Joaquín
Mª Aguirre (UCM)
Lo que está ocurriendo en Palestina no tiene
nombre matizable. Es barbarie, ya lo hemos dicho varias veces. No se
trata de si un caso es justificable o no La barbarie no lo es en ningún sentido. Por mucha razón que se tenga, la barbarie nos hace perderla.
Los
intentos de involucrarnos en uno de los bandos por simpatía no son más que una
trampa emocional en la que muchos caen. Cuanto más se pierda en la guerra, cuanto
más se sufra, más adhesiones, más apoyos, piensan algunos. Esta guerra no es por Gaza; eso es el
campo de batalla momentáneo. Esta guerra es mucho más amplia, con escenarios lejanos
e intereses que mueven en la sombra. Los palestinos de Gaza son víctimas de
muchas más cosas que los bombardeos israelíes. Hay causas más amplias en una
guerra que es de otro orden; es solo una muestra parcial, dolorosa pero
parcial. Una guerra altamente ideologizada, no solo por el territorio, que es la
excusa.
Es una
guerra destinada a encender otras guerras, a arrasar más territorios, a
deshacerse de viejos enemigos. Es la guerra sin solución, solo política de
tierra quemada. No se trata de ganar un
territorio, sino de ganar apoyos para las causas respectivas. Pero ese es un
camino peligroso porque algunos no pueden permitir que se pierdan esos apoyos que supondría que las piezas de la estrategia internacional siguen cayendo
sin control. Esta guerra se da sobre un tablero de ajedrez mundial. Palestina
es apenas una casilla.
Bolivia
acaba de romper relaciones con Israel. Es un movimiento pequeño en el tablero,
pero es solo la salida del primer peón. En RTVE.es nos dan cuenta de este
movimiento:
Bolivia ha anunciado que rompe relaciones
diplomáticas con Israel por lo que considera una "agresiva y
desproporcionada ofensiva militar" contra la población de la
Franja de Gaza.
En un comunicado, el vicecanciller, Freddy Mamani
Machaca, indicó que el Gobierno "ha tomado la determinación de romper
relaciones diplomáticas con el Estado de Israel en repudio y condena a
la agresiva y desproporcionada ofensiva militar israelí que se realiza en la
Franja de Gaza".
Por su parte, Israel ha acusado al Gobierno de
Bolivia de "rendirse al terrorismo y al régimen del Ayatolá en
Irán". "La decisión del Gobierno de Bolivia de romper
relaciones diplomáticas con Israel es una rendición al terrorismo y al régimen
de los Ayatolás en Irán. Al adoptar esta medida, el Gobierno boliviano se
alinea con la organización terrorista Hamás", afirmó el Ministerio de
Asuntos Exteriores de Israel en un comunicado.
"Desde el cambio de Gobierno en Bolivia, las
relaciones entre los países han carecido de contenido", indicó la
cancillería israelí.
El lunes, el presidente de
Bolivia, Luis Arce, se reunió con el embajador de Palestina, Mahmud Elalwani, y
le expresó su rechazo a los "crímenes de guerra en la
Franja de Gaza", donde han muerto más de 8.500
personas por los bombardeos israelíes.*
Este intento de relativizar, de minimizar el movimiento
boliviano es el movimiento que le queda a Israel en el escenario internacional. Es cierto que la ruptura con Bolivia no es casual, dado el acercamiento de Bolivia a Irán, lo que lo explica, pero es encender una mecha.
En la BBC se nos hablaba el 21 de julio de este año del
"acercamiento" entre Bolivia e Irán. Esto supone un alineamiento del
régimen bolivariano al iraní, lo que hace que las críticas de Israel como respuesta tengan más
sentido.
Pese a que
geográficamente están separados por miles de kilómetros, Bolivia e Irán dieron
un paso más en su acercamiento.
Los gobiernos de
ambos países firmaron este jueves un memorándum de entendimiento para ampliar
la cooperación bilateral en el campo de seguridad y de defensa, informó la
agencia estatal persa IRNA.
