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viernes, 14 de abril de 2023

La cueva de los datos o la Sociedad del Monitoreo

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Los periódicos españoles se abren hoy con la noticia de que la deportista española Beatriz Flamini ha batido un récord mundial de permanencia dentro de una cueva, aislada, a 70 metros de profundidad, durante 500. Como dicen en el artículo de RTVE.es "entro con 48 y salió con 50", para dejar clara la cuestión.

Durante ese interminable periodo ha sido monitoreada, nos cuentan, por médicos, psicólogos e investigadores, por compañeros espeleólogos dispuestos a intervenir en caso necesario. En su soledad absoluta, sin embargo, Beatriz Flamini puede que haya sido la persona más vigilada, monitoreada, del planeta. Probablemente solo los astronautas —que están fuera del planeta— tengan un nivel similar (quizá inferior) de control.

Cuando leí la noticia, lo primero que me vino a la mente es la terrible soledad, palabra que acararía perdiendo su sentido pasado un tiempo, que suponía su aislamiento absoluto. Me preguntaba sobre cómo se percibe el mundo al que se regresa después de 500 días desconectada. Pero no había pensado en la otra cuestión, la de la híper conexión absoluta y en ese desequilibrio: Beatriz Flamini era la persona más desconectada del mundo, pero era también una persona absolutamente controlada, una fuente de información constante. Una paradoja que vivimos en cierta medida todos en esto que llamamos la Sociedad de la Información, y que quizá deberíamos empezar a llamar de forma más concreta y realista la Sociedad del Monitoreo.

En RTVE.es leemos lo siguiente: 

La vivencia de Flamini forma parte del proyecto "Timecave", que se inició hace dos años, cuando esta apasionada de expediciones en solitario por las cimas más altas del mundo y experta en autosuficiencia contactó con la productora Dokumalia para plantearle el reto de permanecer sola y sin contacto exterior en una cueva durante 500 días.

Durante estos 500 días, se ha ido registrando su vida cotidiana bajo tierra, un registro que han seguido de cerca las Universidades de Granada y Almería para estudiar cómo afecta el aislamiento social y la desorientación temporal extrema a la percepción del tiempo, así como los cambios neuropsicológicos que ha conllevado este tremendo desafío ante la soledad, la ausencia de luz natural y el aislamiento cognitivo y social.

Su estancia en la cavidad ha estado controlada en todo momento por un equipo de espeleólogos, que, además, preparó la cueva escogida para el reto.* 


Evidentemente el monitoreo constante era una necesidad, una exigencia. De otra forma habría sido suicida. Pero me interesa la paradoja del aislamiento absoluto y la conexión absoluta, llevada al extremo.

Toda la lucha que tenemos hoy sobre eso que se llama genéricamente "inteligencia artificial" se centra en los límites dobles del cuerpo y del halo informativo, es decir, la información que generamos, algo que incluye movimientos, pensamientos, deseos, gustos, compras, etc. Incluso, muchas de esas cosas, pueden ser "deducidas" de los datos mediante cruzamientos, tendencias, etc. "Yo soy yo y mi información circunstancial", podríamos decir parafraseando a Ortega.

¿Existe un grado cero de la Información, es decir, la posibilidad de una emisión cero de datos, no emitir, la desconexión absoluta? No es ese, desde luego, el sentido en el que avanzamos, a la luz de lo que vemos cada día y lo que nos dicen que va a llegar pronto.

La noticia que produjo ese chispa del contraste me la ofrecía la misma RTVE.es en su sección de selección de artículos de medios europeos —traducidos, se nos dice con ayuda de Inteligencia Artificial—. Esta vez es un artículo de la SverigeSRadio (ESRA), firmado por Sven Carlsson, que lleva por titular "Crece el escándalo de las farmacias: más de 100 revelan a Facebook las compras de sus clientes". En este artículo se nos señala el origen del escándalo: 

Disfunción eréctil, pruebas de embarazo y problemas intestinales: estos son algunos ejemplos de la información que Facebook recopila cuando la gente visita las farmacias europeas en línea. La información se envía junto con las direcciones de correo electrónico o los números de teléfono de los clientes de más de 100 farmacias en línea. "Estoy escandalizado porque se trata de datos que las farmacias no pueden compartir con nadie", dijo el eurodiputado socialdemócrata Paul Tang.

