Mostrando entradas con la etiqueta accidentes. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta accidentes. Mostrar todas las entradas

lunes, 9 de febrero de 2026

El sistema

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Muchos lo verán como "mala suerte, como "coincidencias" fatales. Estamos más preocupados por echarle la culpa a otros y alejarla de nosotros que de conocer las verdaderas causas de los desastres que nos afectan.

Llevamos una larga cadena de acontecimientos desastrosos, una especie de epidemia con la que tenemos que bregar sin saber muy bien cuál será la siguiente. Todas ellas forman un ejemplo de la falta de previsión de las cosas que puedan ocurrir, de una mirada falta de visión de conjunto. No aprendemos a pensar en términos sistémicos, una necesidad cada vez mayor para sobrevivir en un mundo complejo, un mundo de dependencias e interrelaciones.

Esta mirada sistémica choca con la tendencia a establecer límites y barreras, zonas propias sin tener en cuenta otros muchos factores que dependen de elementos exteriores pero interrelacionados. No enseñamos a mirar de esta forma, tendemos a pensar que controlamos todo, lo que es en la práctica imposible. Lo inesperado tiene sus raíces y aprender a encontrar lo que nos puede causar problemas se hace esencial, aunque no siempre se consigue.

A veces estas interconexiones son detectables y se hace necesario tener en cuenta no solo lo que nos puede pasar, sino tener en cuenta cómo lo que afecta a otros puede acabar afectándonos también de forma grave.

 Con el titular "El freno de la Alta Velocidad crea indefensión en los usuarios, dudas en los turistas y aboca a la ruina a miles de negocios de hostelería", Clara Pinar —en 20minutos— nos explica parte de esta interconexión sistémica, es decir, cómo están afectando a diferentes sectores básicos, como es el transporte por ferrocarril, a otros sectores. Evidentemente, el sector del transporte afecta a todo lo que circula por carretera, raíles o vuelos, pero hay muchos otros factores relacionados.

En la entradilla del artículo se nos explica que 

La reducción de la velocidad de los trenes, el retraso oficial en la línea Madrid-Barcelona o la sensación instalada de demoras empiezan a afectar ya a negocios vinculados al 'turismo de AVE' y siembra dudas entre los visitantes extranjeros, sin contar con el fin de las indemnizaciones por demora y billetes a un precio como si los trenes siguieran circulando a 300km/h.* 

Muchos se preguntan cómo pasado el tiempo desde el terrible accidente, del que seguimos sin saber las causas directas, la situación sigue siendo caótica y expande sus efectos a múltiples campos. Se trata de conexiones en cadena de la que no es fácil saber los efectos. Por ejemplo ¿es la competencia, con sus precios a la baja, un factor que ha hecho que las compañías reduzcan sus beneficios y esto haga que se invierta menos en mantenimiento? La reducción del número de trenes hace subir los precios de los billetes, provocando una disminución de los viajes y viajeros, lo que afecta a los comercios de los destinos, que se han programado conforme a una estimación de los visitantes y su promedio de gasto. Todas estas expectativas han dejado de cumplirse. Lo que pensábamos que iba a suceder ha dejado de ocurrir y los planes ya no se cumplen, arrastrando a los sectores involucrados cuyas conexiones no siempre son obvias, pero sí reales.

La inseguridad que los accidentes provocan genera nuevas inseguridades que se van extendiendo. El artículo se cierra señalando la ampliación del problema a niveles internacionales: 

También los turistas internacionales se empiezan a pensar si es factible dar un salto en el día de Madrid a Córdoba o León o de Barcelona a Zaragoza. Así lo advierte la Mesa de Turismo, que en las últimas semanas ha recibido un "aumento de consultas de turoperadores extranjeros "inquietados" por la situación ferroviaria. "Esto da una imagen tremendamente mala para el turismo", dice su vicepresidente, Santiago Vallejo, que confirma que están recibiendo "consultas de qué está pasando, qué puede suceder y qué alternativas hay" de transporte.

"Desde que el AVE se instauró en 1992, ha sido un impulso para el turismo y ha ayudado mucho a algo necesario, la deslocalización, que no todo el mundo se quede en Madrid", explica Vallejo, que no oculta la incertidumbre por "el camino que se está tomando", la Alta Velocidad, sin saber por qué derroteros seguirá. Por ejemplo, apunta sus dudas sobre la conexión por Alta Velocidad directamente con Barajas, que conectaría vuelos intercontinentales con  ciudades como Valencia. El sector turístico lo veía como el desarrollo de la "auténtica intermodalidad" y "ahora no se sabe qué va a pasar".

Igual que la Confederación Española de Agencias de Viaje, pide al Gobierno "una comunicación pública rigurosa, transparente y correctamente canalizada que evite un daño mayor a la confianza y reputación del destino España". *


Al final, las dudas acaban afectando a la "reputación", es decir, a la confianza, que es la base del sector. ¿Viajamos a un país que pasa de tener la segunda mayor red de alta velocidad a tener casi paralizado el movimiento, con sectores fuera de juego, zonas inseguras, miles de incidencias, etc. donde antes reinaba la confianza en la seguridad?  Esa es la cuestión que se plantean desde los sectores del exterior, incapaces de entender qué pasa en España, qué ha ocurrido en pocas semanas.



Está claro que existe un problema de mantenimiento que puede hacer romperse el sistema en su conjunto al dejar al descubierto una serie de problemas que salen a la luz a la vez. Hay que destinar al mantenimiento más recursos. No basta con hacer nuevas líneas o aumentar la velocidad si se deja de invertir en mantenimiento de toda la red. De no hacerlo, nos ocurren estas cosas.

