Mostrando entradas con la etiqueta Santiago Abascal. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Santiago Abascal. Mostrar todas las entradas

miércoles, 9 de julio de 2025

Los del amor inmenso

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Las cuentas y declaraciones de Vox sobre la inmigración y sobre lo que habría que hacer con ella han dado lugar a réplicas y explicaciones. En un momento "complejo" de la política española, por usar un eufemismo, Vox quiere rentabilizar sus discursos y los demás alguien a quien señalar horrorizados con el dedo. Pero esta vez (puede que otras) han sido tan rotundos con su tema estrella, que han creado titulares estrella en un mundo mediático muy disputado.

Vox hace trumpismo puro y duro. El problema es que Trump lo hace desde el poder, con decenas de millones de votantes, mientras que Vox quiere ver crecer sus votos e influencias, que dependen en gran medida en poner en apuros al Partido Popular. Este se ve pillado en medio de tener que rechazar estos postulados por presentarse como "de centro" y rechazar los postulados extremistas de Vox o el terrible futuro de verse necesitado de sus votos para poder gobernar.

Lo dicho oficialmente y lo dicho fuera de cámara difieren y exige explicación convincente, especialmente si los postulados de Vox aumentan en radicalidad, algo planificado para meter presión y arrancar votos en un panorama cada vez más atractivo para la extrema derecha del corte de Vox.

La lista de personas y los tipos que deben ser expulsados de España, según Vox, depende de sus propias rectificaciones, de la voluntad de protagonismo y de las expectativas electorales. No hace mucho en España, los partidos daban un giro hacia el centro para asegurarse más apoyo electoral. Hoy las cosas no están ya tan claras y algunos apuestan por lo contrario, por la radicalidad.

En RTVE.es se recogen las divergencias en Vox sobre la estrategia, en este caso, sobre a quién expulsar y los "motivos" para hacerlo:

El presidente de Vox, Santiago Abascal, ha negado que su intención sea deportar a ocho millones de inmigrantes, incluidos sus hijos, y ha subrayado que su partido no ha dicho el número de los que deberían ser expulsados: "Simplemente porque no lo sabemos".

Abascal ha hecho estas afirmaciones en un mensaje en la red social X en respuesta a las "mentiras" que, según el líder de Vox, se han publicado sobre la política migratoria del partido tras una rueda de prensa de su portavoz de Asuntos de Interior, Samuel Vázquez, y la diputada Rocío de Meer este lunes en la sede del partido.

Vázquez apuntó a las repatriaciones "masivas" y la "remigración" como la solución "menos mala" al aumento de la inmigración y De Meer se refirió a ocho millones de personas, ("más de siete millones, porque tenemos que tener en cuenta a la segunda generación"), que han llegado en un muy corto periodo de tiempo y de diferentes orígenes.*


Se extraña Abascal de que se sume la lógica a lo que sus portavoces han dicho en la sede del partido. Las aclaraciones van en el sentido de proteger a Vox (y a él mismo) de la avalancha de críticas que le han llovido y de una demostración racista y xenófoba sin paliativos.

Abascal no es Trump, pero quiere serlo. Es una cuestión de cantidades de votos, como decíamos. Trump está en el poder y ellos no. La retórica anti inmigración de unos y otros se basa en elementos "emocionales", en presuntos "valores" y "peligros" que nos acechan. Pero cuando eso se expresa directamente, como han hecho, la cosa cambia y quedan al descubierto su profunda vena autoritaria.

Cuando Abascal ha querido "arreglar" las afirmaciones rotundas de sus acólitos, no ha arreglado nada y sí lo ha vuelto más turbio:

Abascal ha señalado que Vox pretende expulsar a todos los que hayan venido" a delinquir" o "vivir del esfuerzo de los demás", pretendan imponer una religión "extraña", "maltraten o menosprecien a las mujeres" y todos los menores mirantes no acompañados, porque "tienen que estar con sus padres".

"No sabemos cuántos son. Cuando lleguemos al Gobierno lo sabremos. Y se irán todos", ha subrayado el líder de Vox, convencido de que los primeros en celebrarlo, junto a los españoles, serán los inmigrantes legales que cumplen las normas y respetan al país que les acoge.*


Las explicaciones de Abascal van más allá del ridículo: es una especie de desmentido ratificante, pero otra cuestión es que le funcionen como le funcionan a Trump las suyas diciendo que todo lo que el llega de fuera es crimen organizado, enviado expresamente para hundir a los Estados Unidos, a los que todo el planeta envidia.

