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viernes, 22 de mayo de 2026

USA, el país que vivía su propia película

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

En RTVE.es, la sección VerificaRTVE dedica un articulo recopilatorio al Secretario de Estado de Sanidad, un Kennedy alternativo, cuyo poco seso le ha llevado a este cargo relevante para la salud de los norteamericanos, algo según parece más metafísico que físico.

Hace tiempo que tengo la sensación de que los Estados Unidos han llevado su aislamiento mental a cotas realmente imprevisibles. Mientras el mundo los ve desde fuera como un país avanzado tecnológica y científicamente, capaz de llegar a la Luna y regresar, con grandes puentes y rascacielos, etc. ellos se ven a sí mismos de una manera muy distinta. Las referencias y no son la Ciencia o la Historia, sino una serie de películas, de series cuyo éxito es precisamente que se las creen. Muchos norteamericanos se ven como el Séptimo de Caballería en un universo de Expediente X; se ven como musculosos personajes de Marvel o DC volando con capa mientras escuchan a Judy Garland cantar mientras camina hacia Oz por el camino de baldosas amarillas.

Esto, que podía ser medianamente negativo para los ciudadanos de a pie, se convierte en una preocupación mundial cuando este tipo de personas, como Robert F. Kennedy, el Secretario de Sanidad y Asuntos Humanos, asumen cargos desde los que imponen sus extravagantes criterios, los sacados de filmes conspiratorios, anticientíficos, etc. que aplican a la realidad.

Nos tomamos a bromas las imágenes de Trump papable, "a lo  Cristo", salvado por un ángel con forma de bandera estadounidense o sanador por imposición de manos y no se nos pasa por la cabeza que en un país "avanzado" esto pueda creerse realmente. Sin embargo, las evidencias de que es así son cada vez mayores, más numerosas.

Toda esta extravagancia religiosa, anticientífica, la creencia en un destino fijado por Dios y por la Historia, un pasado glorioso que hay que recuperar (MAGA), etc. son creídas por parte del votante norteamericano, que acepta los mensajes colaterales: que USA debe dominar el mundo, que los aliados son parásitos y que tiene el derecho a expandirse por el mundo según le vaya bien para sus negocios.

En RTVE.es, los de Verifica hacen recuento de uno de sus más peligrosos representantes, el Kennedy de la Salud:

Desde que empezó el segundo mandato de Donald Trump, el 20 de enero de 2025, la administración estadounidense parece haber iniciado una cruzada contra la ciencia. El 13 de febrero de 2025, Robert F. Kennedy Jr., quien ha difundido teorías negacionistas en contra de la evidencia científica, asumió la cartera de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos tras ser designado por Donald Trump el 14 de noviembre de 2024. Desde entonces, algunas de sus palabras se han traducido en acciones: desde recortes en ciencia a la salida de Estados Unidos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) o la retirada de estudios científicos de páginas web oficiales. En VerificaRTVE hacemos un recorrido por las políticas de salud en Estados Unidos y sus consecuencias en la población desde que Kennedy Jr. asumió el cargo.  

De negacionista en la pandemia a secretario de Salud de Estados Unidos 

Robert F. Kennedy Jr. ha defendido teorías conspirativas que negaban que el VIH causara el SIDA. En 2023, llegó a relacionar la exposición a un herbicida con la disforia de género, cuando no hay evidencia científica que sustente esta afirmación. En enero de 2025, en su primera audiencia de confirmación en el Senado de Estados Unidos antes de asumir el cargo de secretario de Salud, volvió a insistir en algunas de estas narrativas falsas. 

También ha insistido en la idea de que hay una “epidemia” de trastornos neuronales infantiles como el autismo en su país (1 y 2). En 2005, relacionó el timerosal (un conservante presente en las vacunas) con "un aumento drástico del autismo”. Pero la propia Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) lo desmiente.* 

Las autoras del artículo siguen recogiendo barbaridades del personaje al que se la ha encomendado la "salud" de los norteamericanos. Se enlazan las teorías conspiratorias una detrás de otra. 

La explicación es medianamente sencilla: ellos (los que manejan estas teorías) son los capaces de defender realmente a los estadounidenses. Todo es conspiración, ellos lo saben bien. De esta forma, primero se crea el peligro, luego el Séptimo de Caballería de Kennedy llega al rescate. ¡Tranquilos, que ya estamos aquí!

¿En qué momento los norteamericanos aceptaron que la Ciencia-Ficción dejara de ser "Ciencia" y fuera solo "ficción" dada por buena? La cuestión es históricamente compleja pues nos lleva a un país construido con sectas religiosas huidas de Europa, donde todavía es posible ver alguna que reniega de la ciencia y vive con caballos tirando de los coches porque eso va contra Dios (¿recuerdan los "amish" de la película "Único testigo"?, pues hay más).

Gracias a las redes sociales se ha conseguido llegar a muchas de esas sectas y grupos religiosos, unirlos captando sus votos para la causa "trumpista" y lo que hay detrás (hay que ser conspiratorio), que no tiene nada de esotérico: poder y dinero, dinero y poder. Si muchos ya vivían dentro de un universo conspiratorio en el que el resto del mundo trata de impedir el ascenso norteamericano. Ángeles y profetas se unen para proteger al pueblo de Dios, el norteamericano.

Para ello son necesarias personas como es Kennedy anticientífico, anti todo. Su nombramiento fue cerrar una ventana más a la luz exterior. Otros nombramientos de Trump, tienen la misma función aislante, evitar que llegue luz exterior. Para ello vale montar guerras, anexionarse países, secuestrar presidentes y una profundización interpretativa en la expresión "America First!". Cine, televisión, cómics... son las fuentes principales para la construcción de una "realidad" fabulosa y fabulada. Mitos y más mitos.

El cartel tras Kennedy pide "Make America Healthy Again", la versión "saludable" del MAGA y se habla de "estándares dorados" para la Ciencia, del rechazo de la Química. Ha habido recortes en presupuestos de investigación, cierre de instituciones, recortes de personal. Un camino eficaz hacia la ignorancia, lo que los hace más manipulables, que es de lo que se trata. El votante lelo es el ideal que todos persiguen. Trump nos promete revelaciones sensacionales sobre los Ovnis. Todos expectantes, pendientes.

