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miércoles, 30 de julio de 2025

Las mujeres egipcias hoy

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Los lectores más lejanos de este blog recordarán que comenzó con la Primavera Árabe, allá por 2011. Se comenzó precisamente porque aquí se quedaron aquí atrapados unos compañeros de la Universidad de El Cairo con la que teníamos un proyecto común. Aquello creó un fuerte lazo y un interés permanente por lo que ocurría en Egipto y poder descubrir el papel esencial que jugaba en la zona y, sobre todo, las servidumbres acumuladas desde su creación moderna como república y las contradicciones constantes entre una clase elevada con formación y unas clases desprovistas de casi todo manejadas por los grupos islamistas.

Con el golpe de estado militar de Abdel Fatah al-Sisi contra el islamista de los Hermanos Musulmanes, Mohamed Morsi, pronto se percibió una estrategia combinada para asegurarse el poder con una mezcla de nacionalismo, de extraño liberalismo económico (con un control de la economía por las empresas llevadas por militares) y un discurso moralista acorde con las bases egipcias para sustraerlo al control islamista a través de la poderosa Universidad de Al-Azhar, centro de referencia del islam suní. Un pragmático militar se fue haciendo con esos tres ejes, el control militar, el económico y el religioso para desmontar la doble resistencia que más le preocupaba, la de los progresistas y la del islamismo. Al-Sisi quiso colocarse en medio con un discurso nacionalista, que exaltaba a la vez que reprimía.

Para ello jugó un papel fundamental el control de la prensa. Los medios que habían sido críticos comenzaron a caer en el extraño oficialismo, que unos días predicaba el "orgullo egipcio" y otros un conservadurismo político y sobre todo religioso. Los periódicos independientes empezaron a desaparecer, haciendo imposible entender qué pasaba en Egipto. Medios fiables hasta el momento fueron comprados por las fuerzas económicas de dentro y fuera y puestos al servicio del régimen dejaron de informar de la realidad y comenzaron a hablar casi en exclusiva de turismo, de pirámides y de poco más, silenciando los problemas y el estado de la cuestión.

Uno de los elementos que más fuerza tuvo en la revolución de la Primavera fue, como en otros muchos lugares, el paso adelante de las mujeres, que hicieron de su condición motivo de lucha. En estos días que releo la obra de la feminista y luchadora egipcia, Nawal al-Sa'dawi, titulada La cara oculta de la mujer árabe, escrita originariamente en 1977 y traducida al español en 1991 me acuerdo mucho de aquellos momentos y de la lucha de muchas mujeres, una lucha que hacían extensiva al conjunto de la sociedad.


De algunos de aquellos medios me siguen llegando noticias, resúmenes a través del correo electrónico. Hoy mismo recibí uno de los mejores medios de entonces, Egyptian Streets, una buena representación del deseo de modernidad y cambio, con un encabezado que llamó mi atención y asombro.

El encabezado era "On Elitism and Policing Women’s Attire in Egypt" y este es el texto que el propio medio proponía como presentación a los lectores para acceder al artículo completo: 

In recent years, a troubling pattern has emerged across various venues in Egypt, where resorts, restaurants, and clubs have increasingly imposed informal bans on women wearing the hijab or the burkini. Under the guise of maintaining a certain aesthetic or "respecting" the values of the establishment, these practices have raised serious concerns about the policing of women’s bodies, as well as the classist and exclusionary ideologies underpinning them.

This issue, however, is not new. It is rooted in a complex social history where the veil has long been politicized. In early 20th century Egypt, the hijab was often viewed by the elite and the Western-influenced middle class as a symbol of backwardness. Over time, however, it became a deeply personal and often political expression; an emblem of religious identity, resistance, and autonomy.

From a legal perspective, the situation remains ambiguous. While the Ministry of Tourism has stated that no venue has the right to exclude veiled women, enforcement remains weak, especially in the absence of clear legislation banning such acts. The result is a system where informal rules go unchecked and women continue to be excluded based on what they wear. 

[Trad. Google: En los últimos años, ha surgido un patrón preocupante en diversos lugares de Egipto, donde complejos turísticos, restaurantes y clubes han impuesto cada vez más prohibiciones informales a las mujeres que usan el hiyab o el burkini. Con el pretexto de mantener una cierta estética o de "respetar" los valores del sistema, estas prácticas han suscitado serias preocupaciones sobre la vigilancia del cuerpo femenino, así como sobre las ideologías clasistas y excluyentes que las sustentan.

Este problema, sin embargo, no es nuevo. Tiene sus raíces en una compleja historia social donde el velo se ha politizado durante mucho tiempo. A principios del siglo XX en Egipto, la élite y la clase media, influenciada por Occidente, solían considerar el hiyab como un símbolo de atraso. Con el tiempo, sin embargo, se convirtió en una expresión profundamente personal y, a menudo, política; un emblema de identidad religiosa, resistencia y autonomía.

Desde una perspectiva legal, la situación sigue siendo ambigua. Si bien el Ministerio de Turismo ha declarado que ningún lugar tiene derecho a excluir a las mujeres con velo, la aplicación de la ley sigue siendo deficiente, especialmente ante la ausencia de una legislación clara que prohíba tales actos. El resultado es un sistema donde las reglas informales no se controlan y las mujeres siguen siendo excluidas por su vestimenta.]


El texto no puede ser más sorprendente. Donde antes se reivindicaba el derecho de la mujer a no llevar el velo, algo que en la mayoría de los casos provenía del conservadurismo familiar y social, del patriarcado fuertemente arraigado, ahora se reivindica lo contrario.

