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lunes, 30 de septiembre de 2019

La represión aumenta

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
La prensa de medio mundo, incluida la española, ha levantado la voz ante la desaparición en Egipto del que se considera uno de los activistas icónicos del movimiento que fue la Primavera Árabe, Alaa Abdelfattah. Hay que decir "desaparecido" porque ya estaba bajo vigilancia, regresando a dormir a la comisaría, tal como le habían estipulado en su régimen carcelario. Esta vez entró a dormir, pero no salió como atestigua su madre que le esperaba en la puerta.
Desaparecer en Egipto es algo muy frecuente. La respuesta siempre es un encogimiento de hombros con lo que estos piadosos gobernantes vienen a querer indicar que está en las manos de Dios que aparezca lo que antes estuvo en manos de los hombres. ¡Vaya usted a saber!, dicen con un gesto, ¡como si dispusiéramos de nuestras vidas! Y es que la vida vive muy poco en el Egipto de al-Sisi, el piadoso, el hombre que es uno con el pueblo, el ejército y no llega más lejos porque no le perdonarían la blasfemia.


Algo se está moviendo por arriba, decían el otro día. Sí, algo se está moviendo por las reacciones exageradas de un régimen que lo controla todo, que tiene a todos dentro y fuera del país bajo vigilancia.
El diario El Mundo recoge la detención:

El régimen egipcio continúa su campaña de represión contra cualquier ejercicio de disidencia. Seis meses después de ser puesto en libertad, las autoridades han vuelto a detener a primera hora de este domingo a Alaa Abdelfatah, uno de los jóvenes que fueron icono de las revueltas que precipitaron el ocaso de Hosni Mubarak en 2011.
Desde su excarcelación, Alaa cumplía cincos años de vigilancia policial. Como otros tantos activistas, tenía que acudir cada tarde a una comisaría y pasar la noche en sus calabozos, junto a otros detenidos. "Oficiales de la Seguridad del Estado han arrestado a Alaa esta mañana en su celda de la comisaría de Dokki [un céntrico barrio de El Cairo]", ha informado su familia en un comunicado.
"La detención de Alaa se produce en mitad de la mayor campaña de arrestos desde que el presidente Abdelfatah al Sisi tomara formalmente el poder en 2014. Más de 2.200 personas han sido detenidas desde las protestas contra Al Sisi el 20 de septiembre, incluidos prominentes activistas, periodistas, profesores universitarios y abogados como Mahienur al Masri", indica la nota.*



Ayer incluíamos al final del texto, el titular del arresto de otra personalidad icónica en la lucha por los derechos humanos en Egipto y otra visitante habitual de sus cárceles, Mahienour al-Massry, abogada y activista, que es citada al final del texto.
La garra militar del régimen es cada vez más fuerte aplicándola a los distintos grupos que cree que pueden complicarle la vida y dejar en evidencia al régimen. Lo más ingenuo del gobierno egipcio —lo hemos comentado decenas de veces en estos años— es la pretensión de poder controlar la imagen en un mundo abierto. La rabia le ha entrado cuando desde un simple canal de YouTube es posible sacudirle la alfombra bajo los pies y dejarle en evidencia internacional. Como comentamos ayer, la elección de la fecha —poco antes de la aparición en la ONU— ha estado bien medida porque el foco está puesto en su asistencia. Al-Sisi ha comprendido que quedaba en entredicho si se quedaba y que quedaba expuesto internacionalmente si salía. Finalmente, el mensaje de "tranquilidad" se deshacía con un regreso vengativo, de represalias contra todos los que le hacen frente.

Es importante no confundir los frentes. En Egipto hay un grupo de importante de resistentes demócratas. Son disidentes de la dictadura encubierta, con un parlamento al servicio del presidente y los candidatos a la presidencia encarcelados por el mismo hecho de presentarse. Todo es un simulacro para tratar de seguir recibiendo de los Estados Unidos ese dinero que tan bien le viene a su ejército, la mayor industria del país. Luego está el otro frente, fuera y dentro, los islamistas de distinto pelaje que tratan de crear discordia social y aprovechar los errores del régimen, provocando violencia si es necesario. La Hermandad tiene sus apoyos exteriores, pues trabaja como una "internacional" reaccionaria y dogmática, pero tremendamente ávida de negocios fáciles, como se demostró en el breve periodo de Morsi en el poder y los rápidos negocios con los "amigos" turcos.

El diario Egypt Today, que ayer lanzaba los cantos al cielo por las manifestaciones en favor de al-Sisi, le ha visto hoy las orejas al lobo cuando se han publicado las multas y penas que amenazan a los medios y a los que son considerados como ellos a efectos de represión:

CAIRO - 29 September 2019: The Supreme Council for Media Regulation set on Sept. 29 a penalty of LE 250,000 for journalists and media workers who violate the code of media honor.
Article 23 of the Executive Regulation stipulates that violating the Code of Professional Press and Media Honor or the standards approved by the Supreme Council for Media Regulation or inciting the commitment of a criminal offense requires the imposition of one of the following penalties: Drawing attention, warning, a fine not exceeding LE 250,500or the equivalent in foreign currency.
The penalties included banning publishing or broadcasting the infringing material for a specified period, blocking the website for a specified period or permanently, and blocking the personal website if followed by more than 5,000 followers.
Egypt has proposed various practical measures and anti-cybercrime laws aiming to curb premeditated fake information and face the widespread fake news that threatens national security and the interests of the state.**



Si tenemos en cuenta que solo es "verdad" lo que se dice oficialmente, cualquier medio está en manos del poder. Si se repite una noticia exterior, estás contribuyendo a la expansión de mentiras. Es decir, más de lo mismo. Ni George Orwell hubiera concebido un régimen tan reaccionario y represivo.
Cualquier discrepancia, por la subida del precio de algo, por ejemplo, será considerada como una amenaza terrorista. De esta forma, la traducción a delito de cualquier cosa está asegurada para mantener callado a todo el mundo. Una protesta y ya eres "terrorista" o simpatizante o intentas separar al pueblo del ejército o... cualquier cosa.
Es indudable que Egipto tiene un problema con los grupos terroristas. Pero también es indudable que se usa esa excusa para deshacerse de la disidencia democrática e imponer un régimen férreo que además trata de contentar a los "piadosos". Ese aspecto de persecución de los que no quieren ser encuadrados dentro del control de las religiones se mueve poco en los medios porque no se acaba de entender, pero es esencial para comprender el conjunto y el uso de la religión para tratar de conseguir el apoyo de las instituciones religiosas, que apoyan al régimen pero se cobran su cuota de poder.


