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martes, 11 de diciembre de 2018

Lecturas egipcias de los chalecos amarillos

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Daily News Egypt tiene la costumbre de realizar una breve cala entre los artículos de interés publicados por la prensa egipcia destacando los temas que se presentan cada día. En unas líneas nos recoge la visión de los artículos de opinión en diversos medios, lo que permite comprobar en ocasiones la formación de ciertas tendencias o la ocurrencia de temas comunes con enfoques diversos, según haya mayor o menor disparidad entre las opiniones.
En ocasiones se nos muestra un amplio abanico de temas y opiniones en los medios, pero en otras la coincidencia puede marcar líneas en las interpretaciones sobre lo que ocurre en el mundo. Este es el caso del resumen de artículos cuyo título sintético es "Op-ed review: Yellow Vest movement denounced, writers adopt conspiracy theory".*
La percepción que desde la prensa de Egipto se tiene de los movimientos callejeros franceses de protesta está condicionada por el fantasma de la Primavera Árabe. Este hecho ha quedado como una referencia que necesita estar constantemente reinterpretada pues supuso la mayor manifestación de protesta social contra los regímenes vigentes en el momento.
El fenómeno que se observa es el de la lectura interesada, la interpretación ajustada a esa presencia "fantasmal" de la que no se puede prescindir por temor a que vuelva a salir de su enterramiento oficial. Las interpretaciones siguen echando tierra sobre la tumba de la revuelta que arrastró a la gente contra el "club de los dictadores" existente en el momento. Por más que se intente convencer a la gente de lo que fue la Primavera, hay un hecho innegable, su fuerza, el ímpetu que se llevó por delante a los dirigentes de entonces con consecuencias diversas en cada caso.


El artículo recoge las interpretaciones sobre lo ocurrido en Francia en estos días de protesta del movimiento de los "chalecos amarillos". Ya comentamos hace unos días otro artículo aparecido en el estatal Ahram Online en el que, tras la exposición de lo que ocurría, se finalizaba con una advertencia a lo que sucede cuando se desatiende la precaria situación económica del pueblo.
La primera parte del resumen de prensa muestra las lecturas egipcias de los periódicos privados Al-Masry Al-Youm y Al-Shorouk, con ciertos aspectos comunes:

In the privately-owned Al-Masry Al-Youm, Abdul Moneim Saeed lamented the violence and damages resulting from the “French Spring” as he described it. In a comparison he drew between the Yellow Vest protests in Paris against fuel taxes and mass demonstrations against former president Hosni Mubarak in Egypt back in 2011, Saeed argued that both movements, like other “springs” throughout history elsewhere, had no leadership, goals, or political vision. He added that he expects France to overcome these turbulent weeks but as a result, young protesters, or “saboteurs” to become isolated and drawn to terrorist groups while the right wing, seeking law and order, takes over.
As for Emad El-Din Hussein, editor-in-chief of the private Al-Shorouk newspaper, he focused on why French President Emmanuel Macron backed off despite initially stating there would be no compromises? Was his submission to protesters’ demands a mistake? Hussein argued that unlike previous French rail strikes which infolded over summer, a majority of the people supported recent demands, raising the bar even higher. Hussein’s concern seemed to be the spread of such demonstrations to more countries, especially as social media gave the events an international dimension.*


Como puede apreciarse, las dos interpretaciones lo hacen en esa clave de "Primavera francesa", preguntándose por la efectividad de las respuestas dadas desde el gobierno de Macron y por los efectos de la extensión de los conflictos a través de las redes sociales. Este último aspecto es otra de las preocupaciones egipcias, que ven en las redes un foco de peligro por el contagio que suponen en cada caso.
La interpretación en los dos medios privados parte de la analogía entre ambos conflictos como económicos, más que políticos. Se introduce así otra idea recurrente: mientras se mantengan los niveles de "bienestar" controlados, la politización será mínima. La distinción entre lo económico y lo político sirve para justificar la falta de derechos democráticos y el clima de represión, manteniéndose el mensaje global de que lo que preocupa a los pueblos es su bienestar económico más que las cuestiones políticas. Se mantiene así la idea de un autoritarismo aceptable mientras se mantengan controladas las cuestiones económicas. De hecho, la palabra "politización" se suele entender como una crítica en beneficio de una idea de objetivos nacionales compartidos bajo el mando de la presidencia. Lo político, viene a decirse, es "división" y la división trae conflictos e inestabilidad, alejando al pueblo del bienestar. Se olvida, obviamente, que el pueblo francés no renuncia en nada a la política y que no la considera una carga sino una parte de su vida e identidad.
En esto se muestra la preocupación egipcia por el deterioro de la situación económica o, si se prefiere, más concretamente, por la caída sobre el pueblo de las medidas de recortes de subsidios y subidas de precios, algo que el pueblo egipcio padece tras unos años de inflación galopante (ahora del 17%, como un dato bajo), devaluación brutal de la moneda y subidas del precio de la energía. En esta circunstancia, se plantea si las concesiones de Macron no son un error, una muestra de debilidad y, algo peor, una incitación a las protestas fuera de sus fronteras. Si la gente ve que sus gobiernos ceden a las presiones, la idea de la inevitabilidad fracasa.


La idea de que los "jóvenes" participantes en las protestas pueden acabar derivando hacia el terrorismo es una idea desconectada de la realidad francesa, una interpretación desde la perspectiva egipcia en donde la radicalización lleva hacia el terrorismo islamista. Aquí se fuerza en exceso la lectura local de los hechos de Francia ya que por violentos que hayan resultado ser las manifestaciones no conllevan una radicalización religiosa que se confunda con el terrorismo, que es otra cuestión que tiene que ver poco con la subida de los carburantes.
El movimiento de los "chalecos verdes" no es definido como un "movimiento juvenil", pero sí lo fue en gran medida la "Primavera Árabe", en donde se hablaba directamente de los "jóvenes" y sus reivindicaciones políticas, sociales y económicas de futuro. De nuevo se fuerza la interpretación de los hechos para extender la comparación.
En la segunda parte del resumen de prensa, Daily News Egypt se centra en los artículos publicados en los diarios privados Al-Youm Al-Sabea y Al-Watan, junto al estatal  Al-Akhbar, que añaden otro componente interpretativo egipcio, las teorías de la conspiración internacionales:

