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miércoles, 9 de septiembre de 2026

Todas las dictaduras lo hacen

 Joaquín Mª Aguirre


El gobierno de Pedro Sánchez sigue siendo bueno creando problemas y malo fabricando excusas. No hay día que no salga algo nuevo que le ponga contra las cuerdas. Según enciendes la TV para ver las novedades del día, solo saltan problemas: de la "ley de nietos" como una maniobra descarada electoralista a la tomadura de pelo del plan "Vivienda 47" a los problemas de los estudiantes para poder pagar una habitación al comienzo de curso, pasando por la inflación (pese a que "la economía española va muy bien" y todos nos envidia o el escándalo (hoy en todas las portadas) de los datos del informe PISA desvelando las miserias educativas del país, por seleccionar solo unos pocos temas.

De entre todas estas cosas (y algunas más), me quedo con una "novedad". Nos la traen en RTVE.es sobre una información publicada por El Confidencial. Su titular es "Interior reconoce que elaboró una lista de periodistas pero aclara: "Es un documento informativo, de carácter interno"":

El Ministerio del Interior ha reconocido la existencia de un listado de periodistas y ha asegurado que se trata de un "documento informativo, de carácter interno". Así lo han confirmado fuentes del departamento que aseguran que la Oficina de Comunicación de Interior atiende a todos los medios y periodistas sin distinciones, ante la publicación de una información de El Confidencial sobre un documento que clasifica ideológicamente a decenas de periodistas en activo.

Desde Ceuta, Fernando Grande Marlaska ha asegurado que ese dosier sólo es un "documento de trabajo, simplemente para conocer y saber lo que se dice de la actuación y la actividad del ministerio" y que no tiene "ninguna finalidad espuria". El ministro ha asegurado que no tiene "ningún otro objetivo o finalidad" que conseguir una comunicación "más eficaz" desde el Gobierno.

Según recoge el diario digital en la información publicada este martes, el dosier fue elaborado en 2024 por el Ministerio del Interior con el título de Tertulianos. Radio y Televisión y lleva el sello del Ministerio del Interior y de su Oficina de Comunicación.*

Grande-Marlaska ya no es creíble en ningún tema, por mucha "normalidad" que le quiera dar a los errores. No está en su puesto por eficaz, sino por su capacidad de desdecirse, de darle la vuelta a las cosas, sin mover un músculo. No solo ha conseguido ponerse en contra (él se lo ha buscado) a la Policía y a los Servicios de Inteligencia, sino que ahora trata de vender como "información neutra" aquello que hacen habitualmente todas las dictaduras del mundo, entre las que —en teoría— no deberíamos estar. Digo "en teoría" porque hoy son muchas las tentaciones de control de la prensa, en este caso, de forma personalizada en sus profesionales, etiquetados por su pensamiento y acciones informativas, como "a favor" o "en contra", del presidente del gobierno.

Las reacciones no se han hecho esperar desde todos los ámbitos al conocerse la existencia y diseño del documento:

El periodista que ha elaborado la información, Alejandro Requeijo, entrevistado en Mediodía de RNE, ha llamado la atención sobre el hecho de que la lista establece "la opinión política y la ideología de periodistas sobre temas que no tienen nada que ver con la actividad del Ministerio del Interior, como lo que opinan sobre la ley de amnistía, lo afín o poco afín que sea a Pedro Sánchez, al Gobierno, al PSOE, la opinión que tenga sobre los independentistas". El listado incluye, entre otros, a directores de periódicos, columnistas y periodistas especializados en Economía.

Según la información, el listado incluye fichas de los profesionales de la prensa, acompañadas cada una de ellas de una foto y comentarios sobre sus posicionamientos políticos como estos: "Apoya al Gobierno", "alineado con posiciones de derechas", "defiende las políticas del PSOE", "reconocido ‘anti-sanchista", "afín al PSOE", "tendencia conservadora", "independiente", "es de centro derecha moderado", "es crítico con la amnistía", "militante socialista" o "últimamente es más combativa".*

Esta información sale de "Interior" no por error. Son labores, dignas de la Rusia de Putin, y no pintan nada en una democracia, cuyos fundamentos se van diluyendo en un día a día de supervivencia del gobierno más débil de la historia de la Democracia española, a la que deberían defender de ellos mismos, el mayor peligro actual por sus actuaciones en la sombra.

Tras ponerse en contra a los servicios de Inteligencia y policiales por el caso del desastre ceutí, responsabilizándolos de "no informar", lo que ha supuesto dejar al gobierno en evidencia, manipulación de palabras, acciones, interpretaciones de documentos, etc. ya no le vale la retórica de Grande-Marlasca o del propio Pedro Sánchez.

Ahora se ha puesto en contra otro enemigo sectorial, la prensa, etiquetada para no se sabe qué motivos oficialmente, pero que se sabe o intuye con toda claridad extra oficialmente, Como decíamos, todas las dictaduras lo hacen.

Cada vez tenemos más la sensación de que hay algo profundo que hace fallar al sistema, que la democracia empieza a funcionar como no debe. Todo queda ahora bajo sospecha. 

Pedro Sánchez, Fernando Grande-Marlaska y algún otro acólito pasarán muy negativamente a la Historia política por sus propios méritos. Serán el ejemplo de lo que no se debe hacer por respeto a la ciudadanía, a su confianza en las instituciones. Esto es más allá de la ideología. Por eso van aumentando las voces en el PSOE, temerosos de ser arrastrados por las malas práctica actuales.

Los medios está ya saltando conforme se conocen cómo han sido "etiquetadas" desde el Ministerio del Interior y cuáles han sido sus efectos. Muchos revisan los últimos meses y sus relaciones con La Moncloa y los ministerios.

Un gobierno puede cometer errores, pero no de este tipo, que son ya otra cosa. Auguraban un "otoño caliente", pero no tanto. La gente ya se pregunta por qué.

 

* "Interior reconoce que elaboró una lista de periodistas pero aclara: "Es un documento informativo, de carácter interno"" RTVE.es 8/09/2026 https://www.rtve.es/noticias/20260908/ministerio-interior-lista-periodistas-ideologia/17216372.shtml

miércoles, 26 de agosto de 2026

Eficiencia y resistencia

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Hay ministros que están en sus cargos porque hacen las cosas bien; hay ministros que están en sus cargos porque niegan hacer las cosas mal. Un gobierno intenta tener muchos de los primeros y algunos de los segundos. Pero no siempre funciona bien el reparto.

Hay ministros eficientes y ministros resistentes. El éxito de Fernando Grande-Marlaska siempre ha sido del segundo tipo y pronto comprendió para qué se le necesitaba en un gobierno débil, en un grupo de apoyo a una presidencia débil, como la de Pedro Sánchez. En estos años hemos visto a Grande-Marlaska negar de todo. Era y es su función.

