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jueves, 28 de marzo de 2019

Por hablar

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
El régimen egipcio da cada día más motivos para ser considerado autoritario y antidemocrático, por más que pregone o reivindique su excepcionalidad. Nada hay excepcional en el autoritarismo que es, por el contrario, de una vulgaridad espantosa. El liderazgo autoritario es la costumbre en la zona y lo único que el régimen hace es tratar de maquillarlo, pero las arrugas del poder afloran con claridad bajo un maquillaje burdo. Por más que la letra hable de modernidad, la música es vieja, la misma melodía de siempre con arreglos para corneta y tambor.
En estos días se recrudecen las acciones contra las voces discrepantes. Es lo normal cada vez que los egipcios son llamados a realizar alguna acción de tapadera del autoritarismo. Las enmiendas a la constitución, favorecedoras de la permanencia en el poder del presidente al-Sisi, no son más que más maquillaje para hacer perdurar al régimen y su control del país. Les molestan que las cosas se digan con claridad o que los datos salgan a la luz. Hasta los chistes son considerados actos delictivos. A la cantante Sherine —lo comentábamos hace unos días— la han vuelto a denunciar y prohibir actuar en la patria tras decir en Líbano que por fin podía hablar. Y es que el autoritarismo del régimen implica que los cien millones de egipcios deben funcionar en perfecta sintonía, como un coro en el que no se admite la más mínima discrepancia, bajo pena de ser considerado traidor.


Lo más sorprendente —nunca deja de sorprender— es la terrible desfachatez de los cantos a la democracia, el compromiso de la lucha contra el radicalismo y la violencia, cuando el régimen es nada democrático, es radical a su manera y ejerce una enorme violencia de estado contra todo aquel que le lleva la contraria. Sin embargo, el régimen egipcio llama a esto "normalidad" y lo peor es que lo es. De lo único que quiere que se hable es de su lucha contra el terrorismo, contada en muertes, con lo que recogerán lo que siembran. Pero los restaurantes viven del hambre y los hospitales de las enfermedades. El régimen egipcio vive de perseguir enemigos que no deja de crearse.
Esta vez el ejemplo de la situación nos lo ofrecen desde Egyptian Streets con el titular "Actors Syndicate Expels Waked, Abol Naga for Criticizing Egyptian Constitution Changes". En el artículo se nos informa de lo siguiente:

Actors Syndicate dismissed Egyptian Actors Khaled Abol Naga and Amr Waked after criticizing the constitutional amendments and human rights in Egypt in a Washington panel on 25 March.
During the Washington panel discussion, both actors along with other human rights activists called for international cooperation to rally against the proposed constitutional amendments in Egypt. They asked “every peace-loving human being” to support Egyptians who are behind bars for speaking up.
The proposed constitutional amendments include an extension of the presidency term to increase to six years instead of four, the creation of a senate, a second chamber for parliament, a woman quota in the parliament no less than 25 percent of the members, the maintenance of youth and special percentages, the appropriate representation of workers, farmers, youth and Christians and the appointment of one or more deputies to the president.
“The narrative in Egypt is: ‘Nobody cares about you anymore,'” Naga said, “More than ever, right now, Egyptians need that hope, that light at the end of the tunnel: That this is not the case; it cannot be the case, and it should not be the case. And hopefully, with our efforts, it will not be the case.”*


El uso de los sindicatos como forma de control de todos los sectores sociales define un estado "orgánico" y de corte fascista. El "trabajo" es un premio al buen comportamiento político. Solo tienen derecho a él los egipcios que dicen sí o se callan.
Este funcionamiento sindical se consigue imponiendo en sus cimas a comisarios políticos, personas afectas al régimen que controlan el derecho al trabajo de otros de forma discrecional y autoritaria. A la cantante Sherine se la acaba de prohibir por su sindicato actuar en Egipto y ahora se hace con los dos actores que manifiestan su discrepancia con las enmiendas constitucionales.
Esta forma de proceder es la que muestra el concepto del estado que el régimen egipcio tiene y que no es más que la prolongación de la mentalidad preponderante en su historia. El autoritarismo, con lo que implica de intransigencia, corre por las arterias de un estado construido para reforzar a los grupos y eliminar a los disidentes.
El diario estatal Ahram Online nos da cuenta de la expulsión y nos explica el "incidente":


Waked and Abul Naga, known for their pro-2011 revolution activism and their critical views of the government, attended on Monday a congressional briefing titled 'Constitutionalising Authoritarianism,' which tackled proposed amendments to Egypt's constitution that would allow President Abdel-Fattah El-Sisi to stay in office 12 more years after his second and last term ends in 2022.
The session was moderated by Congressman Tom Malinowski and attended by Human Rights Watch’s Washington director Sarah Margon; Bahey Eldin Hassan, director of the Cairo Institute for Human Rights Studies; and Dalia Fahmy, a professor of political science at Long Island University.**



Como puede apreciarse, no es ninguna conspiración en la sombra, ni de árboles ni de sótanos. Todo con luz y taquígrafos, organizadores claros, participantes sin capuchas, etc. Pero al régimen egipcio lo que le molesta es precisamente la visibilidad. A nada teme tanto como a la mala imagen. Como eso solo se consigue con buenos hechos, lo tiene bastante complicado. Por ello trata de silenciar cualquiera que no se ajuste a la verdad turística oficial, que es beatífica.
Esta imagen se destruye porque es inconsistente, entra en colisión frontal con todo lo que ocurre, que es la represión de todo discrepante acusándole de "traidor". Hablar es un delito muy grave cuando se usa para decir lo que se piensa o se ve. Eso no entra en el diseño del régimen. Por eso es neecsaria la estigamatización social para apartar a los peligrosos del resto, de los que aceptan la versión diaria.
Una muestra de la estigmatización nos la ofrece Egypt Today, en donde se recoge, con el titular "Statesmen, people fiercely censure Naga, Waked for hostile remarks", más información sobre el caso y se especifican las denuncias y ataques:

CAIRO - 27 March 2019: Theatrical Professions Syndicate decided on Tuesday to drop the membership of internationally renowned Egyptian actors Khaled Abol Naga, and Amr Waked, a day after they urged international solidarity with Egyptians under "military" rule during a panel in Washington.
Also, lawyer Ayman Mahfouz issued two separate complaints against Waked and Naga, to Egypt's top prosecutor Nabil Sadek, accusing the first of insulting the Egyptian judiciary, and distorting public peace after he commented on the death penalty in one of his tweets on February 20, which marked the execution of nine people over charges of killing the former attorney general.
"[I am] against the death sentence for both innocent and guilty [people] alike. Killing is a big mistake for all. The purpose of any punishment is rehabilitation. [How] can killing and blood [help] rehabilite? Enough with the blood," Waked said on February 20.
The lawyer accused Waked of objecting to the death penalty imposed by Islam, adding that the latter's remarks are considered to be a comment on the judicial verdicts, an insult to the judiciary, and a clear political sign supporting terrorists.***


Puede observarse ya cómo se ha puesto en marcha la maquinaria habitual del régimen en todos sus estratos. Esta consiste en 1) la denuncia sindical, que los expulsa y descalifica; 2) las denuncias de los perros guardianes del régimen, el grupo de abogados que viven de conseguir fama por presentar denuncias ante los tribunales acusándoles de todo lo que puedan; y 3) el circo televisivo, es decir, la extensión de la difamación gracias a las llamadas a los programas en directo, en donde se explayan contra los acusados. De esta manera el régimen no se mancha las manos, reservándose para las protestas oficiales en las que siempre se presentan como víctimas de conspiraciones internacionales para destruir Egipto por parte de potencias extranjeras y traidores internos, vendidos a la Hermandad o a las potencias enemigas, que nunca son citadas, pero que los perros guardianes no tienen problema en citar cuando tienen ocasión. Todo esto forma un patrón bien definido.
Obsérvese la acusación contra Amr Waked por estar en contra de la pena de muerte, como se señala en el último párrafo citado. Se señala que estar en contra de la pena de muerte es "ir contra el islam", "insultar a la judicatura" y "apoyar al terrorismo". Es la secuencia absoluta ya que implica ir contra Dios, contra el Estado y apoyar al terrorismo. Son las tres patas de la estigmatización. Todo eso por decir que no se debe matar a nadie y que el sentido de las penas es la rehabilitación. Se deja al descubierto la ideología del régimen.
Egypt Today nos da detallada cuenta del sentido del resto de la acusaciones. Vuelven a aparecer entonces los mismos perros guardianes:

Lawyer Samir Sabry, known for filing legal complaints against anti-state parties, said in a telephone interview with Red Line program on Al-Assema TV that he has filed 13 complaints against Waked.  
[Ayman] Mahfouz also requested, in a separate complaint to the attorney general against Naga, to freeze the latter's bank accounts, and place him on the country's watch list.
What Abol-Naga did was "a crime punishable by Law No. 94 of 2015, which stipulates that any person who establishes or uses a website on communication networks, the internet or others, with the aim of promoting ideas or beliefs which call for the perpetration of acts of terrorism, or for broadcasting information to mislead security authorities or pervert the course of justice in relation to any terrorist crime or for exchanging letters, and issuing tasks between terrorist agents at home and abroad, will be punished by a prison sentence of not less than 5 years," the complaint stated.
Moreover, Sabry filed a lawsuit to the attorney general against the two actors over charges of treason, inciting against the Egyptian state, distorting the image of the country, and disseminating false news.  
Alaa Abed, chairman of the Parliament's Human Rights Committee,said that all countries around the world have many problems with regard to human rights and freedom, adding that Waked and Naga have provided false information, which harms the Egyptian national security and creates a state of confusion.
He also accused them of resorting to foreign parties against their homeland.***

De nuevo la consideración de "acto de terrorismo" para la discrepancia. De esta forma el régimen nos descubre lo evidente hace mucho, que su lucha contra el terrorismo es la tapadera para la eliminación de la disidencia y la crítica. El abandono del apoyo al régimen de muchas personalidades egipcias de muchos campos (con publicidad o sin ella) desde 2013 no es por apoyo a la Hermandad, como se nos dice, sino de repulsa a las acciones del régimen militar autoritario que se reviste de los ropajes del patriotismo y convierte el país en un cuartel.


