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miércoles, 10 de abril de 2024

Robo de datos

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

En su selección de artículos en medios europeos ("Una mirada europea"), RTVE.es nos trae algo ocurrido en Estonia: "Hackers roban la información personal de cientos de miles de clientes de una cadena de farmacias"*. No hace mucho, unos hospitales catalanes sufrieron el robo de sus expedientes, es decir, de los de sus pacientes/clientes.

El robo masivo de datos está ya entre nosotros como una modalidad compleja y muy productiva. Cada vez son más las acumulaciones de datos que sufren este tipo de ataques con consecuencias todavía poco claras. En la asociación con otras noticias que se hace por parte de RTVE, nos traen otro caso, "Air Europa sufre un ciberataque y pide a sus clientes que cancelen las tarjetas de crédito", noticia de octubre de 2023.

La digitalización de la sociedad lleva a que cada vez sean más frecuentes estos casos. El artículo estonio pone el énfasis en un punto clave, el intento de evitar gastos con una buena protección de datos:

El Fiscal del Estado, Vahur Verte, afirmó que los ciberdelincuentes están atacando a propósito datos más sensibles.

"La gente se siente cada vez más obligada a confiar sus datos a los proveedores de servicios porque la gestión de documentos digitales y el almacenamiento de datos son mucho más eficientes y cómodos que el papel. Por tanto, la gente confía en que los proveedores de servicios se toman en serio la protección de sus datos. Esta confianza es fácil de perder, pero difícil de recuperar. Las empresas que procesan datos sanitarios u otros datos sensibles deben tomarse la ciberseguridad especialmente en serio", afirma Werte.

Según Pille Lehis, Director General de la Inspección de Protección de Datos, otro caso de pirateo de bases de datos demuestra que la protección de datos es algo secundario para los empresarios.

"Las empresas e instituciones deberían plantearse seriamente aumentar la inversión en seguridad. El daño de un incidente como este no sólo es material, sino que mina la confianza y la reputación. Pedimos a la gente, a la luz de este incidente, que también piense críticamente a la hora de facilitar sus datos personales para cuentas de clientes. El consentimiento dado puede retirarse en cualquier momento, pero los datos ya facilitados no pueden borrarse definitivamente. También deberíamos interesarnos por los datos de que disponemos sobre nosotros, con qué fines se recogen y quién tiene acceso a ellos. Los datos se han convertido en la moneda más importante y valiosa para cada individuo. Comerciemos con ella con responsabilidad, porque el valor de esta moneda crece cada día", dijo Lehis.*


El hecho es claro: la seguridad es cara. Los ciudadanos vemos el aumento de las ciberestafas, algo sobre lo que se nos pone en aviso cada día. El temor se traslada al ciudadano, que recibe cada día correos fraudulentos, llamadas falsas, etc. La petición de Air Europe de que los ciudadanos afectados cancelen sus tarjetas de crédito no deja de ser una forma de fracaso. Ante la tendencia a guardar toda la información ¿pueden estar confiados los ciudadanos, los usuarios de múltiples servicios, de compradores, etc., de su seguridad?

A través de muchos de esos fatos se pueden extraer algo más que el dinero de las cuentas: se pueda reconstruir las vidas de las personas, para bien y para mal. Si tras comprar unas cajas en un gran supermercado yo empiezo a recibir publicidad sobre alquiler de trasteros y ofertas de transporte para traslados, yo debo pensar que la compra, realizada con tarjeta y registrada a través de mi "tarjeta-club" va más allá de la caja en la que pago. El caso —es real— muestra la rapidez con la que, sin necesidad de ser robados, estos son vendidos, cedidos o como queramos llamarlo. De la misma forma que el encargado de mi servicio de Internet, TV, etc. ha decidido no tomar los datos, que ya tiene, y fotografiar mi DNI por los dos lados. Si mañana sufro algún tipo de ataque, fraude, etc., ya sé por dónde empezar.

La exigencia de proteger los datos y de tener los elementos mínimos necesarios no se manifiesta. Es caro y cuantos más robos o peligro haya, el mercado de la protección de datos se encarecerá. Como sabemos, los costes irán al cliente, que pese al dicho, casi nunca tiene razón.

Desde hace un par de décadas ya, se nos empuja desde todos los ámbitos a esa administración digital que, además de afectar al empleo, esconde a empresas y administraciones tras un velo de anonimato. Todo deja de tener cara y pasa a ser parte de una transacción digitalizada, anónima tras que puede ya no haber nadie, sino una inteligencia artificial que adiestrada recoge nuestros datos, nos da instrucciones, etc.