El problema "grave" llega cuando la negación afecta a otro de los ministerios, en este caso el de Defensa con una Margarita Robles en su función, la de defender la actuación de su ministerio en la crisis de Ceuta,

El caso es ahora portada de los medios porque el enfrentamiento es directo. Margarita Robles no pasa por quedar en evidencia en este caso que cada día se enquista un poco más por la inoperancia del gobierno vacacional de Sánchez. ¿Quién le dijo al presidente que la forma de transmitir "tranquilidad" era quedarse a tomar el sol en Lanzarote? Una cosa es lo que se puede hacer y otra la sensación de inoperancia, de desbordamiento de los acontecimientos, de no controlar nada, Cuando no es la valla flotante es la sarna y cuando no las calles desbordadas y los casos de agresiones sexuales a las chicas. Las palabras de Grande-Marlaska son como una irónica banda sonora sobre la realidad discordante.

En 20minutos leemos sobre el enfrentamiento de versiones de lo ocurrido entre los dos ministerios que presiden:

Después de casi un mes en el que el CNI ha reiterado que avisó a Interior de que podía producirse una entrada masiva de inmigrantes de las características de la acontecida el 30 de julio y de que el ministro Fernando Grande-Marlaska lo negase por activa y por pasiva, este martes fue la propia Margarita Robles, que en las últimas semanas había rehuido el debate, la que lo confirmaba en la Comisión de Defensa del Congreso: el CNI hizo en Ceuta la labor que le es "exigible" en relación con las entradas irregulares de migrantes y la compartió y analizó con las fuerzas de seguridad del Estado y la Delegación del Gobierno en esa ciudad autónoma. 

Preguntado por la revelación de Robles, el ministro Marlaska volvía a negarlo: no se envió "ningún informe" que "atisbara" la entrada masiva de 80.000 migrantes en Ceuta los días 30 y 31 de julio, pues de haber "vislumbrado" esta situación se habrían tomado "por sentido común" todas las medidas extraordinarias y excepcionales necesarias. Y, en cierto modo, sin hacerlo directamente y solo tras el interrogatorio del PP durante la comisión, volvía a responderle: "Evidentemente los servicios de inteligencia operan y actúan de muchas maneras, pero no hace falta muchas veces ir a informes manuscritos". *


Con Grande-Marlaska hay que aprender a analizar la ambigüedad de los mensajes que lanza. Grande-Marlaska no dice que el ministerio no recibiera ningún mensaje, sino "ningún mensaje que permitiera atisbar la dimensión de lo que luego ocurrió". El juego con las palabras es evidente. No le pillarán diciendo que no recibió mensaje alguno, sino que el que recibió no tenía la información clara sobre el problema. Según él, nadie habría previsto que más de 80.000 personas saltarían al lado español, que es la tesis de la imprevisión, pero haciendo recaer sutilmente la responsabilidad en otros: primero era no informaron; después que no lo hicieron adecuadamente para que se tomaran las medidas.

Es comprensible el enfado de Robles pues ella sí sabe leer a Grande-Marlaska. La culpa nunca la tiene Interior, sino los que les informaron "mal". Es otro ejemplo de las dotes "poéticas" del ministro, de sus juegos con el lenguaje.

Lo que ocurre en Ceuta es muy grave en cualquiera de los ámbitos y requieres soluciones y no palabras. Pero el gobierno de Sánchez prefiere hacer quedar mal al CNI y los servicios de Inteligencia que asumir su incompetencia. Para eso tiene a Grande-Marlaska, el especialista en resistencia. No es de extrañar el silencio de Pedro Sánchez, que se vería obligado a decidir cuál es la versión que se acerca a la verdad, no de lo ocurrido en Cauta, sino de la pobre, dubitativa, paralizada respuesta española.

Las vacaciones presidenciales son un simbólico ejemplo de tratar de que la situación vuelva a su cauce antes de la "vuelta al cole", por decirlo así. Pero este año, ya nos lo advierten, la vuelta al cole va a ser más cara que nunca.

¿Se le fue también de las manos a Marruecos o estaba medido? El énfasis puesto por dos ministros marroquíes —Justicia y Asuntos Religiosos— en que la invasión es un "acto reivindicativo y patriótico" es una muestra de cambio ante la evidencia: 80.000 personas quieren abandonar Marruecos a la desesperada. Niños y niñas, madres con bebés en brazos, padres con varios hijos agarrados a sus manos, familias enteras nadando con flotadores... cerca de 100 muertos. ¿Se les fue de las manos a Marruecos, a las mafias de la trata, a los cerebros grises de la operación?

Las declaraciones patrióticas de los ministros sobre la invasión de Ceuta son un intento doble; presentarlo como un acto heroico del pueblo marroquí y como un deber con las bendiciones religiosas. Es interesante ver quiénes son los ministros para comprender que tratan de reafirmar lo hecho desde ambos lados, el civil y el religioso, que es la estrategia típica de los países de base musulmana, donde los dos poderes deben apoyarse, como ha ocurrido en países con dictaduras, como Egipto.

De esta forma, se oficializa lo que antes era una muestra de ineficacia política y social, de pobreza insoportable para muchos. Ya "no huyen de la miseria"; invaden para cumplir un deber sagrado, la recuperación de la patria perdida a manos del cristianismo.

Veremos cómo se afronta con realismo y, presuntamente, eficacia o si, por el contrario, el problema sigue creciendo para Ceuta, para el resto de España y, no lo olvidemos, para la Unión Europea, otro lado insoslayable del problema. 


* "Sánchez mantiene el silencio tras la crisis de Ceuta mientras estalla un conflicto entre Interior y Defensa por los avisos del CNI" 20minutos 26/08/2026 https://www.20minutos.es/nacional/sanchez-mantiene-silencio-tras-crisis-ceuta-mientras-estalla-un-conflicto-entre-interior-defensa-por-los-avisos-cni_7029224_0.html

martes, 4 de agosto de 2026

De advertencias y avisos

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

No ha habido que esperar mucho para que la segunda fase del caso de la invasión de Ceuta se pusiera en marcha. Primero ha sido la acción, la invasión física; a esta le sigue la fase de explicación y acusación o responsabilidad.

Esta segunda fase incluye una etapa de "avisos", es decir, se trata de justificar lo ocurrido centrándose en quién ha sido avisado. Esto es decisivo en este ambiente desatado: alguien avisa (y ocurre); alguien no hace caso y sufre por ello.

Es curioso que esto se desate en los dos territorios en que se desarrolla el conflicto: el de la política del gobierno, como ocurre con el aviso de CNI que el Ministerio del Interior por boca de Grande-Marlaska dice que no existió, mientras que la ministra Margarita Robles lo asegura y defiende a los que están a su servicio. Sí, dice Robles, avisamos.


La otra cara es la internacional, también importante, la que afecta a los avisos de Marruecos a España. De esto nos hablan en RTVE.es: 

Marruecos ha afirmado este lunes haber alertado a España de las consecuencias de la decisión del Tribunal Supremo español de inicios de julio, que ratifica la ilegalidad de las devoluciones en caliente para los migrantes que llegan a nado de forma irregular a Ceuta y Melilla, días antes de que estallara la crisis migratoria en la frontera entre ambos países.

Así lo ha asegurado una fuente del Ministerio marroquí de Exteriores en un encuentro con agencias de noticias internacionales, donde ha subrayado que la gestión migratoria es "una responsabilidad compartida".

