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martes, 27 de septiembre de 2022

La dimisión de Pérez Tornero

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Se ha producido en estas últimas horas la dimisión del Presidente de la Corporación RTVE, José Manuel Pérez Tornero. Los titulares de la prensa lo sitúan con claridad como una pérdida de confianza política por parte del gobierno: "El presidente de RTVE dimite al perder el apoyo del PSOE y Unidas Podemos" (El País), "Moncloa fuerza la dimisión de Pérez Tornero para tomar el control de RTVE" (El Mundo), " Pérez Tornero dimite como presidente de RTVE tras perder la confianza del Gobierno" (ABC), "El presidente de RTVE presenta su dimisión tras invitarle Moncloa a salir" (El Confidencial).

Parece que se da una vez más el ciclo de los nervios: cuando se comienza una etapa política todo es independencia de los medios estatales; cuando se acercan nuevas elecciones, en cambio, los políticos en el poder comienzan a ponerse nerviosos y se olvidan de la independencia que pregonaron.

Está muy claro que Pérez Tornero llegó a RTVE con un proyecto de independencia, neutralidad y profesionalización de los medios a su cargo. No ha dejado de decirlo desde sus inicios.

En la carta en la que explica que presentará su dimisión en las siguientes horas hace un recuento de los objetivos y de los logros alcanzados en ese periodo de tiempo al frente de la corporación. Uno a uno, Pérez Tornero explica lo que ha sido su proyecto para concluir finalmente: 

En resumen, hemos avanzado considerablemente, creo que se puede demostrar con datos y, sin embargo, insisto: creo que ya no se dan las circunstancias para seguir avanzando. Porque he constatado que, dentro del máximo órgano de administración de RTVE -y pese a los esfuerzos ímprobos realizados por algunos de sus componentes- ya no se dan las condiciones mínimas para el consenso transversal, ni para la conformación de una mayoría plural, estable y coherente; y, en muchas ocasiones, ni tan solo el clima propicio al diálogo que necesitamos para culminar el proyecto. Lo cual dificulta mucho la gobernabilidad de la empresa, e impide llevar a cabo la transformación con la que todos nos habíamos comprometido.

Por esta razón, antes de tener que de dejar de lado mis convicciones y mi responsabilidad institucional con el compromiso adquirido, tengo la intención, en las próximas horas, de presentar mi renuncia a la presidencia de RTVE, y a formar parte de su consejo de administración.

Vine a sumar y a construir, y me voy con la conciencia tranquila. Vuelvo a mi universidad con la satisfacción de haber hecho todo lo posible por contribuir a edificar una radiotelevisión pública, plural e independiente a la altura de las exigencias de nuestro tiempo y como nuestro país merece.* 

Lo del "consenso transversal" es una especie de logro eufemístico que hay que apuntar a Pérez Tornero. Es una fórmula novedosa para reflejar la pérdida de la independencia. Los partidos, por decirlo así, sacan sus lentes críticas y escrutan puntillosos los minutos, palabras, imágenes favorecedoras o no, etc. ante la perspectiva de unas elecciones.

La maquinaria histérica de los partidos mira alternativamente la programación y las encuestas para encontrar fórmulas para subir unas décimas en los sondeos. Exigen más presencia y mejor tratamiento y los teléfonos suenan, los mensajes arden.

El otro eufemismo es el de los titulares "pérdida de confianza". ¿Qué quieren decir exactamente con esta fórmula? Pues casi lo mismo. Si los gobiernos ven que no prosperan, la culpa es del mensajero.

ABC

En diversas ocasiones en estos años hemos recogido aquí una expresión política muy reveladora. Los políticos creen que lo hacen bien; el problema reside en que no saben explicarlo con claridad. Desvían así su ineptitud, sus errores garrafales, etc. del foco, que se traslada hacia el mensajero. Se reúnen sus asesores de comunicación, los verdaderos controladores del discurso político, y deciden que los medios no les prestan suficiente atención. Los apoyos ideológicos de los medios se convierten en imprescindibles y, en el caso de los gobiernos, se aprietan las clavijas a los medios públicos, que son los que están más a mano.

Esa "pérdida de confianza", ¿respecto a qué? Parece evidente que en la posibilidad de obtener una mayor y mejor atención a sus discursos. Si los medios públicos, piensan, hubieran hecho bien su labor, no iríamos por detrás en las encuestas.

No acabamos de soltar en España esa mentalidad servil de los medios de titularidad pública, a los que se considera como prolongaciones del poder, que se inundan de políticos y profesionales afines para intentar convertirlos en los momentos clave en correa de transmisión.

Con esto, quienes sufren realmente son los profesionales por un lado y los espectadores y oyentes por otro. Los profesionales son presionados, directa o indirectamente, para que los mensajes se ajusten a las necesidades promocionales. Los espectadores y oyentes dejan de tener la garantía de que se les informa imparcialmente y empiezan a recibir información sesgada.

