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sábado, 23 de noviembre de 2024

Apocalipsis informativo (y cómo contarlo)

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

La pregunta no es un ejercicio retórico: ¿interesa la información o la atención? No tenemos un Marshall McLuhan a mano en este cambiante y omnipresente mundo mediático que nos explique aquello que queda atrás sin reflexión, alejándose a gran velocidad. La pregunta, repetimos, no es baladí. Esto está cambiando a gran velocidad y nos dirigimos raudos a no se sabe dónde.

La diferencia entre "información" y "atención" creo que es básica porque es lo que determina la preferencia noticiosa. ¿Nos ofrecen lo más llamativo o nos dan lo que realmente necesitamos para poder movernos por el mundo tomando decisiones, evaluando las posibilidades ante nosotros?

Algunos dirán por lo bajo (quizá no tanto) que la "información" es un negocio como otro cualquiera, un negocio que necesita del reclamo. Esto llevado al extremo lo vemos hoy de forma clara en muchos sectores informativos, creados ex profeso para atraernos. Otra cosa sucede cuando los sectores son trascendentales y pueden producir reacciones sociales de envergadura, crisis.

Con el titular ""'Mano Muerta', el sistema automático de Rusia para provocar el apocalipsis nuclear si Putin y su cúpula militar mueren", Jacobo Alcutén escribe en 20minutos:

Morir matando. Esa es la razón de ser del sistema Dead Hand (mano muerta), un mecanismo semiautomático capaz de disparar todo el arsenal nuclear de Rusia para lanzar un ataque masivo contra sus enemigos como último recurso. Conocido en Rusia como Perimeter, este sistema fue creado en la Unión Soviética durante la Guerra Fría y estaba diseñado para lanzar contra EEUU de forma automática los misiles balísticos intercontinentales de la URSS, en caso de que el presidente soviético y su cúpula militar hubieran muerto a consecuencia de un primer ataque nuclear norteamericano.

Tras la caída de la URSS en 1990, Rusia heredó todo el arsenal nuclear soviético y también el sistema Dead Hand. Aunque Moscú nunca ha admitido oficialmente su existencia, muchos analistas militares creen que Vladimir Putin lo ha seguido desarrollando a lo largo de los años y que podría estar operativo en la actualidad. 

De hecho, el comandante de las Fuerzas de Misiles Estratégicos rusos, Serguéi Karakaev, admitió su existencia en el año 2011, en el periódico Komsomolskaya Pravda. "Sí, el sistema Perimeter existe y está en servicio de combate", afirmó, recalcando que Rusia tenía la capacidad para destruir a EEUU en menos de 30 minutos.*


 Ciertamente, la situación internacional es delicada, pero ¿qué conseguimos con escribir "apocalipsis nuclear" en el titular de la noticia? Es precisamente en las situaciones delicadas cuando hay que tener en cuenta los efectos de la información. Esto vale para la información política, bélica, económica, sanitaria o meteorológica, por citar algunos sectores sensibles.

Si ayer criticábamos la "rumia" sistemática de la información política bajo la batuta de los partidos y sus intereses, hoy ampliamos. Ya no se trata solo de "informar", sino de atraer con diversas técnicas hacia las noticias.

Ya no se trata de que sea verdad o mentira, sino del tratamiento. ¿Qué supone que un militar ruso afirma que se tiene un arma que Occidente cree que tiene? Poco inteligente sería si negara su existencia ya que se trata precisamente de "disuadir", de que el oponente te crea más fuerte de lo que eres realmente. Así tendrá menos deseos de molestar.

En RTVE.es vemos un enfoque distinto del mismo hecho, analizado por Adrián Romero con el titular "La "línea roja" de Putin: posibilidades y límites de un ataque nuclear ruso contra Ucrania y la OTAN"": 

La decisión de Putin no es inesperada: ya la esgrimió en septiembre. Tampoco lo es el uso de la "jugada" nuclear en el conflicto con Ucrania y en su cruzada personal hacia la OTAN. Estriba de su necesidad de reivindicar su principal medio coercitivo contra Europa y Washington.

"Los cambios en la doctrina nuclear no son relevantes en términos de riesgo atómico, sino algo que Rusia hace para enviar señales a Occidente de que las cosas están intensificándose y podrían salirse de control", argumenta a RTVE.es el investigador en el Proyecto Nuclear de Oslo en la Universidad de la capital noruega, Fabian Rene Hoffmann.

