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martes, 12 de diciembre de 2017

Regreso del cine a Arabia Saudí

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Son dos las noticias que nos llegan hoy desde la prensa egipcia sobre Arabia Saudí. Las dos tienen, curiosamente que ver con el arte. Una es una negación, mientras que la otra es una promesa con fecha. Las dos aparecen en el contexto convulso del rechazo a Trump y su decisión del traslado de la embajada a Jerusalén, la noticia dominante en estos días sobre el mundo musulmán.
De Arabia Saudí llegan noticias que sorprenden: cosas cotidianas y que apenas se valoran, requieren de esfuerzos titánicos para vencer su resistencia. La posibilidad de que las mujeres condujeran por sus carreteras se ha logrado tras los desafíos constantes en una de esas luchas épicas que se producen para conseguir derechos.
La primera de las noticias es un desmentido, como señalábamos. Se ha producido tras la adquisición millonaria en subasta hace unos días de un cuadro de Leonardo representando a Cristo. Egypt Independent nos cuenta:

Saudi Arabia’s Embassy in Washington issued a statement in response to media reports claiming a prominent Saudi prince had purchased the world’s most expensive painting, the ‘Salvador Mundi’ depicting Christ by Leonardo Da Vinci, which sold at a record price of $450 million at an auction in November.
Media reports alleged that Prince Bader bin Abdullah bin Mohammed bin Farhan Al Saud bought the painting of the Christ, which contradicts Islamic beliefs.
The alleged purchase also drew widespread criticism from media outlets as it came in the wake of Saudi Arabian Crown Prince Mohammed bin Salman’s anti-corruption purge. Critics also pointed to bin Salman’s past big-spending habits, including $550 million spent on a luxury yacht in October 2016.
The embassy, however, explained on Saturday that the painting was purchased as part of Abu Dhabi’s new Louvre museum, adding that the Saudi prince attended the inauguration museum’s inauguration ceremony on November 8.
The Saudi Embassy in Paris also explained in a statement that the painting was purchased by Culture and Tourism authorities in Abu Dhabi to be displayed at the Abu Dhabi’s new Louvre museum, reported Saudi newspaper Okaz.*


La noticia nos muestra cómo las reformas sociales y las medidas anticorrupción van a tener constantes intentos de atacar la figura del príncipe heredero, que pasa a ser un objetivo contra el que se esforzarán los afectados y los sectores más conservadores. El objetivo del rumor era presentarle como una persona de gastos suntuosos e irreverente, contraviniendo las normas islámicas. La suma de las dos críticas buscaba su mayor reprobación. Por lo que parece, el intento ha sido neutralizado por las rápidas explicaciones.
Pero es la otra noticia la que tiene un importante alcance cultural y social, además de político: la reapertura de los cines en Arabia Saudí. La noticia, que nos cuenta Ahram Online, es un enorme salto hacia adelante:

Saudi Arabia on Monday lifted a decades-long ban on cinemas, part of a series of social reforms by the government that are shaking up the ultra-conservative kingdom.
The government said it would begin licensing cinemas immediately and the first movie theatres are expected to open next March, in a decision that could boost the kingdom's nascent film industry.
Reviving cinemas would represent a paradigm shift in the kingdom, which is promoting entertainment as part of a sweeping reform plan for a post-oil era, despite opposition from hardliners who have long vilified movie theatres as vulgar and sinful.
"Commercial cinemas will be allowed to operate in the Kingdom as of early 2018, for the first time in more than 35 years," the culture and information ministry said in a statement.
"This marks a watershed moment in the development of the cultural economy in the kingdom," the statement quoted Information Minister Awwad Alawwad as saying.
Saudi Arabia is expected to have more than 300 cinemas -- with over 2,000 screens -- all across the kingdom by 2030, the ministry said.
Like most public spaces in the kingdom, cinema halls are expected to be segregated by gender or have a separate section for families.
Hardliners, who see cinemas as a threat to cultural and religious identity, were instrumental in shutting them down in the 1980s.
Saudi Arabia's highest-ranking cleric warned in January of the "depravity" of cinemas, saying they would corrupt morals.**


La presentación de este tipo de reformas como parte de una estrategia económica de diversificación frente a la llegada de una "era post petróleo" se viene escuchando cuando se ponen en marcha proyectos impensables hasta hace muy poco. Se evita así entrar en el debate religioso o moral, que es el que los más dogmáticos prefieren, como se percibe en la misma noticia de la subasta. Se ataca el gasto, por un lado, pero se resalta sobre todo que se habría comprado el retrato de un profeta, Cristo, algo que puede ser usado contra él en el marco religioso.
La prohibición del cine es fruto sobre todo de la oleada de conservadurismo, de la "reislamización" producida por la presión de los radicales en la década de los 70-80. La motivación de muchos de ellos era precisamente la guerra con Israel, cuya victoria fue utilizada por los más radicales como una forma de castigo de Dios a los dirigentes por su alejamiento de las virtudes islámicas. La caída de gobiernos pro occidentales o laicos conllevó oleadas de puritanismo. El extremismo conservador fue contentado suprimiendo las música, el cine, etc. condicionándose la cultura de los países en diferente grado.
El caso interesante es obviamente el del cine iraní. Tras la revolución islámica, el cine, con toda una serie de controles y condicionamientos, se ha convertido en un embajador que el régimen de los ayatolas ha sabido aprovechar para su aceptación exterior. El conservadurismo chiita ha sido de tenor diferente al suní de Arabia Saudí, que cerró salas e impidió la creación de una industria. Para unos, el cine era un arma; para otros, una encarnación del mal. El cine iraní ha creado su propia escuela cinematográfica, con reconocidos directores, premiados en los más importantes certámenes. También ha generado un eficiente cine en el exilio, con películas meritorias que nos muestran que el cine forma parte de su cultura, tanto oficial como crítico e independiente.