Las tesis de la ultraderecha son simples y simplistas: somos tan buenos que todos quieren venir por envidia. En qué consistan esas "bondades" variará según los momentos y lo que se necesite en cada uno de ellos.



Es sorprendente que en países avanzados (presuntamente avanzados, hay que añadir) estos argumento simples y emocionales puedan funcionar de la forma en la que lo hacen. Unas veces se dirigen contra la inmigración extracomunitaria, pero también en algunos países el "exceso de identidad" se dirige contra la Unión Europea como esa otra forma de "intervención" y de pérdida de nacionalidad. En España, donde afortunadamente el europeísmo se sostiene con firmeza (quizá debido a nuestros aislamientos de décadas), los "enemigos" vienen de otras fronteras y es hacia ellos que se dirigen los ataques y discursos, sin duda, xenófobos y racistas. Los argumentos "defensivos" solo funcionan si se define a un enemigo, una amenaza:

"¡Mentira! Yo no he dicho que había que expulsar 8 millones. Hay que expulsar los que haga falta para que ni una sola familia española más tenga que llorar el no haberlo hecho", ha asegurado también la propia De Meer en otro mensaje en X.*

La explicación es reveladora porque ya no se trata de amenazas a elementos abstractos, como la "economía" ni individuales, sino algo intermedio y emocional, la "familia española", que pasa a ser la amenazada. ¿Qué significa que la "familia española" vaya a "llorar"? Pues vaya usted a saber, porque aquí se trata de jugar con los miedos y fobias de cada uno. Ya se les ocurrirá algo a cada uno de sus atemorizados votantes.

La explicación más divertida para tratar de arreglar el desaguisado causado por los declaraciones iniciales son las del  portavoz José Antonio Fúster: ""No odiamos a nadie, lo que tenemos es un amor inmenso hacia los españoles. Tenemos que poder elegir quién vive con nosotros", ha explicado."* Es un ejemplo de convertir el odio en amor, que siempre es más fácil de vender.

No hace mucho escribíamos aquí que no se debía abandonar el verdadero patriotismo en manos de estos que se autoproclaman "patriotas", los únicos patriotas posibles. Todos los que no aceptan sus ideas y formas son anti patriotas, enemigos de la patria. Para Trump son "anti americanos" los que no le siguen la corriente.

El Partido Popular, si desea volver al centro de forma creíble, tiene que desmarcarse y condenar este tipo de planteamientos. Ya se han producido fisuras al plantear qué es preferible si pactar con Vox o la repetición electoral. A Díaz Ayuso casi le da un infarto al escuchar la segunda posibilidad. ¡Con lo que cuesta llegar al poder!

Hace pocos días, en Murcia, donde está Vox en el gobierno, han hecho cambiar unos fondos para la construcción de casas de acogida para menores inmigrantes no acompañados. La respuesta del propio PP ha sido, literalmente, "¡rectificar es de sabios!". Permítanme que lo dude.

¡Y no me quieran tanto, por favor! 


* "Vox aclara que quiere deportar a los migrantes "ilegales", los que delincan o "pretendan imponer una religión extraña"" RTVE.es  8/07/2025  https://www.rtve.es/noticias/20250708/abascal-niega-quiera-deportar-a-ocho-millones-inmigrantes-no-sabemos-cuantos-son/16655913.shtml

sábado, 25 de enero de 2025

El victimismo machista argentino

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Es indudable que la llegada de Trump al poder, las cosas que se dicen y hacen desde la Casa Blanca, animan a las barbaridades, alientan la ignorancia y la perversión que alienta el nuevo "faro" mundial. Sin duda, los retrocesos amparados por el nuevo poder ignorante son ya un hecho más allá de muros y fronteras. Pronto exigiremos que no salga nada de Estados Unidos, por el peligro que supone. Si los trumpistas no quieren que entre nadie, el mundo tendrá, paradójicamente, que protegerse de la barbarie que exportan.

Más allá de la ironía está la realidad de un titular como el que nos dan en RTVE.es: "Argentina eliminará la figura del feminicidio del Código Penal porque implica "una distorsión del concepto de igualdad"" y al que se añaden dos líneas bajo el titular, "Milei dijo en Davos que la figura del feminicidio "legaliza de hecho que la vida de una mujer vale más que la de un hombre"" y ""Esta administración defiende la igualdad ante la Ley. Ninguna vida vale más que otra", ha dicho el ministro de Justicia", auténticas barbaridades, distorsiones de la Historia, el Derecho y de la realidad misma.

