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domingo, 28 de marzo de 2021

Casas, trenes y barcos o la fatalidad egipcia

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)



El atasco del gigantesco buque nos muestra las líneas de conexión de la cadena de efectos. Rápidamente se nos evalúan las consecuencias económicas y cómo estas se van multiplicando por todo el sistema globalizado que es el mundo donde vivimos. Podría estudiarse la historia de la Humanidad como el tránsito del aislamiento casi absoluto a la interconexión implacable. En el primer momento, lo que hacemos apenas nos afecta más allá de nosotros mismos y de lo que tenemos alrededor. Hoy todo ha cambiado, cualquier acción puede tener esos efectos expansivos de los que hablamos, alcanzado los lugares más recónditos a través de vías directas e indirectas, primarias, secundarias o de nivel más alejado posible. Es el valor que ha adquirido el concepto de "red", una de las grandes metáforas explicativas de nuestros tiempos complejos.

El barco que impide que otros barcos pasen está produciendo un enorme atasco afectando a todos y cada uno de los que han contratado  lo que lleva en su interior. Eso ya es mucho, pero apenas es nada si se aplica el mismo razonamiento a todos los barcos que están viendo retrasadas sus entregas. Todos estos elementos tejen el primer nivel de la red. Los otros se van tejiendo por aquellos que tampoco pueden realizar sus acciones porque no les llegan los suministros que esperaban para sus producciones y así hasta cubrir la totalidad del planeta que se ve afectada de algún modo.

Pero al final hay un elemento, la subida de los precios, que es el intercambio límite, que diría el filósofo Jean Baudrillard: el dinero, el lenguaje final, el sistema que permite traducir todos los otros asignando un precio.



Y es que, sí, todo tiene un precio que se acaba trasladando de unas cosas a otras modificando sus valores por efecto del choque ocurrido en un lugar lejano, desconocido para la inmensa mayoría, pero que se percibe —se sepa o no— en todos los lugares.

Pero ha ocurrido en Egipto, donde llueve sobre mojado. Como es normal, su gobierno tiene interés en que no se le responsabilice de lo que ha ocurrido en el Canal. En el estatal Ahram Online leemos:

 

Tuesday's sandstorm was not the main reason behind the blockage of the strategic Suez Canal, according to Suez Canal Authority (SCA) Chairman Osama Rabie.

Rabie said in a press conference that other factors resulted in the vessel running aground, stressing that “all would be revealed following investigations”.

"It could be a technical or human error. All will be determined following investigations,” he said, adding that twelve vessels in the south crossed the canal shortly before the blockage, while there were 20 others crossing from the north.

He also said that there were “no injuries, deaths or pollution” caused by the crisis.*

 


"Humano" o "técnico" significa los egipcios "no tienen la culpa". Me viene a la memoria el atentado terrorista contra el avión ruso de pasajeros de hace unos años. Egipto sigue siendo el único país que se niega a considerar que fue un atentado porque eso implicaba su responsabilidad sobre la seguridad del aeropuerto del que salió el avión de regreso desde el lugar de vacaciones en el Mar Rojo. El grave fallo de seguridad no fue asumido por el gobierno, pese a que los propios rusos lo reconocieran. El no hacerlo le costó a Egipto el cierre del turismo ruso. Por todo ello, el gobierno centra sus explicaciones ahora en las dos únicas posibilidades que acepta: fallo técnico (del barco) o humano (de la tripulación).

Egipto tiene en el Canal una fuente de ingresos esencial, que ya se ha visto perjudicada por el parón de la economía mundial y, por ende, del transporte marítimo, una situación anterior a la pandemia, que hizo que se cuestionara la construcción de un segundo tramo canal, en paralelo, bajo el mandato de al-Sisi, empeñado en demostrar al mundo que eran capaces de crear un segundo tramo aunque todos los expertos dijeran que no hacía falta.  Pero era un gesto, una forma de mostrar al mundo de lo que los egipcios eran capaces y a la vez una forma de demostrarle a los egipcios de lo que era capaz su presidente.



Por eso es especialmente importante para el aparato mediático oficial anticipar las labores de desinformación de las fuentes que aprovecharían el incidente para atacar al régimen y minar el prestigio presidencial. En Ahram Online podemos leer lo dicho por el ministro:

 

He also said that the blockage did not occur in the new Suez Canal, but in the older channel’s southern entrance.

 “If [the incident] was in the new canal, it would have been resolved easily,” said Rabie, adding that the Ever Given vessel has crossed the canal before.

Moreover, he said that larger ships have crossed the canal before with no obstacles.*

 

Si el bloqueo se hubiera producido en el sector nuevo del Canal, el desarrollado bajo la orden directa de al-Sisi y que se encargó de inaugurar con uniforme militar, como corresponde a los eventos en los que hay que asociar la imagen de los logros con el Ejército, la crisis estaría servida. No tengo dudas sobre que se hubieran movido muchas informaciones interesadas en este sentido tratando de responsabilizar al presidente y su entorno.

El momento es delicado debido a otro trágico accidente de ferrocarril, con 32 muertos y cientos de heridos, y además el colapso de un edificio con otros 23 muertos, cifra todavía adicional.



Puede que la fatalidad sea malévola y dispersa, pero todas estas cosas las juntan después los medios y luego se comprimen en las cabezas de los lectores. Una mala racha, sí. Quizá por eso lo medios oficiales egipcios se han puesto rápidamente a reducir la angustia con titulares como "Sisi ordena modernizar los sistemas de los ferrocarriles", un titular ya clásico, en donde se trata doblemente de distanciar al presidente de lo ocurrido y de hacer ver que es una preocupación en su agenda y que las responsabilidades llegarán como máximo a los ministros, que para esos son cambiables. Está muy bien eso del "¡hágase!",  pero el problema es que no funciona con magia o milagros sino con dinero que hay que invertir.