La oleada de conservadurismo religioso convertía en peligro para las personas la producción de un cine crítico con la propia sociedad. En Egipto tenía la más importante industria cinematográfica del mundo árabe, que se fue desmoronando entrando en crisis y viviendo de las viejas películas. Los realizadores críticos con la evolución social, eran puestos en el punto de mira y al desaparecer la generación que había vivido la revolución de los 50, se encontró bastante desasistida. Las películas críticas de un Youssef Chahine se han echado en falta hasta que una nueva generación de directores puso el énfasis en los problemas sociales, convirtiendo de nuevo el cine en espejo, algo que le cuesta aceptar al gobierno actual. Los conservadores también han realizado su campañas para hacer desaparecer las críticas que el cine mostraba, como las denuncias por las viejas película de Adel Imam en Egipto, al que no le perdonaban sus parodias.
En abril de 2012, en el periodo del islamista Mohamed Morsi en el poder, el diario The National, de Emiratos, titulaba "Adel Imam trial shows Egypt's ingratitude to a comic" y escribía:

"The day has come when Adel Imam, the great and enlightening Egyptian actor, would be tried for denigrating Islam. That means one thing: Egypt has decided to shoot itself in the foot," wrote Tariq Al Homayed, editor of the pan-Arab newspaper Asharq Al Awsat, in an opinion piece published on Saturday.
A court in Giza upheld last week a ruling against Mr Imam, one of Egypt's and the Arab world's best-known comedians, on charges of deriding Islam in some of his movies and stage comedies.
The in-absentia verdict, which Mr Imam said he will appeal, orders the 72-year-old actor to three months in prison with hard labour, in addition to a 1,000-Egyptian-pound fine (Dh600).
A lawyer named Asran Mansour, described in the Arabic press as a "Salafist", filed the case against Mr Imam in February 2011. In his plea, Mr Mansour takes umbrage at the comedian's depiction of characters wearing bushy beards and loosefitting robes. He said the amount of underlying scorn in Mr Imam's work constituted an affront to Islam.
"Targeting Adel Imam in this vindictive manner means that, from now on, we have enough reason to be pessimistic about Egypt's … artistic and cultural future," the editor said.***


El caso es interesante no solo desde la perspectivas del cine sino, como se señala al final del texto, de la evolución cultural. Con el ataque a Imam se pretendía borrar el cine mismo que había caracterizado su carrera, marcarlo como herético. Pero la crítica es válida hoy, pues son constantes las prohibiciones de películas, que pueden verse en festivales internacionales pero cuya proyección se suspende en ocasiones con la gente en la sala. Hace unos días, la prensa egipcia traía otra noticia de este tipo, donde se nos dice que se identificó por parte de la Policía a los asistentes. "Police reportedly prevents screening of ‘The Nile Hilton Incident’ in Heliopolis venue", titulaba el 25 de noviembre Egypt Independent.
El caso nos muestra el conflicto en el que se encuentra el cine (el arte en sus diferentes formas) en los países árabes musulmanes en una doble presión: la política y la religiosa. En ocasiones es por una de las dos causas, pero también pueden provocar la reacción de ambas. Muchos buscan el apoyo de instituciones culturales de otros países para poder financiar proyectos ante las carencias oficiales, que solo premian a los acólitos y tibios.


Ha habido películas importantes de mujeres, directoras como la libanesa Nadine Labaki o la jordana Annemarie Jacir, que han sabido ejercer cine y crítica social, denunciando la situación femenina y la hipocresía social. La voz de las mujeres es esencial en los procesos de cambio social, pues están sometidas a un doble silencio.
Ahram Online nos trae la opinión de la directora de la magnífica película saudí "La bicicleta verde" (Wadjda), que era un mensaje de esperanza para las nuevas generaciones:

"It is a beautiful day in #SaudiArabia!" Saudi female director Haifaa al-Mansour said on Twitter, reacting to Monday's announcement.
Her film "Wadjda" made history in 2013 after it became Saudi Arabia's first Academy Award entry.**


Al-Mansour realizó una película sobre la perseverancia, sobre la capacidad de resistencia ante las presiones de una sociedad moralista e hipócrita, representada por la directora del colegio de la niña, de Wadjda. Es un mundo de vigilancia sobre todo el que manifiesta iniciativas o se atreve a discrepar.
El drama de mucho cine árabe es precisamente esa fragilidad en la que vive. De la censura a la falta de subvenciones, lo que era uno de los pilares culturales y una herramienta de transformación se ha ido cerrando, refugiándose en la viejas películas filtradas por la ideologías que tratan de eliminar el pasado, como ocurrió en el caso de Adel Imam.
La noticia de que se abran salas de cine es algo positivo. Dependerá después de muchas otras circunstancias pero ya es algo. Al-Arabiya da la noticia de la próxima apertura de salas de cine y hace este pequeño retrato de lo que fue la corta historia del cine en Arabia Saudí:

Author Khaled Rabee al-Sayyid, whose book “The Magical Lantern: Readings in Cinema” was recently published, told Al-Arabiya.net that in the past, Saudi cinemas played documentaries produced by oil companies in the eastern province as well as short movies by Saudi director Abdullah El-Muheisen.
According to Sayyid, foreign embassies in the kingdom, like the Nigerian and Italian embassies, played movies and opened their doors for Saudis to watch them. There were also the Bab Shareef and Abu Safiya cinemas in Jeddah while in Taif, projection screens were displayed in any huge open space.
The Committee for the Promotion of Virtue and the Prevention of Vice used to inspect cinemas to make sure movies did not contain any improper content, Sayyid added.
The activity of cinemas in Saudi Arabia began to recede in the 1970s. In the 1980s, the Saudi cinema’s dreams were shattered due to religious and social changes and a sweeping wave of religiosity.
Culture and Arts Association Director Ahmad al-Mulla told Al-Arabiya.net that the Saudi cinema launched its first step in 1977 when the first Saudi movie Assassination of a City was produced.
The movie, which is about Beirut and the destruction it suffered due to the civil war, was directed by El-Muheisen. It was screened at the Cairo Film Festival where it won the Golden Nefertiti Award for best short movie.
After cinemas closed across the kingdom and as embassies no longer allowed Saudi citizens to watch movies there, many began to think that producing movies is tantamount to a “moral crime” which is unforgivable by Islam.
Al-Mulla added that the absence of cinema for four decades has been difficult on the Saudi society, noting that cinemas are significant to achieve an economic and cultural renaissance.****


Si fueron las compañías petroleras las que proyectaron las primeras películas que los saudíes pudieron ver, es la bajada de los precios del petróleo la que ha causado (al menos esa es parte de la versión oficial) la búsqueda de la diversificación de la economía. Como en el caso de cuadro subastado, los responsables se tendrán que enfrentar a críticas, rumores y campañas en su contra. No se van a acallar muchas voces que usarán el cine para mostrar la "deriva negativa" del país.
Quizá el sueño de la directora Haifaa al-Mansour de que su película Wadjda pudiera verse en su propio país esté más cerca. Habrá salas, que es un comienzo. Después habrá que desarrollar un cine disperso, cuyos creadores buscaron climas más favorables.