Es sabido que Trump es de un machismo subido y que las políticas de "género" le parecen "injusticias", perturbaciones del orden natural. Cuando nuestro Santi Abascal volvió de ese acto imperial que fue la toma de posesión del enviado a salvar a los Estados Unidos y, consecuentemente, a la Humanidad, ya habló de las cosas que cambiarían (él entendía que "a mejor"), entre ellas destacó las cuestiones de género.

El efecto de la misma visita en Milei no se ha hecho esperar y ya tenemos declaraciones de su ministro de Justicia, alguien con un sentido torticero del Derecho, según parece.

El País 25/01/2025

Las penas por los feminicidios no son una medida de la igualdad (o desigualdad), según ellos, entre hombres y mujeres. Son una forma disuasoria de un tipo específico de crímenes que se basan en la creencia en el derecho del varón a disponer de la vida de la mujer por ser inferior, no obedecerle, ser una "propiedad", etc.

En el texto leemos las siguientes barbaridades:

El ministro de Justicia argentino, Mariano Cúneo Libarona, ha anunciado este viernes que el Gobierno eliminará la figura del feminicidio del Código Penal porque implica "una distorsión del concepto de igualdad".

"Vamos a eliminar la figura del femicidio (feminicidio) del Código Penal Argentino. Porque esta administración defiende la igualdad ante la Ley consagrada en nuestra Constitución Nacional. Ninguna vida vale más que otra", ha dicho el ministro en su perfil de la red social X.

Se trata de una modificación de la ley 26.791 del Código Penal, que desde 2012 —durante el Gobierno de Cristina Fernández (2007-2015)— impone la reclusión perpetua a quien mate "a una mujer cuando el hecho sea perpetrado por un hombre y mediare violencia de género".

"Durante años han usado a la mujer para llenarse los bolsillos y desmedrar al hombre. Sin importar nuestro sexo, somos todos iguales ante la Ley y merecemos la misma protección y respeto", ha añadido Libarona, que ha dicho que el feminismo "busca privilegios poniendo a una mitad de la población en contra de la otra".* 

Es tal la perversión de los conceptos que asusta saber en manos de quién está la administración argentina, del presidente para abajo. La desigualdad de las penas no supone que una vida valga más que otra evidentemente, sino que se centra en las causas a las que obedece. Si mañana empezara a darse un crecimiento espectacular de los infanticidios, habría un aumento de penas con carácter disuasorio. Se trataría así de frenar o corregir, no de valorar las vidas.

Es una perversión interesada e ideológicamente retorcida lo que se señala. Lo que se está haciendo no es igualar el "valor" de las vidas de hombres y mujeres, como se aduce, sino precisamente falsear una realidad en la que se dan crímenes al amparo de una falsa "autoridad".

Es sorprendente que eso se pueda decir así, con tal desparpajo, descaro e ignorancia. Pero se trata precisamente, como se suele decir ahora, del "control del relato". Tras estos populismos de ultraderecha se esconden las frustraciones que hacen creer que estos son inventos ideológicos de una vulneración de las leyes "naturales" y "divinas", que son las que canonizan el dominio del hombre sobre la mujer.

A una sociedad patriarcal le interesa "rebajar" las penas contra los que atentan contra los derechos y vida de las mujeres porque sabe que se volverá a la desprotección y al abuso. Declarando la totalidad de la igualdad, lo que quedan es a merced de los machismos reales existentes en la sociedad. Las probabilidades de que una mujer sufra discriminación en una sociedad machista son mucho mayores a las de que un hombre sufra en la misma sociedad. Las leyes que protegen a las mujeres —como es el caso de la figura del "feminicidio"— no tienen como función que la vida de una mujer "valga más" que la de un hombre, sino disuadir a los machistas criminales. Es precisamente lo contrario: se trata de que la vida de una mujer no valga menos. Pero eso lo llevan mal los Trump, Milei, Abascal y compañía, que juegan con la frustración machista existente.

Creo que ha llegado el momento de frenar estas estrategias de darle la vuelta a la tortilla. Eso supone evitar este nuevo victimismo del machismo para evitar que ahora se muestre como una discriminación masculina. El macho pide que le caiga la misma condena por matar a un hombre o a una mujer. Como macho, ya sabemos quién será su víctima preferida.

Lo hecho y dicho por el ministro de Milei se hace bajo la sombra de un discurso mucho más amplio que se basa en diversos negacionismos, del de la Ciencia y del cambio climático, pasando por el de género. 