Que el rechazo a las formas más tradicionales del vestido, identificadas con la imposición patriarcal, provenga de establecimientos relacionados con el turismo (acceso a playas y piscinas, hoteles, restaurantes, etc.) no es casual. Los responsables del sector saben bien que este tradicionalismo exhibicionista que se practica no casa bien con el turismo externo, al que se lanzan llamadas a los cuatro vientos porque se necesitan las divisas del turismo. Simplificando, mientras se intenta vender una imagen de "modernidad" en el exterior que no espante al turismo que viene de fuera, se fortalecen las formas de control sobre el cuerpo de las mujeres a las que se les exige "tradicionalismo patriarcal", como rasgo nacional y religioso, identificando ambos valores, tal como el régimen de al-Sisi propone para evitar discursos que le tachen de "occidentalista" y "anti islam".

El régimen se enfrenta así a sus contradicciones, a su intento de satisfacer dos corrientes contrarias y que necesita, la del dinero turístico y las inversiones en el sector, con las "moralistas" que hacen ver la necesidad de velos, burkas y "burkinis".

Para el prólogo de la edición española, Nawal al-Sa'dawi comentaba lo que estaba sucediendo en ese momento en Egipto: 

Se escuchan también voces de satisfacción y complacencia en Arabia Saudí, Kuwait y otros muchos países árabes porque, en junio de 1991, el Gobierno egipcio aprobó un decreto por el que se disolvía la Asociación de Solidaridad con la Mujer Árabe y sus fondos se traspasaban a la Asociación de Mujeres Musulmanas. Asimismo, una escritora egipcia ha dicho que la liberación de la mujer está en contra de la religión y de las tradiciones, y que es necesario que las musulmanas se cubran con el velo.**

Lo que nos cuenta del momento —la dictadura de Hosni Mubarak, tras el asesinato del presidente Sadat por "traición" y alinearse con Occidente e Israel— nos hace ver una constante de los regímenes árabes: la principal forma de mostrar su ortodoxia es penalizando a las mujeres en sus derechos. Es lo que nos muestra el cambio de nombre y función citado por El Sa'dawi. Con actos como este, el régimen se asegura el tradicionalismo que centra su poder en el control de las mujeres; lo demás no le importa mucho.

Recuerdo algunas fotos que me mostraron mis amigas egipcias, las que habían estudiado en nuestras universidades españolas por esos años noventa. Recuerdo una que me sorprendió por el cambio: ninguna llevaba velo, algo que sí hacían entonces algunas incluso en España. Como profesoras en universidades egipcias temía perder sus empleos; eran miembros de las clases privilegiadas, las que había podido estudiar en el extranjero, pero que debían ahora amoldarse a las exigencias del gobierno y de la calle. Fuera, que hicieran lo que quisieran, pero dentro, a la vista de todos, era otra cosa.

Cuando el gobierno egipcio se encuentra en una situación en la que percibe peligro, reacciona con gestos como estos, de los que las mujeres son objetivo. Ahora lo está pues tiene mucho que explicar sobre su actitud ante lo que ocurre en Gaza.

La exclusión de las mujeres vestidas de forma tradicional de locales , playas y piscinas es una buena excusa para imponer el conservadurismo controlador. No es único país árabe que crea dos mundos, uno para el turismo extranjero y otro donde la mujer está encerrada en casas y vestimentas. Pero en Egipto, como siempre, todo es un poco más complicado. El gobierno sabe que el Hermano Musulmán Mohamed Morsi ganó en las urnas y que la base islamista sigue ahí, que hay que tener cuidado por si acaso se enfada más de lo permisible y crea problemas serios.


Al-Sisi se enfadaba con los dirigentes de Al-Azahar porque no presentaban "reformas" para hacer un islam más moderado. Pero los de la Universidad islámica sabían que eso era una forma de perder poder y no estaban dispuestos.

Muchos de mis amigos egipcios desaparecieron pronto. Lo suyo no era la lucha sino vivir dentro del sistema y salir del país cuando no aguantaban más. Era la clase dirigente; bastaba con conservar su poder de cada día. Mis críticas al sistema les comprometían y muchos lazos se rompieron. Lo comprendí cuando empecé a recibir mensajes indirectos de aviso desde la embajada. Me leían. Y eso no era bueno. A una doctoranda mía le preguntaron si me conocía en el control de salida del aeropuerto de El Cairo hacia España. Era un aviso.

Hoy vuelvo a escribir sobre Egipto. Lo hago con dolor por el retroceso de todos y la complacencia de muchos. El tema de las mujeres vuelve a ser el centro. 

Vuelvo a poner la foto de lo que era entonces y ahora mi deseo para Egipto, un deseo que muchos egipcios ya no comparten y prefieren seguir con la comodidad de sus privilegios de clase. Vuelvo a poner la foto en apoyo de quienes resisten, de quienes siguen pidiendo libertad, de las mujeres que quieren ser libres y no estar vigiladas o dar cuenta a nadie.


* — Nawal El Sa'dawi (1991) La cara desnuda de la mujer árabe (1977). Ed. Horas y horas. Traducción: María Luisa Fuentes

domingo, 11 de mayo de 2025

Trump quiere distanciarse de Netanyahu

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

La prensa de Oriente Medio destaca el enfado de Donald Trump con Benjamín Netanyahu al que acusa de haberle "manipulado" y no seguir sus planes para la zona. No deja de ser interesante esta perspectiva teniendo en cuenta los dos personajes.

El destino de Trump es efectivamente ser manipulado por aquellos que han comprendido lo que al presidente norteamericano le gusta escuchar mientras hacen lo que les conviene aunque sea lo contrario de lo que con sonrisas le dicen. En este sentido, nadie es más fácil de manipular que Trump. Y eso lo han comprendido los amigos o aliados.

