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sábado, 7 de marzo de 2026

Otra gran chapuza

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)


Cada vez escucho a más gente descontenta con su trabajo. Por un motivo u otro, estamos descontentos con lo que hacemos, con lo que nos hacen hacer, con lo que hacen los que nos rodean o con lo que no nos dejan hacer. Cada vez nos sentimos peor tratados, peor pagados y menos seguros en nuestros trabajos. El mundo nos parece mal repartido y que a nosotros nos toca la peor parte, sea esto real o solo una figuración.

Todo esto se traduce muchas veces en una respuesta general: "no es mi problema". Hay variantes, desde luego, pero responden a ese mismo principio. "No es aquí", "vaya a..." o similares. Esto contrasta con nuestras sonrisas oficiales, con nuestros discursos políticos oficiales, que nos pintan un mundo feliz, un mundo de anuncio publicitario dentro de la expansión comunicativa. Pero la realidad es que los problemas se acumular en una sociedad que solo es vista como "mercado", donde se aceptan las diferencias salariales crecientes, donde la inestabilidad es una realidad indiscutible, donde se despide porque se quiere ganar más, donde los precios aumentan por el mismo principio... y donde se le pide a la gente que salga, se divierta y gaste como motor principal de esta economía extraña que paga mal y quiere que gastemos bien, donde los bancos viven de nuestras hipotecas para pagar a los especuladores, a los fondos buitre, etc.

Todo esto crea un clima negativo de agresividad, de desinterés, un mundo donde hacemos lo que nos dejan hacer, sea lo que esperábamos o no de la vida, que se concentra en ese tiempo mágico llamado "fin de semana" durante el cual se trata de perder la noción de lo que supone el resto de los días.

No dudo que haya gente que sea feliz, pero son muchos más los que fingen serlo. No dudo tampoco de que hay gente que trabaja bien y cumple con lo que le toca, le guste o no lo que hace. Pero sí es cierto que cada vez se escucha más lo contrario y se percibe lo mismo, el desinterés, la desgana, el aburrimiento con el trabajo que se convierte muchas veces en rutinario.

Son muchas las noticias sobre eso que englobamos bajo la etiqueta de "chapuza". La chapuza, algo que creíamos desplazado de nuestro país por un planteamiento moderno de eficacia, frente al hispánico "escurrir el bulto", una expresión que define con claridad nuestra mentalidad. El "bulto" lo escurren los políticos cuando no atienden los problemas reales, cuando no cumplen con su misión social y se dedican a marearnos con sus luchas absurdas. Lo escurren, por abajo, todos aquellos que dejan lo que tendrían que hacer a los que no tienen más remedio que hacerlo, a los que no tienen escapatoria. Aumentan las bajas por depresión al encontrarse en trabajos que no aportan nada a las personas y que les exigen todo.

A veces estas chapuzas, esta falta de eficacia, saltan a la prensa de forma escandalosa y trágica. Los problemas de mantenimiento se reparten por todos los sectores. Las disputas por quién debe limpiar el bosque acaban en incendios masivos cuando llega la temporada.

En un lugar céntrico de Madrid han estado semanas basuras que nadie recogía porque no se pondrían de acuerdo sobre a quién le tocaba hacerlo. Los madrileños hemos estado pasando por encima de ellos sin que nadie pensara en la suciedad, la sanidad o la estética. Un día desaparecieron.

Los accidentes de trenes han llevado el problema del mantenimiento de las vías hasta los titulares. Los muertos siempre son una urgencia porque llevan el foco sobre algo de lo que nadie se ocupa. A todo el mundo le gusta inaugurar, pero no el mantenimiento, labor callada pero necesaria. Las lluvias y danas han dejado igual rastro de chapuzas por falta de mantenimiento, en algunos casos ni siquiera se ha ejecutado el gasto asignado.

De nuevo tenemos un escandaloso caso, con seis muertos, esta vez en Santander:

La alcaldesa de Santander, Gema Igual, ha anunciado que el Ayuntamiento abrirá un expediente sancionador al agente de Policía Local que recibió un aviso del 112 sobre el mal estado de la pasarela de El Bocal el día antes del accidente y aun así no hizo nada al respecto.