¡Pobre Argentina, sí! Pero tengamos cuidado porque estos males ignorantes cada vez obtienen más respaldo en un mundo donde es fácil manipular las frustraciones. Y para muchos es frustrante tener a mujeres cerca o por encima. Les parece poco natural y que eso se produce por la "injusta" protección. Habría que vigilar los discursos para ajustarlos a esta nueva (o no tanto) realidad.

No solo no se avanza en "igualdad" (¡qué ironía!), como afirma el ministro de Justicia de Milei, sino que se reducen las penas por un tipo de crimen que puede volver a aumentar. La función de las penas no es establecer equivalencias, sino frenar lo que tiene más probabilidades de producirse y, hoy por hoy, el peligro está en el machismo y su violencia contra las mujeres. 

 

* "Argentina eliminará la figura del feminicidio del Código Penal porque implica "una distorsión del concepto de igualdad"" RTVE.es 24/01/2025 https://www.rtve.es/noticias/20250124/argentina-eliminara-figura-del-feminicidio-del-codigo-penal-porque-implica-distorsion-del-concepto-igualdad/16421815.shtml

viernes, 12 de julio de 2024

Del despacho a la ideología y vuelta

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Lo de Vox es de traca, que se decía antes. La decisión de salir de los gobiernos que tiene a medias con el PP declarándoles traidores a todo ha sido un órdago que no sabemos si le ha salida mal o bien, dadas las muy diferentes opiniones que ha suscitado en el resto de las llamadas fuerzas políticas. Parece que la decisión les ha costado tomarla, al menos en términos de tiempo, teniendo a los periodistas en la calle esperando la salida de los de Abascal a explicar lo que decidieran.

Las explicaciones pueden haber sido rotundas y firmes, pero no han sido todo lo claras que debieran, dadas las preguntas que han dejado en el aire. 

El presidente de Vox, Santiago Abascal, ha confirmado este jueves la decisión del partido de dar por rotos los acuerdos autonómicos con el PP y de retirar su apoyo parlamentario en las comunidades en las que hasta ahora conformaban coalición ante la crisis abierta por el reparto de menores migrantes no acompañados.

Así lo ha anunciado tras la celebración de una reunión extraordinaria del Comité Ejecutivo Nacional del partido que había convocado con carácter de urgencia tras el visto bueno del PP a la acogida de menores planteado por el Gobierno central. De esta forma, Vox ha acordado dejar de apoyar a los gobiernos de Extremadura, Baleares, Aragón, Comunidad Valenciana, Castilla y León y Murcia y pasar a formar parte de la oposición, "tan leal como contundente".

"Es imposible pactar con quien no quiere hacerlo, con quien quiere imponernos políticas de fronteras abiertas", ha criticado Abascal durante una comparecencia sin preguntas ni asistencia de los medios de comunicación. El líder de Vox ha asegurado que nadie vota a su partido ni al PP "para que continúe la invasión de inmigración ilegal".

"Si Feijóo quiere estafar a sus electores y seguir aplicando políticas socialistas, allá él. Nosotros no vamos a hacerlo", ha lanzado el dirigente de Vox. Por ello, ha avanzado que los vicepresidentes de Aragón, Castilla y León, Murcia y Comunidad Valenciana presentarán su dimisión.* 

La verdad es que resulta difícil reconocer el origen en las palabras de Abascal, lo del reparto de los menores no acompañados, es decir, niños y niñas solos. Esto se reinterpreta como "políticas de fronteras abiertas" que suena a otra cosa.

Ahora Abascal se encuentra con que ha dado tanta importancia al caso, que ha cargado tanto las tintas, que se ve obligado para no hacer el ridículo a tomarlo como el hecho que determina la imposibilidad de continuar juntos. Esto, evidentemente, convierte a todos los "instalados" en los gobiernos autonómicos en "cesantes", un viejo término político poco usado modernamente por lo difícil que resulta que alguien renuncie al poder.

No sé si esta renuncia obediente no traerá más consecuencias negativas a Abascal que al PP. La jugada solo se podrá comprobar en la moneda de siempre, los votos. Si Abascal sube, le habrá salido bien; si baja, pues fatal.

El PP dirá que han sido los de Vox los que han roto. Los de Vox ya hablan de traición a España y a los electores (que son dos cosas distintas). El PSOE ya está diciendo que son los de Vox los que han roto, pero que sale beneficiada una genérica España.

