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martes, 13 de octubre de 2026

La manipulación de la acampada

 Joaquín Mª Aguirre

Dejemos algo claro inicialmente: el problema de la vivienda es real y afecta a la gran mayoría de los españoles de una forma u otra, directa o indirectamente. Es el resultado de chanchullos e incompetencias, de influencias oscuras para crear un mercado especulativo  con algo que necesitamos todos: una vivienda. Es el resultado de la pauperización progresiva de las generaciones jóvenes y las viejas, por motivos diferentes, pero con la misma raíz especulativa.

El estallido social está justificado y ha tomado cara y nombre, el de Maricarmen. Su muerte es el trágico resultado de tener que estar luchando con 87 años con a los poderes económicos e institucionales. Es el resultado de la deshumanización al convertir en mercado lo más esencial. La vivienda es una pata del taburete esencial junto a la sanidad y la educación, también escenarios de lucha entre lo público y lo privado. Hemos tomado lo peor de fuera y hemos destrozado la idea del estado de bienestar, que ha quedado como fórmula vacía.

El problema, repetimos, es real y está por encima de los discursos y ataques recíprocos a los que asistimos entre políticos. Es un juego que los españoles no nos podemos permitir.

Ayer, Día de la Hispanidad, han sonado himnos y cánticos, se han alzado banderas, En Madrid, se han producido enfrentamientos en la Puerta del Sol. No han ido a más por la intervención de la Policía.

Hay que responsabilizar a los partidos de lo que ha ocurrido y de lo que podrá ocurrir. Es el resultado de presentar la acampada conforme a sus intereses, de convertirla en parte del juego electoral y su retórica.

Empezó el Partido Popular, por boca de su alcalde, con el envío de la ya famosa foto del "cuchillo de cortar alimentos y el adoquín", presentados como armas letales y afirmando la violencia de los participantes. En estos días, con enorme irresponsabilidad y mayor intención, Isabel Díaz Ayuso les ha vinculado con grupos terroristas. ¡Tremenda irresponsabilidad!

Cadena SER

Esto, con una celebración del Día de la Hispanidad convertida en espectáculo anti gubernamental, ha llevado a algunos a ir a enfrentarse a los acampados. Por lo que se ve, reclamar una vivienda asequible es anti español.

Pero esto no es solo cuestión del PP o Vox, que también se ha curado en salud estigmatizando la acampada. El gobierno de PSOE ha tratado de convertirse en el defensor de jóvenes y jubilados, santificando la acampada y poniéndose de su lado. De esta forma intenta sacudirse su responsabilidad de años en el poder y ponerse al frente de su propia "oposición". La convocatoria de elecciones anticipadas se vende como una acción contra la derecha, eludiendo su propia responsabilidad.

No dudo que pueda haber en la acampada grupos que intenten alcanzar notoriedad. Sin duda los hay, pero cualquier intento de convertirse en adalides ante el problema real de la vivienda tiene sus dosis de desvergüenza. Es un problema de todos los que no se pueden permitir el acceso a lo que el mercado, siempre especulativo, ofrece, vinculado a otros problemas que producen siempre beneficios a los mismos.

No escarmientan los partidos de los efectos negativos que tiene su constante negación de responsabilidades y el intento de hacerse con lo que es en gran parte fruto de su desidia, de todos, de unos y otros.

El problema de la vivienda está más allá de los políticos, que no de la política. Pero no es ideologizándolo la forma de resolverlo. Basta que uno diga una cosa para que el otro diga la contraria. Convertir a los que reclaman vivienda digna y asequible en violentos, en terroristas o antiespañoles, además de ser injusto y falso, lanza a unos contra otros como estamos viendo en la acampada y los que acuden allí a insultar o a agredirles. No, no es justo.

El uso de los jóvenes para que vayan a pelearse a la acampada nos da de nuevo el nivel de bajeza a la que estamos llegando en nuestra política, cada vez más basada en la polarización con los riesgos violentos que conlleva.. Los partidos viven de los problemas y no de solucionarlos, de lo que son incapaces.

Esperemos que no haya una desgracia en la acampada o en cualquier otro punto en el que se manifiesta la realidad del problema, que no es sino el deterioro de España ante los ojos de todos. La lucha política ya no sirve para solucionar casi nada; no es su objetivo. Se trata de llamar la atención, de dirigir las iras hacia el otro.

Seguimos la idea de que "no hay problemas, sino oportunidades", con lo que hay ya muchos viviendo del "problema de la vivienda", de agencias a propietarios pasando por los fondos buitre o los buscadores de suelo.

La concentración de Sol, muchas de las que han crecido en otros puntos de España, son el reflejo de la inoperancia de la clase política. Se suman a la ola de descontento ante la falta de solución de los problemas, que quedan en palabras retóricas y meros enfrentamientos. 

Estigmatizar a los que protestan es otra muestra más de la inoperancia y del juego de intereses, aunque este se disfrace de patriotismo, economía de mercado o cualquier otra fórmula.

El clima que se está creando no es bueno. La manipulación de los problemas es cada vez más evidente y sus resultados pueden volverse incontrolables. Cuando se tiene razón, hay que ser pacífico y paciente. Cuando no se tiene, se recurre a la violencia.

miércoles, 13 de mayo de 2026

El codazo informativo

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Ayer Florentino Pérez se hizo con la atención informativa hasta límites nunca vistos o que yo recuerde. El presidente madridista convocó una rueda de prensa con ruido y furia y se hizo con todos los medios. Se desplazaron de los titulares campañas electorales, virus y ratones, guerras y drones. Se detuvo todo para escuchar la combinación explosiva de deporte y medios enfrentados. En RTVE.es se pospuso un libro que estaba previsto presentar, relegándolo a la semana que viene porque lo de Florentino era el notición; el libro se enseñó y quedó abandonado sobre la mesa con la complacencia forzada por la noticia del propio autor. Durante tiempo inusitado, debatieron en foros sobre las acusaciones de "antimadridismo", "conspiraciones", "ligas robadas", etc., una concentración de temas deportivos calientes en intensos debates que iban desde el debate sobre la edad —¿está Florentino "gagá"?— a sobre la conspiración múltiple de los medios para "hacerse con el poder" en el Madrid. Hoy siguen las repercusiones en las portadas. Fútbol, madridismo y oscuras conspiraciones mediáticas arrasan.

