Mostrando entradas con la etiqueta Boris Nemtsov. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Boris Nemtsov. Mostrar todas las entradas

lunes, 2 de marzo de 2015

Lo fácil

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Es sorprendente la alegría con la que se anuncian conspiraciones para gusto de todos en el diario El Mundo tras el asesinato frente al Kremlin, a 200 metros escasos de sus muros, del opositor ruso Boris Nemtsov. Es cierto que no se hace otra cosa que hablar de conspiraciones, pero creo que hay que tener cierto cuidado con lo que se lanza porque no todas tienen la misma probabilidad de ser ciertas y, lo que es peor, muchas de ellas son interesadas. Una cosa son los que hablan de conspiraciones, como Tsipras contra él, que se califican solas, y otra cosa que dejes caer toda una serie de posibilidades en rango de igualdad. Tal como se está poniendo de conspirador el mundo, hay que tener un poquito de cuidado no sea que te salga un sarpullido por la intoxicación.
Señalan en el diario El Mundo:

Boris Nemtsov representaba a esa Rusia abiertamente occidental y sin representación parlamentaria que se curtió en los convulsos años 90. Cuatro tiros a quemarropa le han convertido en un héroe para la oposición. ¿A quién beneficia su muerte? Lo fácil sería decir que detrás está el mismísimo Kremlin, pero ¿qué ventaja saca el presidente Vladimir Putin eliminando a este político liberal? Otra teoría conspirativa sostiene que el asesinato por encargo fue obra de la propia oposición, tan perseguida y desunida, que necesitaría un mártir para recuperar fuerzas y aglutinar su proclamas políticas. Nemtsov habría sido el elegido por sus propios compañeros. Otros apuestan por la pista yihadista pues la víctima había recibido recientes amenazas a raíz de su postura respecto al atentado contra el semanario francés 'Charlie Hebdo'. Otros apuntan a "elementos sin control" en los dos bandos del conflicto en el este de Ucrania. Algunos hablan hasta de un lío de faldas.
Independientemente de la intriga que rodea al autor intelectual del crimen, lo que está bien claro es que éste se ha perpetrado para desestabilizar la situación interna, ya de por sí muy delicada por la crisis económica y la guerra en Ucrania. Parece repetirse una trágica página de la historia reciente de Rusia, vivida sin ir más lejos bajo la Administración del difunto presidente Boris Yeltsin, cuando los asesinatos azotaban la vida política, minando la imagen internacional de este gran país que entonces buscaba una salida tras décadas de totalitarismo.*


La conclusión que supone el segundo párrafo respecto al primero es sorprendente. ¿"Independientemente"? ¿Es posible prescindir de la autoría del crimen en un crimen? ¿Por qué no plantear que el asesinado se suicidó por fastidiar? El Kremlin barajó la hipótesis de que el avión de pasajeros derribado sobre Ucrania pudo ser un intento de asesinato contra Putin, cuyo avión regresaba a Moscú. ¿Por qué no?
¿"Lo fácil"? Sí, lo fácil es ver a Adolf Hitler detrás del Holocausto. Pero con todo y con eso hay personas que se dedican a negarlo o a quitarle importancia. Sí, es lo fácil. Pero esa facilidad es la de quienes están interesado en "facilitar" hipótesis alternativas que mantengan abierto lo que les interesa que esté abierto y cerrar lo que les interese cerrar. Si me encuentro con alguien que me dice que los judíos se mataban entre ellos para echar la culpa a Hitler, sé con quién me encuentro. No es solo lo fácil.