Y quien dice el sistema ferroviario, dice también el sistema sanitario, también necesitado de una mayor atención, donde no se puede matar gente por aplicarle una vacunas de seis dosis, ni usar vacunas caducadas sin saber porqué están ahí o perder los datos de mamografías por "problemas informáticos", etc.

Cosas que parecen necesitar menos atención se nos revelan como terriblemente peligrosas para el conjunto. Una vía mal soldada es probablemente más barata que una bien soldada, pero este ahorro se pagará muy caro en un momento u otro y creará más problemas encadenados. Trenes, mamografías, apagones, vacunas... Todo parece fallar y hacerlo a la vez.

Nos dicen en El Independiente  que choques y descarrilamientos crecieron desde 2018. "Se dispararon" desde ese año: un 23% más de accidentes y un 50% de los descarrilamientos. ¿Se hizo algo o tiene que pasar un gran desastre para que se invierta en soluciones?



Solo mencionamos dos sectores, el ferroviario y el sanitario, pero seguro que a todos se nos ocurren otros en los que cada día descubrimos problemas y rogamos para que no nos pillen.

Nos hablan de "reputación" y este es otro factor clave. Muchos países están interesados en reducir los gastos que sus nacionales hacen en España. Eso se traduce en aprovechar estas malas noticias para sembrar el miedo que hace quedarse en casa. El sistema no acaba en nuestras fronteras. Sigue más allá. 

Prevención, anticipación, interconexión... son conceptos que debemos incorporar al día a día, quitarle cualquier signo de excepcionalidad y convertirlos en normalidad. Es bonito inaugurar, pero es necesario conservar, mantener. Es la forma de evitar aquello que nunca podría ocurrir.

 


 

* Clara Pinar "El freno de la Alta Velocidad crea indefensión en los usuarios, dudas en los turistas y aboca a la ruina a miles de negocios de hostelería" 20minutos 8/02/2026 https://www.20minutos.es/nacional/freno-alta-velocidad-crea-indefension-los-usuarios-dudas-los-turistas-aboca-ruina-miles-negocios-hosteleria_6930785_0.html




martes, 3 de febrero de 2026

De la dejadez a la prudencia

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

El miedo a que ocurra algo más está bloqueando muchas cosas y, sobre todo, está creando un profundo malestar entre los afectados además de darnos una triste imagen del país. Nuestros sueños de modernidad chocan con las tradicionales chapuzas. Creíamos haber salido de ese mundo, pero borrascas, apagones, descarriles, cánceres mal diagnosticados, sobredosis de vacunas o caducadas y demás nos están poniendo en nuestro lugar.

Era difícil aventurar un panorama de desastre global, algo que mostrara en su conjunto el mal estado del sistema. Pero lo hemos logrado. Los medios amontonan sus cámaras en las estaciones recogiendo la desesperación de la gente esperando y esperando, aburridos y temiéndose lo peor, sin llegar a concretar sus límites, del retraso al accidente,

Mientras los políticos aprovechan la ocasión para tirarse los trastos a la cabeza y acusarse mutuamente, la ciudadanía se pregunta por qué todos estos "fallos" de golpe, por qué pasamos del país moderno a la chapuza tradicional en apenas unos días.

Los españoles aprendemos léxico y tecnología con las explicaciones detalladas que se nos dan tras cada desgracia ocurrida. Sabemos ya un montón del funcionamiento climatológico, del funcionamiento ferroviario y sus estructuras, de cómo hay que soldar las vías: intentaron hacernos comprender el funcionamiento del sistema eléctrico tras el apagón global, pero no acabamos de entenderlo bien y nuevos desastres no hacen olvidar los viejos.

Supongo que algunos ponen el nombre de la tormenta de turno a sus hijos recién nacidos, sustituyendo al tradicional nombre del santo del día. Cada tormenta deja al descubierto nuevas chapuzas en forma de desprendimientos, de inundaciones, de campos anegados. Las tormentas se unen sistémicamente a los problemas ferroviarios y de malas construcciones en lugares donde nunca deberían haber estado. Las chapuzas y las desgracias van de la mano.

La palabra clave es "mantenimiento", el quid de la cuestión. Es la que mayoritariamente se usa como explicación. Cuando no falla una cosa, lo hace otra. A los políticos les gusta hacerse a foto de la inauguración, pero menos las inversiones en mantenimiento, que son más oscuras, sin protagonismo.

¿Recuerdan el estreno de aquellos trenes que no cabían por el túnel? El ranking de chapuzas tiene el listón muy alto. ¿Recuerdan las casas construidas donde no debían en la zona de la dana valenciana?

3/02/2023

Todo lo que hemos construido, todo, tiene fecha de caducidad. Pasada esa fecha, todo comienza a desmoronarse si no se renueva, si no se pone en marcha el discreto mantenimiento.

Leemos en 20minutos sobre este encadenamiento de problemas donde cada uno trata de evitar ser visto como el causante de desagracias y presumir de prudencia:

[...] el gestor de las infraestructuras ha pedido a Renfe, Ouigo e Iryo que reduzcan sus servicios en la línea Madrid-Barcelona porque los retrasos que está provocando la limitación de la velocidad -a 80km/h la semana pasada por una fisura detectada en la vía a su paso por Espluga de Francolí (Tarragona) y después elevada a 230 km/h, pero sin llegar a los 300km- está produciendo un embotellamiento en la vía que provoca que por ella haya trenes circulando a horas en las que deberían estar pasando los trenes auscultadores para detectar posibles desperfectos o los técnicos para repararlos, algo que en condiciones normales hacía desde medianoche hasta las seis de la mañana aproximadamente. "Estaban llegando dentro de la banda de mantenimiento", justifica Adif su petición a las operadoras de que reduzca frecuencias en el AVE Madrid-Barcelona que, en realidad, Ouigo e Iryo ya habían empezado a aplicar la semana pasada.   *

Todo lo que no era problemático o no sabíamos que existía —¿sabía que hay "trenes auscultadores"?— sale ahora a la luz. Pero reduciendo frecuencias y velocidades, el colapso queda garantizado. Mejor, dirán algunos con toda la razón, el colapso que el accidente, pero eso no baja el enfado de los que han programado su vida contando con la alta velocidad o con las cercanías.

