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jueves, 23 de octubre de 2025

La anexión aprobada

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Los temores a que la paz quede finalmente en una sucia jugarreta crecen. Benjamín Netanyahu puede no controlar ya su propio gobierno y parlamento o hacernos creer que no lo hace. Ya advirtió que solo se aceptaría un resultado y este sería la victoria de Israel entendida en términos de la existencia de un solo estado, el de Israel.

La posibilidad que se den los pasos hacia esa solución es grande, por lo que todos los esfuerzos hacia una solución satisfactoria para todos se proclama, como antes, poco favorable para ambos y que se encuentre como viable solo una fórmula, la anexión.

En RTVE.es se nos señala la fragilidad de la solución y, algo peor, lo que se pueda entender como "solución", es decir, lo que acaba de aprobar el parlamente israelí: 

"El proyecto de ley para aplicar la soberanía a los territorios de Judea y Samaria (términos con los que los israelíes se refieren a Cisjordania) ha sido aprobado en lectura preliminar por una mayoría de 25 a favor y 24 en contra", ha anunciado la Knéset en su canal en X. El texto defiende que el Israel aplique sus leyes y sus soberanía sobre los asentamientos en Cisjordania "para establecer el estatus de estas áreas como parte inseparable" del estado israelí.

Los ministros más extremistas apoyan la anexión

La iniciativa parte del diputado Avi Maoz, del partido opositor Noam. En su intervención en la Knéset ha defendido al 'Gran Israel', doctrina que borra del mapa los territorios palestinos: "El asentamiento en la tierra de Israel es la redención y el renacimiento nacional; el asentamiento es lo que hace florecer la tierra de Israel tras dos mil años de exilio", ha declarado. Por el contrario, el ministro de Educación, Yoav Kisch, ha dicho que cree "firmemente en la aplicación de la soberanía" sobre Cisjordania pero cree que "no se logra así, mediante proyectos de ley de la oposición". Kisch advirtió que "la legislación sobre la soberanía también llegará" junto con sus socios estadounidenses.*

 

Por este camino, evidentemente, la historia lleva de nuevo a la ruptura y, en especial, a la creencia en la poca fiabilidad de Netanyahu. Es claro que Israel nunca ha tenido otra meta, lo que nos lleva al problema actual, la obediencia a los Estados Unidos de Trump, que ha sido la fuerza que ha sostenido todo esto. Peligra así el Nobel de la Paz para Trump, motivo de preocupación para algunos, incluido el propio Trump que lo daba por hecho.

Que esto sea lo que mantiene al estado de Israel, demuestra que esto ha sido un disparate desde el inicio con el terrorismo de Hamás y que ahora no se va a detener. Veremos qué ocurre, aunque lo previsible es que la entrega de prisioneros o de cadáveres marque el verdadero punto de ruptura. ¿Qué pasará entonces, cuando no queden rehenes sobre los que negociar?

Lo que probablemente ocurrirá es que Donald Trump tenga que imponerse en Israel para esta vez tratar de alcanzar algo se que se pueda llamar "paz" sin sonrojo. Está claro que cada uno llama "paz" a algo distinto. La posibilidad de un Netanyahu al que el parlamento israelí presione y se oponga llevaría a Israel a un nuevo escenario bélico y político. No van a renunciar a lo conseguido ni a ir más allá.

En ocasiones se defiende a Israel señalando que es la "única democracia de la zona". Es una forma muy reduccionista de entender la democracia como un puro formalismo donde la irracionalidad y la crueldad pueden ser puesta sobre la mesa como un aspecto más del programa.

Ahora, la noticia de que su parlamento ha aprobado algo que va contra toda norma y justicia, señala los límites sociales y políticos de la "democracia" israelí, representada por el radicalismo cruel que destruyen un pueblo, arrasa sus ciudades y decide quién y cuándo se come, quién tiene acceso a la sanidad, etc.

El ligar este tipo de decisiones a "los socios estadounidenses", es decir, al apoyo de Donald Trump, por un lado, y al apoyo divino, esa ·recuperación" tras "dos mil años de exilio" es un ejercicio sibilino.

Israel recurre a sus propios mitos, pero sobre todo, a su aplicación a los demás. El mito de "la tierra prometida", el "exilio" y sus derechos es la variante hebrea del uso colonial de la fuerza. Es un anacronismo que podría, por ejemplo, llevar a Italia a reivindicar el imperio romano en toda su extensión en su periodo de apogeo. Los palestinos de hoy son exterminados, destruidas sus ciudades por ese fanatismo retrógrado y anacrónico. No hay derechos, solo "pueblo elegido".

Solo el tejido económico y político, junto con el temor al terrorismo islámico, han creado esos apoyos para los que muchos ya han dicho ¡basta! y exigen su cese. Si la operación trumpista de "paz" fracasa y se convierte en mera palabrería impuesta, la zona se va a convertir en algo más que ruinas. 