Pero el tema de este texto no es todo esto, sino el método, la forma de trabajarse la información. Florentino ha dejado un ejemplo claro de la forma en que actúan hoy los agentes sociales, especialmente los políticos para atraer la atención: la bronca, la demonización de otro. Para hacerse un hueco en los medios hoy se hace necesario aplicar estas recetas que realizan los que desean protagonismo.

Unas noticias más abajo tenemos otro ejemplo de la especialista en broncas número uno. Isabel Díaz Ayuso y la que tiene montada con México. En RTVE.es nos cuentan de la visita:

La presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, ha acusado este martes tanto a la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, como al presidente español, Pedro Sánchez, de ponerla "en peligro" a ella y a su equipo durante su viaje por México, un país "profundamente violento y peligroso", y ha achacado a este motivo su vuelta prematura a España. Sánchez, preguntado en rueda de prensa en la Moncloa convocada para informar sobre la gestión de la crisis de hantavirus, ha dicho que no quiere "polemizar con alguien que es profesional en crear problemas y confrontar".

Fuentes de Exteriores han asegurado que "en ningún momento" la presidenta madrileña comunicó a la embajada de España ni al Ministerio "ningún problema ni inquietud" de seguridad y que no sólo "no quiso facilitar su agenda" sino que México le ofreció la seguridad que ofrece habitualmente en estos casos pero la rechazó. También el ministro de Transportes, Óscar Puente, ha asegurado que "consta por escrito que se le ofreció y dijo que no" y ha recordado que no se ha reportado ningún incidente. "Estaba pasándoselo pipa de vacaciones en Ribera Maya a costa del dinero de los madrileños y sale con esta burrada", ha afirmado a los periodistas.

Ayuso ha asegurado en una entrevista en la cadena COPE que se encontraban en "una situación de peligro extremo", y el Gobierno les abandonó y "nadie se ha puesto en contacto" con ellos. "¿Tengo que ir en una flotilla a amenazar a gobiernos para que haya una diplomacia y un apoyo por parte de nuestro Gobierno?", ha declarado después de que Sheinbaum calificara la visita de la presidenta madrileña de "fallida".*


Las teorías de la conspiración son un buen sostén para las broncas. Es la forma de atraer a los cada vez más polarizados votan o seguidores de un equipo. La táctica viene a ser la misma, ya sea la política o el fútbol. Se trata de convencer a la gente de que lo que te pasa está dirigido desde las sombras, que eres atacado, tu institución maltratada.

El maltratado injustamente insiste hasta que atrae la atención mediática. A Díaz Ayuso son los gobiernos de México y España los que la ponen en peligro en ese país "profundamente violento y peligroso"; a Florentino Soria son otros poderes ocultos (aunque señaló a todos, muchas veces con nombre y apellido) los que intentan quedarse con el poder madridista.

La bronca es continua y provoca radicalizaciones polarizadas. Necesitas un enemigo grande para sentirte grande y hacer ver que lo eres. Hoy se hace necesario tener tu propia bronca para evitar el auténtico mal, el silencio, que los medios te ignoren. Para ellos tienes que dar codazos, avanzar sin piedad, hasta alcanzar los titulares, que, sean buenos o malos, representan la gloria. Una nueva bronca significa estar ahí, lograr la atención hasta que otra nueva te desplace a codazos de los primero puestos.

Debería establecerse un listado de broncas, un "hit parade" de los conflictos, ver cómo ascienden y descienden las broncas respectivas. Las broncas no son los problemas; son nuestros discursos presentados para atraer la atención. Son escenificaciones en las que se retrata a los otros como villanos mientras que nosotros aparecemos como héroes o como víctimas, según toque.

Hoy la bronca es un acto comunicativo, preparado minuciosamente por expertos en los gabinetes de comunicación de partidos políticos y, ahora también por los de los otros partidos, los de fútbol. Unas son para atraer, otras para distraer. Sin bronca no te ven. Tu bronca tiene que ser mejor que las de los otros. Así es el mercado de la atención, todo vale y nada dura.

Florentino ha logrado lo que quería, Díaz Ayuso está por ver. 

 

* Silvia Quílez Iglesias "Ayuso culpa a Sheinbaum y al Gobierno de "ponerla en peligro" y Sánchez responde: "Es profesional en crear problemas"" RTVE.es 12/05/2026 https://www.rtve.es/noticias/20260512/ayuso-sheinbaum-viaje-mexico-sanchez/17064654.shtml

jueves, 19 de marzo de 2026

Neocolonialismo trasnochado

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

La política española empieza a ser insufrible, un constante despropósito, un enfrentamiento constante donde ya no saben ni pueden contenerse, introducir un poco de orden, tranquilidad, calma o como lo quieran llamar. Decimos esto conscientes de que estamos rodeados de una guerra que se extiende cada día, sobre la que también se discute porque no hay nada que no esté bajo el prisma de la controversia y el enfrentamiento. La política es conflicto y no construcción.

Y de esto no se libra nadie. Las palabras de Isabel Díaz Ayuso sobre lo dicho por el Rey sobre México es otro despropósito. ¿Hay "conquista" en la que las cosas se pidan "por favor"? El discurso de Díaz Ayuso es rancio, una forma absurda de populismo cabreante, a la brava, trasnochado, un intento de congraciarse con determinadas corrientes que no solo falsean la realidad, sino que nos crean más problemas de los que ya tenemos fuera.

En RTVE.es se recogen sus comentarios a la intervención del Rey, que es tratada como un "insulto" a nuestro "pasado glorioso":

"Lejos de pedir perdón, estamos inmensamente orgullosos del legado de España en México y viceversa". Así de rotunda se ha expresado la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, en la rueda de prensa posterior a su consejo de Gobierno.

La popular ha dejado clara su postura, después de que el rey Felipe VI asegurara durante una visita a una exposición sobre el papel de la mujer en el México indígena que los conquistadores españoles cometieron "mucho abuso". El monarca añadió que" hay cosas que, cuando los estudiamos, en nuestro criterio, con nuestros valores de hoy en día, obviamente no pueden hacernos sentir orgullosos".