La respuesta "popular" ha sido la aparición en las redes sociales israelíes de un montaje en el que se le ve como miembro de Hamás. En Albawaba nos lo cuentan con el titular "Trump joins Hamas in new Israeli Telegram sticker": 

ALBAWABA - In response to Donald Trump formally cutting communication with Israeli Prime Minister Benjamin Netanyahu over allegations of "manipulation," far-right Israeli Telegram channels have reportedly created a sticker of the US President holding a weapon and wearing Hamas' well-known green headband.

Screenshots of the unverified sticker flooded other social media platforms, as users took the opportunity to create edits and memes. Several others compared the sticker to Trump's recent AI-generated photo wearing a pope outfit.

In a report by Israel Hayom on May 9, Trump saw that Netanyahu didn't fulfill his promises for the Middle East, and several sources claimed that the US President is moving without him due to the lack of cooperation.* 

[ALBAWABA - En respuesta a la interrupción formal de la comunicación por parte de Donald Trump con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, por acusaciones de "manipulación", los canales de Telegram israelíes de extrema derecha habrían creado una pegatina del presidente estadounidense sosteniendo un arma y luciendo la conocida diadema verde de Hamás

Las capturas de pantalla del sticker no verificado inundaron otras plataformas de redes sociales, mientras los usuarios aprovecharon la oportunidad para crear ediciones y memes. Varios otros compararon la pegatina con la reciente foto generada por inteligencia artificial de Trump vistiendo un traje de papa.

En un informe de Israel Hayom del 9 de mayo, Trump vio que Netanyahu no cumplió sus promesas para el Medio Oriente, y varias fuentes afirmaron que el presidente de Estados Unidos está actuando sin él debido a la falta de cooperación. (Trad. Google)]*

 

La anécdota de la foto trucada es algo más que un desahogo de la extrema derecha israelí en sus redes sociales. Refleja la reacción ante el distanciamiento de Trump y de los Estados Unidos ante las escaladas continuas de los que la gran mayoría considera un genocidio de libro sobre la población palestina.

Netanyahu solo se escucha a sí mismo y tiene ya en contra a una creciente población del propio Israel que ha comprendido que los rehenes no son más que la excusa para justificar seguir en el poder y protegerse de las graves acusaciones que existían contra él. Para ello ha abierto múltiples frentes de guerra que ni una victoria momentánea conseguirá para el futuro de la zona. Es decir, Netanyahu no está cerrando ningún conflicto sino abriendo muchos que aseguran la conflictividad en la zona por décadas. El genocidio no soluciona nada; lo agrava.


Pero hay algunas otras cosas que se están produciendo en la zona. Los aliados de Estados Unidos en la zona están cada vez más contra la espada y la pared al no poder justificar esa alianza de apoyo a las políticas bárbaras de Israel con Netanyahu al frente.

La visita del presidente egipcio Abdel Fattah Al-Sisi a la celebración del Día de la Victoria en Rusia junto a Putin es todo un signo. Egipto siempre ha mantenido un cierto e interesado juego en sus relaciones con los Estados Unidos desde la firma de los acuerdos de Camp Davis, mediante los cuales Estados Unidos "aseguraba" la protección de Egipto a Israel. Egipto ha sido el país que recibía más dinero de Estados Unidos después de Israel, especialmente en lo militar. Esto es importante porque es el Ejército egipcio quien controla el país. Para evitar que los islamistas consigan mover a la gente considerando al gobierno como un títere norteamericano y, especialmente, israelí, se muestran en ocasiones como "pro rusos" y se retratan junto a Putin.

Pero ir a celebrar la victoria soviética en Europa frente a los nazis tiene hoy un significado más allá del equilibrio o juego diplomático. Con la guerra de Ucrania y las amenazas añadidas a Europa, el juego egipcio puede tener difíciles consecuencias, especialmente con un Trump que se considera engañado por todos al no cumplirse sus expectativas ni en Ucrania ni en Oriente Medio.

Aparecer en las celebraciones junto a Vladímir Putin puede ser tan peligroso como hacerlo junto a Trump debido a sus nefastas políticas mundiales. Los políticos de todo el mundo están aprendiendo a ver los riesgos que tienen ciertas "amistades". Además de la imagen, les puede costar ciertos movimientos poco deseados en sus espacios. 

¿Ha comprobado Trump que es Netanyahu quien está saliendo beneficiado y no él? No se trata ya solo de Netanyahu, sino de Putin en esta guerra de dos caras, vinculadas y con un solo beneficiado.

* "Trump joins Hamas in new Israeli Telegram sticker" Albawaba 11/05/2025 https://www.albawaba.com/node/trump-joins-hamas-new-israeli-telegram-1604685

BBC


domingo, 2 de febrero de 2025

Los avisos egipcios

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Egipto —tanto sus autoridades como su población— se encuentran con un dilema: como decirle "no" a Donald Trump, tantas veces elogiado por su presidente al-Sisi. Ahora el problema es grave y, por las acciones tomadas por Trump desde su llegada a la Casa Blanca, puede suponer el final de una "buena amistad".

Ya nos hemos referido antes aquí a la rotunda negativa egipcia a aceptar en su territorio a los palestinos, más de un millón y medio de desplazados, con los que el ejército israelí ha jugado al tiro al blanco mientras los hacía desplazarse de un lugar a otro.

Las palabras de Trump señalando que Gaza es un amasijo de ruinas, inhabitable, siembran la sospecha de quién va a reconstruir la zona y quién la va a ocupar después. ¿Van los israelíes a limpiar y reconstruirla para que después la ocupen los palestinos?  No hay que tener mucha imaginación para responder. La siguiente pregunta es la que se hacen egipcios y jordanos, los países señalados, desde los cómodos sofás de la Casa Blanca: ¿a quién le toca quedarse con los palestinos?