 

* Mario Pérez "Israel da el primer paso en el Parlamento para la anexión de la Cisjordania ocupada" RTVE.es 22/10/2025 https://www.rtve.es/noticias/20251022/israel-da-primer-paso-parlamento-para-aplicar-su-soberania-sobre-cisjordania/16781849.shtml

sábado, 26 de julio de 2025

Las armas del hambre

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Las imágenes de las guerras suelen ser espectaculares, pero jamás se ha visto algo como lo que nos llega desde Gaza. La destrucción por los bombardeos es sustituida por el arma más infame e inmoral: el hambre.

El hambre ya no tiene la excusa selectiva, la explicación de un bombardeo sobre posiciones. En Gaza no hay posiciones y el hambre afecta a todos por igual. Sencillamente, no hay alimentos y desde todos los puntos surgen las acusaciones al Israel de Benjamín Netanyahu y a los Estados Unidos de Trump por su respaldo y la gestión criminal de lo poco que entra en la zona.

Los gazatíes deben elegir entre morir de hambre o morir en los puntos en los que unas miserables provisiones les hacen ir. Allí deben luchar entre ellos por conseguir algo y sobrevivir a los disparos de una empresa paramilitar norteamericana contratada para gestionar los alimentos o bajo los disparos del ejército de Israel.

Ahora las agencias de prensa denuncian que los periodistas en la zona no solo mueren por los riesgos de la guerra, sino que están muriendo por lo mismo que la población, por la hambruna creada por Israel.

Cuando alguien protesta y lo denuncia, Israel habla de "antisemitismo".  Si mueren  médicos o periodistas, Israel habla de "un error" y sigue matando. En uno de los mayores ejercicios de hipocresía de la Historia mundial, Benjamín Netanyahu le entregó a Donald Trump la copia de la carta enviada a Suecia solicitando para él el Premio Nobel de la Paz. El presidente de los Estados Unidos la recibió orgulloso. Para él no es adulación vergonzosa a quien ampara y financia sus crímenes de guerra, sino estricta justicia. Ambos son "pacificadores" a través del exterminio genocida.

No hay otra forma de enfocarlo.

En 20minutos, con el titular "Almudena Ariza alerta de la situación de los periodistas que hay en Gaza: "Han muerto reporteros en guerras, nunca por hambre"", la periodista española se hace eco de las denuncias de las agencias internacionales de prensa: 

La reportera y corresponsal de RTVE en Jerusalén, Almudena Ariza, ha alertado sobre la situación de los pocos periodistas que quedan en Gaza, que están sufriendo la hambruna extrema igual que la población local.

La periodista, que ha cubierto las guerras de Afganistán e Irak, donde informó desde el frente, así como la invasión rusa de Ucrania, además de crisis humanitarias como el tsunami de 2004 en Indonesia o terremoto de Haití en 2010, además de trabajar en África, Asia y América Latina, puso de manifiesto un hecho: "Se han perdido reporteros en guerras, pero nunca por hambre".

Lo hace tras un comunicado de la AFP, Agence France-Presse, una de las principales y más respetadas agencias de noticias del mundo, junto con Reuters (Reino Unido) y AP (Associated Press, EE UU), en el que la agencia denunciaba el peligro de muerte por inanición de sus reporteros.*

En el texto se nos explica la salida de la prensa de la zona ante la situación de peligro y la dependencia de los periodistas "free lancers" residentes en la zona que se ven sometidos a las mismas condiciones de hambruna de los habitantes.

La periodista española, tal como hacen las grandes agencias internacionales de prensa, denuncia una situación insólita, que ya es un clamor de indignación internacional contra lo que está haciendo el gobierno israelí, su ejército y los cómplices en este genocidio.


El presidente francés anunciaba estos días pasado el reconocimiento de Palestina como estado ante lo que se está viendo padecer a ese pueblo, víctima de dos violencias la de Hamás y la de Israel. Netanyahu ha pisoteado todos los acuerdos existentes y se ha saltado todas las normas y principios humanitarios internacionales.

Israel actúa desde un doble frente: la excusa militar que le permite tener enfrente a Hamás, un grupo terrorista, y basarse en estos para eliminar a su verdadero "enemigo", el pueblo palestino al que debe desplazar para hacerse con más espacio. Para ello intenta rebajar su número mediante la violencia —matando— y mediante el terror, que les hace intentar huir y le sirve para destruir sus ciudades y refugios, el verdadero objetivo del gobierno israelí. La expansión de los colonos haciéndose con las ciudades y territorios destruidos es el verdadero objetivo del gobierno israelí. Cuanta menos población, mejor. 

6/06/2025

En ese grupo que debe desaparecer se encuentra la prensa por partida doble: por informar y porque son palestinos. Esas dos condiciones les bastan, La prensa internacional, fuera del lugar, no quiere privilegios con su aviso. Se limita a señalar que también están muriendo aquellos que nos mantienen informados de lo que ocurre allí.

Ya nadie se puede engañar, a menos que así lo desee, sobre cuál es el verdadero fin de esta violencia criminal y despiadada.

Las imágenes de los niños reducidos casi a esqueletos mientras se amontonan y pudren los miles de camiones en la frontera no pueden dejar a nadie indiferente. Netanyahu puede llamarlo "anti semitismo" en un intento de tapar su acción criminal. De no ser Israel esto se habría acabado hace mucho por una mayor firmeza diplomática y de intervenciones internacionales. Nadie se habría atrevido a recibir a Netanyahu como se ha hecho en la Casa Blanca o en algún que otro país que ha perdido vergüenza y dignidad en ello.