* "Saudi embassy denies prince has bought ‘Christ’ painting" Egypt Independent 11/12/2017 http://www.egyptindependent.com/saudi-embassy-denies-prince-bought-christ-painting/
** "Saudi Arabia lifts decades-long ban on cinemas" Ahram Online 11/12/2017 http://english.ahram.org.eg/NewsContent/5/32/285168/Arts--Culture/Film/Saudi-Arabia-lifts-decadeslong-ban-on-cinemas.aspx
** "Adel Imam trial shows Egypt's ingratitude to a comic" The National 20/04/2012 https://www.thenational.ae/adel-imam-trial-shows-egypt-s-ingratitude-to-a-comic-1.596512

*** "This is how cinemas in Saudi Arabia looked 40 years ago" Al-Arabiya 11/12/2017 https://english.alarabiya.net/en/life-style/2017/12/11/Pictures-Cinemas-in-Saudi-Arabia-40-years-ago.html





viernes, 12 de mayo de 2017

Muerte de un barbero copto

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Pese al apoyo institucional manifestado a los coptos con motivo de la visita del Papa Francisco a Egipto, la situación sigue siendo complicada en las zonas de las que han tenido que huir con sus familias, dejando abandonados sus negocios y recibiendo muy poca ayuda y comprensión allí donde intentan refugiarse. Intentan ir donde pueden ser ayudados por familias y amigos, hacia zonas en donde no sean asesinados como ha estado ocurriendo, pero no todo depende de ellos. Hay cosas que necesitan y es cuando empiezan los problemas serios.
En estos días se han vuelto a producir incidentes sectarios. Egypt Independent contaba el día 7 la muerte de Nabil Saber Ayoub en el pueblo de al-Arish, después de haberlo abandonado junto con otra familias hacía tres meses ante las amenazas de los grupos afiliados al Estados Islámico que dictan sus leyes y violencia en los territorios y pueblos que controlan ante la inoperancia oficial y muchas veces la connivencia de los vecinos.
La primera versión, la del día 7 en Egypt Independent, nos contaba:

A Coptic man was shot by militants upon his return to al-Arish on Saturday. He had left the city three months ago as part of a mass exodus due to threats of violence from Islamic State-affiliated militants.
Nabil Saber Ayoub returned to Arish without his family as he owns a barbershop and a house there. He was shot in front of the shop.
He had left with his family, along with nearly 400 other families who fled to Ismailia in February, in the wake of wide-spread violence, killings, kidnappings and threats to wipe out Egypt's Christian minority, an Arish resident said on condition of anonymity.
"Ayoub returned because he did not find any job opportunities in Port Said or Ismailia; he decided to return to work in his barbershop in order to provide for his family who are now in Ismailia," the resident explained.
Since the end of 2016, Coptic Christians in Egypt have been subject to a rising number of attacks, mainly in North Sinai but also in Cairo, Alexandria, Tanta and Minya, which targeted their places of worship.*


La historia del barbero cristiano que no encuentra trabajo y tiene que regresar al pueblo del que ha tenido que huir era la primera que emergía tras el asesinato y se basaba en el testimonio de los residentes. Sin embargo, Mada Masr nos da una información complementaria y más compleja sobre los motivos del regreso de  Nabil Saber a su pueblo desde las fuentes familiares:

In February 42-year-old Nabil Saber left his home and the barber shop where he made his living, removed his kids from their schools in Arish and fled to Port Said, alongside tens of Coptic families that were compelled to leave the city after an increase in targeted attacks by militants.
Since he and his family fled, Saber was forced to return to Arish twice to process the paperwork that would allow his son to sit for his school exams in Port Said. The second visit cost him his life. Militants shot him once in the head, and once in the chest, making him the latest victim in a killing spree targeting Coptic Christians in the North Sinai capital.
In February it was reported that seven Sinai Copts were killed in one month alone.
Saber and his family had settled in a narrow room in a youth hostel that the Port Said authorities allocated for displaced Copts. However, they had no source of income, and no schools for their children.
In a family member’s house in Cairo, where the burial procedures took place, Reda recounts that his brother Saber’s primary concern over the past months was ensuring his 12-year-old son’s academic future. He submitted a request to the Port Said education directorate, requesting that he be permitted to sit his exams, but the officials required his academic record from Arish.**

Desde los nuevos testimonios, lo que le costó la vida a Nabil Saber fue intentar conseguir el sello que le faltaba al expediente escolar de su hijo para poder ser admitido en una nueva escuela.

Puede que a algunos les parezca excesivo, pero para quienes recuerden una vieja película egipcia, "Terrorismo y Kebab" (Al-irhab wal kabab, Sherif Arafa 1992), protagonizada por Adel Imam cuyo argumento es el laberinto burocrático en el que un padre se tiene que meter para intentar cambiar de escuela a su hijo. Un acto aparentemente simple se convierte en un recorrido infernal por los pasillos de un edificio que representaba el absurdo de la burocracia egipcia, el edificio Mogamma, un auténtico monstruo. La odisea de Nabil Saber para conseguir el expediente primero y un sello en él después le costó la vida. Se arriesgó para que su hijo no se quedara sin poder examinarse en la escuelas del lugar donde estaba. El destino de su hijo ahora es todavía más incierto.
Lo que le ha ocurrido como desplazado a otra zona y su choque con la burocracia no es un caso aislado:

Makram Kamel, another displaced Copt who fled to Port Said, returned to Arish several times in the past months volunteering to run errands for others. He was in the city when Saber was killed. Kamel says that the displaced residents were taken aback by Port Said schools insisting that they submit official academic records from Arish.
“Under these circumstances, who is responsible for coordinating between different districts and government institutions? The people who are threatened with death, or the state?” Kamel wonders.
Despite the dangers, Saber didn’t have a choice and traveled to Arish to obtain the required paperwork. He subsequently returned to Port Said, relieved at having returned safely from his mission. However, an employee rejected his son’s academic record as it didn’t have the necessary official stamp, according to Kamel. Saber told the official that he was a Copt who had fled violence in Arish and faced lethal danger upon returning to the city, however his plea was ineffective.
According to Kamel, the employee insisted on obtaining the proper stamp, telling Saber that his son would fail if he didn’t get it.**