Las quejas ante las cámaras en las estaciones son siempre las mismas: la tardanza y la falta de información. La España que se movía a alta velocidades ha dejado de hacerlo. Te bajan en una estación y te suben en un autobús hasta otra. Aquello que era un plácido y rápido viaje, un par de charlas con el móvil, se ha transformado en una especie de "yincana"  llena de imprevistos, una tortura sobre raíles con episodios acuáticos, choques con muros caídos y un sinfín de trágicos episodios.

Los trágicos accidentes son una mezcla de fatalidad y de imprevisión acumulada. No se puede tener control sobre todos, pero no es lo mismo que irlo perdiendo sobre muchas cosas. Podemos echarle la culpa al clima o a Mariano Rajoy, como hacen sus enemigos, pero eso no excluye nuestra responsabilidad, algo que debemos exigir. Las vías no tienen color político, pero sí los responsables del mantenimiento, de la inversión y de la supervisión. A lo mejor hay demasiadas "mentes privilegiadas" al frente y se pasan la pelota de la inversión en mantenimiento, que se podría desglosar en muchos apartados.

Soy usuario diario del tren desde hace casi veintitrés años.. Desde hace cuatro años, los problemas anteriormente inexistentes se han multiplicado. Retrasos, paradas eternas, trenes que no concluyen el trayecto y te dejan en mitad del recorrido, pantallas interiores apagadas, carteles exteriores apagados, obras interminables en estaciones...

Todos dicen haber hecho lo suyo, pero la realidad nos muestra trágicamente otra cosa. Ahora todos son prudentes. ¿A qué niveles de dejadez, de falta de control eficaz, hemos llegado para que haya que revisarlo todo?

 

* Clara Pinar "Cancelaciones, trenes dobles para reubicar pasajeros y paradas suprimidas: el AVE Madrid-Barcelona mengua a petición de Adif" 20minutos 3/02/2026 https://www.20minutos.es/nacional/cancelaciones-trenes-dobles-para-reubicar-pasajeros-paradas-suprimidas-ave-madrid-barcelona-mengua-peticion-adif_6928922_0.html

viernes, 31 de enero de 2025

El nazi que lleva dentro

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

El trágico accidente ocurrido ayer entre un avión comercial y un helicóptero militar junto al río Potomac, del que continúan sacando cadáveres, ha actuado como test sobre cuál es la personalidad de Donald Trump, cuál es su visión del mundo y, lo peor, cómo afectará a la propia imagen de los Estados Unidos, a la polarización de su población.

La necesidad de presentar un perfil dinámico y resolutivo ha dejado al descubierto, una vez más, quién es Donald Trump y el nazi que lleva dentro. Sin mediar dato alguno, Trump ha responsabilizado a las personas con discapacidad intelectual y a las políticas de inclusión anteriores en una insólita y vergonzosa declaración tras el accidente. En RTVE.es podemos leer sus palabras:

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha responsabilizado este jueves a sus predecesores demócratas Joe Biden y Barack Obama de haber rebajado los estándares de seguridad aérea para promover políticas de diversidad. Es una respuesta al accidente del helicóptero del Ejército estadounidense que colisionó con un avión de pasajeros sobre Washington D.C, causando 67 muertos. Más tarde, el líder republicano ha firmado una orden ejecutiva que ordena revisar las contrataciones y los cambios de protocolo efectuados bajo el mandato de Biden.

"He dado prioridad a la seguridad. Obama y Biden y los demócratas anteponen la política", ha dicho en rueda de prensa en la Casa Blanca y mientras ha prometido que su Administración "llegará al fondo de este asunto". Al mismo tiempo ha atacado los programas de fomento de diversidad y ha asegurado que "la Administración Federal de Aviación (FAA) estuvo contratando trabajadores que padecen discapacidades intelectuales severas, problemas psiquiátricos y otras condiciones mentales y físicas bajo una iniciativa de contratación de diversidad e inclusión". También ha culpado Obama por impulsar políticas paritarias en cuestiones raciales en este ámbito. 

La declaración injustificada y absurda revela la personalidad de Trump y anuncia la entrada de lleno en un reino retrogrado y prejuicioso. Los norteamericanos le han votado masivamente y ahora deben aguantar todo esto de manos de su presidente.

La "explicación" dada por Trump para distanciarse de la administración anterior es una forma inmoral de hacer política que muestra su fondo. En algún momento, los Estados Unidos deberán entender quién es Donald Trump y atreverse a juntar todas las piezas del puzle que va dejando en su camino. En algún momento, los norteamericanos deberán despertar del sueño y descubrir la realidad de la persona a la que han elegido para dirigir los Estados Unidos.

Racista y xenófobo, machista, narcisista, autoritario y vengativo... Donald Trump tiene todas las cualidades para arrastrar a los Estados Unidos, en cuyo nombre dice actuar por indicación divina, al desastre y la vergüenza.

