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viernes, 13 de febrero de 2026

La manipulación

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Antes hablábamos de lo que ocurría y de cómo lo contábamos. Ahora la relación se ha invertido y lo que ocurre es lo que se cuenta, lo que quiere decir que tendrá que perfeccionarse la detección de los fraudes, de las invenciones totales o parciales, con las que se trata diariamente de manipularnos. Lo que importa, pues, no es la realidad (¿qué es eso?) sino los efectos de su narración. Es el problema de una sociedad híper comunicada, instantánea y global.

Pese a las comunicaciones constantes, los informes tras las investigaciones nos hablan de soledad, de sus efectos psíquicos y sociales. Un estado de la mente que crea frustración y violencia, con el acoso como fenómeno creciente, entre otros fenómenos colaterales. Todo ello echa por tierra las viejas ideas ilustradas sobre la circulación de información (mucha es falsa) y da más poder a los que se suponía que debían perderlo por efecto de la mayor información. Lo cierto es que quien manipula manda y que quien manda manipula.

Algunos medios intentan informar sobre la manipulación mediante un sistema de verificación de las informaciones. No nos libran de ser manipulados, pero al menos podemos ser conscientes de que esta manipulación existe, que está ahí, aunque no podamos detectarla. Pero los efectos se convierten en porcentuales, aumentan conforme se multiplican entre las gentes. Unos se darán cuenta, pero otros las creerán verdaderas y las difundirán en un eco permanente hasta que llegue la siguiente.

En el verifica de RTVE.es tenemos un ejemplo interesante de esta forma de funcionamiento ya formalizada. Son los efectos del show de Bad Bunny durante la Super Bowl. Leemos: 

Tras la actuación de Bad Bunny en el descanso de la Super Bowl 2026, en redes sociales han circulado contenidos falsos sobre el artista puertorriqueño: desde un vídeo descontextualizado del cantante Pitbull, atribuido falsamente a un mensaje de respuesta a Bad Bunny, a un audio manipulado la voz del artista cantando sin autotune.

Pitbull no responde en este vídeo a Bad Bunny, es un concierto de 2021

"El cantante cubano Pitbull se ha vuelto viral contestando a Bad Bunny. Vuélvete al país de donde viniste si no te gustan los Estados Unidos", leemos en un mensaje en la red social X compartido más de 3.700 veces desde el 10 de febrero. Junto a este mensaje se publica un vídeo editado de 24 segundos, en cuya parte superior vemos dos fotos de Bad Bunny y, en la parte inferior, un vídeo de Pitbull sobre un escenario en el que se le oye decir en inglés: "Si no te gusta vivir en Estados Unidos, vuélvete a los países de donde vinimos y verás cuánto aprecias Estados Unidos". Es falso.

Este vídeo no es actual, se grabó en 2021. Hemos comprobado mediante una búsqueda inversa por los fotogramas del vídeo de Pitbull que se difunde desde hace más de cinco años. Lo encontramos en una publicación de TikTok del 28 de septiembre de 2021. La cadena de televisión estadounidense Fox News y la revista Newsweek informaron días después sobre este vídeo de Pitbull que circulaba en redes sociales, pero no hay ninguna mención a Bad Bunny en estas publicaciones. En esas fechas, el artista de Miami de origen cubano se encontraba en mitad de su gira "I Feel Good Tour", y actuó en varios conciertos en los días anteriores a la publicación de este vídeo en redes.

Mediante una búsqueda por los nombres de estos dos artistas tampoco encontramos ningunas declaraciones recientes de Pitbull sobre la actuación del puertorriqueño en la Super Bowl.

Una de las dos fotografías de Bad Bunny que incluye este montaje es falsa; en concreto, la que aparece en la esquina superior izquierda. En VerificaRTVE ya hemos aclarado que esa foto del artista puertorriqueño quemando una bandera de Estados Unidos no es real, sino que está generada con inteligencia artificial (IA).*


Si nos damos cuenta que cada una de esas falsedades y trucajes tiene un proceso complejo de búsqueda y montaje, de edición, que supone un trabajo, más lo que supone la distribución, etc. Si nos damos cuenta de que todo ese proceso está al servicio de unos resultados que se pretende obtener, nos daremos cuenta rápidamente que no pueden ser fortuitos, sino parte de una compleja trama que pone todo ello al servicio de un objetivo claro y definido, de mayor o menor amplitud.

Casi nunca sabemos de dónde surgen la mayor parte de estas falsedades perfectamente organizadas. Pero podemos intuir que serán los afectados por la acción inicial, en este caso, los que se vean perjudicados por lo que hizo Bad Bunny.

Tenemos acciones directas, como los comentarios de Donald Trump en entrevistas o en su red social, un arma siempre cargada. Pero luego tenemos toda una seré de acciones comunicativas que tratan de combatirlas y destruir la imagen, prestigio, etc. de las personas involucradas. No son acciones sueltas, sino que tienen un sello y responden a un plan.

La suma de posibilidades de manipulación tecnológica (con culminación en las herramientas de la IA) y el aumento del poder de expansión de las comunicaciones (velocidad y difusión de las redes sociales) no dibujan el mapa perfecto para las acciones políticas.