Para Isabel Díaz Ayuso, sin embargo, esto es una polémica "que ya buscaban los comunistas en España y dos últimos gobiernos populistas en México": "Querían buscar en el pasado alguna excusilla para no tomar las riendas del presente ni del futuro", ha dicho Isabel Díaz Ayuso. Porque en opinión de la presidenta madrileña, "los gobiernos que no toman responsabilidades actuales son los que están siempre con el retrovisor: guerras civiles, revoluciones del pasado… Lo mismo de siempre".*


Una vez más, un intento de poner en pie al personal, esta vez contra el Rey y contra México. Según la presidenta madrileña, los países invadidos deben dar las gracias porque así se les civiliza, se les hace entrar en un mundo cultivado y se les saca de la barbarie y el salvajismo. Es tal el despropósito y tal la incultura, la creación de un falso nacionalismo, que es irritante ver cómo se juega con fuego, porque esto tiene consecuencias en una sociedad cada vez más inculta y más manipulable.

¿Esta es la forma de quitarle votos a Vox? ¿Se trata de radicalizarse para que te vengan los radicales? Díaz Ayuso juega por libre y eso tiene un coste político: la radicalización de los discursos crece y se va virando hacia los extremos con consecuencias de cara a una inmigración que puede verse recriminada no solo por lo que se diga en México sino por lo que se dice aquí al crispar la situación.

Hay toda una serie de discursos heredados sobre la construcción de eso que hemos llamado "hispanidad", que no se celebran en la mitad de los sitios porque asume nuestra forma de ver la conquista y las colonias que, obviamente, no es compartida por los invadidos. También los franceses en las guerras napoleónicas venían a hacernos un "favor" y sacarnos de nuestra barbarie hispánica. Evidentemente no es así como lo valoramos por motivos obvios, pese a los muchos "afrancesados" que lo veían con buenos ojos.

Todo ese mundo del orgullo colonial no sobrevive a su propia historia, especialmente si el colonizado no lo ve así, lo que suele ocurrir con frecuencia.


Isabel Díaz Ayuso hace mal en abrir un pastel que el Rey ha tratado de ajustar a los nuevos tiempos y mentalidades, que no son desde luego los de la presidenta madrileña y probablemente tampoco sean los de muchos madrileños y españoles.

¿Por qué jugar a esto? Porque la polémica se ha convertido en la forma de ganar notoriedad. El problema es que estas polémicas se trasladan a las personas como discusión permanente. Esto no es algo de la presidenta solo; esto es algo que se usa para que la presidenta adquiera un protagonismo bélico que sus asesores alimentan porque cree que les trae votos y micrófonos. No hay más.

Se crea un conflicto con otro país y se aprovecha para insultarle mediante otras insinuaciones, Ya tienen en México bastantes problemas, ya los tenemos en España, como para estar pendientes de lo que dice o deja de decir la presidenta madrileña. 

 

* Noemí San Juan "Ayuso se desmarca de las palabras del rey y cree que España llevó al Nuevo Mundo una "forma civilizada de ver la vida"" RTVE.es 18/03/2026 https://www.rtve.es/noticias/20260318/ayuso-se-desmarca-palabras-del-rey-cree-espana-llevo-nuevo-mundo-forma-civilizada-ver-vida/16985976.shtml 

jueves, 16 de noviembre de 2023

Momentazos y pilladas

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Hoy asistimos a la consagración de una nueva especialidad periodística: la lectura de labios. El soberbio espectáculo de la investidura de Pedro Sánchez pasará a la Historia de Lo que Sea como el momento en el que finalmente tanto tiempo de entrenamiento, tantos días de sacrificio dan por fin fruto.

El acontecimiento se venía rondando desde hace tiempo. Se gestó, como tantos otros momentos transcendentales, en el campo de los deportes. La sensación que el hecho podía suceder en cualquier momento hacía que los entrenadores, que los jugadores en el banquillo, pusieran sus manos ante la boca para evitar ser "leídos" y posteriormente desvelados su más íntimos y comprometidos pensamientos exteriorizados en un momento de debilidad, de distracción infinita que les llevaba a ese vacío peligroso: la creencia en que nadie les observa, la peregrina idea de estar solos en el cosmos sin miradas, sin cámaras, sin micrófonos... es decir, la NADA.

Este vago sentimiento, quasi existencialista, en donde se sustituye el "ser-en-el-mundo", el dasein heideggeriano, por el "ser-para-las-cámaras" de este mundo de la aldea global eléctrica de McLuhan, se ha manifestado en la investidura, espacio de representación cuyo objetivo es alcanzar la plenitud presidencial.

Alejándonos del lenguaje filosófico, nos adentramos en el mundo factual, en donde lo empírico se define como "cazada", es decir, la revelación del sujeto en su plenitud cuando cree que nadie le mira.

Las polémicas científicas sobre si los gestos son universales o son culturales llevó a una interesante conclusión por parte de algunos investigadores: los gestos pueden ser naturales, pero nuestra convivencia hace que los escondamos ante la mirada ajena, y ahí entra la cultura. Es decir, cuando estamos solos somos iguales y en cuanto que sentimos que nos miran actuamos de forma esquiva y cultural, representamos. No queremos ser sinceros, sino actores que representan un papel sobre un escenario. ¿Hay mejor auditorio que la tribuna del Congreso de los Diputados? ¿Sinceridad? ¡Ni mencionarlo! La "sinceridad", nos advierten los expertos en comunicación política, es la madre del fracaso. De hecho, el éxito del político es evitar que la sinceridad fluya destruyendo el mundo que es eficaz para conseguir sus objetivos. "El político es un fingidor", parafraseando al gran Pessoa.

En el escenario del Congreso cada político que sale a la tribuna lleva su papel bien aprendido, con las indicaciones de gestos, movimientos, tonos, etc. perfectamente programados para que nada, en este siglo de la pantallas, se pierda, para que nada se malinterprete, para que nada sea retorcido por el contrario hasta sacarle punta, los colores o cualquier otro elemento.

Eso en la tribuna de los oradores, cuando las cámaras apuntan hacia ti, cuando millones de ojos y orejas, en cantidades aproximadamente iguales, se centran en ti. ¿Pero qué pasa en otros lugares? ¿Qué pasa con las respuestas o reacciones? Nada inquieta más a un político que no saber que le miran, que le escuchan o que le pueden leer los labios, que te pillen con la guardia baja, desprotegido, sin tu disfraz de Otelo, Lear, Ofelia, Desdémona, Viuda Negra o de Nora ibseniana, según toque el día.

