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martes, 29 de enero de 2019

Macron en Egipto o las comparaciones son odiosas

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Ha dicho el presidente Macron en Egipto que no sería un amigo leal si no hablara de los problemas. Esto suele ser así, pero la diplomacia se hizo para mitigar el efecto perverso de las amistades. El presidente Macron ha cumplido con su sentido de la amistad y con aquellos que le criticaron cuando el presidente al-Sisi visitó Francia y no le hizo ver que estaba al tanto de lo que ocurría en Egipto. En Francia preocupan dos cosas, el estado de los derechos humanos y el que se usen la armas francesas que se le venden a Egipto en contra del pueblo que protesta.
Después de lo ocurrido con la entrevista de la CBS al presidente egipcio y que el régimen ha tratado de evitar que se difundiera, la prensa egipcia —bien aleccionada y seleccionada para la rueda de prensa— manifestó su "preocupación" por el estado de los derechos humanos en Francia. Esta burda estrategia egipcia se repite una y otra vez. Por ejemplo, cuando se secuestra, asesina y tortura a Giulio Regeni, la prensa egipcia (y los políticos) tratan de "crear un caso" y empiezan a buscar a un egipcio del que no se sabe nada por tierras italianas. Lo mismo se ha hecho cada vez que el régimen es acusado por algún episodio concreto.
La versión oficial habla del paraíso, de la unanimidad egipcia, donde nadie está encarcelado por sus ideas o sospechas, donde todos tienen libertad de expresión, etc. Como dijimos no hace mucho, se niega todo. Y cuando algo ocurre, se aplica el argumento de la excepcionalidad, que implica que la situación aquí es distinta y no tienen más remedio. Es decir, unos días es el paraíso y otros el infierno, según toque inaugurar o hacer desaparecer. Para todo hay justificación.


Recordemos que no hace mucho se indicaba que el movimiento de los "chalecos amarillos" en Francia estaba organizado por los Hermanos Musulmanes. Se trataba con esta tontería de evitar que las protestas posibles, que ya había advertido el presidente no mucho antes no se iban a tolerar, es más, que nadie pensara que hacerlo iba a servir de algo.
El diario francés Le Figaro recogía ayer la rueda de prensa dada por los presidentes en El Cairo y la insistencia de la prensa egipcia sobre las once muertes producidas durante manifestaciones del movimiento de los "chalecos amarillos":

En déplacement en Égypte, le président a toutefois souligné que parmi ces onze tués dans le cadre de la mobilisation depuis le 17 novembre, «aucun n'a été victime des forces de l'ordre». Il était interpellé par un journaliste sur le respect des droits humains à Paris.
Emmanuel Macron a «déploré» lundi, depuis Le Caire, que «11 personnes aient perdu la vie» depuis le début de la crise sociale des «gilets jaunes» en France. Le président de la République a souligné qu'aucune n'avait «été victime des forces de l'ordre». «Je note qu'ils ont bien souvent perdu la vie en raison de la bêtise humaine mais qu'aucun d'entre eux n'a été la victime des forces de l'ordre», a-t-il affirmé.
Pour cette raison, «je veux rendre hommage au professionnalisme des forces de l'ordre», a ajouté le chef de l'État. Il était interrogé par un journaliste égyptien sur les troubles liés aux «gilets jaunes» et le respect des droits humains par Paris, à l'occasion d'une conférence de presse avec son homologue Abdel Fattah al-Sissi.*


El diario recoge las once muertes y son una suerte de despropósitos, relacionadas con atropellos la mayor parte, gente que ha lanzado sus coches contra los bloqueos de carretera, etc. Por ver los últimos y hacernos una idea:

• 14 décembre - Un conducteur meurt à Erquelinnes, commune frontalière belge, en percutant un camion arrêté par un barrage des «gilets jaunes» mobilisés côté français.
• 20 décembre - Un «gilet jaune» de 61 ans meurt près d'Agen (Lot-et-Garonne), renversé par un poids lourd lors d'un rassemblement à hauteur d'un rond-point proche de l'accès à l'autoroute A62.
• 21 décembre - Un homme de 36 ans percute sur une départementale un camion arrêté dans une file de plusieurs véhicules, en raison d'un blocage de «gilets jaunes», à Perpignan (Pyrénées-Orientales).
• 12 janvier - Deux manifestants s'interposent lorsqu'un camion tente de forcer le passage face à un barrage filtrant sur une autoroute en Belgique, à la frontière avec les Pays-Bas. L'un des deux, âgé de 49 ans, passe sous les roues du véhicule.*

Esto, como se comprenderá, muy poco o nada tiene que ver con lo que ocurre en Egipto, por más que la prensa egipcia lo presente como forma de violencia del estado y pregunte, muy preocupados, por la situación de los derechos humanos. Es difícil encontrar hipocresía es este calibre, en un régimen que dice por boca de su presidente que los 800 muertos que se produjeron tras el 30 de junio de 2013 y momento fundacional del régimen, según estimación propia, fue un mandato del pueblo que el ejército obedeció respetuoso.
Por su parte, los titulares de la prensa egipcia oscilan en función de cómo se vea el vaso nacional. El estatal Ahram Online titula "UPDATED: Sisi defends Egypt's human rights record in press conference with Macron"**, lo que muestra el énfasis en esta cuestión. La teoría de que el universo está mal informado sobre lo que ocurre en Egipto, lo que lleva a las teorías anexas de que los Hermanos Musulmanes controlan el mundo, los medios de comunicación en especial.