Si Vox ha acusado al PP de pactar con la izquierda, ahora ¿se alinearán con la izquierda en contra del PP? Abascal no lo tiene fácil, especialmente ahora que en Europa se ha declarado peligrosa a la extrema derecha tras los episodios de las elecciones en la Unión  y la batalla francesa. A lo mejor sus electores creen que ha sido poco inteligente abandonar el poder, algo que seguro que piensan por dentro los "instalados" que tienen que abandonar de inmediato coche oficial, escolta y despacho con buen aire acondicionado, ¡en plena ola de calor!


Con el abanico en una mano y vaso de limonada en la otra, los autoexcluidos de Vox tendrán todo el largo y cálido verano para pensar en la ideología, en lo que significa el liderazgo nacional, en lo poco que vale el autonómico  y en el calor que hace.

Según termino de escribir esto veo  la noticia en 20minutos de la ruptura, esta vez del consejero de Vox en la Junta Extremeña. Ha roto con su partido y ha optado por el cargo, lo que habrá desencadenado rechinar de dientes en sus compañeros cesados por el resto de los gobiernos. Aquí, el que no corre vuela. Con uno le basta a Núñez Feijóo para desmontar la estrategia de Abascal.

Los que se han ido, podrán entretenerse, en cambio, viendo el partido de la selección nacional, en la que hay jóvenes españoles de todos los colores, procedencias y peinados sudando la camiseta roja y besando el escudo cuando marcan un gol. ¡Que lo hagan muchas veces el domingo!



* Irene Fedriani "Abascal confirma que Vox rompe los pactos en los Gobiernos autonómicos con el PP y pasa a la oposición" RTVE.es 11/07/2024 https://www.rtve.es/noticias/20240711/abascal-vox-comunidades-autonomas-gobiernos-pp/16183018.shtml

miércoles, 29 de mayo de 2024

La foto infame

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

La fotografía de Santiago Abascal con Benjamín Netanyahu algo más que repulsiva. Revela muchas cosas sobre Vox, sobre la política española y sobre la política en general, si es que puede hablarse así.

Lo primero es que todos los caminos pasan por Vox. De nuevo los ataques a la política española, tal como ha ocurrido en el caso de la Argentina de Javier Milei, el otro conflicto abierto, revela una conexión que se hizo manifiesta en su intervención insultante en Madrid de la Internacional de la ultraderecha mundial. La internacional, en sí misma, se presta argumentos para el ataque a los rivales internos. Milei insulta al gobierno de España de la misma forma que lo hacen ahora desde Israel. Mismas formas, misma estrategia... con la foto final junto a los presidentes respectivos, Milei y Netanyahu.

Las caras y las solidaridades de la ultraderecha mundial están cada vez más presentes, con el consiguiente efecto de atracción: a mayor presencia, mayor demostración de fuerza y mayor atractivo. Las informaciones que dejan constancia de la preocupación por la presencia violenta de la ultraderecha en diversos países no se deben tomar como una exageración ni utilizarla electoralistamente, que es un peligro. Es un problema real, algo que afecta a los partidos democráticos y a la ciudadanía, pues cuestiona la convivencia.


Que la ultraderecha española adquiera protagonismo con este tipo de mensaje, del fotográfico a las declaraciones de futuro, es preocupante. Mientras Israel incluye a Yolanda Díaz en su lista de "genocidas" y "criminales de guerra", convirtiéndola en partidaria de Hamás y del exterminio judío, por haber utilizado la expresión "desde el río hasta el mar", Abascal se convierte en el adalid de un presidente y gobierno de Israel que se convierten en objeto de una orden de detención de la Corte Penal Internacional.

Israel sigue jugando con lo que ha sido su activo: es más que un "estado", es más que "un pueblo"; los demás juegan en otra liga, mientras que ellos cumplen, como pueblo elegido, su misión siguiendo instrucciones divinas y proféticas. La mezcla de todo ello les da el "derecho" de actuar siempre contra los que se oponen a su "destino" Esto permite convertir sus agresiones y crímenes sobre la población palestina en "errores" y "malentendidos".

La matanza de palestinos, con mayoría de mujeres y niños, se resuelve diciendo que su preciso bombardeo alcanzaría algún depósito de armas, lo que causó las explosiones y las muertes. "¡Cosas de la guerra!", suele explicar Netanyahu sin perder esa sonrisa que le define.

