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miércoles, 3 de diciembre de 2025

Los amantes furiosos de la paz

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

¿Provocará el aspirante al Premio Nobel de la Paz una guerra en Venezuela? ¿Forzará con sus maniobras en el límite a que se cumplan las amenazas de Putin sobre otra en Europa?

Los titulares de prensa de ayer y hoy sembraban de amenazas bélicas el planeta. Estamos con lo del cántaro y la fuente. Tanta amenaza y advertencia puede producir un incidente que prenda alguna mecha, y entonces...

En Europa se plantean volver a la "mili", algo que no será fácil, pues es una forma indirecta de aviso, como lo es que se disparen en bolsa los valores de los fabricantes de armas, que se frotan las manos.

En 20minutos leemos sobre la situación europea y sus temores de futuro, especialmente desarrollados en los países limítrofes con Rusia y en Alemania: 

El problema de la paz para Ucrania, del acuerdo que Estados Unidos ha propuesto y que se sigue limando y negociando estos días, no es sólo de presente, de cómo y cuánto quedará de reducido el territorio ucraniano. Es también un problema de futuro. Porque si la paz que se alcance supone beneficios territoriales para Rusia (como todo hace indicar), nadie puede garantizar que Putin no lo volverá a hacer con otro de sus vecinos.

Eso es lo que teme Europa, que una mala paz enseñe al líder ruso que el uso de la fuerza sale a cuenta. Por eso, en el Viejo Continente se vive una tensión ya olvidada, como propia de los tiempos de la Guerra Fría. Es la amenaza rusa, esa que ha hecho que las naciones europeas hayan aumentado masivamente su gasto en defensa.* 


La idea de "mala paz" es en sí nociva, porque es la que se beneficia realmente es Rusia, que sacará todo lo que pueda y le añade la creencia de que siguen abiertas las heridas reivindicativas de cara a una posterior amenaza. Es lo que temen, que Rusia acepte, que presente una doble imagen, la generosa que acepta lo que le ofrecen para evitar la guerra, junto a la amenaza de lo insuficiente. Como no se entiende bien  (¿ya no se habla de los "jerarcas rusos?) porqué Rusia tiene tanto interés en ir comiéndose Europa poco a poco desde que se fue Angela Merkel del gobierno alemán, la situación es de incertidumbre, un mal sentimiento que desgasta psicológicamente y consume recursos.

Cuando empezaron a producirse los conflictos bélicos internacionales (básicamente Ucrania y Palestina), expusimos la idea de su "coordinación", es decir, del aprovechamiento de unos y otros para actuar en un mundo revuelto. Lo que ocurre en un lugar actúa como "distracción" del otro. Si tengo que dar un golpe de mano, aprovecho a que se produzca una intensificación en el otro. Así se reparten los titulares, y vivimos en un mundo donde también se da la guerra en ellos.

Por eso pudiera parecer sorprendente que Estados Unidos se lance a una guerra abierta contra Venezuela. ¿No tenían bastante con el show del bombardeo y remate de las "narcolanchas" en las aguas del Caribe para meterse ahora en una invasión de Venezuela considerada en su conjunto como un "narco estado"? ¿Sabe Trump dónde se está metiendo con este tercer conflicto bélico que seguirá aumentando las ganancias de los fabricantes de armas?

El desastre de lo que ocurra con una intervención militar en Venezuela es incalculable en vidas humanas, costes económicos para la zona, que pasará a ser definitivamente una colonia dependiente de Estados Unidos, por si ya tenía bastante.

BBC Mundo

Hace días hablábamos de la "Teoría del Loco", de las actuaciones imprevisibles de Trump. La Teoría sostiene que nada provoca más terror que una persona "imprevisible" y que Trump juega con ello. Sea programado o genético, Trump siembra temores sobre lo que pueda ocurrir y deja que el pánico se apodere poco a poco de los posibles afectados.

La imprevisibilidad es relativa, ya que afecta al "cuándo" más que al "qué", ya que él mismo ha señalado que es cuestión de días la acción terrestre. Como Nicolás Maduro está bajo la capa protectora de Putin, el conflicto se vuelve imprevisible en el campo de las respuestas. ¿Pagarán Ucrania o Europa la intervención norteamericana? ¿Tiene sentido una "paz" que pueda llamarse así en un mundo tan revuelto? Lo tiene tanto como otorgarle el Nobel de la Paz a Trump o, llegados al caso, a Putin o a Netanyahu, que también dicen "trabajar por la paz".

En esto se supone que están todos, algo preocupante por los términos que se manejan y la forma en que se interpretan. Tras hablar de las conversaciones en curso, leemos en RTVE.es:

Moscú ha hecho esta valoración horas después de que Putin, amenazante, advirtiera a Europa de que su país está listo para luchar y de que la derrota de las potencias europeas sería "tan absoluta" en caso de confrontación, que no quedaría "nadie para siquiera negociar un acuerdo de paz".

Además, el jefe del Kremlin, ha acusado a los europeos de "excluirse de las conversaciones de paz" sobre Ucrania porque "han cortado los contactos con Rusia". "Están del lado de la guerra", ha dicho el ruso. Asimismo, las ha culpado de obstaculizar los intentos del presidente estadounidense, Donald Trump, de poner fin a la guerra en Ucrania al presentar propuestas que sabían que serían "absolutamente inaceptables" para Moscú, mientras luego acusaban a Rusia de no querer la paz.**


Las preguntas son tanto sobre si "quieren la paz" o si "quieren la guerra". Hay variantes, como "quiero la paz, pero me obligas a la guerra" o "yo, lo mismo que tú" que garantizan que nadie luche realmente por la paz, un concepto de otro tiempo tras la conversión del planeta en "mercado único" para el armamento.