Jugar con la salud tiene sus riesgos. Pero si presentas las enfermedades como ataques de terceros, con virus militantes y pasaporte, siempre tendrás fáciles argumentos para justificar ineptitudes y errores.

El país progresa adecuadamente hacia la ignorancia, hacia el consecuente fanatismo creyéndose su propia película. 

* María Navarro Sorolla, Paula Mayoral/Patricia Donohoe   "El negacionismo se instala en el Departamento de Salud de EE.UU.: Robert F. Kennedy Jr, de las palabras a los hechos" RTVE.es / VerificaRTVE 22/05/2026 https://www.rtve.es/noticias/20260522/negacionismo-departamento-salud-eeuu-robert-kennedy-jr/17080136.shtml

martes, 2 de septiembre de 2025

USA, la ignorancia que mata

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

La teoría según la cual el que tiene los votos tiene razón es una forma perversa de entender la democracia. Los votos no te dan la razón, solo el poder y este se puede usar de forma equivocada.

Sin embargo, en los Estados Unidos de Trump los votos no solo te dan la razón, sino que te permiten presentar cualquier opinión, por errada que esté como verdadera. Esto es especialmente grave en algunos sectores, que se ven altamente comprometidos con ciertas barbaridades que se dan por buenas por el simple hecho de haber ganado unas elecciones. Esto es un motivo serio de reflexión sobre los límites que indudablemente tiene el poder.

Lo anterior viene a cuenta de un titular en 20minutos, con texto de EFE, en el que se señala "Jefes sanitarios en EEUU advierten: Robert Kennedy es un “peligro” como secretario de Salud"*. Dentro de la estrategia de Trump de rodearse de radicales en vez de por personas sensatas y bien informadas, se nombró a este Kennedy para dirigir un sector esencial en una sociedad, el de la salud. Kennedy ya era conocido por sus discutidas afirmaciones antivacunas. Este era su "mérito", el único que explica su nombramiento por Trump.

Hoy los científicos reaccionan y advierten de los efectos de sus decisiones:

Un grupo de nueve exdirectores y directores interinos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) han advertido este lunes en un ensayo para The New York Times (NYT) sobre el "peligro" de contar con Robert F. Kennedy Jr. como secretario de Salud y Servicios Humanos en EEUU.

Las acciones de Kennedy como principal funcionario de salud del país "no tienen precedente en nuestro país", detallaron en el artículo titulado 'Nosotros dirigimos los CDC: Kennedy está poniendo en peligro la salud de todos los estadounidenses'.

El texto, disponible solo en la versión web de NYT, se publica después de que el presidente Donald Trump despidiera a la directora de los CDC, Susan Monarez, y de que ésta alegase que se trata de un despido "sin fundamento científico"; basado en que se opuso a acatar "órdenes imprudentes" sobre vacunas.*

Un poco más adelante se añade:

"Canceló inversiones en investigaciones médicas prometedoras que nos dejarán mal preparados para futuras emergencias sanitarias. Reemplazó a expertos en comités asesores federales de salud por personas no cualificadas que comparten sus opiniones peligrosas y poco científicas", enumera el artículo.

Además, añade que anunció el fin del apoyo estadounidense a los programas globales de vacunación, que "protegen a millones de niños y mantienen seguros a los estadounidenses", citando supuestas investigaciones deficientes y haciendo declaraciones inexactas.

“Nos preocupa el amplio impacto que todas estas decisiones tendrán en la seguridad sanitaria de Estados Unidos”, escribieron los exdirectores de los CDC.*


La preocupación mostrada por los ex directores —de todos los colores políticos— nos muestra lo expuesto anteriormente: la toma de decisiones que deberían basarse en datos científicos, pero que se tienen de ideología "anti", de pseudo teorías rechazadas por los datos de la investigación.

Los Estados Unidos de Donald Trump son ya un ejemplo de cómo la política niega la ciencia en diversos campos, especialmente en el de la salud, algo muy peligroso. El caso de Robert F. Kennedy Jr, es una demostración de cómo una parte importante de un país —lo suficientemente importante como para llevar a Trump a la Casa Blanca— se ha dejado convencer durante años por teorías anti científicas, contra la Ciencia en general, y de forma específica por una serie de absurdas teorías sobre los efectos de la vacunas, por ejemplo, en relación con el autismo.

El equilibrio entre lo creído y lo demostrable se rompe. Hoy, la política norteamericana —no solo allíؙ— se ha convertido en un ejercicio de seducción donde todo vale si sirve para conseguir los votos necesarios. Si recordamos las opiniones de Trump respecto al COVID —el "virus chino"— en su primer mandato y sus opiniones sobre las vacunas —hasta que se contagió— entendemos perfectamente que nombrara a una persona controvertida para el cargo de Secretario de Salud. 

Hay una línea de continuidad en la "argumentación" contra la Ciencia y contra las vacunas como un resultado de ella. Estas líneas argumentales se usan porque funcionan electoralmente, porque hay unos sectores anti científicos que las crean y potencian. Son piezas que se encajan sobre miedos, recelos y desconocimiento. El político selecciona una línea y se sube a ella; los demás le siguen. Ahora los científicos advierten de los efectos.

El País

Las argumentaciones anti van de las vacunas y tratamientos a la negación del cambio climático, pasando por todo tipo de afirmación salida de laboratorios, centros de investigación, universidades, etc. Son la manifestación concreta de un sentimiento que se opone a la Ciencia desde perspectivas pseudo religiosas que tratan de "recuperar" la idea de "verdad" que piensan que la ciencia —que es humana e imperfecta— les ha arrebatado. Su forma de trabajo es la introducción de ideas sin fundamento alguno, que simplemente surgen y se repiten convirtiéndose en parte de argumentarios ultras y populistas que buscan la adhesión de personas a las que se ha criado en el recelo ante la Ciencia, los científicos y sus resultados. Es el revés del país más avanzado científicamente en el planeta.