Swedish Radio News ha encontrado más de 100 tiendas de medicamentos en línea en toda Europa que permiten a Facebook recopilar información detallada sobre los clientes y sus compras.

Esto se hace a través de una herramienta de seguimiento, llamada píxel, proporcionada por Facebook, y que las farmacias utilizan sin el consentimiento de los clientes.

Por ejemplo, una de las mayores farmacias italianas de medicamentos sin receta avisó a Facebook de que habíamos añadido a nuestra cesta de la compra una prueba del VIH, un test de embarazo y pastillas para el síndrome del intestino irritable. Al pagar, Facebook también recibió nuestro nombre, dirección de correo electrónico y número de teléfono.

Desde una farmacia alemana, el Píxel de Facebook recopila enlaces que muestran lo que hemos buscado, que iniciamos una consulta por problemas de disfunción eréctil y que queremos comprar Viagra. También en este caso, Facebook recibe información sobre quiénes somos.

Las empresas que comparten información con Facebook de esta forma suelen hacerlo para dirigir anuncios a los visitantes de su sitio web o a sus clientes en las plataformas de redes sociales de la empresa. **


La cuestión no requiere muchas más explicaciones, está lo suficientemente clara. La lucha por el control de los datos va ser una seña de identidad de esta sociedad permisiva y vigilante a partes igual. Si toda actividad genera datos, existe un movimiento para ampliar nuestras actividades y así ampliar las fuentes de los datos. Las nuevas generaciones han llegado al mundo en mitad de un radical cambio del sentido de la intimidad que tienen muchas ya veces asumido como normalidad. Para muchos, esto no es una cuestión de "derechos" o de "privacidad", sino un simple toma y daca en el que te vendes en forma digital

En la sociedad industrial un "productor" era alguien que hacía algo, realizaba alguna actividad productiva con un "producto final". En la nueva sociedad informacional, cualquier movimiento produce datos, lo que nos convierte en un nuevo tipo de productores. Con nuestros datos se construye, se crea, se trafica, se aplica... Es todo un sistema del que somos la corriente del río que mueve la rueda del molino. La harina personalizada nos la venderán después para poder completar el ciclo producción-consumo. Somos productores y producto.

Nuestra naturaleza es ya, pues, triple: física (interna, estados, movimientos), mental (pensamiento, ánimo) e informacional (todos los datos que generan nuestras actividades comunicacionales, puros datos). Hasta el momento, los captadores de datos se centraban en nuestras comunicaciones de forma preferente, en nuestros desplazamientos de un lugar a otro, etc.  Pero lo que nos cuenta el medio sueco es algo que va más allá, no son solo las compras de medicamentos, algo que es sustancioso más allá de lo que es la compra en sí. De esos datos se pueden sacar muchos otros datos personales (nos identifican) muy útiles, por ejemplo, para los seguros, para las empresas que nos contraten (o no) según nuestros estados de salud, ánimos, etc. ¿Quiere un depresivo, por ejemplo, en su empresa?

 La información es poder, se suele decir, pero es "poder sobre alguien". En este caso el que la puede comprar o recabar dispone de un gran poder, un poder específico sobre alguien concreto. No se trata de retórica, sino de control personal. Ya no se trata de "tendencias" o de "grandes números"; eres , con nombre y apellidos.

En otro artículo también en RTVE.es leemos sobre las medidas españolas y europeas frente a la proliferación de amenazas sobre nuestros datos: 

La Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) ha iniciado este jueves una investigación preliminar sobre el posible incumplimiento de la normativa de protección de datos por parte de ChatGPT, de la tecnológica estadounidense OpenAI, a medida que se intensifica el escrutinio mundial de los sistemas de inteligencia artificial (IA).

La semana pasada, la Agencia solicitó al Comité Europeo de Protección de Datos (EDPB, por sus siglas en inglés) que se incluyera el servicio ChatGPT como tema a abordar en su reunión plenaria, al considerar que los tratamientos globales que pueden tener un importante impacto sobre los derechos de las personas requieren de acciones armonizadas y coordinadas a nivel europeo en aplicación del Reglamento General de Protección de Datos.