The New York Times 31/01/2025

Responsabilizar del desastre y vincular a las políticas de integración es dar un paso más tras la raya. ¿Lo va a usar para eliminarlas? ¿Utilizarán otros sus palabras para hacerlo, para despedir gente que tengan contratada?

  Si esa fuera la única faceta de Trump, ya sería deleznable, una bellaquería. Pero Trump sigue sumando y sumando, arrastrando a los Estados Unidos que asumen sus visiones del mundo.

La rapidez con la que Trump ha elaborado su "teoría" explicativa del accidente nos muestra una vez más su idea de que el que da primero da dos veces. Trump busca esa inmediatez para que la mentira circule a sabiendas de que sus seguidores la creerán y la harán circular. Serán los otros quienes tengan que desmontarla y vencer la resistencia ofrecida por sus fanáticos seguidores. Trump lanza la piedra a sabiendas de su efecto; él juega con blancas, les marca el camino a unos y a otros. 

Cuando salga algo parecido a una "verdad" será demasiado tarde. Habrá millones convencidos de que la culpa la tienen los discapacitados y la política de integración a los que una administración demócrata, empeñada en hundir al país por cualquier causa conspiratoria, coloca en cualquier lugar. 

La paradoja salta en 20minutos, donde un titular nos informa de que en su mandato anterior también se realizaron programas de integración. ¿Se ha olvidado de ello? ¿O quiere que otros se olviden?

¿Qué propone, eliminarlos? ¿Despedirlos? Si los inmigrantes son peligrosos criminales y los discapacitados peligrosos trastornados mentales, la América que queda es la "limpia" de corazón, mente y genes. Es la que apuesta por un líder claro, firme que lleve al país a la cumbre, a cumplir su destino triunfante, al "MAGA".

Si en unos años, los norteamericanos quieren cambiar de presidente, ¿habrá otro asalto al Capitolio? Si sigue así todo esto, la gente no se estará preguntando si Elon Musk ha hecho un saludo nazi o no; se estarán preguntando entonces porque algunos no lo hacen. 

* "Trump llegará al "fondo" de las causas del accidente aéreo y apunta a las cuotas de diversidad de Obama y Biden" RTVE.es https://www.rtve.es/noticias/20250130/trump-accidente-aereo-politicas-obama-biden/16429459.shtml

jueves, 11 de agosto de 2022

Siniestros laborales

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Contra el triunfalismo local y el pesimismo deslocalizado, la realidad es tozuda y no deja mucho lugar a la especulación. La noticia está como un islote. La rodean muchas otras que tampoco nos permiten muchas alegrías. El titular de RTVE.es nos explica la situación: "Los accidentes de trabajo mortales suben un 18 %, con 394 fallecidos hasta junio."* Es triste estar sin trabajo, pero lo es más fallecer en el trabajo. Esos malos datos no son mera anécdota sino una consecuencia de una situación cada día más complicada en las condiciones de trabajo:

Los accidentes laborales causaron 394 muertes en el primer semestre de este año, un alza del 18 % frente al mismo periodo del año pasado, lo que en números absolutos supone 60 fallecidos más, según los datos actualizados por el Ministerio de Trabajo.

De esos accidentes mortales, 320 fueron en la jornada de trabajo, 43 más (15,5 %); mientras que 74 fueron en desplazamientos al trabajo, los denominados "in itinere", 17 más que en el mismo periodo del año pasado (29,8 %).

Por causas, y dentro de los accidentes en jornada, infartos, derrames y otras causas naturales fue la primera con 126 fallecidos, 19 más que en la primera mitad de 2021. No obstante, otras causas como golpes o ahogamientos sufrieron subidas importantes con 15 fallecidos más en cada una de esas clasificaciones.

Por sectores, los servicios acapararon el mayor número de accidentes mortales en jornada con 137, aunque los mayores incrementos fueron para la agricultura con 58 fallecidos, 32 más que en la primera mitad de 2021; y en construcción, con 70 accidentes mortales, 19 más.

Del total, 353 accidentes mortales fueron entre asalariados y 41 entre trabajadores por cuenta propia y, por sexo, 362 fueron hombres y 32 mujeres.* 

Habrá algunos optimistas que digan que los accidentes laborales aumentan porque hay más trabajadores activos. No es cuestión del vaso lleno o vacío sino de las condiciones reales en las que se está trabajando y en dónde se está ahorrando, que es indudablemente en los trabajadores.

Las pancartas sindicales piden que no hay ni un muerto más, pero esas pancartas pueden ser reutilizadas en el siguiente accidente fatal. La lista no cesa porque no se ven llegar esas medidas que se piden en cada protesta por el fallecimiento de los trabajadores. Ahora, con las medidas de ahorro energético, se ha escuchado más la protesta por cómo puede afectar a los clientes que a los trabajadores y sus condiciones de trabajo.

Son muchas personas las que te dicen que en sus empresas han reducido personal y que lo que antes hacían cuatro, ahora lo hacen dos a destajo y por el mismo sueldo, cuando no por menos. Esta larga crisis se está saldando con una carga constante sobre los trabajadores y una enorme demagogia desde parte del empresariado que cada vez que debe aportar algo contesta lo mismo, "no es el momento", sin explicación alguna de cuándo llegará ese momento. Las amenazas contra cualquier medida que favorezca a los trabajadores se salda con la amenaza de que así se aleja a los inversores, que verán reducidos sus márgenes de beneficios. En algunos casos, como está ocurriendo con la energía, los márgenes de beneficio son escandalosos. Los números son los números. También los de las muertes de trabajadores.