¿Es la amenaza a Venezuela —con todos los agravantes locales— una respuesta interesada de los Estados Unidos a la Rusia de Putin? ¿Cómo responderán los venezolanos si se cumplen las amenazas de intervención? ¿Cómo se va a enfrentar la comunidad internacional, tanto Europa como la de América Latina a la acción armada norteamericana? ¿Tendrá repercusiones en Ucrania, aumentará allí la violencia y voracidad de Putin? ¿Afectará a Palestina, justificando las intervenciones crueles de Israel sobre la población aprovechando el lío organizado a miles de kilómetros?

No hay guerra si los países no quieren que la haya. Y esa es la cuestión relevante de todos estos amantes furiosos de la paz: qué quieren realmente y no lo que dicen querer.

 

* Chema Lizarralde "Alemania se prepara para la guerra: así es Operación Deutschland, su plan secreto si Rusia ataca a la OTAN antes de 2029" 20minutos 3/12/2025 https://www.20minutos.es/internacional/alemania-se-prepara-para-guerra-asi-es-operacion-deutschland-su-plan-secreto-si-rusia-ataca-otan-antes-2029_6905591_0.html

** Ana Garralda "Putin avisa a Europa de que Rusia "está lista" para una guerra y Zelenski afirma que "nadie puede luchar contra todos"" RTVE.es 3/12/2025 https://www.rtve.es/noticias/20251202/zelenski-guerra-rusia/16842083.shtml


jueves, 4 de septiembre de 2025

De qué hablan los dictadores

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Los regímenes autoritarios no solo aumentan en el mundo, sino que se agrupan y celebran sus propias cumbres. En parte, es el efecto extraño de que el bloque democrático tenga a su frente a Donald Trump, que está convirtiendo a Estados Unidos en una extraña "democracia" con la que es difícil estar de acuerdo dadas las manifestaciones y acciones que allí se producen.

La reunión en China de dictadores se ha tomado con gran preocupación por resto del mundo. Los analistas lo ven como una forma de oposición al mundo guiado desde Washington, una manera de fortalecerse, respaldarse y hacer negocios lejos del control desde la Casa Blanca.

De esta forma, el encuentro entre China, Rusia y Corea del Norte, con el añadido de algunos otros aliados, ha suscitado críticas y advertencias del peligro que supone esta alianza.

Pero el encuentro ha dejado dos detalles que han movido de la ironía a la especulación. El primero de ellos se trata de una conversación entre los presidentes ruso y chino. En RTVE.es nos la cuentan así: 

La visita del presidente ruso, Vladímir Putin, a China ha dejado una insólita conversación captada por un micrófono abierto. El mandatario ruso y su homólogo chino, Xi Jinping, han discutido sobre la posibilidad de que los seres humanos vivan hasta 150 años o incluso alcancen la inmortalidad.

El diálogo informal entre ambos líderes se ha producido cuando se dirigían a la tribuna del desfile militar en la plaza de Tiananmen para conmemorar el 80º aniversario del fin de la Segunda Guerra Mundial. Según la traducción difundida por Bloomberg, Xi ha comentado cómo, en el pasado, "rara vez se llegaba a los 70 años, pero hoy se dice que a los 70 se sigue siendo un niño".

Putin ha respondido que "gracias al desarrollo de la biotecnología, los órganos humanos pueden trasplantarse constantemente y las personas pueden sentirse cada vez más jóvenes e incluso alcanzar la inmortalidad". El líder chino ha replicado que las proyecciones científicas apuntan a que este siglo podría abrir la puerta a vidas de hasta 150 años.

En una rueda de prensa posterior, Putin ha confirmado la conversación y ha recordado que el difunto ex primer ministro italiano y aliado suyo, Silvio Berlusconi, "desarrolló activamente" el tema de la longevidad. *

El silencio puede ser muy violento cuando no se sabe de qué hablar, especialmente si se trata de mostrar sintonía, como era el caso. El hecho de que los autócratas especulen sobre la prolongación de la vida ha sido tomado como un tema que, interesando a ambos, tiene relación con su deseo de perpetuarse en el poder. Lo "enterados" que estaban ambos y la propia elección del tema de conversación ha sido tomado como parte de ese interés. El tiempo no perdona y pasa por los dictadores igual que para el resto.

La solución imperfecta la encontramos en el caso del dictador coreano y su acercamiento a la fórmula de la dictadura hereditaria. Como si fuera una monarquía, los dictadores norcoreanos se suceden en la familia consiguiendo así que todo quede en casa y que el ADN perdure. El actual dictador sucedió a su padre y veremos qué ocurre en el futuro.

En países que como Rusia y China tienen una tradición autoritaria "imperial", la sucesión puede verse como inviable por falta de aceptación. La idea de "partido" es superior a la de "familia". Lo de Corea del Norte sigue siendo atípico. Por eso no es de extrañar que se converse sobre fórmulas biológicas para extender la vida y, con ella, el poder dictatorial. Se prescinde, obviamente, de lo que los que están sujetos al autoritarismo puedan pensar de que sus "líderes" sean eternos.

La mención a Berlusconi lleva el problema de la duración más allá del autoritarismo, pero también es una muestra de cómo el tiempo, es decir, la duración de la vida y el poder, preocupa a un tipo de líderes que se siente que el poder está por encima de la muerte. Los avances en la ciencia de la biología, esos trasplantes infinitos, parecen alentar a buscar soluciones prácticas para seguir en el poder.

La otra cuestión que se ha suscitado tiene también que ver con la ciencia, aunque de una forma distinta. En 20minutos podemos leer: 

La imagen ha llamado la atención de muchos usuarios: un guardaespaldas del dictador norcoreano Kim Jong-un limpiando compulsivamente la butaca en la que su líder permaneció sentado durante la reunión con el presidente de Rusia, Vladímir Putin, en Pekín.