La argumentación dada por al-Sisi pasa por la "generosidad" del régimen en el tratamiento de las discrepancias o críticas. Sus palabras son recogidas por el diario estatal: «"We ask people to protest within the law," El-Sisi said, referring to the country's 2013 protest law.»** Esta ley ha sido precisamente la que surgió para evitar las manifestaciones, ya que solo podías ser tales las que tuvieran autorización. Sin más. De esta forma, lo que se aprobaba (¿cuántas manifestaciones "aprobadas" se han celebrado bajo la ley citada?).
La defensa del régimen por parte de al-Sisi suena ridícula en un país en donde, por ejemplo, se fueron eliminando los candidatos a la presidencia que se presentaban para hacer frente a su segundo mandato. Unos por una cosa y otros por otra, por las razones más peregrinas, acabaron en la cárcel o amenazados de ella. Y decir que no se ha disparado contra la gente es volver a matar simbólicamente a Shaimaa al-Sabbagh, muerta de un tiro por un oficial de policía mientras llevaba flores para conmemorar a los caídos en el 25 de enero de 2011 y días posteriores.
Pero el presidente lo ha negado todo, una vez más. Según al-Sisi no hay blogueros encerrados, ni periodistas, ni ateos, ni reformistas, ni personas que cuentan chistes, hacen parodias o comparten memes, etc. Un paraíso egipcio que se le debe a él.
Tras recordar las presiones críticas sobre Macron en 2017 cuando al-Sisi visitó Francia, el diario estatal recoge en su parte final, la visión política del presidente, quien tras hablar de los grandes logros egipcios bajo su mandato, señala:

"Egypt will not rise up with bloggers… Egypt will develop with effort and patience," El-Sisi said. "What should I do with employment? Rising population? How do we solve these problems? Tell me."
El-Sisi also said that "bloggers speak a language that is different from the reality in which we live," adding that Egypt has nothing to hide or be ashamed of.
"We lead our state with honesty and integrity," he said.
"We do not want to confine the issue of human rights in Egypt to freedom of expression, people's opinions are one thing, and the destruction of the state is another," he said.
"You should not look at us from a European perspective… just like we do not look at you from our Egyptian perspective… because that would not be fair."**


No deja de sorprender la naturalidad con la que el presidente egipcio manifiesta su visión del mundo. La simpleza del planteamiento está a la par de la complejidad con la que Egipto sigue su maltrecho camino. La mentalidad militar del presidente es de una unilateralidad asombrosa. Una vez creado el escenario, eso es la realidad.
La frase "Egypt will not rise up with bloggers… Egypt will develop with effort and patience" es de un maquiavelismo asombroso, desde el momento en que son toso enemigos del estado cuando no comparten su visión de Egipto. El desprecio con el que habla de los "blogueros", una etiqueta, es confundir el envoltorio con la sustancia. Hablar es una pérdida de tiempo; en cambio, la acción está en sus manos. No es de extrañar que las fuerzas democráticas que inicialmente apoyaron el golpe contra Morsi abandonaran poco después el barco. Con una persona con esta mentalidad es difícil poder sentarse a nada. Ni a dialogar ni a construir ni a nada que pida un futuro en paz; solo vale la fuerza y la extinción o sumisión del otro. Una persona que confunde construir capitales con construir el país no es fácil ni de complacer ni de convencer. La teoría, descarnada de retórica, de al-Sisi es que si hay prosperidad económica los egipcios mantendrán silencio ante la extinción de la oposición y permitirán crear un régimen "estable", que en sus términos significa controlado al milímetro. Todo lo que suponga el avance hacia libertades de las que los egipcios carecen es una amenaza y una inutilidad, con el argumento "Egipto no es Europa". Pero se olvida decir que Egipto es lo que es tras décadas de gobiernos de militares, de manipulación de la religión a través de Al-Azhar y de la dejadez de los gobiernos que no han avanzado hacia un país moderno a través de la educación o la economía, sino que han construido un régimen con unas diferencias sociales enormes que garantizan a las élites el dominio y el enriquecimiento mientras que sumen en la pobreza al resto del país. El Ejército es un emporio económico incontrolado (cualquiera que pida su fiscalización es considerado un traidor y una afrenta a sus caídos).