"Si observamos con sobriedad las posibles preparaciones para el uso nuclear por parte de Rusia, vemos que las ojivas siguen en almacenamiento; no parece haber ningún esfuerzo real para preparar sistemas nucleares para el lanzamiento", agrega.

“Debemos entender que el Estado mayor militar ruso considera el arma nuclear como un arma política“

La realidad es que han sido demasiadas las veces que Putin ha amenazado a Occidente con "líneas rojas" que jamás ha ejecutado. Asimismo, la situación nuclear rusa pone en duda sus capacidades para llevar a cabo una acción controlada sin evitar una represalia internacional que no socave su estabilidad política.*


Pasamos del imparable "apocalipsis nuclear" al "arma política" disuasoria, a la advertencia reiterada. Es cierto que no podemos esperar que todos valoren lo mismo de la misma forma, pero sí que hay un sentido del foco, de qué es lo importante, especialmente cuando se habla de lo que puede ocurrir. En estos días proliferan las imágenes de la construcción de "refugios anti nucleares" y demás. Todo se realimenta en las mentes receptivas.

Evidentemente hay que estar informado de lo que ocurre, Mi crítica va más a la forma, al hecho de convertirlo en foco de atracción a través de líneas llamativas o, si se prefiere, más alarmantes de lo debido. Es una forma de sembrar interés a través de la angustia o el miedo. Desgraciadamente, estamos desarrollando en demasía el efectismo del dolor o del peligro.

El saber periodístico no radica solo en contar, sino en la forma de contar. Los hechos, por mucha base real que tengan, necesitan de una forma de presentación ajustada. Es ahí donde se ve esa otra cualidad que el buen periodista debe tener. La escuela que preconiza la "atracción" mediante el sensacionalismo, la dramatización, etc. se convierte en más peligrosa cuanto más posible / creíble es aquello de lo que se habla. Es entonces cuando hay que extremar el cuidado al contar. Las avalanchas de desinformación, bulos, etc. que padecemos nos hacen vulnerables, especialmente vulnerables, en estas circunstancias críticas. Es entonces cuando debemos estar mejor informados.

De no hacerlo así, el Periodismo pierde mucho de lo que lo hace valioso, socialmente pertinente y necesario. No comencemos exagerando porque dejamos poco margen a lo que venga mañana. 

 

* Jacobo Alcutén "'Mano Muerta', el sistema automático de Rusia para provocar el apocalipsis nuclear si Putin y su cúpula militar mueren" 20minutos 23/11/2024 https://www.20minutos.es/noticia/5656851/0/mano-muerta-dead-hand-perimeter-sistema-automatico-rusia-misiles-nucleares/

** Adrián Romero "La "línea roja" de Putin: posibilidades y límites de un ataque nuclear ruso contra Ucrania y la OTAN" RTVE.es 23/11/2024 https://www.rtve.es/noticias/20241123/linea-roja-putin-posibilidades-limites-ataque-nuclear-ruso/16339664.shtml

lunes, 18 de noviembre de 2024

El peligroso adiós de Biden

Joaquín Mª Aguirre (UCM)

La guerra de Ucrania es extraña. Creo que no ha habido otra con tantas condiciones y miramientos. Vladimir Putin, Ucrania y Occidente —ahora hay que incluir también a Corea del Norte, por lejos que les pille— ha puesto cada uno sus propias condiciones. Parece que se tratara de un juego negociado, aunque cueste cada día centenares de muertos.

En esta extrañeza de la guerra, donde se nos dan noticias como la recuperación rusa de viejos tanques soviéticos utilizados en los estudios de cine rusos para la realización de películas, hay una extraña advertencia: los ucranianos pueden ser invadidos y bombardeados en cualquier lugar del territorio, pero en cambio Ucrania no puede bombardear el interior de Rusia con los misiles dados por Occidente. Un poco raro, ¿no? Es una guerra en la que se le exige al invadido que no ataque al invasor.

Claro que todo viene de una definición original del problema: es Rusia la que dice sentirse atacada e invadida por los ucranianos. Según la propaganda de Putin, son los rusos los que se defienden de las agresiones imperialistas de su vecino del que reivindican el territorio. Ya saben, el truco está en el secuestro y la repoblación. Rusia se ha llevado a miles de niños ucranianos (en España esto nos suena con los "niños de Rusia, los secuestrados durante la Guerra Civil y mandados a Rusia). Con ellos, en el futuro, se repoblarán zonas que acabarán siendo "pro-rusas" y justificarán las invasiones y anexiones.

