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lunes, 27 de enero de 2025

El juego con los desplazados

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

El querer es poder de Trump se va a ver sometido pronto, si no lo está ya, a tensiones entre lo que dice y lo que puede hacer. Su visión parcial del mundo en la que todos obedecen a los Estados Unidos simplemente porque él lo dice puede estar pronto en múltiples frentes que dejan en evidencia que no se puede siempre hacer lo que quiere, que el mundo no es la "torre Trump", por mucho que él lo vea sí.

Varias noticias en distintos lugares del mundo hacen ver que no todo es tan fácil. El primero de estos "problemas" para Trump viene de sus aliados, con lo que se demuestra que Trump les pide a los amigos más de lo que corresponde. Me refiero al caso del Egipto de Abdel Fattah al-Sisi, siempre un amigo, hasta cierto límite.

Para Trump es sencillo: los palestinos que tienen que salir de la Palestina demolida deben ir a Egipto. Los que han seguido la posición egipcia saben que esto se lo veían venir, por poca imaginación que tuvieran. Los palestinos que entraron huyendo de los ataques israelís, del genocidio programado, lo hicieron con cuentagotas y con la chequera dispuesta a firmar lo que le pidieran las mafias por dejarles pasar. Egipto cerró los pasos fronterizos para evitar ser el punto de salida. La idea de Trump, tan sencilla, de que Egipto cargue con millón y medio de palestinos huidos es poco realista y, especialmente, debilitaría las bases de al-Sisi, que tiene siempre a los Hermanos Musulmanes detrás, tratando de erosionarle y venderlo como un hijo de Sión ante las bases egipcias.

La respuesta inmediata a través del diario oficialista Ahram Online no han tardado en producirse:

On Saturday evening, speaking to reporters aboard Air Force One, US president Donald Trump said he had told Jordan's King Abdullah II: "I'd love you to take on more because I'm looking at the whole Gaza Strip right now, and it's a mess, it's a real mess."

He said he planned to present the same proposal to the Egyptian president on Sunday.

"You're talking about probably a million and a half people, and we just clean out that whole thing," Trump added.

"Almost everything is demolished and people are dying there. So I'd rather get involved with some of the Arab nations and build housing at a different location where maybe they can live in peace for a change."

"I'd like Egypt to take people," Trump said. "You’re talking about probably a million and a half people, and we just clean out that whole thing and say, You know, it’s over."

Egypt has firmly rejected all Israeli proposals for the so-called "voluntary displacement" of all or part of the Gaza Strip to the Sinai Peninsula, describing any Israeli attempt to do as so as a war crime.

Egyptian President Abdel-Fattah El-Sisi has repeatedly rejected any Israeli attempt to liquidate the Palestinian cause by displacing Palestinians from the Gaza Strip to Sinai, describing it as a red line for Cairo.* 

Si Trump cree que son egipcios y jordanos los que van a pagar su apoyo a Israel, es que les conoce poco. La mayor parte de los países árabes distinguen perfectamente lo que criticar a Israel y de apoyar a los palestinos. Son dos cosas muy diferentes, pero es demasiado "sutileza" para Trump y su colección de personajes que ha colocado al frente de su administración, incluido al presentador de la Fox al que ha nombrado Secretario de Estado de Defensa (¡pobre Estados Unidos!). Ese "firmly rejected" que se cita en el diario egipcio es exactamente eso lo que significa.

El último párrafo señala con claridad la jugada israelí del desplazamiento. Primero destruyes, luego ocupas, finalmente los refugiados son desplazados y dejados allí. Israel tiene el campo libre para seguir creciendo. Se ha cargado por el camino casi 50.000 palestinos en la operación y ha hecho inhabitable la zona. Los refugiados pasan a ser permanentes ya que sus tierras han sido ocupadas y reconstruidas por los colonos. ¡Plan perfecto! Los egipcios y jordanos se tienen que quedar con los refugiados.

Trump insiste mucho en que la zona es "inhabitable", nos dice la prensa. Pese a su buen corazón, a nadie se le escapa que está haciendo el favor a los israelíes, que necesitan menos molestas en su reconstrucción interesada de lo que primero destruyeron.