La acción está lejos de responder a un ataque de higiene por parte del trabajador, sino, más bien, está motivada por instrucciones claras de que no quede rastro alguno del ADN del dictador para que nadie pueda utilizarlo con ningún tipo de fin. **


Si Putin y Xi está preocupados por la prolongación de la vida, Kim Jong-un lo está por su duplicación, lo que es bastante revelador. Creo que ese genérico "ningún tipo de fin" que se usa en el texto, tiene varias posibilidades, entre ellas la clonación. La posibilidad de que se acceda al ADN con fines de clonación encaja con esa forma de entender la dictadura como sucesión vinculada a la familia.

Borrar cualquier rastro de ADN es evitar que otros posean la información genética y también el uso que se pueda hacer de él, entre los que se encuentra el clonar.

Que los dictadores hablen de trasplantes infinitos, de técnicas de prolongación de la vida doblando su duración, que muestren miedo a que alguien se pueda hacer con su ADN es revelador de cómo piensan o lo que temen.

Cuando se tiene todo el poder, solo se nos escapa la muerte, ser mortales. Esta vez el pacto fáustico es con la Ciencia. 


* "Putin y Xi discuten sobre los límites de la edad humana y la posibilidad de que las personas vivan hasta los 150 años" RTVE / Agencias 3/09/2025 https://www.rtve.es/noticias/20250903/putin-xi-discuten-limites-edad-humana-posibilidad-personas-vivan-hasta-150-anos/16716202.shtml

** "El momento en el que un guardaespaldas de Kim Jong-un elimina su ADN de la butaca de la sala en la que se reunió con Putin" 20minutos 3/09/2025 https://www.20minutos.es/internacional/momento-guardaespaldas-kim-jong-elimina-adn-butaca-sala-reunio-putin_6241506_0.html

jueves, 21 de agosto de 2025

Raras paces

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Las noticias sobre unas hipotéticas paces logradas por Donald Trump no son nada buenas. Pese a su propia retórica, ni Ucrania ni Gaza tienen buenas perspectivas, es decir, algo que se pueda llamar sin sonrojo "paz".

Lo que Putin propone a Trump como "paz" no es más que la consolidación de la conquista de territorios ucranianos y asegurarse que Ucrania quede lejos de la OTAN y de Europa. La guerra es un poderoso instrumento de propaganda interna ante la que cabe poca resistencia. El control de los medios por parte del Kremlin garantiza que la resistencia a Putin se tenga que producir lejos del territorio, Muchos rusos se han creído lo de las necesidades defensivas y ven normal su comportamiento que, por otra parte, ha sido una constante rusa, hacerse con todo el territorio. La cita en Alaska con Trump sirvió para recordar a los rusos que antes fue "suya", pero que son un "país generoso". Los que opinan de otra manera mantienen silencio ante las perspectivas de la represión, ya sea por caídas de ventanas y puentes o ser mandados a la otra punta del país, en la mejor tradición del uso de Siberia.

Lo que ocurren en Gaza tampoco puede ser llamado "paz", aunque sea también una forma de manipular el lenguaje por parte de Benjamín Netanyahu. Aquí el caso es muy diferente porque no se trata de un "enemigo" tradicional, como es el caso de Rusia, sino de un "amigo tradicional", Israel. La "paz" de Netanyahu consiste en la destrucción del otro. La excusa es esa "necesidad existencial" que presenta la destrucción absoluta del otro como objetivo final. Tampoco evidentemente es paz o al menos lo que se entiende en el resto del planeta.

La frustración de Trump aquí es relativa porque cree que Israel hace lo que debe, aunque se trate de un "genocidio" en toda regla. La hipocresía de Netanyahu al pedir el Premio Nobel de la Paz para Trump es uno de los actos más descarados que hemos visto en décadas. Nos muestra la "simpleza" ególatra de Trump y cómo Netanyahu le tiene tomada la medida.

Rusia acaba de decir que lo del encuentro con Zelenski requiere "mucha preparación" mientras intensifica los ataques sobre Ucrania en un intento de conquistar más territorio y que este se consolide como "ruso" en el caso de que la paz de Trump llegue en cualquier momento.

La visita de líderes europeos a Trump apoyando a Zelenski en su defensa del territorio ucraniano anexionado —también el anexionado en diversos episodios anteriores— muestra al presidente norteamericano que Ucrania no está sola. No sería inteligente dejarla sola porque la experiencia europea sabe hasta dónde puede llegar Rusia en su proceso de expansión, algo comprobado tras la II Guerra Mundial y la creación de repúblicas títeres de Moscú.

Las guerras de Ucrania y en Gaza son guerras imperialistas, territoriales, lo que afecta a cualquier proceso de paz o similar. Las condiciones de Putin son inaceptables para los ucranianos que luchan por liberar su territorio invadido y rusificado, que es la estrategia que siempre ha mantenido. La paz rusa incluye desplazamientos de población y su sustitución por emigrados rusos. La paz de Netanyahu incluye la anexión de territorios y su repoblación por colonos israelíes.

Las dos guerras desembocan en conceptos diferentes de lo que se entiende por "paz". Por eso se suele hablar de "paz justa" y en este caso no lo son ninguna de las dos. Para Donald Trump, la "paz" es la posibilidad de hacerse una foto estrechando manos mientras sonríe a la cámara.

Hemos visto el proceso seguido en Ucrania en lo que Putin y él han llamado la "guerra de Biden" en un intento de desmarcarse de sus propias acciones. En el caso de Putin está claro; en el de Trump, incluyen chantajes sobre defensa e información y el cobro de servicios usando los depósitos de "tierras raras" ucranianos como garantía. Con Trump, la paz tiene un precio. Los testimonios de los ucranianos señalan que no han muerto miles de personas para que luego se regalen sus tierras en un proceso llamado de "paz".