Karim Abdul Salam from Al-Youm Al-Sabea private newspaper opinionated that the protests are not spontaneous reactions to the government’s decisions, suggesting as proof that violence has not ended when the government backed off. Thus, Abdul Salam suggested that those movements are supported by outside states and entities, as happened in Egypt before, he argued.
From a similar approach, Atef Zidan highlighted in his piece for state-owned daily Al-Akhbar how US President Donald Trump seemed to rejoice about the violent incidents, which in his opinion shows how US interests and conspiracy do not care about the destruction of states and bloodshed among peoples, just as with the Arab Spring. To him, the EU is threatened by destruction and division as US intelligence bodies continue to conspire. He added that France is now having a taste of such American medicine, which Egypt was able to overcome during the “so-called Arab Spring.”
Finally, Saeed Al-Lawendy opinionated in the private Al-Watan newspaper that the violence shows that protesters took advantage of the backup of both the extreme right wing and left, in addition to US meddling as a punishment for Macron who suggested Europe should have its own army.

Las tres interpretaciones sirven en este caso para transmitir y reforzar la idea de que existen esas conspiraciones internacionales que, sostienen, se padecieron en Egipto en la Primavera de 2011. Por sorprendente que parezca para quien no esté acostumbrado, se sigue alimentando la teoría de que la Primavera fue una conspiración contra el mundo árabe alentada desde los Estados Unidos respaldando a los Hermanos Musulmanes, que serían utilizados para su destrucción.
Estas teorías conspiratorias contra el mundo árabe en general y Egipto en particular son el pan de cada día, la columna vertebral de la manipulación que sirve para justificar las reacciones de los que sostenían a los dictadores y a sus regímenes autoritarios y a los que ahora se muestra como paradigmas de estabilidad e independencia. Esto es una constante en los medios egipcios que juegan con el miedo a ser objeto de esas conspiraciones destructivas, mostrando sus efectos en países vecinos como Libia y Siria. Esa línea interpretativa es uno de los principales filtros de análisis de la situación internacional y nacional.


La idea de que el movimiento de los "chalecos amarillos" ha sido creado por los Estados Unidos como "venganza" contra Macron por alentar la existencia de un ejército europeo es tener en poco la idea que mueve a la sociedad francesa. Es, de nuevo, una forma interpretativa que justifica lo que hay en función de hipótesis que ayudan a creer que todo es conspiración y que cualquier reacción ciudadana es el resultado de maniobras oscuras, de intentos de destruir el mundo árabe, el islam o a las familias egipcias, según toque el día.
De lo mismo han sido acusados los jóvenes activistas egipcios, convertidos en "traidores", en "agentes enemigos"; de lo mismo son acusadas quienes reclaman los derechos de las mujeres, pues el feminismo es otra conspiración para destruir el mundo islámico y su santa división de funciones masculinas y femeninas, ir contra el orden divino; etc.

Que Trump haga declaraciones a través de sus tuit zahiriendo a Macron no implica una conspiración norteamericana contra Francia, simplemente muestra que Trump es un bocazas, algo que necesita mucha más explicación y todo el mundo entiende.
En días anteriores, otros medios han jugado con la idea de que las protestas de Francia están organizadas por los Hermanos Musulmanes, lo que supone la culminación lógica del delirio egipcio, de la manipulación informativa, ante la que cualquier otra idea queda en ridículo. Es una forma de mantener a los egipcios quietos, dentro de su burbuja informativa y política.
La síntesis de los artículos de opinión que Daily News Egypt nos trae muestra claramente las líneas sobre las que se trabaja en los medios para evitar los "contagios" políticos de los hechos exteriores. La politización que se advierte choca, en cambio, con la petición egipcia de que no se "politice" el caso de la crisis abierta por el asesinato del periodista disidente saudí Jamal Khashoggi o la crisis reabierta con Italia por el caso del doctorando Giulio Regeni, otro crimen político.
Las lecturas egipcias de la crisis francesa de los "chalecos amarillos" son, en el fondo, una lectura de su propia crisis y la falta de valor para enfrentarla directamente. La cuidadosa sintonía interpretativa de los medios muestra el efecto unificador que el triple trazado institucional para el control de los medios tiene. El mensaje lanzado es el peligro de mimetizar la crisis francesa como una alternativa factible. El presidente al-Sisi ya advirtió hace unos meses de que las vías de las protestas no llevarían a ningún puerto y no se tolerarían. Por si acaso, los medios redundan en la idea de lo peligroso que es dejarse manipular desde el exterior. La idea egipcia es el sacrificio abnegado mientras el cuerpo aguante.
Un dato final, The National informa hoy mismo de la paralización en Egipto de la venta de los chalecos amarillos, interpretándolo como una medida de seguridad ante el contagio de lo que ocurre en Francia a poco más de un mes del aniversario del 25 de enero. Otros medios se van haciendo eco de lo mismo. El diario señala:


Egyptian authorities have quietly introduced restrictions on the sale of yellow reflective vests, fearing opponents might attempt to copy French protestors during next month's anniversary of the 2011 popular uprising that toppled autocrat Hosni Mubarak.
Security officials and retailers said industrial safety equipment dealers have been instructed not to sell yellow vests to walk-in buyers and to restrict business to wholesale sales to verified companies, but only after securing police permission. They were told offenders would be punished, the officials said without elaborating.
Six retailers in a Cairo downtown area where industrial safety stores are concentrated said they were no longer selling yellow vests. Two declined to sell them, giving no explanation, but the remaining four told The Associated Press they were told not to by police.
"They seem not to want anyone to do what they are doing in France," said one retailer. "The police came here a few days back and told us to stop selling them. When we asked why, they said they were acting on instructions," said another. Both spoke on condition of anonymity for fear of reprisals.
Security officials said the restrictions would remain in force until the end of January. They said industrial safety product importers and wholesale merchants were summoned to a meeting with senior police officers in Cairo this week and informed of the rules.**


Las medidas muestran el temor del contagio. Este solo tiene sentido en la situación de malestar creciente por la situación económica y política del país. La propaganda no permite llegar a final de mes y probablemente solo traiga más irritación. El pueblo egipcio, al que se despolitiza, no puede en cambio ignorar su propia crisis ni llevarla con la sonrisa patriótica que se le pide.
No sabemos si la campaña mediática hablando de conspiraciones extranjeras servirá para frenar el malestar, pero pronto habrá ocasión para comprobarlo.


