lo que es, sino lo que quieren (y les interesa) ver.
Todo esto se está reforzando por los mensajes múltiples desde los nacionalismos populistas, una de cuyas piezas argumentales es la xenofobia. La CNN ha dado la noticia del error, pero lo ha hecho en la sección "Style", con lo que queda reducida a un problema de una revista de moda que se equivocó y no al problema central que la propia periodista señala: es una periodista musulmana norteamericana. Y eso no cuadra en la mente de sus estereotipados colegas, a los que les da igual un nombre que otro, un país musulmán que otro.


Desde hace décadas tengo muchos alumnos extranjeros, de las procedencias más diferentes. A todos ellos, de Méjico a Egipto y de China al Sahara, les agradezco la oportunidad que me ofrecieron de salir de mí mismo, de los condicionamientos culturales tan enormes en los que vivimos sin apenas ser conscientes de ellos. Hoy trabajamos en nuestros seminarios doctorales, en muchas de nuestras tesis, en la comunicación intercultural, lo que implica entrar muchas veces dolorosamente en las condiciones de racismo, de xenofobia, de construcción de estereotipos, en nuestros propios prejuicios. Es algo que nunca reconocemos porque nos parecen naturales, pero cuando te fijas un poco ves cómo va aumentando el nivel de peligro de la convivencia. No trabajamos suficientemente en este problema, que va a más.
Los medios deberían ser conscientes del papel que juegan en la reproducción de los estereotipos y tratar de aprender a informar de otra manera, no fomentando los conflictos interculturales, sino aprendiendo a ver las diferencias existentes entre las culturas, los países, los gobiernos y las personas. No es justo que lo que hacen los gobiernos o empresas lo pague un turista o un estudiante o un trabajador o un inmigrante. Si cuando vamos fuera nos hicieran pagar los errores de nuestros gobernantes y de nuestros antepasados, mejor no salir fuera.
El problema es que hoy la xenofobia y el racismo venden. Lo hacen política y económicamente. Son muchos los interesados en crear conflictos ya sea atacando a las empresas que quieres hundir de otros países. La xenofobia se vende a través de los titulares de los medios, de las noticias que inciden en lo estereotípico. No es información, sino redundancia, vuelta a lo mismo con diferentes caras o la misma, pues tampoco las distinguimos en nuestra cerrada actitud.
La práctica no es exclusivamente occidental. También esta guerra se practica en otras culturas hacia occidente. Pero si sigue esta escalada, los problemas seguirán creándose y aumentando. La violencia se manifestará en unos casos, en otro el boicot. Habrá personas a las que se trate mal, como el caso de los hispanos en Estados Unidos. Gracias al presidente, todos pueden ser etiquetados como delincuentes y una amenaza a la "seguridad nacional" de los estados Unidos. Se seguirá deteniendo a la gente por "perfiles", un eufemismo técnico para camuflar el racismo y sus estereotipos.


Lo que podamos hacer todos, cada uno en su parcela, por corregir los errores debemos hacerlo. No se puede juzgar a las personas por los estereotipos ni por los titulares simples y alarmistas de los medios. Los dos ejemplos vistos nos muestran caras del problema. Las hay de muy distinta factura, pero reflejan el fondo de los problemas. Una campaña publicitaria que se usa para ofender a un país y a una cultura, revela dos cosas, la ignorancia de la riqueza esa cultura
La mejor experiencia de mi vida me la proporcionan las personas de diferentes culturas con las que convivo y trabajo, codo con codo, cada día. Aprendemos unos de otros, sin la prepotencia que caracteriza a algunos desde su supremacismo. El mundo puede ser mejor de lo que es o, al menos, no empeorar.
Me pongo triste cuando mis alumnos me cuentas sus experiencias discriminadoras o racistas. Me siento profundamente frustrado porque no conseguimos desde las aulas cambiar lo que debería ser nuestro objetivo, abrir las mentes a la convivencia y al entendimiento. Hoy parece que se utilizan para lo contrario. Es más fácil ganar simpatía sumándose a los vicios que intentando hacer prevalecer las virtudes. 
Una advertencia: primero te parece malo el que está lejos; luego te vas acercando hasta llegar a tu vecino. Es un problema de actitud, más que de objeto. Una vez que te conviertes en el centro del mundo, todos los demás son bárbaros.