En el caso de Israel, ya sea por la interpretación peculiar de promesas bíblicas o el simple fanatismo político, la "paz" incluye el exterminio, al final del cual no habrá enemigo, una absurda idea que garantiza justo lo contrario.

Puede que Donald Trump sea un genio de la retórica, pero desde luego no lo es de la política y menos de la política internacional. Pese a lo que crea de sí mismo y su misión, no hay paz verdadera a la vista. Lo malo de esto es que a los conflictos existentes se les suman los nuevos, que son imprevisibles.

domingo, 17 de agosto de 2025

La nuevas reglas del poder

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Estos últimos años nos están trayendo una revisión absoluta de lo que significa el "poder" dentro y fuera de los países, además de su efecto en las relaciones internacionales. Se ha modificado el sentido de ser poderoso, es decir, los límites y formas de actuación y, esto es importante, que ha sido tanto en las democracias y en las dictaduras. Ahora, ser poderoso es otra cosa porque son otras las formas de demostración, sus signos y maneras. En esta nueva era mediática, ser poderoso significa también parecerlo, manifestarlo a través de una expansión de sus límites.

La confluencia en el tiempo de líderes como Donald Trump y Vladimir Putin está marcando esta época de anómalos liderazgos. La tradición democrática estadounidense se ve pisoteada por un presidente que derriba las barreras a golpe de "acciones ejecutivas" en el interior y aranceles en el exterior, que actúan como "sanciones" contra aquellos que simplemente no le gustan, como ocurre con Brasil, en donde "castigan" a su amigo golpista Bolsonaro.

En este nuevo mundo de los poderosos, estos no ocultan sus filias y fobias, no tratan de usar la "justicia" como excusa, sino que pueden manifestar sin rubor alguno sus arbitrariedades. Es una forma de manifestar ese poder: lo hacen porque pueden. No hay teoría del poder más allá de esta afirmación, que convierte a George Orwell en profeta de este mundo. El poder no razona, impone. Razonar es de débiles y cuanto mayor sea la arbitrariedad, mayor poder se percibe.

La reunión de Putin y Trump en Alaska ha sido un gesto para la galería. Trump está empeñado en ser Premio Nobel de la Paz, tal como le propuso otro aprendiz de dictador, Benjamín Netanyahu, un discípulo aventajado. La forma de congraciarse con el poderoso es apoyarlo en estas ridículas propuestas. Solo la vanidad le mueve al encuentro del que todos han advertido que el único beneficiario es Vladimir Putin, que le ha tomado la medida a la vanidad de Trump.

Putin, cuyos opositores tienen la mala costumbre de caer de puentes y ventanas, envenenarse con polonio y otras sustancias del mismo mortífero poder, se ha reunido con Trump en Alaska, todo un símbolo. ¿Quién estaba en "casa"?

Si Trump esperaba avanzar hacia el Nobel sacando algo de la reunión, se equivocaba. La "propuesta de paz" es sencilla y clara. En 20minutos nos la explican:

El presidente de Rusia, Vladimir Putin,  habría exigido que Ucrania ceda las regiones de Donetsk y Lugansk en su reunión con Donald Trump en Alaska. Eso es lo que aseguran cuatro fuentes con contacto directo con las conversaciones entre los dos países al diario inglés Financial Times. Según este medio, el líder ruso habría exigido, así, que Ucrania se retirase de esas dos regiones a cambio de frenar sus ataques y de no llevar a cabo nuevas ofensivas. 

Según el medio británico, además, Trump habría comunicado lo exigido por Putin al propio Zelenski, así como a otros líderes europeos a través de varias llamadas. En ellas, asimismo, Trump les instaba a abandonar sus esfuerzos para asegurar un alto el fuego desde Moscú. 

De lograrse, esta medida le daría a Moscú el control total de un territorio que ha ocupado de forma parcial desde hace más de una década y donde sus tropas han ido avanzando más rápido desde el pasado mes de noviembre en el contexto de la guerra contra Ucrania. * 


Es decir, la "paz" para Putin es quedarse con lo conquistado, no retroceder un metro, y estar preparado para el próximo asalto. No hay más. Putin se ha hecho la foto y ha vuelto a Moscú a contarles a todos que Rusia sigue firme con él al frente. Se lo ha dicho, de tú a tú, al presidente norteamericano.

Putin le tomó la medida a Trump hace mucho tiempo; comprendió bien su narcisismo absoluto y su manejo de la imagen que el presidente norteamericano necesitaba. Los argumentos de Trump necesitan concluir que el mundo le necesita para ir bien y que todo lo que va mal se debe a otros. Lo repite una y otra vez: la guerra de Ucrania no se habría producido con él en el poder; es la guerra de Biden. A él solo le cabe la paz. El propio Putin le ha comprado el mensaje adulando el ego de Trump. A Putin le interesa un Trump en la Casa Blanca.

El manejo de este tipo de recursos de interpretación favorable del pasado posible es una de las características de Donald Trump. Es su destino histórico lo que le convierte en la solución a cualquier problema existente. Increíblemente, le funciona; la gente lo cree.

La toma de California por los marines y ahora la de Washington DC sustituyendo a los responsables de seguridad ante los "peligros" de una "delincuencia desbocada" es una forma insólita de ejercer el poder, esta vez en el interior.

