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jueves, 25 de julio de 2019

La violencia familiar

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Estuvimos tentados ayer de incluir un nuevo caso de violencia sobre las mujeres al tratar lo ocurrido con Amira, la joven que víctima de un engaño fue apartada para su violación y cómo la joven de 15 apuñaló a su agresor. Sin embargo, preferimos hacerlo por separado por darse un componente esencial en el nuevo caso, la participación de la familia.
Recordarán los lectores de nuestro texto de ayer como se cerraba con las voces "piadosas" que justificaban lo ocurrido porque la joven había elegido "la senda del diablo" al ir con un amigo al zoo de Giza, donde se fraguó todo el engaño. El argumento contra ella es el mismo que se aplica contra otras muchas jóvenes en diferentes casos: la familia es el espacio de protección natural, el lugar del que las jóvenes no deben apartarse hasta que se casan.
En días anteriores criticábamos el planteamiento de achacar el elevadísimo número de divorcios en Egipto a la "falta de formación", lo que debía ser compensado con cursos obligatorios para poder graduarse en la universidad. Más allá de la futilidad de la medida, señalamos que eso dejaba fuera lo que ocurre en el mundo mayoritario, el rural, que va por otras vías muy diferentes y en donde se produce el fenómeno del matrimonio infantil, ya que en muchas familias, las hijas son usadas como moneda a través del matrimonio acordado, que tiende a ser por debajo de la edad para evitar las negativas.
Ese es un factor importante ya que deja a las mujeres sin capacidad de autonomía para poder superar el fenómeno del divorcio, controlado totalmente por los varones. La mujer joven a la que han casado por debajo de la edad, pese a que la ley lo prohíba, queda sometida a la voluntad del varón ya que es completamente dependiente al carecer de estudios u otra forma de ganarse la vida. Los premios oficiales a las madres ejemplares que sacan adelante a sus familias con enormes sacrificios suelen ir a manos de viudas, pero raramente a las divorciadas, que siguen estigmatizadas en la sociedad egipcia. Y no hay ninguna voluntad de que eso cambie. La mujer divorciada además del estigma sufre el acoso allí por donde vaya, ya que dan por supuesto su "facilidad" y necesidad de dependencia de los varones.
El caso que nos trae Egyptian Streets tiene una serie de agravantes importantes. Con el titular "Father Arrested for Allegedly Forcing 13-Year-Old Daughter Into Marriage", el diario nos da cuenta de los detalles:

A father in Al-Sharqiya governorate was accused of forcing his 13-year-old daughter Fatima into marriage and was arrested by police officers on Tuesday.
According to investigations conducted by the Attorney General’s office, the father had forced his daughter into marriage twice with a customary contract, before divorcing the first one and forcing her into a second customary marriage that resulted in her pregnancy.
The accused father was arrested and taken to the public prosecution along with the two men that the 13-year-old girl had married.
A source at Al-Sharqiya security department stated that during his interrogation, the father had said that he “wanted to protect his daughter and that the marriage was announced publicly, and would have become official until she turns 18-years-old.”*


La firma de un acuerdo previo hasta llegar a la edad necesaria para la celebración del matrimonio es una práctica que sirve para "dejar atado el negocio". De esa forma, el negocio —pues de eso se trata— se hace en la edad temprana sin que la niña tenga opción de elegir. Llegado el momento, vendrán a buscarla. Pero este caso tiene una serie de agravantes, como es un primer divorcio y un segundo matrimonio con embarazo, lo que hace sospechar que se ha ido mucho más lejos de lo habitual y que estamos ante otro tipo de práctica.
Una de las varias causas por las que los egipcios no tienen muy buenas consideraciones de los saudís es el fenómeno de los llamados "matrimonios de verano" (Summer Marriage) o "matrimonio turístico" (Turism Marriage), mediante el cual una persona rica paga la dote la familia para devolver tres o cuatro meses después, a veces antes, a la hija. Por supuesto, todo esto se disfraza de "piedad" y del contento de los padres por haber "colocado" a su hija en una "buena familia". Cuando la hija es devuelta, la familia, por supuesto, se queda con el dinero. Tendrá que pedir menos la próxima vez.
Esta práctica se ha denunciado en los campamentos de refugiados, los llegados principalmente de Siria, pero también de otros lugares, en donde los "piadosos" se acercan a "negociar" los matrimonios con las hijas asegurando a la familia que las sacarán de los campamentos, lugares en los que está en peligro constante por el acoso.


Uno de los peores episodios de la política egipcia reciente fue la actuación del entonces Ministro de Justicia y anteriormente Presidente del Club de Jueces (su sindicato), Ahmed El Zend, en 2015, cuando en vez de solucionar este problema vergonzoso lo que hizo fue exigir por ley una "fianza" que debía ser dejada en un banco nacional para el caso de que la hija fuera "devuelta" pasado un tiempo. Si la hija era devuelta a la familia, esta se quedaba con la fianza depositada. Se aplicaba a los matrimonios en los que la diferencia de edad entre ambos cónyuges fuera de 25 años.  Las dudas sobre la medida fueron muchas, dentro y fuera. El Zend era un furibundo anti Hermandad, pero eso no significaba nada en este caso.


En 2013, la publicación Now publicaba un artículo titulado "'Tourism marriage' under the Muslim Brotherhood". En él se señalaba cómo se dispararon las cifras en el periodo de la Hermandad:

CAIRO – The stench of dire poverty rises above the Hawamidiyya villages along the Nile, some 30 kilometers south of Cairo. It is not strange to see fancy cars, most of which have license plates bearing the words ‘customs’ or ‘tourism,’ parked along the lively corners of derelict streets. There is nothing at all to indicate that these cars belong to the inhabitants of Hawamidiyya; this phenomenon is linked to ‘tourism marriage’ brokers.
Rich Gulf nationals go to Hawamidiyya, especially during the summer, to contract marriages for a definite period of time in return for a meager amount of money, some of which goes to the broker. The rest goes to the family of a young woman, often a virgin under 18 years of age, so that a rich man about the same age as her father can have sex with her while on vacation in Egypt.
During the years before the 2011 revolution, women’s and human rights organizations in Egypt followed several courses of action in their struggle to end such practices, including awareness-raising marches in areas where ‘tourism marriage’ is popular, in order to disseminate the dangers it entails. Rights groups have also advocated the promulgation of a law that criminalizes marriages if either one of the spouses is under 18 years of age. However, these efforts regressed after the revolution and such practices came back with a vengeance, against a backdrop of economic crisis and weak local authorities. Illegal practices, like changing the young woman’s age through falsified medical evidence attesting that she is over 18 years of age has also become widespread.
The growing phenomenon of ‘tourism marriage’ in Egypt’s governorates and towns was profiled in the US Department of State report on human trafficking last year, which estimated the number of such marriages to be in the hundreds. According to the report, “minor girls are entering into temporary marriages with Arab Gulf tourists during the summer in return for money” with “underage girls being taken into sexual slavery and forced to work as servants.”**



El artículo usaba el término "prostitución latente". Es lo que es, con el escándalo de que se practica en las familias con el desprecio más absoluto hacia las mujeres. Por eso, la exigencia de cursillos sobre el divorcio a los universitarios para graduarse es de una enorme hipocresía social.
La detención del padre que ha casado ya dos veces a su hija de trece años se produce, con casi total seguridad, debido al embarazo de la niña, que ha dejado al descubierto el negocio. Lo que debía esperarse hasta los 18 para consumarse, según la ley, ya se había producido.
La práctica de estos matrimonios previos a la edad conllevan una celebración con la firma del acuerdo y la familia se hace cargo de la hija hasta que quede a cargo del marido legalmente. Recordamos el caso, tratado aquí, de dos niños casados por decisión de las familias, a las que les apetecía "emparentar". Los niños no eran conscientes más que de la celebración que se les daba. Después deberían esperar a que llegara su edad. Como decían sus padres, "quién iba a decidir mejor que ellos" por el futuro de su hijos.