Una sonriente fotografía doble en Egyptian Streets nos muestra los sonrientes rostros —por los que parece que no pasan los años— de los presidentes norteamericano y egipcio con el titular "Egypt’s Sisi Invites Trump to Cairo, Discusses Gaza Ceasefire and Middle East Peace"*. Entre los presidentes un icono de un auricular telefónico marca la idílica imagen de los mandatarios.

Este es el texto que la irreconocible Egyptian Streets —más gubernamental que el gobierno— nos ofrece sobre esa llamada:

The two leaders discussed bilateral trade and investment, underlining the importance of expanding economic ties and strengthening joint security efforts, particularly in the field of water security—a crucial topic amid Egypt’s ongoing concerns over Ethiopia’s Grand Renaissance Dam.

The humanitarian crisis in Gaza took center stage in the discussion, as Sisi and Trump reviewed the implementation of the ceasefire agreement brokered by Egypt, Qatar, and the U.S.. They stressed the urgent need to accelerate humanitarian aid deliveries and ensure stability in the region.

Sisi reiterated his commitment to a long-term peace process, emphasizing Trump’s potential role in brokering a historic agreement. He recalled Trump’s inaugural speech, in which the U.S. President positioned himself as a champion of peace. The Egyptian leader underscored the need to restart peace negotiations aimed at a sustainable resolution to ongoing conflicts.

The call concluded with both leaders reaffirming their commitment to regular high-level meetings and stronger diplomatic coordination. They agreed to intensify collaboration across economic, security, and foreign policy sectors, further reinforcing the strategic depth of U.S.-Egypt relations.

It remains unclear whether the two leaders discussed Trump’s recent comments suggesting the displacement of Palestinians to Egypt and Jordan, a proposal that has been widely criticized. In recent days, Egyptian officials have firmly rejected the notion, with President Sisi stating in his most recent speech that Egypt would not accept any forced displacement of Palestinians into its territory.*

Según el texto, fueron felices hasta que llegó el último momento en el que "no quedó claro" que pasa con eso de que Egipto se "quede" con los palestinos. Dentro del lenguaje de caso se utilizan dos formas equivalentes pero diplomáticamente distintas: "que vuelvan a sus tierras" y "que no sean desplazados fuera de ellas". En la práctica significan lo mismo, si están en un sitio no están en otro.

Trump, en cambio, lo percibe desde su visión del gran arreglador, algo a lo que hay que dedicar menos de un minuto porque lo tiene claro: Egipto es amigo y por lo tanto súbdito ante sus decisiones. Y si no, que se prepare Egipto para dejar de recibir lo que sea. Recordemos aquí que el ejército egipcio es el segundo perceptor mundial de financiación detrás de Israel. Eso dice mucho.

Cuando al-Sisi era un marginado mundial por su dictadura, el único que le recibió en la Asamblea de Naciones Unidas fue un entonces candidato a la presidencia, llamado Donald Trump, que se pasaba por allí y con el que nadie quería verse tampoco. Desde entonces, al-Sisi ha vendido su cercanía a Trump y el pueblo egipcio lo ha visto como un signo de poder, que es lo primero que mira. Pero esto puede cambiar y mucho. El riesgo de que la proximidad a Trump, la imagen de que es una especie de sicario del sionismo puede ser peligrosa para el régimen y para su persona. 

Una visión muy diferente a la de Egyptian Streets es la que nos da el diario estatal Ahram Online donde este tema se trata con  otro tono. En sus artículos de opinión encontramos el firmado por Mohamed Ibrahim Eldawiry con el formal y menos diplomático titular "Analysis on Trump proposal to relocate Gaza population", en el que comienza distinguiendo dos posturas, calificando a la primera como "caritativa". En esta, explicada brevemente, el autor da por bueno que a Trump le importa algo el pueblo palestino y el daño que está sufriendo, que quiere que sea acogido en Egipto porque es el lugar donde mejor va a estar hasta que los laboriosos israelíes reconstruyan lo destruido y les entreguen las llaves, por así decirlo, para que puedan volver.

La otra cara de la moneda del desplazamiento y la estancia en Egipto y Jordania, en cambio, es vista como un plan para desmantelar Palestina y apropiarse de sus territorios, a los que nunca volverían.

En el texto se señala:

If Trump genuinely seeks a legacy-defining breakthrough, the US should instead revive a comprehensive vision akin to the 2000 Clinton Parameters, convening stakeholders to negotiate mutually acceptable compromises. 

Despite the challenge of countering America’s unwavering bias toward Israel, we must resist any US-Israeli agreements aimed at dismantling the Palestinian cause.

This requires employing all peaceful means, including unequivocal rejection of the displacement plan, bolstered by logical rationale — neither understated nor exaggerated. 

Collective Arab opposition is crucial to signal to Washington that despite intra-Arab differences, unanimity exists on Palestinian sovereignty.

Any proposal disregarding the Palestinian right to an independent state will be rejected, exacerbating regional tensions. 

Additionally, nations championing human rights must confront Israel’s occupation of Palestine. Regrettably, their actions often betray their proclaimed principles, prioritizing self-interest over justice. **

¿Servirán de algo las señales que le envían a Trump? Lo dudo. Trump no es sensible más que a sus propias señales. La complejidad de Oriente medio desborda su mentalidad de cómo la fuerza —compra, imposición, castigo...— lo "arregla" todo, donde este término significa hacer su santa voluntad.