La represión parece que solo acaba de comenzar. Es esencial que la comunidad internacional esté vigilante para evitar que los disidentes comiencen a desaparecer de las cárceles como represalia, como es de temer. No puede ocurrir, con la experiencia del caso del doctorando italiano Giulio Regeni, secuestrado, torturado y asesinado sin que nadie dé cuenta de ello.
El régimen egipcio no puede seguir amparándose en la situación del entorno para seguir manteniendo el control autoritario sobre las personas que desaparecen y reaparecen en una cuneta cuando les parece bien.
Lo malo es el envilecimiento que esto produce en los pueblos, los que aplauden que este tipo de actos se hagan en su nombre, como veíamos ayer que busca al-Sisi mediante lo que llama un "mandato" popular. Por mucho que "te manden", un asesinato es un asesinato. La violación de los derechos humanos (que el presidente dice que no van con Egipto) es un crimen y el régimen los acumula, como denuncian todas las instituciones internacionales.


* "Egipto arresta a un icono de las revueltas de 2011, en una nueva campaña de represión" El Mundo 29/09/2019 https://www.elmundo.es/internacional/2019/09/29/5d9095f621efa066308b4604.html
** "LE 250K penalty for violating code of media honor" Egypt Today 29/09/2019 https://www.egypttoday.com/Article/2/75357/LE-250K-penalty-for-violating-code-of-media-honor

martes, 25 de agosto de 2015

El chico al que no le gustaba la tortura

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
El único delito de Mahmoud Mohamed Hussein fue ir a celebrar el tercer aniversario de la revolución a la Plaza de Tahrir con una camiseta con la inscripción "Un país sin tortura". A alguien no debió gustarle esa visión de Egipto y fue detenido. Amnistía Internacional lo considera el preso de conciencia más joven. Mahmoud Mohamed Hussein tenía entonces dieciocho años y una sonrisa aniñada, que tampoco debió gustar. Hoy lleva 580 días en prisión, sin juicio, renovándole por periodos de 45 días la detención preventiva.
Daily News Egypt, que ha ido informando del proceso desde julio, resume la situación así:

The Cairo Criminal Court’s Judge, Nagy Shehata, renewed on Monday the detention period for Mahmoud Mohamed Hussein for another 45 days.
This adds to the 578 days Hussein has already spent in pre-trial detention, according to the Association of Freedom of Thought and Expression (AFTE), from which lawyer Mokhtar Mounir is handling the case.
Hussein, 19, also known as the “anti-torture T-shirt” teenager, is, according to the Arabic Network of Human Rights Information (ANHRI), the “youngest Arab prisoner of conscience”.
Hussein, along with a companion named Islam Talaat, who is the sole other defendant in the case, is facing charges of protesting on the third anniversary of the 25 January Revolution in 2014. They were arrested at a security checkpoint whilst on their way home, on the basis of the t-shirt Hussein was wearing, and a scarf on which “25 January Revolution” was printed.
In addition to having spent a considerable amount of time awaiting the trial’s commencement, Hussein’s detention has been continuously and automatically renewed, usually without him appearing before court.*


Son los efectos de esas leyes tan necesarias para llevar a Egipto hacia la "democracia" y protegerla del terrorismo, según la versión oficial. La preocupación desde que se puso en marcha la "ley antiprotesta" era precisamente esta, que sirviera para aplicarse arbitrariamente a cualquiera que "molestara" o simplemente te cayera mal al pasar.
El juez que ha firmado la ampliación del periodo de detención sin juicio es el tristemente célebre "Juez de la muerte", Nagy Shehata. Es ese juez tan eficaz que firma sin temor cientos de sentencias de muerte después de una sesión de apenas un par de horas de juicio. Paradojas egipcias: puedes estar meses o años sin que te juzguen para después resolver tu caso en apenas una hora.
Mahmoud Mohamed Hussein no es un "islamista". Se manifestaba contra la Hermandad y contra los militares. Él quería un país sin torturas, sin distinciones, y a alguien le debió parecer gracioso enviarlo a la cárcel a conocer de cerca lo que no le gustaba. No ha comparecido ante el juez en ninguna de las vistas —otra irregularidad más— y se encuentra en una de las peores prisiones de Egipto, donde las mejores tampoco son deseables.
Su hermano, Tarek, publicó en junio una carta en Open Democracy, reproducida por Amnistía Internacional:

Dear Mahmoud,
You’ve spent more than 500 days in jail, and my heart couldn’t be sadder at the injustice that you and so many others like you are facing.
Today, President Abdel Fattah al-Sisi completes his first year in office. Many of the promises he made have yet to be fulfilled. He has praised the youth of this country, yet so many of them are languishing in jail.
In a February address to the nation, the president said: “All innocent youth will be released from jail”. Today, I ask: “Well, what about my brother, who was arrested when he was just 18? He is in prison because he wore a T-shirt calling for a ‘nation without torture’ and a scarf celebrating the ‘25 January Revolution’. He has not been formally charged or tried for any offence. So why hasn’t he been released?”
For reasons not clear to us, you are no longer being brought to court for the hearings where the judge decides whether or not to renew your detention order.
Two weeks ago, I attended the court session with the lawyers in your defence team. But you were not there.**