Las buenas palabras y probablemente intenciones del presidente al-Sisi para con los coptos suenan a eco vacío ante un sistema que no funciona, en el que el efecto de lo dicho se pierde hasta hacerse inútil en manos de un funcionario que tiene el poder de decidir sobre el futuro de tu hijo por poner o dejar de poner un sello. Que no hayan servido las explicaciones de que han tenido que abandonar sus casas por temor la muerte, que como se ha visto no es un temor imaginario, es bastante triste y nos muestra ese obstáculo permanente que tienen los coptos en función de a quién se encuentren.
La publicación Cairo Scene recogía hace unos días otro incidente de resultado menos trágico pero que muestra la animadversión creciente hacia los coptos que han decidido no callarse y hacer que se cumplan las promesas:

The mother of a third grade student in the Ahmed Zewail Preparatory School in Basateen posted a picture on Facebook of her daughter’s hair before and after it was forcibly cut by a woman wearing a niqab. “I was on my way to class and suddenly felt something strange behind me in the middle of the crowd, I turned and saw a woman wearing a niqab so I was scared and went to class, and there I found strands of hair falling out, and realised that she chopped it off,” Lydia Rady said on a popular Egyptian talk show.
Terrified, Lydia called her dad and filed a complaint with the principal, who promised to act, but that didn’t stop the family from pressing charges. Nahed, Lydia’s mother, said that her daughter is scared to go out alone because she’s feeling unsafe, but she hopes justice will be served so she can show Lydia that no one is above the law.
Although no official action has been taken by the school yet, the principal has said that he knows who the fully veiled woman is and that her daughter is a student in the school. It is reported that the suspect's daughter stated that the reason her mother cut Lydia’s hair is because she is Christian.***


No es el primer caso que hemos visto en estos años de cortar en plena calle a una niña cristiana el pelo. Evidentemente hay una gran distancia entre el asesinato de Nabil Saber y el corte del pelo de Lydia Rady, pero están mostrando un ambiente cada vez más complicado para los coptos, una intimidación constante que va de expulsarlos de los pueblos o matarlos a actos de intimidación a las niñas en sus escuelas. La falta de respuesta de las administraciones o de la dirección de la escuela muestran cómo se cede al terror y la intimidación, ¿por qué complicarse la vida con ellos?
Por eso tiene valor lo que nos cuenta Ahram Online con el titular "Egyptian Muslim cleric who called Christians 'unbelievers' to face trial for contempt of religion". Escriben en el diario:

A Cairo misdemeanor court has set 24 June to start the trial of a prominent Islamic cleric and television presenter on charges of contempt of religion, after he described Christians as non-believers on an episode of his television show.
The lawsuit filed against Salem Abdel-Geliel by lawyer Naguib Gibrail initially charged that Abdel-Geliel’s comments displayed contempt of religion, threatened national unity, disrupted public peace and incited the killing of Christians.
Abdel-Geliel, a former deputy minister for proselytisation at the Ministry of Religious Endowments, has presented a daily religious programme, Muslims Ask, on Mehwar satellite channel since early 2016.
Hassan Rateb, the head of Mehwar, said on Wednesday that the cleric’s contract with the station would be cancelled. The channel also apologised to all “Christian brothers” in an official statement.
Abdel-Geliel, who is been known for his mainstream religious views, described Christians as "unbelievers" and their beliefs as "corrupted" during his explanation of a Quranic verse on an episode of his programme earlier this week.
He said later in a statement that the description “unbeliever” was applied to Christians in the Quran in a specific context, but he apologised if he had offended Christians’ feelings.
He also stressed that describing Christians as such doesn’t carry any sort of incitement to violence against Christians or followers of any other religion, as such violence is forbidden in Islam.****


Por más que se pueda considerar como parte del conflicto que está enfrentando al gobierno con los clérigos de Al-Azhar por el tema de la reforma en la religión, el caso tiene considerable importancia y veremos cómo se desarrolla ante los tribunales próximamente.
Considerar "no creyentes" a los cristianos es una forma de echar más leña al fuego en la situación actual y que, recibido por las mentes perturbadas radicales adecuadas, es señalar a los coptos como objetivo. El caso muestra una vez más el maquiavelismo de los predicadores que señalan quiénes son los enemigos aunque se amparan el lema general de la paz del islam. Si se quiere la paz solo son enemigos quienes quieren la guerra. El argumento de los "contextos específicos" es uno de los más socorridos para intentar desviar el sentido de las palabras. "No creyentes", es decir, "infieles" y corruptores del mensaje divino es todo lo que necesitan algunos para cortar cuellos o quemar viva a la gente. La mejor forma de expandir la paz es dejar de juzgar a los otros por ser diferentes. Pero eso es demasiado para algunos.
El mismo diario estatal, Ahram Online, incluye lo excepcional del caso de la acusación contra el prestigioso y mediático clérigo, ya que siempre suele hacerse al contrario, considerar que se atenta contra el islam. La enorme novedad es que esta vez se le acusa de atentar contra el cristianismo al no considerarlo como parte de las religiones abrahámicas. La constitución egipcia ampara a las tres religiones del Libro, por lo que el clérigo ha incurrido en un delito. Más allá, en el clima actual, tras los tres atentados contra las iglesias, es una verdadera provocación.
Algo está ocurriendo porque el mismo diario cierra la información recordando lo ocurrido hace unos días:

After a similar controversy, Egypt's grand imam, Ahmed El-Tayyeb, last week appointed Mohamed Hussein El-Mahrsawy, the dean of the Arabic language faculty at Al-Azhar Univeristy, as acting president of the university.
The appointment came following the resignation of previous president Ahmed Hosni, who had caused controversy due to his attacks against well-known independent religious commentator Islam El-Beheiry.
Hosni resigned after he was criticised for describing El-Beheiry, who is known for controversial interpretations of Islamic jurisprudence and calls for "renewal of religious discourse," as “an apostate.”
Hosni later issued an apology, saying the opinions he expressed about El-Beheiry were personal and did not represent the official positions of Al-Azhar, stressing he believes no Muslim can be considered an apostate unless he renounces Islam.****

Es curioso cómo estos clérigos juegan en sus discursos entre lo personal y lo oficial según convenga, a sabiendas de que siempre serán seguidos por quienes les parezca correcto, que se lo tomarán como palabra acorde con la religión. La lucha contra un reformista como El-Beheiry desde la Universidad de Al-Azhar nos muestra a la institución que presume de moderación cuando conviene pero que después arremete contra los moderados.