Las excusas del presidente son viejas y las tácticas de despiste ya muy manidas (como lo de los chalecos amarillos). Pedir que no le miren desde una "perspectiva europea" es un intento de justificar la forma de manejar a la oposición. Cuando te mandar a la cárcel por criticar al presidente bajo la acusación de "intentar separar al Ejército y al Pueblo" o decir que el gobierno está movilizando a las personas para ir a votar supone que te cierren un periódico, por ejemplo, no hay "perspectiva europea" ni "perspectiva egipcia". Solo queda autoritarismo de quien ha declarado unilateralmente que es un enviado para dirigir al país con mano dura.
Egipto podía haber evolucionado hacia una democracia. No lo ha hecho. Las farsas electorales se suceden desde la llegada de al-Sisi y ahora se pretende enmendar la constitución para garantizarle en el poder. De tal manera que su única salida es mediante el mismo procedimiento por el que llegó al poder. Es decir, cuando el Ejército decida que es más molesto que beneficioso, como ocurrió con Hosni Mubarak.
Macron le ha dicho que la "percepción europea", su régimen es peor que el de Mubarak. Lo cita en su texto Ahram Online, como de pasada, en una solitaria línea introducida como bisagra entre dos partes del texto: «Yesterday, Macron told reporters on the sidelines of his visit that Egypt's current human rights record is perceived as being more hardline than that of former president Hosni Mubarak, who was overthrown in the 2011 Arab Spring uprising»*. Esta vez, las palabras citadas de Macron han sido de fuera de la propia rueda de prensa. Incluirla en el texto no es sencillo, ya que introduce es "perspectiva europea" un par de días después del aniversario de la Primavera árabe egipcia, el 25 de enero.
Esa solitaria frase es la que sirve, en cambio, de titular en Egyptian Streets, "Macron: Egypt’s Human Rights Record Perceived Tougher Than Under Mubarak". La publicación expresa las ideas que no aparecieron en la rueda de prensa del siguiente día:

On the first day of his trip to Egypt, French President Emmanuel Macron says that the human rights situation is perceived as tougher than under Mubarak, and that it threatens the country’s stability, Reuters reports.
“I think current policies are perceived by intellectuals and Egypt’s civil society as tougher than under the Mubarak regime,” Macron told reporters on the sidelines of a trip to Egypt.
“I can’t see how you can pretend to ensure long-term stability in this country, which was at the heart of the Arab Spring and showed its taste for freedom, and think you can continue to harden beyond what’s acceptable or justified for security reasons,” Macron added.
“I think that’s becoming paradoxical and harmful for Egypt itself.”***


Macron no cita aquí una "perspectiva europea", sino la de la los "intelectuales" y "sociedad civil" egipcios, es decir, poco más o menos, lo que al-Sisi ha llamado despectivamente "blogueros", término en el que encuadra a los que piden otras formas o protestan por las actuales. Pero un "intelectual" es lo contrario de al-Sisi, un presidente visionario, al que las libertades le importan poco (¡cosas de Europa!) y al que nada frena para deshacerse de sus opositores en nombre del pasado, del presente y del futuro.
Por el contrario, lo que se está haciendo hoy se recogerá en términos muy peligrosos hacia el futuro. Hemos insistido en diversas situaciones que lo que ahora se hace solo es dejar el campo libre al integrismo religioso, que es el que podría ser contenido por los activistas sociales e intelectuales mediante una modernización y debate público. Ante esto, al-Sisi solo propone el exterminio y la represión. Su concepto de orden es el del militar tras la batalla. Derechos, libertades, etc. no forman parte de su vocabulario ni de sus conceptos. Su obligación es trazar un plan y llevarlo a cabo.
Ya sabemos cuál es el plan. Y, sobre todo cuáles están siendo sus efectos. La vieja guardia intelectual de Egipto, la que tenía sus ideales de modernización, de laicidad del estado, de mejoras sociales, etc. se ha ido perdiendo por el camino. Lo que ha quedado es la generación que vivió con provecho el régimen de Mubarak. Los efectos de las dictaduras son muy pernicioso porque acostumbran a muchos a tener que elegir entre vivir muy bien a la sombra del régimen, que te ampara y da de comer, o vivir bajo la amenaza que suponen las críticas, ser marginado, tener que exiliarte, etc.
Es indudable, como ha ocurrido en Siria y otros países que vivían bajo dictadores, que estos habían generado una doble oposición: la de los islamistas y la de los demócratas laicos. Pronto se vio que la carencia de organización y de unidad era la gran ventaja con la que jugaban los islamistas (en sentido amplio) frente a los diferentes grupos, acostumbrados a pelearse más que a estar de acuerdo. Los dictadores sabían bien cómo jugar con unos y otros.
Lo peligroso es la dirección conservadora que el régimen está tomando para ahondar en el control a través de la religión, de ahí el papel central del ministerio y del ministro de dotaciones religiosas, pieza clave en el desarrollo egipcio, y punta de lanza para intentar generar un doble frente nacionalista militar y religioso controlado desde la cabeza del estado. Pero Al-Azhar se resiste. Por eso está surgiendo un ultraconservadurismo desde la base, que son quienes articulan en el nombre del islam y del patriotismo los ataques y censuras contra cualquier cosa que pueda ser utilizada por los islamistas como "occidental" o "antipatriótico" ofensivo para el honor de las familias, etc. Eso va de una falda a un chiste. Pero el titular de Egypt  Independent pondera la satisfacción de al-Sisi con el estado de la libertad de opinión.