El acuerdo fue
rubricado en Teherán por el ministro de Defensa boliviano, Edmundo Novillo
Aguilar, y su par iraní, y Mohammad Reza Ashtiani.
El documento ha
sido criticado por miembros de la oposición boliviana, que han lamentado que el
gobierno de Luis Arce prosiga el acercamiento con Irán iniciado en el mandato
del expresidente Evo Morales.**
¿Qué puede significar este acuerdo? Evidentemente era ya un paso de refuerzo de Irán antes de que Hamas atacará Israel desencadenando este desastre humanitario. Que sea Bolivia quien rompa con Israel no es casualidad. Este paso boliviano puede ser el comienzo de una serie de rechazos no necesariamente vinculados a Irán, el controlador en la sombra de lo que ocurre en la zona.
Todo esto tiene un valor ante las opiniones públicas de los diferentes países que pueden ver cómo se saca a la gente a la calle pidiendo la ruptura con el régimen de Israel. No hay que irse muy lejos para comprobarlo. ¿Puede Israel permitirse la ruptura internacional cuando sus actuaciones no puedan ser ya respaldadas por nadie?
Es esta
batalla la que Israel está perdiendo. La estrategia de Netanyahu, guiada su soberbia
implacable, le va a hacer perder los apoyos que podría tener Israel. Netanyahu
tiene un objetivo: mantenerse fuerte, asegurar —como vimos hace unos días— que
esto lo va a ganar sí o sí, que es lo que le permite aunar en torno a su
figura. Lo que él quiere mostrar como "firmeza", el mundo lo ve como
"brutalidad".

Lo que ha conseguido es que se abran focos de violencia que
estaban medianamente controlados. Otros grupos controlados por Irán en los
países vecinos se han puesto en marcha. Ha conseguido que una mayoría de la
opinión pública de países democráticos (la libertad de prensa es esencial en
esto) vea con malos ojos ya la causa israelí, que muchos países se sientan
"incómodos" con lo que hace y más "incómodos" si tienen que
justificarlo. La opción del "derecho a la autodefensa" que muchos han
esgrimido se queda en nada cuando el uso de la fuerza es desproporcionado y genocida.
Acostumbrado a ser blanqueado en sus acciones, la brutalidad queda esta vez en
evidencia. Qué sea verdad y qué manipulación pasa a un segundo término ante la
sonrisa de Netanyahu, su confianza escandalosa y desafiante. Netanyahu es el
peor embajador de Israel, la negación de la causa israelí. Lo es desde hace
mucho tiempo, pero son los israelíes los que le eligen presidente como son los
norteamericanos los que eligieron a Trump y pese a los precedentes pueden
hacerlo de nuevo. Cuando las democracias dan tan malos dirigentes como las
dictaduras, algo malo ocurre y arrecian las tormentas.
Hace tiempo que el pueblo israelí elige estos tipos duros
que acaban haciendo lo que el pueblo les ha "ordenado" en las urnas o
sencillamente los que logran convencerles de que ellos, tipos duros, son
capaces de velar para que puedan descansar tranquilos.
La renuncia del representante de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos es otro golpe para Israel. La carta de dimisión explicándola se centra en dos aspectos: "hemos fallado", en referencia a las Naciones Unidas, y en el hecho del "genocidio", algo que da por hecho en Gaza.
Es un duro golpe, al que hay que añadir la condena indirecta de Israel que hizo del Secretario General de Naciones Unidas, Antonio Guterres. Israel ha pedido su dimisión por "justificar" el ataque de Hamas.
Las condenas a las acciones de Israel no se pueden seguir "explicando" siempre, como en el caso de Bolivia. Cada vez son menos quienes en lo personal se sienten del lado de Israel; es incómodo institucional y personalmente. Las justificaciones de sus acciones brillan por su ausencia más allá del "derecho a la autodefensa", que se pierde cuando se convierte en barbarie.
El gesto boliviano abre la espita de otro nivel de condenas.
Pronto es posible que se sumen más. También es posible que los protectores de
Israel, los que financian sus guerras, empiecen a darse cuenta que nos les
resulta rentable en ningún sentido seguir apoyando.
