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domingo, 21 de febrero de 2016

¡Quemad los libros, mantened viva la esperanza!

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
¡Quemad los libros! Ese es el grito que están lanzando autores e intelectuales egipcios tras conocerse la sentencia de dos años de cárcel contra Ahmed Naji por los fragmentos de su novela publicados en un periódico. Ya dimos cuenta del caso aquí cuando se produjo la denuncia contra él y su editor y supone un momento más en la escala reaccionaria que el régimen egipcio está creando como si de una bola de nieve rodando por la cara nevada de las pirámides se tratara.
Egypt Independent da cuenta de esta iniciativa y de cómo es percibida contextualmente por los que la secundan:

Authors are planning to “burn” their literary works in protest at the two-year jail sentence handed to author Ahmed Naji on Saturday for publishing a chapter of his novel allegedly containing erotic scenes.
The editor-in-chief of the state-run magazine Akhabr al-Adab, which published a chapter from Naji’s controversial book, was also fined LE10,000 by the Cairo court.
“Burn your literary works,” reads the slogan of the campaign proposed by authors Sameh Qassem and Ahmed Sawwan, along with the director of Bait el-Yasmin publishing house, Ziyad Ibrahim.
“We are in a non-reading country, and while we witness the murder of orginary citizens in the street on a daily basis and cases of enforced disappearance, writers are jailed and their books are banned most of the time,” said Qassem.
“It's farcical that, while innovators are prosecuted, those who destroyed the country are released.”
Ibrahim said the verdict against Naji as “absurd.”
He added that the state would do better to hold police officers accountable for “killing people every day, harassing women and taking bribes on the street,” as he put it.*


En estos momentos las calles de Egipto contemplan manifestaciones de médicos contra la Policía, de taxistas y demás contra la Policía, de funcionarios contra la nueva Ley que se pretende implantar y pronto las habrá de periodistas en desacuerdo con la ley.
Ante este panorama parece absurdo un contencioso de esta naturaleza, poniéndose en contra a los autores e intelectuales que ven que las restricciones involucionistas continúan perjudicándoles. La pregunta que surge es: ¿qué sentido tiene?
Desde el momento en el que los liberales y demócratas fueron abandonando al régimen al comprobar que no se trataba de crear un régimen más abierto respecto al que los islamistas estaban imponiendo con un constitución no pactada con los demás grupos, el aumento del sectarismo religioso con la violencia contra los coptos, etc. Con estos abandonos el régimen inicia una extraña estrategia conservadora con la que pretende congraciarse con el sector más religioso de la población, de marcado carácter tradicionalista. Parece querer diseñar un islamismo conservador sin islamistas, una especie de islamismo de estado. 

Andeel: La dignidad social
"Sociedad: —Mi dignidad"
La sentencias se acumulan contra todos aquellos que son los enemigos del tradicionalismo religioso: los ateos, los homosexuales, los liberales, los socialistas... Da la impresión de que tras derrocar a los islamistas, los que conforman este nuevo régimen asumieran sus objetivos retrógrados para hacerse con una especie de "islamismo sociológico", por llamarlo así, mientras que se encarcela a los islamistas militantes o políticos. Incapaz de entenderse con los políticos, el régimen de El-Sisi decide formar alianza con aquellos que le pueden respaldar en su estrategia: la Universidad de Al-Azhar, que pasa a ser muy activa en sus condenas de la revolución de 2011 y confiere el estatus de "enviado" al golpista El-Sisi. El hombre que no quería ser nadie acabará siendo el presidente que desde el paraíso se envía para resolver por siempre los problemas de Egipto.
La estrategia es el desprestigio y debilitamiento de los partidos políticos existentes, la difamación de las figuras que puedan hacer sombra o crítica al Presidente, y una represión que pueda ser presentada popularmente como una "cruzada moral" contra los apóstatas y los inmorales, contra los izquierdistas y reformistas. La campaña que no se hace contra la corrupción y los miembros del antiguo régimen acusados de crímenes contra los que se levantaron contra Mubarak, se realiza en cambio contra todos aquellos que iniciaron la sublevación.
El viejo régimen reaparece camuflado de "nuevo régimen· y sus objetivos son dobles: los islamistas, a lo que se masacra, encarcela y se hace desaparecer, en el exilio o en las cárceles, y los que causaron su derribo: los demócratas que reclaman un Egipto sin militares y con imperio de los Derechos Humanos, incluyendo la libertad de conciencia.