Es como si te pillaran en paños menores, que se decía antes, pillar en bragas en versión actual. Para los interesados en este crucial aspecto, incluimos las versiones que el Wordreference, en su edición 2023, recoge: catch (sb) with their trousers down (UK) y catch (sb) with their pants down (USA). Estos conceptos básicos son la base de esta nueva rama que a falta de nombre académico definitivo podríamos adelantar como "Periodismo de Pillada". En Antena 3 se nos indican esas "pilladas" y diversos acontecimientos de foco desplazado, es decir, que en vez de darse en la Tribuna Central, se amplía el campo de la mirada para dirigirla hacia las distintas zonas ocupadas, ya sean los escaños o los asientos para los invitados más o menos ilustres. No sé si tiene que ver con eso que llaman ahora "periodismo 360", pero algo de eso hay.

Se nos dice en Antena 3 con el curioso titular "¿Qué dijo Ayuso a Sánchez? El vídeo del momento en el que fuentes del PP aseguran que ha dicho "me gusta la fruta"": 

El debate de investidura de este miércoles en el Congreso de los Diputados está dejando auténticos 'momentazos'. A la carcajada de Pedro Sánchez, el abandono de Vox, la sonrisa de Irene Montero o el duelo por la cita de Antonio Machado se ha sumado una 'cazada' a Isabel Díaz Ayuso dedicándole unas palabras al presidente del Gobierno en funciones. Pero ¿cuáles fueron esas palabras?

Durante su turno de contrarréplica, Sánchez ha criticado a Feijóo por sus declaraciones sobre la corrupción: "Es bastante atrevido hablar de corrupción por parte del PP. Su antecesor (refiriéndose a Pablo Casado) apuntó a un posible caso de corrupción relacionado con la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y su respuesta fue evacuar al señor Casado y echar tierra encima de ese caso", ha expresado el líder socialista.

Casualidades o no de la vida, en ese preciso momento las cámaras del hemiciclo han enfocado a la presidenta madrileña, que se encontraba presente en la tribuna de invitados. Es ahí, una vez ha escuchado que han mencionado su nombre, cuando ha pronunciado unas palabras que han desatado inmediatamente la polémica. 

"Me gusta la fruta"

Fuentes cercanas a Ayuso, concretamente del propio gabinete de la Comunidad de Madrid, han ironizado al asegurar que la presidenta ha dicho textualmente "me gusta la fruta". Ya después han confirmado que, en efecto, ha dicho lo que parece que ha dicho. Esta es la postura que defienden desde el PSOE, que acusan a la presidenta de la Comunidad de Madrid de insultar a Sánchez y llamarle "hijo de puta".*


Hay varios puntos interesantes en el texto. Me refiero a ese "casualidades o no"  sobre el momento de enfocar a Díaz Ayuso. Casualidad o confirmación de que hay un guion y una planificación en sentido plenamente visual, es decir, "planos" y "planes". Plano y contraplano, como exige el lenguaje narrativo. Evidentemente, quien no tenía el "guion" era Isabel Díaz Ayuso, pero el "neorrealismo" tiene estas cosas.

El otro aspecto obviamente es el de la verificación de lo dicho. A la tesis del "me gusta la fruta" que apuntaría a una campaña institucional en favor de la dieta sana, se suma la más devota de "La madre Teresa de Calcuta", a la que apuntan algunos medios.

Entre la fruta y la mención a la humilde Santa, junto con la hipótesis de la mención a otro tipo de madre, el nuevo "periodismo de pilladas" o de "momentazos", se irá desarrollando.

De la lectura de labios a la ampliación de las imágenes para captar gestos, peinetas, muecas, etc. el nuevo modelo de periodismo trata de aliviar ("instruir deleitando", decía la vieja máxima) lo rutinario, cansino, agotado, etc. que supone esta (mala) vida política. Las "pilladas", piensan algunos, son "momentazos". Una peineta, un insulto, un mal gesto, etc. cada cierto tiempo alivian el directo, dan juego en los noticiarios y siembran de comentarios los medios y las redes de memes.

Los gabinetes de comunicación de los partidos políticos deberán ensayar las reacciones posibles para que no les pillen en un descuido o una reacción desafortunada. La reacción espontánea frente a la réplica pensada. Los políticos en sus entrenamientos serían presionados con todo tipo de insultos, amenazas, gestos ofensivos, etc. mientras deben mantener cara de póquer. De esta forma se podrían defender de las cámaras indiscretas y las pilladas.

Que con lo que nos estamos jugando hoy en España la cuestión sea lo que dijo entre dientes Díaz Ayuso es una trivialización obscena, pero si ayer ponderábamos la necesidad de la defensa del Periodismo, este debe ser consecuente. Entender el "periodismo" como un elemento único es engañoso y poco práctico. Hay formas de ejercerlo de muy distinta manera y lo importante es la función que cumple. Si los políticos deciden "dar espectáculo" y son atendidos en sus deseos, lo extenderán al máximo porque esa es su necesidad y objetivo, llamar la atención. Cualquier mecanismo o procedimiento que sirva para ello será empleado, como ese señor que nos muestran que hace continuos gestos desde su escaño, una especie de versión de "cine mudo" del hemiciclo. Es una forma de llamar la atención.

Este formato de "periodismo de pilladas", de "momentazos", es una forma degenerada de la información política causada por la propia degeneración de la política y sus integrantes. Encontrar el "ángulo divertido" a lo que no lo es no es un buen camino, por muchas visitas que pueda tener el artículo y mucha circulación por redes sociales, retuits, o cualquier otra forma que extienda este planteamiento complaciente con el gusto zafio.

Ya es bastante bochornoso el espectáculo en sí como para decorarlo con "pilladas" y "momentazos", que dan lugar a absurdas polémicas e hipócritas rasgados de vestiduras. No lo fomentemos. Vayamos a la política, no en la forma en que ellos quieren, sino en la que como ciudadanos, como lectores o espectadores necesitamos.

 

* "¿Qué dijo Ayuso a Sánchez? El vídeo del momento en el que fuentes del PP aseguran que ha dicho "me gusta la fruta"" Antena3 15/11/2023 https://www.antena3.com/noticias/espana/que-dijo-ayuso-sanchez-video-momento-que-fuentes-aseguran-que-dicho-gusta-fruta_2023111565550cdab276150001b4b00e.html

martes, 5 de septiembre de 2023

El aviso

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Nuestra capacidad de discutir es infinita. Había una vieja película de Woody Allen en la que el personaje central afirmaba que sus padres eran capaces de discutir sobre cualquier cosa. España es ese matrimonio mal avenido que necesita quemar las energías discutiendo sin fin y, lo que es peor, sin provecho.