Hablar aquí de "causas" de los accidentes es delicado porque lo que aparece no explica nada; nos dan detalles pero no los que realmente explican por qué hay ese aumento en tan poco tiempo. Los errores cometidos por agotamiento, por falta de protección eficaz, falta de formación, etc. son frecuentes.

Hemos tenido estos días los escándalos de las muertes de los barrenderos por los golpes de calor y la polémica sobre si el traje estaba homologados. En años anteriores hemos tenido noticias sobre las malas condiciones de los temporeros, con muertes igualmente por el calor.

Que los sistemas de prevención se vean como "antieconómicos", que se reduzcan tiempos, etc. son una muestra más de esta deshumanización que nos está definiendo cada día. Se ha perdido cualquier atisbo de sentido social del trabajo hasta reducirlo a un puro sistema de beneficio donde los medios importan poco.

Esto afecta, por ejemplo, a los comisionistas del "pa'la saca" y demás, capaces de enriquecerse sin problemas ante la necesidad de mascarillas durante una pandemia o los que obligaban a ir a comprarlas a Francia y Portugal ante los precios abusivos de nuestras farmacias; afecta a las personas muertas en una mesa de operaciones de estética o cualquier otro incidente que nos muestra cómo se anteponen los intereses económicos ante cualquier principio laboral o ético. 

Los sindicatos vienen denunciando desde hace meses el incremento de la siniestralidad laboral. Desde UGT han subrayado que las cifras "ponen de relieve que la seguridad y salud en el trabajo se está dejando en un segundo plano en las empresas y no funcionan los mecanismos preventivos" y que "en cuanto aumenta la actividad, aumenta la siniestralidad".

Y han reclamado al Gobierno "actuar" abriendo una mesa de diálogo social en materia de siniestralidad laboral donde se acuerden medidas urgentes y se articule un plan de choque.*


 

¿"Actuar"? En este clima de enfrentamiento por todo, es difícil que nadie pueda poner algo realmente eficaz y no solo, en el mejor de los casos, unas medidas improvisadas para las empresas. Con la precariedad de los contratos, por mucha fórmula imaginativa que se cree, los trabajadores se ven obligados a aceptar lo que hay, aunque repercuta en su salud y seguridad.

Las cifras de accidentes laborales son algo muy serio, tanto por las muertes como por lo que representan de tendencia, de camino en la dirección contraria a la que se debería emprender. Pero este es el destino de esta España enfrentada por todo y en la que cada uno vela por lo suyo sin sentido de comunidad o, si se prefiere, social. Basta con escuchar un poco y se comprueba que las relaciones laborales están siendo realmente perversas.

Hemos visto cómo durante la pandemia normas de seguridad se quedaban en frases vacías, ambiguas con las que las empresas intentan lavar su responsabilidad dejando en manos de los demás las decisiones. Bajo un confuso "se recomienda" en cualquier tipo de circunstancia, poco o nada se hacía. Las situaciones de explotación se saldan con un "si no te gusta, ya sabes", típico de la prepotencia del que sabe que hay cola de gente para hacerse con un trabajo sin protestas.

Vamos hacia una sociedad atomizada donde cada uno vive em un área de la jungla donde intenta sobrevivir. Quizá lo estemos ya. El informe de Funcas de este año nos decía ya que España estaba por encima de la media europea en cuanto a accidentes de trabajo.

Informe de Funcas 2022 (descargar)

 



* "Los accidentes de trabajo mortales suben un 18 %, con 394 fallecidos hasta junio" RTVE.es 10/08/2022 https://www.rtve.es/noticias/20220810/accidentes-mortales-trabajo-suben-dieciocho-ciento/2395630.shtml

domingo, 17 de abril de 2022

Las predicciones del big data

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

No es fácil hacer ciertos pronósticos; sin embargo, lo hacemos todos los días. Desde los medios nos retan a desafiar las estadísticas de muertes que se han previsto para Semana Santa en España. Es una forma llamativa de atraer la atención sobre el problema, pero convierte, en cierto sentido, lo que es una predicción en una profecía. Se trata de desafiar al destino. Los titulares de los medios españoles recogen esta predicción y la convierten en maldición: "Estas son las personas que morirán en la carretera esta Semana Santa, según el Big Data" (La Vanguardia), "El 'big data' pronostica cuánta gente morirá esta Semana Santa en las carreteras de Castilla y León" (El Español), "Esta Semana Santa morirán en las carreteras 36 personas, así lo asegura el big data" (ABC), "Cuántas personas morirán en Semana Santa en la carretera, según el 'Big Data'" (20Minutos), "Los datos dicen que 36 personas morirán esta Semana Santa en accidentes de tráfico: "hagamos que el big data se equivoque" (La Sexta)... Es la respuesta a una provocativa campaña de la DGT, ya una costumbre, para evitar que cada periodo vacacional se produzca la temida sangría de accidentes.

La campaña se personifica en rostros y perfiles, los de sexo y edad. Se nos dice que serán "9 mujeres", que serán "27 hombres", un total de "36 personas". Un chico de "17 años" y una chica de "25 años" afirman que estarán entre las muertes que se produzcan, según el Big Data. Una vez más se les ponen rostros a estas campañas vacacionales.

La campaña plantea un desafío: "Hagamos que el big data se equivoque". En La Sexta leemos:

Para evitar siniestros de tráfico, la DGT ha recurrido a uno de los más importantes analistas de Big Data en España quien, con más de 10 millones de siniestros de tráfico y a través de algoritmos y modelos matemáticos, ha calculado el número de fallecidos en carretera esta Semana Santa.