El martes, un día antes de que cediera este puente provocando la muerte de seis jóvenes, un vecino llamó al 112 para advertir de que la pasarela estaba inestable.

La sala del 112 llamó a la Policía Local y el agente que recibió el aviso "no hizo su trabajo", no avisó a sus compañeros y no mandó a nadie para comprobar el estado de la infraestructura, según ha detallado la alcaldesa.*


 

Es triste que casos así tengan que ocurrir por la falta de interés. Supongo que el agente de Policía sancionado quedará marcado por el accidente y sus consecuencias, seis jóvenes muertos, más que por lo que sea la sanción en sí. ¿No sirve de nada que los vecinos llamen advirtiendo del mal estado? ¿Tanto costaba responder a la llamada yendo a revisar el estado de la pasarela?

Podemos rasgarnos las vestiduras señalando que no funcionó, como nos dicen en el texto, "la cadena de respuesta". Pero no quedarían vestiduras por rasgar ante los casos en los que escuchamos lo mismo en diferentes versiones, de los maquinistas que avisaron del mal estado de las vías a esta modesta pasarela santanderina denunciada por los vecinos e ignorada por los que debían vigilarla para evitar lo que ha ocurrido.

Las autoridades se contentan con sancionar al que aparece como primer responsable, pero en muchos casos podríamos ascender por la escala de mando en busca de responsabilidades.

Esto es algo más que una persona que no atiende. Hay muchos otros casos al final de los cuales encontramos, desidia, reducciones de personal, falta de inversión, etc. Todo en una palabra, "chapuza", que es todo aquello que no cumple con lo esencial, con lo que debe, lo que se hace de cualquier manera o, sencillamente, no se hace.

Hoy las chapuzas cuestan vidas en pasarelas, trenes, carreteras, edificios... Son baldosas que se mueven o rotas, aceras levantadas por las raíces de los árboles, campos que arden porque nadie los limpia...

Esta vez se han dado prisa en sancionar al agente que no actúo. Sería bueno seguir hacia arriba en esa cadena que no funcionó, preguntarse por qué son los vecinos los que tienen que llamar para avisar de que la pasarela estaba cayéndose. ¿Nadie debía revisarla periódicamente?

 


* "El Ayuntamiento de Santander abre un expediente al policía local que desoyó la denuncia sobre la pasarela que cedió" RTVE.es 6/03/2026 https://www.rtve.es/noticias/20260306/ayuntamiento-santander-expediente-policia-desoyo-denuncia-pasarela/16968251.shtml

martes, 3 de febrero de 2026

De la dejadez a la prudencia

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

El miedo a que ocurra algo más está bloqueando muchas cosas y, sobre todo, está creando un profundo malestar entre los afectados además de darnos una triste imagen del país. Nuestros sueños de modernidad chocan con las tradicionales chapuzas. Creíamos haber salido de ese mundo, pero borrascas, apagones, descarriles, cánceres mal diagnosticados, sobredosis de vacunas o caducadas y demás nos están poniendo en nuestro lugar.

Era difícil aventurar un panorama de desastre global, algo que mostrara en su conjunto el mal estado del sistema. Pero lo hemos logrado. Los medios amontonan sus cámaras en las estaciones recogiendo la desesperación de la gente esperando y esperando, aburridos y temiéndose lo peor, sin llegar a concretar sus límites, del retraso al accidente,

Mientras los políticos aprovechan la ocasión para tirarse los trastos a la cabeza y acusarse mutuamente, la ciudadanía se pregunta por qué todos estos "fallos" de golpe, por qué pasamos del país moderno a la chapuza tradicional en apenas unos días.

Los españoles aprendemos léxico y tecnología con las explicaciones detalladas que se nos dan tras cada desgracia ocurrida. Sabemos ya un montón del funcionamiento climatológico, del funcionamiento ferroviario y sus estructuras, de cómo hay que soldar las vías: intentaron hacernos comprender el funcionamiento del sistema eléctrico tras el apagón global, pero no acabamos de entenderlo bien y nuevos desastres no hacen olvidar los viejos.