El tema de discusión ahora es la alerta enviada por la AEMET a los teléfonos móviles en la que se pedía no salir a la calle si era posible evitarlo ante el riesgo de esta DANA que nos ha pasado por encima. Los políticos como los padres en la película de Allen no han dejado de aprovechar la discusión para ponerse manos a la gresca.

En el diario El Mundo se nos explica:

La alerta masiva que el domingo a mediodía llegó a los móviles que se encontraban dentro del perímetro de la Comunidad de Madrid acompañada por un pitido estridente ha generado otra tormenta, en este caso política. El mensaje instaba a los ciudadanos a no utilizar sus vehículos salvo que fuera "estrictamente necesario" y a permanecer encerrados en casas atentos a posteriores actualizaciones informativas por el paso de la Depresión Aislada en Niveles Altos (DANA).

"En días como hoy, es necesaria la precaución y no poner vidas en riesgo. Pero también hago una llamada a la reflexión: si un organismo público alerta de 'peligro extremo' debe estar muy seguro, porque eso tiene consecuencias sociales y económicas", advirtió el domingo el presidente de Andalucía, el popular Juanma Moreno, a través de X -antiguo Twitter-. "Prudencia toda. Rigor, también", agregaba cuestionando la idoneidad de dicho mensaje.* 

Yo he recibido, como los habitantes de Madrid, el aviso en el móvil y una vez pasada la sorpresa de que se pusiera en marcha en mi bolsillo, entendía lo que se me prevenía minutos después. Salía en ese momento a comer con la familia al centro comercial que tengo frente a casa armado de un paraguas y ropa de lluvia cuando el teléfono descargó su advertencia. Las dos o tres horas siguientes fueron realmente pasadas por agua. Con enorme intensidad, descargó sobre el techo acristalado.

Estamos en un país en el que hay que repetir lo obvio. La muerte de dos barranquistas de la que se nos ha informado hay que incluirlas, una vez más, en nuestra tendencia a ignorar los avisos. El peligro es para los otros. Durante la pandemia, mucha de la gente que quedó "atrapada" en otros países había desoído las advertencias y aprovecharon los precios más bajos para hacer turismo. Lo pagaron posteriormente con creces en distintos sentidos.

La queja del presidente andaluz y la advertencia sobre los costes económicos entran dentro de esa política irresponsable que nos ha hecho estar en la calle para "mantener la economía en marcha" durante la pandemia, especialmente en sectores como el ocio. Había que salir como fuera, a cualquier precio. Las quejas del sector hostelero, del ocio "nocturno", etc. exigían a las autoridades que no pusieran trabas a los que salieran. El efecto llamada nos trajo toda una serie de jóvenes (especialmente de Francia) que venían, según sus propias confesiones, a hacer aquí lo que nos les dejaban en su propio país. Aquí, nuestras responsabilísimas autoridades preferían el riesgo a tener que enfrentarse a unos ciudadanos deseosos de salir a pasarlo bien y unos empresarios que querían que todo volviera a lo que se llamó "nueva normalidad", pero no era más que los descuidados hábitos de antaño, negando el peligro de la realidad que nos rodeaba.

A nadie se le ha impedido salir ni entrar. Yo salía cuando llegó la alerta y comí y esperé a que dejara de llover. La madrugada de hoy ha sido terrible por mi zona, diluviando entre las 5 y la 7 de la mañana. Sencillamente mandé unos mensajes y hemos podido hacer las tutorías pendientes online. No me he arriesgado a coger un tren y dos líneas de metro. Estaba avisado.

Que ahora se cuestione por motivos económicos que se mande un aviso por parte de los organismos pertinentes me parece de un "pseudo liberalismo" cutre. Pese a lo que opinen políticos y empresarios, no merece la pena arriesgar la vida cogiendo el coche para quedar como esas familias arrastradas y que no sabemos por qué estaban en ese momento en ese punto cuando los avisos, advertencia y ejemplos son claros.

Los políticos deberían ser más responsables y entender que es mejor en estos casos prevenir que curar. Es muy fácil hablar después y ser sentencioso, mostrarse como defensor de la "economía" cuando se mira poco por el coste de las personas.

No me pareció mal el aviso. Es mejor quedarse en casa ante la DANA que tener que salir a la calle con cualquier tiempo porque hay que mantener esta economía del chiringuito que nos obliga a consumir donde sea.

El diario El Mundo recoge la contestación del Ministro del Interior en funciones a presidente andaluz. También en el PP han entendido la importancia de ese aviso:

Tampoco Isabel Díaz Ayuso ha defendido a su compañero de partido en esta batalla. "Lo que hemos visto en esta zona suroeste de la Comunidad de Madrid es catastrófico (...). Ha sido devastador ver cómo están estos municipios, cómo han quedado algunos incomunicados y el destrozo de pérdidas, posibles pérdidas humanas... Esto es lo único irreparable en esta vida", ha señalado la presidenta regional en una visita al puesto de mando habilitado por la Agencia de Seguridad y Emergencias del 112 en Aldea del Fresno, una de las zonas más afectadas por el temporal.*

No es difícil prescindir de lo evidente. Pero, en la distancia, el presidente andaluz se permite la ligereza de pensar de esta forma limitada. Quizá haya que preguntar a los empresarios de las terrazas y chiringuitos si hay que enviar las alarmas o no. Una DANA es un fenómeno natural, tan apolítico, que los políticos deberían respetarlo. Es de sentido común, no que no haya que "abusar" de los avisos, sino que estos deben emitirse cuando las instituciones competentes lo consideren necesario. Coaccionarlos, intimidarles, cuestionarlos no es bueno para nadie, por más que el presidente de los andaluces lo piense. No he escuchado a nadie quejarse por el aviso. Sí sorprendidos, pero nadie ha cuestionado el recibirlo porque han entendido perfectamente su necesidad ante lo que nos ha caído en la comunidad, como señala Díaz Ayuso, que es lista y sabe que sus votantes de la comunidad no entenderían que se quejara por avisar del desastre. Pero el presidente Moreno prefiere otra estrategia.