Pero los medios de ayer y hoy tenían una noticia sobre el cambio de actitud de Joe Biden a dos meses del recambio:

La administración del presidente Joe Biden ha levantado las restricciones que impedían a Ucrania utilizar armas proporcionadas por Estados Unidos para atacar en territorio ruso, según tres fuentes familiarizadas con el asunto consultadas por Reuters y The Washington Post, en un cambio significativo de la política estadounidense en el conflicto Ucrania-Rusia.

Ucrania planea llevar a cabo sus primeros ataques de largo alcance en los próximos días, han revelado las fuentes, sin revelar detalles debido a preocupaciones de seguridad operativa.

El presidente de Rusia, Vladímir Putin, ya advirtió a Occidente de las consecuencias de otorgar este permiso a Kiev, ha dicho la portavoz de la Cancillería rusa, María Zajárova. "El presidente ya se ha pronunciado al respecto", ha afirmado al portal RBC, en una aparente referencia a unas declaraciones de Putin del pasado septiembre, cuando dijo que esto cambiaría la "esencia" y la "naturaleza" del conflicto en Ucrania. "Significará que los países de la OTAN, EE.UU. y los estados europeos, están combatiendo con Rusia", dijo Putin entonces.*


Como es claro en una guerra, lo de menos es la verdad o el sentido común. La pretensión de Putin es absurda, lo que no quiere decir que sea improbable y no se haya tenido en cuenta. ¿Tiene interés Rusia en una guerra abierta, en una guerra mundial? Indudablemente, entre sus estrategias está la de evitar que se usen armas en su contra, especialmente en territorio ruso, lo que enfrentaría a los ciudadanos rusos al sufrimiento directo de los efectos bélicos, algo de lo que ahora solo "disfrutan" los ciudadanos ucranianos y los soldados rusos que mueren en el frente. La propaganda oficial tendría problemas al enfrentarse a la realidad de la guerra en primera persona.

Ya hemos tenido precedentes de las manifestaciones de las familias de los soldados al ver que no regresaban y que "oficialmente" no estaban en "guerra", lo que repercutía en pensiones y demás. Si ahora empiezan a llegar misiles a Moscú, pongamos por caso, Putin necesitaría dar explicaciones más allá de la propaganda oficial. Hasta ahora ha podido vender sus mensajes, pero ¿podría seguir haciéndolo si los misiles empiezan a caer en Moscú o en cualquiera de las grandes ciudades?

Pero la decisión de Biden de autorizar el uso de los misiles norteamericanos en el ataque al interior de Rusia hay que verla desde la amenaza de que Donald Trump deje de mandar armas a Ucrania, algo en lo que ha insistido como parte de su campaña- Parte de esta ha consistido en hacer ver que los intereses de Estados Unidos están en los Estados Unidos. La sospechosa alineación con los intereses rusos ha perseguido a Trump desde hace mucho, ¿sería capaz de ignorar la situación con la que Putin amenaza a Occidente, léase directamente a Europa?


La "ley del embudo" practicada por Rusia parte de la amenaza nuclear. Ya no se trata de un problema de "guerra fría" entre superpotencias, sino de una forma de imperialismo colonial practicada por Putin. Rusia siempre ha llevado la estrategia de absorber a sus vecinos para convertirlos en muros frente a lo que considera su territorio. 

De esta forma, colonizando, como anteriormente señalamos, y estableciendo gobiernos títeres en su periferia se asegura relativamente las defensas, al menos en primera instancia. Es lo que hizo al convertir media Europa en su franja de protección. Cada vez que algún país se sublevaba, sus tanques lo invadían. Su función no era otra que servir de amplia frontera protectora. Lo sigue haciendo y la función de los grupos políticos promovidos desde Rusia no es otra que salirse de la estrategia común europea y romper la unidad. Eso es lo que hacen los Víctor Orbán y similares en Europa, conseguir la desunión y fomentar el antieuropeísmo en países que estaban en tiempos bajo el dominio soviético.

Biden se va y deja una situación complicada para Trump. Zelenski tiene dos meses para usar los misiles norteamericanos antes de que Trump tome el control. Son dos meses en los que una situación estancada, que difícilmente Putin puede definir como victoriosa, se produzca.

