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viernes, 12 de diciembre de 2025

La viudísima de Kirk y la esposa de Vance

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)


Desde que su marido fuera asesinado por un francotirador, la viuda de Charlie Kirk ha emprendido su renovado camino a la santidad terrenal, al igual que su racista, homófobo, etc. esposo.

Por lo pronto se hizo cargo de la poderosa y lucrativa Turning Point USA, la asociación universitaria crecida a la sombra del trumpismo en la mayoría de los campus norteamericanos. Erika Kirk se ha ido creando su hueco en el dolor, por decirlo así, mostrando la entereza constructiva de su difunto esposo.

Primero se jugó la baza de que rezaba por haberse quedado embarazada, algo que nos hubiera dado unos interesantes meses de campaña política prenatal. Como las plegarias y rezos parece que no fueron atendidos, se ha dedicado a la promoción del libro póstumo de su esposo (¿un libro no es como un hijo?) y sigue en ello.

Las malas lenguas han estado hablando de una relación próxima con el vicepresidente J.D. Vance, que tuvo el mal gusto de casarse con una hindú practicante y ha dejado preocupada a esta espiritual legión de seguidores de la ultraderecha evangélica sobre la educación de sus hijos. Sin duda, verían a Erika más próxima al modelo ideal de pareja y que entraran ambos en la Casa Blanca. Maldad y bondad, según se mire.


Ahora Independent en español nos habla de un choque frontal en el artículo firmado por Owen Scott y con el titular "Erika Kirk es una “estafadora” y Charlie era un “racista”: conductora de pódcast desata ola de críticas", que deja en evidencia que la política es hoy mediática y polarizada, que busca el escándalo y la controversia.

Como la política norteamericana ya no es solo conservadora, sino retrógrada, los conflictos se producen entre ideas básicas, prepolíticas, por lo que se acaba discutiendo sobre si es más americano tener gatos o tener hijos y cosas por el estilo.

En este caso la polémica ha surgido de una de estas controversias sobre lo básico:

Una podcastera desató una tormenta en redes sociales al calificar a Erika Kirk de “estafadora” y al difunto esposo de esta, un reconocido activista conservador, como un “racista sin arrepentimiento”.

Jennifer Welch, una de las conductoras del pódcast I’ve Had It, también declaró que la viuda debería ser “desalojada sin miramientos”, en un episodio publicado el domingo.

Las declaraciones surgieron luego de que Erika Kirk, directora ejecutiva de Turning Point USA, afirmara que las mujeres votaron por Zohran Mamdani como alcalde de Nueva York porque buscan que el gobierno actúe como un “reemplazo” de las relaciones personales.

“Lo que no quiero que pase es que las mujeres, las jóvenes de la ciudad, vean al gobierno como una solución”, declaró Erika Kirk durante un evento organizado por The New York Times la semana pasada. Según ella, muchas postergan formar una familia o casarse porque dependen del Estado para mantenerse, “en vez de estar en unión con un esposo”.

Estas palabras indignaron a la conductora Jennifer Welch, quien calificó el mensaje de hipócrita. En su crítica, señaló la contradicción entre que una influencer conservadora promueva que las mujeres se queden en casa para formar una familia, mientras ella misma lidera eventos públicos en Manhattan.*

A ver si lo hemos entendido: la tesis de Erika Kirk es que las mujeres deben elegir en estado o marido, que ambos cumplen una función similar, con el problema de que el estado no te hace hijos.

Lo que han hecho las que le han dejado en evidencia es que ella juega a las dos bazas, tiene hijos, pero no se queda en casa. Son las otras el problema. Si pensamos en la campaña contra las poseedoras de gatos (las "cat ladies"), es decir, en su momento contra Kamala Harris en su lucha contra Trump, vemos que la idea se repite.

Mientras millones de mujeres de todo el mundo buscan poder desarrollarse como personas y trabajadoras y buscan formas de conciliación, en los Estados Unidos de Trump se está produciendo un fenómeno contrario: cada vez más mujeres se quedan en casa a cuidar hijos y cocinar para ellos y los  maridos. Para eso hizo Dios dos sexos, ¡faltaría más!

Las dos mujeres que le han cantado las cuarenta a Erika han señalado las contradicciones y, especialmente, su negativa a seguir ese patrón marcado por las ultraconservadoras, aunque creo que se podría expresar como retrotradicionalismo.

Para esta forma de ver el mundo, que se fomenta desde el trumpismo y que penetra en Turning Point USA, la organización ultraderechista que se está haciendo con los campus norteamericanos, que la mujer trabaje fuera del hogar es una especie de aberración contra Dios y Natura. Por eso, la perversión es sustituir al varón por el estado, del que quieren depender, aunque no esté muy claro cómo. Me imagino que es otra forma de expresar la obsesión de los trumpistas contra las ayudas sociales de cualquier tipo. Ya comentamos aquí la idea del "dios de los ricos": riqueza y pobreza son las formas en las que Dios manifiesta su voluntad. El rico es divino; el pobre... ¡algo habrá hecho!

Esta elección entre marido o estado nos da una vez más cuenta del serio problema de pobreza intelectual en que vive los Estados Unidos con Trump al frente y con los que están detrás. Las contradicciones que le han señalado a Erika Kirk desde fuera son claras. En otras ocasiones, ocurre con Vance, son ataques internos por no ajustarse al canon: no se puede ser racista, ultra religioso fundamentalista y luego casarse con una hindú.

En el Independent en español se especulaba sobre lo que ocurría:

Los rumores de los problemas matrimoniales entre el vicepresidente y su esposa comenzaron cuando J. D. dio un largo abrazo a Erika Kirk, viuda del activista político de derecha Charlie Kirk, el mes pasado.

En aquel momento, Kirk y J. D. se encontraban en un acto de Turning Point USA en el que Kirk presentó al vicepresidente en una parada de su gira en la Universidad de Mississippi, mientras hablaba de las similitudes entre J. D. y su difunto marido.

“Nadie reemplazará jamás a mi marido. Pero veo algunas similitudes de mi marido en J. D., en el vicepresidente J. D. Vance. Sí las veo. Y por eso me siento tan bendecida de poder presentarlo esta noche”, manifestó en el acto antes de abrazarlo y rodearle la nuca con la mano mientras él apoyaba las suyas en la cintura de Kirk.

Muchas personas desmenuzaron el abrazo en las redes sociales y argumentaron que era demasiado íntimo para una viuda reciente y un hombre casado.

En el mismo acto de Turning Point USA, J. D. también había suscitado comentarios sobre su matrimonio cuando dijo que esperaba que Usha, que fue criada y aún se considera hindú, se convirtiera al catolicismo.**

Evidentemente deseamos feliz viudez a Erika y feliz matrimonio a JD Vance y a su esposa, que tuvo que explicar porqué un día apareció sin anillo, señalando que "fregaba muchos  platos" y a veces se le olvidaba ponerlo.