"Marruecos asume sus responsabilidades (...). Es un compromiso, no un discurso político o propaganda (...). Marruecos no actúa bajo presiones, ni chantaje, ni contrapartidas (...) Si alguien piensa que Marruecos va a ceder a la presión y el chantaje es que no conoce el Marruecos de Mohamed VI", ha subrayado la fuente, citada por la agencia EFE.

Dicha fuente ha agregado que la política migratoria de su país se sustenta en dos pilares: un componente preventivo, basado en el dispositivo de seguridad, y otro disuasorio, que, a su juicio, quedó debilitado por la decisión del Tribunal Supremo que, en su opinión, dificulta las devoluciones.

"Lo que pasó el 8 de julio es que un juez español desactivó el elemento disuasorio. Hubo un cambio de paradigma", ha indicado la fuente, que ha destacado que el impacto de ese fallo judicial se ha visto amplificado por las redes sociales y las mafias dedicadas al tráfico de personas.*

Por mucho que se explique, está claro que no es lo mismo "avisar de las consecuencias" de algo, la decisión judicial, que "avisar de que se está preparado un salto masivo" para un momento determinado. Lo uno es abstracto; lo segundo es información real, un caso en concreto.

Visto de esta manera, el gobierno español ignoró al CNI (información real) y al gobierno marroquí (advertencia de las posibles consecuencias). Desgraciadamente, se cumplió todo.

Pero la cuestión no es solo esto. Lo importante es conocer también hasta qué punto ambas líneas están hermanadas, es decir, ¿se empeñó Marruecos en que sus "advertencias" se materializasen, se pasara de la teoría posible a la realidad? ¿Miró hacia otro lado (la más benévola sospecha) y dejó que sus "advertencias" tomaran cuerpo?

Por mucho que diga el gobierno marroquí que hay "una responsabilidad compartida", lo cierto es que no es lo mismo salir que entrar; no es lo mismo que haya miles de personas, marroquíes y subsaharianos, esperando cerca de la frontera esperando algún tipo de señal que les lance hacia Ceuta y poco más.

La decisión del juez de la Audiencia Nacional que se menciona es a la que apuntan todos. A lo mejor hay que tomarse en serio a los jueces y entender que las medidas requieren medios, que no es lo mismo una decisión pensando en una persona, que una que puede ser interpretada por miles y coincidir en un punto. Las autoridades de Ceuta se quejan de que se toman medidas judiciales y no se ponen los medios, que están desbordados, olvidados... hasta que pasa lo que pasa.

Lo decisivo en este caso, más allá de los dramas personales multiplicados por 60.000 casos reales, es si se están tomando las medidas para respaldar la seguridad (lo de la barrera flotante es casi una broma, como demostración de eficacia; ¿por qué no se hizo antes, si se tenía ya?) más allá de lo judicial.

Es importante saber quién estaba informando tan bien a los que arriesgaron la vida para "no ser devueltos en caliente", quién sincronizó la entrada. Las alusiones a las mafias locales de trata de personas no son suficientes. ¿Todos saben quiénes son pero nadie hace nada? Estas están en terreno de Marruecos, sin duda. A lo mejor hay muchas cosas que no sabemos del Marruecos de Mohamed VI. A lo mejor no interesa saberlas para evitar más conflictos. Por el momento, lo único que debemos indagar es porqué se ignoraron los avisos de CNI. Eso sí nos afecta. ¿Demasiada gente de vacaciones o algo más?

La concurrencia marroquí y comunitaria —a ver qué pasa hoy en la reunión de ministros europeos del Interior— sobre los efectos de la decisión del juez de la Audiencia Nacional sigue marcando las recriminaciones a España, la invadida.

Parece que las invasiones tienen sus asesores jurídicos; puede que los jueces también necesiten de otro tipo de asesores.

 

— "Marruecos afirma que avisó a España de las repercusiones de la decisión del Supremo antes de la crisis en Ceuta" RTVE.es / Agencias 3/08/2026 https://www.rtve.es/noticias/20260803/marruecos-afirma-aviso-espana-repercusiones-decision-supremo-antes-crisis-ceuta/17178667.shtml

jueves, 14 de mayo de 2026

El abucheo

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Hay errores y errores. El espectáculo del abucheo a Grande-Marlasca que nos mostraron ayer las televisiones nos muestra un error enorme, previsible distanciamiento entre la institución, la Guardia Civil, y quien es responsable político de la misma. Todo escenificado en un momento tenso, dramático.

Que se abuchee a un ministro entra dentro del cargo, pero que se haga en un acto como en el que se hizo, muestra que hay demasiado malestar acumulado en una institución cuyo papel es clave en la seguridad de todos y en la que se acumulan riesgos reclamando soluciones que no llegan.

En 20minutos, firmada por Jacobo Alcutén, aparece la siguiente descripción de lo ocurrido: 

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha sido abucheado este miércoles por los guardias civiles durante su intervención en el acto de jura de bandera de la Academia de Cabos y Guardias de Baeza. La interrupción se ha producido cuando el ministro estaba recordando a los dos guardias civiles muertos en Huelva durante la persecución de una narcolancha y la organización se ha visto obligada a llamar por megafonía a "guardar el respeto y la debida compostura a las instituciones".

Muy criticado por su ausencia en el funeral de los dos agentes fallecidos, oficiado el pasado sábado en la capital onubense, Marlaska ha reiterado en Baeza sus condolencias a las familias de las víctimas, momento que ha provocado el abucheo de buena parte del público. "Son tragedias que nos golpean y que nos causan un profundo dolor a todos. Comprendo y entiendo vuestro dolor, vuestra rabia. Nada puede compensar la muerte en acto de servicio de Germán y de Jerónimo. Yo también estoy dolido y rabioso", ha recalcado el ministro cuando ha comenzado la pitada, que se ha extendido durante varios segundos.*


Aunque Grande-Marlasca está ampliamente curtido en estas situaciones a lo largo de su carrera ministerial, el acto de Baeza quedará marcado como un techo, al menos provisional, siempre superable, en el cometer errores. El abucheo es un indicador claro. En una política de broncas continuas, este error estará presente en cada ataque al ministro, al ser una muestra de su debilidad al frente de la Guardia Civil. Las peticiones de silencio y respeto que se hicieron ante el bochorno producido apelaban a valores de disciplina y respeto, algo que consideraban no se merecía el ministro por parte de los asistentes. Pero el rechazo estaba ya realizado, hecho público. El hecho de describirse como "dolido y rabioso" no le sirvió de mucho ante las familias de los guardias civiles, que sienten que no tienen la protección ni el respeto que se merecen.

La Guardia Civil puede asumir los riesgos de su oficio, pero lo que no aceptan son desprecios por parte de quienes están en los puestos políticos y son responsables de su propia seguridad y de las medidas para garantizarlas. Pero la situación se ha tensado con la ausencia de políticos en los funerales.