Es de un humor espantoso y falto de gusto decir que en todas partes tienen problemas con los derechos humanos. Es casi un sarcasmo. Por mucho que el gobierno egipcio rechace todos los informes que denuncian la situación de los derechos —las últimas quejas son contra el informe del Departamento de Estado norteamericano, muy crítico—, lo cierto es que la coincidencia es abrumadora, tanto de fuentes oficiales de países como de instituciones internacionales (ONU) o de entidades privadas. Todos los dedos señalan a Egipto, que tiene el dudoso honor de ser respaldado por países que no son precisamente ejemplo de buenas prácticas en los derechos humanos, como Arabia Saudí.
En el diario cierran la información con el mensaje del jefe del sindicato de actores, que no tiene desperdicio:

"What the two actors did is considered treason to Egypt and Egyptians, as they asked foreign parties to interfere in Egypt's domestic affairs and move Egypt’s decisions in a direction that supports the conspirators' agenda to undermine Egypt's security and stability," the syndicate said in a statement, after removing the two actors' names from the syndicate's list of members.
The Theatrical Professions' Syndicate further added that it will not accept any traitors among its members, warning other members against following the two actors' lead.
Waked mocked the syndicate's decision calling it the "Political Professions Syndicate", apparently accusing it of being influenced by the country's political regime.***

Las dudas finales del autor del texto sobre a lo que se pueda referir el actor solo son explicables desde el temor a ser demasiado claro y pagar las consecuencias. Lo mismo se puede apreciar en las palabras finales: "Although Tweets on Social Media have varied, including a large number of people who voiced support for Naga and Waked, a considerable number of people have censured the two actors for their stance."*** La frase se muestra deliberadamente ambigua, pero si vemos el titular y los tuit seleccionados, vemos que va hacia la condena. Se mantiene la hipocresía de la cita, de que sean otros quienes ataquen, pero al reproducirlo se es cómplice. Recoger tuits insultantes es difundir una visión específica. El medio ya ha dado muestras de alineamiento o temor en diferentes ocasiones.


Las acusaciones contra los dos actores por haber participado en el debate y haber expresado sus opiniones libremente oscilan entre lo que se menciona en Egyptian Streets (la crítica a la enmiendas) y lo que se recoge en Egypt Today, especialmente en los tuit reproducidos (intentar boicotear el apoyo económico norteamericano al ejército egipcio). Recordemos que esta cuestión última suscitó una airada queja del gobierno egipcio. Recordemos también que estos informes se reproducen año tras año y que siempre hay peticiones de figuras norteamericanas pidiendo que se reduzca el apoyo militar al régimen, que es el segundo país que recibe más dinero después de Israel. Ese dinero va mayoritariamente al Ejército egipcio.
Uno de los tuit acaba con "¡Vergüenza! ¡Ya no soy egipcios!", que es lo habitual en estos casos. Esto se aplica a todo aquel que no se alinea con el régimen o lo contradice. Al ídolo futbolístico egipcio, Moh Salah, se le dijo "¡Ya no eres egipcio! ¡Ya no bebes nuestro agua!" cuando intento decir que había que rebajar el nivel de violencia en el fútbol del país. Las palabras venían de un diputado, Mortada Mansour, y presidente de un poderoso club.  Sherine, también sancionada a no cantar en su país, no ha tenido nada que ver con los presupuestos militares. Se limitó a respirar al salir.


El problema, una vez más, es que el autoritarismo del régimen egipcio también tiene un sentido propietario de las personas. Nadie es libre. Son propiedades del Estado egipcio. No pueden hablar, decir nada que no se acorde con la verdad oficial, la única posible. Y esa la decide el gobierno. Decir algo diferente supone ser terrorista, difundir noticias falsas y llamar a la rebelión contra el estado. Supone, además, vivir en el infierno del acoso social, alentado por toda es legión de perros guardianes usados por el régimen para intimidar y perseguir a los críticos.
Todo ello es usado, además, como distracción de los problemas reales, que son muchos. Pero acusar a los demás de conspirar contra Egipto permite responsabilizarlos de los errores o incumplimientos. Cuando no funciona, todo es culpa de los traidores. Son traidores, por lo que hemos visto, al islam, al estado y al pueblo. ¿Se puede pedir más solo por hablar? 
Además de hablar, han dicho algo a muchos egipcios: que no están solos.


* "Actors Syndicate Expels Waked, Abol Naga for Criticizing Egyptian Constitution Changes" Egyptian Streets 27/03/2019 https://egyptianstreets.com/2019/03/27/actors-syndicate-expels-waked-abol-naga-for-criticizing-egyptian-constitution-changes/
** "Statesmen, people fiercely censure Naga, Waked for hostile remarks" Egypt Today 27/03/2019 http://www.egypttoday.com/Article/2/67585/Statesmen-people-fiercely-censure-Naga-Waked-for-hostile-remarks






sábado, 23 de marzo de 2019

El nuevo estatuto de medios egipcio y las libertades de expresión e información

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
El régimen egipcio se convierte cada día que pasa en más opresivo y pasa del autoritarismo a una dictadura al acumular restricciones a las libertades y a los derechos. Lo hace además, de forma que solo podemos llamar farisea, pues busca amparar sus acciones en la excusa del terrorismo. Cada vez que ocurren atentados, el régimen eleva grandes discursos que lanza a los cuatro vientos intentando confundir lo que es la natural y legal defensa contra el terrorismo con la represión de cualquier voz que discrepe de sus planteamientos, cada vez más estrechos.
Las restricciones a cualquier crítica van aumentando porque el régimen ha llegado al punto de no poderse permitir que se cuestiones su propio "éxito", con el que pretende justificar su propia deriva. Pocos regimen habrán usado la propaganda de forma tan intensiva como el egipcio. La construcción de la figura presidencial como de una especie de "enviado" salvador, que representa la confluencia de Estado, Ejército y Pueblo, no permite fisuras. El problema es que una figura así no puede ser democrática porque es incuestionable, al igual que su obra.
Esto ha llevado a una extraña doctrina en la que el cuestionamiento de cuatro entidades "gobierno-presidencia", "estado", "pueblo" y el añadido envolvente de la "religión" se convierten en delitos de "traición" a Egipto. Los egipcios se están dando cuenta de esta especie de vacío que empieza a rodearles a través de las tenazas que se aprietan a su alrededor.
Una de esas tenazas esenciales es la nueva ley de Medios, de la que hemos hablado en varias ocasiones y que abre un conflicto entre el sector estratégico de la prensa y el régimen. Unos y otros saben lo que se está haciendo y cuál es su finalidad. El diario estatal Ahram Online incluye hoy una "guía" (preguntas y respuestas) sobre el estatuto de los medios, dentro del conflicto existente entre el gobierno y los profesionales, que ven su labor imposible.