Por eso, cuando ayer se criticaba a la joven Amira por haber quedado con un amigo para ver el zoo de Guiza y se hacía en nombre de la "virtud" y la "familia" todo sonaba como un ejercicio de tartufismo.
Las palabras del padre diciendo que "protegía a su hija" son reveladoras de esa enorme hipocresía que se disfraza de virtud y contra la que apenas se lucha. La legislación sobre el matrimonio a los 18 es papel mojado, como lo es la ilegalidad de la ablación, la mutilación genital femenina, práctica habitual en Egipto y que se llegó a pedir en el parlamento que aceptaran como una forma de defender al hombre egipcio, que se definía como débil por parte del diputado. La mujer debía aceptar de buen grado su mutilación. Egipto es uno de los países del mundo con mayor índice de ablación, costumbre precoránica, que se ha retocado para convertirla en piadosa y deber de todo buen egipcio que ama a sus hijas. Todo siempre por amor.
El artículo de Egyptian Streets se cierra con los datos existentes:

According to Egyptian law, the specified age for marriage is 18 years old, as stated in Article 116 of the Child Act No. 126 of 2008.
Punishment for violation of that law includes imprisonment for a period of not less than two years and a fine of not less than 10 thousand pounds and not more than 50 thousand pounds.
In the same context, the director of the General Protection Unit for Children in the province of Al-Sharqiya, said that the unit had received 170 reports during the first half of 2019 on family violence, rape, and sheltering homeless children, and 30 of these reports constituted early child marriages.
The director pointed out that the unit deals with reports of early marriage by sending a delegation from the unit to the families and persuading them to stop the marriage, and in cases of failure, the case is reported to the Public Prosecution.
A report by UNICEF and National Council for Childhood and Motherhood (NCCM) in 2018 revealed that one out of 20 girls aged 15 to 17 and one out of 10 girls aged 15 to 19 have been married once, and that females in rural areas are three times more vulnerable to child marriage than girls living in urban areas.*

La niña del caso tenía 13 años e iba por su segundo matrimonio. De no estar embarazada, probablemente el caso no habría salido a la luz.
Las cifras, en cualquier caso, son muy elocuentes. Por eso la retórica fácil sobre la mujer que se escucha con frecuencia, en donde todos son galantes defensores de la "mujer egipcia" choca con la evidencia del maltrato y la violencia constantes, ya sea por la ablación los matrimonios por debajo de la edad, los matrimonios turísticos, las cifras de acoso sexual, etc.
Lo primero que hicieron los islamistas al llegar al poder en Egipto fue rebajar la edad del matrimonio y abrir una línea blanda de crédito para los segundos matrimonios. Es significativo.
El régimen egipcio ha prohibido por ley las encuestas que no hayan sido supervisadas por los organismos oficiales. Temen que se pregunte, pero sobre todo que se conteste. La propaganda es preferible a esta oscura realidad que sale a la luz de vez en cuando para escándalo virtuoso de muchos. Todos conocen esta realidad, como la ablación, pero nadie realmente trata de evitarlo de forma eficaz. Tanto el matrimonio infantil como la prostitución encubierta y tráfico de personas de los matrimonios estacionales están ahí. Una foto que no gusta.

2009

* "Father Arrested for Allegedly Forcing 13-Year-Old Daughter Into Marriage" Egyptian Streets 23/07/2019  https://egyptianstreets.com/2019/07/23/father-arrested-for-allegedly-forcing-13-year-old-daughter-into-marriage/
** "'Tourism marriage' under the Muslim Brotherhood" Now 28/04/2013 http://now.mmedia.me/lb/en/reportsfeatures/tourism-marriage-under-the-muslim-brotherhood

domingo, 13 de agosto de 2017

De nuevo, los 16 sobre la mesa

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
La necesidad de llenar un parlamento pero, a la vez, hacer desaparecer la vida política complica el panorama errático egipcio. Las iniciativas que surgen del parlamento son las que se les pasan por la cabeza a parlamentarios cuyas cualidades políticas brillan por su ausencia. Los tiempos en los que el gobierno dirigía el país por decreto mostrando que un país podía funcionar sin parlamento dejaron su impronta. El parlamento era una cámara decorativa en lo político, pero reflejo de los poderes locales y del estado al que se fueron incorporando personajes de distinto calibre. De algunos ya se han deshecho, ya fuera porque buscaban molesto protagonismo o porque criticaban más de la cuenta. El gobierno tiene claro que un país se gobierna de forma centralizada y que tener reunida a esa gente es solo una molestia decorativa, una exigencia exterior que a veces complica la vida. Al cuidado de todo ello tienen al presidente de la Cámara que, como vimos hace dos días, hace la sugerencia de los temas que hay que cubrir y deja que lo demás vaya a su aire.
Así es como han salido las propuestas más descabelladas para escándalo de muchos, incluidos los miembros del Parlamento. Desde la prohibición de los nombres que no sean árabes hasta los exámenes de virginidad para ingresar a la universidad; de la justificación de la mutilación femenina por la debilidad masculina a las peticiones para restringir las redes sociales. Los conflictos comenzaron el mismo día de su toma de posesión, con diputados negándose a jurar la constitución porque hablaba de un régimen salido de la revolución de 2011, que les parecía una conspiración de Occidente para destruir Egipto. Luego no hizo sino empeorar.
El periódico Al-Monitor recogía a finales de mayo el historial del parlamento egipcio; de la mayoría de lo referido hemos dado cuenta aquí:

In the short span of the last 16 months, at least two lawmakers have been dismissed after their referral to disciplinary committee hearings — a move that critics said was aimed at rooting out any real opposition that may have existed. Member of parliament Mohamed Anwar El Sadat, who had his membership revoked in February for allegedly leaking “classified” information to foreign entities, is a prominent dissenter. Parliamentarian Tawfiq Okasha, who was dismissed a year earlier, had ruffled feathers on several occasions by criticizing state institutions, and in particular security agencies, on his TV talk show on Al-Faraeen channel.
In early May, four South Sinai deputies resigned en masse on grounds they have not been able to deliver on their campaign promises and provide services for the citizens who voted them in. While they have been persuaded by the parliament speaker to stay on, they have vowed to walk out again “if things do not change.”
Rather than play its prescribed watchdog role, Egypt’s House of Representatives has hastily endorsed a number of contentious laws issued by presidential decree during the more than three years in which Egypt was governed without a parliament.
“Many of the laws passed since January 2016 share the common attribute of assisting the authorities in rolling back the freedoms won in the January 25 uprising,” lamented prominent human rights lawyer Bahey El Din Hassan, the director of the Cairo Institute for Human Rights Studies, who has had his assets and those of his organization frozen under a “restrictive” nongovernmental organization law issued in November.
“The law, which subjects the work and funding of civil society organizations to control by security agencies, is the most draconian in the country’s history,” he told Al-Monitor. “It assists in closing what little space was available for political and civic activism under the [Hosni] Mubarak regime.”*