Los accidentes de trenes son frecuentes en Egipto y probablemente lo seguirán siendo con terribles efectos. No menos frecuente es lo ocurrido con el edificio que se ha venido abajo. El propio diario estatal señala:

 

Building collapses are not uncommon in Egypt and are usually attributed to violations of building regulations, illegal building extensions and lax government oversight.

According to local reports, the Gesr El-Suez building had four floors that were built illegally.

Egypt has asked citizens to reconcile with the state regarding their building violations by paying fines. The reconciliation requests are accepted if authorities determine that the buildings in question meet safety standards.**

 


Un edificio con cuatro pisos de más no es fácil de ocultar, por lo que lo señalado por el diario estatal es claro: forman parte de la corrupción y los responsables no piensan pagar multas porque seguramente no viven en ellos. Uno no se hace rico burlando las medidas de seguridad de los edificios para luego vivir en ellos.

Trenes que chocan y edificios que se caen forman parte de un mismo cuadro endémico, el abandono, algo que va de la construcción al mantenimiento de los ferrocarriles. Luego, las leyes de la física se responsabilizan de que las cosas choquen o se caigan. Eso es así. El problema es cuando todo ocurre los mismos días y el barco se atasca, el edificio se cae y los trenes chocan.  Entonces unos miran al cielo y otro bajan la mirada al suelo; unos rezan y otros contienen la rabia.

Para el resto del mundo, para el sistema global, hay ahora un punto al que señalar, al que mirar pendientes de lo que ocurre. Dicen en un artículo sobre el barco atravesado que la gente sigue por internet los intentos de mover el barco como una especie de espectáculo, que cualquier movimiento o falta de ellos es observado como si fuera el destino en directo.

Lamentamos las muertes egipcias de estos días. Lamentamos que el abandono lo paguen los más modestos mientras se reserva la modernidad para la nueva capital. Allí no habrá edificios con pisos de más que se caigan o trenes que chocan entre ellos una y otra vez. Así lo esperamos. Los privilegiados que puedan verlo podrán comprobarlo y contarlo a todos.

Deseamos que se solucione el atasco del Canal y que finalmente nadie pueda responsabilizarles de tamaña desgracia económica, que ya tienen bastante. Al final, si los otros no tienen la culpa, las cosas pasan porque Dios lo quiere.

 

 

* Menna Alaa El-Din "Sandstorm not main reason behind mega ship Ever Given blockage of the Suez Canal, 321 vessels jammed: SCA chairman" Ahram Online 27/03/2021 https://english.ahram.org.eg/NewsContent/1/0/407907/Egypt/0/Sandstorm-not-main-reason-behind-mega-ship-Ever-Gi.aspx 

** El-Sayed Gamal El-Din "Death toll from Cairo building collapse up to 23; search underway for two missing people"  Ahram Online 28/03/2032 https://english.ahram.org.eg/NewsContent/1/64/407944/Egypt/Politics-/Death-toll-from-Cairo-building-collapse-up-to-;-se.aspx

jueves, 29 de junio de 2017

Pastelitos y medusas

Joaquín Mª Aguirre (CM)
Egipto es siempre una fuente de sorpresas y es difícil imaginar cuál será a próxima. Incluso es difícil imaginar cómo ha sido la anterior, ya que se acumulan y suceden unas a otras. Es en los detalles en donde se comprenden las cosas y no en los enormes movimientos de la Historia, que algunos creían comprender. Lo constante del principio contrasta con la riqueza de la variedad, con lo colorido del ejemplo, algo tan meritorio como encontrar una forma diferente de clavar un clavo en la pared en cada bajada de martillo, un rizar el rizo eterno.
Dos noticias, dos martillazos originales, genuinos.
La primera de ellas nos la traía hace un par de día Egypt Independent al contarnos cómo una buena costumbre, los pastelitos con los que se celebra el Eid que cierra el Ramadán, se ha convertido en problemática:

Endless controversy surfaced on Egypt’s social media outlets on Monday following the circulation of a video footage that contained reviews from youngsters on Egyptian Eid cookie manufacturers, including cookies made by the army.
The controversy appeared in the footage’s scenes that made comparison between the number of Eid cookies manufacturers in Egypt and cookies that are produced by a number of factories that are affiliated to the Egyptian Armed Forces.
The footage that has been produced by the Cairo-based online lifestyle ‘Al-Scene’ magazine was met by massive criticism from social media users, as its content that referred to Eid cookies made by the army carried a subtle humiliation to the army, according to their [Social Media Users] perceptions.
A number of social media users launched online campaigns that call on the government to execute a rapid military trial for the footage’s makers on charges of insulting the Egyptian army.
In response to the unprecedented wave of attacks, makers of the video footage removed it from their social media outlets and the production company of ‘Al Scene’ released a statement on their Facebook page. However, the video is still carried by other social media pages.*


La batalla del pastelito no se debe perder. Está en juego mucho más que una cuestión de gusto. Si hace unos días se pedía la cabeza de los responsable de que —así, de pasada—a pareciera una pintada en una pared en un capítulo de una serie televisiva de Ramadán en la que se criticaba al presidente, hoy el motivo son los pastelitos, las cookies elaboradas por el Ejército para la ocasión.
Una gran parte de la economía egipcia, como es sabido, está controlada por el Ejército egipcio. Hay dudas sobre su tamaño real, pero no es pequeña. Que tengan sus propias marcas de galletas para el Eid no es, pues, sorprendente. Otra cosa es que, por estar elaborada por el Ejército, sea un acto patriótico consumirlas y una traición criticarlas. O se está en el "mercado" o no se está. La estatalización de las galletas es una competencia desleal desde que si uno dice que no le gusta se considera un acto delictivo.