Hace bien Tarek en recordarle al presidente la palabrería sobre la juventud. Con Mahmoud están encerrados muchos de los sueños de futuro del país y se vuelve a la verdadera casilla de salida que comenzó con la revolución. La segunda entrada de este blog, escrita con el primer estallido del 25 de enero de 2011, se titulaba precisamente "Mundos sin futuro" y hacía referencia a la frustración de una juventud que quería libertades para poder construir un mundo distinto al que veían a su alrededor. Mahmoud veía ese mundo como un mundo sin torturas, algo que se había practicado sistemáticamente en las cárceles y comisarías. El estallido de la revolución en Egipto se produce precisamente por la indignación causada por la muerte por tortura, en la más completa impunidad, del bloguero Khaled Said. Es el detonante. Una camiseta con la fecha del 25 de enero y el lema "Por un país sin torturas" es coherente histórica e ideológicamente. Y eso es lo que plantea la discontinuidad con el régimen surgido tras el 30 de junio y que ha llevado al poder de nuevo a los militares.

Si Mahmoud está en la cárcel más 580 días es en aplicación de un ley, la "antimanifestaciones". Se comprende el recelo ante la nueva ley aprobada, la "antiterrorismo", que motivó hace unos días el expresivo titular de Mada Masr: «License to kill? A look at the broad protections the new anti-terrorism law gives to the police » (21/08/2015). Leyes de este tipo solo son aceptables con un sistema policial y judicial con historial limpio, lo que no es el caso. Ante la inexistencia de un parlamento que pueda dar cobertura democrática y garantías de que hay alguien que "controla" a los que aplican la "ley", la única actitud posible es la de preguntarse lo mismo que la redacción de Mada Masr y con ella todos los activistas de los derechos humanos.


El caso de Mahmoud va más allá de lo que es la arbitrariedad policial y judicial. Deja al descubierto un mecanismo de represión digno de las peores dictaduras. Lo de Egipto va más allá de la guerra "sucia", su arbitrariedad y caos la convierte en una "guerra absurda", sin que nadie tenga responsabilidad sobre ella. Es ante todo una forma de intimidación social que lo único que suscita es rechazo, busca crear el miedo en la población. Mata o detiene primero y culpa después. Las denuncias de detenciones y "desapariciones" son constantes. Las familias rastrean, de comisaría en comisaría, para saber dónde están sus familiares a la espera de que alguien les dé alguna indicación. No todos tienen suerte.
Tarek, el hermano de Mahmoud, escribe:

I dread to think about your prison conditions. You’re being held in the Appeals Prison behind the Cairo Security Directorate – the same place where fellow activist Alaa Abdel Fattah was once detained. It’s known to be among the worst prisons. It’s only meant to be a temporary holding facility. Detainees on death row await their execution there.
You’re being kept with 44 other inmates in a cell that should hold half that number. The cell is full of insects. Getting an occasional glimpse of daylight is a bonus.
My only solace is that you are keeping your spirits up by improving your drawing skills and corresponding with other detained activists. I love the drawing you did for human rights lawyer Mahienour El-Massry, that other hero in a cage. You drew a laughing, smiling Donald Duck, a jovial character, like the Mahienour that we all love. It also reminds me of your spirit: playing football and having fun with your friends.

  
A drawing by Mahmoud Hussein of human rights lawyer Mahienour El-Massry, "that other hero in a cage"; a laughing, smiling Donald Duck, "a jovial character, like the Mahienour that we all love."

Our parents are heartbroken that instead of building your future, taking exams and finishing your education, your life is on hold in a dark cell. In the 17 months since your arrest, you have spent your 19th birthday in jail and missed our brother’s wedding. We missed you sorely.**


Sí, podrían estar construyendo un futuro para el país. Sin embargo, el camino elegido no llevará a un destino demasiado satisfactorio. En el mejor de los casos, el mantenimiento de un estado policial que tendrá que ir cubriendo sus huellas y volviéndose cada vez más arbitrario para no tener que justificar sus despropósitos. Hace dos años arrestaron a Mahmoud por llevar una camiseta en el aniversario de la revolución del 25 de enero. Este año han asesinado a Shaimaa al-Sabbagh, en plena calle, con total impunidad y descaro, llevando una corona de flores a las víctimas de la represión durante la Revolución.
Emociona ver el dibujo que el joven estudiante ha realizado para Mahienour El-Massry, la activista detenida, otro "héroe enjaulado": un pato Donald con el que se identifican como personaje y les sirve de emblema.


En el final de la carta se detalla el absurdo de las acusaciones arbitrarias que han mantenido en la cárcel más de año y medio, en las peores circunstancias al hermano:

On the day of your arrest, 25 January 2014, I went to a planned protest in the Maadi neighbourhood of Cairo, where we were hoping to demonstrate against former president Mohamed Morsi and his supporters, as well as against the current president. But the police broke us up before we could march.
I was arrested that day and taken to the prison at Maadi police station. I was held there for 74 days, charged with taking part in an illegal protest and with being a member of the banned Muslim Brotherhood movement, to which Morsi belongs. Ironic, isn’t it? On appeal, I was acquitted. 
It was on the day of my arrest that I found out that you too had been imprisoned. Knowing that your younger brother has been arrested and tortured is one of the worst feelings in the world.
You were arrested at the Marg police checkpoint, as you were going home on a minibus. That very day, you were brought before National Security officers in the police station for interrogation.**

Egipto está pagando con creces el mantenimiento del sistema de represión que se construyó durante los 30 años de Hosni Mubarak. La revolución fallida solo sirvió para demostrar algo importante, que había deseo de cambio y que se repudiaban los métodos seguidos para mantener al país en "orden". La diferencia hoy no está en la Policía, que sigue haciendo lo mismo, sino en la indiferencia de muchos ciudadanos que prefieren mirar para otro lado. Durante 30 años la mayoría se limitó a hacer correr los chistes sobre Mubarak. Luego salieron a la calle algunos de ellos hasta que se decidió volver a salir a la calle para respaldar la limpieza de militares y fuerzas de seguridad. Cirugía sin anestesia.