Carente de vida política real y de personas cualificadas para ello más allá de la disputa por el poder y el ego, surge una nueva controversia en aquel terreno en el que realmente se legisla. Me refiero, de nuevo, a las mujeres, primeras víctimas de la política que sí entienden.
Sorprende en este caso que Ahram Online, el diario estatal, ofreciera antes las reacciones de la responsable de Consejo Nacional de las Mujeres que la información sobre el borrador propuesto al Parlamento. Han sido las afectadas las que han dado la importancia debida al asunto, que se centra —una vez más— en la reducción de la edad para el matrimonio:

The Egyptian National Council for Women has described a new bill that would lower the minimum age of marriage for women from 18 to 16 as “backwards.”
In a statement on Friday, the NCW said that the law, which MP Ahmed Sameh has proposed, would lead to a regression in the rights attained by women, and would delay the achievement of desired development in the country.
"It impedes all efforts by the state to overcome the problem of population explosion, and to prevent early marriage, and it does not guarantee the rights of women to complete their studies and choose their life partner,” read the statement.
It also pointed to “the impact of [early marriage] on the health of women and children and hence society" and said it would contribute to “the marginalisation of the role of women in the development process, and public affairs.”
According to the statement, the draft law would contradict with the country’s child law, which defines children as those under the age of 18.
Child marriage is a persistent issue in Egypt. Despite the current law mandating 18 as a minimum age, nearly 36 percent of marriages in remote areas and southern Egypt, according to studies by the NCW, include a partner who has not reached 18.**


Una de las cuestiones que más se airearon por parte del gobierno cuando se completó el parlamento fue el elevado número de mujeres participantes. Salvo un primer enfrentamiento porque algunos diputados se permitieron recomendarles que "vistieran con modestia", las mujeres han sido silenciadas o no han tenido ganas de hablar. Recordamos aquí las ganas de hacer cosas que tenía una joven diputada, Sarah Saleh, que venía del sur del Sinaí, precisamente de donde Al-Monitor nos decía que habían renunciado 4 diputados ante la falta de actividad.
A muchos parecerá sorprendente que Egipto se librara de los conservadores Hermanos Musulmanes para quedar en manos de un movimiento —vamos a llamarlo así— que solo tiene dos objetivos: la seguridad (de la que se encargan Ejército y Policía) y el ultraconservadurismo que es el que queda tras la salida de los Hermanos.
Los Hermanos Musulmanes, los salafistas, etc. dejaron su huella conservadora frenando cualquier tipo de progresismo. Las carcajadas de Nasser al pedirle que impusiera el velo murieron con él, con su fracaso político. Desde entonces, la vida social es una competición pública por la piedad en la que la mujer es una pieza esencial ya que es esposa, hija y hermana, roles todos ellos que conllevan el honor familiar.
Durante su escaso año de gobierno, la Hermandad Musulmana tuvo unas prioridades que nos pueden parecer extrañas: las referidas al tiempo de custodia de los hijos a manos de la madre y las líneas de crédito para segundos matrimonios, es decir, el fomento de la poligamia. Para ellos el poder es transformación social y cambiar el curso de la Historia hacia ese estado islámico ideal que tienen en mente. No hay otro plan.
La verdadera revolución en una ideología que acepta la pobreza como obra de Dios y forma de manifestar la piedad solo puede venir de las mujeres, la pieza sumisa en la arquitectura diseñada para la sociedad, profundamente patriarcal. Todo gira sobre su control.


La mejor forma de controlar a la mujer es realizar todas las operaciones de sumisión antes de que se pueda despertar en ella el sentido de la rebeldía y la injusticia, es decir, en la infancia y en la adolescencia como límite. Para ello, rebajar las edades del matrimonio, que pasa a ser un acto de obediencia, es esencial.
Con 16 años, las mujeres no han tenido tiempo de poder desarrollar un sentido propio de la vida, por lo que este es creado por la familia, que siente menos resistencia. No han tenido tiempo de formarse para ser autosuficientes, por lo que los matrimonios celebrados a esta edad hacen a la mujer totalmente dependiente de los hombres. El machismo profundo del sistema judicial actúa también en su contra de forma mayoritaria. El resultado no es solo la desgracia de por vida, sino un elevadísimo número de divorcios que devuelve a la mujer muchas veces a la casa de sus padres y la deja al descubierto frente a una sociedad acosadora que considera que su estatus es el del voraz apetito sexual insatisfecho, tal como se ha expresado para justificar las ablaciones.
Ahram Online expresaba las intenciones del proponente de la reforma de la ley:

A draft law aimed at lowering the minimum legal age for marriage for girls from 18 to 16 has garnered criticism in parliamentary and political circles.
The draft law was proposed by Ahmed Samih, an independent MP representing the Giza district of Al-Talbiya, who says that lowering the age of marriage would legalise the status of girls who get married at this age regardless of legality.
"Statistics show that 80 percent of girls aged 16 in rural and densely populated urban districts marry with parental consent, even though they are aware that this marriage is illegal," said Samih.
"My draft law aims solve a lot of the problems facing girls who marry and have children at this age."
Samih adds that the law aims to lower the minimum age for marriage so as to "bring it in line with Islamic Sharia."
"I also want to point out that my draft law does not aim to force girls to marry at this age," said Samih.
"Every girl has the right to choose the marriage age she likes. All I want is to make marriage under 18 lawful in order to save girls who marry at this age from all the legal problems they face."
Samih also points out that the age of consent for marriage in Saudi Arabia and Yemen ranges between nine and 13 years old.
Samih's legislative proposal has faced strong attacks from fellow MPs.***


Es sorprendente el grado de hipocresía desarrollado en la explicación. Como siempre, una ley de este tipo se plantea como "buenista", tratan de resolver una situación que hace que las pobres chicas no tengan el "estatus" del matrimonio legal. Se soslaya que eso que se llama "parental consent" es más bien una "obligación filial". Los matrimonios en esas edades (y posteriores) son acordados. Aquí hemos dado cuenta en ocasiones de "matrimonios" en edades de 10-12 años, recogidos por la propia prensa egipcia, en los que las familias desean emparentar y realizan un "simulacro" (de matrimonio) a la espera de que tengan la edad y pueda ser legal. La voluntad de las personas no cuenta, solo la orden familiar para emparentar con quien convenga. Esos niños crecen con la idea de que ya están comprometidos, sin la conciencia de búsqueda de una vida más allá.
La idea de la Sharia, alegada por el proponente, no es más que otro intento de definición islámica del Estado. Mientras se revisan los partidos políticos de fundamento religioso en estos días para deslegalizarlos, en cambio se trata de introducir la religión en la legislación. Fue Sadat el que metió de nuevo la Sharia en la constitución egipcia después de que en 1956 quedara fuera. Los diputados egipcios, carentes de ideología más allá del poder y de hacer populismo con sus votantes, lanzan estas propuestas que lo que demuestran es la carencia de un pensamiento coherente.