El párrafo final es una llamada general para que aquellos países defensores de los derechos humanos sean capaces de hacer frente a la visión imperialista y unilateral de Trump. El viejo amigo ha dejado de serlo.

Que haya que invocar los derechos humanos frente a los Estados Unidos confirma lo que hemos venido señalando: Estados Unidos, bajo Trump, es otra cosa. Lo que los estadounidenses han elegido es algo más que un presidente. Es una forma de ver y estar en el mundo, de relacionarse con otros países. Les va a ser difícil a los norteamericanos del futuro convencer al resto del mundo de que cayeron en la tentación totalitaria a manos de un personaje fascistoide como Donald Trump sin saber dónde se metían. Les será muy difícil.

En el mismo número de AhramOnline, el medio publica un editorial claro y rotundo, sin sonrisas, sobre esta crucial cuestión  bajo el titular "A response to a shocking statement": 

Emptying northern Gaza, close to the border with Israel, of its residents to rebuild illegal settlements has been a key Israeli target since the war began on 8 October 2023.***

Y se cierra el editorial de esta forma:

Egypt, along with Saudi Arabia, the United Arab Emirates, and Qatar, now have a clear obligation to convey to Trump that if he wants them to help restore peace in the region, serving US as well as world interests, the first step will be to carry out in full the terms of the recent ceasefire agreement.

This should be immediately followed by restoring peace negotiations on a permanent settlement for the Palestinian cause based on creating an independent Palestinian state with East Jerusalem as its capital.

Seeking to carry out long-standing Zionist ambitions to empty Palestine of its people is only a call for more conflict, moving away from the stability and peace that, along with all peace-loving countries in the world, Egypt has long struggled to bring about.***

Lo que al-Sisi no se puede permitir decir directamente, el editorial del diario estatal lo deja meridianamente claro. Los avisos están ahí y Trump debería entender el mensaje, pero quizá eso entre en conflicto con su propia creencia en su infalibilidad.

El "gran arreglador" está a punto de ponerlo todo patas arriba, por si ya no lo estaba bastante.

* Enjy Akram "Egypt’s Sisi Invites Trump to Cairo, Discusses Gaza Ceasefire and Middle East Peace" Egyptian Streets 1/02/2025 https://egyptianstreets.com/2025/02/01/egypts-sisi-invites-trump-to-cairo-discusses-gaza-ceasefire-and-middle-east-peace/ 

** Mohamed Ibrahim Eldawiry "Analysis on Trump proposal to relocate Gaza population" AhramOnline 30/01/2025 https://english.ahram.org.eg/NewsContent/4/0/539511/Opinion//Analysis-on-Trump-proposal-to-relocate-Gaza-popula.aspx 

*** "Editorial: A response to a shocking statement" AhramOnline 28/01/20225 https://english.ahram.org.eg/NewsContent/50/1204/539365/AlAhram-Weekly/Opinion/Editorial-A-response-to-a-shocking-statement.aspx

lunes, 27 de enero de 2025

El juego con los desplazados

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

El querer es poder de Trump se va a ver sometido pronto, si no lo está ya, a tensiones entre lo que dice y lo que puede hacer. Su visión parcial del mundo en la que todos obedecen a los Estados Unidos simplemente porque él lo dice puede estar pronto en múltiples frentes que dejan en evidencia que no se puede siempre hacer lo que quiere, que el mundo no es la "torre Trump", por mucho que él lo vea sí.

Varias noticias en distintos lugares del mundo hacen ver que no todo es tan fácil. El primero de estos "problemas" para Trump viene de sus aliados, con lo que se demuestra que Trump les pide a los amigos más de lo que corresponde. Me refiero al caso del Egipto de Abdel Fattah al-Sisi, siempre un amigo, hasta cierto límite.

Para Trump es sencillo: los palestinos que tienen que salir de la Palestina demolida deben ir a Egipto. Los que han seguido la posición egipcia saben que esto se lo veían venir, por poca imaginación que tuvieran. Los palestinos que entraron huyendo de los ataques israelís, del genocidio programado, lo hicieron con cuentagotas y con la chequera dispuesta a firmar lo que le pidieran las mafias por dejarles pasar. Egipto cerró los pasos fronterizos para evitar ser el punto de salida. La idea de Trump, tan sencilla, de que Egipto cargue con millón y medio de palestinos huidos es poco realista y, especialmente, debilitaría las bases de al-Sisi, que tiene siempre a los Hermanos Musulmanes detrás, tratando de erosionarle y venderlo como un hijo de Sión ante las bases egipcias.

La respuesta inmediata a través del diario oficialista Ahram Online no han tardado en producirse:

On Saturday evening, speaking to reporters aboard Air Force One, US president Donald Trump said he had told Jordan's King Abdullah II: "I'd love you to take on more because I'm looking at the whole Gaza Strip right now, and it's a mess, it's a real mess."

He said he planned to present the same proposal to the Egyptian president on Sunday.

"You're talking about probably a million and a half people, and we just clean out that whole thing," Trump added.

"Almost everything is demolished and people are dying there. So I'd rather get involved with some of the Arab nations and build housing at a different location where maybe they can live in peace for a change."

"I'd like Egypt to take people," Trump said. "You’re talking about probably a million and a half people, and we just clean out that whole thing and say, You know, it’s over."

Egypt has firmly rejected all Israeli proposals for the so-called "voluntary displacement" of all or part of the Gaza Strip to the Sinai Peninsula, describing any Israeli attempt to do as so as a war crime.