Nada ha cambiado, solo que ahora muchos besan la imagen de su presidente y escuchan su amor por la juventud y la revolución, incluso por una democracia inexistente. La excusa de la Hermandad y el terrorismo ha sido suficiente para demostrar que se puede vivir medianamente tranquilo si se mira para otro lado y se evitan los problemas. Es la ley de la supervivencia y el autoengaño.
Frente a esto no se quiere escuchar los testimonios de los que están encerrados por dar la cara por los derechos de todos los egipcios, los que están de acuerdo y los que no. Pero es bueno mirar de frente y recordar para saber cuál es el precio que está constando el que algunos vivan más tranquilos:

You were blindfolded and your hands were cuffed behind your back. The officer wanted to dictate the “confession” to you and videotape it. You refused, of course, saying that you wouldn’t confess to crimes that you hadn’t committed. So they beat you, gave you electric shocks to the face, back, hands and testicles.
After four hours of this treatment, you told the National Security officer that you would “confess” to whatever they wanted, as long they stopped the torture.
The National Security officer videotaped you “confessing” to possessing explosives, belonging to a “terrorist” group, receiving money to demonstrate, and participating in an unauthorized protest. Our family saw the signs of torture when they visited you on the day you were investigated.
Dear brother, tomorrow you are due to appear in court in front of a judge, who may or not renew your detention. I hope that he hears our call and those of all who care about human rights in Egypt and releases you from prison.**


Así termina la carta de Tarek a su hermano, encerrado por llevar una camiseta en la que pedía un país sin tortura, por recordar que un día de enero, unos cuantos egipcios salieron a la calle a decir que un joven había muerto torturado en Alejandría por denunciar que la policía traficaba con narcóticos, de lo que tenía pruebas gráficas. Las fotos que su hermano publicó del estado de su cadáver conmovieron a muchos pensando que se había traspasado el límite y no se podía ignorar que se había creado un monstruo en el aparato policial.
Ese monstruo ha resultado ser más grande y poderoso de lo que se pensaba. El temor que muchos deben tener a que salgan a la luz sus tropelías ha hecho que ese ministerio haya sido intocable. Los manifestantes de la revolución intentaron salvar miles de documentos de las llamas para que quedara la constancia de lo que había ocurrido durante décadas.


Egipto puede inaugurar canales, construir capitales y hacer cuantas obras públicas quiera. Pero de nada servirá ante los ojos de muchos egipcios y de los observadores internacionales mientras no se libere de esa policía que ha sido el instrumento de control del país en décadas.
La impunidad con la que ha trabajado y trabaja muestra que es la única herramienta que se posee para el control del estado. Ninguna otra circunstancia podrá acercar a Egipto hacia la democracia si el sistema acepta la tortura, la detención arbitraria, la desaparición, la muerte en las cárceles, como están denunciando todos los organismos internacionales. Al presidente solo le quedará poder ir a Rusia y a China, en donde nadie le preguntará por los derechos humanos y le recibirán con grandes muestras de cariño.
No. La Justicia no es ciega en Egipto. De eso trata el breve artículo publicado hoy en Egypt Independent por  Karima Kamal y titulado precisamente "Lady Justice takes off her blindfold". Se refiere al caso que comentábamos el otro día sobre el encarcelamiento del magnate y presentador de televisión, Tawfiq Okasha. Poseedor de su propia televisión, Okasha la ha utilizado como una herramienta a favor del Mubarak, contra la revolución, contra el gobierno de Morsi y la Hermandad y a favor del actual régimen. Pero un día se le ocurrió criticar al Ministro del Interior. Fue detenido por delitos —con condena— por los que a las autoridades egipcias no les parecía de "gravedad", entre ellos la condena por golpear a su ex esposa. Tras apenas un par de días detenido, Okasha ha sido liberado. Escribe la articulista:

The blindfolded Lady Justice is the symbol of equality before the law. So how come, Mr. Interior Minister, Mortada Mansour and Mostafa Bakry paid you a visit to mediate the release of Tawfiq Okasha for health reasons, although there is a sentence issued against him in favor of his ex-wife? Would anyone other than Okasha have had this privilege?
This is a circumvention of the law. This means some people are above the law with the blessings of the Interior Minister. The health reasons are but an excuse given to them, while it is denied to others who really need it. Does photojournalist Shawkan not need to be released for health reasons?
Okasha is neither the first nor last of those above the law for whom the Interior Ministry refrains from carrying out sentences, although the Constitution entrusts the Interior Minister with the application of the law.
Again, Okasha is neither the first nor last. For there are the immune members of parliament who think they are above the law, and there is Hisham Talaat Mostafa who also wants a release for health reasons.
How can the minister accept such mediation? Are we not all equal before the law. How about the youths who are serving sentences just for raising a banner in a demonstration?  
The worst thing is that this has become a normal practice, not a manifestation of corruption and a violation of the law. To hell then with the Constitution.
It looks like Lady Justice took off her blindfold.***


Esto ya no tiene nada que ver con el terrorismo ni la seguridad nacional. Es una demostración más de que la corrupción y el nepotismo, de que los poderosos pueden vivir en un plano distinto al de los demás.
Mientras Mahmoud Mohamed Hussein sigue en prisión camino de los 600 días por el simple hecho (nadie ha dicho todavía que haya cometido un delito) de llevar una camiseta contra la tortura, el magnate Okasha, el perro ladrador del gobierno, sale tras la visita de unos amigos al ministro. Tiene razón Karima Kamal. La Justicia ha dejado de ser "ciega" y, por ello, ha dejado de ser "justicia".
El presidente de la Asociación de Turismo de Egipto reclama estos días una gran campaña de marketing para promocionar las visitas al país. Es una muestra más de ese deseo de vivir en la ignorancia, como si no pasara nada. En la misma página en que se pide la campaña promocional, se da la noticia de otra nueva muerte de un detenido. La familia habla de tortura. El Ministro del Interior lo achaca a la ola de calor y a lo poco ventiladas que están las comisarías. Algo que no ocurre en los despachos.
El proverbio del día de Ahram Online dice: "It’s better to attend a funeral than arrange a marriage  امشي في جنازة ولا تمشى في جوازة" Ellos sabrán.