La política es absorbente, implacable. Cuando algo no va como quieren, los medios son los que lo pagan dentro de esa política de culpabilizar a la "mala explicación". De esta forma los que la pifian esperan que sean los medios controlables los que reparen el error con un aumento del tiempo que se les dedica y, por supuesto, un mejor tratamiento. Hay que fijarse más en los "logros" y menos en los fallos, carencias y limitaciones. En términos políticos, "explicar mejor".

Hay que agradecer al dimisionario la labor y especialmente la sinceridad con que ha explicado su dimisión. No aclara mucho la forma en que algunos ven lo público. La independencia personal y de los proyectos se acaba pagando.

La carta de dimisión de José Manuel Pérez Tornero deja en evidencia las presiones existentes. Los medios lo resaltan. La fórmula de la "pérdida de confianza" es realmente una broma de mal gusto en una institución a la que se supone independencia al servicio de todos, la libertad de sus profesionales para informar. Desgraciadamente eso solo funciona en los valles tranquilos de las legislaturas. La histeria ha comenzado. Se abre la campaña. 


* "Carta del presidente de la Corporación RTVE" RTVE.es 26/09/2022 https://www.rtve.es/rtve/20220926/carta-del-presidente-corporacion-rtve/2403772.shtml

sábado, 1 de mayo de 2021

RTVE, cultura y ciudadanía

Joaquín Mª Aguirre (UCM)



En los últimos años asistimos a conflictos camuflados en el espacio mediático. No sé si hemos llegado a comprender la transformación que ha supuesto la constitución de una sociedad mediática y seguimos pensando en términos convencionales, que son mucho más simples y con agentes más definidos, más claramente identificables.

Los medios hoy están mucho más difuminados en su perfil, que pasa a tener otro tipo de características definitorias frente a las mucho más nítidas de los medios clásicos. Por ello, es importante tener una capacidad de autodefinición firme. El "qué quiero ser", cuáles son mis límites, cómo quiero ser percibido por los otros, que necesidades quiero atender, etc. son esenciales en un espacio global, interactivo y digital en el que cualquier cosa es posible y donde puedo ser todos los medios anteriores en uno solo, y dar salida a todo tipo de informaciones, lo que me puede traer problemas en la competencia (todos compiten con todos) y especialmente en la identificación (todos se parecen entre ellos).

En estos días, RTVE ha estado en el punto de mira ya que es el único medio que, dada su naturaleza de ente público, tiene que rendir cuentas ante el Parlamento informando de sus planes de futuro y logros alcanzados. Creo que su presidente ha tratado de mostrar que quiere nuevos planteamientos para el ente que le sirvan de definición frente a la conjunción mediática que supone ser competencia con todos en un sistema que no diferencia el papel de los medios públicos y los lanza al mercado. En RTVE.es se recogían las palabras del responsable ante la comisión parlamentaria: 

 

El presidente de RTVE, José Manuel Pérez Tornero, ha dicho este jueves en el Congreso, en su primera comparecencia periódica ante la Comisión Mixta de Control Parlamentario de la Corporación RTVE y sus Sociedades, que su proyecto de gestión y el del consejo de administración será mejorar cuanto antes la audiencia y sobre todo la relevancia de RTVE, ofreciendo entretenimiento de calidad, información veraz y plural, y eficacia en la gestión presupuestaria.

Pérez Tornero ha avanzado que “el ritmo del cambio está trazado. Tras la campaña electoral iniciaremos un cambio muy rotundo”. También ha dicho que su reto será convertir a RTVE “en la plaza pública donde quepan todos los españoles” y se ha comprometido ante sus señorías “a que todos se sientan orgullosos de RTVE”.*



Muchas veces no hay la suficiente claridad tras las metáforas que se utilizan y se trata más bien de explicar qué se entiende, por ejemplo, por "calidad" o qué significa "que quepan todos los españoles", algo aproximativo y lleno de buena intención, pero que es mejor mostrar con hechos y resultados. La experiencia anterior de Pérez Tornero, catedrático de Periodismo de la UAB, y su trayectoria profesional permiten tener ciertas esperanzas en este sentido. Otra cuestión es si puede y le dejan. No hay puesto más complicado en este país que el que ocupa, seguido del de Ministro de Sanidad.



Cuanto mayor sea la audiencia del medio público, mayor es la tentación intervencionista, el deseo de rentabilizarla por unos y de defenderse por otros. Eso se puede extender a la idea de "relevancia", donde su aumento hace crecer también la tentación.