Es el resultado de la falta de coordinación en el parlamento, siempre a la espera de las directrices presidenciales. No hay un modelo más allá de la "seguridad". Es lo que expresa ese constante regreso a posiciones sociales. El conservadurismo de las clases pudientes se convierte en tradicionalismo en las clases populares.
El problema para Egipto es el matrimonio infantil, no su legalización, que no haría sino agravar lo que el propio presidente ha expresado y los expertos han concretado: el enemigo de Egipto no es el Estado Islámico sino la superpoblación. Cuanto más se reduce la edad del matrimonio legal, mayor aumento del número de población. Cuantas menos mujeres ingresen en el mercado laboral, menores ingresos en el estado para sanidad, educación, etc. Lo advierten todos.
Más allá de la cuestión económica está la de la justicia. La mujer sigue presa del sistema patriarcal; es una moneda que pasa de unos a otros y que se desecha cuando no satisface las expectativas. El defenestrado ministro de Justicia, Al-Zind hizo algo similar: en vez de arreglar el problema de los matrimonios infantiles en los que los maridos se llevaban a las niñas para devolverlas a la familia unos pocos meses después, solo se le ocurrió "ponerle precio", 50.000 libras egipcias. Si devolvían las hijas en un tiempo, la familia se quedaba con el dinero. Con este tipo de acciones y mentalidades es imposible salir de la situación en la que se encuentra Egipto.


La invocación permanente de la Sharia (cuando el presidente intentó reducir el número de divorcios, le dijeron en Al-Azhar que era conforme a la Sharia) para defender las propuestas más reaccionarias nos hace ver que los Hermanos se fueron, pero dejaron su tarea bien hecha: la mentalidad conservadora egipcia apenas cambia, por lo que el conflicto con los jóvenes (especialmente con ellas) es cada vez mayor. Cuanto mayor es el conflicto, más demanda hay de rebajar la edad matrimonial para así evitarse las disputas y apelar a la obediencia.
El diputado "independiente" ha dejado caer su petición como han caído otras, piedras contra el futuro. Si la realidad social es esa lo que hay que hacer es transformarla para que no se den esas consecuencias nefastas para las mujeres.
Ahram Online recoge el rechazo de la oposición:

The 45-member parliamentary bloc titled Egypt's Bloc of Female MPs described Samih's draft law as "a disaster."
The bloc said in a statement on Friday that "Samih's legislative proposal will only help worsen the population explosion crisis in Egypt."
"This draft law comes at a time when Egypt is already suffering from runaway growth in population, not to mention that it legally contributes to worsening the heavy physiological and psychological problems faced by girls who marry at 16," said the statement.
Margret Azer, a female MP who is a member of the bloc, said that "instead of lowering the marriage age to 16, I intend to draft a law that seeks to raise the age of marriage from 18 to 21 in order to stem the tide of population growth and divorce problems in Egypt."
Azer acknowledges that many girls aged 16 in rural and poor districts in Egypt marry with parental consent, “but our job is to stand against this trend because most girls aged 16 in rural areas marry under pressure from their parents and community.”**

Esa es la experiencia de aquellos países que quieren dar el salto al desarrollo que conlleva un cambio en la situación de la mujer. El argumento de que las familias pobres necesitan dinero es una perversión porque considera a las hijas unas mercancías que se sacan al mercado. La gran hipocresía en convencer al mundo de que se trata de un acto de piedad, cuando lo único que encubre es la lascivia consentida socialmente para beneficio de los que obtienen dinero y de los que buscan jóvenes sumisas. Como señala la diputada Margaret Azer: "Most marry at this age because their families need money, not to mention that they mostly marry older men who want to evade legal problems or financial commitments when they divorce."**
Lejos de intentar mejorar la sociedad, la clase política egipcia ha estado durante años viviendo con suficiencia ese distanciamiento del rico y el pobre. Lo ha hecho con la desidia y el abandono de su propia sociedad, que ha quedado en manos de los que les convencen a través de la religión. Las voces en el nuevo parlamento que buscan la orientación religiosa para complacer a los que se siente un pueblo elegido, fácil de adular con la idea religiosa que les hace ofrecerse como piadosos a los ojos de los demás.


Los hombres que se acercaban a los campamentos de refugiados intentando convencer a los padres para casarse con las niñas diciendo que estarían "más seguras" casadas que en los campamentos, hecho ocurrido en distintos países deja claro la hipocresía beata, el tartufismo de los piadosos.
La página "Girls not Brides", dedicada a combatir los matrimonios infantiles, señalaba:

The legal age of marriage in Egypt was increased to 18 following amendment of Egypt’s Child Law in 2008, which prohibits, but does not criminalise, the registration of child marriages.
After the Egyptian Revolution in 2011, proposals for draft legislation which would reduce the minimum age of marriage for girls from 18 to possibly as low as nine years old surfaced from conservative forces in the new government.
Thanks to the mobilisation of the National Council for Women and others, the proposals weren’t taken any further.****

Las fuerzas conservadoras eran, obviamente, los islamistas Hermanos Musulmanes, los considerados "demócratas". Quedaban en evidencia cuál es su modelo islámico de país. Fueron estas cosas las que sacaron a muchos egipcios a las calles, lo que no quita para que el modelo sea estable, como demuestra el deseo de bajar la edad a 16, lo que hará que los matrimonios de hecho sigan bajando para acercarse a esa edad, ¿por qué no doce, como en Arabia Saudí? Precisamente ha sido una de las causas de fricción con los saudíes su afición a pagar por niñas de familias pobres, los matrimonios veraniegos, con devolución pasada la estación.


La misma "Girls not Brides" señala la conciencia egipcia de este problema y la estrategia desarrollada para acabar con él:

A five-year national strategy to prevent child marriage was launched in 2014. The process was led by the National Population Council, a governmental body which establishes national population policies and strategies in Egypt.
Recognising the need to prioritise child marriage as a health and population issue, the strategy aims to reduce the prevalence of early marriage by 50% within the next five years. It came about against the backdrop of the proposals to lower the minimum age of marriage and is currently in the first stage of implementation.
The strategy focuses on two approaches:
·       A rights-based approach, which works towards ensuring children’s rights are upheld by religious and customs, not just by the Constitution;
·       A partnership approach bringing together government, civil society and the private sector to work together.
However, the implementation of the strategy slowed down after the Ministry of Population was disbanded in 2016, and due to political insecurity and restrictions on civil society. Further clarity on the strategy’s status is needed from those working on the ground in Egypt.****

Es una muestra más del caos egipcio en lo que se refiere al estado y la planificación de acciones. Todo lo dicho se pierde en la inoperancia. ¿Qué ha quedado de ese plan? ¿Qué hace el diputado Samih remando en sentido contrario? Lo que ocurre siempre: una vez dicho, pasa al olvido. Son golpes de efecto de un estado que se ha acostumbrado a no hacer.
Es difícil que la sociedad cambie si el estado no funciona. Lo es mucho más si se crean dificultades para que operen muchas ONG o que otras puedan recibir financiación para realizar sus tareas. La obsesión gubernamental por la infiltración islamista está teniendo un efecto contraproducente ya que está dejando al país en manos de la ignorancia, el caldo de cultivo del extremismo.
La propuesta del diputado, junto a otras anteriores, muestra hasta qué punto Egipto carece de una propuesta coherente. Los esfuerzos del presidente y su centralización de poderes no sirven de mucho. Aunque no salgan adelante, muestran que el conservadurismo patriarcal no se fue con los islamistas, sino que estos habían hecho bien su trabajo con las mentalidades haciendo retroceder la otrora sociedad más abierta. En 2015 se daban unas cifras del 15% de matrimonios menores de edad. Las de 2016 dadas por UNICEF lo estiman en un 17%. Es otro dato regresivo más.
Mientras no se libere el potencial de las mujeres egipcias para la educación, para el trabajo y la política, Egipto seguirá siendo víctima de su propio tradicionalismo. Y eso no casa bien con las pretensiones de modernidad que se escuchan. El patriarcado necesita de la ignorancia para que no se discuta su poder.
Esperamos que las reacciones hasta el momento sean señales de que el proyecto es una locura cuyas consecuencias sociales no se pueden medir.