Sirvan estas cuestiones para comprobar, como decíamos, el pobre estado de la política norteamericana y lo ridículo de sus debates. Vance sabe que no llegará a la Casa Blanca si no logra que Usha, su esposa, deje de ser hindú y friegue muchos platos para gloria de todas las instituciones, de la matrimonial a la presidencial.

La otra opción es tener un "ama de Casa (Blanca)" con la que se ajuste mejor. Veremos el papel de las dos mujeres en el futuro del espectáculo político norteamericano, que seguro que da mucho juego, que es de lo que se trata. Tienen a los medios y lectores especulando sobre abrazos intensos, olvidos de anillos, etc.

¡Pensar que estamos hablando de la primera potencia mundial! ¡Y estos son los que están arriba!

 

* Owen Scott "Erika Kirk es una “estafadora” y Charlie era un “racista”: conductora de pódcast desata ola de críticas" Independent en español 11/12/2025 https://www.independentespanol.com/politica/ee-uu/jennifer-welch-acusa-erika-kirk-charlie-racista-b2882714.html

** Brittany Miller "Usha Vance responde a los rumores de divorcio del vicepresidente tras ser vista sin su anillo de casada" Independent en español 24/11/2025 https://www.independentespanol.com/estilo/jd-vance-usha-anillo-rumores-divorcio-b2871598.html

sábado, 17 de junio de 2023

La violencia de género existe

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

La polémica por la negación de la "violencia de género" y la idea de su sustitución por la idea de "violencia intrafamiliar" hace sonrojarse, primero, y enojarse después. No es ya que vaya contra lo que vemos cada día, sino viola la lógica. Una gran parte de la violencia se da, indudablemente, dentro de la familia, pero también existe un enorme número de casos en los que se da fuera del ámbito familiar. La violencia de género existe en el ámbito laboral, sin duda. Existe igualmente en las calles cuando las diferentes manadas se lanzan a la caza de mujeres a las que violar; existe en los colegios ahora que las violaciones en grupo se realizan en ese ámbito.

Decir que la violencia de género no existe es como decir que no hay días y noches o vivir en una burbuja negacionista. La polémica no es gratuita. Los que niegan su existencia saben lo que hacen o son los suficientemente idiotas como para suscribir sin entender un programa político que tiene varias fuentes y una misma intención.

Las declaraciones del diputado de Vox han hecho terciar al Núñez Feijóo antes de que pueda ser usado como un arma contra el PP en las elecciones. Vale todo en este mundillo electoral y debería haber una gran acuerdo nacional sobre esto dejando fuera a los que tratan de confundir y revolver las aguas sociales.

Nos explican las declaraciones en RTVE.es: 

El presidente del PP y candidato a la Presidencia del Gobierno, Alberto Núñez Feijóo ha señalado que "la violencia de género existe y cada asesinato de una mujer nos conmociona como sociedad".  Dicho esto, ha garantizado que el PP no dará "ni un paso atrás en la lucha contra esta lacra".

Lo ha hecho tras las declaraciones del diputado de Vox y número dos del partido en Valencia el pasado 28M, José María Llanos, quien ha asegurado en TVE que "la violencia de género y machista no existe" y ha defendido el concepto de "violencia intrafamiliar". Llanos, que será previsiblemente el nuevo presidente del parlamento autonómico y fue portavoz adjunto en Les Corts la pasada legislatura, se ha pronunciado así a raíz de la polémica por el acuerdo entre su partido y el PP para gobernar juntos en la Comunidad Valenciana, que incluye la lucha contra la violencia intrafamiliar pero no hace ninguna mención a la violencia de género.

 

Que personas con esta visión del mundo puedan ser elegidos es una manifestación más de qué tipo de perversiones se nos presentan como opciones electorales. Hay cosas sobre las que se pueden discutir, pero hay otras que nos afectan como sociedad, a todos. Desgraciadamente, la violencia de género es una de ellas.

No se debe ceder un milímetro, por muchas alcaldías o autonomías que estén en juego, en esta cuestión. No se trata ya de los casos que se produzcan, sino del reconocimiento mismo del hecho. Nadie puede negar los casos, representados en muertes, agresiones, etc.; pero si se puede jugar —como de hecho hacen— con las interpretaciones y calificaciones de los hechos, con su origen.

De la misma forma que en los casos de suicidio por acoso se trata de camuflar el significado profundo, el origen de los hechos, haciéndolo ver como casos de "salud mental" y de su arreglo con más psicólogos escamoteando la realidad social del hecho (el suicidio se comete por el acoso al que se somete a la víctima), está pasando lo mismo en los casos de violencia de género.

Es evidente que una gran parte de los casos se da fuera de la familia, por lo que no tiene sentido dejar fuera toda esa parte. ¿Qué se busca con ello? No está muy claro porque los que defienden el término "violencia intrafamiliar" se suelen presentar como "defensores" de los "valores familiares". Quizá sea una forma de "relativizar" los hechos y tratar de decir que es la falta de atención a las familias, y que son los supuestos ataques que se realizan contra esos "valores". Quizá se trate de hacer ver que hay "familias buenas", con sólidos principios, en las que estas cosas no pasan y que, esto solo pasa con familias "problemáticas".

Para ciertos sectores ideológicos, la "violencia de género" es un "invento" del feminismo, al que consideran una ideología contraria. Quizá el jugar partidistamente por parte de algunos, con el concepto haya permitido el desarrollo de esa idea. No, la violencia de género es un hecho precisamente porque se da fuera de la familia. La "violencia de género" no significa que "los hombres sean malos" y "las mujeres buenas". Esto es una caricatura, venga de donde venga.

Significa que hay una violencia que se basa en distintos principios de fuerza acumulados en la historia, de la violencia física a la legal o institucional. Violencia de género es que se maltrate a una mujer, pero también lo es institucionalmente, como hacen los talibanes, que se prohíba su educación para evitar que el día de mañana puedan ser independientes. Violencia no es solo asesinar, golpear, encerrar... sino también impedir que las mujeres puedan tener un camino abierto para desarrollar sus posibilidades.

La campaña para evitar que en colegios e institutos españoles se hable de violencia de género, de derechos de las mujeres, etc. es una evidencia sobre qué esperan de la sociedad y del control de la misma. La escuela se ve como una amenaza a un orden intrafamiliar tradicional, que parte de una estructura jerárquica (el "cabeza de familia") y un sistema vertical de aceptación de la misma como un orden ideal que en muchas ocasiones se expresa como orden social más amplio. Todo ello parte de esa idealización del orden familiar. No dudo sobre que existan familias felices, como tampoco de que existen otras muchas desgraciadas. Pero esto no va solo de las familias perfectas y otras que no lo son.

Esto, por el contrario, desborda el ámbito familiar, como hemos dicho, si bien exige entenderlo de otra manera. Es en él donde se "normalizan" muchas conductas agresivas o de dominación que posteriormente serán desarrolladas fuera de la familia.

