Mostrando entradas con la etiqueta vacunación. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta vacunación. Mostrar todas las entradas

martes, 15 de abril de 2025

Los antivacunas, del covid-19 al sarampión

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

No hace muchos días hemos comentando aquí los casos de varias muertes de menores en Texas por sarampión, de menores sin vacunar. De los distintos tipos de negacionismos crecientes este es quizá el más absurdo y más peligroso por lo que implica la expansión de la enfermedad y sus consecuencias letales. Con los casos de la negativa a vacunarse no solo se pone en peligro la vida propia, sino que se multiplican los de una enfermedad con una enorme tasa de contagio.

Un artículo de RTVE.es, firmado por Álvaro Caballero, nos habla del crecimiento de los casos en España, siendo estos de "importación", llegados de fuera, pero que apenas circulan debido a la alta tasa de vacunación, una de las mejores del mundo. Sí, en España ha funcionado la confianza en las vacunas, si bien nos advierten de dos factores que podrían hacer variar estos registros: 

Tras una breve disminución de las tasas de vacunación por la pandemia, en 2023 las campañas que llevaron a cabo las comunidades para vacunar a la población susceptible lograron que la cobertura aumentase hasta el "situarse entre los mejores registros históricos" (97,8% para la primera dosis y 94,4% para la segunda dosis), según el CCAES.

Sin embargo, [José Antonio] Forcada considera que esta cobertura vacunal puede bajar por dos motivos. Primero, porque "se ha perdido la conciencia de la importancia y la gravedad del sarampión" debido a que se ven pocos casos. Y por otro lado, se ha observado un auge del "movimiento antivacunas" a nivel global, especialmente desde la irrupción de la pandemia, cuando la rápida creación de las inoculaciones contra la covid puso el foco sobre las vacunas.

Este movimiento no es nuevo. Cogió fuerza a partir de un estudio de 1998 que vinculaba la vacuna de la triple vírica con el autismo, aunque después se demostró que era un trabajo fraudulento. Tras publicarse otros muchos análisis que rebatieron esta tesis falsa, el estudio original fue retirado de la revista científica en la que se publicó y su autor expulsado del Consejo General de Medicina de Reino Unido. 

Aquello provocó una primera ola de negacionismo, a la que siguió otra tras la pandemia. Ahora, sus partidarios han ganado protagonismo hasta el punto de que un antivacunas como Robert Kennedy Jr. ha llegado a ser nombrado secretario de Salud en este segundo mandato de Donald Trump en Estados Unidos. Sin embargo, tras el grave brote en el país, centrado en una comunidad de menonitas en Texas, Kennedy ha viajado a la zona afectada y ha asegurado que "la manera más efectiva de prevenir el sarampión es la triple vírica".*


En el segundo motivo, la expansión del negacionismo, el grado de fanatismo es enorme ya que la mayoría de los casos de muertes por falta de vacunación se produce en menores, es decir, en niños, en los hijos cuyos padres se niegan a que les sean administradas las vacunas. ¿Podemos imaginar lo que es vivir con esto toda la vida, con la muerte de un hijo?

Durante la epidemia del COVID, efectivamente, el hecho de que muchas vacunas fueran experimentales por la premura y la falta de precedentes, el rechazo a vacunarse creció. Después, el recelo tuvo su apoyo en las tesis políticas conspirativas, que iban desde el "virus chino" a la "conspiración farmacéutica", a veces a combinaciones conspirativas que aprovechaban el miedo.

2022

Pero que se estén produciendo muertes por sarampión en los Estados Unidos de Trump, con el nombramiento de Robert F. Kennedy Jr., un antivacunas al frente de la Sanidad, tiene sus consecuencias. En PBS podemos informarnos sobre los efectos de la visita al funeral de los niños, con familia perteneciente a la iglesia menonita, y sobre el papel de los CDC, los centros para el control de enfermedades:  

CDC teams arrived in early March, Patel said. But Kennedy’s social media post noted that CDC employees have been “redeployed,” and the nation’s public health agency never relayed it had pulled back. Neither the CDC nor the state health department included the death in their measles reports issued Friday, but the CDC acknowledged it when asked Sunday.

The number of cases in Texas shot up by 81 between March 28 and April 4, and 16 more people were hospitalized. Nationwide, the U.S. has more than double the number of measles cases it saw in all of 2024.

Republican U.S. Sen. Bill Cassidy from Louisiana, a liver doctor whose vote helped cinch Kennedy’s confirmation, called Sunday for stronger messaging from health officials in a post on X.

“Everyone should be vaccinated! There is no treatment for measles. No benefit to getting measles,” he wrote. “Top health officials should say so unequivocally b/4 another child dies.”

Cassidy has requested Kennedy to appear before his health committee Thursday, although Kennedy has not publicly confirmed whether he will attend.

A CDC spokesperson noted the efficacy of the measles vaccine Sunday but stopped short of calling on people to get it. Departing from long-standing public health messaging around vaccination, the spokesperson called the decision a “personal one” and encouraged people to talk with their doctor. People “should be informed about the potential risks and benefits associated with vaccines,” the spokesperson added.

A CDC spokesperson noted the efficacy of the measles vaccine Sunday but stopped short of calling on people to get it. Departing from long-standing public health messaging around vaccination, the spokesperson called the decision a “personal one” and encouraged people to talk with their doctor. People “should be informed about the potential risks and benefits associated with vaccines,” the spokesperson added.** 

[Traducción Google: "Los equipos del CDC llegaron a principios de marzo, dijo Patel. Pero la publicación de Kennedy en las redes sociales señaló que los empleados de los CDC habían sido “reasignados”, y la agencia de salud pública del país nunca comunicó que se había retirado. Ni los CDC ni el departamento de salud del estado incluyeron la muerte en sus informes sobre sarampión emitidos el viernes, pero los CDC lo reconocieron cuando se les preguntó el domingo.

El número de casos en Texas aumentó en 81 entre el 28 de marzo y el 4 de abril, y 16 personas más fueron hospitalizadas. A nivel nacional, Estados Unidos tiene más del doble de casos de sarampión que en todo el año 2024. El senador republicano estadounidense Bill Cassidy de Luisiana, un médico especialista en hígado cuyo voto ayudó a asegurar la confirmación de Kennedy, pidió el domingo un mensaje más contundente de los funcionarios de salud en una publicación en X.

“¡Todos deberían vacunarse! No hay tratamiento para el sarampión. No hay ningún beneficio por contraerlo”, escribió. “Los altos funcionarios de salud deberían decirlo inequívocamente antes de que muera otro niño”.

Cassidy ha solicitado a Kennedy que comparezca ante su comité de salud el jueves, aunque Kennedy no ha confirmado públicamente si asistirá.