RTVE ha sido siempre un escenario de conflicto para los políticos que siempre han hablado de "autonomía", pero han hecho todo lo posible por impedirla, queriendo tener un medio sumiso por el que pasearse y poder exponerse en persona en entrevistas y con informaciones constantes. Le es difícil a los profesionales librarse de la presión política, ya sea desde dentro o desde fuera.

Pese a las buenas intenciones de muchos profesionales, la política le ha hecho un flaco favor a los medios públicos que han tenido que padecer las presiones políticas, las directrices y el abandono de parte de las audiencias, ante la alegría de sus medios rivales que se regodean en adelantarles en audiencias, ganar en credibilidad informativa, etc. y lo pregonan cada día.  Muchas veces, las críticas son ataques velados para restar credibilidad y atraer a sus propias audiencias en esta lucha despiadada y barriobajera que se produce en ocasiones entre medios.



Por lo que acabamos de decir, pareciera que los medios públicos son solo "informativos". Ha hecho bien Pérez Tornero en distinguir la información del entretenimiento. Yo me atrevería a ir más allá y distinguir el "entretenimiento" de la "educación" o "formación" de la ciudadanía. Esto es evidente y, además, muy necesario si se tienen en cuenta el panorama de este país y cómo RTVE ha perdido precisamente la batalla con la que prácticamente no tiene competencia, la cultural. Esto fue una seña de identidad de la televisión pública cuando no había privadas, a la que se renunció directamente en favor del llamado entretenimiento, concepto que fue penetrando en todos los ámbitos y pervirtiendo su esencia.

El mismo artículo recoge las palabras de Pérez Tornero sobre esta cuestión:

 

Ha asegurado tajante que el llamado info-entretenimieto no va a tener continuidad en RTVE, y ha aclarado que “hay que distinguir entre periodismo de calidad e info-show”. “Los informativos son responsabilidad editorial de RTVE”, ha añadido.

“El periodismo que debe hacer TVE es público, valioso, informar con profundidad. Todo lo que sea banalización, show y escándalo no debería estar en ninguna parte de RTVE, pero fundamentalmente en los informativos. La ley dice que la información es responsabilidad interna de RTVE. Les aseguro mi compromiso con esa responsabilidad interna. Seguiremos el informe de la CNMC sobre esa idea. Es un sentir general de todos los profesionales de la casa que el periodismo de calidad vale la pena y el periodismo banal no vale la pena y menos en la televisión pública”.*

 

Aplaudiendo esta idea, es necesario sacar a RTVE del puro enfoque "noticioso", que es el que está siempre en disputa y afrontar un estilo de programación que responda a un modelo más abierto sobre lo que es la televisión hoy y, sobre todo, lo que son las necesidades culturales actuales. En nuestro sistema, el estado tiene responsabilidad sobre la formación cultural. Hay que rechazar el enfoque puramente comercial de la cultura. El medio privado busca su beneficio y recurre a cualquier elemento que le permita conseguir más audiencia para conseguir más ingresos. Los medios públicos deberían tener otro enfoque, más ciudadano.



El conflicto "audiencia-relevancia" es una dicotomía ficticia ya que la relación entre medio público y audiencia debe ser desde un criterio profesional y social claramente de mejora de la ciudadanía. Confundir "ciudadanía" y "audiencia" no es acertado ni aceptable para un medio público que tiene como centro la sociedad en su conjunto, no el gusto mayoritario, que puede ser zafio y trivial. Si políticamente debe ser neutral, el medio público no puede serlo "culturalmente". Esto puede ser complejo, pero no imposible; lento, pero no improductivo.

Es ya el momento que RTVE, que es de todos, se lance a un proyecto más ambicioso, capaz de jugar el papel necesario en el entorno mediático, allí donde no compite con los otros: en la cultura. A los políticos les interesa lo que a ellos les afecta, su representación mediática, pero no lo son todo, afortunadamente.

La lucha por la atención política es cada vez más intensa y los medios que permiten el acceso directo a las audiencias por parte de los políticos cobran más importancia para sus objetivos de promoción y debate. Esto va en detrimento de muchas cosas. El papel de los medios públicos no puede ser servir de altavoz constante a los políticos, sino promover la mejora cultural, en un sentido amplio del término y en uno también muy específico, en el de cuidar la deteriorada salud cultural de este país, en este momento bajo mínimos. 

Hay que empezar a definir la "cultura" con más claridad e intensidad; hay que cambiar los objetivos más allá de la cifras de las audiencias y empezar a investigar los cambios cualitativos, por decirlo así, en las personas. Los resultados deben ser más a largo plazo que este día a día sin horizontes que nos crean.

 


* "Pérez Tornero: "RTVE sigue siendo relevante y lo puede ser mucho más"" RTVE.es 29/04/2021 https://www.rtve.es/rtve/20210429/perez-tornero-rtve-sigue-siendo-relevante/2088308.shtml