Este aspecto es importante porque el mantenimiento de las condenas por conciencia es un uso interesado: por más que el régimen digas ser abierto, la campañas contra los que provienen del campo "laico" se basan en esos "crímenes" de religión. Es decir, es una forma de represión específica para condenar a los que perturban al régimen, que se declara oficialmente "piadoso". Aquí hemos llamado a esto frecuentemente el "régimen virtuoso". No se trata solo de vender eficacia (que es nula hasta el momento), sino de vender la defensa de los "valores", la "identidad", etc. que se concretan en el nacionalismo y la religión, los dos pilares retóricos del régimen. Por eso los enemigos son "internacionalistas" y "terroristas" (los islamistas) e "internacionalistas" y "ateos" (los laicos demócratas).


La condena de Ahmed Naji es una muestra de ejercicio "piadoso" ante los ojos de la opinión pública, cuyo respaldo se busca con estas medidas. En Mada Masr se publica igualmente la noticia y algunas informaciones más respecto al texto anterior:

Naji was immediately arrested from the courthouse after receiving the maximum penalty possible, Othman said.
The court had acquitted Naji in January, but the prosecution appealed the verdict.
The case was initially filed by Hani Saleh Tawfik, who claimed the excerpt threatens public morality. The prosecution accused Naji of publishing sexual content constituting “a malicious violation of the sanctity of morals and good manners.”
In its initial ruling, the court had said the penal code is too rigid to apply to matters of self expression, and determined a lack of malicious intention from Naji.
Journalists Syndicate board member Khaled al-Balshy hailed the verdict as a clear violation of the constitution, which states: “Freedom of thought and opinion is guaranteed. Every individual has the right to express an opinion and to disseminate it verbally, in writing or as an illustration, or by any other means of expression or publication.”
Balshy concluded, “This is literally a prosecution of the writer’s imagination.”**


Lo que el fiscal buscaba al apelar la sentencia anterior y continuar buscando la condena era convertir a Naji en un "monstruo". Lo monstruoso se aleja de la normalidad, se percibe como peligroso. La descripción del hecho por parte del fiscal —“a malicious violation of the sanctity of morals and good manners”— muestran al estado como vigilante de la totalidad social. Sin su intervención de la "santidad" es violada. Ese concepto de "santidad" de la vida tradicional sitúa a los que la aceptan como "virtuosos" y necesitados de "protección" frente a la amenazas exteriores.
La "santidad" es violada por todo aquello que sea peligroso para el régimen, que se identifica con la sociedad misma. Peligrosos son libros, internet, películas, artículos... Cualquier cosa que provoque una fisura, una contestación, una protesta. Declarar que algo amenaza la "santidad" social permite eliminar a las personas peligrosas.
El régimen de El-Sisi es una combinación de propaganda y represión, característico de los regímenes militares y dictatoriales. Lo que se reprime se presenta como defensa de valores absolutos, históricos, religiosos, etc. Por eso se necesita de este tipo de juicios y condenas que escandalicen a unos pero que contenten a los tartufos sociales comprobando que hay alguien que vela con eficacia porque el mundo no se derrumbe a su alrededor. Mediante esta táctica, el régimen mata dos pájaros de un tiro: elimina  opositores y gana adeptos entre los "piadosos" ciudadanos que lo respaldan.
El-Sisi y su régimen no necesita escritores imaginativos, solo propagandistas babosos que usen sus voces y plumas para cantar las virtudes celestiales del poder. Lo peligroso es que el régimen se está hundiendo en su aislamiento y el caos que se avecina con la necesidad de ajustes económicos porque las inyecciones foráneas no son ya suficientes para resolver la situación económica.


La "dolarización" de la economía, el crecimiento de la inflación, etc. están creando unas condiciones peligrosas para la estabilidad social. Los ministros intentan desmentir los rumores, pero tienen que salir demasiadas veces a hacerlo, algo que intranquiliza bastante.
Egipto se sigue adentrando en las arenas movedizas, algo que dificulta bastante los movimientos y que, pasado un punto, hará casi imposible el regreso a una situación estable sin cambios drásticos. La cuestión es "¿de qué naturaleza"?
Ahmed Naji está pagando las crisis que se están produciendo en otros sectores. Está pagando la incapacidad absoluta del régimen para sobreponerse a sus propios errores.