—No likes?
Sisi issues a new law to fight terrorism on the internet. (Andeel, Mada Masr 19/08/2015)

* "‘T-shirt detainee’ Mahmoud Hussein’s detention renewed"  Daily News Egypt 25/08/2015 http://www.dailynewsegypt.com/2015/08/24/t-shirt-detainee-mahmoud-husseins-detention-renewed/
** "Jailed over a T-shirt: freedom for Mahmoud Hussein" Amnesty International 12/06/2015 https://www.amnesty.org/en/latest/campaigns/2015/06/jailed-over-a-t-shirt-freedom-for-mahmoud-hussein/
*** "Lady Justice takes off her blindfold" Egypt Independent 21/08/2015 http://www.egyptindependent.com//opinion/lady-justice-takes-her-blindfold






domingo, 26 de julio de 2015

Las activistas por los derechos de las mujeres en Egipto y la democracia

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Daily News Egypt publicó hace un par de semanas un artículo  titulado "Egypt: Country of remarkable, yet jailed, women" y firmado por Semanur Karaman y Sara Katrine Brandt. Karaman es una activista turca especializada en la cuestión de los derechos de las mujeres en Oriente medio; la segunda una asesora en cuestiones de derechos de las mujeres asentada en Egipto, que trabaja para el Center for Egyptian Women’s Legal Assistance (CEWLA).
El artículo tiene tres líneas temáticas. En primer lugar, los hechos. En este caso son mujeres activista encarceladas. Se citan en concreto Esraa Abdel Fattah, Yara Sallam, Sanaa Seif y Mahienour Al-Masry. De los casos de Yara Sallam y Mahienour Al-Masry nos hemos ocupado aquí en ocasiones. Escriben las autoras:

Of course, if you ask the Egyptian authorities, they will tell you that all these women have been put behind bars for distorting public order and breaking laws. However, those of us who know them and their meaningful work, and are in solidarity under the banner of human rights and political justice, know these women are simply targeted for being women human rights defenders.*


El gobierno y los jueces egipcios, en efecto, tienen explicaciones para todo en estos casos. Tras crear una restrictiva ley antiprotesta, argumenta que se limita a aplicarla, como se la ley se hubiera escrito sola. Es esa especie de cinismo constante que se justifica en el respeto de la ley cuando la ley en sí está hecha para detener a la gente e impedir las protestas.
La segunda línea del artículo se refiere al nuevo caso que se añade a los otros y que tiene una serie de agravantes añadidos:

And now, the Egyptian authorities have set their eyes on another women – Azza Soliman, of the Center for Egyptian Women’s Legal Assistance, an internationally renowned female human rights defender known for her work promoting gender equality and access to justice. She was a witness to and voluntarily reported to the police regarding the brutal murder of Shaimaa Al-Sabbagh, yet she is now being tried under the infamous Law 107, commonly known as the Anti-Protest Law.
After a series of routine postponements within the Egyptian criminal justice system, the judge decided on 4 July that her trial should be once again postponed to 26 September. In the meantime, Azza tirelessly continues her work:“I will continue my fight to ensure protection of witnesses until my next court date. I still have hope for Egypt.”*


El caso del asesinato —no se puede calificar de otra manera— de la activista Shaimaa al-Sabbagh es de los que hemos tratado aquí con frecuencia por dejar al descubierto el conjunto del sistema represivo y la justificación de la violencia policial e institucional. Como se recordará, la activista socialista recibió un disparo a corta distancia por parte de la Policía cuando iban en una marcha pacífica a dejar unas flores en la Plaza Tahrir en el aniversario de la Revolución del 25 de enero. Se intentó cargar con el crimen a los propios participantes en la marcha deteniéndoles cuando iban a declarar lo que había ocurrido. El forense fue destituido después de declarar que la culpa de la muerte la tenía la delgadez de la víctima, una de las mayores ignominias cometidas contra los manifestantes por lo que tiene de desprecio e insulto. 


Posteriormente, ante la evidencias visuales en forma de fotos y vídeos, se retiraron las acusaciones, pero pesa sobre ellos, como ocurre ahora en el caso de Azza Soleiman, la acusación de participar en las manifestaciones, cargos por los que están encerrados muchos desde hace tiempos. La Ley Anti-protestas cumple la misma función que La "Ley de Excepción" que le sirvió a Hosni Mubarak para tener controlado el país durante treinta años. Los sucesivos retrasos de los juicios son una manera más de mantener a la gente bajo control judicial e intimidados, una forma de juego psicológico con los acusados.
La tercera línea argumental es la que nos afecta a todos: la falta de apoyo occidental ante el pisoteo de los derechos humanos y, especialmente en este caso, los derechos de las mujeres:

Despite ongoing attacks and threats against human rights defenders, Egypt continues to enjoy the support of so called Western democracies. Obama’s multi-million dollar military assistance to Egypt is complemented by Germany’s $9bn trade deal and Britain’s decision to launch the largest trade delegation over a decade.
Additionally, the European Union is renegotiating its neighbourhood policy with Egypt with an emphasis on fighting terrorism instead of ensuring the human rights of Egyptian citizens are allied to that purpose. Egypt, despite clamping down on literally everyone who dares to criticise the current order, is a diplomatic rock star.
Is this legitimate? No.  And more so, Western democracies are complicit in the persecution of peaceful human rights defenders.
This has to stop. The international community must speak up, before it is too late.  If Egypt falls short of implementing internationally accepted human rights standards, and is not pressured to do so, there is no hope for a peaceful and stable Middle East and North Africa, even if we manage to eliminate the “Islamic State” (IS) terror.
We can’t fight terror with terror. Therefore, it is time to stop turning a blind eye, and start speaking out.*


