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viernes, 29 de mayo de 2020

El Nuevo Diccionario de los tiempos del COVID-19

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Seguimos con la semántica. Si ayer nos quedábamos sorprendidos por las dudas sobre si los "rebrotes" eran un "aumento de casos" o no, hoy volvemos a las andadas verbales. Además de aprender todo tipo de tecnicismos, explicado con pizarra o sin ella, los españoles nos pasamos el día envueltos en explicaciones que rozan los límites de nuestra capacidad de comprensión, tanto de nuestros congéneres como del mundo en el que vivimos.
Solo en el parlamento parece que no es necesario medir las palabras, conocer su significado o aparentar que se desconoce. Hemos vuelto a la "vieja vulgaridad", la del grito y exabrupto. Es la de las palabras que hay que retirar o no del diario de sesiones, la memoria de los desmemoriados. Hemos vuelto a las palabras fuertes, como "terrorista", "golpista", etc. más allá de las cuales solo queda lo físico o el "eso no me lo dices en la calle", que en estos tiempos se debe reformar en "eso no me lo dices en la calles y a menos de dos metros", que todo hay que aclararlo. 
Mis párrafos favoritos de ayer no son un insulto, que siempre suelen estar claros en su sentido, sino algo más profundo y filosófico, relativo al necesario "nuevo diccionario", en donde indagamos sobre los límites. Nos los traía La Vanguardia, con material de EFE y el siguiente titular "Ceuta admite que podría volver a fase 0 por un importante repunte de casos". El comienzo era este:

La Ciudad Autónoma de Ceuta, que se encuentra en fase 2 de la desescalada, podría volver a la fase 0 como consecuencia de un “repunte inusual y muy importante”, que ha elevado a 22 los casos activos y a 271 las personas en aislamiento domiciliario por haber estado en contacto con coronavirus.
En una rueda de prensa telemática, el consejero de Sanidad del Gobierno ceutí, Javier Guerrero (PP), ha mostrado hoy su “gran preocupación”: “si no somos responsables nos espera volver para atrás ya que se han detectado 2 positivos y 80 aislados por culpa de una fiesta de cumpleaños y esto no puede ser porque se pueden hacer reuniones de 15, pero no fiestas”.
“A nivel epidemiológico hemos superado a Murcia, Baleares, Melilla e incluso Andalucía y actualmente tenemos una cifra de aislamientos y casos que no ocurre ni en Madrid”, ha lamentado el consejero.
El ministro de Sanidad, Salvador Illa, mantuvo ayer una reunión telemática con el consejero ceutí. “Me dijo que si seguíamos así volveríamos a fase 0”, ha confesado Guerrero, que descarta pedir al Gobierno central el pase de la ciudad autónoma a fase 3.*


¿Qué es un "repunte inusual"?, algo que hay que explicar, sobre todo si es "muy importante". ¿Hay "repuntes usuales"? No sé distinguir unos de otros, ¿y usted? Pero mi desconcierto mayo llega con la intervención del Consejero de Sanidad, especialmente con la distinción entre "hacer reuniones de 15, pero no fiestas", especialmente cuando se le echa la culpa a una "fiesta de cumpleaños". ¿Cree el señor Consejero de Sanidad del gobierno ceutí cuando se reúnen 15 personas no pasa nada, pero si esas mismas personas celebrar un "fiesta de cumpleaños" sí se contagian? La realidad parece apoyarle porque, como veíamos ayer, también se echaba la culpa a la celebración de un "aniversario" lo ocurrido en Lleida y que les ha dejado fuera de la competición por ser los primeros en reencontrarse con su vida anterior.
Si 15 personas se reúnen, por ejemplo, para hablar de partículas elementales, ¿tienen menos riesgos que si lo hacen por el cumpleaños de Julito, niño que crecerá traumatizado si, como en Lleida el contagio es 20 de 20, un pleno del 100% de asistentes?


Si la excusa tautológica que daban para justificar el entierro masivo en Tenerife, que "era un motero muy popular", no nos convencía —desgraciadamente, se ha muerto gente muy popular estos meses y no ha pasado esto—, la distinción entre "reunión" y "fiesta cumpleañera" no nos parece muy científica. ¿Se deben prohibir directamente los cumpleaños, declararlos obsoletos y peligrosos? Una vez más, no es el carácter de "fiesta" en sí, sino lo que se hace y se deja de hacer en ellas, algo que deberíamos tener claro. Si se autoriza una reunión con un límite de 15 personas, la gente para entender que "14" es seguro hagas lo que hagas y eso es una estupidez. El peligro comienza con dos y ni siquiera tienen que estar juntas, sino haber pasado por el mismo sitio, lo que puede explicar el contagio. Un pomo de una puerta, el botón del ascensor, las partículas en el aire al pasar un corredor a nuestro lado... Nos lo han explicado mil veces, pero seguimos ateniéndonos a la letra pequeña, al dedo que señala la Luna, y dejamos de ver lo esencial.


El 12 de marzo de este año toda la prensa española recogió el desastre sanitario del Hospital de Alcorcón, provincia de Madrid, con 60 médicos en cuarentena y dos contagiados de coronavirus:

Dos médicos del Hospital Universitario Fundación Alcorcón han dado positivo por coronavirus y otros 12 compañeros presentan síntomas.
El contagio se produjo en dos eventos de ocio realizados, fuera del hospital y del horario laboral, el pasado fin de semana. Un grupo de médicos celebró una despedida de soltero de fin de semana en la que participaron 60 residentes (médicos MIR) y otro grupo, se fue de cena para despedir a un Jefe de Servicio.
Se desconoce el número total de afectados
La Fundación Hospital de Alcorcón ha activado el protocolo contra el coronavirus. Los dos contagiados permanecen ingresados en ese hospital y los otros 12 médicos, que presentan síntomas, llamaron al servicio de Salud Laboral del centro y permanecen aislados en sus casas hasta confirmar si hay o no contagio.
Se desconoce en número exacto de afectados. Se sabe que a la despedida de soltero acudieron 60 médicos pero no ha trascendido el número de facultativos presentes en el otro evento foco de contagio, que fue la cena.
Los responsables del Hospital de Alcorcón insisten en que los hechos sucedieron "fuera del horario laboral". Pero los dos eventos de ocio, tanto la cena, como la despedida, se produjeron después de que las autoridades sanitarias desaconsejaran encuentros o congresos de médicos para evitar el contagio entre los profesionales de la salud, ahora que sus servicios son más necesarios que nunca.**


Probablemente a muchos les resulte inexplicable tratándose de médicos, pero nadie nace con la carrera de medicina aunque sí imprudente. Ayer, en televisión, un médico increpaba al público a través de un vídeo en las redes sociales diciendo que ellos se jugaban la vida para que luego los descerebrados "salieran a correr en grupo". Y tiene razón. Afortunadamente, no todos los médicos son iguales, como tampoco lo son todos los que salen a correr. No logro ponerme en el papel de los médicos que asistieron a la cena y despedida de soltero mirando a sus compañeros, los que les tuvieron que tratar después. Tampoco me puedo imaginar lo que pensarían de ellos los compañeros que tuvieron que atenderles tras la despedida. Mejor no saberlo. La enfermedad es parte de la vida, como lo es la muerte y el sufrimiento. La estupidez también lo es.