Recordemos otra polémica con el gobierno al negarse también a considerar al grupo Estado Islámico como "apóstatas" y sí, en cambio, aplicárselo a una persona como El-Beheiry. El argumento institucional de que "no han renunciado al islam", en cambio, no se le aplica a El-Beheiry que tampoco lo ha hecho, ni ha matado a nadie ni ha desencadenado una guerra, etc. La destitución del responsable de la Facultad de Lengua Árabe es otro episodio de esta compleja guerra religiosa a la que asistimos.
Los ataques a los coptos, ya sea para matarlos o intimidarles en las escuelas; la falta de atención de las administraciones como para poder facilitar un cambio de escuela a los que son amenazados de muerte y tienen que huir de sus casa; las acusaciones desde los medios llamando a los cristianos no creyentes y acusándolos de corromper el mensaje divino; y, finalmente, los ataques a los reformistas musulmanes etiquetándolos como "apóstatas" desde las instituciones oficiales (por más que después se les haga renunciar) nos muestran que en Egipto se está desarrollando una batalla ideológica en las instituciones y en las calles.


La muerte del barbero que tuvo que regresar dos veces a su pueblo, donde estaba amenazado de muerte, para que le pusieran un sello en los documentos escolares de su hijo es un desgracia absurda, una muerte estúpida en el que la vida vale menos que el sello del documento. Tiene algo de triste fábula sobre como las grandes palabras se derrumban ante los pequeños hecho cotidianos. Los grandes discursos sirven de muy poco en Egipto. El amo de una ventanilla es el amo del mundo, al menos de aquellos que necesitan de su sello. Estará satisfecho el guardián de la ventanilla de decidir sobre la vida y la muerte. El padre se arriesgó por segunda vez porque quería un futuro mejor para sus hijos. Algún ese hijo día querrá irse y le llamarán traidor mientras le ponen un sello en el pasaporte. Él se acordará entonces de su padre.
En esta batalla los bandos se entremezclan unos y otros dentro de las instituciones, como ocurre con Al-Azhar, en los ayuntamientos o en las escuelas. Nada es sencillo, nada es fácil de resolver. El tiempo perdido, los retrocesos, el abandono... se acaba pagando con creces. Egipto necesita avanzar hacia una modernidad en la que se deje de enjuiciar de forma permanente a todo el mundo por sus creencias. 



* "Militants kill Coptic barber who returned to Arish to earn a living after mass exodus" Egypt Independent 7/05/2017 http://www.egyptindependent.com//news/militants-kill-coptic-barber-who-returned-arish-earn-living-after-mass-exodus
** "Nabil Saber: A displaced Copt killed over a stamp" Mada Masr 11/05/2017 http://www.madamasr.com/en/2017/05/11/feature/politics/nabil-saber-a-displaced-copt-killed-over-a-stamp/
*** "NIQABI WOMAN CUTS CHRISTIAN STUDENT'S HAIR IN CAIRO" Cairo Scene 9/05/2017 http://www.cairoscene.com/Buzz/Niqabi-Woman-Cuts-Christian-Student-s-Hair-in-Cairo

**** "Egyptian Muslim cleric who called Christians 'unbelievers' to face trial for contempt of religion" Ahram Online 11/05/2017 http://english.ahram.org.eg/NewsContent/1/64/268575/Egypt/Politics-/Egyptian-Muslim-cleric-who-called-Christians-unbel.aspx

sábado, 24 de enero de 2015

La "marcha turca" de Erdogan o lo importante es el silencio

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Ayer escribíamos sobre las ventajas de las ediciones online y de los libros electrónicos para la mayor difusión de las obras partiendo del principio de que permiten romper las barreras que se trata de imponer a la creación y al pensamiento, que son las dos caras de la moneda. El silencio es la aspiración de aquellos que tienden a la voz única en cualquiera de sus variantes políticas y religiosas.
El incremento de la intransigencia se seguirá produciendo si no se abren los cauces de la creatividad y se siguen reprimiendo las libertades de pensamiento y creación. Las aspiraciones de muchas personas en el mundo chocan contra las barreras de un fundamentalismo de varias velocidades, en función de la fuerza disponible para cumplir su objetivo final de reducción de la riqueza y variedad social.
Hace unos días el diario Ahram Online daba cuenta de un ejemplo, no egipcio, sino de la aspirante a la Unión Europea, y "moderada" Turquía, cuyo primer ministro ha estado desfilando por las calles de París del brazo de otros que protestaban contra el fundamentalismo asesino, defendiendo la libertad de expresión:

A top anti-government composer's works removed from the repertoire. Sexual references expunged from a play. A new bill that would increase the government's influence on performances.
Cultural figures are complaining of increased political intervention that could undermine the quality of arts such as Western classical music, drama and ballet in Turkey.
The promotion of Western creative forms was championed by Turkey's secular modern founder Mustafa Kemal Ataturk, but artists fear this heritage is being lost under the rule of President Recep Tayyip Erdogan, a pious Muslim.
World-renowned Turkish pianist and composer Fazil Say wrote in an open letter that his works had been removed from a state-funded orchestra's repertoire in a "crackdown on artists". 
The Turkish culture ministry has dismissed Say's letter as a publicity stunt.
The 45-year-old virtuoso is a fierce critic of the Islamic-rooted government and was handed a suspended jail term for blasphemy in 2013.
The Presidential Symphony Orchestra, which was to perform Say's works "Istanbul Symphony," "Water" piano concerto and "Hermiyas: the boy on the dolphin," turned instead to veteran Turkish composer Muammer Sun.
Sun, however, turned down the orchestra's request to play his works: "Kurtulus" (Independence) and "Cumhuriyet" (Republic), in a show of solidarity with the pianist.
"I see removal of Say's works from the orchestra's 2014-2015 programme as interference in arts and I am protesting it," Sun told AFP.
He lauded Say as a "great composer" and a "world-famous artist who does not shy away from expressing his thoughts when necessary."
Sun said Turkey's current rulers "may be considering the arts in an Islamic framework" but insisted that culture was not incompatible with Islam and had flourished in the Ottoman Empire.
"There was opera in the Ottoman palace in 1850 where artists from abroad were performing," he said. "The current rulers do not know the Ottoman history. They are ignorant."*


No, no son solo "ignorantes"; son algo peor. Turquía representa un caso cada vez más intenso de regresión islamista. La fuerza de que dispone el gobierno le permite ir avanzando en su islamización, lo que supone ir recortando libertades y, sobre todo, acallando voces. Los opositores van siendo desplazados mediante distintas tácticas, judiciales o laborales, de la vista pública. El sistema va acallando disidentes y radicalizándose. En Egipto se produjo también un ataque similar de los islamistas contra los artistas y las artes, siempre sospechosas, con manifestaciones de los miembros de la Ópera de El Cairo, entre otros muchos, tratando de salvar sus programas tradicionales.