Los grandes sacrificados en el altar de la seguridad occidental son los defensores de los derechos humanos en los países en los que se encuentra el centro del problema. Se está volviendo precisamente a la política que generó el poder del islamismo político: el respaldo a las dictaduras.
El diario El País trae hoy una entrevista con Jean Paul Laborde**, Magistrado de la Sala de lo Penal del Tribunal de Casación de Francia y director ejecutivo desde 2013 del Comité de la ONU contra el terrorismo. En la entrevista se hace un rápido repaso sobre la problemática del terrorismo internacional. La primera cuestión que plantea es el de los yihadistas internacionales, para evitar la extensión del terrorismo. Las medidas son policiales y judiciales, pero no existe ninguna de prevención del origen del surgimiento del islamismo y su conversión radical. Al final, cuando se le pregunta sobre la "desradicalización" —como si fuera una desratización— responde:

Tenemos experiencias positivas, como en Irlanda [con el IRA], en España [con ETA], en Jordania y Marruecos. Pero necesitamos adoptar una perspectiva global en la desradicalización, no podemos limitarnos a una visión europea.**


No sé los ojos con los que ve el mundo el señor Laborde, que merece todos mis respetos, pero me da la impresión que no se va por el buen camino de un proceso complejo al que nadie se atrevería a poner fecha de cese ni resultados. Ni si alguien ganara la guerra en Siria o se lograr retirar de los terrenos conquistados a los miembros del Estado Islámico significaría la desaparición del terrorismo, que solo se calmará cuando consiga lo que quiere, suponiendo que lo tenga claro.
La "radicalización", como le preguntan al Magistrado Laborde es un proceso de otro orden que no está sujeto a los escenarios que se han señalado. El fenómeno es nuevo y no tiene nada que ver con el independentismo, como los casos de ETA e IRA citados, ni con su experiencia ni con sus resultados.


Sí tiene que ver, en cambio, con lo señalado por las autoras del artículo. Encerrando a los activistas de los derechos humanos, encerrando a las que defienden los derechos de las mujeres, las que las protegen de la violencia, sí se favorece la expansión del islamismo y la radicalización. Sencillamente: les estamos eliminando a sus opositores naturales, las personas que creen en la modernidad histórica, en los derechos humanos, en la Ciencia, en la convivencia, etc. Si los encarcelamos, ¿quién va a dar la batalla de las ideas?

La pregunta de sí se puede acabar con el integrismo a base de cárceles de las que salen más radicalizados, como ya sabemos, o se dedican a radicalizar a los que llegan, tiene una respuesta clara: ¡no! Seguimos engañándonos pensando que se puede estar a salvo de esto si se tiene mano dura en los países de origen. Ya sabemos que esto no es así, que 1) están repartidos por el mundo, por lo que vigilar las fronteras es inútil porque ya están dentro; y 2) la mano dura está acabando con los que tienen la capacidad de enfrentarse a ellos.

Al igual que ocurrió con los dictadores anteriores a la Primavera Árabe, se está fortaleciendo a los regímenes autoritarios y para justificar su lucha contra el "terror" se está provocando otra oleada de represión contra los que representan los valores de los derechos humanos, contra los demócratas que no pueden mirar hacia otro lado como se hace en los países que piensan que están más seguros. Los dictadores de hoy venden seguridad a Occidente como ya lo hacían antes. Fueron ellos los que con sus maneras y sus encarcelamientos eliminaron el tejido democrático de sus países, dejando que les crecieran los enanos fundamentalistas, que tuvieron el camino allanado. En vez de liberalizar sus países, los están convirtiendo en cárceles en la que se entremezclan liberales y terroristas sin distinción. Son los mismos errores que traerán los mismos problemas.


La lucha de las mujeres por sus derechos forma parte esencial de la transformación porque sobre ellas se ejerce en primera instancia la violencia de las instituciones privándolas de derechos y libertades. La lucha de las mujeres es la llave porque no existe mejor test que este, precisamente por estar su opresión justificada por el fundamentalismo radical. Son ellas las que tienen que ir ganando terreno. El artículo de las activistas de los derechos de la mujer comenzaba señalando:

No country in the world is safe for women human rights defenders, yet Egypt is particularly dangerous for women who want to contribute to democracy and assert their presence in the public-political sphere.*


Esa es la clave de la cuestión. Son las mujeres las que pueden reivindicar los derechos propios y ampliar los de todos. Cada derecho que ganan, en efecto es una contribución a la democracia, de la que se benefician todos. Eso en el caso de que realmente se trate de realizar una democracia con todas sus consecuencias. Por eso, el párrafo que cierra el artículo es una petición directa:

Women human rights defenders need your support. Act now. Every socially conscious citizen of the world should pressure their own governments to stop being complicit in the deteriorating human rights situation. It is time we start holding our own governments accountable for the death, torture, ill treatment, and imprisonment of hundreds of citizens for taking a stand and speaking for justice.*


No se puede decir más claro. Y tienen razón. El colonialismo primero y la política de las dictaduras después intenta hacernos sentir más seguros, pero eso ya no es cierto, si es que lo ha sido alguna vez. Tras la Primavera Árabe se ha conseguido asentar la creencia que han sido los intentos de democratización los que han traído las guerras y a los islamistas. Es una gigantesca mentira interesada, tanto por parte de Occidente como por parte de los gobiernos que han encarcelado a los jóvenes que pedían libertad, justicia y pan. Fueron, por el contrario, las maniobras oscuras que los gobiernos dictatoriales mantuvieron con los islamistas para asegurarse en el poder las que los hicieron crecer fortalecerse y presentarse ante los gobiernos de algunos países occidentales como la única alternativa posible al terrorismo del que ellos formaban parte o sencillamente se beneficiaban.
Acallando las voces de los que defienden y reclaman libertades, solo llegarán dictadores y dictaduras, laicas o religiosas. A veces la Historia nos da lecciones que caen en saco roto.



