Mostrando entradas con la etiqueta vivienda. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta vivienda. Mostrar todas las entradas

martes, 14 de octubre de 2025

El CIS de Tezanos y la felicidad económica

Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Resulta incomprensible que el gobierno no convoque elecciones generales con unas ventajas tan notables, junto al hundimiento de sus rivales, como las señaladas por la reciente encuesta del llamado "CIS de Tezanos". Lo que antes era el CIS a secas ha pasado ser llamado "de Tezanos" estableciendo una especie de marcador poco creíble para la institución. Que dudemos de los resultados del CIS, de los que suben y bajan en términos absolutos o en términos relativos, no es bueno para el CIS y su credibilidad. Y sin eso no es nada.

Yo creo que ni el propio gobierno se cree los datos que nos ofrecen y de ahí que esas elecciones no se convoquen pese a la petición de aquellos de los que se nos dice que están hundidos en la miseria electoral.


Los medios ofrecen sus propios datos de las encuestas que encargan a empresas independientes y que casi nunca coinciden con los que ofrece el "CIS de Tezanos",

En cuanto a las preocupaciones de los españoles, tampoco reflejan esa salud de hierro que dicen que tiene la economía española. En RTVE.es se nos dice al final qué nos preocupa:

La vivienda continúa siendo el primer problema nacional y marca un nuevo récord de menciones como uno de los tres principales problemas que existen actualmente en España, y lo mismo ocurre con la preocupación por la mala calidad del empleo, que figura como tercer problema del país.

En concreto, las alusiones a la vivienda alcanzan el 37,1%, más de siete puntos por encima de su resultado del barómetro anterior. La inmigración se mantiene como segunda inquietud, aunque cae notablemente, del 27,3% al 20,5%. La tercera posición es para la calidad del empleo, que se anota un 18,3%, superando el récord que se había anotado en el sondeo de septiembre.

También se refleja una subida de las menciones a los problemas de índole económica (sube ocho décimas, hasta el 15,7%), la sanidad (13,4%, 2,6 puntos más que en septiembre) y a la corrupción y el fraude, que crecen del 10,9 al 12,5%, aunque esta cuestión haya caído en la lista.*

Desde luego, si estamos ante una economía "sana", "robusta", etc. que venga Dios y lo vea, como se suele decir, Nadie entiende cómo con estos tres "problemas nacionales" punteros, siguen saliendo nuestros gobernantes a presumir de economía.

Quizá las cuentas que se hacen no se hacen de forma adecuada. Nos dicen otras fuentes que la distancia entre los que más ganan y los que menos no solo crece sino que crece mucho. A lo mejor con lo de que la Economía va bien se refiere a los que les va bien con este tipo de extraño reparto que hace más pobres a los pobres, a los que tampoco se puede llamar así, sino que se les han creado nuevos y pintorescos nombres que enmascaran su situación real: no tienen para comprar una vivienda, que está por las nubes y por las que muchos animan a pedir préstamos para estar toda la vida pagando una hipoteca.

Vemos crecer profesiones especulativas y negocios que las posibilitan, cuya función es sacarnos el poco dinero que podamos tener con los bajos sueldos que se dan. En España hemos aceptado como "normalidad" firmar 40 contratos al año, porque es mejor  contratos míseros y provisionales que no tener ninguno. Lo que te dan por trabajar, te lo quitan con la vivienda, ya sea alquilada o hipotecada. Gracias a estas leyes de vivienda en alquiler tan compresivas, estamos padeciendo que miles de personas se vean en la calle alegando "necesidad" cuando en la mayoría de los casos simplemente te echan para subir el alquiler al siguiente que llegue. ¿Es esto ir bien en Economía?

Se podrían multiplicar los ejemplos de prácticas de este tipo. Pero lo peor de todo es tener que escuchar eso de que la "economía va bien" y que "toda Europa nos envidia". Digo que es malo porque si se trata de esta manera significa que se hace muy poco para remediarlo, dado que beneficia a los que están bien instalados en el sistema. A esos, la economía no les falla.

¿Cuánto tiempo llevamos escuchando lo del problema de la vivienda y del subempleo, lo de la imposibilidad de emancipación de los jóvenes y de la precariedad de sus empleos? Demasiados años. Muchos para que las encuestas electorales den subidas espectaculares a los responsables de que todo siga igual. ¿Qué premian?

Peor todavía, se intensifica las campañas para hacer ver que el problema es que los jóvenes eligen mal sus estudios, por un lado, y por otro se distorsionan los propios estudios diciendo que no son los que quiere el mercado. La realidad es que lo que quiere el mercado es gente que no proteste y a la que pagar lo menos posible, siendo el sector turístico y hostelero el destino de los jóvenes aunque hayan estudiado cosas tan impresentables como "Humanidades", ¿para qué sirve eso?, o ingenierías (ya tenemos uno y no hacen falta más). Lo que hace falta son más "puentes" y festivos, más gasto en chiringuitos, que no falte la cervecita. Y si tienes que pedir un préstamo, lo pides.

La sensación de chapuza nacional se extiende precisamente porque no se contrata a quien se debe ni en la cantidad necesaria. Cuando algo así ocurre, por subcontrata de subcontrata, las casas se caen, los bosques se incendian, las luces se apagan, y los resultados de las mamografías se quedan en un cajón. Pocos y mal pagados.

Pero, sí, la economía va bien y la gente es feliz. Sin casa, mal pagados y firmando el mismo contrato una y otra vez. Sí, la gente es feliz. Somos la envidia de Europa y más allá. 