* "Slew of strange bills brings more controversy for Egypt's parliament" Al-Monitor 24/05/2017
http://www.al-monitor.com/pulse/originals/2017/05/egypt-parliament-controversy-bills-effective-economy-poor.html#ixzz4pdQE0gC0
** "Egypt's National Council for Women rejects 'backward' draft bill to lower marriage age" Ahram Online 11/07/2017 http://english.ahram.org.eg/NewsContent/1/64/275172/Egypt/Politics-/Egypts-National-Council-for-Women-rejects-backward.aspx
** "Draft law aimed at lowering age of marriage for girls to 16 sparks controversy in Egypt" Ahram Online 12/08/2017 http://english.ahram.org.eg/NewsContent/1/64/275230/Egypt/Politics-/Draft-law-aimed-at-lowering-age-of-marriage-for-gi.aspx
**** Girls not Brides "Egypt" 2016 http://www.girlsnotbrides.org/child-marriage/egypt/


sábado, 17 de diciembre de 2016

La niñas, víctimas triples de la guerra

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
La condición de los que huyen —el refugiado es diferente del que busca refugio— está llena de elecciones difíciles sobre los males menores, una opción que le queda al que ha dejado atrás bienes, familia y vida, el que ha dejado de ser "ciudadano" de algún sitio y tiene que ir mendigando un espacio en el que vivir su dolor y una condición jurídica que le permita ser alguien a los ojos de alguien.
Entre los diferentes dramas que se viven los hay que pueden ser olvidados, destrozos que pueden ser reconstruidos, pero hay muchos que no tienen recuperación posible y marcan la vida fraccionándola en un antes y un después.
Ahram Online, con información de Reuters, publicaba hace dos días el artículo "Syrian girls flee war only to become mothers in Jordan camp: Reuters feature". En ocasiones hemos tratado aquí la cuestión de la "compra" de niñas para matrimonios en los países que acogen grandes flujos de refugiados. "Piadosos" varones acuden, aprovechando la situación de necesidad absoluta, buscando familias que quieran desprenderse de sus hijas ofreciéndoles dotes y, especialmente, asegurándoles que tendrán un futuro mejor que en los campamentos en donde pueden verse sometidas a acoso y abusos.

El estado de refugiado no purga los problemas sociales de donde se proviene, simplemente los desplaza de sitio añadiendo nuevos problemas. Muchas veces los intensifica, como ocurre el caso de todo lo relacionado con la violencia de género, como en el caso de los matrimonios infantiles, complicando más la situación terrible. No son solo las bombas las que destruyen. Los más débiles se vuelven más vulnerables por la situación y, especialmente, por la falta de protección en que se encuentran.
El texto de Ahram Online comienza describiendo el parto de una muchacha siria en Jordania, una chica de 17 años, otro parto más de los muchos que tienen que atender los médicos que intentan ayudar en estas situaciones. Tras el caso concreto, los datos:

Despite efforts to reduce early marriage in Zaatari camp since its opening in 2012, maternal health workers from the United Nations Population Fund (UNFPA) say the number of babies born to adolescent girls remains stubbornly high.
More than 15 million girls worldwide are married before they turn 18, according to campaign group Girls Not Brides.
Child marriage deprives girls of education and opportunities, and puts them at risk of serious injury or death if they have children before their bodies are ready.
In Jordan, Zaatari sprouted in an area that had been an empty desert, transforming in just a few short years into a sprawling slum city currently housing nearly 80,000 Syrians.
Since UNFPA began its operations in Zaatari in mid-2013, doctors have delivered more than 6,500 babies in the camp - 5 percent of them born to mothers younger than 18.
Girls Not Brides estimates about 13 percent of girls in Syria are married before their 18th birthday, and 3 percent become brides before they turn 15.
But the child marriage rate among Syrian refugees in neighbouring Jordan is far higher - more than doubling to 25 percent in 2013, from 12 percent in 2011 when the war began, said the U.N. children's agency UNICEF.
The charity Save the Children says many Syrian refugee families marry off their daughters to provide them financial security or protect them from sexual violence perpetrated by other men in refugee camps.*


La violencia es doble contra las mujeres, triple en el caso de las niñas y adolescentes. Padecen la violencia de la guerra, la de ser mujeres y la de ser niñas a las que se les destruye el futuro posible.
La guerra de Siria (o las varias guerras que hay en Siria) es un vergonzoso ejemplo de la poca importancia de las personas frente a las estrategias y al equilibrio de poder en la zona. No se entiende muy bien qué tipo de final tendrá una guerra que se supone que es "civil" e "internacional", "religiosa" para unos y "sectaria" para otros. Es difícil poder parar una guerra que ya no entiende nadie. Pero sí es más fácil ver las imágenes de la destrucción y proyectar hacia el futuro lo que supone lo que está ocurriendo allí y en los espacios que se han generado alrededor de los desplazados.
En octubre de este año, Gabriella Nassif, del Centro de Estudios de la Mujer en el Mundo Árabe, escribía en The Conversation sobre la cuestión del matrimonio infantil en los campos de refugiados:

Rates of child marriage have increased dramatically as a result of mass migration worldwide.
Humanitarian crises greatly exacerbate gender inequality and gender-based discrimination. Women and adolescent girl refugees face increased risks of gender-based violence, including unwanted pregnancy, HIV infection, maternal death, early and forced marriage, rape, trafficking, and sexual exploitation.
The vulnerable position of migrant women and adolescent girls is nowhere more evident than in the Syrian crisis. Estimates suggest that 13.5 million people in Syria need humanitarian assistance; 6.6 million are displaced within Syria; 4.8 million Syrian refugees have fled to Turkey, Lebanon, Jordan, Egypt and Iraq.**


Nassif se centra especialmente en los datos de Líbano, donde el fenómeno es similar al que ocurre en los campos de Jordania. En otros lugares ocurre lo mismo.
La cuestión tiene dos dimensiones: la exterior, que abarca a la recepción de las personas en el país de llegada, en donde se pueden producir esas "adquisiciones" de las niñas con la promesa de las mejoras de la situación de ella o del conjunto de la familia a través del matrimonio; y la "interna", la que tiene como escenario la comunidad siria y que busca el liberarse de las niñas transfiriendo la responsabilidad a los maridos y sus familias.
En el primer tipo de caso, las niñas sufren la violencia de la entrega a los que vienen buscando. Recordemos que hay países, de los que aquí hemos hablado, en los que estas circunstancias se dan incluso sin las circunstancias de la huida. Aquí tratamos varias veces la cuestión de los llamados "matrimonios de verano", mediante los cuales los hombres ricos del Golfo se dirigían a las familias humildes y necesitadas egipcias para ofrecer hacerse con sus hijas, muchas de las cuales eran devueltas a las familias pasadas algún tiempo. El entonces ministro egipcio de Justicia, al-Zind, de infausta memoria, estableció una fianza de 50.000 libras egipcias cuando las diferencias de edad excedieran entre el hombre y la niña cierta cantidad. El dinero se debía abonar en un banco egipcio y el comprador lo perdía si la niña era devuelta a la familia. Las organizaciones humanitarias y de defensa de la mujer protestaron contra esa vergonzosa norma que no solo no arreglaba el problema sino que le ponía precio. Afortunadamente, al menos el ministro ya no está, pero el problema sigue. También en Egipto se han denunciado las visitas a los campos a adquirir esposas disfrazándolo de "honesta" proposición para aliviar las cargas de la familia, como un acto de caridad de piadosa intención. Eso es la fachada del tartufismo para conseguir su objetivo, obtener niñas.