* "Op-ed review: Yellow Vest movement denounced, writers adopt conspiracy theory" Daily News Egypt 0/12/2018 https://eklutdvotyzsri.dailynewssegypt.com/2018/12/09/op-ed-review-yellow-vest-movement-denounced-writers-adopt-conspiracy-theory/
** "Egypt restricts sales of reflective yellow vests to prevent protest" The National - AP 11/12/2018 https://www.thenational.ae/world/mena/egypt-restricts-sales-of-reflective-yellow-vests-to-prevent-protests-1.801352


viernes, 29 de julio de 2016

En la Historia, el pez chico se come al grande

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Más allá de la fuerza y de la coacción, lo que caracteriza a los regímenes autoritarios e la necesidad de imponer una verdad. Nada repele más al poder que la divergencia. Por ello necesita asegurarse que su visión del mundo es única y verdadera. El poder absoluto es dogmático por naturaleza; no debe ser discutido, como nos han enseñado de Orwell a Foucault. Es la verdad y punto. Nada satisface más al régimen autoritario que la retractación, que desandar el camino reconociendo el error. Los regímenes más autoritarios disfrutan difundiendo las imágenes de personas reconociendo estar equivocadas.
La práctica totalidad de los medios egipcios traen destacada la noticia de la condena a un año de cárcel del que fuera Auditor General del Estado, Hisham Geneina. Este caso lo hemos tratado con anterioridad y esta es la noticia tal como nos las ofrece escuetamente el periódico estatal Ahram Online:

A Cairo misdemeanor court sentenced Thursday afternoon the country's former top auditor Hisham Geneina to one year in jail and an EGP 20,000 fine for “spreading false news” about alleged corruption in the public sector. The court also set EGP 10,000 bail pending an appeal.
After the verdict was announced, Geneina told Al-Ahram Arabic news website that he intends to post the bail and proceed with an appeal to prove his innocence of any wrongdoing.
Geneina, the former head of the Central Auditing Agency, is accused of “spreading false news to disturb public order” over his report claiming that theft by public officials has cost the country’s treasury EGP 600 billion since 2012.
In January, Egypt's prosecutor-general issued a gag order on the publishing of details from Geneina's report.
In March, President Abdel-Fattah El-Sisi dismissed Geneina from his post and appointed his deputy, Hesham Badawy, as the acting head of the Central Auditing Agency. Shortly after, Egypt's parliament confirmed Badawy as new top editor.
State Security prosecutors charged that Geneina had exaggerated the sums lost to corruption by including violations that took place prior to 2012 in his reports, and that he had abused his position as head auditor in gathering documents to make his case.
Geneina has maintained that his estimation of losses to government accrued due to corrupt practices referred to the three years after 2012.*


El caso muestra el concepto de "verdad" y de sus efectos que caracteriza al régimen egipcio. El principio general es que cualquier información que pudiera afectar a la percepción positiva de Egipto es, por principio, "falsa". En la categoría de "falso" entra todo lo que el gobierno egipcio niega: es "falso" que haya desapariciones, por más que los familiares no encuentren a sus desapariciones; es "falso" que haya habido un atentado contra el avión ruso, por más que los rusos, los terroristas y todo el planeta lo den por hecho, es falso que Giulio Regeni haya sido secuestrado, torturado y asesinado, es falso que las islas de Tiran y Sanafir hayan sido egipcias, etc. Este "etcétera" es larguísimo pues las contradicciones del régimen son constantes y cada vez mayores en cantidad e intensidad, por decirlo así. Desde su propia "ficción fundacional" (la autodescripción de su origen) hasta el último acto realizado debe haber esa coherencia discursiva que repite que es "liberal", "antiterrorista", "moderado", etc.

El hundimiento del turismo, por ejemplo, no se debe a las circunstancias negativas que el gobierno acumula, incluido el bombardeo de turistas mejicanos por parte del Ejército. Se debe a campañas engañosas creadas por los enemigos de Egipto para hacer fracasar sus proyectos. La ampliación del Canal de Suez fue presentada como un gran logro del poder egipcio, de su capacidad de sorprender al mundo con obras faraónicas. Los que se sorprendieron realmente eran los expertos en tráfico y comercio internacional que anunciaban una crisis por llegar y el consiguiente descenso del tráfico en la zona. Pero decir eso era "alta traición" y había que quedarse con la imagen del presidente, con uniforme militar esta vez, agitando la banderita para animar a todos en aquella inútil obra cuyos costes se desconocen y que significó el desplazamiento de muchas personas a las que no se dio opción. Hoy las cifras del tráfico son un desafío a la verdad oficial. También fueron tildados de "traidores" o de "conspiradores" internacionales los biólogos que hablaban de la incidencia en el eco sistema.


Mada Masr incluye hoy un divertido artículo —un fino ejercicio de ironía, como se hace explícito al final— con el título "Spy sharks in Egypt: A history" en el que se recogen las informaciones sobre los "incidentes" con tiburones y que también han sido vistos como conspiraciones contra Egipto. El artículo, muestra del humor egipcio cuando le dejan salir, recoge informaciones sobre los casos:

Egypt faces many and various ills — there are problems with the economy, problems with tourism, problems with human rights. But perhaps the greatest of its problems are often invisible. Gliding underneath the water, with only a proud fin to signal its presence — a menace to national security and tourism alike — we speak of none other than the spy shark.
The most recent shark attack was in Ain Sokhna in June 2016, when spy sharks were delivered by shadowy “international organizations" in a suitcase to terrorize innocent swimmers.**


El humor egipcio acaba riéndose del ridículo de las conspiraciones constantes. Recordemos que aquí le dedicamos una entrada del blog (ver entrada) precisamente al ataque de un tiburón a un joven egipcio. Con una rapidez insólita y en fin de semana, los expertos por un lado y las autoridades por otro fueron alejando el incidente de las playas para tranquilizar al turismo, además de sentenciar finalmente al joven por haber provocado a los pacífico tiburones mar adentro, que es donde deben estar. Las bromas del artículo tienen un fondo (y una superficie) de verdad. El texto se cierra con la siguiente nota: « This is a satirical article, written in response to local media reports on shark sightings in Egypt in recent weeks»**.
Hablar de los ataques de los tiburones es parecido a lo que ha hecho Hisham Geneina: difundir noticias falsas. Cuando le puso cifras a la corrupción existente en Egipto, inmediatamente fue atacado y acusado. En primer lugar de ser un agente de los Hermanos Musulmanes. Es la acusación más obvia y recurrente. Inmediatamente se pusieron en marcha los mecanismos para establecer "dos verdades": que Geneina era un terrorista y que la corrupción era mucho menor de la expresada por sus cálculos escandalosos.