Como ya ha ocurrido en otras ocasiones, se llevan muy mal las críticas, lo que provoca más críticas. No es la primera vez que se critica con sentido del humor al régimen porque una parte de los egipcios mantiene todavía la capacidad de ironizar frente al exaltado gusto por el patriotismo que lleva a defender cualquier cosa producida por el Ejército o palabra dicha por el régimen como si se tratara de algo incuestionable. Pero la sombra de la traición está presente siempre en el egipcio "modelo receloso", que son muchos.
En el Middle East Eye se recoge el vídeo causante del escándalo de las galletas. Con el título "Sweet revenge: Egypt blocks website after it slates army's Eid biscuits", la publicación recoge los hechos causantes de la reacción airada:

Egypt blocked access to an online magazine on Monday after it dared to criticise army-made Eid biscuits in what it said was a "comedy video".
The three-minute video by the Alscene website featured six food tasters sampling "kahk" sweets made at well-known Egyptian patisseries.
The army's efforts did not meet their approval.
"I can feel my skin crawl,” said one guy in the video, as he held a box of Eid sweets made by Tibarose, a company owned by the Egyptian air defence forces.
"Thank you to the Egyptian military for wasting its time making kahk,” he then added.
Another food taster asked: “Do I need to say something nice?” before he tried one of the biscuits. “I’ve never tasted better kahk in my life. Thank you to the Egyptian army.”
A third added: “Yum, bravo Sisi, long live Egypt and the Egyptian army.”
Reports in Egypt said those featured in the video had been questioned by the security services at the Madinet Nasr police station, north-east Cairo.
Those reports were not confirmed by the Egyptian government.
However, their website appeared to suffer the same fate as 21 others recently banned in Egypt, including that of Al Jazeera, which were accused of "supporting terrorism".**


El problema de aguantar mal las críticas, incluso las gastronómicas, es que se acaban convirtiendo en causa de estado. Pero lo más interesante y revelador no es que sea el estado el que tenga especial interés en atender estas cosas. Lo sorprendente —quizá no tanto— es que esto responda a la iniciativa "popular". Cada vez que hay una crítica —y hay muchos motivos para ellas, dada la situación—, se desencadenan tsunamis sociales en las redes. No sabemos si son espontáneas o si son el resultado de los batallones puestos a disposición del gobierno para frenar las críticas sociales.
El caso de las "kahks", los pastelitos del Eid, revela una vez más lo fina que tiene la piel el régimen, su hipersensibilidad a la crítica. Como todo el que critica tiene oscuras intenciones, está vendido a potencias extranjeras, etc. etc. todo se acaba complicando mucho más. Lo que es una broma, se percibe con la misma intensidad que un "atentado" contra el gobierno, el Ejército y el Estado mismo, ya que todo está unido por la solemnidad.


El segundo caso es diferente pero abunda en el mismo principio. Nos las traía ayer mismo el diario estatal Ahram Online con el titular "Egypt’s environment ministry follows up on North Coast’s unseasonable jellyfish infestation" abriendo un nuevo frente conspiratorio. Esta es la parte expositiva del caso:

Egypt's Ministry of Environment said Wednesday that it has formed a committee to investigate the cause of an unseasonable infestation of jellyfish along the country's North Coast, which has spoiled the vacations of thousands of holidaymakers celebrating the Eid holiday, a statement on the ministry's Facebook page read.
Holidaymakers celebrating the week of Eid vacation, which follows a month of fasting from dusk until dawn during Ramadan, were upset to find thousands of jellyfish in the water which stung some who dared to take a swim.
Photos of the jellyfish washing up on the shores of the North Coast have spread across social media.
The environment ministry said the jellyfish is a nomadic species called Rhopilema nomadica, which is indigenous to the Indian and Pacific Oceans but has been found in the Mediterranean since the 1970s.
This jellyfish is usually found on the coastlines of Egypt’s Al-Arish, Port Said and Damietta, but has recently extended to the western North Coast, a phenomenon that begs further research, the statement added.
The ministry said the Rhopilema nomadica was also observed this winter in Lebanon, Israel and Cyprus.
As a general rule, the movement of jellyfish is closely tied to climate change, pollution, overfishing and turtle poaching.
The ministry detailed how to deal with a jellyfish’ sting and possible health problems to be aware of.***


A la sospechosa invasión —fuera de temporada— de las medusas, le sigue la no menos sospechosa invasión de las fotos de las medusas en las redes sociales, escenario, como ya advirtió en su momento el presidente Sisi, de la guerra de la información, del terrorismo mediático.
Sorprenden lo detallado del informe del ministro para evitar el ataque de las medusas invasoras, de sus posibles causas —incluidos los cazadores furtivos de tortugas— y cómo aparecen en el Mediterráneo cuando parecen llegar de tan lejos.
Este último aspecto es el más relevante. La reunión del comité de investigación —un gesto que denota siempre la gravedad del asunto y lo seriamente que es abordado por las autoridades— tratará de explicar coherentemente cuáles son los factores que han arruinado las vacaciones del Eid de los egipcios.
La segunda parte del artículo de Ahram Online es la que resulta plenamente "egipcia":