Las investigaciones de centros especializados, departamentos universitarios, etc. son utilizadas por estos manipuladores para conseguir sus fines. Lo que aprendemos tecnológicamente, más lo que aprendemos de cognición, del funcionamiento de los grupos sociales, de las formas de acceso, etc. son aplicados  para este tipo de práctica manipuladoras.

Nunca ha estado la manipulación tan tecnificada y documentada; nunca ha sido tan científica. Lo malo de todo esto es a dónde nos lleva. Ya podemos intuirlo; a una dictadura, a una reducción de los valores de lo que significa libertad, verdad, etc. Todo ello queda en entredicho al servicio de la consecución y mantenimiento del poder. Los que renuncian a este tipo de prácticas están en franca inferioridad en un sistema como el democrático, cuyos pilares son la veracidad y la difusión de la información.

Da igual los colores con los que se presente. Cualquier grupo, facción o partido que recurra a esto es antidemocrático y pervierte seriamente las posibilidades de supervivencia de las libertades democráticas y de la convivencia y el diálogo.

No es casual que los ejemplos más sofisticados vengan de los Estados Unidos. Allí se suma el conocimiento tecnológico, el desarrollo comunicativo y, la pieza final, el ansia de poder por encima de cualquier valor que representa el trumpismo.

Cuando se nos intenta convencer en redes, púlpitos y estrados de que dos personas muertas a sangre fría intentaban atacar a varios hombres armados, el sistema hace agua. Lo que se hace con la manipulación del espectáculo de Super Bowl es pisotear las posibilidades de actuar o decir, ya que cualquier respuesta será reinterpretada, manipulada y difundida para reforzar los apoyos. Cuando se sigue insistiendo en que le robaron a Trump las elecciones que perdió, o se acusa a los demócratas de ser tramposos y anti americanos o a los inmigrantes de ser criminales enviados a los Estados Unidos para perjudicarles, etc. nos damos cuenta que todo esto forma parte de un material repetido una y otra vez, manipulado hasta la náusea.

Los vídeos, las fotografías, los sonidos manipulados, etc. forman parte de una nueva capa terrestre, la de las falsedades, una cortina de humos que nos envuelve cada vez más y nos impide ver y también respirar.


La actuación de Bad Bunny fue una actuación política, una respuesta ante las manipulaciones trumpistas de la migración y de lo hispano como parte de América. Puede ser respondida políticamente, criticada, etc. Lo que no debería es ser manipulada, convertida en otra cosa desde la sombra.

Le show de Bad Bunny en el intermedio de la Super Bowl no es más que la contestación pública a los ataques de Trump por una vía u otra a los hispano norteamericanos y a los hispanos en general. Lo mismo ha hecho con europeos, asiáticos o aquellos que según el día le apetezca. Los intentos de considerar el show como algo fortuito es una forma más de manipulación Es Trump quien ha abierto esta guerra y con las armas más sucias, el que está enlodando el panorama. La fase última es la manipulación en redes para acabar de destruir a los que se le oponen,. a los que osan desafiarle.

Lo malo se copia fácil. Esto no se limita a los Estados Unidos. Cada vez vemos estas prácticas con más frecuencia en Europa. Son aprendices bien asesorados que aprenden rápido, siempre dispuestos a ascender con estas malas artes, a asegurarse que les valoran por su capacidad de manipular ya sea con tecnología o de viva voz ante un micrófono. 


* VerificaRTVE ""Si no te gusta Estados Unidos, vuélvete a tu país": esta frase de Pitbull no está dirigida a Bad Bunny" RTVE.es 12/02/2026 https://www.rtve.es/noticias/20260212/si-no-gusta-estados-unidos-vuelvete-a-tu-pais-esta-frase-pitbull-no-esta-dirigida-a-bad-bunny/16936036.shtml

sábado, 7 de febrero de 2026

Trump, caída sin fondo

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Leo en la parte inferior de la pantalla del noticiario que Trump ha retirado de su red social el "vídeo racista". Le ha echado la culpa a algún currito comunicativo y procurará que se hable lo menos posible de ello. No creo que lo consiga. Ya sea él o algún trumpista de pago, el presidente está hundiendo la propia presidencia.

El incidente lo recogían ayer los medios. En el diario 20minutos lo hacían con el titular "Trump publica un vídeo en el que Barack y Michelle Obama aparecen caracterizados como monos" y nos explicaban:

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha publicado un polémico post en su red, Truth Social, con un vídeo en el que aparecen, de forma momentánea, el expresidente Barack Obama y su esposa Michelle Obama caracterizados como monos.

En el post, Trump ha publicado un video en el que se habla del supuesto amaño en las elecciones de 2020 que el republicano perdió contra Joe Biden. En el vídeo, extraído de un documental, se habla de acusaciones recurrentes por parte del magnate republicano y sus seguidores, que tachan de fraude electoral el resultado de los comicios. 