El absurdo del régimen egipcio ha llegado a tal extremo que no se puede decir que existe la corrupción cuando fue ella en gran medida la responsable de la caída del régimen de Hosni Mubarak. En estos días se ha condenado a otro ministro —el de turismo— por ganancias ilícitas. No es el único, desde luego. ¿Por qué no decirlo? ¿Por qué es alta traición hacerlo si es un problema real, algo que todos los egipcios conocen y padecen por décadas?
La respuesta es "hipocresía". Hay una hipocresía personal que se puede trasladar a un régimen en su totalidad. Esto es factible cuando el régimen asume una características de perfección incuestionable. El ejercicio de humor constante de los egipcios respecto al poder es precisamente por sus pretensiones de "verdad" —diga lo que diga— y de "respetabilidad" —haga lo que haga—. El poder es el poder, la verdad, la seriedad contraria a lo carnavalesco bajtiniano. Por eso el poder es monológico: una sola, dogmática y autoritaria voz. Desde este principio es fácil entender que la "solución" al radicalismo sea que los sermones de los viernes se escriban todos en el Ministerio. Un sola voz en todos los ámbitos.


Lo monológico, autoritario, es enemigo de lo que abre otras posibilidades, enfoques distintos. Sus versiones y soluciones deben ser únicas, convirtiendo todas las demás en mentiras. De ahí las condenas constantes a periodistas y artistas por la divergencia. Los que han sido encerrados por decir que las islas de Tiran y Sanafir pertenecen a Egipto después de que el presidente —en un ejemplo claro de "el Estado soy yo"— se las diera ("devolviera" en la versión oficial, la verdadera) al rey Salman de Arabia Saudí, una amigo. Repetir lo que ponen los libros de texto es traición.
Un ejemplo más de intransigencia monológica en estos días nos lo ofrece la campaña contra el filme de Mohamed Diab, "Clash", un tema destacado en toda la prensa y motivo de controversia. El filme se estrenó en el Festival de Cannes con gran éxito, pero al gobierno no le gusta —como la cuantificación de la corrupción, como los tiburones que muerden a los provocadores bañistas— la visión que se da del país, algo que considera que es misión suya, por lo que el director se queja de las campañas en su contra. Egypt Independent lo cuenta así:

Movie director Mohammed Diab has expressed his anger at alleged attempts to undermine the Egyptian release of his political drama “Eshtibak" (Clash, 2016), which went on general release in Egypt on Wednesday.
The controversial movie is being shown at 36 cinemas across the country, having premiered in Egypt on Sunday.
However, Diab says that the release has been hampered on several fronts, due to factors that are more than coincidental, and that reflect the government’s desire to see the film flop at the box office.
"Some cinemas did not display the posters, and the poster distributor withdrew just a few days before the movie release in Egypt. All of these things were more than a coincidence. They were intentional," he said.
He also alleges that the government had originally planned to sabotage the film after its release, limiting it to just a few screens and then removing it after just a few days, suggesting the movie was a flop with audiences.
However, Diab claims the government dropped the plan after it saw how popular the movie had become internationally, receiving high praise from foreign critics and movie industry insiders, despite being panned by many Egyptian reviewers on political grounds.
The 98-minute film, written and directed by Diab, depicts the political turbulence and uncertainty after the ouster of former president Mohamed Morsi in 2013, particularly the conflict between supporters of the Muslim Brotherhood and those backing the military.
The film was set entirely in the back of a police van, into which both Brotherhood and military supporters had been thrown in the wake of demonstrations following the overthrown of Morsi in July 2013.***


A los gobiernos autoritarios no les suelen gustar los espejos y prefieren los retratos de encargo, en los que es más fácil salir favorecidos. Pero el papel del arte es sostener el espejo de las percepciones ante los caminos descuidados de la sociedad, por usar el símil de Stendhal.
Puede que realmente sea el foco internacional en el caso lo que ha hecho que los obstáculos sean más sinuosos y discretos de lo habitual. El propio director y guionista, Diab —que ha pedido que no juzguen el filme antes de verlo, algo inútil, pues verlo ya es complicidad— se ha encargado de difundir una carta de apoyo firmada por el actor Tom Hanks en la que valora el filme, el trabajo de los actores y —lo más importante— su capacidad para mostrar un Egipto más allá del "terrorismo" y las "pirámides", que son las dos formas de presencia egipcia mayoritarias en el exterior, por más que les pese a los que creen que la humanidad entera pasa el día pensando en cómo hacer que Egipto fracase. No es fácil corregir esto cuando todo el día se está repitiendo que esa conspiración existe.


Pero la hipocresía gubernamental y del régimen en su conjunto vive en una ficción y por eso le asustan las otras ficciones, las del Arte, que tienen una capacidad de revelación frente a las suyas, cuya función es la ocultación. El artículo sobre los "tiburones espías" es literario, no por ello falso. Revela más sobre lo que está ocurriendo en el Egipto actual que cualquiera de las declaraciones absurdas del Ministro de Asuntos Exteriores contando al mundo lo equivocado que está. Por eso el arte y los artistas sufren censura y represión respectivamente. Lo que quedarán como Historia de lo ocurrido estos años serán películas, grafitis, novelas, canciones, etc. todo lo que no ha sido contaminado por el oficialismo del poder. La producción oficialista se desechará como fruto de la propaganda, destinada a encubrir lo que ocurre.
Es difícil que los problemas que padece Egipto se solucionen de esta forma, ocultando lo que ocurre y sancionando o silenciando a los que tienen una versión distinta de la realidad. Parte del problema —cada vez más— son las malas soluciones. Es decir, las que le parecen buenas.