El crecimiento del abuso escolar, del que todos nos advierten, es la antesala de un crecimiento del abuso de género, pues es la forma que algunos consideran "normal". Cuando la ONU nos advierte en un reciente informe mundial del crecimiento de la aceptación de la violencia contra las mujeres y se nos está ofreciendo un panorama preocupante. No solo no se reduce, sino que está creciendo.

Que en este contexto, se produzca este negacionismo de la violencia de género no solo es una aberración sino una seria advertencia sobre aquello a lo que nos vamos a tener que enfrentar.

Llevamos un tiempo asistiendo a las violaciones en grupo por parte de menores. Los violadores son cada vez más jóvenes, niños en ocasiones. Esto es de suma gravedad porque representa que fallan las tres instancias que deberían enfrentarse a ello: la familia, la escuela y la sociedad en su conjunto como final de la propuesta de modelos de comportamiento.

Hay una especie de miedo o de pacto de silencio  que no puede ampararse en la discreción por ser "menores". Es precisamente ahí donde reside precisamente el enorme problema. Testimonios como el del diputado de Vox o silencios para favorecer pactos son un peligro para el futuro.

Es bueno que Núñez Feijóo haya salido rápidamente al paso. Es necesario evitar la politización y eso solo se puede hacer desde la política misma, dejando claras las posturas y definiendo de qué lado está cada uno.

El negacionismo de la violencia de género es malo en todos los órdenes; su instrumentalización, también. Es una cuestión de cambio social, más allá de los necesarios actos políticos en las instituciones y leyes. Pero son las mentes, los malos hábitos, las creencias en una "normalidad" patológica idealizada.

Es necesario comprender y explicar cómo esa violencia se produce desde unas desviaciones que hoy son incompatibles con nuestros modelos sociales, por más que muchos quieran volver a ellos.

La mirada a aquellas sociedades donde la vida de las mujeres está sujeta por ley, por religión, a la voluntad masculina —marital y paterna—, decidiendo sobre cómo, dónde, de qué y, finalmente, hasta cuándo vive, debería hacernos reflexionar antes de decir cosas peligrosas, que serán aprovechadas por aquellos que están deseando vivir su anormalidad peligrosa como normalidad tradicionalistas. Ellos no solo "llevan los pantalones en cas"; también llevan el puño, la pistola o el machete. No solo lo llevan en casa, con las mujeres de "su propiedad", sino que extienden su poder a toda mujer, que debe obedecerles, les conozca o no. Entienden que su poder llega hasta las mismas empresas, donde no existen compañeras de trabajo, sino mujeres que deben mirarles como a machos poderosos, capaces de decidir sobre su futuro (el movimiento #metoo) y para los que no hay límites de edad, como confirman los casos de algunos famosos (el affaire Epstein-Maxwell). 

La violencia de género puede ser ejercida también por mujeres, como es el caso mencionado de Ghislaine Maxwell, cómplice y conseguidora de víctimas para su marido pedófilo y sus amigos). No es una guerra de hombres y mujeres, sino de ciertos hombres, instituciones, etc. que tratan de mantener, de evitar los cambios sociales. Nuestro conocimiento actual nos llama a actuar, a evitar que todo esto se siga produciendo.

Es fácil hacer demagogia con todo esto. Sus efectos son ese crecimiento, esa confirmación en las encuestas de que cada vez hay más adolescentes que consideran que es lícito usar la violencia para "corregir" las conductas de las mujeres. El paso siguiente es considerarlas una propiedad, algo que carece de libertad para decidir su vida. Finalmente, la violencia aparece con efectos trágicos. La propiedad de la mujer, la capacidad de decisión sobre sus vidas se amplía del círculo más próximo y va creciendo hacia el exterior, de casa al trabajo, del trabajo a la calle misma. La mujer obedece o se arrepiente.

Esta forma de violencia está ligada al "género", es decir, a la construcción y sentido de las diferencias sexuales en el mundo construido de la cultura. Si algo nos define como humanos es no tener que reproducir la violencia de la naturaleza sino poder transcenderla mediante esos mecanismos que nos ofrecen libertad. La violencia se reduce cuando la sociedad crece en direcciones de justicia e igualdad, de libertad de las personas, un concepto que va más allá del de mero "organismo" en un sistema salvaje.

Esto tiene un origen. Estamos padeciendo un retroceso gracias a las campañas expansivas que desde los Estados Unidos se han emprendido contra el igualitarismo sexual. Los grupos ultra religiosos, aliados a otros de tono parecido, han emprendido una "cruzada ideológica" que está siendo exportada a Europa y que en España tiene su fin en Vox, como hemos tenido ocasión de señalar en otros campos (xenofobia, concretamente). Esto es el resultado de la sincronización de fuerzas para crear en distintos países movimientos políticos reaccionarios que han comprendido que la lucha no es solo por los votos, sino que a estos los mueven las ideas. Los grupos familiares que protestan en España porque a los alumnos se les habla de igualdad en clase tienen las mismas raíces reaccionarias que están bloqueando los libros en las aulas norteamericanas. Van directamente a las fuentes, tanto a las culturales (las ideas) como las educativas (la expansión de las ideas). Se aseguran así el futuro mediante la conservación de las ideas que se transmiten en casa. Luego no es fácil cambiar ese "pack" reaccionario recibido dentro de la familia feliz y llevado dentro de la cabeza toda la vidaEl "nacionalismo" de Vox es solo una fachada. No hay partido más condicionado por una "agenda externa" que Vox. Es de fuera de donde copian o importan los modelos e ideas, de la "demografía" al "género". 


Si, la violencia de género existe. Negarla es ya una forma de ejercer la violencia, generadora de violencia futura.  Es algo que nos compete como seres humanos, no es solo una "cuestión de mujeres" ni de "feministas". Debería ser un tema de coincidencia y de trabajo común para mejorar la vida de todos.

Este negacionismo forma parte de una contraofensiva cultural, claramente definida. Lo que esta en juego es mucho, para las mujeres y para todos, pues el modelo de sociedad lo que está sobre la mesa. Este neo ultra tradicionalismo ha perdido su timidez y se lanza a través de este tipo de manifestaciones, de creación de redes de refuerzo, inserción en el sistema educativo, etc. para frenar lo que considera que le deja en evidencia y le hace perder peso social. La evidencia está en el crecimiento de esta violencia que se niega.




* "Feijóo replica a Vox: "La violencia de género existe y cada asesinato de una mujer nos conmociona"" RTVE.es 16/06/2023 https://www.rtve.es/noticias/20230616/feijoo-violencia-genero-existe/2449714.shtml

miércoles, 15 de agosto de 2018

Los divorcios y la violencia doméstica en Egipto


Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Ayer tratábamos sobre la importancia de la herencia en relación a dos planteamientos en dos países musulmanes, Túnez y Egipto. La revolución de 2010 en Túnez, la primera y que marcó el rumbo de la Primavera Árabe seguía avanzando en el firme propósito de conseguir la igualdad de género, la equiparación de derechos entre hombres y mujeres, una de las bases esenciales de la transformación social. El presidente tunecino había propuesto al parlamento lo que era una exigencia de las mujeres en la calle, que la herencia fuera igual para hombres y mujeres a expensas de la tradición islámica que establecía que los hombres recibían el doble que las mujeres. En Egipto, veíamos como el planteamiento era muy distinto, asegurar que las mujeres recibieran esa mitad, ya que solo algunas recibían de lo que les correspondía según la ley islámica. Dijimos que este último planteamiento, asegurar que las mujeres recibieran la mitad, era la confirmación de la tradición y no un avance. Multar a los que no pagan la mitad no es un avance; es simplemente consagrar que una ley injusta se lleve a cabo como una alternativa a lo peor, que se ignore la ley.