Sin embargo, en los últimos segundos del vídeo,  el carrusel se desliza hacia abajo para mostrar una imagen en la que aparecen dos simios con la cara de Barack y Michelle Obama, saltando sonrientes. Tras un par de segundos, el carrusel vuelve a mostrar el vídeo del presunto fraude electoral.*


El sistema democrático supone que lo que hace una persona electa lo hace en nombre de sus electores, que ha recibido de estos el "mandato" o el "acuerdo" o "aprobación" de los que le votaron. Esta es la teoría que llevada a la realidad hace responsables a los ochenta millones de votantes del presidente de lo que este haga o diga. Esto funciona para bien y para mal.

La insistencia de Trump en que los demócratas son los responsables de todo lo malo o que no le gusta, que estos cometieron un "fraude electoral" cuando perdió las elecciones frente a Joe Biden ya tuvieron funestas consecuencias con el asalto armado al Capitolio, un forma más de ataque a la democracia.

Los burdos insultos racistas, las burlas contra Barack y Michelle Obama son un escalón más al instalar el racismo en la Casa Blanca y, por lo motivos antes señalados, hacer la responsabilidad extensiva sus votantes, a esos más de ochenta millones de votantes. Trump está haciendo regresar lo peor de la historia norteamericana, algo que solo puede solucionar el propio pueblo  norteamericano.

En el artículo se nos indica que

La polémica imagen ha sido reposteada por la cuenta de X "Republicans against Trump" (Republicanos contra Trump), con el mensaje "Trump acaba de publicar un video en Truth Social que incluye una imagen racista de Barack y Michelle Obama como monos". "No hay fondo", asegura la publicación de esta cuenta, que se define como "Conservadores prodemocracia que luchan contra Trump y el Trumpismo".*

Que estén surgiendo grupos republicanos que consideran que todo esto excede los límites políticos admisibles es un indicador del "no en mi nombre" que comienza a ser consciente que Trump no solo ataca a los demócratas sino a la esencia, a las bases de la democracia en el país. Ese "no hay fondo" no solo describe lo que hace desde la presidencia, sino lo que se hace sobre la totalidad de la democracia.

El hecho de que Trump haya retirado el vídeo no oculta el fondo del problema, solo el pragmatismo del insulto cuyos objetivos reales son el desprestigio que permitirá al presidente realizar otras medidas que podrían, por ejemplo afectar a las próximas elecciones.

CNN 7/02/2026

La insistencia en responsabilizar a los demócratas de los males del país y acusarles de fraude electoral no hace sino sembrar dudas interesadas hacia el futuro. Si lo hicieron entonces, ¿por qué no en las próximas? Si son "antiamericanos", si odian al país, ¿no recurrirán a todo tipo de perversiones para recuperar el poder? Y, en última instancia, si es Dios quien quiere que gobierne Trump, ¿no será ir contra Él sacarlo de la Casa Blanca? Por extraño que parezca, no es "política-ficción, sino el temor real de algo que parecía imposible, pero que es una posibilidad cada vez mayor, un miedo que apenas se atreven a comentar. El tema de una posible "guerra civil" ha ido presentándose de forma creciente en los medios. Ensayistas, columnistas políticos, etc. ya no pueden evitar hablar de él.

La radicalización la vemos ya en las calles con la presencia de cuerpos armados que no tienen pudor en asesinar a personas en el suelo, en tirotearlas; que no tiene pudor en detener niños para atraer a sus padres.

En RTVEplay se nos reproduce un vídeo con una noticia del Telediario 1. Lleva el titular " Los seguidores de Trump llaman a boicotear la final de la Super Bowl". Esta es la síntesis que ofrece la cadena:

Que Bad Bunny no cante en inglés o que critique abiertamente las políticas migratorias de Donald Trump no ha gustado nada al presidente y a sus seguidores, que han llamado a boicotear la final de la Super Bowl, que se celebra el próximo domingo. Incluso han organizado un evento alternativo en el que solo actúan bandas que ellos consideran genuinamente americanas.

Aunque Trump fue el primer presidente en ejercicio en asistir a una final de la popular competición estadounidense, este año no irá.**

La final de la Super Bowl es un acto altamente significativo en los Estados Unidos, tiene un gran poder como espectáculo. Convertirlo en un motivo más de división, crear un espectáculo alternativo, no es más que agrandar las diferencias y los motivos de conflicto, un signo más del estado de la nación.

Es significativo que fuese Trump el primer presidente en asistir. No podía resistirse a no aparecer en el espectáculo de mayor audiencia de los Estados Unidos. Ese era "su lugar" para hacer valer su narcisismo enfermizo. Ahora las cosas cambian y aparecer allí tiene el riesgo cada vez mayor de que ocurra lo que ya está ocurriendo en las celebraciones públicas, como hemos podido ver en el acto de entrega de los Grammy. Se le está dando la batalla a Trump en el espacio que él cree dominar. De Springsteen a Bad Bunny, por hablar solo del mundo de la música, se empieza a construir un espacio de enfrentamiento y denuncia ante los abusos trumpistas. De las protestas a pie de calle a la alfombra roja y el glamur, Trump empieza a recibir su propia medicina mediática.