El director Mohamed Diab ha tratado de hacer una película sobre el país, sobre su realidad conflictiva. En vez de ocultar los problemas y las tensiones vividas y actuales, el régimen prefiere su propia versión:

“The film is not attacking anyone. It just depicts the hysteria and polarization in the country in a humane way, and that was the opinion of various cinema critics with a variety of political affiliations,” Diab said.
The film has been slammed in the Egyptian media for allegedly misrepresenting the range of political opinions in the country and depicting Egypt in a bad light. Amany a-Khiat, the presenter of the TV show “Ana Masr”, aired a report about Diab, describing him as an activist who was educated abroad and who is disloyal to Egypt.
However, despite the rough reaction in Egypt, Eshtibak was selected to open the "Un Certain Regard" category at the Cannes Film Festival this year and received several good reviews in the international press.
Obstructing the film's distribution in Egypt would be a "scandal", says Diab, after it got such a positive response at Cannes.
Diab said that the film was sold to 20 countries in Europe, North America, Latin America and Asia. It will be screened in around 200 theaters in France.
“But the most important success should be in Egypt and with the Egyptians whom the film is targeting,” Diab said.***


La explicación es obvia: Diab ha sido educado en el extranjero. ¡Empezáramos por ahí! No hace falta explicar mucho más; todo queda claro. "Activista" y "desleal". Debería compartir celda con Hisham Geneina, pues ambos son culpables del mismo delito: difundir mentiras para hundir a Egipto. Todos los que se han formado en el extranjero —¡qué remedio!— padecen similares sospechas: ¿qué has aprendido allí, sigues siendo egipcio o egipcia o en el extranjero te han cambiado?

Se equivoca Diab en una cosa: no es necesario atacar a nadie. La simple divergencia entre la verdad oficial y cualquier otra formulación es considerada como un ataque. No hace falta más. Lo mismo ha ocurrido con otros filmes, novelas o cualquier otra forma de arte. Si la gente quiere entender cómo funciona el acoso sexual en Egipto no escucha los discurso oficiales; ve la película de Mohamed Diab "Cairo 678" (678, 2010) en la que se ve cómo el poder egipcio (era la época de Mubarak) niega la existencia de los problemas.
Cada día que pasa es más difícil mantener las palabras aisladas de la realidad, cada hay más distancia entre lo que se cuenta y lo que se ve. Y cada día habrá más personas tentadas a decir que eso no es así. Tendrán la tentación de contarlo en una novela, en un artículo, con fotografías, en pinturas, en obras de teatro... Y la respuesta tendrá que ser cada vez más dura y absurda. ¡Son malos egipcios, desleales! Silenciándolos, castigándolos, lo único que consigue en régimen es profundizar en su propia ceguera, ahondar en sus errores y no resolver nada, pues todo se agravará ante la ausencia de una crítica verdadera, que es de donde saldrían soluciones a los problemas. Pero el presidente ya les advirtió a todos que las mentiras estaban sueltas y que solo debían escucharle a él. No hace falta más.
A diferencia de lo que ocurre en la Naturaleza, en donde el pez grande se come al chico o el tiburón al bañista, en la Historia es frecuente que sea el pez chico, si la verdad está de su lado, el que se acabe zampando al tiburón. Por muy potentes que sean los altavoces, no hay mucho que hacer si la orquesta es incompetente y la música mala.


* "Egypt's former top auditor Geneina sentenced to 1 year in jail for 'spreading false news'; court sets bail" Ahram Online
** "Spy sharks in Egypt: A history" 27/07/2016 http://www.madamasr.com/sections/lifestyle/spy-sharks-egypt-history
*** "Director of political film 'Clash' angry at efforts to sabotage Egyptian release" Egypt Independent 27/07/2016 http://www.egyptindependent.com//news/director-political-film-clash-angry-efforts-sabotage-egyptian-release





lunes, 28 de diciembre de 2015

La explicación egipcia o por qué todos conspiran contra mí

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
En estos momentos del año los medios de comunicación suelen hacer repaso de los acontecimientos más relevantes del año. Los de deportes recogen los mejores goles, las mejores canastas, los mejores golpes con palos de golf, bates de béisbol, raquetas de tenis. En fin, nos dan cuenta cada uno de lo que consideran más relevante acontecido a lo largo de los 365 días anteriores al relevo del año.
Egipto, por supuesto, lo hace también. Me imagino que harán también los mejores goles, las mejores series, etc., como todos lo demás. Pero seguro que en muy pocos lugares se hace la lista de las mejores conspiraciones del año, como han hecho en la publicación Mada Masr.
Si decía Roland Barthes que para estudiar los signos no había como Japón, el paraíso del semiólogo, los que quieran saber sobre conspiraciones deben necesariamente estudiar Egipto o más bien a los egipcios. 
Al poco tiempo de escribir sobre Egipto, me sorprendió el comentario de un egipcio sobre uno de los artículos. Le estuve dando muchas vueltas hasta que llegué a la conclusión de que pensaba que yo no era yo. Es decir, pensaba que yo firmaba los artículos pero que era otro el que los escribía. Más que llegar a entenderlo, me costó asimilarlo porque uno es partidario del principio de la navaja de Ockham, que lo que parece más sencillo es lo que suele ser verdadero. Pero pronto te das cuenta de que ese principio no funciona en Egipto. Bueno, en realidad sí funciona, pero ellos no lo aplican. 