Egyptian President Abdel-Fattah El-Sisi has repeatedly rejected any Israeli attempt to liquidate the Palestinian cause by displacing Palestinians from the Gaza Strip to Sinai, describing it as a red line for Cairo.* 

Si Trump cree que son egipcios y jordanos los que van a pagar su apoyo a Israel, es que les conoce poco. La mayor parte de los países árabes distinguen perfectamente lo que criticar a Israel y de apoyar a los palestinos. Son dos cosas muy diferentes, pero es demasiado "sutileza" para Trump y su colección de personajes que ha colocado al frente de su administración, incluido al presentador de la Fox al que ha nombrado Secretario de Estado de Defensa (¡pobre Estados Unidos!). Ese "firmly rejected" que se cita en el diario egipcio es exactamente eso lo que significa.

El último párrafo señala con claridad la jugada israelí del desplazamiento. Primero destruyes, luego ocupas, finalmente los refugiados son desplazados y dejados allí. Israel tiene el campo libre para seguir creciendo. Se ha cargado por el camino casi 50.000 palestinos en la operación y ha hecho inhabitable la zona. Los refugiados pasan a ser permanentes ya que sus tierras han sido ocupadas y reconstruidas por los colonos. ¡Plan perfecto! Los egipcios y jordanos se tienen que quedar con los refugiados.

Trump insiste mucho en que la zona es "inhabitable", nos dice la prensa. Pese a su buen corazón, a nadie se le escapa que está haciendo el favor a los israelíes, que necesitan menos molestas en su reconstrucción interesada de lo que primero destruyeron.

Ahora Egipto puede ver y experimentar las presiones norteamericanas para que Trump quede, según su expresión, como el "gran arreglador" del mundo. 

Comienza un trágico juego con el regreso de cientos de miles de personas que llevan deambulando por un infierno durante meses.

Egyptian Streets 21/01/2025

* Radwa ElSayed Hani "Egypt reaffirms its rejection of displacement of Palestinians from Gaza: High-level source to Al Hadath" Ahram Online 26/1/2025 https://english.ahram.org.eg/NewsContent/1/1234/539257/Egypt/Foreign-Affairs/Egypt-reaffirms-its-rejection-of-displacement-of-P.aspx

miércoles, 23 de octubre de 2024

Trump o el hombre que amaba a los dictadores

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Los medios internacionales, de The New York Times a RTVE, dedican titulares a las declaraciones del antiguo colaborador de Donald Trump, John Kelly. La noticia es algo conocido ya, pero que sigue sorprendiendo cada vez: Kelly considera a Trump un "fascista" modélico o, como dicen en The New York Times, "met the definition of a fascist"*.

The New York Times

Hemos seguido durante años a Trump, en presidencia o en la oposición, con sus declaraciones constantes, por lo que no encontramos lo novedoso del asunto, pero siempre es bueno que se sepa con qué se juega en esto de las elecciones en una democracia al elegir un modelo u otro.

Hemos recordado varias veces que Trump llamaba al presidente egipcio, Abdel Fattah al-Sisi, "su dictador favorito". El presidente egipcio fue el primero en felicitarle. Al-Sisi supo ver la vanidad de Trump y Trump supo ver cómo se ejerce el poder con mano dura y rodeado de aduladores, algo muy parecido al ideal trumpista, que es más bien faraónico.

El problema con Trump no es su peculiar patología, sino el atractivo que tiene para millones de votantes en los Estados Unidos y que pueden llevarle de nuevo a la presidencia del país y remover las relaciones internacionales precisamente por su fascinación con los dictadores y de estos con él, ya que se sienten respaldados por una potencia mundial. Y no está el mundo para bromas.

La pregunta que nos hacemos es precisamente ese respaldo de USA a dictadores que ha envenenado las políticas mundiales con esa "naturalidad" de las dictaduras. Hemos aceptado es juego geopolítico que hace ver que lo importante son los aliados y no lo que estos hagan. Para los diversos dictadores mundiales, Trump es un regalo. No solo les admira, sino que toma decisiones que afectan a la configuración del espacio político internacional.

En esto, la calidad de la vida política ha empeorado pues la degradación democrática es patente, ascendiendo en todo el mundo los grupos y políticas populistas, en especial de la ultraderecha.

Que los Estados Unidos comiencen a hacer lo mismo que hace Vladímir Putin, amparando dictadores y pseudo democracias, como ocurre con Venezuela y algunos países de la antigua URSS, es preocupante y supone también la erosión de países con tradiciones democráticas que se ven progresivamente arrastrados a posturas de ultraderecha.

La campaña norteamericana está marcada por la desinformación y la difamación como variante. En algunos casos, como denuncia hoy The Washington Post, con campañas con origen en Rusia. La globalización que han traído las redes sociales está redefiniendo el concepto de comunicación política y de "acción comunicativa". El poder hacer trabajo sucio, por llamarlo así, hace que países como Rusia se planteen su intervención constante en los procesos electorales, que tengan sus propios candidatos en ocasiones y que se planteen de forma constante la desestabilización de cada país. Hoy esto es rápido y barato. Europa ha tenido que establecer medidas legales de defensa para poder evitar los intentos de manipulación.

Que los países enemigos de Estados Unidos, como Rusia, tengan a Trump como "favorito" ya dice mucho. El deseo de verle en el poder no es porque le deseen un buen mandato, sino precisamente por lo contrario: no hay peor destino que tener a Trump como presidente.

Me imagino que por todas partes, en los grupos internacionales, pensaron que las torturas de sus cuatro años de mandato se habían terminado. La posibilidad de tenerle de nuevo en la Casa Blanca es de echarse a temblar. Aquellas carreras de Trump para ponerse en situación preferente en las fotos no solo eran infantiles, sino reveladoras de esa personalidad narcisista desaforada, fácilmente manipulable.