La observación que Macron hace en voz alta, la hemos hecho aquí muchas veces: “I can’t see how you can pretend to ensure long-term stability in this country, which was at the heart of the Arab Spring and showed its taste for freedom, and think you can continue to harden beyond what’s acceptable or justified for security reasons,” Y es que es difícil justificar la represión en nombre del futuro o del excepcionalismo del presente.
La carencia de ideas del régimen hacia el futuro es evidente. La receta es siempre la misma. La idea de que por esa vía se llegará a algún sitio estable es una perversión del pensamiento y, algo peor, asegurarse que siempre habrá un enemigo del que proteger al país. Eso es fácil cuando no dejas de fabricarte nuevos que añadir a los viejos.
Macron apela a la amistad para criticar la situación egipcia. Es una forma de entender la amistad diferente también a como la entiende al-Sisi. No sirve de mucho, pero al menos lo ha dicho. Al menos, Macron se ha enterado de la gran preocupación existente en Egipto por los chalecos amarillos y los derechos humanos en Francia.


 * "«Gilets jaunes» : Macron «déplore» les 11 morts en marge du mouvement" Le Figaro 28/01/2019 http://www.lefigaro.fr/actualite-france/2019/01/28/01016-20190128ARTFIG00153-gilets-jaunes-macron-deplore-les-11-morts-en-marge-du-mouvement.php


** "Sisi defends Egypt's human rights record in press conference with Macron" Ahram Online 28/01/2019 http://english.ahram.org.eg/NewsContent/1/64/322592/Egypt/Politics-/UPDATED-Sisi-defends-Egypts-human-rights-record-in.aspx
*** "Macron: Egypt’s Human Rights Record Perceived Tougher Than Under Mubarak" Egyptian Streets 28/01/2019 https://egyptianstreets.com/2019/01/28/macron-egypts-human-rights-record-worse-than-under-mubarak/


miércoles, 12 de diciembre de 2018

¿Quién teme a los símbolos?

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Cerrábamos el texto de ayer con la noticia de que el gobierno egipcio estaba poniendo dificultades para la adquisición de los chalecos amarillos reflectantes que se han convertido en símbolo de las protestas en Francia. Las noticias acababan de salir cuando las recogimos y hoy ya es posible encontrar en la prensa egipcia reacciones a algo que se da como un hecho.
Recordemos algo obvio: los chalecos amarillos son los que obligatoriamente deben llevar los conductores en su equipamiento para poder ser vistos si deben parar sus coches por algún problema. En la página de la Dirección General de Tráfico, dependiente del Ministerio del Interior, en la sección "Equipamiento obligatorio en el vehículo", leemos: « El uso de un chaleco reflectante de alta visibilidad es obligatorio cuando se salga del vehículo y se ocupe la calzada o el arcén de las vías interurbanas.» El chaleco, pues, no es un elemento extraordinario sino, por el contrario, algo que todo conductor debe llevar para el caso de que las circunstancias lo requieran.
Una parte importante de las acciones del movimiento de protesta se han dado en las carreteras, con cortes, y calles, por lo que el uso del chaleco debió ser una medida de seguridad para ser vistos en la distancia. Desconozco que fue antes si el huevo o la gallina, pero me parece más lógico que alguien, viendo tanto chaleco, lo convirtiera en "uniforme" estableciendo una asociación entre protesta y uniformidad de los protestantes. Una vez establecida esta conexión, el resto se da solo.

El movimiento queda etiquetado —el de los "chalecos amarillos"— y pasa a convertirse en un símbolo de la lucha. El "problema" es que el proceso de crecimiento simbólico no se limita a un tipo de actos, sino que el símbolo puede ser ascendido en el plano abstracto al de la "protesta" y trascender las fronteras francesas. Allí donde haya chalecos amarillos se entiende que se está protestando contra algo, de forma especial contra lo que se considera una injusticia, abandono de los gobiernos, empobrecimiento, etc.
El chaleco amarillo, en su inicio, es conceptualmente lo contrario del "camuflaje", que ordinariamente se usa para los uniformes de combate, en donde no ser visto es importante. Por el contrario, en la protesta urbana se trata de ser visto lo más posible, pues la protesta conlleva la búsqueda del contagio, la extensión como una forma de acción, ya que es transformada en "mensaje" que acabará circulando en busca de apoyos. Este efecto se amplifica inmediatamente a través del fenómeno de las redes sociales. Hoy la "acción" implica la "actuación"; se hace/acción y se representa/actuación. Hay que darle la razón a Jean Baudrillard.
Desde esta perspectiva, la lógica de que no se vendan chalecos o se teman las consecuencias de hacerlo en Egipto es comprensible desde el propio gobierno. Los franceses han dado el símbolo, el chaleco, y después cada uno lo llena de contenido local. El chaleco es "glocal"; significa global, actúa local. Es el signo de los tiempos mediáticos.