Q: To whom do the bylaws apply?
The bylaws apply to press institutions, national newspapers, private media institutions, public media institutions, private media outlets, public media outlets, websites, and newspapers.

Q: What are some of the new stipulations?
The nine-page legislation has 14 articles on violations that could occur on media platforms, and stipulates the different sanctions to be applied for these violations, which include:

Article 14: Conflicting with Provisions of the Law
Sanctions will be implemented against a press organisation, media organisation, media outlet, newspaper or website that publishes any article or declaration whose content conflicts with the provisions of the constitution or calls for the violation of the law, violates the obligations set forth in the Code of Professional Honour, violates public order or public morals ... or offends religious doctrines.

Article 16: Defamation, Slander
Sanctions will be implemented for using or permitting the use of words or phrases that slander, defame or violate the privacy of citizens, misleading the public, or disseminating false information. Threatening or harming the public's feelings are also punishable offenses.

Article 17: False News, Inciting Violence on Social Media
Sanctions will be implemented for the publication or dissemination of false news or rumours, incitement to violence, hatred, discrimination, sectarianism, racism or threats to national unity. Insults to the law, misleading public opinion, insulting public opinion or the opinion of the other, disseminating information from social media sites without verifying its validity are also punishable.

Article 22: Covering Military and Security
Failure to comply with the rules of covering military or security operations or terrorist incidents can result in a prohibition on publishing or broadcasting or the temporarily blocking of the proscribed page, section, program or website.
In case of this violation — as assessed by the Supreme Council for Media Regulation — the council may take whatever measures it deems appropriate to address this violation in accordance with Article 6 of these regulations.

Article 26: Protection of Intellectual Property Rights
The Supreme Council for Media Regulation shall take the necessary measures to ensure the protection and respect of intellectual property rights in the field of journalism.
Violators shall be obliged to pay a sum not exceeding EGP 5 million or the equivalent in a foreign currency, and the violator shall be obliged to pay the appropriate financial compensation to the party whose intellectual property rights have been violated.*



Como puede apreciarse la ambigüedad de los artículos es total y deja unas posibilidades de interpretación restrictivas que dejan en manos de la autoridad la posibilidad de hacer lo que quiera con la aplicación de los artículos. La aplicación a las páginas web o redes sociales que tengan más de cinco mil seguidores abre otro frente, ya que están sujetas a la misma discrecionalidad.
Se sigue manteniendo el criterio principal que define la política egipcia o, más allá, el pensamiento político egipcio, entendiendo por tal el llevado a cabo desde las instituciones. Este pensamiento es autoritario y se basa en un principio: La ley se desarrolla y aplica para defender al de arriba. El vicio litigador de los egipcios se camufla como legalidad, pero no es más que el uso de las leyes para poder deshacerse de los oponentes, críticos, disidentes. Eso es lo que ha sido practicado desde los inicios porque nunca ha habido iguales, sino una "autoridad" que manejaba los recursos, que los controlaba desde la posición dominante. Se ha tratado siempre de dar armas al estado para combatir a los ciudadanos, no de establecer leyes que protegieran a los ciudadanos. De esta forma, el control ha sido siempre absoluto. Los enfrentamientos se han establecido entre facciones, que finalmente han ocupado los mecanismos del estado y han podido aplicar a sus rivales lo que ha quedado para el fin del control.
Basta con leer los artículos señalados para comprobar que no se trata de proteger a la prensa para que pueda cumplir su función de información a los ciudadanos, sino —por el contrario— se trata de controlar a los profesionales para que estos no erosionen el poder ante la opinión pública, a la que por otro lado se bombardea con ilusiones, promesas y propaganda.


De aquí el gran enfado que el régimen tiene cuando aparecen externamente las críticas que cuestionan la verdad interior, acuse a todos de conspiradores y de estar al servicio de los "enemigos" de Egipto. El régimen define lo que es la "verdad oficial" y cualquiera que discrepe es considerado enemigo y traidor. Es el autoritarismo del que no se ha librado nadie.
La "guía" acoge las disidencias de los profesionales y el conflicto con el Consejo que deberá aplicarlos

Q: What criticisms are being levelled against these new laws?
Prominent Egyptian journalists have called the measures unconstitutional. Mohamed Abdel-Hafiz, a board member of the Journalists Syndicate, told Ahram Online that the newly introduced bylaws contravene articles 70 and 71 of the constitution, which guarantee freedom of the press and freedom of publication.
Abdel-Hafiz quotes Article 71 of the constitution; “It is prohibited to censor, confiscate, suspend or shut down Egyptian newspapers and media outlets in any way. Exceptions may be made for limited censorship in time of war or general mobilisation.”
Abdel-Hafiz said that the new bylaws are worded too vaguely.
“These new bylaws put a stamp of legality on the ongoing struggles faced every day by journalists and the media, and they give the council the power to decide what can be published without any court orders,” said Abdel-Hafiz.