Ahora Egipto puede ver y experimentar las presiones norteamericanas para que Trump quede, según su expresión, como el "gran arreglador" del mundo. 

Comienza un trágico juego con el regreso de cientos de miles de personas que llevan deambulando por un infierno durante meses.

Egyptian Streets 21/01/2025

* Radwa ElSayed Hani "Egypt reaffirms its rejection of displacement of Palestinians from Gaza: High-level source to Al Hadath" Ahram Online 26/1/2025 https://english.ahram.org.eg/NewsContent/1/1234/539257/Egypt/Foreign-Affairs/Egypt-reaffirms-its-rejection-of-displacement-of-P.aspx

domingo, 15 de octubre de 2023

Esperando la muerte

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

La espera es tensa y todos saben que será sangrienta. Con Hamás atrincherada, la entrada del ejército israelí es cosa de horas. De nuevo el horror se instalará como norma y la barbarie saldrá a relucir en una competencia de destrucción.

Lo que han sido escaramuzas, intercambio de cohetes, etc. en estos años ha llegado al momento de la guerra abierta, a la erradicación del otro como sea, por el medio más destructivo y rápido. La rapidez le es necesaria a Israel, que no quiere dejar de demostrar que lo ocurrido, la incursión de Hamás, pueda volver a ocurrir. Sin población tras la que refugiarse, al menos teóricamente —de ahí la advertencia y el plazo—, a Hamás le queda poco por hacer y siente la necesidad de expandir el problema para que Israel sea presionado. La llamada a un gobierno nacional de concentración de Netanyahu es una forma de repartir la responsabilidad de lo que ocurra y tener la garantía de que no será usado internamente en su contra.

Los ataques indiscriminados de Hamás tienen como consecuencia el apartar a los moderados y partidarios de la paz. El radicalismo israelí es el contrapeso al radicalismo que supone Hamás. Ambos necesitan hacerse con la totalidad del respaldo para su lucha.

La franja de Gaza es una cárcel en la que entran cada día armas de todo tipo pese al cerco. La creencia en que nadie saldría de allí se vio rota el otro día con las incursiones a matar y a tomar rehenes, mujeres y niños, con los que negociar después. Es una estrategia mal calculada y que les supone el rechazo internacional como los provocadores de esta situación. El que ataca primero asume la responsabilidad de lo que ocurra después. A algunos no les parecerá justo e invocarán inicios anteriores y precedentes, pero es lo que hay.

Los gobiernos internacionales piden "proporcionalidad", pero eso es difícil de llevar a la práctica en lo que parece ser una guerra que pretende ser "definitiva" o, al menos, lo suficientemente contundente como para creer que se pueda sostener una "cierta tranquilidad", que parece ser a lo máximo a lo que se puede aspirar. Esa idea es ilusoria.

La llamada de Hamás a un día de la ira por todo el mundo se ha concretado en alguna muerte, como la ocurrida en Francia, algo similar ocurrido en Beijing y, según informa Jorge Herrero en ABC, la pintada de estrellas de David en las puertas de hogares judíos, cuyo valor simbólico es clara alusión al exterminio de los nazis: "... la embajada israelí de Berlín, Alemania, ha denunciado públicamente la aparición de varias pintadas con el símbolo religioso de la estrella de David con la que fueron marcadas las casas de varias familias judías en distintos puntos de la ciudad."*

La historia, desgraciadamente, se repite en su enloquecido viaje de destrucción. La detección de casas de ciudadanos judíos mediante marcas hace esperar momentos peores que se desatarán como respuesta a lo que ocurra en Gaza. Eso puede ocurrir en cualquier lugar del mundo, de mano de cualquier persona que sienta esa llamada a la yihad violenta.

La base del terror es sembrar desconfianza en unos y la sorpresa en otros. Están los que viven con miedo, con angustia, y los que se ven sorprendidos por una acción inesperada, como el asesinato a cuchilladas en Francia. Es la táctica del terror.