One silver lining the ministry noted was that in 2004, China imported 600 tonnes of jellyfish from Egypt. These exports could increase, it said, if more fishermen decided to catch the fish considered a delicacy in Chinese cuisine.
In the comments section, the ministry denied rumours that the infestation was related to the expansion of the Suez Canal, begun in August 2015, saying that some entities spread this rumour "for political purposes."
The ministry assured inquirers that an environmental impact assessment was conducted prior to construction of the canal's new extension.***


No sé qué tal funciona la memoria selectiva de los egipcios, pero la mía todavía lo hace. Cuando se comenzaron las obras de ampliación del canal se dijo algo muy sencillo y obvio: si se aumenta el flujo de agua, también aumentará el de todo lo que vive en ella. Se consideró entonces —como hoy con los pastelitos del Eid— que todos los que advertían de lo precipitado del proyecto eran "traidores". Todo estaba claro porque algunos de los estudios que advertían de las posibles consecuencias ecológicas de la ampliación del canal estaban hechos por universidades de Israel, algo completamente lógico porque están en la zona y son los que la conocen.
Como recordatorio, reproducimos lo publicado el 6 de agosto de 2015 por la Deutsche Welle recogiendo la opinión de los expertos:

Bella Galil, a marine biologist from the National Institute of Oceanography in Israel, fears "it will wreak havoc on the ecology of the entire Mediterranean."
Ever since it was built some 145 years ago, the Suez Canal has acted as a corridor for the invasion of foreign species into the Mediterranean, Galil explained: As aggressive, opportunistic species arrive in the Mediterranean, they quickly spread without natural enemies such as parasites or predators to check them.
To date, 444 species have entered the Mediterranean through the Suez Canal, Galil told DW. And, as climate change heats up the Mediterranean, they're traveling north- and westward. It will basically, she added, "impossible to take these species out of the Mediterranean again."
Together with 17 other scientists from around the world, Galil published an article last year inwarning that the expansion was "ominous news" for marine invasion.
Galil points to such species as the Rhopilema nomadica, a type of jellyfish that appears in huge annual swarms. These can be kilometers long, and first made their appearance in the Mediterranean in the late 1970s.
"We suffer from them each summer," she said: The jellyfish is highly venomous, and its sting can require hospitalization. They are also a threat to the coastal power plants, which can cause cooling systems to become clogged, and also harm fishing and tourism.
Each expansion of the Suez Canal, Galil fears, is "followed by yet another cohort of invasion into the Mediterranean."
Galil, who is from Israel, realizes that her comments might be construed as politically motivated. She is quick to point out that she is not against the canal itself, given that shipping is more environmentally friendly than other forms of transport.
But, she added, the authorities failed to implement necessary mitigation measures, such as locks or salinity barriers, which would minimize the arrival of invasive species.
That is an accusation that a spokeswoman for Egypt's Ministry of Environment rejects. An environmental impact assessment that the government conducted showed, she told DW, that there would be "no impact at all. Otherwise we would not have continued the project."****



Que la especie "invasora" fuera la Rhopilema nomadica citada, la medusas que ahora pueblan las playas para frustración de los que deseaban acabar el Ramadán en la playa, no debe ser considerado ni casualidad ni conspiración, sino sencillamente que sabía de lo que hablaba. Por el contrario, los acólitos cuya función era decir que todo estaba estudiado quedan en evidencia. La foto que ilustra el artículo de la DW son medusas por algo. Pero los prejuicios son muy malos en estos casos y en muchos otros.
De lo precipitado de la construcción de la ampliación del canal advirtieron dos grandes grupos: los economistas y los ecologistas. Unos y otros dijeron que no se habían hecho estudios sobre el impacto económico y medioambiental. El canal se hizo contra la opinión de los expertos. Pero se trataba de demostrar a los egipcios y al mundo, que el recién llegado al-Sisi iba a cambiar el destino de Egipto. La verdad es que los cambios no han sido precisamente como se esperaba. Nadie se acuerda ya del Canal ni del coste que tuvo —en lo humano y en lo económico— y solo alguna vez aparece algún artículo hablando de él.
El temor de que se vinculen las medusas con las advertencias de los ecologistas es grande porque dejaría una vez más en evidencia al régimen y lo precipitado y espectacular de sus propuestas de cara a la galería.


El Egipto prometido no es el que se ve. Y el que se ve no se puede mostrar demasiado, por lo que se silencia. No otra cosa ocurre con el bloqueo de los medios. Bajo la acusación de que apoyan el "terrorismo" o que expanden falsas noticias para debilitar al régimen, se dan casos como el de los pastelitos del Eid o la sospecha sobre los que osen decir que las medusas llegan a través del canal, como lo han hecho siempre si su origen es el Índico. El dicho español "el que avisa no es traidor" no tiene validez allí.
Un giro completamente local es introducido por el ministro al ver las magníficas posibilidades de las medusas invasoras para la cocina china. Tontos serán los que no se aprovechen de esta magnífica oportunidad que el destino les ofrece. Lo que parece una maldición es, en el fondo, una bendición mal comprendida.
¡Profundo mensaje que se puede aplicar en muchas ocasiones en la vida! En especial, en Egipto.