Un portavoz de los CDC destacó el domingo la eficacia de la vacuna contra el sarampión, pero no llegó a pedir a la gente que la reciba. Apartándose de los mensajes de salud pública de larga data sobre la vacunación, el portavoz calificó la decisión como "personal" y alentó a las personas a hablar con su médico. La gente “debería estar informada sobre los posibles riesgos y beneficios asociados con las vacunas”, añadió el portavoz.

La desinformación sobre cómo prevenir y tratar el sarampión está obstaculizando una respuesta sólida de salud pública, incluidas las afirmaciones sobre los suplementos de vitamina A que han sido promovidos por Kennedy y los partidarios de la medicina holística a pesar de las advertencias de los médicos de que deben administrarse bajo prescripción médica y que una dosis excesiva puede ser peligrosa."**] 

El panorama parece suficientemente claro. Las actuaciones de los CDC están en el límite, lo que les permite cubrirse las espaldas. Informan pero no promueven la vacunación, algo que dejan en manos de los afectados. Esto significa que no hay oposición a la desinformación, que es, en cambio, activa. Hay muchos casos, nos dicen en el artículo de PBS, en los que el abuso de la vitamina A ha tenido serias consecuencias para la salud.

La presencia de Kennedy en los funerales ha sido más bien un ejercicio de control de la respuesta, una reafirmación del objetivo. Presionado, admite las vacunas, pero solo si lo es y como decisión personal.

La cuestión de la politización de las vacunas es uno de los mayores absurdos sobre los que se construye el trumpismo y que es importado por la ultraderecha mundial. Como hemos señalado en ocasiones, el declararse "anti vacunas" y negarse a ser vacunado es una prueba de radicalidad, por un lado, y de aceptación por otro. Es un marcador grupal, algo que permite mantenerse dentro de unos límites de identificación activa en un grupo. Funciona como un atractor. Siembra el miedo y ofrece justificaciones. Aceptado esto, se aceptan muchas otras cosas que van con el paquete ultraderechista, incluidas las conspiraciones de diverso tipo.

Del Covid al sarampión, los antivacunas han creado en los Estados Unidos un frente que tratan de expandir por diversos motivos. El primero es, evidentemente, no quedar ellos mismos marcados. Si se quedan solos en el rechazo a vacunarse, las muertes producidas pueden ser achacadas a su negación, lo que se volvería contra ellos dejándolos sin defensa ni argumentos. El segundo es la radicalidad. Si eres capaz de dejar que un hijo muera, ¿qué más puedes hacer, qué más se te puede pedir? Significa que has creído ciegamente los argumentos más disparatados que te han dado.


Con la tasa de vacunación española y la creencia en su efectividad no es fácil que estos argumentos tengan muchas ocasiones de prosperar, pero es necesario no bajar la guardia. Que nuestros ultraderechistas se vacunen y vacunen a sus hijos es una buena señal, lo que quiere decir que entrarán por otras cuestiones, como las políticas anti igualitarias, otra de las líneas de unión que Estados Unidos trata de exportar como preferentes, exigiendo a las empresas que operen allí. Con todo, el peligro es la entrada por los jóvenes, un dato preocupante al que apuntan diversas fuentes.

Es necesaria firmeza para no permitir el avance, directo o indirecto, de estas formas en creciente expansión pues podemos encontrarnos, como se temían en el artículo de RTVE.es, que pueda haber una progresiva bajada de las vacunaciones del sarampión por causas "ideológicas". Los micro medios permiten hoy expandir rápidamente los bulos, hacer avanzar la desinformación y prender las ideas que son rechazadas por la mayoría. Por eso es el aislamiento, la creación de una burbuja informativa, lo que se busca.  Contra la desinformación es necesaria buena información.

18/03/2025

* Álvaro Caballero "España afronta el repunte global del sarampión con "una de las mejores coberturas vacunales del mundo"" RTVE.es 14/04/2025 https://www.rtve.es/noticias/20250414/sarampion-repunta-mundo-no-preocupa-aun-espana-tasas-vacunacion/16533430.shtml

** Devi Shastri y Amanda Seitz (AP) "RFK Jr. visits epicenter of Texas measles outbreak after second child who was infected dies" PBS 6/04/2025 https://www.pbs.org/newshour/politics/rfk-jr-visits-epicenter-of-texas-measles-outbreak-after-second-child-who-was-infected-dies


martes, 8 de abril de 2025

Muerte de niños en Texas

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

A veces los errores de algunos los pagan los inocentes. En este mundo en que vivimos, un mundo saturado de información, sorprende ver cómo la ignorancia se convierte en ideología y esta en manipulación.

Leemos en RTVE.es el siguiente titular: "Muere de sarampión un segundo menor de ocho años sin vacunar en Texas"* Esto podría referirse a cualquier país poco desarrollado, de ignorancia suprema, falto de recursos, pero se refiere a los Estados Unidos, la potencia más desarrollada, la cuna de una enorme proporción de la investigación científica más avanzada. Pero es también el país en el que decenas de millones han llevado a la Casa Blanca a Donald Trump, el presidente que proponía la lejía como vacuna contra el que llamaba el "virus chino", el presidente que ha nombrado encargado de la salud pública a un activista antivacunas.

La noticia nos explica que 

Una niña de 8 años que tenía sarampión y no estaba vacunada ha fallecido en Texas, en Estados Unidos, lo que supone la segunda muerte por este virus en el estado, donde se han registrado 481 casos desde el pasado mes de enero. En los últimos meses, varios países europeos y de otras zonas geográficas como Marruecos, también han experimentado un aumento vertiginoso de la incidencia debido a una caída de la vacunación.

La pequeña fallecida en Texas sufrió una insuficiencia pulmonar causada por la enfermedad el pasado jueves en un hospital de la ciudad de Lubbock, según registros médicos a los que ha tenido acceso el periódico The New York Times.

El brote de sarampión que azota Estados Unidos desde enero ya se había cobrado la vida de un niño de 8 años en Texas que tampoco estaba vacunado.

El secretario de Salud, el controvertido Robert F. Kennedy Jr., conocido por sus teorías antivacunas, va a acudir este lunes al funeral, según ha asegurado la cadena NBC News, que cita a una fuente próxima a este caso.

Mientras, en Nuevo México un adulto no vacunado que dio positivo en sarampión falleció a principios de marzo, aunque las autoridades no han confirmado la causa exacta de su muerte. * 

¿Quiénes pagan principalmente la ideologización de las vacunas? Podemos lamentar la muerte del adulto, pero este tomó su decisión orgulloso de su error, como le demostraron los hechos. Los niños fallecidos a los ocho años de vida por la negativa de las familias a vacunarlos es otra cosa. Ellos no han tenido la posibilidad de elegir, son antivacunas forzados, algo con lo que las familias que les negaron la posibilidad de vacunarse tendrán que cargar el resto de sus vidas. Siempre les quedará alguna teoría conspirativa más o menos ingeniosa o la voluntad divina.