Desde el otro lado, del de las víctimas de la guerra y de los abusos, Gabriella Nassif nos advierte de no entender el fenómeno como una cuestión intensificación de la "tradición", sino entenderlo como un incremento de la "necesidad":

This growth should not be interpreted as an extrapolation of an earlier “cultural” practice. Instead, activists are urging aid agencies to analyse the practice of early marriage as a last resort; a desperate response to the extreme circumstances of refugee livelihoods.
Among Syrian refugees, marriage is often thought of as a way for families to protect their daughters against the cycle of poverty and sexual exploitation that affects women and girls disproportionately in conflict settings.
As a Save the Children report notes, refugee families have very limited access to resources, financial or otherwise, leaving them with limited options for protecting their children.
Many families see marriage as a way to get young girls out of their current refugee status: marriage to Lebanese men affords them the right to claim Lebanese citizenship, effectively allowing these girls to leave refugee camps and settlements.
Marriage is also used to obtain entry visas to other neighbouring Middle Eastern countries. It is common knowledge among refugee communities that border guards and agencies are much more lenient towards allowing refugee families to enter, versus the sole male or female refugee.
Financially, unmarried girls are often considered both a burden and a source of worry. Married, these responsibilities are transferred directly to the husband. In interviews conducted with Syrian refugees in the Bekaa Valley, a CARE International report found that unmarried girls noted feeling “rejection from their families” as they are seen “as an added burden to protect and a source of worry regarding their so-called ‘honour’.”
Girls sometimes find themselves desiring marriage as a way to avoid the overwhelming sense of being a burden for their families, especially when this burden concerns whether or not families will be able to feed all members equally.**


Sin embargo, no es sencillo separar ambos factores. Evidentemente son la "necesidad"  y la "preocupación" las que hacen desprenderse de las hijas, pero es indudable que se hace en el marco de la "tradición". Los que ven a las hijas como una carga en la situación, ya las consideraban así. Si antes eran una "carga" soportable y ahora lo son "insoportables" es una cuestión de grado.
La forma en que las niñas ven el matrimonio como una salida a la propia situación solo obedece a la extrema vulnerabilidad en que se encuentran. La frase de Nissef, "married, these responsibilities are transferred directly to the husband", lo dice todo. No se trata tanto de la seguridad, sino de la responsabilidad. Esta pasa a manos del marido, que será quien deba vigilarla para evitar los males mayores.

Pero esos males de los que pueda protegerla (o no) no anulan el propio mal del matrimonio infantil en sí. El reportaje de Ahram Online-Reuters en los campos jordanos recogía ejemplos de esta cuestión doble, el peligro de los campos y el peligro del matrimonio infantil. De los campos se puede salir, como la guerra terminará, pero el matrimonio infantil es otra cuestión:

When Elhem fled her hometown of Daraa in Syria, she did not imagine that two years later in 2014, she would get married at age 13 to her older cousin in Zaatari camp.
She said it was not a decision borne out of love or romance, but did not elaborate further.
Elhem said she has never been to school, which UNFPA says is a key risk factor for child marriage.
With no schooling or sexual education, generations of girls and women are not aware of the physical, mental and sexual health risks associated with early marriage.
"It's very challenging, it's very hard to convince them not to marry young," said Samah Al-Quaran, a UNFPA health worker in Zaatari camp.
Girls who marry young are more vulnerable to domestic and sexual violence, said Al-Quaran.*

No es fácil evaluar los daños reales de una guerra más allá de lo visible. Ni los muertos, ni la destrucción pueden dar una idea aproximada de los daños que quedan en las personas, marcadas para toda la vida y marcando a los que les rodean. Si reuniéramos todos los parámetros que se miden de forma separada y pudiéramos hacer una evaluación conjunta, nos asombraríamos.


Lo que se destruye en una guerra de este tipo es lo que menos valoramos: lo cotidiano, la normalidad, la seguridad de las rutinas. Si el punto de partida ya era malo, lo que se hace es incrementar todos los problemas que se reparten de forma desigual. Esas niñas y sus hijos son la próxima generación. Entre ellos habrá solo una quincena de años de diferencia. Los problemas a los que se enfrentan son inmensos. Solo la reconstrucción física de Siria necesitará décadas. Las ayudas que estas jóvenes necesitarían se destinarán a otras muchas cosas. Sin estudios, sin preparación para la vida, con familias perdidas o desaparecidas, entregadas a matrimonios en circunstancias terribles..., su futuro es muy oscuro. Una chica de 15 años que se case ahora, lleva viviendo desde los diez años en un mundo lleno de peligros, de destrucción, de muerte. Puede decirse que solo ha conocido ese mundo, que ha vivido inmersa en el miedo.
Cuando salgan de esta guerra, de esta situación terrible, se enfrentarán durante el resto de su vida a lo que señala el artículo, a la violencia doméstica y sexual, a la que son más vulnerables porque carecen de preparación alguna. Cargadas de hijos, sin estudios, totalmente dependientes, con el sentimiento de que les han salvado la vida al casarse con ellas, carecerán de recursos para enfrentarse a lo que les espera.


La maternidad en mitad del caos, a edad temprana, es la gota que hace desbordarse la situación, pues a la preocupación por ella misma se añade la de la preocupación por los hijos que nazcan en el campo o por el camino.
Ahram Online terminaba el artículo con una observación sobre otra dificultad añadida: la falta de control de las mujeres sobre la natalidad. A la situación precaria, al matrimonio temprano, se une la maternidad:

Al-Quaran said she has seen many cases of husbands determining the use of birth control. She said many men opt for short-term solutions, such as condoms or contraceptive pills, so he can control exactly when his young wife becomes pregnant.
"The decision for family planning within this culture is with the man. The man decides if he wants children or not. It's not up to the mother," she said. "This control is a sort of violence."
In June, the U.N. Human Rights Council adopted a resolution calling for an end to child, early and forced marriage, and recognising child marriage as a violation of human rights.
Ending child marriage by 2030 is one of the targets within the new Sustainable Development Goals adopted by world leaders at a U.N. summit last year.
At Zaatari, Elhem says her only hopes and dreams are for the sleeping baby she is holding.
" The most important thing for me now is to raise my child and to give him a decent life with a good education. All I care about is the future of my son."*

La desigualdad, de nuevo, hace que su destino no esté en sus manos. El artículo se cierra como empezó, en la sala de partos, con la joven Eham con un niño en sus brazos. Su hijo le da un centro psíquico al que agarrarse frente al caos y el horror que le rodea. Es alguien a quien cuidar, con quien dar salida a la extraña soledad de estar rodeados de miles personas en lugares precarios, en los que se sustituyen muchas veces unas formas de violencia por otras.
La violencia de la guerra y el desplazamiento, la violencia de género que sustrae el destino de sus manos arrojándola en manos de aquellos que dicen protegerla, y finalmente la violencia que supone destruir la infancia o la adolescencia con una maternidad que marcará su futuro de dependencia.
La guerra es absurda, pero la lógica de su violencia no lo es. Sigue la lógica de la violencia de género. Los matrimonios infantiles solo se pueden considerar como una forma de "protección" si se entiende que existe primero la "agresión". Tanto una como otra van contra la mujer.