Desde hace tiempo escuchamos las quejas y dudas de los que están abandonando los Estados Unidos ante la ideologización de campos de investigación, que se ven marcados por las restricciones, las limitaciones de inversiones o simplemente cerrados. Donde antes se iba a participar en las investigaciones punteras, ahora se marchan a intentar poder seguir investigando huyendo de la tutela férrea de personajes como el Secretario de Salud, Kennedy.

El campo de la Salud no es cualquier otro y los errores causados por la mezcla de ignorancia y dogmatismo imprudente pueden ser graves por el desarrollo sin control de enfermedades al cesar las medidas preventivas. Kennedy lo está desmantelando todo.

Tras Kennedy está Trump y tras este el pueblo norteamericano que le ha votado, Lo ha hecho para un segundo mandato, después de que en el primero mostrara la peligrosidad de su ignorancia y pal peligrosidad de sus acciones, de los ataques a la Ciencia al asalto armado al Capitolio para evitar la toma de posesión de Joe Biden.

Se ha dado el poder a la osadía y a la ignorancia.  Se trata de fomentar la ignorancia desde la ignorancia. ¿Puede esto ser llamado "democracia"? Es algo que los analistas y filósofos del pensamiento político llevan mucho tiempo debatiendo. Mientras siguen debatiendo, continúa el descenso a la oscuridad. 


* "Jefes sanitarios en EEUU advierten: Robert Kennedy es un “peligro” como secretario de Salud" 20minutos / EFE 2/09/2025 https://www.20minutos.es/internacional/jefes-sanitarios-eeuu-advierten-robert-kennedy-peligro-secretario-salud_6240949_0.html

martes, 4 de junio de 2024

Los confusos envases de los medicamentos

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Ser mayor no es solo tener años. Es tener peor vista, peor memoria, más despistes, peor salud... y tomar más medicamentos. Cada achaque, un medicamento; muchas veces, una colección de envases con formas y colores propios.

Creo que nadie duda de la rentabilidad de las farmacéuticas, especialmente en un país en el que ya se habla de la "silver economy", es decir, del negocio de los mayores en sus diversas manifestaciones. Una de ellas, muy rentable, es precisamente el negocio de la "enfermedad" y de sus "remedios", ese tener que tomarse diariamente las "pastillas" que alivian los diversos achaques fruto de la edad. Sin duda, un negocio muy rentable y creciente conforme nuestro país envejece. La duración de la "mala salud", sí, es un gran negocio.

Hace apenas una semana, el diario 20minutos nos avisaba de un caso realmente sorprendente para el que no está en esto de la enfermedad. Su titular señalaba: "Una mujer de 77 años toma durante días un ansiolítico en lugar de las pastillas de la alergia porque ambos envases son iguales"* Hay muchas cosas que se pueden entender, pero no ésta.

En un mundo que se basa en la identidad diferenciada, es decir, en encontrar una forma de identificación frente al resto, la empresa escogió crearse una "imagen" empresarial, lo que la llevaba a repetir el modelo en diversos envases de medicamentos. Lo que es una idea de primero de Marketing ha podido llevar a la tumba a unas cuantas personas, las que confundían los envases y con ellos los medicamentos y las dosis.

La imagen que acompañaba a la información no dejaba lugar a dudas. Los dos envases eran prácticamente iguales, salvo algún detalle, algo que fácilmente puede confundirse. La rotulación a mano para evitar repetir los errores dejaba claro el problema. No era solo el exterior:

Además, el interior del producto parece el mismo, puesto que los blíster de Lorazepam y Loradatina contienen 10 pastillas del mismo tamaño dispuestas en dos filas verticales. Del mismo modo, la letra es del mismo color y de la misma tipografía. 

De este modo, la mujer ha estado tomando varios días por error un ansiolítico de alta potencia, que también actúa como amnésico, sedante e hipnótico y que se recomienda ingerir entre dos y tres veces al día sin superar esta dosis porque puede causar dependencia.*


Ni un maquiavélico asesino en masa habría ideado un plan estadísticamente tan perverso. Lejos de diferenciar los envases, la empresa repetía el diseño exterior, los envases, y la forma de empaquetar los medicamentos. Los daños podían ser irreparables si los errores se mantenían más de lo que el cuerpo aguantara con dosis inadecuadas y dejando de tomar el medicamento adecuado al confundirlo con otro, como el caso que se relataba en el artículo.

Está muy bien eso de la "identidad corporativa", el tener unos colores propios que te identifiquen como empresa, un estilo, unos nombres que repitan alguna expresión que los hagan parecidos, etc. Está muy bien, sí, menos en el sector de los medicamentos, en el que los errores pueden tener consecuencias graves.

La denuncia en los medios del caso hizo saltar muchas otras quejas en el mismo sentido, por lo que la empresa rápidamente cambio los envases. ¡Genial! La pena es que el nuevo y rápido envase ¡era igual al de otro medicamento!, según nos cuentan en un nuevo artículo en el mismo diario, que esta vez titula "Cinfa cambia la caja de Lorazepam después de que una mujer tomara las pastillas por error, pero el nuevo envase desata otra polémica". En el nuevo artículo se señala:

La farmacéutica Cinfa ha cambiado el color de la caja de Lorazepam. Tras las quejas de los usuarios, que llegaron a denunciar por redes sociales que el nuevo tono morado utilizado en el envase de este medicamento era muy similar al de la Loratadina, la compañía farmacéutica ha decidido rediseñar la caja del producto. Este, por tanto, será verde a partir de ahora. Sin embargo, los usuarios han vuelto a manifestar sus quejas, ya que la caja de Lorazepam se parecerá ahora a la de Fluoxetina, también del mismo color y que guarda, además, un uso similar.  ** 

¿Es posible un despropósito mayor? ¿Necesitamos de un "accidente grave" para que se entiendan las consecuencias de no tener en cuenta las posibles confusiones? Puede parecer sorprendente este "conservadurismo" de las farmacéuticas para los envases de sus productos. Pesa más indudablemente la identidad corporativa que la seguridad de sus compradores. Los dos envases denunciados eran prácticamente idénticos, fácilmente confundibles. Ahora ya no se parecen como antes, pero se siguen confundiendo y esta vez es con otro medicamento con "un uso similar", como se señala.