La prensa que queda en Gaza intenta superar su propio estado de hambre y escapar de los atentados directos contra ellos para silenciarlos. Gracias a ellos podemos observare el grado de inhumanidad que se practica.

De nada le ha de servir a Netanyahu ocultarse tras "holocaustos" pasados. Lo suyo es un presente cruel e intencionado para exterminar a un pueblo entero ante los silencios cómplices de muchos.

Lo dijimos hace mucho y lo repetimos hoy: son Netanyahu y sus acciones de exterminio las que están creando un sentimiento de rechazo frontal hacia la política de Israel por todo el mundo. Aquí no hay nada bíblico ni religioso, solo la idea recordada por el propio primer ministro de que son un "pueblo elegido" y que eso les da derecho a exterminar, a cometer el más grave genocidio desde hace décadas. Ellos con Dios y por encima de las leyes.

Aquí no hay "anti semitismo", concepto del que se ha abusado por parte de gobierno de Israel. Hay un ejercicio sistemático y premeditado de crueldad contra gente inocente, civiles, mujeres y niños, que ninguna etiqueta podrá ocultar y cubrirá de vergüenza a quienes lo están llevado a cabo.

Se hace además ante la mirada cómplice y acomplejada de países que se dicen "civilizados", "democráticos" y "progresistas". Nada más lejos de la realidad si se consiente y avala con el silencio esta situación cuyo final es el exterminio completo o su reducción a un gigantesco campo de concentración cuyas fronteras controlarán.

De esta forma, el hambre se convertirá en el arma definitiva de control. Es un círculo vicioso creado por el gobierno israelí, formado por radicales y racistas. Se dejará así a un pueblo entero pendiente exclusivamente de su supervivencia cada día. No tendrán más objetivo que sobrevivir con algo de comida e irán así a su matadero.

Habrá otros, en cambio, que tomen decisiones más drásticas ante lo que se les ha hecho padecer. El hambre alimentará el futuro deseo de venganza en los que sobrevivan.

Nuestro apoyo de nuevo a la labor de conciencia que está haciendo la periodista Almudena Ariza tratando de transmitir el horror y la vergüenza. Nuestro apoyo a los que se juegan la vida para informar desde allí y, finalmente, a los que sacan fuerzas de la nada para poder contar al mundo lo que están pasando.

Israel no está solucionando un problema; lo está agrandando y creándose otros nuevos.

 

* "Almudena Ariza alerta de la situación de los periodistas que hay en Gaza: "Han muerto reporteros en guerras, nunca por hambre""

20minutos 25/07/2025 https://www.20minutos.es/noticia/5734479/0/almudena-ariza-alerta-situacion-los-periodistas-que-hay-gaza-han-muerto-reporteros-guerras-nunca-por-hambre/

sábado, 8 de junio de 2024

El supuesto ejército más moral del mundo y la infancia

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

No sé cuántos apoyos directos e indirectos le quedan a Israel. Conforme avanza la masacre de poblaciones, se hace más difícil encontrar apoyos, gentes o países que puedan estar de su lado en la brutalidad. Israel no está ganando esta guerra; solo produce más víctimas sobre el terreno, la gran mayoría civiles, la gran mayoría niños. De las 37.600 muertes calculadas, 15.500 son de menores. Las cifras dicen mucho de su forma de "trabajo" y aclaran el hecho de que Naciones Unidas acabe de incluir a Israel en la lista negra de países que violan los derechos de los niños en los conflictos armados, una lista poco vistosa. De ellos nos informan en RTVE.es.

La reacción israelí no se ha hecho esperar:

"Nuestro ejército es el más moral del mundo, quien entra en la lista negra es el secretario general, que fomenta el terrorismo y el odio a Israel. ¡El secretario general debería avergonzarse de sí mismo!", ha escrito el embajador de Israel ante la ONU, Gilad Erdan, en una publicación en la red social X.*

Al gobierno israelí parece gustarle este tipo de respuestas conspiratorias, respuestas que parecen decir "¡Veis, todos nos odian, son antisemitas!" justificando sus propias acciones, algo injustificable se mire por donde se mire.

Que Hamás es un grupo terrorista y que le importa poco la vida del pueblo palestino ya lo sabemos, lo que no quiere decir que este coste en vidas civiles, especialmente en vidas de niños pueda ser justificada de ningún modo. La misma respuesta de Benjamín Netanyahu cuando se producen estas masacres de vidas de civiles "¡Son cosas de la guerra!" es de una inmoralidad suprema y casa poco con eso del "ejército más moral del mundo" que dice su embajador en Naciones Unidas.

Las condenas a Israel por las muertes de civiles se suceden y las consideraciones de Netanyahu como "genocida", "criminal de guerra", etc. le siguen como consecuencias de esa "moralidad" violenta que practica el ejército a sus órdenes.