Los entresijos de las
relaciones en la zona no podrán seguir soportando la contradicción permanente
entre las alianzas por arriba —las internacionales— y las simpatías y alianzas
por debajo, que también son internacionales pero no se presentan como tales:
las islámicas. Los conflictos entre los gobiernos y las bases en sociedades
poco o nada democráticas explican este otro tipo de estrategias y porqué se
trataba de complicar la vida a Arabia Saudí cuando esta trataba de
"normalizar" la relaciones con Israel.
Respecto a Bolivia, el artículo de RTVE.es señala:
En 2009, el Gobierno del entonces
presidente Evo Morales (2006-2019) rompió relaciones
diplomáticas con Israel como respuesta a los ataques
contra la Franja de Gaza; pero los lazos se restablecieron en 2020 por el
Gobierno transitorio de Jeanine Áñez (2019-2020).*
Mientras las relaciones diplomáticas con Israel formen parte
de los cambios de gobierno en los países, es decir, se haga causa parcial de
los apoyos de unos y otros, el problema israelí-palestino, por llamarlo de
algún modo, no tendrá solución. Lo que vale para Bolivia vale para otros
países, en los que el cambio de administración, supone variaciones en apoyos,
disculpas y hasta financiación.
Lo peor del drama palestino es que forma parte de la agenda
política, de los programas, lo que se traduce en falta de unidad en la
consideración y en demasiados puntos de vista. Por eso es necesario
contemplarlo con los ojos de lo que supone de muertes de inocentes, que son
utilizados como elemento de propaganda o como objetivos para conseguir apoyos
políticos, respaldos, financiación, armamento, etc.
El apoyo de muchos países a Israel se está tambaleando. Lo
está haciendo porque la amenaza del terrorismo se extiende más allá de
Palestina con las llamadas de Hamás, un grupo terrorista, a "la ira",
es decir, a atentar. El mundo occidental no teme "atentados
israelíes", pero sí atentados yihadistas porque es a lo que se llama, lo
que tiene un efecto sobre la opinión pública que se trata de usar para mantener
el apoyo por unos y el miedo por otros.

Israel usa el miedo a Hamas, al terrorismo internacional;
Hamas usa el genocidio, la destrucción de inocentes para atraer las simpatías a
su causa. Los dos enfoques carecen de una vía de solución del problema, pues el
objetivo es la destrucción total que es como se entiende el fin del problema.
Sin embargo, hay que ser muy ingenuo para pensar que esto será así. En Palestina
seguirán entrado personas interesadas en que no haya paz y en Israel no habrá
forma de exterminar a todos los que considera sus enemigos, pues está creado en
mitad del mundo islámico. Es la maldición de la tierra prometida.

Ante esta sinrazón que busca nuestra atención, solo cabe
mantenerse del lado del que sufre, del que es víctima inocente de la barbarie
directa o indirecta. Hoy el dolor no solo es una realidad, sino que también es
un arma, una realidad manipulable.
Lo terrible es que nadie busca un alto el fuego, que los
mismos países que les rodean dan con cuentagotas su ayuda, que apenas se abren
los pasos para hacer llegar la ayuda humanitaria. Es un lanzamiento continuo de acusaciones que busca elevar el clima conflictivo.
De nuevo y cada día la condena de la barbarie, no de un acto
concreto, sino de todo lo que la impulsa, promueve y desea la violencia sin límite. Las causas,
repetimos, pierden su razón, cuando se vuelven absolutas e ignoran el dolor que
causan.
* "Bolivia rompe relaciones diplomáticas con Israel por
su "desproporcionada" ofensiva en Gaza" RTVE.es / EFE 1/11/2023 https://www.rtve.es/noticias/20231101/bolivia-rompe-relaciones-diplomaticas-israel-su-desproporcionada-ofensiva-gaza/2459793.shtml
** "Lo que se sabe del acuerdo de seguridad entre Bolivia e Irán" BBC News Mundo 21/07/2023 https://www.bbc.com/mundo/articles/cld9nq1zqwyo