* "Egypt: Country of remarkable, yet jailed, women" Daily New Egypt -/07/2015 http://www.dailynewsegypt.com/2015/07/14/egypt-country-of-remarkable-yet-jailed-women/

** "“La Justicia no se ha adaptado al fenómeno terrorista”" El País 25/07/2015 http://internacional.elpais.com/internacional/2015/07/25/actualidad/1437847257_479320.html





lunes, 22 de septiembre de 2014

Salen

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
En estos días y desde mediados del verano hemos dando cuenta de las huelgas de hambre que los activistas y otros detenidos estaban manteniendo en Egipto como forma de protestar contra la "Ley antiprotesta", una ley aprobada en 2013, es decir, con anterioridad, a la elección del actual presidente, Abdel Fattah al-Sisi.
La noticia de hoy mismo es la liberación de la activista alejandrina, la socialista Mahienour El-Masry. Lo que se ha producido es una suspensión de la condena por parte de los jueces. Parece existir una cierta "lucha" entre la judicatura y el gobierno, representado por la fiscalía, en los efectos y aplicaciones de las detenciones con la cuestionada ley. Los jueces han enmendado una ley que es claramente política y cuya función es eliminar cualquier tipo de disidencia, crítica o protesta de las calles.
Ahram Online nos señala:

El-Masry, detained since May, was serving a six-month jail term after her two-year sentence from earlier this year was reduced by an Alexandria court in July.
She and eight other activists were convicted on charges of "illegal protesting" during the Khaled Said murder retrial in December 2013.
A law banning all non-sanctioned protests was passed by Egypt's interim government that same month, imposing stiff jail terms and fines for violators.
El-Masry has already spent four of the six-month sentence in prison. The suspension of the sentence means that she won't pay a LE50,000 fine for violating the protest law.
She briefly joined a hunger strike campaign calling for the revoking of the protest law, which critics and rights groups have deemed too restrictive.
However, El-Masry cut her hunger strike short over fears of the health of others in her cell, who wanted to join the strike in solidarity but were elderly and faced health issues.
The ongoing hunger strike campaign, which started over two weeks ago, has gained recent momentum among political detainees, with over 80 persons joining in Egyptian jails.
Many others, including family members, journalists and political parties, have joined the hunger strike in solidarity.
Alaa Abdel-Fattah, another prominent activist also convicted under the protest law, was released last week on bail. He is set to be retried soon.*


Parece evidente que la intención no es la del gobierno, tal como se desprende de las palabras con las que se cierra la noticia: "A cabinet spokesman said last week that the government doesn't have intentions to amend the law in the near future."* El objetivo es que la autoridad gubernamental sea incuestionable, que no se ve el más mínimo síntoma de duda en la aplicación de las leyes que se realizan para el control.

Curiosamente, esta iniciativa de los jueces de liberar a los activistas de la revolución que estaban encarcelados coincide con la publicación el día 18 de agosto, de un artículo en Ahram Weekly, por el comentarista político Ahmed El Tonsi, titulado "The truth about the judiciary"**, y que el propio semanario presenta así: " Egypt’s courts have long served as a bulwark against the abuse of executive power".**
La tesis general del artículo de El Tonsi es que la judicatura ha tratado de ser, a lo largo de los años, una institución separada del poder político para poder mantener la confianza del pueblo egipcio y la eficiencia de la justicia. Podemos creer en las casualidades, pero también pensar que el artículo trata de evitar que los jueces se hagan responsables de lo que los políticos hacen de forma desmedida. El Tonsi hace un repaso de las tensiones de la judicatura con los gobiernos desde la época de Nasser, y recuerda cómo los jueces echaron para atrás muchas iniciativas abusivas de Hosni Mubarak, haciendo que el gobierno las retirara al declararlas inconstitucionales.
El papel de los jueces egipcios, tras la revolución ha sido bastante complicado, pues tanto la SCAF —el periodo militar que siguió a la caída de Mubarak— como el intento de asalto y desmantelamiento de los islamistas fueron de gran tensión entre los poderes. Los jueces han tenido a gala su independencia y ha sido una institución muy respetada en la sociedad egipcia, que los veía como un último bastión ante la arbitrariedad de poder.
El artículo de Mohamed El Tonsi se cierra con una defensa global de la judicatura egipcia:

It is also important to mention here that the February 2014 report of the International Bar Association’s Human Rights Institute commented on the Egyptian situation by saying that “there is a role for the executive — through the president or the minister of justice — in some senior appointments, but this is not per se incompatible with international standards.”
An institution with the Egyptian judiciary’s history of striving for independence cannot be easily co-opted or contained. Moreover, the diversity of Egypt’s judges in terms of their intellectual orientations would make any attempt at co-option impossible. There have been co-opted elements and even corrupt members, but the institution as a whole has never been characterised by either.**


En efecto, la judicatura es muy variada y no se pueden hacer valoraciones de conjunto. Pero también es cierto que determinados procesos judiciales, con sus dilaciones constantes, y otros con sus forma sumarísimas, no han contribuido a que exista una percepción demasiado positiva.
Todavía es confuso el movimiento que ha cancelado las condenas de los activistas mandándolos a sus casas. El tiempo dirá si se trata de una maniobra para reducir las protestas que dañan la imagen autoritaria que el gobierno egipcio está acumulando, si es un intento de reducir tensiones ante las próximas elecciones generales, que atraerán indudablemente la atención de la prensa internacional, o si se trata solo de un hecho aislado.