El organismo que reúne a los organismos nacionales de vigilancia de la privacidad de Europa ha dicho anteriormente este mismo jueves que ha creado un grupo de trabajo sobre ChatGPT, un primer paso potencialmente importante hacia una política común sobre el establecimiento de normas de privacidad de la IA.***


El gran peligro ya no es solo el "Gran Hermano", sino también los "hermanos pequeños", la jungla plagada de depredadores que salen cada día al hilo del crecimiento de redes, velocidad de conexiones y, especialmente, la aparición de aplicaciones cuya función es tentarnos al movimiento perpetuo de datos, el que genera ese flujo del beneficio al que muchos se apuntan sin pensar en derechos o libertades de las personas. El problema, como siempre, es además de la velocidad de unos y la lentitud de otros, la constante aparición de nuevos focos, la poca protección existente por las exigencias de "aceptar" condiciones abusivas que se impone desde las aplicaciones. Hay un último elemento condicionante, el desfase entre las empresas de Estados Unidos y sus aplicaciones frente a las legislaciones europeas. Si a ello le sumamos la presencia de China en el panorama internacional informativo y las manipulaciones de desinformación constante de Rusia, el panorama no es precisamente bueno para la privacidad y los derechos de las personas.

Felicitamos a Beatriz Flamini por su récord de aislamiento y tomamos nota. 

* "La deportista Beatriz Flamini sale de la cueva donde ha permanecido aislada 500 días y bate un récord mundial" RTVE.es 14/02/2023 https://www.rtve.es/noticias/20230414/beatriz-flamini-sale-cueva-500-dias-aislada-record/2438744.shtml 

** Sven Carlsson "Crece el escándalo de las farmacias: más de 100 revelan a Facebook las compras de sus clientes" RTVE.es "Una mirada europea"  SVERIGESRADIO ESRA 12/04/2023 fuente original https://sverigesradio.se/artikel/apoteksskandalen-vaxer-over-100-apotek-rojer-kunders-kop-for-facebook 

*** "La Agencia Española de protección de Datos investiga a ChatGPT por un "posible incumplimiento de la normativa"" RTVE.es 13/04/2023 https://www.rtve.es/noticias/20230413/espana-investigacion-incumplimiento-normativa-proteccion-datos-chatgpt/2438711.shtml

miércoles, 30 de octubre de 2019

Monitorizados

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
La noticia está en casi todos los medios españoles. En el País se nos dice que "El INE seguirá la pista de los móviles de toda España durante ocho días" desde los titulares. Los teléfonos móviles son una fuente muy interesante de datos y nos ofrecerán mucha información sobre nuestra forma de vida y hábitos cotidianos. Seguirnos a todos (los que no tengan teléfono móvil son tirando a raros y probablemente irrelevantes a los efectos de lo que se quiere saber) a través del nuestro teléfono es una operación retórica en la que se toma al dispositivo por el usuario. Siguiendo al teléfono, se obtiene información de ese ser pegado a él. En realidad, nos siguen a nosotros, que somos los que les interesamos.
¿Qué se puede saber de los teléfonos móviles? Pues muchas cosas y muchas otras que se pueden deducir de ellas. Lo que se habrá creado es un gigantesco corpus de datos que podrá ser interrogado por todo aquel que sepa plantearle sus dudas.
El diario El País nos cuenta qué harán para conocernos mejor:

El Instituto Nacional de Estadística (INE) conocerá cómo se mueven los españoles gracias a sus teléfonos móviles. Durante cuatro días laborables de noviembre, un domingo y tres días de vacaciones seguirá los movimientos de los terminales, según confirman fuentes del organismo. Eso sí, los datos serán completamente anónimos: merced a un acuerdo pionero en Europa con las tres principales operadoras, el instituto estadístico recibirá las posiciones agregadas de los números, pero no los titulares de las líneas. La información es relevante para averiguar cuáles son los desplazamientos habituales de la población y, por tanto, dónde se deben prestar los servicios públicos y reforzar las infraestructuras. También se sabrá adónde van los españoles de vacaciones dentro del territorio nacional. La operación empezará en tres semanas.*