* "Chinese model: Dolce & Gabbana ad campaign 'almost ruined my career'"" CNN 23/01/2019 https://edition.cnn.com/style/article/dolce-and-gabbana-model-zuo-ye/index.html 
** "Vogue mixed her up with a different Muslim woman. She's devastated" CNN 18/01/2019 https://edition.cnn.com/style/article/vogue-noor-tagouri/index.html

martes, 18 de diciembre de 2018

La representación o más allá del ser

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Puede que alguien tenga todavía dudas sobre los escenarios que las nuevas tecnologías han abierto sobre las formas políticas y bélicas. La palabra que parecía vieja, "propaganda", ha quedado en un primer término remozada con las nuevas características de la incapacidad de determinar su procedencia —incluso si es humana— y su verdad. Estamos de lleno en una época en la que la virtualidad ha alcanzado una dimensión insólita en un mundo de pantallas y flujos de información. Los hechos —al fin lo comprendemos— son inasibles y adquieren su fuerza como "relatos", como narrativas circulantes que se resisten a ser silenciadas en un mundo de ecos.
El diario El País titula "Los piratas rusos intentaron desacreditar a Robert Mueller tras el triunfo de Trump, según dos informes" y añade para ir preparando el texto: «Las investigaciones sostienen que la fábrica de noticias falsas relacionó al fiscal especial con grupos islámicos y casos de corrupción». Incluso el término "piratas" es una forma metafórica para referirse a una realidad pasada: los viejos piratas de los mares cuyo nombre fue adquirido o asignado a aquellos que entraban a saco en los sistemas informáticos. "Piratear" un sistema adquiría un significado entre el asalto y la copia, entre el abordaje y el pillaje informático. Pero estos "piratas" han pasado a ser más bien "corsarios", malvados agentes a sueldo de unas potencias para "hundir" los barcos ajenos, en este caso la figura del encargado de investigar la trama rusa de Donald Trump.
El diario nos informa sobre este asalto a Robert Mueller:

Los piratas rusos intentaron desacreditar a Robert Mueller tras el triunfo de Trump, según dos informes Así funcionaba la fábrica rusa de las noticias falsas
Los piratas rusos intentaron desacreditar a Robert Mueller tras el triunfo de Trump, según dos informes Twitter detecta más de 50.000 cuentas relacionadas con la injerencia rusa.
Las investigaciones realizadas por universidades y empresas privadas revelan que el papel de Instagram, filial de Facebook, se ha subestimado. Los rusos controlaban 133 cuentas en esta plataforma, que sumaban 2.600 publicaciones al mes en 2016. La frecuencia de publicación se disparó estrepitosamente después de las elecciones, alcanzando las 6.000 mensuales en 2017. Una de las imágenes subidas a la aplicación afirmaba que Mueller había trabajado para "grupos islámicos radicales". En Facebook y Twitter hicieron circular mensajes donde afirmaban falsamente que el exdirector del FBI era corrupto y que las acusaciones de la injerencia rusa eran conspiraciones sin sentido, según recoge el Post.
“Lamentablemente, parece que [los responsables de] las plataformas pueden haber tergiversado o evadido información en algunas de sus declaraciones ante el Congreso”, afirma el informe producido por New Knowledge, una empresa de ciberseguridad, junto con investigadores de la Universidad de Columbia y Canfield Research LLC. La documentación sostiene que la presencia en Instagram de la Agencia de Investigación de Internet (IRA, en sus siglas en inglés), la organización creada por informáticos rusos para interferir en las elecciones, puede haber sido igual o incluso más efectiva que la de Facebook.*


La capacidad de manipulación de la información va más allá de la mentira tradicional. Es la forma en que se construye el "yo representado", aquel que adquiere forma ante los ojos de los demás. No es lo que somos, concepto filosófico metafísico y caduco. Es el "yo" que los otros perciben a través de la información disponible lo que tiene trascendencia en un mundo en el que los hechos  son sustituidos por sus descripciones y las personas por sus "narrativas".
Hoy, "ser" es una tarea vana. Es el control que tenemos de la representación lo que es realmente determinante. Y ese control es prácticamente inútil Por mucho que exijamos leyes para conocer, proteger y borrar, si así lo deseamos, nuestros datos, lo cierto es que eso es absolutamente inútil.