Mientras en otros países se intenta a veces con desesperación tener planes de vacunación, las muertes de niños en los Estados Unidos son por decisiones tomadas desde unas mentalidades retrógradas, asentadas en principios falsos, surgidas de un odio al progreso, a la Ciencia, a lo que representa de demolición por los hechos de los mitos, en el peor sentido de la palabra.

Las noticias de estas muertes de inocentes, de seres que no pasan de esos ocho años, por la ceguera visionaria de sus familias son irritantes, nos conmueven e irritan. En España tuvimos y de vez en cuando surge algún caso vinculado a sectas religiosas que se oponen, por ejemplo, a las trasfusiones de sangre. Han tenido que obligar los jueces para evitar muertes. Los casos de niños son más complejos por esa idea de responsabilidad de los padres en la decisión.

No es casual que sea Texas el lugar donde se producen más contagios y más muertes. No en vano es un estado retrógrado de una orgullosa ignorancia "americana", un lugar donde se es más "americano" que en otras zonas, pues allí se ha llegado a la estúpida conclusión de que ser "americano" es ser negacionista de muchas cosas, de las vacunas a los derechos a la igualdad. Se niegan las enfermedades, por lo que sobran las vacunas; si se acepta la enfermedad es porque se le puede atribuir alguna función política, algún origen oscuro y siniestro que busca debilitar su fe, algo por lo que merece la pena que mueran los niños, cuya vida se arriesga como prueba de la confianza que tienen en sus ideas y líderes.

El hacer creer en causas e ideas aberrantes es una forma de control, ya que supone la eliminación de la racionalidad, una forma de fe ciega. Si yo creo que es Dios quien ha enviado a Donald Trump, ¿cómo voy a dudar de lo que diga?

Como la respuesta es la ceguera, la negación de la realidad, es posible que el antivacunas Kennedy vaya al entierro de ese "niño héroe" y no se esconda. Es una visita "política", sabe que a los ojos de muchos es un "fallo". ¿Va a tratar de elevar el número de vacunaciones? Creo que más bien va a respaldar la "virtud" de los padres, su confianza negacionista. Si Dios lo ha querido, no le vamos a llevar la contraria.

No es casual que estén creciendo los casos de contagios por muchos países europeos. Lo hace al ritmo de la falta de vacunaciones, algo que forma parte del crecimiento de la ultraderecha, en cuyo seno es artículo de fe, una forma de identificación de la comunidad. Tampoco es casual que en países controlados por el fundamentalismo islámico las vacunas se presenten como formas de "contaminación", pues así se atenúa la falta de creencia en el progreso científico y su capacidad para resolver los problemas. En el fondo, es el mismo negacionismo. 

 

* "Muere de sarampión un segundo menor de ocho años sin vacunar en Texas" RTVE.es 7/04/2025 https://www.rtve.es/noticias/20250407/sarampion-menor-no-vacunada-texas-virus/16523729.shtml

domingo, 19 de diciembre de 2021

Medidas antes de Navidad

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)


De nuevo ante una situación complicada. Lo es sanitariamente y, por ello, políticamente. La reunión de la semana que viene que Pedro Sánchez solo puede anticipar medidas restrictivas ante la evolución de la pandemia y, sobre todo, la evolución europea en donde se están tomando medidas cada vez más drásticas para cortar el avance de la pandemia, esta vez personificada en un mano a mano entre Delta y Ómicron.

Es una cuestión de imagen, pero también real como la vida misma. Hemos pasado en un par de meses de presumir de los 40 a los actuales 511. Hemos pasado de las sonrisas del "¡somos los mejores!" a las respuestas esquivas sobre cómo está la situación.

Lo que ocurre ahora es lo mismo de otras veces en esta interminable pandemia: todos quieren dar solos las buenas noticias y nadie quiere afrontar solo las malas, que en este contexto, son las restricciones varias que es necesario aplicar para frenar la circulación del coronavirus.

Del "¡vacuna, vacuna, vacuna!" del presidente pasamos al "mascarilla y vacuna" y ahora estamos ya en el "¡vacuna y mascarilla en interiores!", pero esta receta facilona requiere otras medidas más drásticas. En especial, afecta a las distancias y al número de participantes en reuniones, cenas y comidas, encuentros. Y esto son otras palabras, palabras mayores, ya que afectan a nuestra industria del ocio y del turismo, a la restauración y a los deportes. Los seis positivos del Real Madrid han sido el baño de realidad que muchos necesitaban para entender que esto va en serio. Ya no se puede uno refugiar en el deporte, tocado de lleno. ha habido casos anteriores, claro, pero esto son ya hechos en otro nivel, por decirlo así. 

En declaraciones hechas hoy mismo, el presidente ha empezado a preparar las respuestas de la próxima reunión: 

"El virus sigue entre nosotros y su combate debe seguir siendo una prioridad para todas las administraciones públicas", ha asegurado Sánchez, quien ha avanzado que el encuentro del miércoles debe servir para "evaluar nuevas medidas que podamos poner en marcha a lo largo de las próximas semanas".

Pedro Sánchez ha terminado su comparecencia lanzando un mensaje de "tranquilidad y de confianza" al conjunto de la población. "Hemos andado juntos la parte más dolorosa del camino y juntos vamos a culminar esta travesía protegiendo las vidas y la salud de nuestros compatriotas", ha concluido.

Fuentes de Moncloa han asegurado a TVE tras la comparecencia que el Gobierno no quiere "condicionar el debate" y que pretende "escuchar primero a las comunidades autónomas" antes de decidir medidas concretas, pero descarta un nuevo confinamiento o el decreto del estado de alarma, para lo cual sería necesario un estado de excepción. Las fuentes insisten en que las comunidades tienen "herramientas suficientes para actuar" y disponen de competencias para ellos y no descartan que se acuerden medidas "antes de Navidad".** 


La reunión es de nuevo un recurso para no ser atacado por los demás. Igualmente, los demás se han dedicado a decir que sea el ejecutivo el que tome las medidas en esta clara estrategia. Es la patada hacia arriba con la que responden los que dan patadas hacia abajo. Sánchez le echa ahora a Europa la culpa de la incapacidad de frenar la subida constante de la luz, que arrastra la inflación. Todos quieren arreglar las cosas pero, ¡vaya por Dios!, siempre hay alguien por arriba o por abajo que lo impide.