Turquía es otro ejemplo de pretendido "estado virtuoso". Estas acciones se hacen en nombre de la moral del pueblo, en nombre del cual todo pasa a ser ofensa punible. Son los ejemplos que dirigentes como Erdogan usan para mostrar que son "dirigentes piadosos", como resalta la información ("a pious muslim"). Es la conexión emocional con el "pueblo" a través de un programa político que deja de serlo para convertirse en un programa religioso que necesita de esas demostraciones públicas. La "ley" es cada vez menos ley "humana" (sujeta a la voluntad de los hombres) y es cada vez más "divina" y alejada, por ello, de discusión. Los baños de multitudes de Erdogan no son casuales; es la forma de representar esa unión a través del populismo religioso; como algunos han señalado es una forma de chavismo islamista. 
El caso del pianista Fazil Say es un ejemplo de cómo se va recortando un espacio múltiple mediante el acoso a los disidentes. La misma táctica que se vio en el Egipto de Mohamed Morsi (también la habían usado anteriormente, pero en este periodo fue especialmente intenso), la entrada en el escenario de grupos sectarios que actúan como denunciantes y que pasan a ser aceptados dentro de un sistema judicial cada vez más restrictivo. La llegada de los islamistas al poder en Egipto supuso las denuncias ante los tribunales contra actores y demás artistas. Especialmente sonado fue el caso del actor Adel Imam —embajador de buena voluntad de las NU, del ACNUR desde 2000— que había caricaturizado en sus películas el fanatismo religioso y el terrorismo fundamentalista, con títulos como "Terrorismo y kebab" o "El terrorista". Imam tuvo que presentarse varias veces ante los tribunales por aquellas viejas películas bajo las acusaciones de aquellos virtuosos y piadosos denunciantes. El estado islamista era entonces receptivo ante aquellos casos. Tocaba ser ejemplares con los que se habían mofado de ellos. La excusa, como siempre, no era que se les criticara a ellos, sino que criticándoles a ellos —los puros, los piadosos— se ofendía a la "religión" y por ello a la sensibilidad del pueblo.


El diario ABC recogía en 2012 el inicio del proceso contra el pianista Fazil Say, un caso paradigmático del funcionamiento combinado de grupos radicales en las acusaciones y jueces politizados en la cúspide:

Para sorpresa de muchos, un tribunal de Estambul admitió a trámite la denuncia el pasado abril. A pesar de que en Turquía no existen leyes contra la blasfemia, el pianista ha sido acusado bajo el artículo 216 del Código Penal turco, que castiga la incitación al odio por motivos raciales de clase o religiosos, y el insulto a «los valores religiosos de un sector importante de la población», según fuentes jurídicas consultadas por ABC. Además, la fiscalía invoca el artículo 218, que duplica la pena para este delito si ha sido realizado a través de un medio de comunicación, por lo que pide para Say un total de quince años de cárcel. El proceso se inició la semana pasada en Estambul.
Harun Yahya –cuyo nombre verdadero es Adnan Oktar- es el creador de la Fundación de Investigación de Ciencias, una institución religiosa privada dedicada a refutar el darwinismo y a propagar la interpretación de Yahya sobre el islam. Su organización es considerada una secta por algunos (el Partido Justicia y Desarrollo de Erdogán, por ejemplo, evita todo contacto con ella), a pesar de lo cual goza de cierta influencia en Turquía y Oriente Medio. Oktar ha escrito títulos como «El engaño del evolucionismo» o «El darwinismo social, el arma de los opresores», e incluso tiene su propia página web en sesenta idiomas, entre ellos el español.
«Somos muy meticulosos en lo que respecta a la religión y los valores sagrados», asegura la portavoz de la organización en un comunicado. «La razón por la que Fazil Say ha sido llevado a juicio es porque está incitando al público al odio y la enemistad. Esta situación ya ha causado la polarización en el público y arruinado la paz social», insiste, asegurando que no se trata de penalizar el ateísmo de Say.**


La estrategia es tan repetida en todas partes que lo que intenta ser astuto ya no es más que una maniobra burda. Cualquier excusa es buena porque se trata en última instancia de eliminar al enemigo, de borrarlo del mapa. Lo importante es el silencio. Muerto el perro, se acabó la rabia. Los extremistas acosan por abajo y el poder te golpea y silencia por arriba. Todo dentro del aparentemente buen funcionamiento de ciudadanos respetuosos de la ley que denuncia y de respetuosos jueces que respetan los sentimientos del "pueblo" y que, atentos servidores de su voluntad, se dedican a encerrarlos o sancionarlos.
En abril de 2013, muchos periódicos de todo el mundo daban la noticia de que el famoso pianista Fazil Say había sido condenado finalmente a una sentencia de 10 meses por sus comentarios en la red Twitter. Say no entró en prisión porque no era ese el mensaje que los islamistas de Erdogan quieren transmitir al mundo, frente al que se quieren presentar, aunque les cueste cada vez más, como un ejemplo de moderación. Su astuta presencia en las calles de Francia es una muestra más de la hipocresía a la que se puede llegar. Pero a Erdogan, como a otros, se les consienten muchas cosas sin comprender que se están sembrando los problemas del mañana.