Los datos que damos, la precisión que pretendemos ofrecer es muy engañosa. Los ejemplos de Lleida y Ceuta, de Tenerife y de otros rebrotes demuestran una ceguera auto inducida, una especie de auto hipnosis, para convencernos que 15 son seguros, 20 no. Es un error. Son datos que dicen provenir de los expertos tras duras negociaciones, hasta llegar al "¡ni pa' ti, ni pa' mí! que permita abrir lo que cada uno esté esperando que le abran. Es lo mismo de los dos metros, el metro y medio, un metro... un problema no sanitario sino de viabilidad de los negocios. De la misma forma, te contagias igual abrazando a tu abuelo o a tu peor enemigo. Por eso es nauseabunda toda esa retórica emocional sobre el abrazo cuando la mayor cantidad de muerte es este país se han producido en residencias de mayores o cuando han tenido que entrar los bomberos descerrajando puertas para encontrarse a los mayores que vivían solos muertos.
No, no es la fiesta ni el entierro, otra forma de fiesta. No es la profesión. Es nuestro comportamiento. Y hay mucho comportamiento egoísta e insolidario, que es lo que está produciendo los "rebrotes", "aumento de casos" o "repuntes inusuales".


Relean el último párrafo de la información sobre el Hospital de Alcorcón. Además de señalar que «los hechos sucedieron "fuera del horario laboral"», lo que no deja de ser un ejercicio verbal realmente notable, añaden otra cosa muy importante: «las autoridades sanitarias desaconsejaran encuentros o congresos de médicos para evitar el contagio entre los profesionales de la salud, ahora que sus servicios son más necesarios que nunca.» Puede que las autoridades sanitarias no incluyeran las despedidas de solteros/as entre la actividades recomendables, pero iban a un elemento básico: si te contagias hazlo en un entorno no medico. Mantener a los médicos separados es un principio de prevención lógico. Puede que te contagies o contagies a otros, pero mantente alejado de tus iguales porque es un daño peligroso al conjunto, que se tiene que mantener sano para seguir luchando contra lo que llegue. El principio creo que está muy claro.
¿Puede alguien medianamente inteligente dejar de entender que el mismo principio de riesgo está presente en un congreso médico que en una despedida de congreso? ¿Pensaría alguien que los congresos médicos son más peligrosos que una despedida con más de 60 sanitarios? Puede que sí, mediante el principio de auto hipnosis. Aunque se pueden reunir 15 personas, no deberían ser sanitarios, porque no se trata de una cuestión personal, sino profesional: se les necesita a todos y por tanto deben ser más cuidadosos que los que se lo pueden permitir.
Tiene razón en enfadarse el que llega con horas y horas de esfuerzo, de tensión de jugarse la vida y ve en su barrio o en la televisión que la gente se la juega por una cervecita, un cafelito o un achuchón, porque decimos "no podemos vivir sin ellos". El que no se consuela es porque no quiere, claro. Nuestra mente se agarra a lo que le interesa: que el 95% no está contagiado, que si en mi franja de edad mueren pocos, que se aparten los otros, etc.


Las imágenes que recibimos han hecho que empiece a cundir el miedo a esos "rebrotes inusuales", cada vez más frecuentes y fuertes, que nos hacen dudar, sobre todo, de la inteligencia de muchos. Se está produciendo en muchas partes del mundo, donde ya se está amenazando con volver a situaciones anteriores porque no queremos, no sabemos o no podemos entender la situación.
¿Es tan difícil entender que una fiesta de cumpleaños, un congreso de médicos, una despedida de soltero, un entierro... no son mejores o peores, sino que depende de lo que hagamos? ¿Es tan difícil de entender que son las interacciones sin precauciones lo esencial y da igual a quién besemos o abracemos si está contagiado? ¿Qué da igual dos o veintidós si no nos protegemos y protegemos a los otros? ¿Cuántas muertes y sufrimientos hacen falta? En Extremadura dan noticia de otro cumpleaños maldito.
Hay que dejar de jugar con las palabras, de retorcerlas para ajustarse a lo que queremos que signifiquen. De los gobiernos y los políticos hasta llegar a la calle misma. Es duro y será largo. No se trata de pararse, sino de no ir en la dirección equivocada. En el Nuevo diccionario del mundo del COVID-19 muchas palabras han cambiado de significado, para bien o para mal, pero solo una sigue igual: "estupidez".


* "Ceuta admite que podría volver a fase 0 por un importante repunte de casos" La Vanguardia / EFE 28/05/2020 https://www.lavanguardia.com/vida/20200528/481436066340/ceuta-fase-0-desescalada-coronavirus.html
** "La despedida de soltero y la cena que contagió el coronavirus a los médicos de Alcorcón" Nius 12/03/2020 https://www.niusdiario.es/sociedad/sanidad/coronavirus-medicos-despedida-soltero-contagio-hospital-alcorcon_18_2913495016.html




domingo, 12 de abril de 2020

Crónica egipcia en tiempos del COVID-19

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
De Egipto siguen llegando noticias de la expansión del COVID-19. Los primeros casos se encajaron como algo que les llegaba de fuera, algo que no podía ocurrir en Egipto. El caso del crucero del Nilo, el barco contaminado con tripulación y turistas, que fueron sacados de encima para que dieran el positivo fuera del país y así tratar de preservar la "limpieza" del país se acabó con el artículo de The Washington Post que rastreaba una serie de casos hasta llegar al mismo crucero del Nilo, un foco de infección que no se pudo negar. La ilusión de preservar el turismo se vino abajo cuando se empezó a entender que el fenómeno frenaba el turismo y no lo desviaba. Los cierres de aeropuertos y las clausuras de vuelos en prácticamente todo el mundo eliminaban la fantasía de un Egipto "limpio", de un oasis turístico mundial. La fantasía se acabó y los casos empezaron a aparecer.
Recordemos los ataques contra el epidemiólogo canadiense que había "ofendido" a Egipto al realizar un estudio del que resultaba un cálculo de entre 5.000 y 19.000 casos posibles a la luz de los datos del momento, el aislamiento de aldeas y pequeñas ciudades alejadas de los focos turísticos. La publicación fue contestada con una campaña contra el investigador, pidiendo su expulsión de la Universidad por haber levantado "calumnias" contra Egipto, en un ejercicio insólito de manipulación del gobierno, que buscó firmas en distintos sectores. Solo conozco el caso de Egipto en que un estudio epidemiológico haya suscitado una reacción así. Hay que entenderla en el marco de las campañas internas y externas de propaganda del régimen egipcio previas a la epidemia, en las que se trata de evitar cualquier información que "manche" Egipto ante los inversores y turistas, sectores que se verían afectados por el dato oficial de casos en el país que ha sido puesto en entredicho desde el principio. Esta desconfianza ha llevado a países de la zona a cerrar los vuelos a y desde Egipto, como también recogimos aquí, como ocurrió con Kuwait.
Los ataques fueron más allá del investigador canadiense —insultado por decenas en su cuenta de Twitter—. Egypt Today recogía poco después los ataques a la prensa que había recogido el estudio:

CAIRO - 16 March 2020: A lawsuit was filed to the Egyptian Attorney General Office against chief of the New York Times Cairo bureau Declan Walsh and the Guardian correspondent in Cairo Ruth Michaelson over reporting misinformation about the coronavirus cases in Egypt, al-Maal newspaper reported on Monday.
The lawsuit, which was filed by Lawyer Amr Abdel-Salam, called on Attorney General Hamada al-Sawy to prevent both reporters from traveling outside Egypt, accusing them of publishing information aimed at destabilizing the public order.
Walsh tweeted on Monday a study that estimated the number of infections in Egypt as more than 19,000 but later deleted it, while Michaelson reported about the study in her article at the Guardian.
After consulting with the Ministry of Health and Population, the Egyptian cabinet denied on Monday news circulating about the infection of 19,000 citizens with Coronavirus.*


Los ataques furibundos contra cualquiera que dentro y fuera del país desafíen la verdad oficial, la única posible, acaban —otra tradición muy egipcia— en los tribunales. Cualquiera que desafíe la propaganda oficial, se verá ante los tribunales. La libertad de información restringida y con la vigilancia en los medios tradicionales y las redes sociales hace que cualquier información que no guste sea lanzada desde el gobierno y jaleada por los miles de adeptos del régimen, cuya supervivencia les hace aceptar y promover de forma entusiasta muchas veces estas reacciones autoritarias.
En este contexto debemos comprender la siguiente noticia, aparecida en Egypt Independent con el titular "Chinese ambassador to Cairo slams calls for Chinese compensation over coronavirus":

The Chinese ambassador to Cairo Liao Liqiang on Friday slammed calls for China to bear the responsibility of the coronavirus pandemic, describing the sentiment as “ridiculous” and “anti-China”.
“We have noticed that some anti-China forces in the international community have recently claimed that China must bear responsibility for the outbreak of the new coronavirus, and demanded compensations from China. A few people from Egypt also made similar false accusations against China on their websites. These ridiculous sayings are baseless,” Liao said in a statement.
An Egyptian lawyer from Gharbiya Governorate filed a lawsuit earlier in April against China, demanding compensation of US$10 trillion for the damages caused to Egypt by the coronavirus.
[...]
 “The fact that some have drawn attention by demanding this so-called ‘compensation from China’ raises only irony and mockery, without any impact on the deep traditional friendship that unites China and Egypt,” Liao stressed.
“We are sure that China and Egypt can overcome the virus as soon as possible and contribute to safeguarding public health in the whole world,” he added.
The roots of friendship between China and Egypt run deep in history, he said, adding that the government and people can work in solidarity to tackle this outbreak.
“Some anti-China forces are currently taking advantage of the new coronavirus issue to stigmatize China and mislead public opinion by fabricating and promoting rumors, which only undermines international cooperation and undermines global confidence in fighting the emerging coronavirus,” Liao added.**


Este tipo de demandas en Egipto —donde florecen toda una serie de personajes dedicados a ganar protagonismo social y político— son frecuentes, pero tienen que tener cuidada pues en estos momentos Egipto depende de China, que entre otras cosas les está haciendo la nueva y lujosa capital en la que podrán aislarse los privilegiados que se lo puedan permitir. No creo que los que pensaron en sacar el aparato del Estado de El Cairo se imaginarían que podría llegar a ser un lujoso espacio de confinamiento en el futuro.
El embajador chino, con buen juicio, no ha dado importancia a la demanda, pero lo deja claro. Es un aviso a aquellos que quieran hacer lo mismo que la política de Trump, buscar un chivo expiatorio en China.
La denuncia, una vez más, hay que interpretarla en clave interna, como una forma de desviar las responsabilidades ahora que los números egipcios —sorprendentemente bajos— empiezan a crecer ante la opinión pública. Ya parece haber pasado la etapa en la que todos los enfermos eran de fuera, turistas contaminantes a los que se devolvía a sus países. También la etapa en la que se consideraba especiales a los egipcios por su baja infección, algo que adula el ego popular incidiendo en su consideración entrenada de excepcionalidad. La teoría de que los egipcios contaban pocos casos debido a las vacunaciones contra la tuberculosis también ha dejado de funcionar ya.
Los casos que van saliendo a la superficie son significativos más allá de los números. Hay unos casos que son especialmente reveladores, como es el caso del fallecimiento o contagio de personal médico, un sector que mantiene un contencioso con la administración y que planteó subidas salariales en concepto de asumir mayores riesgos. Con el titular "Three doctors died from coronavirus, 43 infected: Egyptian Medical Syndicate", Ahram Online nos informa:

Three Egyptian doctors have so far been recorded dead from the coronavirus and 43 others infected, the Egyptian Medical Syndicate said on Saturday, adding that it is still in the tallying process and that the numbers are "likely to increase."
Only one of the deceased doctors contracted the virus during work, the syndicate added.
The syndicate called on the Ministry of Health to announce the health status of doctors and medical staff, and renewed its call for the “regular disclosure of data on infected doctors in order to assist their families.”
The syndicate called on the competent authorities to ensure that preventive supplies are made available to all medical facilities, and urged doctors not to work unless they are wearing the necessary protection gear.
It also stressed the importance of the rapid testing of those who have been in contact with positive cases.
The medical syndicate asked the cabinet again to include the infected and deceased medical personnel in Law 16/2018 on “honouring the martyrs and the injured.”
In April there have been several reports of medics, workers and patients who have contracted the virus in prominent Egyptian health facilities.
On Thursday, Egypt’s non-profit Magdi Yacoub Heart Foundation said four coronavirus cases were detected at its heart surgery centre in Aswan, including one patient and three security staff members.
Egypt’s Heart Institute announced on Wednesday the shutdown of the institute’s admission department after a nurse tested positive for COVID-19.
Last Saturday, at least 17 doctors and nurses at Egypt’s National Cancer Institute (NCI) tested positive for the coronavirus, according to Cairo University, which manages the country’s main cancer hospital.
A nurse at Al-Khanka hospital for mental health in Qalioubiya governorate and six medical workers in Upper Egypt’s Aswan governorate also tested positive for the virus.
Friday saw the highest daily death toll in Egypt with 17 new reported fatalities, bringing the total number of deaths to 135, while the number of positive cases has reached 1,794.***



La noticia tiene varios elementos relevantes y produce algunas dudas, especialmente la referida a los varios médicos que no se han infectado en el trabajo. El sentido de esta indicación no queda muy claro, pero algún sentido tiene el discriminar. También lo abierto de los casos en las instituciones, en diferentes localizaciones e instituciones. Igualmente, conectado con la distinción anterior, llama la atención la instrucción de no trabajar si no reciben el material médico de protección y finalmente la petición de ser incluidos en la lista de "mártires y heridos" conforme a la ley 16/2018, lo que conllevaría algún tipo de beneficio o pensión. Teniendo en cuenta (salvo error) que esa ley se hizo para blindar a los militares y asegurarles beneficios tras la retirada o un posible atentado, lo que piden los médicos es apuntar alto. Los médicos piden el mismo estatus que los militares o policías muertos o inválidos.
La tención puesta en los contagios en las instalaciones sanitarias es un recordatorio de lo arriesgado de su trabajo, sí, pero también una muestra de que los casos fuera se desconocen en su cantidad y alcance.