Debemos aprender a vivir con nuestras ficciones incontroladas, con la circulación de lo que antes se llamaba calumnia, difamación, mentira, rumor... todo aquellos que se predica de nosotros y que se aleja de la facticidad. Comprendemos al fin que somos efímeros y que es la información la que desborda nuestros límites. Durante siglos lo intentamos con estatuas, retratos, biografías, historia. Hoy ni el emperador ni el vasallo controlan su propia imagen. Los pintores de la corte son solo una parte; los poetas laureados que cantan nuestras hazañas agotan sus versos laudatorios ante los miles de piratas, vivos o automáticos, empeñados en el desprestigio. Es batalla perdida.
Robert Mueller es una víctima más de esta forma de guerra cuyas bombas caen sobre la realidad —otro concepto anticuado— pulverizándola, dejándola hecha cenizas, más allá del ser.

The New York Times hoy

* "Los piratas rusos intentaron desacreditar a Robert Mueller tras el triunfo de Trump, según dos informes" El País 18/12/2018 https://elpais.com/internacional/2018/12/17/actualidad/1545073300_737388.html


The New York Times hoy

miércoles, 6 de mayo de 2015

Welles y las máscaras

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Ayer tuvimos la ocasión de disfrutar en nuestro cineforo de una de las películas más incomprendidas de Orson Welles o quizá sería mejor decir más tópicamente atacada, La dama de Shanghái (The Lady from Shanghai 1947). Pasado el tiempo, casi setenta años después de ser rodada en poco más de tres semanas, escrita, producida y por Welles, es un film sólido que mantiene una idea central de su obra, la de la máscara. La película es un ejercicio barroco con un tratamiento de espacios y rostros en el que lo grotesco va avanzando entre la comedia del arte y el cine negro.
La dama de Shanghái es un oscuro laberinto de fingimientos, un juego de máscaras que van cayendo ante la mirada de un "idiota", tal como se define su protagonista, Michael O'Hara, ese marinero seducido por el canto de una sirena que casi le lleva a su destrucción. "Everybody's somebody's fool" señala en su escepticismo. Después  descubrirá que ha sido un juguete en manos de los demás, cuya falta de autenticidad ha ido descubriendo no tanto por su propia agudeza sino por matarse entre ellos. "One who follows his nature keeps his original nature in the end", se nos dice como principio filosófico que guía al personaje protagonista. Ser y representar, como opciones elementales.


Como enamorado del teatro, que era su origen y donde demostró su valía, Welles desarrolló un sentido de la "persona" como "máscara". La palabra "persona" proviene precisamente de las máscaras que se llevaban en el teatro griego durante las representaciones. El cine de Welles parte de un principio teatral de la vida: la vida es representación; el mundo, teatro. El gusto por la máscara no abandonará a Welles a lo largo de su vida y queda reflejado en su obra. El ser se diluye en la representación, en el aparentar ser. La máscara acaba convirtiéndose en la realidad; perdemos el ser en el representar, en el fingimiento, en el devenir de la vida ante los otros, jueces de nuestros actos y actuaciones. En esto, Welles se acerca a la microsociología de Erwin Goffman y a su visión del mundo como escenario. Vivir es interpretar, representar papeles en el escenario social. Pero la misión del sociólogo es analizar las representaciones; la del artista, sociólogo intuitivo, crear esas ficciones de segundo orden.