El gobierno egipcio, como comentábamos ayer, ha usado los disturbios franceses para convencer a los egipcios que los Hermanos Musulmanes estaban detrás de ellos. Probablemente es absurdo, pero—con la lógica de Baudrillard sobre la precedencia del simulacro—, los Hermanos lo han negado, pero ha dicho apoyar al movimiento de protesta. Indudablemente les importa un bledo lo que ocurra en Francia, pero no ocurre lo mismo con lo que pueda ocurrir en Egipto, que les permitirá apuntarse un tanto si las protestas se producen con los chalecos.
Los egipcios, que ven acercarse la fecha del aniversario de la revolución, pueden salir a la calle con los chalecos a protestar por las subidas de la energía y de prácticamente todo, pues no creo que haya quedado nada sin ser arrastrado por la inflación galopante.


Egyptian Streets recoge los problemas de encontrar (y de tener) chalecos amarillos, algo que te puede traer un serio disgusto, pues convierte en sospechosa la posesión de algo que todo conductor debe tener en su coche, lo que no deja de ser una paradoja absurda.
Los intentos de hacerse con un chaleco son contados por los periodistas:

The AP journalist tried to buy the yellow vests from 12 different safety equipment stores in Downtown Cairo. However, six said that they no longer sell the vests, two refused to sell the available product for no reason and four said that they were told not to sell the vests by authorities.
One seller told AP that “they seem not to want anyone to do what they are doing in France.” Another seller said that authorities came to the store and forbade them from selling the yellow vests and when questioned, the policemen said that they were following orders.
These restrictions on the sales of the yellow vests will remain until the end of January security, officials emphasized. The police authorities gathered industrial safety product importers and wholesale retailer earlier this week to brief them on the new guidelines.
BBC Arabic reported that Egyptian activists and lawyers announced the arrest of Egyptian lawyer Mohammed Ramadan on Monday after posting on Facebook ridiculing reports that shop owners were barred from selling yellow vests to citizens.
According to Ramadan’s lawyer Abdul Rahman Al-Gohari, Ramadan was arrested on a street in the coastal city of Alexandria and authorities say he was possessed five yellow vests.
Egyptian lawyer Mahienour El-Massry said “Mohammed Ramadan is in the prosecution and the investigation is yet to start but it appears to be because of the yellow vest. This is what the police officer that arrested him said. We are still awaiting to see what the prosecution will charge him with.”*



Efectivamente, de qué se puede acusar a alguien que mantiene lo obligatorio. El gobierno egipcio entraría en otro absurdo al detener gente por "un suponer". Pero no sería la primera vez, ni creo que les importe mucho. Con ello aumentará el descontento ante la arbitrariedad de sus métodos y acusaciones.
Todas las campañas de las que hemos estado dando cuenta estos días sobre los peligros del contagio francés de Egipto, todas las explicaciones, no han hecho otra cosa que convencer a los egipcios que la protesta tiene su sentido ante el sinsentido de lo que se ha establecido como paralelismo. Hay tanto miedo de que ocurra que al final ocurrirá. Cuando ocurra (no hace falta ser profeta), el gobierno egipcio dirá que ha hecho lo que hacen gobiernos democráticos para defender la legalidad, solo que las consecuencias pueden ser trágicas dado el nivel de respuesta de cada país.
El caso de los chalecos amarillos es una demostración de cómo se produce el tejido simbólico y de cómo las acciones poco inteligentes acaban creando lo indeseado, provocándolo. Por lo pronto, la represión para evitar que ocurra traerá más represión y más indignación. Habrán conseguido que quien tenga un chaleco sea considerado "medio terrorista", manifestándose la otra mitad el día que se lo pongan.