Supongo que algunos ponen el nombre de la tormenta de turno a sus hijos recién nacidos, sustituyendo al tradicional nombre del santo del día. Cada tormenta deja al descubierto nuevas chapuzas en forma de desprendimientos, de inundaciones, de campos anegados. Las tormentas se unen sistémicamente a los problemas ferroviarios y de malas construcciones en lugares donde nunca deberían haber estado. Las chapuzas y las desgracias van de la mano.

La palabra clave es "mantenimiento", el quid de la cuestión. Es la que mayoritariamente se usa como explicación. Cuando no falla una cosa, lo hace otra. A los políticos les gusta hacerse a foto de la inauguración, pero menos las inversiones en mantenimiento, que son más oscuras, sin protagonismo.

¿Recuerdan el estreno de aquellos trenes que no cabían por el túnel? El ranking de chapuzas tiene el listón muy alto. ¿Recuerdan las casas construidas donde no debían en la zona de la dana valenciana?

3/02/2023

Todo lo que hemos construido, todo, tiene fecha de caducidad. Pasada esa fecha, todo comienza a desmoronarse si no se renueva, si no se pone en marcha el discreto mantenimiento.

Leemos en 20minutos sobre este encadenamiento de problemas donde cada uno trata de evitar ser visto como el causante de desagracias y presumir de prudencia:

[...] el gestor de las infraestructuras ha pedido a Renfe, Ouigo e Iryo que reduzcan sus servicios en la línea Madrid-Barcelona porque los retrasos que está provocando la limitación de la velocidad -a 80km/h la semana pasada por una fisura detectada en la vía a su paso por Espluga de Francolí (Tarragona) y después elevada a 230 km/h, pero sin llegar a los 300km- está produciendo un embotellamiento en la vía que provoca que por ella haya trenes circulando a horas en las que deberían estar pasando los trenes auscultadores para detectar posibles desperfectos o los técnicos para repararlos, algo que en condiciones normales hacía desde medianoche hasta las seis de la mañana aproximadamente. "Estaban llegando dentro de la banda de mantenimiento", justifica Adif su petición a las operadoras de que reduzca frecuencias en el AVE Madrid-Barcelona que, en realidad, Ouigo e Iryo ya habían empezado a aplicar la semana pasada.   *

Todo lo que no era problemático o no sabíamos que existía —¿sabía que hay "trenes auscultadores"?— sale ahora a la luz. Pero reduciendo frecuencias y velocidades, el colapso queda garantizado. Mejor, dirán algunos con toda la razón, el colapso que el accidente, pero eso no baja el enfado de los que han programado su vida contando con la alta velocidad o con las cercanías.

Las quejas ante las cámaras en las estaciones son siempre las mismas: la tardanza y la falta de información. La España que se movía a alta velocidades ha dejado de hacerlo. Te bajan en una estación y te suben en un autobús hasta otra. Aquello que era un plácido y rápido viaje, un par de charlas con el móvil, se ha transformado en una especie de "yincana"  llena de imprevistos, una tortura sobre raíles con episodios acuáticos, choques con muros caídos y un sinfín de trágicos episodios.

Los trágicos accidentes son una mezcla de fatalidad y de imprevisión acumulada. No se puede tener control sobre todos, pero no es lo mismo que irlo perdiendo sobre muchas cosas. Podemos echarle la culpa al clima o a Mariano Rajoy, como hacen sus enemigos, pero eso no excluye nuestra responsabilidad, algo que debemos exigir. Las vías no tienen color político, pero sí los responsables del mantenimiento, de la inversión y de la supervisión. A lo mejor hay demasiadas "mentes privilegiadas" al frente y se pasan la pelota de la inversión en mantenimiento, que se podría desglosar en muchos apartados.

Soy usuario diario del tren desde hace casi veintitrés años.. Desde hace cuatro años, los problemas anteriormente inexistentes se han multiplicado. Retrasos, paradas eternas, trenes que no concluyen el trayecto y te dejan en mitad del recorrido, pantallas interiores apagadas, carteles exteriores apagados, obras interminables en estaciones...

Todos dicen haber hecho lo suyo, pero la realidad nos muestra trágicamente otra cosa. Ahora todos son prudentes. ¿A qué niveles de dejadez, de falta de control eficaz, hemos llegado para que haya que revisarlo todo?