Las cifras —previsibles — provienen de un mal entendido sentido del éxito, el pregonado por el gobierno, que ha servido para que la gente, de nuevo, interprete que los buenos datos significan volver de nuevo a las viejas andadas. Y esto, por enésima vez, no es así.

El aumento de las vacunaciones que el gobierno muestra como un éxito, no es más que el anticipo del desastre: se vacunan para reunirse. Lo dicen ellos mismos en las colas cuando son entrevistados por las cámaras de las televisiones. "¡Si no me vacuno, no me dan el pasaporte Covid; y sin él no hay marcha!" Esto dispara los contagios, como estamos viendo.

La creencia en que una vez vacunados se puede uno echar a la calle a hacer lo que quiera no es más que un engaño generalizado o de ignorantes. La palabra "inmunización" es falsa y se usa cada día en los medios. Es la palabra que nos da una falsa seguridad, que nos hace sentirnos invencibles y obviar los datos reales que nos dicen otra cosa, que no somos "inmunes", que podemos contagiar a otros, que la enfermedad se pasa con síntomas más leves.

RTVE ha realizado una encuesta** y manejado otras para saber por qué los que no se han vacunado son tan reacios. Este es el curioso resultado: 

·       Las vacunas se han desarrollado muy rápido y no son seguras (71,9%).

·       Las vacunas son malas para la salud/miedo efectos secundarios (49,6%)

·       Las vacunas son un negocio (44,4%)

·       Las vacunas contra la COVID-19 no funcionan (41,4%)

·       Estoy sano y no necesito vacunarme (41,4%)

·       El coronavirus no existe / propósito oculto de las vacunas/ conspiración (12,3%)

·       He pasado la enfermedad, estoy inmune (9,4%)

·       No creo que me contagie (9%)

·       Mi médico me ha recomendado no vacunarme por mi estado de salud (7,9%)

·       No creo en las vacunas en general (6,5%)

·       Por motivos religiosos o éticos (5,7%)

·       Miedo a los efectos secundarios (5,4%)

·       Desconfianza: en información, en las farmacéuticas, en los medios... (5,4%)

·       Solo creo en la medicina natural (5,2%)

·       Tengo fobia a las agujas (4,8%)

 

Esta mezcla de errores, temores, engaños y autoengaños da un curioso perfil de los "no vacunados". Puede que haya unas bases comunes que se racionalizan en distintas respuestas ocultando la verdadera realidad de la negación a vacunarse.

Hay otro dato que nos ofrecen, el grado de cumplimiento de las medidas de seguridad habituales, que resulta muy revelador. El primer porcentaje es el que expresa el grado de cumplimiento de los vacunados; el segundo refleja el porcentaje de los no vacunados: 

·       Mascarilla: 95% - 64%

·       Ventilación: 94% - 59%

·       Higiene de manos: 90% - 47%

·       Evitar sitios concurridos: 85% - 40%

·       Distancia de seguridad: 87% - 37%

·       Evitar reuniones sociales/familiares: 69% - 15%

 

Como se puede apreciar, el problema no es solo que no se vacunen, sino el elevadísimo grado de incumplimiento de las medidas de seguridad que tratan de prevenir los contagios. Las cifras son claras en los dos bloques. La mascarilla se cumple de forma casi total entre los vacunados y hay un 30% menos de cumplimiento entre los vacunados. Lo mismo ocurre con la ventilación, pero ya se percibe un descenso en las medidas siguiente. Los tres más bajos cumplimientos son los que se podría llamar "medidas sociales", ya que afectan en relación con los demás. Mascarillas, ventilación e higiene de manos son acciones que entran en las decisiones personales. Las tres siguiente, en cambio, son relativas a los otros. Caen ligeramente en los vacunados, pero se desploman en los no vacunados, llegando a un 15% en el tema de las reuniones, con un 40% en evitar sitios concurridos, un 37% de mantenimiento de las distancias.

Creo que las cifras nos muestran con bastante claridad las tendencias. ¿Son fiables? Creo que las aglomeraciones que vemos estos días, ese 87% de las distancias de seguridad o el 85% de evitar sitios concurridos, son más bien optimistas. Pero son las cifras que nos dan y lo que tratan de reflejar son las diferencias entre unos y otros.


Estas cifras manifiestan que son las restricciones las que los políticos temen tomar, ya que estas afectan precisamente a los aspectos sociales. Somos nosotros los que creamos las condiciones para la expansión rápida del virus, son nuestros hábitos y creencias, como en el caso de lo señalado, de las religiosas a los miedos a las consecuencias. Curiosamente le tememos a las agujas, como señalan algunos, pero no a las consecuencias de los contagios, que requerirán algo más que pinchazos.

Ayer hablaban en un informativo del temor de los gobiernos europeos a revueltas populares en el caso de nuevas medidas y algunas que ya se están tomando. Los reacios a vacunarse podrían quedarse aislados o fortalecer las medidas de precaución. Pero vemos que ocurre justo lo contrario. Con la excepción de aquellos que piensan que "el virus no existe", casi todos los demás cuidados son compatibles.

Es mucho tiempo el que llevamos con esto. Deberíamos tener suficientemente claro, incluidos los políticos, que esto va a durar y a modificar nuestros hábitos. En vez de luchar contra las medidas de prevención unos y de tratar de disculpar las medidas los otros, deberíamos asimilar que gran parte de la difusión está en nuestras manos. Deberíamos empezar a dejar de racionalizar nuestros deseos y aceptar nuestras limitaciones en esta situación. No hay que negar lo evidente, sino adaptar lo posible.

Está claro que las estrategias comunicativas de los políticos, basadas en teorías como la de la inmunidad de rebaño y otras similares, que trataban de poner un plazo a las restricciones, no han funcionado porque estaba claro que esto es planetario y que el "grupo", en un mundo globalizado, es un autoengaño. El "grupo" somos todos en un planeta que se puede recorrer en horas, con grandes negocios en el turismo, en los viajes comerciales, la distribución, la realización de estudios lejos, etc. Unas veces pensamos en términos globales y otras en locales. Es una forma de consolarnos, pero lo cierto es que todos formamos el mundo, llenamos el planeta y nos movemos por él.

En la reunión anunciada nuestro presidente volverá a tratar de tomar medidas con todos en la foto. No necesitamos sonrisas ni engaños. Necesitamos afrontar esto con realismo y comprensión clara de lo que tenemos delante.


El texto de RTVE centra el punto clave en la confianza en las instituciones. Es cierto. Si percibimos que lo que se nos dice tiene otras intenciones, acabaremos haciendo lo que nos parece y las consecuencias las vemos. Ponen el ejemplo de lo ocurrido a Johnson con sus fiestas clandestinas en el número 10 de Downing St. mientras pedía contención a los demás.