El quedarse solo es explicado con tópicos y acusaciones: todos son antisemitas, incluso los muchos judíos repartidos por el mundo que no ven con buenos ojos lo que hacen allí y que les afecta a todos. En este sentido, según esta forma de ver el mundo, Israel es incriticable por naturaleza. El mundo debe aceptar todas sus decisiones, sean cuales sean, sin críticas bajo pena de revelarse como antisemitas.

El apoyo de los Estados Unidos y el de otros países aliados se hace cada vez más complicado. No es fácil ignorar los abusos y crímenes y por todas partes surgen condenas a lo que se ve cada día, a las cifras de muertos, a los niños masacrados, a la destrucción sistemática que impida la vuelta, dejando terreno libre para una nueva colonización.

Cualquier crítica es respondida como "antisemita". De esta forma, Israel está creando una nueva forma de rechazo que ya no se basa en los estereotipos religiosos y culturales, sino en el presente de abusos y crueldades, en la desmesura, en las masacres infantiles. ¿Que Hamás le saca rendimiento? ¡Indudablemente! Pero, sabiéndolo, Israel no solo no lo limita, sino que persiste en ello.


El mayor enemigo de Israel, de su futuro, es el propio Israel con Benjamín Netanyahu al frente. Mucho se ha dicho sobre su estrategia bélica por temor a que en el momento en que esto se pare acabe encarcelado por las corrupciones previas. Los rehenes, cuya liberación quiere lograr, mueren uno tras otro en los bombardeos del ejército "más moral del mundo".

Esto no es ya solo una guerra; es un juego cruel, siniestro, cobarde. La gran pregunta es cuándo se llegará al embargo total, a la condena absoluta. Las miradas van hacia la Casa Blanca, que es la que marcará el fin de esa época incondicional en la que ha crecido la idea de impunidad.

La respuesta de Israel —con casi 15.000 niños muertos— a la inclusión en la lista negra de las Naciones Unidas no debe extrañar a nadie. Tampoco que Israel vuelva a decir que es una maniobra anti semita. Estos son los hechos que las cifras representan, muerte tras muerte.

Pero la Historia se escribirá de forma clara. No como quiere Netanyahu. No habrá ejército más moral del mundo. 

* "La ONU notifica a Israel su inclusión en la lista de países que violan los derechos de los niños en conflictos armados" RTVE.es 7/06/2024 https://www.rtve.es/noticias/20240607/onu-notifica-israel-inclusion-lista-paises-violan-derechos-ninos-conflictos/16138811.shtml

martes, 28 de mayo de 2024

Errores trágicos

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Son demasiadas veces las que escuchamos hablar de "trágico error" en lo que hace el ejército israelí, demasiadas veces. Su forma de "defenderse" matando mujeres y niños ya no solo convence, sino que avergüenza e irrita. Comenzó con apoyos y ahora se está acercando ya a la condena universal. Solo la presión e indiferencia del gobierno de los Estados Unidos le mantiene vivo con armamento y vetos. También le va a ser difícil defender su idea de súper potencia mostrando su dependencia inmoral de las fuerzas exteriores que sostienen a Israel.

La potencia especializada en la vigilancia, a la vanguardia del uso del espionaje, con empresas que venden selectivamente sistemas de protección mediante la información, el espionaje, las escuchas, fue incapaz de detectar una invasión masiva por parte de jamás, bombardea por "error" con drones y misiles con toda precisión a cooperantes y periodistas perfectamente  identificados y que han notificado su posición. Ayer otro trágico error que espanta al mundo, que se le pide al mundo que no lo considere como una táctica programada.

De nuevo, las imágenes del error involuntario habitual dejando en evidencia una forma de actuar, una forma de "resolver los problemas".

Los efectos previsibles: rechazo, condenas, manifestaciones populares, concentraciones, repulsa, acampadas por todo el mundo, aceleración del reconocimiento del estado palestino. La respuesta de Israel: es antisemitismo y burlas a los que manifiestan cualquier forma de repulsa. En este sentido, Israel no se ha movido un milímetro de su proyecto. Ellos lo llaman "defensa", el resto del mundo "genocidio".

"Trágico error" deben ser considerados la ocupación de tierras de los colonos, ávidos de propiedad sembrándose a ellos mismos en los espacios que nunca devolverán, "Trágico error" es el asalto a los convoyes de medicinas, de alimentos que se les envía a la hambrienta y errante población palestina, a la que va quedando, la que se dirige a los lugares en los que será bombardeada por "error".

Demasiados errores, demasiada fatalidad. Netanyahu ya lo advirtió: "¡son cosas de la guerra!". Lo dijo encogiéndose de hombros, esperando para operarse de una hernia o recuperándose de ella. ¡Que una guerra no altere tu vida!

Los errores obligan a posicionarse, a tomar partido en el exterior y cada vez es más difícil mantenerse al margen. Pese a ello, nos obligamos a no coincidir, a hacer matizaciones que nos distinga. Si unos proponen el reconocimiento del estado palestino, otros dirán que se quedan cortos y otros que "no es el momento". El caso es no hacerse fotos juntos, fotos que se puedan interpretar mal, como acuerdo en algo.

Pero las imágenes que nos llegan de esa fantasmagórica Palestina, un conjunto de ruinas del que sacan cadáveres para los que ya apenas quedan lágrimas, nos dejan sin más palabras, después de condena tras condena.