Una de las noticias que escuchamos en RTVE esta misma mañana recogía las insinuaciones de Trump sobre el uso interno del ejército para "acabar" con los problemas o contestación interna. Recordemos que esto no es una novedad en Trump. La idea de que él pierda está fuera de su espacio mental, por lo que perder es un "robo" que le hacen. Bajo esta premisa se produjo el asalto armado al Capitolio, el episodio más antidemocrático de la historia de la democracia americana. ¿Hará lo mismo ahora? No tendría nada de particular. Para Trump, solo el triunfo es normal; lo demás son conspiraciones y fraudes.

El 13 de octubre pasado podíamos leer en CNN en español:

El expresidente Donald Trump sugirió usar a los militares para enfrentar lo que llamó “el enemigo interno” el día de las elecciones, y dijo que no le preocupa el caos de parte de sus partidarios o actores extranjeros, sino de los “lunáticos de izquierda radical”.

“Creo que el mayor problema es la gente de adentro. Tenemos gente muy mala. Tenemos gente enferma. Lunáticos de izquierda radical”, dijo Trump en una entrevista con Maria Bartiromo de Fox News en “Sunday Morning Futures”.

 “Creo que esto debería ser manejado muy fácilmente, si fuera necesario, por la Guardia Nacional, o si realmente fuera necesario, por los militares, porque no se puede permitir que eso suceda”, añadió.** 

Las declaraciones a la Fox son claras. Suponen la preparación de un clima violento para las elecciones. Como siempre es el miedo el que "obliga" a respaldar esas acciones violentas, para las que Trump solicita la intervención de la Guardia Nacional.

No, no es de extrañar que John Kelly hablara de "fascista", de un "admirador" de dictadores. Cuando un país que debería inspirar la democracia a otros puede ser dirigido por un admirador de dictadores debemos preocuparnos todos. 

El Mundo 4/07/2024

* "As Election Nears, Kelly Warns Trump Would Rule Like a Dictator" The New York Times 22/10/2024 https://www.nytimes.com/2024/10/22/us/politics/john-kelly-trump-fitness-character.html

** Veronica Stracqualursi "Trump propone usar al ejército para luchar contra el “enemigo interno” el día de las elecciones" CNN en español 13/10/2024 https://cnnespanol.cnn.com/2024/10/13/trump-ejercito-luchar-enemigo-elecciones-trax

martes, 29 de agosto de 2023

La destrucción de la Ciudad de los Muertos

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Las noticias comenzaron hace ahora casi tres años, a finales de julio de 2020. Medios de diferentes partes del mundo iban dando cuenta de algo insólito: la destrucción de un cementerio cairota, la llamada Ciudad de los muertos. La excusa es crear carreteras para descongestionar la colosal capital cairota.

La cuestión es un tanto complicada porque al viejo Cairo se le opone una nueva capital administrativa, un enorme negocio con mucho de especulación, financiada por China en un país en medio quiebra, con la moneda por los suelos y la inflación tocando el cielo. La nueva capital es un lugar residencial, con todo lo que El Cairo no tiene, un lugar para aquellos que no quieren verse ante un posible nuevo "Tahrir", un asalto al poder. Por eso el poder se va lejos y se crea un espacio de comodidad y seguridad.

El lugar que se ha estado convirtiendo en simples piedras tiene un enorme valor vinculado a El Cairo. No son los monumentos, sino los restos de la historia de miles de familias que reposan allí. Es la Ciudad de los Muertos, pero lo es también de los vivos. Cuando la visitas te dicen que allí hay gente a la que ya no le quedan más lugar que aquel en el que reposan sus muertos. Es la Ciudad de los muertos y de los pobres.

A finales de julio de 2020 la revista Apollo. The International Art Magazine, mostraba imágenes del deterioro de la Ciudad de los Muertos. Allí se acumulaban ruinas ante el abandono de unos y otros. Entre piedras, se mostraba lo que quedaba de algunos de los mausoleos de las familias que enterraban allí a los familiares.

En el texto de la revista, un anónimo "corresponsal cairota" escribía: 

In the last week bulldozers have been sent in to demolish tombs in Cairo’s so-called City of the Dead, the great cemetery that stretches for nearly ten kilometres along the foothills of the desert plateau to the east of the city.

For more than a thousand years this area has been the burial place of the great and the good of Cairo, from descendants of the Prophet to Egypt’s best loved singer Umm Kulthum, via Mamluk Caliphs and Sultans, scholars and mystics, politicians, and members of Egypt’s 19th- and 20th-century royal family. The Mamluk tomb complexes of the 13th to 15th centuries are architectural masterpieces that have attracted foreign sightseers and artists from the 19th century onwards (and adorn Egypt’s banknotes). Most of the City of the Dead was inscribed on UNESCO’s World Heritage List with other parts of Historic Cairo in 1979, but far from becoming ‘museumified’ it remains a vital part of Cairo’s fabric. Cairenes flock to the cemeteries on outings to family plots – many still in use, with reception rooms and drinking fountains for visits – or to attend the moulids (birthday celebrations) of local saints at their shrines, traditions that many Egyptians proudly trace back to pharaonic rituals. Every Friday, a busy market sees the wide streets of the cemeteries filled with people selling everything from pets to second-hand bathroom suites.