Lo que esté por llegar será doloroso para los que lo sufran, con sus actos y respuestas. Será doloroso también para todos aquellos que no entienden esta irracionalidad creciente, este buscar destrucción sin importar el daño causado. No hay iniciativas para la paz porque aquellos que lo hacen son sacrificados por sus propios radicales. La paz y la convivencia son los principales enemigos de todos. El odio no lleva a nada más que a destrucción. Pero esa parece ser la consigna.

Morirán los más inocentes, los que menos culpa tengan; los que no tengan dónde ir, los que quedan encerrados entre muros de fuego. En algún momento alguien hará la señal y no habrá marcha atrás, solo dolor y muerte. 


* Jorge Herrero "La embajada israelí en Berlín denuncia que se están marcando las casas de las familias judías: «Quieren destruirnos a todos sin excepción»" ABC 14/10/2023 https://www.abc.es/internacional/embajada-israeli-berlin-denuncia-marcando-casas-familias-judias-20231014232339-nt.html

martes, 29 de agosto de 2023

La destrucción de la Ciudad de los Muertos

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Las noticias comenzaron hace ahora casi tres años, a finales de julio de 2020. Medios de diferentes partes del mundo iban dando cuenta de algo insólito: la destrucción de un cementerio cairota, la llamada Ciudad de los muertos. La excusa es crear carreteras para descongestionar la colosal capital cairota.

La cuestión es un tanto complicada porque al viejo Cairo se le opone una nueva capital administrativa, un enorme negocio con mucho de especulación, financiada por China en un país en medio quiebra, con la moneda por los suelos y la inflación tocando el cielo. La nueva capital es un lugar residencial, con todo lo que El Cairo no tiene, un lugar para aquellos que no quieren verse ante un posible nuevo "Tahrir", un asalto al poder. Por eso el poder se va lejos y se crea un espacio de comodidad y seguridad.

El lugar que se ha estado convirtiendo en simples piedras tiene un enorme valor vinculado a El Cairo. No son los monumentos, sino los restos de la historia de miles de familias que reposan allí. Es la Ciudad de los Muertos, pero lo es también de los vivos. Cuando la visitas te dicen que allí hay gente a la que ya no le quedan más lugar que aquel en el que reposan sus muertos. Es la Ciudad de los muertos y de los pobres.

A finales de julio de 2020 la revista Apollo. The International Art Magazine, mostraba imágenes del deterioro de la Ciudad de los Muertos. Allí se acumulaban ruinas ante el abandono de unos y otros. Entre piedras, se mostraba lo que quedaba de algunos de los mausoleos de las familias que enterraban allí a los familiares.

En el texto de la revista, un anónimo "corresponsal cairota" escribía: 

In the last week bulldozers have been sent in to demolish tombs in Cairo’s so-called City of the Dead, the great cemetery that stretches for nearly ten kilometres along the foothills of the desert plateau to the east of the city.

For more than a thousand years this area has been the burial place of the great and the good of Cairo, from descendants of the Prophet to Egypt’s best loved singer Umm Kulthum, via Mamluk Caliphs and Sultans, scholars and mystics, politicians, and members of Egypt’s 19th- and 20th-century royal family. The Mamluk tomb complexes of the 13th to 15th centuries are architectural masterpieces that have attracted foreign sightseers and artists from the 19th century onwards (and adorn Egypt’s banknotes). Most of the City of the Dead was inscribed on UNESCO’s World Heritage List with other parts of Historic Cairo in 1979, but far from becoming ‘museumified’ it remains a vital part of Cairo’s fabric. Cairenes flock to the cemeteries on outings to family plots – many still in use, with reception rooms and drinking fountains for visits – or to attend the moulids (birthday celebrations) of local saints at their shrines, traditions that many Egyptians proudly trace back to pharaonic rituals. Every Friday, a busy market sees the wide streets of the cemeteries filled with people selling everything from pets to second-hand bathroom suites.