Ahora Netanyahu tiene, como Milei, un aliado que le suministrará los puntos débiles del gobierno español, para utilizarlos en sus insultos e insinuaciones. De esta forma, ambos quedan beneficiados de esta alianza. Tú te haces la foto con todos los honores en Israel y yo insulto a España y al gobierno de Pedro Sánchez de forma que tú lo puedas usar en tu provecho. Un pacto provechoso e innoble.

La política —si se puede llamar a esto "política— se ha convertido en una mezcla de patio de vecindario mal avenido centrado en golpes de efecto y, sobre todo, en una política de yo hago lo contrario de lo que tú haces, sea esto lo que sea.


El gobierno de Sánchez ha desaprovechado la ocasión de un acuerdo ante algo que se hace bastante aceptable para el conjunto: el cruel exterminio que se está haciendo de la población palestina con la más flagrante violación de los derechos internacionales. Los muertos recientes lo han sido en una zona a la que se habían desplazado por estar definida como "segura". Ha sido una reagrupación para bombardearlos.

La declaración del reconocimiento de Palestina como estado tendría que haberse pactado con el máximo de grupos. Sánchez no la ha hecho así. Pero eso no significa que no sea "razonable" el paso dado. Significa que quiere el protagonismo, no que no sea bueno. Sin embargo, este protagonismo ha llevado al Partido Popular a intentar una equidistancia imposible entre "no es el momento", una respuesta cobarde, y la negativa de Vox, asegurando que revertirá la medida "cuando llegue al gobierno". Por su parte, el protagonismo de Sánchez se ve nublado a su izquierda con los que afirman que se ha quedado corto, que había que romper relaciones con Israel, embargar las armas, los activos, etc.


De esta forma nadie renuncia a su protagonismo. Lo malo de todo esto es que perjudica a todos, a unos por exceso y a otros por defecto. De lo que se trata de de llevar la contraria, no de actuar con justicia. Si el hecho es bueno, me lo apunto; si de dejan fuera, entonces es criticable.

Esto es reducir a infantilismo la política española, su funcionamiento insufrible, su carencia de fines reales y su respuesta reactiva dentro del tablero. Lo lógico ante decisiones como estas es tomarlas mediante esa palabra olvidada, "consenso", que es la forma de crear país y asegurar futuro. Lo demás es un absurdo hacer y deshacer cuya culminación vergonzosa es la foto de Abascal intentando convertir en héroe a un genocida reconocido por aclamación universal, solo defendido por unos Estados Unidos que demuestran su dependencia interior y exterior, y por las ultraderechas más ultras del planeta.

Abascal ha dicho representar a España, que el pueblo español está del lado de Netanyahu. No se equivoque. Es fácil hablar y decir estas cosas. La ultraderecha suele ser megalómana y visionaria. ¿Ganará votos Abascal blanqueando, honrando las matanzas, por el momento, de más de 36.000 personas? Espero que no. Prohibir libros y películas allí donde están no es el camino de deseable al futuro. Abrazar genocidas tampoco.

martes, 11 de octubre de 2022

El discurso de Abascal

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Mientras los medios y políticos reaccionan ante la interpretación de una canción sobre volver al "36", la verdadera preocupación está en el discurso de Abascal sobre el futuro de España.

La experiencia histórica nos muestra que son pocos pueblos los que olvidan sus guerras civiles y que, de una forma u otra, ese recuerdo es rentable políticamente para los que siguen interesados en que no se olvide. En España son casi todos, empeñados en que "no olvidemos", en un sentido u otro. Los recuerdos son rentables y crean su propia retórica de enfrentamientos, de bandería, de los míos, los tuyos, los nuestros.

Pero lo de Abascal el otro día ya no necesita de referencias bélicas específicas porque es un mensaje contra la propia democracia y su pluralidad. Abascal, en su discurso, se ha apropiado de forma definitiva de lo que es "España", de lo que significa "democracia", quién es el "pueblo", además de otros conceptos a los que define como propios de los "enemigos de España". Abascal ha entrado de lleno en un discurso totalitario y populista, el de "la raza, la tierra y Dios" que es necesario entender para prevenir males mayores. El discurso de Abascal —hay que entender esto— coge fuerza por la debilidad a la que se condenan los partidos mayoritarios que acaban dependiendo de radicales. El propio Abascal dijo hace unos días que se habían acabado los tiempos de las mayorías, que es la forma de reivindicar el "caos" y ofrecerse como "estabilidad". Los partidos populistas nacen esencialmente de los errores, de la incapacidad de los partidos "grandes", con sentido de estado y voluntad de futuro armonioso y convergente. La forma agresiva de actuar en política, hoy generalizada, solo acaba dando más fuerza a los que no la tienen; son los grandes beneficiados del caos del desencuentro.