Q: How has the council reacted to criticism?
Supreme Media Council head Makram Mohamed Ahmed responded to the criticism in a statement issued late on Sunday. Ahmed said that the council's regulatory role gives it the right to act as a watchdog and sanction all kinds of media, including social media networks.
Ahmed said that blocking or banning can take place in cases of extreme necessity in the face of serious media crimes and non-compliance with council decisions.
The chief of the regulatory body highlighted that this procedure has not been taken since the council was established 20 months ago, except in one case, where a media outlet committed 45 violations, each of which was investigated and the outlet was warned several times.

Q: What's next?
Members of the press syndicate board have been discussing the matter with lawyers, according to Abdel-Hafiz, and have filed an appeal with the State Council against the new legislation.
“I have been in contact with all my colleagues in the press syndicate. We all hold the same position and we will appeal against these bylaws, which not only contravene the constitution, but also many laws," said Abdel-Hafiz.

La simple publicación en el diario estatal ya es una toma de postura dentro del sistema. La guerra con los periodistas se inició hace mucho y el régimen ha tratado de desmontar el aparataje mediático adverso o simplemente discrepante. Nunca se insistirá bastante en la obsesión por la "verdad oficial" del régimen egipcio, lo que explica gran parte de sus acciones y medidas. El liderazgo no puede ser cuestionado y debe verse como la única esperanza de futuro. No hay más voz. Sobre esta idea, el control de los medios es esencial ya que es la forma de tener a la gente en la línea adecuada de interpretación y visión del mundo.
La consideración de "anticonstitucional" por parte de los profesionales y del sindicato de los artículos es un enfrentamiento, aunque saben que tienen poco que hacer, pero se trata de dar la batalla, que no ha dejado de darse frente a los periodistas, y cuyo momento culminante fue la entrada de la Policía en la sede del Sindicato de Periodistas, algo que no había ocurrido anteriormente, con motivo de la entrada de dos periodistas perseguidos por informar sobre las protestas por el regalo de las islas se Tiran y Sanafir por parte del gobierno a Arabia Saudí.



Informar era "delito" por varios motivos: decir que eran egipcias era ir en contra de la versión oficial, lo que era "difundir mentiras", pero además era una "incitación al desorden" o, ¿por qué no?, "dividir al pueblo egipcio" con la información, "desestabilizar al estado", etc.
Recuérdese que en cuestión de medios, se ha detenido a periodistas por reproducir un texto de un medio extranjero, pero también por dar entrevista a otro también extranjero. Es decir, ya no solo no pueden escribir, sino que la difusión interna de cualquier cosa que se entienda que va "contra Egipto", como criticar al presidente al-Sisi, es considerada delito o falta. Recordemos lo ocurrido hace poco tiempo con la entrevista realizada al presidente en el programa de la CBS norteamericana, "60 minutes" y con la orden de no difundirlo en los medios egipcios.
Tenemos ahora mismo en los medios tres casos que muestran lo que ocurre con la libertad de expresión o de información.
Del primero de ellos nos informa Egypt Independent con el titular "Sherine Abel-Wahab banned from performing in Egypt"**. Recordarán la condena a tres meses por haber dicho en un concierto, como una broma, que prefería beber agua embotellada a las aguas que bajan por el Nilo. Esta vez ha tomado cartas la dirección del Sindicato de Músicos, un impresentable vigilante de la ortodoxia oficial que vigila a intérpretes y decide sobre su futuro laboral:

The Musicians Syndicate in Egypt led by artist Hany Shaker banned renowned Egyptian singer Sherine Abdel-Wahab from performing in Egypt in addition to scheduling a disciplinary meeting on March 27 to investigate the claims brought against her regarding her latest controversial statement at a concert in Bahrain.
Egyptian lawyer Samir Sabry filed a recent complaint against Abdel-Wahab for “insulting Egypt,” “spreading false news,” and “inviting suspicious human rights organizations to interfere in Egypt’s affairs.”
Sabry’s legal complaint claimed that Sherine devastated Egypt’s reputation with her recent statement at a concert in Bahrain, where she stated, “Here I can say whatever I want. In Egypt, anyone who talks gets imprisoned,” according to Sabry.
Shaker, the syndicate’s chairman, said in his telephone interview with Al Nahar TV on the program “Akher Al Nahar” that the syndicate’s move came as result of several complaints against her.
Shaker added that he has previously asked Abdel-Wahab to stop telling jokes on stage; he had stressed that the stage is for singing only and informed her that she doesn’t know how to be properly humorous.
“Sherine’s last mistake–making fun of the Nile River–was a big one, and here is another catastrophe. Her statement angered Bahrainis more than Egyptians themselves, because they love Egypt,” Shaker added.**


Los perros guardianes egipcios tienen todos las mismas pulgas. La persecución gusta porque les hace sentir poderosos. ¿Es posible en algún país del mundo que el jefe del sindicato de músicos le diga a un cantante que el escenario no está para hacer chistes? En Egipto sí. Cualquiera que tenga poder se siente el dueño y señor de tu vida si caes bajo su jurisdicción. La sangre faraónica está más extendida de lo que se piensa. Tanto el abogado Sabry, un viejo conocido por sus denuncias y un ultrapatriota, como el jefe del sindicato, otro con las mismas pulgas, tiene la misma función que el Consejo de Medios: vigilar y denunciar. En todos los ámbitos, los perros han sido colocados para morder al que se toma demasiadas libertades.
¿Creía la cantante Sherine que podría hacer chistes en el Líbano? Ningún egipcio escapa a la propiedad del estado, al derecho que se tiene de controlarle, vigilarle, denunciarle. Un egipcio no es libre de hacer o decir esté donde esté; es una propiedad del estado allí donde vaya. Siempre encontrará otro egipcio que le dirá lo que puede o no puede hacer.