Mucho nos tememos que las cifras egipcias estén topando con un factor social que ya se ha manifestado en varios sentidos. El pasado día 7 de abril, Ahram Online publicaba un interesante artículo con el titular "Mideastern burial traditions clash with fears of contagion"****. En él se señalaban los problemas que se estaban dando entra las tradiciones de enterramiento islámicas y las necesidades del enterramiento en tiempos del COVID-19, manifestando el choque. «Across the Middle East and parts of South Asia, bereaved families have faced traumatic restrictions on burying their dead amid the pandemic. Religion and customs that require speedy burials in the largely Muslim region have clashed with fears of COVID-19, the illness caused by the virus, and government-mandated lockdowns»****, se señalaba en el texto. Ya dimos anteriormente cuenta de algunos de estos problemas socioculturales en la zona, concretamente en Egipto, donde ya se habían producido algunos conflictos por la forma en que habían sido "señaladas" las poblaciones aisladas por la Policía, personal militar y médico, lugares cerrados a cal y canto.
La cuestión se vuelve a complicar en un caso que une los enterramientos y los médicos, precisamente. Ahram Online titulaba ayer "Egypt police disperse crowd attempting to prevent burial of coronavirus victim, 23 arrested" y explicaba:

Egyptian police fired tear gas and arrested 23 people in a Daqahliya village on Saturday after protesters attempted to prevent the burial of a doctor killed by the coronavirus out of fear that the burial would allow the virus to spread.
"Some outlaws in the cemetery area of Shobra El-Bahw village tried to prevent the burial of a woman who died as a result of being infected by coronavirus… Those elements were dealt with and 23 of them were arrested," the interior ministry said in a statement on Saturday.
"This was caused by rumors and incitement promoted by the electronic committees of the terrorist Muslim Brotherhood group under the pretext of preventing the spread of the disease," the statement added.
The 64-year-old doctor, who tested positive for the virus upon her return from Saudi Arabia, passed away last week in an Ismailia isolation hospital.
A video shared on social media shows authorities firing tear gas to disperse protesters in the village, with a number of the protesters arrested during the skirmish.
Her interment finally came after authorities intervened to allow the burial in the hometown of the doctor’s husband under strict security measures, after failing to convince local residents to clear the road to the cemetery.
Authorities had first tried to bury the doctor in her hometown, also in Aga, but residents in the area did not allow the burial.
This is not the first time in recent days that people have opposed the burial of coronavirus victims over the misconception that this would allow the virus to spread.*****


El caso reúne los condicionamientos de la política y la sociedad egipcia. El intento de impedir el entierro de la doctora fallecida muestra varias cosas, entre ellas que serán difíciles los enterramientos etiquetados como de víctimas del coronavirus Habría por parte de las familias un doble interés en no comunicar los casos de fallecimiento. El rechazo a enterrar a la doctora representa´, por un lado, el miedo a las consecuencias de contagio que imaginan que podrían tener, pero también el estigma por la enfermedad para la propia familia que hubiera estado en contacto con ella. El hecho de que la llevaran a su pueblo indica que nadie reclamó el cadáver tras su fallecimiento aislada. La negativa a que la enterraran junto a su marido también indica esa soledad distanciada, ese rechazo social a quienes mueren por el COVID-19. Ya sea por el temor a ser enterrado con medidas de prevención, sin los rituales islámicos, o por temor a que se contagien las personas del pueblo, el hecho es lamentable en sí. Ya no se trata solo de la soledad del aislamiento en vida, sino de la propia muerte. El propio Gran Muftí ha tenido que publicar una fatwa en contra de los que niegan el entierro a los que han muerto por el COVID-19, señalando la falta de humanidad que supone; igualmente se ha manifestado sobre la cuestión de la celebración de los enterramientos, primando la seguridad.******


Es interesante el papel que se atribuye a la Hermandad Musulmana, interfiriendo para crear un clima social de discordia que lance contra el gobierno. Es muy del estilo de los islamistas este tipo de actividad subterránea destinada a minar al régimen. Ya los islamistas dieron aviso cuando se pidió a los infectados que fueran a contagiar a todos los que pudieran afectos al régimen. Aquí dimos cuenta de ello. La orden era "¡no mueras solo!". Cuantos más se contagien mejor. También hay que tener en cuenta que cualquier descontento social, el régimen lo atribuirá a los Hermanos, lo que le permitirá considerarlo como "terrorismo".
El caso de la muerte de la doctora y los hechos consiguientes explican mejor la petición de que los fallecidos en acto de servicio médico sean considerados como "mártires", es decir, no se sientan estigmatizados socialmente sino que tengan un reconocimiento. No en todas partes salen a las ocho a aplaudir en las ventanas y terrazas, por lo que parece.
En el texto de Ahram Online se explicaba: «The burials of coronavirus victims are often being held in secret in Egypt under police supervision with the attendance of only close family members.»***** El hecho de que se estén celebrando de forma clandestina, incluso con la Policía, abre la puerta a la especulación anterior sobre los casos de los que no se tenga aviso debidos a la pandemia.
Conferir el estatus de "mártires" a los médicos y demás personal sanitario tendría una función reivindicativa ante el estado de lo que la sociedad niega. El estigma social en un mundo que sigue pensando que enfermas porque Dios lo quiere es demasiado dañino para el honor de las familias.
En este sentido de la identificación social, se nos cuenta otro caso revelador de las diferencias de mentalidades. Esta vez lo encontramos en la publicación independiente Mada Masr y nos muestra cómo los conflictos sanitarios, sociales y políticos se enfrentan de nuevo. Ocurre en el ciudad de Hayatem, sometida a cuarentena, que saltó a los medios por las manifestaciones de protesta que se produjeron, mostradas por medio de vídeos en las redes sociales. Nos explican en Mada Masr:

“We are a village, but there are large families here. We have doctors, engineers and people in all fields. And we also have construction workers and farmers, who work outside the village. This latter group is the most affected by the lockdown. What we have done in Hayatem is to give to those most in need at a neighborhood level,” he says.
Self-organization in the village kicked off with the formation of emergency committees that drew large numbers of volunteers from university students and graduates, according to Bassam Abou al-Hassan, a resident in the village and a sanitation worker. The committees were divided along various needs: one for food collection, one for delivery and one for medical assistance.
“We have police permission to deliver donations after curfew, silently,” Hassan says. “We leave food boxes on house steps so as not to harm the dignity of impacted families.”
The medical committee was formed of doctors from the community. “They go house to house daily to check on the village residents. If they find someone who is feeling ill, they review the precautionary instructions with them,” Hassan adds.  “Some of the village youth have also helped the committee by distributing face masks, gloves and disinfectants to homes and pedestrians on the street.”
Residents also moved to sterilize and clean the village’s streets. “When we first learned of the infections, everyone came together to spray and sterilize the streets,” said village resident Hassan al-Zayat. “We got a megaphone and went around asking people to stay home and telling them the quarantine is in our best interest. Officials from the preventative medicine sector came to clean the streets as well, after us. ”
Life in the village was going smoothly until April 1, when two cars arrived in the village. The cars were loaded with food provisions bearing labels indicating they had been sent by the pro-government Nation’s Future Party and the Tahya Masr Fund, the government fund set up by President Abdel Fattah al-Sisi in 2014.
Residents took to the street in protest, chanting “We don’t want cartons. Hayatem does not have corona.”
According to Zayat, the residents’ rancour was tied to how the government handled the situation.
“The cars were draped in The Nation’s Future Future and Tahya Masr banners and arrived after the 7 pm curfew. Then they stopped in a public place and started calling on people to come pick up the cartons,” Zayat says, adding that residents were offended by the way the cartons were distributed.
“I don’t approve of the protest, but, if the state wants to distribute food, it should bring it to people’s homes,” just like the committee does, Zayat says. “We’ve been helping each other since the start of the quarantine, but we do it in a dignified manner.”
Video of the residents protesting went viral, creating a backlash on social media, where users criticized Hayatem for not abiding by the lockdown and endangering the rest of the country.
However, Hayatem residents responded with a Facebook campaign under the hashtag: “I am from Hayatem village. I am committed to the quarantine.”
“Only a few dozen people went to protest out of the 70,000 people in Hayatem, who continued to respect the quarantine,” Zayat says. “Before criticizing us, you should know that what has happened has hurt the dignity of the community.”*******