Mada Masr reproduce un texto de Nadji que publicó hace algunas semanas. Fue publicado originariamente en francés como introducción a un libro de fotografías titulado "Generación Tahrir". Mada Masr lo vuelve a reproducir señalando la condena de ayer de Naji. Es un texto lúcido que muestra porqué la excusa de la "moral" se cae sola. Es la que un régimen cobarde usa para librarse de sus opositores. En este escrito hace un repaso de la frustración de los jóvenes tras la revolución. El título es ya expresivo "Farewell to the youth". Hay un párrafo muy significativo a la luz de lo ocurrido:

I became jaded by the ridiculousness of the charades we are summoned to participate in, such as elections. This was in addition to the calls for limiting religious and sexual freedoms in the name of religion, and other travesties that conjure up the idea of the nation. They instruct you on the importance of loving the nation and tell you how to do so. These directions did not suit me or various other people I met online. We thus preferred to create our own virtual reality, outside authorities’ control. We created a space that contrasted with the tedious moral principles of our fathers. Egypt was passing through great times. Everyone on television was talking about a democratic transformation. In the authority’s blind spot, we made small venues to hold parties and play music prohibited from broadcast radio and television (both public and private), because it doesn't contain the usual tacky love song lyrics. In one of these parties, Alaa Abd El Fattah suggested we create a parody of the president’s website, and that I compose its comic content. These were the kinds of games we played. We used delve to into our virtual bubbles and make fun of the naked king, and how his entourage and slaves praised his garments.***


El régimen no desea ni que esas ideas se puedan mantener en el plano virtual. Su totalitarismo es absoluto y busca eliminar cualquier intento de fisura que se pueda provocar. No interesa que personas con la lucidez y la capacidad de argumentar de Naji estén libres. Debe servir de ejemplo de quién manda realmente en Egipto. Este poder se extiende en todas direcciones buscando envolver las conciencias. Pero no creo que sea posible mantenerlo durante mucho tiempo. El problema es cómo se transforma ese deseo de luz, de vida, de libertad en algo capaz de sustentar un país controlado hasta en sus más mínimos resortes por un Ejército que lleva desde 1952 en el poder.
El drama del Egipto joven que intenta apartar las cortinas oscurantistas de militares e islamistas no cesa. De este drama se escriben cada día escenas desoladoras para los que esperaban un futuro mejor. Ahora han quedado arrinconados por una sociedad que camufla su cobardía de virtud y piedad.
Hace unos días Mada Masr reproducía una artículo del blog de la joven activista Yara Sallam, con el título  'Did you see Aya in Qanater Prison?'. El párrafo final me impresionó profundamente y recoge el sentimiento de muchos dentro y fuera de Egipto, de observadores y de víctimas:

We did not forget, Aya. We will continue to remind each other of those who have paid years of their lives for the hope we all dreamed of. When everyone is freed, life will hold a moment of silence to acknowledge that precious price that was paid by young people whose only intention was to make our country better.
Hope shall prevail.****


Ese precio generoso que han pagado no les será devuelto nunca, pero no creo que sea lo que esperan. En ese sentido han aprendido lo que pueden esperar de los demás. Pero no renuncian a sus sueños ni a sus esperanzas. Es por ellos por los que merece la pena seguir escribiendo, contando estas historias y dramas de personas que valoran tanto su libertad que son capaces de ingresar en la cárcel por ella y la de todos. El drama de una sociedad que valora tan poco sus libertades que es capaz de difamar y condenar a los que les defienden con su vida.
Quemar los libros no es quemar las naves. Es, como en el caso de la libertad, ofrecer lo más valioso que tienen y que queman en público para vergüenza de los que piden cada vez más hogueras para echar libros, personas y todo lo que represente una desviación de su mundo carcelario y oscuro.


* "Intellectuals to 'burn' literary works in protest at novelist's jail sentence" Egypt Independent 21/02/2016 http://www.egyptindependent.com//news/intellectuals-burn-literary-works-protest-novelist-s-jail-sentence
** "Appeals court sentences novelist Ahmed Naji to 2 years prison" Mada Masr 20/02/2016 http://www.madamasr.com/news/culture/appeals-court-sentences-novelist-ahmed-naji-2-years-prison
*** "Farewell to the youth" Mada Masr 02/01/2016http://www.madamasr.com/opinion/politics/farewell-youth