Las diferencias entre uno y otro planteamiento son pues abismales, por más que el régimen de al-Sisi lo planteara dentro de un propagandístico "Año de la Mujer", un intento más de maquillar una realidad cada vez más conservadora y que uno de los analistas citados califica de "salafista" en su tradicionalismo. Junto a la tradición legal de pagar la mitad, como veíamos, estaba la costumbre en muchos casos de no pagar a las mujeres más que algunas migajas con las que se tenían que dar por contentas. Se controlaba así su vida por parte de las familias asegurándose el control. Cuando heredaban por parte de los padres, los familiares tenían la excusa de que el dinero "saldría de la familia". Señalábamos que esta era una de las formas de evitar que la mujer tuviera capacidad de ser autónoma en sentido económico, por lo que la dependencia era total. La vergüenza para reclamar ante los jueces, el miedo a la familia, la falta de atención en las denuncias, etc. frenaban el que saliera a la luz este verdadero escándalo de control sobre las mujeres.


Hoy llamamos la atención sobre un interesante estudio, publicado en Mada Masr el 11 de agosto, con el título "Divorce, violence and financial independence" que tiene mucho que ver con lo que expresábamos ayer respecto a la cuestión de la herencia y confirma el planteamiento general, el evitar que las mujeres puedan tener independencia económica, que es la única que garantiza la supervivencia (no siempre en buenas condiciones) de las mujeres frente al control de los varones y familias.
La realidad que se muestra en los datos es clara. A preguntas de Mada Masr, esta es la respuesta de Mona Ezzat, directora de Programa de Trabajo y Mujeres de la New Woman Foundation NGO:

Rising divorce rates — according to Egypt’s latest census there were 199,000 divorces in 2016, an increase of 10 percent compared to the year before — can only be understood in relation to a broader changing economic and socio-economic reality, Ezzat suggests.
Part of this rise, according to Ezzat, can be attributed to the rise in underage marriage — another alarming figure in the 2017 census was that there were 118,000 cases of child marriage, constituting 40 percent of all marriages in 2016. This is linked to high divorce rates, Ezzat explains, as “a significant percentage of underage marriages are short-term unions between female minors to wealthy men from the Gulf or Egypt.” The rise in the rate of these short-term marriages is itself linked to increasing economic strain.
More broadly, however, Ezzat argues that the hike in divorce rates should not be viewed separately from what is happening in the public sphere. When the spaces in which people can express themselves are closed down and economic pressures are on the rise, Ezzat explains that this often means that the home becomes the only space for releasing anger and repression, with dire consequences for women.*


Esta cuestión ha sido objeto de más de un escrito aquí. Ha sido, además, uno de los temas más conflictivos con los refugiados, cuya exposición era mayor por debilidad evidente y que veían cómo algunos piadosos varones ofrecían a las familias llegadas el "liberarlas" de las cargas y riesgos de sus hijas menores, expuestas a todo tipo de peligros en viajes y en los campos. En esto, Egipto sabe mucho de las visitas de los ricos del Golfo, de Arabia Saudí, uno de los motivos por los que la relación por abajo no es tan "buena" como por las alturas políticas. Recordemos la vergüenza de la ley aprobada con el ex ministro de Justicia Al-Zind (el que fue defenestrado por bocazas al referirse al Profeta) mediante la cual se exigía un depósito económico cuando los matrimonios se celebraban entre una niña y un hombre de gran edad. De esta forma, se decía, la familia quedaba cubierta en caso de "devolución" (que solía ser el final tras unos meses). Al igual que con la herencia, la ley no combate la injusticia (heredar la mitad o el matrimonio infantil), sino que la confirma.


La ley sobre la custodia también se ha modificado, lo que permite una mayor dependencia ya que el marido puede reclamarla antes de la edad fijada (otro juego de edades). Si la mujer se casa, la custodia ya no pasa a la abuela materna, sino al marido, con un evidente agravio, ya que la mujer no puede hacer lo mismo. Es otro ejemplo de cómo se ha visto un peligro en la mejora de la condición de la mujer, en sus pasos hacia la igualdad.


El aumento de los matrimonios infantiles repercute evidentemente en la tasa de divorcios, como bien se apunta. En la medida en que es impuesto por la familia —ya sea por problemas económicos, por deseo de emparentar o por quitarse de encima un "problema"— está abocado al desastre. La forma de tener contraladas a las mujeres es cortar su acceso a la educación, que será lo que después podría proporcionarles una fuente de ingresos. El mundo laboral tampoco es un paraíso, debido al acoso sexual generalizado y que se ceba en especial en las mujeres divorciadas, una auténtica plaga.
La cuestión de la debilidad de las mujeres es esencial para su control. Sin educación y sin ingresos, pasa a depender de la pensión que graciosamente paga o no según su disposición. Reclamar una pensión es una labor penosa que provoca mayor debilidad.


La rebaja de la edad de los matrimonios fue una de las primeras cosas que plantearon los islamistas a su llegada al poder. La obsesión con las niñas es realmente una patología disfrazada de piedad en aquellas sociedades musulmanas que no se lo plantean como "problema" sino como "tradición". El problema, desde luego, es para las mujeres, que son casadas sin posibilidad de decidir. Hemos dado noticias de la propia prensa egipcia denunciando la celebración de los matrimonios por debajo de la edad legal. Se celebra pronto el compromiso y se espera a que lleguen a la edad en el mejor de los casos.
El trabajo de Mada Masr, firmado por  Karoline Kamel, incide en otro aspecto señalado al principio, una consecuencia de la crisis y que se añade a la mala situación, la violencia doméstica:

Here, the economic side of domestic violence, and women’s ability to escape from it, rears its head. CAPMAS worked with the National Council for Women and the United Nations Population Fund in 2015 to conduct a survey on the economic cost of gender-based violence. The survey, released in 2016, showed that women who have no income were more likely to experience spousal violence, and that the higher a woman’s income, the less likely she is to experience emotional or physical violence.
The survey found that women who had a monthly income of less than LE300 or none at all, and who did not own any assets or property, were more likely to be subjected to one or more types of violence at the hands of their husbands.
Divorced and separated women were the most likely to report having experienced violence, as well as financial controlling behavior, by their former husbands during the marriage. The survey’s results also “reveal that women’s belief that a wife must agree with her husband’s opinion even if she is not convinced, and that it is the man who must control the home, is associated with spousal violence.”*


Todo el sistema se base y ordena a partir de esta idea, el centro es el hombre, quien decide y ordena, quien administra y dispone, quien sanciona o castiga. Desde ese principio, la mujer es secundaria y víctima. El precio de la paz es la sumisión. Y la mujer que se ha negado o no puede soportar más la situación se expone a peligros dentro y fuera del hogar.
Esta asociación de falta de recursos educativos, profesionales y económicos aumenta las probabilidades de violencia, algo completamente lógico en quien ya desde su concepto del matrimonio ha ido buscando la sumisión y la ausencia de defensas. Ya en el matrimonio mismo está el germen de la desgracia que no tardará en desarrollarse.