En la misma noticia que Ahram Online da cuenta de la retirada de la música de Say de los programas oficiales, se recuerda también: "In December, Erdogan lamented that Turkish students know Western scientists or composers like Albert Einstein and Beethoven, but cannot name any Muslim scholars or musicians."* No ha dicho "turcos", sino "musulmanes", matización importante. Fazil Say sí es turco, pero no se siente religioso, dentro de una libertad que las leyes turcas le daban, y los Derechos Humanos fundamentan, pero que el gobierno de Erdogan no le concede.
Los jóvenes turcos sí podrían sentirse orgullosos de lo logrado por su compatriota, como podrían sentirse orgullosos del premio Nobel Orhan Pamuk, otro denunciante de lo que ocurre en Turquía, por eso se trata de desprestigiarlo, de estigmatizarlo socialmente a través de los ataques de los fanáticos de la base (son los que hacen el trabajo sucio de la denuncia) y de las condenas desde el poder. Es la misma estrategia seguida contra Iman en Egipto; cuanto más popular sea alguien —científico, artista, deportista, etc.— que disiente, mayores deben ser los esfuerzos para separarlo de la gente, declararlo enemigo del pueblo.


A mediados de enero, las redes sociales disfrutaron criticando la megalomanía de Erdogan. Con motivo de la visita de Mahmud Abbas, Erdogan le recibió bajando una escalinata con alfombra roja, con ocho espectaculares "guerreros" a cada costado. Ni Putin se ha atrevido a tanto, pero Erdogan ya es un caso aparte. Todo forma parte de su escenificación del poderoso, de la unión del brazo fuerte y el gobernante piadoso. Pero sus dotes guerreras no se han probado allí donde debían, frente al  Estado Islámico, cuyas masacres ha permitido a un tiro de piedra de su frontera deteniendo a los que intentaban pasar al otro lado para proteger a la población.
Erdogan no quiere crítica alguna, no quiere que salten los escándalos de corrupción en las redes sociales, que ha amenazado con cortar, dejando a una Turquía concentrada en escuchar su palabra piadosa. Las declaraciones suyas y de sus ministros auguran tiempos difíciles para los que quieran no ya acercarse a Darwin sino a las artes que no entran en sus esquemas; a la Historia, que debe afirmar que cuando los europeos llegaron a América ya había allí mezquitas. Para ello, se preparan decretos con los que asegurarse que esos estudiantes que no tienen "musulmanes", "buenos turcos", a los que admirar y caen en manos de gente como Albert Einstein, conozcan lo que deben saber.


Ahram Online termina su información recogiendo los temores de los encargados de los sectores artísticos que ven peligrar su autonomía en la selección de los materiales de sus espectáculos:

State-run theatres are complaining of censorship and "political pressure" as concerns are running high over a contentious bill which artists claim is seeking to tighten the government's control over artistic production.
If it becomes law, the bill would see an 11-member council appointed by the cabinet to decide arts funding, enraging artists who fear it would open the way for political intervention.
"This is unacceptable. Then let the politicians come and perform in theatre plays," said Tamer Levent, head of the Theatre, Opera and Ballet Members Foundation which promotes the secular arts in Turkey.
Muride Aksan, former director of the performing arts and ballet department at the Hacettepe University State Conservatory in Ankara, said "the art of ballet feels its future threatened" by the government-led bill.
"The art of ballet can only exist and develop based on an institutional tradition," she told AFP.
Last year, Mustafa Kurt stepped down as State Theatres director after a controversy involving the use of alleged racy language in a play based on the life of great German writer Johann Wolfgang von Goethe.
"Art directors of state theatres are assumed to be civil servants. The future may see removal of Shakespeare or Goethe's plays from theatre stage," Levent told AFP.
He added: "A Turkey which drifts away from universal values in arts will not do any good either to the people in Turkey or in the world."
Aksan also said even though pressure on state ballet was not directly brought to bear, "interference in costumes in plays brings to mind censorship and auto-censorship which are unacceptable in the 21st century."
She said the government must understand the country's dignity and development can be sustained "not only with economy but also with the rise in science, culture and arts."*


¡Qué ingenuidad! El gobierno de Erdogan sabe perfectamente lo que hace; no "debe comprender" nada. Igual que quiere cerrar las redes sociales, quiere cerrar la otras redes, las tradicionales, las de las artes y la cultura, las posibilidades de ver otra cosa que las que ellos consideren apropiadas para modelar esas mentes y que en el futuro sigan contando con el apoyo de una sociedad cada vez más cerrada sobre sí misma, en la que ellos, gobernantes piadoso, clérigos laicos, ejerzan su ministerio asombrando al mundo por su "modernidad" y su "moderación".


* "Turkey creatives condemn 'crackdown' on artists" Ahram Online 18/01/2015 http://english.ahram.org.eg/NewsContent/5/35/120659/Arts--Culture/Stage--Street/Turkey-creatives-condemn-crackdown-on-artists.aspx
** "El pianista Fazil Say podría ser condenado a quince años por insultar al islam" ABC 26/10/2012 http://www.abc.es/20121026/internacional/abci-juicio-pianista-turco-contra-201210251314.html








miércoles, 25 de abril de 2012

Tribunales egipcios, entre civiles y militares

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Cartel Terrorismo y kebab (1992)
En la misma edición digital de Al-Masry Al-Youm (Egipto Independiente) que consulto hoy tenemos dos muestras evidentes de la deriva política de Egipto. Son dos casos llevados ante los tribunales, militares y civiles, que marcan el sesgo que va tomando la situación. Del primero de ellos nos ocupamos no hace mucho cuando dimos cuenta del juicio al conocido actor cómico Adel Imam* en el que un abogado próximo a los grupos islamistas, controladores hoy del parlamento egipcio en un setenta y cinco por ciento, le había denunciado por “insultos al islam” y sus símbolos, es decir, barbas y ropajes con los que algunas personas piensan que serán recibidas mejor que otras en la otra vida. Las películas fueron  “Al-Irhab Wal-Kabab” (Terrorismo y Kebab 1992), “Al  -Irhabi” (El Terrorista 1994) y “Teyour al-Zalam” (Pájaros de oscuridad 1995), según nos cuenta el diario egipcio. 
Terrorismo y kebab, una de las películas por las que ha sido sancionado, es una de las más populares del cine egipcio. La crítica la ha incluido en el puesto decimoquinto de las mejores películas nacionales. Se considera un clásico de la comedia satírica. 