* José A. Carpio "El CIS dispara a 15 puntos la ventaja del PSOE con el PP, una brecha que no se veía desde hace seis años" RTVE.es 13/10/2025 https://www.rtve.es/noticias/20251013/cis-dispara-a-15-puntos-ventaja-psoe-pp/16767887.shtml

lunes, 25 de agosto de 2025

Tiempo de mudanzas

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

No, no hay metáfora en lo de la mudanza. Sencillamente me he tenido que mudar de casa. Mientras España arde, los políticos discuten y se insultan; mientras los equipos empiezan la liga con los últimos fichajes y otros ciudadanos acuden a las fiestas de su pueblo; mientras otros se ponen morenos sobre las ardientes arenas y aguas de las costas, etc. etc., yo me dedicó a cambiar de casa.

Dicho así parece sencillo, pero como soy de la generación que tenía cosas raras como libros, después me apunté al cine con la llegada de vídeos, después DVDs, después Blurays y ahora 4K. También a la música desde los 12 años con eso que ahora llaman “vinilos”, después cassettes y después CDs. Como además, mis intereses siempre iban hacia atrás porque no solo me gustaba lo que me daban masticado, sino que siempre me gustó buscar raíces, navegar por el mundo anterior, etc., lo acumulado en esos años es una barbaridad.

Pero esto de la mudanza tiene dos perspectivas, la personal y la social.

En lo personal es una especie de recorrido por tu propia vida. Fotos, cartas, dedicatorias, textos propios y ajenos, etc. te permiten repasar tu trayectoria vital a través de todos estos objetos guardados. Descubres qué poco recuerdas de lo que has vivido, cómo esos años quedan en penumbras, llenos de lagunas. ¿Cuándo leí este libro subrayado; quiénes son esas personas que están a mi lado; dónde fue este congreso o conferencia...? Algunas cosas salen a tirones, pero otras muchas se han perdido en ese pasado que nos resulta esquivo.

La mudanza nos enfrenta a estos objetos. Tiramos unos y conservamos otros. Nos damos cuenta de la cantidad de cosas acumuladas que no tienen mucho sentido; cosas que se repiten, cosas inútiles pero que nos han parecido útiles en algún momento. Cambiamos en el tiempo, aunque pensemos que somos siempre los mismos. Los cambios de gusto que reflejan los objetos que aparecen nos enfrentan a esa realidad. Cambiamos, sí.

La otra dimensión es la social. La vivienda se ha convertido en un problema nacional de primer orden. Encontrar piso es cada día más complicado y especialmente se ha rodeado de un mundo especulativo en todos los órdenes e intereses.

Comprendes el drama de muchos jóvenes por conseguir aquello que antes se veía como una necesidad, la emancipación. Pero las condiciones laborales apenas lo permiten a aquellos que tienen un sueldo suficiente como para ir más allá de una habitación o amontonarse.

Se ha creado toda una red especulativa alrededor de la vivienda. Ya no hablo de en propiedad, donde te hipotecas de por vida y con la inseguridad del empleo puedes perderlo todo en un momento dado.

En alquiler pueden llamarte en cualquier momento y decirte que dejes la casa, que el propietario la necesita. Conozco tres o cuatro casos (entre los que me incluyo) en los que los inquilinos han tenido que abandonar sus casas por estas peticiones, Es la otra cara del problema de los “okupas”, a estos por lo que parece no hay forma de echarlos, aunque no pagan. Pero el inquilino, aunque pague religiosamente, se debe marchar ante la invocación de la necesidad.

No dudo que hay casos en los que esta necesidad sea real, pero sé que en la mayoría de los casos es la forma de volver a alquilar con los “nuevos precios” especulativos. A ello alientan las informaciones diarias de los medios al corear las subidas de los precios. Algún día habrá que estudiar estas conexiones mediáticas del capital para justificar la especulación. De los constructores a los propietarios de pisos turísticos pasando por los fondos de inversión hay demasiadas conexiones y lados oscuros.

Después de 23 años en el mismo domicilio he tenido que mudarme. Ha sido duro y angustioso, pero me ha permitido ponerme en el lugar de muchas personas que lo están pasando bastante peor que yo, sobre todo gente joven.

Hacer una mudanza con estas olas de calor ha sido una auténtica odisea. Agosto es un mes para la especulación. Todos están de vacaciones y los precios se desorbitan para todo. Poco y caro

Nada de esto habría llegado a este nivel sin el sacrificio personal de Joaquín Jr. y Anita, que han tenido compasión y se han volcado en ayudarme. Les estaré agradecidos eternamente. En tiempo de mudanzas, afortunadamente hay cosas que no cambian.

En un momento la vida se reduce a cajas vacías que hay que llenar o cajas llenas que hay que vaciar.

PD: este post ha sido escrito ya en la nueva casa tras otro largo día de mudanza.


martes, 2 de julio de 2024

Desahucios trágicos

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Uno de los tópicos con los que representaba el suicido era la expresión "¡adiós, mundo cruel!" puesta en boca de aquellos que se despedían de la vida. Hace tiempo que no la usamos, pero creo que estamos inmersos en un mundo cada día más "cruel" y polarizado, en el que hay personas que necesitan personas que escuchen y contesten y, sin embargo, cada día nos encontramos con barreras impersonales que nos rechazan.

A los crímenes machistas del sábado negro, con seis personas muertas, mujeres y niños, le siguen este lunes la noticia de la muerte por suicidio de dos personas que iban a ser desahuciadas el lunes.