Es muy propio del régimen egipcio el autoengaño o confundir las causas de los efectos. Aquí ya hemos tratado la decisión del gobierno de reducir el número de divorcios regulando el divorcio oral, del que ni siquiera la mujer se tiene porqué enterar. Cuando se entera de que ya no existe su matrimonio porque su marido se ha divorciado de ella, ya no hay nada que hacer. Otra tradición bien acogida por los "piadosos", que ven consagrada en ella otra profunda injusticia inadmisible a los ojos de cualquiera que no se aproveche de ello. Limitar los divorcios no es más que maquillar las cifras y, como en el matrimonio infantil, una forma de asegurarse el mantenimiento de la costumbre, que siempre favorece al hombre.

El régimen de al-Sisi no consigue desarrollar leyes que realmente signifiquen un avance para las mujeres, por mucho bombo que se dé a cualquier nombramiento o inauguración. Esta atrapado en su propio conservadurismo virtuoso, por un parlamento lleno de diputados retrógrados (con peticiones de que se hagan exámenes de virginidad en las universidades, que acepten con gusto la ablación u otras peticiones que afortunadamente no prosperan ante el escándalo social) y por una universidad de Al-Azhar que sigue en la idea del control religioso de la sociedad. El silenciamiento habitual de las diputadas incorporadas al parlamento (a las que pidieron a su llegada que moderaran su vestimenta)  es una señal de que la cuestión de las mujeres sigue pendiente políticamente. El régimen presume de tener cuatro ministras, lo que está muy bien, pero no son personas cuyas circunstancias se asemejen a las de la mayoría de las mujeres, que padecen, por ejemplo, un nivel de analfabetismo en zonas rurales muy por encima de los varones. Es fácil tener cuatro, cinco o diez ministras. Lo que no es fácil es hacer una política progresista para las mujeres si hay que enfrentarse a una sociedad que hace del conservadurismo tradicionalista bandera.


El régimen de al-Sisi es tradicionalista en lo moral y autoritario en las formas y las tradiciones son un arma de doble filo desde esa perspectiva. Su idea de la "moral" es aprovechada por los más conservadores para hacer ver que esa es la "naturaleza egipcia" o, como dijo una autoridad religiosa, "el egipcio es religioso por naturaleza", curiosa forma de mezclar la genética con la religión. Pero esto forma parte de la adulación permanente que sirve de control. Quien no lo es, se convierte en "no egipcio", un traidor o un renegado. Todo el sistema se autorregula con estos principios tautológicos en lo que el primero y el último pasan por la autoridad del varón y la sumisión de la mujer a las leyes creadas por él en el nombre de Dios.
El artículo de Karoline Kamel está acompañado de casos reales, de voces que dicen lo que no pueden decir habitualmente ya sea porque no son escuchadas o por temor a las represalias. El texto termina diciéndonos que las que hablan han cambiado sus nombres para no ser identificadas, En la realidad no resulta tan sencillo.


* Karoline Kamel "Divorce, violence and financial independence" Madar Masr 11/08/2018 https://www.madamasr.com/en/2018/08/11/feature/society/divorce-violence-and-financial-independence/



viernes, 20 de abril de 2018

No es divertido


Joaquín Mª Aguirre (UCM)
La lacra de la violencia machista contra las mujeres tiene una primera fase indispensable en su tratamiento que es el reconocimiento social. Sin una opinión pública claramente en contra es muy difícil que se pueda avanzar en la lucha. En muchos países se ha pensado que era una cuestión generacional y que los nuevos tiempos, al sacar a la luz algo que se escondía, iban a conseguir erradicarla. Desgraciadamente, no es el caso y se ha podido comprobar que el fenómeno va más allá de la cuestión generacional y que sigue produciendo con unas características específicas en el ámbito mediático en el que nos encontramos. La publicación de agresiones contra mujeres en redes sociales o los comentarios que se escuchan o leen hacen ver que la violencia se adapta a una sociedad mediática convirtiéndose precisamente en "espectáculo".
Egyptian Streets publica el artículo titulado "When Did Violence Against Women Become Funny?", firmado por Toqa Ezzidin, que creo que es de interés al dejar al descubierto esta adaptación mediática de la violencia a través de los comentarios o de la relación verbal de los acontecimientos buscando una aceptación social que es tremendamente peligrosa.
En la primera parte del artículo Toqa Ezzidin nos muestra el difuminado de la violencia a través del etiquetado atenuante del hecho en sí:

The key problem with abusive relationships is that the victim is usually not aware that the relationship is, in fact, abusive.
However, the vast majority of women, in Egypt specifically, normalized the concept of abuse a long time ago. Moreover, they keep on passing their inheritance to young girls.
In recent weeks, many posts emerged on Facebook in which a few women told their stories describing their husbands going violent. These stories were shared on Facebook and labelled as ‘funny’.
“My husband broke a plastic chair on me because I was wearing a red lipstick,” one woman said, adding, “He told me: are you a dancer?”
Another one said that her husband got physically violent against her when she asked why she had to eat the leftovers of fish after the husband and kids had finished eating.
“He beat me up because there was water outage and I couldn’t cook anything,” another woman shared.
The stories were described as funny. They weren’t only labelled as such, but also normalized and described as “something that regularly happens,” according to many comments.
While a segment of women now realizes that abuse is not alright, a large segment remains under the impression that men can physically abuse their wives for whatever reason there is.*


Creo que es importante dar cuenta de este proceso de "categorización" a través del etiquetado. El primer problema es la alienación clara quien trata de clasificar su propia experiencia como "divertida" cuando es un acto de violencia. Refleja un proceso complejo de interiorización de una "culpa" que  trata de atenuarse mediante el etiquetado de "divertido". Si es la propia víctima quien lo hace, se nos muestra una interiorización de la violencia que ha asumido como forma de normalidad, como "cosas que pasan normalmente" en el ámbito doméstico. Trata de evitarse la excepcionalidad de la violencia y se trata como parte normal de la vida conyugal. De esta forma se asume una culpa que merece un "castigo corrector". La "normalidad" con la que la mujer cuenta cómo le han partido una silla en la espalda por haberse pintado los labios con carmín refleja ese carácter de "corrección" que ella misma reconoce: ha tratado de evitar que la confundieran con una "bailarina", lo ha hecho "por su bien".
Etiquetar como historias divertidas estas situaciones es una perversión, por un lado, pero es también una forma de confundir en el aprendizaje social, en la forma de valorar socialmente los hechos violentos.
Podemos preguntarnos si esto es "inocente", "espontáneo" o si, por el contrario, forma parte de una campaña de confusión social para evitar que se vean estas situaciones como violentas. No sería la primera vez que los grupos más conservadores esgrimen estas historias como "edificantes" frente a la "destructoras ideas feministas" con las que se trata de "subvertir" las bases sagradas de la familia para destruir el islam, que es argumento final de este y otros casos. Se pretende siempre que el pensamiento que promueve los derechos de las mujeres y trata de erradicar las prácticas violentas y de control es una forma de conspiración contra los valores sociales, contra la "sagrada moral" tradicional, que erige al varón en guardián de la mujer en sus estadios de hija, esposa o hermana.