**** "Blog: 'Did you see Aya in Qanater Prison?'" Mada Masr 12/2/2016 http://www.madamasr.com/opinion/politics/blog-did-you-see-aya-qanater-prison


domingo, 26 de julio de 2015

Las activistas por los derechos de las mujeres en Egipto y la democracia

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Daily News Egypt publicó hace un par de semanas un artículo  titulado "Egypt: Country of remarkable, yet jailed, women" y firmado por Semanur Karaman y Sara Katrine Brandt. Karaman es una activista turca especializada en la cuestión de los derechos de las mujeres en Oriente medio; la segunda una asesora en cuestiones de derechos de las mujeres asentada en Egipto, que trabaja para el Center for Egyptian Women’s Legal Assistance (CEWLA).
El artículo tiene tres líneas temáticas. En primer lugar, los hechos. En este caso son mujeres activista encarceladas. Se citan en concreto Esraa Abdel Fattah, Yara Sallam, Sanaa Seif y Mahienour Al-Masry. De los casos de Yara Sallam y Mahienour Al-Masry nos hemos ocupado aquí en ocasiones. Escriben las autoras:

Of course, if you ask the Egyptian authorities, they will tell you that all these women have been put behind bars for distorting public order and breaking laws. However, those of us who know them and their meaningful work, and are in solidarity under the banner of human rights and political justice, know these women are simply targeted for being women human rights defenders.*


El gobierno y los jueces egipcios, en efecto, tienen explicaciones para todo en estos casos. Tras crear una restrictiva ley antiprotesta, argumenta que se limita a aplicarla, como se la ley se hubiera escrito sola. Es esa especie de cinismo constante que se justifica en el respeto de la ley cuando la ley en sí está hecha para detener a la gente e impedir las protestas.
La segunda línea del artículo se refiere al nuevo caso que se añade a los otros y que tiene una serie de agravantes añadidos:

And now, the Egyptian authorities have set their eyes on another women – Azza Soliman, of the Center for Egyptian Women’s Legal Assistance, an internationally renowned female human rights defender known for her work promoting gender equality and access to justice. She was a witness to and voluntarily reported to the police regarding the brutal murder of Shaimaa Al-Sabbagh, yet she is now being tried under the infamous Law 107, commonly known as the Anti-Protest Law.
After a series of routine postponements within the Egyptian criminal justice system, the judge decided on 4 July that her trial should be once again postponed to 26 September. In the meantime, Azza tirelessly continues her work:“I will continue my fight to ensure protection of witnesses until my next court date. I still have hope for Egypt.”*


El caso del asesinato —no se puede calificar de otra manera— de la activista Shaimaa al-Sabbagh es de los que hemos tratado aquí con frecuencia por dejar al descubierto el conjunto del sistema represivo y la justificación de la violencia policial e institucional. Como se recordará, la activista socialista recibió un disparo a corta distancia por parte de la Policía cuando iban en una marcha pacífica a dejar unas flores en la Plaza Tahrir en el aniversario de la Revolución del 25 de enero. Se intentó cargar con el crimen a los propios participantes en la marcha deteniéndoles cuando iban a declarar lo que había ocurrido. El forense fue destituido después de declarar que la culpa de la muerte la tenía la delgadez de la víctima, una de las mayores ignominias cometidas contra los manifestantes por lo que tiene de desprecio e insulto. 


Posteriormente, ante la evidencias visuales en forma de fotos y vídeos, se retiraron las acusaciones, pero pesa sobre ellos, como ocurre ahora en el caso de Azza Soleiman, la acusación de participar en las manifestaciones, cargos por los que están encerrados muchos desde hace tiempos. La Ley Anti-protestas cumple la misma función que La "Ley de Excepción" que le sirvió a Hosni Mubarak para tener controlado el país durante treinta años. Los sucesivos retrasos de los juicios son una manera más de mantener a la gente bajo control judicial e intimidados, una forma de juego psicológico con los acusados.
La tercera línea argumental es la que nos afecta a todos: la falta de apoyo occidental ante el pisoteo de los derechos humanos y, especialmente en este caso, los derechos de las mujeres:

Despite ongoing attacks and threats against human rights defenders, Egypt continues to enjoy the support of so called Western democracies. Obama’s multi-million dollar military assistance to Egypt is complemented by Germany’s $9bn trade deal and Britain’s decision to launch the largest trade delegation over a decade.
Additionally, the European Union is renegotiating its neighbourhood policy with Egypt with an emphasis on fighting terrorism instead of ensuring the human rights of Egyptian citizens are allied to that purpose. Egypt, despite clamping down on literally everyone who dares to criticise the current order, is a diplomatic rock star.
Is this legitimate? No.  And more so, Western democracies are complicit in the persecution of peaceful human rights defenders.
This has to stop. The international community must speak up, before it is too late.  If Egypt falls short of implementing internationally accepted human rights standards, and is not pressured to do so, there is no hope for a peaceful and stable Middle East and North Africa, even if we manage to eliminate the “Islamic State” (IS) terror.
We can’t fight terror with terror. Therefore, it is time to stop turning a blind eye, and start speaking out.*


Los grandes sacrificados en el altar de la seguridad occidental son los defensores de los derechos humanos en los países en los que se encuentra el centro del problema. Se está volviendo precisamente a la política que generó el poder del islamismo político: el respaldo a las dictaduras.
El diario El País trae hoy una entrevista con Jean Paul Laborde**, Magistrado de la Sala de lo Penal del Tribunal de Casación de Francia y director ejecutivo desde 2013 del Comité de la ONU contra el terrorismo. En la entrevista se hace un rápido repaso sobre la problemática del terrorismo internacional. La primera cuestión que plantea es el de los yihadistas internacionales, para evitar la extensión del terrorismo. Las medidas son policiales y judiciales, pero no existe ninguna de prevención del origen del surgimiento del islamismo y su conversión radical. Al final, cuando se le pregunta sobre la "desradicalización" —como si fuera una desratización— responde:

Tenemos experiencias positivas, como en Irlanda [con el IRA], en España [con ETA], en Jordania y Marruecos. Pero necesitamos adoptar una perspectiva global en la desradicalización, no podemos limitarnos a una visión europea.**


No sé los ojos con los que ve el mundo el señor Laborde, que merece todos mis respetos, pero me da la impresión que no se va por el buen camino de un proceso complejo al que nadie se atrevería a poner fecha de cese ni resultados. Ni si alguien ganara la guerra en Siria o se lograr retirar de los terrenos conquistados a los miembros del Estado Islámico significaría la desaparición del terrorismo, que solo se calmará cuando consiga lo que quiere, suponiendo que lo tenga claro.
La "radicalización", como le preguntan al Magistrado Laborde es un proceso de otro orden que no está sujeto a los escenarios que se han señalado. El fenómeno es nuevo y no tiene nada que ver con el independentismo, como los casos de ETA e IRA citados, ni con su experiencia ni con sus resultados.


Sí tiene que ver, en cambio, con lo señalado por las autoras del artículo. Encerrando a los activistas de los derechos humanos, encerrando a las que defienden los derechos de las mujeres, las que las protegen de la violencia, sí se favorece la expansión del islamismo y la radicalización. Sencillamente: les estamos eliminando a sus opositores naturales, las personas que creen en la modernidad histórica, en los derechos humanos, en la Ciencia, en la convivencia, etc. Si los encarcelamos, ¿quién va a dar la batalla de las ideas?

La pregunta de sí se puede acabar con el integrismo a base de cárceles de las que salen más radicalizados, como ya sabemos, o se dedican a radicalizar a los que llegan, tiene una respuesta clara: ¡no! Seguimos engañándonos pensando que se puede estar a salvo de esto si se tiene mano dura en los países de origen. Ya sabemos que esto no es así, que 1) están repartidos por el mundo, por lo que vigilar las fronteras es inútil porque ya están dentro; y 2) la mano dura está acabando con los que tienen la capacidad de enfrentarse a ellos.

Al igual que ocurrió con los dictadores anteriores a la Primavera Árabe, se está fortaleciendo a los regímenes autoritarios y para justificar su lucha contra el "terror" se está provocando otra oleada de represión contra los que representan los valores de los derechos humanos, contra los demócratas que no pueden mirar hacia otro lado como se hace en los países que piensan que están más seguros. Los dictadores de hoy venden seguridad a Occidente como ya lo hacían antes. Fueron ellos los que con sus maneras y sus encarcelamientos eliminaron el tejido democrático de sus países, dejando que les crecieran los enanos fundamentalistas, que tuvieron el camino allanado. En vez de liberalizar sus países, los están convirtiendo en cárceles en la que se entremezclan liberales y terroristas sin distinción. Son los mismos errores que traerán los mismos problemas.