Trump en este caso extrapola el presente al futuro. Gracias a estas acciones, esas ciudades invadidas por militares no se convertirán en infiernos de delincuencia, según su pronóstico. La rebelión contra esta forma de actuar no ha tardado en producirse:

Este lunes Trump declaró una "Emergencia de Seguridad Pública" y tomó el control de la Policía de Washington D.C. También el presidente republicano confirmó la activación de unas 800 tropas de la Guardia Nacional dentro de sus esfuerzos por "restablecer el orden público", basado en una cláusula de la Home Rule Act.

Para el mandatario estadounidense, estas acciones son necesarias debido a la "ola de delitos" que sufre la ciudad. Sin embargo, las autoridades locales insisten en que las cifras actuales de los crímenes han bajado desde el repunte de 2023.

Trump ya había nombrado el lunes a Cole para hacerse cargo del Departamento de Policía Metropolitana. El miércoles, el presidente de EE.UU. expresó que buscará extender el control federal sobre las fuerzas del orden en la capital tras considerar que los 30 días estipulados en la ley "no son suficientes" para "combatir el crimen".** 

El uso de cualquier estratagema de este tipo se basa solo en su palabra en la valoración de las situaciones presentes y un futuro aterrador del que sus intervenciones libran. Se trata, por supuesto, de castigar las zonas de voto demócrata y hacer ver que él es la solución por sus decisiones extremas. Trump convierte las decisiones excepcionales en acciones estratégicas contra sus rivales. De esta forma, el poder se reconfigura y es usado de forma agresiva contra los demócratas o cualquiera que se le oponga.

Esto tiene su equivalente en la política arancelaria exterior, que ha quedado directamente en sus manos y sirve para definir amigos y enemigos. Trump da peregrinas explicaciones sobre estas decisiones, como que la Unión Europea fue creada para "fastidiar" a los Estados Unidos.


Trump tiene "explicaciones" que muestran al mundo que actúa por el bien de los Estados Unidos. Sin él, sin sus acciones justicieras, el mundo se abalanzaría hacia el caos. Pese a que se declara como Príncipe de la Paz, la dura realidad es la contraria. Las guerras llaman a las guerras porque una distrae de otras y hoy la mayor o menor visibilidad es determinante. Comenzar una guerra con una visita a la Casa Blanca asegura que los Estados Unidos de Trump la verán con buenos ojos, no hablemos ya si, como alguno ha hecho, se solicita el Nobel para Trump. También se ve con buenos ojos si se crean cárceles para los deportados, convirtiendo a los países en prisiones en las que no se pregunta y espacio fotográfico para los visitantes líderes republicanos.

Lo de Rusia era una tradición dictatorial de toda su historia, dictaduras sostenidas por nobleza, popes y comisarios políticos. Pero lo de Estados Unidos es bastante novedoso y abre unos peligrosos caminos para muchos otros países que se apuntan a este tipo de liderazgos en los que vale todo, en los que el poder es el eje de actuación.

La reducción de los valores democráticos atacando en el interior aprovechando el presidencialismo personalista de Trump y apoyando dictaduras en el exterior tiene consecuencias graves hoy y en el futuro. Trump ha subvertido el concepto de "aliados" en torno a principios democráticos compartidos y lo ha convertido en el de "cómplices".


La mera invocación de peligros imaginarios desata decisiones impresentables para un país que se decía democrático. Trump ha arrastrado —y se ha dejado arrastrar— al Partido Republicano, convirtiéndolo en una herramienta autoritaria a su servicio. Han salido a la luz sus capas más integristas en una sociedad cada vez más manipulada en torno al "líder supremo".

Los Estados Unidos hoy chantajean a los países con aranceles o con defensa, obligando a comprar y vender lo que es su propio interés. Ya no se colabora; se impone. Todos los recursos de fuerza son válidos para esto. Se penaliza a los que no aceptan sus condiciones. Eso vale para la venta de armas a Ucrania y quedarse con sus recursos minerales o para castigar a las empresas norteamericanas que produzcan fuera. Todo pasa por el Despacho Oval.

La forma de afrontar el poder desde Moscú y Washington va perdiendo diferencias en un mundo cada vez más manipulado y violento. 

 

* "Putin propone a Trump quedarse con el este de Ucrania a cambio de congelar la guerra" 20minutos / Agencias 17/08/2025 https://www.20minutos.es/internacional/putin-propone-trump-quedarse-ucrania-cambio-congelar-guerra_6236758_0.html

** "El Gobierno de EE.UU. retrocede sobre el control absoluto de la Policía de Washington D.C." RTVE.es / Agencias 15/08/2025 https://www.rtve.es/noticias/20250815/autoridades-washington-demandan-gobierno-trump-toma-hostil-policia/16698157.shtml

 

martes, 8 de julio de 2025

Hacer y contar

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Las noticias del día nos muestran los dos extremos de la vida política y lo complicado que se está poniendo esto. La primera es de éxito, como es la petición oficial de Benjamín Netanyahu para que le den el Nobel de la Paz a Donald Trump. A todo el mundo el habrá parecido "extraño" menos, claro está, al propio Trump que no entiende cómo no se lo han dado antes. ¡Con lo que trabaja él por la paz mundial!

En otras circunstancias, algunos podrían pensar que se trata de una ironía, de una broma gastada por Netanyahu, pero no, no hay broma alguna. Es una etapa más de la mascarada que llevan el mismo Netanyahu y el propio Trump presentando sus guerras y genocidios como "actos de paz". Es decir, la reducción de Gaza y sus habitantes a cenizas tiene por objetivo final una paz duradera, una paz como nunca se ha visto en la zona. Da igual que el camino sea la extinción de un pueblo por las bombas y el hambre contraviniendo todos los principios humanitarios; lo importante es esa idea de que tras la extinción se encuentra la "paz".

