Joaquín
Mª Aguirre (UCM)
La
xenofobia vende. El odio al extranjero que algunos esparcen dentro y fuera solo
se frena cuando se llega con dinero, frente al turismo que nos permite
sobrevivir como economía. El extranjero que llega a trabajar es explotado en la
mayoría de los casos aprovechándose de su situación. Al extranjero que llega
con dinero, en cambio, todo son sonrisas.
Esto
podrá parecer muy simple, pero es que la xenofobia es muy simple:
"ellos" y "nosotros". Hay poco más o lo que hay detrás
queda oculto por los mensajes simplistas. Todos los males vienen de fuera.
El
trumpismo simplista de Vox queda reflejado en las palabras de Abascal en las
elecciones aragonesas, que dan el titular de RTVE.es " Abascal apunta a la
inmigración como causa de la "degradación" de los servicios públicos
en Aragón"*.
En el acto, el líder del partido de ultraderecha,
Santiago Abascal, ha vuelto a cargar contra la regularización de personas
extranjeras que ha aprobado el Gobierno y ha apuntado a ellas como la causa
de la "degradación" de los servicios públicos.
"Cuando más impuestos se pagan es cuando los
servicios públicos se degradan porque están metiendo a cientos de miles de
personas, millones de personas desde hace mucho tiempo ilegalmente dentro de
nuestras fronteras", ha proclamando Abascal, recibiendo un sonoro aplauso
por parte de los centenares de asistentes al acto.
El líder de Vox ha seguido con su crítica a las
personas inmigrantes: "Los trabajadores españoles y los españoles no
pueden mantener a toda África ni a todos los que viven de subsecciones...
¡no es posible!". Según él, el anuncio de la regularización de medio
millón de personas es "una traición sostenida" del Ejecutivo de Pedro
Sánchez.
Abascal no solo ha criticado el PSOE en esta cuestión.
Para él, el PP también tiene responsabilidad en esta materia porque los
populares "votaron hace poco en el Congreso a favor de la regularización
de estas cosas".*
Evidentemente a Abascal le interesa tener un
"enemigo" claro, señalar a un punto que no le perjudique
electoralmente. Al no tener derecho a voto la mayoría de esos votantes que pide
no se regularicen, son el objetivo perfecto para los ataques pues apenas pueden
defenderse. Se les puede responsabilizar de todo, vender los más infames
retratos, son los culpables natos.
Por contra, los que quieren que se les regularice piden su
derecho al voto, que es la forma de rentabilizar la defensa. Suponen que
votarán a quienes les defienden y tratan de sacarlos de la ilegalidad.
Pero esto tiene una consecuencia: las acusaciones por parte
de la oposición de derechas que alimenta la teoría de la "gran
sustitución" o "gran reemplazo": si votan desplazarán con su
fuerza a los políticos que defienden los intereses "nacionales".
En VerificaRTVE nos advierten de estos juegos sibilinos
confundiendo a la gente con lo que suponen la regularización, que no es la nacionalización:
El Gobierno tramita un Real
Decreto, tras llegar a un acuerdo con Podemos, que permitirá, por primera vez
en 20 años, una regularización extraordinaria de extranjeros. En redes sociales
se difunde que los 500.000 migrantes que, se estima, podrán acogerse a esta
medida podrán votar en las próximas elecciones generales. Es un bulo. El
acuerdo no otorga la nacionalidad española a estas personas, un requisito
indispensable para poder votar en los comicios generales.
Nos
habéis consultado en el correo de VerificaRTVE por publicaciones de redes
sociales que alertan de fraude electoral porque los migrantes regularizados
podrán votar en las elecciones generales, autonómicas y municipales. Uno de
esos mensajes, compartido más de 3.000 veces en X, dice que
"Sánchez sabe que no puede salir a la calle y ahora toca legalizar a todos
los que ha importado para que le puedan votar en 2027". Otra publicación
en esta red social pregunta: "¿Alterar el censo electoral mediante la
legalización de 500.000 inmigrantes a menos de un año de las elecciones
generales no sería un fraude electoral?".**

La lucha contra la inmigración se produce creando estos
bulos, estos engaños, cuyas consecuencias se les puede ir de las manos. Cuando
se utilizan como arma a las personas, las consecuencias pueden ser trágicas,
pues cada vez hay más locos sueltos, justicieros que quieren tomarse los
peligros de la patria tan en serio que salen a las calles a romper, a dar
palizas o cosas peores. Lo hemos visto en Estados Unidos donde esos justicieros
bajaban a la frontera con sus rifles a defender
a la patria del asalto de delincuentes
y terroristas.