Creo que es difícil encontrar un retrato más revelador de lo que está ocurriendo allí, al menos en determinadas zonas. La narración de lo ocurrido en Hayatem tiene varios niveles de lectura, como refleja bien el título dado por Basma Mostafa a su texto, "For locked-down village near Mahalla, solidarity and dignity are keys to surviving quarantine".
Hay una primera parte que es la auto organización de la comunidad para tratar de no atentar contra algo importante: el honor familiar y de la propia ciudad. De ahí esa idea inicial de que, aunque sean una población, son sobre todo una red familiar en la que lo que afecta a uno afecta a todos y no solo en el plano de la salud, sino en el del nombre. Ese es el objetivo de los repartos nocturnos a los necesitados, de hacerlo tras el toque de queda, como se nos dice, en silencio. Hacerlo a plena luz del día sería atentar contra el honor de las familias ("not to harm the dignity of impacted families"). El honor familiar lo es todo y afecta a todos, por eso lo protegen. Determina el respeto a esa familia, algo que cuenta en los matrimonios, por ejemplo. El nombre de la familia es el capital más importante. Los habitantes de Hayatem quieren preservarlo con la discreción protectora.


Eso es lo que permite entender la segunda parte, digna de ser descrita por un García Márquez. La llegada a la ciudad de los vehículos engalanados con las banderas del partido del gobierno repartiendo cajas con alimentos, haciendo que la gente necesitada quede en evidencia todo el pueblo. Nadie quiere parecer "necesitado" por más que lo "necesite", de la misma manera que nadie quiere ser enterrado como enfermo del COVID-19. En un mundo en el que la imagen social y familiar lo es todo, los prepotentes miembros del partido del régimen van a vender su propia imagen, la que siempre ha tratado de mantener el régimen: las de colas ante sus camiones, la de gente mostrando que les deben el pan.
La reacción orgullosa al grito de "¡no tenemos el coronavirus!" no deja de ser una forma de preservar la propia "dignidad" ante quienes quieren que les deban el pan que comen, que ya se lo cobrarán después. Son las miserias de la política egipcia, siempre comprando voluntades, sin ideas.
La narración de lo que ocurre en Hayatem, los médicos sin poder enterrarse bajo el estigma de coronavirus, la declaración de los mártires, las luchas políticas de la Hermandad y el régimen, los camiones que reparten humillando, las demandas contra China reclamando indemnizaciones, etc. son profundamente de coherentes con una sociedad compleja, dividida, atada por sus propias tradiciones, para bien y para mal.
Desgraciadamente, el cuadro general, por unas cosas y otras, empeorará más allá de las cifras. Una cosa es la publicación de datos y otra las muertes reales, ya se produzcan en hospitales o en la clandestinidad, con la familia o en soledad.  



* "NYTimes, Guardian reporters in Cairo sued for publishing misinformation on Covid-19 cases in Egypt" Egypt Today 16/03/2020 https://www.egypttoday.com/Article/2/82682/NYTimes-Guardian-reporters-in-Cairo-sued-for-publishing-misinformation-on
** "Chinese ambassador to Cairo slams calls for Chinese compensation over coronavirus" Egypt Independent 11/04/2020 https://www.egyptindependent.com/chinese-ambassador-to-cairo-slams-calls-for-china-to-compensate-world-over-virus/
*** "Three doctors died from coronavirus, 43 infected: Egyptian Medical Syndicate" Ahram Online 11/04/2020 http://english.ahram.org.eg/NewsContent/1/64/367032/Egypt/Politics-/Three-doctors-died-from-coronavirus,--infected-Egy.aspx
**** "Mideastern burial traditions clash with fears of contagion" Ahram Online 7/04/2020 http://english.ahram.org.eg/NewsContent/2/0/366765/World/0/Mideastern-burial-traditions-clash-with-fears-of-c.aspx
***** "UPDATED: Egypt police disperse crowd attempting to prevent burial of coronavirus victim, 23 arrested" Ahram Online 11/04/2020 http://english.ahram.org.eg/NewsContent/1/64/367050/Egypt/Politics-/UPDATED-Egypt-police-disperse-crowd-attempting-to-.aspx
****** "Egypt’s Grand Mufti: Refusal of burying deceased COVID-19 patients forbidden religiously" Egypt Today 11/04/2020 https://www.egypttoday.com/Article/1/84570/Egypt%E2%80%99s-Grand-Mufti-Refusal-of-burying-deceased-COVID-19-patients
******* Basma Mostafa "For locked-down village near Mahalla, solidarity and dignity are keys to surviving quarantine" Mada Masr 8/04/2020 https://madamasr.com/en/2020/04/08/feature/society/for-locked-down-village-near-mahalla-social-solidarity-and-dignity-are-keys-to-surviving-quarantine/


domingo, 22 de marzo de 2020

La importancia de la información

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Hay muchos niveles desde los que se puede ver y analizar la situación que estamos viviendo. Van desde lo que le pasa a cada uno en particular a lo que nos pasa a todos como Humanidad. Incluso, más allá, están los efectos sobre el propio planeta, que también los tiene como están aprendiendo a percibir. Las imágenes de los satélites que nos muestran los efectos del parón de la actividad humana, debería hacernos reflexionar sobre las diferencias. También —especialmente— sobre las prioridades que rigen nuestras vidas. Los momentos de crisis suelen ser especialmente adecuados para echar una mirada sobre nosotros mismos, más en esta época de velocidad, de prisa incontrolada, de estar pensando siempre en donde deberíamos estar y no en dónde estamos.
Es tiempo de soluciones prácticas y de reflexiones generales. Ambas cosas son necesarias porque, más allá de cualquier dramatismo —que no es mi intención en absoluto—, es importante aprender y reorientarnos hacia un futuro que haga que esto no tenga las mismas consecuencias trágicas. Debemos reordenar nuestras mentes y arreglar lo que nos hemos dado cuenta que no funciona. Por eso es necesaria la lucidez antes que la histeria, el realismo antes que el sensacionalismo. El empeño de algunos en hacer avanzar sus guerras muestra que se sigue pensando en esto como en juego en que unos ganan y otros pierden. No han entendido nada. Y cuanto más tarden en entenderlo será peor para todos.