Por supuesto, dentro de esta lógica del exterminio, la petición del Nobel de la Paz para Trump encaja a la perfección. No hay que restarle ese punto de adulación babosa por parte de Netanyahu a su padrino y financiero de las muertes, un narcisista irredento que se ve "natural" vestido de Papa entre los muros del Vaticano. ¿Por qué no, si es un enviado de Dios a la Tierra? Lo malo es que con Trump en el papado volverían a resucitar las hogueras para aquellos que le llevaran la contraria.

Si la noticia sobre el éxito es la propuesta de Trump para el Nobel de la Paz, el otro extremo, el del fracaso, lo constituye el suicidio de ex ministro de Transportes  ruso, Roman Starovoit. Ha sido cesarle Vladimir Putin y recuperarse la vieja tradición rusa del suicidio. Esta vez no ha sido caerse por un puente, como suele ser habitual con los opositores, sino con algo más ajustado a estos tiempos, un simple tiro en la cabeza en mitad de un parque y junto a su coche. ¡Un clásico!

En RTVE.es nos dan algunas pistas sobre lo ocurrido:

El exministro de Transporte de Rusia, Román Starovoit, ha sido hallado muerto este lunes en su automóvil a las afueras de Moscú con una herida de bala, pocas horas después de que el presidente, Vladímir Putin, firmara su destitución. Las autoridades rusas han considerado el suicidio como principal hipótesis.

El Comité de Investigación de Rusia ha confirmado que trabaja para esclarecer las circunstancias exactas de la muerte. Medios rusos han informado que se ha hallado un arma registrada a nombre de Starovoit en el vehículo.

El decreto presidencial no ha especificado los motivos de la destitución de Starovoit, quien apenas llevaba un año en el cargo. No obstante, medios rusos han sugerido que su salida podría estar relacionada con una investigación por corrupción vinculada a su gestión previa como gobernador de la región de Kursk, fronteriza con Ucrania.

Antes de ser nombrado ministro en mayo de 2024, Starovoit había dirigido Kursk durante casi cinco años. Tras su mandato, la región fue escenario de una de las mayores incursiones militares extranjeras en territorio ruso desde la Segunda Guerra Mundial, cuando tropas ucranianas ingresaron en la región y establecieron focos de resistencia durante meses.

En abril de este año, su sucesor en el Gobierno regional, Alexéi Smirnov, fue acusado formalmente de malversar fondos destinados a reforzar las defensas fronterizas, lo que agravó las sospechas en torno a la gestión de Starovoit.*


Como vemos, en todas partes cuecen habas, como dice el refrán. A veces pensamos que tenemos la exclusiva de este tipo de casos. Que el final de Starovoit era la tumba no creo que lo pusiera en duda nadie en Rusia; que ha sido fulminante tampoco. Las dudas es si realmente ha sido un "suicidio" o una "ejecución" puede interesar a algunos, pero lo cierto es que no hay mucha diferencia en estos casos rusos. Lo que Putin considera poco instructivo y un gasto inútil es un arresto, un juicio después, etc. ¡Un lío, vamos!

Como lo del Nobel de la Paz, tiene su parte de escenificación, su parte de guión previsto. En el caso ruso, el "suicidio" es sobre todo un gesto. Una detención, un juicio y una codena es una demostración de que el sistema funciona. Pero en Rusia el sistema se llama Putin y de lo que se trata es de dejar claro que el que la hace la paga, que no hay más sistema que el acto sumarísimo, tras un par de horas, del suicidio. Podemos imaginarnos la conversación de Putin con el que entró Ministro de Transporte y salió futuro suicida, con un pie ya en la tumba. Probablemente terminaría con un "¡...ya sabes!" y quizá hasta le sugirió algún lugar para no tener que estar buscando. Se puede considerar reducción del gasto. En el mundo que Putin generó a su alrededor, los conocidos como oligarcas, los métodos mafiosos son claros para evitar que algunos traspasen los límites.

Un mundo convulso, sometido a una crisis de liderazgo mal entendido, donde el Nobel y el suicidio forman parte de la comunicación política, un elemento que se pone sobre la mesa de los equipos de comunicación, ya nos dice mucho. Trump, Netanyahu, Putin son formas muy próximas de entender el liderazgo, sobre todo como fuerza posteriormente escrita desde el poder. Se trata de hacer y contar. Por eso se resiente la democracia doblemente.

El País

Los políticos de este estilo necesitan de la comunicación, verdadera propaganda, para construir su mundo. Se hacen con los medios, con redes sociales, usas los "chatbots", la IA, lo que haga falta para imponer ese mundo.

El ciudadano asiste como espectador a un hecho que es reescrito ajustándose a la voluntad del poder. Las fronteras entre democracias y dictaduras se disuelven, desaparecen en beneficio de ese hecho convertido en aceptable en el interior de un discurso mayor. La "paz" de Netanyahu y Trump es la "guerra" en la mejor tradición orwelliana expresada en su obra "1984". El "suicidio" ruso, la fórmula de Putin, es una vía rápida y ejemplar para otros; no hay castigos intermedios; la traición es la muerte, sin más.

Estamos viviendo ya en un mundo poco ejemplar o, si se prefiere, de ejemplaridad negativa y controlada desde el poder. Habrá en Israel mucha gente que le parezca normal que se pida el Nobel para Trump. Son los que han asimilado las tesis de la "amenaza existencial" de Netanyahu, los que les parece que masacrar mujeres y niños, disparar contra colas que buscan comido, bombardear campamentos, etc. es necesario u justo. De la misma forma, habrá muchas personas en Rusia que consideren totalmente normal el suicidio de Starovoit. Algo habrá hecho.

Quizá sea el máximo atributo del poder el definir la normalidad y que la aceptemos como tal. 