Los ejemplos de las conspiraciones de Mada Masr lo dejan en evidencia claramente. Ser lúcido en Egipto, es decir, intentar encontrar explicaciones a las cosas sin recurrir a las teorías conspiratorias que están en el ambiente tiene mucho mérito y no está al alcance de cualquiera. Las mentes racionales, lógicas y dadas a la reflexión lo deben pasar mal en ocasiones ante la barrera que tienen enfrente.
Esta es la presentación que hacen de la relación de teorías conspiratorias de 2015. No tiene desperdicio y felicitamos a la publicación por el esfuerzo de síntesis y explicación:

Since the January 25 revolution, talk about conspiracies aiming at state collapse and Egypt’s general demise have become commonplace. The revolution or uprising was itself, of course, seen as a conspiracy from the start – protesters were apparently being bribed by powers as diverse as Israel and Iran with promises of free KFC meals.
But following the ouster of Muslim Brotherhood-affiliated President Mohamed Morsi in 2013, conspiracy talk has become an essential part of the official narrative. In his speeches, President Abdel Fattah al-Sisi himself has referenced several times the plots that Egypt faces from the Muslim Brotherhood and their allies, namely Qatar and Turkey.
This year, however, has had its unique share of the conspiracy talk, so here we share 2015’s most interesting conspiracies against Egypt.*


Lo más importante es tomarse en serio la lista o, mejor, pensar que realmente muchos se la toman en serio, que creen en esas conspiraciones para explicar lo que les ocurre o lo que les podría ocurrir. De muchas de ellas hemos dado cuenta aquí; de otras no lo hemos hecho porque pensábamos que algunos creerían que se exageraba. Creo que, incluso, se han dejado algunas en el tintero. Está bien que señalen que forman parte de esa "narrativa oficial", que se entremezclan en discursos, declaraciones actuando como "gluones", las partículas que mantienen unido los quarks para que eso que llamamos realidad se mantenga unido. Sin conspiraciones, todo sería caótico, inexplicable, profundamente efímero y cambiante. Las conspiraciones, por el contrario, son de larga data. Se mantienen en el tiempo reajustándose a las circunstancias y manteniendo lo esencial.
¿Cuáles son las mejores conspiraciones del año 2015? Para la publicación son estas:

The Supreme Council of the World
This is by far this year’s best conspiracy. Hurricanes, sandstorms and earthquakes are no longer the acts of nature. Actually they are the work of the Supreme Council of the World, which is a secret evil organization composed of international intelligence bodies that plot against countries like Egypt. This organization, as described by the former head of the Armed Forces Center for Strategic Studies General Hossam Sweilam, has sophisticated weapons such as the Alaska-based HAARP system that can used to cause crustal deformations in the earth that could lead to earthquakes and other natural disasters. Mind-controlling radio waves are used to keep populations submissive and compliant.*

Una mezcla de SPECTRA y las siete plagas, el Consejo Supremo del Mundo puede atentar contra tus planes provocando todo tipo de desastres aparentemente "naturales" o controlando la mente de la gente. Si creen que es broma, vean lo que publicó The Daily Beast en mayo de este año con el divertido titular "Egyptian TV: America Controls the Weather—and Is Using It to Destabilize the Middle East. Oh, and the rap group Jedi Mind Tricks is somehow in on it":

“My apologies today. It is an exceptional episode,” says Tamer Amin, one of Egypt’s biggest media personalities. “We’re going to try and do something a bit different [and] get away from the ongoing events.”
What follows in the two-hour episode of In the End makes for riveting television: weather control machines, lyrics from the rap group Jedi Mind Tricks, and a shady cabal—the High Council for the World. What ties them together is Egypt and its struggle against terrorism and Western conspiracies.
Amin’s network is not government-owned, although he used to be a presenter on state television. But the track of the episode is a crude—but clear—pro-government argument.
Amin is going to try to convince his viewership that Western governments like the United States control the weather.
“We’re doing what resembles an episode with a message,” Amin says, before going on to deliver a critique of media in Egypt. “I don’t have a problem if we criticize, but distortion? I feel (it’s happening)—a lot of the time, it’s possible it’s intentional. I always see my enemy. What does my enemy mean?”
Soon General Hossam Sweilam, a former general and head of a military think tank, explains fourth- and fifth-generation warfare. The theory, which has been a mainstay of Russian military thought, seeks to explain that warfare has evolved beyond traditional armies to rely on proxies, psyops, and misinformation as the primary weapons.
Men in uniform—police and army included—purport that the uprising that ousted President Hosni Mubarak and has led to instability ever since was caused by American-funded groups and media, in cooperation with Israel, Qatar, and Iran. The conspirators vary based on who is speaking.**



Todo se aclara mediante la teoría conspiratoria. Nada ocurre porque la gente esté harta de aguantar al mismo señor en el poder durante treinta años de latrocinio, aburrimiento y corrupción. ¡Nada de eso importa! La revolución se hizo por agentes extranjeros empeñados en evitar que Egipto se convierta en la superpotencia que fue en la época de los faraones. Todo tiene explicación y ellos lo saben.
Uno puede pensar que esto solo puede convencer a ignorantes. Parte del problema es que además de a los ignorantes convence a una parte importante de la población, bombardeada constantemente con este tipo de argumentos. A los que han nacido rodeados de este tipo de patrañas, todo les parece correcto. Y esas patrañas, con distinto signo, se las lleva contando desde que abren los oídos al mundo.


La segunda de las conspiraciones recogida por Mada Masr tiene connotaciones teológicas: "The Mecca crane accident and the geophysical weapon". ¿Cómo explicar que a los buenos musulmanes que van a La Meca a hacer su peregrinación les aplaste una grúa? Lo de la predestinación está bien, pero fastidia. ¿Por qué no hacerlo parte de la conspiración?

This year several deaths can be directly attributed to the Supreme Council of the World. A crane collapse in Mecca Grand Mosque during the pilgrimage season that left over 107 people dead was, Sweilam claimed, not an accident brought about by negligence or strong winds. It was rather caused by the use of a special geophysical weapon, which affects the weather and causes rains and storms ultimately leading to the collapse of the crane. The weapon makes up part of the arsenal of fourth-generation warfare.*

La idea de un dios bromista y mal intencionado que te hace ir a La Meca en peregrinación para allí ser aplastado es demasiado irreverente y lleva el fatalismo más allá de lo aceptable. Es mejor, por supuesto, —los accidentes no existen— aceptar la conspiración del Supremo Consejo Mundial y que con esos aparatos que tienen hagan temblar la tierra lo suficiente como para que la grúa caiga. Así el terrible accidente —la absoluta chapuza— se convierte en un crimen odioso contra los piadosos peregrinos. Algunos evidentemente le sacarán buen provecho, pues acaban convencidos de que los demás son responsables de todo lo malo que ocurra.
La siguiente conspiración en la lista tiene ilustres introductores:

Fourth-generation warfare
President Sisi himself has been key at bringing the terms fourth-generation warfare – a term first coined by American analysts in the late 1980s – into Egyptian political discourse. In a speech at the Military Academy, Sisi told students that this warfare is a “science”, saying they need to be prepared and on high alert for “exploitation”, so “no one conducts information warfare on you.”
He went on: “This was never lost on me. I don’t want it to be lost on you.”
Sisi’s speeches have often alluded to the possibility that modern communication channels, psychology and advanced technology are being deployed to create divisions and harm Egypt from within.
Proponents of the theory such as Amr Ammar, who describes the uprisings of 2011 as the “Hebrew Spring”, has been hosted on several talk shows.*

El presidente egipcio sabe mucho de la guerra de la información porque era de lo que se encargaba cuando el presidente Morsi (¿fue él?) le llamó a formar parte del gobierno de los islamistas como parte de la cuota militar.