En el texto hay un párrafo con una explicación del malestar y del rechazo consiguiente:

Aunque la portavoz del Gobierno, Elma Saiz, justificó la ausencia de Marlaska en el funeral de los guardias civiles alegando que se encontraba al frente de la emergencia del hantavirus, fuentes gubernamentales reconocen en privado que no fue una decisión acertada que el ministro del Interior no estuviese presente. Las asociaciones profesionales JUCIL y AUGC consideraron un "desplante" y un "abandono institucional" que ni Marlaska ni ningún otro ministro asistiera a ese funeral.*

El hecho de que haya tantos ministros mirando un barco con posibles casos de hantavirus y ninguno en los funerales de los dos guardias civiles es algo más que un "error", como bien se señala. Es bonito presidir desfiles, pero no lo es tanto presidir funerales. No solo hay dolor; hay también repulsa cuando consideras que han muerto por no disponer de medios adecuados y tener limitaciones en sus intervenciones lo que les pone en inferioridad de condiciones para realizar su trabajo. Todo esto se traduce en ventajas para los delincuentes que cuentan, por el contrario, con muchos más medios y ningún impedimento legal, es decir, son agresivos y peligrosos.

Eso es lo que ven los guardias y sus familiares. Los guardias no pueden protestar públicamente, pero sus familiares sí pueden sacarle los colores al ministro. Cada oficio tiene sus riesgos y al ministro le llegó su momento y prefirió estar en otro sitio. 

* Jacobo Alcutén "Marlaska, abucheado por los guardias civiles al recordar a los agentes muertos en Huelva: "Yo también estoy dolido y rabioso"" 20minutos 13/5/2026 https://www.20minutos.es/nacional/marlaska-abucheado-por-los-guardias-civiles-recordar-los-agentes-muertos-huelva-yo-tambien-estoy-dolido-rabioso_6969879_0.html

sábado, 30 de marzo de 2024

Saturación mortal

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Hablábamos ayer de la "teoría" del Ministerio del Interior —la imaginación creativa ha aumentado notablemente con Grande Marlaska— para explicar el crecimiento notable de la violencia contra las mujeres: que se denuncia más. Según esta teoría, los datos podrían encubrir la reducción de la violencia. La peregrina teoría es una mera suposición sin justificación alguna ya que no se puede probar con evidencia.

Pero está la otra cara de la moneda, en este caso la otra cara ministerial del asunto: ¿qué ocurre con el aumento de las denuncias? ¿Qué se hace con ellas? La respuesta nos la dan en un titular de 20minutos, "Justicia admite que un tercio de los juzgados de violencia sobre la mujer están saturados", en artículo firmado por Daniel Ríos, donde se nos explica que

En diciembre de 2022, la fecha en la que están datados los últimos datos sobre carga de trabajo en los juzgados de violencia sobre la mujer, España tenía 121 de estos tribunales distribuidos por 77 partidos judiciales. Y en más de un tercio de esas demarcaciones, estos juzgados se encontraban sobrepasados de trabajo: algunos, ligeramente, y otros, como los de Palma (Mallorca), en más de un 60%.

Así lo reconoce el Ministerio de Justicia en una respuesta parlamentaria a una pregunta de la diputada Engracia Rivera, de IU e integrada en el grupo de Sumar. Según los datos proporcionados por el propio ministerio, de los 77 partidos judiciales con juzgados exclusivos de violencia sobre la mujer, nada menos que 27 tienen cargas de trabajo que exceden su capacidad. Además del juzgado de Palma, que asume ahora mismo un 62% más de casos de los que puede gestionar, otros seis partidos judiciales tienen tribunales que están muy sobrepasados y que asumen una carga de trabajo al menos un 30% superior a la que les correspondería.

Ese es el caso de los juzgados de violencia sobre la mujer ubicados en la localidad de Vila-Real (Castellón), con una carga de trabajo que excede en un 58,3% el máximo previsto. En Almería y Málaga capital ocurre lo mismo: hay un exceso de trabajo de poco más del 50%. Y cifras similares se encuentran en la madrileña Alcalá de Henares (trabajando al 145,2% de su capacidad) y en dos capitales de provincia más: Murcia (en un 143%) y Córdoba (130,4%).

Además de esos siete juzgados, Justicia admite que los ubicados en otros 20 partidos judiciales se encuentran sobrepasados, aunque no de manera tan grave. Los casos más serios son los de Algeciras (Cádiz), L'Hospitalet de Llobregat (Barcelona), Alicante, Valencia, Pamplona (Navarra) y Madrid: en todos ellos, la carga de trabajo que asumen estos tribunales especiales de violencia sobre la mujer supera el 20% el máximo previsto. Otras seis demarcaciones asumen al menos un 10% más de casos de los que tienen medios para atender: es el caso de los juzgados ubicados en A Coruña, Castellón, Sevilla, Zaragoza, Cartagena (Región de Murcia) y Móstoles (Madrid).*


A Justicia no le valen las excusas de interior. Haya más o menos violencia, la realidad de las denuncias es clara y contundente. La saturación se puede ver desde dos puntos de vista: como hace Interior o como hace Justicia. Sin embargo, los hechos son contundentes y preocupantes, máxime cuando hay víctimas de violencia mientras esperan a que se apliquen las medidas judiciales pertinentes. Con la saturación, Justicia se ve desbordada, los procesos se ralentizan, las medidas tardan en llegar y... las víctimas se acumulan. Son especialmente preocupantes los casos en los que se ve claramente que los ataques a las mujeres se producen por esa saturación, es decir, por la incapacidad de defender realmente a las mujeres amenazadas por sus parejas. La dilación en el tiempo por la saturación es además un aumento de la angustia por la sensación de inseguridad que perciben ante la tardanza de las medidas judiciales que necesitarán igualmente de medidas de protección porque decirle a un asesino que se mantenga alejado de su víctima, especialmente si tiene pensado rematar con su suicidio, no suele ser muy eficaz.

Entiendo que esta situación debe ser desesperante no solo para las víctimas sino también para los propios ministerios implicados que saben que es la incapacidad de resolver lo que tienen delante por falta de recursos les lleva a una situación límite. Solo les queda la protesta, la denuncia de su situación para tratar de obtener más recursos y, sobre todo, salvar su propia responsabilidad en ello. No dan más de sí.

Lo preocupante es que esta falta de recursos es la misma queja que tenemos en Sanidad, en Educación y en todos aquellos servicios que necesitan de inversión urgente. Esto llega a la propia Guardia Civil, que se ve diariamente acosada por los narcotraficantes ante la inferioridad de su material de trabajo, algo que tenemos hoy mismo en los medios y que causó recientemente dos muertes. Nadie sabe cuál es la excusa del ministro esta vez. Algo se le irá ocurriendo.

El ministerio de Justicia tiene una respuesta estándar, como se señala en el texto:

En su pregunta parlamentaria, Sumar cuestionaba a Justicia si "ha estudiado el Gobierno cuál es la carga de trabajo que hay en los juzgados de violencia sobre la mujer" y "qué criterios tiene para crear" nuevos tribunales. Y, en respuesta, el ministerio asegura que "se realiza un seguimiento detallado de la evolución real de la carga de trabajo en todos los partidos judiciales y, en el momento en que se aprecia un incremento significativo de la carga de trabajo, se procede dentro de la programación anual correspondiente a la creación de nuevos juzgados de violencia sobre la mujer, siempre y cuando lo permitan las disponibilidades presupuestarias, no existan otras necesidades judiciales más urgentes que atender y esté recogido" en la planificación anual.*

Es decir, nada. Nos dicen que harán lo que puedan siempre que puedan, que es lo que se viene a decir. Las tres condiciones finales suenan un poco a broma si este asunto no fuera tan serie. Pero con Interior diciendo que "hay más denuncias" y con Justicia diciendo que "cuando haya dinero, no haya cosas más urgentes y siempre que esté en el plan", el camino se hace oscuro.