Reino Unido es el mejor ejemplo de lo que no se debe hacer y de cómo esa apelación a que "hagan lo que deben", a la responsabilidad individual, no tiene sentido en un mundo de conflictos de intereses. En un mundo de presión mediática, unos nos piden responsabilidad mientras nos bombardean con estímulos en sentido contrario. Y cada uno responde según su propia disposición. El político lo puede ver como una ocasión de ejercer su responsabilidad, aunque desgaste, o de mirar para otro lado, como muchos hacen, responsabilizando a unos y a otros.

Después de este tiempo, la erosión institucional no es pequeña, pero son las instituciones las que deben marcar el ritmo con credibilidad y responsabilidad. No parecen dispuestas a hacerlo si no es en grupo, que no haya quien se apunte los "éxitos", porque no lo son.

Nuestra clase política no ha sabido estar a la altura; no han sabido aparcar los malos hábitos de la vida política "normal" (si se puede llamar así) y han tratado de fomentar el desgaste ajeno y frenar el propio. Les duró poco la paciencia. No es el único caso, lo hemos visto en los Estados Unidos de Trump y lo seguimos viendo como parte de una lucha radical. Pero nuestras cifras afortunadamente no son las de los Estados Unidos. Las vacunas, lo sabemos ya y los expertos nos lo repiten, no son suficiente. Necesitamos algo más que un pinchazo en un brazo. La estrategia del pinchazo no es la alternativa a la vida social; esta tiene sus propias normas de cuidado que el pinchazo no evita. No se puede fomentar la vacunación diciendo que con eso se vuelve a la normalidad. No funcionan así ni el virus ni nosotros. El mundo es como es y no como nos gustaría que fuera. La vacuna es importante, necesaria, pero no es el fin ya sea por nuevas variantes o por pérdida de eficacia.

Cada vez hay más contestación social porque se prefiere tomar las medidas cuando no hay más remedio, cuando se llega a límites peligrosos, como estamos ahora, que tomarlas antes y evitar estas situaciones con medidas reguladoras menores. Así no acabaremos nunca.

Solo nos queda esperar a la próxima reunión.


 * Alberto León "Sánchez convoca a las comunidades para "intensificar las acciones": "No podemos dar por buena esta incidencia" RTVE.es 19/12/2021 https://www.rtve.es/noticias/20211219/sanchez-comparecencia-incidencia-conferencia-presidentes/2241000.shtml

** José A. Carpio y Ana Martín Plaza "La confianza en las instituciones durante la pandemia: de la crisis del Reino Unido a la percepción en España" RTVE.es 18/12/2021 https://www.rtve.es/noticias/20211218/claves-semana-confianza-gobiernos-medios-comunicacion-pandemia/2239860.shtml

jueves, 7 de octubre de 2021

La pérdida de eficacia de las vacunas y la tercera dosis o Madrid da la nota

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)


El mayor aliado del coronavirus es la confianza. Esto quiere decir que somos nosotros mismos los responsables de lo que ocurre al creer que al estar vacunados somos inmunes a la enfermedad, algo que la realidad nos ha ido mostrando que no es cierto. Pese a que buscamos explicaciones, huimos de la más clara: la vacuna tiene un tiempo de caducidad, pasado el cual nos podemos encontrar con desagradables sorpresas.

Se acaba de aprobar por parte de la comisión ministerial, tras los informes de entidades europeas, la tercera dosis de refuerzo para Pfizer. Dos Comunidades han votado en contra por distintos motivos, la gallega y la de Madrid. Me sorprende la frivolidad con la que la Comunidad de Madrid ha decidido que "no es urgente ponerla" cuando los estudios que se están realizando en distintos países, incluidas las recomendaciones de la Agencia Europa del Medicamento, recomiendan lo contrario. Tiene su lógica pues las primeras vacunas se administraron a las personas más expuestas, ya fuera por edad o por algún tipo de deficiencia inmunitaria. De hecho, hemos vuelto a tener muertes en las residencias de mayores, cuyos habitantes eran los más débiles frente al coronavirus.

Es un hecho demostrado que las vacunas van perdiendo efectividad a cierto ritmo, algo que depende de las respuestas del propio organismos para la generación de anticuerpos. En los países en los que más se avanzó en la comunicación es donde se están comprobando los efectos de esta pérdida de eficacia y, especialmente, la reacción ante nuevas variantes, como la Delta, ya que cuando sus habitantes se vacunaron puede que no hubiera aparecido. Ahora se encuentran expuestos a estas variantes precisamente cuanto la eficacia de la vacuna disminuye de forma natural.


En la CNN se refieren así a la situación respecto a la vacuna de Pfizer:

 

"BNT162b2-induced protection against infection builds rapidly after the first dose, peaks in the first month after the second dose, and then gradually wanes in subsequent months," Laith Abu-Raddad of Weill Cornell Medicine-Qatar and colleagues wrote. "The waning appears to accelerate after the fourth month, to reach a low level of approximately 20% in subsequent months," they added.

Nonetheless, protection against hospitalization and death stayed at above 90%, they said.

The waning protection may involve behavior, they noted. "Vaccinated persons presumably have a higher rate of social contact than unvaccinated persons and may also have lower adherence to safety measures," they wrote. "This behavior could reduce real-world effectiveness of the vaccine as compared with its biologic effectiveness, possibly explaining the waning of protection."

But it's a signal that countries should prepare for fresh surges of Covid-19. "These findings suggest that a large proportion of the vaccinated population could lose its protection against infection in the coming months, perhaps increasing the potential for new epidemic waves," they wrote.

Pfizer has been arguing that immunity from the first two doses of its vaccine begins to wear off after a few months. Last month, Pfizer won authorization from the US Food and Drug Administration for booster doses of its vaccine for some six months after people finish their first two doses.

The US Centers for Disease Control and Prevention recommended that people older than 65, people with conditions making them more susceptible to getting seriously ill with breakthrough infections, and people at high risk of infection such as health care workers and prison inmates get boosters.*

 


Con bastante claridad —y realismo— se describe la conjunción de los dos factores, baja de la protección y aumento de la confianza, los factores biológicos y de comportamiento, lo físico y lo social.

No es complicado: las personas que se creen seguras por estar vacunadas se exponen más que las que no están vacunadas. Y en esto tiene mucho que ver la corriente mediático económica de vender una "normalidad" anterior, quedando en el armario del olvido la idea de "nueva normalidad", un concepto que se ha retorcido y tergiversado. Inicialmente significa precisamente que las cosas no pueden ser como antes por todos estos factores, que hay que adaptarse a la nueva situación. Pero el deseo es volver a lo imposible, la misma situación anterior a la pandemia, por lo que "nueva normalidad" se entiende como "normalidad de nuevo", un concepto engañoso y, para muchos, suicida.