 

* Clara Pinar "Cancelaciones, trenes dobles para reubicar pasajeros y paradas suprimidas: el AVE Madrid-Barcelona mengua a petición de Adif" 20minutos 3/02/2026 https://www.20minutos.es/nacional/cancelaciones-trenes-dobles-para-reubicar-pasajeros-paradas-suprimidas-ave-madrid-barcelona-mengua-peticion-adif_6928922_0.html

miércoles, 31 de diciembre de 2025

Un 2025 chapucero

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

¡Estamos gafados! Ya no podemos disfrutar aunque nos toque el Gordo, como se ve por lo ocurrido este año en el pueblo de Villamanín. Lo que debía ser alegría, compensación de cómo nos trata la vida, se ha convertido en causa de confrontación y hasta de riesgo de cárcel si se demuestra que había intención fraudulenta y no de una "chapuza" más de esas que no nos dejan desde hace algún tiempo.

Hace algunos meses señalamos aquí que "chapuza" era la palabra que nos dejaba en evidencia. Lo del Gordo de Villamanín no deja de ser otra chapuza, como la del apagón masivo o el Picasso olvidado en un descansillo en el traslado de obras de arte.

Ahora que se hace recuento de lo sucedido en el año que nos deja, no resulta extraño ver que muchos de ellos son auténticas chapuzas. Nos surgen en todos los ámbitos, en todas las zonas sociales, partidos, etc. La chapuza reina.

Muchas de ellas se deben a desidia, pero muchas otras son predecibles ante la disminución de personal en muchos ámbitos y su inexperiencia (contratar provisionalmente a personas inexpertas es más barato).

Hay otro tipo de chapuzas con responsables bien marcados, la clase política, que no afronta los problemas y se dedica a crear otros. Si hay que hacer un balance de chapuzas, el que está en el poder siempre destaca porque es mayor su responsabilidad. Ha sido un año negro para Pedro Sánchez y el PSOE. La chapuza ha permitido que todos los filtros que debían funcionar no funcionasen y el partido ha ido quedan en evidencia ante sus propios ojos. Muchos no logran entenderlo, pero es lo que ocurre cuando las cosas no funcionan como deben.

La corrupción es mala, el machismo acosador es peor. Lo que nos han demostrado ambos males es que se pueden instalar con comodidad en nuestras instituciones, precisamente en aquellas que deberían de protegernos, liderar un progreso que sobre el papel está muy claro y en la realidad no tanto.

Este año han escandalizado las grabaciones que dejaban al descubierto la corrupción y el machismo vergonzoso de personas que estaban ahí para otra cosa. Nosotros no lo tenemos claro, pero ello sí. Ahora se han convertido en un escándalo tras otro a lo largo del año. No es cuestión solo de partidos, sino la enfermedad del abuso extendida por todos los ámbitos sociales, de las universidades a las empresas. No hay signos de que remita, de que se haya agotado. Es probable que sea la enfermedad social dominante en este próximo año. No se erradica fácilmente lo que lleva años gestándose, creciendo en la sombra amparándose en la chapuza institucional, en el silencio del miedo a denunciar.

Cadena SER

Cada día nos llegan datos de nuevas chapuzas en el ámbito sanitario, un sistema sometido a estrés y abandonado a los negocios que juegan con nuestra salud. Más te vale estar sano porque puede acabar peor si tienes que ir de médicos. Los casos de cirujano plástico violador, del anestesista fraudulento que causó la muerte de una niña y casi acaba con otra, etc. han marcado nuestro año en lo concerniente a la salud, pero el problema es mucho más serio en su cotidianeidad, las largas esperas o los errores. Los problemas con los cribados de cáncer, creados por una chapuza tras otro, nos han marcado un año de vergüenza. Por más que los políticos traten de reducir las cifras estas siguen creciendo.

No voy a hablar de la dana y su cadena de errores, ¿para qué? Tenemos culebrón judicial y político para rato. Nuevas inundaciones en los mismos lugares auguran que el Mediterráneo ya no es lo que era, un lugar de inviernos soleados y apacibles, algo que los intereses turísticos no dejan apenas comentar, pero no por ello deja de ser una realidad. Vemos como la trampa del turismo se cierra a nuestro alrededor.