Dos hermanas de 54 y 64 años han aparecido muertas la madrugada de este lunes en Barcelona, unas horas antes de ser desahuciadas de su vivienda en la calle de Navas de Tolosa. Los Mossos no han encontrado indicios de criminalidad, por lo que la principal hipótesis sería la de un doble suicidio, según han indicado fuentes de la investigación. Las dos mujeres se habrían precipitado por un patio interior del edificio pasadas las cuatro y media de la mañana. Este lunes debía llevarse a cabo un alzamiento consecuencia de un procedimiento abierto en el juzgado de primera instancia 34 de Barcelona por expiración de plazo y falta de pago. 

El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) ha explicado en un comunicado que el juzgado de instrucción 29 de Barcelona ha hecho el levantamiento de los cadáveres.* 


RTVE.es añade algunos datos de interés en este desgraciado caso: 

Los servicios municipales se personaron en varias ocasiones en el domicilio, hasta dejar mensajes, pero nunca se pudo contactar con nadie ni se respondieron los mensajes. La intención del ayuntamiento era evaluar la situación de vulnerabilidad y realizar acompañamiento social (explorar las opciones de acceder a ayudas, alternativas o mediación con la propiedad).

No existe en este caso, ningún informe de vulnerabilidad por imposibilidad de realizarlo por parte de los servicios correspondientes del Ayuntamiento al haber estos, intentando contactar con los inquilinos de la vivienda varias veces sin que estos hayan respondido en ninguna ocasión, según consta en el informe aportado. *

 

Es posible que los "protocolos" no sean los adecuados y que haya que buscar fórmulas para acercarse a las personas vulnerables y detectar que realmente lo son. No hace mucho, con motivo de la presentación de una campaña realizada por una universidad barcelonesa se incluía un momento especial, el ataque de risa de una mujer cuando era preguntada: ¿"Vulnerable? ¡Lo que soy es "pobre"!, decía. Se ocupaba de un marido enfermo y un par de hijos, además de la casa. Quizá estamos más preocupados por los "conceptos", por las "etiquetas", y menos por las personas que metemos dentro.

La sucesión de momentos traumáticos, de los juzgados a los servicios del ayuntamiento, tener que ser etiquetados y expuestos a la vergüenza pública, a la violencia visible del desahucio con la intervención policial, etc. quizá necesitan de otras formas de actuación, otras formas de acercamiento menos directas, menos agresivas ante lo que es una parálisis clara forzada por la falta de recursos, por las circunstancias de la vida.

Los casos de desahucios van aumentando conforme crecen los problemas sociales, por un lado, y aumentan los intereses en desalojar casas para realquilarlas, venderlas, etc. dentro de esta guerra que hace de los hogares campos de batalla que hay que reconquistar. 

Desconozco el caso de los impagos y no cuestiono el derecho a recibir su compensación por parte de los propietarios; sí cuestiono los procedimientos, aquello que lleva a decir que no hay informe porque no contestan, cuando esto es un claro síntoma de "miedo".

También considero que la guerra de los pisos turísticos llevará a un intento de hacerse con aquellos que queden disponibles por diferentes causas, una de las principales los desahucios.


En RTVE.es recogen declaraciones del Sindicato de Inquilinos ante lo ocurrido:


[..] Desde el sindicato [de Inquilinos] denuncian que "la desesperación y la inestabilidad que sufren las personas con riesgo de ser desahuciadas no se encuentra con un acompañamiento idóneo, sino con un alud de papeleo y burocracia que acentúa el problema y, muchas veces, victimiza a las afectadas".

Como rechazo a la situación de las dos hermanas, se ha convocado una concentración este martes a las 20:00 horas en la plaza Sant Jaume de Barcelona. "Este hecho debe darnos también al sindicato y a todo el movimiento por la vivienda la energía suficiente para llegar a cada casa, a cada barrio, ya cada persona que esté sufriendo por el precio de la vivienda, y para convertir todo este sufrimiento en la rabia y la organización con la que le daremos la vuelta a la situación", han alentado.* 

Palabras reivindicativas ante lo que parece ser el aviso de una guerra por la vivienda. Si menospreciar los derechos de nadie, creo que esta guerra va a atraer muchas víctimas de diferente tipo. Conforme esta circunstancia se agrava, crecerán en cadena las víctimas, de los propietarios hipotecados a manos de los bancos a las personas sin recursos que no tienen dónde vivir y se van presionadas a declararse "vulnerables" a manos de ejércitos burocráticos. Otras, como las hermanas citadas en la noticia, pondrán fin a su vida saltando por la ventana o por cualquier otro procedimiento.

No hace muchos días saltaba un titular a la prensa: "El Cádiz Club de Fútbol compra la vivienda de una mujer para evitar su desahucio: "Estoy loca de contenta"". Lo que ha sido una noticia negra, el suicidio de las dos hermanas, tenía aquí un desenlace feliz con la compra de la vivienda y el mantenimiento de María, la inquilina de "renta antigua", una mujer de 88 años, a la que se engañó mediante los laberintos legales, como se nos explica en el texto.

La noticia deja al descubierto lo que son los planes de guerra de estas partes dispuestas a desalojar los obstáculos vivos en su camino: 

Los propietarios de esta casa también poseen todo el edificio y su intención era venderlo entero, aunque tanto María como otro inquilino tienen un contrato de renta antigua. Sin embargo, no lograron llevar a cabo la venta completa, por lo que lo vendieron piso por piso, algunos de los cuales se han convertido en viviendas turísticas. Inicialmente, estos propietarios le dieron a María el plazo de dos años para que abandonase la vivienda, transcurrido este tiempo iniciaron un proceso judicial cuya sentencia final dictaminaba el desahucio para finales de junio.