Las imágenes "simiescas" de los Obama en el vídeo colgado por Trump o algún acólito (es indiferente) son infames por sí mismas, pero también son indignas de la presidencia de los Estados Unidos. Aunque se hayan retirado por el escándalo que se vuelve contra él, el hecho queda ahí, un límite más que se ha cruzado. Colgar ese vídeo es un episodio más que agranda los límites de la infamia. Como han dicho esos republicanos conscientes de la caída,  esta"no tiene fondo".

Desde la portada en estos instantes de The New York Times, Trump afirma "no haber cometido un error" y rechaza cualquier tipo de disculpa por los imágenes racistas. Así, victima de su propia soberbia, Trump arrastra a los Estados Unidos en su caída, provoca el enfrentamiento nacional y hunde en ese pozo de basura la presidencia. Será recordado, sin duda. 


* "Trump publica un vídeo en el que Barack y Michelle Obama aparecen caracterizados como monos" 20minutos 6/02/2026 https://www.20minutos.es/internacional/trump-publica-un-video-que-barack-michelle-obama-aparecen-caracterizados-como-monos_6930966_0.html

 ** RTVEPlay "Los seguidores de Trump llaman a boicotear la final de la Super Bowl" RTVE.es 6/02/2026 https://www.rtve.es/play/videos/telediario-1/seguidores-trump-llaman-boicotear-final-super-bowl/16927107/

domingo, 7 de febrero de 2021

El temido domingo supercontagiador

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)




La CNN entrevista a un experto para hablar de un importante evento, la celebración hoy de la Super Bowl, todo un acontecimiento en la vida norteamericana. La celebración es un momento esperado y programado con toda meticulosidad. El partido sirve de entrada a un espectáculo que es visto por todo el país. La celebración de este año, como casi todo, será distinta.

Los expertos nos advierten de un peligro: la celebración en los hogares con las reuniones de amigos para ver el partido y todo el espectáculo creado a su alrededor. Ahora, la Super Bowl, avisan, se puede convertir en una trampa mortal para miles de personas. Visto desde la perspectiva actual de la pandemia y el contagio, las imágenes que nos ofrecen de celebraciones pasadas son impactantes. Personas hacinadas en pequeñas salas, comida compartida ante ellos, gritos y abrazos.

El temor por lo que pueda ocurrir está en todos los medios norteamericanos y ha llegado a todo el mundo. En La Vanguardia leemos: 

[...] uno de cada cuatro estadounidenses planea acudir este domingo a una fiesta para ver el evento deportivo más importante del calendario anual del país, que tendrá lugar en el Raymond James Stadium de Tampa, Florida, donde se van a enfrentar los Kansas City Chiefs y el equipo local de los Buccaneers.

 Ante la perspectiva de que se vayan a producir reuniones de personas abarrotadas en bares y salas de estar, con fans gritando frente al televisor, abrazándose para celebrar los puntos y compartiendo comida; expertos y funcionarios gubernamentales llevan días suplicando a los fans del fútbol americano que, por favor, se queden en sus casas y que, por una vez, lo celebren en la intimidad. Temen que mañana se convierta en el que la prensa ha bautizado como el 'domingo supercontagiador'.*

 


Creo que nunca ha tenido tanto sentido la vieja afirmación del "ser humano como animal de costumbres". Ayer tratábamos aquí la idea de "lo cotidiano", que no es otra cosa que el tejido de la costumbre. Es la lucha de lo que debemos hacer frente a lo que solemos hacer. Este conflicto es el que está realmente en el núcleo de nuestra lucha, nuestro talón de Aquiles.

Hay muchos casos de egoísmo, de soberbia, pero muchos otros son las trampas de la costumbre, ya sea por su automatismo o porque somos incapaces de ver el peligro. ¿Que el virus sea "invisible" a nuestros ojos hace que no se activen los mecanismos de prioridad de la supervivencia? Se nos dice que el instinto de supervivencia es el más poderoso, pero creo que tenemos motivos suficientes para empezar a dudarlo o, al menos, dudar sobre los factores que los bloquean desactivándolos.

El caso de la Super Bowl se podría sumar al de muchos otros actos, esencialmente deportivos, que nos crean una fuerte identidad de grupo, un sentimiento de pertenencia. El deporte crea ese sentimiento por partida doble: nos identificamos con un equipo y nos identificamos con los que hacen lo mismo, creando una fuerte conexión.

Los momentos más peligrosos han sido aquellos en los que algún equipo ha ganado algún trofeo. Las autoridades de todo el mundo han intentado sin éxito controlar las celebraciones, tal como hemos vistos en innumerables países. Aunque se celebraran a puerta cerrada los encuentros, la gente salía a la calle a celebrarlo, olvidando toda precaución. Todos mecanismos de seguridad se venían abajo ante la celebración: abrazos, saltos, apreturas, gritos, cantos, besos...



Nuestras vidas anónimas y rutinarias encuentran su compensación en esos momentos de entrega al grupo. Es lo que se ve en los espacios deportivos y ahora se traslada al exterior en forma de celebración callejera o casera. Necesitamos al grupo. Se nos habla siempre del individualismo moderno, pero muy poco de los factores de unión y de su intensidad, quizá una forma de compensación ante otras situaciones de nuestra vida social. ¿Es realmente la "tribalización" anunciada por McLuhan como consecuencia de la llamada "nueva oralidad", un periodo post imprenta, provocado por los nuevos medios electrónicos y ahora digitales?