Muchos egipcios extremarán en este periodo el cuidado de sus coches para no tener que ponerse el chaleco amarillo, que llevan también muchos ciclistas de forma obligatoria para ser vistos en la distancia. Pero las miradas son las que cambian.
Aquí no hay seguridad vial, sino simplemente seguridad pura y dura. El amarillo, por otro lado, ya tenía las connotaciones que los Hermanos le daban en sus protestas con los cuatro dedos, signo de la oposición al derrocamiento de Morsi. Vuelve, por tanto, el amarillo a la escena egipcia. Esperemos que se calmen las cosas (no es fácil) o que los miedos egipcios no traigan histeria de seguridad, posibilidad creciente, por lo que el caos puede estar asegurado.
La lucha se dará entre los que dicen quejarse por la situación económica y los que dicen que usan la situación económica para quejarse. Ya ocurrió con la revolución de 2011. Unos movieron el árbol y otros recogieron las nueces. A veces no se trata de hacer, sino de dejar que el otro se equivoque en el momento apropiado. Y hay algunos que no dejan pasar la ocasión de hacerlo. Los Hermanos, si la gente protesta, dirán que ellos están del lado del que sufre y pide justicia. Lo harán desde casa contemplando las manifestaciones, como dicen que han hecho apoyando a los que se manifestaban en Francia por la subida del carburante. Se lo han puesto fácil.
Los egipcios de a pie, en cambio, lo tienen cada día más difícil. Es el eterno dilema: si protestan, son terroristas; si se aguantan, se ven como tontos. Hace tiempo que no ven más salidas a esa forma polarizada de ver el mundo. Unos se aprovechan de sus protestas y otros de su silencio.
Los símbolos no necesitan de un gran aparato, solo una fuerte ligazón emocional. Cada acto que se produce, cada momento de sufrimiento, carga el símbolo dotándolo de más fuerza. Cada persona detenida en Egipto por tener un chaleco amarillo es la confirmación de la arbitrariedad. Cada historia que se cuente de conspiraciones, aumentará la indignación de los que se saben meros sufridores.
Un modesto chaleco amarillo se vuelve cada día más excepcional.


* "Egypt Restricts the Sale of Yellow Vests Suspecting that Egyptians Might Copy the French" Egyptian Street 11/12/2018 https://egyptianstreets.com/2018/12/11/egypt-bans-the-sales-of-yellow-vests-suspecting-that-egyptians-might-copy-the-french/




martes, 11 de diciembre de 2018

Lecturas egipcias de los chalecos amarillos

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Daily News Egypt tiene la costumbre de realizar una breve cala entre los artículos de interés publicados por la prensa egipcia destacando los temas que se presentan cada día. En unas líneas nos recoge la visión de los artículos de opinión en diversos medios, lo que permite comprobar en ocasiones la formación de ciertas tendencias o la ocurrencia de temas comunes con enfoques diversos, según haya mayor o menor disparidad entre las opiniones.
En ocasiones se nos muestra un amplio abanico de temas y opiniones en los medios, pero en otras la coincidencia puede marcar líneas en las interpretaciones sobre lo que ocurre en el mundo. Este es el caso del resumen de artículos cuyo título sintético es "Op-ed review: Yellow Vest movement denounced, writers adopt conspiracy theory".*
La percepción que desde la prensa de Egipto se tiene de los movimientos callejeros franceses de protesta está condicionada por el fantasma de la Primavera Árabe. Este hecho ha quedado como una referencia que necesita estar constantemente reinterpretada pues supuso la mayor manifestación de protesta social contra los regímenes vigentes en el momento.
El fenómeno que se observa es el de la lectura interesada, la interpretación ajustada a esa presencia "fantasmal" de la que no se puede prescindir por temor a que vuelva a salir de su enterramiento oficial. Las interpretaciones siguen echando tierra sobre la tumba de la revuelta que arrastró a la gente contra el "club de los dictadores" existente en el momento. Por más que se intente convencer a la gente de lo que fue la Primavera, hay un hecho innegable, su fuerza, el ímpetu que se llevó por delante a los dirigentes de entonces con consecuencias diversas en cada caso.


El artículo recoge las interpretaciones sobre lo ocurrido en Francia en estos días de protesta del movimiento de los "chalecos amarillos". Ya comentamos hace unos días otro artículo aparecido en el estatal Ahram Online en el que, tras la exposición de lo que ocurría, se finalizaba con una advertencia a lo que sucede cuando se desatiende la precaria situación económica del pueblo.
La primera parte del resumen de prensa muestra las lecturas egipcias de los periódicos privados Al-Masry Al-Youm y Al-Shorouk, con ciertos aspectos comunes:

In the privately-owned Al-Masry Al-Youm, Abdul Moneim Saeed lamented the violence and damages resulting from the “French Spring” as he described it. In a comparison he drew between the Yellow Vest protests in Paris against fuel taxes and mass demonstrations against former president Hosni Mubarak in Egypt back in 2011, Saeed argued that both movements, like other “springs” throughout history elsewhere, had no leadership, goals, or political vision. He added that he expects France to overcome these turbulent weeks but as a result, young protesters, or “saboteurs” to become isolated and drawn to terrorist groups while the right wing, seeking law and order, takes over.
As for Emad El-Din Hussein, editor-in-chief of the private Al-Shorouk newspaper, he focused on why French President Emmanuel Macron backed off despite initially stating there would be no compromises? Was his submission to protesters’ demands a mistake? Hussein argued that unlike previous French rail strikes which infolded over summer, a majority of the people supported recent demands, raising the bar even higher. Hussein’s concern seemed to be the spread of such demonstrations to more countries, especially as social media gave the events an international dimension.*