¿Es tan difícil evitar este riesgo? Según parece importa más el "aire de familia" que el riesgo de que se produzca un accidente con consecuencias. La maximización de los beneficios implica el mínimo gasto. Es un cambio "cosmético" para frenar la mala imagen desarrollada por la farmacéutica, pero no cambia el problema, solo le cambia el nombre,

Si yo estuviera en el negocio, por ejemplo, crearía distinciones externas, es decir, elementos superponibles que permitieran distinguir claramente los medicamentos y no confundir sus envases, algo que haría a las farmacéuticas pensar un poco en la "mala imagen" creada.

Pero sobre todo, si estuviera en la administración, vigilaría esto, al igual que se regularon los medicamentos pensando en que no fueran demasiado atractivos para los niños, que entre sabores y colores, los niños se pudieran sentir tentados, y dotarlos de sistemas seguros de cierre. Se exigió, entre otras cosas, dotarlos de cierres seguros para evitar que los niños pudieran abrirlos. Es curioso que haya que imponer las cosas de sentido común.

Hoy, con pocos niños y muchos mayores, los problemas son otros. Creo que los beneficios de las empresas farmacéuticas permiten estudiar un poco mejor los diseños pensando más en los usuarios y menos en su imagen de marca. 

 

* "Una mujer de 77 años toma durante días un ansiolítico en lugar de las pastillas de la alergia porque ambos envases son iguales" 20minutos 24/05/2024 https://www.20minutos.es/noticia/5292992/0/mujer-confunde-pastillas-lorazepam-alergia-envases-iguales/

** "Cinfa cambia la caja de Lorazepam después de que una mujer tomara las pastillas por error, pero el nuevo envase desata otra polémica" 20minutos 3/06/2024   https://www.20minutos.es/noticia/5380426/0/cinfa-cambia-color-caja-lorazepam-verde-tras-las-quejas-los-usuarios-pero-nuevo-producto-vuelve/

sábado, 11 de marzo de 2023

Atención a la atención médica

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Las noticias  sobre la atención médica se suceden en los medios. De seguir así constituirán una sección específica, los "sucesos médicos", es decir, la recolección de hechos violentos, disfuncionales, etc. que se relacionan con la atención médica.

Aquí hemos tratado en varias ocasiones este fenómeno que ocupa cada vez más espacio mediático, por un lado, y en nuestras conversaciones cotidianas, donde se expresan las experiencias del día a día.

Me vienen a la memoria algunos largos viajes en tren —hace décadas— en los que la gente compartía sus experiencias. "¿Y para qué han ido ustedes a Madrid?" —se preguntaban para ir matando el tiempo. "Nos han mandado a ver al especialista" — comentaban los interpelados. En pocos minutos se contaba la enfermedad causa del viaje, a lo que respondían otros con sus experiencias médicas en una especie de competición sobre cuál era la enfermedad más grave, rara o larga en su tratamiento. El hecho de que no existan aquellos trenes, con sus compartimentos de ocho personas hizo pasar a la historia estas conversaciones médicas de viaje. Hoy todos vivimos en internet y salimos un rato a la realidad para comer e ir al baño.

Las agresiones a médicos y demás personal sanitario se están convirtiendo en una situación cada día más habitual. Le echamos la culpa de la pandemia a todo, pero mucho me temo que los aplausos que se dedicaba a los sanitarios cada día, a las siete de la tarde, han pasado a la historia sustituidos por las agresiones sin horario específico.

En RTVE.es titulan con un preocupante "Las agresiones a los médicos baten récord en 2022: las mujeres y la atención primaria, principales víctimas". Nos explican: 

En la mayoría de los casos, los médicos tienen que sufrir amenazas e insultos. Concretamente, en el 84% son este tipo de vejaciones, y mayoritariamente las mujeres son las que las sufren.

Además, durante el pasado 2022 las lesiones a los médicos aumentaron un 3% y estas agresiones ya representan el 16% de las sufridas por parte de los profesionales del sector.  Según los datos del informe anual, de las 843 agresiones comunicadas, el 10% acabó en baja laboral. 

En un año marcado por la continua elevada presión asistencial de la atención primaria, dos de cada diez agresiones no estuvieron relacionadas con la atención médica o cuestiones asistenciales. Dentro de este ámbito, destaca que la mayoría fueron por el tiempo en ser atendidos (64,3%), seguido de un mal funcionamiento del centro médico (24,9%) y de todo lo relacionado con los protocolos COVID-19 (11,7%). *


 

Este tipo de situaciones es característico del primer escalón, es decir, agresiones a aquellos que están en primera línea, los que tienen que dar la cara ante los pacientes. Esto establece ya una primera división entre los que toman decisiones alejados de los problemas y aquellos que padecen sus consecuencias en sus propias carnes. La mayor parte de los problemas que crean situaciones de conflicto son debidas a las políticas y decisiones tomadas en despachos, no en consultorios, lo que lleva a una guerra doble: con los de arriba, los decisores —las autoridades políticas y sanitarias— y con los de abajo, con aquellos a los que hay que atender de mala manera o los que padecen los errores provocados por la situación laboral en la mayoría de los casos. En este sentido, ese 64,3% debido a la tardanza en ser atendidos es bastante claro.


Una serie de problemas de la Sanidad tienen que ver con cómo se concibe esta. La lucha en defensa de la Sanidad Pública es un ejemplo claro. La destrucción, devaluación, o reducción de un modelo público eficaz está en el frente de batalla. Lo que sí está claro es que el modelo sanitario está encima de la mesa, que es un debate permanente porque los conflictos —las agresiones y demás— cobran cada vez más importancia. Los temas debatidos van desde el número de pacientes atendidos a la desaparición de los centros en los pueblos, pasando por la teleasistencia y sus problemas.

Lo hemos dicho en muchas ocasiones: los dos grandes pilares de una sociedad moderna son la educación y la sanidad. Tenemos graves problemas en ambos y debería haber grandes pactos que garantizaran que no son campos de batalla política, de especulación o de abandono en cualquiera de sus vertientes, de la financiación al personal, de la investigación médica y farmacológica al desarrollo tecnológico aplicado.