July’s demolitions have literally driven straight through this ecosystem. The City of the Dead is also home to the living: gravediggers and caretakers of family mausoleums often live on-site, while other tombs house families of migrants to the city attracted by its cheap rents, quiet streets, and water and electricity connections. Urban historians and architects have long attempted to balance the demands of site preservation and restoration with Egypt’s scarce resources for conservation – often focused on pharaonic monuments, or dependent on the interests of foreign donors – and the needs and expectations of the cemeteries’ users and inhabitants. The timing of the demolitions, on the eve of the Muslim festival of Eid al-Adha when family visits to graves are especially popular, has upset many people, who face moving their ancestors’ bodies at short notice.*

Esto era hace dos años. Las ruinas han seguido creciendo. Las imágenes que se nos ofrecen ahora nos muestran de nuevo la destrucción con las excavadoras, que asoman amenazantes entre los mausoleos. Los restos en pie se entremezclan con las piedras resultado de la destrucción en un espectáculo increíble de indiferencia. En el al-Estikal Newspaper señalan en el inicio de otro escrito anónimo: "Cairo, once rich in history and identity, is becoming a “ghost town” where only roads and bridges matter."**

Esto es parte del resultado de lo que suponía la creación de la nueva capital, la desaparición de la antigua en sucesivas etapas. La referencia a "carreteras y puentes" es la identificación materializada de al-Sisi, su aspiración faraónica a transformar llevándose por delante el pasado, que son algo más que las piedras.

El Ejército egipcio es el "dueño" del suelo egipcio, al igual que de la vida y muerte de los que han nacido allí, vivan dentro o fuera de Egipto. Con esa mentalidad, el "estado", encarnación del poder militar, económico, judicial y administrativo, puede llevarse por delante lo que quiera; siempre será en nombre del pueblo egipcio y con la bendición divina, que lo puso al frente del país.

Al igual que se han echado a campesinos para hacer pasar carreteras por sus tierras, que se ha expulsado sin miramiento a pueblos enteros para las ampliaciones discutibles del canal. Ahora se hace con vivos y muertos. Esas obras son las que presentan a al-Sisi como un nuevo faraón. Da igual la miseria de un pueblo endeudado, da igual dejarlos en manos de especuladores y que se haya creado ese enclave seguro y caro donde los egipcios de siempre seguirán disfrutando de los privilegios de siempre. Hacen falta pobres para ejercer la caridad, como manda el islam.

Las reacciones a estos son claras:

The government says the demolition is necessary for the development and modernization of the city, which suffers from chronic traffic congestion and overcrowding. It has promised to compensate the affected families and preserve the historical value of the sites.

But critics argue that the government is sacrificing the country’s rich and diverse legacy for short-sighted and superficial projects that serve political interests. They accuse President Abdel Fattah el-Sisi of imposing his vision of a new Egypt without regard for its roots or its people’s sentiments.

“We do not object to achieving the public benefit, but my late grandfather is considered one of the symbols of al-Azhar, and one of those who assumed the sheikhdom of al-Azhar, and he also made many contributions to the development of the religious institution,” said Sherine Tahseen, the granddaughter of al-Maraghi, whose tomb is in Sharqia Governorate.

She added that her family was given only two weeks to vacate the cemetery, which was not enough time to prepare for such a drastic change.

Others expressed their grief and anger on social media platforms, calling for a halt to the demolition and respect for the dead.

“How can they destroy these monuments that witnessed our history and civilization?” wrote one Twitter user. “How can they disregard our feelings and our rights?”

Another user commented: “The regime of Sisi is not only killing the living but also digging up the dead.”**


¿Modernizar la miseria? Es difícil pensar en que esta destrucción de historia y vida se pueda considerar una "modernización" de algo. El sistema de castas lo impide; los ricos del régimen necesitan una población sumisa y deshacerse de la miseria que se fue acumulando en la Ciudad.