El segundo caso lo tenemos con el prominente escritor egipcio Alaa Al-Aswani, el autor de "El edificio Yacobian", un bestseller por todo el mundo, y uno de los críticos ya de la época de Mubarak, pidiendo democracia. Al-Aswani, como tantos otros, creyeron de buena fe que la salida de los islamistas Hermanos Musulmanes —la otra cara radical de la moneda autoritaria egipcia— daría paso a una democracia. Su desengaño fue el de todos. El "no-coup" acabó siendo peor que el régimen de Mubarak, como es algo aceptado por todos en el exterior.
Egyptian Street señala en su titular "Al Aswany Embroiled in Military Lawsuit for Criticism on State" y explica:

Acclaimed writer Alaa Al Aswany stated that he is being sued by a military court for criticizing various institutions in the country, namely the armed forces and the judiciary as well as the Egyptian President.
The Egyptian writer, who currently resides in the US, claimed that he is being sued to sensitive content in his last novel “The Republic, As If” as well as his written contributions to Deutsche Welle Arabic in which he criticizes infrastructure projects ordered by President Abdel Fattah Al Sisi.
This was made clear in his last contribution to DW dated Tuesday 19.
Aswany’s last novel, Al Gomhoreya Ka’en (The Republic, As If) is currently banned in Egypt although it was published last year. It narrates the 2011 revolution, which Aswany was a strong participant in, up until the ousting of ex-President Mubarak. The novel supposedly criticizes Egypt’s courts, parliament and constitution.
Current governmental narrative has discredited the incidents of 2011, opting instead on the ousting of MB-supporting former President Mohamed Morsy in 2013.
Aswany wrote that he had been “referred to a military court, accused of having insulted the head of state and incited hatred against the regime, as a result of my most recent novel and what I write for DW” as per the BBC. The lawsuit seems to have taken form after Aswany’s mid-March column in DW.
The author refers to the case against him as unconstitutional as it invalidates his freedom to thought and opinion (ensured in Article 65 of the Egyptian constitution).
“My only crime is being an author, expressing my opinion, and criticising those who deserve it, even if it’s Al-Sisi,” added the 62 year old writer who claims he is not free to write for local newspapers nor appear in television in Egypt since the first week of the president Al Sisi’s presidency.
According to the writer, he was also approached by national services and he faced harassment whenever he travelled.***


Como puede apreciarse, otro caso de persecución y acoso continuo. Se trata de desacreditar a Al-Aswani en el interior, ya que es evidente que nadie se va a tomar en serio al régimen en el exterior.
Cada vez que alguna figura —cultural, artística, científica...— muestra su discrepancia con el gobierno y se aleja del poder, es sometida a la difamación por parte de los medios públicos y privados afectos al régimen, los que constituyen su artillería contra ellos. Es el mecanismo habitual porque se trata de que no haya ninguna figura que pueda distraer la atención de los fascinados egipcios. Cualquier voz que tenga relevancia es sometida a vigilancia por parte de los perros vigilantes y, si entra a formar parte de la disidencia, es atacada sin piedad acusándola de lo que haga falta. Lo hemos visto con Sherine, pero ya hubo ocasión de verlo inicialmente con el Nobel de la Paz egipcio, Mohamed El-Baradei, al que se trató de desprestigiar para evitar su liderazgo de la oposición. El régimen solo admite ¡crear al líder de la oposición!


El tercer caso lo hemos mencionado estos días. Es el del actor egipcio Amr Waked, condenado también por sus opiniones y obligado a residir en el extranjero (se encuentra por España) ante la condena a ocho años que le ha caído por un tribunal militar. "Egyptian Actor Amr Waked Sentenced to Eight Years in Jail for “Spreading False News and Insulting State Institutions”", era el titular hace unas semanas de Egyptian Streets. Más de lo mismo. El régimen se muestra fuerte ante lo que considera su mayor peligro.
De los tres casos, solo Alaa Al-Aswani es directamente periodista, pero los tres tienen que ver con la comunicación y su mundo son los medios: periodista y escritor, cantante y actor. Los tres están por lo mismo, por expresar su disconformidad o por quejarse de no poder hacer chistes en su país, como Sherine. Pronto será delito recoger sus opiniones. Son las libertades de expresión e información las que están en juego y ambas están unidas íntimamente, ambas necesitan la una de la otra. Tanto la expresión como la información son aspectos que el régimen teme y por ello desarrolla esas formas de vigilancia.


Este es el estado del régimen. Los periodistas ya saben a qué atenerse. Cualquiera que difunda noticias, dé voz recogiendo las opiniones o incluso intervenga en medios extranjeros, puede ser condenado por los tribunales en aplicación de estos estatutos que muchos consideran contra la propia constitución egipcia. Pero las leyes egipcias son elásticas formas de control. No es otra su función.
Los amigos del presidente le compraron los medios hostiles; los jueces e instituciones oficiales les han controlado los medios. La resistencia existe. Muchos periodistas se juegan presente y futuro por tratar de expresar el deseo de un Egipto más abierto o con menos distancia entre lo que se hace y lo que se dice, entre lo que se promete y lo que se consigue.
Cuando la cantante Sherine dice que "no se puede hablar en Egipto" no está insultando a su país. Está ejerciendo su derecho a criticar a los que han convertido su país en un silencioso patio de cuartel. 