July’s demolitions have literally driven straight through this ecosystem. The City of the Dead is also home to the living: gravediggers and caretakers of family mausoleums often live on-site, while other tombs house families of migrants to the city attracted by its cheap rents, quiet streets, and water and electricity connections. Urban historians and architects have long attempted to balance the demands of site preservation and restoration with Egypt’s scarce resources for conservation – often focused on pharaonic monuments, or dependent on the interests of foreign donors – and the needs and expectations of the cemeteries’ users and inhabitants. The timing of the demolitions, on the eve of the Muslim festival of Eid al-Adha when family visits to graves are especially popular, has upset many people, who face moving their ancestors’ bodies at short notice.*

Esto era hace dos años. Las ruinas han seguido creciendo. Las imágenes que se nos ofrecen ahora nos muestran de nuevo la destrucción con las excavadoras, que asoman amenazantes entre los mausoleos. Los restos en pie se entremezclan con las piedras resultado de la destrucción en un espectáculo increíble de indiferencia. En el al-Estikal Newspaper señalan en el inicio de otro escrito anónimo: "Cairo, once rich in history and identity, is becoming a “ghost town” where only roads and bridges matter."**

Esto es parte del resultado de lo que suponía la creación de la nueva capital, la desaparición de la antigua en sucesivas etapas. La referencia a "carreteras y puentes" es la identificación materializada de al-Sisi, su aspiración faraónica a transformar llevándose por delante el pasado, que son algo más que las piedras.

El Ejército egipcio es el "dueño" del suelo egipcio, al igual que de la vida y muerte de los que han nacido allí, vivan dentro o fuera de Egipto. Con esa mentalidad, el "estado", encarnación del poder militar, económico, judicial y administrativo, puede llevarse por delante lo que quiera; siempre será en nombre del pueblo egipcio y con la bendición divina, que lo puso al frente del país.

Al igual que se han echado a campesinos para hacer pasar carreteras por sus tierras, que se ha expulsado sin miramiento a pueblos enteros para las ampliaciones discutibles del canal. Ahora se hace con vivos y muertos. Esas obras son las que presentan a al-Sisi como un nuevo faraón. Da igual la miseria de un pueblo endeudado, da igual dejarlos en manos de especuladores y que se haya creado ese enclave seguro y caro donde los egipcios de siempre seguirán disfrutando de los privilegios de siempre. Hacen falta pobres para ejercer la caridad, como manda el islam.

Las reacciones a estos son claras:

The government says the demolition is necessary for the development and modernization of the city, which suffers from chronic traffic congestion and overcrowding. It has promised to compensate the affected families and preserve the historical value of the sites.

But critics argue that the government is sacrificing the country’s rich and diverse legacy for short-sighted and superficial projects that serve political interests. They accuse President Abdel Fattah el-Sisi of imposing his vision of a new Egypt without regard for its roots or its people’s sentiments.

“We do not object to achieving the public benefit, but my late grandfather is considered one of the symbols of al-Azhar, and one of those who assumed the sheikhdom of al-Azhar, and he also made many contributions to the development of the religious institution,” said Sherine Tahseen, the granddaughter of al-Maraghi, whose tomb is in Sharqia Governorate.

She added that her family was given only two weeks to vacate the cemetery, which was not enough time to prepare for such a drastic change.

Others expressed their grief and anger on social media platforms, calling for a halt to the demolition and respect for the dead.

“How can they destroy these monuments that witnessed our history and civilization?” wrote one Twitter user. “How can they disregard our feelings and our rights?”

Another user commented: “The regime of Sisi is not only killing the living but also digging up the dead.”**


¿Modernizar la miseria? Es difícil pensar en que esta destrucción de historia y vida se pueda considerar una "modernización" de algo. El sistema de castas lo impide; los ricos del régimen necesitan una población sumisa y deshacerse de la miseria que se fue acumulando en la Ciudad.

Cualquiera que conozca El Cairo sabrá que los problemas del tráfico no se pueden resolver con una carretera, a menos que se entienda por "problema" la conexión de los ricos nuevos habitantes de la capital en construcción, lo suficientemente alejada como para distanciarse de los efectos de los problemas que se han creado. Como escribían en la revista de arte Apollo, anteriormente citada:

At the northern end of the cemetery, existing roads running through the cemetery have been widened to prepare the way for a new multi-lane highway (the ‘Paradise Link’), while at the southern end of the cemetery a flyover on concrete pillars is weaving its way through the necropolis – ironically, its path shortening the route between Islamic Egypt’s first capital, Fustat, and the New Administrative Capital now rising in the Eastern desert.*

¿Irónicamente? Lo antiguo se deja caer hasta su destrucción, por lo que esta se presenta como "arreglo", "modernización", etc. En El Cairo los edificios viejos caen por falta de mantenimiento y los nuevos caen por la corrupción que permite construir sin los permisos y siguiendo las normas de seguridad. Hundimientos y derrumbes.

La Ciudad de los Muertos es algo más que un cementerio donde descansan los miembros fallecidos de las familias desde hace cientos de años. Es más que una zona declarada como patrimonio, como protegida por su valor histórico. Es una demostración viva de cómo el régimen entiende el progreso y quién lo debe sufrir en una ciudad inmensa, caótica, abandonada y llena de pasado en cada esquina. Al-Sisi quiere pasar a la Historia como el "enviado" que cambió el país, algo que desde luego está haciendo. Solo hay una cosa que no cambia y es que siempre lo padecen los mismos.

 


BBC

* "‘For more than a thousand years this area has been the burial place of the great and the good of Cairo’"  Apollo. The International Art Magazine 31/07/2020 https://www.apollo-magazine.com/demolition-cairo-necropolis/

** "Demolition of Shrines and Expulsion of Residents: Why Is Sisi Erasing Islamic Cemeteries?" Al-Estikal  Newspaper junio/2023 https://www.alestiklal.net/en/view/18479/demolition-of-shrines-and-expulsion-of-residents-why-is-sisi-erasing-islamic-cemeteries