Durante estos dos años, los dueños de la vivienda le ofrecieron venderle la casa por 147.000 euros, pero tanto la mujer como sus hijas no tenían la posibilidad de depositar tal cantidad. También una constructora le ofreció una casa que aún estaba en construcción, por lo que esta solución tampoco llegaba a tiempo. **


Es triste que el camino de los españoles a la vivienda se esté convirtiendo en un camino de sangre, tanto física como simbólica. En el fondo hay esa guerra por desalojar las viviendas para ampliar ese negocio, el de los pisos turísticos, la nueva guerra, que va a traernos muchos quebraderos de cabeza sociales al imposibilitar vivir a los que ganan cada vez menos y a los que cobran cada vez más en todos los aspectos, en especial la vivienda. Ya sean propietarios personales, inmobiliarias o bancos, el futuro de los españoles es cada vez más oscuro. Las víctimas son esos "viejos" que se convierten en obstáculos ante el beneficio que los nuevos alquileres dejan con pisos para turismo y fiestas.


Son muchos los signos de esta realidad, de este "mundo cruel", inhabitable, que nos alcanza. Ya no es país ni para viejos ni para pobres, solo para los que se lo pueden pagar de chiringuito en chiringuito. Habrá que esperar que nuestros servicios sociales, municipales o los que toquen, entiendan que sus protocolos cada vez tienen que ver con el mundo real y comprendan que si nadie contesta no es porque no haya nadie dentro.

 Hay que ir más allá del lado mediático, del suicidio a la alegría de la buena acción como la del Cádiz. Hay que entender que la vivienda se ha convertido en un elemento apetecible y que las circunstancias económicas y sociales pueden favorecer esas  "apetencias". 

Sí, el mundo se ha hecho cruel y va a más en su indiferencia.


* "Dos hermanas se suicidan en Barcelona horas antes de ser desahuciadas" RTVE.es 1/07/2024 https://www.rtve.es/noticias/20240701/dos-hermanas-suicidan-barcelona-desahuciadas/16170110.shtml

** "El Cádiz Club de Fútbol compra la vivienda de una mujer para evitar su desahucio: "Estoy loca de contenta"" RTVE.es / Agencias 14/06/2024 https://www.rtve.es/noticias/20240614/cadiz-cf-compra-vivienda-mujer-para-evitar-desahucio/16147233.shtml

lunes, 29 de abril de 2024

Desigualdad creciente

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Un artículo en 20minutos, firmado por Julia García, Coordinadora de Ciudadanía de Oxfam Intermón pone el dedo en la herida que los datos tratan de evitar. Su título, "La desigualdad no está en los números", puede resultar equívoco en su interpretación, pero es claro en su desarrollo desde su primer párrafo: «La desigualdad trasciende la mera estadística; es una realidad palpable en nuestras vidas diarias. Desde prescindir de salud dental hasta la elección entre alimentos básicos, para muchas personas llegar a fin de mes se siente como una espada de Damocles y se silencia con analgésicos y ansiolíticos.»*

La distancia entre los discursos políticos y los hechos de la realidad vivida por una cantidad mayor de personas es cada vez mayor. A su vez, la distancia entre las personas va aumentando en todas las instancias. La desigualdad social va aumentando en un sentido, el referido a la riqueza y la pobreza, mientras que aumentan las personas desfavorecida. Los porcentajes de unos y otros van distanciándose. Menos ricos, más pobres.

Las quejas estos días alrededor de un elemento esencial, la vivienda, no son casuales. La construcción ha sido un elemento de especulación y la hucha con la que algunos compensan estas desigualdades.

La transformación de España en "paraíso turístico" basado en la especulación inmobiliaria ha hecho que salten las comunidades receptoras de turistas, Canarias y Baleares. Otras ya les siguen en la misma queja: se han convertido en espacios inhabitables para los residentes  y se desarrollan a "precios turísticos". España se ha convertido en un espacio vacacional dirigido al extranjero, que es donde están los recursos. El que viene de puente o vacaciones es porque se lo puede permitir, todo vale para atraerle; el que vive aquí, por el contrario, cada vez lo tiene más difícil.

A todo esto se le junta la precariedad en el empleo y los bajos salarios que hacen que las personas estén al límite. En el artículo de Julia García se señala:

Esta realidad se ve reflejada en una macroencuesta de Oxfam Intermón, donde más de 4.000 personas compartieron sus experiencias sobre cómo se vive la desigualdad en España. Revela una población cansada, al límite de sus recursos, evidenciando los estragos de las sucesivas crisis, las limitaciones estructurales del mercado laboral y las prestaciones sociales, así como la creciente concentración de riqueza en manos de unos pocos y el declive de la riqueza pública en favor de la privada.

En un país donde el turismo promete prosperidad, es paradójico que un 40% no pueda costearse unas simples vacaciones anuales. La desigualdad también se manifiesta en los hogares, donde la mayoría de las personas jóvenes solo puede pagar el alquiler con ayuda familiar, siendo el grupo más afectado por la crisis habitacional, pero no el único.

La incertidumbre económica es asfixiante; cerca del 40% de la población no podría enfrentar un gasto inesperado de 600 euros, viviendo al día y sin poder planificar el futuro. Estas angustias entienden de género. Hasta el 60% de las mujeres están insatisfechas con su situación económica.*


El panorama es bastante desalentador y creo que no hay exageración. Aquí hemos tratado estas cuestiones de forma continuada, por encima de las alegrías tranquilizadoras con las que la clase política, en sus guerras, nos la cuentan a los ciudadanos, un mundo en el que los problemas no crecen, sino que "se denuncia más", un argumento absolutamente encubridor de la realidad, un negacionismo del empeoramiento.