El resultado de la jugada es imprevisible, puede pasar de todo. En cualquier caso, la amenaza rusa está ahí. El salto de armas convencionales a las nucleares crearía una situación nueva en las puertas de Europa y la frontera con la OTAN.  Será Trump a quien le toque decidir finalmente sobre los resultados. Putin aprovechará las indecisiones del relevo, experto como es en debilidades, en la selección del momento adecuado.

¿Esperará Putin a que llegue Trump a la Casa Blanca, si se produce antes el ataque autorizado por Biden? ¿Qué efectos tendrá en la OTAN? ¿Cuáles sobre Europa? Muchas incógnitas y mucho peligro.

 

* "Biden levanta la prohibición de que Ucrania utilice armas estadounidenses para atacar dentro de Rusia" RTVE.es / Agencias 17/11/2024 https://www.rtve.es/noticias/20241117/biden-levanta-prohibicion-ucrania-utilice-armas-estadounidenses-atacar-dentro-rusia/16334680.shtml

lunes, 6 de noviembre de 2023

El ministro de la bomba nuclear

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Las cosas crecen y no se sabe muy bien cómo. La noticia que el diario El Mundo nos ofrece nos debería inquietar a todos. Su intranquilizador titular es "Un ministro suspendido en Israel tras decir que una de las opciones podría ser un ataque nuclear en Gaza".  A pesar de todos los matices usados, una bomba nuclear es una bomba nuclear. Nos explican en el diario:

El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu ha suspendido "hasta nuevo aviso" la participación del ministro Amijai Eliyahu en las reuniones del Gobierno después de que dijera que una de las posibilidades en la guerra contra el grupo integrista Hamas podría ser el lanzamiento de una bomba atómica en la Franja de Gaza.

La aclaración posterior de Eliyahu ("fue una frase dicha de forma metafórica") y el hecho que esté al frente de un ministerio inventado llamado "Legado" o "Patrimonio" (producto de acuerdos de coalición con el Likud tras las elecciones de hace un año) y sin influencia alguna en la gestión general del Gobierno y de la guerra en particular no ha reducido la ola de críticas en Israel exigiendo a Netanyahu que no sólo desautorice sus palabras sino que le destituya de forma inmediata.*

Una cosa es suspender a un ministro y otra destituirlo, claro. La diferencia es clara: lo "cesas" si ha dicho una tontería con la que no estás de acuerdo y lo "suspendes" si ha sido simplemente inoportuno. La diferencia entre uno y otro puede ser el inicio de la III Guerra Mundial.

Cuando tomas algo de distancias comprendes que las grandes crisis planetarias requieren de la conjunción de algunos factores, que no bastan los sucesos, que hacen falta idiotas que los malinterpreten, como solemos decir, que se junten el hambre y las ganas de poder. El ministro de Netanyahu está en el lugar adecuado para crear una catástrofe si se le deja suelto. El problema es que el gobierno israelí es una reunión de colegas con ganas infinitas de demostrar que no están dispuestos a ceder ante nada, que no dejan de lado ninguna posibilidad... incluida la nuclear.

Suspendiendo al ministro Netanyahu ha mandado un mensaje, pero no lo rotundo que esperaba el mundo. Significa simplemente que a alguien con mucho poder (un ministro) se le ha pasado por la cabeza el uso de armas nucleares.

En RTVE.es, Cristina Olea se hace la pregunta  por qué Estados Unidos apoya de forma inquebrantable a Israel. Olea le traslada la pregunta a Joel Beinin, "profesor de historia y de historia de Oriente Medio en la Universidad de Stanford."** La respuesta larga (hay otra corta, pero demasiado simple, la de la hegemonía norteamericana) incluye tres factores: a) el remordimiento por haber permitido el holocausto judío; b) el papel de la industria armamentística y c) el lobby sionista ante el congreso norteamericano, que usa donaciones y votos para presionar a los políticos.

Son tres poderosas razones. Si conectamos la segunda con la tentación nuclear del ministro "suspendido" por hablar de la bomba el resultado es intranquilizador. ¿Significa que Estados Unidos ha creado un monstruo al que abastece de armamento con el riesgo de usarlo? Esto ya no es el "escudo antimisiles", un arma claramente defensiva cuyo empleo se justifica por sí mismo, defenderse.

Si vamos al diario israelí The Jerusalem Post se nos informa de esta manera:

Heritage Minister Amichai Eliyahu from Otzma Yehudit was suspended on Sunday from government meetings after he said dropping an atom bomb on Gaza is an option in an interview to Kol Barama on Sunday morning.