Como puede apreciarse, las dos interpretaciones lo hacen en esa clave de "Primavera francesa", preguntándose por la efectividad de las respuestas dadas desde el gobierno de Macron y por los efectos de la extensión de los conflictos a través de las redes sociales. Este último aspecto es otra de las preocupaciones egipcias, que ven en las redes un foco de peligro por el contagio que suponen en cada caso.
La interpretación en los dos medios privados parte de la analogía entre ambos conflictos como económicos, más que políticos. Se introduce así otra idea recurrente: mientras se mantengan los niveles de "bienestar" controlados, la politización será mínima. La distinción entre lo económico y lo político sirve para justificar la falta de derechos democráticos y el clima de represión, manteniéndose el mensaje global de que lo que preocupa a los pueblos es su bienestar económico más que las cuestiones políticas. Se mantiene así la idea de un autoritarismo aceptable mientras se mantengan controladas las cuestiones económicas. De hecho, la palabra "politización" se suele entender como una crítica en beneficio de una idea de objetivos nacionales compartidos bajo el mando de la presidencia. Lo político, viene a decirse, es "división" y la división trae conflictos e inestabilidad, alejando al pueblo del bienestar. Se olvida, obviamente, que el pueblo francés no renuncia en nada a la política y que no la considera una carga sino una parte de su vida e identidad.
En esto se muestra la preocupación egipcia por el deterioro de la situación económica o, si se prefiere, más concretamente, por la caída sobre el pueblo de las medidas de recortes de subsidios y subidas de precios, algo que el pueblo egipcio padece tras unos años de inflación galopante (ahora del 17%, como un dato bajo), devaluación brutal de la moneda y subidas del precio de la energía. En esta circunstancia, se plantea si las concesiones de Macron no son un error, una muestra de debilidad y, algo peor, una incitación a las protestas fuera de sus fronteras. Si la gente ve que sus gobiernos ceden a las presiones, la idea de la inevitabilidad fracasa.


La idea de que los "jóvenes" participantes en las protestas pueden acabar derivando hacia el terrorismo es una idea desconectada de la realidad francesa, una interpretación desde la perspectiva egipcia en donde la radicalización lleva hacia el terrorismo islamista. Aquí se fuerza en exceso la lectura local de los hechos de Francia ya que por violentos que hayan resultado ser las manifestaciones no conllevan una radicalización religiosa que se confunda con el terrorismo, que es otra cuestión que tiene que ver poco con la subida de los carburantes.
El movimiento de los "chalecos verdes" no es definido como un "movimiento juvenil", pero sí lo fue en gran medida la "Primavera Árabe", en donde se hablaba directamente de los "jóvenes" y sus reivindicaciones políticas, sociales y económicas de futuro. De nuevo se fuerza la interpretación de los hechos para extender la comparación.
En la segunda parte del resumen de prensa, Daily News Egypt se centra en los artículos publicados en los diarios privados Al-Youm Al-Sabea y Al-Watan, junto al estatal  Al-Akhbar, que añaden otro componente interpretativo egipcio, las teorías de la conspiración internacionales:

Karim Abdul Salam from Al-Youm Al-Sabea private newspaper opinionated that the protests are not spontaneous reactions to the government’s decisions, suggesting as proof that violence has not ended when the government backed off. Thus, Abdul Salam suggested that those movements are supported by outside states and entities, as happened in Egypt before, he argued.
From a similar approach, Atef Zidan highlighted in his piece for state-owned daily Al-Akhbar how US President Donald Trump seemed to rejoice about the violent incidents, which in his opinion shows how US interests and conspiracy do not care about the destruction of states and bloodshed among peoples, just as with the Arab Spring. To him, the EU is threatened by destruction and division as US intelligence bodies continue to conspire. He added that France is now having a taste of such American medicine, which Egypt was able to overcome during the “so-called Arab Spring.”
Finally, Saeed Al-Lawendy opinionated in the private Al-Watan newspaper that the violence shows that protesters took advantage of the backup of both the extreme right wing and left, in addition to US meddling as a punishment for Macron who suggested Europe should have its own army.

Las tres interpretaciones sirven en este caso para transmitir y reforzar la idea de que existen esas conspiraciones internacionales que, sostienen, se padecieron en Egipto en la Primavera de 2011. Por sorprendente que parezca para quien no esté acostumbrado, se sigue alimentando la teoría de que la Primavera fue una conspiración contra el mundo árabe alentada desde los Estados Unidos respaldando a los Hermanos Musulmanes, que serían utilizados para su destrucción.
Estas teorías conspiratorias contra el mundo árabe en general y Egipto en particular son el pan de cada día, la columna vertebral de la manipulación que sirve para justificar las reacciones de los que sostenían a los dictadores y a sus regímenes autoritarios y a los que ahora se muestra como paradigmas de estabilidad e independencia. Esto es una constante en los medios egipcios que juegan con el miedo a ser objeto de esas conspiraciones destructivas, mostrando sus efectos en países vecinos como Libia y Siria. Esa línea interpretativa es uno de los principales filtros de análisis de la situación internacional y nacional.