Me viene a la memoria un caso que me resultó sorprendente al inicio de la pandemia. Se trataba de un partido de fútbol celebrado en el Estadio Santiago Bernabéu. El partido se celebraba a puerta cerrada, pero a las puertas del estadio acudieron miles de personas. Seguían el partido con sus radios o teléfonos móviles, pero lo vivían a las puertas de estadio. El problema solo se había trasladado unos pocos metros, de dentro afuera.

Podemos entenderlo como "fanatismo", pero esto no es más que la creación de vínculos de gran intensidad reforzando el sentido de grupo alrededor de algo. Hay "fanatismos solitarios", muchas veces patológicos, como los que se crean con personas, que se convierten sin quererlo en el centro de atracción de alguien. El cine nos ha contando muchas de estas patologías, fijaciones con personas populares, como la película de Tony Scott, con Robert de Niro. Por muy exagerados que puedan ser los casos, en la vida real se dan, creándose una dependencia obsesiva de alguien o algo.



Pero el fenómeno grupal tiene una naturaleza distinta y se manifiesta con diversa intensidad en fenómenos como el populismo xenófobo, el racismo, el extremismo..., es decir, en el ámbito político, y se produce en el deporte, como vemos. Puede que se trate del mismo mecanismo psicosociológico, el fundamento de la sociabilidad, de los fenómenos grupales, más intensos que el sentido común o, si se prefiere, generando un nuevo sentido comunal.

Los mecanismos de refuerzo de la conexión, por otro lado, son buscados mediante el constante refuerzo al que nos someten los medios de comunicación. ¿Se ha preguntado alguna vez por qué los presentadores de programas deportivos gritan más que los de otros tipos de programas?

Pocas cosas quedan hoy al azar en el mundo de la comunicación y menos cuando se trata de millones y millones de dólares, como es el caso de la Super Bowl. La ceremonia deportivo tribal necesitaba de la música y eso es lo que ofrece el intermedio, con una actuación que puede llegar a superar a la propia audiencia televisiva del partido. En la CNN leemos lo que supone esta pieza intermedia: " The audience has even eclipsed the viewership for the game itself at times: in 2015, Katy Perry and her colorful companions attracted 118.5 million viewers, compared with the average game audience of 114.4 million."** Es probable que, tras el deporte y junto al cine, sea la música el mayor fenómeno en el número de "fans". En todos los casos, se busca intensificar el aspecto emocional del contacto, crear el lazo de dependencia. Este deseo se estimula desde los medios creando el deseo de que el momento llegue. Los medios nos van preparando para ese momento. Las redes sociales lo muestran con claridad a través del concepto de "seguidores". La política trata de repetirlo centrándose más en las figuras que en las ideas. El fenómeno del trumpismo obedece a la misma mecánica, la creación de intensos lazos emocionales con la figura del líder.



Nuestro cerebro es uno. Los mecanismos de placer se repiten con el foco en distintas posibilidades. Se trata de desarrollar mecanismos de ansiedad que después serán liberados produciendo una enorme sensación placentera.

En La Vanguardia, Mayte Rius publica un artículo titulado "Estas son las estrategias de las plataformas para que los niños se den atracones de serie". En el artículo se mencionan las formas en que las diversas cadenas y plataformas logran crear la adicción para que la gente, en este caso los niños, se enganche a las series. Los mecanismos que se aplican son los mismos que a los adultos:

 

"Este público consume muchas horas de contenidos, en especial si no hay control parental, y las plataformas están aprendiendo de los gustos de los más pequeños porque, al final, son las audiencias de su futuro, es una inversión", afirma Elena Neira, profesora de los estudios de Ciencias de la Información y la Comunicación en la UOC.

De hecho, para captar y retener la atención de los niños, además de usar recursos como el estreno en bloque, el encadenado automático de capítulos y la posibilidad de saltarse los créditos de entrada y salida para lograr activar las regiones del cerebro relacionadas con la recompensa inmediata y el placer (igual que ocurre con los adultos), están probando nuevas estrategias, como la ludificación y el contenido interactivo.***

 


El cerebro del niño, efectivamente, será el cerebro del adulto, acostumbrado a recibir estas gratificaciones cuyos contenidos activas los mecanismos placenteros. No son fáciles de saltarse pues conectan con nuestros resortes más primarios del placer.

Los grupos caseros para ver esta madrugada la Super Bowl son sucedáneos de la presencia en el estadio. La televisión sirve para compensar el no estar allí. Los acompañantes son el grupo con el que compartimos esas emociones, con las que se intensificarán. Es una ceremonia social, a la vez presencial y virtual. Esos grupos que se reúnen en las casas permiten compartir y liberar las emociones intensas, que de otra manera no se liberan. La virtualidad crea esa comunidad de millones de personas repartidas por el país, por todo el mundo en realidad. El medio nos conecta.