The statement was made in relation to his discussing humanitarian aid to Gaza.

"We wouldn't have given the Nazis humanitarian aid," he said. "There's no such thing as innocents in Gaza." 

When the interviewer asked whether Israel should just drop an atom bomb on the strip, Eliyahu replied that that was an option. Upon being reminded of the more than 240 hostages being held in Gaza, he said he would pray for their return but that "there is also a price to war."

Only two days earlier, Eliyahu had tweeted about destroying an entire city, comparing it to Sodom and Gamora.***

El propio medio tilda de "ultraderechista" al Ministro de Patrimonio. No es de extrañar, pero creo que se queda corto. Si vemos sus afirmaciones con atención, nos damos cuenta que va más allá de la bomba, solución extrema. Ve "normal" que mueran los rehenes israelíes que son los que justifican —son palabras de Netanyahu— que no haya alto el fuego. Si los rehenes murieran, la bomba sería lo único que tendría sentido entonces. Como "no hay inocentes en Gaza", como nos explica, la destrucción total estaría justificada. Un peligro público, incluido Israel.

Confieso que no entiendo qué ha querido decir el ministro con lo de que se trataba de una "metáfora". Si hay algo que no es metafórico es una bomba y menos una nuclear.

Asusta pensar que parte del destino del mundo en las próximas décadas esté en manos de gente así, que ve las catástrofes con la misma claridad que Netanyahu ve la profecías de Isaías como garantía de que nada puede fallar.

Todo lo que no sea presionar para que Israel deje de considerar que no hay "inocentes" en Gaza justificando la destrucción brutal de un pueblo entero, es hacer el juego a estos totalitarios y visionarios de los que el propio Netanyahu se ha rodeado. Pero es difícil controlar una situación que está sostenida por Estados Unidos, por un lado, y por Rusia e Irán por otro apoyando a Hamás y otros grupos que operan en la zona. Estados Unidos, por los motivos señalados en la entrevista de Cristina Olea tiene limitadas sus posibilidades. Por la otra parte, se trata de crear un segundo conflicto junto al de Ucrania, de dividir en dos frentes, que podrían abrirse en más lugares de la zona o sencillamente activando los núcleos terroristas llamando a más "días de la ira". Eso agitaría las opiniones públicas de medio mundo, cada vez más alejadas de las razones de Israel, imposible de justificar en su barbarie diaria sobre el campo de batalla y al que hay que temer en sus deseos "metafóricos", como el manifestado sobre el uso de armas nucleares.

El hundimiento de las simpatías hacia la causa de Israel es continuo gracias a sus empeños. Lo malo es que lo que hay al otro lado, Hamás y los que están detrás, buscan ese rendimiento, lo que supone la provocación constante, agitar el capote ante el morro del toro.

Seguimos sin entender la pregunta clave: ¿por qué ahora? Sería la que nos permitiría establecer los objetivos buscados. Una operación de esta envergadura, una guerra de este calibre, de esta brutalidad, no se monta sin cálculo, sin unos objetivos que, puede que sean ajenos a los que más lo sufren, los palestinos.

Las causas no justifican los actos. Las mejores causas pueden verse hundidas por las acciones más brutales. Y estas no se suman o restan: aparecen conjuntamente en toda su brutalidad. La brutalidad de unos no justifican la brutalidad de otros. Muchos de los que mueren son niños que no comprenden siquiera por qué mueren. Lo de la bomba, lo de que nadie es inocente en Gaza y que todo puede ser destruido invocando a Isaías no es es más que una retórica macabra. La idea de que en la guerra muere gente es de un cinismo impresentable. Es lo que hay. 


* Sal Emergui "Un ministro suspendido en Israel tras decir que una de las opciones podría ser un ataque nuclear en Gaza" El Mundo 5/11/2023 https://www.elmundo.es/internacional/2023/11/05/65477d8ce9cf4ac85e8b45b0.html

** Cristina Olea "¿Por qué Estados Unidos siempre está del lado de Israel?" RTVE.es 4/11/2023  https://www.rtve.es/noticias/20231104/estados-unidos-siempre-esta-del-lado-israel/2460001.shtml

*** Ariella Marsden "Far-right minister suspended for suggesting Israel could nuke Gaza" Jerusalem Post 5/11/2023 https://www.jpost.com/israel-news/article-771766