Los esfuerzos de reflexión para ir más allá de la demagogia, el partidismo o los prejuicios de todo tipo son necesarios. En este sentido, creo que es recomendable la lectura del profesor Yuval Noah Harari, conocido mundialmente por sus obras entre el ensayo y la divulgación, en donde se nos habla desde una perspectiva "humana", como "Sapiens" para hacernos ver nuestra propia evolución e Historia conjunta. Es una perspectiva hoy más adecuada que la muy estrecha de los países.
El diario El País ha conseguido una entrevista, firmada por Guillermo Altares, en la que se le pregunta (vía correo electrónico) por su percepción de esta crisis. Cuando le preguntan sobre la falta de una respuesta global de los gobiernos y la inexistencia de ese plan conjunto para enfrentarse a esta crisis, Harari explica lo que este plan debería abordar:

Uno, compartir información fiable: los países que están pasando por la epidemia deberían enseñar a los que todavía no la están atravesando. Dos, coordinar la producción mundial y la distribución equitativa de equipo médico esencial, como material de protección y máquinas respiratorias. Tres, los países menos afectados deberían enviar médicos, enfermeras y expertos a los países más afectados, tanto para ayudarles como para adquirir experiencia. Cuatro, crear una red de seguridad económica mundial para salvar a países y sectores más afectados. Cinco, formular un acuerdo mundial sobre la preselección de viajeros, que permita que un pequeño número de personas esenciales sigan cruzando las fronteras.*


Es un plan de medidas muy concretas aunque de aplicación global y que tiene un principio claro: el intercambio de información fiable, contrastada. Hay muchos enemigos en esta crisis: los prejuicios, la xenofobia, la insolidaridad, la inconsciencia... y la mala información.

Lo que Hariri trata de señalar es algo que importante que se vea pronto: la necesidad de un trabajo conjunto y solidario. Desde que esta crisis comenzó hemos estado señalando que había que dejar de lado las consideraciones nacionales y políticas, que se trataba de un problema sin pasaporte y sin fronteras. Hay personas en que siguen pensando, actuando y escribiendo en términos de Guerra Fría. Es un enorme error que dificulta lo esencial: la colaboración. Este COVID-19 va a requerir los esfuerzos de toda la comunidad científica, de todos los países colaborando no para ver quién se hace rico con una vacuna sino cuántas vidas podemos salvar de lo que solo está empezando.
Para esto es esencial compartir la información, tanto compartir la buena como evitar la mala. La información es un arma de doble filo porque es la que regula nuestras acciones. Desde ella actuamos conforme nuestro conocimiento aumenta.
Ahora podemos percibir con claridad un mal de estos años: el dinamitado de las grandes instituciones internacionales por las políticas parciales, especialmente desde la llegada a la casa Blanca del presidente actual, apóstol del aislamiento y del unilateralismo.
Esa políticas mundial tiene que cambiar y son más necesarias que nunca las vías de colaboración, para las que es esencial la colaboración y la confianza, por los que aquellos que siguen empeñados en enfoques de Guerra Fría. 
Resalto esto porque en nuestro país, al modo de Trump, determinados medios están empezando a publicar artículos dignos de la época del macartismo, tratando de crear problemas y levantar barreras cuando lo importante es la colaboración.


En la entrevista de Pedro Altares en el diario El País. Harari explica la importancia de la información:

La gran ventaja de los humanos sobre los virus es la capacidad de intercambiar información. Un coronavirus en Corea y un coronavirus en España no pueden intercambiar consejos sobre cómo infectar a los humanos. Pero Corea puede enseñar a España lecciones valiosas. Incluso el aislamiento requiere información. El aislamiento contra el sida es muy diferente del aislamiento contra la Covid-19. Para aislarse contra el sida es necesario usar un condón mientras se tienen relaciones sexuales, pero no hay problema en darle la mano a una persona con VIH. Covid-19 es una historia diferente. Para saber cómo aislarte de una epidemia en particular, primero necesitas información fiable sobre sus causas. ¿La producen virus o bacterias? ¿Se transmite por los fluidos corporales o del aliento? ¿Pone en peligro a los niños o a los ancianos? ¿Hay una cepa o varias que han mutado?

Social y personalmente es necesario filtrar la información para evitar desastres, manipulaciones y cometer errores fatales. Las personas necesitan información fiable y contrastada.
Comprobamos entonces que las fuentes que nos guían dependen de muchos factores culturales (creencias), sociales (relaciones) personales (nivel educativo, acceso a los medios, etc.).


Estos últimos días hemos tratado aquí algunos de ellos, como el islamista egipcio que instaba a la personas portadoras a ir a contagiar a policía, jueces, funcionario o militares del régimen de al-Sisi, considerando la enfermedad un arma que Dios les daba contra el mal; o los ciudadanos de Kansas que consideraban que aquello era una mentira izquierdista y confiaban en Dios, sin más. Son aspectos culturales y sociales que acaban condicionando las acciones individuales.
Las creencias se transforman dando finalmente sentido a los actos dentro de un marco interpretativo. Desde fuera no somos capaces de percibir esa "lógica", pero podemos estar inmersos en otros condicionantes.
La Vanguardia nos trae un caso de problemas en los que se entremezclan los problemas sociales y la mala información:

Al menos veinte personas han muerto y 34 han sido hospitalizadas en Estambul por consumir alcohol adulterado siguiendo los falsos rumores de que protege contra el coronavirus, informa este viernes el diario Milliyet.
Todos los afectados son ciudadanos de Turkmenistán que habían consumido alcohol macerado con hierbas para “protegerse contra el virus”, según explicó uno de ellos a la Policía, que inició una investigación al detectar el aumento de intoxicaciones.
Los afectados bebieron el alcohol metílico, que puede usarse como anticongelante o disolvente, creyendo que se trataba de un tipo de aguardiente que se consume en Turkmenistán para protegerse de enfermedades infecciosas.
Once personas han sido detenidas por vender el producto en colmados y peluquerías de los barrios afectados.
Medios turcos han recomendado falsamente estos días el consumo de bebidas alcohólicas y de alimentos como el ajo, el yogur o la melaza para combatir el coronavirus.**



Este tipo de información la que puede causar más muertos que el propio COVID-19. La aceptación de una información que no son más que bulos peligrosos puede llevar a esas muertes absurdas, producidas por una mezcla de codicia y estupidez, dos enemigos mortales.
No todo el mundo tiene acceso a la información fiable y muchos tienen acceso a información peligrosa si la siguen, como en ese caso en Turkmenistán, pero también en otros en los que han circulado informaciones frívolas e irresponsables. Ya sea por maldad o por ignorancia, la necesidad de combatir la desinformación y la falta de información es creciente. Para ello hay que establecer fuentes fiables y accesibles.


Algunos medios están teniendo acceso directo a fuentes oficiales. Otros se asesoran por expertos. Uno de los mayores peligros es la gente que explica lo que no entiende. La crisis ha ido mostrando la necesidad de la información fiable y de la especializada. Los peligros del tecnicismo y los peligros de la frivolización se han mostrado en un curso acelerado y mortal.
La información —tiene razón Harari— es la clave en todos sus flujos y circuitos, de los científicos y médicos a los institucionales y los medios son un factor determinante por su propio papel de distribución. Por eso es tan importante el cuidado de los medios y la formación de los profesionales sobre la que nunca se insistirá bastante.
La capacidad de transmitir y compartir información ha sido nuestra gran fuerza frente a los desafíos de la naturaleza en la evolución humana. Es nuestro poder real poder compartir y defendernos en grupo. Desgraciadamente, es también un arma y un peligro cuando nos lleva a la ignorancia de los problemas o a las soluciones erróneas. 