Una vez más, constatamos la realidad del abandono (pongan el eufemismo que les apetezca) de los servicios públicos en diferentes sectores. Para todos ellos hay excusas, incluida la de la fatalidad, que es el último recurso.

El gobierno puede presumir de sus datos "económicos", pero si estos son a costa de la saturación de los servicios públicos, de la Policía a la Justicia, no tenemos el estado que nos hace falta. No hay nada de qué presumir.

Si, como veíamos ayer, se da un gran crecimiento de los delitos, es lógico que los juzgados se saturen, incluidos los destinados a la violencia contra las mujeres, otro de los sectores de especial crecimiento, la necesidad de aumentar los recursos es obvia. Ni siquiera la burda excusa de que aumentan las denuncias funciona. Lo que le vale a un ministerio, no vale para el otro. Hay que empezar a variar los enfoques de lo que significa "eficiencia" y acercarse a la solución real de los problemas reales.

Los problemas no son de hoy, como atestigua el titular inferior, con fecha de 2021. Un problema que solo tapan otros problemas, pero con efectos reales en la vida de las mujeres. 

El aumento de la violencia conlleva un aumento de las denuncias y los casos se acumulan, provocando una doble forma de violencia, la que padecen y la que supone la falta de atención, retrasos, etc.  En muchos casos, como nos señalan, los efectos de esa saturación son mortales para las mujeres. Eso es inadmisible, que mujeres que han denunciado, como se les pide insistentemente, reciban dosis más elevadas de violencia tras hacerlo, mientras esperan a que les llegue su turno cuando ya puede ser demasiado tarde.

* Daniel Ríos "Justicia admite que un tercio de los juzgados de violencia sobre la mujer están saturados" 20minutos 29/03/2024  https://www.20minutos.es/noticia/5231193/0/justicia-admite-que-un-tercio-los-juzgados-violencia-sobre-mujer-estan-saturados/


miércoles, 11 de enero de 2023

Los asesinatos machistas y la inteligencia artificial

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

La inoperancia en la política se suele tratar de paliar con reuniones. Cuando no sabes cómo solucionar algo, cuando te ves importante, te reúnes. La reunión puede servir o no, según los casos. El político reúne y cita a los medios para que lo vean y lo muestren, con lo que piensan que la gente se queda más tranquila. Pero el tamaño de la reunión puede convertirse en indicador precisamente de la inoperancia. También surgen preguntas, como "¿por qué no se han reunido antes?", "¿qué se sabe hoy que no se sabía ayer?", etc.

A la ola de asesinatos machistas de sus parejas o ex parejas es difícil responder con reuniones. Hay acontecimientos que se pueden prever, pero no es fácil hacerlo con "reuniones". Las muertes son casos a los que llegamos la mayoría de las veces cuando ya se han producido. "No habíamos notado nada", "parecía todo normal", "no nos podíamos imaginar", "se les vía muy felices", etc. son las respuestas típicas que obtenemos ante los micrófonos por parte de los vecinos de la puerta de enfrente, del piso de al lado, del mismo portal, de la misma calle... Los criminales acaban matándose, huyendo o entregándose, que son las tres respuestas habituales. Los suicidas cierran el caso de forma definitiva; los que huyen acaban siendo encontrados... o no; y de los que se entregan, que no son muchos, podemos obtener alguna información, pero casi nunca trasciende, se le condena y poco más. Pero esas tres posibilidades encierran el modo en que el criminal percibe su crimen. Del suicida no esperamos mucho, a lo sumo alguna nota, que no se suele dejar por lo precipitado del crimen; al que huye hay que pillarlo y del que se entrega hay que sacarle información. ¿Hay garantía de que lo que se saque de cada caso nos ayuda para prevenir el siguiente y dejarlo en intento?

El hecho de que los violentos sean muchas veces reincidentes, es decir, personas de las que poseemos información es importante, pero bastante ineficaz, ya sea porque busca una nueva persona en su vida a la que acabará convirtiendo en nueva víctima o bien porque los servicios de vigilancia fallan, como acaba de reconocer el ministro Grande-Marlaska. "Fallar" es un término en el que caben muchas cosas, desde los errores de evaluación de riesgos (algo muy complicado y con límites legales) hasta la falta de recursos.

Hace unos días, la solución estaba en las "pulseras". Luego se han desinflado las expectativas. Ahora, antes y después de la reunión, los políticos nos ofrecen nuevas posibilidades de solución, que es lo que suele hacer un político... hasta el siguiente caso.

En RTVE.es leemos a dos ministros intentando convencernos de que todo lo tienen previsto y controlado o algo parecido:

El Gobierno está estudiando "nuevas fórmulas" ante el repunte de asesinatos machistas con cuatro muertes en las últimas 24 horas. Así lo ha asegurado la portavoz del Gobierno y ministra de Política Territorial, Isabel Rodríguez, durante su entrevista en el Canal 24 Horas.

"Es dramático, es verdaderamente doloroso", ha expresado Rodríguez y ha indicado que el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, se reunirá con las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado para "explorar nuevas fórmulas". 

"Algo no estamos haciendo bien como sociedad, todos tenemos que implicarnos en esta causa. Hay que revisar protocolos y mecanismos", ha afirmado.

En este contexto, Marlaska ha asegurado que espera disponer "dentro de las próximas semanas" del nuevo protocolo para alertar a las mujeres en el caso de que convivan con parejas con antecedentes de violencia de género, así como para hacer frente al problema de que "víctimas vulnerables" no denuncien a sus agresores.

De hecho, ha recordado que algunas de las últimas víctimas mortales de la violencia machista han sido asesinadas por hombres que estaban en el sistema VioGén por relaciones anteriores. Pero para poder comunicar estos datos, la Fiscalía de Sala de Violencia de Género y la Abogacía del Estado deben estudiar el tratamiento de datos personales del maltratador para no vulnerar la ley.*


Lo de "nuevas fórmulas" necesita de mayor concreción, porque es normal pensar que si esas fórmulas fueran tan claras y evidentes (y eficaces), estarían ya en marcha hace tiempo. Cabe la posibilidad, claro, que haya nuevos descubrimiento, nuevos avances científicos. Pero para ser eficaces tendrían que ser visionarias, ver el futuro, predecir en una pareja concreta, sin dudar, que se va a producir un crimen, algo que ningún científico del planeta se atrevería a hacer. Los más que nos daría es una probabilidad de que algo ocurra, lo que no es suficiente para que la ley actúe. Hay, además, que convencer a la víctima antes de que sea demasiado tarde, algo que tampoco es sencillo. La última posibilidad es la del que decide en dos segundos cometer el crimen y no lo ha pensado antes ni hay ningún tipo de indicio que permita aventurarlo.