* "Syrian girls flee war only to become mothers in Jordan camp: Reuters feature" Ahram Online 15/12/2016 http://english.ahram.org.eg/NewsContent/2/8/253141/World/Region/-Syrian-girls-flee-war-only-to-become-mothers-in-J.aspx

** "Syrian girls are being pushed into child marriage in Lebanese refugee camps" The Conversation 17/10/2016 http://theconversation.com/syrian-girls-are-being-pushed-into-child-marriage-in-lebanese-refugee-camps-66967



domingo, 24 de julio de 2016

El vestido de otro color o de nuevo los matrimonios infantiles

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
No es la primera vez que traemos el escándalo de los matrimonios infantiles en Egipto. Es la propia prensa local la que se hace eco de ellos, del escándalo y la burla que es para unas leyes que se dictan pero que incumplen sin problemas quienes están dispuestos a hacerlo sin que quienes deben impedirlo lo hagan.
La noticia la trae esta vez Egypt Independent:

El-Maasara village, in the north west of Dakahlia governorate, celebrated long into the night following the wedding ceremony of a 12-year-old boy and his ten-year-old bride this weekend.
The marriage of Fares al-Saaed, a preparatory school student, to Nancy, still at primary school, was held in the middle of a village street. Dubbed by villagers the "youngest bride and groom in the world,” the couple were fêted lavishly with performances from a music band and three belly dancers on a large stage.
During the ceremony, the father of the groom said, "I decided to make my son marry at an early age as I've always longed to see him marry and have the joy of seeing grandchildren from him.”
The families of the two minors signed unofficial papers as a record of the marriage, which will remain unrecognized by the law, Rabea Ahmed, a villager, told Al-Masry Al-Youm. 
Guests at the mock wedding said the bride wore pink instead of the traditional white dress to avoid complaints to authorities about the ceremony.
According to local Adel al-Saaed, weddings of this kind are common in the village, but it is unprecedented at quite so young an age.
Mahmoud Shabana, a lawyer from the governorate, told Al-Masry Al-Youm that this wedding is illegal, and any infants born of the marriage cannot be recognized officially.
Despite the fact that the phenomenon is so common in the region, authorities have so far not made efforts to stop it, said Shabana. Nobody is held accountable, so people continue the illegal practice. Families dodge accusations by claiming ceremonies are for engagements rather than marriage, he said.
The minimum age for marriage by Egyptian law is 18, but based on UNICEF figures for 2016, 17 percent of Egyptian girls are married before then.*


Un 17% de matrimonios por debajo de la edad permitida, los 18 años, es un exceso que muestra algo más que negligencia. Muchas de las leyes que Egipto promulga —como ocurre con la mutilación genital femenina— son una burla destinada a la galería internacional, a hacer ver que existen leyes.
Lo que extraña a los informadores no es que ocurra, algo que es muy frecuente en la zona, nos dice. Lo que les llama la atención es que sean tan jóvenes. La edad de los niños casados de los que hemos dado cuenta alguna vez era la misma, sin diferencias. No es un caso único, pues, sino un nuevo caso en esa franja de edad.
Hace unos días tratábamos aquí el aumento de los divorcios en Egipto y la estigmatización que sufrían las mujeres divorciadas frente a la tranquilidad de los hombres. La  estigmatización de la mujer divorciada, los matrimonios infantiles y la mutilación genital femenina dan un cuadro general del patriarcado en la sociedad egipcia, país considerado en los últimos lugares entre "los peores para las mujeres". Junto a esos tres elementos básicos, estructurales, se encuentra el de superficie, la lógica consecuencia de todos ellos: el acoso sexual, cuyas cifras en Egipto sobrepasan el 95%.


El carácter patriarcal se puede apreciar en las palabras del padre recogidas por el medio: "I decided to make my son marry at an early age as I've always longed to see him marry and have the joy of seeing grandchildren from him." Ese "he decidido" es revelador de la figura del patriarca, amo del destino de la familia, que es vista como una prolongación de su ser, como él lo es de los seres anteriores desde los orígenes, preocupación constante. Como "patriarca" es un "momento" de un continuo que es la familia en el tiempo, cuya función es extenderse y ganar influencia y poder una de cuyas vías es precisamente el matrimonio, el emparentamiento con otras familias que les permitan una mejor posición social. En esta primera instancia, tanto el hijo de uno como la hija de otro representan el pacto familiar cuyo destino está claro: la descendencia, esos nietos que quiere ver y que le harán morir tranquilo.
En los agrios comentarios con los que se enzarzan dos comentaristas, uno de ellos —que dice vivir en la zona— señala que disminuyen y que los niños no viven juntos hasta pasados unos años. También señala la causa real de este tipo de matrimonios: "This is only a social tradition to confirm family ties and rule out stranger from entering their circles." Evidentemente no puede haber otra a esa edad. Es la confirmación de lo dicho, pero lo importante es porqué se practica de esta manera.


Con estos acuerdos se trata de evitar que la decisión matrimonial sea de los contrayentes y queda como una decisión familiar que se les impone. Es la familia quien decide con quién se emparenta. De ahí  que el acuerdo se celebre antes de que haya posibilidad de tomar una decisión propia o de que cualquiera de los jóvenes tuviera la capacidad de negarse o de escaparse (recordamos el caso de la muerte durante la "noche de bodas" de una niña de ocho años en Yemen, de otra que escapó de la familia, tratados aquí ver entrada).
La base es siempre la misma: el individuo no existe, solo el grupo, la familia, la comunidad. Si no existe el individuo, no existe la libertad de elegir; es la familia por boca del patriarca quien lo hace. 


En un primer paso, estos matrimonios son una instrumentalización de hijos e hijas para conseguir los fines de continuidad biológica e influencia social. Lo que surge en el tiempo es la ampliación de la distancia existente entre hombres y mujeres. Mientras el hombre puede tomar segundas, terceras o cuartas esposas para ir satisfaciendo sus gustos, la mujer que ha sido destinada a ese "matrimonio" temprano le ha dado los hijos que esperaban abuelos y padres. De no hacerlo, puede ser sustituida por la propia presión de la familia, que desea que el matrimonio se concrete en sucesores. El padre del "novio" dejaba claro cuáles eran sus deseos: nietos. Evidentemente no es por su deseo de verlos jugar a su alrededor, algo que podría hacer son su hijo de 11 años recién casado.
Estos "matrimonios" por debajo de la edad, ese 17%, que nos dicen, es un lastre casi insuperable para la mujer, que ver cortada su vida como persona con capacidad de decidir en muchas de las circunstancias de la vida que podría haber disfrutado: estudios, profesión, etc. En cambio ve su vida comprometida primero y detenida después en una etapa que le es impuesta sin tener conciencia de ella. El resultado es la frustración y la callada depresión de muchas.


La hipocresía social es grande y se puede decir que todo esto se hace "por su bien", como se hace "por su bien" la mutilación genital o el impedir que trabaje fuera de casa, de forma que no estará expuesta al acoso de otros santos varones.
Estos días los medios egipcios tratan el aumento de divorcios y el aumento de los que las mujeres solicitan, cada vez más jóvenes. Es lo lógico con un 17% de matrimonios por debajo de la edad legal, que es socialmente ignorada y en la que la ley mira para otro lado.
El divorcio unilateral es una forma de salir de ese agujero en el que van descubriendo lo que han perdido en su vida, lo que se les ha sustraído. Ya vimos la estigmatización de la mujer que se divorcia para intentar rehacer su vida.