Pero la realidad está ahí mientras nuestros políticos discuten, hay una corrupción galopante que no tiene reparos en enriquecerse a costa de los dineros públicos y que se evidencia en los juzgados, pasarela de ministros y exministros.

La desigualdad, tal como se afirma en el artículo, es un hecho, un hecho creciente. La base es la debilidad del sistema que ve cada vez más al trabajador como una carga "necesaria", pero que hay que "aligerar". Sobre ellos recae todo el peso y la larga lista de desempleados no favorece la resistencia. El que llega lo hace con la lección aprendida.

También en 20minutos, Jorge Millán nos informa del aumento de los despidos por no superar los periodos de prueba, sobre los que existe sospecha de fraude:

Los ceses de trabajadores por no superar el periodo de prueba en contratos indefinidos se han disparado después del coronavirus y tras la entrada en vigor de la reforma laboral. El año pasado se registraron un total de 702.802 bajas de afiliación a la Seguridad Social por este motivo, un aumento del 430% si comparamos este dato con el de 2019, el último año anterior a la pandemia. 

De hecho, esta causa es la que más ha aumentado en términos relativos frente a 2019, por encima de las 27 que monitoriza la Seguridad Social. Unas cifras que han llevado a la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, a estrechar la vigilancia de la Inspección de Trabajo ante posibles casos de "fraude" en el uso de los periodos de prueba.**   

Una situación más bajo sospecha y que aumenta la sensación de angustia por parte de las personas y baja sus posibilidades de una estabilidad en diversos órdenes, del económico al emocional. No debemos olvidar que aunque los estudios realizados nos hablen de perspectivas diversas, la realidad junta en las personas todas ellas. No hablan de distintas personas, sino de la misma situación, de personas que lo padecen. No es de extrañar que esa realidad laboral angustiosa se traduzca en otras situaciones emocionales, como el aumento de las enfermedades mentales, de tendencias al suicidio, violencia, etc. Solo hay una realidad y esta no es buena para la gran mayoría, que vive los problemas propios y los de los allegados de forma intensa.

Esto es lo que nos quieren decir desde Oxfam Intermón. Y tienen razón. 

* Julia García "La desigualdad no está en los números" 20minutos 29/04/2024 https://www.20minutos.es/noticia/5240398/0/desigualdad-no-esta-los-numeros/ 

** Jorge Millán "Los ceses por no superar el periodo de prueba en indefinidos crecen un 430% desde 2019, el doble que el resto de bajas" 20 minutos 28/04/2024 https://www.20minutos.es/noticia/5240422/0/los-despidos-por-no-superar-periodo-prueba-indefinidos-crecen-un-430-desde-2019-doble-que-resto-bajas/

jueves, 22 de febrero de 2024

España y su oscuro futuro

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Nos dicen en RTVE.es que los nacimientos en España dan la cifra más baja desde 1941, que es retroceder en el tiempo y, en cierto modo, en la percepción que tenemos del mundo, del futuro, propio y ajeno. Si creemos que "traer hijos al mundo", como reza expresión tradicional es una "responsabilidad", el no traerlo es una falta de esperanza. El "contigo pan y cebolla", expresión romántica para un amor que solo se miraba a sí mismo, dejando de lado las dificultades, no se aplica en el caso de los hijos, que además de tener que estar bien alimentados, tienen que llenar la cartera de libros nuevos en septiembre, ya no vale heredar la ropa del hermano (muchos no tienen hermano del que heredar), etc., etc.

Ya no es que los hijos sean un gasto inasumible por lo bajo de los ingresos paternos, por la precariedad del empleo, la dificultad de que trabajen ambos progenitores, etc., sino que tampoco hay donde meterlos dado el precio de la vivienda.

Si hacemos un rápido análisis de esta situación que nos lleva a 1941, es decir, a plena posguerra, con un mundo en ruinas y cientos de miles de muertos, el balance no es precisamente optimista.

No, España no puede ser optimista porque este balance, pese a las medallas que los propios políticos se ponen en el pecho antes de fotografiarse para la buenas noticias y las descalificaciones diarias, es plenamente negativo.

El modelo de desarrollo español de las últimas décadas es un desastre social y personal. Las grandes cifras han ocultado el drama de las pequeñas, que son las que hacen surgir los dramas vitales, existenciales, de supervivencia. España, por decirlo así, es un paraíso para otros (turismo) que ha supuesto una especulación en algo esencial, la vivienda, y un juego infame con el empleo, cuyas cifras se han ido camuflando para que los políticos no tuvieran que afrontar su incapacidad para enfrentarse al problema de la precariedad, de la debilidad empresarial (con cientos de miles de micro empresas, autónomos, etc.) incapaz de sostenerse más que en mínimos y con todo tipo de trampas sobre el empleo.

Con este panorama real, ¿quién puede tener hijos y dónde? Lo único que se mantiene es el "cómo", que sigue fijo y sin intervención de los gobiernos.

El drama español es que nuestros políticos se aseguran su futuro pero trabajan poco por el de los demás. Las soluciones son claras: estabilidad del empleo, subida de los salarios y bajadas de la vivienda haciéndola accesible. Pero este país sufrió una de las mayores especulaciones inmobiliarias, especialmente porque la tradición española es la vivienda en propiedad y no en alquiler, una mala costumbre que permite convencer a los compradores de que la subida continua de los precios es un regalo porque nos hace "más ricos". El problema es que somos hipotéticamente ricos, aunque no podamos comprar nada porque todas suben y en algún sitio habrá que vivir, digo yo.