The New York Times

* "Hallan muerto al exministro de Transporte ruso tras ser destituido horas antes por Vladímir Putin" RTVE.es /Agencias 7/07/2025  https://www.rtve.es/noticias/20250707/hallan-muerto-exministro-transporte-ruso-destituido-vladimir-putin/16655074.shtml

sábado, 17 de mayo de 2025

Tiempo de promesas

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Trump necesita del éxito y el éxito se le resiste en casi todos los ámbitos. Esto está empezando a ponerle nervioso. A la "certeza" les siguen las "promesas" de futuro y las acusaciones directas a los responsables de que el mundo no siga sus instrucciones y visiones claras.

Trump empieza a descubrir que Putin siempre le ha estado tomando el pelo, que no tiene mucho interés en otra paz más allá de quedarse con los territorios conquistados a Ucrania de lo que retirarse sería una señal de debilidad, algo que no se puede permitir.

Se está enfadando ya con Benjamín Netanyahu  porque la situación de Gaza, el genocidio que se está produciendo allí, es impresentable en cualquier foro, interior o exterior. La idea de una Gaza convertida en "resort" israelí es tan impresentable como nauseabunda. El mundo ya no acepta más muertes con las excusas habituales, incluidas las que se dan con las muertes de periodistas a los que se pretende silenciar para que no cuenten al mundo los horrores que ven.

Y a Trump se le acaban los argumentos para explicar que todo lo que iba a cambiar con su llegada a la Casa Blanca no cambia y, peor, se recrudece en algunos ámbitos en los que le han tomado la medida a sus fantasías.


Putin y Netanyahu saben cómo manejar a Trump para conseguir sus fines. Trump necesita venderse como el gran conseguidor y para ello necesita de amigos y enemigos. Lo malo es que el modelo se extiende y ya son varios conflictos los que aspiran a tenerle como "pacificador" tras haber conseguido sus objetivos. Creen que Trump consentirán en apoyarles con tal de vender al mundo que ha conseguido "algo". Trump ha dado muchas pistas sobre cómo manipularlo para sacar el máximo partido.

La visita a los países árabes ricos se ha saldado con compras y ventas, pero sin ningún avance en lo que le preocupa al mundo, las muertes de decenas de miles de personas, inocentes en su gran mayoría, el desplazamiento y destrucción de ciudades enteras para impedir los regresos.

De todo ello es responsable igualmente Trump al amparar las ansias de los ultras sionistas con Benjamín Netanyahu al frente. La visita a los árabes ricos ha mostrado, una vez más, de qué se trata: de hacer negocios y dinero, de aprovechar la escandalosa protección a Israel por parte de estos países en los que el dinero es el auténtico habitante. Son los países que no quieren tener palestinos por miedo a lo que pueda ocurrir, por lo que se traen sus propios "esclavos" de Oriente, como ya vimos en otra ocasión.

Trump ha realizado estas operaciones comerciales con ellos como una señal a los Estados Unidos de que está "trabajando" para ellos o, al menos, para sus empresas. Algunos medios han alertado de que la operación se ha hecho con tanta precipitación que no se han tomado las medidas suficientes para garantizar que esa tecnología que se ha vendido no sea aprovechada por China, el gran temor. Es el problema que tiene el hacer negocios con prisa. 

El presidente estadounidense, Donald Trump, ha cerrado su gira de cuatro días por Oriente Medio diciendo que en Gaza pasarán "cosas buenas", pero sin mencionar los bombardeos de Israel en los últimos días, que han dejado tan solo este viernes más de 50 muertos.

Preguntado por la intensificación de los bombardeos, Trump se ha limitado a decir que "muchas cosas buenas van a pasar a lo largo del próximo mes y vamos a tener que ayudar a los palestinos también". "Mucha gente se está muriendo de hambre en Gaza. Tenemos que mirar a ambos bandos, pero haremos un buen trabajo", ha añadido antes de que despegara el Air Force One.

Trump ha mencionado brevemente también la situación durante un encuentro empresarial en Abu Dabi: "Tenemos situaciones muy serias y estamos vigilando lo que pasa en Gaza y tenemos que ocuparnos de eso porque mucha gente está muriendo de hambre. Muchas cosas malas están pasando".

[...]

Durante su visita, Trump ha pasado de puntillas por temas de dificultad geopolítica relacionados con la región para poner el foco en los "tres o cuatro billones de dólares" en acuerdos comerciales entre empresas estadounidenses e inversores del Golfo, especialmente en defensa, semiconductores y aviación. El jueves, en la parada de Doha, Trump aseguró que quería que Gaza se convirtiera en una "zona de la libertad", de nuevo, sin mencionar el recrudecimiento de los ataques en la Franja.

Los líderes árabes tampoco le han presionado sobre el tema, aunque el más claro fue el príncipe heredero y líder de facto de Arabia Saudí, Mohamed bin Salmán, que pidió a Trump trabajar para poner fin al sufrimiento del pueblo palestino. "Gaza ha sido un territorio de muerte y destrucción por muchos años", aseguró Trump el jueves en Catar, donde añadió que tiene "conceptos para Gaza que creo que son muy buenos".*


Como puede apreciarse, una retórica hueca, una indefinición constante. A las preguntas sobre los problemas reales, Trump responde con evasivas y con acuerdos comerciales, sin darse cuenta que no es él quien controla, sino el que maneja los billones de dólares, algo que le sobra a los países ricos árabes y con lo que compran habitualmente las reticencias a sus políticas retrógradas y represivas.

Los beneficios para las empresas norteamericanas no dejan de ser retrocesos del papel de los Estados Unidos, cuya imagen está destrozando Trump con sus manejos. El presidente no puede seguir prometiendo en una dirección mientras la realidad de los hechos va por otra.  No puede seguir haciéndolo cuando le han tomado la medida y saben que les necesita para vender protagonismo.