Ahram Online publicó estos días otro artículo —es un tema candente— sobre los problemas de las mujeres divorciadas en Egipto. El caso que abre el artículo nos ofrece la perspectiva de la "segunda esposa":

Safaa Ahmed decided to brush off her polygamist husband two years into their marriage.
Her husband -- who was already a father when they got married in 2013 -- planned to bring his children to live with them.
But after three or four months as a newlywed husband, he decided to remarry his ex-wife. His marriage to Safaa did not come to an end here, though.
"I still tried to work things out," recalled Safaa. "Many problems occurred after he returned to his ex-wife, which made me his second."
Polygamy is legal pursuant to Egyptian law, which allows Muslim men to have up to four wives as Islamic Sharia stipulates. It is often met with public refusal, however.
"His family's frequent interference in our marriage, broken promises to straighten things up, I had to deal with many things," Safaa continued.
"He eventually got married to a third woman and that was the straw that broke the camel's back."**


La complejidad de los casos puede ser enorme, como en el de Safaa, convertida de esposa en segunda esposa y posteriormente en tercera. La madre de los hijos, la primera esposa vuelve a la casa recasada (es posible desde la Sharia casarse dos veces con la misma mujer tras los consiguientes divorcios; para hacerlo una tercera vez, la mujer se debe haber casado con otro hombre y divorciado posteriormente, algo poco probable, desde luego). La llegada de una tercera nueva esposa es, como se señala, la gota que colma el vaso.
Ya sea por matrimonios infantiles acordados, ya sea por exceso de esposas y matrimonios, como en el caso de Safaa, la vida de las mujeres no parece sencilla, sometida a la voluntad familiar primero y del marido después, que se desprende de ella o la vuelve a aceptar, que se casa renovando el parque femenino a su gusto.
Por más que se nos diga que la poligamia está mal vista o que los matrimonios infantiles son acuerdos que solo se consuman más tarde, lo cierto es que las prácticas existen y son formas que condicionan la vida de las mujeres egipcias.


No son las únicas leyes que son tinta mojada, ya que como se nos dice, se burlan con cosas tan absurdas como celebrar el compromiso con un vestido de otro color. Todo lo que tiene que ver con la situación de las mujeres se vuelve conflictivo y es desatendido. Los grupos de mujeres egipcias que son capaces de plantar cara y denunciar estas situaciones tienen un enorme valor: supone enfrentarse a la costumbre y a las propias familias. Las generaciones anteriores fueron más decididamente feministas al velar por los derechos de las mujeres, pero las corrientes de reislamización desde los años 80 fueron volviendo a valorar estas prácticas, de ahí que las reducciones de casos en las mutilaciones, el acoso  o el matrimonio no sean formas casuales, sino que forman parte de una estrategia. El acoso sexual, más allá del hábito, forma parte de una estrategia de mantener a las mujeres fuera de los espacios públicos, incluido el trabajo. La breve estancia de los islamistas en el poder significativamente tuvo dos puntos claros: lo que afectaba a las edades de los matrimonios y la modificación de las edades de los hijos bajo la custodia de la madres, que se redujeron, y las ayudas económicas mediante créditos blando para los segundos matrimonios, en un intento de fomentar la poligamia en la sociedad. La presentación de ambas prácticas —matrimonios de menores y poligamia— como piadosas forma parte de esa hipocresía permanente. 


El cesado por bocazas ministro de Justicia, El-Zind, ya en la etapa de El-Sisi, se fue de su cargo dejando una ley infame que obligaba a depositar una fianza de 50.000 libras egipcias para los denominados "matrimonios de verano", mediante los cuales los ricos y piadosos hombres del Golfo acuden a hacerse con niñas a Egipto, devolviéndolas poco tiempo después a la familia. No se hizo nada por evitarlos, pero sí para asegurar una cantidad de dinero a la familia que había estado feliz de desprenderse de una hija por un precio ajustado. La tasa se aplicaba en el caso de haber una separación de más de 25 años entre los "esposos", es decir, entre el hombre y la niña. La parte escandalosa de la propia ley es que esa fianza se exigía a los hombres extranjeros, dejando el campo libre a los nacionales. El escándalo era sobre todo "patriótico": los hombres del Golfo se llevaban  a las niñas egipcias. Los nacionales no causaban tanto escándalo, estando protegidos por la inoperancia de la ley. En diciembre pasado, algunas de las quejas respecto a esos "matrimonios de verano" o "turísticos" iban directamente contra el piadoso El-Zind:

Lawyer Rabab Abdu, vice president of the Egyptian Society to Support Juveniles and Human Rights, said that the minister’s decision to “put a price tag on touristic marriages” flies in the face of efforts to combat human trafficking.
“The decision proves that the ministry of justice is completely unaware of the state’s efforts to fight these touristic marriages that have become one of the most dangerous phenomena threatening the safety of Egypt’s women,” she told Aswat Masriya.
She also warned against the continuation of these "summer marriages" that exploit younger women. "Now these women can marry these men, who are decades older, only on condition that the men can afford the price. This takes place in a legal setting, with the blessing of the ministry of justice."
She described the decision as a “misguided attempt” by the minister to solve the problem of wealthy Gulf Arabs marrying Egyptian women while they are in Egypt.***


No fue el gobierno islamista, pero sí uno que tampoco se oponía al matrimonio con niñas, que lo regulaba blindando a las familias para que corrieran menos riesgos al vender a sus hijas a los ricos del Golfo. Ahora que las relaciones con Arabia Saudí han mejorado hasta el límite de regalarles dos islas de soberanía egipcia, veremos si el negocio vuelve a prosperar.
Curiosamente, lo único que parece preocupar —forma parte de la hipocresía social— es el divorcio, es decir, solo el aumento de mujeres divorciadas en la sociedad. Algunos temerán que tantas divorciadas desestabilicen a la bien pensante sociedad egipcia, que son un peligro para los hombres tantas "mujeres promiscuas" y sin hombre "responsable" que las vigile.


Un 17% de matrimonios por debajo de la edad legal es una lacra para Egipto y sobre todo para sus mujeres, quienes siguen sufriendo todo lo que la actividad de las tradiciones permite y todo lo que la inutilidad de las instituciones no consigue evitar. No debería extrañarse nadie de su posición entre los peores países para las mujeres. Y sin embargo lo hacen. ¿De qué se quejan?
Nuestro apoyo y ánimo a todos aquellos —personas y grupos— que trabajan allí por intentar erradicar ese mal que se percibe como parte de la normalidad, despreocupados del sufrimiento que causan e incluso orgullosos. Ese vestido rosa no logra camuflar la realidad.
Los matrimonios infantiles, ya sean entre niños o con un adulto —nacional o extranjero— son la destrucción de la vida de esas mujeres que son usadas como fuente de ingresos o para crear lazos sociales.
Hoy todo es celebración, fiesta. Mañana serán señaladas con el dedo porque han decidido poner fin a esa situación en la que nadie les preguntó.


* ""Youngest couple in the world" celebrate illegal child wedding in Dakahlia" Egypt Independent 23/07/2016 http://www.egyptindependent.com//news/youngest-couple-world-celebrate-illegal-child-wedding-dakahlia
** "Egyptian female divorcees, less of a taboo, still face same old challenges" Ahram Online 21/07/2016 http://english.ahram.org.eg/NewsContent/1/151/233756/Egypt/Features/Egyptian-female-divorcees,-less-of-a-taboo,-still-.aspx

*** "Did Egypt's justice minister just violate the constitution?" Aswat Masriya 11/12/2015 http://en.aswatmasriya.com/news/details/2719