Cada día aparecen cifras negativas en muchos sectores que, sencillamente, se ignoran. Esto vale para el suicidio infantil y juvenil, la salud mental o las agresiones médicas, como en este caso. Los datos de agresiones son muy claros: 

Las agresiones a los profesionales de la medicina batieron récords en el año 2022, con las mujeres y los médicos de atención primaria como principales víctimas, según datos del Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos. 

En total, durante el año pasado, los médicos comunicaron 843 acciones violentas, lo que supone un aumento del 38% respecto al año anterior.  De todas las agresiones sufridas, el 61% corresponde a las mujeres, un dato que consolida la tendencia de los últimos años, en los que se reflejaban que las mujeres acaparan la mayor parte de las agresiones. Además, la mayoría se concentran entre los colegiados más jóvenes.*


Que sean las mujeres y los más jóvenes no es una casualidad. Se trata de que se desplazan a los que tienen menos "argumentos" a los puestos que empiezan a ser peligrosos. Es decir: a los últimos en llegar se les manda allí donde existe riesgo: son los que no pueden decir que no. Las agresiones implican una falta de respeto, pero también de respaldo a los que las sufren. Las consecuencias son muchas veces las bajas, producidas por los efectos de su propia ansiedad. Si uno acude cada día a trabajar con el miedo a ser atacado, insultado, agredido, etc. la salud se resiente.

Los políticos han conseguido elegir las peleas en las que participan y dejar de lado otras, las más importantes. Son ellos los que marcan la agenda de debates o discusiones. Los ciudadanos tienen otras preocupaciones importantes que, sin embargo, quedan muchas veces de lado. Las cifras de agresiones en el sector nos están indicando algo, un estado social, una irritación que se acumula y estalla ante la falta de soluciones en cosas importantes, como es la salud.

Redacción Médica

En una España que envejece, estresada, la salud es esencial, un sector en crisis que solo se enfoca desde la rentabilidad, como ha ocurrido con las residencias de mayores, cuyo desastre la pandemia ha dejado en evidencia con decenas de miles de muertes sobre las que se trata de pasar de puntillas. Somos el país de mayor consumo de ansiolíticos, cuyo reverso son esos estados de ansiedad que acaban estallando en las consultas, en los centros de salud, en la atención primaria o en cualquier otro lugar del sector.

Mal pagados, estresados, con largas y agotadoras jornadas de trabajo, ahora maltratados también el sector sanitario se merece un mejor trato, algo que repercutirá en nuestra propia salud. Cuidando el sector nos cuidamos a nosotros mismos. Es nuestra salud lo que realmente nos estamos jugando.

 

ABC

* "Las agresiones a los médicos baten récord en 2022: las mujeres y la atención primaria, principales víctimas" RTVE.es 9/03/2023 https://www.rtve.es/noticias/20230309/agresiones-medicos-baten-record-2022-mujeres-atencion-primaria-principales-victimas/2430731.shtml

- Informe agresiones 2021

- Informe agresiones 2017-2018

martes, 14 de abril de 2020

La fábula de Johnson o personas o datos

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Uno de los aspectos en los que apenas se incide durante esta crisis provocada por el COVID-19 es por el debate entre modelos de científicos. No me refiero a las distintas investigaciones que se realizan, sino a un paso anterior, al modelo subyacente en cada caso. Nos fijamos más en expresiones como "no todos los expertos coinciden" y en los detalles que en los principios. Sin embargo, en estos momentos, al igual que se combate contra el COVID-19, también se produce un enfrentamiento entre modelos. Escuchamos a los expertos directamente o la prensa nos trae sus opiniones, pero estas siempre parten de unos principios teóricos que pueden —y deben— estar sometidos a discusión. Ni todos los expertos son iguales ni todos los modelos o explicaciones de los que parten son los mismos. Esto es así porque es la mejor forma de alcanzar resultados, probando distintas vías que compiten por las mejores explicaciones y los mejores resultados. Es el funcionamiento normal de la ciencia y los científicos entienden. El problema que se plantea es cómo entienden los que no están en este mundo y tienen una visión naif de la Ciencia, como un campo de verdades.
La crisis que estamos viviendo involucra a todos los estratos de la sociedad y expone o saca a la luz a los científicos y su forma de trabajo. Los políticos los han usado para justificar sus acciones hablando de que actuaban desde las "evidencias científicas", una afirmación que realmente solo un político haría, que debe ser interpretado por la opinión pública como una garantía y una esperanza. Indudablemente, los expertos pueden tener una opinión más fundada que aquellos que no lo son, pero también son plenamente conscientes —por eso son expertos— de las limitaciones del conocimiento que poseen. En realidad, un científico no solo tiene conocimientos, sino esencialmente es consciente de lo que desconoce. Y lo que cree saber es por poco tiempo pues está obligado a su propia revisión crítica y a la de sus pares, que prueban los conocimientos para ver si son consistentes.
Esto es lento e irritante para los que, como Donald Trump, quieren las cosas y las quieren ya. La Ciencia es lenta y dubitativa. Trump presumía hace unos días de no tener conocimientos, pero tenía —afirmaba— "tener estómago", concentrando allí su sensibilidad e intuición. Donde otros necesitaban hacer experimentos, el estómago de Trump será considerado como un instrumento infalible. Creo que deberíamos hablar de "instrumentos precisos como el estómago de Trump" para establecer ese grado de infalibilidad, que no es otro que la ignorancia orgullosa.
Si tenemos en cuenta que su estómago le daba instrucciones para recomendar productos que se ha establecido que presentan serios problemas cardiacos para quienes los toman, sin garantía alguna además de que sean eficaces contra el coronavirus, debería reservar sus tripas para otros menesteres y, en el mejor de los casos, donarlas a la ciencia o a la iglesia como reliquia, según prefiera.