Su cine es una indagación tras la máscara sin pretensiones de hallar verdad alguna, porque se encontrará con una sucesión de muñecas encajadas unas en otras. El arte le permite ir mostrando las máscaras ante los ojos del que está destinado a comprende ese principio de la vida. Pero nada triunfa sobre la máscara. Solo queda el escepticismo. Nadie logra saber quién fue el verdadero Kane; solo se encuentran las máscaras con las que se cubrió ante los demás. El secreto de su naturaleza, como la de todos, se va con él. Nosotros, espectadores, asistimos a esa información privilegiada que el ojo omnipotente del arte permite fabricar como truco narrativo, como ilusión gratificante.


Welles fue un hombre de teatro, filosóficamente teatral. Vivió en los dos lados del teatro, creando ficciones y representándola sobre las tablas. Y extendió su visión teatral a su concepción del arte y del mundo. El mundo como voluntad, representación y teatro. El teatro, el arte en general, es la forma de la forma, actores de la vida que actúan sobre el escenario. El que sigue su naturaleza tiene el premio de no tener que buscarse entre sus máscaras, infinitas imágenes de espejos presentes en sus películas. El que no lo hace, acaba perdido en su propio. Al final de la vida, nos encontramos a nosotros mismos o a nuestras máscaras. El Kane que señala su cartel no es más real que la fotografía; es solo otra máscara.


El abanico que se abre de Ciudadano Kane (Citizen Kane 1941) a Fraude (F for Fake! 1973) es un viaje inútil para tratar de encontrar verdades tras las máscaras y ficciones. ¿Quién es Kane? ¿Qué es una obra de arte? Welles es un artista que anuncia al mundo la existencia de la magia, sí, pero, burlón, deja al espectador rodeado de trucos.
La dama de Shanghái comienza con la historia del marinero que rescata a la damisela en apuros y termina en un ejercicio de rotura de máscaras, simbolizadas por las imágenes de los espejos en la célebre escena final del tiroteo en la "funhouse", en la feria de atracciones, en el laberinto, hermosa metáfora visual de la vida y de la ficción. 
El gran novelista metaficcional norteamericano John Barth escribió un cuento titulado "Lost in the Funhouse", que dio titulo al conjunto de la colección, escrita entre 1966 y 1968. El relato de Barth comienza así: «For whom is the Funhouse fun? Perhaps for lovers». Welles podría haber hecho suyas esas palabras, pues son equivalentes al principio "Everybody's somebody's fool" que adopta. El mundo es representación, pero necesita de ese apoyo que es la creencia del que percibe, lector o espectador. Es el amor del enamorado el que tapa las carencias, el que es ciego. Es la codicia la que ciega al timado y le impide que los trucos del timo. Y es el amor del espectador el que fabrica la ilusión de realidad del arte, del cine, el deseo de ver.


Todos los espacios que aparecen en La dama de Shanghái tienen valor de escenarios teatrales; son espacios de representación ante espectadores únicos, el "estúpido" al que se pretende engañar y para quien se ha montado esa representación a la que asistimos desde fuera de la pantalla. Y nadie se deja engañar mejor que el enamorado, la víctima perfecta, el espectador ilusionado, el que acepta lo que se le muestra. Las últimas palabras del cuento de John Barth parecen tener ese sentido que Welles le dio a la ficción y que cerró con el magistral pseudo documental "F for Fake!", una reflexión final de un escéptico que conservó la naturaleza propia a través de una obra que nos revelaba la verdad de la mentira y la mentira de la verdad. La paradoja del arte es mostrar verdades a través de engaños y, como en La dama de Shanghái, solo sobrevive el que ha ha seguido su naturaleza inocente creyendo todos los engaños:

He wishes he had never entered the fun house. But he has. Then he wishes he were dead. But he's not. Therefore he will construct funhouses for other and be their secret operator —though he would rather be among the lovers whom funhouses are designed.

Hoy se cumple un siglo del nacimiento de Orson Welles. Y sigue entre nosotros, en este mundo de máscaras, espejos y cantos de sirenas, más que nunca.