Problemas como el abandono de los pueblos por falta de servicios (bancos, farmacias, hospitales, escuelas...), eso que llaman la "España vaciada", el encarecimiento de las viviendas en la ciudad (especulación, disminución del tamaño...), la precariedad laboral (contratos temporales o sin registrar, becarios...), etc. nos hacen ver un presente malo y un futuro peor que se traduce en esa ausencia de hijos.

Pero además de la continuidad familiar, los hijos garantizan, si tiene trabajo estable, el pago de lo único que crece, el número de pensionistas. A la España "vaciada" y "desempleada", se le añade la España "vieja", la de los jubilados que han pasado su vida trabajando y cotizando y que ahora hay que sostener con las cotizaciones de los que trabajan, que cada cotizan menos. La preocupación ahora es comprobar que con esta situación el futuro es más negro, que las personas que apenas o no cotizan por su situación dentro de unos años tendrán que recibir muy poco porque habrán contribuido muy poco o nada.

Mientras nuestros políticos disputan sobre el poder, los grandes problemas quedan en manos de la gente que no puede o no quiere solucionarlo, que de los dos hay. La pobreza de unos es la riqueza de otros, la riqueza especulativa. No se percibe una solidaridad de futuro, una comprensión de los problemas que nos ofrezca soluciones reales y no parcheos. Una España de viejos a los que sacar los cuartos (la "Silver economy") y una España sin niños. Antes el término "proletario" tenía un sentido en el que solo tenía la fuerza de los hijos. Ahora, ni eso. La "Baby economy" es también un hecho.

Preguntarse por el futuro y la natalidad con malos empleos y vivienda cara es casi masoquista, pero necesario. 


domingo, 22 de diciembre de 2019

La gente es lo primero, no la economía

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Uno de los mayores males de las sociedades modernas es el pensamiento fraccionado. Es el resultado de la especialización, con la producción de expertos, y de consiguiente pensamiento ciego hacia el resto de aquello que queda fuera del campo. Es un problema que han explicado sin mucho fruto pensadores que analizan estos efectos sobre la comprensión de nuestros problemas o, si se prefiere, nuestra propia visión.
Hoy vemos nuestra sociedad como una especie de enorme fábrica que compite con otras "fábricas países" y todos los movimientos se analizan desde la perspectiva de la llamada "competitividad" que es trasladada a las personas, con la consiguiente valoración.
Hemos "desintegrado" a la persona y la hemos convertido en simple portadora de valores de eficiencia. No hay sitio para más. La educación se enfoca desde la perspectiva de los mercados laborales, es decir, de la producción, y se ignora la idea de persona como existente. Todo queda supeditado a la eficiencia y la sociedad se divide desde esta perspectiva. Eso lo sabemos desde hace tiempo, que estamos mutilando a la persona, sus perspectivas, su plasticidad viva. Hacemos con ella lo que necesitamos, sin más. Cada vez son más las instituciones que se orientan hacia el mercado laboral, uno de los dos grandes mercados.


El diario El País dedica su editorial de hoy, titulado "Joven y precario", a la situación de los jóvenes en estos momentos tras la aparición de los datos de las diversas encuestas que se realizan en esta época del año, aquella en que se proclaman a los cuatro vientos navideños la falta de solidaridad que caracteriza la totalidad del año.
En muchas ocasiones, a lo largo de estos años y sin necesidad de encuestas o expertos, hemos utilizado un término que es el que viene a confirmar lo comentado en El País. La expresión que hemos estado utilizando estos años es la de "explotación generacional", la de una generación explotando a la siguiente hasta niveles vergonzosos de aceptación como normalidad.
Se señala en el editorial del diario:

Pero la interpretación más llamativa y contundente de la encuesta es que las peores consecuencias del ajuste radical de la economía española entre 2012 y 2015, fundamentado en el recorte de derechos sociales, depresión de las rentas salariales y precariedad laboral, han recaído sobre todo en las posibilidades de empleo y promoción social de los más jóvenes. La política económica de Rajoy, claramente procíclica y atenta tan solo a sostener mediante despidos y recortes salariales a las empresas insostenibles, ha erosionado la capacidad de integración económica de los profesionales recién incorporados al mercado de trabajo. Esta percepción debería explicarse con claridad cada vez que el Partido Popular se apresura a ponerse la medalla de “superar la crisis” de 2008.
El daño causado por los ajustes de rentas y derechos laborales es tan profundo que buena parte de los estratos de asalariados y profesionales de menos edad no han podido incorporarse a la recuperación macroeconómica certificada por las estadísticas globales. Las dificultades de socialización, emancipación y ascenso se recrudecen por la pésima coordinación del Estado, las autonomías y los municipios en la regulación del mercado de la vivienda. Con salarios bajos y contratos precarios, los profesionales jóvenes no pueden acceder a la compra de la vivienda y tropiezan con un mercado de alquiler cuyos precios crecen sin cesar favorecidos por políticas neoliberales en los Ayuntamientos gobernados por el centroderecha. Por razones conocidas, el Gobierno de Sánchez no ha podido articular una política de aumento de las viviendas sociales para alquiler y aplicar fórmulas de indiciación para moderar los precios; pero también resultan difíciles de entender sus vacilaciones y falta de iniciativa sobre vivienda pública.