* "Trump cierra su gira por Oriente Medio diciendo que en Gaza pasarán "cosas buenas" y sin mencionar los bombardeos" RTVE.es 16/05/2025 https://www.rtve.es/noticias/20250516/trump-finaliza-gira-oriente-medio-emiratos-arabes/16582906.shtml

domingo, 11 de mayo de 2025

Trump quiere distanciarse de Netanyahu

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

La prensa de Oriente Medio destaca el enfado de Donald Trump con Benjamín Netanyahu al que acusa de haberle "manipulado" y no seguir sus planes para la zona. No deja de ser interesante esta perspectiva teniendo en cuenta los dos personajes.

El destino de Trump es efectivamente ser manipulado por aquellos que han comprendido lo que al presidente norteamericano le gusta escuchar mientras hacen lo que les conviene aunque sea lo contrario de lo que con sonrisas le dicen. En este sentido, nadie es más fácil de manipular que Trump. Y eso lo han comprendido los amigos o aliados.

La respuesta "popular" ha sido la aparición en las redes sociales israelíes de un montaje en el que se le ve como miembro de Hamás. En Albawaba nos lo cuentan con el titular "Trump joins Hamas in new Israeli Telegram sticker": 

ALBAWABA - In response to Donald Trump formally cutting communication with Israeli Prime Minister Benjamin Netanyahu over allegations of "manipulation," far-right Israeli Telegram channels have reportedly created a sticker of the US President holding a weapon and wearing Hamas' well-known green headband.

Screenshots of the unverified sticker flooded other social media platforms, as users took the opportunity to create edits and memes. Several others compared the sticker to Trump's recent AI-generated photo wearing a pope outfit.

In a report by Israel Hayom on May 9, Trump saw that Netanyahu didn't fulfill his promises for the Middle East, and several sources claimed that the US President is moving without him due to the lack of cooperation.* 

[ALBAWABA - En respuesta a la interrupción formal de la comunicación por parte de Donald Trump con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, por acusaciones de "manipulación", los canales de Telegram israelíes de extrema derecha habrían creado una pegatina del presidente estadounidense sosteniendo un arma y luciendo la conocida diadema verde de Hamás

Las capturas de pantalla del sticker no verificado inundaron otras plataformas de redes sociales, mientras los usuarios aprovecharon la oportunidad para crear ediciones y memes. Varios otros compararon la pegatina con la reciente foto generada por inteligencia artificial de Trump vistiendo un traje de papa.

En un informe de Israel Hayom del 9 de mayo, Trump vio que Netanyahu no cumplió sus promesas para el Medio Oriente, y varias fuentes afirmaron que el presidente de Estados Unidos está actuando sin él debido a la falta de cooperación. (Trad. Google)]*

 

La anécdota de la foto trucada es algo más que un desahogo de la extrema derecha israelí en sus redes sociales. Refleja la reacción ante el distanciamiento de Trump y de los Estados Unidos ante las escaladas continuas de los que la gran mayoría considera un genocidio de libro sobre la población palestina.

Netanyahu solo se escucha a sí mismo y tiene ya en contra a una creciente población del propio Israel que ha comprendido que los rehenes no son más que la excusa para justificar seguir en el poder y protegerse de las graves acusaciones que existían contra él. Para ello ha abierto múltiples frentes de guerra que ni una victoria momentánea conseguirá para el futuro de la zona. Es decir, Netanyahu no está cerrando ningún conflicto sino abriendo muchos que aseguran la conflictividad en la zona por décadas. El genocidio no soluciona nada; lo agrava.


Pero hay algunas otras cosas que se están produciendo en la zona. Los aliados de Estados Unidos en la zona están cada vez más contra la espada y la pared al no poder justificar esa alianza de apoyo a las políticas bárbaras de Israel con Netanyahu al frente.

La visita del presidente egipcio Abdel Fattah Al-Sisi a la celebración del Día de la Victoria en Rusia junto a Putin es todo un signo. Egipto siempre ha mantenido un cierto e interesado juego en sus relaciones con los Estados Unidos desde la firma de los acuerdos de Camp Davis, mediante los cuales Estados Unidos "aseguraba" la protección de Egipto a Israel. Egipto ha sido el país que recibía más dinero de Estados Unidos después de Israel, especialmente en lo militar. Esto es importante porque es el Ejército egipcio quien controla el país. Para evitar que los islamistas consigan mover a la gente considerando al gobierno como un títere norteamericano y, especialmente, israelí, se muestran en ocasiones como "pro rusos" y se retratan junto a Putin.

Pero ir a celebrar la victoria soviética en Europa frente a los nazis tiene hoy un significado más allá del equilibrio o juego diplomático. Con la guerra de Ucrania y las amenazas añadidas a Europa, el juego egipcio puede tener difíciles consecuencias, especialmente con un Trump que se considera engañado por todos al no cumplirse sus expectativas ni en Ucrania ni en Oriente Medio.

Aparecer en las celebraciones junto a Vladímir Putin puede ser tan peligroso como hacerlo junto a Trump debido a sus nefastas políticas mundiales. Los políticos de todo el mundo están aprendiendo a ver los riesgos que tienen ciertas "amistades". Además de la imagen, les puede costar ciertos movimientos poco deseados en sus espacios. 

¿Ha comprobado Trump que es Netanyahu quien está saliendo beneficiado y no él? No se trata ya solo de Netanyahu, sino de Putin en esta guerra de dos caras, vinculadas y con un solo beneficiado.

* "Trump joins Hamas in new Israeli Telegram sticker" Albawaba 11/05/2025 https://www.albawaba.com/node/trump-joins-hamas-new-israeli-telegram-1604685

BBC