La lucha de las mujeres por sus derechos forma parte esencial de la transformación porque sobre ellas se ejerce en primera instancia la violencia de las instituciones privándolas de derechos y libertades. La lucha de las mujeres es la llave porque no existe mejor test que este, precisamente por estar su opresión justificada por el fundamentalismo radical. Son ellas las que tienen que ir ganando terreno. El artículo de las activistas de los derechos de la mujer comenzaba señalando:

No country in the world is safe for women human rights defenders, yet Egypt is particularly dangerous for women who want to contribute to democracy and assert their presence in the public-political sphere.*


Esa es la clave de la cuestión. Son las mujeres las que pueden reivindicar los derechos propios y ampliar los de todos. Cada derecho que ganan, en efecto es una contribución a la democracia, de la que se benefician todos. Eso en el caso de que realmente se trate de realizar una democracia con todas sus consecuencias. Por eso, el párrafo que cierra el artículo es una petición directa:

Women human rights defenders need your support. Act now. Every socially conscious citizen of the world should pressure their own governments to stop being complicit in the deteriorating human rights situation. It is time we start holding our own governments accountable for the death, torture, ill treatment, and imprisonment of hundreds of citizens for taking a stand and speaking for justice.*


No se puede decir más claro. Y tienen razón. El colonialismo primero y la política de las dictaduras después intenta hacernos sentir más seguros, pero eso ya no es cierto, si es que lo ha sido alguna vez. Tras la Primavera Árabe se ha conseguido asentar la creencia que han sido los intentos de democratización los que han traído las guerras y a los islamistas. Es una gigantesca mentira interesada, tanto por parte de Occidente como por parte de los gobiernos que han encarcelado a los jóvenes que pedían libertad, justicia y pan. Fueron, por el contrario, las maniobras oscuras que los gobiernos dictatoriales mantuvieron con los islamistas para asegurarse en el poder las que los hicieron crecer fortalecerse y presentarse ante los gobiernos de algunos países occidentales como la única alternativa posible al terrorismo del que ellos formaban parte o sencillamente se beneficiaban.
Acallando las voces de los que defienden y reclaman libertades, solo llegarán dictadores y dictaduras, laicas o religiosas. A veces la Historia nos da lecciones que caen en saco roto.



* "Egypt: Country of remarkable, yet jailed, women" Daily New Egypt -/07/2015 http://www.dailynewsegypt.com/2015/07/14/egypt-country-of-remarkable-yet-jailed-women/

** "“La Justicia no se ha adaptado al fenómeno terrorista”" El País 25/07/2015 http://internacional.elpais.com/internacional/2015/07/25/actualidad/1437847257_479320.html





domingo, 8 de marzo de 2015

Yara Sallam, activista de los derechos humanos y de la mujer

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Mi particular celebración del día de la "mujer trabajadora" me lleva a hablar de las que trabajan por los demás sin reivindicación de sueldo porque lo hacen por los derechos humanos y donde no hay techo de cristal sino las frías paredes de las cárceles en las que acaban sufriendo el doble de vejaciones, porque también en el castigo hay discriminación y vejaciones específicas para las mujeres.
Hace un par de días, Daily News Egypt nos traía la noticia de la nominación para el Front Line Defenders Award de la activista egipcia encarcelada Yara Sallam, una joven abogada defensora de los derechos humanos, feminista y mantenedora del espíritu de la maltratada y difamada Revolución del 25 de enero, fecha en que la gente salió a la calle para exigir la caída de Hosni Mubarak.

Yara Sallam’s nomination for the Front Line Defenders award “not only honours her and her efforts but all those in Egyptian prisons on protest charges”, the Cairo Institute for Human Rights Studies (CIHRS) said in a statement Thursday.
CIHRS first nominated Sallam after an Egyptian court upheld a prison sentence for her and 23 others arrested on charges of violating the Protest Law.
Security forces arrested Sallam and 23 others on 21 June 2014 as they were demonstrating against the controversial Protest Law near the Presidential Palace.
Sallam and her colleagues were charged with the “destruction of property, exhibiting a show of force to intimidate passersby and endanger their lives, and participation in an assembly of more than five persons with the objective of threatening the public peace”.
On 26 October 2014, a Cairo Misdemeanour Court gave them a three-year prison sentence and a fine of EGP 100,000 each as well as three-years of police probation after release; an appeals court later revised the sentence to two years.
According to CIHRS, “several irregularities marred the integrity of the trial” as the defendants were not allowed to refute evidence used against them. Defendants’ families could not attend the first trial which was held at the Police Academy.*