Con cuatro días laborales, un domingo y tres festivos tendrán datos suficientes como para conocer un montón de cosas sobre nosotros. Y no nos dejemos engañar: aunque no se nos identifique nominalmente, lo sabrán casi todo de nosotros. La cuestión está en que nuestro ego nos hace preocuparnos por la identificación. Eso hoy son preocupaciones de paleto digital. Nosotros, como individualidades,  no importamos en realidad. Ser es hacer a los efectos del consumo, que es la otra cara de la producción.
El artículo nos plantea un problema de fondo: la obtención de datos de los usuarios es cada vez más complicada... y cara. Los usuarios son reacios a suministrar informaciones a las instituciones y, sin embargo, se dejan comprar por unas aplicaciones instaladas "gratuitamente" en sus teléfonos que también son fuentes de datos sobre el comportamiento.


El INE lo va a hacer de una forma más elegante. En vez de preguntarnos si deseamos ser rastreados, va a hacer que sean las compañías de telefonía las que se presten al experimento pasándoles los datos de una serie de días en los que se darán previsiblemente variaciones significativas para mejorar el retrato. La proporción es clara: de los ocho días cuatro son laborales y cuatro festivos. Con los días laborables se verán los patrones de los hábitos de desplazamiento laboral. La jornada laboral es repetitiva y se confirma con esos cuatro días de muestra con nuestras rutas y repeticiones. Los festivos y vacaciones son otra cosa. Ahí tenemos diferencias. Trabajo y ocio, esa es nuestra vida... o lo que interesa de ella.
No dicen en el diario que:

Una tercera pata del estudio será la de los movimientos estacionales. El INE rastreará los desplazamientos en dos días del verano —20 de julio y 15 de agosto—, el 25 de diciembre y un domingo de noviembre, el 24.
De esta manera, se podría apreciar el reagrupamiento familiar con motivo de la Navidad, las excursiones o traslados de fin de semana o cuáles son los destinos de veraneo por barrios en las grandes ciudades. Hasta se tendrá noticia de cuántos residentes de Madrid se dirigen por vacaciones a Benidorm o cuántos de Barcelona a Sitges.*

¿Qué se hace con todo esto? Muchas cosas, dicen. Pero serán muchas más las que no dice, aquellas que se podrá ir extrayendo según se les vaya ocurriendo. Como es natural, al principio se nos cuentan los fines nobles; luego habrá una serie de datos que podrán ser reutilizados, siempre con la indicación por delante de que no se dan nuestros nombres ni los datos que permitan identificarnos. Pero en realidad no necesitan para nada nuestros nombres. Basta con los patrones de las repeticiones.

Las reacciones a través de los comentarios en distintos periódicos tienden a ser negativas. Por mucho que lo expliquen, a la gente no le gusta esto de "ser monitorizados" y cuanto más se insiste en el anonimato más se recela.
Si se nos dice que la gente es reacia a contestar encuestas, es lógico que no desee que se le hagan este tipo de monitoreos. Las respuestas de algunos es incluso de boicotear la operación de rastreo. Como se dicen los días en que se va a hacer el seguimiento, nos dice, ese día se apaga y se deja en casa. Dudo que haya gente que se pase una semana con el teléfono móvil apagado solo por fastidiar, pero hay gente para todo. En general, los titulares tienden a la queja por ser algo pactado por el Instituto con las telefónicas prescindiendo de la opinión de los usuarios. Pero parece que no contamos más que como objeto de observación.
Uno debería poder fiarse de las buenas intenciones del Instituto Nacional de Estadística, sobre todo porque forma parte de nuestras instituciones y se supone que estas trabajan por nuestro bien e interés. En eso también nos hemos vuelto escépticos y suspicaces. ¡Qué se le va a hacer!



* "El INE seguirá la pista de los móviles de toda España durante ocho días" El País 29/10/2019 https://elpais.com/economia/2019/10/28/actualidad/1572295148_688318.html