* "Youngsters’ video reviewing Eid cookie manufacturers in Egypt stir controversy" Egypt Independent 27/06/2017 http://www.egyptindependent.com/youngsters-video-reviews-eid-cookies-manufacturers-egypt-stir-controversy/
** "Sweet revenge: Egypt blocks website after it slates army's Eid biscuits" Middle East Eye 27/06/2017 http://www.middleeasteye.net/news/egypt-blocks-website-following-video-criticising-army-made-eid-sweets-1239929612

*** "Egypt’s environment ministry follows up on North Coast’s unseasonable jellyfish infestation" Ahram Online 28/06/2017 http://english.ahram.org.eg/NewsContent/1/64/271678/Egypt/Politics-/Egypt%E2%80%99s-environment-ministry-follows-up-on-North-C.aspx
**** "Ecologists concerned over Suez expansion impacts" Deutsche Welle 6/08/2015 http://www.dw.com/en/ecologists-concerned-over-suez-expansion-impacts/a-18631415


domingo, 9 de agosto de 2015

El Canal y el tren de las sorpresas

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Los diarios egipcios viven la resaca de la celebración de la inauguración de la nueva sección del Canal de Suez. A falta de conocer los datos sobre presupuestos y estimaciones, los medios se hacen eco de las distintas formas en que se ha celebrado, tanto las instituciones como los particulares. Las voces críticas con el proyecto —no con el proyecto en sí, sino con su instrumentación y falta de información— son acalladas por el griterío callejero de las celebraciones y las canciones escritas para celebrar el acontecimiento.
El tono general es de celebración, algo que anímicamente necesita el pueblo egipcio. Hace falta creer en el futuro y eso es lo que representa el Canal, un futuro que se les escapa desde hace muchos años y que sigue incierto. No sé si el Canal logrará ser rentable, pero el rendimiento se lo están sacando desde el punto de vista de la ilusión en el proyecto.
La financiación del Canal se ha hecho recolectando dinero. El Estado hizo un "llamamiento patriótico" que, según cuenta Mahmoud Negm en Al-Ahram Weekly, fue respondido en un 90% por articulares y un 10% por empresas. En el artículo titulado "Investing in the new canal" explican el procedimiento:

In mid-September 2014, it took Egyptians just eight days to buy the entire offering of government bonds, called the Suez Canal Certificates and worth LE64 billion or more than $8.5 billion, being used to cover the cost of extending the Suez Canal Corridor and widening the existing waterway.
The project and its political repercussions are still subjects of debate, and some have been asking whether the investors who bought such a massive amount of bonds 11 months ago did the right thing.
Some acted for patriotic reasons and to bolster a government they wanted to see succeed. Others bought the bonds because of the high returns promised.
The bonds, maturing in five years, came in three denominations of LE10, LE100, and LE1,000. The LE10 bonds give the bond holder quarterly payments of the 12 per cent annual interest carried by the bonds, whereas the two higher denominations pay the cumulative interest at maturity.
The bonds were not the only financial instrument available for people wishing to invest at the time, other options including savings accounts, foreign currencies, gold, and investing in the stock market.
The question is how the Suez Canal bonds compare with these other options.
The Egyptian stock market’s main index, the EGX30, dropped by more than 13 per cent between 15 September 2014 and the end of July 2015, meaning that investing in the stock market would not have been a better idea.*


La generosidad egipcia para con el proyecto necesita completarse con la necesidad lógica de creer en él. Son millones los egipcios que han invertido en este proyecto y que esperan unos, como se dice en el artículo, obtener resultados "patrióticos", otros "económicos". Los primeros son importantes ahora; los segundos pueden serlo en el futuro próximo cuando empiecen a darse los resultados.
Lo que parece evidente es que el éxito del proyecto del Canal no depende de Egipto, sino del aumento del tráfico que pueda generar. Los proyectos que se exponen entran en el terreno de los deseos, pero esos deseos tienen que llegar a otros para que el cálculo se cumpla y el proyecto funcione. Tendrá que evitar que el Canal se convierta en su propia versión del "cuento de la lechera".
Hace unos días, Egypt Independent introducía las opiniones de los economistas respecto a la rentabilidad del proyecto en función de las estimaciones de crecimiento de la economía mundial:

However, Bloomberg says that the government has not made "viability studies" to public in order to illustrate the ways of receiving returns on the LE64 billion in investments.
In order for the Egyptian government to reach its targeted traffic goal, global trade would have to rise 9 percent a year, according to a report released on Monday by Capital Economics, which is very unlikely given the IMF estimate of only 3.4 percent over 10 years.**


Los escépticos se temen que el Canal sea un gigantesco decorado para una película en la que los protagonistas extranjeros no lleguen. Son tantos los factores de incertidumbre en la zona y en el propio Egipto que no es fácil hacer estimaciones reales de lo que puede suponer para la economía real. Se ha criticado al gobierno convertir el Canal en un elemento propagandístico más que en una herramienta económica que traiga desarrollo. El hecho de que se haya hecho con la inversión de los egipcios, con sus propios ahorros e ilusiones es un factor político más que habrá que tener en cuenta porque establecerá una percepción particular del Canal. Se medirá no solo por su eficacia sino también por su rentabilidad, como señalan en Al-Ahram Weekly. No todo es patriotismo cuando se trata del bolsillo. Y si no funciona como se ha señalada, tendrá un coste político añadido.
La política de "seguridad" y "obras públicas" es cara en términos políticos y también en económicos. Está por delante otro proyecto megalómano: la construcción de una nueva capital para Egipto. Esto es algo más complejo que hacer 72 kilómetros de Canal. Y tendrá —de ir más allá de las maquetas— consecuencias sociales más importantes, puesto que afectará a la vida cotidiana de millones de egipcios, algo que el Canal no hace.