* Pedro Altares "Yuval Noah Harari: “La mejor defensa contra los patógenos es la información”" El País 22/03/2020 

** "20 muertos en Turquía por beber alcohol adulterado al pensar que protege contra el coronavirus" La Vanguardia 20/03/2020 https://www.lavanguardia.com/internacional/20200320/474268757562/muertos-turquia-beber-alcohol-adulterado-protege-coronavirus.html

viernes, 18 de noviembre de 2016

La crisis de los medicamentos o ¡que lo solucionen!

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
El sector en el que las crisis producen más angustia es sin duda el que se refiere a la salud. A otras pueden buscarse alternativas, pero lo relacionado con las enfermedades no tiene muchas salidas y especialmente si se trata de un país como Egipto con enfermedades crónicas muy extendidas, como la Hepatitis-C o la diabetes (es el 8º país en número de enfermos, con más de un 10% de la población).
Los efectos de la caída de la libra respecto al dólar han sido terribles (se ha pasado de un cambio de 8 a uno de 15 por dólar). Todo lo que se importa ha pasado a encarecerse de forma brutal y, entre lo más trágico, los medicamentos. La crisis de los medicamentos no es más que una parte de la crisis más amplia sanitaria que se refiere a los aspectos asistenciales y a la propia calidad de la medicina practicada. Ya hemos tratado en ocasiones estas cuestiones. Nos centramos hoy en la cuestión de la escasez de los medicamentos, algo que pone muy nervioso al gobierno por la importancia que tiene para los ciudadanos.
La primera lucha se produce allí donde el gobierno se siente atacado por las reclamaciones. La política económica (ni cualquier otra) no ha funcionado y la crisis después de dos años de gobierno es evidente. Pero por más que los egipcios la tengan delante y la padezcan en extremos, decirlo es otra cosa, si bien ya son muchos los que lo dicen abiertamente, como en la reciente entrevista al ingeniero Mamdouh Hamza publicada en Daily News Egypt ("Al-Sisi must make a 180-degree change to his policies to save himself: Mamdouh Hamza"*). Lo cierto es que la política se ha centrado más que en solucionar problemas en poner a buen recaudo a quienes los denunciaban, pero la falta de soluciones, la desaparición de los recursos y la necesidad de pedir préstamos oficiales al FMI ante el cierre de las fuentes tradicionales que les solucionaban la papeleta, ha hecho que la crisis estalle en toda su virulencia al devaluar la moneda, que se ha hundido. Lo que debería favorecer las exportaciones se complica por lo poco que se exporta y lo que se tiene que importar, que es mucho, se ha encarecido hasta hacerse prohibitivo. Ya no hay parches suficientes.
La fórmula (política) pasa siempre por preservar la integridad de la imagen presidencial, sobre la que gira todo. El esquema, simplificado, siempre viene a ser el mismo: 1) "mi general, tenemos un problema" y 2) "¡que lo solucionen!". Puede parecer demasiado simple, pero es una reproducción bastante fiel de lo que ocurre. Se puede comprobar en la siguiente información de Egypt Independent sobre los medicamentos:

President Abdel Fattah al-Sisi instructed Health Minister Ahmed Rady to order a national company to swiftly import medicines that are not available at hospitals and pharmacies and have no alternatives, Health Ministry Spokesperson Khaled Megahed said.
Megahed told Al-Masry Al-Youm that there are 146 unavailable medicines including drugs that cure chronic diseases and tumors.
The government will pay for the total imported costs which is estimated to reach US $186 million.
According to Megahed, the Ministry had not yet reached a solution regarding the pharmaceutical industry's emergency in the wake of the floating exchange rate. The Minister will meet with pharmaceutical representatives, in an effort to reach other alternatives away from increasing medicines prices.
After the Central Bank of Egypt (CBE) announced the pound floatation, pharmaceutical companies have notified pharmacies last week that the number of imported medicines will be reduced over the next three months, as of November 5, due to high costs.
Pharmacy owners, meanwhile, warned that the current reserves of imported drugs would not be sufficient to cover three months of demand, which have already led to a grave shortage crisis.**


El presidente dice que se arregle y deja a los demás la cuestión peliaguda de encontrar una solución. Pasará el tiempo y se seguirá en el mismo punto porque no se ha solucionado. O habrá que esperar a que se nos diga que será el Ejército el que fabricará (descubrirá, si es necesario) todo lo que haga falta para que la salud de los egipcios enfermos no se deteriore más.
Las noticias surgidas desde las asociaciones profesionales de los médicos no son buenas. Tienen desde hace tiempo abiertas varias contiendas con los ministerios, incluido el del Interior, por sus relaciones conflictivas con la Policía.
Esta vez las amenazas han ido contra la Mona Mina, del Sindicato de Médicos. El motivo son las declaraciones realizadas durante una entrevista telefónica en un programa televisivo en directo referidas a la reutilización de las jeringuillas:

An official with the Health Ministry on Wednesday said that it will sue Doctors' Syndicate Undersecretary Mona Mina over her statements that doctors in government hospitals have orders to reuse syringes due to shortage in medical supplies.
Mina made her statements in a phone-in with Manchette talk-show program on the privately owned satellite channel Al-Asema (the capital) on Tuesday.
The veteran leftist activist said she received a message from one doctor at a government hospital that they have orders to reuse syringes more than one time for the same patient due to shortages in medical supplies.
Assistant Health Minister for Curative Medicine Ahmed Mohie Al-Qased said he tasked the legal affairs department to start legal procedures against Mina over the "syringes statement", which he described as "lies and unreasonable."
Qased called on Mina to head to the prosecutor general's office and deliver any evidence that proves the authenticity of her claims, rather than spread confusion in society.
The assistant health minister told Al-Masry Al-Youm that the ministry has a project to set up a factory for self-destructing syringes, and wondered "then how can government hospitals demand the reuse of syringes for more than one time?"
Qased added that the ministry has a stockpile of medical supplies to ensure that the demand of hospitals is met for at least two years.***


Mona Mina se ha defendido asegurando que ella no ha dicho que sea una práctica general ni una orden dada, sino un caso específico que le refirió uno de los médicos del Sindicato.
La salud y la política se entremezclan pues es evidente que la Sanidad debería ser una línea prioritaria para la administración. Sin embargo, el abandono es muy grande y los peligros de contagios no son nuevos. Es raro que alguien no conozca directamente casos de negligencias, falta de atención o la compra de medicamentos cuando llegan a España, ya sea por diferencias de precios, falta en las farmacias o "poca eficacia" del producto debido a diferentes circunstancias, entre ella la posible falsificación.
Son muchas las sombras que cubren el sistema sanitario en Egipto. En 2015, la revista académica Social Sciences publicó el resultado de una investigación sobre los subsidios en la sanidad egipcia con el título "Who Benefits from Public Healthcare Subsidies in Egypt?". El artículo lo firmaban Ahmed Shoukry Rashad y Mesbah Fathy Sharaf, ambos pertenecientes a la universidad egipcia de Damanhour y a la de Marburgo (Alemania) el primero, y la de Alberta (Canadá) el segundo. Las conclusiones a las que llegan son estas:

We found robust evidence that in Egypt, public healthcare subsidies associated with University hospitals are pro-rich and have inequality increasing effect, while subsidies associated with outpatient and inpatient care provided by the MOHP have not been pro-poor but have inequality reducing effect (weakly progressive). While it is widely perceived that the poor benefit the most from the health subsidies, the findings of this study refute this hypothesis in the case of Egypt. Poverty reduction measures and healthcare reforms in Egypt should not only focus on expanding the coverage of healthcare benefits but also on improving the equity of its distribution. Addressing the problems associated with HIO facilities, improving the quality of the provided services, and contracting with NGOs and the private sector to deliver healthcare or nutrition services, especially in rural and remote areas, could also be a promising policy option.****

La recomendación de que no solo se mejore el servicio sino de que se vuelva más equitativo, es decir, que no se beneficien de él las personas con más ingresos mientras que los menos favorecidos quedan marginados de sus benéficos, es claramente una cuestión política que evidencia un mal reparto, por ser suaves en la consideración.
En estas condiciones, los precios de los fármacos son esenciales. Los precios aumentan por efecto de especulaciones y del derrumbe de la libra. A esto hay que unir el aumento de los precios de prácticamente todo con una inflación de más del 13%.