En RTVE.es podemos ver los mensajes que ha lanzado Santiago Abascal:

En su intervención, Abascal ha desgranado el contenido del documento 'España decide', con el que el partido defiende la convocatoria de consultas populares sobre asuntos como inmigración, política energética, el agua, la educación o la igualdad.

La propuesta se basa en el artículo 92 de la Constitución, que contempla la convocatoria de referendos para que, ha dicho Abascal, "nadie vuelva a tomar decisiones a espaldas de los ciudadanos". 

"Queremos recuperar la democracia de manos de la partitocracia que ha traicionado al pueblo y al parlamentarismo, de manos de poderes extraños y no sometidos al control popular", ha explicado el líder de Vox, que ha recordado que, hasta la fecha, solo se ha recurrido en dos ocasiones a este tipo de consultas populares: para decidir sobre la permanencia de España en la OTAN y con motivo de la Constitución europea.

Según ha afirmado, habrá que decidir en las urnas si deben seguir siendo legales los partidos "cuyo objetivo es la ruptura nacional", si se mantienen las leyes de género "que atacan a la familia y el sentido común", la recuperación para el Estado de competencias autonómicas como la educación, la sanidad o la justicia o si se devuelve a sus países a aquellos que han entrado "sin llamar a la puerta o han venido directamente a delinquir".* 


En el texto hay implícitas muchas cuestiones. La primera es la de la reivindicación del referéndum como fórmula de decisión. Esto es puto "populismo". La "voz del pueblo" se opone a la de la llamada "partitocracia" (¿han vuelto a Gonzalo Fernández de la Mora como base ideológica?). Abascal trata de oponer "partidos" y "pueblo". Ellos no son un "partido", sino que se presentan como una canalización del sentir popular, un "movimiento"; su propia elección del nombre, "Voz", voz, ya nos hace ver que pretender ser una mera correa de transmisión del pueblo. Ellos no tienen un pensamiento propio, son portavoces. De esta forma se forma la falacia del ellos (los partidos perversos) y del nosotros (el pueblo). Esta forma de presentación política convierte en enemigos a todos los demás, con distinto grado de responsabilidad, ya que ellos desean entrar en esos gobiernos en los que no se puede gobernar en solitario. Sus acciones son peticiones del pueblo.

La llamada a la "ilegalización" de los partidos políticos que van contra España es una forma retórica más que le sirve como objetivo para aunar gente a su alrededor. La apelación al enemigo siempre funciona con cierto tipo de gente. Por ello, Vox no crece tanto por sus aciertos sino por su promesa de eliminar a otros. Vox es el partido de la limpieza, ya que todo lo percibe como suciedad y él se ofrece como limpiador. Por supuesto, se erige en decisor de quién debe estar en el mapa político, que ha sido definido como "partitocracia".

Los partidos, por supuesto, no responden a los intereses del pueblo realmente, sino que están gobernados por fuerzas ocultas tras ellos. En el inicio del artículo ya se nos dice que se trata de «"recuperar la democracia" que, asegura, está ahora en manos de "gobernantes, multinacionales y medios de comunicación".»* Es una vuelta de tuerca más a la deslegitimación del gobierno que ha perpetrado una traición contra el pueblo español, engañado una y otra vez, vendido a intereses mercantiles. Gobiernos, multinacionales y medios son los tres dragones que el caballero Abascal debe vencer en su rescate de España. De ellos saca todas las explicaciones sobre las crisis y problemas. Los gobiernos actúan mal, las multinacionales roban y destruyen puestos de trabajo, y los medios mienten, vendidos a los dos anteriores. Se señala en el artículo que "aquellos que tenían que proteger nuestra economía, nuestra libertad, nuestras instituciones, la seguridad de nuestra nación y nuestra soberanía han traicionado a su pueblo"*.

No se puede pasar por alto la demonización de dos grupos muy distintos: el feminismo y la inmigración. A los primeros les acusa de la destrucción de la sagrada familia española, fundamento de la filosofía del patriarcado. Las mujeres que desean tener su autonomía, derechos, visibilidad, etc. son también enemigas de los "sagrados valores" que ellos defienden, en línea directa con Dios, que está, por supuesto, en la base de sus principios. El papel de la mujer está claro.