No, no es lo fácil pensar que es la oposición la que ha matado a uno de sus miembros para echar la culpa a Putin. Es lo que ha ocurrido en Egipto con el asesinato por parte de la Policía de la activista Shaimaa al-Sabbagh. Tras pegarle un tiro en la cabeza, detuvieron a uno de los compañeros del partido socialista al que pertenecía. Lo tuvieron que soltar pocas horas después. Pero se trataba de hacer correr la hipótesis de que habían sido los compañeros que iban a depositar flores en Tahrir en recuerdo de los caídos en la revolución de 2011. También lo fácil sería pensar que fue la Policía. Fácil y probable.
En los tiempos en los que se busca la intoxicación informativa, es tarea del periodista saber discriminar lo fácil de lo probable. También discriminar lo que es una afirmación fundada de lo que es un disparate. Y sobre todo: dejar perfectamente claro al lector que las hipótesis que circulan no son avaladas por el informador o su propia especulación. Si es así, debe decirlo con claridad suficiente. 
Compárense los dos párrafos anteriores con los dos siguientes, escritos por Pilar Bonet en el diario El País:

Las teorías de la conspiración, de distinto nivel de complejidad, son parte de la cultura política rusa y, en ese contexto, hay base para afirmar que el Kremlin está detrás de la muerte de Nemtsov, que criticaba al presidente Vladímir Putin y se disponía a revelar datos sobre la ayuda militar de Moscú a la guerra en Ucrania. En este contexto, también cabe decir que Putin era el menos interesado en que su oponente cayera abatido junto al Kremlin. Tras la muerte de Politkóvskaya, los amantes de la conspiración se dividieron, siguiendo esa lógica, en dos grupos: para unos, Putin era el menos interesado en que Politkóvskaya fuera acribillada justamente el día de su cumpleaños, el 7 de octubre; y para otros, la fecha había sido elegida adrede por quienes querían ofrecerle un regalo-sacrificio.
Conspiraciones al margen, la cuestión clave es si se dan hoy en Rusia las condiciones institucionales y políticas para descubrir la verdad o si las pistas del terror se extraviarán de nuevo en expedientes y archivos. Lo que sí es posible afirmar ya es que el Kremlin, como mínimo, tiene responsabilidad moral y política por el clima reinante en Rusia de agresividad hacia Occidente y hacia los políticos de corte occidental, como era Nemtsov. Este clima es aventado por las televisiones estatales, con su vitriólica propaganda que presenta a Occidente como el portador de todas las lacras y que siembra el odio en las mentes ofuscadas, es un caldo de cultivo que propicia la violencia y muertes como la de Nemtsov. Si esto continúa, no hay que descartar la aparición de formas locales de violencia a la usanza del Estado Islámico.**


Se barajan hipótesis parecidas pero el tono es completamente distinto, concediendo diferentes niveles de credibilidad en función de los precedentes. Unas expresiones clarificadoras: "hay base para afirmar" y "lo que sí es posible afirmar". Ambas marcan las posibilidades de la afirmación diferenciándola de la pura especulación interesada.
Una cosa es la "autoría" y otra la "responsabilidad moral", algo que es importante distinguir. No sabemos quiénes son los autores materiales del crimen, pero sí sabemos quién está creando el clima de animadversión contra las personas. Sobre eso no hay que especular; es un hecho.


El aparato propagandístico ruso es impensable en términos de los estándares informativos occidentales. Sobrepasa cualquier noción de mesura informativa. Cuando toca dirigirlo contra los propios ciudadanos, contra la oposición, se hace con la misma virulencia con la que se ataca a los países occidentales.
Señala Pilar Bonet:

Las autoridades rusas tratan de unir a sus ciudadanos en nombre de una idea del Estado que parece arcaica en Occidente. El Kremlin adopta actitudes de defensa y ataque, pero no sabe conectar con la sociedad entendida como un conjunto de ciudadanos individuales portadores de derechos.**

Esa estrategia primaria supone la intensificación emocional de la información, son esas actitudes de "defensa y ataque" a las que se refiere. La información se encuentra en estado de propaganda, es decir, un desequilibrio constante que divide lo propio y lo ajeno de forma tajante. Todo lo propio es bueno y está justificado en la defensa, mientras que lo de los demás es siempre ataque injustificado, pura agresión.