Israel responde con burlas, como el vídeo flamenco, y amenazas, con represalias, con devolver los golpes a quienes les atacan en cualquier sentido de la palabra, incluyendo a España. Israel muestras sus garras más allá de su territorio.

Lo malo es que esto no parará. No lo va a hacer por las premisas que Israel ha sentado y de las que no se mueve un ápice. La principal es que los palestinos son un peligro, que no se les puede reconocer ningún tipo de estado porque sería un "estado terrorista" y un premio al terrorismo. Lo que el mundo ve como una "solución de dos estados", Israel no lo ve en absoluto. Esa idea de dos estados que "convivan en paz" es simplemente una entelequia, un sueño infantil. ¿Por qué perder lo que tiene ahora, ese "derecho a defenderse" que le permite masacrar y definir dónde están las fronteras y qué hacer con lo que queda dentro? Israel tiene tanto que en cualquier negociación, con cualquier cambio, pierde.

Netanyahu ha alejado décadas la posible solución a esto. La única solución israelí es la sumisión, la rendición sin condiciones, una vigilancia constante y represiva sobre los "criminales" palestinos.

De esta forma, se seguirán produciendo "errores", "fatalidades", etc. que les hagan sentirse bien y unan al pueblo israelí con sus dirigentes frente al antisemitismo galopante que asola el mundo.

Hoy tres países, entre ellos España, firmarán el reconocimiento de "estado palestino". No sé si servirá de mucho, incluso si no tendrá efectos negativos en términos humanos como temen algunos. Pero es un gesto necesario aunque no se traduzca en hechos positivos para los palestinos. Es un gesto destinado a Israel, un gesto para demostrar que no tiene el derecho al exterminio, que existen límites de humanidad por encima de las causas y que se puede perder mucho cuando no se ponen límites.

miércoles, 22 de mayo de 2024

La salomónica orden internacional de detención

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Es interesante e instructiva la reacción de los dirigentes israelíes y de Hamás ante la petición del fiscal de la Corte Penal Internacional (CPI) de que se emitan órdenes internacionales de captura por considerarlos criminales y su participación en crímenes de guerra.

La petición ha causado indignación en ambos lados, pues los dos consideran que lo que hacen está justificado. Cada uno invoca una fuerza mayor que justifica las atrocidades que se comete, consideran las propias como "defensivas" y las ajenas como "ataques". Cada uno invoca su propia historia pasada y su propia visión de lo que debe ser su futuro. Pero entre el pasado que no está y el futuro que no llega, se crea el presente del sufrimiento, de la muerte, de la crueldad ciega. Hay un empecinamiento en las raíces que se buscan, en profecías y promesas de tierras y paraísos a los que se va no por la felicidad sino por la muerte sacrificada; hay un empecinamiento en un futuro idealizado, que está cada vez más lejano porque se destruyen sus posibilidades reales.

Se indigna Netanyahu ante la posibilidad de compartir celda virtual con los terroristas de Hamás, pero ¿qué está practicando el ejército de Israel sino otra forma de terrorismo invocando el "derecho a defenderse"? En términos de "defensa", el gobierno de Israel ha desbordado el diccionario, pues ha llegado a la conclusión que le mejor defensa es el exterminio del que considera su enemigo. Defenderse en un genocidio blanqueado.

Hamás, por su parte, ha actuado como un grupo terrorista entrado en Israel secuestrando, violando y matando. La alegría desbordante de estas acciones contra la población también se justifica como "defensa", pero en realidad regresaron con los rehenes para protegerse. No les ha servido de mucho. Se esconden en hospitales y bajo las casas pensando que si se les atacada, la propaganda está garantiza, como así sucede. Mientras sus líderes están lejos del fuego, refugiados en países vecinos, los militantes deben hacer el "sacrificio" de su muerte por la causa, lo mismo que al pueblo palestino.

Llegan noticias de los asaltos al los envíos de alimentos por parte de los colonos radicales, que ven en esta guerra "su paz" quedándose con más territorios, que es por lo que se lucha, por los espacios donde enterrarse.

¿Por qué en esta guerra cruel, una guerra de territorios, marcada por la crueldad extrema, por el exterminio de población indefensa, que queda entre ruinas, se extrañan por ser considerados ambos bandos como "criminales de guerra" y, sin embargo, a sus propios ojos se perciban como "justificados" en la defensa?

De no ser por el complejo entramado de apoyos por todo el mundo a la causa de Israel, la petición de las órdenes de detención internacionales se habría producido mucho antes. Esta guerra cruel nos deja en evidencia lo que otras no manifiestan con tanta claridad: que por encima del sufrimiento y la barbarie están los intereses. La creciente solidaridad con el pueblo palestino y sus sufrimientos surge ante la contemplación de ese sufrimiento provocado por lo que se considera "defensa". ¿Que "peligro" suponen los miles de niños muertos?, se preguntan cada minuto en todas partes del mundo ante las imágenes de cadáveres infantiles, de hospitales y casas destruidas, reducidas a escombros y polvo.