El edificio Mogamma, en Tahrir
Transcurre en el Mogamma, el monumental y faraónico edificio administrativo existente en la Plaza de Tahrir. El edificio es un río humano, un auténtico torrente de reclamantes en un escenario digno de una obra kafkiana. Ahmed (Adel Imam) trata de realizar un trámite administrativo relacionado con la escuela de sus hijos. La locura del edificio le sirve al cómico para mostrar la ineficacia del sistema y los vicios nacionales. En una de las oficinas en las que tiene que resolver su problema se encuentra a dos administrativos, un piadoso funcionario que no para de rezar y no trabaja, y una mujer colgada al teléfono o realizando tareas al margen de su función, que frustran cualquier posibilidad de resolución. Nadie trabaja. Ahmed tendrá que localizar funcionarios incluso en los servicios, salir a buscarlos por los alrededores, etc. Finalmente, harto del espectáculo dantesco de tantas “almas” vagando por ese purgatorio administrativo, de tanta ineficacia, estallará. Acabará tomando rehenes y el edificio se verá rodeado por la policía militar. Finalmente, a petición de los rehenes, saldrá camuflado entre ellos para evitar ser matado en la toma del edificio por la policía. Una fábula. Un crítico, Wahid Hamed, escribió sobre ella: “People don't know what they want ... They are crushed, their dreams are impossible, they can't believe their demands can be fulfilled, so they ask for kebab”. Al final, ante tanta ineptitud, solo pides pan.


El hecho de que hayan pasado exactamente veinte años desde que se realizó la película, 1992, nos muestra el actual talante de reescritura de la sociedad y la historia egipcia. Adel Imam es una huella incómoda, como lo serán otros a este paso. Puede que esto no haya hecho más que empezar.

Sancionar a Adel, además, significa sancionar la película y, por supuesto a los que la vean, algo para lo que no quedará espacio futuro. No es una manía de un abogado fundamentalista; es un mensaje a la sociedad en su conjunto. Da igual que Imam no vaya a la cárcel y se pueda pagar una multa compensatoria por los tres meses de condena. Lo importante es que la teoría que señalaba que Imam había sido condenado en primera instancia por no haberse presentado y que sería absuelto en la apelación, no se ha visto confirmada. Sí lo ha sido, en cambio, la sentencia que lo condenaba. Si en la época de Mubarak —se ven sus retratos de fondo en los despachos del edificio Mogamma— se podía criticar al funcionario que reza en vez de trabajar, ahora, veinte años después, la censura viene del otro lado. El que reza es el héroe humillado que necesita ser reivindicado públicamente. La pregunta es la del viejo chiste: ¿rezaba para no trabajar o no trabajaba porque rezaba? El futuro de Egipto lo verá.

La oficina en el Mogamma

El otro juicio del que se nos habla hoy el diario incide en la otra vertiente más preocupante junto a la censura, el caso de la activista por la paz británica que fue violada por el oficial encargado de un control militar mientras se dirigía a Palestina.
Si el edificio Mogamma y lo que ocurre dentro es absolutamente kafkiano, lo que ocurre en los tribunales militares es todavía peor. Cualquier caso que involucre a un militar queda bajo la jurisdicción militar. Vimos, no hace muchos días, como se absolvió al médico militar que realizó las ofensivas y humillantes pruebas de virginidad a las manifestantes en Tahrir. El parlamento mismo se encuentra enfrentado en estas fechas con la cúpula de la SCAF por si se puede juzgar a militares ya jubilados por delitos al frente de las empresas, uno de los nidos de corrupción más importantes en Egipto. Al ponerse a los militares de alta graduación retirados como directores de las empresas, lo que hayan hecho allí queda bajo la jurisdicción de los mismos que les nombraron y de donde proceden, del estamento militar. Como vemos, un pulso en la lucha entre unos y otros, islamistas y militares.

Los pasillos, un río de reclamantes 

En el caso de la activista, el militar que llevo a cabo la violación fue acusado y condenado a tres años de prisión por “asalto indecente”, no por violación, ya que se negaron a realizar a la víctima las pruebas pertinentes en estos casos para atestiguar la violencia contra ella. Por ser un juicio con militares, se lleva en secreto, por lo que la acusación apenas puede hacer nada, ni tan siquiera intervenir en el proceso. Lo absurdo es que la pena del juicio no fue ratificada por las autoridades militares. Se abrió un segundo juicio en el que como gran avance, se permitió participar a la acusación y recibir información sobre el proceso. El resultado, el mismo. Fue condenado exactamente a la misma pena menor, pero el régimen justificaba que había hecho mejor las cosas.
La activista, cuando pudo tener acceso a la información del proceso y a las declaraciones de los testigos en la segunda ocasión, manifestaba una inquietud:

In the statements of the witnesses — the other soldiers who were outside the room — they testified that they heard her screaming, saw the bruises and blood on her face and that she was shaking and in a state of severe collapse when walking out.
“It seems surprising to me that no one did anything to help me,” Tanya said. “None of them did anything.”**


Es la misma “escuela militar” que pateaba mujeres en Tahrir. No sé qué es lo que juran defender cuando entran en la milicia, pero debe ser algo muy importante para anteponerlo a la violación de una mujer, escuchar sus gritos y saber que su oficial está realizando un delito con total impunidad al otro lado de una puerta. Esa es una buena manera de defender al país. Quizá siguiendo la argumentación el otro día por la diputada del Partido de los Hermanos Musulmanes, fue ella la que provocó al militar. La recompensa que la activista británica tuvo por ir a defender a los palestinos fue ser violada en un control por un oficial egipcio. Buena muestra de solidaridad con los hermanos palestinos.
Entre la creciente censura islamista y la censura militar, Egipto se debate a la busca de un porvenir que permita a la gente vivir y dejar vivir. Solo unos pocos trabajan en esa línea. Los frentes se multiplican ahora. Intransigencia y sufrimiento tapan las luces de una revolución que quería un futuro mejor para todos. Los ideales van quedando atrapados entre los escombros de la revolución del 25 de enero dinamitada. Las voces de los que quieren un Egipto más libre van quedando tapadas por el estridente coro que unos y otros han creado para hacerse con el poder.

* "Court upholds sentence against ‎comedian for offending Islam". Al-Masry Al-Youm 24/04/2012 http://www.egyptindependent.com/news/court-upholds-sentence-against-%E2%80%8Ecomedian-offending-islam
** "No justice from military courts in British activist's rape case". Al-Masry Al-Youm 23/04/2012 http://www.egyptindependent.com/news/no-justice-military-courts-british-activists-rape-case