Todo esto se traduce en "datos", en "conversaciones que va a ser grabada por seguridad" y en un sinfín de protocolos que son información. Cada día es más fácil acceder con esos datos.

En todas partes se nos exigen aceptar las cookies para poder acceder a casi todo. No sabemos qué hacen con esa información. Solo se nos informa del cada vez más elevado número de "socios", un eufemismo para significar a los destinatarios de esa información que se obtiene de nuestras acciones a través del ordenador. Las grandes empresas de comunicación son el comienzo, pero no el final, de esta extracción constante de datos, legales, ilegales y aparentemente legales, todo un repertorio que se pierde en esa oscuridad del sistema de redes.

Nuestros teléfonos vienen ya cargados de programas que no podemos desinstalar. Los mandos de nuestra televisión inteligente están a la escucha, al igual que los propios televisores. La excusa es que podemos dar instrucciones de voz. Ya sabemos que ocurrió con estos amigables "asistentes" caseros que captaban todo lo que sucedía a su alrededor; la excusa es que estaban mejorando su aprendizaje para poder interactuar con más naturalidad con los seres humanos.

Los ejemplos se pueden multiplicar y creo que casi todos tenemos casos propios de este tipo de situaciones. Muchas veces —¡mal hecho!— somos nosotros los que "cedemos" los datos por esa gratuidad o por mero desinterés o inconsciencia de lo que se puede hacer con los datos.

Inteligencia Artificial y "Big Data" son los dos factores que abaratan e intensifican todo este mercado de datos en el que, en el fondo, nosotros somos las piezas en venta. No solo nos roban los datos, sino lo que estos representan, a nosotros mismos.

Y parece ser que esta forma de delincuencia está bien desarrollada en España.

 

* Una mirada europea: "Hackers roban la información personal de cientos de miles de clientes de una cadena de farmacias" RTVE -  ERR 4/04/2024 https://www.rtve.es/noticias/

lunes, 28 de agosto de 2023

Corrupción fina o todo queda en casa

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

El problema de la corrupción política es creciente en muchos países y es raro el día en que no se destapa algún escándalo en algún lugar del mundo, cada vez de forma más independiente de su grado de democracia. Pensamos que las dictaduras son más proclives a la corrupción, algo que es cierto, pero cada vez son mayores los escándalos que se producen en democracias más o menos consolidadas.

El panorama de noticias europeas que nos trae cada día RTVE.es, seleccionando lo que sucede por la Unión Europea es una buena ocasión para detectar lo que ocurre dentro de lo que son nuestras fronteras geográficas, económicas y políticas. Precisamente esta dimensión continental hace que se amplíe corrupción pues es más fácil diluirse entre instituciones que desconocemos y pasar desapercibidos.

Esta vez las noticias de corrupción nos llegan desde Estonia, con el titular "Escándalo por los negocios del marido de la primera ministra estonia con Rusia: lo que se sabe hasta ahora" (en el original de ERR News "Kaja Kallas scandal: The story so far").  El escándalo es un chanchullo de opacidad, empresas conectadas unas con otras para dificultar la pista del dinero en un sentido y otro, lo que les permitía vender a Rusia, pese a las sanciones:

Una entrevista realizada el 24 de agosto al propietario de Metaprint y Stark Logistics, Martti Lemendik, reveló que, en términos de volumen de ventas, entre el 24 de febrero y el 24 de agosto de 2023, la empresa vendió 29.817.709 euros en materiales en el mercado ruso.

Según EPL, contrariamente a las intenciones de los empresarios estonios de cerrar el negocio, el socio ruso de Metaprint, OOO Aeroprom, propiedad a su vez del director financiero de Metaprint, Emeri Lepp, tenía previsto ampliar sus operaciones.

Esto sugiere que Metaprint, Stark Logistics y Aeroprom son esencialmente la misma entidad, con Stark Logistics funcionando como su división de transporte.

Kaja Kallas ha mantenido durante todo el escándalo que ella y Hallik no hablaban de negocios en casa y que no estaba al corriente de las actividades empresariales de él hasta este lunes. Kallas ha sido una firme defensora del apoyo a Ucrania y de cortar los lazos comerciales con Rusia, instando a las empresas estatales a no tener tratos con Rusia. Posteriormente declaró que Stark Logistics concluirá sus actividades en Rusia en septiembre.*


 

No sé muy bien de qué hablaba este moderno matrimonio de la upper class estonia, probablemente de golf y del estado de los océanos debido al cambio climático, que es lo que se suele hacer en estos altos niveles.