No, no es un buen balance del año 2025 y no son buenas las siguientes porque nada se ha solucionado. Los problemas siguen ante la incapacidad absoluta de nuestros políticos. Hemos seleccionado incapaces para dirigirnos y ahora pagamos las consecuencias.

Los partidos deberían hacer balance de responsabilidades y darse cuenta que se han ido desviando de sus funciones, que el griterío y la gresca continua no sirven para nada, que no solucionan y que, por contra, favorecen la degradación social, los malos ejemplos cunden rápido y el delincuente se reivindica ante lo que ve cada día en las alturas. Si otros lo hacen, ¿por qué no él?

Picassos olvidados, informes cobre cáncer olvidados, denuncias olvidados, papeletas premiadas olvidadas... Somos el Reino del Olvido. Entre chapuzas y maldades, entre olvidos y delitos, España marcha como puede y hacia donde se la empuja. Ya aquello del "España va bien" no cuela ni con la mejor sonrisa. Vivienda, Sanidad, Educación... en fuerte crisis. Mejor no hablar de lo demás.

Deseo de todo corazón lo mejor para todos (para casi todos) en este año que comienza mañana. No tiene el listón muy alto para ser un año mejor.

domingo, 26 de octubre de 2025

La insólita y chapucera historia del Picasso

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Tras el escándalo del robo de obras de arte en el museo del Louvre, nos llega el "caso español", una historia digna de E.A. Poe, es decir, como en "La carta robada", tenerla delante de las narices y no verla. Ahí queda el parecido. Un falso misterio ahora resuelto.

Quizá debamos incluir este falso robo entre las chapuzas que se nos acumulan una tras otra. Aquí no hay rocambolesco plan, algo que Hollywood pueda plasmar en una película de acción. Sale, desde luego, una película de todo esto, pero de un género muy diferente, poco necesitado de efectos especiales.

En RTVE.es, con material de EFE, podemos conocer los detalles de este caso:

No lo robaron camino de Granada porque el cuadro nunca subió al camión de transporte. 'Naturaleza muerta con guitarra', una obra que pintó Pablo Picasso en 1919 y que está valorada en 600.000 euros, llevaba varias semanas desaparecida hasta que la Policía Nacional la encontró este jueves en Madrid. A principios de octubre, debían trasladarla a la ciudad andaluza para una exposición, pero, según EFE, a los transportistas se les olvidó en un portal de la capital y una vecina lo subió a su casa pensando que era el paquete de un pedido.

La Policía Nacional confirmaba este viernes el hallazgo de la pieza, y añadían que según las pesquisas el cuadro no salió de Madrid. Fuentes próximas a la investigación han relatado a EFE los detalles de lo que sucedió con esta obra de pequeñas dimensiones. Pertenecía a un particular, y una empresa de transportes tenía que recogerla en un edificio de la avenida Pío XII de Madrid, al norte de la ciudad, junto con otras obras de arte. Todas se guardarían en almacén para al día siguiente llevarlas a Granada, donde desde el lunes 6 de octubre se iba a mostrar en una exposición dedicada a los bodegones.

El cuadro de Picasso quedó olvidado en el portal, hasta que una vecina del inmueble vio el paquete y, pensando que se trataría de la entrega de un pedido, lo subió a su domicilio. Sin embargo, según estas mismas fuentes, la mujer no lo abrió sino que lo dejó arrinconado en la vivienda. Quedó olvidado hasta que el marido de esta vecina comentó la noticia de la desaparición del cuadro de Picasso. La mujer recordó el paquete que recogió del portal, lo abrieron y, efectivamente, era la obra del genio malagueño. Fue entonces cuando avisaron a la Policía.*


Todos pensando en lo más complicado y perverso cuando todo se resume en dejadez, falta de sentido responsable por la compañía de transportes o cualquier otro apunte psicológico. ¡Se lo habían dejado en el portal! El "picasso" no tuvo el dudoso honor de ser robado, una forma de reconocer su valor, sino otro más dudoso todavía, el olvido.

El caso tiene algo de fábula sobre el arte y, por supuesto, sobre las descuidadas compañías de transporte y sobre las cuidadosas vecinas. Queda la duda de si lo llegan a abrir antes y lo tiran a la basura sin saber qué era, su valor.