Uno de los casos más llamativos de los conflictos teóricos sobre el tratamiento del COVID-19 se ha dado en Reino Unido. Las primeras decisiones y planteamientos de Boris Johnson causaron un enorme revuelo. Parecían tomadas en un selecto club británico por un grupo de esnobs mientras les servían un coñac francés. La enfermedad del premier británico, Boris Johnson, ha sido tomada por muchos como una especie de justicia poética, —karma, lo han llamado otros en las redes sociales— una demostración de que una cosa es hablar desde la barrera y otra hacerlo desde la arena del ruedo mirando de frente, a los ojos, al toro de la enfermedad, un morlaco que te pone a las puertas de la muerte.
Con motivo de su emotivo discurso de regreso dando las gracias al personal médico y particularmente a una enfermera neozelandesa y a un enfermero portugués, en la CNN hacían una interesante reflexión que nos da cuenta de esos enfrentamiento entre modelos y formas de ver un fenómeno, en este caso, la pandemia:

Some health experts are increasingly scathing about the government's response to the crisis -- driven largely by the advice of leading scientists from SAGE.
Gabriel Scally, president of epidemiology and public health at the Royal Society of Medicine, believes this has led to an abstract response -- one based on numbers and scientific models -- rather than traditional principles of public health.
"There has been this kind of scientism -- an approach of academics gathering data and analyzing it then producing theories to be tested -- at the heart of the government's response," he says. "In fact, what we needed was to follow good public health practice and listen to the advice from the World Health Organization."*



Hay veces en que algunos no saben distinguir entre un laboratorio y la realidad o, lo que es peor, usan la realidad para confirmar teorías. Desde el punto de vista de quien tiene que salvar vidas, el modelo es inaceptable. Lo que plantea Scally es que el objetivo primario no es "conocer", sino "salvar". Una cosa es simular situaciones en un ordenador y otra tomar decisiones en la realidad, con seres humanos.
Los dos modelos científicos parten de puntos distintos, pero solo hay un objetivo: salvar vidas antes que tener razón. El uno parte de uno modelo distante de la realidad, maneja cifras y datos. El segundo, el de la salud pública tiene personas entre manos, personas que fallecen mientras les miras a la cara. Son los médicos y personal sanitario que confiesa deprimirse con cada paciente que muere y que aplaude emocionado la salida de la UCI de cada enfermo. Datos y personas. A veces los científicos que tratan demasiado con datos —y eso pasa en muchos campos— se olvidan de las personas y de su sufrimiento. Si algo ha revelado esta trágica situación es que con cada uno morimos todos. Lo que antes era una enfermedad distante, algo que afectaba a otros, ahora es lo que vivimos. La mayoría tenemos rostros de esos enfermos y muertos en cualquier categoría: familia, compañeros, alumnos. Eso nos acerca a los más lejanos, nos une. Recibo cada día muestras de cariño de gente que no veo hace años igual que aquellos que he visto poco antes de encerrarnos. Yo mismo mando mensajes preguntando con un "¿Cómo estáis?" siempre temeroso de la respuesta... o de la falta de respuesta. La alegría después, cuando te dicen que van saliendo.


Un peligro de los que trabajan con cifras es el olvido de lo que hay tras ellas. Creo que si esto nos trae alguna enseñanza colectiva que las personas que nos sostienen son muchas veces humildes enfermeros, a los que agradecemos una sonrisa, una mano apretada cuando ves la muerte de cerca, como Johnson; dependientes y cajeros en supermercados, repartidores, carteros, agricultores, jornaleros que faltan para recoger los frutos del campo, farmacéuticos, conductores... En una sociedad que ha hecho del egoísmo su teoría, comprendemos con sangre el valor de la solidaridad, lo importantes, dignos y necesarios que somos todos en cada campo. Los invisibles, los que estaban en la sombra, confundidos con el terreno, sin rostro individual, ahora lo tienen. Es lo que trata de representar el aplauso que damos a las ocho de la tarde cada día y que va siendo una costumbre mundial, quizá la primera costumbre verdaderamente mundial de la Historia, algo en los que coincidimos por encima de fronteras, colores o ideas. Deberíamos pensar en lo que representa socialmente, el cambio de nuestra sociedad del éxito y las élites. Al final alguien te sostiene la mano, alguien te atiende en la noche, "cada segundo, las veinticuatro horas del día", y te transmite algo que no aprendiste en los más caros colegios del mundo y de lo que los altos muros de tus mansiones o los policías en la puerta de tu residencia, tus asesores financieros... nadie ha podido evitar.



El caso de Johnson tiene mucho de fábula de Esopo con moraleja final. Son varias las moralejas posibles, por lo que dejo a los hipotéticos lectores que elijan la que les parezca más adecuada al caso. Creo que el agradecimiento profundo que Johnson les ha dedicado a esas dos personas, a la enfermera neozelandesa y al enfermero portugués, tiene algo de humildad y de petición de perdón al conjunto de la sociedad. Atrrás quedaron, afortunadamente —aunque con un número indeterminado de víctimas— las teorías darwinistas sobre el contagio general para una hipotética inmunidad británica. Recordemos que uno de los elementos básicos de la campaña del Brexit fueron las cifras falsas sobre la sanidad, con las que se hizo demagogia. Hoy agradece a una neozelandesa y a un portugués que hayan estado a su lado las veinticuatro horas. Una de las preocupaciones básicas por los efectos del Brexite era preciasmente la pérdida del personal sanitario europeo que tendría que salir de Reino Unido.
 Es muy fácil hablar cuando no eres el afectado; después, el mundo se ve de otra manera. Que no se nos olvide.


* Luke McGee "Boris Johnson is getting better, but the nation he leads is not" CNN 13/04/2020 https://edition.cnn.com/2020/04/13/uk/boris-johnson-is-getting-better-but-the-uk-is-not-intl-gbr/index.html


jueves, 12 de diciembre de 2019

Héroes

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
En mundo en el que las pantallas están llenas de superhéroes, no debe ser fácil ser un simple héroe. Sin embargo, son más necesarios que nunca. La cadena norteamericana CNN ha tenido esta año una elección difícil para seleccionar a su "héroe del año". No debe ser fácil decidir entre tanta gente que dedica su vida a los demás. Nuestro mundo es cada día más egoísta, según vemos en los grandes titulares. Luego, los pequeños nos muestran una realidad distinta, cómo esas tendencias generales son muchas veces mitigadas por esa entrega individual, por esa energía que desprenden los héroes del día a día.
La nota que sirve de entrada al reportaje de la CNN es sencilla: «2019 CNN Hero of the Year Freweini Mebrahtu has dedicated her life to keeping girls in school by designing a reusable menstrual pad and trying to end the cultural stigma around menstruation.» Es un enorme logro en el que se aúnan los problemas de la tecnología y los enormes obstáculos de los tabúes y los estigmas culturales. Para las personas que solo tienen que ir a un supermercado o una farmacia a comprar las compresas, el problema les puede parecer "menor", pero las cifras demuestran que no lo es. Uno de los grandes problemas de los problemas es que cuando dejan de serlo para unos pensamos que dejan de serlo para todos. Desgraciadamente no es así. Sigue siendo un enorme problema para millones y millones de mujeres en el mundo.