Según este experto serán 36 personas con diferentes perfiles quienes morirán estas vacaciones porque el Big Data, los algoritmos y las estadísticas lo pronostican todo: la edad, cuántos hombres, mujeres o niños, en qué lugar y a qué hora, qué tipo de accidentes y con qué vehículo… "Pero si sabemos que estamos dentro del perfil de las personas que tienen más probabilidad de fallecer y somos conscientes de ello, podemos evitarlo y hacer que el Big Data se equivoque", explican desde la nueva campaña de la DGT.* 

Indudablemente es una descripción del Big Data por la que le hubieran mandado a la hoguera en la Edad Media. Sin dudar de la profesionalidad del experto, mucho me temo que le estén esperando el primer día después de las vacaciones para hacer las comprobaciones de rigor.

Transmitir poco más menos que solo falta el DNI, que no se da supongo por la protección de datos, es convertir en "inevitable" precisamente lo que puede ser evitado. Si sabemos dónde y cuándo —en qué lugar y a qué hora, se nos dice—, qué tipo de vehículo, etc. el Big Data se parece más a un horóscopo que a otra cosa, a una especie de bola de cristal infalible, que a otra cosa.


No sé si este tipo de campañas basadas en la certeza, en un futuro visible pero cambiable, al que la profecía misma hace cambiar es el mejor camino para lo que es la educación vial y las medidas preventivas de diverso orden.

Estas "predicciones", que se centran en las víctimas, se deberían centrar más en las "causas". Presentando a las víctimas, poniéndoles cara, y no a los responsables se soslayan los motivos reales de los accidentes. No sé si el "miedo", que siempre ha centrado estas campañas, es la motivación más segura para evitar muertes.

El estado de las carreteras, su trazado, etc. es un factor relevante en los accidentes, máxime si sabemos que hay "puntos negros", lugares mal cuidados, mal diseñados o mal señalizados. Si hay lugares en los que se repiten accidentes, está claro que hay algo allí que no está bien.

La campaña de la DGT es demasiado personalizada. Pero ese es su objetivo: si nos identificamos con los perfiles pensaremos que podemos ser nosotros. Sin embargo, la idea de que "se puede saber" el tipo de vehículo, lugar, etc. es claramente contraproducente porque, de creerse, puede dar una falsa sensación de seguridad que lleve al desastre.

Estamos usando de una forma peculiar el término y concepto del Big Data, convirtiéndolo en palabra mágica sobre la que, al no entenderse, establecer todo tipo de ideas milagrosas o mágicas. Si con el "Big Data" se puede saber lo que se nos dice a través de la DGT, a quien hay que tener miedo no es a la carretera, sino al propio Big Data. Y más allá del periodo vacacional. ¿No dijo el big data nada sobre los muertos en la pandemia, por ejemplo, en las residencias? El big data no es algo que esté ahí, hablando como un oráculo. Es el resultado de estudios que se pueden hacer para muchas otras cosas. Escuchamos mucho más intuiciones, que este tipo de profecías.

Una personalización excesiva de los perfiles puede provocar un miedo que no es precisamente la condición idónea para la conducción. Entre el exceso de seguridad y el exceso de miedo debería haber un estado intermedio que queda siempre sin cubrir ante el estilo por el que se optó hace años, el tremendismo publicitario. Mostrar coches destrozados, víctimas en hospitales, etc. y ahora, el destino encarnado en el Big Data que todo lo ve. Por otra parte, esta campaña se enfrenta a los cientos de campañas, nacionales, autonómicas y locales, lanzando a la gente a las carreteras para disfrutar del buen tiempo, la gastronomía y las procesiones, entre otras muchas cosas.

¿No nos dice nada el Big Data sobre el estado de las carreteras, sobre las inversiones en infraestructuras, sobre la señalización, sobre el peso de las campañas mediáticas de movilización vacacional, etc.? ¿Por qué solo ponerle cara y, por ejemplo, no lugar, algo que a lo mejor hace cambiar de destino a los viajeros hacia lugares mejor cuidados y más seguros? ¿Por qué no se nos dice desde la DGT que X número de personas morirán en el tramo XXX de la carretera de XXXX, en tal localidad o Autonomía?

Quizá es más fácil ponerle cara que ponerle presupuesto. 


* "Los datos dicen que 36 personas morirán esta Semana Santa en accidentes de tráfico: "Hagamos que el Big Data se equivoque"" laSexta 8/04/2022

https://www.lasexta.com/noticias/sociedad/datos-dicen-que-36-personas-moriran-esta-semana-santa-accidentes-trafico-hagamos-que-big-data-equivoque_20220408624fdeae2dc8df00010c52d4.html

viernes, 14 de enero de 2022

Prevenir y curar

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)


Lo mejor de lo malo es que no ocurra, sin embargo lo hace. El caso del castillo hinchable que ha causado la muerte de dos niñas en días recientes además de una tragedia para esas familias es un mal ejemplo de la forma de actuación.

El castillo se voló por una ráfaga de viento, sí, pero sobre todo se voló porque no tenía los mínimos requerimientos de seguridad con anclajes fijados a un banco, una farola, un árbol y no sé que otro elemento incapaces de ofrecer la sujeción necesaria a un viento como el que se produjo en aquel momento.

Cada vez que me muestran las televisiones imágenes de los equipos de la policía científica trabajando, de cómo toman fotos y miden distancias, etc. me llega a la mente la misma pregunta: ¿por qué no se hizo antes? Los defectos en el anclaje eran obvios y no sé porqué le dan tantas vueltas a no ser que se trate de mostrar la atención que no se le prestó.

Desgraciadamente son cada vez más los acontecimientos que escapan a una vigilancia y control que debería asegurarse de que las cosas no ocurren y menos de levantar acta de desastres. Nos estamos acostumbrando más a esta forma de entender el mundo que es, sobre todo, trágica y barata.