Hoy por
hoy, la inmigración se ha convertido en un campo de batalla cuyas víctimas
siempre caen del mismo lado, el de los migrantes. Nos olvidamos demasiado a
menudo de cómo era España, deseamos olvidar que hemos sido un país migrante
hasta muy recientemente. La España cómica del "¡Vente a Alemania,
Pepe!" no lograba reducir la tragedia de tener que salir del país para
poder ganarse la vida. Hemos olvidado demasiado rápidamente las familias
desunidas, el mandar dinero a España para que las familias pudieran subsistir.
Los caminos hacia América y hacia Europa tenían color español, maletas
españolas. Necesitamos recuerdos de esto para poder comprender el drama que
viven miles de familias separadas o viviendo hacinadas en cuartuchos.
Necesitamos novelas, películas, obras de teatro, cómics... que nos devuelvan lo
que el éxito del turismo hizo olvidar. Hoy la llamada España vaciada no es más
que el efecto local de la migración local de los espacios rurales a las
ciudades. Pero en una generación se borran las huellas del pasado, de lo que
hubo que dejar para vivir en las grandes ciudades.

Hoy
Estados Unidos vive sacudido por los actos contra la inmigración demonizada y
contra los que defiende los derechos y necesidad de los inmigrantes. La imagen
de los dos muertos estadounidenses convertidos en "terroristas" por
defender a los migrantes de ese monstruo que se llama "ICE" se junta
a la del niños hispano de cinco años detenido para poder capturar al padre.
Antes ya vimos la crueldad de la separación de las familias para aterrorizar al
resto. No es el
mejor Estados Unidos de su historia y son miles los que
reaccionan volviendo a la idea de un país donde se tiene cabida no importa de
dónde se proceda, donde son las personas las que importan y que los derechos
son universales.
Parece que algunos aspiran a recrear un ICE español que detenga niños y mate en las calles, que haya que ir con el pasaporte sin saber dónde acabará el día.
En
nuestra España descafeinada se está creando un peligroso pseudo nacionalismo,
un pseudo patriotismo que pronto pasará de la xenofobia al racismo, como ha
ocurrido en USA, un racismo que siempre ha estado latente y ahora aflora. Por
eso insistimos en que es necesario consolidar los valores comunes, hacer
prevalecer los derechos humanos, dejar de aprovechar la falta de regulación
para la explotación laboral, apoyar a los que anteponen la humanidad a
cualquier otro falso principio, principios que escuchamos cada vez que se
convocan elecciones del nivel que sea o se reúnen nuestros parlamentos, dan sus
mítines, etc.
España
necesita trabajadores, como apuntan muchas fuentes. Como país, además,
necesitamos construirnos con humanidad, reconociendo personas y no intrusos.
Hemos creado un mundo conflictivo, insolidario; la xenofobia no es la solución
a nuestros problemas. Tener un país solidario, no discriminatorio, nos hace ser
un país mejor, tanto entre nosotros como con los demás.
¡Basta
de sembrar odios, de echar la culpa al más débil! Solo favorece a los explotadores.
Combatamos las mafias que se lucran con la inestabilidad jurídica; son el
resultado de nuestra miopía. Apoyemos a los cientos de ONGs que siembran oportunidades, formación, solidaridad, comprensión. No nos acostumbremos a ver las muertes en las pateras como un destino "normalizado".
No nos
importa aplaudir en nuestras canchas y estadios a personas que representan a
España, personas de todos los colores y apellidos. Han llegado de fuera y se
sienten orgullosos de representar a nuestro país. Sin embargo, a los trabajadores
a pie de calle, camareros, dependientes, barrenderos, etc. con los que nos
relacionamos cada día, acabamos mirándolos mal, marcando distancias. A ello nos incitan desde
tribunas y escaños. Escuchemos mejor a nuestras conciencias y salgamos de la ignorancia que nos manipula.
Tengamos
claro lo que somos y cómo queremos ser. Frente a cálculos y rentabilidades electorales, están la solidaridad y los valores humanos. No podemos ser una mejor sociedad si no nos damos cuenta de que la forma de trata a los otros es decisiva. Hacer recaer la responsabilidad de nuestras debilidades y defectos, nuestros miedos sobre otros no es solución. Aprovechemos lo que supone su llegada y disolvamos los estrechos límites del "nosotros" ampliándolos.
* Álex Cabrera "Abascal apunta a la
inmigración como causa de la "degradación" de los servicios públicos
en Aragón" RTVE.es 31/01/2025
https://www.rtve.es/noticias/20260131/abascal-apunta-a-inmigracion-como-causa-degradacion-servicios-publicos-aragon/16918559.shtml
** Mario Pérez Galindo "Los migrantes
regularizados no podrán votar en las elecciones generales: necesitan la
nacionalidad" VerificaRTVE
29/01/2026 https://www.rtve.es/noticias/20260127/bulo-migrantes-regularizados-no-votar-generales-necesitan-nacionalidad/16912377.shtml