En múltiples ocasiones están conductas han sido defendidas, por hombres y mujeres, desde las filas tradicionalistas sin ningún reparo y, por el contrario declarándose portadores de los "valores egipcios" y de la "religión". La forma de estigmatizar los derechos de las mujeres es hacer ver que son maniobras occidentales, una forma de imperialismo encubierto.
Clasificar como "divertidas" estas violentas historias es una forma de categorización destinada a la perpetuación de un sistema patriarcal de profunda violencia que se vende como normalidad. De ahí la correcta preocupación mostrada por la autora del artículo al señalar que es una forma de enseñanza a la siguiente generación para que acepten las mismas condiciones bajo las que vivieron sus madres.
Los islamistas han hecho un uso intensivo de las redes sociales a través de esta u otras formas de difusión de su concepto de "normalidad". No solo sirve de vigilancia social, sino que también la usan como forma de expandir estos mensajes. Para ellos la cuestión familiar es esencial. Y tienen razón: es en el núcleo de la familia donde se establece la base de la desigualdad autoritaria sobre la que se cimenta su construcción social.
La autora va en este sentido en sus argumentaciones:

In Egypt, it is culturally common that men have the upper hand in relationships, making it ‘rational’ for women when their partners decide to dim their lights. It was only recently that women started demanding their basic rights, and it is rather challenging because they are usually opposed by other women who have no problem with men being in charge; hence, believing that they can control their wives’ behaviour through violence.
A video circulated on Facebook recently of an Egyptian woman who clearly opposed all women who want to work and called on them to take to their homes and wait for their husbands to spend money on them. A quick scan of women’s private groups on Facebook is enough to catch a glimpse of how women who decided to cancel their priorities have suffered after a divorce when their partners denied them their rights in term of finances and responsibilities towards their kids.
The patterns of behaviour are similar in most cases; abusive husbands always win the arguments and know how to trigger feelings of guilt. Perhaps that is why a large segment of women in Egypt believe that it is ‘Okay’ if their husbands choose to get violent when they are angry.
“He slapped me on the face when I was pregnant because I told him he hadn’t had the money for us to go the gynaecologist,” another woman continued.*

Es difícil que hoy cualquier sociedad pueda admitir esa exhibición reaccionaria que pide a las mujeres que acepten la dominación y la violencia como parte de su "naturaleza", la querida por el plan de Dios, al que se remite todo. Sin embargo, la sociedad egipcia, una parte al menos, retrocede en sus planteamientos al comprobar que son las mujeres las que han desarrollado el mayor argumentario en favor de la igualdad de derechos y en contra de la dominación.


El autoritarismo de una sociedad se manifiesta en todos sus ámbitos, especialmente en el familiar en donde se fundamentan los demás. El modelo de familia en donde hay una autoridad patriarcal que ejerce la violencia se expande análogamente al propio estado, que solo admite una autoridad indiscutible. Cuestionar la autoridad en cualquiera de sus niveles puede costar la vida.
La violencia pasa a convertirse en la forma anti dialogante. El diálogo solo es posible entre iguales y la sociedad tradicional se resiste a esta idea igualitaria, que consideran subversiva y que produce caos.
Han conseguido estigmatizar la revolución entendiéndola como una sublevación caótica contra la autoridad paterna, una sublevación de hijas e hijos. Los hijos se sublevaban contra el padre político, mientras que las hijas lo hacían contra las distintas manifestaciones simbólicas del padre —padre, esposo, hermano— al ser esas figuras delegaciones de poder de unos en otros hasta llegar a todas las manifestaciones masculinas.
La preocupación de la autora, Toqa Ezzidin, por la interiorización de los modelos por parte de mujeres que acaban perdiendo (si es que llegan a tenerlo) el sentido del abuso, está justificada. Como se ha señalado anteriormente, el modelo se transmite de madres a hijas. La conciencia de ruptura es por no aceptar lo que otras aceptan. La aceptación del modelo implica la aceptación de la culpa, mientras que el rechazo pasa por rechazar la culpa y por reconocer tanto la agresión como los mecanismos de justificación recibidos en la transmisión social y familiar. Por eso el interés en que sean más las mujeres quienes defiendan la violencia masculina justificándola como parte del orden sagrado.
Tras otras consideraciones, el artículo termina peguntándose qué se puede hacer. Y señala:

For starters, people should refrain from making fun of feminists and labelling them as people who discuss irrelevant ideas and principles because apparently, they are relevant.
Normalizing violence against women is common, yet it shouldn’t be. Violence is not funny; abuse can’t be used for a laugh and women rights need to be properly and actively addressed to allow relevant change to take place.*

Los dos principios reflejan el retroceso conservador en Egipto pese a las declaraciones pomposas del ejecutivo. Algunas de las iniciativas de algunos miembros del parlamento, como aquella pidiendo que se aceptara la ablación por el bien del país, sobre la violación como deber patriótico para con las mujeres que vistieran pantalones rasgados, las petición de exámenes de virginidad en la Universidad, las pancartas colgadas en las calles exigiendo a los padres que vigilaran a sus hijas, etc. han mostrado una cara reaccionaria de la sociedad por más que su destino final no se llevara a cabo. Más allá de los escándalos de algunos, muestran las polémicas sociales y la voluntad de resistencia a la modernidad dentro de un régimen que trata de establecer equilibrios entre lo incompatible.