Yara es víctima de la "limpieza" de elementos "molestos" para el régimen. Es activista de los derechos y feminista, valga la redundancia en este caso. Los cargos por los que está encarcelada son ridículos y pretenciosos, como suelen ser estas cosas en la hiperlegalista pero poco justo sistema egipcio. Las excusas de siempre: se cumple la ley. Pero nadie cuestiona la justicia de la ley, la arbitrariedad que permite.
En estos días ha habido una remodelación ministerial. Lo único que se ha mencionado prácticamente es el relevo del poderoso ministro del Interior, Mohamed Ibrahim, cuyos "logros" han dejado en pañales a sus antecesores en el cargo. Ibrahim ha dejado muchas víctimas en las calles y muchas personas en prisión. Unas merecidamente pero muchas otras en un ejercicio represivo de limpieza sin precedentes.


Una vez más, han sido víctimas los defensores de los derechos y los defensores de los defensores, pues se les encarcelaba por protestar contra las detenciones. Así se encarceló a Yara Sallam, por el "peligroso" acto de ir a protestar por las detenciones de otros compañeros. Si consideramos que a Shaimaa al-Sabbagh le dieron un tiro en la cabeza por el peligrosísimo y antisocial acto de llevar flores en homenaje a las víctimas de la represión en Tahrir, Yara se puede considerar bien tratada: sigue viva.
En junio de 2014, cuando Yara Sallam fue detenida, el periodista británico Ian Birrell realizó el siguiente retrato y comentario:

Yara Sallam was one of the most inspirational activists I met amid the Arab Spring uprisings. As Tahrir Square exploded in one of its many eruptions during 2011, she talked with a rare mixture of idealism, insight and integrity while we walked around Cairo's chaotic streets discussing events in her divided country. She was passionate, having seen friends gassed and protesters shot, but also funny and realistic about the future.
She knew revolutions can take time, that the path to democracy could be long and painful. I asked Yara how she felt about the Muslim Brotherhood winning an election in her country? If it was a fair vote then so be it, she replied, since even their threat was preferable to the ruthless generals who had run Egypt for so many years. When I said I was surprised by this answer from an apparently Westernised woman, she smiled and reminded me she was an Arab.
I recalled this liberal young lawyer's answer often as the Brothers first won power, then were ousted last year in a military coup. She featured in two articles I wrote. Her final words to me back then were a plea for peace and unity, saying that if you were being beaten by the police or tortured in jail it did not make much difference whether you were a liberal or an Islamist. Sadly, I fear she now understands this simple truth more than ever.**


Los defensores de los derechos humanos y de la democracia, se llega a la conclusión, tendrán que manifestarse siempre y acabarán en las cárceles, donde apenas se notan las diferencias entre las injusticias de unos y otros. Nada ha cambiado en las cárceles egipcias; quizás algo más de hacinamiento.
El mundo que sostiene a Yara Sallam es distinto al que actúan unos y otros. Quizá sea el idealismo lo que le permite seguir manteniendo la sonrisas y el brillo en los ojos en la cárcel en la que se encuentra, encerrada por los que oficialmente cantan la revolución y en la práctica encierran a los que exigen que se cumplan sus principios. Pero no es fácil correr en una carrera de tramposos, que es lo que es la historia egipcia de las últimas décadas. Las proclamas de unos y otros se estrellan contra la realidad de sus actos.
Cuando participó junto a activistas de todo el mundo en el “Human Rights, Democracy and the Fragility of Freedom,” que se celebró de 21 al 23 marzo de 2013 en el Centre Mont-Royal, en Montreal, organizado por McGill Centre for Human Rights and Legal Pluralism (CHRLP), la McGill Faculty of Law y la Echenberg Family Foundation, Yara Sallam señaló: “We’re always being accused of being western when we talk about women’s issues and human rights: We will not be blackmailed.”***