La historia puede parecer "divertida" por su "final feliz", pero podemos incluirla en la ristra de chapuzas que nos asaltan cada día, de apagones a incendios pasando por informes médicos perdidos y pacientes desinformadas.

No es un paquete, no es una maleta despistada en el aeropuerto. ¡Es un Picasso valorado en 600.000 euros de lo que estamos hablando! Nos dicen que estaban "mal numerados", pero eso no es óbice para que no llegue a su destino y se quede abandonado en el portal. Nadie se aseguró de que salía. Lo recogió una vecina como se lo podía haber llevado el basurero.

RTVE.es 16/10/2025

Resulta interesante repasar las noticias de cómo se suponía que había ocurrido todo antes de la aparición por sorpresa a manos de la vecina. Es un ejemplo más de cómo los "protocolos" sirven de muy poco si se saltan lo más obvio. ¿Qué "protocolo" se siguió para dejarse un paquete olvidado en un portal con un Picasso dentro?

La hipótesis del robo nos situaba internacionalmente; pero ahora, con la chapuza aclarada, todo son problemas, los que dejan al descubierto todos los errores cometidos. Con el robo, aumenta el valor del cuadro (ha adquirido insólita notoriedad), suponíamos una "inteligencia" diabólica tras el robo. Pero con la chapuza lo que se deteriora es nuestro sistema en su conjunto. ¿Quién nos va a dejar cuadros para exposiciones ahora que sabemos dónde se pierden?

 

* "La Policía encuentra el 'Picasso' desaparecido que nunca salió de Madrid" RTVE.es / EFE 24/10/2025 https://www.rtve.es/noticias/20251024/policia-encuentra-cuadro-robado-picasso-cree-no-salio-madrid/16784788.shtml

La carta robada E.A. Poe


martes, 7 de octubre de 2025

El regreso de las chapuzas

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

¿Qué significa que un país funcione o no funcione? Llevamos una racha de chapuzas de muy diverso calibre. La chapuza es un término que durante mucho tiempo se consideró muy "español" y que muchos creíamos desterrado. Desgraciadamente hemos vuelto al reino de la chapuza, por más que se presuma de modernidad.

La chapuza, además, está afectando principalmente a las mujeres, como ocurre con el caso de las pulseras que no detectan la proximidad de los agresores que deben estar alejados y, ahora, con la cuestión de la detección del cáncer de mama. Pasamos de unas chapuzas a otras sin habernos recuperado de la anterior.

Leemos en RTVE.es sobre este "penúltimo" escándalo chapucero: 

La polémica por los retrasos en el diagnóstico del cáncer de mama sacude Andalucía. La Asociación de Mujeres con Cáncer de Mama (AMAMA) denuncia que al menos 50 pacientes sevillanas han acudido a ellas denunciando un diagnóstico tardío y ha exigido a la Consejería de Salud que revise todas las mamografías hechas en los últimos cinco años. Ante esta situación, la Junta ha pedido disculpas y ha prometido que las afectadas podrán acceder a un "circuito preferente".

La presidenta de AMAMA, Ángela Claverol, ha explicado a EFE que en la asociación están atendiendo casos tanto de esta provincia andaluza como de otros puntos de la comunidad como Málaga o Algeciras (Cádiz). "Ahora mismo tenemos cerca de 50 casos, con nombres, DNI y teléfonos y tenemos todavía muchísimas llamadas perdidas que responder", ha asegurado y ha calificado la situación de "terrible catástrofe".

"A algunas mujeres las están llamando cuando no se puede hacer nada porque tiene un cáncer avanzado. Por eso queremos que encuentren dónde está el fallo y que se depuren responsabilidades", ha sentenciado la presidenta de Amama. "Dentro de ese programa te hacen una mamografía, donde pueden recoger sospechas y, si te he visto, no me acuerdo. No han estado llamando a las mujeres, esto es muy fuerte", ha añadido.*


No sé si "muy fuerte" es la expresión más adecuada para este tipo de chapuzas y negligencias que suponen un auténtico atentado contra la salud de las mujeres. Saber "dónde está el fallo" es una prioridad, una respuesta a un sistema que de una u otra forma se vende a sí mismo sin tener mucho dentro. Vende promesas que no se corresponden con la eficacia del propio sistema, que naufraga hasta que alguien se da cuenta y entonces estalla el escándalo.