Cualquiera que conozca El Cairo sabrá que los problemas del tráfico no se pueden resolver con una carretera, a menos que se entienda por "problema" la conexión de los ricos nuevos habitantes de la capital en construcción, lo suficientemente alejada como para distanciarse de los efectos de los problemas que se han creado. Como escribían en la revista de arte Apollo, anteriormente citada:

At the northern end of the cemetery, existing roads running through the cemetery have been widened to prepare the way for a new multi-lane highway (the ‘Paradise Link’), while at the southern end of the cemetery a flyover on concrete pillars is weaving its way through the necropolis – ironically, its path shortening the route between Islamic Egypt’s first capital, Fustat, and the New Administrative Capital now rising in the Eastern desert.*

¿Irónicamente? Lo antiguo se deja caer hasta su destrucción, por lo que esta se presenta como "arreglo", "modernización", etc. En El Cairo los edificios viejos caen por falta de mantenimiento y los nuevos caen por la corrupción que permite construir sin los permisos y siguiendo las normas de seguridad. Hundimientos y derrumbes.

La Ciudad de los Muertos es algo más que un cementerio donde descansan los miembros fallecidos de las familias desde hace cientos de años. Es más que una zona declarada como patrimonio, como protegida por su valor histórico. Es una demostración viva de cómo el régimen entiende el progreso y quién lo debe sufrir en una ciudad inmensa, caótica, abandonada y llena de pasado en cada esquina. Al-Sisi quiere pasar a la Historia como el "enviado" que cambió el país, algo que desde luego está haciendo. Solo hay una cosa que no cambia y es que siempre lo padecen los mismos.

 


BBC

* "‘For more than a thousand years this area has been the burial place of the great and the good of Cairo’"  Apollo. The International Art Magazine 31/07/2020 https://www.apollo-magazine.com/demolition-cairo-necropolis/

** "Demolition of Shrines and Expulsion of Residents: Why Is Sisi Erasing Islamic Cemeteries?" Al-Estikal  Newspaper junio/2023 https://www.alestiklal.net/en/view/18479/demolition-of-shrines-and-expulsion-of-residents-why-is-sisi-erasing-islamic-cemeteries

lunes, 30 de mayo de 2022

Un niño con una pelota o la monstruosidad rusa

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

La guerra se puede hacer de muchas maneras; Putin ha elegido la peor. La guerra se puede hacer lejos o cerca; Putin la hizo en sus mismas fronteras, una guerra "civil" en muchos aspectos, dado el pasado compartido y a zonas donde combaten ucranianos y ucranianos prorrusos. Es una guerra que no respeta nada y que, como vemos cada día, busca la destrucción sistemática de Ucrania.

Es una guerra bajo una amenaza no escrita: solo se desarrolla en suelo ucraniano. Si los soldados ucranianos traspasaran la frontera o a comandos se les ocurriera actuar en terreno ruso, deshaciendo la tranquilidad aparentemente distante con la que la vive la sociedad rusa, que no experimenta más sufrimiento que el no confesado de la muerte de sus hijos, los caídos en esa "operación especial", redentora, que Putin les cuesta, nadie sabe lo que podría ocurrir. La amenaza de una Hiroshima, de una Nagasaki del siglo XXI en sus mismas puertas, planea en las palabras Putin para frenar al mundo. Nadie sabe o quiere saber hasta dónde podría llegar este nuevo Stalin, cuánta Europa podría tragarse. Tiene razón el alcalde de Kiev, no solo defiende Ucrania; defienden también Europa, que estaría sometida a nuevas operaciones "redentoras" en cualquier momento, a lo largo de las fronteras.

Rusia es un país que ha crecido a costa de guerras, que ha mantenido en prácticamente todas sus fronteras. Japón, Mongolia, Ucrania... La mentalidad rusa es la del miedo del imperio imposible. Las defensas rusas siempre implican la sumisión o destrucción del otro. Esa fue su política imperial y Rusia ha vuelto con Putin a esa misma vieja idea de un imperio tan inmenso que la permanente amenaza es la idea que no sale de su cabeza.