Los crímenes machistas son una horrenda variable del maltrato. El maltrato puede durar años, toda una vida, pero el asesinato puede ser cuestión de segundos, quizá de horas y algunos pocos algo más planificados. Es difícil prevenirlos porque las "tendencias" nos pueden dar cifras tomando ciertas variables, proyectando hechos hacia el futuro, etc. Pero no nos van a decir "quiénes" cuando ni los propios involucrados pueden saberlo. Es una lotería macabra en la que podemos saber "cuántos", pero no "quiénes".

En el mismo artículo, la Ministra Portavoz hace algunas observaciones:

Ante este repunte de casos, la portavoz ha instado "a hacer un trabajo de educación en el ámbito privado, en la familia, las escuelas, y en la política, donde no se pueden tolerar planteamientos políticos que niegan cada día asesinatos machistas".

Inteligencia artificial para proteger a las víctimas

Además, ha abogado por utilizar la inteligencia artificial en aras de la protección de las víctimas y, con todo, ha añadido que "aunque hay que seguir ahondando en fórmulas de protección de las mujeres", el sistema funciona y se han protegido a 700.000 víctimas de violencia de género.

Preguntada por la percepción de muchos jóvenes de que no hay violencia de género, ha señalado que ha habido muchos cambios en el acceso a la información por la aparición de nuevos medios de comunicación, y se mostró partidaria de abordar el acceso a la pornografía - "donde se presenta a la mujer sometida por el hombre"- a muy temprana edad.

 

Estamos de acuerdo —lo hemos repetido aquí en muchas ocasiones— con lo que se señala en el primer párrafo citado. Es necesaria más acción social y cultural, educativa. Lo que ocurre en la superficie, el asesinato, es el resultado de las fuerzas oscuras, las que se diluyen por muchos otros fenómenos que la normalizan dentro de un ámbito, que puede ser el de la propia familia, el del acoso escolar —es el campo de entrenamiento del maltratador, muchas veces defendido por sus propios padres—, el acoso y el machismo laboral, etc. El problema de estas corrientes subterráneas es que no son fáciles de detener en seco. Es difícil que personas que llevan eso dentro se deshagan de ello. Puede que lo apliquen en ámbitos más allá de las familias o parejas, pero lo pueden practicar mediante el abuso de poder en otros ámbitos. Jeffrey Epstein, el pervertido pederasta que se suicidó en la cárcel tenía como socia de fechorías a su propia pareja, Ghislaine Maxwell. La red de relaciones de ambos —de Donald Trump al príncipe Andrés pasando por el encerrado productor Harvey Weinstein— asusta y da que pensar si la solución está también en la política o si el poder permite demasiadas cosas. Lo sorprendente es que algunos de esos políticos tienen después millones de votantes detrás a los que todo esto parece no importarles... o algo peor. Pero todo esto son formas organizadas, tramas complejas para satisfacer el deseo de personas que se lo pueden permitir porque lo pueden tapar con dinero o el poder que acumulan.

Hace unos meses, hablábamos aquí del gobierno y la inteligencia artificial, que se iba a utilizar desde La Moncloa para analizar las opiniones vertidas sobre el ejecutivo, según nos aseguraban. Ahora la fórmula mágica "inteligencia artificial" vuelve a los labios del poder político como último recurso y signo de modernidad. No sé si saben bien de lo que hablan, pero sí que no será sencillo desarrollar algo así, precisamente porque se necesitan datos para producir información. Es difícil que los datos de un asesinato nos ayuden a impedir otro, a menos que se tratara de un asesino en serie con un patrón determinado. Por eso se pone el énfasis en lo único posible —hasta donde la ley lo permite—, en "avisar" o "informar" a las parejas de maltratadores (no de asesinos, que estarían en prisión ya). Son los antecedentes de donde se establece que la conducta se va a repetir... o no. La ministra comete un error intencionado cuando señala que el sistema de protección funciona porque "se ha protegido a 700.000 víctimas de la violencia de género". ¿Significa que si no se existiera ese programa había 700.000 asesinatos? Evidentemente no, por eso es tan difícil establecer métodos visionarios eficaces, aunque haya casos con más probabilidades que otros, aunque luego salten las sorpresas que manifiestan esos vecinos que se muestran asombrados por lo que ha ocurrido a pocos metros de ellos con personas que conocen de toda la vida.

Cada asesinato machista es el fin de una historia particular que es necesario conocer. Con todo, es muy difícil desgraciadamente impedirlos. Sobre todo porque la única prevención es la percepción de la propia víctima, su capacidad de evaluar el riesgo que está viviendo. Y casi nunca es fácil.

Por motivos de dependencia económica, de falta de autonomía, muchas mujeres dependen de sus asesinos. Hemos tenido un caso en estos pasados días en los que la pareja divorciada seguía viviendo bajo el mismo techo. Evidentemente habrá otras muchas parejas que lo hagan sin mucho problema, pero es poco recomendable si es con un maltratador.

Hace falta mucha educación, inversión en protección de las que denuncian, mucho análisis de factores múltiples que pueden tener peso, y sobre todo una fuerte receptividad ante los casos posibles por parte de los responsables de distintas áreas implicadas, por decirlo así, una burocracia sensible, y organizaciones sociales que hagan algo más que salir a protestar, que atiendan, que ayuden, que escuchen. El problema es social y la respuesta debe ser también social. El activismo en este caso es de información y de protección, ofrecer alternativas a las personas amenazadas que tienen que superar muchas veces un sentimiento doble de culpa y vergüenza.

No hace mucho veíamos en nuestro cinefórum una vieja película mejicana en la que por el escándalo que tenían en la casa un vecino llamaba para protestar. La respuesta era "¿llamo yo a quejarme cuando le das una paliza a tu mujer y se oyen los gritos?" Puede que en su momento se viera como un "chiste", pero hoy nos dice mucho sobre los tiempos. Hoy México tiene unos tristes récords de muertes diarias de mujeres.

Son estos micro detalles culturales, los que se nos cuelan en películas, chistes, anuncios, etc. los que brindan el tejido para esas violencias de género que dan lugar posteriormente al acoso, al maltrato y al asesinato de las parejas y ex parejas. Basta que aumente la tensión social, que se recrudezcan las crisis (empleo, economía, salud, etc.) para que estallen y se pague con las personas que tenemos a nuestro lado. En el hogar, en el trabajo, en la escuela, etc. se producen actos de diverso grado de violencia, pero que encierran ciertas pautas de comportamiento machista. El machista se siente poderoso y busca víctimas sobre la que mostrar su poder o pagar su frustración. Ya sea por prepotencia o por impotencia, el desenlace es trágico. Mientras no se combatan todas estas formas en su raíz, será difícil saber —con inteligencia artificial o sin ella— quién va a ser la próxima víctima. Por eso hay que enseñar a detectar comportamientos en el trabajo, en las reuniones, etc. que puedan servirnos para ir más allá de lo que vemos. A veces un "si me necesitas puedes llamarme" o una conversación en que se vayan relajando las defensas puede salvar algunas vidas. Y de eso se trata.