Cuando se destapan cosas así, normalmente salen todas las mentiras y medias verdades que han estado diciendo y acaban liándose. Conforme van saltando las contradicciones, es más difícil mantener el tipo ante estos negocios en la sombra.

Esto de la esposa defendiendo unas cosas y el marido haciendo lo contrario no deja de ser un ejemplo de libro, de lo que supone hacer política hoy en este mundo tan complicado e interconectado. No vas a dejar que una guerra te estropee el negocio, eso si no es que has aprovechado la guerra para hacerlos. No hay duda de que las sanciones se firman, pero después hay que cumplirlas. Recordemos el caso de las "vacas locas" y cómo se burló la prohibición haciendo salir la carne para luego importarla como de "otro país". A grandes males, grandes remedios.

¿Pero cómo se lo toma la gente?

Las encuestadoras Norstat y Turu-uuringute realizaron un sondeo sobre si los ciudadanos creen que Kallas debería dimitir tras el escándalo. Para Norstat, el 57% de los encuestados cree que la primera ministra debería dimitir; para Turu-uuringute, el 48% opina que debería "dimitir definitivamente" y el 21% que debería "dimitir probablemente"


No sé si es mucho o no, pero lo más probable es que los defensores populares de los políticos se parezcan cada vez más a lo que ocurre con Donald Trump (el mal ejemplo que decíamos el otro día), cuanto peor sea la falta (o delito), más apoyos y más intensos se reciben.

Una sociedad medianamente razonable, constituida sobre unos ciertos valores éticos, condenaría sin paliativos una acción como esta sería muy firme, pero ¿dónde encontramos eso ya? ¿No tenemos a Rudy Giuliani arreglando votos para Trump y diciendo que lo hacen por "el pueblo americano", que son ellos? ¿No teníamos por aquí una concejala que se dedicaba al narcotráfico en su pueblo? Lo malo de la corrupción política es que, más allá del hecho, está el mal ejemplo, un factor esencial para comprender su expansión. El hecho de que la gente se acerque a la política no con vocación de servir y resolver problemas, sino hacerse rico es preocupante. Hay que conocer las instituciones por dentro, tener contactos para saber sacar provecho. La familia, aquí, es una ayuda, como vemos.

Los casos "familiares" de este tipo se multiplican por todos los países. El pacto de silencio en las comidas es una burda broma. Se trata de no preguntar de dónde ha salido un Rolls o quién paga el champán y el yate. El silencio no solo es desvergüenza, sino una barrera de prevención de lo que pueda ocurrir. Kallas podrá ser muy honesta en la política, pero la política es todo y la basura debajo de la alfombra no deja de ser basura.

El arte de conocer por dentro el funcionamiento, de tener buenos contactos, etc. es una forma al alza. Es mucho el dinero que se mueve. Ya no se trata de atracos, eso queda para la gente de abajo, sin recursos. La nueva delincuencia económica está bien relacionada y estudia con detalle los presupuestos europeos y nacionales para ver qué tajada se puede coger y ¡pa'la saca! Los delincuentes son cada vez más de portada del ¡Hola!

Decir que no hablas de negocios en las comidas es realmente un escándalo por sí mismo. Las maniobras empresariales del marido probablemente habrían sido muy aburridas y mejor hablar de otras cosas más entretenidas.

Por cierto, la Inteligencia Artificial que traduce el artículo invierte los papeles y da por sentado en un párrafo que "la primera ministra" se convierte en "el primer ministro". El original en inglés es "The PM's spouse apologized for not realizing sooner that his business dealings, while not in breach of sanctions, might still be construed as immoral". La frase traducida es: "La esposa del Primer Ministro se disculpó por no haberse dado cuenta antes de que sus negocios, aunque no infringían las sanciones, podían considerarse inmorales." Es cierto que "PM" y "spouse" son ambiguos, pero echarle un vistazo no está mal. Cuidado con la IA, no vaya a resultar un tanto machista.

¿Dimitirá Kaja Kallas... o lo negará 5 veces? 

 

* "Escándalo por los negocios del marido de la primera ministra estonia con Rusia: lo que se sabe hasta ahora" RTVE.es (traducido de ERR News "Kaja Kallas scandal: The story so far") 27/08/2023 url original https://news.err.ee/1609078387/kaja-kallas-scandal-the-story-so-far