De enorme peligro son sus acusaciones y propuestas contra la inmigración. Los que vienen de fuera vienen a robar puestos de trabajo, a delinquir traficando, violando, etc. Abascal los rechaza en nombre, una vez más del pueblo español, de su pureza, de su religión, etc. Aquí hemos comentado la defensa de VOX en Castilla-León de la cuestión demográfica, la llamada "la gran sustitución". Hay que tener hijos para evitar que vengan los inmigrantes, cubran los puestos de trabajos y tengan hijos aquí. En esto, Vox, como otros, siguen las interpretaciones generadas desde la ultraderecha norteamericana y defendida por Donald Trump.

Es preocupante a la vez que revelador leer quiénes son los que se han sumado a Vox desde el campo internacional:

Antes de la intervención de Abascal, se han proyectado varios vídeos de apoyo de numerosos líderes, encabezados por el expresidente de Estados Unidos Donald Trump, quien ha agradecido al presidente de Vox el "increíble" trabajo que realiza y ha abogado por unas fronteras seguras y la defensa de la agenda conservadora.

Tampoco ha faltado a la cita la reciente vencedora de las elecciones italianas, Giorgia Meloni, quien ha denunciado la actual construcción europea y ha mostrado su esperanza de que pronto Vox pueda seguir sus pasos en las urnas. "En España, como en Italia, hay una mayoría de ciudadanos que no se reconocen en utopías e ideologías de izquierdas y piden que asumamos la responsabilidad de gobernar", ha sostenido.

Desde Hungría, su primer ministro, Viktor Orbán, ha celebrado la "buena costumbre" de los seguidores de Vox de reunirse bajo banderas españolas y ha asegurado que en Hungría también lo hacen. "Es bueno para nuestro corazón y nuestra alma; y también porque a los progres globalistas les provoca un infarto", ha bromeado.

Quien sí ha compartido escenario con Abascal ha sido el primer ministro de Polonia, Mateusz Morawiecki, quien ha dicho que, de no haber nacido en su país, hubiera deseado hacerlo en España. Abascal le ha devuelto el cumplido asegurando que él hubiera deseado ser polaco de no ser español, una nación que "contribuyó a salvar Europa en 1683" y más tarde "venció al totalitarismo nazi y el totalitarismo comunista".*

Es difícil trazar un cuadro más esperpéntico del pensamiento. Pero ese cuadro es revelador de las líneas que unen a todos estos miembros de la ultraderecha. Es bueno saber hasta dónde llegan sus apoyos e identificar quiénes son, no solo por España, sino por lo que suponen para Europa y su futuro.

La imagen del grupo, de sus conexiones, debería advertirnos de que no se puede seguir ignorando estas políticas considerándolas como algo improbable. Trump ha sido presidente de los Estados Unidos y sigue controlando la vida del Partido Republicano y las elecciones de los diferentes estados colocando sus candidatos pendiente del próximo asalto a la Casa Blanca.

El panorama europeo es desolador. Estamos hablando de la reciente ganadora de las elecciones en Italia, y de los presidentes de Hungría y Polonia. Estamos hablando de grupos poderosos que rozan ganar las elecciones como ocurre en Francia.

Es importante entender que estos grupos nacen de intereses locales, pero también internacionales, como muestra la buena sintonía con Putin de algunos de ellos, ya que este alimenta lo que pueda crear caos y debilidad en Europa. La debilidad de Europa interesa a Estados Unidos igualmente, ya que la hace depender para su supervivencia en un mundo peligroso.

Muchos de los que han felicitado a Vox están en el punto de mira de las instituciones europeas por su déficit democrático. En esos países se vende anti europeísmo con argumentos muy parecidos a los de Abascal aquí.

Vox crece porque no se solucionan muchos de los problemas. Se le ponen en bandeja el discurso anti democrático. Las instituciones se defienden con muestras de eficacia. Lo que vemos en el problema de la Justicia en España es un ejemplo de lo contrario. Y esto y otras muchas cosas son aprovechadas para hacer ese populismo de base que otros se ven tentados a imitar.

Del río revuelto sale Vox ganando. Cuando Abascal dijo que se acabaron los tiempos de las mayorías estaba proclamando su mensaje de división y reivindicando  su papel en el caos.

El discurso debe analizarse bien y entender lo que supone para España y Europa, lo que supone para los ciudadanos y el futuro. 

* "Abascal asegura que si gobierna convocará varios referendos "para recuperar la democracia"" RTVE.es Agencias 9/10/2022 https://www.rtve.es/noticias/20221009/abascal-asegura-si-gobierna-convocara-varios-referendos/2405532.shtml