* "AO's guide to Egyptian media council's new bylaws on media, social networks" Ahram Online 21/03/2019 http://english.ahram.org.eg/NewsContent/1/64/328532/Egypt/Politics-/AOs-guide-to-Egyptian-media-councils-new-bylaws-on.aspx
** "Sherine Abel-Wahab banned from performing in Egypt" Egypt Independent 22/03/2019 https://ww.egyptindependent.com/sherine-abel-wahab-banned-from-performing-in-egypt/
*** "Al Aswany Embroiled in Military Lawsuit for Criticism on State" Egyptian Streets 21/03/2019 https://egyptianstreets.com/2019/03/21/al-aswany-embroiled-in-military-lawsuit-for-criticism-on-state/
**** "Egyptian Actor Amr Waked Sentenced to Eight Years in Jail for “Spreading False News and Insulting State Institutions”" Egyptian Streets 6/03/2019 https://egyptianstreets.com/2019/03/06/46027/





miércoles, 25 de junio de 2014

La escritura interrumpida o la danza de los halagos

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Si ayer escribíamos sobre el unánime rechazo internacional a las condenas en Egipto de los periodistas de la cadena Al-Jazeera, la llegada de la tarde nos trae una novedad que ya no lo es tanto. Casi podríamos hablar irónicamente de "novedades en serie", es decir, cosas inesperadas que todos acabamos esperando. Me refiero, en este caso, al titular de Ahram Online anunciando el cese de la columna semanal del escritor egipcio Alaa Al-Aswany —el internacionalmente conocido autor de "El edificio Yacobián"— en el periódico Al-Masry Al-Youm.
La causa no puede ser más clara: ¿qué sentido tiene escribir si solo se pueden realizar halagos? Ahram Online recoge los tuits del escritor explicando su silencio:

Prominent Egyptian columnist and author Alaa El-Aswany said late on Monday he would be refraining from publishing his weekly column since "only one particular opinion is allowed nowadays."
"Dear readers, I have stopped writing in Al-Masry Al-Youm newspaper. Thank you for having read my weekly articles and, God willing, we will meet elsewhere," El-Aswany declared on his official Twitter account.
"Criticism and difference of opinion are no longer allowed," he added in another tweet, "Only praise, at the expense of the truth."
El-Aswany's decision perpetuates a discernible trend witnessing a number of dissenting voices falling into silence.*


El compromiso de Al-Aswany con la causa de la democracia es incuestionable y se enfrentó a todos los gobiernos, incluido el de Morsi en nombre de esa democracia que hoy no percibe o que entiende que no es posible entre los múltiples halagos con los que muchos compiten en baboso concurso.
Alaa Al-Aswany, además, ha sido de los intelectuales egipcios que ha salido al extranjero a defender la masiva protesta del pueblo egipcio contra la ocupación del Estado por los Hermanos Musulmanes. Al-Aswany tuvo la gallardía de defender la credibilidad de un "coup" —todavía se debate esto— dando la cara y explicando que Morsi se había resistido a aceptar las demandas mayoritarias de la calle, explicando que se había blindado con poderes superiores a los de Hosni Mubarak y que tenía en contra a todos los egipcios que aspiraban a cumplir los ideales de la Revolución de enero de 2011. Al-Aswany, como tantos otros, creyó en las palabras de los que decían que deseaban un futuro más libre para Egipto, sacudir la corrupción existente y devolver las instituciones al pueblo. Hoy, el escritor anuncia su ingreso en el silencio, preferible al halago que, como señala, se hace a expensas de la verdad.


El diario Ahram Online cita, junto al caso del humorista Bassem Youssef —ampliamente comentado aquí, que también escogió el silencio cerrando su programa ante las presiones— el caso del escritor Belal Fadl:

In February, established critical writer and novelist Belal Fadl discontinued his regular column in Al-Shorouk, accusing the newspaper of having censored his article.
Fadl wrote on Twitter at the time that no article of his had ever been banned under the rule of ousted long-time autocrat Hosni Mubarak, former military chief Hussein Tantawi or deposed Islamist president Mohamed Morsi. 
Al-Shorouk's editor-in-chief, Emad El-Din Hussein, denied however that any censorship had been exercised on Fadl or any other writer, claiming the article had been withdrawn from print for containing a factual error.*


Pero lo señalado en Ahram Online no es más que una pequeña parte. El Daily News Egypt nos trae más casos, esta vez del mundo de la televisión, vinculados también con el escritor Belal Fadl, guionista de una de las series que iban a ser estrellas en el Ramadán. Y se encuentra involucrado uno de los puntales de la defensa exterior del cambio del régimen islamista: el actor Amr Waked, uno de los más renombrados dentro y fuera de Egipto. El actor, conocido por su participación en la película Syriana (2005), del director Stephen Gaghan, con George Clooney, y en la más reciente La pesca del salmón en Yemen (2011). He visto a Waked en canales internacionales debatiendo, como hizo Alaa Al-Aswany, a brazo partido con periodistas hostiles, defendiendo al conjunto del pueblo egipcio frente a la Hermandad y señalando cómo se fue realizando el cerco islamista a las instituciones.


Amr Waked es uno de los protagonistas de la serie televisiva cancelada, escrita por Fadl. Daily News Egypt nos cuenta:

The TV series Ahl Iskendereya (The people of Alexandria), might be excluded from the race.
Al-Haya and Al-Mehwar, two private TV channels, banned the series Sunday, even after they aired promotions. The series, which portrays the story of a corrupt state security police officer before the 25 January Revolution, was previously rejected from being aired on public TV channels.
The decision “practically prevents the series from being shown this year”, wrote Belal Fadl, the series’ screenwriter, in a statement issued Sunday. The censorship situation is worse than “what happened even during the time of Hosni Mubarak”, he said. The series was banned though a private entity instead of government censorship institutions, a move he labelled a “persuasive ban”.**


Mostrar la brutalidad policial —casi un subgénero del cine egipcio de todas las épocas— se está convirtiendo en una actividad peligrosa y sometida a constante acoso y censura. Un ejemplo claro en el cine egipcio lo tenemos en una de las últimas películas del gran director egipcio Youssef Chahine, con un título premonitorio, "El caos" (Heya fawda 2007), la historia precisamente de un policía corrupto y matón, que les controla el barrio y acosa a Nour, una joven con la que está obsesionado.