Una vez más es posible ver una valiosa generación de mujeres egipcias capaces de argumentar y defender ideas de modernidad, pero enfrentadas a un sistema cuyos fundamentos son patriarcales. La autoridad misma se centra en una figura paterna central, incontrovertible representada en el presidente, cuyas palabras entran constantemente en contradicción con los actos que van llevando a Egipto en dirección contraria. La expulsión del poder de los islamistas ha tenido la evidente reacción de que esos valores ultraconservadores sean asumidos por el propio régimen para evitar la confrontación de la realidad social. No quieren dejar huecos que sean aprovechados por los islamistas. De ahí la idea del "gobierno virtuoso". Las palabras de modernización se pierden en el vacío ante una realidad cuyos datos reflejan que el periodo de al-Sisi es el de mayor represión tanto en lo religioso (deteniendo a reformistas, persiguiendo ateos) como en lo político. Es el pago que el régimen hace a evitar que se les caliente la calle.
El artículo de Toqa Ezzidin es una clara disección de los problemas que afronta Egipto a través de los mecanismos sociales, usados para expandir las ideas más conservadoras y retrógradas en lo referente a las mujeres y su situación. Redes sociales, debates televisivos, etc. han sido escenarios de estas actitudes antifeministas. La exigencia de la autora de que no se burlen de las feministas o de las mujeres que no aceptan estas formas de sumisión y que no consideran "graciosa" la violencia es muy clara al respecto. Cuando no son ridiculizadas ocurre algo peor: son acusadas de ser "agentes occidentales", de ser "traidoras" a Egipto, al islam o a ambos.
La violencia de género es una lacra en muchos países. La queja de Toqa Ezzidin es que a la propia violencia le se superpone una capa protectora, una creciente complicidad social contra la que hay que luchar doblemente. La denuncia y la explicación, no rendirse en los foros y lugares de debate para asegurarse que la violencia no se disfraza para seducir.



* "When Did Violence Against Women Become Funny?" Egyptian Streets 18/04/2018 https://egyptianstreets.com/2018/04/18/when-did-violence-against-women-become-funny/









domingo, 2 de octubre de 2016

El locuaz portavoz de la mayoría silenciosa

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Primero pidió a sus compañeras parlamentarias que se vistieran decorosamente; después a todas las mujeres que se dejaran mutilar sexualmente para así no exigir demasiado a los hombres egipcios, impotentes según sus informaciones; más tarde dijo no sentir lástima ninguna por los 202 muertos ahogados mientras trataban de salir en barco del paraíso egipcio. La última estupidez de su señoría, el diputado Elhamy Agina sitúa ya el listón a alturas difíciles de igualar, aunque seguro que lo logrará: ahora pide que se hagan test de virginidad a las jóvenes que entran en las universidades egipcias.
Así nos lo cuenta Daily News Egypt:

Member of parliament Elhamy Agina continued his streak of controversial statements. In his latest statement, he said that all women should undergo “virginity tests” before being admitted to Egyptian universities.
In his statement to privately-owned Al-Youm Al-Sabee, Agina said that this should be an obligatory measure and that all women should supply a document proving their virginity. His statement received backlash from other MPs, media figures, and lawyers.
MP Margret Azer told the privately-owned Al-Masry Al-Youm that what Agina said should not be responded to. Instead, she will file a complaint to the parliamentary speaker, along with other MPs, to refer Agina to a disciplinary committee.*


En estos días que hemos debatido sobre la realidad e irrealidad mediática de Egipto, alguien debería hacerse responsable de porqué este señor se encuentra en el parlamento diciendo esta sarta de sandeces. Hay muchas preguntas que se quedan sin responder sobre su persona y que surgen espontáneamente al hilo de sus afirmaciones. ¿Por qué y por quién está allí?
Lo peor del señor Agina es que es un razonador y explica sus tonterías hasta el extremo de hacerlas ver naturales, por más que susciten reacciones en contra. El señor Agina es el portavoz bocazas de la mayoría silenciosa. Lo comentamos cuando dio su primer graznido: la mutilación. Agina se puso del lado de los mutiladores y no de las mutiladas, el 91% de las mujeres egipcias. Los mutiladores se cubren con el manto del silencio y se revisten con la tradición, pero piensan realmente lo mismo que el diputado Agina dice. A diferencia de otros más sibilinos, Agina tiene un defecto: incontinencia verbal. Allí donde los demás prudentemente callan pero actúan, Agina habla explicando lo que casi todos piensan.


En el segundo caso, el de los muertos emigrantes, Agina se convirtió en el portavoz del poder al decir que no sentía ninguna lástima por los muertos, por los que se habían marchado dejando aquí a los vivos, con la pérdida del dinero que se llevaron y que quedó en las mafias o en el fondo del mar. De nuevo, Agina no dijo nada que no pensaran o hicieran otros. El ministro religioso ya ha dicho que el islam acabó con la idea de emigración, frase interesante que deja como malos musulmanes a los que sale por la puerta trasera del paraíso de al-Sisi en la tierra, ahora que han subido el impuesto que se les cobra a los que quieren irse al extranjero a trabajar. Se les multa por irse, se pueda decir. Desde la perspectiva del poder (arropado religiosamente), marcharse del país es dejar en evidencia el fracaso económico y político de las promesas realizadas. Nadie se va del paraíso, luego irse es condenable.
La cuarta propuesta tiene también un gran interés porque abre otras puertas igualmente esclarecedoras. Egyptian Streets recoge más información sobre su entrevista:

“Any girl who enters university, we have to check her medical examination to prove that she is a Miss. Therefore, each girl must present an official document upon being admitted to university stating she’s a Miss,” said Agina, with ‘Miss’ being a censored way to refer to the woman as a virgin.
“No one should be upset by this decision,” said Agina in the interview, adding that the tests would help reduce the number or ‘urfi marriages’ in Egypt. “If you’re upset then that means you’re scared that your daughter is [or was] in an ‘urfi’ marriage behind your back.”
Urfi marriages, sometimes translated into English as customary marriages, involve a marriage without the public approval of the bride’s guardians. In other words, while the marriage contract may be officiated by a religious cleric or a state official, the marriage takes place in secret and only requires two other witnesses.
However, in recent years, there has been an increase in undocumented urfi marriages, leading some to criticize the practice. Conservative clerics have said that undocumented urfi marriages are a cover for pre-marital sex.
According to Agina, if a woman ‘fails’ the virginity test, then her parents will immediately be notified. Agina hopes that this will act as a deterrent for both men and women hoping to enter an undocumented urfi marriage.
Ending his statements, Agina called on Egypt’s Parliament, media, and university officials to support his initiative.
Responding to his statements, Egyptians on social media have ridiculed Agina, calling for him to face harsh discipline.**


Como se puede apreciar, todo tiene su lógica. Los test de virginidad egipcios se hicieron famosos en la época de la revolución en la Plaza de Tahrir porque eran una forma de disuadir a las jóvenes para que no se sumaran a las protestas. Como era una sentada permanente hasta que Mubarak saliera del poder, los bravos militares lanzaron a sus huestes médicas a someter a las jóvenes que se encontraran a exploraciones y toqueteos con la excusa patriarcal de que tenían que garantizar a las familias que sus hijas seguían siendo vírgenes y no que habían sido violadas por algún colega manifestante. El régimen y los militares como sus guardianes representaban la virtud frente a los manifestantes que eran el pecado y la vergüenza familiar.
Algunos nunca entenderemos el amor que los egipcios le profesan a los uniformes.
El matrimonio urfi es una forma de librarse de los matrimonios impuestos y de poder alegarlos cuando la familia ha tomado la decisión por encima de la voluntad de las jóvenes. Es una forma de resistencia frente al control de sus vidas. Como se señala en la información, son los clérigos conservadores los que denuncian al matrimonio urfi frente al oficial, pasado por la voluntad de las familias. Recordemos lo señalado hace unos días: una pareja puede ser detenida y ella acusada de prostitución si no están casados.