Pedir a la AEMET que señale con precisión absoluta y todo lujo de detalles dónde llueve más o menos es desconocer cómo funciona una previsión y su trabajo sobre probabilidades. Algunos preferirían que les dijeran en qué momento lloverá en una acera para pasarse a la de enfrente. Pero esto, hoy por hoy, solo es un sueño de políticos. 

 

* "Marlaska defiende la previsión de la Aemet y el aviso en Madrid por la DANA y pide "frivolidades cero" a Juanma Moreno" El Mundo 4/09/2023 https://www.elmundo.es/espana/2023/09/04/64f5b019fc6c837b5e8b4579.html

viernes, 17 de marzo de 2023

¡Matadlos!

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

La política española vive un momento doble, explosivo y confuso, dos aspectos interrelacionados. Es explosivo porque la violencia verbalizada tiene necesidad de superarse a sí misma en un intento de radicalizar a los seguidores que se dejan arrastrar por esta visión necesariamente polarizada de la política. La confusión viene, como hemos tratado aquí en diversas ocasiones, de esa fragmentación que hace que todos, aliados y opositores, sean vistos como enemigos y rivales en la consecución de los votos que les permitan "estar en el poder" ("gobernar" es otra cosa). La precipitación que se causa por esa necesidad de estar permanentemente en el candelero político, es decir, ante las cámaras de cualquier medio que nos multiplique hasta llegar a hogares y teléfonos, suponiendo que esta distinción tenga hoy sentido.

El ejemplo que nos reúne estas confusiones y violencias, este clima malsano de la política lo tenemos en el cierre del mensaje de Díaz Ayuso, "¡Matadlos!". En elDiario.es se nos dice qué ha despertado los instintos depredadores de la presidenta madrileña:

“Hoy la izquierda está acabada (...). Matadlos”. Con este mensaje, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha alentado este jueves a sus diputados con consignas sobre cómo atacar a la oposición, según publica El País. El archivo de la Fiscalía Europea sobre la investigación a su hermano, el fin de la huelga de los médicos de atención primaria o el anuncio que ha hecho de ayudas a los afectados de la línea 7B de Metro son algunos de los temas que la presidenta regional ha considerado que debían ser lanzados contra la izquierda este jueves durante el pleno regional. Y así ha sido.

El mensaje de la presidenta lo reenvía a los diputados el portavoz parlamentario, Pedro Muñoz Abrines. Ayuso enumera todos los temas que deben ir utilizando los diputados, algo que se reproduce después durante la intervención de cada uno de los parlamentarios del PP que este jueves han tenido que hablar durante el pleno: “La izquierda está acabada”, empieza. Y enumera: “Anuncio de la 7B”, “se acaba la huelga sanitaria”, “lo de mi hermano queda en nada”, “Lo de Móstoles es una vergüenza” –en referencia a la reapertura del caso que afecta a la alcaldesa socialista, Noelia Posse, y a siete concejales–, “las Cercanías colapsadas”. Para terminar: “matadlos”.*


Por mucho sentido metafórico que se le quiera dar, el diccionario sigue conteniendo el sentido de las palabras y es claro al respecto. Si alguien, siguiendo las instrucciones directas, alguien afectado por la incapacidad metafórica (los hay), cumpliera sus órdenes, la presidenta se quejaría diciendo que "no la habían entendido bien".

En Estados Unidos ha habido muertos porque algunos, carentes del sentido de la metáfora, entendieron que los que les decía su presidente, Donald Trump, era literal y debían bajar al sur bien armados para matar a los "bad hombres" —todos violadores, todos narcotraficantes— que se encontraran.

La política en un país democrático es algo más que un campo de batalla. Se está produciendo, gracias a las acciones de nuestros políticos, un proceso creciente de agresividad y enfrentamiento. Todo esto no es casual, forma parte de una nueva estrategia general de acomodo a las nuevas situaciones comunicativas que hacen del enfrentamiento continuo la base de la consecución del poder. Se trata de incentivar el enfrentamiento, el miedo al otro, su estigmatización, de la creación de un constante clima bélico para rentabilizar los mensajes y recogerlos como votos. El término "partidismo" nunca ha tenido tanto sentido como hoy. Se trata de dividir a la sociedad en bandos, en hacer ver que los otros son enemigos natos y nosotros salvadores; es hacer constantemente mesianismo con los líderes, sin cuya presencia solo cabe el apocalipsis histórico. Eso es lo que hacen todos, una política de erosión del enemigo y del rival próximo. El límite está en ese descarnado "¡matadles!" puesto en el mensaje de la presidenta de la Comunidad de Madrid.

Si los ciudadanos no nos damos cuenta del límite teórico que se acaba de violar es que estamos demasiado metidos dentro de la olla en la que se nos cuece políticamente hablando.

El clima de deterioro político es España es demoledor. Lo es desde una política que hace de la polarización su objetivo, con el uso y abuso de la estigmatización, convirtiendo al otro en alguien que debe desaparecer. Votar hoy no es un acto civilizado, como debería ser siempre, sino un acto de guerra, una forma de canalización de la violencia. Se vota contra el otro y eso es muy destructivo desde el punto de un espacio de libertades.


Hemos visto cómo en los Estados Unidos, se asaltaba el Capitolio, se negaba la victoria del otro, que se sigue cuestionando por millones de personas, muchos de los cuales solo esperan un mensaje para volver a salir a la calle, armados, dispuestos a demostrar que ellos son los "patriotas" y sus vecinos unos monstruos que hay que extinguir. No estamos hablando de un país marginal, sin tradición democrática; por contra, lo estamos haciendo de los Estados Unidos, un país con una tradición de siglos, que se puede ver arrastrado por un demagogo que difunde la violencia con insinuaciones cada día a través de tuits o de cualquier otro procedimiento cotidiano. Hablamos de millones de personas, no de unos pocos.

El "¡matadles!" de la presidenta madrileña es una pieza más en una forma distorsionada de poder. La política, en esta visión, incluye no solo gobernar, sino la destrucción del otro, la difamación, el traslado de esa visión destructiva hacia los otros.

Lo más triste de esto es que nadie se libra de ello. Es la forma en que lo practican. Se necesita del escándalo y se amplifica. Los partidos y sus gabinetes se dedican a buscar puntos débiles (o los fabrican) para poder lanzar sus baterías de mensajes a través de los medios, de los tradicionales y de las redes, que se ven inflamadas por las repeticiones de estos mensajes.