El día 19 de junio, Ahram Online daba noticia de otro caso de censura. Este vez fue con el público sentado en la sala, durante un festival de cine, esperando ver el cortometraje de Aida El-Kashef 'Hadouta Men Safeeh' (A Tin Tale, 2011).

However, in the beginning of the evening, and to the audience’s surprise, Alia Ayman, the programme’s curator and one of the forces behind Zawya, announced that the film would not be screened. “We know 'A Tin Tale' was the first title on tonight’s programme and that many of you were looking forward to see it,” she said. “However, we regret to inform you that the film has not been passed by censorship authorities, and therefore we cannot screen it.”
The news was met by an animated murmur from the crowd.
“We cannot break the law, but we are totally against censorship and believe in your right to watch the film,” Ayman continued. “This is why we will be posting a (Vimeo) link to A Tin Tale on our Facebook page tonight, and it can be accessed by everyone.”
Ayman then handed the microphone to El-Kashef, who had been standing next to her as she made the announcement. El-Kashef assured the audience that the reasons the film had not been passed were not political.
“There’s just one curse word or two,” she said. “I think the state felt the need to protect your morals and delicate sensibilities,” she joked. *** 


El cortometraje, la historia de una muchacha a la que lanzan a la prostitución los abusadores que la rodean, familia y vecinos, tiene al igual que la serie cancelada para Ramadán, otro policía, que interroga a la joven demostrando poca sensibilidad, por a decir así.
El tradicional sentido del humor egipcio les permite ironizar sobre los motivos, como hace la directora del corto, la estupenda Aida El-Kashef. Lo singular del caso, como refiere la propia publicación, es que la película ya se ha exhibido sin problemas en 2012 en el Festival de Cortos y Documentales de Ismailía, con patrocinio del gobierno incluso. ¿Qué ha cambiado, entonces? ¿Molestan los juramentos? Evidentemente, no. Molesta que se muestre la imagen insensible y brutal de la Policía; molesta que después de tantos años de represiones y abusos, se cuestione ahora este tipo de personajes que Chahine, Fadl o Aida El-Kashef han retratado en sus filmes, o Al-Aswany en su obra literaria, que tampoco se olvida de la imagen de la represión policial en la vida egipcia, una constante en su historia reciente.


La retirada periodística de Alaa Al-Aswany es una muestra más del mismo problema: la adhesión intensa y excluyente, devota. Al-Aswany terminaba sus artículos periodísticos con una frase, siempre la misma: "¡La democracia es la solución!". Era su señal de identidad frente a los dos frases características de la historia de Egipto: "¡El islam es la solución!", característica de la Hermandad Musulmana desde sus orígenes, y "¡El Ejército es la solución!", invocada de forma práctica. Entre toques de oración y toques de queda, Egipto intenta avanzar entre tormentas periódicas de arena en las que lo único que cambia es la dirección del viento. No se nota mucha diferencia, porque ni los islamistas supieron gestionar la confianza del pueblo, ni los nuevos ocupantes —la democracia incomprendida— tampoco ha sido mucho más hábiles en la gestión de esa confianza, que hoy debe hacerse pública como alabanza.
Las voces más cualificadas se van acallando ante la vergüenza de la adulación y la tristeza que les da el silencio. Con cada voz que elige callar —con la de Bassem Youssef, Alaa Al-Aswany, Belal Fadl, Aida El-Kashef...— se muere un poco Egipto, que va quedando momificado.


Alaa Al-Aswany decide callarse porque no le merece la pena perder el tiempo con cánticos gozosos. "Criticism and difference of opinion are no longer allowed," [...] "Only praise, at the expense of the truth." Egipto sigue perdiendo en el silencio a sus mejores mentes, a las que necesita para salir de su propio estigma histórico.
En una entrevista con The New York Times, el escritor y guionista Belal Fadl señalaba el sentimiento que le embargaba después de haber caído en desgracia en su propio medio por criticar al poder: "Dancing over the corpses of adversaries does not build an advanced homeland"****. Y tenía toda la razón. No es el camino.



* "Egypt's Alaa El-Aswany to discontinue writing weekly column" Ahram Online 23/06/2014 http://english.ahram.org.eg/NewsContent/1/64/104617/Egypt/Politics-/Egypts-Alaa-ElAswany-to-discontinue-writing-weekly.aspx
** "Ramadan TV series: Political power and control" Daily News Egypt 24/06/2014 http://www.dailynewsegypt.com/2014/06/24/ramadan-tv-series-political-power-control/
*** "A Tin Tale: Aida El-Kashef and Zawya challenge stereotypes and censorship" Ahram Online 19/06/2014 http://www.dailynewsegypt.com/2014/06/24/ramadan-tv-series-political-power-control/
**** "A Voice of Dissent in Egypt Is Muffled, but Not Silent" The New York Times 2/05/2014
http://www.nytimes.com/2014/05/03/world/middleeast/an-egyptian-voice-of-dissent-is-muffled-but-not-silenced.html?_r=0