El diputado Agina es el controlador de la juventud que se resiste. Encarna con sus peticiones la fuerza represiva sobre la juventud egipcia, fuente de la discordancia. Es a las jóvenes a las que se mutila, son los jóvenes los que emigran y son las jóvenes las que van a la universidad (y protestan). El diputado Agina representa las fuerzas de la mentalidad ultraconservadora y retrógrada que recorre Egipto tras la llegada al poder de Abdel Fattah al-Sisi.
Lo que señalamos —y temíamos— desde hace mucho tiempo se está convirtiendo en una evidencia. Al-Sisi se apoya en estas fuerzas retrógradas para controlar a las fuerzas que pidieron el cambio de Egipto. Al final Egipto se encuentra entre el islamismo de los Hermanos musulmanes y el tradicionalismo retrógrado del régimen, apoyado por los clérigos que justifican en la religión sus decisiones. ¡Triste!


La posibilidad de que Elhemy Agina vaya por libre es cada vez más reducida y aumenta, en cambio, la de que se esté convirtiendo en el portavoz de un fuerza ultraconservadora que se limita a recoger las ideas tradicionales egipcias, que son las que lleva expresadas hasta el momento. Ninguna de sus "locuras" está desmotivada, todas responden a cuestiones sociales reales, que en última instancia refuerzan el poder de las familias, que es el centro del poder patriarcal, el mismo que encarna el Ejército simbólicamente. Agina da poder a las familias reforzando la idea de la mutilación genital, les da argumentos para evitar que los hijos se vayan y les da una forma de evitar los matrimonios urfis que les restan autoridad. Todo es coherente.
Se han levantado voces de protesta, claro, pero no creo que afecten mucho a Agina, que no ha tenido más que estos problemas hasta el momento. Egypt Independent recoge algunas reacciones:

Respondeing to Agena's call for virginity tests on university students, MP Saad al-Gammal said the comments are dishonorable, calling on him to apologize immediately.
MP Soliman Wahdan, meanwhile, apologized to all the Egyptian women for Agena’s “irresponsible” remarks against Egypt’s honorable women. Demanded that Agena retract his comments and apologize to society as a whole.
MP Jawaher al-Sherbiny called Agen's proposal an “insult.”
Other female MPs threatened to file a complaint with the speaker of parliament to refer Agena to Ethics Committee. They also called for his membership of parliament to be suspended.
Amna Nossair called on the speaker to take deterrent action against Agena. “I hope there will be tough measures to ensure his remarks will not be repeated,” she said.
Meanwhile, Hoda Badran, the chairperson of the Alliance for Arab Women, said that her Alliance is mulling a lawsuit against Agena. She said he can't be allowed to continue making such statements, because some people might become convinced by them.
Reda al-Danbouki, head of the Women's Center for Legal Aid and Counselling, said that Agena’s remarks are an affront to women’s dignity.
Maya Morsi, president of the National Council for Women, said that his remarks are unacceptable and irresponsible, adding that he is simply aiming to make a "media show".***


Son las voces previsibles y en términos previsibles. Todas son voces de mujeres. Hoda Badran sabe lo que dice cuando pide que le callen porque hay gente que podría convencerse. No es una tontería, por tanto. La cuestión está en saber si Agina es la vanguardia de lo retrógrado o su locuaz portavoz. Desgraciadamente, creo que es lo segundo.
No debe tomarse al diputado Elhamy Agina como a un loco. No lo es. Sabe perfectamente lo que dice y que quienes protestan por sus palabras son minoría, islas intelectuales. Son la inmensa mayoría los que mutilan a sus hijas para poder casarlas, ha dicho lo mismo que el poder sobre los emigrantes muertos y los exámenes de virginidad permitirían a las familias controlar a sus hijas, que comienzan a distanciarse del mundo retrógrado de sus padres.

Sería un ataque más a la generación que hizo la revolución de 2011, la de los jóvenes. Es una forma de domarla para evitar que se repitan los mismos casos. Si los médicos militares revisaron la virginidad de las manifestantes, ¿por qué no deberían hacerlo los rectores, representantes de la misma autoridad que gobierna Egipto?
Agina ya les ha planteado el chantaje: si no quieren hacerlo es que consienten que sus hijas tengan relaciones extraconyugales y así quedan en evidencia. Si los más piadosos lo hacen, los demás tendrían que ir detrás, luciendo los certificados.
Los test de virginidad no se acabaron en 2011. Es una práctica demasiado aterradora como para perderla de vista. Una cosa es prohibirla y otra abandonarla. En 2014, con la llegada de al-Sisi a la presidencia, la CNN titulaba "Virginity test allegations re-emerge in Egypt's 'climate of fear'" y señalaba:

The apparent resumption of forced "virginity tests" by security forces in Egypt has dashed activists' hopes for democratic reforms and fueled fears of a return to police brutality and abuse reminiscent of the Hosni Mubarak-era.
Four women arrested in recent months for taking part in anti-military protests have said they were subjected to virginity tests by the police whilst in custody.
First-hand accounts of their traumatic experience -- published by the social news website BuzzFeed last week -- prompted an outcry from local and international rights groups angered by what some groups have described as "atrocious crimes" committed by the state since the ouster of former Islamist President Mohamed Morsy in July.
The virginity checks allegedly performed on the female detainees signal the return of a practice aimed at humiliating and terrorizing women protesters.
One of the women who says she was forced to undergo a virginity test in January while she was in detention at Qanater Prison told Buzzfeed: "I thought the tests were history. I thought we had left them behind in the days of Mubarak."***


Eso era suponer mucho en 2014 y demasiado en 2016. La excusa de hoy es la misma, la tranquilidad de las familias.
Silenciadas las fuerzas del progreso en Egipto, solo cabe escuchar las voces de los portavoces del oscurantismo. Curiosamente, nadie ha acusado al diputado Elhamy Agina de desacreditar a Egipto.


* "MP criticised for demanding ‘virginity tests’ from women entering universities" Daily News Egypt 1/10/2016 http://www.dailynewsegypt.com/2016/10/01/mp-criticised-demanding-virginity-tests-women-entering-universities/
** "Egyptian MP Calls for Mandatory Virginity Tests for Admittance of Women to Universities" Egyptian Streets 30/09/2016 http://egyptianstreets.com/2016/09/30/egyptian-mp-calls-for-mandatory-virginity-tests-for-admittance-of-women-to-universities/

*** "MP Agena slammed for comments on virginity tests for university students" Egypt Independent 1/10/2016 http://www.egyptindependent.com//news/mp-agena-slammed-comments-virginity-tests-university-students
**** "Virginity test allegations re-emerge in Egypt's 'climate of fear'" CNN 21/02/2014 http://edition.cnn.com/2014/02/21/world/meast/egypt-virginity-testing-shahira-amin/