Las nuevas fórmulas pueden estar bien, pero algunas viejas y simples pueden funcionar. Quizá vayamos ganando esta batalla a los crímenes machistas con más inteligencia social y emocional, antes que con la artificial, que puede ayudar en muchas cosas, pero quizá no en las que necesitamos. Por ahora es una palabra estrella para los políticos, pero queda por demostrar que vamos más allá. No es un problema nuevo, pero sí es un problema creciente. No podemos detectar el próximo para prevenirlo, pero sí podemos analizar el origen psicológico, social y cultural, es decir, las tramas profundas, las motivaciones, que lo configuran y que están detrás de las manifestaciones concretas. Comprender lo general para tratar de evitar lo particular.

 

* "El Gobierno estudia "nuevas fórmulas" contra la violencia machista: "Algo no estamos haciendo bien como sociedad"" RTVE.es 9/01/2023

https://www.rtve.es/noticias/20230109/gobierno-estudia-nuevas-formulas-contra-violencia-machista-algo-no-estamos-haciendo-bien-como-sociedad/2414924.shtml

lunes, 2 de enero de 2023

Pulseras

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

No acabamos de entender a los políticos ¡y mira que ellos se empeñan! Llevamos varios días alterados por las noticias de la violencia machista y otros casos colaterales, con resultados de muerte o de intentos de asesinato. Las noticias que nos llegan no son muy alentadoras sobre las ideas que tienen algunos sobre cómo parar las muertes de mujeres, incluso de hijos a manos de parejas y ex-parejas o de otras personas, como ocurre en violaciones, donde puede no haber una relación más que circunstancial con la víctima.

Leo con cierto escepticismo las declaraciones de la ministra Pilar Llop sobre el uso de pulseras telemáticas impuestas a los probables agresores en los casos en que haya orden de alejamiento.

Como sabemos, desgraciadamente, la inexistencia de denuncias en muchos casos dentro de las parejas o de ex parejas es una de las causas que se señalan en los casos que se producen. Por lo tanto, la medida de las pulseras queda reducida a una menor cantidad de casos. El otro aspecto que se señala es el de la advertencia a las mujeres sobre sus parejas, señalando si han tenido denuncias anteriores por maltrato. Esto tiene muchos problemas de orden jurídico, muy evidentes, pues supone la intromisión en la vida de ambas personas y presuponer el maltrato antes de que ocurra. Se podría incluso crear un cierto tipo de víctimas ante la situación creada por las advertencias sobre la vida anterior.

Las declaraciones de la ministra Llop las recoge RTVE.es han sido las siguientes: 

La ministra de Justicia, Pilar Llop, ha pedido a las administraciones de Justicia y a la Fiscalía que fomenten el uso de pulseras telemáticas para los casos de violencia de género en que se dicte una orden de alejamiento puesto que son "altamente eficaces": "Desde que se implantaron en 2009, ninguna mujer portadora de estos dispositivos ha sido asesinada". Pero ha advertido a las mujeres de que solo la denuncia contra su agresor "garantiza" que se pueda interponer una orden de alejamiento, que es la herramienta que puede “romper el primer eslabón de la cadena de maltrato”. Por eso es “tan importante” que las mujeres “confíen” en la Justicia, ha añadido. Mientras, Interior trabaja en un sistema para alertar a nuevas parejas de agresores "persistentes".

La ministra se ha pronunciado así ante el repunte de asesinatos machistas, con al menos 11 mujeres que han perdido la vida este mes (y se investiga la muerte de otra como posible violencia de género). La mitad de estas mujeres había denunciado a su agresor.* 

No se nos dice cuántas mujeres lo llevan y en qué casos se hace, ya que quien lleva la pulsera para el alejamiento es el varón y no la mujer. Con los datos que se nos han dado estos días sobre el número de agentes policiales con la responsabilidad de vigilar los alejamientos, parece complicado que la medida sirva para mucho más y que, por contra, si se amplían las situaciones, empiecen a aparecer las agresiones.

Ya lo han señalado en los medios: de poco sirve avisar si luego no se puede vigilar los cumplimientos de las órdenes.

En un artículo en El Periódico de España (EPE), de mayo de 2022,  firmado por Violeta Molina Gallardo, se nos hablaba de la ausencia de las pulseras, pero se nos daba alguna información útil sobre las pulseras:

Las pulseras de control telemático son una herramienta eficaz para impedir que los maltratadores quebranten las órdenes de alejamiento y se acerquen a las víctimas de violencia de género. En la actualidad hay más de 2.600 agresores controlados por estos dispositivos de geolocalización, pero no pueden utilizarse en casos de violencia sexual fuera del ámbito de la pareja, lo que da lugar a "disfunciones" y deja a algunas mujeres en una grave situación de riesgo.

El Código Penal permite a la justicia decretar el uso de los brazaletes telemáticos para controlar la medida de alejamiento cuando sea necesario; sin embargo, un protocolo de 2013 restringe su implantación a los casos de violencia de género, como la define la ley de 2004: la ejercida por la pareja o la expareja de una mujer. La ley del sólo sí es sí está llamada a solucionar este problema.

Ha sido la Asociación de Mujeres Juezas de España (AMJE) la que ha llamado la atención sobre cómo "se viene limitando el uso de estos brazaletes localizadores a los casos estrictos de violencia de género regulados por la ley orgánica 1/2004 y negándose de manera absolutamente injusta a las víctimas de violencia sexual, algunas de las cuales corren exactamente el mismo peligro que cualquier víctima de violencia de género".

La AMJE ha solicitado que la ley orgánica de garantía integral de la libertad sexual, que actualmente se tramita en el Congreso de los Diputados, supere "esta práctica incomprensible e injustificada" que deja coja la protección real de estas víctimas.

Esta asociación de juezas alertó ante la Comisión de Igualdad de la Cámara Baja de que el Protocolo de actuación del sistema de seguimiento por medios telemáticos del cumplimiento de las medidas y penas de alejamiento en materia de violencia de género, que regula la implantación de estas pulseras, se traduce en la "imposibilidad de facto" de establecer seguimiento a través de estos positivos de las penas y medidas cautelares de alejamiento en casos de violencia sexual.**

EPE 5/05/2022

Creo que las opiniones fundamentadas de las juezas deja bastante claro el problema. Las pulseras solo son posibles en ciertos casos. Lo son además, en casos con precedentes y dentro de la pareja. ¿Pero qué ocurre con la diversidad de casos que no entran en la delimitación que la ley crea?

Como sabemos ahora, la consecuencia de la salida de la "Ley del solo el sí es sí" no ha sido la que se esperaba. Por muy buen voluntad que tuviera, lo cierto es que ha reducido las condenas, con lo que pronto tendremos en la calle a maltratadores anteriores, de los que no sabemos cómo se van a comportar. ¿Hay posibilidades de "cambio"?

Por muchas pulseras que se pretenda poner (algo que no está tan claro), si no aumentan los servicios de protección, de poco servirán para tratar de evitar lo esencial, las muertes y ataques de parejas y exparejas.