La Ley anti protestas es de aplicación arbitraria y produce acusaciones absurdas para acumular condenas desproporcionadas con la intención de frenar las protestas. Es una forma de intimidación, que produce detenciones y puede hacer pasar tiempo hasta que se sea llevado ante un juez. Pero las protestas de los activistas son muy diferentes a las que justificaron la creación, el intento de frenar las protestas islamistas por la represión y la detención de los líderes de la Hermandad, con el ex presidente Morsi al frente. Las muertes primero y las condenas a muerte después no han servido para apaciguar Egipto. Ayer mismo fueron varios los muertos producidos por un atentado terrorista junto al ministerio de Asuntos Exteriores, en El Cairo. 
Las protestas que se silencian también son las de la tercera vía, es decir, las de aquellos egipcios que siguen comprometidos con los valores de la revolución del 25 de enero y para los que la situación actual es resultado de una reacción pendular. Salieron de un régimen militar autoritario para pasar a uno autoritario islamista y regresar a otro similar al inicial. El sueño de las libertades se perdió por el camino. Los egipcios de la tercera vía siguen aspirando a un Egipto verdaderamente civil, sin militares ni islamistas en el poder, a una sociedad abierta e ilustrada, moderna y de convivencia, de justicia social. Eso les ha valido las críticas desde el poder y por parte de todos aquellos que se muestran cómodos, tras el periodo islamista, con un poder de autoridad y mano dura.


La liberación de los activistas presos puede tener también un motivo político y diplomático. El presidente Al-Sisi intervendrá en unos días en las Naciones Unidas y un gesto de este tipo rebajaría la presión sobre la cuestión de los derechos humanos en Egipto.
El diario Ahram Online dedica una larga lista de declaraciones bastante "interesantes" sobre las nuevas relaciones entre el régimen de al-Sisi, al que consideran "consolidado", y Estados Unidos y la Unión Europea. Sin citar las fuentes más que de forma muy general, Ahram Online señala:

The US administration then decided that it would like to spare itself the headache of being criticised for meeting El-Sisi. This criticism would not have come, as the same sources indicate, on the basis that El-Sisi was seen in some Western quarters last year as the "head of a military intervention to ouster an elected president," but rather because he is seen as an undemocratic president whose rule is compromising human rights.
In Cairo, some Western diplomats acknowledge the fact that democracy and human rights do not seem to be number one priorities of the vast majority of Egyptians nowadays.
This was the reason why the head of the European Union delegation this week advised his counterpart in Geneva, according to informed sources, to avoid giving accentuated attention to the situation of human rights in Egypt in his statement before the Human Rights Council.
The decision to criticise the human rights situation in the statement of the EU before the Geneva-based UN human rights body was prompted, Geneva-based sources say, by the influence of human rights groups and European parliamentarians.
In New York later this week, El-Sisi will surely hear appeals from Western interlocutors to be more observant of human rights standards and of inclusive democracy. He will likely respond that all violations are being punished and that Egypt is walking the path of "development and democracy."
However, Egyptian and Western diplomats both argue this will not be top the agenda of talks in which El-Sisi will participate in New York. Rather, the war against ISIS (the Islamic State in Iraq and the Levant) is expected to grab greater time and attention, with the focus so far as Egypt is concerned being the potential of expanding cooperation with the West on the security and intelligence fronts.***


No sé si el hecho de que los derechos humanos y la democracia hayan dejado de ser una prioridad para "the vast majority of Egyptians nowadays", como se señala, debe ser considerado un atenuante de nada. El riesgo para los derechos humanos es el mismo que lo fue en décadas anteriores, que el peso estratégico de Egipto en la zona sea considerado una excusa para mantener un régimen de autoridad que aproveche para desmantelar las críticas al sistema y sus actuaciones. Muchos países miraron para otro lado dado el compromiso que mantenían con el régimen de Mubarak. Lo pagó el pueblo egipcio. Ahora esa política no se debería repetir.


La Ley antiprotesta es una forma de silenciamiento que acaba con los opositores, sin distinguir los democráticos de los que no lo son, en las cárceles egipcias, denunciadas también —como señalábamos el otro día— por su estado y actuaciones en ellas. Y a la comunidad internacional no debe importarle que a muchos o pocos egipcios les parezca bien porque, según ese principio, no habría política posible de derechos humanos en ningún sitio. Decir que se construye una democracia echando por tierra los derechos humanos es una simpleza. Convencer a la gente de que no son prioritarios, una simpleza peligrosa. Por eso el párrafo con el que acaba el artículo de Ahram Online es muy engañoso:

Cairo-based Western diplomats argue that if stability continues to be consolidated in Egypt, "then you would for sure be getting more tourism and more investment, and for sure more cooperation. It might be slow at first, but it will pick up."***

Confundir la "estabilidad" con la eliminación de los derechos humanos y señalar que con el empleo autoritario de la fuerza "volverá el turismo" es una gran perversión, aunque fuera cierto. La víctima volvería a ser el pueblo egipcio que sería reprimido en sus derechos en nombre de una tranquilidad, de una "paz turística". El atentado de ayer con varios muertos en El Cairo nos recuerda que eso puede ser un goteo continuo que eche al traste la idea de la "estabilidad" artificial.
Al margen de los motivos, sean cuales sean, no podemos menos que alegrarnos por la liberación de estos activistas que siguen combatiendo por sus principios porque ellos son parte del futuro de un Egipto posible, basado en una democracia respetuosa de los derechos humanos. No aspiran a menos. Los valoren o no, está luchando por el futuro de todos.



* "Egyptian activist Mahienour El-Masry to be released after sentence suspended" Ahram Online 21/09/2014 http://english.ahram.org.eg/NewsContent/1/64/111319/Egypt/Politics-/Egyptian-activist-Mahienour-ElMasry-to-be-released.aspx
** "The truth about the judiciary" Ahram Weekly 18/09/2014 http://weekly.ahram.org.eg/News/7261/21/The-truth-about-the-judiciary.aspx

*** "President El-Sisi is consolidating his regime, say Western diplomats" Ahram Online 21/09/2014 http://english.ahram.org.eg/NewsContent/1/64/111245/Egypt/Politics-/President-ElSisi-is-consolidating-his-regime,-say-.aspx