Estamos mayoritariamente dentro de la fase más segura porque no han pasado esos meses en los que se produce un rápido descenso de la eficacia en la generación de anticuerpos de defensa. Pero el hecho de que haya que administrar una tercera dosis de refuerzo a las primeras personas a las que se les administró ya nos indica algo. Algunos prefieren ver en esto un problema de edad, pero lo que nos dicen es que no es cuestión de edad, sino de "tiempo", es decir, no de los años que tenemos sino del tiempo transcurrido desde la última dosis.

¿Cómo se traduce esto? Lo primero es dejar de vender en los medios la idea de "vuelta a la misma normalidad anterior". Eso es fundamental, pero de nuevo se interfiere la economía y los sectores empresariales que buscan volver a concentrar a la gente porque es la base de su negocio. No pensemos solo en el "ocio" o el "deporte"; todo sector que vive de la concentración —como la educación, por ejemplo— busca lo mismo.

Esto significaría, si se cumplen los cálculos, que para navidades podríamos tener una nueva ola por fiestas y concentraciones combinada con la movilidad y la concentración. La gente se mueve en navidades y se concentra. Para esas fechas, una gran cantidad de personas tendrían ya sus defensas de nuevo debilitadas por el tiempo pasado desde que se vacunaron, un periodo superior a los cuatro meses de eficacia plena.

RTVE.es nos da cuenta de la decisión española de administrarla en determinadas condiciones de edad y salud. Pero la Comunidad de Madrid va por libre:

 

En el caso de la Comunidad de Madrid se ha opuesto porque "no hay ninguna evidencia científica" y tampoco ve "urgencia" en administrarla. "En estos momentos es importante iniciar a finales de octubre la campaña de vacunación de gripe en los mayores de 65 años de edad", han argumentado en contra de la decisión fuentes del Gobierno autonómico.

Galicia por su parte aclara que "no se opone" a la tercera dosis, pero que ha votado en contra porque se plantearon dudas de cómo llevarlo a cabo en este momento y junto a la campaña de la gripe. "Galicia no se opone a la administración de la tercera dosis", pero dado que en la comisión de salud pública se planteó la posibilidad solo de votar sí en caso de estar al 100 por cien de acuerdo, Galicia optó por el "no" al tener dudas de cómo implementarlo, han señalado fuentes de la Consejería de Sanidad gallega a Europa Press. **


 La premura con que la Comunidad de Madrid ha rechazado lo que se está recomendando desde todas las instancias internacionales y en muchos países coincide con sus actuaciones anteriores y está plena de ese espíritu mercantil que la caracteriza. Plantear una dosis nueva es reconocer que existe un peligro por llegar y eso es malo para los negocios porque crea alarmismo. Probablemente es verdad, pero eso no quiere decir que sea lo correcto, ya que puede suponer muertes y expansión de contagios, pero la Comunidad de Madrid es la más británica de nuestras comunidades. Estas ideas ya las tenía Boris Johnson y así les ha ido, teniendo que reconocer su error, pero no el coste en vidas humanas que causó cuando defendían que cuanto más gente se infectara antes se llegaría a una hipotética "inmunidad de rebaño". Sabemos los efectos de ese planteamiento.

Por ahora la recomendación es vacunar seis meses después con una tercera dosis a las personas mayores de 65 años, con cierto tipo de enfermedades o con sistema inmunitario bajo por cualquier circunstancia. Aquí hablamos de 70 años.

Es preocupante que, de nuevo, puedan ser las comunidades autónomas las que establezcan las normas que determinan la vida de la personas. Aquí no se puede decidir sobre el precio de la luz o de la vivienda, pero sí se puede jugar con la vida de las personas decidiendo cuándo te vacunan. Mucho liberalismo para unas cosas, pero autoritarismo total para otras. ¿A qué llama la Comunidad de Madrid "evidencias científicas" o "urgencia"?

Entonces —de nuevo— el peso recae sobre la auto protección, es decir, sobre las medidas que las personas decidan tomar para salvaguardar su salud ante la retirada de las medidas de protección. Por ello es importante no dejarse arrastrar por el optimismo interesado y comprender que los contagios no han parado y que pueden volver a aparecer en cuanto pasen esos meses de seguridad biológica y tengan entonces que intensificarse las medidas de seguridad: distancia, mascarilla, higiene y ventilación.

Lo que sabemos del COVID-19 lo aprendemos cada día. El esfuerzo científico en todo el mundo para entender su comportamiento y lograr vacunas en un tiempo récord ha sido prodigioso. Lo que se tardaría años ha tenido que hacerse contra reloj y con grandes incertidumbres que se van desvelando en el día a día. Negar las cosas, relativizarlas para tratar de favorecer determinadas áreas puede ser trágico para muchos. No bajemos la guardia y aprovechemos los recursos que tenemos a nuestra disposición y, especialmente, la inteligencia, que no siempre se valora adecuadamente.

Si no aprovechamos la ingente cantidad de información que se está generando para paliar la premura en las acciones, corremos el peligro de volver a situaciones de gran riesgo.

Hay que entender que las medidas de seguridad básicas se deben mantener porque podemos encontrarnos con otra "ola" que, como las anteriores, sea fruto de vacaciones, puentes, navidades, bodas, entierros y todo tipo de saraos, como ocurrió al inicio, para bien de la economía. Si no aprovechamos lo que sabemos o, peor, lo ignoramos a sabiendas, tendremos desagradables sorpresas.

¿Vamos a tener también un "negacionismo de la tercera dosis"? De Madrid al cielo...

 


* Maggie Fox "Studies confirm waning immunity from Pfizer's Covid-19 vaccine" CNN 7/10/2021 https://edition.cnn.com/2021/10/06/health/pfizer-vaccine-waning-immunity/index.html

** " Sanidad y las comunidades aprueban la tercera dosis para mayores de 70 años desde el 25 de octubre" RTVE.es 5/10/2021 https://www.rtve.es/noticias/20211005/aprobada-tercera-dosis-vacuna-mayores/2181401.shtml

sábado, 5 de junio de 2021

El caso de la residencia reinfectada

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)



La noticia es sorprendente y no lo es menos la explicación dada por las autoridades. La habrán visto porque les habrá llamado la atención, se trata del contagio en una residencia de ancianos madrileña, la Orpea San Blas. La noticia es preocupante como la de cualquier brote, pero en este caso se vuelven a despertar los peores demonios, los de las residencias, una verdadera vergüenza destapada por la pandemia.