El ejemplo del mayor ridículo lo hemos tenido en Madrid en el rifirrafe entre gobierno y oposición con el bono social, cuyo uso por parte de un vicepresidente es utilizado para atacarle, para descubrir poco después que ha sido también cobrado por quien le criticaba con tanto ardor, rasgándose las vestiduras. El caso tiene todos los ingredientes para comprender el funcionamiento hoy de esta forma de hacer política: el río revuelto, la búsqueda del poder, las excusas por los constantes errores, la negación de la realidad. Hay que redefinir la política pensando que el fin de la democracia no es el conflicto y menos cuando esos conflictos se convierten en la tapadera de la ineficiencia. Los problemas de la sociedad española son muchos y urgentes, pero vemos que la urgencia la marcan las elecciones. La simple mención de utilizar el fin de la huelga de la Sanidad en Madrid como algo que hay que "usar" contra la oposición, como se incluye en el mensaje de Díaz Ayuso, es una indecencia que hace cuestionarse si no se ha dilatado para "resolverlo" ante la proximidad electoral. Es el problema de instrumentalizar todo para el beneficio electoral; al final todo se vuelve contra ti. 

Si se trata de alejar a los ciudadanos de la política manteniendo los núcleos duros de fieles, motivados por la agresividad, deseosos de ser llamados a ese "¡matadlos!", un grito de guerra que no debería escucharse nunca en una democracia, lo cierto es que lo están consiguiendo. Pero, ¿a quién le importa? Si a Díaz Ayuso le funciona, ¿por qué no? ¿Por qué no imitarla en todos los rincones? 

 

* "Ayuso alienta a sus diputados con este mensaje a sus teléfonos: “Hoy la izquierda está acabada. Matadlos”" elDiario.es 16/03/2023 https://www.eldiario.es/madrid/ayuso-alienta-diputados-mensaje-telefonos-hoy-izquierda-acabada-matadlos_1_10040962.html

miércoles, 15 de marzo de 2023

Más sobre el caos del transporte madrileño

Joaquín Mª Aguirre (UCM)

El caos que anticipamos ya está aquí. Los problemas causados en la red ferroviaria de Cercanías en Madrid ya no es una posibilidad, sino una realidad que está en los titulares y, como también era previsible, nadie quiere cargar con las responsabilidades. La culpa es algo que siempre está en otro lugar. En 20 minutos se refleja ya en el titular: "Ayuso denuncia el "caos" de Cercanías en Madrid: "La red depende de Pedro Sánchez""*.

La presidenta echa balones fuera por lo que puede ser una fuente de desgaste ante los ciudadanos. La idea de señalar a los otros es una forma de evitar responsabilidades, reales o aparentes. Uno no vota con la verdad, sino con lo que cree, por lo que el juego de la erosión está siempre presente. Díaz Ayuso, rápida siempre, apuntala sus posturas:

Ante el nuevo episodio de retenciones y retrasos, de más de cinco horas, que se han producido este martes en varias líneas de Cercanías de Madrid, tras el choque de dos trenes, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha vuelto a denunciar el "caos" que se produce a diario en esta red de transporte y ha recordado que este servicio "depende del Gobierno de Pedro Sánchez".

Así lo ha señalado durante una visita al IES Luis Vives de Leganés, donde ha indicado que Cercanías ha vuelto a sufrir una nueva jornada de "retrasos" y "averías" en la red, y ha reiterado que esta es competencia exclusiva del Ejecutivo de Sánchez. "Me gustaría que lo sepa todo el mundo", ha añadido.

La líder regional ha sostenido que el presidente del Gobierno ha tomado la decisión de "crear el caos completo en esta región". Además, ha criticado que el servicio es "totalmente deficitario", que "perjudica a Metro y multiplica los atascos" en la ciudad de Madrid.*

 



La maniobra de Díaz Ayuso es doble. Primero se desmarca del caos responsabilizando al gobierno central, que personaliza en Pedro Sánchez. Pero la segunda maniobra es la que convierte al Metro de Madrid, que sí es responsabilidad suya, en una "víctima" al señalar que lo que ocurre en Cercanías "perjudica a Metro y multiplica los atascos".

La conexión existe y aquí la explicamos hace tiempo describiendo estos previsibles efectos en cadena. Sin embargo, el verdadero causante u origen de todo este caos que ya ha causado diversos incidentes son los efectos de las obras que se realizan en Chamartín, vinculadas a una serie cambios destinados a la creación de un nuevo espacio. En el diario económico 5 Días se notificaba el comienzo de las obras y se explicaba a principios de noviembre:

 

El Gobierno da por iniciada la conocida popularmente como Operación Chamartín. Casi 30 años después de diseñarse este desarrollo urbanístico, Raquel Sánchez, ministra de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, inauguró este lunes las obras de cubrimiento de las vías de la Estación de Chamartín, que será la base del futuro parque central del nuevo barrio oficialmente denominado Madrid Nuevo Norte.

Esas obras, dependientes de Adif y de la promotora Crea MNN (Crea Madrid Nuevo Norte, antigua empresa Distrito Castellana Norte), prevén el cubrimiento de la playa de vías de la estación, para lo que serán necesarios 1.132 pilares sobre el que se construirá una superficie que soporte la futura zona verde.

Esta infraestructura "cerrará una gran brecha urbana en el norte de Madrid", afirmó Sánchez, ya que actualmente las vías son una barrera entre la zona este y oeste.

Sin embargo, las obras de inicio de la urbanización del futuro barrio todavía no han comenzado mientras continúan los trámites urbanísticos y, a la vez, hasta que Adif no traspase los terrenos a la promotora Crea MNN. El administrador ferroviario público es el principal propietario de los terrenos de la operación, pero todavía no se los ha traspasado a la empresa privada (controlada por BBVA), que tiene una opción de compra histórica. La idea inicial es que antes de final de año, Adif pueda finalmente vender esos terrenos por 1.245 millones de euros, en desembolsos durante 20 años.**

 

Se añade también en el artículo, firmado por Alfonso Simón Ruiz: 

Está previsto que Madrid Nuevo Norte sea fundamentalmente el nuevo distrito financiero de la capital. Esta actuación comprende 2.357.443 m2 de suelo con una edificabilidad de 1.048.535 m2 residenciales (para 10.500 viviendas), 1.608.778 m2 terciarios (en gran parte edificios de oficinas) y de usos mixtos.** 

Los 30 años pasados desde que se aprobó hacer esto tienen explicación en su complejidad técnica, económica y obviamente en el desgaste político que esto pueda traer ya que se trata de una obra con consecuencias, como estamos viendo, en el día a día de una capital.