La irritación de Joe Biden porque se hable de "genocidio" o se irrite por la "equiparación" de Hamás con el gobierno democrático de Israel es una forma de mostrar esos "intereses" de los que hablamos. Estados Unidos necesita blanquear su propio apoyo, pues sabe que se vuelve contra él.

Si Netanyahu ha hundido el concepto de "holocausto", Joe Biden ha hundido el de la "pax americana", el de liderazgo de la democracia. Si Trump tenía "dictadores favoritos", tal como se refería al presidente egipcio, al-Sisi, Joe Biden tiene sus "genocidas favoritos", en este caso Netanyahu.

En RTVE.es nos cuentan las reacciones de Netanyahu al saber de la petición de la Corte Penal Internacional:

El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ha asegurado este martes que las órdenes de arresto de la Fiscalía de la Corte Penal Internacional (CPI) contra él mismo y el líder de Hamás en Gaza, Yahya Sinwar, crean "una equivalencia moral retorcida" similar a la de la comparación entre el expresidente estadounidense George Bush y el fundador de Al Qaeda, Osama Bin Laden.

"La escandalosa decisión del fiscal de la CPI, Karim Khan, de solicitar órdenes de arresto contra los líderes democráticamente elegidos de Israel es un ultraje moral de proporciones históricas", ha expresado Netanyahu, quien ha insistido en que "Israel está librando una guerra justa contra Hamás, una organización terrorista genocida".*


Los argumentos se caen solos, pues Netanyahu ha sobrepasado con creces la idea de "moral retorcida", que él aplica a los demás. Sin embargo, es ese tipo de afirmaciones el único pilar que le sostiene frente a los hechos, que muestra lo contrario. Netanyahu se rasga las vestiduras y —muy político— traslada el "ultraje de proporciones histórica" al pueblo de Israel en su conjunto. También, como suele decirse, muchos crueles gobernantes han llegado al poder de forma democrática. La elección no justifica cualquier cosa. El argumento puede ser probado con ejemplos que no le gustarían nada a Netanyahu.

Por parte de Hamás, volvemos a hacernos la misma pregunta que nos hicimos el primer día: ¿de dónde salió la orden de la incursión, aquella que los servicios secretos no detectaron, y que fue el inicio de este capítulo de un largo relato? Esa pregunta tendrá que ser respondida por los historiadores en un futuro lejano. Nosotros, aquí, esbozamos hipótesis sobre los beneficiados, pero serán ellos los que hagan salir a la luz esos oscuros motivos que han producido ya decenas de miles de muertos, civiles, ha destruido ciudades enteras y al que hoy no se le ve un fin porque no hay una solución posible sobre la que sentarse a discutir en una mesa, un día después sin fantasías.

Esta guerra está demostrando que las instituciones internacionales que debían evitarlas son marionetas en manos de las grandes potencias y sus favoritos, que cuentan con carta blanca para sus desmanes, algo que hace que cada vez más los regímenes autoritarios busque su amparo. Saben que así podrán vivir tranquilos.

No será fácil que esas órdenes de detención sirvan para algo. A Netanyahu siempre le quedará Miami o cualquier otra zona soleada en la que escribir sus memorias. Tampoco les faltará refugio a los dirigentes de Hamás, que ya está disfrutando de esos retiros soleados mientras contemplan satisfechos como tantos y tantos inocentes palestinos son enviados al Paraíso. 

The New York Times

* "Netanyahu dice que las órdenes de arresto de la CPI crean una "equivalencia moral retorcida" entre Hamás e Israel" RTVE.es /Reuters 22/05/2024 https://www.rtve.es/noticias/20240522/netanyahu-ordenes-detencion-cpi-equivalencia-moral-retorcida/16113687.shtml

 

 

sábado, 11 de mayo de 2024

Juegos de palabras, juegos de guerra

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

La cosa se le complica a Israel y a los que están a su frente y se hacen responsables de lo que está ocurriendo en Palestina, es decir, aquello que se puede ver y escuchar cada día. El gobierno de Netanyahu ha asumido el riesgo de a la población de muchos países no les guste lo que ve que el Ejército y los políticos israelíes hacen. Como estaba anunciado, las críticas a la política del gobierno israelí no gustas al gobierno de Israel que no solo quiere hacer lo que es su voluntad, sino que quiere algo un poco más complicado: que a la gente, al resto de los ciudadanos del mundo, les parezca bien todo esto y, además, la gente no exprese su disgusto. Para esto existe una palabra mágica, una palabra que al ser dicha borra todos los aspectos reprobables: antisemitismo.

La palabra, en boca de los responsables de Israel, debe hacer que todo se detenga, de las críticas a las acusaciones. Ante la palabra mágica, el mundo se para y lo malo se transforma en bueno, las injusticias en derechos. Es así y no se puede cuestionar de lo que Israel haga.

Con esa sorpresa de han encontrado en nuestro madrileño Museo Reina Sofía: 

La Embajada de Israel en España ha criticado el ciclo de actividades del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, que tiene como lema 'Desde el río hasta el mar', por "llamar a la aniquilación", aunque el museo ha negado alentar, "en ningún caso" a la guerra o a la violencia, según han puntualizado en su página web. 