La idea de que el movimiento de los "chalecos amarillos" ha sido creado por los Estados Unidos como "venganza" contra Macron por alentar la existencia de un ejército europeo es tener en poco la idea que mueve a la sociedad francesa. Es, de nuevo, una forma interpretativa que justifica lo que hay en función de hipótesis que ayudan a creer que todo es conspiración y que cualquier reacción ciudadana es el resultado de maniobras oscuras, de intentos de destruir el mundo árabe, el islam o a las familias egipcias, según toque el día.
De lo mismo han sido acusados los jóvenes activistas egipcios, convertidos en "traidores", en "agentes enemigos"; de lo mismo son acusadas quienes reclaman los derechos de las mujeres, pues el feminismo es otra conspiración para destruir el mundo islámico y su santa división de funciones masculinas y femeninas, ir contra el orden divino; etc.

Que Trump haga declaraciones a través de sus tuit zahiriendo a Macron no implica una conspiración norteamericana contra Francia, simplemente muestra que Trump es un bocazas, algo que necesita mucha más explicación y todo el mundo entiende.
En días anteriores, otros medios han jugado con la idea de que las protestas de Francia están organizadas por los Hermanos Musulmanes, lo que supone la culminación lógica del delirio egipcio, de la manipulación informativa, ante la que cualquier otra idea queda en ridículo. Es una forma de mantener a los egipcios quietos, dentro de su burbuja informativa y política.
La síntesis de los artículos de opinión que Daily News Egypt nos trae muestra claramente las líneas sobre las que se trabaja en los medios para evitar los "contagios" políticos de los hechos exteriores. La politización que se advierte choca, en cambio, con la petición egipcia de que no se "politice" el caso de la crisis abierta por el asesinato del periodista disidente saudí Jamal Khashoggi o la crisis reabierta con Italia por el caso del doctorando Giulio Regeni, otro crimen político.
Las lecturas egipcias de la crisis francesa de los "chalecos amarillos" son, en el fondo, una lectura de su propia crisis y la falta de valor para enfrentarla directamente. La cuidadosa sintonía interpretativa de los medios muestra el efecto unificador que el triple trazado institucional para el control de los medios tiene. El mensaje lanzado es el peligro de mimetizar la crisis francesa como una alternativa factible. El presidente al-Sisi ya advirtió hace unos meses de que las vías de las protestas no llevarían a ningún puerto y no se tolerarían. Por si acaso, los medios redundan en la idea de lo peligroso que es dejarse manipular desde el exterior. La idea egipcia es el sacrificio abnegado mientras el cuerpo aguante.
Un dato final, The National informa hoy mismo de la paralización en Egipto de la venta de los chalecos amarillos, interpretándolo como una medida de seguridad ante el contagio de lo que ocurre en Francia a poco más de un mes del aniversario del 25 de enero. Otros medios se van haciendo eco de lo mismo. El diario señala:


Egyptian authorities have quietly introduced restrictions on the sale of yellow reflective vests, fearing opponents might attempt to copy French protestors during next month's anniversary of the 2011 popular uprising that toppled autocrat Hosni Mubarak.
Security officials and retailers said industrial safety equipment dealers have been instructed not to sell yellow vests to walk-in buyers and to restrict business to wholesale sales to verified companies, but only after securing police permission. They were told offenders would be punished, the officials said without elaborating.
Six retailers in a Cairo downtown area where industrial safety stores are concentrated said they were no longer selling yellow vests. Two declined to sell them, giving no explanation, but the remaining four told The Associated Press they were told not to by police.
"They seem not to want anyone to do what they are doing in France," said one retailer. "The police came here a few days back and told us to stop selling them. When we asked why, they said they were acting on instructions," said another. Both spoke on condition of anonymity for fear of reprisals.
Security officials said the restrictions would remain in force until the end of January. They said industrial safety product importers and wholesale merchants were summoned to a meeting with senior police officers in Cairo this week and informed of the rules.**


Las medidas muestran el temor del contagio. Este solo tiene sentido en la situación de malestar creciente por la situación económica y política del país. La propaganda no permite llegar a final de mes y probablemente solo traiga más irritación. El pueblo egipcio, al que se despolitiza, no puede en cambio ignorar su propia crisis ni llevarla con la sonrisa patriótica que se le pide.
No sabemos si la campaña mediática hablando de conspiraciones extranjeras servirá para frenar el malestar, pero pronto habrá ocasión para comprobarlo.


* "Op-ed review: Yellow Vest movement denounced, writers adopt conspiracy theory" Daily News Egypt 0/12/2018 https://eklutdvotyzsri.dailynewssegypt.com/2018/12/09/op-ed-review-yellow-vest-movement-denounced-writers-adopt-conspiracy-theory/
** "Egypt restricts sales of reflective yellow vests to prevent protest" The National - AP 11/12/2018 https://www.thenational.ae/world/mena/egypt-restricts-sales-of-reflective-yellow-vests-to-prevent-protests-1.801352