La creación de ese Madrid Nuevo Norte tiene una serie de efectos en cadena que no solo afectarán al transporte, sino que producirán unas recalificaciones al alza de todo lo que hay al norte de Chamartín, afectando a las poblaciones, donde se producirá un alza de la vivienda, algo que se puede ver con los proyectos de construcción de vivienda ya en marcha en la zona. A la zona afectada le seguirán otras zonas en dirección norte, produciendo nuevas maniobras especulativas en un terreno que no necesita mucho para dispararse.

Los problemas que se están dando en Cercanías afectan, como señalamos, a todo Madrid. Las modificaciones crean cambios en cadena que hacen que surjan problemas. Lo que estaba controlado se desborda y el sistema no puede absorberlo.

Nada hay más sensible que lo que afecta al transporte en una Comunidad construida sobre el crecimiento especulativo del terreno, lo que obliga a desplazarse del centro a la periferia, donde se encuentran las llamadas "ciudades dormitorio". Esta es una solución que permite un rápido acceso al centro, a los lugares de trabajo dentro de la ciudad, o desplazarse hacia el exterior allí donde se han emplazado las zonas fabriles. Ese juego de idas y venidas depende del transporte público, diseñado precisamente para evitar el tráfico particular en el interior de la ciudad, algo que siempre ha sido un problema en Madrid por su propia y rápida configuración urbanística, de desarrollos rápidos en determinados momentos. La última decisión es transformar los espacios amplios no urbanizados y crear allí centros de oficinas, empresas y viviendas. Lo que produce claramente cambios y motivará nuevas especulaciones que tendrán efectos en cadena, alejando a los ciudadanos de la ciudad, como ya se hizo en décadas anteriores con el centro de Madrid.

Todo eso tiene un coste en caos, más en un momento en el que se están produciendo dos fenómenos: las reducciones de personal en las empresas públicas y privadas y recortes de inversión. Esto significa que hay menos personas para atender situaciones en las que el deterioro y la obsolescencia se manifiestan con mayor rotundidad. No se invierte y menos personas deben solventar más y mayores problemas. Para un usuario del transporte público es muy fácil de medir: cuántas veces se estropea una escalera mecánica y cuánto tiempo pasa antes de que la arreglen. Hay un tercer indicador, el número de personas que la están reparando. Si se fija, verán que se estropean más a menudo (no se renuevan, envejecen), que se tarda más en reparar y que hay menos personas cuando la están reparando. Son los efectos de los recortes.

Todo esto se agrava por los cortes en el servicio debido a accidentes, retrasos tal como nos señalaba la información del inicio de la que se quejaba Díaz Ayuso responsabilizando al gobierno central.

Lo peligroso de esto es que se producen incidentes allí donde se dan aglomeraciones de gente. No es lo mismo un retraso con un andén medio vacío que con uno abarrotado; no se comporta de la misma manera un tren lleno de gente que ve cómo llegará tarde a su trabajo porque el tren no arranca al aumentar los tiempos de salida, que hacerlo con un tren vacío. Las obras producen retrasos en un terreno en donde la velocidad y la frecuencia son sus virtudes. A la gente le basta con mirar sus relojes para sentirse bien o mal.

Es penoso ver cómo la gente corre de un lugar a otro por zonas de Chamartín, cargando con bicicletas, coches de niños, patinetes, cargados con maletas porque van o vienen del aeropuerto o corren a coger los trenes de larga distancia. Esto produce accidentes. Lo he podido comprobar en personas con las piernas heridas por caídas al correr a coger un tren. Algún día ocurrirá un accidente más grave y los incidentes actuales darán lugar a momentos de mayor tensión, de pérdidas de nervios y de ataques (como ya ha ocurrido) al personal. Al reducirse las vías por los cortes, cada accidente, parada, etc. tiene unos efectos mayores sobre el resto.

Los políticos pueden echarse las culpas unos a otros, algo a lo que estamos acostumbrados. No son solo las obras las causantes. Esto viene de lejos y es fruto de recortes y de falta de renovación de muchas cosas. Con esta situación quedan en evidencia múltiples errores, como por ejemplo la vieja y mal colocada señalización, incapaz de ser orientativa en esta situación de caos en la que es necesaria más y mejor información. Sin embargo, no es así. Los casos de personas que se suben a trenes equivocados, que necesitan estar preguntando dónde está el que deben tomar, etc. se multiplica. El personal puesto en las estaciones es insuficiente para saber dónde está ahora lo que antes estaba en otro lugar y Chamartín no está diseñado precisamente para hacer carreras de un lugar a otro.

Con la proximidad de las elecciones municipales y autonómicas, los asuntos locales pasan a tener una gran importancia. Por ello, es previsible que el caos del transporte y la responsabilidad sobre su origen y causas tome un mayor protagonismo en el debate político. Escucharemos todo tipo de reproches y acusaciones de intentar hundir Madrid, de agravios comparativos con otras capitales, etc. Pero lo que ocurre en Madrid tiene mucho que ver con lo que se permite en la ciudad, la incapacidad (o desinterés) en anticipar los efectos de las acciones en un espacio sensible a los cambios, especialmente si estos afectan a la forma de moverse en él. No serán los únicos efectos y cuando esto siga su camino podrán verse muchos más que padecerán los ciudadanos, que tendrán que alejarse de la capital, incluso de la Comunidad, con lo que el transporte será cada vez más importante... y más olvidado. 


* Christian Morata "Ayuso denuncia el "caos" de Cercanías en Madrid: "La red depende de Pedro Sánchez"" 14/03/2023 https://www.20minutos.es/noticia/5109595/0/ayuso-denuncia-el-caos-de-cercanias-la-red-de-la-comunidad-depende-de-sanchez/

** Alfonso Simón Ruiz "El Gobierno da por arrancada la Operación Chamartín" 7/11/2022 https://cincodias.elpais.com/cincodias/2022/11/07/companias/1667824762_461819.html