Tras la crítica de la Embajada de Israel a través de la red social 'X', el Museo ha añadido en su página web una aclaración en la que llaman al "respeto a la vida" y aseguran que en "ningún modo" el ciclo aboga por "la desaparición del Estado de Israel". 

"Desde ese llamado al respeto a la vida -y en ningún caso desde el aliento a la guerra o a la violencia, ni referido de ningún modo a la desaparición del Estado de Israel- este programa quiere resonar con las voces que claman por la paz en todo el planeta", se lee en la página web del Museo. *


La expresión "llamar a la aniquilación" no deja de sorprendernos. Solo estamos viendo aniquilación en bombardeos a civiles y a periodistas, a miembros de ONG y a los que tratan de llevar ayudas a los que se mueren de hambre y enfermedades, algo que el ejército israelí impide cada día.

Denunciar esto, organizar actos en los que esto se denuncie, es considerado por la administración israelí, dentro y fuera del país, como una "llamada a la aniquilación", como vemos. ¿Es consciente el gobierno de Israel del ridículo que hace? Más allá de la crueldad, de la barbarie, etc. lo que aflora ahora es el absurdo, pues no se puede valorar de otra forma toda esta palabrería que acompaña a sus acciones.

Volvemos a decirlo una vez más y no será la última: Israel dilapida su renta histórica. Es el propio Netanyahu y los que le apoyan los que está sembrando antisemitismo a falta de un anti Netanyahu, una situación que ha creado él mismo.

Una vez pasada la sorpresa del ataque de Hamás y sus efectos la situación ha ido empeorando. El apoyo inicial a Israel desde Occidente se ha ido diluyendo hasta límites insospechados de tal forma que es difícil hoy defender lo que Israel hace sobre el terreno ante la barbarie que se contempla y la frialdad con la que se ejecuta.

No hay gobierno democrático que pueda resistir la presión de la calle ante lo que los medios le muestran. Y con ello la palabra mágica ha dejado de funcionar y puede, incluso, ser contraproducente usarla.

Es entonces cuando empiezan los juegos de palabras para tratar de impedir actos y críticas o la mezcla de los dos. Pero, como todo juego con las palabras, los efectos se va perdiendo y la gente empieza a llamar a las cosas por su nombre: masacres, genocidio, barbarie, injusticia... Cuando se invoca "el derecho a la defensa", la gente acaba estallando; cuando se organiza un acto en un museo y hablan de "llamada a la aniquilación", algunos se levantan a mirar el diccionario para comprobar si hay algo que no entienden.

El gobierno de Israel intenta controlar a través de sus embajadas las protestas en los países en los que tienen representación, pero van a acabar irritando a mucha gente. La defensa obligada que los Estados Unidos hace de Israel, algo en lo que se va quedando solo, más con la última noticia sobre las limitaciones en las armas que se les van a suministrar, fomenta igualmente el anti americanismo. De esta forma, se juntan varias líneas, que encantan en Moscú, Teherán, Caracas, etc. Las manifestaciones contra las políticas de Israel se juntarán pronto con las anti americanas creando problemas en las adhesiones a la OTAN.

La cerrazón de Netanyahu y sus socios radicales tiene una serie de efectos sobre el mapa del planeta, algo que afecta al gobierno mundial, a la economía global. Tratar de impedir las protestas con comunicados de embajadas en los que se rasgan las vestiduras cada vez tiene menos efectos y si los tiene son contraproducentes. Está, además, permitiendo el ascenso de grupos radicales que enseguida recogen las banderas de guerra del antiamericanismo yendo a por dos pájaros en vez de uno. Ya sabemos de dónde sale el dinero de algunos y los efectos posibles sobre las próximas elecciones europeas. No solo se habrá intervenido en Ucrania e Israel, sino que también ciertos grupos acusarán a la Unión Europea de connivencia en las masacres, desviando el voto o simplemente provocando abstención  que favorezca el ascenso radical de los pequeños grupos.

La embajada israelí en Madrid ya ha hecho que el Museo dé explicaciones aclarando que decir "¡basta!" y organizar actos para decirlo no supone la llamada a la "aniquilación"; solo una denuncia más de lo que el gobierno de Israel no va frenar, la indignación. ¿Que lo quieren llamar "antisemitismo"? ¡Allá ellos! Lo único que lograrán así es llenar los actos que organicen. ¿Es tan difícil de entender?

 

* "La embajada de Israel denuncia que un ciclo del Reina Sofía en solidaridad con Palestina "llama a la aniquilación"" RTVE.es / Agencias 10/05/2024 https://www.rtve.es/noticias/20240510/embajada-israel-ciclo-reina-sofia-solidaridad-palestina-llama-aniquilacion/16098155.shtml 

domingo, 14 de abril de 2024

Contención o el cántaro y la fuente

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Cada momento de un conflicto está marcado por algún tipo de concepto clave. El que toca ahora es "contención". Es el que le piden todos a Benjamín Netanyahu tras los cientos de drones y misiles de diverso tipo que Irán ha dirigido a Israel como represalia por su ataque con drones a los iraníes que estaban en el consulado de Irán en Damasco, que causó siete muertos.