No nos dejemos engañar por la jerga economicista del texto. Esto significa llanamente que la recuperación económica ha ido a unos bolsillos, aumentando la brecha social, mientras se explotaba y se sigue explotando a los jóvenes con condiciones de trabajo que han pasado a ser "aceptables" socialmente bajo la amenaza de "mejor poco que nada".
La encuestas realizadas, el mero preguntar sobre la natalidad o sobre la vivienda, es casi un insulto de una parte de la sociedad que ha usado a los jóvenes como carne de cañón durante la "crisis", que algunos llaman —con mucha razón— "oportunidades". Efectivamente, ha habido muchos "oportunistas" y los sigue habiendo.
No es solo la baja calidad de los empleos, poca cosa para lo que estudian (por cierto, la enseñanza es también un negocio al que muchos se apuntan con la "formación" como perspectiva de mejora), según se nos dice. Es que lo que había sido pensado para una situación extrema se ha convertido en desvergonzada norma. Cuando escuchas y ves la situación real de muchos jóvenes, da auténtica vergüenza social. 
Podría ser una crisis, pero lo que vemos ahora es simple explotación directa. La brecha salarial se ha ido ampliando. Los niveles superiores ganan más porque parte de su trabajo consiste en ser canallas con los inferiores aumentando el rendimiento hasta niveles de infamia en muchos casos. Se trata de aumentar el beneficio a cualquier coste, no importan los métodos ni lo que cueste. Solo importa el beneficio, no las personas.


Esto tiene un efecto demoledor sobre el conjunto de la sociedad, que no es solo el trabajo. La extensión del egoísmo es un hecho que se palpa en la calle. ¿Cómo evitarlo si el ejemplo es solo la explotación? La gente valora más las familias y amistades porque es el espacio de seguridad, de no agresión, a diferencia del entorno laboral.
El diario El País aprovecha para criticar las políticas de Mariano Rajoy, pero esto viene de lejos. Se ha perdido esencialmente el sentido solidario. Curiosamente, el pueblo español es de lo que manifiesta más solidaridad para muchas causas, por lo que podemos ver que es el entorno laboral el que saca lo peor de muchos.
El aumento del nacionalismo es otra manifestación de lo mismo. Las autonomías ricas quieren escapar del "parasitismo" de las más pobres, según les han dicho interesadamente. Ellos tienen sus propias bolsas de explotación importando su inmigración selectivamente.
En una sociedad en la que nadie se preocupa de nadie es fácil vender sectarismo. Los populismos redirigen la situación contra los inmigrantes haciendo creer que les roban sus puestos de trabajo, que les roban los recursos sanitarios, los educativos... Es fácil enganchar al odio contra el extranjero. No es más que una forma de rabia que algunos saben sabiamente redirigir para sus fines.


El modelo económico se basa en el crecimiento del consumo en sectores vinculados con el ocio, el turismo, la gastronomía, etc. que son sectores que tienden a la precariedad y a la estacionalidad. Pero las malas prácticas se han ido asentando en todos los campos. Se ha creado un infame sistema de explotación con los peores modelos. Da igual que los negocios vayan bien. No se piensa en mejorar la situación de los trabajadores jóvenes, sino en aumentar los márgenes de beneficio del negocio. Las empresas que saben valorar a sus trabajadores, darles estabilidad y confianza en sus puestos de trabajo son pocas. Es más sencillo contratar mal y despedir fácil.
Mientras expliquemos la vida en términos económicos solo habrá este modelo. Se ha olvidado que una sociedad que no busca el bien general, una mayor y mejor corrección de las desigualdades se acaba volviendo egoísta, como nos ocurre en estos momentos.
Los gritos de alarma no vienen por la situación actual, que sería lo solidario, sino por la preocupación por la situación futura. ¿Pero cómo preocuparse por el futuro sin hacerlo en el presente, sin tomar medidas?
Más allá de las medidas de unos o de otros, estamos siendo víctimas de la disputa constante por el poder sin centrarse en los problemas reales de los ciudadanos, centrando el crecimiento destructivo de la desigualdad, el deterioro de la forma de vida, que es lo que todos deberían luchar por mejorar. Esa es su función y no solo el "mandar".
Necesitamos de políticos que resuelvan problemas sociales y no a aquellos que conciben la política como una profesión bien pagada. Necesitamos de gente que vea a la gente como personas, no como números en los que les van las reelecciones. Es fácil camuflar los números, no tanto la realidad. Y la realidad está ahí para el que la quiera ver.
Tenemos que dejar de hablar de la "economía", una construcción teórica, un concepto, y empezar a hablar de las personas, de sus vidas precarias, de cómo son tratadas y de cómo miramos para otro lado. Es lo real. Las cifras sobre el "crecimiento" no dicen mucho de la realidad viva, de la de las personas. 