La acusación que usan uno y otros cuando les viene bien es la de "occidentalismo". Mucho me temo que nos hará falta un nuevo Edward Said para explicar el fenómeno descalificatorio de las libertades y derechos como algo "occidental". Es la estrategia que condena a los pueblos árabes a vivir bajo una esclavitud castiza y retrógrada, que elimina cualquier pensamiento renovador y de justicia en mundo que parece condenado a no entenderse nunca y al uso de la violencia para conseguir efímeras victorias. Por eso es importante la firme actitud de Yara Sallam, no ceder ante esa distorsión que busca aislar socialmente a los activistas de los derechos humanos y, doblemente, a la defensoras de los derechos de las mujeres.
En estos días, Yara Sallam se encuentra entre los cinco finalistas del premio de los defensores de los derechos humanos: un mejicano que defiende el medio ambiente, una defensora de la comunidad LGTB de Ecuador, un denunciante de la corrupción en China, y un activista de los derechos humanos en Azerbaiyán. Es la mejor prueba de que su lucha es local y global, que los derechos por los que ella lucha son los mismos que millones de personas en todo el mundo defienden. Ese reconocimiento ya lo tuvo Sallam cuando ganó el North African HRD Shield 2013.


La soledad de la cárcel es solo una ficción. No está aislada; tiene a su lado a millones de personas que la apoyan y admiran, que desean que su lucha —que es por un Egipto mejor para todos, un Egipto que es también su país— tenga el fruto que ella desea. Encerrando a Yara Sallam y a otras como ella, matando a Shaimaa al-Sabbagh, quien se aísla en cambio es Egipto, que se condena a sí mismo.
Tras su encarcelamiento, Fatou Sow, la sociólga senegalesa, presidenta de la asociación de derechos WLUML (Women Living Under Muslim Law) escribió una carta de solidaridad con Yara y las otras mujeres activistas detenidas ese día. Allí señalaba:

Dear Yara, Sanaa, Salwa, Nahed, Hanan, Samar, and Fekreya (Rania),
I am writing to you on behalf of everyone in the international network, Women Living Under Muslim Laws (WLUML).  We were devastated and appalled when we heard the news of your arrest.  Since you were detained, not a day has gone by that we have not been thinking of you.  Our network was formed in response to the oppressive forces of politicised religion, but we can never forget that any kind of authoritarian regime poses a threat to society, and to women.  Your current situation is a terrible reminder of this.
These are difficult times; we are receiving increasing reports of threats to women activists and clampdowns on civil freedoms from many of the countries that our networkers are operating in.  The women activists that make up our network understand how difficult it can be to stand up to oppressive forces - to take to the streets for what you believe in while knowing the risks you face. Our networkers have asked that we pass on their messages to you - they are included below for you to read.  Some are addressed specifically to you, Yara, as you are already a part of the WLUML network, but the spirit of these messages is sent to each of you.  We hope they will strengthen you all in this difficult time.
We salute your bravery and send our heartfelt support to each of you. Stay strong and know that women and men across the world are mobilising for your release and for your voices and struggle to be heard.
In solidarity,
Fatou Sow
International Director
Women Living Under Muslim Laws (WLUML)****


A esta carta le siguieron las de otras muchas personas en solidaridad con ella. Creo que define muy bien el sentimiento que, en un día como hoy, en el que se analiza el trabajo de las mujeres en todo el mundo, es bueno recordar. El nivel de solidaridad entre las activistas de los derechos humanos y feministas es muy grande porque víctimas de los regímenes más diversos en sus superficie pero igualmente retrógrados en sus bases. Como señalaba con ironía británica Ian Birell, Yara Sallam padece la represión de unos y otros porque el proyecto de la igualdad y la libertad les horroriza.
Desde aquí nuestra solidaridad con Yara Sallam, hoy como mujer trabajadora por los derechos de todos y el resto de los días como defensora de las libertades y la dignidad. Ella ha trabajado por todos en las calles, tribunales, foros y despachos y ahora lo sigue haciendo con su ejemplo desde la cárcel.



* "Jailed activist nominated for human rights award" Daily News Egypt 6/03/2015 http://www.dailynewsegypt.com/2015/03/06/jailed-activist-nominated-for-human-rights-award/
** "Egypt's brutality exemplifies the contortions of confused Western foreign policy" The Independent 29/06/2014 http://www.independent.co.uk/voices/comment/egypts-brutality-exemplifies-the-contortions-of-confused-western-foreign-policy-9570467.html
*** "Speaking Truth To Power" Law | Focus online - News from McGill's Faculty of Law 04/2013  http://publications.mcgill.ca/droit/2013/03/27/sights-and-sounds-of-the-third-echenberg-family-conference-in-human-rights/
**** "For Yara" Women Living Under Muslim Law 12/10/2014 http://www.wluml.org/media/yara