Como bien decía una entrevistada en un canal televisivo, "de muy poco sirve pedir a las mujeres que denuncien si luego no hay nada ni nadie para protegerlas". Es algo muy evidente. La denuncia hace cambiar la situación, pero no protege. Solo sirve para avisar de una posibilidad de que algo ocurra basándose en lo ocurrido anteriormente. Pero si ha sido un hecho grave, estará encarcelado; y de no ser así solo está valorando una "posibilidad", ni más ni menos. Lo mismo que cuando se le dice a una mujer que su actual pareja tiene antecedentes de maltrato. ¿Qué debe hacer, "alejarse", "romper", "solicitar medidas de protección"...?

4/11/2017

Los problemas se van acumulando, pues hacer leyes que después son inaplicables ya sea porque vulneran derechos o sencillamente porque no hay recursos para ponerlas en marcha, no es el camino más adecuado.

En el texto de RTVE.es se da entrada a otras voces importantes, como es la del Ministro del Interior: 

El jueves, Marlaska avanzó que Interior trabaja en un sistema para avisar a las nuevas parejas de agresores "persistentes" que tengan antecedentes de que podrían estar en riesgo. En este sentido, Llop ha dicho que esperarán al criterio de la Fiscalía, pues podrían vulnerarse otros derechos fundamentales con un sistema así.*

Está claro que esas vulneraciones se producirán en esa vía y que será complicado de aplicar, por no decir otra cosa.

En realidad, nos estamos enfrentando a dos problemas superpuestos: a) la violencia contra las mujeres, y b) la violencia en la familia. Es importante entender las diferencias y los espacios sociales de los que estamos hablando en cada caso.

La violencia de las "manadas", acosando, violando, golpeando a las mujeres que se encuentran en una fiesta, calle, etc. no es una violencia familiar, no hay nadie a quien avisar, por decirlo así. Suele ser imprevisible, en el sentido de a qué personas les puede afectar. Puede existir cierta efectividad por el aumento de la vigilancia en espacios precisos y en momentos determinados (fiestas, fines de semana, etc.), pero es difícil obtener recursos para cubrirlos. Es muchas veces esa aparente distancia la que hace que no se evalúen correctamente las situaciones y de eso se aprovechan este especie de "cazadores" en manada. Se mueven de un territorio a otro jugando con la fuerza física, el grupo y ese carácter de "celebración" obscena que exhiben a través de las redes sociales.

La violencia dentro de la unidad familiar, actual o previa, en pareja o con hijos, funciona de otra manera,  y es difícil de detectar por diversas causas. Es mucha la distancia que va de la fiesta del fin de semana de las manadas o lobos solitarios  a la violencia dentro de una familia, de personas que han convivido y han generado lazos negativos en el tiempo. La mentalidad es otra y los resultados también: el asesinato y muchas veces el suicidio del agresor. Lo que sí es evidente es que un agresor de manada no será un "compañero fácil" en su vida familiar, que quien ha salido a violar tiene un sentido de sí mismo y de las mujeres muy especial, por decirlo así.

Estamos de acuerdo con lo dicho con la ministra Llop, aunque le falte claridad:

La ministra ha incidido en que la violencia que se da en el ámbito de la pareja o la expareja debe tener un tratamiento especial, diferente incluso a otras violencias machistas, porque es una violencia muy "específica". En este sentido, ha advertido de que hay factores de riesgo en momentos como cuando una mujer anuncia una separación, cuando queda embarazada o cuando tiene niños pequeños.*


Y añade:

Los agresores “no actúan contra la inteligencia” de la mujer sino contra sus sentimientos: “Por eso cualquiera de nosotras puede ser víctima”. No hay "un perfil" de agresores y víctimas, ha sentenciado.*


Sin embargo, esta última observación plantea problemas. Da igual si vas contra la inteligencia o los sentimientos: lo importante es que golpeas, matas a una persona. Si no existen "perfiles", como señala la ministra, hay poco que hacer en la prevención porque siempre habrá que distinguir los casos. 

Creo que sí hay perfiles y es ahí donde hay que investigar, porque es necesario comprender las pautas. No por ello se van a evitar muchos crímenes, pero sí es importante hacer comprender las situaciones a las víctimas que puedan rehacer sus vidas lejos de sus agresores desmontando miedos y vergüenzas, sentidos de culpa. La violencia no es racional, pero sí sistemática; va de la explosión a la obsesión duradera, a la idea fija. También hay que trabajar sobre ella porque es la que permitirá hacer mejores evaluaciones del riesgo que sufre la mujer.

Y, de nuevo, tenemos que preguntarnos desde múltiples ángulos de la sociedad sobre las causas de este crecimiento de la violencia machista, sobre la proliferación de las "manadas", violaciones en grupos, sobre la aceptación del maltrato como inevitable, sobre el crecimiento del "negacionismo" de la violencia sobre las mujeres, sobre la teorización positiva de la jerarquía familiar frente a la igualdad de sus miembros. Todo esto se absorbe en las familias, se transmite a través de la híper sexualización mediática, no se corrige en el sistema educativo, donde comienza como bullying; se transmite a través de los refuerzos de los grupos en las redes sociales. Nadie le pone freno en ninguno de esos estadios o momentos. El problema se va pasando hasta que llega a un final dramático en el que con la muerte, con la violencia, se trata de acabar con las propias carencias acumuladas en el camino.

Hipertextual

Nos debería quedar claro que esto no se combate con dispositivos o convirtiendo la sociedad en un sistema automatizado de vigilancia, en un panóptico de género. Hay violencia porque somos una sociedad en la que la violencia crece bajo nuestra mirada distraída, cómplice o indiferente.  Son otros los métodos que se deben privilegiar, sin descartar ninguno que sirva para salvar una vida. Pero si no se atienden los dos extremos, el social y el caso individual, difícilmente se frenará esta 

Coincido plenamente con las palabras de la ministra Llop al referirse a los pactos anteriores de estado: "...ha recordado que dicho pacto fue acordado en 2017 con el apoyo de todas las formaciones, pero se revalidó después sin Vox, que se mantuvo al margen. Por ello, ha alertado contra el “negacionismo”: “Negar que existe la violencia de género (...) contribuye a que no se luche eficazmente contra esta lacra”.

Pero los pactos no deben ser solo "treguas" en la lucha política, sino abrirse a las iniciativas sociales, científicas, académicas, etc. Para mitigar los efectos de esta lacra hay que actuar sobre las mentes, pero también sobre el cuerpo social. Hace falta refuerzo en todos niveles, más claridad y manifestaciones que no se conviertan en rutinas. Está bien la repulsa, pero hace falta acción.

El tema es enormemente complejo y preocupante. Son defectos que acumulamos como sociedad y disfunciones de las instituciones en todos los órdenes. Esto no es una cuestión de tecnología, sino de salud social. 

 

* "Llop pide fomentar las pulseras electrónicas para la violencia de género: "Ninguna mujer portadora ha sido asesinada"" RTVE.es 30/12/2022  https://www.rtve.es/noticias/20221230/justicia-reforzara-pulseras-electronicas-violencia-genero/2413261.shtml

** Violeta Molina Gallardo  "Sin pulseras telemáticas para controlar a los agresores sexuales" El Periódico de España (EPE) 5/05/2022 https://www.epe.es/es/igualdad/20220505/pulseras-control-telematico-agresores-sexuales-13603238