Rusia invade y destruye; Rusia pisotea el orgullo ucraniano, que crece con cada ataque. La fantasía engañosa e intencionada del pueblo ruso no tiene nada que ver con la durísima realidad que viven los ucranianos. En su reportaje sobre cómo se han destruido las escuelas ucranianas por los bombardeos rusos, Ebbaba Hameida, en RTVE.es, cierra el reportaje con una imagen sencilla que resume la destrucción del mundo que se hace inevitable: 

La situación de las escuelas podría ser la vara para medir de la situación del país. Atacarlas es también atacar su futuro. Algunos pequeños, pese a que la escuela está destruida, se acercan, se reencuentran con sus amigos. Vlad, unos de los alumnos de esta escuela, juega en solitario con un balón, intenta batir su récord evitando que la pelota caiga al suelo, pero se trastabilla por una irregularidad en el suelo y su juguete va a parar al agujero que dejó el impacto de un proyectil.* 

En un párrafo se reúnen la destrucción irracional, el deseo de normalidad de unos niños cuya vida quedará marcada y la destrucción del mundo que les rodea. Unas pocas líneas que nos hablan de un niño, de unos amigos que desean reencontrase y de una ilusión rota. Pero también nos habla de esa esperanza, de ese intento de concentrarse en un balón, unos momentos en los que concentrado logra olvidarse de la realidad que le rodea. 

La fotografía de Pablo Tosco capta ese momento, convirtiendo la imagen del muchacho en símbolo. Esa mirada concentrada en el balón del que intenta olvidarse de ese terrible entorno de su escuela, destrozado por las bombas, es captado por las palabras del artículo y ascendido a ejemplo, a símbolo de lo que significa ser niño, ser humano en esa Ucrania invadida y cruelmente reducida a escombros. Palabras e imagen que nos hacen entrar en lo que vemos desde fuera.

La guerra de Putin es el peor modelo porque está guiada por el ensañamiento destructivo. Putin ha fracasado en su objetivo, porque no lo ha conseguido, que era reducir la voluntad de los ucranianos, volverlos sumisos y aduladores. Entrar en Kiev como una celebración en la que el pueblo le agradeciera sus esfuerzos liberadores. Muy aislado del mundo tendría que estar para no darse de que a los ojos del mundo es el villano, el que destruye lo que no le gusta, un dictador autoritario y narcisista que va eliminando oposición interior y declarando enemigo a sus vecinos, decidiendo dónde deben estar, quiénes pueden ser o no ser sus aliados, con quién establecer relaciones. Putin es el bullying de Europa, el matón acosador, frío y destructivo de aquellos que ha decidido deben doblegarse al rey del patio europeo. Solo unos cuantos gobiernos del mundo pueden seguir a Putin, animarlo; son aquellos que practican un anti occidentalismo autoritario, un populismo a la venezolana que les lleva a estar del lado del invasor y lo justifican.


Ucrania y Rusia están donde están. Rusia puede intentar hacerla desaparecer arrasándola y anexionándola, pero para esto tendrá que deportar (una palabra intensamente rusa) a la población que se le resiste, llevarla a algún sitio, vivir con la duda constante, con el miedo a una resistencia que pueda desafiar sus pretensiones. Ya hay mucha gente que ha sido sacada de las ciudades y llevadas a territorio ruso. Es su forma "humanitaria" de "evacuar", el secuestro colectivo, el usar rehenes por si fuera necesario.

La gran duda es cómo podrá sobrevivir Rusia a su propia monstruosidad, al horror que está acumulando y con el que se tendrán que despertar los rusos algún día. Es pronto, pero a los libros de Historia le antecederán las novelas, las obras de teatro, las pinturas, los filmes... que narrarán el horror de los sótanos, de los refugios en escuelas, de la vida de los niños en los túneles de allí donde había metro. Y Putin será esa presencia del mal que destruyó miles de vidas. Puede que las guerras sean absurdas y que no sepamos porqué se producen. Pero la barbarie siempre tiene un rostro. 

* Ebbaba Hameida "El reto de reconstruir las escuelas que sirven de refugio: "Los alumnos están traumatizados por la guerra"" RTVE.es  29/05/2022 https://www.rtve.es/noticias/20220529/reto-reconstruir-escuelas-sirven-refugio-alumnos-estan-traumatizados-guerra/2353460.shtml