Lo que puede ocurrir con un evento llamado ya "domingo supercontagiador" puede ser similar a la "ola navideña" pero concentrado en un solo acto. Es evidente que al tener que reducir el aforo de las personas que asistirán al partido de 65.000 a 25.000 espectadores, se trata de intensificar la retransmisión para alcanzar audiencias que permitan mantener niveles de ingresos. No lo han entendido así los anunciantes que, en plena crisis, han reducido sus aportaciones al evento temiendo que las restricciones hagan descender la espectacularidad y tenga menos atractivo para la audiencia, acostumbrada a grandes espectáculos superados de año en año.



Todo se encadena de forma compleja. Los efectos se multiplican y se dirigen hacia puntos insospechados con efectos inesperados. ¿Puede realmente convertirse la celebración casera de la Super Bowl en ese terrible domingo en el quela gente se junte y pierda el sentido de la prevención? ¿Pueden las emociones deportivas hacernos olvidar lo básico? Los expertos les piden a los norteamericanos que limiten a su núcleo más cercano de relaciones el compartir el partido, pero ¿será suficiente? ¿Será la Super Bowl el evento al que se recurra para compensar la constante represión de todo aquello para lo que hemos sido concienzudamente programados a celebrar? Las cifras, como las de nuestras generosas y afectivas navidades, se irán viendo después de unos días, en la primera semana y será fácil trazar el origen si los contagiados estuvieron unidos en aquel fuerte abrazo con el que celebraron la victoria o se lamentaron por la derrota.

La idea de la sociedad del espectáculo hace tiempo que dejó de ser una forma metafórica o un principio teórico. Es una realidad gracias a la construcción de un universo mediático que crea sus propios grupos sociales en función de las preferencias. Esto se ha intensificado con las redes sociales, que han dado nuevas intensidades a los grupos ofreciendo lazos nuevos, ofreciendo estímulos y figuras a las que unirse de forma gratificante.



Ahora se puede controlar un espacio con 25.000 personas, el estadio, pero el otro espacio, el de la audiencia, más de cien millones de personas agrupadas en pequeñas comunidades alrededor de la celebración del partido, es en sí mismo incontrolable, completamente en manos de los celebrantes reunidos en un territorio propio, inabarcable, atomizado, de la casa particular al bar. Por eso la advertencia generalizada, el aviso, el ruego, de que se extremen las precauciones.

Conforme avanzamos en el tiempo se pueden comprender los errores de haber subestimado o rechazado las medidas iniciales. Hoy, con millones de contagiados por el mundo, muchos de ellos en los Estados Unidos, donde un ex presidente jugó con la vida de los ciudadanos, que ha dejado la Casa Blanca sin que se encontrara un plan de vacunación, que trató de convencer a los ciudadanos de que llevar mascarilla era una tontería, que no había que tomar medidas estrictas o que bebieran lejía, es complicado tomar medidas drásticas o frenar los contagios.



Con todo, no habrá más remedio que tomarlas. Para los que tienen su propia forma de Super Bowl en mente —ya sea con forma de Fallas, Sanfermines, carnavales, San Isidros, Ferias de Abril, santos patronos y patronas, maratones populares, finales de copa...— será importante comprobar en cabeza ajena los efectos de tanta imprudencia. Otra cuestión es que les importe realmente.

Ya sea por cuestiones psicológicas, sociales, económicas o políticas, no es fácil romper las inercias ni los intereses, una mezcla muy complicada. El coronavirus nos muestra las costuras de nuestra sociedad, su trazado; también sus puntos débiles y la necesidad de enfrentarnos a lo que estas formas representan para tener un futuro factible.

 

 

* "Estados Unidos teme una explosión de casos de coronavirus por la Super Bowl" La Vanguardia 6/02/2021 https://www.lavanguardia.com/internacional/20210206/6227889/estados-unidos-teme-explosion-casos-coronavirus-super-bowl.html

** Glen Levy "'It's extraordinary. It's an adrenaline rush roller coaster': Inside the Super Bowl halftime show" CNN 5/02/2021 https://edition.cnn.com/2021/02/05/sport/super-bowl-halftime-show-the-weeknd-cmd-spt-intl/index.html 

* "Estas son las estrategias de las plataformas para que los niños se den atracones de series" La Vanguardia 7/02/2021 https://www.lavanguardia.com/vivo/psicologia/20210207/6219751/atracones-series-ninos-binge-watching.html

martes, 7 de febrero de 2017

Bofetadas o gobierna como puedas

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Donald Trump sigue sumando rechazos y reveses. Ha conseguido estimular las mentes de todo el mundo buscando formas de mostrar la oposición a sus planes, palabras y visión del mundo. En este sentido negativo, es un gran unificador que saca lo mejor de muchas personas de la misma forma que sacó lo peor de muchos de sus votantes. El rechazo a la prepotencia que encarna se está manifestando por todas partes.
La prensa se dedica a especular sobre cómo, cuándo y dónde será las protestas, como ha ocurrido con la Super Bowl, que comentamos. Finalmente, Lady Gaga coló unas palabras de Woody Guthrie, unos versos del This Land is Your Land, suficientes para evocar en la mente de los que escuchaban el mundo al que se estaba refiriendo. Unos esperaban más, otros menos. Guthrie fue la voz de los refugiados, el hombre que escribió sobre la indiferencia ante la muerte de los deportados, "adiós, mis amigos". Con los versos insertados, Lady Gaga traía a la Super Bowl al mayor denunciante de la opresión social, de la desigualdad, al hombre cuya guitarra tenía escrito "this machine kills fascists".