Ayuntamientos y demás instituciones son responsables del día a día en el espacio público. Esa responsabilidad es previa, es decir, deberían velar por la seguridad antes de que ocurran los desastres y se produzcan víctimas. Si el castillo hinchable estaba mal anclado, como es evidente que lo estaba, lo estaba a simple vista y solo habría hecho falta que alguien lo inspeccionara. ¿Puede cualquiera levantar un castillo hinchable en la calle sin que nadie lo revise? ¿No existe un permiso que se concede a la vista de la instalación o se concede antes?

He señalado también "barato". Las instituciones públicas cuentan cada vez con menos personal y muchos permisos se tramitan vía internet. Solo si hay un problema, entonces se presentan. Pero ya suele ser, como en este caso, muy tarde. Solo queda levantar acta de la desgracia y entonces nos preocupamos por los "papeles", por los permisos, etc. Es una enorme ironía que se nos comenten las imágenes que aparecen en las televisiones diciendo que "los investigadores están intentando saber qué ocurrió". ¿Hace falta explicarlo? Que nadie obligó a arreglar la chapuza antes de que ocurriera algo.

Los ejemplos podrían multiplicarse. Son muchos los accidentes que se producen no por fatalidad sino por falta de inspecciones eficaces por reducción del personal. Edificios en mal estado que se derrumban  porque las crisis hacen que se ahorre en mantenimiento y las instituciones en personal.

Tenemos un país en cuadro, en el que no es posible ejercer las labores de vigilancia y control adecuadas. Esto vale para castillos hinchables y otras atracciones de feria o la sanidad pública donde las denuncias de personal insuficiente se vienen produciendo desde años antes de la pandemia. Ahora nos extrañamos porque haya problemas de atención, colapsos, revisiones en tres minutos porque no hay ni tiempo ni médicos para más.

Nuestros políticos presumen de "gestores", pero lo que hacen es recortar básicamente en personal, que es el capítulo más caro y menos manipulativo. Cuesta creer que se sigan sin atender las demandas de personal sanitario o las nuevas protestas en el campo educativo donde no se pueden aplicar medidas porque no se invierte en su ampliación y mejora. Movilizar a médicos y personal sanitario, a estudiantes de Medicina y Farmacia, etc. son solo parches que dejan en evidencia que el sistema tiene enormes carencias.

No se puede prever una pandemia, como tampoco una ráfaga de viento. Pero si se puede revisar las instalaciones con detalle antes de que se pongan en marcha, con viento o en calma; sí se pueden mejorar los servicios para que la sociedad esté más segura.


Casos como el de las menores tuteladas explotadas sexualmente no son más que un ejemplo de este tipo de negligencia por escasez de personal y de motivación para el propio trabajo. Lo tenemos en muchas instituciones donde la forma de entender las administraciones públicas es someterlas a recortes constantes y a protocolos paralelos que no hacen sino recargar de trabajo, la mayoría de las veces inútil, como pasa en muchos casos, incluida la enseñanza universitaria, sometida cada vez más a funciones administrativas ante la reducción del personal.


El tiempo que está estropeada una escalera mecánica en el transporte público se ha multiplicado. Hay menos personal y el envejecimiento de los materiales hace que se reproduzcan los fallos. Los viajeros deben subir las escaleras en estaciones con bastantes problemas allí donde hay conexiones con estaciones de ferrocarril o el aeropuerto porque suelen ir cargados con maletas. Para evitar los problemas del uso continuo del ascensor, que obligaría a un mantenimiento constante, la solución que se ha buscado es hacer invisibles los indicadores, por lo que los viajeros que no lo saben bajan con riesgo estrechas escaleras cargados de maletas. Algún día habrá un accidente mortal y tendremos a la policía científica y al personal del servicio tratando de investigar qué pasó.

Los nuevos jefes muestran a sus superiores su eficiencia gestionando servicios más baratos, lo que suele hacerse con nuevas exigencias al personal existente, cada vez más reducido.

Hoy se nos repite como un mantra que "todo es seguro". Todo lo es hasta que deja de serlo. Hace falta menos palabrería y más control de lo que por falta de él padecemos o podemos padecer de forma trágica como en el caso del castillo de Mislata. La muerte de las dos niñas se podía haber evitado con una simple inspección a los anclajes que se habían puesto en la atracción, claramente insuficientes. 

Cuando se producen, salen a la calle todos los dispositivos a mostrarnos... ¿qué? Más vale prevenir, pero es más caro.  Lo que se invierte en seguridad siempre parece excesivo y muchos se empeñan en señalar que es innecesaria. Las probabilidades de que ocurra algo suelen ser menores que las de que no ocurra. ¿Cuántas ráfagas de viento hay de esa intensidad? Hasta el día en que ocurre. A la imprevisión llaman azar.


lunes, 25 de octubre de 2021

El demonio de las armas

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)


En los Estados Unidos, el lugar del planeta donde probablemente haya más propietarios de armas, más armas almacenadas y se vendan más que en el resto, la atención mediática está fijada en el desgraciado caso del actor Alec Baldwin.

Nos llegan habitualmente noticias de matanzas en campus, en calles y plazas. Esta vez es una muerte involuntaria, un accidente, lo que ha llamado la atención. La investigación se centra ahora en la persona responsable, del arma, un técnico con una larga lista de incumplimientos de seguridad en los rodajes, según señalan en la CNN:

 

An assistant director on the film set of "Rust" was the subject of complaints over safety and his behavior on set during two productions in 2019, two people who worked closely with him tell CNN.