Una parte de la prensa local ha tomado el Canal recoge las opiniones exteriores de forma distorsionada. Mada Masr da cuenta del caso del artículo publicado en la revista Forbes del que solo se han recogido frases positivas, eliminando la crítica:

Wednesday’s newspapers were full of headlines about a report by Forbes allegedly celebrating the New Suez Canal project.
The state-owned Al-Ahram newspaper, independently owned Al-Masry al-Youm and Al-Watan, among others, reported that Forbes described the project as "a great achievement that would help Egypt present itself on the world stage as a country heading in the right direction.”
The local coverage however failed to mention that this sentence was followed by a disclaimer: “But it shouldn’t be forgotten that its stability today is fragile.”
The Forbes piece is an opinion article by Chris Wright, with a footnote explaining that opinions expressed by Forbes’ contributors are their own.
Local newspapers entirely overlooked his criticism of the project. They included his reference to the completion of the project before the deadline and his citing of Egyptian officials saying the new canal would increase daily traffic from 49 to 97 ships by 2023.***


La cuestión de la "estabilidad" es absolutamente esencial. Y "estabilidad" no quiere decir solo "seguridad", como parece entenderse en términos del gobierno egipcio. Implica algo más que mantener el "orden público". El gobierno se ha ido desprendiendo (y viceversa) de muchas de las fuerzas que lo apoyaron inicialmente. Esas fuerzas que se han distanciado poco a poco, algunas están ya en contra, estimado que se las ha utilizado como fachada de un retorno al militarismo al poder.
El presidente Al-Sisi necesita su gran obra, su "presa de Aswan", su "puente Mubarak de la Paz", algo con lo que demostrar a los egipcios que está y están dentro de la Historia, una obsesión construida a golpe de retórica, con la que se cultiva el ego nacional. No es con este tipo de acciones como se logra, pero es más fácil realizar un canal que consolidar una democracia. The Economist —cuya portada para una edición limitada se compró, generando también polémica— señala ayer en el texto "A bigger, better Suez Canal", subtitulado But is it necessary?":

AS A feat of brawn it is impressive. In just one year, a third of the time engineers wanted, Egypt has shifted enough sand to allow more and bigger ships to pass more swiftly through a crucial artery of global trade. As a political stunt it is big, too. Since coming to power in July 2013 President Abdel-Fattah al-Sisi has offered an unspoken bargain: in exchange for shrinking political freedoms he would bring stability and progress. Small wonder his government declared a holiday for the lavish opening on August 6th of the New Suez Canal, as it dubs its project; to bolster pride in the achievement, its religious-affairs ministry instructed mosque sermons to cite the Prophet Muhammad’s digging of a trench to defend Medina from attackers.
In economic terms, however, the expansion of the Suez Canal is a questionable endeavour at a time when the government is struggling to provide adequate services to its citizens. True, the channel is a significant source of revenue. Last year it pumped $5.5 billion into an economy weakened by years of turmoil. But both this sum and the number of ships transiting the canal have been flat since 2008.****


Tres cosas quedan claras: 1) la obra del Canal es una gran obra de ingeniería; 2) hay serias dudas sobre su necesidad y rentabilidad futura ya que depende de factores exteriores de la economía mundial para incrementar el tráfico, incluso las exportaciones dependerán de la demanda mundial cuando las perspectivas de crecimiento no son las más favorables; y 3) el componente propagandístico funciona en clave interior, pero no exterior. Es este último factor el que está haciendo que Egipto viva en una burbuja en la que se filtran o distorsionan las críticas exteriores sobre la situación, como denuncia la propia prensa egipcia que no se apunta al propagandismo.


No se pueden comprar todas las portadas de los medios de comunicación para propaganda del régimen porque no hay dinero suficiente para hacerlo. Tampoco se puede decir que no importa lo que digan los medios para después presionar a los corresponsales diciendo que son en su mayoría "egipcios" que trabajan para medios extranjeros, como ha hecho hace unos días el responsable de los medios públicos egipcios con total descaro.

Mucha gente en el mundo —me encuentro entre ellas— desea poder leer sobre la mejora de Egipto, de sus ciudadanos e instituciones, no a través de la compra de portadas o de artículos pagados escritos por encargo. No se trata de campañas de imagen sino de un Egipto real mejor, más moderno y democrático, más justo y abierto, como está en el ánimo de muchos de sus ciudadanos. Durante décadas, los gobernantes egipcios han recurrido a esta retórica nacionalista apelando al orgullo patrio, que está muy bien si no sirve para ocultar las carencias graves que muchos han señalado en cuanto a las prioridades. Las preguntas que todos se hacen: ¿es necesario el Canal nuevo? ¿Será rentable? ¿Era la mejor inversión? Y una vez hecho: ¿qué hay que hacer ahora?
Hasta los artículos más favorables incluyen las dudas y la necesidad de que el proyecto tenga el apoyo racional de los egipcios, no solo el emocional. En Al-Ahram Weekly, un "We Can" trata de mantener el espíritu constructivo frente a las dudas o el pesimismo:

The role of the Egyptian government, I assume, will be confined to providing the infrastructure for all these new projects. But this is just an assumption. We all have to make assumptions. For now, we all draw our conclusions based on the less than perfect information we’ve been given.
This is why we must go and see for ourselves. We have to go to the new canal, come 6 August, and look around for evidence. We have to gather every piece of information we may have, and talk to the experts, and ask the questions that are left unanswered.
For its part, the government needs to start a public debate on the benefits of the canal. It needs to ask specialists what they think, and it needs to make use of their ideas.
The government has been criticised, and it must learn how to tolerate criticism, for without criticism it will have no access to the ideas that matter.
I even believe that the president should start an “ideas bank” for the canal, a place where the young and experts could register proposals for examination and development.
For big projects such as this to work, people have to take ownership. People should be allowed to offer their thoughts, and see them turned into reality.
So far, the digging of the new branch has gone fast, according to plan or better. Let’s keep this speed up. Let’s keep moving with the same momentum. An opportunity is opening up, and we need to follow through.
We’ve waited over 50 years for something big to happen. If this is it, let’s get to the bottom of it. Let’s celebrate it, examine it and make it work.
After 6 August, the government must keep up the momentum. The forcefulness of purpose must be maintained, and so too the hope. The government and the president are together in this, and they should remain serious and focused. A project such as this deserves a government that works hard and a president who says, “Yes, we can.”*****


Egipto tiene creatividad sobrada que necesita participar en los proyectos para sentir que efectivamente el proyecto del Canal —o muchos otros— tienen la capacidad de envolver a la gente en un futuro. Más allá del personalismo del proyecto, más allá de la propaganda, está la sociedad egipcia necesitada de una recuperación realista de su propia imagen y del entorno en que vive. Necesitan demostrarse ellos mismos —no al mundo— que son capaces de crear proyectos comunes que integren a las fuerzas creativas de la sociedad.
La publicación Mada Masr recoge algunas de las celebraciones oficiales e iniciativas personales, desde el sermón en las mezquitas encargado por el Ministro hasta un grupo de danza que recorre el aeropuerto ataviado como los antiguos egipcios. Pero de todas ellas, la que más me ha llamado la atención es la que puesta en marcha por el Ministro de Transportes:

In addition to giving citizens free access to public transportation on Thursday, official spokesperson for the Ministry of Transportation, Ayman al-Sheraie, announced that a “train of surprises” would take off from Ramsis Central Station on Thursday at 7.20 am, headed for an unannounced destination. “This is the surprise, even the train driver won’t know where it’s headed until it actually moves from the station,” Sheraie said.
Getting on the air conditioned train will cost LE10-20, according to class, and it will arrive back in Cairo at 7.15 pm.******


No sé adónde fue el "tren de las sorpresas" y me preocupa que sus conductores tampoco. Montarse en él era un acto de fe en el que lo único claro era la hora de salida y el regreso, In šāʾ Allāh. Subirse a un tren que no se sabe dónde va me parece demasiado simbólico y demasiado frecuente en la política egipcia. Sorpresas, las menos.
Lo que vaya a ser el Canal y lo que traiga para Egipto, se verá pronto. Deseamos que traiga paz y trabajo, algo que el país necesita. Mis mejores deseos, como siempre.
Pero la gran obra que muchos esperan ver de Egipto es una democracia en paz, próspera y moderna. De eso podremos enorgullecernos todos.



* Mahmoud Negm "Investing in the new canal" Al-Ahram Weekly 5/08/2015 http://weekly.ahram.org.eg/News/12935/24/Investing-in-the-new-canal.aspx
** "Bloomberg: No evidence New Suez Canal currently necessary" Egypt Independent 5/08/2015 http://www.egyptindependent.com//news/bloomberg-no-evidence-new-suez-canal-currently-necessary
*** "Local media skews coverage of Forbes article on New Suez Canal" Mada Masr 5/08/2015 http://www.madamasr.com/sections/politics/local-media-skews-coverage-forbes-article-new-suez-canal
**** "A bigger, better Suez Canal. But is it necessary?" The Economist 8/08/2015 http://www.economist.com/news/middle-east-and-africa/21660555-it-necessary-bigger-better-suez-canal
***** Yousry Al-Fakharany "We Can" Al´-Ahram Weekly 6/08/2015http://weekly.ahram.org.eg/News/12921/24/We-can.aspx

****** "Thou shalt celebrate. State sponsored hype over New Suez Canal" Mada Masr 5/08/2015 http://www.madamasr.com/sections/politics/thou-shalt-celebrate





martes, 4 de agosto de 2015

El mural o ¡Lo siento, Señor Presidente!

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Los defensores del ex presidente egipcio Hosni Mubarak están muy enfadados. Es lógico que así sea. Egipto está lleno de personas enfadadas por cuestiones presidenciales. Unos porque quitaron a Mubarak y otros por quitaron a Mohamed Morsi, el hecho está en que unos y otros se tienen que pasear con el retrato reivindicando a sus preferidos mientras que otros exhiben el retrato del actual, Abdel Fattah al-Sisi. En más de un sentido, Egipto es un país presidencialista; les gusta eso de salir con el retrato y llenarlo de besos. No les gustan muchas caras y prefieren una bien definida, la del presidente que toque, al que son leales tras la muerte o la cárcel. Por encima de las ideologías, se es pro-Mubarak, pro-Morsi, que es la "oposición" y se es pro-Sisi.