La situación de los ancianos, la falta de remedios para su control y asistencia, dejó claro que había muchísimos aspectos dudosos en su gestión, organización y asistencia. Si bien muchas cumplieron como pudieron frente a lo que llegó de improviso, otras demostraron ser un simple negocio, un mero aparcamiento de personas, lugares en donde cuando una persona tenía un problema de salud se llamaba una ambulancia y se la mandaba a la Seguridad Social. El problema es que con las urgencias colapsadas y con el riesgo de ser cerrados, muchos tomaron decisiones erróneas y solo cuando el mal se había extendido a todos los residentes y empezaban a fallecer en masa los servicios se activaban.

La noticia que nos llegaba ayer es muy preocupante en varios sentidos. Así nos la cuentan en El Heraldo:

 

La residencia de mayores Orpea San Blas de Madrid ha registrado un brote de 21 usuarios infectados por coronavirus, pese a que todos ellos están vacunados, 7 de los cuales han tenido que ser ingresados en el Hospital Ramón y Cajal, han confirmado fuentes regionales.

En rueda de prensa, el viceconsejero de Salud Pública y Plan covid-19 de la Comunidad de Madrid, Antonio Zapatero, ha alertado que "la vacunas son muy eficaces pero no son al cien por cien seguras" y ha recordado que "puede ocurrir que personas vacunadas puedan desarrollar la infección".

Según ha detallado, en dicha residencia estaban todos vacunados con pauta completa. El día 30 de mayo comienza el brote cuando dos pacientes acuden a Urgencias del Hospital Ramón y Cajal "por motivos no relacionados con el coronavirus" (por una fractura de cadera y por una neumonía aspirativa).*

 


Seamos serios. Que 21 personas que están vacunadas se contagien no es un problema de estadísticas o de eficacia porcentual de las vacunas. Si las 21 personas estuvieran repartidas por toda España, el argumento podría ser creíble, pero el hecho de que en el mismo lugar 21 personas vacunadas se reinfecten solo admite dos posibles hipótesis: a) no estaban vacunadas y b) si lo estaban, el brote tiene características frente a las que la vacuna que les pusieron es ineficaz. Elijan.

Lo que dice el Viceconsejero va contra toda lógica. Puede darse que personas vacunadas se reinfecten, sí. Lo que es imposible estadísticamente es que lo hagan 21 personas en el mismo lugar porque de ser así algo habría en común. Como seres distintos, lo que tienen en común es estar en el mismo sitio.

Entre las dos posibilidades, no estaban vacunados o es una nueva variante del coronavirus —la variante de San Blas, digamos— es mejor pensar en la primera, la humana. Decir que "no estaban vacunados" se puede establecer en tres categorías: a) nadie les puso una vacuna nunca; b) lo que les pusieron no era una vacuna; y c) la vacuna presentaba algún defecto en ese lote.

La primera de ellas es grave porque sería un fallo del sistema en su conjunto. Alguien se olvidó de ir a vacunarlos y nadie ha dicho nada. De ser esto, es muy grave por olvido de unos y por irresponsabilidad de otros. No es una posibilidad tan remota. Yo mismo tendría que estar vacunado hace mucho tiempo, por la edad, pero solo lo he conseguido casi un mes después que me tocara —el jueves pasado— por la sencilla razón de que mis datos no estaban donde debían estar y, según me dijeron, me había tocado el 9 de mayor, aunque nadie me explicó dónde mandaron el mensaje. Pese a haber notificado por carta de mis datos más de un mes antes de esa fecha, no recibí notificación alguna. Fui atendido en un teléfono de la Comunidad, donde tomaron mis datos señalando que en una o dos semanas sería citado. No lo fui. Volví a llamar e insistí. Tomaron de nuevo los datos y tras una nueva llamada —¡gracias, Sandra!— recibí finalmente la cita el jueves por la mañana. Aprovecho para felicitar a la Maternidad de la Paz por su buena organización y trabajo. Debo ser citado para dentro de 21 días. Todo correcto. Si no me movilizo, seguiría siendo invisible para el sistema. 



Los servicios basados en envíos de sms son muy arriesgados por diferentes motivos, entre otros que la gente no disponga de un teléfono, haya cambiado de número o un simple error de tecleo en sus datos. La pandemia ha servido para mostrarnos que el sistema funciona, pero que tiene que haber algún tipo de procedimiento de revisión de los números para asegurarse que el contacto es real.

¿Es posible un olvido de vacunar una residencia? ¿Es posible saltarse y creer que se ha vacunado? No lo creo, pero habría que ir descartando lo menos probable mediante verificación de todo lo que se ha hecho para ir dejando lo de mayor probabilidad y centrarse en ello.

La segunda hipótesis es que lo que se les suministrara no fuera una vacuna sino otra cosa. Es muy poco probable, pero con todo más factible que lo señalado por el Viceconsejero, que algunas personas (juntas) enferman tras ser vacunadas. Para verificar esta segunda hipótesis, las miradas se deben dirigir a otras partes del proceso, desde el envasado hasta el etiquetado y, finalmente, el desempaquetado. Hay que comprobar toda la cadena de la fábrica al brazo.

En la tercera hipótesis, ¿cabe la posibilidad, por ejemplo, de la caducidad del fármaco? Habría que comprobarlo igualmente, de la misma forma que la conservación (la cadena del frío, si lo necesitaba, etc.) o cualquier otra circunstancia que pudiera eliminar su eficacia y permitiera que 21 personas fueran vacunadas con un producto ineficaz.



De todas, una vez descartadas las anteriores mediante elementos documentales (fechas de salida, testimonios, etc.), es esta última la que tendría más probabilidades de ser la causa. Un lote con problemas en origen o mal conservado, por ejemplo.

No es la primera vez que se retiran lotes de medicamentos porque se detectan problemas de algún tipo. Según las vacunas —no veo información sobre qué vacuna se les puso en la residencia, un elemento importante—, los requisitos de conservación era exigentes en algunos casos. ¿Un fallo en la cadena pudo provocarlo? tendrán que investigarlo.

La hipótesis última, que la residencia tenga su propia "variante", ante la que las vacunas no funcionan es también muy poco probable. Supondrían que esa nueva cepa tendría unos efectos devastadores y se habría extendido ya teniendo noticias gravísimas sobre ella. Si de 21 contagiados 7 han tenido que ser ingresados, lo habríamos notado.


12/01/2021


Lo que es inverosímil estadísticamente es lo dicho por el Viceconsejero. Porque para que eso fuera cierto tendría que haber millones y millones de personas ya vacunadas con nuevas infecciones y eso contradice lo que vemos en las terracitas y en la calle.

Es urgente que se aclare: a) cuándo fueron vacunados (certificado) y b) qué vacuna se les administró y por quién. Es necesario primero aclararlo y después pedir las responsabilidades pertinentes a los responsables del error en la cadena, ya sea al inicio (problema de fabricación), en el recorrido (problemas de conservación) y al final (problemas de administración).