El "arcaísmo" señalado en el artículo se está extendiendo en determinados países, por lo que abundan las teorías de la conspiración contra el poder, que siempre se presentan como teorías contra el pueblo y la Historia. Señala Pilar Bonet:

Ante el aluvión de mentiras generado por la política oficial, las promesas oficiales de impulsar una investigación seria son recibidas con escepticismo por quienes desearían que el Kremlin deje de cultivar las bajas pasiones de la sociedad.**

Son esas "bajas pasiones" las que crean el clima como para que el asesinato de un opositor se produzca. La demonización, mostrando a la oposición como enemigos, traidores, etc., tiene estos efectos. Putin controla los mecanismos de la propaganda y eso es un termostato emocional social. Le interesa presentar sus acciones como protección del pueblo ruso. Las Pussy Riot eran una amenaza a la venerable iglesia y a los creyentes rusos, entre los que se encuentra el piadoso Putin. La campaña homofóbica trataba de proteger a los niños rusos convirtiendo a los homosexuales en perseguidores de menores, como si esto no fuera posible entre heterosexuales. Las campañas del Kremlin sirvieron para ir dando palizas en nombre de la patria. Había que hacer caso al padrecito Putin.


El oficial "Comité de Investigaciones" no descarta nada: asesinato para desestabilizar el país, perjudicar la imagen de Rusia, actividades comerciales, antipatía personal, el "sacrificio" (lo llaman "víctima sagrada") para lograr objetivos políticos (es decir, los suyos lo mataron) y hasta la hipótesis yihadista por haber criticado Nemtsov los ataques a Charlie Hebdo. La Comisión oficial no incluye, claro está, la fácil. ¿Demasiado fácil?
"Lo fácil", dirían algunos, era echarle la culpa a Putin. Lo difícil es no hacerlo.


* "El regreso de la política del miedo" El Mundo 02/03/2015 http://www.elmundo.es/internacional/2015/03/02/54f3627dca47416f358b457a.html
** "La responsabilidad moral de Putin" El País 28/02/2015 http://internacional.elpais.com/internacional/2015/02/28/actualidad/1425163105_501907.html






sábado, 28 de febrero de 2015

Los alegres tarados

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Lo habíamos dicho en su momento. ¿Y qué pasa con los "yihadistas" españoles  que han ido a Ucrania? ¿Por qué está mal ir a matar sirios y volver y no está mal ir a matar ucranianos y regresar a tu pueblo a dejar al personal con la boca abierta por las machadas? Esta especie de donjuanes bélicos, que les gusta conquistar y contarlo con todo lujo de detalles después, han sido ahora detenidos mientras se revisa de qué se les puede acusar. Se suele decir que los delincuentes van por delante de las leyes, pero esta vez son  estos tarados los que van por detrás del sentido común. Si se pone de moda entre aburridos y poco espabilados irse de batallas al extranjero, porque matar es muy entretenido y además conoces gente, va a tenerse que hacer una legislación más explícita que deje claro el riesgo al regresar.
El País nos ofrece un esbozo de retrato de algunos de ellos:

Tienen 24, 27 y 28 años. Uno estaba en el paro, otro era portero de discoteca y el otro trabajaba para la compañía de coches Mercedes. Todos vivían en Madrid (Alcorcón, Vallecas y distrito Centro), pero se conocieron en el frente prorruso en Ucrania, en las Brigadas Internacionales de Donbass. Allí llegaron, después de tres días de viaje, por separado —uno directamente a Donetsk y dos de ellos previa escala en Moscú, donde les esperaba un funcionario ruso—, en verano del año pasado. Los tres utilizaron el mismo método de alistamiento autónomo: contactaron con combatientes del bando ruso a través de Twitter, siempre según fuentes de la investigación.
No les pagaron ni el viaje ni un sueldo, pero fueron recibidos con los brazos abiertos por los comandantes rusos que lideran el frente este ucranio, que les dieron aparte de su correspondiente AK-74 y el uniforme de guerra, comida y alojamiento gratuito. Dejaron sus cómodos pisos en la capital para vivir en naves y acuartelamientos colectivos en los que, según sus declaraciones, hay aún más “brigadistas” españoles y muchos —“varios cientos”— de otros países, sobre todo serbios y franceses. “La mitad de ellos son comunistas y la otra mitad nazis”, han explicado los detenidos. “Combatíamos comunistas y nazis juntos”, han declarado, justificando esa contradicción ideológica argumentando que “todos queremos lo mismo, la justicia social y la liberación de Rusia de la invasión ucrania”.*


La peculiar composición de estos batallones "prorrusos", dirigidos por comandantes rusos, esa división entre nazis y comunistas nos muestra que lo que se está produciendo es un fenómeno similar al yihadismo: la formación de futuros combatientes locales. Puede que algunos tarados vaya a vivir emociones, pero otros va a coger experiencia, a prepararse para un futuro en el que, ¡quién sabe!, puedan hacer falta sus habilidades en sus países.
Lo de la "liberación de Rusia de la invasión ucraniana" es un chiste que demuestra el grado hasta el que puede llegar la estupidez humana cuando se usan bien los medios de propaganda y se le dice a la gente lo que quiere escuchar. Estos tarados, convencidos de que los norteamericanos no llegaron a la Luna, que Estados Unidos lanzó sus aviones contra las Torres Gemelas, etc., etc., conforman ese batallón de creyentes cuya credulidad ha sobrepasado el nivel de la conversación fanfarrona y ha pasado a la acción, en este caso, matar invasores de la justa, piadosa, equitativa Rusia, la madre de todas las madres patrias.


Las medidas de protección y vigilancia que se han establecido ante los yihadistas occidentales que han ido a combatir a Siria e Irak no se han tomado en el caso de Ucrania, quizá por la ambigüedad con la que la comunidad internacional está manejando esta "no-guerra", como se suele decir, en la puertas de Europa. El problema es que es una "sí guerra" y no está en las puertas, sino en Europa misma, una Europa de la que Rusia se ha excluido por su carácter imperialista y sus dimensiones continentales.

Esa indefinición, ese no llamar a las cosas por su nombre, hace perder mucha eficacia y deja las cosas en una ambigüedad que, en cambio, Rusia no practica. Rusia está ejerciendo una propaganda inusitada sobre la "cuestión ucraniana", con unos niveles de turbulencia que serían la envidia del Estado Islámico. Mientras Occidente, en especial Europa, temen que haya que salir del nivel de las sanciones económicas y diplomáticas —¿cómo declarar la guerra a un "socio" del que dependes energéticamente?—, Rusia no tiene reparos en recurrir a lo que sea necesario.
La superioridad militar demostrada por lo que se supone es un ejército miliciano solo tiene explicación con el apoyo absoluto —material, personal y logístico— de Rusia a esos insurgentes. Estos "brigadistas internacionales" son una excusa perfecta, una buena tapadera, y una futura punta de lanza. Si alguien está tan dispuesto como para ir a matar a otro país, no tendrá demasiadas dudas en hacerlo en otro, pues la barrera psíquica se ha vencido. Solo se tratará de que les den la motivación necesaria, como la que tenían esos otros tarados de polos ideológicos opuestos, a los que les une su sentido del desorden caótico.
Nos dicen en el diario El Mundo que

Los detenidos están acusados de delitos de cooperación o complicidad en asesinatos y homicidios llevados a cabo por los grupos y batallones a los que se unieron durante su estancia en territorio ucraniano, así como tenencia y depósito de armas y explosivos.
Fuentes jurídicas han precisado que puede que sus acciones también se enmarquen en delitos de terrorismo, puesto que acudieron a Ucrania con el fin de aterrorizar a la población civil.**