Los que sí se manifestaron claramente durante la Super Bowl fueron los anunciantes. Los anuncios millonarios, como analiza Euronews, eran todos ataques a la línea de flotación de las políticas de Donald Trump, de la inmigración al sexismo. La cadena habla de "otra batalla", la de los anuncios:

No es por casualidad que Coca Cola utilizara la misma publicidad de 2014, con el eslogan ‘America la Bonita’, donde se ven personas de diferentes razas y confesiones hablando en diferentes lenguas cuando el nuevo presidente de Estados Unidos, Donald Trump, es un crítico de la multiculturalidad
En el mismo sentido, la compañía de alquiler de apartamentos privados por internet AirBnB exhibió un anuncio con un mensaje en contra de las barreras en el mundo en función del origen de cada uno y el lema para Twitter ‘Nosotros, aceptamos’. Este lema fue compartido en la red social por unas setenta mil personas durante el encuentro.
Por su parte, la compañía alemana de automóviles Audi utilizó como protagonista a una niña en una carrera de coches infantil con la narración de su padre para reivindicar que la equiparación total del salario de las mujeres con la de los hombres. En el tweet de Audi, se recuerda de que aun lo es en un 21 por ciento menos.
Y, si alguien quería ver aun más elementos políticos en el acontecimiento deportivo más importante del año en Estados Unidos, el ejemplo está en la publicidad para promocionar los aguacates mexicanos en el país. Una sociedad secreta discute sobre si debe hacerse público el gran beneficio nutritivo de este fruto. Toda una ironía sabiendo que Trump quiere construir un muro entre Estados Unidos y México y renegociar el actual tratado de libre comercio norteamericano.
De hecho, la Fox que tenía los derechos de retransmisión obligó a la empresa de construcción 84 Lumber a modificar su anuncio porque en él aparecía un muro en la frontera y consideraba que tenía unos contenidos políticos incompatibles con la cita.*


La resistencia de las grandes empresas tecnológicas, las punteras del país, ha sido explícita; se han manifestado en contra de la política anti inmigración y de la prohibición de entrada de países enteros. Son las empresas tecnológicas las que captan lo mejor de lo que encuentran fuera para ser más competitivas. Los argumentos contra la deslocalización de las empresas no se les puede aplicar porque hacen justo lo contrario, lo que siempre han hecho los Estados Unidos y presumido de ello: la captación de talento. La visión de Donald Trump hubiera impedido, por poner un ejemplo, que Alfred Hitchcock, Charles Chaplin, Fritz Lang, Billy Wilder, entre otros miles de nombres, hubieran dirigido películas y beneficiado a la cultura, economía e industria norteamericanas. Habría impedido que Werner von Braun hubiera sido uno de los padres de la NASA que contribuyeron a colocar la bandera norteamericana en la luna... Y un sinfín de ejemplos que mostrarían lo absurdo de sus planteamientos precisamente por antinorteamericanos, que es lo que le están diciendo desde todos los rincones. Ver el mundo como una otredad insufrible y peligrosa es la negación de la esencia de Norteamérica. Trump no es "América", sino la anti América, el viejo, viejo mundo, el del nacionalismo sectario, racista y xenófobo.


Pero el revés más acusado de todos los recibidos hasta el momento procede no de los Estados Unidos, sino de su partenaire para liderar el mundo, de Reino Unido. Tras la invitación de Theresa May para visitar Reino Unido, se han enviado a su Parlamento cerca de dos millones de cartas pidiendo que Trump no vaya. Sencillamente, no le quieren allí.
La bofetada —creo que no es excesivo calificarla como tal— la ha recibido de la Cámara de los Comunes, cuyo "speaker", John Bercow, se ha despachado bien sobre Trump. La BBC recoge en su titular de anoche "Speaker Bercow: Trump should not speak in Parliament". Para que no haya dudas del tono, la BBC incluye el vídeo con las palabras expresadas. Bercow ha dicho ante sus compañeros parlamentarios:

"Before the imposition of the migrant ban, I would myself have been strongly opposed to an address by President Trump in Westminster Hall," he said.
"After the imposition of the migrant ban I am even more strongly opposed to an address by President Trump in Westminster Hall."
The Speaker said he would also be involved in any invitation to address Parliament's Royal Gallery.
He added: "I would not wish to issue an invitation to President Trump to speak in the Royal Gallery.
"We value our relationship with the United States. If a state visit takes place, that is way beyond and above the pay grade of the Speaker.
"However, as far as this place is concerned, I feel very strongly that our opposition to racism and sexism and our support for equality before the law and an independent judiciary are hugely important considerations in the House of Commons."
Mr Bercow's intervention was welcomed by Labour leader Jeremy Corbyn, who has called for the state visit to be postponed, while Lib Dem leader Tim Farron said Mr Trump was "not welcome".
But former UKIP leader Nigel Farage said the Speaker "should be neutral".**


La eurocámara rechazó el nombramiento de la persona propuesta por Trump como embajador en la Unión Europea. Pero esto es directo contra Trump. No deja de ser sorprendente que sea en el país que primero ha buscado la unión con Trump —las palabras de Theresa May sobre liderar el mundo juntos— en donde reciba esta inmensa bofetada.
Bercow ha dicho que Trump puede ser "invitado" al país, que eso no es cosa suya, pero que la Cámara de los Comunes es un espacio democrático e igualitario y ha rechazado su "racismo", "sexismo" y ataques a la "independencia judicial",  nada menos. Todo eso, les dice, no puede ser invocado en la Cámara de los Comunes, el espacio del pueblo.