La obsesión de que se trata de dividir a los egipcios —¡como si ellos no se las apañaran bien en esto!— es constante. Claro que "los egipcios unidos" significa "monolíticamente alrededor del presidente", como ha ocurrido con las elecciones parlamentarias, en la que los electos tienen que formar parte de un solo bloque o ser vistos como una amenaza a la integridad y unidad de los egipcios. La obsesión monolítica es muy importante entre los egipcios y el más claro signo de sus dificultades para el diálogo nacional. Si todos los que no están conmigo están contra mí, ¿cómo dialogar con los otros? Solo cabe el exterminio del estigmatizado, del demonizado, del desnacionalizado. Esto forma parte importante del drama egipcio.
Ver la revolución de 2011 como una maniobra para desestabilizar y destruir el país, como se dice, es uno de los mayores absurdos, además de una de las mayores injusticias históricas que se han podido cometer. La incapacidad para interpretar su propia historia más que en estos términos absurdos es una gran carga para resolver los problemas. El otro es el problema. Siempre.
De la siguiente conspiración también dimos cuenta aquí:

The Muslim Brotherhood is a masonic group
Since its ouster from power, the Muslim Brotherhood has been widely demonized. This process reached new levels of implausibility, however, when a National Security officer who investigated Mohamed Morsi’s espionage case testified that the Brotherhood is a masonic group that aims to bring a “new religion” to Egypt. Adel Azab, head of the National Security Agencies’s extremist activity investigations department, supported his allegations by saying that Hassan al-Banna is not the real name of the group’s founder and that his father was a Moroccan Jew who relocated to Egypt.*

La entidad de los que dicen estas cosas sorprende. Uno esperaría de las personas que han puesto sus manos en la dirección del país comportamientos más responsables, pero no es así. No se trata de "rumores"; se trata de declaraciones oficiales, de personas vinculadas a los aparatos del Estado que no tienen rubor alguno, probablemente porque realmente lo creen, en decir estas cosas y quedarse tan tranquilos.


Estar bombardeado todo el día por teorías de la conspiración de este calibre debe ser realmente agotador. Construir todas estas historias necesita de una mente especial y de un público muy dispuesto a creerlo. No siempre es fácil de encontrar en la historia situaciones como estas; no, al menos, de esta intensidad y variedad.
De la siguiente también dimos cuenta aquí: "Alexandria floods were caused by the Muslim Brotherhood". Las décadas de abandono de las infraestructuras de la ciudad hizo que se produjeran unas grandes inundaciones y muchas muertes, una gran cantidad de ellas por electrocución al caerse el tendido eléctrico, otro de males del país. Los apagones también suelen ser producidos por terroristas. Por eso el presidente prometió acabar con ellos desde su llegada al poder. Pero no son los terroristas los que cortan el suministro, sino la inutilidad y la corrupción galopante. Pero es más fácil echarle la culpa a los Hermanos o al que toque. Cuando ellos estaban en el poder, también provocaban los apagones para evitar que la gente saliera a protestar, se decía. El resultado es que ya está justificada la inundación de la ciudad por las manipulaciones de la masonería musulmana.


La galopante inflación de la economía egipcia, la debilidad de su moneda, etc. también tienen explicación conspiratoria:

Dollar crisis is also the work of the Muslim Brotherhood, unsurprisingly
If the Muslim Brotherhood is a masonic organization that with the help of the Supreme Council of the World was able to cause the Alexandria floods, it should come as no surprise that it is also behind the dollar crisis. Authorities arrested Brotherhood tycoon Hassan Malek alongside four other leaders in October on suspicion of plotting to destroy the Egyptian economy by destabilizing the pound. As owners of exchange outlets, Malek and other leaders were in possession of documents outlining plans to destroy the economy, and a set of instructions explaining how to drive down the price of the Egyptian pound. Everyone can relax now; the crisis was not the result of the decline in foreign reserves or increasing imports, as economic analysts say.*

Da igual que la libra empeore y que la inflación siga creciendo después de arrestar a sus causantes. Habrán dejado instrucciones o faltan por detener a sus perversos cómplices. Cuando se ha hecho público hace unos días el cálculo estimado de lo que la economía egipcia pierde por la corrupción, todos se han llevado las manos a la cabeza. Inmediatamente se ha creado un comité para evitarlo. 
De la que Mada Masr señala como la penúltima nos hemos ocupado aquí ampliamente, la del avión ruso de pasajeros:

The Russian plane crash and the international conspiracy against Egypt
The last three months of the year saw greater talk of international conspiracies against Egypt in the wake of the tragic Russian plane crash in October, which killed 224 Russian nationals. The Sinai-based militant group Province of Sinai claimed responsibility, and UK, US and Russian intelligence reports later confirmed these claims and deduced that an explosive device planted on board was the most likely reason for the crash.
Media personalities slammed the reports and used conspiracy rhetoric to divert attention from any failings on the part of Egyptian security. In order to manage the contradiction of Russia, one of Egypt’s strongest allies plotting with Western powers who are Egypt’s traditional enemies, the local media blamed the UK and US for plotting to destroy the relationship between Egypt and Russia.*


Esta historia continúa y deja al descubierto la forma en que actúa la mentalidad conspiratoria. Lo curioso es que Egipto, que es capaz de convertir cualquier cosa en un acto conspiratorio, hizo esta vez lo contrario: convirtió un acto conspiratorio (un atentado) en un "accidente". Todavía se sigue sosteniendo oficialmente que no se trató de un atentado (los terroristas tuvieron que mandarles la foto de la bomba usada y ni aún así), sino de un accidente. La conspiración, en este caso, es de segundo grado: todos tratan de convertir el accidente en un "atentado" para hundir a Egipto evitando que vayan los turistas. La cerrazón es de tal calibre que han llegado a colmar la paciencia de un aliado, Vladimir Putin, que ya no se molesta en decirles nada. Putin suspendió los vuelos a Egipto por la inseguridad de los aeropuertos (un bulo conspiratorio más), da igual que los periódicos ingleses recogieran testimonios de cómo se podían saltar los controles por una buena propina). El colmo del absurdo es cuando se aceptó que Putin y Obama (no tienen otra cosa que hacer) estaban conspirando conjuntamente contra Egipto en este caso. Todo el mundo lo vio normal.