"Contención" es un concepto interesante cuando se llevan unos meses de guerra y decenas de miles de muertos. Pero ahora, oficialmente, esa contención que se pide afecta a otro nivel, el del enfrentamiento directo entre Irán, que ha estado detrás de todo lo que ha ocurrido, e Israel.

El estado actual del conflicto avanza en una dirección por un lado inesperada y por otro, por paradójico que parezca, hacia lo esperado. Lo "inesperado" no es más que una actitud, una perplejidad impostada de lo que todos saben, Lo "esperado", en cambio, es el "off the record", lo que no se puede decir hasta que se produce.

Esta guerra —fase de otras varias guerra con distintos tiempos y velocidades— tiene varios condicionamientos, como es la propia actitud de los Estados Unidos que suministra los materiales bélicos mientras pide "contención"; la guerra de Rusia, que ve beneficiada en dos puntos, como son la división de los recursos y la distracción de la atención internacional.


¿Es posible una guerra total en la zona, una guerra abierta, sin máscaras? En la medida en que iraníes e israelíes son prisioneros de sus propias acciones, en la medida en que no pueden mostrar "debilidad" y se sienten obligados a meterse en operaciones de respuesta, puede haber un momento en que se les vaya de las manos, un momento en el que las decisiones tomadas de respuesta abran un capítulo incontrolable y el relato de la guerra siga agregando acciones.
Estados Unidos, en pleno proceso electoral, se ve pillado entre el compromiso del apoyo y defensa de Israel y la respuesta de la opinión pública, cada vez más dividida entre el tradicional respaldo y la barbarie que observa en su aliado, masacrando a la población civil, matándolos de hambre, etc.


De fondo la guerra islámica entre facciones, en la que Irán lucha por convertirse en faro armado y exportar su gobierno teocrático, el de los ayatolas, amparado en su activa guardia revolucionaria. La crisis del régimen necesita de esta estado doble: la acción exterior y la represión interna, que no cesa. Esta pérdida de fuerza hace que vea en las respuestas contra Israel una fuente de energía y prestigio. Nada une más a las bases islámicas que la lucha contra Israel. Eso le sirve para alentar y justificar a sus organizaciones terroristas por distintos países de la zona.

De momento parece frenado el énfasis de los hutíes en hundir barcos en el estrecho, otro factor de división militar aliada, que tiene que atender varios frentes y abastecerlos. No sabemos si es porque ya no pasan barcos, que han elegido otras vías más seguras aunque más lentas y costosas o porque se dedican a otras cosas.

¿Crecerá la tensión con la ya anunciada represalia-venganza de los israelíes contra los misiles y drones de Irán? Pues parece que todo lleva por ese camino. Es previsible que si Irán e Israel se enzarzan, Hamás trata de dar una réplica aprovechando el momento. La casi imposibles conversaciones para una tregua dejan de tener sentido si Irán e Israel se enzarzan. Con la vista puesta en Irán, los ataques de los grupos proiraníes repartidos por la zona se lanzarán desde diversos frentes.


Una parte de la destrucción de los drones y misiles de esta noche pasada se debe a los ejércitos norteamericano, británico y alemán, según informan los medios. ¿Se verán "obligados" a cubrir a Israel en cada ataque? Es cuando tiene sentido el uso de "contención". ¿Pero serán capaces de exigir a Israel parar o recibirán presiones desde las urnas próximas? Hasta el momento nadie ha hecho frenar a Netanyahu. La esperanza mayor sería un aumento de la presión interna que cambiara el rumbo y abriera nuevas perspectivas, algo que hoy por hoy no se percibe en el ambiente. Conforme se abra más la guerra directa, las esperanzas de regreso se van reduciendo y creciendo la irritación.

A Rusia, la única beneficiaria de este caos, le viene bien el choque. La opinión pública norteamericana se enfrenta a dos "no guerras" de la que solo se benefician los fabricantes de armamento, que hacen su agosto surtiendo dos frentes. En Europa, por su parte, crece el peligro de que esa guerra acabe saltando como tal o se convierta en un incremento del terrorismo en nuestro espacio, ahora ya bastante alarmado y en vigilante tensión.

En los países vecinos, como Egipto, el riesgo de las oleadas de refugiados, impregnados de de miembros camuflados de Hamás, es otro peligro que hace que aumente su tensión interna y que se ofrezca como mediador en una situación compleja, ya que su financiación norteamericana por función asegurar las espaldas de Israel. Ver llegar a cientos de miles de refugiados que, presionados por Israel, llaman a las puertas de Rafah no es precisamente lo que el gobierno egipcio tenía previsto. Con una inflación galopante, una enorme pérdida del turismo por el peligro de la zona y por esa misma inflación, junto con deterioro del paso de barcos por el Canal, una de sus fuentes de subsistencia, Egipto necesita de un acuerdo que vuelva las cosas a su sitio.

La idea de "contención" parece un tanto alejada. Parece que nadie es capaz de hacer entrar en razón a Netanyahu, que ya habla de devolver el golpe. Igualmente los iraníes se preparan.

Todo muy complicado. El cántaro está yendo demasiadas veces a esta fuente peligrosa de la guerra total en la zona. En cualquier momento se dará un mal paso. Estamos en las tierras del "ojo por ojo"; nadie va a parar.