La salud se convierte entonces en una cuestión absolutamente política en la que se concentran la mala atención y reparto que no ha sido capaz de controlar las grandes bolsas de las enfermedades, tanto las contagiosas (la hepatitis C) como otras que no lo son (la diabetes) con cifras necesarias inmensas pues afectan a millones de personas en un país de más de 90 millones de personas que crece cada año por encima del 2% de la población.
La desidia es un elemento que se acaba volviendo contra el sistema sanitario ya que se traduce en una sobrecarga que es imposible de atender en las condiciones actuales. Las órdenes del presidente de que se solucionen los problemas tienen mucho de mágico, de conjuro para transformar la realidad.
La expresión "el presidente ha ordenado" encabeza las informaciones para hacer ver que los problemas tienen a alguien detrás, pero no es seguro que vayan mucho más lejos sin que existan asignaciones ni recursos para que las palabras mágicas se materialicen en acciones y productos. Cada vez que se habla de alguna carencia se nos dice que el gobierno tiene existencias para tres o seis meses, pero no que después lo haya. Si no hay jeringuillas, el mensaje es que se construirá una fábrica para hacerlas. El Ejército, por supuesto, se encargará de ello. De esta forma, se sigue repitiendo el mal que aqueja a la economía egipcia, en vez de solucionarse.


La preocupación por los medicamentos, pese a lo que se diga oficialmente y el presidente ordene solucionarlo, está por todas partes. Los avisos vienen de lejos. La estatal Al-Ahram Weekly publicó en abril un extenso reportaje titulado "Crisis of Egypt’s pharmaceuticals"**** donde ya estaba visible el problema y desglosado en sus distintos sectores.
La crisis ha estallado ahora en toda su crudeza, pero se estaba incubando durante años. Especialmente, su estado se agravó cuando empezaron a faltar los dólares y se restringieron las compras exteriores. El 70 por ciento de los medicamentos se fabrican en Egipto, pero las materias primas han aumentado los precios haciendo casi imposible a las compañías trabajar con los precios fijados por los gobiernos.

Mohamed Mabrouk, executive president of Pharmed Pharmaceuticals, said that the primary reason for the drug shortages was that the companies had stopped producing pharmaceuticals that are loss-makers. The problem has grown worse as the price of the dollar has spiked even as the government continues its policy of setting drug prices. With increases in the cost of materials, production, and the energy needed to run factories, companies are no longer able to produce low-priced medicines.
Mabrouk told the Weekly that the scarcity of dollars had also affected pharmaceutical companies seeking to open lines of credit. As a result of shortages of hard currency, the banks have stopped extending credit, leaving this to the state-owned banks such as the National Bank of Egypt, Banque Misr, and Banque du Caire, but the drug companies must wait their turn among the crush of other importers. This has resulted in delays in the import of the raw materials that the industry needs to produce medicines.*****


Al ser la crisis general y no sectorial todos los factores se interrelacionan multiplicando sus efectos y amplificándose unos a otros los diferentes problemas.
Los responsables de la industria farmacéutica señalaban entonces las consecuencias de la fijación de los precios por parte del gobierno egipcio. Muchas empresas, sencillamente, se han ido o ha cerrado:

Osama Rustum, vice-president of the Pharmaceutical Industry Chamber and vice-chairman of a pharmaceuticals company, criticised Egypt’s drug-pricing policy. “Pharmaceuticals are the only good in Egypt that is priced by fiat and is not subsidised by the ministry. Prices can’t be changed, although costs have increased due to the increasing price of hard currency. So companies have two choices: they can stop producing the medication at a total loss, or they can reduce production. There will be a problem in obtaining medications until prices move,” he said.
Another source at a multinational company who requested anonymity told the Weekly that “the crisis is out of control. There is no longer a profit margin that can keep us in Egypt. This crisis has put an end to the company’s expansion, especially since we can’t find the foreign currency that can allow us to meet production needs.”
Many producers believe that the current drug-pricing regime does not only threaten the industry, but also national security as well. The availability of pharmaceuticals lies at the core of state sovereignty and aims to prevent foreign nations from controlling the health and lives of Egyptians.*****

Esto ocurría antes de que se liberara la libra egipcia y se dejara flotar en el mercado ante la imposibilidad de seguir sosteniendo la situación y la necesidad de conseguir los créditos.
Quizá ha llegado a un punto de no retorno y su transformación es tan complicada que exigiría unos sacrificios de tal calibre que serían insoportables para cualquier régimen y sociedad. Se pagan los años con un sistema artificial cuyos ingresos se evaporaban dejando que el país se fuera cayendo por el abandono general.


Pese a ello, se sigue pensando que la culpa de todo la tiene la revolución del 25 de enero de 2011 y que todo habría seguido igual si nada hubiera cambiado. El deseo de muchos egipcios de que nada cambie, de que el tiempo de largo, solo es proporcional a la necesidad de que las cosas cambien. Lo difícil es poder no ya cambiar sino progresar en el entorno actual, el propio y el de la zona.
Tantos años de abandono se acaban pagando. Por eso hay cierto absurdo en que los egipcios estén comenzando a añorar la época de Mubarak. Muchos de los grandes errores y abandonos vienen de lejos, de esos treinta años. Ninguno se ocupó realmente demasiado del país. Y ahora se paga la acumulación.

* "Al-Sisi must make a 180-degree change to his policies to save himself: Mamdouh Hamza" Daily News Egypt 13/11/2016 http://www.dailynewsegypt.com/2016/11/13/al-sisi-must-make-180-degree-change-policies-save-mamdouh-hamza/
** "Sisi orders imports of 146 unavailable medications subsidized by national company" Egypt Independent 17/11/2016 http://www.egyptindependent.com//news/sisi-orders-imports-146-unavailable-medications-subsidized-national-company
*** "Health Ministry to sue Doctors Syndicate official over claims on syringe use" Egypt Independent 16/11/2016 http://www.egyptindependent.com/news/health-ministry-sue-doctors-syndicate-official-over-claims-syringe-use
**** "Who Benefits from Public Healthcare Subsidies in Egypt?" Social Sciences 2015, 4, 1162–1176; doi:10.3390/socsci4041162
***** "Crisis of Egypt’s pharmaceuticals" Al-Ahram Weekly  7/04/2016 http://weekly.ahram.org.eg/News/15976/24/Crisis-of-Egypt%E2%80%99s-pharmaceuticals.aspx