¿De qué sirven pulseras para detectar la proximidad de los agresores si no funcionan o siembran la inquietud? ¿De qué sirven las pruebas para detectar el cáncer si no llegan a donde deben? Esa pregunta habría que hacerla a los que construyen una administración sin sentar las bases de la eficacia de su funcionamiento. Y ese es desgraciadamente el problema. Se trata de aparentar más de lo que se tiene y, sobre todo, ser incapaces de manejarlo. El problema es que son las vidas de otros las que están en el aire y nadie responde por el buen funcionamiento que las garantice,

¿Cuántas chapuzas quedan por descubrir? ¿Cuántos fallos quedan por detectar? Y es que llevamos una detrás de otra. No es posible confiar, que es la base de un país, que pueda confiar su salud, su vida al sistema. Y está claro que una parte del sistema no funciona, no es capaz de ofrecer unos mínimos de seguridad.

Estas chapuzas son graves y afectan a sectores y actividades con mucha gente por medio. En el nivel personal, las quejas se multiplican en diversos sentidos, pero que apuntan casi todos a lo mismo: falta de personal, falta de personal cualificado, una atención mínima por falta de ese personal necesario.

Los problemas de las pulseras inútiles son otra dimensión de esta chapuza variada:

Para la titular de la cartera de Igualdad, "con este revuelo que se ha generado lo que se ha creado es una situación de miedo y angustia que no se corresponde con la realidad". Redondo ha añadido además que el Ministerio ha estado "tutorizando" y "monitorizando" la transición entre las empresas que prestaban el servicio "para que se generaran los menos problemas posibles".

Por otro lado, la ministra ha apuntado que "lamentablemente" no hay tecnologías "infalibles". "Se pueden producir fallos tecnológicos, pero se producían con el anterior servidor, se producen con el actual y se producirán en el futuro porque no hay una tecnología perfecta, que impida que una situación tecnológica, por ejemplo un fallo de cobertura, se produzca", ha afirmado.**



No sé muy bien a lo que la ministra llama "la realidad", pero desde luego se encuentra alejado de lo que opinan las víctimas. Señalar que los culpables son los que han denunciado la chapuza es una vieja estrategia que viene de la incapacidad de cambiar una situación.

No ayuda nada este clima bélico en el que unos aprovechan las pulseras y otros los informes médicos sobre los casos posibles de cáncer. ¡Si dedicaran la energía de esas luchas a resolver los problemas la situación podría ser otra!

Lo peor es que las chapuzas se extienden a muy diversos campos. Sencillamente, muchas cosas no funcionan. Podemos echarle las culpas al cambio climático por las danas, pero lo cierto es que se permite construir donde no se debe y no hablemos de los responsables de tomar medidas. No hablemos tampoco del apagón masivo y misterioso. Tampoco de los incendios. Sin duda, chapuzas. En 20minutos nos dan en titulares más chapuzas: "El 30% de los trenes de Cercanías llegaron tarde a su destino en septiembre, con un retraso medio de 11,1 minutos". ¿Hemos dejado de funcionar o quizá esperamos demasiado del sistema? Sea como sea, "chapuza", la vieja palabra, parece que ha regresado para quedarse.

¿Mala planificación, incapacidad de prever consecuencias, falta de recursos o de personal cualificado...? Probablemente una mezcla de todo ello y algunas cosas más. Lo cierto que cuando se escarba un poquito empiezan a aparecer chapuzas, una tras otra. Algún día de estos hablaremos de las obras en Madrid y del transporte público, por ejemplo. 


* "Pacientes de Andalucía denuncian retrasos en la detección de su cáncer de mama y la Junta habla de "casos aislados"" RTVE-es 1/10/2025 https://www.rtve.es/noticias/20251001/pacientes-andalucia-retrasos-deteccion-cancer-mama/16752050.shtml

** "Redondo admite que se puede haber absuelto a maltratadores por los fallos en las pulseras" 20minutos 6/10/2025 https://www.20minutos.es/nacional/redondo-admite-que-se-puede-haber-absuelto-maltratadores-por-los-fallos-las-pulseras_6512656_0.html