Un titular de hoy del mismo diario señala "El frenazo de la población lastra la economía española". Es un claro ejemplo verbal de lo que no se debe hacer, ya que es la "economía" (la situación económica) la que impide a la gente tener hijos, casas, etc. ¿De qué sirve ese "crecimiento" si no se traduce en mejoras de la vida de las personas? ¿Se le pide a la gente que tenga hijos bajo un puente para poder seguir explotando a las generaciones venideras? No, no hay "maldición" como dice otro titular. Hay acciones específicas que buscan el enriquecimiento sin que hay mecanismos de corrección. 
Empobrecemos y les pedimos después que consuman; les empobrecemos y les exigimos que tengan hijos, que compren vivienda. Ya se les está responsabilizando directamente del sistema de pensiones, con lo que pronto serán los ancianos y los jóvenes los responsables de todo los desastres desde esta perspectiva, los unos por no cotizar ni tener hijos, los otros por no morirse pronto.
Hay que empezar a "valorar" a las empresas por su "calidad" laboral y también moral. No basta con marcar "caritas" en una pantalla para ver a quién es al siguiente al que se echa a la calle. deberíamos empezar a fijarnos en estos detalles, saber quién explota, las tasas de precariedad empresarial para tomar las medidas que únicamente se entienden.
Son las personas a las que hay que atender, olvidarse de este tipo de planteamientos economicistas y poner al servicio de la sociedad las mejores mentes y el mayor conocimiento. El resto es inútil y engañoso.  Sin una perspectiva moral y solidaria, poco vamos a avanzar.



* Editorial "Joven y precario" El País 22/12/2019 https://elpais.com/elpais/2019/12/20/opinion/1576871540_655815.html

lunes, 12 de septiembre de 2011

Tropezar dos veces con el mismo ladrillo

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
El mundo es de los osados, sí, pero de los osados que tienen poco que perder. Cuanto más podemos perder, más conservadores (o miedosos) nos volvemos. Nos cuesta más decidirnos y tomamos finalmente, si no hay más remedio, la decisión más conservadora y lo más tarde posible. Nuestra parte racional entra en conflicto con la irracional, lo que debemos con lo que queremos.
Por eso a sus señorías, diputados y senadores, y miembros del gobierno ha debido costarles mucho tomar algunas decisiones sobre los problemas de la burbuja inmobiliaria en nuestro país. La lista de los inmuebles que tienen en propiedad ha debido dificultarles mucho la toma de decisiones*, aunque sea en el plano inconsciente. Por ejemplo, la decisión que el gobierno tomó en agosto de rebajar el IVA del 8 al 4% provisionalmente para las viviendas nuevas. La patronal del ladrillo reclamó que se extendiera a rehabilitaciones, otros que se aplique a la de segunda mano. Algún banco ya ha hecho por su cuenta eso de aplicar el 4% a la vivienda de segunda mano, que hay mucho embargo. Cada cual mirando por lo suyo, claro. ¡Hay tanto ladrillo por vender! Según parece, sus señorías para no ser menos también apostaron por el ladrillo.
Como todo esto de las casas es muy turbio (¡parece mentira!), el otro día nos dieron a conocer un informe de ADICAE en los siguientes términos:

La Asociación de Usuarios de Bancos, Cajas y Seguros (Adicae) ha realizado una comparativa de precios entre viviendas vendidas por particulares y las ofrecidas por los portales inmobiliarios de bancos y cajas. La conclusión, tras analizar 11 ciudades, es que la banca vende más caros sus pisos, aunque estos sean procedentes de embargos, con condiciones financieras propias de la burbuja inmobiliaria, tales como conceder préstamos por el 100% del valor de tasación.

Tal y como explican fuentes de esta asociación, en la mayoría de los casos la diferencia de precios supera los 10.000 euros en pisos de similares características, ubicados en la misma calle o incluso en idéntico edificio. Ahora bien, el informe revela que entre las características que se han tenido en cuenta solo se encuentra la superficie y el número de habitaciones de las casas. No entra a valorar el estado general de la vivienda o si esta ha sufrido reformas.
Adicae llama la atención de que en algunos casos la diferencia de precios entre unos inmuebles y otros llega a ser de un 40%. "Todo esto a pesar de que la mayoría de sus viviendas las entidades las adquieren a través de los embargos, a un 50% o un 60% de su valor de tasación", incide el estudio. Otro de los aspectos que subraya esta asociación es cómo bancos y cajas tratan de favorecer la venta de sus casas con condiciones financieras aparentemente más accesibles, ofreciendo a los compradores el 100% del valor de tasación y préstamos a más largo plazo. "Aun con todo, esas facilidades de pago no compensan el precio extra de sus viviendas", asegura Adicae.**


Después de todo lo que se ha dicho sobre la alegría de los préstamos hipotecarios y el papel que han tenido en la crisis económica mundial, no deja de ser sorprendente esta especie de tropezar constantemente con las mismas enormes piedras (o ladrillos). Volvemos a las alegrías de los préstamos para vender las casas por encima del precio del mercado con préstamos de los propios bancos, las casas conseguidas gracias a los embargos de los que no pudieron pagar sus hipotecas. ¡Como el panorama económico es bueno, aprovechemos antes de que empeore!
Por si fuera poco, los hipotecados obligados judicialmente a perder sus viviendas y a seguir pagando al banco, viviendas que serán vendidas con este sistema de vender más alto pero dando facilidades a través del propio banco convertido en inmobiliaria. Mientras tanto los perjudicados por los embargos, que debe seguir pagando, se reúnen para presionar. Pero a estos que se quedan sin casa no les quiere nadie. Curioso y progresista.
No entiendo este país… A lo mejor hay que ir por la vía del inconsciente más que por la del consciente para entenderlo. ¡Pero, no sé por qué, me da que llegaré al mismo sitio!

* “Un ejercicio de transparencia política con carencias” El País 9/09/2011 http://politica.elpais.com/politica/2011/09/09/actualidad/1315584504_266528.html

** “ADICAE afirma que la banca vende sus casas a precios más altos que el mercado” 5 Días 2/09/2011 http://www.cincodias.com/articulo/economia/adicae-afirma-banca-vende-casas-precios-altos-mercado/20110902cdscdieco_3/