Hay una hipótesis más: la duración de las vacunas. Si todos fueron vacunados a la vez, podría haber terminado para todos su eficacia. Pero esa es la que todos temen poner sobre la mesa y se concreta en una pregunta que nadie se atreve a hacer: ¿cuánto duran las vacunas? nadie se atreve, por ahora, a responder a esa cuestión. De muchas vacunas sabemos que hay que hacerlo anualmente; otras son para toda la vida, pero estas del COVID-19... Aquí todo es experimento, todo es futuro incierto. Por eso es demasiado irresponsable dar las seguridades que algunos dan sobre lo que desconocemos.


24/08/2020


El 25 de febrero, Miguel Hidalgo Pérez, en Nius, nos contaba de un caso de "reinfección" en una residencia en los Estados Unidos. Escribía lo siguiente:

 

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos han documentado cinco posibles casos de reinfección por coronavirus en una residencia de Kentucky. Los ancianos contagiados, que habían dado negativo tras el primer brote y con otras patologías, desarrollaron una Covid-19 más grave en el segundo, llegando uno de los mismos a morir.

Los afectados habían recibido al menos cuatro resultados negativos entre los dos brotes, uno en julio y otro entre octubre y diciembre, por lo que los autores del informe sugieren la posibilidad de una reinfección. También apuntan que estos casos son poco comunes, así como destacan la importancia de reforzar las medidas preventivas en residencias pese a superar un brote.

Los cinco afectados (un hombre y cuatro mujeres) tenían edades comprendidas entre los 67 y los 99 años, así como padecían más de tres enfermedades crónicas cada uno. No obstante ninguno estaba en una situación de inmunodepresión o tomaba medicamentos inmunodepresores que pudieran haber dificultado la eliminación del patógeno o haber facilitado la reactivación del mismo tras el primer brote.

Durante el primero tres fueron asintomáticos y dos tuvieron síntomas leves, que no fueron fiebre ni problemas respiratorios. En cambio, en el segundo episodio de infección todos presentaron síntomas e incluso uno requirió hospitalización y posteriormente murió. Los dos que ya los tuvieron en el primer brote experimentaron síntomas más graves en el segundo.

Explicaciones al suceso

Una de las posibles causas, señalan los investigadores, es que los cursos asintomáticos o levemente sintomáticos de la enfermedad en mayores no conlleven a una respuesta inmune suficientemente fuerte para prevenir la reinfección.

Otro de los posibles motivos al que hacen referencia es que la edad avanzada derive en una disminución en las funciones del sistema inmunológico, aunque recalcan que hasta el momento no hay evidencia científica sobre si esta conexión podría contribuir a la reinfección y a aumentar la gravedad de la misma.

De otra parte proponen la posibilidad de que en el primer brote hubiera falsos positivos por PCR, aunque a continuación afirman que los valores de Ct (cantidad de virus) para los resultados positivos estaban dentro del límite de detección.

Finalmente exponen tres limitaciones al documento: no fue posible realizar una secuenciación genómica para confirmar la reinfección ya que las muestras no se almacenaron; no se hicieron pruebas adicionales en el primer brote hasta que pasaron 10 días del primer positivo para los cinco residentes; tampoco se hicieron pruebas serológicas tras el primer brote.**




Ha habido otros casos de reinfecciones, curiosamente casi todos ellos en residencias. Es cierto que es donde están los grupos de mayor riesgo, pero eso debe ser un acicate a la prevención y a la investigación y no a escudarse en que son "cosas que pasan". La reinfección no es un asunto baladí y hay que estudiar su origen porque es esencial para que la gente tenga confianza en la vacunación y en las instrucciones de seguridad, que no vayan pensando que están libres de todo peligro. 

Lo general disperso, de nuevo, no justifica lo local concentrado. Aquí no hay "grandes números" sino "espacios pequeños". Hay cosas que pasan en todo el planeta, pero si todas pasan en la misma calle, el problema es de otro orden. Si los hechos ocurren en pocos metros cuadrados, a un número reducido de personajes juntas, no puede ser descontextualizado, separado del momento y el lugar.

Nunca ha habido un proceso como este en ninguno de sus pasos, de la producción a la vacunación. La situación de la pandemia en todo el mundo ha sido a una enorme velocidad en su extensión. Ninguna epidemia conocida se ha movido a tal velocidad por el mundo porque somos nosotros los que la llevamos a nuestra velocidad. Si los casos se dan de forma dispersa podemos entenderlos; si se dan en el mismo sitio es demasiado destino junto.

El argumento es siempre que "los beneficios son superiores a las desventajas". Y es cierto, pero eso no quiere decir que los hechos negativos no se produzcan por errores no de la naturaleza, sino humanos, del sistema. Buscar en aspectos individuales lo que está unido por el conjunto es buscar algo más que improbable. En casos como este, hay que buscar en lo común. Se contagiaron estando vacunados, no por separado, sino juntos, en el mismo sitio. No funcionan las explicaciones universales.

Mucho me temo que las excusas, más que explicaciones, del Viceconsejero hayan sido precipitadas, por no decir otra cosa. Puede que el día a día de la pandemia nos lleve a otras situaciones, pero esta se debe aclarar por parte de los científicos, los sanitarios, los gerentes y los políticos responsables. Es necesario y urgente.

La explicación, sea la que sea, es local. Allí, en esa residencia, ha pasado algo que no ha pasado con esas características en ningún otro lugar, un fuerte brote entre personas ya vacunadas. Y si han ocurrido varios caso, habrá que comprobar que tienen en común.

Las rápidas campañas de vacunación son necesarias, por salud y por economía,  pero es fundamental que no queden flecos en esta marcha rápida. Los problemas de cada vacuna se han ido viendo, los problemas mayores o menores. Estos son muy concretos y locales. No pueden ignorarse ni excusarse con vaguedades. La reinfección es un tema clave para el futuro, especialmente si se está vendiendo que ya todo es "seguro".


 

* "Detectado un brote de 20 infectados en mayores vacunados en una residencia de Madrid, 7 de ellos hospitalizados" El Heraldo 4/06/2021 https://www.20minutos.es/noticia/4718676/0/detectado-un-brote-de-20-infectados-en-mayores-vacunados-en-una-residencia-de-madrid-7-de-ellos-en-hospital/

* "Detectado un brote de 20 infectados en mayores vacunados en una residencia de Madrid, 7 de ellos hospitalizados" El Heraldo 4/06/2021 https://www.20minutos.es/noticia/4718676/0/detectado-un-brote-de-20-infectados-en-mayores-vacunados-en-una-residencia-de-madrid-7-de-ellos-en-hospital/