Acabo de mandar el enlace de la CNN a una de mis alumnas doctorales, Yue. El curso pasado trajo el problema hasta nuestras Jornadas anuales "Mujeres de 3 Culturas", las que organizamos con nuestros doctorandos y algunos invitados. Su ponencia versó sobre los aspectos culturales que mantenían los estigmas de la menstruación en la India y que desembocaban precisamente en actividades "heroicas" para que las mujeres tuvieran acceso fácil a ellas. Es un problema "cultural" que se transforma en un problema de "salud", de salud de las mujeres, las grandes perjudicadas en este caso.

Tras su ponencia hablamos del interés del tema y cada vez que me encuentro con noticias sobre esta cuestión en diversas partes del mundo le envío el enlace. No son muchas, pero sí las suficientes como para darnos idea de la necesidad de heroicidades en distintas sociedades para enfrentarse a un problema general que abarca tanto la salud como la educación de las mujeres.
La presentación de la candidatura de Freweini Mebrahtu, la ganadora de 2019, en la CNN señala: «Menstruation is considered taboo in Ethiopia, and girls often miss school or drop out because of their periods. Freweini Mebrahtu designed a solution -- and it's benefited nearly 800,000 girls and women.» El problema se hace fácilmente comprensible y entendemos que les acompaña gran parte de su vida.


El problema va saliendo a la luz —ser Héroe del Año vale mucho— en diferentes países que estamos acostumbrados a ver desde perspectivas limitadas y de lo que no suele salir a la vista esta cuestión. Nos damos cuenta precisamente del problema de la atención exterior frente a la tendencia al silencio por el tabú que rodea a muchas de las cuestiones relacionadas con la situación de las mujeres.
La solidaridad entre países debería mostrarse también en el plano informativo, dando cuenta de los problemas suyos y no solo aquellos problemas que nosotros consideramos dignos de nuestra tención. El programa proyecto de la CNN trata de dar visibilidad a este tipo de acciones. Como señala Mebrahtu en las entrevistas, se lucha contra la "vergüenza" y el "silencio", los dos grandes monstruos sociales a los que hay vencer en estos casos. Son dos enormes muros difíciles de sortear porque están levantados durante siglos y siglos construyendo una frustrante y peligrosa "normalidad" que conlleva la indiferencia.
El estigma de la menstruación no es exclusivo de la India o Etiopía, los países mencionados. Existe en muchos otros con diverso grado de resistencia. Por eso, Mebrahtu reclama el premio para todas la niñas y mujeres, en cualquier parte. "Dignity for all", repite. No es su premio, es de todas.
La cuestión sale a la luz de nuevo, otro destello para hacernos conscientes de que el problema existe. Lo hace bajo un marco más amplio que es la propia consideración de la mujer en las sociedades tradicionales.
Hoy debemos alegrarnos por este reconocimiento. Pero debemos ser conscientes de que el problema sigue mañana y al otro. Son premios para no olvidar.



* "This is the 2019 CNN Hero of the Year" CNN 09/12/2019 https://edition.cnn.com/videos/us/2019/12/09/cnn-hero-of-the-year-announcement-cnnheroes-vpx.cnn/video/playlists/stories-worth-watching/

domingo, 2 de junio de 2019

Género y salud

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Es tal la vertebración cultural sobre las cuestiones de género que no hay ámbito social que se libre de su incidencia. El género estructura las sociedades estableciendo las relaciones, valores y jerarquías. Se esconde en el lenguaje y se vuelve invisible, aunque presente, en muchos espacios que parecen no estar "marcados".
El ámbito de la Ciencia no se escapa de esta cuestión que aflora en diversos momentos de las investigaciones. La incorporación de la mujer a la investigación hace que estas brechas o marcas se vayan reduciendo, pero siguen quedando muchas piezas sueltas.
Hace algún tiempo hablamos aquí del manifiesto por la presencia equitativa de las mujeres en los escenarios de las Ciencias Sociales. No se trataba, se decía, de simple número, sino de la perspectiva diferente que se puede aportar a la visión social desde las mujeres.
Ahora nos llega un artículo firmado por JoAnna Klein en The New York Times, encuadrado en las Ciencias de la Salud, en donde se nos deja al descubierto otro elemento condicionante. El título del artículo es "Fighting the Gender Stereotypes That Warp Biomedical Research" e incluye diversos ejemplos que se nos hace fácilmente comprensibles en la cuestión de la experimentación e incluso de las dosificaciones de los fármacos.
Escribe Klein en el comienzo de su artículo:

Say you are prescribed medication for depression, anxiety or even just to sleep. Would you want to take it if you knew that the drug had only been tested on men and male animals?
Rebecca Shansky, a neuroscientist at Northeastern University in Boston, thinks you might not. When she tells nonscientific audiences that researchers “for the most part don’t study female animals, people are blown away,” she said.
She added: “It seems like such an obvious thing to a normal person. But when you come up in the academic and science world, it’s like, ‘Oh no, females are so complicated, so we just don’t study them.’”
In 2016, the National Institutes of Health and its Canadian counterpart mandated that all preclinical research they fund must include female subjects. Now, Dr. Shansky and other scientists wonder if that requirement will do enough to improve how research is conducted.*



¿Sorprendente? No tanto. Hace unos días debatíamos en nuestro seminario sobre la tendencia investigadora a apartar en muchas ocasiones lo "complicado" y quedarse con lo más "sencillo" de explicar o analizar. La mayor complejidad hormonal en las reacciones de las hembras en los experimentos con animales en el laboratorio hace que se prefieran "machos", extrapolando los resultados al conjunto, es decir, a machos y hembras. En realidad, lo que se hace es ignorar los efectos en los elementos más complejos, es decir, las mujeres, cuyas variaciones podrían ser de mayor oscilación.
Explica JoAnna Klein:

If scientists don’t stop looking through a male lens, outdated gender stereotypes will continue to foster dangerous assumptions about the brain and behavior, resulting in clinical studies and eventual treatments that don’t work equally for all people on the gender spectrum.
[...]
The reasons women and female animals are often omitted from research are the same: ovarian hormones. In the Victorian era, the idea that women were inferior to men was replaced by the notion that women were hysterical, disorganized, emotional — the hormone-driven counterpoints to rational, stable men.
From the team at NYT Parenting: Get the latest news and guidance for parents. We'll celebrate the little parenting moments that mean a lot — and share stories that matter to families.
By studying males only, mostly male scientists believed they could more easily identify the most basic ways the brain worked without the “messiness” of fluctuating female hormones. This stereotype is so pervasive that some biomedical researchers still don’t question why they aren’t looking at female rats or mice.

A diferencia de otros campos en los que se construye un sujeto masculino que se "neutral", en las Ciencias de la Salud esta pretensión es peligrosa y palpablemente irreal. Lo que emerge de las pruebas no es un "ser humano", que abarque las características femeninas y masculinas, sino un "sujeto artificial" cuyas características son claramente masculinas, pero que se asocia también a los sujetos femeninos.


La incorporación progresiva de mujeres al campo de la Biología en sus diversas variantes investigadoras, ha servido para ayudar a hacer visibles estas formas de "olvido". En el mundo de la salud, está claro que afecta a los fármacos —como se señala en el artículo— y a las dosis, en las que son importantes las diferencias de peso.
El problema no es nuevo y la percepción del problema tampoco. En 2007, se publico en la Revista Española de la Salud Pública un estudio a cargo de Noa Laguna Goya (Agencia española del Medicamento) y Fernando de Andrés Rodríguez-Trelles (UCM), con el título "Participación de las mujeres en los ensayos clínicos según los informes de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios. 2007". El trabajo tiene que ver con lo recogido en The New York Times por JoAnna Klein: las mujeres participan mucho menos en los ensayos clínicos, lo que implica que los datos obtenidos y la información que de ellos se desprendan responden básicamente a un modelo masculino.
En su introducción se planteaba el caso:

A pesar de que en las últimas dos décadas se ha empezado a introducir información sobre la participación de hombres y mujeres en los ensayos clínicos (EC) que afectan a la población general, esta consideración no parece estar aún suficientemente extendida en el ámbito de la comunidad científica y en muchos casos no es representativa del colectivo mujer1. En este tema se encuentran enfrentadas distintas opiniones, no existiendo una valoración unánime ni en cuanto en la necesidad de evitarlo ni en sus consecuencias.** 

Esto nos lleva a más de tres décadas sin que se haya hecho mucho por exigir que los estudios se amplíen para tener muestras más representativas de lo que es la población, respetando la división entre hombres y mujeres.
Pese a la denuncia constante, el hecho parece ignorarse. Se junta aquí la cuestión del género con la de los costes, ya que la simplicidad masculina resulta más barata que la complejidad hormonal femenina, que requiere de pruebas más ajustadas a la diversidad.
Este es el resumen realizado por los autores que deja al descubierto la falta de interés por desvelar cuáles han sido las proporciones masculino/femenino en los experimentos clínicos realizados en los experimentos:

RESUMEN
Fundamento: la información sobre la participación de hombres y mujeres en los ensayos clínicos que afectan a la población general no parece estar aún suficientemente extendida en el ámbito de la comunidad científica. El objetivo del estudio ha sido la valoración aproximativa de la situación en España acerca del tratamiento de los datos de los ensayos clínicos en el momento de publicación de la Ley de Igualdad.
Métodos: Se revisaron los apartados de diseño, población de estudio, datos demográficos y características básales de los sujetos participantes, resultados y conclusiones del ensayo en los resúmenes de los informes finales de los ensayos clínicos recibidos durante el primer cuatrimestre de 2007 en la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS).
Resultados: De los 25 documentos analizados 5 desagregan datos por edad y sexo, 13 no aportan ningún dato desagregado por sexo ni ninguna conclusión, 3 tampoco expresan los resultados desagregados por sexo pero sí describen por esta variable los acontecimientos adversos graves, y en 4 no se encuentran ni resultados ni conclusiones.
Conclusiones: Sólo el 20% de los resúmenes revisados proporciona datos desagregados por sexo. Esto podría deberse a que no se haya hecho o que no se le haya dado la suficiente importancia como para incluirlo en el resumen, lo que tampoco es satisfactorio. Un estudio más amplio es difícil dada la calidad actual de los resúmenes de los informes finales de ensayos, que es el único documento obligatorio remitir a la AEMPS una vez concluido el ensayo.
Palabras clave: Ensayo clínico. Mujeres. Sesgo de Género.**

La necesidad de contar con esa información sobre las diferencias (o la igualdad) es clara. La naturaleza de ambos artículos es muy distinta —el periodístico y el académico—, pero ambos inciden en el mismo problema. De hecho, Klein recoge la opinión de los científicos sobre esta falta de claridad en los datos o la exclusión de las mujeres de los ensayos clínicos, lo que puede tener una incidencia en la salud.
Es un caso más de ocultación o de enterramiento de lo femenino. Los motivos, además, muestran que es algo más que la cuestión del género en sí. Costes mayores y complejidad actúan en este caso como motivos añadidos. Creo que es algo más que los estereotipos, que es plenamente consciente. Por eso es importante resaltar el factor económico en las investigaciones.


* JoAnna Klein "Fighting the Gender Stereotypes That Warp Biomedical Research" The New York Times 30/05/2019 https://www.nytimes.com/2019/05/30/health/gender-stereotypes-research.html
** LAGUNA GOYA, Noa  y  ANDRES RODRIGUEZ-TRELLES, Fernando de. Participación de las mujeres en los ensayos clínicos según los informes de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios: 2007. Rev. Esp. Salud Publica [online]. 2008, vol.82, n.3 [citado  2019-06-02], pp.343-350. http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1135-57272008000300010