La noticia está ahora en que con motivo de la inauguración de la ampliación del Canal de Suez se ha realizado un mural conmemorativo que reúne a todos los presidentes egipcios. Bueno, no a todos. A Mubarak le han dejado fuera del mural. Eso ha hecho que se enfaden y se hagan, como nos muestran en el diario The Cairo Post, fotos delante del mural sosteniendo el retrato del presidente olvidado o, como Orwell diría, "vaporizado" de la Historia. Nos cuenta el periódico egipcio:

CAIRO: A ceramic tile mural with images of Egypt’s presidents; Nasser, Sadat and Abdel Fatah al-Sisi was installed in Cairo’s main metro station to mark the New Suez Canal inauguration ceremony scheduled for Thursday.
The move has raised the ire of supporters of Egypt’s former President Hosni Mubarak who was toppled in the 2011 uprising. Followers of the Asfeen ya Rayes (Sorry Mr. President) facebook page expressed their anger over ignoring Mubarak in such a historical event.
“A ceramic mural will not change the history nor the fact that Mubarak, with all his advantages and disadvantages, was the president of Egypt for 30 years. He maintained security and peace in Egypt and traffic through the Canal was not disrupted for a single day during his reign,” Prince Ranoush; a follower of the facebook page wrote Sunday.*


Efectivamente, nadie va a cambiar los treinta años de Hosni Mubarak en el poder, como nadie pudo cambiar la muerte de Anwar el Sadat en un atentado islamista que llevó al poder a Hosni Mubarak o que este pusiera en marcha la Ley de Excepción y se olvidara de quitarla durante esos treinta años de "paz y seguridad", como dice su seguidor en la la nostálgica página de Facebook "¡Lo siento, señor presidente!".

Cuando alguien está en el poder durante treinta años es lógico que tenga seguidores. Si no, la revolución habría estallado mucho antes. Pero gracias a la paz y seguridad, impuestas con mano de hierro, mucha gente pudo gozar de una sensación de tranquilidad que solo se modificaba en el caso de que quisiera llevar la contraria al régimen.
El viejo dicho de que "nunca llueve a gusto de todos" es especialmente válido para la Historia y para los políticos controvertidos, que siempre tienen su legión de seguidores. Y Mubarak los tiene. Pero el problema aquí, creo yo, es más la ambigüedad deliberada con la que se le ha estado jugando desde que fuera desplazado del poder por la presión popular. Según quien estuviera en el poder, la perspectiva cambiaba. Primero lo mandaron lejos para que no estorbara; después lo querían tener cerca para castigarlo y finalmente se quedó en una distancia intermedia. Pero ponerle en el mural era echar leña al fuego.


Por poco que les guste a los seguidores de Mubarak, de Morsi y de al-Sisi, en Egipto hubo una revolución popular en 2011. Después unos dirán que fue una conspiración extranjera —occidental, iraní o sionista—, otros que fue una conspiración islamista y algunos puede que hasta extraterrestre.

La cuestión está en que Hosni Mubarak ha sido liberado, juicio tras juicio, de los cargos graves que se le imputaban (basta con que los fiscales no se apliquen mucho), que la mayoría de sus seguidores han pasado de la oscuridad a la luz sin temor a reivindicarlo y que puedan tener una campaña como "¡Lo siento, señor Presidente!" pidiéndole disculpas por lo mal que le han tratado. ¡Un señor tan mayor,  dedicado en cuerpo y alma al pueblo!
Nos cuenta The Cairo Post que algunos presentadores de televisión, admiradores del expresidente Mubarak, también se han quejado públicamente de su eliminación de los murales repartidos por distintos lugares públicos. Eso les sirve para mantener a las audiencias entretenidas. Pero hubiera sido un poco raro, la verdad sea dicha, hacer una revolución cuyo fin primero era sacar a Mubarak del poder y luego poner su rostro en el mural como si no hubiera pasado nada. Tampoco hubiera extrañado mucho y cosas peores se han visto en Egipto.


Hosni Mubarak era el blanco preferido de una de las armas "blancas" más usadas por los egipcios: los chistes. Su sentido del humor es un mecanismo, a veces extraño, de compensación de la energía mental perdida en la indignación contra sus dirigentes. Los chistes egipcios (o lo egipcios y los chistes), especialmente los políticos, son motivo de análisis académicos para tratar de aclarar por esa vía lo que por otras es más complicado. Yo mismo dediqué un trabajo a las modificaciones de los chistes políticos tras la caída de Mubarak y la apertura a nuevas voces sociales, como las mujeres, que introdujeron una nueva perspectiva en el análisis crítico a través del humor. No solo cambió el régimen, sino el sentido del humor.


Cuando he leído la noticia y he visto las fotos que la acompañaban, me han venido a la mente muchos de aquellos chistes sobre Mubarak con los que los egipcios le hacían la radiografía política cada día.
Los chistes eran como el taichí matutino de muchos egipcios. Que ahora algunos se enfaden porque no se le pone en el mural conmemorativo de la inauguración de la ampliación del Canal es señal de que la Historia no está suficientemente masticada como para digerirla todavía. Quizá es pronto, pero hubiera sido bastante incongruente homenajear oficialmente a un señor al que se tiene en la cárcel. El hecho de que algunos no lo vean es parte del problema de la percepción distorsionada de la política en Egipto.


Antes de su inauguración ya hay críticos de la ampliación del Canal que es obviamente un intento atraer inversiones y sobre todo un golpe de prestigio. Algunos quieren saber el coste de haber realizado en un tiempo récord unas obras de 72 kilómetros en un proyecto en el que ha habido de todo, expropiaciones y deportaciones de los residentes. Esperemos que compense el gasto y el sufrimiento y redunde en beneficio de todos.

El jueves, en medio de una ola de calor extremo, Egipto inaugurará el nuevo tramo en paralelo del Canal. Con ese motivo, el trasporte público será gratuito durante las horas de los festejos para asegurarse que nadie que quiera ir deje de hacerlo. Por el mismo motivo, se han intensificado las medidas de seguridad, según advierte la prensa.

Esperemos que la inauguración sea tranquila.


* "Pro-Mubarak angered over excluding his images from Suez Canal wall murals" The Cairo Post 3/08/2015 http://www.thecairopost.com/news/162473/inside_egypt/pro-mubarak-angered-over-excluding-his-images-from-suez-canal-wall-murals