Mucho me temo que jueces y policías tengan que afinar algo más los conceptos que lo que las "fuentes jurídicas" apuntan. Con un buen abogado podrán salir diciendo que han ido como una ONG a apoyar a un socio comercial europeo. No se puede tipificar toda la estupidez humana y estos alegres tarados, esta muchachada del gatillo flojo, será recibida por los compis a la salida del juzgado e invitados a unos chupitos para que cuenten las batallitas ucranianas porque molan.
Preocupa que algunos de ellos hayan sido militares españoles. Preocupa porque eso significa que estos aventureros del riesgo han estado en las filas españolas, una bomba de relojería. Lo importante es determinar porqué son ya ex, si por determinación propia o porque se detectó que eran un peligro que el Ejército español no se podía permitir. Habrá que tener cuidado en la selección previa y hacer algún seguimiento de los que se puedan considerar anómalos amantes de las armas, el gun crazy. Y habrá que pensar qué se hace con ellos porque tendrán cola de seguidores deseosos de aprender con ellos, de compartir su experiencia liberando Rusia de los invasores capitalistas.


Mientras de la beatífica Rusia de Vladimir Putin, el guardián de la puerta oriental de la decencia, nos llega la noticia de que ha sido asesinado a tiros, en plena calle y a unos cientos de metros del Kremlin, uno de los opositores más decididos al reinado del zar Putin, Boris Nemtsov.
El Mundo nos informa:

Ex viceprimer ministro con Boris Yeltsin, Nemtsov era uno de los pocos políticos rusos que defendía la integración de Ucrania en las estructuras europeas y rechazaba el conflicto con Kiev. Actualmente, el político ocupaba un escaño de diputado en el Parlamento de la región de Yaroslavl y copresidía el partido liberal RPR-Parnas. Además, era conocido por haber escrito un gran número de informes que ligaban a Putin y a su círculo más cercano con la corrupción. A principios de este mes había dicho en una entrevista que tenía miedo de que Putin intentase matarle.
Ayer pasó el día denunciando la política del gobierno en los medios de comunicación: "Hoy antes del programa me preguntó si no tenía miedo de tenerle de invitado, pero no era yo el que debía estar asustado", escribía anoche en twitter Alexei Venediktov, jefe de redacción de la emisora Eco de Moscú.
Boris Nemtsov, de 55 años, miembro de la Duma (Cámara Baja) entre 1999 y 2003, recibió cuatro disparos por parte de un atacante que anoche no había sido identificado y que al parecer huyó de la escena del crimen en un coche. Su compañero de filas Ilya Yashin confirmó su muerte: "Delante de mí, veo el cuerpo de Boris. Hay muchos policías alrededor", declaró a Ria Novosti.***

Quizá haya habido suerte y Putin tuviera las ventanas de su residencia abiertas para que le llegara el sonido de los disparos en la noche. Quizá, un ruso, un prorruso o un brigadista internacional nacido en Chamberí o vaya usted a saber dónde, ante el temor de que las tropas ucranianas lleguen finalmente hasta Moscú, decidiera acabar con un colaboracionista.
La santa Rusia de Putin respira más tranquila. Los alegres tarados velan por su paz.


* "“Combatíamos comunistas y nazis juntos”" El País 27/02/2015 http://politica.elpais.com/politica/2015/02/27/actualidad/1425044924_696253.html
** "Tres de los ocho españoles detenidos por combatir en Ucrania son ex militares" El Mundo 27/02/2015 http://www.elmundo.es/espana/2015/02/27/54f08f03e2704e20138b468d.html

*** "Asesinado a tiros en Moscú el opositor Boris Nemtsov" El Mundo 28/02/2015 http://www.elmundo.es/internacional/2015/02/27/54f0ed8022601d6a778b4571.html