The complaints against assistant director Dave Halls include a disregard for safety protocols for weapons and pyrotechnics use, blocked fire lanes and exits, and instances of inappropriately sexual behavior in the workplace.

Halls was identified in court documents as the assistant director who handed actor Alec Baldwin a prop firearm, which when fired struck cinematographer Halyna Hutchins with a live round. Hutchins was later pronounced dead at a New Mexico hospital.

Maggie Goll, an IATSE Local 44 prop maker and licensed pyrotechnician, said in a statement to CNN that while working on Hulu's "Into the Dark" Anthology Series in February and May of 2019, Halls neglected to hold safety meetings and consistently failed to announce the presence of a firearm on set to the crew, as is protocol.

"The only reason the crew was made aware of a weapon's presence was because the assistant prop master demanded Dave acknowledge and announce the situation each day," Goll's statement reads.* 


¿Por qué fue contratado con ese historial? es la pregunta que muchos se harán. Sobre el técnico también caen otras "virtudes", como el acoso a sus compañeras, lo que lo hace más inexplicable su presencia. Quizá sea un racional ejercicio inútil tratar de comprender lo ocurrido, quizá estas cosas pasan, como suele decirse, porque tienen que pasar o, si lo preferimos, acaban pasando porque las armas nos engañan, nos hacen creer que las controlamos y esperan su oportunidad.

En absoluto trato de rebajar el nivel de responsabilidad del técnico irresponsable. Todo lo contrario. Creo que es un ejemplo claro de persona que acaba causando problemas porque no tiene sentido real de lo que está haciendo, aunque crea lo contrario.


No sé las estadísticas de muertes accidentales en los Estados Unidos por armas de fuego, pero no deben ser números tranquilizadores. Asociamos los accidentes con la falta de pericia, pero suelo ser el exceso de confianza el que causa más accidentes.

Sin embargo, lo ocurrido en este rodaje parece que excede un simple accidente. En otro de los artículos en la cadena televisiva se señala:

The shooting has raised critical questions from gun experts looking into how the tragic incident occurred.

"There's no reason to have had a firearm that was capable of discharging live ammo on the set," Steve Wolf, a firearms safety expert, told CNN on Saturday. "A prop gun is a gun that's been specifically manufactured for shooting blanks, not bullets. In fact, the bullets won't fit into a gun that's been modified properly, only blanks will fit into it.

"And that's a safeguard to ensure that live ammo is not loaded into guns that are used on set. So if you don't use the right type of gun, you're not going to get the safety benefit that's been engineered into it," Wolf said.

Before the shooting, some crew members quit over safety concerns on set -- including gun inspections and Covid-19 protocols not being followed, according to the Los Angeles Times and other media reports.

Three crew members who were on the set last weekend told the Los Angeles Times there were two accidental prop gun discharges before Thursday's fatal shooting. On October 16, Baldwin's stunt double unintentionally fired rounds after he was told the gun was "cold," two of the crew members, who witnessed the discharges, told the newspaper.

The film's production company told Deadline in a statement that it was not notified of official complaints regarding weapon or prop safety on set.

"We will be conducting an internal review of our procedures while production is shut down," Rust Movie Productions, LLC said in a statement. "The safety of our cast and crew is the top priority of Rust Productions and everyone associated with the company."

CNN has made multiple attempts to reach Rust Movie Productions for comment but has not received a response.**

 


El hecho de que gente renunciara por incidentes previos sobre seguridad de las armas y los protocolos de seguridad anti COVID nos indican que había algo más que "relajación" o "negligencia". Independientemente de lo que señalen las investigaciones parece que han fallado demasiadas cosas en muy poco tiempo y que pasan por el mismo encargado.

Si los expertos señalan que una pistola en condiciones de rodaje no puede disparar balas reales porque está modificada para ello, ¿por qué esta sí las disparaba? Es una pregunta que las investigaciones deberán dejar claro.

Las muertes absurdas nos suelen hacer reflexionar más. Pero nunca lo suficiente. La violencia imaginaria de las películas afecta a la realidad exterior. Esta vez, la violencia ficticia se ha convertido en real y ha causado la muerte de una persona. Al dolor de los que han perdido a la ayudante de fotografía, a sus familiares y amigos, se suma la comprensión del dolor de Alec Baldwin, algo con lo que tendrá que vivir los días que le restan de vida.

Hace unos días, en unas imágenes televisivas, se nos mostraba al actor feliz con su familia. Se nos decía cómo esta había transformado una vida anterior complicada. No tratemos de encontrar racionalidad donde no la hay. Hay que convivir con la irracionalidad absurda en esta extraña lotería vital. Pero también hay que tratar de quitar de en medio a aquellos a los que les gusta jugar con la suerte, especialmente con la suerte de los demás.

Nos duele la muerte absurda de Halyna Hutchins; nos duele también la herida de Baldwin, de la que será dolorosamente consciente el resto de su vida. Nos duelen porque nos hacen pequeños al ver lo poco que controlamos del mundo.

Hay mucho que ver todavía en este caso. 


* Julia Jones "Assistant director on 'Rust' was subject of complaints dating back to 2019" CNN 24/10/2021 https://edition.cnn.com/2021/10/24/entertainment/rust-shooting-assistant-director-halls-complaints/index.html

** Aya Elamroussi, Lucy Kafanov y Claudia Dominguez "Family of Halyna Hutchins mourns slain cinematographer as investigation into 'Rust' film set shooting continues" CNN 24/10/2021 https://edition.cnn.com/2021/10/24/entertainment/alec-baldwin-rust-shooting-sunday/index.html