Se puede viajar a Reino Unido como invitado o como turista; pero hablar en el parlamento es un honor que no debe recibir alguien cuya conducta hasta el momento ha sido la mostrada por Trump. Una enorme bofetada en la mejilla del hombre más poderoso y engreído de la tierra, del más ególatra.
La voz patética del embajador de facto de Trump en el Reino Unido, Nigel Farage, pidiendo "neutralidad" muestra la pobreza de argumentos y la falta de sentido ante lo que Trump es y representa.


Las cifras sobre su pérdida de popularidad y refrendo de sus acciones son ya las peores de cualquier presidente norteamericano en las primeras semanas de mandato. Ninguno ha suscitado tanto rechazo, allí y en todas partes. Cuando se lee el "First 100 Days Briefing" elaborado por The New York Times en el que se recoge el día a día de la presidencia se tiene la duda de estar ante la realidad o ante una necesaria "Gobierna como puedas", película por rodar.


La relación diaria del periódico, en estos momentos, tiene un titular imposible, "White House Says Bathrobe Anecdote Is All Wet", que nos muestra que más allá de las cuestiones esgrimidas por el "speaker" Bercow con toda seriedad, Donald Trump no logra trascender las parodias que Alec Baldwin le dedica en Saturday Night Live. Esta es la historia del "albornoz", tal como la recoge The New York Times:

White House rejects robe anecdote
Mr. Spicer denounced The Times’s account, published Sunday night, of the president’s turbulent adjustment to life in the White House. In particular, he zeroed in on one detail among a few paragraphs of the story that he insisted were wrong: that the president has worn a bathrobe while alone in the White House residence.
“That is literally the epitome of fake news,” Mr. Spicer told reporters traveling with Mr. Trump. “Start at the top. I don’t think the president owns a bathrobe. He definitely doesn’t wear one.”
The White House staff stocks the official residence with bathrobes.
Within moments of Mr. Spicer’s comment, reporters on Twitter posted photos of a much younger Mr. Trump lounging in a bathrobe.
Mr. Spicer added that the story was “so riddled with inaccuracies and lies that they owe the president an apology.” He went on, “Literally, blatant factual errors, and it’s unacceptable to see that kind of reporting or so-called reporting.”
The overall piece, which described Mr. Trump’s first two weeks in office as he attempts a dramatic shake-up of a Washington culture he has never inhabited, was “not an accurate portrayal of what’s really happening,” Mr. Spicer concluded.***



Hay que leer varias veces la noticia para aceptar que se está hablando del presidente de los Estados Unidos, el mismo al que no se quiere dejar hablar en la Cámara de los Comunes, el mismo que amenaza a Irán o prohíbe la entrada de ciudadanos del mundo en su nueva Torre Trump.
El "briefing" de los cien días recoge su afirmación de que todas las noticias que dan cuenta de su pérdida de popularidad y apoyo son "fake news". También niega estar en manos de Steve Bannon, el asesor supremacista blanco al que todos apuntan como el "Rasputin" de Trump, según feliz analogía establecida ya por la prensa. Su ego le hace insoportable que se hable de él como guiado por otros.


Hace unos días la prensa apuntaba la obsesión de Trump por las cifras. Tiene clavadas, como es propio de su personalidad, todas aquellas que le son desfavorables: los casi tres millones de votos más de Hillary Clinton, las cifras sobre la asistencia a su investidura, etc. y ahora tiene las negativas de las encuestas, a la que califica como "fake news", como todo aquello que no le gusta.
La lucha con la realidad, con los hechos, con los números, etc. será una constante. No va a cejar, haciendo que la posición de los que le apoyan o tienen que salir a dar la cara por él sea cada vez más complicada. Lo que queda por delante, en cualquier caso, es de temer.
Bofetadas desde todas las direcciones y de todos los calibres.




* "Los anuncios de televisión de la Super Bowl cuestionan la política migratoria de Trump" Euronews 6/02/2017 http://es.euronews.com/2017/02/06/los-anuncios-de-television-de-la-super-bowl-cuestionan-la-politica-migratoria
** "Speaker Bercow: Trump should not speak in Parliament" BBC 6/02/2017 http://www.bbc.com/news/uk-politics-38884604

*** First 100 Days Briefing "White House Says Bathrobe Anecdote Is All Wet" The New York Times 6/02/2017 https://www.nytimes.com/2017/02/06/us/politics/donald-trump-administration.html?hp&action=click&pgtype=Homepage&clickSource=story-heading&module=first-column-region&region=top-news&WT.nav=top-news