La última de las conspiraciones egipcias señaladas en Mada Masr tiene su punto de ironía y puede que sea la única real:

After all, we could be the conspiracy ourselves
Outraged by the brief arrest of journalist Hossam Bahgat and business tycoon Salah Diab, television Lamis al-Hadidi made what might be considered the most insightful observation on Egyptian television. Hadidi believes that Egypt keeps on doing things that put it on the defensive and the country is paying an economic and political price for this.
“We don’t need anyone to conspire against us, we are the conspiracy itself,” she said. “We shoot ourselves with bullets.”*


Creo que no le falta razón. No hay mayores conspiradores contra Egipto que los propios egipcios inventando conspiraciones la mayoría de las veces para tapar la inutilidad de sus gobernantes, que se han aprendido bien los resortes para tener a la población viviendo entre disparates.
La conspiración continua alimenta además la creencia en ser literalmente el ombligo del mundo, el ónfalos, el lugar del que todo proviene, el punto de encuentro entre los hombres, los muertos y los dioses. Alentando este sentido histórico, los gobernantes mantienen en una ilusión de centralidad con la que compensan el estado actual de abandono. La explicación son las conspiraciones.
Mada Masr cuenta algunas, pero podrían añadirse muchas otras más, como la "conspiración del algodón", recogida por Al-Monitor, también en este año:

CAIRO — “There is a global conspiracy behind its disappearance.” This is a common justification reiterated by Egyptian industrialists and officials to explain the decline in the country's cotton economy. Egypt was previously a world leader in cotton production, its economy based upon this sector, with cotton bringing in foreign currency, as it was considered the most valuable cotton in the textile industry.
Despite the importance of this unique Egyptian crop, successive Egyptian governments have failed over the last 20 years to reform its production. Cities such as El-Mahalla el-Kubra and Kafr el-Dawwar depend entirely upon this sector, for which former President Gamal Abdel Nasser set up large textile factories that have now stopped operations, such as the Misr Beida Dyers and Misrayon & Polyester Fiber Co. This crisis threatens 1.2 million Egyptians and has led to losses of 1.8 billion Egyptian pounds ($235 million) in 2014.
Several unions, like the Textile and Weaving Union in Egypt, assert that there is a global conspiracy to ruin the Egyptian textile industry in order to benefit the imported clothes industry. Yet successive Egyptian governments’ policies have abandoned support for cotton farmers, while many countries, such as India and Turkey, provide up to 30% subsidies to this industry.***


Los expertos se desesperan intentado explicar el origen de los problemas. Pero es inútil: nadie entiende a los expertos y su jerga, pero todos entienden las teorías de la conspiración.
¿Por qué usar teorías de la conspiración para todo?  Hay dos motivos muy claros desde los distintos ángulos que implican. Desde el poder es un arma poderosa para justificar el abandono del país, la corrupción galopante que hace que el dinero vaya a donde no debe ir y no vaya a donde debe, justifica a los inútiles puestos a dedo en la economía, la enseñanza, el Ejército, la Policía o cualquier otra institución que tiene que dar explicaciones de sus errores. ¿Por qué no responsabilizar de una ola de calor a ese fantasmal Consejo Mundial? ¿Por qué no achacar al calor las muertes en hospitales y comisarías y no a las pésimas condiciones existentes? ¿Por qué no? Se comprende el interés de los que gobiernan en achacar sus errores e ineptitudes a las conspiraciones.


Pero desde el punto de vista del pueblo, ¿por qué se aceptan? Probablemente sean víctimas de su propio sentido del liderazgo, de ese verdadero culto hacia los que gobiernan. Hay una conjunción entre el que crea las conspiraciones y el que las acepta a ciegas, como una cuestión de fe. Es una especie de síndrome de Estocolmo colectivo en el que el secuestrado —un pueblo entero— no es consciente de su propio secuestro y vive en el delirio continuo. Ese delirio implica la fantasía prolongada y, como en los sueños, todo tiene sus propias reglas, su lógica extrema. Si todos conspiran contra nosotros, es que debemos ser muy grandes; cuantos mayores sean nuestros enemigo, más nos temen.
No solo el poder usa las teorías de la oposición, claro. La guerra de los rumores es entre todos. Si los Hermanos Musulmanes son masones, ¿por qué el presidente Al-Sisi no puede ser un sionista destinado a dividir a Egipto? Y así hasta el infinito.
Las Teorías de la conspiración son frecuentes en el mundo árabe, pero en Egipto se llevan la palma. Las conspiraciones de 2015 dejarán paso a las de 2016. ¡Felices nuevas teorías de la conspiración!



* Mai Shams El-Din, "A year of conspiracies" Mada Masr 27/12/2015 http://www.madamasr.com/sections/politics/year-conspiracies
** "Egyptian TV: America Controls the Weather—and Is Using It to Destabilize the Middle East. Oh, and the rap group Jedi Mind Tricks is somehow in on it." The Daily Beast 10/05/2015 http://www.thedailybeast.com/articles/2015/10/05/egyptian-tv-america-controls-the-weather-and-is-using-it-to-destabilize-the-middle-east.html

*** "Is there an Egyptian cotton conspiracy?" Al-Monitor 20/03/2015 http://www.al-monitor.com/pulse/originals/2015/03/egypt-cotton-production-increase-decrease-textile.html